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Contaminación en Bogotá

Nicolás Muñoz Mora

Contaminación es una expresión que engloba multiplicidad de fuentes o causas; esto es,
diferentes y variados procesos físico-químicos pueden generar agentes perniciosos para la salud y/o
bienestar humanos (p.ej. contaminación atmosférica, auditiva, etcétera.), por ello, la contaminación
–en el sentido amplio del vocablo-, es una de las problemáticas más importantes del siglo XII, que
ninguna nación puede eludir. En concreto, el presente informe acotara su objeto para con la
contaminación atmosférica, siendo esta una agravante considerable en la ciudad de Bogotá. Ahora
bien, por cuestión de espacio se esbozara, grosso modo, la situación que acontece en la capital junto
con una(s) posible solución de dicho problema aludido.
La capital Colombiana es una de las áreas que está más densamente poblada y, como es
bien sabido, también es uno de los centros comerciales e industriales (a diferencia de otras ciudades
colombianas) con más movimiento; en fin, como magna ciudad que es, enfrenta numerosas
dificultades, y la contaminación atmosférica -como ya he dicho- es una de estas, tanto así que se
posiciona entra las 10 primeras ciudades de latino américa con un mayor índice de contaminación
atmosférica. Desde luego, hay varios factores que intervienen en la calidad del aire, es decir, hay
variedad de productos químicos que la pueden alterar la dinámica atmosférica, para bien o para mal.
Y, en lo que respecta a Bogotá, se tiene que el transporte (genera: 97% de Monóxido de Carbono;
77% de Óxidos de nitrógeno) y las prácticas industriales (genera: el 64% de partículas de polvo,
ceniza, metálicas, etc.; 82% de Dióxido de carbono) son los dos componentes con mayor peso en la
contaminación atmosférica (Suarez, 2010). En ese sentido, apuntare algunas soluciones -que me
parecen oportunas y evidentes, vale decir- en lo que concierne a los dos componentes con mayor
impacto en la atmosfera capitalina (transporte-movilidad y praxis industrial). En primer lugar, el
transporte, tanto público como privado, debe empezar a articularse con medidas de control
ambientales más severas que permitan disminuir la emisión de gases y/o partículas contaminantes;
cristalizar una planeación integrada que incorpore dichos elementos descontaminantes y que vaya
en pos y le dé prioridad a la salud humana (en especial para con los niños y las personas de la
tercera edad). En segundo lugar, las praxis industriales; al igual que con el transporte, las medidas
de control y seguimiento (p.ej. con los residuos) deben estar al día. La autoridad ambiental debe
hacer cumplir los protocolos de cada rubro industrial/empresarial. Finalmente, la financiación en
investigación y ciencia no puede quedar al margen, y el desarrollo e incorporación de nuevas
tecnologías amigables con el ambiente pude hacer mella en ambos componentes y, por
consiguiente, a la contaminación atmosférica.
En verdad es un temática compleja, que debe tener en cuenta aspectos económicos,
políticos y sociales, y que este texto no le puede hacer justicia. Tampoco las soluciones son
específicas o satisfactorias, y se entenderá la ambigüedad, pues un informe/escrito de una página es
un espacio muy limitado. No se puede profundizar en casi nada. Sin embargo, la actividad asignada
es valiosa en tanto nos sumerge en un apuro específico de la ciudad. Sintetizando: “Es prioritario un
programa de Gestión Integral del Aire, desde un marco sistémico, constituido por acciones que
impliquen los esfuerzos de los actores directa e indirectamente implicados y con objetivos a largo
plazo.” (Suarez, 2007, 37)

Fuente: Suarez, M, (2007). La gestión de la contaminación urbana: El caso de la


contaminación atmosférica en Bogotá. Revista EAN No.62; enero-abril de 2008, p.29-38

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