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Andrés Piñate

5to C

Temporalidad y Trascendencia

Existencialidad a través de la religión

La idea del hombre como ser desligado de una creación es


absurda y cuestionada a lo largo de la historia, ya que no puede existir
nada sin una mano de obra que realice ese trabajo. Tomando en cuenta
dicha premisa la principal teoría a nivel mundial que explica la fuente de
la vida humana es Dios, un ser supremo omnipotente, omnisciente y
omnipresente, de mera espiritualidad y amor puro, abocado a los seres
humanos, pero a medida que se va estudiando el contexto intrínseco del
contenido surge la interrogante, ¿el hombre puede vivir sin tener
ninguna devoción a su deidad creadora?

Efectivamente, el hombre siempre ha tenido una relación personal


con Dios, característica ontológica que se realiza aun si el hombre no
siente apego, conocimiento o voluntad hacia la deidad. La unión se dará
no importa si rechaza o ignora esta relación, puesto que el simple hecho
de que a sí mismo el ser humano se cuestione, ya genera un proceso de
hipótesis y le da la sensación de anhelo o deseo de saber de dónde
viene.

Con esto se afirma que la razón humana puede alcanzar


a reconocer la existencia de Dios ya que el hombre tiene la capacidad de
abstracción, puede llegar a conceptualizar y describir a Dios por medio
de la fe propia del ser humano.

Citando las palabras de Tolstoi “Un hombre puede ignorar que


tiene religión, como puede ignorar que tiene un corazón; pero sin
religión, como sin corazón, el hombre no puede existir”. En esta
afirmación, trata de explicar que tan ligado es el ser humano a esa
creencia, debido a que se necesita creer en algo superior para no dudar
de su propia existencia, lo que quiere decir que el hombre cree en Dios,
porque la esperanza va aunado a su ser y forma parte esencial de la
persona.

La iglesia como templo creado a la devoción a Dios ha servido


como centro coyuntural que recibe al hombre creyente de la deidad, y
como cultivo de la palabra de Dios a través del tiempo. A lo largo de la
historia, la Iglesia Católica ha influenciado a la filosofía occidental,
la ciencia, el arte y la cultura, la Iglesia cree firmemente en la posibilidad
de hablar de Dios a todos los hombres, lo cual ha tenido un peso en las
creencias tanto culturales como espirituales; sin embargo la iglesia no
se coloca como pilar imponente, sino como casa de recordatorio de la
palabra del ser superior.

De la misma forma que la Iglesia es la precursora de la religión


católica a través de la historia también ha sido el caldo de cultivo para el
aprendizaje de las ciencias y el saber, cosa que complementaría la razón
con la religión. El primer punto de partida son los monasterios donde los
monjes eran quienes impartían conocimientos de cultura, fe y
relacionaban de manera lógica el cosmos con la religión para que de
esta manera se pudiese comprender al hombre desde su esencia,
reconociendo lo que es pero sin dejar de lado a Dios.

El hombre se ha llegado a caracterizar por su insaciable sed de


conocimiento, dándole muchas versiones diferentes que hacen confusa
su respuesta o idea final, a tal punto que comienza a cuestionarse de su
propia existencia. Como consecuencia, llegan a dudar de la presencia
real de un ser superior a ellos, lo que ocasiona una contradicción interna
entre lo que son y lo que esperan, por esta razón creer en alguien
termina definiéndonos en esencia espiritual y racional.

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