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BILL • HULL •

El
Pastor
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Hacedor de
Discípulos

CONTENIDO

PREFACIO DE ROBERT COLEMAN


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INTRODUCCIÓN: CRISIS EN EL CORAZÓN

1. LA NECESIDAD

La iglesia de hoy está en crisis. ¿Cuál es la necesidad y cómo la perciben los pastores?

2. EL CONFLICTO

Antes de hacer discípulos, un pastor necesita considerar el costo. Nueve fuerzas actúan en contra
del discipulado y necesita estar preparado para enfrentarlas.

3. EL PRODUCTO

¿Cuáles son los fundamentos bíblicos de hacer discípulos y a qué se parece un discípulo?

4. EL PAPEL DEL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS

¿Cómo definen las Escrituras el papel del pastor? ¿Qué hace un pastor?

5. ¿QUE HACE EL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS?

Él ve el gran cuadro de la iglesia en el drama de la redención. Como resultado, el pastor entiende


el modelo, el significado, el método y el motivo de dar conocer a Cristo.

6. EL COMPROMISO DEL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS

El pastor no sólo habla acerca del discipulado sino que se compromete a sí mismo para que sea
una realidad en la iglesia.

7. LAS PRÁCTICAS DEL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS

El pastor sigue cuatro prácticas que edifican la iglesia para que forme parte activa en la tarea de
hacer discípulos.

8. EL PASTOR COMO ENTRENADOR

Jesús estableció un método de enseñanza de seis pasos que el pastor hacedor de discípulos
puede seguir para animar a la iglesia a llevar a cabo la Gran Comisión.
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9. HACIENDO QUE FUNCIONE EN LA IGLESIA LOCAL

Medios prácticos que ayudarán a los pastores a hacer discípulos, haciendo que una parte de sus
iglesias estén alineadas y determinadas.

PREFACIO

No es un secreto que la iglesia organizada hoy día está en problemas. No solo la institución
ha perdido impulso, sino que a la larga, ha perdido dirección. A menos que surjan personas que puedan
llevar a la iglesia – lo cual, al final coloca la carga en los pastores., existe poca esperanza de que esta
situación mejore.

Desafortunadamente, hay pocos líderes y pastores con corazón apostólico. Es más, en


demasiados casos, los clérigos en posiciones privilegiadas para guiar las ovejas por sí mismos, luchan
con dificultad por la falta de dirección y frustración.

No es para decir que a la iglesia le hagan falta trabajadores conscientes o que nada valioso esté
sucediendo en ella. Por lo que podemos ver, toda clase de cosas están sucediendo. Pero me parece que
de alguna manera los programas eclesiásticos y los movimientos de membresía no cumplen el propósito
de la Gran Comisión. ¿Dónde están los obreros de la "cosecha, que obligados por el amor de Dios, están
saliendo para hacer discípulos a todas las naciones? Temo que todos los ejemplos de la iglesia del Nuevo
Testamento hayan sido velados u olvidados. En efecto, nos hemos desviado tanto del mandato de Cristo
que quienes lo toman como modelo para sus vidas, son vistos como fanáticos.

Tal vez, Bill Hull, sea esta clase de persona. Convencido de que el mandamiento de hacer
discípulos no ha perdido su autoridad o relevancia, él ha tratado de establecer el curso de su ministerio
con base en éste.

Este libro describe su pensamiento y lo que significa para la iglesia local. Es bíblico y real, y,
aunque el autor no escatima palabras, él escribe con comprensión y compasión.

La experiencia personal de Bill Hull, le da a la historia un sentido de autenticidad. Él no habla como


un teórico, sino como una persona con experiencia, un pastor activo que ha buscado edificar una iglesia
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alrededor del mandato de ir y hacer discípulos. La validez de su ministerio se apoya en la forma como la
congregación ha crecido en número y visión y cómo ahora se reproduce a sí misma en la asociación de
varias iglesias hijas.

Aquí hay un mensaje que, quienes aspiran al liderazgo de la iglesia, necesitan escuchar y
considerar. No todos estarán de acuerdo con sus conclusiones, pero nadie puede leer la historia sin
aceptar una nueva perspectiva del pastor discipulador. Para algunos, puede ser el nacimiento de una
nueva concepción de ministerio.
ROBERT E. COLEMAN
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INTRODUCCIÓN

CRISIS EN EL CORAZÓN

Que la iglesia se encuentra en crisis no es nada nuevo. Nació en crisis y se ha mantenido


hasta el día de hoy. Por definición, crisis significa "separar," "encontrarse en un punto de
regreso." Las crisis exigen que tomemos una decisión y lo que hace esta decisión crítica es que
una equivocación podría llevarnos al desastre.

Cientos de líderes pueden mencionar miles de crisis acontecidas en la iglesia de América.


Muchos libros se han escrito y se han enviado mensajes acerca de la crisis en la predicación,
el evangelismo, la familia cristiana, la integridad tanto del clero como de los empresarios
cristianos. Otros señalan la crisis en las misiones alrededor del mundo, en la educación
teológica, en las universidades cristianas y algunos incluso en la muerte lenta de la escuela
dominical.

La palabra crisis se ha vuelto tan común, que muchos han dejado de escuchar las
advertencias de los profetas modernos y sienten gran escepticismo respecto a la validez de
esas muchas llamadas crisis. El público cristiano se ha cansado del grito ferviente de sus líderes
cuando hablan de la vida al borde del abismo. El cercano apocalipsis de alguna manera parece
que nunca se va a materializar; por lo tanto, toda advertencia acerca del destino inminente
parece cada vez más como un "aullido de lobo”.

A pesar de tal cinismo, debo insistir que la crisis en el corazón de la iglesia es más profunda,
más amenazante y más importante que cualquier otra cosa. El hecho que la Iglesia pueda seguir
sin ser confrontada con sus divisiones, la coloca en una posición muy peligrosa. Ignorar la crisis
es como si un hombre que no tratara con un problema del corazón; se resiste a reconocer los
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signos de advertencia: su incapacidad para subir escaleras con facilidad, hacer ejercicios sin
sentir fuertes dolores en el pecho o respirar normalmente. La vida puede seguir adelante de
forma limitada ante tales circunstancias, pero un día, el corazón de este hombre se detendrá
súbitamente y entonces será demasiado tarde para restaurar la salud al enfermo sistema
cardiovascular.

Para seguir la analogía de Pablo acerca de que la iglesia es el cuerpo de Cristo, la crisis no
se encuentra en una de las extremidades: las manos, las piernas, los pies. En otras palabras,
no es directamente una crisis de su función y trabajo. Es una crisis de lo que gobierna la
habilidad del cuerpo para llevar a cabo su función y trabajo. La crisis se encuentra en el corazón
de la iglesia. El sistema cardiovascular de la iglesia, la cual es su parte más trascendental,
determina la salud de todo el cuerpo. La condición del corazón y el libre y normal fluir de la
sangre a través de las venas y arterias, determina la capacidad del cuerpo para funcionar
normalmente.

La iglesia evangélica se ha vuelto débil, blanda y demasiado dependiente de medios


artificiales que pueden sólo simular un verdadero poder espiritual. Las iglesias se parecen un
poco a centros de entrenamiento para poner en forma a los creyentes y mucho a la sala
cardiopulmonar de un hospital local. Hemos proliferado en la autoindulgencia religiosa, el
síndrome de "lo que la iglesia puede hacer por mí." Estamos excesivamente satisfechos con los
éxitos convencionales: cuerpos, dinero y edificios. El cristiano promedio habita en la cómoda
posición de "Yo le pago al pastor para que predique, administre y aconseje. Yo le pago a él para
que me ministre... Yo soy el consumidor, él es el minorista... Yo tengo las necesidades, él me
las cubre... para eso yo le pago"

Podemos ver esto más claramente en la adoración idólatra de la súper iglesia en América.
Entre más grande sea esta y entre más se imite en sus métodos el espíritu empresarial
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americano, será mejor. La seducción es total cuando las iglesias más grandes, más creativas y
más "exitosas," son el estándar con el que medimos a las otras iglesias.

La medida más común de un ministerio grande es el número de personas reunidas en un


culto. Si llegaran tres mil personas, algunos podrían decir al instante, "esta es una gran iglesia."
Pero, ese tipo de medición tiene dos defectos: el primero, los números como tal no indican lo
grande que puede ser un ministerio. Grandes multitudes pueden reunirse en cualquier cantidad
de eventos, como linchamientos, huelgas o reuniones de redes de mercadeo. La más acertada
observación respecto a una gran reunión de la iglesia podría ser: "el número de personas
reunidas aquí indica que quienes lideran la iglesia, el pastor y el líder de alabanza, deben ser
muy talentosos." Esta sería una buena y por lo general una verdadera opinión.

El segundo defecto de tal medición es que usted ha hecho la pregunta equivocada:


"¿Cuántas personas hay?" La pregunta correcta es: "¿Quiénes son estas personas?" ¿Qué
clase de familia tienen, son honestos en los negocios, están entrenados para dar testimonio,
conocen la Biblia, están haciendo algún impacto en sus lugares de trabajo, sus vecindarios,
entre sus amigos y compañeros para Cristo? ¿Están ellos haciendo la diferencia en el mundo
como Cristo lo espera? Estas son las preguntas correctas, los temas del corazón y el criterio
para determinar la magnitud de un ministerio.

La iglesia evangélica ha perdido el deseo de hacerse las preguntas correctas y el coraje


para enfrentar las respuestas. La decisión crítica que enfrenta la iglesia es: ¿Nos
comprometeremos a nosotros mismos con los temas del corazón? ¿Nos arrepentiremos de
nuestras absurdas decisiones y regresaremos al trabajo que Cristo nos ordenó? Pero, ¿Cuáles
son los temas del corazón? ¿Cuál es el sistema cardiovascular de la iglesia?

George Orwell escribió: "Ahora nos hemos hundido a una profundidad en la que la
reafirmación de lo obvio es la primera tarea de los hombres inteligentes". En la iglesia de hoy,
lo obvio es revolucionario. Nada es tan traicionero como lo obvio. Entender y ejecutar lo obvio
es tan difícil como caminar en una cuerda floja en medio de fuertes vientos. Volver a lo obvio y
aplicarlo de nuevo, sacude a la iglesia desde sus cimientos. Cuando usted lo expone, los líderes
contaminados asentirán con sus adormecidas cabezas. Cuando usted lo aplica, ellos se burlan
y lo catalogan como radical, inexperto, y paraeclesial.
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¿Qué verdad obvia hace que los creyentes se incomoden? Simplemente esta: la iglesia
existe para una misión. La iglesia vive gracias a una misión así como el fuego existe gracias al
oxígeno. La iglesia no existe para sí misma. Esto choca de frente con la mentalidad
autoindulgente y egocéntrica que domina a los evangélicos. Mire los libros cristianos más
vendidos, escuche la televisión evangélica, hable con el creyente común; el tema común es una
preocupación por las necesidades que se tienen. Si la iglesia va a obedecer a Cristo, esto tiene
que parar. Los cristianos no dejarán de tener necesidades, pero la preocupación y la prioridad
de las necesidades que se tengan sobre lo ordenado por Cristo tiene que detenerse.

El enfoque del personal de una iglesia y de su cuerpo congregacional no es interno, sino


externo. La misión de la iglesia es influenciar a este mundo, tal como la metáfora lo expone: sal,
luz, levadura, ejército, embajadores, peregrinos, etc. Todo esto expresa movimiento e influen-
cia. La iglesia crece cuando sus miembros se vuelven más efectivos en influenciar a otros.

Como cualquier crisis del sistema cardiovascular, esta ha dejado a la iglesia débil y
dependiente y ha colocado a los pastores en el difícil papel de entrenar a un equipo de
baloncesto desde la sala de emergencia de un hospital. Los jugadores deben tratar firmemente
de hacer lo mejor, pero ellos, claro está, no pertenecerán a la Asociación Nacional de Balon-
cesto. Tristemente, la iglesia obra con una gran desventaja y por lo tanto, hoy es mucho menos
que lo que Dios ha deseado. Pero esto no necesita ser así y debemos tener el suficiente coraje
para enfrentar y cambiar la situación.

¿CUÁL ES EL REMEDIO?

Solo una clase de persona influenciará al mundo y el fracaso de la iglesia en producir este
tipo de persona es el error que la ha llevado a esta crisis. La crisis en el corazón de la iglesia es
una crisis de producto. ¿Qué clase de persona produce la iglesia? El producto ordenado por
Cristo es una persona llamada discípulo. Cristo ordenó a su iglesia "hacer discípulos" (Mateo
28:18-29). Jesús describe a un discípulo como uno que todo lo soporta por Él, que es obediente
a él, que da fruto, glorifica a Dios, tiene gozo y ama (Juan 15. 7-17).
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Esto tiene mucho sentido. La clase de persona que más glorifica a Dios es llamada discípulo.
EL mandamiento de Cristo a sus discípulos fue “hacer discípulos", porque los discípulos
influencian su mundo. Un discípulo se reproduce a sí mismo, lo cual lleva a la multiplicación y
esta es la clave para ganar al mundo y cumplir la Gran Comisión.

El fracaso de la iglesia en el cumplimiento de este obvio mandamiento sólo puede


atribuírsele a una intriga diabólica. La crisis en el corazón de la iglesia es que fomentamos hacer
discípulos sólo de labios para afuera, pero no lo practicamos. Hemos perdido la integridad de
nuestra misión. El sistema cardiovascular del cuerpo no mejorará hasta que cambiemos
nuestros enfoques y prioricemos la saludable producción y reproducción de hombres y mujeres
que influyan su mundo. El sistema cardiovascular de la iglesia es lo que produce el producto
correcto. Cuando la iglesia produzca y reproduzca el producto correcto, como cualquier cuerpo
saludable, podrá cumplir su función. Cuando obedecemos la comisión de Cristo, dos cosas
buenas suceden: creamos cristianos saludables; y un cristiano saludable se reproduce y el
cuerpo crece, entonces se multiplica y el mundo es evangelizado.

No muchas cosas cambiarán hasta que tratemos el tema y creemos la controversia, hasta
que la iglesia en América sea desafiada a asumir seriamente la Gran Comisión, hasta que los
pastores estén dispuestos a empezar a reproducirse a través de otros, a preparar cristianos que
se alimenten por sí mismos, hasta que las congregaciones le permitan a los pastores invertir
más de su tiempo en enseñar y entrenar espiritualmente a la minoría, antes que servir a los
caprichos y deseos de la desmotivada y desobediente mayoría, hasta que los pastores puedan
ser liberados del “excesivo trabajo” evangélico. Debe ser así, no podemos permitir que esto
continúe, esto debe cambiar.
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CAPÍTULO UNO

LA NECESIDAD

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LA CONDICIÓN DE LA IGLESIA

He arrojado el guante. Sostengo que la iglesia evangélica es débil, autoindulgente y


superficial, que ha sido discipulada completamente por su cultura. Como dijo Jesús: "El
discípulo no está por encima de su maestro, pero todo el que haya completado su aprendizaje,
a lo sumo llega al nivel de su maestro" (Lucas 6:40). Aún más, yo creo que la crisis de la iglesia
es más de producto, de la clase de personas que se están produciendo. Yo propongo la solución
para ser obedientes a la comisión de Cristo de "hacer discípulos": enseñar a los cristianos a
obedecer cada mandamiento de Cristo.

¿Me encuentro solo en mi análisis crítico de la iglesia? Otros más sabios y experimentados
que yo sostienen la misma tesis. Elton Trueblood ha dicho:

Tal vez la debilidad más grande de la Iglesia Cristiana actual es que millones de supuestos
miembros no están realmente involucrados del todo y lo que es peor, no se considera
extraño que no lo estén. Tan pronto como reconocemos la intención de Cristo de hacer de
Su iglesia una militancia, comprendemos que una actitud convencional no puede ser
suficiente. No existe ninguna oportunidad real de victoria si el noventa por ciento de los
soldados no están entrenados ni se encuentran involucrados, pero este es exactamente el
punto donde nos encontramos ahora. Muchos alegan que los cristianos no entienden que
la lealtad a Cristo significa involucrarnos personalmente en su ministerio, yendo o
permaneciendo, dependiendo de la situación.'1

La encuesta realizada por Gallup en 1980 indicaba que de los 22 millones de evangélicos que
asistían a una iglesia, solo el 7% habían tomado alguna clase de entrenamiento evangelístico
y sólo el 2% había traído a otra persona a Cristo. ¿Qué tanto le gustaría marchar a la batalla
con sólo el 7% de sus tropas entrenadas y sólo el 2% con experiencia en el combate? Mientras
oro, estos datos han cambiado en ocho años y pensaría que hoy son casi iguales.2
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Esto revela la necesidad de hacernos la pregunta correcta. ¿Cómo pueden tres mil personas
reunirse a adorar y ser una gran iglesia, si sólo el 7% está entrenado para dar testimonio y sólo
el 2% han presentado a Cristo a otra persona? El examen de una congregación, aparte de la
santidad personal, es cuán efectivamente los miembros impactan al mundo. Las bancas de las
iglesias en Norteamérica están simplemente repletas de esquizofrénicos espirituales, cuyas
creencias y conductas no son congruentes y los sermones son acomodados al gusto de las
personas.

Los cristianos no están bien entrenados, debido principalmente a que los pastores no han
trabajado en ayudar a las personas a hacer lo que Él ha dicho que debe ser hecho. Como
resultado de esto, ellos sienten mucha frustración y culpa.

Muchas iglesias crecen por transferencia: la regla del día es la rotación de creyentes. El
número real de conversiones a Cristo en algunas "grandes iglesias" ha disminuido
notoriamente. En lugar de eso, las iglesias que atraen mayor número de personas son las que
presentan intensas prédicas y un gran programa de música. Así, las personas piensan que la
iglesia es grande y que el personal hace su trabajo. En realidad, las iglesias con los mejores
programas están llenas, como los mejores restaurantes y teatros, debido a que estas divierten.

En la relación entre el clero y el laicado, los clérigos se han convertido en concertistas


profesionales y los asistentes en la audiencia. Entre mejor sea la presentación, habrá más
gente. Todo esto prueba que las presentaciones excepcionales atraen gente. Pero significa
poco más que eso: de ninguna manera reflejan fielmente las prioridades de Cristo por Su Iglesia.
Así como Elton Trueblood ha dicho: "La cristiandad barata puede atraer regularmente una gran
asistencia el Domingo en la mañana. Es más económico que las personas piensen de sí mismas
como espectadores en una presentación."' Trueblood señala esto cuando enfatiza acerca de
cuántos de los que asisten al culto son pre-cristianos y paganos. "Hemos regresado al
pensamiento del Antiguo Testamento, en donde vemos sobre todo cuánta gente llega al templo
para el ritual. Eso era lo más importante bajo el Viejo Pacto. Mientras tanto, nos olvidamos de
las palabras de Jesús: "Pues yo les digo que aquí está uno más grande que el templo" (Mateo
12:6)."' Siempre es posible reunir una multitud, si usted demanda muy poco y les ofrece un buen
show.
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Muchas iglesias crecen por transferencia:

La regla del día es la rotación de creyentes.

Aparentemente, tal clase de éxito nos enceguece ante los temas reales. ¿Son cristianos
saludables, se están reproduciendo, están siendo entrenados para hacer discípulos? ¿Qué se
le está preguntando a la gente, están viviendo y sirviendo en la forma planeada por Dios? El
propósito de reunir a los cristianos es para entrenarlos en su habilidad de impactar al mundo.
Mirando a la iglesia cristiana de hoy, George Barna comentó:

Hay un fuerte apoyo entre los cristianos al hecho de que un individuo es libre de hacer
todo aquello que le plazca, en la medida en que sus actitudes no hieran a otros. Dos de
cada cinco cristianos sostienen que esta clase de pensamiento es apropiado, y de esta
manera, rechazan plenamente el incondicional código ético y moral enseñado en la
Biblia. Tres de cada diez cristianos están de acuerdo en que nada en la vida es más
importante que divertirse y ser feliz. Los cristianos demuestran tal amor al dinero,
posesiones y otros objetos materiales, que no puede decirse que su cristianismo gobierne
sus corazones. Por ejemplo, más de la mitad de los cristianos creen que nunca tienen
suficiente dinero para comprar lo que necesitan, ni tampoco lo que quieren. Uno de cada
cuatro creyentes piensa que entre más tengan más exitosos son. El hecho de que la
proporción de cristianos que sostienen estos valores es equivalente a la proporción de
no cristianos que sostienen puntos de vista similares, indica cuan insignificante ha sido
la cristiandad en la vida de millones de creyentes. 5

No sólo son cristianos sin entrenamiento para impactar sus esferas de influencia, sino que
también sus valores se han deteriorado. Ahora la diferencia entre cristianos y no cristianos se
ha vuelto borrosa y está desapareciendo rápidamente. Mi propia experiencia como pastor
sostiene esta tesis. El uso del dinero entre los cristianos, las prioridades de tiempo, las actitudes
acerca del trabajo y el placer, el divorcio y el volverse a casar; reflejan cada vez más la cultura
que la Escritura. Por lo tanto, la iglesia es débil en habilidades y débil en carácter.
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Ahora la diferencia entre cristianos y no cristianos se

ha vuelto borrosa y está desapareciendo rápidamente.

Cuando Os Guinness dice: "Hemos dejado afuera la sustancia; ya no se trata de la santidad


de los santos sino de la vanidad de las vanidades...adoramos al dios de la barriga, sin ir más
allá de nuestra última experiencia,” 6él habla de una falta de fortaleza en la iglesia. Lo
encontrado por George Callup apoya este punto de vista. Sólo el 42% de los cristianos saben
que Jesús dio el Sermón del Monte, y muchos lo saben debido a la televisión. Los que pudieron
identificar los autores de los Evangelios o recordar los Diez Mandamientos fueron pocos. Los
evangélicos muestran una escandalosa falta de conocimiento acerca de la Biblia. La enseñanza
y el aprendizaje de la Biblia son diferentes. Entre los pastores evangélicos existe una mayor
miopía acerca de este tema. Los sermones no preparan a las personas para vivir eficientemente
la vida cristiana. Los cristianos evidencian una falta seria de profundidad tanto en el
conocimiento como en la buena experiencia.

Francis Schaeffer nos advirtió: "Este es el gran desastre evangélico-el fracaso del mundo
evangélico para sostener la verdad como verdad. Existe sólo una verdad para esto - y se llama
comodidad: la iglesia evangélica se ha acomodado al mundo espiritual de la época."7

Vemos el fruto amargo del desconocimiento bíblico y comodidad subsiguiente en algunas


formas susceptibles. Recientemente George Barna hizo un estudio entre diez mil jóvenes
evangélicos. Los resultados muestran el índice alarmante del deterioro de los valores entre los
jóvenes evangélicos que asisten a las iglesias. A la edad de dieciocho años, el 43% ha tenido
relaciones sexuales. El 24% considera aceptable el sexo antes del matrimonio. El 39%
encuentran normales otra clase de actividades sexuales. El 55% no pudo afirmar que las
relaciones sexuales antes del matrimonio estaban mal. Se encontró algo alarmante cuando se
les preguntó a quienes habían tenido relaciones sexuales si fueron obligados a tener sexo
contra su voluntad y el 47% de los muchachos y el 65% de las chicas dijeron que las habían
tenido por su propia voluntad.
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El traspaso de valores y prioridades de los padres a los hijos es débil debido a que la mayoría
de los padres que asisten a iglesias evangélicas tienen un sistema de valores acomodado a sus
necesidades. No están comprometidos totalmente y por lo tanto, sus hijos reflejan la misma falta
de entrega.

George Gallup dice que entre los evangélicos, hay un grupo altamente comprometido del
10%. Estas personas llevan la carga y hacen la diferencia. Estos no acomodados son los
"esforzados para gloria del grupo." De ellos proviene el 7% entrenado para evangelizar. Un 10%
altamente comprometido significa que el traspaso efectivo de valores opera al 10%.

Desarrollaremos esto más adelante, pero por ahora sólo necesito decir que en verdad lo que
hemos sacrificado es el mandamiento de la calidad. A la Gran Comisión se le ha rendido culto
pero no obediencia. La iglesia ha tratado de evangelizar al mundo sin hacer discípulos. La
impetuosidad de la naturaleza humana y la presión cultural para lograr rápidos resultados han
hecho que los pastores tomen atajos. Pero los atajos no funcionan; la mayoría de las veces
terminamos empezando de nuevo. La verdad es que hacer discípulos es el único camino que
nos conduce a la evangelización del mundo, porque es la clave para reproducirse y
multiplicarse. No vaya por otro lado. Hemos sacrificado el ir y hacer discípulos sobre el altar del
éxito cultural, el placer egoísta y la necesidad inmediata. Esta es mi versión del más grande
desastre evangélico.

La iglesia ha tratado de evangelizar

al mundo sin hacer discípulos.

Comparto la opinión del anterior editor de ChristianityToday y decano emérito de la Escuela


Evangélica de la Divina Trinidad, el Doctor Kenneth Kantzer:

Mi opinión, improbable lo admito, es que lo evangélico se encuentra más débil de lo que


estaba hace quince o cincuenta años. Las personas a menudo piensan que está más fuerte
ahora porque lo escuchan más por los medios publicitarios. Ciertamente, hoy tiene más
cubrimiento que el que tuvo desde la Primera Guerra Mundial. Así también los evangélicos
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tienen ahora un mayor sentido de su propia identidad que la que tuvieron al principio del siglo
pasado. Pero la influencia de la fe y la ética evangélica han disminuido en nuestra sociedad.
Como cultura, Occidente se está alejando del Cristianismo Bíblico. 8

Yo no puedo probar que la iglesia evangélica se encuentra en muchos más problemas de los
que digo. Pero estoy satisfecho de compartir mis apreciaciones con estos hombres: Elton
Trueblood, Donald Bloesch, George Barna, Os Guinness, Francis Schaeffer, Howard Zinder,
Kenneth Kantzer, y otros. Hace años escuché a Billy Graham decir que el 95% de los cristianos
viven en derrota. Fui escéptico al principio respecto a esa información, pero ya no. Algo tiene
que hacerse respecto a la enfermedad de la cristiandad y creo que la solución es obvia.
Tenemos que mejorar el producto y producir creyentes saludables, que se reproduzcan e
impacten su mundo para Cristo. Cómo hacerlo es el corazón de este trabajo.

EL DESEO QUE EXPRESAN LOS PASTORES

Los pastores quieren hacer lo correcto. No conozco ningún pastor que no desee producir
cristianos sólidos. Todos están de acuerdo con la tesis de este libro de que la iglesia evangélica
necesita ser revitalizada. Ellos quieren hacer discípulos y ayudar a llevar a cabo la Gran
Comisión, pero muchos no saben cómo. Está bien, a mí también me sorprendió. Al principio
estaba escéptico acerca de la necesidad de enseñarle a una Iglesia cómo organizarse para
hacer discípulos.

Con demasiada frecuencia los pastores nos hastiamos de seminarios, libros y otras ayudas
profesionales, debido a que vemos a la iglesia a través de los lentes limitados del éxito.
Comparamos nuestros mayores éxitos en lo evangélico y concluimos que la iglesia se encuentra
en perfecto estado. "Mira esas iglesias exitosas; no tienen la filosofía de hacer discípulos.
Tienen más personas; mandan más misioneros; cuentan con tremendos programas para casi
toda necesidad en la sociedad." Pero este punto de vista tiene una gran falla, pues al mirar a la
iglesia a través de los ojos del éxito, sólo vemos el 5%.

Permítame ser claro: no espero ir más allá de ese 5% en lo evangélico. Modelos pastorales
empresariales altamente talentosos y creativos dominan más que ese 5%. Estos son muy
efectivos y Dios los usa mucho para ministrar a las masas y pueden ofrecer unos pocos
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principios y consejos que ayudan a otros en su trabajo. Pero como modelos, estos hacen más
mal que bien. Muchos pastores harían mejor si nunca hubieran oído o estado expuestos a más
del 5%.

Este porcentaje enfrenta al pastor promedio, con un modelo irreal, inalcanzable y que
conduce a la culpa, que amenaza su ministerio. La presión de ser como ellos ha destruido a
muchos. En lugar de culpar a ese más del 5% por su trabajo, tenemos que darle gracias a Dios
por ellos, y dejarlo así. Espero que ese porcentaje superior al 5% adopte la filosofía de este
libro, pero ellos no son mi objetivo. Mi mensaje es para el 95% de pastores que quieren edificar
iglesias saludables y efectivas. Yo propongo una tesis obvia, simple para que un pastor con
habilidades promedio pueda ejecutar.

Si medimos la necesidad de ayuda entre ese porcentaje superior al 5%, obtendríamos un


promedio bajo. Pero entre el inferior al 95%, existe un ejército hambriento de pastores,
dispuestos a absorber el material de ayuda. Yo baso esto en el contacto que tengo con pastores.
Después de la publicación de mi primer libro, Jesucristo, Hacedor de Discípulos, empecé a
recibir llamadas telefónicas, cartas y visitas de pastores interesados. Los comentarios fueron
generalmente así: "Estoy de acuerdo con lo que usted está diciendo, pero ¿cómo implemento
esta clase de filosofía en mi iglesia?" Después de dictar conferencias o conversar con líderes
denominacionales, volvían otra vez los comentarios: "Sí, estamos de acuerdo; esto es lo que
queremos, pero ¿cómo lo hacemos?" Encontré una gran diferencia entre desear y saber cómo
hacerlo. Esto me motivó a hacer tres cosas.

Lo primero fue sembrar una iglesia. En Junio de 1984 dejé una iglesia establecida e inicié
una en San Diego, California. Mi motivación era ver si instalando el ministerio de hacer
discípulos en el corazón de la iglesia, esto funcionaría. Hacerlo requiere de tres cosas:

1. El pastor tiene que poseer claras convicciones acerca de hacer discípulos y declararlo
desde el pulpito como la prioridad principal.

2. La filosofía y sus objetivos tienen que ser publicados en la literatura de la iglesia y colocarlo
en la constitución como criterio para medir el éxito.
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3. La filosofía de hacer discípulos tiene que ser trabajada a nivel del liderazgo de la iglesia.
El pastor y los líderes tienen que ser ellos mismos hacedores efectivos de discípulos.

