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¿Cuál es la importancia de bautismo cristiano?

Se trata el bautismo sólo del perdón de pecados – ¿o bien hay algo más que esto?

En la Biblia hay muchas historias de personas que son bautizadas.  Pero, ¿cuál es
el propósito del bautismo y cuál es su significado para nuestra vida Cristiana?

¿Qué es el bautismo?

El bautismo es un acto en el cual un cristiano es sumergido en agua para


simbolizar el fin de un modo de vida, y el comienzo de algo nuevo.

La Biblia menciona primero el bautismo en relación con Juan el Bautista. Esto fue
bajo el antiguo pacto, cuando el bautismo se realizaba para recibir perdón de
pecado. “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que
viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él
os bautizará en Espíritu Santo y fuego.” Mateo 3:11. Con el establecimiento del
nuevo pacto, por causa de la muerte de Jesús en la cruz, ahora el bautismo es
más que el perdón de pecados — es un pacto para vivir la vida de un discípulo
frente a Dios.

Pedro compara el bautismo con el diluvio en el tiempo de Noé.  1 Pedro 3:18-21.


La Biblia dice acerca del tiempo de Noé: “Y vio Jehová que la maldad de los
hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del
corazón de ellos era de continuo solamente el mal.” Génesis 6:5. Así como las
aguas del diluvio pusieron fin a la maldad en el Antiguo Testamento, en el Nuevo
Testamento el bautismo representa el fin de vivir una vida egocéntrica haciendo mi
propia voluntad y el comienzo de una vida nueva haciendo la voluntad de Dios.

¿Quién debiera ser bautizado?

Una persona que ha hecho un compromiso de dar su vida para seguir a Jesús, ser
obediente a la Palabra de Dios y vivir una vida nueva es un candidato para ser
bautizado. Tales personas se han arrepentido, y quieren ser libres de su pecado.
Este fue el caso de los judíos, que habían crucificado a Jesús, cuando oyeron a
Pedro. “Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros
apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?” Hechos 2:37. Fue a estos a los
que Pedro exhorto a ser bautizados. Verso 38.

Al igual que los judíos mencionados anteriormente, hoy hay mucha gente que se
lamenta por sus pecados y que se han propuesto vivir una vida agradable a Dios.
Aunque es evidente que se necesita de una cierta madurez para tomar tales
decisiones, una adecuada actitud en el corazón es el principal criterio para decidir
ser bautizado – a cualquier edad. Las propias palabras de Jesús a sus discípulos
confirman la necesidad de muchos de ser bautizados: “Por tanto, id, y haced
discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo.” Mateo 28:19. En la Biblia no existen referencias sobre
infantes siendo bautizados.

¿Qué significa el bautismo para mi vida?

Aunque el Cristianismo consiste de una vida escondida con Dios, el bautismo es


un acto externo en el cual afirmamos nuestro deseo de seguir a Jesús en este
camino interior.

Pablo explica cómo debemos vivir esta nueva vida: “¿O no sabéis que todos los
que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su
muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el
bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre,
así también nosotros andemos en vida nueva.”  Romanos 6:3-4.

Esta “muerte” que Pablo menciona, es una muerte a mi vieja vida, donde yo


escojo parar de vivir de acuerdo a mi naturaleza humana y tendencias pecadoras.
Para empezar a caminar en “una vida nueva” siendo obediente a los
mandamientos de Dios.

Ser bautizados no nos libera de las tentaciones, pero podemos, como el escritor
de Hebreos declara, vencer en la tentación como Jesús lo hizo: “Porque no
tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin
pecado.  Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:15-16.

Podemos vivir el resto de nuestra vida haciendo la voluntad de Dios, así como
Jesús: “Por lo cual, entrando en el mundo dice: ‘Sacrificio y ofrenda no quisiste;
Mas me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te
agradaron. “Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, 
Como en el rollo del libro está escrito de mí.'”” Hebreos 10:5-7.

Con un tal propósito en el corazón, Dios abrirá su Palabra para con nosotros, para
que podamos correr en el camino de sus mandamientos. Esta nueva vida
producirá en nosotros que cosechemos las bendiciones de Dios en lugar de las
consecuencias del pecado.

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