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SATELITES

Noé Medina Blanco


2Bachillerato-C
IES EL PILES
1. Los satélites geoestacionarios son satélite cuya altura y velocidad les permiten coincidir con la
velocidad de rotación de la Tierra y parecer mantenerse estáticos desde la Tierra. Pueden
cubrir grandes áreas y ofrecen muchos servicios,  tales como la televisión satelital, la radio,
pronósticos meteorológicos, entre otros.
Los satélites geoestacionarios orbitan el ecuador a la misma velocidad que la Tierra gira, una
vez por día y en sintonía con la órbita geoestacionaria. Orbitan a una distancia de 35,900
kilómetros sobre un punto casi fijo sobre el Ecuador en la superficie de la Tierra. Este
posicionamiento permite el monitoreo continuo de una región específica mientras campo de
visión cubre aproximadamente un tercio de la superficie de la Tierra.
Un satélite geoestacionario debe estar a una distancia establecida sobre la Tierra o sufrirá una
disminución de altitud, por lo tanto, si está demasiado lejos de la Tierra, escapará por completo
de su campo de gravedad.
Para que cualquier órbita sea geoestacionaria, primero debe ser geosincrónica. Una órbita
geosincrónica es cualquier órbita que tiene un período igual al período de rotación de la Tierra.
Sin embargo, este requisito no es suficiente para garantizar una posición fija en relación con la
tierra. Si bien todas las órbitas geoestacionarias deben ser geosincrónicas, no todas las órbitas
geosincrónicas son geoestacionarias. Desafortunadamente, estos términos a menudo se usan
indistintamente.
2. Hispasat, S.A es un operador de satélites de comunicaciones español que ofrece cobertura en
América, Europa y el Norte de África en las posiciones 30° Oeste y 61° Oeste. Constituido en
1989, su ámbito de acción se enmarca en los servicios de comunicación en los sectores
comercial y gubernamental (redes corporativas, servicios avanzados de telecomunicaciones,
telefonía, videoconferencia, etc). La flota de satélites de Hispasat permite distribuir más de
1.250 canales de televisión y radio a más de treinta millones de hogares, así como servicios de
banda ancha en entornos fijos y móviles.
3. Los satélites que han dejado de ser útiles se convierten en basura espacial la cual flota en el
espacio. Incluso las pequeñas partículas pueden tener, debido a la velocidad que circulan, un
efecto negativo y ser peligrosas para satélites, estaciones espaciales y cohetes. De la explosión
se originan grandes escombros que chocan una y otra vez, vuelven a ser lanzados al espacio y
colisionan con otros restos. Y así sucesivamente hasta que reducen su tamaño. Los expertos en
basura espacial tienen precisamente miedo de esta reacción en cadena. La llaman el síndrome
de Kettler, es decir, por las colisiones se originan tantas partículas diminutas que, en algún
momento, será imposible enviar más satélites al espacio e incluso los vuelos espaciales serán
inviables.
Soluciones a la basura espacial: No son seguras completamente pero existen posibles
soluciones a este problema como planificar un sistema de limpieza de esta basura y escombros
espaciales como el de E-Deorbit o el sistema de vigilancia espacial del Ejército del Aire. Todavía
no existen soluciones 100% efectivas por lo que no se puede afirmar que existan soluciones
mediáticas.