Yo quise que estos principios fueran la base del trabajo y Dios ha bendecido estas
prioridades debido a que son las suyas. Hoy la iglesia está creciendo saludablemente y muchos
ministros emocionados han surgido. De la plantación de la iglesia nació la segunda acción
importante, que fue la de reclutar a otros pastores y plantar más iglesias. No quise plantarlas
sólo por hacerlo. Quise plantar iglesias que compartieran la misma filosofía de hacer discípulos,
que se reprodujeran, que produjeran también un producto saludable y se multiplicaran por todo
el mundo. Por lo tanto, nos dimos a la tarea de reclutar hombres que compartieran nuestro
pensamiento. Ellos consiguieron el apoyo financiero y nos juntamos en San Diego.
Rápidamente aprendí que hasta tanto estos hombres estuvieran de acuerdo con la filosofía, así
como otros pastores, ellos no sabrían cómo implementarla. Ellos hicieron las mismas preguntas
que obtuve a través de las llamadas telefónicas y las cartas.

Como resultado, desarrollamos un centro que entrenaría a los pastores directamente en sus
lugares de trabajo. Empezamos el grupo con diez personas, compuesto por pastores locales y
nuestros reclutas. El ambiente de entrenamiento ha sido dinámico y desafiante y enseñar a los
pastores en el trabajo, ha exigido toda mi habilidad y aún más. En el futuro nos gustaría exportar
el concepto del centro de entrenamiento para facilitar la plantación de iglesias hacedoras de
discípulos en otras regiones.

El entrenamiento es tan valioso para los pastores que la tercera acción fue inevitable. Usted
está leyendo el tercer paso, el libro de El Pastor Hacedor de Discípulos. El objetivo de este libro
es darles a los pastores la base filosófica y el modelo con el cual ellos pueden implementar el
hacer discípulos en sus iglesias. Esta no es la única manera, pero esta es la forma en que
nosotros lo hicimos.

He construido el modelo alrededor de los métodos de entrenamiento utilizados por Jesús.


En el Capítulo 9, "Haciendo que este Método Funcione en la Iglesia Local," llevaremos al lector
a través del modelo de cuatro fases que intenta aplicar sus métodos de entrenamiento en la
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iglesia. La explicación más completa se puede encontrar en mi primer libro Jesucristo, Hacedor
de Discípulos. El modelo muestra cómo las fases principales del entrenamiento de Cristo
pueden trabajar junto con los modelos estándar que ya existen en la mayoría de las iglesias. Mi
experiencia en enseñarles a otros cómo discipular en la iglesia me ha mostrado que esto
requiere dos cosas: El pastor debe tener un sistema de pensamiento y profundas convicciones
relacionadas con él; y necesita un modelo, una plantilla de trabajo, un medio para aplicar su
filosofía. Este es el propósito del modelo.

Estoy perfectamente convencido de que Dios quiere que el hacer discípulos sea el corazón
del ministerio de la iglesia local. Mi experiencia con pastores confirma que muchos de ellos
están de acuerdo. Yo no presento un modelo o medio para edificar una iglesia culturalmente
exitosa, ni tampoco puedo garantizar que esta clase de enseñanza le dará a usted una iglesia
grande. De hecho, le doy buenas razones para creer que en los pasos iniciales, esta filosofía
retrasará su crecimiento numérico. Estoy proponiendo los principios que Dios aprecia en su
pueblo y en su Iglesia. Le sugiero que cuando la iglesia le dé prioridad a estos principios y los
pastores retomen su papel como hacedores de discípulos, la iglesia será saludable y le dará
toda la honra a Dios. Así que me dirijo a ese 95% de pastores hambrientos de ayuda que deseen
edificar cristianos saludables, dinámicos y obedientes que sólo las iglesias pueden producir.

Existen dos razones importantes que nos impulsan a colocar el hacer discípulos en el
corazón de la iglesia. La primera, la necesidad se ve en la condición de la iglesia; su debilidad
es un mandato para tomar acciones correctivas. Segunda, los pastores han expresado
firmemente que ellos quieren tomar acciones correctivas y colocar el hacer discípulos en el
corazón de la iglesia local. Están buscando un medio y un modelo. Este libro intenta darles
ambos. Pero antes de seguir adelante, vamos a considerar algunos obstáculos.
~ 20 ~

Capítulo Dos

El CONFLICTO

"Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a
calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? Si echa los cimientos y no
puede terminarla, todos los que la vean comenzarán a burlarse de él, y dirán: "Este hombre ya
no pudo terminar lo que comenzó a construir.""

Lucas 14:28-30

Hacer discípulos requiere más fe que cualquier otra tarea dentro de la iglesia. Esta ha sido
y es la máxima prioridad para Dios, pero también la de Satanás ha sido evitarla a toda costa.
Ninguna labor del siervo de Dios crea más resistencia que la de hacer discípulos.

Por esto, las palabras de Jesús que encabezan este capítulo son el compromiso inicial para
el pastor hacedor de discípulos. Más que en la mayoría de las situaciones, hay una gran
tentación a renunciar antes de acabar. Jesús dice que a menos que cuente con un plan para
acabar, renuncie antes de empezar. La naturaleza de Su obra requiere un ministerio a largo
plazo, por lo que el enemigo golpea el talón de Aquiles del pastor con la impaciencia y el deseo
de obtener resultados inmediatos. La exhortación a incluir el costo es una medicina contra el
desánimo y una razón para seguir. Pero como un escorpión, tiene un aguijón en su cola. Antes
de que usted empiece a hacer discípulos en la iglesia, calcule el costo; no empiece a menos
que piense terminar, pues de lo contrario, experimentará el aguijón de haber hecho el ridículo.
Muchos estudios muestran que el promedio de duración del pastorado está entre tres y cuatro
años. Con tanto para empezar y tan poco para terminar, no debería sorprendernos que nuestro
producto sea débil. El espectro de empezar y no terminar es lo que más obsesiona al hacedor
de discípulos, debido a que el final puede ser medido.
~ 21 ~

Hacer discípulos se caracteriza por ser un ministerio intencionado, medible y claramente


comunicado. Los beneficios sólo se tienen cuando el ministerio ha alcanzado la madurez,
después de un período mínimo de cinco años. Los estudios revelan que los años más
productivos del pastorado están entre los cuatro y los siete años, pero hacer discípulos toma
más tiempo; los resultados son lentos y su validez requiere un trabajo a largo plazo.

Ir y hacer discípulos enfrenta muchas fuerzas que batallan en su contra. En teoría, hacer
discípulos es algo popular debido a que este promete un producto de calidad que honra a Dios.
Sin embargo, en la práctica esto requiere el tiempo, la dedicación y la paciencia que los pastores
que viven en la cultura americana encuentran bastante difícil. Consideraré los conflictos que
surgirán al poner en el corazón de la iglesia la tarea de hacer discípulos y hablaré de por qué el
pastor hacedor de discípulos tiene que estar totalmente entregado a su trabajo. Ser un pastor
hacedor de discípulos es el trabajo más difícil en la iglesia.

LA IGLESIA LIBERAL

"La teología liberal empezó en los seminarios y se abrió paso entre el liderazgo
denominacional, luego entre los pastores y finalmente llegó a la membresía de la iglesia."1

La iglesia liberal es un producto de la teología liberal. Primero vino el rompimiento de la verdad


absoluta basada en la Escritura, quedando una base racional y humanista. La naturaleza
pluralista de esta base fluctuante redefinió el evangelio como una agenda social. Este se
dedicó a sí mismo a resolver las causas sistemáticas de la pobreza, el hambre, el racismo y así
sucesivamente.

Oponiéndose abiertamente en la cara de la clara evidencia, el liberalismo hoy continúa


insistiendo en que la naturaleza del hombre es básicamente buena y que un mejor ambiente y
desarrollo nos llevará a una mejor calidad de vida. El sentido común claramente nos dice que
esto es totalmente falso.
~ 22 ~

La iglesia liberal quiso cambiar al mundo con la falacia de que la clave era enfocarse
directamente en los temas sociales, sumergiéndose precipitadamente en la carrera
armamentista, los derechos civiles, la lucha contra la pobreza y el hambre en el mundo. Aunque
las necesidades eran reales y los temas válidos, ellos lo abordaron en forma equivocada,
priorizando la labor externa de la iglesia sobre la agenda básica y escritural al interior de la
iglesia.

En 1966, el Consejo Mundial de Iglesias adoptó como lema, "Deje que la iglesia sea la
iglesia." ¿Qué significaba este buen lema? Significaba que el consejo cambió su lema en 1986:
"El mundo establece la agenda de la iglesia." Este terrible lema representa el deterioro y el
ocaso de la iglesia liberal.

La verdad es que entre más trate la iglesia de cambiar al mundo, los cambios mundiales
cambian a la iglesia que ha escapado de la iglesia liberal. La iglesia es para que esté en el
mundo, no para ser del mundo. La iglesia es como un bote: está hecho para estar en el agua y
no el agua dentro de él. La iglesia liberal tomó demasiada agua y cuando se dieron cuenta, se
estaban hundiendo y no tuvieron suficientes manos y baldes para salir del apuro.

Aprendamos de los errores de la iglesia liberal. La iglesia influencia mejor al mundo siendo
la iglesia. Richard Neuhaus agrega el ingrediente necesario ignorado por los liberales: "La clave
para el compromiso de la iglesia con el mundo es el compromiso de la iglesia con Dios." 2 El
compromiso con Dios es todo lo que necesita la iglesia. La razón por la cual la iglesia no ha
cambiado al mundo, no es sólo debido a la guerra con el mundo, la carne y el demonio. La culpa
recae sobre los buenos hombres también, pues la iglesia evangélica ha fallado en obtener un
producto saludable. Mientras que la iglesia liberal ha dejado por fuera los mandatos bíblicos de
hacer discípulos y evangelizar al mundo, los evangélicos han desobedecido los mandatos por
negligencia, exceso de trabajo en las iglesias y la práctica de un "cristianismo barato,"
prometiendo bastante y requiriendo poco.

"La clave para el compromiso de la iglesia

con el mundo es el compromiso de la


~ 23 ~

iglesia con Dios."

Hacer discípulos en las iglesias liberales presenta algunos problemas especiales que no
existen en las iglesias evangélicas. En estas últimas, el tema no es si la evangelización, el
estudio bíblico y la misión para el mundo tienen que ser llevadas a cabo, sino qué métodos
deberían ser usados para ello. La iglesia liberal batalla sobre si estas cosas deben hacerse. El
pastor hacedor de discípulos que se encuentre sirviendo en una iglesia liberal, libra batallas
tanto teológicas como metodológicas.

El costo en la iglesia liberal es extremadamente alto. Para una institución religiosa que ha
abandonado su razón de existir, es muy difícil obedecer la Gran Comisión. Cualquier persona
que se aventure en ello, debe calcular el costo cuidadosamente y seguir bajo su propio riesgo.

CONCEPCIONES EQUIVOCADAS ACERCA DEL DISCIPULADO

El término discipulado se ha convertido en un término evangélico de última moda. Muchos


piensan acerca del discipulado como si les tocara volverse serios acerca de Cristo, pero muchos
lo resisten porque entienden lo que realmente significa volverse serios. Ellos piensan en llevar
una vida muy limitada a la memorización de las Escrituras, en medios días en oración, en
estudios analíticos de la Biblia, en la evangelización puerta a puerta y en el abandono de los
placeres de la vida, diciendo que tal estilo de vida está bien para el ministerio paraeclesial, pero
no para el miembro ordinario de la iglesia.

Para corregir esta concepción equivocada, presento el perfil que la Escritura da acerca de
lo que es ser un discípulo (ver Capítulo 3), el cual muestra una vida positiva y llena de
creatividad. Ese perfil del discípulo comunica claramente que el cristiano debe tener ciertas
bases. Una vez que estas bases se encuentren en su sitio, los dones espirituales, las cir-
cunstancias de la vida y otras particularidades referentes al discípulo empiezan a actuar. La
clara afirmación de que Dios desea que cada cristiano sea un discípulo es esencial para vencer
este obstáculo. Esta afirmación, junto con un perfil claro de lo que es ser un discípulo, es lo que
haría falta.
~ 24 ~

Otro concepto equivocado, el cual será plenamente tratado más adelante, es que el
discipulado es sólo una clase de entrenamiento, un programa de la iglesia o solo para los
jóvenes e inquietos. Ellos dicen: "Si usted quiere ser pastor, misionero o servir tiempo completo,
entonces el discipulado es para usted". Cada pastor hacedor de discípulos encuentra estos
puntos de vista sostenidos por mucho tiempo como aberrantes.

LIDERAZGO DÉBIL NO PROFESIONAL


Aun cuando hay muchas excepciones y esperando que usted pueda decir con plena
seguridad que el liderazgo de su iglesia es fuerte, en general, la iglesia evangélica se encuentra
lisiada en su liderazgo. La ausencia de un buen liderazgo laico, creyentes ordinarios que lleven
fruto, líderes que sean discípulos y hacedores de discípulos, hombres y mujeres que sean
ejemplo y se reproduzcan a sí mismos como cultivadores ansiosos dentro de sus propias
esferas de influencia, debilita la iglesia local.

En este punto, un pastor enfrenta el obstáculo de tratar de trabajar con personas no


calificadas que tienen posiciones de liderazgo. En muchos casos, líderes que no caminan con
Dios aconsejan a los pastores cómo invertir su tiempo y hacer su trabajo. Esta clase de laicos
no oran, no meditan ni estudian o memorizan las Escrituras. Muchos de ellos nunca han llevado
a una persona a Cristo. Es un enigma cómo alguien podría liderar una organización que se
propone salvar al mundo y nunca haber llevado a una persona a Cristo. Esta clase de duplicidad
no existe aún en los negocios. Además, tales líderes no poseen un concepto ni experiencia en
entrenamiento, reproducción y multiplicación. La posibilidad de que esta patología domine a la
iglesia local es trágica. El hecho de que hombres no piadosos den órdenes a hombres piadosos
es uno de los grandes pecados de la Iglesia.

El pastor hacedor de discípulos está dedicado a establecer hacedores de discípulos en el


mismo corazón de la iglesia. Esto requiere tres cosas:

1.Declararlo desde el púlpito y colocarlo de primero en la lista de las cosas que Dios quiere que
se hagan.
~ 25 ~

2.Publicarlo en la literatura de la iglesia y establecer metas que puedan medirse y que sirvan de
evaluación de la salud de la iglesia.

3.Que el liderazgo dé el ejemplo de hacer discípulos. Esto significa enseñar y exigir a los líderes
a ser discípulos hacedores de discípulos.

Esta es una orden de lo alto, especialmente para la iglesia establecida.

¿Está el liderazgo de la iglesia abierto a responsabilizarse y someterse a ser capacitado en


el estudio de la Biblia, la oración, el evangelismo y así sucesivamente en otras disciplinas? La
total restauración del liderazgo de la iglesia es un "sangriento campo de batalla." El pastor
hacedor de discípulos será resistido y una guerra espiritual será librada.

El hecho de que hombres no piadosos den

órdenes a hombres piadosos es uno de los

grandes pecados de la Iglesia.

En algunos casos, el pastor no conoce la verdadera actitud de sus líderes ante el


discipulado, porque tampoco ellos las conocen. Un pastor fue reclutado por sus teorías acerca
de hacer discípulos. El consejo reconoció que la iglesia se encontraba en un estado en el que
las personas necesitaban entrenamiento en el trabajo ministerial y llamó a un hombre cuya
filosofía acerca del ministerio parecía engranar perfectamente con la de ellos. Sin embargo,
cuando el pastor abrió su grupo de discipulado, ninguna de estas personas decidió unírsele.
Ellos ya se veían a sí mismos como líderes responsables y temerosos de Dios, y, que más bien
eran todos los demás los que necesitaban el discipulado. Las cosas iban relativamente bien
hasta que la vieja guardia entendió que un liderazgo nuevo y espiritual estaba surgiendo desde
estos ministerios de discipulado. Empezó una lucha de poderes seguida de una serie de
acusaciones de favoritismo y camarillas. Se enviaron "espías" intempestivamente a los estudios
bíblicos para ver qué cosas estaban fraguando estas personas en contra del liderazgo. Los
líderes que no sean capaces de cambiar con las nuevas directrices en las que los discípulos
~ 26 ~

empiezan a moverse en la iglesia, deberán apartarse, unirse a un grupo y empezar a crecer, o


pelear.

Un pastor puede restaurar la integridad del liderazgo en la iglesia y hacerlo sin dañar a los
líderes o dividir la iglesia. Nunca le diga a la iglesia que sus líderes no están calificados ni los
menosprecie o hable de ellos en una forma degradante. No anuncie que reemplazará a los
actuales líderes con líderes nuevos y mejor calificados. La solución es amarlos, enseñarles la
Palabra de Dios y permitir que Dios haga Su trabajo.

Aquí lo importante es admitir que hay un problema para enfrentarlo con determinación y
sabiduría. Usted puede plantar iglesias sólo con líderes calificados. Cuando planté mi iglesia,
yo escogí el primer equipo pastoral (nuestro título de ancianos es para quienes lideran y
supervisan), sólo cuando tuve hombres que calificaban en las habilidades y filosofía del
ministerio. En una iglesia establecida, este proceso tomará muchos años. Prepárese para
permanecer por un largo tiempo.

LAS IGLESIAS NO HAN TOMADO SERIAMENTE LA GRAN


COMISION

¿Cuántos consejos directivos de iglesias han declinado en la Gran Comisión? ¿Cuántos aún
la discuten? ¿Cuántos la entienden? ¿Pueden declararla? ¿Saben aún qué es y dónde se
encuentra? ¿Qué porcentaje de tiempo los líderes de la iglesia se la pasan pensando y
planificando acerca de la obediencia de la iglesia para obedecer sus mandamientos? Yo
menciono el consejo de la iglesia ya que ellos definen la dirección y la actividad de la iglesia.

Si los equipos de liderazgo de la iglesia dedicaran mucho más tiempo y energía a pensar en
la Gran Comisión y en implementarla como lo hacen con los asuntos "domésticos," la iglesia
sería más vital y efectiva. La mayoría de los consejos pasan el 95% de su tiempo en asuntos
internos, muchos de los cuales no requieren que el liderazgo se involucre. Analizar los estados
financieros, pensar en edificios y terrenos, memorizar los estatutos y las leyes constitucionales,
planear los nombramientos y ordenamientos del próximo encuentro congregacional: estos son
los grandes temas eclesiásticos.
~ 27 ~

La ironía de esta tonta comedia es que casi todos los involucrados en tal insensatez la
detestan. A ellos no les gusta asistir a las reuniones; ellos pensaban que sus vidas realmente
serían tenidas en cuenta para algo cuando asumieran el liderazgo. Ahora, para su desagrado,
el liderazgo se ha convertido en aburrido y de mal gusto.

El promedio del liderazgo de la iglesia no toma seriamente la Gran Comisión debido a que
no ha sido instruido correctamente. Ellos han escuchado muchas veces los mandamientos de
ir y predicar el evangelio, pero no se preguntan acerca de la importancia de esta misión mundial.

Tomar seriamente la Gran Comisión significa que

los líderes de la iglesia en sí mismos son evangelistas,

comparten su fe y hacen discípulos.

Ellos no saben que las aplicaciones son para ellos y han volcado la Gran Comisión casi
totalmente sobre la fuerza misionera de la iglesia, creyendo que al destinar fondos a proyectos
misioneros, están cumpliendo correctamente la Gran Comisión.

Ellos apoyan la Gran Comisión asistiendo u organizando conferencias misioneras en las


que gastan gran cantidad de dinero. Aunque estos eventos son importantes y vitales para la
misión mundial, ellos no han asumido seriamente la Gran Comisión al no aplicarla a su vida y
obra, a pesar de tener un programa de visitación que incluye algún entrenamiento en
evangelización y de asegurarse que cada domingo, el pastor tire la red al hacer el llamado para
ver quién necesita al Salvador.

Tomar seriamente la Gran Comisión significa que los líderes de la iglesia en sí mismos son
evangelistas, comparten su fe y hacen discípulos. De hecho, ellos sólo fueron considerados
para el liderazgo debido a sus años de servicio como hacedores de discípulos y su ministerio
~ 28 ~

principal aún es el de hacer discípulos. Ellos lo han colocado en el corazón de la iglesia y su


labor más importante es comunicar su valor, ya que ellos son un modelo en esto.

El aspecto más importante de tomar seriamente la Gran Comisión es la intencional


orientación del liderazgo de la iglesia hacia la multiplicación. Un proceso debe traer a las
personas desde su conversión, a ser entrenadas como hacedores de discípulos. Esto debería
ocupar una gran cantidad del tiempo y la energía creativa del liderazgo. Tomar esta Comisión
seriamente significa que los líderes de la iglesia enfocan la mayoría de su tiempo y esfuerzo
para hacer discípulos.

Por lo general, el liderazgo de la iglesia es un comité permanente. Por lo tanto, la


comprensión de su papel, su entrenamiento y su concepto de la iglesia, serán un gran desafío
para el pastor hacedor de discípulos. El mandato para el pastor hacedor de discípulos es
persuadir al liderazgo de la iglesia a tomar seriamente la Gran Comisión. Este será el principio
de la obediencia a Cristo y el de un ministerio lleno de frutos.

CLERICALISMO

El pastor profesional mantiene una seria amenaza a la salud de la iglesia. Tony Walters
escribe: "Una iglesia dominada por su pastor, ministros y sacerdotes no tiene más oportunidad
de escapar que la de un niño dominado por su madre, un servicio de salud dominado por los
doctores, o una economía dominada por un mercado masivo de consumidores." 3

El hecho de que una congregación le pague a un pastor entrenado profesionalmente para


que realice su trabajo no es peligroso. Existe una diferencia legítima entre la función del pastor
profesional y el laico cristiano y no hay nada malo con un ministro pastor. El pastor de la iglesia,
habiendo sido entrenado profesionalmente, entrena al laico o al ministro, para realizar una tarea
al servicio a Cristo. En breve, no hay nada malo con el pastor que guía a los miembros de la
iglesia al ministerio. Él ha sido entrenado para hacerlo y esa es la tarea que se le ha asignado.
Esta legítima distinción siempre permanecerá.

La muy discutida diferencia entre el clero y el laicado necesita ser revisada. El clericalismo
es la esperanza que el clérigo profesional tiene del ministerio. Aun cuando la enseñanza de que
el pastor está para equipar a los santos para desempeñar el ministerio es bien amplia y
~ 29 ~

reconocida, en la práctica es muy raro que esto se haga. Aún hay una firme expectativa de que
el pastor hace tres cosas:

1. El prepara y predica los sermones. Esta es una buena expectativa, sólidamente


sustentada por las Escrituras.

2. Se espera que el pastor ejerza como gerente y sea el administrador principal de la iglesia,
que mantenga la maquinaría de la iglesia en buen estado y funcionamiento. Mientras el
liderazgo y la administración estén estrechamente unidos, con mucha frecuencia la
iglesia querrá de forma irreal tener tanto un ejecutivo teológico como corporativo.

3. El pastor tiene que cuidar el rebaño, lo cual significa visitas al hospital y las casas, la
consejería y la celebración de bodas y funerales, asistir a las reuniones del comité,
realizar eventos para levantar fondos, reuniones de jóvenes, y así sucesivamente. El
pastor predica, administra, visita, cuida y aconseja.

En tanto que algunas de las expectativas anteriores tienen sus raíces en la Escritura, muchas
aplicaciones post modernistas no la tienen. El obstáculo aquí es que el pastor es visto como
alguien capaz de atender muchos intereses diferentes. Él hace el ministerio y la lista anterior
deja poco tiempo para su función principal: la preparación del pueblo de Dios para los diferentes
trabajos del servicio. Con tantas expectativas, no hay espacio ni tiempo para el pastor hacedor
de discípulos.

Existen soluciones (ver Capítulo 4), pero usted tiene que ser consciente de que los
obstáculos en el camino son firmes. Mi mejor consejo es que usted, defina claramente sus
prioridades ante los comités de púlpito. Dígales lo que usted percibe acerca de las tareas
asignadas por Dios, y asegúrese de pedirles que describan en sus propias palabras lo que ellos
esperan con relación a estos temas. Si usted se encuentra demasiado lejos y no hay flexibilidad
entre las partes, lo mejor será mantenerse alejado.

SISTEMA DE GOBIERNO EN CUALQUIER EXTREMO


~ 30 ~

Cualquier sistema de organización de la iglesia que permita lo no espiritual y la


desobediencia, está errado. Cualquier persona con sentido común estaría de acuerdo con estas
palabras, pero con mucha frecuencia lo que sucede es exactamente eso: Lo no espiritual y la
desobediencia determinan la dirección de la iglesia al asumir posiciones de liderazgo. Dos
formas extremas pueden ocurrir en la iglesia.

Primero, el poder de la decisión de hacer puede descansar en las manos de unos pocos.
En sí, esto no es peligroso; de hecho, la organización trabaja mejor si unas pocas personas
capaces e íntegras lideran la iglesia. El peligro surge cuando no hay supervisión sobre ellos o
responsabilidad de su parte. Si esos pocos equivocados se posicionan y se convierten en un
sistema de ancianos auto-perpetuados, la iglesia puede ser lastimada.

Cuando los miembros no calificados de la iglesia empiezan a

tratar cosas espirituales complejas, el desastre ronda muy cerca.

En el otro extremo, mucho más común, gran cantidad de personas están involucradas
en un gran número de decisiones. Esto es terreno abonado para las disputas internas en la
iglesia. Cuando personas no calificadas para el liderazgo empiezan a tomar decisiones que
corresponden a los líderes espirituales, muy probablemente tomarán decisiones equivocadas
que no llevarán a la iglesia en la dirección que Dios quiere que vaya. Tal sistema reduce los
requisitos para la participación de "un miembro en buena posición," pero muchos de ellos son
funcionalmente analfabetos, obstinados, beligerantes y tienen un espíritu de disensión. Cuando
los miembros no calificados de la iglesia empiezan a tratar cosas espirituales complejas, el
desastre ronda muy cerca. Adicione el amor por la democracia, las peticiones, los cambios
inesperados del piso, los juegos de poder, y así sucesivamente, y tiene un sistema donde las
~ 31 ~

personas pueden nombrar el "comité del piso." Estas personas frecuentemente no calificadas,
a su vez, son quienes escogen a los líderes de la iglesia. Esto, además de ser el medio más
ridículo jamás inventado para escoger líderes, hace que sea casi imposible liderar la iglesia.

En tales circunstancias, hacer discípulos se dificulta al máximo; y lo peor de todo es que


se convierte en un campo minado. El pastor hacedor de discípulos debe ser capaz de liderar.
Aun cuando él debe ser responsable, la congregación tiene que darle la libertad para llevar a la
iglesia adelante. Cualquier sistema de gobierno que ate las manos del pastor al elegir a líderes
no calificados ni espirituales, es un mal sistema. Debe existir un balance entre liderazgo y
responsabilidad. La congregación tiene el deber de obedecer y sujetarse a sus líderes (Hebreos
13:17), pues a ellos se les impone la responsabilidad de liderar y cuidar la iglesia (1 Pedro 5:1-
3). En el mejor de ambos mundos, los líderes dirigen con integridad y la congregación los sigue
con discernimiento. El feliz resultado es una iglesia efectiva.

Muchas iglesias presentan sistemas extremos que hacen imposible su efectividad. Hacer
discípulos requiere una atmósfera de apertura y libertad para los líderes. El pastor necesita el
espacio para establecer su agenda e implementar el plan. Busque un sistema de gobierno
balanceado que permita hacer discípulos.

AJUSTÁNDOSE A LA CULTURA

Por cultura entiendo "los sistemas de creencia de una sociedad y concreción a través de
la música, la pintura, las obras escritas, el cine y la televisión." Se incluye la poderosa influencia
de la tecnología, las ciencias sociales y la exaltación del poder a través del dinero, los deportes
y lo espectacular. Las maneras en que la cultura se opone a la tarea de hacer discípulos son
complejas y multifacéticas. Nombraré algunas:

-LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA MENTE. Después de dormir y trabajar, la actividad


diaria a la que la gente dedica más tiempo es a los medios de comunicación: ocho horas en el
trabajo, duermen siete horas y cerca de cinco horas son absorbidos por los medios de
comunicación. La televisión se ha convertido en el alimento básico de la dieta de muchos y
tienen un firme compromiso con estos medios. Los analistas sociales concuerdan ampliamente
~ 32 ~

en que los medios tienen un tremendo impacto sobre nuestros valores, actitudes, conducta y
formas de ver el mundo.

Si yo fuera el enemigo, desafiaría los estándares de Dios. Usaría las formas más
poderosas de comunicación a mi disposición: las películas y la televisión. Lo impactaría a usted
intelectualmente a través de sus emociones. Dramatizaría la vida y lo expondría
emocionalmente, para llevarlo luego a donde yo quiera. Usaría los miles de asesinatos,
violaciones y escenas violentas familiares para bombardearlo hasta insensibilizarlo ante ciertas
formas de maldad. Si yo fuera el enemigo, querría que usted escuchara las palabras dichas a
Eva en el Jardín del Edén: “¿Es verdad que Dios les dijo...?” (Génesis 3:1). Lo confundiría y
removería el velo existente entre la línea de la fantasía y la realidad.

La comunidad cristiana está alejándose

de los absolutos morales.

La televisión nos está discipulando. "Todo (discípulo) el que haya completado su


aprendizaje, a lo sumo llega al nivel de su maestro" (ver Lucas 6:40). Los medios de
comunicación corroen nuestra base moral, insensibilizándonos a usted y a mí ante el mal y
borrando la línea entre lo correcto y lo equivocado.

La gente que se sienta en las bancas es producto de la televisión más que de la Palabra
de Dios. Sus puntos de vista acerca del mundo no se basan en las Escrituras; ellos son
discípulos de su cultura. Cuando los medios de comunicación mencionan la responsabilidad,
no están hablando acerca de responsabilidad moral, sino del uso de los anticonceptivos; el
abortar (asesinar) es el derecho de la mujer; ser sexualmente activo (fornicar) está bien en la
medida en que usted practique el sexo seguro; tener una aventura (adulterio), se espera que
suceda en cualquier momento como algo normal, en personas desinhibidas; los extremistas
(cristianos) de mente cerrada, son un peligro alrededor de los colegios y edificios públicos; usted
no quisiera tener a uno como vecino.
~ 33 ~

Ellos no creen todo lo que escuchan, pero la comunidad cristiana está alejándose de los
absolutos morales. Lo que el pastor declara va en contra de la corriente cultural. La palabra de
Dios es abrasiva cuando es presentada claramente en la atmósfera actual. La mente humana
se ha vuelto suave y ya no piensa críticamente; por lo tanto, muchos miembros de la iglesia
local tienen sus propios y contradictorios sistemas de pensamiento.

