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DEFINICION

En marketing y dirección estratégica, la ventaja competitiva es una ventaja que una


compañía tiene respecto a otras compañías competidoras. Para ser realmente efectiva,
una ventaja competitiva debe ser:
1. Única.
2. Posible de mantener.
3. Netamente superior a la competencia.
4. Aplicable a variadas situaciones del mercado.
Ejemplos de las características de una compañía que pueden constituir una ventaja
competitiva:
• Orientación al cliente.
• Cualidad superior del producto.
• Contratos de distribución de largo período.
• Valor de marca acumulado y buena reputación de la compañía.
• Ser el productor de bienes y servicios de menor costo, ofrecer un producto diferenciado
o aplicar cualquiera de las dos estrategias anteriores en un segmento de mercado
específico.
• Posesión de patentes y copyright.
• Monopolio protegido por el gobierno.
• Equipo profesional altamente cualificado.
David Ricardo da mayor precisión al análisis de Smith, al demostrar que el comercio
mutuamente beneficioso es posible aun cuando solamente existen ventajas
comparativas, llegando a la conclusión de que las ventajas absolutas son un caso especial
de un principio más general que es el de las ventajas comparativas.
El punto de partida de la explicación que da Ricardo se basa en su teoría del valor. Según
Ricardo, la regla que rige el valor relativo de los bienes al interior de un país, no es la
misma que regula el valor relativo de los productos intercambiados entre dos o más
países.
Según Ricardo, es el costo (del trabajo) relativo o comparativo de las mercancías en cada
país, en lugar de los costos absolutos, lo que determina el valor en los intercambios
internacionales.
Demuestra que a partir de la noción de costo comparativo se pueden definir los patrones
de especialización, tomando en cuenta dos elementos: los costos laborales y de las
relaciones de intercambio entre países. Además, la teoría ricardiana implica tres
supuestos simplificadores:
•Inmovilidad relativa de factores 
•Estática y,
•Estructura del mercado.
Por ejemplo, los productores locales soportan menos gastos de transporte que los
extranjeros y, además, su cercanía al cliente le pueden permitir adaptarse con mayor
facilidad a sus necesidades (ventajas comparativas).
Tener una ventaja comparativa - o desventaja - puede dar forma a todo el enfoque de una
empresa. Por ejemplo, si una compañía de cruceros encontró que tenía una ventaja
comparativa con respecto a una empresa similar, debido a su proximidad cercana a un
puerto, podría alentar a sus competidores en centrarse en otros aspectos del negocio más
productivos.
Es importante tener en cuenta que una ventaja comparativa no es la misma que una
ventaja absoluta. Esto último implica que uno es el mejor en algo, mientras que el primero
se refiere más a los costos de la empresa en particular.