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La hegemonía: la teoría transformadora de Gramsci y la práctica no-individual de

Williams. A un paso de la heterogeneidad


Ensayo # 1. Hegemonía
Luisa Fernanda Isidro Herrera 200810989

La hegemonía ha sido un término que se ha estudiado desde los inicios de los Estudios
Culturales, incluso antes, ya que este concepto ha estado en relación con el concepto de cultura,
ideología y ha recogido ciertas teorías marxistas 1. El concepto de hegemonía se ha desarrollado
tanto en la teoría como en la práctica dentro de los Estudios Culturales. En la teoría se problematiza
cómo ciertas demandas se imponen sobre otras, cuáles fuerzas se imponen sobre otras, qué aspectos
del proyecto político implican qué es lo que se tiene que frenar y qué se tiene que
promover[CITATION Isi12 \l 9226 ] . En la práctica, la hegemonía puede ser vista en cómo se
produce el mundo, cómo se crea una relación de homogeneidad y heterogeneidad en la vida
cotidiana, en lo político, en lo social, etc.

El presente ensayo presentará y expondrá algunas de las teorías que han estudiado este
concepto para obtener una definición más extensa y exhaustiva utilizando diversos puntos de vista,
tanto desde la teoría “clásica” como la teoría “contemporánea”. Es decir, que a través de estas
teorías se pretenderá mostrar la relación que presenta la hegemonía con la cultura y la ideología,
pues la hegemonía no suele estudiarse como un concepto independiente. En primera instancia, las
teorías marxistas se han caracterizado por ser las teorías que más han analizado este término.
Antonio Gramsci ha tomado en cuenta este concepto con el fin de definir y estudiar la evolución de
este concepto.

En segunda instancia, Raymond Williams, muestra un estudio más detallado y específico


en cuanto a una teoría que cabe en la década de los ochenta. La hegemonía en Williams, muestra en
detalle cómo la hegemonía ha empezado a abarcar la vida cotidiana a través de ciertas ideas
dominantes y la necesidad de expresarlas en la clase dominante. Finalmente, Ernesto Laclau (2007)
y Peter Stallybrass (1990) no solo entran a debatir la noción de ideología y subjetividad, sino que
también expresa su noción de hegemonía a través de dos posiciones: La primera es cómo se puede
entender el problema de la diferencia (heterogeneidad) en los terrenos político y social, y la
segunda, cómo lo diferente aparece en tanto Uno 2[ CITATION Ávi12 \l 9226 ].

■ La hegemonía es un factor decisivo en el cambio radical de cualquier tipo

1
A lo largo del seminario se recogió una bibliografía extensa que trata sobre estos dos temas. Sin embargo y dado que, el
objetivo del ensayo es presentar una visión más amplia del concepto, no se tomarán en cuenta las definiciones de estos dos
conceptos, por el contrario, se ligaran o se anclaran de una vez al concepto central.
2
Estas teorías estarán explicadas en las conclusiones
Para empezar, se expondrán diversas autores que han definido a la hegemonía para explicar
no solo las estructuras de clase como lo hace Gramsci, sino también, para explicar la
heterogeneidad. Por lo anterior, empezaré presentando la noción de hegemonía que tiene Gramsci,
la cual, está ligada a las estructuras de clase, a la forma de comprender el mundo.

“Por ahora se pueden fijar dos grandes niveles superestructurales, el que podría llamarse de la
<<sociedad civil>>, formado por el conjunto de los organismos llamados >>privados>>, y el de la
<<sociedad política o Estado>>. Ambos niveles corresponden, por un lado, a la función de
<<hegemonía>> que el grupo dominante ejerce en toda sociedad, y por el otro, a la de <dominación
o autoridad directa>> ejercida por el Estado y el gobierno <<jurídico>>Estas funciones son sobre
todo de organización y de conexión.” (Gramsci, 2003, pág. 12)

Williams expone su punto de vista de hegemonía desde una posición no-tradicional. Él ve la


hegemonía desde una perspectiva que se ancla a la cultura, la hegemonía vista desde ciertas
prácticas, actividades y creencias. Es una hegemonía que ya está inserta en los espacios y tiempos
cotidianos de la vida.