-LA NECESIDAD DE MORAL. El pastor predica a mentes que piensan que lo más grande es lo
mejor; lo más espectacular es lo más importante; la cosa más importante en la vida es
disfrutarla; las necesidades básicas son tener una hermosa casa, dos carros, vacaciones de
tres semanas totalmente pagadas y varios fines de semana alejados de la ciudad; la vida lo ha
engañado a usted a menos que vaya a un crucero por el Caribe, tenga un VCR (video
grabadora) y un traje para hacer ejercicio. La gente tiene un perverso sentido de la necesidad.
Las necesidades se convierten en valores, que se adueñan de su propia moral. El lenguaje de
la necesidad ha reemplazado el lenguaje de la codicia.

Conseguir un compromiso es difícil. Cuando el pastor hacedor de discípulos se enfrenta


a una empinada cuesta cuando pide compromisos de largo plazo para lograr objetivos a largo
plazo. El mensaje cristiano en sí mismo es lo suficientemente abrasivo, pero cuando se enmarca
en el mandato de hacer discípulos, la fricción aumenta. La verdadera naturaleza del mensaje
del pastor hacedor de discípulos requiere un compromiso a largo plazo. El deseo de tener todas
las cosas ahora mismo, desde un carro hasta los muebles del jardín, milita contra una vida
cristiana significativa. Por su incapacidad de mantener compromisos debido a la presión por
mantener el estándar de vida de su predilección, los cristianos evidencian su inclinación al
materialismo. La clave para un ministerio hacedor de discípulos es la disposición a atrasar la
recompensa material. Toma cinco años establecer un discipulado fluido que da fruto a la iglesia.
Muchos pastores y asistentes a la iglesia simplemente no poseen el estómago espiritual
necesario para esta clase de viaje.

La clave para un ministerio hacedor de discípulos

es la disposición a atrasar la recompensa material.


~ 34 ~

-AJUSTARSE A LAS METODOLOGÍAS SECULARES. La iglesia debería sacar ventaja de la


publicidad, las ciencias sociales y la tecnología moderna, cuando estos métodos y técnicas
ayudan a la causa de Cristo. El uso de estudios demográficos, sicográficos (estadística que
clasifica la población en grupos según variables sicológicas como sus actitudes, valores o
temores), telemercadeo y mercado especializado, está bien. Pero cuando lo demográfico se
convierte en el factor determinante de la voluntad de Dios en la ubicación de la nueva iglesia,
lo demográfico ha reemplazado al Espíritu Santo. Cuando ciertas características del crecimiento
de la iglesia se convierten en el "Santo Grial" simplemente por sus resultados y no por su soporte
bíblico, el pragmatismo se convierte en un ídolo.

Cuando lo sicográfico determina el contenido y la conducta de mi mensaje, he doblado


mi rodilla ante el baal de "oprimir el botón." Las metodologías seculares han invadido el
pensamiento de los líderes de muchas iglesias. Los evangélicos son fácilmente engañados por
los últimos modelos presentados para alcanzar a las personas, ya sea el telemercadeo, los
ingeniosos folletos o las extravagancias musicales. El total acercamiento pone más
responsabilidad en el liderazgo para ser creativo y levantar fondos para que los miembros de la
iglesia penetren sus mundos para Cristo de una forma más efectiva.

Lo queremos todo rápido y fácil: escuchamos historia tras historia de la iglesia que creció
de cero a mil miembros en dieciocho meses por medio del telemercadeo y sermones analizados
sicográficamente, especialmente promovidos a través de la música y el drama. Los pastores
empresarios que llevan a cabo estas proezas épicas delante de pastores que "quieren ser" y
que escuchan con asombro, salen inmediatamente a tratar "lo que funciona." El actual fervor
por el éxito ha causado muchas veces que un pastor abandone sus convicciones por alcanzarlo.

La desgastante labor del pastor, como la sólida predicación exegética, la oración y hacer
discípulos, está fuera de moda. Nosotros determinamos que una iglesia es exitosa por cuánta
gente va al espectáculo del domingo por la mañana. ¿Cuán bueno es el predicador, qué tan
talentosos son los músicos, qué tan cargado está el ambiente, cuán abundantes son las
ofrendas y qué tan hermosos son los edificios? Estas cosas le dan calidez a nuestro corazón.
Muchos se han detenido a hacerse las preguntas correctas: ¿Cómo para qué espectáculo están
~ 35 ~

estos reunidos? ¿Están penetrando sus mundos para Cristo? ¿Están ellos caminando en
integridad delante de Dios? ¿Están colocándolo a Él en primer lugar en sus finanzas? ¿Están
comprometidos en la evangelización del mundo?

No tengo argumentos contra el uso de las metodologías seculares, pero sí contra lo que
está siendo comunicado como importante. La iglesia se ha vuelto más efectiva en reunir
personas, especialmente al sembrar iglesias. Pero el verdadero tema es: ¿Qué hacemos una
vez que las personas se encuentran ahí? Este es el verdadero trabajo del pastor y ninguna
metodología secular le ayudará a hacerlo. Eso llama al trabajo sobrenatural del Espíritu de Dios,
a interesar a las personas para ser discípulos y aprender a reproducirse y alcanzar al mundo
para Cristo.

No se avergüence de la ayuda secular, pero tenga cuidado de la tentación de convertirse


en un pragmático. Comprométase a sí mismo en sus convicciones bíblicas y rehúse a ceder en
ellas. Cristo desea que su iglesia esté compuesta por creyentes saludables, que se reproduzcan
y que penetren el mundo para Cristo.

-CRISTIANISMO SUPERFICIAL. En una entrevista de 1979, el decano de los escritores


cristianos, D. Elton Trueblood, se refirió; "al podado compromiso evangélico que carece de
raíces profundas; cada vez cuesta menos llevar la etiqueta evangélica en nuestra sociedad.'4

El gran escritor C. K. Chesterton describió las obras de ciencia ficción del escritor H. G.
Wells como un océano vasto de cinco centímetros de profundidad. Si alguien cae por la borda
al moderno mar evangélico, no correrá ningún peligro de ahogarse. Como en las obras de Wells,
se encontraría a sí mismo de pie con el agua solo hasta la altura de su tobillo. A los cristianos
de hoy les hace falta profundidad espiritual de carácter en el cual establecerse durante los
tiempos difíciles.

La influencia de la sicología del mundo ha creado un nuevo culto de adoración propia.


Las personas están preocupadas por sí mismas y por cómo enfrentar las necesidades
establecidas por la sociedad. La sicología existe al poner a la gente en necesidad; se les ha
dicho que tienen necesidades que nunca antes sabían que existían. Mientras la industria de la
~ 36 ~

publicidad crea falsas necesidades en las personas para que salgan y gasten dinero en artículos
presuntuosos que creen necesarios, las personas gatean tratando de encontrar un nuevo
estrato de necesidades emocionales fabricadas por la industria de la sicología.

A los cristianos de hoy les hace falta profundidad espiritual de

carácter en el cual establecerse durante los tiempos difíciles.

El locutor nos presenta la horrible verdad, que no es más que la realidad. La Biblia nos
da la verdad revelada, en tanto que la sicología nos ha dado la verdad escondida, la cual es
una estafa. América es la sociedad sicológica y el lenguaje y la filosofía de la necesidad han
seducido a la iglesia. Por lo tanto, todos en la iglesia se hacen toda clase de preguntas
equivocadas, basados en la programación cultural: ¿Qué puede hacer la iglesia por mí? ¿Puedo
hacer que mis necesidades sean cubiertas allá? ¿Me siento bien cuando salgo de aquí? ¿Me
hace sentir culpable el pastor? ¿Tendré que hacer lo que no siento que debo hacer? Estas
preguntas y muchas más reflejan en primer lugar la corrupción de la auto-idolatría acogida en
nuestra sociedad por la comunidad de la sicología secular.

Esto ha llevado al desarrollo de una "nueva teología" que encuentra sus raíces en la
complacencia de los deseos de la carne. Por lo tanto, las teologías más populares de hoy día
están dirigidas hacia la inmediata necesidad de placer. La televisión se presta a sí misma
perfectamente a este mensaje, el cual es frecuentemente llamado la rica y saludable herejía.
La promesa es que Dios desea sanarlo a usted, haciéndolo rico; todo lo que necesita hacer es
creer. Dios no sólo le dará salud y riqueza, sino que también quiere darle una variedad de muy
excitantes experiencias sensuales espirituales. En otras palabras, seguir a Cristo es solo un
chasquido de dedos tras otro. Si usted tiene dolor, Él se lo llevará. Si lo que necesita es dinero,
Él lo proveerá si usted planta una semilla ofreciéndola a ese ministerio en particular. ¿Necesita
superar la depresión, ansiedad, problemas maritales y los conflictos con otros? Sólo cierre sus
ojos y crea, y obtendrá la victoria.
~ 37 ~

Como en un programa de televisión, Dios hará que las cosas mejoren al final. Así como
un detective agarra al ladrón y el héroe rescata a su chica, todo será resuelto también. Esto
prepara a los cristianos para pensar egoísta y superficialmente acerca de su fe.

Otro aspecto del cristianismo superficial que merece una breve mención es el
pensamiento sin sentido de que "no somos especiales, pulcros y llenos de potencial,
necesitados de una autoestima positiva." Esta clase de enseñanza resalta las habilidades y
gloria del hombre. Mientras Dios valora al hombre y el hombre necesita pensar bien de sí mismo,
esta enseñanza simplemente no dice toda la verdad. El otro lado de la historia, por supuesto,
es nuestra naturaleza pecadora. Somos tan especiales para Dios que Él obra en Su Hijo para
salvar al ser humano, pero necesitamos arrepentimos. Podemos sentirnos bien acerca de
nosotros mismos después de haber empezado a conducirnos de una manera agradable a Dios,
pero el potencial humano es limitado y debe ser cuidadosamente monitoreado por el Espíritu
de Dios y bajo la responsabilidad de la iglesia.

El peligro de la enseñanza superficial es que desarrolla una autodependencia del hombre


en vez de enfocarse en la protección de Dios para el hombre. Esta se presta para estudiar la
literatura sicológica y el precio de un devocional liviano y dirigirse a las emociones más que a
la mente. Raramente estas personas pasan mucho tiempo en las Escrituras, estudiando,
memorizando, meditando en las verdades ciernas que le dan la historia completa.

Alguien dijo que la diferencia entre los hombres y los niños es que los niños quieren ser
alguien, mientras que los hombres quieren ser algo. Los cristianos superficiales quieren tener
todos los beneficios de una vida victoriosa en Cristo sin ninguna clase de compromiso. El busca
una puerta de escape para su problema y una vida fácil y agradable.

Los cristianos sensuales poseen un apetito insaciable. El populacho necesitará cada vez
más mantener su "llamado espiritual" vivo. Esto no se diferencia de la drogadicción pues la
tiranía eventualmente lo destruye. Una vida espiritual edificada sobre la base de una experiencia
de emociones, será corta y terminará en problemas.

La diferencia entre los hombres y los niños es que los niños


~ 38 ~

quieren ser alguien, mientras que los hombres quieren ser algo.

El pastor hacedor de discípulos predica un compromiso, pero sin el Espíritu que


engendró las convicciones, no habrá compromiso. Las personas necesitan una buena
experiencia espiritual edificada sobre la base de la verdad objetiva, la cual se encuentra en las
Escrituras. Usted enfrenta el reto de desprogramar a quienes reciben su enseñanza. Ellos
necesitan rechazar los "nuevos evangelios" superficiales de los últimos años del siglo veinte y
ser educados en las enseñanzas de Jesús del primer siglo. La iglesia debe eliminar estas
charlas sin fundamento y comprometerse con las enseñanzas ordenadas por Nuestro Señor.

El pastor hacedor de discípulos lucha una batalla personal de duda propia. Muchos le
pedirán que su mensaje no sea "tan radical" y le dirán: "Está pidiendo demasiado. Si usted
realmente nos amara, nos haría esto más fácil". La tentación es darle a la gente postre en los
sermones en vez del plato principal, evitar los pasajes difíciles, eliminar los detalles de
geografía, historia, cultura y lenguaje que agotan la superficial atención del cristianismo de hoy.

Usted enfrentará la tentación de reducir sus objetivos o recortar las velas de su barco.
No le pida a la gente que reproduzcan creyentes. Ellos correrán y se esconderán, porque no
querrán pagar el precio. Estudiar la Biblia, orar, memorizar Escrituras, dar testimonio a sus
vecinos y amigos: ¡Esto es demasiado! ¡Cuide de nosotros, sea usted nuestro pastor!

Las mismas tentaciones surgirán en los requisitos para los líderes, en el tamaño y el rigor
de los grupos de discipulado, la insistencia de todos los líderes potenciales a mostrar su
experiencia y éxito en el evangelismo. Una y otra vez los cristianos superficiales de la
congregación desafiarán todos estos estándares. La iglesia nunca será fácil

TRADICIONALISMO

Tradición es la fe viviente de los progenitores piadosos, pasada de generación en


generación. El tradicionalismo es la fe muerta de los líderes cristianos que intentan mantenerse
en el poder. El sufijo ismo significa una doctrina, teoría o causa distinta; refleja un estado del
ser. Un comunista recluta a otros y se convierten al comunismo, el liberal al liberalismo, el
~ 39 ~

conservador al conservatismo y así sucesivamente. La tradición es algo bueno. Las familias,


las iglesias, los clubes, los empresarios, todos tienen tradiciones que forman las bases para los
valores corporativos. Las iglesias necesitan tradición no sólo en doctrina, sino también en
muchas prácticas familiares. La tradición se mete en problemas cuando se avinagra y se
convierte en tradicionalismo.

"Se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la ley que habían llegado de
Jerusalén, y le preguntaron: « ¿Por qué quebrantan tus discípulos la tradición de los
ancianos? ¡Comen sin cumplir primero el rito de lavarse las manos!» Jesús les
contestó: « ¿Y por qué ustedes quebrantan el mandamiento de Dios a causa de la
tradición?»" Mateo 15:1-3

El tradicionalismo milita contra la voluntad de Dios. De muchas maneras, los líderes de


la iglesia local lo manifiestan e inconscientemente entorpecen la obra de Dios. Los matrimonios
de la iglesia tratan de mantener viva la reunión de oración de los miércoles en la noche a través
de un ministerio de grupos pequeños. Ellos se oponen al estilo innovador de la adoración, a los
nuevos requisitos para los líderes, a los nuevos estatutos, porque amenazan los límites seguros
de lo familiar. Como resultado, entorpecen el progreso y crean una atmósfera de conflicto. Los
"padres fundadores" de una iglesia independiente se encuentran luchando entre sí hasta la
muerte por temas sin importancia. Muchas veces, ellos olvidan la razón de la batalla y el
conflicto cobra vida propia. Muy frecuentemente, la iglesia se viste completamente con el equipo
de escalar montañas y terminan ascendiendo hormigueros.

El tradicionalismo es todavía muy fuerte en muchas regiones. Sería tonto para el pastor
hacedor de discípulos hacerse cargo de una iglesia existente sin el conocimiento de sus
tradiciones y valores. Trabaje en una atmósfera tradicional cabalgando sobre sus sueños.
Luego pídales que agreguen algo de lo suyo, sin tomar las cosas importantes de ellos. Este
acercamiento hará mucho por apaciguar la ira de los "padres fundadores." Pero de cualquier
manera, prepárese para el conflicto; algunos siempre pelearán cualquier nuevo cambio. Un
~ 40 ~

joven senador de los Estados Unidos le hizo un comentario a un veterano de treinta años de
edad: "Senador, le apuesto a que usted ha visto cientos de cambios durante su tiempo en el
Congreso." El avezado senador le respondió: "Sí y he estado en contra de cada uno de ellos."
Use las tradiciones para su propia ventaja y combata el tradicionalismo en todo lo que usted
valore.

LA EDUCACIÓN DEL SEMINARIO.

Yo soy graduado de un seminario y no recomendaría que cualquier persona tome la


posición de un pastor predicador sin las ventajas que provee un sólido entrenamiento en el
seminario. Apoyar y mantener seminarios teológicos es esencial para proteger, revitalizar y
plantar iglesias locales saludables. Como lo dije anteriormente, el seminario determina lo que
los pastores creen y finalmente lo que el miembro de la Iglesia cree.

Las iglesias locales pragmáticas generalmente critican los seminarios, reclamando que
los graduados de los seminarios son demasiado académicos; sin embargo, en sus críticas
llegan a un nivel más serio de acusación cuando dicen que los seminarios no entrenan
estudiantes para la obra pastoral. Además, ellos protestan porque muy pocos profesores en el
seminario tienen experiencia pastoral y por lo tanto, los estudiantes están siendo entrenados
por quienes no tienen experiencia.

Salgo prontamente en defensa de estos especiales siervos de Cristo. La enseñanza en


el seminario es un llamado especial y necesario. El profesor de seminario experimenta los
implacables rigores de la comunidad académica secular. No sólo invierte tres o cuatro años
para obtener su grado teológico básico, la Maestría en Teología, tres años adicionales para
obtener las credenciales en la enseñanza profesional y finalmente el Doctorado en Teología.
Tal rigor académico lleva a una persona cuyo corazón está encendido por Cristo y que ha sido
equipado por Cristo con una gran capacidad intelectual. A diferencia de otros campos seculares,
donde alguien con un Doctorado se asegura un salario considerablemente alto, la mayoría de
los profesores de seminarios ganan menos que los pastores.
~ 41 ~

El papel del profesor de seminario no es suministrarle al estudiante las herramientas del


ministerio. Quienes critican los aspectos no prácticos de los seminarios, fallan en reconocer
tanto el propósito como las limitaciones de la academia. EI seminario suministra al estudiante
aspectos importantes acerca de cómo puede levantar un ministerio: un pensamiento crítico, un
trabajo de reconocimiento de los campos de estudio relacionados con mantener la integridad
de la palabra de Dios y, las herramientas para predicar y enseñar las Escrituras. En esta larga
carrera, no existe nada más práctico que una sólida comprensión doctrinal junto con un marco
filosófico de la visión del mundo. Sobre este fundamento, un pastor puede edificar un ministerio
perdurable.

El seminario no intenta equipar totalmente al estudiante para el pastorado, sino que en


unión con la iglesia local, es responsable de hacer posible que el joven empiece a pastorear la
iglesia. El seminario le proporciona las herramientas básicas para el ministerio y la iglesia será
la responsable de ayudar a equiparlo en otras áreas. El típico graduado del seminario sabe
cerca del 50% de lo que se requiere para ser pastor. La otra mitad debe venir de su propia
experiencia, el ejemplo de otros, el internado y la experiencia previa en el ministerio.

Los profesores del seminario no están en el frente de batalla para Cristo; en verdad, ellos
no forman parte de las tropas regulares en las trincheras y no deberíamos esperar que lo hagan.
Como custodios de la verdad, ellos protegen la integridad de la Palabra de Dios. ¿Cómo le
coloca usted precio a eso? Ellos no están en el frente; se encuentran en la última línea de la
defensa, entre la iglesia y los abismos del subjetivismo. Si el enemigo logra pasar las líneas de
defensa de la iglesia local, ellos deberán pelear para obtener la victoria. Satanás agredió a la
iglesia liberal desde la retaguardia cuando atacó los seminarios, derribando denominaciones
enteras. Al enemigo le gustaría convencer a los pastores y a los laicos de que los seminarios
son obsoletos, irrelevantes y demasiado académicos, y que por lo tanto, debemos abandonar
el modelo académico. Esta creencia es miope e ignorante de lo que los pastores realmente
necesitan. Algunas recomendaciones deberían ser consideradas para mejorar el seminario.
Pero mientras tanto, deberíamos estimar, orar y apoyar a estas personas tan especiales que se
encuentran en la última línea de defensa.
~ 42 ~

Yo creo que el seminario debería darle al estudiante tres regalos principales: primero,
una educación académica exigente y basada en la Escritura, para que los principales
fundamentos de la disciplina teológica sean profundamente establecidos; segundo, exponerse
ante los miembros más viejos y avezados de la facultad. El intercambio de experiencias y
puntos de vista que suministra el ambiente del seminario tienen valor de por vida. En estos dos
temas, muchos seminarios realizan un trabajo sobresaliente.

Sin embargo, el tercer regalo es en mi opinión la debilidad número uno de nuestros


seminarios evangélicos. Ellos no proporcionan al estudiante una filosofía de la iglesia basada
en las Escrituras y sobre la cual edificar un ministerio. El estudiante aprende lo que es la iglesia,
pero no lo que hace la iglesia. Aunque lo que es la iglesia determina lo que la iglesia hace, ¿el
graduado asume su primera tarea pastoral con un marco filosófico a través del cual pueda
entender su trabajo? ¿Tiene las características que lo definen como un pastor hacedor de
discípulos? Yo no pido que los estudiantes posean la filosofía exacta de este libro, pero deberían
tener convicciones dentro de un marco filosófico. ¿Entiende el pastor quién es él y cuál es su
trabajo? ¿Tiene un objetivo con quienes se sientan delante de él en el culto? ¿Cómo motiva y
mueve a las personas a través de los procesos de discipulado sin polarizar la congregación?
Estas son sólo unas pocas preguntas que los graduados del seminario deberían hacerse en su
labor de pastorado.

Yo recomiendo un curso completo requerido en la maestría del programa de teología,


que expone a los estudiantes a esta clase de temas. Adicional al típico ministerio pastoral y a
los cursos de consejería pastoral, al menos tres importantes cursos beneficiarían de gran
manera al estudiante: primero, un curso principal que establezca una base filosófica a partir de
las Escrituras por la naturaleza de la iglesia y su trabajo y papel como pastor. Este curso sería
teórico en principio. Los dos cursos subsecuentes se enfocarían en cómo identificar los
principios y hacer que trabajen en la estructura de la iglesia local. Este es el "enlace perdido"
de nuestros graduados del seminario. Muchos entran a la iglesia sabiendo cómo dar un sermón,
oficiar matrimonios y funerales, dar consejería y algo más.
~ 43 ~

Yo no esperaría que alguien recién egresado del seminario trabaje con la sabiduría y
eficacia de alguien con más experiencia, pero quisiera verlo con estos principios y convicciones
adicionales agregadas a su caja de herramientas.

La educación del seminario sin este tercer regalo a sus estudiantes será otro obstáculo
para hacer discípulos. No es un obstáculo como los ya mencionados. Sin el seminario, el futuro
de la iglesia está en riesgo. Pero no podemos estar satisfechos mandando graduados a las
iglesias sin convicciones relacionadas con el encargo de hacer discípulos.
~ 44 ~

CAPÍTULO TRES

EL PRODUCTO

La declaración de George Orwell merece ser leída por segunda vez: "Ahora nos hemos
hundido a tal profundidad que volver a declarar lo obvio es el primer trabajo de los hombres
inteligentes." Es obvio que la iglesia necesita mejorar su producto. Llámelo renovación,
revitalización, restauración o lograrlo: Un nuevo compromiso a los claros mandamientos de
Cristo es lo primero. El mejoramiento comienza con el establecimiento de fundamentos
bíblicos para el producto.

FUNDAMENTOS BÍBLICOS PARA HACER DISCÍPULOS

Hacer discípulos tiene que ser algo enclavado en el corazón de la iglesia, pues el
compromiso de la iglesia es producir creyentes que lleven frutos; estos son llamados discípulos.
El mandamiento de Cristo a su iglesia de ir y hacer discípulos está registrado en las Escrituras,
en Mateo 28:18-20.

Este texto trae la claridad necesaria a los otros cuatro textos acerca de la Gran Comisión.
Ningún evangélico ha desafiado seriamente el status de la Gran Comisión. Esta representa la
agenda de trabajo ordenada a la iglesia. No debería haber confusión respecto a la última línea
de la Gran Comisión. El objetivo es la evangelización mundial, el doblamiento del cielo. Estas
últimas y a la vez las más importantes palabras de Cristo con relación a la tarea de la iglesia,
constituyen el corazón de lo que la iglesia es y hace.

Las declaraciones posteriores a la resurrección se encuentran en: Juan 20:21: "Como el


Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes." Marcos 16:15-17: "Vayan por todo el mundo
y anuncien las buenas nuevas a toda criatura. El que crea y sea bautizado será salvo, pero el
que no crea será condenado." Lucas 24:47-48: "y en su nombre se predicarán el arrepentimiento
y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Ustedes son testigos
de estas cosas." Hechos 1:8: "Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán
poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los
confines de la tierra."
~ 45 ~

Podríamos resumir las cuatro comisiones de esta manera; "Vayan y prediquen el evangelio
por todo el mundo a toda persona. Vayan en el poder del Espíritu, acompañados de señales y
maravillas del poder de Dios. Díganles de lo que ustedes han sido testigos. Empiecen en su
tierra y desde allí, vayan al resto del mundo."

Esto debió ser como decirle a una multitud de constructores principiantes: "Vayan y
construyan casas; háganlas especiales, como si fueran premios; aquí está el dinero;
constrúyanlas alrededor del mundo." Los contratistas no saben mucho acerca de las casas.
Ellos necesitan una muy detallada descripción, planos si quiere, que incluyan las
especificaciones de las casas. También se necesita una metodología para construirlas. Esta es
la razón por la que Mateo 28:18-20 es tan importante para comprender la Gran Comisión. Estos
versículos dan la copia del plano, los métodos y la metodología para cumplir el mandamiento
de Cristo:

"Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan
discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les
aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo."

Las tres palabras Importantes de este texto son: vayan, bautizar y enseñar. Vayan es un
imperativo circunstancial que podría entenderse "mientras van." El mandamiento no es ir; Cristo
asume y los discípulos lo entendieron así, que ganar al mundo no es para los sedentarios.

Por lo tanto, mientras usted va por la vida, ya sea viajando o que viva en un lugar específico,
este trabajo es para usted. Sin embargo, note que cuando pensamos en la estrategia de Hechos
1:8 (Jerusalén, Judea, Samaria y los confines de la tierra), viajar es necesario.

Mientras que vayan es circunstancial, bautizar y enseñar tienen un mayor peso exegético.
Estos califican la acción principal ordenada en el texto. El trabajo asociado a la acción ordenada
es bautizar y enseñar. Bautizar convertidos requiere que los nuevos creyentes hagan una
confesión pública de su fe. Un testimonio público, formal v dramático de una nueva vida, es la
importancia del bautismo.
~ 46 ~

Enseñarle a otros a obedecer, es una tarea que avanza fuertemente a través de la


experiencia cristiana. Por ahora déjeme decir que enseñar a otros a obedecer es el ingrediente
continuo más importante para una vida cristiana significativa. Bautizar y enseñar a otros a
obedecer constituyen una muy completa descripción de la labor de la Gran Comisión. Más sobre
esto a su debido tiempo.

Enseñar a otros a obedecer es el ingrediente continuo

más importante para una vida cristiana significativa.

El mandamiento imperativo del texto es hacer discípulos. Esta es la fórmula para evangelizar
al mundo y la metodología requerida es la de reproducir y multiplicar la misión mundial. La Gran
Comisión sin multiplicación es evangelismo paralizado de la nuca a los pies. Jesús al ordenar
"específicamente ir y hacer discípulos especificó el producto final de la iglesia.

El no dijo "Hagan convertidos," o, "Hagan cristianos." Ser un convertido o un cristiano no


necesariamente se equipara a la reproducción. Muchos cristianos son espiritualmente estériles;
muchos no avanzan el evangelio. Cuando se hace un discípulo, suceden dos cosas buenas: un
discípulo es saludable y piadoso; los discípulos se reproducen a sí mismos y algunos se
convierten en hacedores de discípulos, dando como resultado la multiplicación. Por lo tanto, los
discípulos resuelven la crisis en el corazón de la iglesia. Hacer discípulos crea un producto de
calidad y una fuerza de trabajo efectiva. Este es el plan de Dios para Su iglesia.

Los discípulos son el producto; bautizar y enseñar a obedecer son los requerimientos. Como
mínimo, un discípulo da un testimonio público a través del bautismo y se somete a la autoridad
de otros para ser instruido. Él se dispone a sí mismo para el entrenamiento y entiende la virtud
del seguimiento. Él se entrega a un proceso de aprendizaje por toda la vida. Hacer discípulos
no es algo que ocurra sin seguimiento. (Ver Capítulo 4).

Si deseamos obedecer la Gran Comisión no podemos ignorar la tarea progresiva de ir y


hacer discípulos. Para hacer discípulos, tiene que haber seguimiento, de lo contrario, la gente
no será enseñada a obedecer. Sólo quienes se han ubicado a sí mismos en un modelo de
aprendizaje verificable se convertirán en reproductores. Fuera de este grupo surgirán aquellos
~ 47 ~

con dones de liderazgo y habilidades especiales, que conformarán el centro de hacer discípulos
de cualquier iglesia. Ellos a su vez crean ambientes para hacer discípulos y multiplicarse. Esto
llevará al crecimiento exponencial de la iglesia. Hacer discípulos es el corazón de la iglesia,
porque es el corazón de la Gran Comisión.

LA IGLESIA OBEDIENTE

"...Enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes," se refiere a la Gran


Comisión en sí misma. Enseñar a la iglesia a obedecer la Gran Comisión es una labor
importante pero descuidada. La pregunta que surge es: ¿Una iglesia que no obedece la Gran
Comisión, está obedeciendo a Dios? ¿Es una iglesia obediente? No, no lo es. La dedicación
determinada a la Gran Comisión descansa en el corazón del mandamiento de Cristo. Por cierto,
también debemos preguntarnos: "¿Qué es obedecer la Gran Comisión?"

La estructura esencial de la obediencia es el esfuerzo intencional que define a un discípulo,


para producir discípulos a través de los diversos medios de la iglesia. Este libro mostrará varias
maneras para que el trabajo se lleve a cabo. Pero lo innegociable es el esfuerzo intencional. La
obediencia además requiere un compromiso para la reproducción. La evidencia de tal
compromiso aparece en el entrenamiento de las personas para evangelizar: mostrándoles cómo
hacerlo, haciéndolo con ellos y luego, dejándolos a ellos hacerlo. Crear expectativas y
entrenarlos para poder llevarlas a cabo con responsabilidad es un verdadero compromiso para
la reproducción.

