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Materia: Inteligencia Estratégica en las Organizaciones

Docente: Mtra. Margarita María Leal Tamez

Actividad de aprendizaje 4. Evaluación de una organización inteligente.

Sabinas Hidalgo, N.L. a 03 de Mayo 2020


INTRODUCCIÓN

El ser humano ha sido catalogado como el principal activo de una organización,


colaborando con sus esfuerzos y capacidades para alcanzar los objetivos que permiten el
desarrollo de una empresa productiva y competitiva. El capital intelectual se convierte en
el elemento generador de riquezas y progreso de una organización. Actualmente, los
enfoques empresariales han destinado una mayor atención a la tecnología del
conocimiento como factor de producción (Barceló, 2001), considerando al personal como
un ente pensante que contribuye a la ventaja competitiva de la empresa.

Una organización inteligente desarrollará la capacidad de aprender, adaptarse y cambiar


continuamente hasta lograr ventajas competitivas (Robbins & Coulter, 2010); es
fundamental que estas empresas tengan un sólido desarrollo en sus diferentes niveles y
áreas para atender esfuerzos internos que fortalezcan sus competencias y generen una
cultura de aprendizaje, que les permitirá responder competitivamente a los retos del
entorno (Llano, 2009).

Una organización tendrá la responsabilidad de desarrollar conocimientos que deberán ser


compartidos, entendiéndolos como una ventaja competitiva de la empresa y sus
colaboradores quienes sentirán un mayor sentido de pertenencia e integración a medida
que se les vaya permitiendo e incentivando la difusión del conocimiento. Al confirmar de
esta forma las creencias y actitudes de identidad, se formará una cultura para el
aprendizaje organizacional (Garzón & Fischer, 2008).

Considerar el aprendizaje en el campo de la administración ha cobrado un importante


papel para enfocar acciones hacia la innovación, estrategia, productividad, toma de
decisiones y cambio organizacional (Garzón & Fisher, 2008).
DESARROLLO

Como en otras ocasiones he mencionado, trabajo en una Jurisdicción Sanitaria,


dependiente de la Secretaría de Salud, por lo que, para conocer la eficiencia de los
procesos y servicios realizados en la Institución, y por ende convertirla en una Empresa
Inteligente, contamos con el Servicio de Avales Ciudadanos. Los Avales Ciudadanos no
son trabajadores del Sector Salud, si no ciudadanos de la comunidad, personas
comprometidas con su sociedad, que dedican parte de su tiempo y esfuerzo de manera
individual o grupal, comprobando la existencia de algunos avances o retrocesos en los
servicios de salud y aportando sugerencias y opiniones para mejorarlos.

Mecanismos como el Aval Ciudadano representan una oportunidad más amplia (aunque
incompleta) para abordar distintos aspectos de la gestión del servicio público, la
determinación de prioridades, la evaluación de la eficiencia de los servicios de salud y, en
un futuro cercano, la fiscalización de los recursos financieros aplicados en los programas
de salud, como lo marca el Programa Nacional de Salud.

En el caso de las instituciones como la nuestra cuando la población participa y las


acciones responden a planteamientos y demandas reales que se formulan, es posible
observar una mayor eficiencia de los sistemas de salud. Paulatinamente el propio trabajo
de los integrantes del Aval Ciudadano, su interés y sus experiencias han permitido
consolidar su funcionamiento y sus actividades, cada vez con perspectivas más amplias
en cuanto a su participación coordinada con las instituciones de salud, para adquirir el
compromiso mutuo de lograr avances sustantivos en la calidad de los servicios de salud.
Con el fin de avalar las acciones que realizan las instituciones del Sector, para ayudar a
mejorar el trato digno en los servicios que se brinda a los usuarios, el Aval Ciudadano en
forma independiente y responsable contribuye a evaluar los servicios de salud, ayudando
a obtener la confianza de la sociedad en cuanto a la calidad de los servicios de salud que
se brindan. Tiene el propósito de ser un enlace entre las instituciones y los usuarios de los
servicios de salud a través de la creación de un espacio democrático donde las
organizaciones de la sociedad civil puedan mostrar su voz y opinión respecto a la calidad
percibida de la atención.

Los ciudadanos integrantes del Aval, por sus características de honorabilidad, por
representar a una agrupación de servicio y actuando siempre de buena fe y con alto
sentido de responsabilidad, tienen el propósito de colaborar con acciones positivas que
buscan mejorar la calidad de los servicios de salud.

Dentro de las funciones específicas, que el aval ciudadano lleva a cabo, las realiza en
conjunto con la dirección de la Unidad médica son Realizar encuestas a los usuarios y a
los profesionales de la salud que en ella laboramos, para conocer la opinión de los
usuarios en relación a la calidad percibida.
Realizar propuestas de mejora y establecer compromisos con los responsables de la
unidad médica, coordinadores de áreas y su personal, para mejorar la calidad en la
atención de los servicios de salud, a través de la Carta Compromiso y efectuar el
seguimiento de los compromisos hasta lograr su cumplimiento. Solicitar y recibir
información sobre los proyectos de calidad y seguridad de los pacientes que se
desarrollan en la unidad médica. Participar en el Comité Estatal de Calidad en Salud
(CECAS) y en el Comité de Calidad y Seguridad del Paciente (COCASEP) cuando se
incluyan en el orden del día aspectos que afecten a la participación ciudadana en salud.
Aquellas que se deriven de otras disposiciones aplicables en la materia.
CONCLUSIÓN

Es una necesidad ampliar y mejorar el capital intelectual de una organización que desee
estar en situación de competitividad. Una empresa que aprende es entonces una empresa
inteligente que cuenta con la capacidad de expandir su crecimiento gracias a que centra
su atención en un aprendizaje sistémico en el cual se ven involucrados todos los
integrantes de la organización, los cuales están abiertos a compartir sus conocimientos
personales con sus compañeros de trabajo con el fin de encaminar sus esfuerzos al logro
de objetivos reales y construir una visión compartida como eje motivador para cada uno
de los integrantes del equipo. Frente a los cambios del entorno, en mi unidad médica
necesitamos modificaciones en las acciones de dirección, así como considerar la gestión
del conocimiento y permitir una cultura de aprendizaje que favorecerá la consolidación de
la unidad y la de las metas de cada área médica que la integra. El eje de toda esta labor
recae en los niveles estratégicos de la misma organización, como es en mi caso en la
coordinación médica de urgencias, los cuales tendremos la responsabilidad de crear un
clima favorable que facilite el aprendizaje organizativo del personal, compartir vivencias y
conocimientos, desarrollar habilidades, destrezas y actitudes que coadyuven al
mejoramiento en el desempeño, así como la interacción con los compañeros de trabajo
con los cuales se lograra en conjunto un aprendizaje en conjunto con el objetivo de
brindar un mejor servicio así como de cumplir con las metas y objetivos establecidos por
las autoridades de la unidad y de la misma secretaria de salud.
BIBLIOGRAFIA

Barceló, M. (2001). Hacia una economía del conocimiento. Madrid, España: ESIC–
Pricewaterhouse-Coopers.
Robbins, S., & Coulter, M. (2010). Administración (10ª ed.). México: Pearson
Garzón, M.A., & Fisher, A.L. (2008). El aprendizaje organizacional, prueba piloto de
instrumentos tipo Likert. Forum empresarial, 15(1), 65-101.

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