“Es todo un cuerpo de prácticas y expectativas en relación con la totalidad de la vida: nuestros
sentidos y dosis de energía, las percepciones definidas que tenemos de nosotros mismos y de nuestro
mundo. Es un sistema vivo de significados y valores –constituyentes y constituidos- que en la
medida en que son experimentados como prácticas parecen confirmarse recíprocamente. Por lo tanto,
constituye un sentido de la realidad para la mayoría de las personas de una sociedad; un sentido de lo
absoluto debido a la realidad experimentada más allá de la cual se torna sumamente difícil para la
mayoría de los miembros de la sociedad moverse en la mayor parte de las áreas de sus vidas. Es
decir, que en el sentido más firme, es una “cultura”, pero una cultura que debe ser considerada
asimismo como la vivida dominación y subordinación de las clases particulares” (Williams, 2009,
pág. 151)

Laclau, visto hacia el lado de la heterogeneidad, muestra un modelo retórico para explicar
lo social. Lo retórico es estructurante de la objetividad, lo social es lo que significa y puede ser
enunciado. El problema para los Estudios Culturales es entender cómo se enuncia lo político y lo
social. Laclau hace alusión a tres posibles respuestas: 1) La heterogeneidad social arguye la idea de
cómo hablar desde los diferente. 2) La única manera de hablar sobre lo político y lo social se cuenta
a través de la intención de homogeneizar lo diferente. Y 3) Se trata de entender lo diferente para
integrar lo diferente a lo no-diferente.

En resumen, las teorías que se han levantado en torno al concepto de hegemonía, ha


suscitado diversos puntos de vista, los cuales se encuentran en diferentes perspectivas. La primera
de ellas abarca la integralidad del Estado y la estructura de clases de la sociedad, asimismo, se
vincula con la noción de ideología, por la cual se afianza en los intereses del grupo dominante y del
grupo subordinado. La segunda perspectiva se desarrolla no solo en términos de subordinación y
dominación, sino que responde a los procesos de organización y control social de las sociedades. Y
la tercera perspectiva, que aunque no solo atañe a Laclau (también a Stallybrass) muestra la

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posición de la heterogeneidad en la hegemonía. ¿Cómo actúa la hegemonía cuando existe en su


lugar común un espacio diferente?

■ Hegemonía en Gramsci: realidades de poder sobre la cultura y consciencia subalterna

Para entender la hegemonía gramsciana, como ya se ha dicho, está relacionada con la idea que
hay una cultura dominante (o grupo dominante) y una cultura subordinada (o grupo subordinado) es
necesario también entender el contexto por el cual estaba pasando la Italia del momento en la época
de Gramsci. Era un país que había estado en un contexto de fascismo y una nación que estaba
profundamente engranada en el capitalismo corporativista e industrial. No obstante, el acercamiento
que hace Kate Crehan (2004) a la teoría de Gramsci, está basado, principalmente, sobre las nociones
de cultura y antropología. La autora explica que para Gramsci el término de cultura subalterna
“deriva del hecho de estar <<históricamente a la defensiva>>; la cuestión del poder está en el centro
de su teoría de la cultura” [ CITATION Cre04 \l 9226 ]. Por tanto, la cultura está ligada a la noción de
hegemonía que pueda abarcarse no solo desde las relaciones de poder en la clase, sino que también
la hegemonía ancla a la cultura en categorías y cuestiones de poder, que a su vez, estas cuestiones
están insertas en la posibilidad de transformación en momentos históricos concretos [ CITATION
Cre04 \l 9226 ].

Gramsci recogió la noción de hegemonía para entender y transformar una fuerza histórica, una
fuerza que se estaba declarando como dominante para también transformar la energía potencial (que
estaba siendo explotada) de las clases subordinadas. Crehan afirma que para tener una visión más
amplia de este concepto en Gramsci, es necesario verlo como una forma de pensar la compleja
interrelación entre consenso y coerción, y no como una descripción de una forma concreta de poder
[ CITATION Cre04 \l 9226 ]. En este sentido, Gramsci no creó una noción precisa de hegemonía, más
bien, trató de identificar unas relaciones de poder que cambian continuamente que son capaces de
asumir formas distintas en diferentes contextos. Es decir, Gramsci intentó reflejar las diferentes
formas que pueden acoger las relaciones de poder en diversos contextos.