Un tercer componente de esa estructura esencial de la obediencia, es un compromiso para


la multiplicación. La evidencia de tal compromiso puede ser vista en la selección de aquellos
con la capacidad de liderazgo para ser entrenados como hacedores de discípulos. Esto significa
un entrenamiento especial que le enseñe a los líderes a crear entornos para hacer discípulos
masivamente. Ellos aprenden cómo entrenar grupos de personas y enseñar a otros discípulos
equipados con dones para que se conviertan en hacedores de discípulos. De este proceso,
usted consigue ancianos, pastores, misioneros, plantadores de iglesias y otros líderes claves.
~ 48 ~

La obediencia a la Gran Comisión aplica para las tres clasificaciones: un plan intencional
que defina y entrene discípulos, un compromiso para la reproducción por medio del
entrenamiento en el evangelismo con responsabilidad, y, un compromiso para la multiplicación
por medio del entrenamiento especial para producir líderes que hagan discípulos. Estos son los
puntos esenciales de la obediencia a la Gran Comisión; cualquier otra cosa es pecado.

¿SON DISCÍPULOS MÁS QUE CONVERTIDOS?

Jesús nos ordenó "hacer discípulos." Los discípulos son tanto los que complacen al Señor
como los que alcanzarán el mundo. Por lo tanto, es imperativo y prioritario para la iglesia
entender lo que un discípulo es y hace. La ironía de la iglesia está en que hemos soltado
abiertamente la palabra discípulo, pero muy a menudo sin definición. Eso es como si una
compañía de zapatos tratara de elaborar un producto sin especificaciones. El producto final de
la línea de ensamble sería interesante.

La definición es ilusoria. ¿Un discípulo es un convertido, que sólo creyó en Cristo para su
salvación? ¿Es un creyente reproductor que lleva fruto tal como Jesús lo describe en otros
pasajes? ¿O es la persona totalmente comprometida que Jesús describe en Lucas 14:25-35,
que pone a Cristo antes de sus posesiones, de sí mismo y de su familia?

¿LOS DISCÍPULOS NACEN O SE HACEN?

Si los discípulos nacen y no se hacen, entonces ellos deben desde el mismo momento de
su nacimiento espiritual, reflejar las características y conocer los requisitos descritos por Jesús.
Estas características no tienen que estar plenamente desarrolladas, aunque deberían estar
presentes al menos en una etapa primaria. Ellos lucirían como creyentes constantes,
obedientes y fructíferos, que glorifican a Dios, son gozosos y se aman unos a otros (Juan 15:7-
17). Tendrían las prioridades del discípulo descritas por Jesús (Lucas 14:25-35) y la dedicación
del seguidor que renuncia a todo por causa del evangelio (Lucas 9:23-25).

Si los discípulos nacen y no se hacen, entonces mientras estas características se


desarrollan, ellos revelarían el 100% del tiempo la verdadera regeneración. Por lo tanto, cada
cristiano de manera individual sería un creyente saludable y se reproduciría. Pero si ellos no
reflejan el perfil del discípulo, entonces no serían cristianos.
~ 49 ~

Si los discípulos nacen y no se hacen, los no cristianos dominarían la iglesia evangélica. Un


estimado generoso encontraría que no más del 25% de los evangélicos buscan el estándar de
Cristo para un discípulo. Como lo dije anteriormente, sólo el 7% ha sido entrenado en
evangelismo y tan sólo el 2% ha llevado a alguien a Cristo. Según la definición de Cristo, los
discípulos se reproducen a sí mismos a través del evangelismo. Si alguno asume la teología de
que "los discípulos nacen y no se hacen" y la une a la definición que Jesús da acerca de lo que
es un discípulo y luego agrega los hechos objetivos concernientes a la iglesia evangélica actual,
los resultados son alarmantes. Al menos el 75% de los evangélicos no son cristianos, pues ellos
no se miden según el estándar de Cristo de lo que significa ser un discípulo.

La teología de que "los discípulos nacen y no se hacen" tiene muchos efectos perjudiciales.
Algunas facciones la aceptan porque no la han comparado detalladamente con las definiciones
de Jesús. Cuando lo hagan, se crea un evangelio activo. Esto se agrega a los requisitos de la
salvación. No sólo se requiere de la fe en Cristo, sino de un compromiso hacia el perfil exigido
para ser un discípulo. A menos que usted se comprometa con la evangelización mundial, a
trabajar en el campo de la cosecha, colocando a Cristo antes que cualquier cosa en su vida,
entonces según las palabras de Jesús, usted “No puede ser mi discípulo” (Lucas 14:25-35) por
lo tanto, no es salvo.

No sólo se requiere de la fe en Cristo, sino de un

compromiso hacia el perfil exigido para ser un discípulo.

Las Escrituras enseñan la transformación definitiva como consecuencia inmediata de la


salvación, pero no enseñan que todos los creyentes se convertirán en reproductores de
discípulos. La madurez cristiana se enseña como un objetivo para cada cristiano en forma
individual, pero no considera la evidencia de la regeneración. Las trece epístolas de Pablo dan
suficiente testimonio de que la iglesia está compuesta de cristianos inmaduros que no debieran
~ 50 ~

serlo. Textos como 1 Corintios 3:1-3 y Hebreos 5:11-13 suministran suficiente evidencia de que
los cristianos desobedientes o carnales son aún considerados cristianos.

La confrontación entre discípulo como alguien convertido y discípulo como un creyente


maduro y que se reproduce, es como la de dos hombres calvos peleando por un cepillo para el
cabello. La controversia es innecesaria y producto de una pobre hermenéutica. El problema
viene de las definiciones surgidas del simple significado léxico, que tratan de definir discípulo
desde la etimología de la palabra sin considerar información de mayor importancia.

Otro error es argumentar que Jesús nunca hizo una distinción entre discípulo y creyente o
convertido. Esto falsamente asume que cada vez que la palabra discípulo es usada, esta
significa lo mismo. Esta palabra es mucho más fluida de lo que una hermenéutica permite.

Una definición léxica de mathetes “siempre implica la existencia de un acoplamiento personal


que conforma toda la vida de aquel descrito como mathetes, y que en su particularidad, no deja
dudas en cuanto a quién está desplegando el poder formativo”.1 Para resumir el artículo de
Kittel, un discípulo es un seguidor, un estudiante de un profesor particular; Juan el Bautista,
Platón y Jesús tenían discípulos. Siempre implica una relación supremamente personal.

El artículo continúa mencionando que mathetes está siempre asociado con seguidor. Los
discípulos hacen más que sólo creer; muchos creyeron en Cristo, pero pocos lo siguieron.
Pocos dejan su rutina normal para convertirse en seguidores. Tenga en cuenta que más de
quinientas "personas lo siguieron" a Él durante el tiempo de su mayor popularidad. Los
discípulos hacen sacrificios para ajustar su estilo de vida para obedecer a Cristo; ellos fueron
una clase aparte. Un discípulo fue y es una persona de acción y compromiso concreto.

Jesús caracterizó a sus discípulos como personas de compromiso y obediencia. Ellos también
sufrieron y compartieron gustosamente el trabajo. El uso principal de mathetes en los evangelios
describía la relación entre los seguidores terrenales de Jesús durante su misión en este mundo:
los doce, los setenta y los quinientos. Los aspectos contextuales, además de las definiciones
léxicas, nos exige pensar que un discípulo es un seguidor comprometido con Jesús. Esto
significa mucho más que sólo creer, sino también demostrar su creencia por medio de la acción.
~ 51 ~

Otro uso de mathetes, se encuentra en los Hechos de los Apóstoles. Una vez más Kittel
comenta: "Nótese primero que mathetes es usado por los cristianos sólo en secciones
específicas de los Hechos (Hechos 6:1-21:6). Antes de Hechos 6, los cristianos son "quienes
creen" o "los hermanos." El uso de mathetes no es sistemático, no ocurre en las secciones de
"nosotros" excepto en Hechos 21:4; 16." Las secciones de "nosotros" son aquellas partes donde
el autor Lucas estuvo presente.2

En Hechos el término mathetes es usado para los cristianos en general, no sólo por los
seguidores personales de Cristo. Esto incluye a aquellos que no conocieron a Jesús
personalmente; por ejemplo, Timoteo fue llamado discípulo. La marca de un discípulo se
encuentra en Hechos 6:7: obediente en la fe. Pablo tuvo discípulos (IHechos 9:26), y, en el
primer viaje misionero, Pablo y Bernabé regresaron a las ciudades evangelizadas y fortalecieron
a los discípulos y constituyeron ancianos (Hechos 14:21 -24).

QUÉ ES UN DISCÍPULO SEGÚN JESÚS.

El factor más importante en la definición de un discípulo es la enseñanza de Jesús. Él fue el


hacedor de discípulos; Él les estaba hablando a los discípulos cuando les dio la Gran Comisión.
Las definiciones de Jesús están sobre cualquier otra. El definió a un discípulo y consideraremos
ese perfil en detalle en las siguientes páginas.

Podemos resumir las enseñanzas de Jesús sobre los discípulos como sigue. Un
discípulo:

- Está dispuesto a negarse a sí mismo, llevar su cruz cada día y seguirlo a Él (Lucas 9:23-
25).

- Coloca a Cristo antes de sí mismo, de su familia y sus posesiones (Lucas 14:25-35).

- Es fiel a las enseñanzas de Cristo (Juan 8:31).

- Está comprometido con la evangelización del mundo (Mateo 9:36-38).

- Ama a otros de la misma forma como Cristo ama (Juan 13:34,35).


~ 52 ~

- Soporta en Cristo, es obediente y fructífero, glorifica a Dios, tiene gozo y ama a los
hermanos (Juan 15:7-17).

Jesús declara en tres ocasiones que si alguien no está dispuesto a hacer tal clase de
compromisos, "no puede ser mi discípulo" (ver Lucas 14:25, 26, 33).

Concluir que Jesús no hizo distinción entre creer en Él y comprometerse con Él es ignorar
los hechos. Jesús le habló a muchos acerca de la importancia de la vida eterna: a Nicodemo,
a la mujer samaritana y al ladrón en la cruz. Él no les habló de los rigores del discipulado, pero
siempre hizo énfasis en creer y confiar: "Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo
unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Juan
3:16). Juan 6:25-29 y 11:25, también hablan de las enseñanzas de Jesús acerca de la
salvación como distintas de Sus enseñanzas sobre las exigencias para ser Su discípulo. Jesús
hace una distinción entre la necesidad de la fe para tener la vida eterna, y la necesidad de
compromiso, que lleva a seguirlo a Él y a ser Su discípulo. Por lo tanto, he llegado a cuatro
conclusiones relacionadas con la definición de discípulo.

1. Los creyentes verdaderamente nacidos de nuevo son técnicamente discípulos desde el


mismo momento de su nacimiento. Los verdaderos creyentes son seguidores de Jesús; esto
no significa que ellos serán seguidores maduros de Jesús o que harán que sus vidas cuenten
para Cristo. Ellos pueden vivir en un sueño espiritual, desperdiciando los dones y talentos
de Dios. Por lo tanto, el mandamiento de ir y hacer discípulos incluye el evangelismo. Llevar
personas a Cristo es el primer paso de la Gran Comisión.

2. Jesús quiso decir mucho más que "hacer discípulos." Aún cuando cada verdadero
creyente es un discípulo, Jesús quiso decir algo más que sólo "ir y evangelizar." Los
creyentes son bautizados y abiertamente identificados con Cristo, y, llamados a obedecer
todo lo que Él ordenó, esto es, ser entrenados y edificados en la madurez, reproduciendo
discípulos.

Cuando Jesús dijo "Hagan discípulos," necesariamente los discípulos entendieron


que esto significaba mucho más que conseguir simplemente personas que crean en Jesús.
Ellos habían visto cientos de personas venir e irse; habían visto multitudes de necesitados,
~ 53 ~

interesados y superficiales irse después de los milagros; y sabían que conseguir personas
que digan simplemente "Sí, yo creo," no era suficiente. Ellos tuvieron que interpretar lo que
significaba hacer con otros lo que Jesús había hecho con ellos. El hecho mismo de que ellos
hubieran tenido que contar el costo, hacer sacrificios y seguirlo a Él, significaba que era
necesario un proceso largo e intencional para llegar a ser discípulo de Jesús. Su tarea
empezó con la evangelización, pero ese fue sólo el comienzo. Ellos necesitaban producir
personas comprometidas a ganar el mundo y a través de las cuales el evangelio pudiera
multiplicarse. Hacer discípulos incluye ganarlos a ellos, pero ese es sólo el primer paso.

3.- Hacer discípulos de todas las naciones está establecido como una meta. El proceso sería
ganar a tantos como sea posible, para entrenar a tantos como sea posible y multiplicarse a
través de ellos en tantos como sea posible. “Hacer discípulos” involucra todo el proceso,
desde la conversión hasta ser entrenado como hacedor de discípulos. Por lo tanto, el
proceso de hacer discípulos es legítimo y es el mismo corazón de lo que Cristo espera de
Su iglesia. Hacer discípulos lleva a las personas al Salvador, los edifica para alcanzar la
madurez y los entrena para que se reproduzcan y sean efectivos para Cristo. Este es el
trabajo de la iglesia y el trabajo encomendado al pastor.

La creencia de que los discípulos nacen y no se hacen, nos lleva a concluir que hacer
discípulos es lo mismo que evangelizar. Entonces, la labor encomendada a la iglesia habría
sido evangelizar a expensas de la salud general de la iglesia. La principal labor
encomendada a la iglesia sería evangelizar y la secundaria madurar a los santos, si el tiempo
lo permite. Los discípulos nacen primero y luego se hacen. Nacen por el Espíritu de Dios,
con el equipo de fábrica instalado correctamente. Ellos deben ser edificados, entrenados,
enseñados y guiados en su compromiso con Jesucristo. Por lo tanto, lo ordenado por Jesús
es más que evangelizar; Él ordeno llevar a todos los cristianos a la definición de lo que es
un discípulo maduro.

4. Cuando Jesús comisionó a la iglesia para "hacer discípulos," le encargó la responsabilidad


~ 54 ~

de edificar discípulos que se reproduzcan. Él habló de la calidad del producto, el cual es la


clave para evangelizar al mundo. Hacer discípulos dispara la multiplicación. Como estrategia
y proceso, la multiplicación es la clave para la evangelización del mundo. Hacer discípulos
es más que un producto, es una metodología que se requiere para ganar al mundo. En la
medida en que la iglesia se dedica a hacer discípulos, es obediente a Cristo. Ahora la misión
está en problemas debido a que la iglesia se ha detenido en el primer paso de hacer
discípulos. Muy frecuentemente la iglesia gana y bautiza, pero no enseña ni entrena. El triste
resultado es una falta de reproducción y multiplicación. Dios desea que cada cristiano sea
Su discípulo. Su voluntad es que cada cristiano sea reproductivo espiritualmente.

Cristo comisionó a Su iglesia a hacer discípulos para asegurar que dos cosas sucedieran:
que la iglesia produjera un fruto saludable (un discípulo que se reproduzca) y que la
evangelización del mundo sea una realidad. Pero sólo los discípulos se reproducen y
multiplican; no hay otra forma. Por lo tanto, hacer discípulos es algo que debe estar en el
corazón de la iglesia local y ser establecido como una prioridad por el pastor.

EL PERFIL DEL DISCÍPULO (JUAN 15:7:17)

Jesús enseña que su relación con los discípulos es como la de una vid con sus ramas. El
énfasis de esta enseñanza en el Aposento Alto es una cuarta fase de su relación. La fase del
"vengan a ver" fue la introductoria y duró cuatro meses. La fase del "vengan y síganme,"
estableció a los doce en los principios y duró diez meses. El paso del "vengan y permanezcan
conmigo" duró veinte meses y fue el entrenamiento especializado de los doce para asumir
responsablemente el ministerio. En la cuarta fase llamada "permanezcan en Mí," Jesús explicó
la analogía de la vid y sus ramas.

Jesús les habló a ellos del cambio en la relación. Él se iba, pero el Espíritu Santo vendría en
Su reemplazo. Él estaría con ellos en una forma diferente pero completamente plena. La
absoluta necesidad de un ministerio efectivo se establece en Juan 15:5: "Yo soy la vid y ustedes
~ 55 ~

son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no
pueden ustedes hacer nada."

Permanecer en Cristo de la manera como una rama depende de la vid, es

lo que permitirá al creyente dar fruto; de hecho, él no puede evitar dar fruto.

Permanecer en Cristo es algo innegociable para un cristiano fructífero, pero el énfasis de


Cristo no está en llevar fruto, sino en permanecer en Él. Permanecer en Cristo de la manera
como una rama depende de la vid, es lo que permitirá al creyente dar fruto; de hecho, él no
puede evitar dar fruto. Esta enseñanza es crucial para hacer discípulos; pues Jesús dice que
el creyente que da fruto, complace a Dios. Él identifica a esta persona como un discípulo. Él
está hablándoles a los discípulos acerca de los discípulos al describir al discípulo ideal. En
otras palabras, Jesús describe el producto de la Gran comisión. El perfil del discípulo tiene
seis dimensiones.

UN DISCÍPULO PERMANECE EN CRISTO (15:7]

“Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y


se les concederá”. (15:7, Itálicas agregadas).

"Permanecer" viene de la palabra griega mena, que significa "permanecer o mantener


contacto por un tiempo prolongado." Lo que Cristo quiere decir es que Él y sus seguidores
deben mantener una relación orgánica. Esto será esencial para dar fruto. Pero aún antes de
definir lo que significa permanecer en Cristo, tenemos que considerar la primera palabra de la
oración: “Si”.

La palabra tiene cierto grado de duda. En el griego hay cuatro diferentes formas de decir
si, pero esta forma en particular comunica claramente cierto grado de duda. La elección
determinará la posible acción a seguir. Cada cristiano toma la decisión diariamente: "¿Seguiré
a Cristo hoy'"? "¿Me guiará Su Espíritu?" "¿Me instruirán Sus enseñanzas?" Cada persona
~ 56 ~

necesita responder al llamado de Cristo: "Síganme y los haré pescadores de hombres" (Marcos
1:17).

Demasiados piensan que una vez se convierten en cristianos, encienden el piloto automático
espiritual. El crecimiento cristiano es sobrenatural, no es automático. La gran diferencia está en
la decisión diaria de seguir a Cristo, la cual gobierna directamente el grado de permanencia en
Cristo. Al empezar con el condicional si, Jesús comunica claramente una responsabilidad
continua de los discípulos para mantenerse unidos a Él.

Tristemente, muchos cristianos han rechazado el discipulado basados en un concepto


erróneo, pensando equivocadamente que esta alianza seria significa ser un Boina Verde para
Cristo o pertenecer a la Fuerza Delta de Dios y que a menos que usted esté dispuesto a invadir
territorio enemigo, combatir mano a mano e ir de puerta en puerta, usted no puede ser un
discípulo. Miremos los hechos. Decirle "sí" a Cristo exige dos acciones que le permiten a
cualquier persona permanecer en Cristo.

ESTAR CORRECTAMENTE RELACIONADOS CON LAS PALABRAS DE CRISTO. El


discípulo tiene un compromiso con la Escritura. Jesús lo dijo: "Si se mantienen fieles a mis
enseñanzas, serán realmente mis discípulos" (Juan 8:31).

Claramente, Jesús se refería a sus enseñanzas orales. Él basó muchas de sus enseñanzas
en el Antiguo Testamento; vea por ejemplo el Sermón del Monte. La aplicación destilada del
siglo XX dice que el discípulo está comprometido con las enseñanzas de Cristo que se
encuentran en el Nuevo Testamento. Sin embargo, el canon completo de la Escritura es
considerado Palabra de Dios; por lo tanto, el discípulo está comprometido a la autoridad de la
totalidad de la Biblia. La única forma en que un discípulo puede relacionarse correctamente con
la Palabra de Cristo, es demostrando su compromiso con esta. Este compromiso se demuestra
por sí mismo en el conocimiento de las Escrituras acerca del trabajo del discípulo, el cual,
funcionalmente, tiene varias dimensiones.
~ 57 ~

ESTUDIAR. "Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de
qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad" (2 Timoteo 2:15).

"Esfuérzate" es un llamado a ser diligente, a hacer todo el esfuerzo posible para entender la
Escritura tan bien como para ser un hábil artesano y sostener su cabeza en alto cuando sea
confrontado en su conocimiento y habilidad para aplicar a su vida la Escritura. Esto significa
que un discípulo leerá, estudiará, memorizará y tendrá la capacidad para enseñar y aplicar a su
vida la Biblia.

PELEAR. "Pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo.
Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar
fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios,
y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo" (2 Corintios 10:3-5).

El discípulo debe conocer la Biblia lo suficientemente bien, a través del estudio, para
enfrentar la tentación y protegerse a sí mismo contra las ideas y filosofías del mundo. El
discípulo es confrontado diariamente con millas de mensajes e ideas. Un sistema de defensa
bíblico debe separar las ideas, tomar lo que obedece a Cristo y rechazar lo que no. La defensa
del cristiano promedio contra las filosofías del mundo es tan efectiva como las luces de la
Antigua Iglesia del Norte de Boston que advierten contra un ataque nuclear. Muchos cristianos,
por no decir la mayoría, están indefensos ante los mensajes de la propaganda moderna.

La única forma en que un discípulo puede relacionarse correctamente

con la Palabra de Cristo, es demostrando su compromiso con esta.

Cuando los jóvenes preguntan por qué es malo ver pornografía, muchos padres cristianos
no saben ir y encontrar en la Biblia una respuesta adecuada, revelando la ignorancia bíblica
entre los evangélicos. ¿Qué dice la Biblia acerca del aborto, la pena capital, alimentar al pobre,
pedir dinero prestado a los amigos, enseñar a los niños, el manejo de la ansiedad, finanzas,
~ 58 ~

matrimonio, y muchas otras cosas? Si usted no lo ha estudiado, no lo sabrá y por lo tanto, tendrá
que pelear sin armas. Cada cristiano debe enfrentar una guerra contra el mundo, la carne y el
maligno. La pregunta es: "¿Se encuentra equipado para la batalla?" El discípulo lo está, la
mayoría no.

DEFENDER. "Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre
preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes"
(1 Pedro 3:15).

El discípulo estudia la Escritura para renovar su mente y moldear su propia conducta,


para saber cómo aplicar los principios de Dios a su vida, para poder pelear contra la
tentación y someter cada pensamiento a la obediencia de Cristo y defender la fe entre
quienes buscan entender el mensaje de Cristo.

Cada discípulo debería entender suficientemente bien en qué cree para reconocer las falsas
enseñanzas. Él debería ser capaz de responder las preguntas básicas que otros hacen: “¿Cómo
sabe usted que la Biblia es de fiar?” ” ¿Por qué Dios permite el sufrimiento y la maldad?” “¿Cómo
puede decir que Cristo es el único camino al Padre?” El discípulo tiene que poseer el
conocimiento y la habilidad para responder toda clase de preguntas.

Estas tres habilidades funcionales, estudiar, pelear y defender, son el resultado de un


demostrado compromiso con la Escritura. El discípulo ha sido transformado por la renovación
de su mente y lo que renueva su mente y reprograma su conducta es la Palabra de Dios. Dios
le habla al discípulo a través de su Palabra. Esta es la primera y más importante acción de
permanecer en Cristo.

La Biblia es el punto de partida para cualquier discípulo. Muchos cristianos descansan


“muertos en el agua”, viviendo en un estado de reposo. Ellos necesitan desesperadamente
levantar sus velas y hacer un compromiso para estudiar la Escritura. Al tratar de evitar este paso
crucial, se apartan de la vid. La relación del cristiano con la Palabra de Dios es el tema más
crítico para un caminar vibrante. Todo lo que sea caminar con Cristo y vivir en el mundo se basa
en ella.
~ 59 ~

Sin un poderoso conocimiento de la Palabra de Dios, el cristiano es débil. Pablo no exalta


esa clase de debilidad en 2 Corintio 12:10 cuando escribe “porque cuando soy débil, entonces
soy fuerte”. La deliberada negligencia en un encargo causa esta debilidad. El producto de la
poco efectiva iglesia de hoy son cristianos que no se relacionan adecuadamente con la Palabra
de Dios; muchos evangélicos asisten a la iglesia y escuchan el sermón, pero todo acaba allí.
Ellos tienen que ser alimentados por si solos; ellos tiene que ser alimentado con cuchara. Los
discípulos se alimentan por sí solos; ellos saben tomar el alimento y ponerlo donde corresponde.
Existe muy poca preocupación acerca de esto. Escuchar y leer la Biblia no harán de usted un
discípulo que se alimenta a sí mismo, porque estas cosas por sí solas no lo ayudarán a estudiar,
pelear y defenderse. No hay forma de evitar este primer paso: “Si usted planea permanecer en
Mí, mis palabras tiene que permanecer en usted”.

UN COMPROMISO PARA ORAR.

”...Pidan lo que quieran, y se les concederá” (Juan 15:7), habla de la oración efectiva.
Un discípulo que permanece en Cristo y entiende Su Palabra sabe qué y cómo orar, qué
pedir y cómo obtenerlo y también sabe qué no orar. Este versículo no les da a los discípulos
carta blanca. Debe balancearse con muchos otros comentarios sobre la oración. Otros
requisitos para una oración contestada incluyen guardar los mandamientos. (1 Juan 3:22) y
orar de acuerdo a la voluntad de Dios (1 Juan 5:14, 15). El discípulo es una persona de
oración reconocida y de autoridad.

Comunicarse con Dios constituye la base para permanecer y la raíz de vivir como un
discípulo. Dios me habla a través de la Escritura y yo le respondo a Él a través de la oración.
Conocer a Dios en algunos aspectos, es como conocer a cualquier persona. Hay una
conversación, se comparte y se intercambian ideas y opiniones. Hablarle a Dios es tan vital
como que Dios nos hable a nosotros. El discípulo aprende a hablarle a Dios escuchando primero
lo que Dios dice. La oración responde a lo que Dios ya ha dicho. Permanecer en Cristo requiere
tanto de la Palabra de Dios como de la oración.
~ 60 ~

Los pastores y los líderes cristianos con frecuencia se queman debido a que han descuidado
su primer amor. La llama espiritual apenas parpadea porque el fuego no fue avivado por la
constante comunión con Dios.

Muchos problemas que llegan al pastor encuentran su raíz en la falta de consejo producto
de una inadecuada relación con Dios y a una falta de comunión con Él. Ellos no están sacando
tiempo para escuchar su voz, revelar sus corazones ni entender Su Palabra. Uno de los
aspectos más preocupantes de este mal común de la falta de comunión con Dios, es que los
pastores sufren tanto como la congregación.

Muchos pastores estudian la Biblia porque hace parte de su trabajo: estudian la Biblia
para predicar y orar y mejorar su trabajo pastoral. Ellos han profesionalizado el estudio de la
Biblia y la oración. El acercamiento utilitario corrompe la comunión con Dios. Él está siendo
usado como si fuera un artículo de uso personal, como cuando quiero escribir mejor y
simplemente inserto mi lápiz dentro del tajalápiz (sacapuntas). Cuando quiero predicar un
sermón bien emocionante o conseguir más dinero para un proyecto, pido la ayuda de Dios
en oración.

No existe nada inmoral acerca de pedirle ayuda a Dios. De hecho, Él nos anima a hacerlo.
La inmoralidad aparece cuando sólo le damos a Dios toda nuestra atención para pedirle algo.
Él no obtiene ningún momento para alimentar nuestra alma, levantar nuestro espíritu o sim-
plemente darnos el placer de Su compañía. ¿Cuánto durarían nuestras relaciones terrenales si
sólo las usáramos?

El otro asunto que enfrentan muchos líderes cristianos es la permanente necesidad de tal
comunión. Los cristianos nunca dejan atrás la necesidad por lo básico. Con frecuencia, los
líderes comenzaron bien su caminar con Cristo: tenían una buena disciplina de estudio bíblico,
de oración, de memorización de la Escritura y de evangelización personal. Sin embargo, al pasar
el tiempo, ellos descuidaron esas disciplinas básicas y las cambiaron por lo esotérico y el
elitismo del cristianismo profesional. Los pastores y los líderes cristianos con frecuencia se
~ 61 ~

queman debido a que han descuidado su primer amor. La llama espiritual apenas parpadea
porque el fuego no fue avivado por la constante comunión con Dios.

Michael Jordan, el gran jugador de baloncesto de los Chicago Bulls, hace cosas
espectaculares en la cancha. Las personas no dejan de asombrarse ante sus extraordinarias
hazañas, pero a menos que él hubiera aprendido y practicado lo básico, no tendría fundamentos
para hacerlo. Si él no pudiera driblar sin retener la bola, girar y brincar sin cometer faltas o hacer
un pase preciso, de nada serviría que Jordan pueda saltar en el gimnasio, correr como un
venado y moverse tan rápido como un gato.

Los cristianos deben primero dominar lo básico que le dan el fundamento espiritual para
mantener por toda la vida su compromiso con Cristo. El cristiano puede utilizar mejor los dones
espirituales, los talentos y las circunstancias de la vida cuando tiene ese fundamento. La primera
señal del perfil de un discípulo es que permanece unido a Cristo al comunicarse con Dios a
través de la Palabra y la oración.

UN DISCÍPULO ES OBEDIENTE (JUAN 15:9; MATEO 28:20; JUAN 14:21]

El encargo de Jesús para "hacer discípulos" en Mateo fue "... enseñándoles a obedecer todo
lo que les he mandado a ustedes." Las personas tienen que ser enseñadas a obedecer, pues
esto no es algo natural. Edmund Burke escribió: "Todos los hombres desde el lado de sus
inclinaciones naturales están arruinados." Las fortalezas se convierten en debilidades. La
responsabilidad es esencial para el hacedor de discípulos exitoso, porque enseña a las
personas a vivir en obediencia a Cristo. Jesús dijo que un discípulo obedece y por lo tanto, no
hay cómo hacer discípulos sin responsabilidad.

Practicamos la responsabilidad diariamente en nuestros hogares y lugares de trabajo. La


verdad es que sin responsabilidad, el crecimiento cristiano es también casi imposible y
desequilibrado. Cuando inspecciono mi vida cristiana, veo a muchos que han contribuido
conmigo, pero los que más me han ayudado han sido los que me han recriminado la
responsabilidad por mis acciones.
~ 62 ~

Jesús vincula la obediencia con el amor: "Así como el Padre me ha amado a mí, también
yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos,
permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y
permanezco en SU amor" (Juan 15:9-10). Momentos antes Jesús había dicho: "Sí ustedes me
aman, obedecerán mis mandamientos" (Juan 14:15), y, "¿Quién es el que me ama? El que
hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo
también lo amaré y me manifestaré a él". (Juan 14:21).

