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EL LAMENTABLE USO DE LA GUITARRA EN LA SANTA MISA *

En el Número 62 la Instrucción Musicam Sacram dice así: «Los instrumentos musicales "pueden resultar"
muy útiles en las celebraciones sagradas, ya sea que acompañen el canto, ya sea que se toquen solos»,
«Téngase en gran estima en la Iglesia Latina el órgano de tubos, como instrumento musical tradicional,
cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar
poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales. En el culto divino "se pueden
admitir" otros instrumentos, a juicio y con el consentimiento de la autoridad eclesiástica territorial
competente, siempre que sean aptos o puedan adaptarse al uso sagrado, "convengan" a la dignidad del
templo y "contribuyan" realmente a la edificación de los fiel es. En el articulo 63, leemos algo más: «Para
admitir y utilizar el el culto instrumentos musicales, se tendrán presentes el carácter y las tradiciones de
cada pueblo. Sin embargo serán completamente "descartados" de las acciones litúrgicas y de los
ejercicios piadosos aquellos instrumentas que, según el sentir común y el uso corriente, se utilizan
únicamente para la música profana». Nos conviene, pues, tener presente esta bien precisa
determinación de la Instrucción y no olvidarla o interpretarla erróneamente. Y como para esclarecer este
punto, permitidme recordar lo que competentes autoridades han escrito acerca de los instrumentos
permitidos en el templo. Así, podemos leer en el Codex juris Musicae Sacrae de Monseñor Fiorenzo
Remita, canon 59: «En las iglesias está prohibido el uso del piano como también de los instrumentos
fragorosos y ligeros, como los tambores de cualquier forma y tamaño, los chinescos, los platillos y otros
instrumentos semejantes. Por ello están absolutamente prohibidos en los templo los instrumentos de
percusión que vulgarmente se llaman: bombo, tambor, timbales, tam-tam, platillos, arpa, carrillón,
celesta, guitarra, cítara, tamboril vasco, triángulo, xilófono, clavicémbalo, clavicordio, saltarello, virginal
y otros semejantes a estos.»

Confirma lo que acabo de leer del Codex de Monseñor Romita el que fuera Secretario General de la
Congregación del Culto Divino, Monseñor Annibale Bugnini, que al ser consultado, en el año 1970,
responde en «Liturgia Viva», página 289, y en «Legislazíone musicale-litúrgica», página 13, con estas
palabras: «Están excluidos del uso sagrado, de modo absoluto los instrumentos fragorosos (baterías), o
profanos (piano), o ligeros (acordeón, guitarra, mandolina). Lo mismo que los instrumentos señalados,
también queda prohibida la orquesta mixta compuesta por ellos».

* Tomado de: LOMBARDI, Enrique. LA MÚSICA SAGRADA. Ed. Cruzamante. Buenos Aires: 1984.
Páginas 34-38.