A partir de la definición mencionada, la hegemonía en Gramsci se incluye en las actividades y


organizaciones del Estado, esta sociedad política es el seno de la superestructura. Es decir, esta
hegemonía (de la sociedad política) se refiere más al aparato del Estado que a la dirección
ideológica de la sociedad [ CITATION Por97 \l 9226 ]. Es en el Estado es el lugar donde la clase
dominante perpetúa y justifica su dominio y asimismo obtiene el consentimiento activo de los
dominados. Entonces, Gramsci justificaría su teoría en tanto se entienda que la fuerza (coerción) se
ejerce en la sociedad política y la hegemonía en la sociedad civil (consenso). En este sentido, el
punto primordial en Gramsci es comprender cómo se producen y reproducen la relaciones de poder
que apuntalan diversas formas de desigualdad.

Hegemonía e ideología3

Con el desarrollo de la hegemonía, la ideología se extiende a todas las actividades del grupo
dirigente. Cabe aclarar, que aunque la hegemonía se ejerce en la sociedad civil, ésta puede ser
considerada bajo tres aspectos. El primero es como ideología de la clase dominante; el segundo
como dirección ideológica de la sociedad; y como concepción del mundo. La ideología, vista como
concepción del mundo de la clase dirigente, tiene como fin difundirse en toda la sociedad. Sin
embargo, no posee la misma homogeneidad en todos los niveles, puesto que la ideología elaborada
desde la clase dirigente es mucho más específica, concreta y elaborada que la ideología reconocida
por la <<cultura popular>>4.

En este orden de ideas, la hegemonía es un bípedo, una bitácora con dos agujas. La hegemonía
aunque busca una transformación social y busca explicar cómo se desequilibran las relaciones de
poder, también está buscando ejecutar una ideología que apuntala a un interés común de una
sociedad. Por lo tanto, aunque Gramsci no haya definido de manera concreta a este concepto, sí lo
sostiene en un espacio que complementa e indaga las diferentes ideologías que problematizan las
diversas relaciones de poder. En palabras de Chantal Mouffe, “la hegemonía se apoya de la
ideología para formar una nueva identidad colectiva a través de la reforma intelectual y moral”
(Mouffe, 1991, pág. 197).

■ En la práctica la hegemonía jamás puede ser individual: Los aporte de R. Williams

Aunque en Williams la hegemonía empieza a emparentarse con la noción de Gramsci, en la que


existe una predominancia política entre las relaciones del Estado y las clases sociales, Williams
llama a esta una hegemonía burguesa. No obstante, Williams crea un vínculo entre la dominación,
la subordinación de la hegemonía y los procesos “normales” de control social. Así, dada la
definición de Williams, la ideología está anclada, está inmersa en la hegemonía, pues es ésta la que
“constituye un sistema de valores y creencias relativamente formal y articulado, de un tipo que
3
La ideología para Gramsci es “una concepción del mundo que se manifiesta implícitamente en el arte, en el derecho, en
la actividad económica, en todas las manifestaciones de la vida intelectual y colectiva” (Gramsci, 1971, pág. 12 ).
4
La clase dominada u obrera para Gramsci “debe convertirse en una clase potencialmente hegemónica, contra las
presiones y los límites que impone una poderosa hegemonía ya existente” (Williams, 2009, pág. 152).

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puede ser abstraído como una “concepción universal” o una “perspectiva de clase” (Williams, 2009,
pág. 149).

Es la teoría cultural la que aborda más a fondo los términos de cultura e ideología en la
hegemonía. La práctica de las actividades culturales que se llevan a cabo en la hegemonía, la
tradición y la práctica a las que se refiere, son entendidas como expresiones superestructurales. Es
decir, estas expresiones no son más que reflejos, mediaciones y tipificaciones de una estructura
social y económica fundamentada[ CITATION Wil09 \l 9226 ]. De esta manera, vemos como
Williams articula la noción de hegemonía tanto a la teoría como a la práctica. La teoría de la
hegemonía parece estar relacionada con la idea de dominación y subordinación y en la práctica
parece estar la complejidad de la tradición cultural, la inserción o internalización de las prácticas.
Williams asegura que muchos autores tienden a totalizar (de forma abstracta) el concepto de la
hegemonía, sin embargo, Williams asegura a la hegemonía como un proceso más uniforme, más
estático y más abstracto de lo que puede llegar a ser comprendido por la práctica, si se logra
comprender claro está.