La diferencia entre el discípulo y el supuesto cristiano es el compromiso del discípulo a

obedecer a Dios sin importar las circunstancias sentimientos u otra clase de presiones

Jesús pide cariñosamente obediencia de Sus discípulos. Él enseñó que el amor es igual a la
obediencia, que el mejor acto de la obediencia es el amor. El cristiano que no ha sido enseñado
espera hasta sentir la acción del Espíritu para tomar acción. El creyente lleno de la Palabra
actúa basado en los mandamientos de Dios, sin importar cómo se sienta al respecto. Él ora por
ser obediente y da testimonio porque Dios lo ordena. Él alcanza a quienes tienen necesidad
porque esta es claramente la voluntad de Dios. Muchas veces el discípulo obediente se siente
como si hiciera todas estas cosas maravillosas, pero con frecuencia no es así. La diferencia
entre el discípulo y el supuesto cristiano es el compromiso del discípulo a obedecer a Dios sin
importar las circunstancias, sentimientos u otra clase de presiones.

Las recompensas de la obediencia son muchas. Podemos resumir que la enseñanza


combinada de los textos anteriores son como siguen: Dios nos amó primero. Él inició el proceso
mandando a Su Hijo como rescate por muchos: "Porque tanto amó Dios al mundo que dio..."
(Juan 3:16). Dios amó y en consecuencia actuó: "Nosotros amamos a Dios porque Él nos amó
primero" (1 Juan 4:19).

El próximo paso es que nosotros respondemos en obediencia a lo que Dios ha hecho.


Jesús dice: "Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos" (Juan 14:15). Nosotros
~ 63 ~

damos un paso por fe en obediencia y los resultados son maravillosos. "... Al que me ama, mi
Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él." (Juan 14:21).

Todos los cristianos somos responsables de compartir la fe.

Dios nos devuelve ese amor al enseñarnos más acerca de Sí mismo. Jesús nos enseña
los secretos del Espíritu al revelarnos los detalles de los planes de Dios para nuestra vida. Los
detalles y los secretos espirituales de Dios se encuentran en el camino de la obediencia. ¿Se
ha preguntado por qué algunas personas parecen conocer más acerca de Dios y cómo obra
que otros? Ellos han recorrido por muchos años el camino de la obediencia y Dios les ha
enseñado mucho. Sin embargo, la mayoría de los cristianos están detenidos en el borde del
camino de la obediencia, esperando más información. "Dios, si me dieras más detalles acerca
de mi futuro o lo que hay allí para mí, yo daría un paso de fe; estaría listo para ir." Y Dios
simplemente respondería: "No vas a tener más información hasta que no empieces a recorrer
el camino de la obediencia." El siguiente paso es suyo, así que empiece a recorrer ese camino.
Si usted necesita todos los hechos antes de caminar por fe, no va a llegar a ninguna parte. Dios
quiere que usted camine por fe y no por vista. La Palabra de Dios es una luz en su camino y
una lámpara a sus pies. Ella suministra suficiente luz para que usted camine y vea hacia dónde
dirige el siguiente paso. Si usted pudiera ver el futuro y tener toda la información, usted no iría.
Si usted pudiera ver el desafío, el problema, el dolor y tuviera toda la información, escogería
detenerse al borde del camino para evitar el dolor. Usted tiene un solo camino para vivir en la
obediencia de la vida cristiana: caminar por fe, dar el paso en obediencia, sin importar los
temores o sentimientos. Si así lo hace, Dios le promete amarlo de formas maravillosas imposible
de experimentar por otros medios.

La responsabilidad estimula a seguir adelante en obediencia, sin lo cual hacer discípulos


sería algo imposible. Los discípulos mantienen sus compromisos con Dios por obediencia. Los
hacedores de discípulos ayudan a otros a mantener sus compromisos con Dios a través de la
responsabilidad. Todo funciona en conjunto para hacer discípulos. La vida de un discípulo es
de estrecha comunión con Dios y en obediencia a Él, con responsabilidad.
~ 64 ~

UN DISCÍPULO LLEVA FRUTO (JUAN 15: 8, 16)

Continuamos con la marca de lo que un discípulo produce. "Mi Padre es glorificado cuando
ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos" (Juan 15:8). Además, "No me
escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y
den fruto, un fruto que perdure" (Juan 15:16).

Jesús esperaba que Sus discípulos se reprodujeran. Esto es lo que significa fruto; por su
misma naturaleza, ellos necesitaban producir fruto. Si la rama permanece conectada a la vid por
tiempo suficiente, esta dará fruto. De igual manera, si el discípulo permanece en Cristo por un
tiempo suficiente, el discípulo dará fruto. Al dar fruto suceden por lo menos tres cosas: Dios es
glorificado (Juan 15:8), las expectativas de Jesús cuando llamó a los discípulos se cumplen
(v.16), y habrá gran cantidad de fruto de gran calidad (w 8, 16).

Hay una discusión acerca de la naturaleza del fruto. ¿El fruto es resultado del evangelismo
personal o es simplemente genérico? Ni lo uno ni lo otro. Así como naturalmente una rama
saludable conectada a la vid da fruto, un cristiano saludable dará fruto. La naturaleza del
cristiano saludable reproducirá el fruto del Espíritu: "amor, alegría, paz, paciencia, .amabilidad,
bondad, fidelidad, humildad y dominio propio" (Gálatas 5:22-23). Este fruto se caracteriza por
ser activo y no pasivo. La amabilidad no es una sonrisa empalagosa; es acción, hace algo. Un
simple acto de amabilidad puede ser recoger un utensilio de la mesa del comedor o llevar una
persona a Cristo. El fruto del Espíritu es mucho más que evangelismo personal, pero dar frutos
sin evangelismo personal es impensable.

Por lo tanto, no queremos limitar al evangelismo el hecho de dar fruto, pero toda
demostración del fruto del Espíritu toca el evangelismo. Ninguna cosa positiva que un creyente
haga podría ser excluida de ser un testimonio de la autenticidad de Jesucristo. No debemos
pasar por alto que todos los cristianos somos responsables de compartir la fe.

La iglesia tiene que protegerse contra la creencia de que usted puede llevar fruto y agradar
a Dios, sin compartir su fe. Esto es imposible. Un creyente que no se reproduce, no comparte
~ 65 ~

su fe. Ningún discípulo deja de compartir la fe. Hay cristianos que no comparten su fe, pero
ningún discípulo que glorifique a Dios dejará de hablarle al mundo acerca de Cristo.

Existe una jerarquía del fruto y del alcance. El objetivo es acercar a otros al Salvador. Un
discípulo que da fruto y no lleva a otros a Cristo es impensable. Lo máximo en la jerarquía del
fruto es el evangelismo personal. Cuando Jesús dijo, "yo los escogí a ustedes y los comisioné
para que vayan y den fruto, un fruto que perdure," seguramente quiso decir que la Palabra de
Dios fuera llevada a todo el mundo. Cada discípulo sabe cómo comunicar el evangelio. Y no
sólo eso, él comunica el evangelio y lleva a otros a Cristo. Cristo espera que cada discípulo se
reproduzca.

El evangelismo es vital para hacer discípulos. Demasiada gente se llama a sí misma


discípulos, pero no comparten su fe. Demasiadas iglesias dicen creer en hacer discípulos y
practicarlo, aún cuando no hay entrenamiento o responsabilidad hacia el evangelismo personal.
No hay nada como un discípulo estéril. Los discípulos se reproducen. Esta es la razón por la
cual son el producto exigido a la iglesia.

La iglesia evangélica está llena de personas que han sido entrenadas de una forma
equivocada. Se les ha enseñado cómo estudiar la Biblia, cómo orar, cómo tener buenas
relaciones, pero el evangelismo se ha dejado por fuera; como consecuencia, el estudio bíblico
se ha vuelto académico, la vida de oración aburrida y las relaciones son superficiales. Todo esto
debido a que ellos han descuidado el catalizador de los tres primeros: el evangelismo personal.

El plan de Dios para la iglesia es que la membresía de discípulos de la Iglesia sea el programa
de alcance. Su conducta y habilidad para penetrar su mundo para Cristo prueba su relación con
Cristo. ¿Cómo son ellos en el campo de juego, en la oficina, en la sala de descanso de los
profesores, el salón de juntas y en la corte? El hecho es que un producto de calidad se
reproducirá a sí mismo. Un ejército entrenado de ministros desplegado en la comunidad local
llevará mucho fruto, y fruto que permanecerá.

UN DISCÍPULO GLORIFICA A DIOS (JUAN 15:8)


~ 66 ~

EL discípulo glorifica a Dios más como un resultado general que debido a una habilidad o
característica específica. Lo incluyo porque esto es muy importante para la perspectiva total.
"Mi Padre es glorificado cuando…” (15:8). Esto primero me golpeó cuando intentaba determinar
cómo podría glorificar mejor a Dios. Ningún cristiano cuestionaría que el propósito del pueblo
de Dios a través de la historia ha sido glorificar a Dios ni que este sea el propósito de la iglesia.

Al cierre de su hermosa oración en la carta a los Efesios, Pablo lo dice perfectamente:


"Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el
poder que obra eficazmente en nosotros, ¡a él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús
por todas las generaciones, por los siglos de los siglos! Amén" (Efesios 3:20-21).

La iglesia glorifica mejor a Dios cuando hace discípulos, simplemente porque los creyentes
que llevan fruto glorifican a Dios. Estos son llamados discípulos probados (Juan 15:8) Cristo
dijo que hicieran discípulos porque ellos se reproducen y multiplican, y eso lleva a la
evangelización del mundo.

En Mateo 28, Cristo le ordenó a la iglesia "hacer discípulos." Ahora en Juan 15, nos ha dicho
cómo definir a un discípulo: un hombre o mujer que permanece en Cristo es obediente y lleva
fruto y también hacen lo mejor para glorificar a Dios. Esta clase de persona vale la pena que se
dedique a producir. Pueda la iglesia ser obediente y aplicar este santo" llamado.

UN DISCÍPULO TIENE GOZO (JUAN 15:11)

No conozco a nadie que esté en contra del gozo. Jesús también lo tuvo: "Les he dicho esto
para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa" (Juan 15:11). Sólo los discípulos son
candidatos para el gozo. El gozo es diferente a la felicidad. Doy todo por la felicidad, sin
embargo, esta es más fugaz que el gozo. La felicidad viene y va dependiendo de las
circunstancias de la vida. Cualquiera que tiene una buena situación puede ser feliz y esto no
requiere acción alguna de Dios.

EL gozo, por otra parte, es un sentido sobrenatural de bienestar, el cual viene de saber que
estamos complaciendo a Dios. Las personas pueden llevarse mi felicidad, pero nadie puede
~ 67 ~

tocar mi gozo. Jesús tuvo gozo cuando fue a la cruz. Pablo cantó de gozo mientras estuvo en
prisión. Muchos mártires y otros que han sufrido han contado historias de gozo ilimitado e
incontrolable durante momentos de gran sufrimiento. Jesús le dice a cualquiera que esté
dispuesto a tratar: "Puedes tener gozo al ser un discípulo: quiero que tu gozo sea completo. La
manera de lograrlo es aplicando lo que te he dicho: el perfil del discípulo. Si permaneces en Mí
a través de la Palabra y la oración, si me obedeces y te comprometes a reproducirte en otros,
glorificarás a Dios y serás recipiente de gran gozo."

El pastor hacedor de discípulos ama tanto a la gente, que insistirá en que todos se vuelvan
discípulos, porque la vida de los discípulos cuenta para algo y son vidas llenas de gozo. Es un
tremendo llamado ayudar a otros a desarrollar vidas de gozo.

LOS DISCÍPULOS AMAN COMO AMA CRISTO (JUAN 15:12-14, 17)

"Y este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie
tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos... Este es mi mandamiento: que se
amen los unos a los otros" (Juan 15: 12-13, 17).

Yo pensaría que una persona que se comunica con Dios regularmente a través de la
Palabra y la oración, que camina en obediencia, que se ha reproducido en otros muchas veces
y que sabe que está glorificando a Dios, lo cual le da un profundo sentido de gozo, no tendría
dificultad en amar a otros. El estándar que Jesús pone es alto: "...como yo los he amado." Él no
espera perfección, pero sí imitación.

Todos los discípulos necesitaban recordarlo. Recordar Su cuidado por ellos y Su paciencia
con ellos, el hecho de que Él cubriera todas sus necesidades, que no quedaba nada que Él no
hubiera hecho, incluyendo lavarles los pies, levantar de los muertos a los amigos de la familia
y darles Su propia vida para que así tuvieran vida eterna. Sin importar cuánto tiempo habrían
de vivir, cuando Jesús los llamó a amarse unos a otros “como yo los he amado," ellos tuvieron
una gran cantidad de recuerdos para definir el amor. Estos recuerdos los guiarían a través de
los momentos difíciles que habría delante de ellos. Más temprano, Jesús le dio a este
~ 68 ~

mandamiento un giro evangelístico cuando declaró que el mundo entero conocería que ellos
eran Sus discípulos si ellos se amaban unos a otros (Juan 13: 34-35).

Por supuesto, los discípulos de hoy tienen el recuerdo escrito del amor de Cristo para
sus discípulos y otros también. Además, nosotros tenemos el maravilloso recuerdo que Dios
ha establecido en nuestras vidas. Hemos experimentado Su amor muchas veces. La señal
de un discípulo es el amor. El amor es preeminente en su capacidad de ganar a otros para
el salvador. La esencia destilada del ministerio de Cristo hacia la humanidad fue motivada,
sostenida y destacada por el amor.
~ 69 ~

Capítulo cuatro

El papel del pastor hacedor de discípulos

SIGNIFICADOS Y OBSERVACIONES EN LA PALABRA

¿Quiere iniciar una discusión? Pídale a pastores y líderes que le respondan las siguientes
preguntas: ¿Cuál es el papel del pastor principal o líder? ¿Son igualmente válidos los diferentes
modelos bíblicos? ¿Existe alguna descripción prescrita del trabajo pastoral que surge como
prioridad principal?

¿Quiere convertir un adecuado debate teológico en una gritería? Entonces proponga que el
pastor es un especialista, básicamente un maestro o entrenador. Afirme que él está llamado a
trabajar con los fuertes más que con los débiles y que al entrenarlos, podrá cuidar mejor y
fortalecer lo débil. De hecho, es verdad que la única verdadera esperanza para el débil es la
multiplicación de la influencia del pastor hacedor de discípulos a través de la preparación de
los creyentes para el servicio.

He dicho que existe una crisis en el corazón de la iglesia local. La integridad del producto de
la iglesia está en peligro y por lo tanto, amenaza la misión y convierte el entorno presente de la
iglesia en un semillero para la debilidad. También he dicho que la mayor prioridad para la acción
correctiva es redescubrir y utilizar al pastor hacedor de discípulos. Entonces, ¿Qué es un pastor
hacedor de discípulos? ¿Cómo es y qué hace? ¿En qué es diferente? La primera parte de la
respuesta viene de examinar la Escritura.

La palabra "pastor." La palabra "pastor" significa precisamente eso: pastor, guía, conductor.
Nadie discute que la imagen del pastor fue tomada de una actividad común en una sociedad
agraria. Fue una ilustración ideal porque todos estaban familiarizados con las tareas de un
pastor. Pero en la actualidad, no es tan claro. Por lo tanto, sería muy conveniente revisar la
historia de la palabra.

En hebreo, roeh, y en griego poimen, tienen un significado común. Roeh significa "alimentar,
mantener, guiar." Desde tiempos antiguos, los líderes han sido evaluados por su habilidad para
~ 70 ~

"proveer alimento" a la gente a su cargo1. Poimen es un sustantivo que significa "pastor” y tam-
bién es un verbo que significa "arrear, cuidar (de), pasturar (alimentar una manada), ocuparse
de las ovejas."2

Su contexto en ambos testamentos es en el liderazgo del pueblo de Dios. En pasajes del


Antiguo Testamento, tales como el de Ezequiel 34:1 -31 y Zacarías 11:4-14, Dios declara Su
desprecio por los pastores egoístas y Su determinación de reemplazar su arrogancia con Su
bondad. Observe que Dios consideraba pastores a los profetas, sacerdotes y reyes. Los reyes
de Asiria y Babilonia fueron llamados a pastorear, proteger y proveer a su pueblo. La condena
de los "pastores de Israel" en Ezequiel 34 fue dirigida contra los gobernantes. Otros líderes
políticos, militares y espirituales considerados pastores fueron Moisés, David e incluso el rey
Ciro de Persia.

En la antigüedad no se le dio el uso que se le da hoy a la palabra pastor. El promedio de la


membresía de la iglesia piensa acerca de su pastor como alguien que guía. Eso está bien, pero
el concepto de pastor en el siglo veintiuno está velado por el tiempo y la cultura, donde se le
concibe vestido con túnica y sandalias, apoyado en un árbol sobre el pasto verde y tocando su
arpa. Es pasivo, tierno, no le gusta la confrontación y está listo para responder al llamado de
cada oveja. Esta es la razón por la que los ancianos le compraron un localizador.

Pero en la antigüedad, el pastoreo abarcaba toda la vida. Eso significa guiar al pueblo en
cierta dirección como enfrentarse a un amplio espectro de necesidades reales. Moisés, David y
otros más fueron pastores, aunque fueran líderes enérgicos.

Si queremos entender el pastoreo, debemos librarnos nosotros mismos de la descripción


moderna de un pastor pasivo, débil e incapaz de liderar el mundo real de la política, los negocios
y demás asuntos del mundo. Si esta no es la actitud dominante, ¿Por qué se protesta cuando
un clérigo llega a la plaza pública?

Una interpretación errónea de estos papeles en el Antiguo Testamento es el caso de Esdras


y Nehemías. La gente a menudo piensa que Esdras fue el líder espiritual y Nehemías fue el
líder cívico. Esdras se dedicó a predicar y Nehemías se concentró en la reconstrucción. En
Otras palabras, Esdras fue el pastor y Nehemías fue el líder. Aun cuando la distinción de sus
~ 71 ~

papeles ha sido válida, negarle a Nehemías el papel de pastor no lo es. Nehemías encaja
perfectamente en la descripción de un pastor en el antiguo testamento. El lideró al pueblo y
cuidó de ellos e hizo de la renovación espiritual una realidad a través del trabajo mientras se
ocupaba de sus necesidades. Nehemías fue un pastor sobresaliente.

El Antiguo Testamento define el pastoreo como "liderar un pueblo." Esto incluía todo:
comercio, educación, asuntos internacionales y proporcionar el entorno y la instrucción
adecuados para la vida espiritual. El concepto antiguo era multidimensional, mucho más
completo que el actual.

LA DOBLE TAREA DEL ANCIANO, OBISPO Y PASTOR

El Nuevo Testamento confirma el amplio significado de lo que es pastorear. No tanto en


cuanto al léxico, sino por otras dos palabras que muchos creemos que son usadas como
sinónimos: anciano, obispo y pastor. Tomemos por ejemplo la despedida de Pablo a los
ancianos de Éfeso en Mileto. El encargo final de Pablo a los líderes de la iglesia revela esta
pauta: "Tengan cuidado de sí mismos y de todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo
los ha puesto como obispos para pastorear la iglesia de Dios” (Hechos 20:28, negrillas
son del autor).

Pablo, un apóstol, les dio órdenes a los ancianos. Ellos deben supervisar la iglesia y
pastorear a las personas. Su título es anciano y su función es supervisar y pastorear. La
siguiente información será de mucha ayuda.

Los Ancianos (presbíteros), son las personas a quienes se les ha confiado el cuidado de
la iglesia (Hechos 14:23). Su carácter está definido en 1 Timoteo 3:1 -7 y Tito 1:5-9, y su
importancia es expresada en 1 Tesalonicenses 5:12; 1 Timoteo 5:17; Hebreos 13:17; y, 1
Pedro 5:1-3.

El Obispo (episkopos), es la función de los ancianos para supervisar y liderar a la iglesia


(1 Timoteo 3:1).
~ 72 ~

Los Pastores (poimen), son ancianos que pastorean la iglesia, alimentando el rebaño
enseñándoles la Palabra y protegiendo a la iglesia de varios enemigos, tanto internos como
externos (Hechos 20:28; Efesios 4:11; 1 Pedro 5:1).

Por lo tanto, los ancianos tienen dos funciones importantes:

SUPERVISIÓN

• Gobernar (1 Timoteo 5:17, proistemi, "colocarse al frente de la iglesia"). En 1 Tesalonicenses


5:12 (NAS), la misma palabra es traducida por "tener a cargo." A los ancianos se les ha dado
autoridad para poder manejar los asuntos de la iglesia. Aún cuando las iglesias dan autoridad
en diferentes maneras de acuerdo a su forma de gobierno, el punto es que los ancianos tienen
autoridad.

•Trabajar (1 Tesalonicenses 5:12, "sean considerados con los que trabajan arduamente entre
ustedes”). La responsabilidad requiere trabajo. Se espera que los ancianos den lo mejor de
ellos.

•Liderar (Hebreos 13:7, 17, 24, hegeomai, "liderar"). La descripción de la responsabilidad del
liderazgo, particularmente la mención de "velar por sus almas" en Hebreos 13:17 (NAS), deja
un poco de duda de que esto se refiera a los ancianos. Los ancianos están para proporcionar
liderazgo, visión y dirección a la iglesia. Ellos deberían ser proactivos, más que reactivos.

PASTOREO

•Cuidar (Hechos 20:28; 1 Pedro 5:1-3). El cuidado pastoral es confiado a los ancianos. Ellos
son responsables del cuidado de las personas, en lo cual deben ser ejemplares, especialmente
durante los tiempos difíciles.

•Proteger (Hechos 20:28; 2 Timoteo 2:24; 1 Tesalonicenses 5:14). Los ancianos deben
proteger a la Iglesia de lobos vestidos de oveja en la doctrina, estilo de vida y actitudes dañinas.
~ 73 ~

• Enseñar (2 Timoteo 1:22). Pablo escribió a Timoteo, que un anciano/pastor debería encontrar
a otros a través de quienes multiplicarse él mismo ("capaces de enseñar"). 1 Tesalonicenses
5:12-13 y 1 Timoteo 5:17 hablan de una responsabilidad en la enseñanza. Cada anciano no
tiene que poseer los dones de maestro en el sentido formal, pero cada uno debería ser capaz
de comunicar a otros las supremas verdades acerca de Cristo.

Entonces, ¿cuáles son las implicaciones del pastoreo en los tiempos modernos?
Primero, debería decirse que la versión moderna del pastor no se encuentra en la Escritura.
La posición que llamamos pastor principal de una iglesia local no está claramente presentada
pero se acepta en consecuencia.

RAZONES PARA EL PASTOR MODERNO DE ESTOS DÍAS

Es claro desde las primeras plantaciones de iglesias de Pablo que él delegó la supervisión
y el pastoreo de las congregaciones a un grupo de líderes llamados ancianos (Hechos 14:23).
Esta tendencia continuó pues las iglesias establecidas más tarde, como la de Éfeso, también
tuvieron ancianos. Sin importar la forma de gobierno que cada una haya adoptado, la estructura
de liderazgo de la iglesia local colocó la autoridad en manos de un pequeño grupo de hombres
y no sólo en uno. Sea que esa autoridad haya venido de los apóstoles, o en los tiempos
modernos, de la congregación o de la estructura a cargo de la iglesia local, la responsabilidad
debería existir como principio.

La pluralidad de ancianos en la iglesia local está sólidamente edificada en el ejemplo


bíblico. Esto otorga una gran responsabilidad al hombre que usualmente emerge como la
figura dominante. Tres observaciones fundamentales me llevan a creer que la existencia del
pastor moderno es necesaria.

Primero, a través de toda la historia humana, el tema de que "el liderazgo es vital para el
éxito de la empresa" ha permanecido constante. Para bien o mal, el liderazgo ha marcado la
~ 74 ~

diferencia. Considere los ejemplos bíblicos. ¿Por qué Dios no formó un comité con Noé como
presidente y les pidió a ellos un estudio de factibilidad sobre la posibilidad de un diluvio universal
y el tiempo necesario para construir un arca? ¿Por qué Dios no le dijo a Abraham que le
preguntara a otros si pensaban que vender todo e ir a una tierra desértica e inhóspita sería una
buena idea? Hay muchísimos ejemplos, como Moisés y el Éxodo, Josué y la conquista de la
tierra prometida, etc. Dios no preguntó porque Sus planes para salvar al mundo eran demasiado
importantes como para enredarse en un comité. Él cree en el liderazgo. Por Sus acciones, Dios
usa una figura clave para liderar a Su pueblo. Así fue en ese entonces y lo es ahora.

Algunas iglesias piden tener muchos ancianos, sin un líder único. Pero una observación
objetiva claramente demuestra que alguien sobresale por encima de los demás. Mientras haya
responsabilidad, debate y participación en los diferentes temas, el líder permanece.

Las estructuras sociales modernas hacen esencial un pastor de tiempo completo para que
la iglesia crezca y se desarrolle. Puedo ser el maestro de lo obvio, pero el hombre corriente,
que labora, no tiene el tiempo o la energía para hacer lo que se necesita; él puede encajar y ser
una parte importante del ministerio, si la directiva de la iglesia puede establecer el escenario,
definir la tarea, suministrar el entrenamiento y apoyar la obra.

Una segunda razón por la que el pastor de tiempo completo es importante es el ejemplo
bíblico. En el Día del Pentecostés, Dios envió en Su primer equipo a los llamados apóstoles.
Cuando Dios lanzó una agresiva campaña evangelística al mundo gentil, la iglesia de Antioquía
envió a su mejor hombre: el apóstol Pablo. Después de tres viajes misioneros, muchas nuevas
iglesias habían sido establecidas. La autoridad apostólica fue entonces delegada a los ancianos
a nivel de la iglesia local.

Con este acuerdo vino el primer indicio de un pastor de tiempo completo. Por tres años
Pablo sirvió como pastor en la iglesia de Éfeso y por otros dieciocho meses en la iglesia de
Corinto. La evidencia de que había un pastor entregado tiempo completo a la obra de la
iglesia y con una autoridad especial en el cargo, está en las cartas de Pablo a Timoteo y Tito.
Las cartas de Pablo revelan que tanto Timoteo como Tito necesitaron consejo y ánimo
respecto a sus deberes en liderar la iglesia.
~ 75 ~

Empezando con Jesús mismo, los apóstoles, los ancianos, Timoteo y Tito, la iglesia ha
necesitado de liderazgo. No sólo eso, pero cada asamblea local requiere que una persona
emerja como el líder clave. En la cultura contemporánea, tal como en la del primer siglo, esa
persona es el pastor.

Una tercera razón para creer que el pastor de tiempo completo es necesario en la iglesia
moderna es la historia. El historiador de la iglesia, Bruce Shelley, escribe: "Al cambiar de siglo,
Ignacio, el pastor de la iglesia de Antioquía, escribió una serie de cartas en las que
habitualmente habla de un solo obispo o pastor en cada iglesia... Nadie parece saber cómo este
único pastor, asistido por los ancianos y diáconos, se convirtió en el modelo más difundido en
las iglesias pero sabemos que así fue."4

El pastor de la iglesia local ha emergido como el jugador clave para establecer el curso de
la iglesia. Él es la clave para revitalizar las iglesias y atender las prioridades existentes y cuidar
las nuevas congregaciones. Los imperativos y descripciones bíblicas anteriores requieren del
pastor hacedor de discípulos para engranar tanto la supervisión como el pastoreo. Sin embargo,
él se diferencia en la manera en que logre hacerlo.

Ahora que hemos levantado el marco bíblico para la función del anciano, obispo o pastor,
vamos a volvernos más pragmáticos. De aquí en adelante, usaré el término pastor para
referirme al pastor principal que ha sido llamado por una iglesia local. Asumamos de aquí en
adelante que el pastor está trabajando con cierta responsabilidad con los ancianos o con la
supervisión y las cuentas de la congregación. Vamos también a asumir que el pastor es uno de
varios ancianos, pero que en virtud de su oficio, se le ha dado mayor libertad para liderar,
diseñar y configurar la vida de la iglesia.

Es tiempo de ser más específico en responder a la pregunta de si hay una descripción


específica acerca del trabajo del pastor. Creo que sí. Con mucha frecuencia, el concepto acerca
de la función pastoral choca contra el marco general descrito anteriormente. Este concepto
incompleto e inconcluso ha conducido a la existencia de un monstruo Frankenstein: el pastor
genérico. La imagen de Frankenstein es apropiada porque el pastor genérico se ha convertido
en el mayor contribuyente a la debilidad de la iglesia occidental. Lo que la iglesia ha creado está
en el proceso de destruirla.
~ 76 ~

EL PASTOR GENÉRICO

Por genérico quiero decir "general, sin claridad o simple." No en su estilo o aspecto, sino en
su propósito y objetivo. El pastor genérico es, en muchas formas, exactamente lo opuesto al
pastor hacedor de discípulos.

Primero, es importante entender que el pastor genérico y el pastor hacedor de discípulos


están más de acuerdo que en desacuerdo. Irónicamente y con mucha frecuencia, ellos están
de acuerdo en lo que deben hacer, pero difieren radicalmente en su comportamiento en el
trabajo. Podrían estar de acuerdo en todas las doctrinas cardinales, pero difieren en la teología
de la iglesia. Comúnmente ellos están de acuerdo en los asuntos funcionales de la enseñanza
y el entrenamiento, aún cuando el pastor genérico no ha pensado en ello. Las siguientes son
algunas marcas del pastor genérico:

1.- Se considera a sí mismo el siervo de las personas. Por lo tanto, se coloca delante de
ellos y dice: "Estoy aquí para servirles." Creo que este es un gran error, pues un pastor
sirve a Cristo y no a las personas (1 Corintios 4:1). No vale la pena servir a las personas
por sí solas. Sólo Dios es digno de mi adoración y servicio. Cuando el pastor sirve a las
personas, solo sirve a los intereses de ellos, pero cuando él sirve a Cristo, él ha escogido
los mejores intereses para ellos. Solo cuando servimos a Cristo podemos servir a los
mejores intereses de las personas. De otra manera, nos quemaremos en la frustración,
tratando de complacer sus caprichos y deseos.

Los intereses de las personas con frecuencia están en conflicto directo con los deseos
de Dios para ellas. Un ejemplo común es la tendencia evangélica a apartarse de los no
creyentes y a aislarse a sí mismos de los que Dios los llama a alcanzar. Esto se hace
generalmente bajo la apariencia de un buen programa de educación cristiana. El siervo
de Cristo está dedicado a hacer que las personas hagan lo que no quieren hacer y así
lleguen a ser lo que siempre han querido ser. De otra manera, el pastor forma cristianos
débiles y en vez de hacer discípulos, produce creyentes dependientes, parásitos.

