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DESARROLLO

D. La relación entre lo leído, lo captado en los videos y la relación con la pandemia del
“coronavirus” que estamos viviendo, nos permite entender la importancia de la virtud que
está unida con la justicia, para con las personas que acatan y para los que no acatan las
directrices del Gobierno Nacional y del Ministerio de Salud. Así mismo no permite
comprender la idea de ignorancia, en las personas que debido a que desconocen las
consecuencias del “coronavirus”, se exponen al contagio y al de sus familiares. La ironía
socrática se podría relacionar con la pretensión de ciertas personas que, en redes
sociales, creen saberlo todo del coronavirus, de los cuidados y los medicamentos o
productos que curan o protegen contra la enfermedad y son puestos al descubierto por
especialistas en la materia, quienes recomiendan no solo hacer caso a fuentes
fidedignas. De la situación que se está presentando en las redes sociales con relación a
noticias falsas, se podría afirmar que se está generando con este proceder un cierto
grado de relativismo con tinte sofistico. En donde cada hombre por ser la medida de
todas las cosas, se cree con el derecho de exponer su verdad sobre el coronavirus o se
podría afirmar que en el fondo hay una pretensión de generar confusión.
Con relación al intelectualismo moral que se le ha otorgado a Sócrates se podría afirmar
que las personas al conocer los principios morales, nos es más fácil llevarlos a la
práctica. En este sentido el conocimiento de la moral, las leyes de la justicia nos
permiten acercarnos a la sabiduría y alejarnos de la ignorancia. Para alcanzar esta meta
se hace necesario aplicar en nuestras vidas el principio socrático: solo sé que nada sé,
que nos permite estar abiertos a nuevos conocimientos frente al “coronavirus” y las
prevenciones que debemos adoptar.
Descartes nos proporciona valiosos conceptos que nos permiten contextualizar la
pandemia: debemos los colombianos buscar la verdad, certeza, que le permiten al
sujeto y por ende la subjetividad comprender la dimensión de la pandemia y para
realizar esta labor el método adecuado es la duda como método en donde entran en
escena, la evidencia, el análisis, la síntesis y la enumeración que permiten comprender
el fenómeno del coronavirus por medio de la meditación y tener claro que frente a la
enfermedad no podemos fiarnos de conocimientos falsos, debido a que no es posible
que no existe un genio maligno que nos engaña y que Dios nos permite diferenciar entre
lo real y lo que es producto del sueño. Como somos sujetos pensantes y tanto
pensantes existimos, el coronavirus, sus consecuencias existen y por esa razón
debemos tomar las precauciones del caso.

E. La pandemia del “coronavirus” es un fenómeno que ha permeado todas las esferas de la


existencia humana: social, económico, religioso, y político. En ese sentido, este virus ha
puesto jaque la condición humana y está permitiendo que los gobernantes, los
ciudadanos y los habitantes del planeta reflexionemos sobre la forma como estamos
viviendo en relación con nuestros semejantes y con la naturaleza. Naturaleza que cada
día que pasa sufre más los estragos de la incidencia del afán desmedido de los hombres
por conseguir riqueza, a costa de la destrucción del entorno que le ha permitido
sobrevivir.
En el plano económico los países que sufren la pandemia, han visto afectados desde lo
micro hasta el nivel macroeconómico. Debido a que las grandes empresas han perdido
grandes sumas de dinero a causa del confinamiento social que han decretado los
gobiernos buscando aplanar la curva de contagio y disminuir los infectados y la
morbilidad. La desigualdad social, el trabajo informal y el desempleo han pasado su
cuenta de cobro al gobierno colombiano, quien trata por todos los medios por contener
la situación utilizando los recursos que posee, realizando préstamos a entes
internacionales. La solidaridad de los colombianos ha permitido sobrellevar la crisis que
ha provocado la pandemia; aunque el panorama colombiano muestra que hacen falta
recursos para atender la población menos favorecida, mientras se supera la pandemia
con la invención de vacunas.
En lo social los habitantes del planeta han tenido que distanciarse de sus semejantes y
en especial de los seres que aman y sus relaciones sociales se han configurado a través
de las redes sociales y demás usos tecnológicos, que les permite mantenerse “cerca”,
pero manteniendo la distancia por la mediación tecnológica. Así mismo el trabajo y la
educación se afectaron de manera significativa al pasar del plano presencial al plano de
la virtualidad, adquiriendo la connotación de teletrabajo y teleeducación.
En plano religioso también se ha visto afectado porque, para poder seguir evangelizando
a sus fieles independientemente de su credo, han tenido que recurrir a la tecnología ya
sea utilizando internet o la radio para continuar con su labor espiritual. Este ejercicio
religioso tecnológico los hemos contemplado en semana santa con las trasmisiones del
papa Francisco.
En lo político también se ha adoptado estas prácticas tecnológicas para seguir con el
ejercicio político, como las sesiones del consejo, asamblea y del congreso de la
Republica.
Los conceptos de Sócrates y Descartes que se han planteado para realizar el presente
trabajo, en relación con la pandemia del “coronavirus” que estamos padeciendo los
seres humanos, me permite reflexionar sobre la importancia contextualizar la filosofía.
Para comenzar se hace necesario aclarar que Sócrates y Descartes pertenecen a la
línea del racionalismo e idealismo filosófico. El racionalismo e idealismo de estos
autores permite entender la pandemia del coronavirus desde el racionalismo. La
pandemia del coronavirus existe, porque existe la idea o definición de pandemia y
segundo porque los científicos han configurado al virus y lo han categorizado de forma
conceptual y cognoscitiva. Se paso de la ignorancia del virus al conocimiento gradual del
mismo. En este proceso científico entran en juego las ideas o conceptos mencionados
en el punto anterior, tales como evidencia, verdad, la duda como método, la virtud, entre
otras.
En conclusión, se podría afirmar que tanto Sócrates como Descartes nos permiten
comprender los elementos centrales de la pandemia y la forma como estamos viviendo y
afrontando los seres humanos en el plano internacional y nacional. En donde el
conocimiento y las ideas de estos dos autores permiten conocer el virus de manera
crítica y a la vez tomar las medidas para contrarrestar las consecuencias del
“coronavirus”.