Finalmente, Williams da una definición más corta de lo que es hegemonía “Una hegemonía
dada es siempre un proceso… Es un complejo efectivo de experiencias, relaciones y actividades que
tiene límites y presiones específicas y cambiantes” (Williams, 2009, pág. 154). Esta defnición de
hegemonía solo puede ser comprendida en la práctica, puesto que la hegemonía a pesar de ser un
proceso colectivo, no existe en ella un modo pasivo de ejercer la dominación. En otras palabras, la
práctica de la hegemonía no es estática, no es abstracta, lo cual lleva a establecer relaciones que
tampoco son estáticas ni abstractas, así, la dominación no puede existir de manera pasiva.

¿Cómo se resiste a esta dominación? ¿Es a partir de allí que nace la contrahegemonia o la
hegemonía alternativa? La hegemonia según Williams, debe ser renovada, recreada, defendida y
modificada. Asimismo, es continuamente resistida, limitada y alterada por presiones que no le son
propias. Efectivamente, es aquí donde se originan tales terminos, los cuales son elmentos
persistentes de la práctica. Por ejemplo, hay una materialidad ultima (el cuerpo) ala que se le ha
atribuido ciertas prácticas hegemónicas, pero esta materialidad empieza a enfrentar tales prácticas
hegemónicas. Cabe aclarar, que nada de los espacios de la hegemonía se produce una manera
esencialista.
Conclusiones

Gramsci y Williams han mostrado una “articulación” del concepto de hegemonía, en donde,
otorgan importancia a la coerción y al consenso. El sentido de hegemonía en estos autores está
determinado por cómo los sectores dominantes de la sociedad logran definir algún tipo de
identificación a través de discurso y prácticas culturales compartidas. Aunque en Gramsci, la noción
de hegemonía tenga una perspectiva de transformación para la clase dominada, para Williams, la
hegemonía son prácticas y tradiciones culturales fijan comportamientos, también hay prácticas que
desafían a estos comportamientos. Es justo allí donde surge las heterogeneidades: Laclau representa
el paso de un posestructuralismo determinista a un posestructuralismo contrapuesto, a una
democracia deliberativa o radical.

La pregunta fundamental para Laclau es preguntarse cómo se logra enunciar lo diferente y


cómo se logra representarlo, cómo se logra representar lo heterogéneo. Laclau basa sus
fundamentos en los límites de los sistemas sociales, pues estos límites solo ganan sentido a través
de exclusiones radicales. El análisis que hace Stallybrass del lumpenproletariado[ CITATION
Sta91 \l 9226 ], sirve como ejemplo para explicar cómo se le da nombre a lo innombrable. Laclau
trata de apoyarse en el modelo lingüístico para explicar la importancia de los significantes vacíos
para significar o sustentar algo que tiene otro orden (justamente como lo innombrable). La
diferencia, lo heterogéneo tiene que ser interna, no externa, por tanto, la única solución es construir,
por naturaleza, la exclusión. La exclusión radical, siempre, es construida históricamente, es decir,
esta exclusión, o esta dominación excluyente no es pasiva, pero tampoco es radical, esto pasa
porque las líneas de equivalencia son cadenas de diferencias (o si se quiere ideologías) que son
equivalentes, pero ocupan la misma relación con el excluido.

Por último, la creación de homogeneidad en la heterogeneidad está ligada con la noción de


identificación5. El problema de establecer o fijar relaciones hegemónicas en los diferentes está
también en entablar identificaciones hegemónicas, sin embargo, no hay forma de predecir el
resultado de tales procesos hegemónicos. Por tanto, la hegemonía al igual que la subjetividad son
coyunturas políticas que crean contenciones políticas, sociales y culturales tanto en el sujeto como
en la comunidad.

Bibliografía

Ávila, I. (2012). Hegemonía . Seminario de Paradigmas de los Estudios Culturales (págs. 1-5). Bogotá:
Seminario de Paradigmas de los Estudios Culturales.

5
Véase ensayo No, 2. “La subjetividad: identificación e identidad entre Lacan y Hall”

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Crehan, K. (2004). La cultura subalterna. En K. Crehan, Gramsci, Cultura y Antropología (págs. 119-148).
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Gramsci, A. (2003). Selección de los cuadrenos de la cárcel. En A. Gramsci, Selections from the prision
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Mouffe, C. (1991). Gramsci y el concepto de hegemonía . En C. Mouffe, Gramsci y la realidad colombiana


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