2.- Él deja que la iglesia establezca la agenda, bajo la apariencia de ser sensible a sus
necesidades. Alguien le enseñó a los pastores a llegar a una iglesia establecida sin un
~ 77 ~

plan y pasar el primer año conociendo a las personas, conociendo lo que ellos quieren
hacer y sólo entonces diseñar un plan alrededor de sus sueños. Esto sólo funciona en
una de cada diez; en las otras nueve es un desastre. El costo para el cuerpo pastoral es
muy alto en esta área.

El pastor genérico ha caído bajo la dictadura de la desobediencia. La iglesia puede


volverse una locura donde los creyentes inmaduros e incapaces son los que establecen
la agenda de un pastor altamente motivado, un lugar donde los que no caminan con Dios,
son los que le dicen al pastor en qué tiene que invertir su tiempo. Ejemplos de esto
abundan y muchas veces sobrepasan a los sufridos pastores que han corrido al llamado
carnal de la iglesia.

El siervo de Cristo está dedicado a hacer que las personas hagan lo que

no quieren hacer y así lleguen a ser lo que siempre han querido ser.

3.- Él acepta las expectativas de la iglesia respecto a su tiempo y actividades. Las iglesias
deberían describir el trabajo, explicando lo que quieren de un pastor. Sí, hay inamovibles
que un pastor debe aceptar. Si la iglesia es inflexible con sus exigencias y no encajan
con el pastor potencial, él no debería aceptar el llamado.

Muy frecuentemente, el pastor genérico no tiene una idea clara de sí mismo ni de su


papel, llegando a sentirse tristemente en una camisa de fuerza de la iglesia, corriendo de
las reuniones del comité al hospital y a reinstalar el equipo de sonido una vez más.
Encuentra tiempo para casi todo, menos para lo que Dios lo ha llamado a hacer.

4.-. Su estrategia ministerial es circunstancial; esta reacciona a las condiciones de la


iglesia. Responde al entorno en lugar de crearlo. No posee la estructura filosófica
necesaria para filtrar y enfocarse y no puede filtrar las exigencias de tiempo, energía y
dirección, para enfocarse en alcanzar el objetivo dado por la iglesia. Se encuentra a sí
~ 78 ~

mismo en el bosque tan preocupado de los árboles que pierde su camino y una vez que
ha perdido el objetivo, las minucias del ministerio empezarán a erosionar su perspectiva
y su productividad.

Aunque muchos factores han contribuido a la creación del pastor genérico, creo que él en sí
mismo es un hombre fiel, un siervo de Dios. De hecho, muchos pastores genéricos tienen
excelentes ministerios y son poderosamente usados por Dios; mis comentarios no significan
que se debe interrumpir el trabajo de ellos. Dios trabaja a través de las imperfecciones de los
pastores con regularidad, incluso de la debilidad del pastor hacedor de discípulos.

El punto de presión es la diferencia entre lo bueno y lo mejor. Las condiciones presentes son
tolerables, pero no aceptadas a la luz de la Gran Comisión. El pecado de omisión está en
presente en la obra. El termómetro de "hacer discípulos" es "enseñarles a obedecer todo lo que
Él nos ha mandado." Al tener más personas asistiendo a la iglesia y no darle importancia, el
cristianismo sufre de una duplicidad debilitante. Por lo tanto, la iglesia debe arrepentirse y
cambiar su curso. La figura clave para este cambio es el pastor hacedor de discípulos. Él debe
tener un papel específico. En nuestra progresión de lo general a lo específico, el pasaje de la
carta de Pablo a los Efesios empieza a armar el perfil del pastor hacedor de discípulos.

EL PAPEL FUNCIONAL DEL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS

La sencillez de Efesios 4:11-16 está en marcado contraste con la práctica pastoral general,
presentando un simple pero efectivo plan de madurez para la iglesia. En vez de invertir toda su
energía en esta clara fórmula de efectividad, la iglesia ha escogido alabar este texto más que
obedecerlo, tratándolo como otro santo sepulcro de la cristiandad, como la Oración del Señor,
el Sermón del Monte y 1 Corintios 13. Mucha gente espera que lo enmarque, lo envase, lo
cuelgue en la chimenea o en la pared, pero no esperan que usted lo ponga en práctica.

Si se aplican, los principios de este texto abren la puerta a la madurez de la iglesia, al


evangelismo efectivo y al crecimiento constante. No debemos de ignorar un hecho: El pastor
hacedor de discípulos es el disparador que coloca el proceso en movimiento. Miremos el pasaje:
"Él mismo constituyó, a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros,
~ 79 ~

pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar
el cuerpo de Cristo." (Efesios 4:11-12).

El pasaje menciona cuatro funciones: apóstoles, profetas, evangelistas y pastores/maestros.


La razón para la barra entre los pastores y maestros es la regla de la sintaxis griega de
CranvilleSharpe. Pastores/maestros se refiere a una sola función, no a dos.

Las primeras dos funciones son diferentes a las siguientes dos. Apóstoles y profetas fueron
fundamentales para el establecimiento de la iglesia, tal como Pablo lo explica: "edificados sobre
el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular"
(Efesios 2:20). Los apóstoles y profetas jugaron un papel vital en el establecimiento de la iglesia
en dos formas. Los apóstoles fueron la base de la autoridad en el primer siglo. Esa autoridad
se basa ahora en el sacerdocio de todos los creyentes. Hoy esa autoridad se ha delegado en
los ancianos u otra estructura corporativa.

Los profetas fueron los guardianes de la revelación de Dios a la iglesia. Ahora esa revelación
se encuentra en el Nuevo testamento. Los apóstoles plantaron y le dieron forma a las nuevas
iglesias y los profetas enseñaron la palabra que les fue dada. En muchos casos los apóstoles
también obraron como profetas.

Hoy los apóstoles y profetas encuentran sus funciones subsidiarias en los evangelistas y en
los pastores/maestros. Los apóstoles plantaron y le dieron forma a la iglesia primitiva pero hoy,
el trabajo de alcanzar a muchos es llevado a cabo por los evangelistas. Los profetas enseñaron
la palabra, pero ahora esto es realizado por los pastores/maestros. Si bien estas divisiones del
trabajo no son absolutas, sus funciones son necesarias y quienes las ocupan son los líderes.
No me enredaré en un debate sobre la validez de las cuatro funciones en la iglesia de hoy. Mi
propósito es enfocarme en la función central de la iglesia local, esta es, la de pastores/maestros.
El principio necesario es liderazgo. Para complacer a Dios y cumplir la misión encargada, el
cuerpo debe ser dirigido. Lo que el liderazgo es llamado a ser es más importante que lo que es
llamado a hacer.

ALGUNOS CONCEPTOS ERRADOS ACERCA "DEL PASTOR"


~ 80 ~

La Escritura habla de pastores y maestros en plural. Esto es obvio, aunque generalmente


pasado por alto pues muchos piensan en un pastor principal por iglesia. Un pastor pagado por
iglesia es la norma, pero el texto no obra bajo ese modelo cultural. La idea de un
anciano/obispo/pastor por iglesia local surgió en el siglo II (citado anteriormente de la Historia
de la Iglesia, por Shelley). Más tarde regresaremos y trabajaremos en esta visible realidad. Pero
la idea central del texto es un liderazgo plural respetuoso de la autoridad. Pablo reconoce la
necesidad del liderazgo de un hombre con personalidad y pasión, pero también enseña que la
facultad de esa persona para liderar viene de una pluralidad de líderes.

La función pastoral/enseñanza no es el trabajo de una sola persona. El concepto de "pastor"


de una iglesia es el mayor contribuyente de iglesias débiles. La única persona conocida como
"pastor" es Jesús, llamado "El Buen Pastor" o "El Pastor Principal" (Juan 10:11; 1 Pedro 5:4).

El pastor, en singular, implica que una persona está capacitada para conocer las
necesidades de todo el rebaño. Esto simplemente no es verdad y el origen de tal idea nos
desconcierta porque no se encuentra en la Escritura.

Lo que parece exitoso podría ser un éxito cultural

maquillado como un éxito de Dios.

El pastor de la iglesia es la combinación de los dones, la sabiduría y la fe de un equipo


pastoral llamado los ancianos. En muchas iglesias, un pastor contratado tiempo completo y
varios ministros conocidos como laicos forman este grupo. Las iglesias más grandes
combinan personal de tiempo completo con ministros, para formar un equipo pastoral. El uso
del plural en pastores/maestros indica que varios líderes por iglesia local, se comprometen a
pastorear el rebaño. Esto no descarta el papel del clérigo profesional; de hecho, aumenta su
importancia y remueve una gran cantidad de trivialidad de sus vidas.

El énfasis en la pluralidad de la autoridad y los dones por un lado y la necesidad del fuerte
liderazgo de una persona, parece contradictorio. El énfasis dual no es una contradicción, sino
~ 81 ~

más bien un llamado al equilibrio - equilibrio de un grupo de líderes talentosos llamados a


pastorear la iglesia y de su líder para establecer el ritmo.

La expectativa de que una sola persona pueda pastorear la iglesia es tanto un error como
una tragedia. Es un error porque nadie tiene el tiempo, la energía o los dones para pastorear
una iglesia y hacerlo bien. Cómo hacerlo bien es de lo que habla Efesios 4:11-16, no sólo en
cuanto al proceso, sino al producto. Con un poco de talento se han levantado grandes, loables
y exitosas obras, pero la prueba de fuego no es una evaluación de la cristiandad, sino el
estándar establecido por la Escritura. Lo que parece exitoso podría ser un éxito cultural
maquillado como un éxito de Dios.

Trágicamente, los cuerpos pastorales han salido por la puerta trasera de las iglesias locales.
Las grandes casualidades existen debido a expectativas irreales. Si un hombre trata de
satisfacer las necesidades del rebaño completo, fracasará. La mayoría de los pastores
quemados, dejan el ministerio debido a la mal concebida expectativa de las congregaciones.

La respuesta no es formar equipos pastorales sin un liderazgo fuerte o encontrar talentos


sobresalientes y esperar más de lo que es posible o bíblico. Es reformar la cara del ministerio
pastoral siguiendo las claras direcciones de Efesios 4:11-16.

Vamos a movernos del papel de todo un equipo pastoral involucrado en pastorear el rebaño,
a la función en los tiempos modernos de un clérigo profesional contratado a tiempo completo,
llamado pastor. Si hay varias personas contratadas, entiendo que el pastor es "el líder o el
pastor principal."

LO QUE ENSEÑAN LOS TÍTULOS.

Los títulos revelan expectativas. El título más común dado a un clérigo contratado a tiempo
completo es ministro. Hay algo trillado en decir, "Fred es nuestro ministro en la Primera Iglesia".
Esto implica no sólo que la iglesia tiene un solo ministro, sino que los miembros de la iglesia
son alguna otra cosa diferente a ministros. Ellos podrían ser pasajeros, un auditorio,
consumidores, contribuyentes, pero no ministros.
~ 82 ~

Dr. Fred es otra opción, derivada del modelo profesional. Los seminarios son diseñados con
los mismos lineamientos de las escuelas de medicina y leyes, donde los estudiantes son
entrenados para ejercer una profesión específica. Cuando vamos donde un abogado o un
médico, ellos nos proporcionan un servicio. El pastor con el título de doctor, funciona como el
médico que atiende al paciente cristiano. La gran diferencia entre el médico, el abogado y el
pastor, es que los dos primeros no entrenarán a otros para ser médicos y abogados. Pero el
trabajo del pastor es entrenar a otros para ser ministros, esto es, para hacer lo que él hace.

Anciano es otra alternativa, pero no es posible. Suena demasiado anticuado e inapropiado


para un líder joven. El peor título es Reverendo; casi a nadie le gusta, especialmente a los
reverendos.

El sujeto de los títulos no debería ser dejado de lado sin mencionar el título más degradante
de todos: predicador. No sólo es un título regional para pastor, sino que describe una cosa que
el pastor hace y no lo que él es.

Aquí los tenemos: ministro, doctor, anciano, reverendo y predicador. Aunque todos se
aplican a los cristianos y ocasionalmente dan en el blanco, ninguno describe apropiadamente
el trabajo del pastor que dirige hoy día.

Pablo emplea el título pastor/maestro. Su título es pastor y lo que él hace es enseñar. Pastor
es apropiado, porque enfatiza la relación con aquellos que están siendo instruidos. Aunque el
título de pastor no debiera ser descartado, también hay algunas dificultades con él. La palabra
Pastor implica ovejas y la mayoría de los cristianos no conocen mucho respecto a pastores y
ovejas.

EL OFICIO DE PASTOR COMO DISTINTIVO DE LA PALABRA PASTOR.

Deberíamos hacer una clara distinción entre el oficio de pastor y la palabra pastor. El oficio
es una realidad pragmática; la palabra describe una función de liderazgo más amplia que el
trabajo de un solo hombre. El término Pastor ha evolucionado en la sociedad contemporánea
refiriéndose a "una persona con entrenamiento profesional que dedica todo su tiempo a liderar
una iglesia." Esta persona puede que no sea fuerte en áreas del cuidado pastoral como la
~ 83 ~

consejería, la visitación y otras. Otros miembros del equipo pastoral acudirán a suplir esas y
otras necesidades dentro del ejercicio de sus dones.

La iglesia moderna asume falsamente que han creado y continúan creando caos. Ellos
confunden el oficio de pastor con el significado literal de la palabra, por su uso sinónimo. La
gente por lo general descubre la riqueza inherente en la palabra pastor y esperan que el pastor
de la iglesia local sea y actúe conforme a su significado.

Como lo indiqué anteriormente, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento, la palabra


pastor significaba "dirigir, supervisar, alimentar, disciplinar, enseñar y equipar al pueblo de
Dios." Esto no se limitaba a la imagen pastoral pasiva y tierna que ha corrompido su pleno
significado.

Esto ha llevado a la membresía de la iglesia a pensar de un pastor en una forma limitada,


viéndolo como alguien pasivo, cuyo trabajo principal es atender las necesidades de la
congregación. Si él pone las necesidades emocionales de la congregación primero, se le
considera cuidadoso; pero si pone sus necesidades reales primero, con frecuencia estarán en
conflicto con las "necesidades emocionales" y, por lo tanto, se le considerará descuidado. Él no
está para ser controversial, terco o desafiante con la iglesia en cuanto a la misión mundial. Él
es considerado el líder espiritual de la iglesia, pero no el líder de toda la iglesia. Las finanzas,
edificios, terrenos y otras áreas "no espirituales" no están consideradas dentro de su llamado.

Si el pastor está limitado a los "temas espirituales," entonces los laicos están

limitados a los "temas no espirituales." Esta dicotomía debilita la iglesia.

La iglesia no puede tenerlos a ambos. Si las finanzas, los edificios y los terrenos están fuera
de las áreas de liderazgo del pastor, necesariamente deben ser tenidas como no espirituales
¿La iglesia realmente quiere hacer esta clase de división, que conduce a departamentos
espirituales y no espirituales de la iglesia? ¿Quieren las iglesias que todos los líderes que
~ 84 ~

manejan el dinero, los edificios y los terrenos, sean considerados para trabajar en áreas no
ministeriales ni espirituales? Si el pastor está limitado a los "temas espirituales," entonces los
laicos están limitados a los "temas no espirituales." Esta dicotomía debilita la iglesia y aviva el
vacío entre laicado y clero, quemando a los pastores y debilitando espiritualmente a los laicos.

Esta clase de pensamiento es bíblicamente intolerable. A menudo se presenta pretendiendo


proteger al pastor. Estoy convencido de que las congregaciones usan esta división para
mantener al pastor en su lugar. "Ahora pastor, usted dedíquese a predicar, a aconsejar, a orar
y a cuidar del rebaño y deje que el consejo maneje la iglesia." Aunque es muy común, también
es un error fatal excluir al pastor del liderazgo total. Él necesita darle liderazgo a todo el
programa y dirección a la iglesia, lo cual puede hacerse sin que él tenga que meter su mano en
todo o mantener el libro de control. El oficio de pastor exige un liderazgo fuerte, en la manera
como la palabra fue usada para describir a líderes como Moisés, Josué y David.

Cuando el equipo pastoral trabaja unido, forma un gran pastor.

Pastorear es la función del equipo pastoral. La persona que ocupe el cargo de pastor puede
que no esté involucrada en pastorear el rebaño, si sus dones no están orientados al cuidado
pastoral. Esto no se trata de fortalezas y debilidades, sino una forma de usar apropiadamente
los dones espirituales. La confusión al respecto ha conducido en muchos casos a que una
iglesia le pida a un hombre que ejerza un papel imposible.

La reforma del trabajo pastoral profesional inicia con la visión que el pastor tenga de sí mismo
como un especialista. Su mayor prioridad como maestro/formador es hacer que la obra del
ministerio continúe a través de otros. Hacerlo correctamente significa multiplicar el ministerio a
través de cada miembro.

El oficio del pastor funciona mejor con un liderazgo fuerte -el pastor como maestro,
entrenador y formador de la visión. Para el pastoreo o el cuidado de ministerios es mejor estar
descentralizados a través de todo el cuerpo. En otras palabras, el cuidado pastoral, como se
~ 85 ~

entiende tradicionalmente, no es una responsabilidad primaria del pastor principal. Hablaremos


más a delante de esto.

El trabajo de los pastores/maestros es “capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio”


(Efesios 4:12). Dicho simplemente, la capacitación está diseñada para “edificar” (vv. 12-14) el
cuerpo y pueda “crecer” (vv.15-16).

La tarea del liderazgo es llevar al cuerpo de Cristo a la plena eficiencia operacional a través
del entrenamiento. La palabra katartizo, que traduce "capacitar," tiene muchas dimensiones.
Esta puede significar “sanar un hueso roto”, “remendar una red de pescar deshilachada,”
“amoblar una casa”, “restaurar algo a su condición original” o “acondicionar a un atleta”. Es
usada en 2 Timoteo 3:17: "a fin de que el siervo de DIOS esté enteramente capacitado para
toda buena obra" (negrillas agregadas por el autor). Jesús la usó con respecto a la disciplina
individual: “Todo el que haya completado su aprendizaje, a lo sumo llega al nivel de su
maestro” (Lucas 6:40). En el texto de Efesios, Pablo usa la palabra katartizo como la primera
tarea del liderazgo para llevar a la congregación a la madurez. Este texto presenta la única
metodología que garantiza la madurez colectiva. El medio prescrito para la madurez es la
dedicación del pastor principal a la capacitación de las personas para su desarrollo en el
ministerio. Ignorar esto equivale a desobedecer.

El problema con este pasaje no es que los hechos principales hayan sido ignorados; es
precisamente lo opuesto. Esto es ampliamente enseñado y reverenciado por pastores serios,
pero la ignorancia de las implicaciones del texto continúa en la práctica. Las aplicaciones no
han sido aún enseñadas y por lo tanto, pocos han ejecutado completamente las enseñanzas.

Preparar a las personas para la obra del servicio es más que enseñarles la Biblia y reunirse
uno a uno con quienes están interesados en crecer. Muchos jóvenes salen del seminario
pensando que la capacitación de la gente para la obra de servicio es a través de prédicas
sobresalientes. Aunque la predicación efectiva es un importante primer paso, la predicación
asimilada puede hacer más daños que bien.
~ 86 ~

El multifacético significado de katartizo demanda más de los pastores. Sanar un hueso roto
implica ayudar a la persona lesionada a poner su vida en orden nuevamente. Restaurar algo a
su perfecto estado significa ayudarle a volver al camino. Amoblar una casa habla del progreso
de la gente, suministrándole la información y las habilidades necesarias para vivir plenamente
la vida cristiana. Entrenar a un atleta significa proporcionarle los retos necesarios para que
compita eficientemente en el frente del ministerio.

La tarea pastoral es la restauración multidimensional. Esta es la razón por la cual una sola
persona no puede hacerlo todo. Lo roto necesita ser unido de nuevo, el indisciplinado debe ser
corregido, lo débil fortalecido y lo joven nutrido. Hay un elemento verdadero en el axioma:
"empezar donde la gente está, en el punto de su necesidad." Esta es una idea necesaria e
importante para toda la labor. El equipo pastoral de la iglesia se asegura de que todo este
ministerio tome su lugar. Cuando el equipo pastoral trabaja unido, forma un gran pastor.

Todo lo anterior es importante para capacitar a las personas en la obra de servicio. Si la


gente no es cuidada, no se sentirá amada y por lo tanto, no permitirá que la Palabra de Dios
penetre en su vida. Si el equipo pastoral o de ancianos se responsabiliza de ver que las
personas sean cuidadas, no tienen que ser necesariamente ellos los que lo hagan. Al trabajar
en su propio papel, ellos identifican a los miembros del cuerpo con los dones apropiados para
hacerlo. De esta forma, las necesidades de la congregación, aún las necesidades emocionales
serán manejadas más eficientemente. Debo enfatizar que aún cuando el pastor hacedor de
discípulos no pueda involucrarse en una gran parte del cuidado pastoral, bajo su eficiente
liderazgo, el cuidado pastoral está en mejores manos. La iglesia debe decidir lo que quiere: un
cuidado pastoral eficiente o un pastor principal que lo haga. Usted no puede tenerlos a ambos
y tener calidad.

EL PASTOR COMO ENTRENADOR.

La confusión sobre la palabra pastor (de ovejas o líder espiritual), me ha motivado a buscar
un equivalente moderno, una palabra ampliamente entendida por la sociedad contemporánea
que encaje con la descripción del trabajo en Efesios 4. Esta palabra es entrenador. La imagen
~ 87 ~

del pastor como entrenador no se debe a mi favoritismo personal como antiguo atleta. De hecho,
la idea ha estado rondándome por muchos años. El decano de los escritores cristianos, Elton
Trueblood, enseñó acerca del pastor como entrenador hace más de treinta años. Doctorado en
Harvard y brillante pensador, Trueblood consideró el papel de entrenador como la mejor
analogía moderna para pastorear.

La profesión de entrenador es ampliamente comprendida. Muchos niños en América


participan en deportes. Sería muy difícil encontrar a alguien que no tuviera idea de la labor de
un entrenador. Sin embargo, un alto porcentaje no tiene la más mínima idea del trabajo de un
pastor (de ovejas).

La segunda razón por la que he adoptado el modelo del pastor como entrenador es porque
describe acertadamente la tarea pastoral. Las similitudes son llamativas. Las personas
entienden que el rendimiento de un equipo está relacionado a la calidad del personal
involucrado en su entrenamiento. Sin mayores cambios de personal, el rendimiento de un
equipo puede mejorar. Vince Lombardi y los Green Bay Packers lo demuestran. Durante los
años 50, los Packers fueron el hazmerreír de la Liga de Fútbol Nacional de los Estados Unidos.
Lombarda tomó al mismo equipo perdedor y en los siguientes cuatro años ganó el campeonato
de la Liga. Los Packers ganaron varios títulos de la Liga y los dos primeros "Súper Tazones."

"hacer que los hombres hagan lo que no quieren hacer,

para que así se conviertan en lo que ellos quieren ser".

Tom Landry, el entrenador de los Cowboys de Dallas, definió entrenamiento como


"hacer que los hombres hagan lo que no quieren hacer, para que así se conviertan en lo que
ellos quieren ser". Esta es una descripción apropiada de la tarea pastoral.

El entrenador no participa en el juego. Él ya lo ha hecho, pero su propósito principal es


enseñar a otros a jugar. Cuando el silbato suena y el juego empieza, el entrenador permanece
al lado del campo para dirigir a quienes están jugando. Él demuestra las habilidades, desarrolla
~ 88 ~

una filosofía de equipo, diseña las jugadas, motiva, disciplina, molesta y hace todo lo necesario
para preparar al equipo para el juego.

Todos los grandes entrenadores: John Wooden, Bobby Knight, Vince Lombarda, Paul "El
Oso" Bryant, tradujeron la teoría en acción y lograron elevar el rendimiento de sus jugadores.
El pastor es un jugador-entrenador; él nunca deja de jugar completamente. El descubre el
amplio potencial inherente en quienes han sido regenerados. Él ve a las personas como dones
del Espíritu Santo para su iglesia. El pastor como entrenador está en el negocio de abrir
paquetes y sacar esos dones. Luego, él anima a las personas a crecer y desarrollarse.

La razón para el término pastor hacedor de discípulos es el producto final prescrito en el


texto, llamado creyente maduro. El creyente maduro que hace su parte en el cuerpo y en el
mundo, es el equivalente a lo que Jesús llamó discípulo: uno que se atiene a Cristo, lo obedece,
lleva fruto, glorifica a Dios, tiene gozo (Juan 15:7-11) y ama a otros (Juan 13:34-35). Lo
determinante de "hacer discípulos" es "enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado
a ustedes" (Mateo 28:19-20). Jesús y Pablo piden los mismos resultados. Para que el producto
final deseado se convierta en una realidad, el pastor debe ser un hacedor de discípulos. Él está
dedicado al proceso que lleva a las personas a madurar, a alimentarse por sí mismas y a
reproducirse como cristianos.

En una sección posterior se desarrollarán los principios del pastor como entrenador con más
profundidad. Ahora es necesario movernos a través del texto y determinar el curso que el pastor
hacedor de discípulos tomará.

LA PREPARACIÓN ES LA MAYOR PRIORIDAD.

La función del pastor es "capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio" (Efesios 4:12).
El acondicionamiento para el ministerio es la verdadera necesidad del pueblo de Dios y la
prioridad de Dios para Su pueblo, pero que con frecuencia entra en conflicto con los deseos de
Su pueblo. La batalla empieza aquí: ¿Qué escogerá el pastor? ¿Por cuál camino seguirá? ¿Se
~ 89 ~

someterá a los deseos y presiones del pueblo de Dios aunque sean opuestos al propósito
establecido por Él? El pastor hacedor de discípulos tiene el valor de sus convicciones, afirma
sus pies y mantiene el curso. Él se compromete a sí mismo a motivar a la gente a hacer lo que
ellos no quieren hacer para que así puedan llegar a ser lo que Dios quiere que ellos sean.

Los cristianos se comportan como si quisieran ser atletas. Cuando las luces son encendidas
y las graderías están llenas de animados fanáticos, el atleta frustrado dice: "Yo podría estar ahí;
soy tan bueno como ellos." Él puede tener el talento apropiado para ser miembro del equipo,
pero si no está dispuesto a prepararse para jugar, sus deseos y opiniones sólo lo llevarán a la
frustración. Hace mucho tiempo las luces se encendieron y los fanáticos llenaron el estadio, los
atletas se involucraron en una agotadora preparación que probó su fuerza interior.

“La voluntad de ganar no es lo más importante;

es la voluntad de prepararse para ganar".

A Wayman Tisdale, el gran jugador de baloncesto de todos los tiempos de la Universidad de


Oklahoma y miembro del equipo olímpico de baloncesto de 1984, le preguntaron qué significaba
para él ganar la medalla de oro. Con su agradable sonrisa y su rápido ingenio, dijo: "Esta
medalla no es por ganar el torneo de baloncesto; es por el sobreviviente Bobby Knight". Bobby
Knight, el entrenador Olímpico, fue implacable con su equipo. Su filosofía nos decía a nosotros
por qué: "La voluntad de ganar no es lo más importante; es la voluntad de prepararse para
ganar".

Todos los cristianos tienen el deseo de crecer, complacer a Dios y hacer que sus vidas
cuenten para algo. El deseo surge periódicamente y el pastor/entrenador ve esos momentos
como una preciosa oportunidad de instruirlos. El cristiano se siente inspirado por un sermón, al
leer la Escritura o por una conversación. El evento lo lleva a renovar su compromiso de crecer,
pero deseo sin disciplina sólo se queda en buenas intenciones. Esta disciplina y responsabilidad
~ 90 ~

vienen de la atmósfera creada por el pastor hacedor de discípulos. El traduce el deseo en la


práctica disciplinada que el cristiano necesita para preparación.

UNA IDENTIFICACIÓN APROPIADA DEL PUEBLO DE DIOS

Entre las cosas que encabezan la lista de las cosas "por hacer" del pastor hacedor de
discípulos está decirle al pueblo de Dios quiénes son y cuál es su propósito: "Capacitar al
pueblo de Dios para la obra de servicio" (Efesios 4:12; itálicas son agregadas). Una apropiada
identificación es importante. Pueblo de Dios es una traducción inexacta para los "santos." La
palabra santo en griego es hagios, que significa "ser puesto aparte." El sacerdocio de todos los
creyentes enseña que todos los cristianos son santos, apartados para servir, y que todos los
santos son ministros (Romanos 1:1-7; 1 Corintios 1:26; 1 Pedro 2:9). Ser llamados a ministrar
no es para unos pocos, sino la herencia de cada cristiano (2 Corintios 5:18-21).

Algunos han intentado separar al santo común de la obra de servicio. Esto no es más que el
susodicho vacío entre clérigo y laico. Existe un vacío legítimo entre pastor y ministro, porque el
oficio de pastor es para unos pocos. El título apropiado para el pueblo de Dios es ministro. Las
palabras ministro y servicio se derivan de diakonios, que significa "servir" y que se traduce como
ministrar, servir y diácono. La idea principal es que el pueblo de Dios (o santos), están
encargados de la obra de servicio; por lo tanto, ellos son ministros.

El pastor hacedor de discípulos, a través de la dirección pública, atiza el fuego que centellea
en cada alma regenerada. Cuando él está en el pulpito, hace más que dar información, inspirar
el espíritu o enseñar doctrina. Él reúne y explica una serie de ilustraciones de la vida cristiana,
tratando de interesar al pueblo de Dios en la obra de Dios.

El recordado entrenador de fútbol de la Universidad de Oklahoma, Bud Wilkenson, describió


una vez el estado físico del público americano: "La condición física de América es semejante a
la situación de cualquier domingo en los estadios de la NFL: veintidós hombres en el campo
con una desesperada necesidad de descanso y dieciocho mil personas en las graderías con
una desesperada necesidad de hacer ejercicio." El pastor hacedor de discípulos llama a los
~ 91 ~

espíritus ansiosos de acción. El llamado del pastor/entrenador a la congregación es: "salgan de


las graderías, vengan al campo y entren a la acción."

El pastor entrenador le dice al pueblo de Dios que ellos han sido llamados al ministerio,
apartados para el servicio de Cristo y su trabajo es capacitarlos para hacer este trabajo.
Además, ellos deben someterse ellos mismos al entrenamiento para hacer su parte en el cuerpo
y para el reino. El pastor hacedor de discípulos comunica claramente al pueblo de Dios quién
es él, quiénes son ellos y cuál es la relación entre ambos. Él los inspira a creer en la maravillosa
verdad de que al ejercer sus respectivos papeles, ellos serán cristianos fuertes y plenos y que
la iglesia penetrará en forma efectiva el mundo.

UN PASTOR/MAESTRO, NO UN PASTOR/NARRADOR DE HISTORIAS.

Después de llamar al pueblo de Dios a la acción y de que ellos han dejado las gradas del
estadio y se han reportado al campo de juego, ¿qué? Para un pastor esto podría ser tanto la
realización de un sueño como el golpe sordo de la realidad. Él siempre ha soñado con espíritus
ansiosos y dispuestos, pero ahora que ellos están delante de él, la realidad golpea: ¿Qué hago
ahora? Si el pastor ha sido entrenado en universidades evangélicas, continuará dando charlas
magistrales, inspirando el espíritu, encendiendo su corazón y llenando su mente, sin que su
equipo deje de ser uno más entre la multitud y así se acerquen a la línea de ataque con un
juego en mente, sólo unos pocos altamente motivados se apartarán y tratarán de seguir solos,
uniéndose a otras organizaciones paraeclesiales o tratando de trabajar en su propio ministerio
sin ser entrenados por la iglesia. El pastor/narrador de historias siempre usa a unos pocos
talentosos como ejemplo para justificar su existencia.

¿Cuánto duraría un entrenador de fútbol si su equipo nunca deja de ser uno más? Muchos
pastores no hacen más que dar charlas magistrales y la gente piensa que él está haciendo su
trabajo. La iglesia americana ha sido tan fácilmente engañada que el pastor/narrador de
historias se ha vuelto el miembro más estimado del sistema religioso. Él es quien dice qué y por
qué, pero hasta ahí llega. Quienes se consideran pastores/maestros normalmente piensan que
su trabajo principal es dar charlas magistrales. Otros los reverencian como grandes oradores;
~ 92 ~

muchos se convierten en luminarias evangélicas; ellos no son pastores/maestros, sino pastores/


narradores de historias.

Estos pastores no capacitan al pueblo de Dios para la obra de servicio; ellos les hablan
de la obra de servicio y animan a las personas a hacerla, no cumplen con la responsabilidad
que Dios les ha dado, Por favor, no malinterprete mis palabras. Creo que hablarle de manera
efectiva al pueblo de Dios es un primer paso crucial para su capacitación y trabajo duro en
comunicar la Palabra de Dios a la congregación. Pero si dejo de hacerlo, dejo de enseñar. En
la iglesia, la predicación es el primer y más importante paso en el proceso de hacer discípulos.

Sería más natural para usted como lector, llegar a la falsa conclusión de que estoy
refiriéndome a los pastores más talentosos de las grandes iglesias. No necesariamente. La
mayoría de los pastores más talentosos y sobresalientes, también poseen grandes equipos
pastorales que capacitan al pueblo para la obra de servicio. Si bien no se puede determinar su
conducta pastoral si lo tuvieran que hacer solos, el superpastor y la superiglesia generalmente
hacen un buen trabajo de entrenamiento.

El problema del superpastor y la superiglesia es que es anormal. Cuando usamos el estilo


ministerial del superpastor como modelo (y lo es), esto debilita a la iglesia promedio y al pastor
promedio, crea expectativas irreales inalcanzables y nada bíblicas. El mito más común es que
la predicación efectiva conduce a un ministerio efectivo. La predicación efectiva es un buen
inicio del proceso, pero fracasa en la efectividad del ministerio.

Cerca del 90% de los pastores deben enfrentar la realidad de que la predicación no es
suficiente. Tampoco lo es para el otro 10%, pero ellos generalmente no son llamados a
confrontar su realidad. Muchos pastores estarán de acuerdo en que la predicación no es
suficiente, pero no consideran que su responsabilidad sea llenar los vacíos. Ellos han sido
educados en las universidades con la errónea creencia de que su papel principal es predicar.
Esta falsa noción es un claro ejemplo de la tendencia cultural en la interpretación de la Escritura.

El pastor/maestro tiene la responsabilidad de trabajar duro y efectivamente en comunicar


la Escritura. Él está igualmente encargado de capacitar al pueblo de Dios mediante el
entrenamiento. En la mayoría de los casos él debe asumir la responsabilidad y ser el modelo
~ 93 ~

de lo que él desea que la gente haga. Los mecanismos de entrenamiento son indispensables,
no sólo para los estudios bíblicos personales u otras opciones no estructuradas carentes de
responsabilidad, desarrollo de habilidades y de metas.

Decirle a otros que hagan algo sin darles los medios para hacerlo, es cruel y frustrante.
Esto crea esquizofrenia espiritual, cristianos expertos en lo que no están experimentando. No
sólo no capacita a las personas para el ministerio, sino que las convierte en culpables y
frustrados con la vida cristiana, dándole al maligno la oportunidad de generar problemas dentro
de la iglesia. Cuando un ejército nunca va a la guerra, necesariamente se enfoca en mantener
las botas brillantes, hacer las camas y marchar en línea recta. La iglesia que no se mueve a la
acción, necesariamente debe enfocarse en Las Reglas del Orden de Roberts, comité de reglas
y adquisición de muebles para el púlpito.

El pastor/maestro es también el pastor/entrenador. Enseñar es más que decirle a las


personas qué y por qué; involucra mostrarles cómo, haciéndolo con ellos y dejándolos hacerlo
desplegándolos por el campo de la cosecha. Este sexto paso del método de enseñanza fue
empleado por Jesús y es el sello distintivo de un pastor hacedor de discípulos. El pastor hacedor
de discípulos es un verdadero pastor/maestro; él entrena al pueblo de Dios llevándolos a través
del proceso de seis pasos que los lleva a un aprendizaje real. Hablaremos más acerca del sexto
paso del método de enseñanza más adelante, bajo la rúbrica: "El Pastor como Entrenador:
Poniendo las Convicciones a Trabajar".

LIDERAZGO ORIENTADO EN PROPÓSITOS.

En el más amplio de los términos, el texto ha descrito las características del papel de
pastor/maestro. Él está comprometido con la capacitación del pueblo de Dios como prioridad
principal y la identificación del pueblo de Dios como el llamado a los ministros. El
pastor/entrenador es el pastor/maestro. Ahora, agregada a la lista está la orientación en
propósitos.

La verdadera prueba de la orientación en propósitos no es establecer el mapa original de


la visión, sino manejar el proceso en el largo plazo. El liderazgo orientado en propósitos es la
capacidad de mantener los detalles del proceso en curso por un largo período. Como el atleta
~ 94 ~

de la carrera de obstáculos, el pastor hacedor de discípulos mantiene un ojo en el proceso y el


otro en la meta.

Una vez más, el objetivo es un ejército de ministros maduro y entrenado que impacte al
mundo. El texto también define el proceso: “…para edificar el cuerpo de Cristo” (Efesios 4:12).
La razón para edificar el cuerpo es el ministerio mismo del cuerpo: "... hasta que todos lleguemos
a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, y alcancemos la edad adulta
(madurez), que corresponde a la plena madurez de Cristo" (Efesios 4:13 LBLA).

El problema del superpastor y la superiglesia

es que es anormal.

El proceso está en edificación "... hasta que todos lleguemos a estar unidos." Otra forma
de decirlo es "hasta que todos lleguemos al objetivo." Todo buen entrenador tiene un proceso
acorde a sus objetivos. Él puede establecer la visión antes que el equipo y poner luego el plan
o el proceso en práctica. El gran Vince Lombardi dijo a sus jugadores que su objetivo era ganar
los juegos. El proceso era que ellos bloquearan mejor, entraran con más fortaleza y corrieran
más rápido que sus adversarios.

El pastor como entrenador da la visión y luego dice: "Nos involucraremos en el proceso


hasta llegar a la meta." En esta vida no lograremos "alcanzar la plena madurez de Cristo"
totalmente. Pablo es un poco más preciso cuando define la plenitud de Cristo como "la unidad
por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios." Como cualquier otra aspiración bíblica inalcanzable,
la iglesia se dedica a alcanzar estas metas hasta el regreso de Cristo.

El proceso de edificar discípulos debe ser continuo y el punto en el que se detiene está
identificado por la palabra "hasta." Y la pregunta lógica es, ¿Hasta qué? Como se mencionó
anteriormente, el proceso no finaliza hasta el regreso de Cristo. No obstante, el texto indica de
manera pragmática y mesurable que "no va más allá:" "ya no seremos niños, zarandeados
por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los
artificios de quienes emplean artimañas engañosas" (Efesios 4:14, negrillas son agregadas).
~ 95 ~

De manera positiva, Efesios 4:13 define bellamente la madurez y la considera un objetivo


común alcanzable. Desde el lado negativo, la madurez nos será esquiva hasta que dejemos de
ser lo que tan gráficamente describe el v.14: niños perdidos en el mar, víctimas de cada viento
ideológico, artimañas, astucias y esquemas engañosos.

Es exactamente este subjetivismo moderno el que lanza un desafío al liderazgo orientado


en propósitos. La mayoría de los cristianos son inmaduros y sin entrenamiento. Ellos tienden a
ser inestables, sentirse víctimas y dejarse envolver por vientos filosóficos, hasta perder su
sentido de dirección. Dos hombres sabios, Salomón e Isaías, hablan a la naturaleza rebelde del
pueblo de Dios: "Donde no hay revelación, el pueblo se extravía" (Proverbios 29:18). Sin una
visión de la más grande empresa, la gente se dispersa en sus propios asuntos. Isaías agrega:
"Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino" (Isaías 53:6).
La condición humana es tal que sin un liderazgo fuerte y con autoridad, las personas se
enfocarán en sus prioridades personales. El enemigo desea que los líderes sean reactivos,
complacientes y sin dirección, que se esfuerzan por la paz a cualquier costo, aún al costo de
desobedecer la Gran Comisión.

Los retos para los propósitos bíblicos establecidos son muchos. Muchas distracciones
son comunes al lento e inmaduro progreso hacia los objetivos bíblicamente determinados.

Un cuerpo inmaduro está saturado de asuntos personales que sustituyen el gran plan
común. La habilidad para retrasar la gratificación y someter el deseo personal al bien general
es un caso perdido. Dos fuerzas se oponen al inmaduro y se enfrentan a la responsabilidad del
ministerio: intimidación y decepción. La intimidación está representada en el mar agitado y la
decepción en las palabras astucia y sagacidad.

Dadas las circunstancias, es imperativo que el pastor ayude a la gente a enfocarse en


un común denominador: el viaje a la madurez. Si el pastor no pone las facciones juntas y lubrica
la fricción al darle a la gente una causa común, el desobediente establecerá su estilo de vida.
Es muy común encontrar un pastor bien dispuesto bajo una gran pila de asuntos personales. Al
perder de vista el objetivo, aparece la contienda, la pérdida de tiempo y labor, el abandono de
los dones y el desencanto de buscar. Y más que eso, al no ver que se avanza hacia el objetivo,
las personas pierden entusiasmo.
~ 96 ~

El liderazgo orientado a propósitos, requiere una fuerte trama filosófica, una convicción
profundamente arraigada y habilidades para movilizar la gente hacia el objetivo. La filosofía, las
convicciones y las habilidades son fundamentales para el carácter del pastor hacedor de
discípulos. La herramienta clave es una filosofía del ministerio y la misión fuerte y bíblicamente
fundamentada, que él presente apasionadamente una y otra vez. Esto lo desarrollaremos más
adelante.

La necesidad de movilizar a las personas hacia la meta no es una manifestación cultural


de los principios de dirección del siglo XXI. Es la responsabilidad dada por Dios al liderazgo de
la iglesia local y más precisamente, al pastor principal. Él debe mantener al cuerpo en
movimiento.

LA CREACIÓN DE UN AMBIENTE DE CRECIMIENTO

Los entrenadores efectivos crean un ambiente ganador. Los jugadores piensan


positivamente y sólo esperan ganar. El ambiente del equipo debe ser de dedicación al trabajo
duro y de sacrificio de los objetivos personales por los objetivos del equipo. Los jugadores deben
creer que pueden ser mejores y que el entrenador tiene confianza en ellos. Los buenos
entrenadores muestran progreso, aún en medio de la derrota. Usted puede aprender mucho
acerca del éxito o la derrota de un equipo al mirar sus prácticas. Si el entrenador es
consistentemente negativo, intimidando y castigando a sus jugadores por cada error, obtendrá
un juego experimental, basado en el miedo. Aunque señalar los errores es parte integral de un
buen entrenamiento, resaltar las cosas buenas y el progreso es más importante.

Podemos aprender mucho al escuchar la forma como el pastor/entrenador le habla a su


equipo. Él puede crear una atmósfera de culpa y miedo o de amor y aceptación. Él puede ver
el progreso aún cuando las cosas van mal o las debilidades cuando las cosas van bien. Él puede
predicar a las "sillas vacías" o motivar a los presentes. La actitud del pastor determinará la
actitud de la iglesia.

Al igual que el entrenador, el pastor debe señalar las debilidades de la gente, lo


negativo de la cultura y la necesidad de arrepentimiento. Pero debe equilibrarlo con la
graciosa alternativa del perdón, la restauración y una visión del objetivo personal.
~ 97 ~

El texto involucra tres señales del ambiente correcto: La primera es un fuerte sentido de
progreso:”… al vivir la verdad con amor, creceremos hasta ser en todo como aquel que es la
cabeza, es decir, Cristo” (Efesios 4:15, negrillas agregadas). Si la gente quiere progresar debe
tener en claro que cometer errores no es malo. Una atmósfera de crecimiento es una atmósfera
de aceptación.

La fina obra de Tom Peters, Una Pasión por la Excelencia, presenta el actualmente
famoso enfoque de "la mofeta trabaja" para innovar y trabajar eficientemente. La gran
empresa pasa de largo a través de la debilitante línea de meta y forma pequeños equipos que
pueden crear y actuar rápidamente. Este tipo de osadía debería ser animado por las iglesias.
Es riesgoso, difícil de controlar y se cometerán errores, pero, ¿desde cuándo la iglesia se
enfocó para crecer en el juego seguro, el control administrativo y la perfección?

Peters publicó recientemente un nuevo libro que exalta la virtud y la necesidad de


negocios que administren el caos. La flexibilidad y la adaptación a la naturaleza cambiante de
las necesidades del consumidor es su nuevo enfoque. Peters reconoce la naturaleza humana
y cultural. El negocio o la iglesia que protege las creencias básicas, pero permite que los
miembros se muevan en una amplia franja, encontrarán un mayor progreso, un crecimiento más
rápido y una mayor creatividad.

Los héroes de la iglesia deberían ser aquellos que traten de tomar los más grandes
riesgos y cometan más errores. Los errores son una parte necesaria del crecimiento. Cuando
el creativo tomador de riesgos caiga, la iglesia lo debería levantar, sacudirle el polvo, aplaudirlo
y decirle, "Vaya por ellos." El pastor como entrenador crea el ambiente para él decir y hacer. Él
celebra el progreso y enfrenta los errores con una motivación positiva.

Existe un segundo aspecto para crear el ambiente. El creyente debe demostrar de


manera individual su compromiso "al vivir la verdad con amor" (Efesios 4:15). La interpretación
literal es "decir la verdad," pero una traducción similar es: "clavarse a, adherirse a." Como el
jinete de un potro salvaje que está clavado a la silla de montar durante los giros y vueltas de su
salvaje montura, el cristiano en crecimiento se adhiere al camino de Cristo. La fiel consistencia
de caminar en obediencia es la clave del crecimiento. Primero, el pastor como entrenador
~ 98 ~

estima el crecimiento y el progreso colectivamente; luego, él entrena a la gente hacia el objetivo


enseñándoles la necesidad de ser consistentes de manera individual.

Existe una relación causa y efecto entre decir la verdad y crecer. En la medida en que
nos adherimos a ello, "crecemos," volviéndonos más como Cristo. La prueba de la madurez
individual está adherida a la verdad; el camino de la obediencia conduce a ese objetivo llamado
madurez. Los líderes políticos están limitados en sus habilidades para traer la paz al mundo. El
factor limitante principal es el carácter espiritual del individuo. Aunque el mundo puede alcanzar
períodos y grados de paz, esta no es posible sin un cambio espiritual en los individuos.

Tal como lo mencioné anteriormente, la iglesia solo es tan buena como lo sea su
producto. Caminar individualmente con Cristo, determina la calidad de la persona. Los líderes
de la iglesia se paralizan si no tienen la madurez individual que forme las bases de la madurez
colectiva.

La tercera dimensión para crear el ambiente es la cooperación. La prueba de la madurez


individual está unida a la verdad o consistencia. La prueba de la madurez colectiva es la
cooperación, la sinfonía del trabajo unido de sus miembros.

Últimamente, los individuos expresan su madurez por la habilidad de trabajar con


aquellos a quienes no escogerían como amigos. La iglesia no está para clones. La genialidad
de Dios ha sido poner juntos a una mezcolanza de llamados creyentes y exigirles amarse unos
a otros y hacer juntos lo imposible. La única manera en que tal empresa podría funcionar es a
través de una permisividad sobrenatural y esa es la razón por la cual Pablo dice: "... creceremos
hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo" (Efesios 4:15). Cristo es la
cabeza, la fuente y quien sostiene al cuerpo con vida: "Por su acción todo el cuerpo crece y se
edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos" (Efesios 4:16). Cristo da el
crecimiento y mantiene unido al cuerpo. Si todos los miembros del cuerpo obedecen a la
cabeza, trabajarán conjuntamente para un accionar efectivo.

Todos los miembros juegan un papel importante. Los términos del v.16, “... sostenido y
ajustado por todos los ligamentos," y, "… la actividad propia de cada miembro," significan que
cada miembro aporta algo que los otros necesitan. Cada miembro suple un producto para el
~ 99 ~

bien de los otros miembros del cuerpo. Por esta razón, Pablo les reprochó fuertemente a los
cristianos de Corinto: "El ojo no puede decirle a la mano: «No te necesito»" (1 Corintios 12:21).
El cuerpo opera mejor cuando todos los sistemas avanzan y cada miembro hace su trabajo,
conformando un equipo en el que las personas hacen a un lado sus agendas personales para
trabajar siguiendo una dirección de grupo. Esto es tan extraño como vital.

El entrenador del equipo de baloncesto de los Estados Unidos en las Olimpiadas de


1984, Bobby Knight, se refirió a este punto delante de un grupo de reporteros que habían
exaltado su habilidad para lograr un equipo casi perfecto con grandes estrellas individuales al
ganar los tres primeros juegos. Él dijo: "Sí, me gustaría ver a diez de ustedes, egomaníacos,
escribir una columna juntos."

Un equipo de baloncesto debe someterse a la voluntad del entrenador y al plan del


equipo. De igual forma, los miembros del cuerpo deben someterse en amorosa obediencia a la
cabeza, la cual es Cristo. Satanás se opone al pastor que es entrenador y a los jugadores laicos
porque juntos lograrán grandes cosas.

La más grande amenaza al reino de Satanás no son las megaiglesias, sino un pastor
hacedor de discípulos motivado que entrena un grupo de laicos dispuestos a trabajar unidos.
Cuando lo logran, la multiplicación está cerca. El más temible pensamiento para Satanás, es
que los pastores y líderes tomen seriamente el mandamiento de hacer discípulos y se
multipliquen a sí mismos. El crecimiento exponencial de la iglesia a través de sus miembros, es
la fuerza más dinámica posible para el hombre.

Pablo describe el efecto sobre el cuerpo cuando cada uno hace su parte: "... crece y se
edifica en amor..." (Efesios 4:16). El Dr. Paul Brand describe un fenómeno físico que se aplica
también al cuerpo espiritual: aunque el cuerpo tiene nervios específicos para el dolor, el frío, el
calor y el tacto, no los tiene para el placer. Sin embargo, cuando los órganos trabajan juntos,
uno de los productos es una enzima que riega los nervios y causa lo que Brand llama "el éxtasis
de la comunidad." Cuando el cuerpo funciona como un equipo, una gran cantidad de éxtasis
se manifiesta en crecimiento y edificación en amor.
~ 100 ~

La frase "se edifica" es esencial para nuestra comprensión. Cuando el cimiento apropiado
ha sido puesto, un fluir propio se establece. Las metáforas de Pablo sobre el cuerpo y el edificio
se combinan para enseñar la importancia del cimiento de un edificio y del crecimiento y el trabajo
en equipo del cuerpo. El cimiento apropiado es establecido por el pastor/ maestro. Luego él
entrena al cuerpo para que trabaje unido y el resultado es un producto de calidad, de cristianos
maduros, y una misión efectiva a través de ministros entrenados.

Cuando se crea el ambiente apropiado hay crecimiento y ese crecimiento se multiplica.


El ministerio y la misión de la iglesia se alimentan y perfeccionan entre sí. Una vez en
movimiento, se crea una fuerza espiritual devastadora que impacta al mundo como ninguna
otra. No habrá ningún segmento de la sociedad que no sea tocado. Cuando los cristianos
pasivos residentes en el campo de la cosecha son transformados en ministros motivados y
capacitados en el mismo campo, penetran cada rincón y grieta para Cristo. Este es el plan de
Dios para Su iglesia. La clave para una iglesia madura, que impacte al mundo, es el pastor
hacedor de discípulos. El pastor hacedor de discípulos es el pastor que entrena a otros.

Al definir al pastor hacedor de discípulos y su papel bíblico, he presentado amplias


categorías, que forman una base pero que no son más que el principio. Ahora, llenaremos los
espacios vacíos con más detalles que distinguen al pastor hacedor de discípulos de otros. Pero
debo decir, que seguir el papel descrito en este capítulo hará de un pastor una clase aparte.
~ 101 ~

Capítulo Cinco

¿QUÉ HACE EL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS?

¿Qué hace al pastor hacedor de discípulos diferente? En el término más amplio, él ha


comprometido tiempo y recursos a hacer discípulos que puedan ministrar. Y por otra parte, él
también ha comprometido tiempo y recursos en el ministerio, más que en reproducirlo.

Tres aspectos hacen que el pastor hacedor de discípulos sobresalga del resto: su
entendimiento, su compromiso y su práctica. Veremos cada uno de estos aspectos en los
próximos tres capítulos y luego consideraremos el método presentado por Jesús, un proceso
de seis pasos en los que el pastor se convierte en entrenador. Iniciamos observando su
entendimiento.

ÉL ENTIENDE EL GRAN PANORAMA

El pastor hacedor de discípulos es un ideólogo bíblico. La palabra ideología se usó por


primera vez en la Revolución Francesa y significa "revolución para el cambio estructural". Hacer
discípulos es en el corazón de la iglesia local una ideología revolucionaria que pide un cambio
fundamentalmente dentro de la misma iglesia. Al no haber planes para tomarse la Bastilla, el
pastor cuestiona las estructuras y prioridades de la iglesia moderna.

La ideología es simple, obvia y peligrosa. Orwell, mencionado anteriormente, nos dice


por qué: "Ahora nos hemos hundido a una profundidad en la que el reestablecimiento de lo
obvio es la primera tarea de los hombres inteligentes." La iglesia se ha alejado tanto de los
propósitos y métodos prescritos, que las personas consideran que reiniciar es la ideología
revolucionaria obvia. Así como Cristo le pide al establecimiento religioso vivir su fe, el pastor
hacedor de discípulos le pide a la iglesia que regrese a su primer llamado.

Su teología de la iglesia es clara. Él mira tanto a la iglesia universal como a la local a


través de los lentes del discernimiento conforme a las Escrituras. Él piensa sistemáticamente
en objetivos y métodos relacionados, por lo tanto, puede colocar a las personas en el mejor
camino para su crecimiento. Él tiene el gran panorama.
~ 102 ~

Muchos pastores tienen una micro teología de la iglesia. Ellos tienen una visión
parcializada de la iglesia. Al no haber podido unir más claramente esta gran ilustración, sus
objetivos y programas son de corto plazo y visión. En una conferencia en la Universidad de
Illinois, el Dr. Francis Schaeffer lamentaba la corta visión sobre la fe cristiana: "Los cristianos
han entendido la verdad del cristianismo a pedazos."

La iglesia local, la salvación personal, la acción social, la cruz, el discipulado, el


evangelismo, la familia, los dones del Espíritu Santo, son como piezas de un rompecabezas
esparcidas en nuestra mente. De esta manera, pocos cristianos tienen un amplio panorama
conforme al objetivo de Dios. Los cristianos se comprometen con algunas de las piezas y no
con la totalidad de este rompecabezas, y los pastores caen en la misma trampa.

Los pastores necesitan concentrarse en áreas específicas de sus dones y llamado. Pero
para poder llevar a la iglesia a una total madurez en el ministerio y la misión, deben también
comunicar este gran panorama. Fallar en entender y colocar a la iglesia dentro del gran drama
redentor, ha hecho a la iglesia menos de lo que ha sido llamada a ser.

Sin ese gran panorama, los pastores piensan que la iglesia existe por sí sola,
convirtiéndola en un ídolo, comprometiéndose con ella, haciéndola crecer y el enfoque de la
experiencia cristiana. El enfoque es el ministerio de la iglesia para la iglesia. Tales pastores son
exitosos cuando el populacho está satisfecho y ve sus necesidades atendidas y disfrutan de
una buena reputación con otras iglesias.

Por lo tanto, el mayor llamado es estar todo el tiempo posible dentro de la iglesia. Esto
ha llevado a los líderes a desafiar a la membresía a ser parte del rompecabezas más que de
esta visión más amplia. El compromiso es extraño porque el desafío es demasiado pequeño.
Sin el gran panorama, los líderes no pueden presentar el gran desafío. Ellos han ofrecido a los
ansiosos creyentes los fragmentos antes que el total y eso no es suficiente.

Lo mundano, lo fácil y lo ordinario no inflaman el corazón de las personas. Muchos


cristianos son desafiados a hacer grandes cosas en la iglesia. Si usted intenta lo difícil, obra
diligentemente y mantiene limpia su conciencia, usted puede aspirar a ser un diácono, un
miembro del consejo de administración o incluso (¿nos arriesgamos a mencionarlo?) un
~ 103 ~

anciano. ¡Lancen los sombreros y toquen las trompetas! ¿Es este el gran desafío por el cual le
pedimos a las personas que den sus vidas: asistir a reuniones de comité y barajar papeles?

Aunque nadie enseñe verbalmente lo anterior, la conducta general de la iglesia lo


comunica poderosamente. Los miembros más estimados de la congregación sirven dentro de
cuatro paredes. Es importante tener siervos y líderes dedicados al interior de la iglesia, pero
no nos equivoquemos en la razón por la que la iglesia existe.

Esto es una acusación a las limitaciones de los pensadores de la iglesia local. La


dedicación a la iglesia por sí misma no es suficiente. Desarrollar un modelo de ministerio,
lograr que en el corazón de la iglesia esté el hacer discípulos, la Gran Comisión o la
plantación de iglesias alrededor del mundo son suficientes por sí mismas. ¿Qué es? Ahora
propondré el más grande tamiz filosófico que el pastor hacedor de discípulos usa para filtrar
su pensamiento y enfocar su trabajo.

Jesús empleó cuatro grandes ganchos en los que podríamos colgar esta gran
ilustración y que son esenciales para formar convicciones en los discípulos. Para el pastor
hacedor de discípulos, Jesús mostró cómo motivar y enseñar a otros, presentándoles el
objetivo mayor.

Jesús le dio a sus seguidores un propósito que exigiría todo de ellos. Pero incluso ellos
no alcanzarían la meta final. Su mayor propósito exigiría pasarse continuamente la batuta de
generación en generación. Los cuatros ganchos son:

• El reino es el modelo
• La cruz es el medio
• La comisión es el método
• La venida es el motivo

EL REINO ES EL MODELO

Jesús enseñó que donde estuviera el rey ahí estaría el reino (Mateo 12:28, Lucas 17:20-
21). Pero Él dijo mucho más. Cristo comunicó claramente Su objetivo. Inmediatamente después
de ser tentado, Jesús dijo: "Desde entonces comenzó Jesús a predicar: <<Arrepiéntanse,
~ 104 ~

porque el reino de los cielos está cerca>>” (Mateo 4:17). Varias veces los Evangelios mencionan
esto como Su mensaje (Marcos 1:14, Mateo 4:17). Inmediatamente después de la selección de
los doce Jesús pronunció el manifiesto del reino llamado el Sermón del Monte. Él explicó quién
era grande en el reino, quién entraría en él y luego, ofreció el reino y enseñó acerca de él por
medio de parábolas.

Él pidió a los discípulos que oraran por el reino y cuando los envió, les dijo que predicaran
el arrepentimiento, "porque el reino de Dios ya está cerca de ustedes" (Lucas 10:9). Él les dijo
que donde Él estuviera, ahí estaba el reino y les prometió un estatus privilegiado en ese reino.
Él lloró sobre Jerusalén porque había rechazado el ofrecimiento del reino y dijo a sus discípulos
que el reino vendría cuando el evangelio del reino fuera predicado a todas las naciones. En Su
ascensión, ellos le preguntaron si este sería el tiempo en que Él establecería el reino.

El objetivo de Cristo fue y es establecer Su reino entre los hombres. El reino de Dios no
es nada menos que el gobierno eterno y absoluto de Dios en los nuevos cielos y la nueva tierra.
El objetivo fue claro: una sociedad perfecta donde la paz y la justicia gobernarían. Esto es lo
suficientemente grande para el total compromiso de la persona más talentosa: esto es algo por
lo cual vivir y morir y hacia lo cual dirigir nuestro esfuerzo.

Sin importar su visión del reino, sea esta literal o el establecimiento de un reinado milenial
de Cristo, o la manifestación de Cristo a través de Su pueblo, estoy seguro de que usted está a
favor de él. El pastor debe comunicar la misma visión para la gente de hoy. Primero, el reino
significa el gobierno de Cristo en una experiencia cristiana individual; segundo, el gobierno de
Cristo en el cuerpo colectivo de la iglesia; y tercero, los cristianos maduros llevan el gobierno
de Cristo a su hogar, lugar de trabajo, aula de clase, corte y todas las facetas de la vida y los
negocios. Los miembros de la iglesia son la sal que preserva la sociedad y la luz que penetra
la mente oscurecida de los no creyentes.

El pensador de la iglesia local dice: "Estamos levantando una gran iglesia."

El pensador del reino dice: "Estamos llevando el gobierno de Cristo al mundo”


~ 105 ~

El pastor hacedor de discípulos es un pensador del reino, cuyo alcance es mucho más
amplio que un simple pensador de iglesia local. El pensador de la iglesia local dice: "Estamos
levantando una gran iglesia." El pensador del reino dice: "Estamos llevando el gobierno de
Cristo al mundo." El pensador de la iglesia local dice: "Lo más importante es lo que usted es
en la iglesia." El pensador del reino dice: "Lo más importante es lo que usted es en el mundo
para Cristo."

El pensador del reino extiende el alcance de la influencia de la iglesia, eliminando


mucho de la trivialidad de la iglesia local, realzando su propósito y redefiniendo sus objetivos.

Piense en los cambios positivos que podrían hacerse llevando el gobierno de Cristo a la
arena mundial. El hogar podría ser un lugar más fuerte de amor y protección en el que los
esposos amen a sus esposas y los padres a sus hijos, donde haya un verdadero compromiso
con los valores y las prioridades de las Escrituras, y los padres den un verdadero ejemplo a
sus hijos de la vida en Cristo con integridad.

Imagínese los colegios públicos enseñando valores morales tradicionales y permitiendo


la oración que reconoce a Dios, donde a nuestros niños se les enseñe con equilibrio acerca de
los orígenes y el papel de la religión en la historia y donde una niña no aborte sin el conocimiento
de los padres. Piense en las cortes que impartirían justicia y restaurarían la libertad religiosa en
la vida pública, donde jueces, abogados y policías cristianos pudieran hacer su trabajo con
transparencia, donde la pornografía fuera regulada y la guerra contra las drogas se intensificara.
Piense en una industria musical que reduzca la incitación a la corrupción de nuestros jóvenes y
en los medios de comunicación que reporten noticias agradables.

Cristianos valientes que intencionalmente busquen con amor a los que no tienen hogar,
al padre o a la madre soltero (a), al hambriento, al pobre, al drogadicto, al enfermo de SIDA.
Ellos protestarían y trabajarían para detener el asesinato de millones de niños sin nacer. Los
cristianos serían honestos, íntegros y gente que compartiría su fe.

¿Por qué razón cambiaría cualquiera de estos segmentos de la sociedad? Porque los
discípulos de Jesucristo dedicados y efectivamente enviados por la iglesia, no descansarían
hasta ver que esto hubiera sucedido.
~ 106 ~

El modelo para la iglesia es llevar el gobierno de Cristo al mundo. La iglesia puede


cambiar a la sociedad, pero esto exige que el pastor hacedor de discípulos siga el plan prescrito
para él y prepare a otros para tal tarea. Así como no se puede esperar que los niños de sólo
cinco años de edad consigan un trabajo y hagan su vida, la iglesia no puede esperar que los
miembros que no son entrenados influyan la sociedad.

Aquí es donde la iglesia encaja. Ella es el vehículo que lleva el gobierno de Cristo a todas
las esferas de la vida. Esto es suficientemente grande para motivarme toda la vida; tenemos la
responsabilidad de llevar Su justicia a toda la tierra. Somos Sus representantes.

El pastor hacedor de discípulos consigue fuertes compromisos de personas sólidas


porque él tiene suficiente visión: nada menos que llevar el gobierno de Cristo a todas las esferas
de vida. Él también entiende que esto necesitará ánimo, convicciones y sacrificio del pueblo de
Dios. Por lo tanto, él necesita emplear más que sólo el modelo del reino. El reino es el modelo,
pero la cruz es el medio.

LA CRUZ ES EL MEDIO

Diez meses antes de la crucifixión de Jesús, Él les habló a sus discípulos acerca de la
cruz. Era tan radical, horrible, exigente, que habérselos dicho antes, habría llevado a la
deserción; pero Jesús esperó y se los dijo en el momento correcto. Esa instrucción oportuna
respecto a la cruz tuvo como consecuencia que el gobierno de Dios llegara al mundo. Yo uso
el término medio para referirme a la fuente y al carácter, no a la metodología.

La cruz proporciona el medio para el gobierno de Dios en la tierra a través de su pueblo


de dos formas. Primera, la cruz junto con la resurrección, suministró los recursos sobrenaturales
necesarios para llevar a cabo la obra, regenerando a las personas y permitiéndoles por su divino
poder, vivir diariamente en el poder del Espíritu. Jesús dijo que Él había venido "para dar Su
vida en rescate por muchos" (Marcos 10:45). Cristo pagó con su vida la libertad de la raza
humana condenada por el pecado.

Segundo, las lecciones de la cruz, como la dedicación y el autosacrificio, dieron las


razones para el compromiso con la causa. La cruz enseña que existen ciertas responsabilidades
que no podemos delegar: "Luego comenzó a enseñarles: «El Hijo del hombre tiene que sufrir
~ 107 ~

muchas cosas y ser rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los
maestros de la ley. Es necesario que lo maten...»" (Marcos 8:31, itálicas agregadas).

La vida está llena con cosas que debemos hacer. Trabajar, ir al colegio, limpiar la casa
e ir al dentista, son entre muchas otras, tareas inevitables. La primera lección de la cruz es que
debemos enfrentar ciertas dificultades. Las dificultades requieren sacrificios, algunos simples,
como evitar una comida o no ver nuestro programa de televisión favorito, o acciones más
costosas, como la separación de nuestra familia o la prisión. Sin importar nada de esto,
debemos hacerlos.

El mayor obstáculo que los pastores enfrentan al motivar a otros a comprometerse,

es la clásica lucha entre los intereses de Dios y los del hombre.

Inmediatamente después de que Jesucristo les anunciara la cruz, Pedro llevo a Jesús a
un lado para reprocharle tal insensatez. La respuesta de Jesús fue precisa y directa al corazón
de Pedro:”’¡Aléjate de mí, Satanás!’ le dijo. ‘Tú no piensas en las cosas de Dios sino en la de
los hombres’” (Marcos 8:33).

El mayor obstáculo que los pastores enfrentan al motivar a otros a comprometerse, es


la clásica lucha entre los intereses de Dios y los del hombre. Primero, señáleles la gran visión
de llevar el reino de Dios a todo el mundo. Una gran visión exige un gran esfuerzo.

Segundo, convénzalos de que esto requiere un sacrifico, pero que vale la pena. Jesús
demostró Su compromiso con la cruz al no alejarse de ella. Él comunicó su importancia como
un principio al llamar a todos los que lo seguirían a tomar su propia cruz: ”Entonces llamó a la
multitud y a sus discípulos. ‘Si alguien quiere ser mis discípulo’, les dijo, ‘que se niegue a sí
mismo, lleve su cruz y me siga.’” (Marcos 8.34).

Este llamado al discipulado no es para un cuerpo élite de las Boinas Verdes de Dios.
Jesús le habló intencionalmente a la multitud antes de hablar de cualquier exigencia.
~ 108 ~

Claramente, ese llamado a un grupo más grande ordena el discipulado para todo cristiano. Dos
acciones son necesarias para cumplir las exigencias.

Primero, debe haber una negación de sí mismo. Muchos asocian esta negación con
ejercicios triviales como negarse a comer postres o a tomar un segundo dulce o un vaso de
vino. Otro extremo es el tomar esto para renunciar a sí mismo o ignorar sus necesidades
personales.

Lo que esto realmente significa es dejar de hacer de mí mismo el centro mismo de mi


vida y de mis acciones. Yo renuncio al derecho de ser el blanco de todas las cosas; no es más
mi cuerpo, mi profesión, mi dinero, mi tiempo. En nuestra sociedad autoderteminada por su
propia seguridad, autorrealización, imagen y amor propios y la búsqueda de ser el número uno,
la autonegación del ser humano no es un asunto importante. La autonegación significa una
férrea voluntad para decirse no a sí mismo y así poder decirle sí a Dios. La autonegación
simplemente elimina los obstáculos o los intereses del hombre que se interponen en el camino
de los intereses de Dios. Si seguir a Cristo me da una vida opulenta, la disfrutaré. Si me da una
vida dura, la soportaré. El éxito total de la primera acción hace posible la segunda.

La segunda acción es tomar mi cruz. Si un judío veía a un hombre con una cruz sobre
sus hombros, él sabría que ese hombre iba a morir pronto. Muchos de nosotros raramente
hemos escuchado esta frase excepto de forma cómica. Un pariente mandón, un vecino
entrometido, un ruido o el constante goteo de aceite provoca una rápida respuesta: "Es mi
cruz." La vida tiene sus pequeñas cosas irritantes, pero la cruz es mucho más que un
inconveniente.

La cruz es la esencia de la misión. Esta es la misión que Dios nos ha dado. Para Jesús,
la cruz fue "lo que debo hacer." Mi cruz es "lo que debo hacer." Sea cual sea la misión que Dios
me haya encomendado, esa es mi cruz. Puedo disfrutarla o tal vez necesite aguantarla.

La tomaré diariamente y lo seguiré a Él, sin mirar atrás. Jesús nos enseñó las virtudes
del trabajo, la entrega y la disposición de enfrentar incluso la muerte para complacer a Dios. Él
estableció el rumbo y cuando lanzó Su último suspiro dijo: "Todo se ha cumplido." Él vivió la
verdad.
~ 109 ~

Liderazgo significa ayudar a otros a decirse no a sí mismos para que puedan decirle sí a
Dios. No podrá hacerse mucho a menos que los cristianos entiendan y apliquen la cruz. Deben
apropiarse de los recursos disponibles a través de la obra cumplida de Cristo en la cruz y luego
practicar las lecciones de la cruz: dedicación, autonegación y disposición para tomar su cruz
cada día y seguir a Cristo.

El reino como modelo, esa idea de llevar el gobierno de Cristo a todas las instancias de
la vida, es más que frustrante si no es por medio de la cruz. Por lo tanto, el pastor hacedor de
discípulos debe mantener su enfoque en la gran visión. Señálele a la gente el objetivo y luego
enséñeles a alcanzarlo.

"La autonegación significa una férrea voluntad para decirse no a sí mismo

y así poder decirle sí a Dios"

LA COMISIÓN ES EL MÉTODO

Si el pastor hacedor de discípulos quiere obtener el compromiso de los cristianos, debe


formar convicciones en ellos. Un objetivo claro produce una convicción firme. Los líderes deben
comunicar claramente el objetivo. El objetivo de la acción de Dios en la historia, a través de sus
siervos individuales, la nación de Israel y ahora la iglesia, es llevar Su gobierno al mundo, esto
es, Su reino. El final de la historia es el gobierno de Cristo sobre toda la Creación.

Una vez que el cristiano tiene el gran panorama, necesitará recursos para unirse a la
causa. Cristo proveyó los medios en la cruz, tanto los recursos sobrenaturales como el
carácter derivado de las lecciones de la cruz. Otra forma de decirlo es que el reino suministra
el sueño y la cruz proporciona los recursos para el reino. Pero entonces, ¿Cuál es el plan y
cómo lo llevamos a cabo? Aquí es donde la iglesia entra. En este contexto, sólo a través de la
Iglesia podemos entenderlo realmente.

LA IGLESIA EXISTE POR LA MISIÓN.

La iglesia existe y vive por la misión así como el fuego vive por el oxígeno. Las metáforas
comúnmente usadas para la iglesia muestran su agresivo papel: la sal preserva la comida, la
~ 110 ~

luz ilumina la oscuridad, la levadura contamina iodo el pan, un ejército atraviesa las líneas
enemigas. Las descripciones comunes de los cristianos como extraterrestres provenientes de
un planeta distinto, como embajadores de un país extranjero y peregrinos que simplemente
viajan a través del estatus temporal y la orientación de la misión del pueblo de Dios.

¿Cómo podemos medir la efectividad de la iglesia? Por la capacidad de sus miembros


para penetrar el mundo a su alrededor para Cristo. La mejor manera y el camino correcto para
que una iglesia crezca es mejorar esa capacidad.

La iglesia es la familia de Dios, un reino de sacerdotes, un edificio, un cuerpo y un templo.


No podemos suprimir lo que es de lo que hace. La iglesia es un vehículo para la Gran Comisión;
es la herramienta de Dios para ganar al mundo. La iglesia existe por la misión y no por sí misma.
La iglesia se legitima a sí misma al priorizar su misión. Hacerlo con otras cosas, prostituye el
mandato.

Jesús formó convicciones acerca del sueño del reino. El demostró esa convicción en Su
compromiso con la cruz. Él estaba igualmente comprometido con la importancia de una
metodología especial. En esto, el pastor hacedor de discípulos y la iglesia hacedora de
discípulos se diferencian del pastor y la iglesia genéricos.

El pastor hacedor de discípulos ve imperativa la Gran Comisión de "hacer discípulos"


como la metodología para alcanzar al mundo. Hacer discípulos es el disparador de la
multiplicación y la clave para la evangelización del mundo. Sin la multiplicación, la
evangelización del mundo no es más que un juguete en la mente evangélica. Hacer discípulos
más que un producto, es una metodología necesaria para alcanzar el mundo.

El pastor hacedor de discípulos pasa la mayoría de su tiempo con quienes desean ser
entrenados para reproducirse a sí mismos, los que comparten el sueño del reino, los que están
comprometidos con la cruz y creen en la multiplicación como la metodología establecida para
alcanzar el mundo. No olvidemos que el propósito de hacer discípulos no es para el beneficio
de la iglesia. Nuestro objetivo es poblar el cielo, alcanzando al mayor número de personas
posible con el mensaje de salvación y cambio de Jesucristo.
~ 111 ~

El pastor bíblicamente prescrito es el pastor hacedor de discípulos. Creo que Dios quiere
que todos los pastores sean hacedores de discípulos. Para que esto sea una realidad, los
pastores deben enfocarse en hacer discípulos y hacer que estos a su vez estén dispuestos a
multiplicarse. Ellos sólo pueden defender sus posiciones cuando tengan el gran panorama. Ellos
necesitan un marco filosófico fundamentado bíblicamente en el que puedan presentar
ideologías competitivas. El gran panorama le permite al pastor filtrar ideologías competitivas y
mantener un enfoque de su trabajo especializado.

LA VENIDA ES EL MOTIVO

Para el pastor hacedor de discípulos, la responsabilidad es una preciosa forma de vida.


Por lo tanto, él diligentemente le recordará a la iglesia que el regreso de Jesucristo trae la
posibilidad de la recompensa y la realidad de la responsabilidad.

Una vez establecido este sueño llamado el reino de Dios, los recursos y las lecciones de
la cruz crean el compromiso de trabajar por él sin importar la dificultad. A continuación, la
metodología, el plan de trabajo para llevar a cabo la gran Comisión de hacer discípulos, es
puesta en su lugar. El reto final es mantener el compromiso de una motivación permanente y
un manejo apropiado.

La venida de Jesucristo suministra varias partes del gran rompecabezas que acompaña
a los cristianos en su labor. Primero, las señales de la venida de Cristo fortalecen las
convicciones ya establecidas. Cuando los cristianos ven que varios eventos proféticos se hacen
realidad, sus espíritus son estimulados.

Nuestro objetivo es poblar el cielo, alcanzando al mayor número

de personas posible con el mensaje de salvación y cambio de Jesucristo.

Segundo, sabemos que Cristo viene y que cuando lo haga, la batalla se librará sobre las
convicciones establecidas. El mundo gime por dar a luz; la hostilidad, el desespero, la codicia y
~ 112 ~

la rampante deshonestidad en la sociedad tienden a desanimarnos. La perspectiva de que algún


día las cosas mejorarán y la lucha terminará ayuda a esperar un poco más.

La tercera y más importante dimensión del regreso de Cristo es que traerá tanto
recompensa personal como responsabilidad. Jesús prometió a los doce discípulos posiciones
de prestigio en el reino: Ellos ocuparían puestos especiales a su lado, desde los cuales
gobernarían.

LA RECOMPENSA PERSONAL.

Aunque Jesús nunca prometió puestos especiales a los creyentes comunes, El sí dijo
que recibirían recompensas. La parábola de los talentos (Mateo 25), enseña que Dios evaluará
al creyente por lo que hizo con lo que le fue dado. Pablo utiliza las imágenes de elementos
probados por fuego para comunicar que los cristianos serán juzgados según la calidad de sus
obras (1 Corintios 3:12-15).

La gente responde positivamente a la perspectiva de una recompensa. El atleta se


esfuerza por la cinta, el trofeo, el dinero o la fama. El niño se esfuerza por recibir de su papá
una palmadita en la espalda. A todos nos gusta escuchan "iQué bueno!", "¡Bien hecho!" o
"¡Adelante!" La promesa de que un día habrá la oportunidad de recibir el reconocimiento de
Cristo mismo y recompensas tangibles motiva grandemente a los cristianos maduros.

La recompensa personal atrae lo mejor de la naturaleza del hombre, esa parte que lo
hace sensible y que dice: "Si lo hago bien y trabajo duro, seré feliz y seré bien recompensado."
Esta clase de motivación atrae a los cristianos y muy frecuentemente funciona. Sin embargo,
existe la realidad de un lado oscuro o de la propensión a separarse de la voluntad de Dios y
desobedecer. Esto sucede cuando la posibilidad de la recompensa falla y la responsabilidad
ante el regreso de Cristo no.

LA RESPONSABILIDAD PERSONAL

La imagen de Pablo sobre las obras de una persona siendo probadas por el fuego, tienen
efectos tanto positivos como negativos. Lo positivo, ya mencionado antes, es la posibilidad de
que la obra sea aprobada y reciba la recompensa. Lo negativo es la posibilidad de que la obra
~ 113 ~

sea destruida. La perspectiva del trabajo de toda una vida disolviéndose ante mis ojos es
aterradora. Esto provee al cristiano de la suficiente responsabilidad para apresurarse a realizar
un esfuerzo más serio. Todos los cristianos necesitan este elemento para mantener la misión
de la vida delante de sus ojos.

¿Qué aprenderían los estudiantes sin exámenes? ¿Qué trabajo sería llevado a cabo si
no existieran fechas límites? ¿Qué joven limpiaría su cuarto sin padres que se lo exigieran?
¿Por qué la conducta cambia cuando el profesor deja el aula de clase, el entrenador abandona
el campo de juego o los padres salen de casa? La respuesta es simple: Esa es la naturaleza
humana, sea que no haya sido perfeccionada su regeneración o que ya haya madurado.
Reportes, boletines, figuras y sistemas autoritarios son esenciales para el buen desarrollo
humano.

Los matices de la Gran Comisión surgen de nuevo: "...enseñándoles a obedecer todo lo


que les he mandado a ustedes." La madurez espiritual sin responsabilidad es un engaño.
Quienes rechazan la autoridad espiritual cuando la necesitan, son llevados a la mediocridad
espiritual. Muy frecuentemente la iglesia anima a las personas a desobedecer al enseñarles
ciertas acciones y normas morales como correctas, pero ignorando claras violaciones a ellas.
Sin importar el dogma de la iglesia, lo que la iglesia practica desanima a otros. El mensaje a la
congregación no podría ser más claro: "No era lo que queríamos decir." Esto está enseñándoles
a desobedecer.

El regreso de Cristo funciona como un motivo, tanto en la posibilidad de la recompensa


como en la realidad de lograr una conducta responsable en nuestra vida. Esto funciona porque
a diferencia de los humanos imperfectos, Dios será fiel a Su palabra. No espere a que Jesús
regrese y diga: "Hey, amigos, yo sólo estaba bromeando acerca del infierno y de la necesidad
de que la vida cuente. Todo está perdonado. ¡Vamos a celebrar!" Dios no lo hará, de hecho, no
puede hacerlo. Dios no puede incumplir Sus propias promesas o desviarse de Su compromiso
con la justicia y la verdad. El mantiene Su estándar sin excusas.

El cristiano es llamado a esperar, trabajar duro y superarse. Trabajar duro por sus
convicciones y esperar escuchar Su voz diciéndole: "Bien hecho, Mi buen y fiel servidor."
~ 114 ~

El gran panorama tiene juntas todas las piezas del rompecabezas y le provee al pastor
hacedor de discípulos una visión clara. El reino es el modelo, la cruz el medio, la comisión es el
método y el regreso de Jesús es el motivo. Desde este gran marco de referencia, el pastor
puede enfocarse en los temas críticos para su tiempo y lugar. Este claro enfoque es el papel de
la iglesia y la Comisión como método. Esto nos lleva a la segunda característica del pastor
hacedor de discípulos: su compromiso.
~ 115 ~

CAPITULO SEIS

EL COMPROMISO DEL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS

EL PASTOR HACEDOR DE DISCÍPULOS TIENE CUATRO COMPROMISOS:

1. Establecer el hacer discípulos en el corazón de la iglesia.

2. Identificar y comunicar claramente los papeles del pastor, la gente y del proceso de
discipulado.

3. El sacerdocio de todos los creyentes.

4. La multiplicación.

Sin esta clase de compromisos, él no llevará a su gente a hacer discípulos y mucho menos a
que se conviertan en creyentes que se reproduzcan. Todo empieza con dónde él ponga el
compromiso de ir y hacer discípulos. ¿Está en el corazón de la iglesia?

HACER DISCÍPULOS, EN EL CORAZON DE LA IGLESIA

Dios se lamentó una vez por medio del profeta Isaías: "Este pueblo me alaba con la boca
y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí" (Isaías 29:13). Muchos pastores y
líderes de la iglesia hacen discípulos de labios para fuera. Ir en contra de ello es como negar
una doctrina cardinal de la fe. Pero al demostrar el valor de su presunta lealtad, sus acciones
demuestran que sus corazones no están en esto.

Hay razones para esta duplicidad. Primero, es la falsa creencia de que el discipulado es
un programa a cargo de un departamento de la iglesia, disponible para los interesados pero que
no impulsa el motor principal de la iglesia.

Segundo, es que aunque el pastor considere el discipulado como un importante


contribuyente de la salud general de la iglesia, él no lo hace su responsabilidad personal. Él
piensa contratar personal para atender el programa o traer consultores externos para empezar
y monitorear el liderazgo laico. El considera que su trabajo es sólo predicar, aconsejar y
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administrar el personal. Él no puede enfocarse demasiado en solo unas pocas personas; eso
no sería un buen uso de su tiempo.

Esta negligencia proviene más de la inhabilidad que de la desobediencia. Los pastores


piensan de sí mismos como pastores/maestros, cuando en realidad se comportan como
pastores/narradores. Piensan que están enseñando y equipando a la iglesia, cuando en realidad
sólo están informando. Creen que están llevando a cabo la Gran Comisión y haciendo su
trabajo, cuando sólo han llegado a los elementos primarios de hacer discípulos.

Una tercera razón de la diferencia entre las palabras y las acciones es que muchos
pastores piensan del discipulado como algo demasiado limitado para la iglesia local. Para ellos,
el discipulado es un pequeño grupo de ultracomprometidos soldados de la cruz que memorizan
porciones de la Escritura, destinados totalmente al servicio cristiano. Pasan muchas horas
estudiando la Biblia, dan testimonio puerta a puerta y hacen sacrificios para servir a Cristo. Esto
es grandioso para unos pocos, pero no para la membresía general de la iglesia. A los pastores
les gusta rodearse de esta clase de personas, porque ellos encajan en ese modelo, pero no lo
consideran la norma cristiana.

Estos soldados descritos no son la norma cristiana. Esta creencia ha causado que
muchos pastores minimicen el discipulado y prefieran conceptos más favorables. Un fuerte
énfasis en ir y hacer discipulado sería muy limitado para la iglesia, demasiado duro para muchos
cristianos, además de poco práctico. Esto polarizará la congregación. Gente dejará la iglesia o
perderé mi trabajo, o ambos.

Sin duda, la principal razón para tal duplicidad entre los pastores es no saber cómo hacer del
discipulado el corazón de la iglesia. Tres importantes acciones lo harán:

PROCLÁMELO DESDE EL PÚLPITO

El pastor hacedor de discípulos declara sus creencias respecto al discipulado desde el


púlpito. Él proclama el propósito y los objetivos de la iglesia. Para que hacer discípulos sea el
corazón de la iglesia, el pastor debe enseñarlo como tal. Él justifica su declaración con una
sólida exposición bíblica, empleando todas las ventajas disponibles a través de su don de
enseñanza para persuadir a la membresía de la iglesia sobre este objetivo. Las convicciones
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respecto a hacer discípulos provenientes de las Escritúrales deben proclamarse una y otra vez.
El pastor hacedor de discípulos efectivo nunca permite que la visión se aparte de la mente de
las personas.

Muchos pastores temen que esto polarice a la congregación. Existen trampas que deben
ser evitadas. Lo sé, he caído en muchas de ellas. Debe hacerse de cualquier manera, pues sin
la exposición y convicción desde el púlpito, el hacer discípulos no sobrevivirá como un
ministerio. El factor primordial es este: Hacer discípulos es el corazón de la iglesia y la voluntad
de Dios es que cada creyente sea un discípulo. Dígalo con frecuencia, en voz alta y con una
convicción clara y apasionada.

ESCRÍBALO Y HÁGALO UN DOGMA DE LA IGLESIA

Cuando la gente lo vea escrito, empezarán a considerarlo seriamente. Póngalo


claramente en los estatutos de la iglesia y en otras publicaciones. Cuando la gente lo vea
proclamado consistentemente desde el pulpito, escrito en los estatutos y en los folletos de la
iglesia, llegará a ser aceptado como dogma.

Escríbalo de forma tal que motive a la gente a alcanzar al objetivo, tanto de manera
individual convirtiéndose en un discípulo, como colectiva, al trabajar juntos para ser una iglesia
dinámica hacedora de discípulos.

Escríbalo de forma tal que requiera ser evaluado en sus objetivos y metas. "Los ancianos
evaluarán anualmente todos los programas y actividades de la iglesia a la luz de las metas
establecidas." Si las metas son hacer discípulos, llevar a otros a Cristo y multiplicarse, la
membresía de la iglesia sabrá que usted es una persona seria. Esto asegura que los futuros
miembros del consejo y pastores exijan continuar con las mismas prioridades.

EL MODELO DE HACER DISCÍPULOS A NIVEL DE LOS ANCIANOS

El pastor puede proclamarlo y escribirlo, pero si no se practica a nivel del liderazgo, no


podrá ponerlo en el corazón de la iglesia. Es una tontería proclamar una cosa como verdad y
hacer otra en la práctica. Al hablarles a los miembros de la iglesia acerca del discipulado,
permítales verlo modelado en un microcosmos.
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Los ancianos deberían probar su capacidad para hacer discípulos antes de tener tal
posición. Establezca y desarrolle un proceso de entrenamiento para futuros ancianos. La
duplicidad entre las prioridades establecidas y las prácticas del liderazgo es la mayor debilidad
de las iglesias locales.

Tristemente, muchos problemas de la iglesia encuentran su origen en la inmadurez y las


egoístas agendas de los líderes. Comúnmente, el grupo más complicado para relacionarse toda
la iglesia son los líderes. Todo lo discuten, son cerrados de mente, tienen hambre de poder y
están dedicados a mantenerse firmes en sus territorios.

Una vez que el corazón de la iglesia se vuelve corrupto, la oportunidad de renovarlo es


casi nula. Por corrupto quiero decir que el corazón del liderazgo no vive según las metas
bíblicamente establecidas. Se aíslan ellos mismos de los aspectos importantes de las
responsabilidades tales como la evangelización personal, la oración, el estudio de la Biblia,
alcanzar a otros en sus necesidades. Sus actitudes pecaminosas destruyen su influencia. Una
vez más esto le enseña a las personas a desobedecer. "El propósito de nuestra iglesia es hacer
discípulos, pero esto no se aplica a nuestro liderazgo." Otra vez los líderes han dicho: "Sólo
estamos hablando, realmente no quisimos decirlo".

Antes de hacer del discipulado el corazón de la iglesia, los ancianos deben ejemplificar
el objetivo. Más adelante hablaremos de cómo hacerlo. La revitalización a largo plazo de las
iglesias existentes y el establecimiento de las prioridades correctas en las nuevas iglesias no
se llevará a cabo sin esto.

Los ancianos deberían probar su capacidad

para hacer discípulos antes de tener tal posición.

La revitalización debe venir de arriba hacia abajo y no lo contrario. Una renovación total
tiene sus límites. Hay muchos ejemplos de miembros de iglesia que se vuelven discípulos y
empiezan a multiplicarse en otros haciéndolos discípulos. La excitación de los miembros carga
la atmósfera de la iglesia con nueva energía. Los problemas comienzan cuando la energía de
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esa renovación total es cortada de golpe al interior del liderazgo principal de la iglesia. Los
líderes servirán de labios para fuera en los aspectos positivos de la renovación, pero no se
esforzarán por cambiar las estructuras y prioridades para facilitar una renovación total.

Hasta que la energía de la renovación haga su curso en el corazón del liderazgo, no será
el corazón de la iglesia. Por lo tanto, es crucial establecer el hacer discípulos en el corazón de
la iglesia, así la vida y el vigor, que son parte del plan integral de una iglesia hacedora de
discípulos habitará en sus líderes y ellos lo transmitirán de generación en generación. Esto
crecerá y se multiplicará en el establecimiento de nuevas iglesias. Pero debe venir de arriba
hacia abajo y no lo contrario.

UNA CLARA IDENTIFICACIÓN Y COMUNICACIÓN

El pastor hacedor de discípulos combina una clara visión con una profunda convicción.
Él traza sus convicciones sobre la Escritura sin excusas. Él le dice al pueblo de Dios quién es
él, quiénes son ellos y hacia dónde van. El resultado es un liderazgo apasionado. Una ideología
profundamente arraigada que demanda obediencia a la Gran Comisión lo lleva a él a la acción.
En lugar de esperar a que las personas decidan moverse hacia la obediente acción de hacer
discípulos, él señala el camino y dice: "Síganme." Este manejo apasionado por llevar a la iglesia
a la obediencia lo aparta del resto. Él evita pensamientos confusos y demuestra su consistencia
al comunicar claramente tres fundamentos.

EL PASTOR, QUIEN ES ÉL

Él le dice al pueblo de Dios que si desean, él es su líder espiritual, su entrenador. Él tiene


la responsabilidad de prepararlos para el trabajo que Dios los ha llamado a hacer. Al enfatizar
que esta declaración tiene profundas raíces en la Escritura, él enseña cuál es su trabajo y lo
detalla para su comprensión. Él hace claro que su energía, su tiempo y sus prioridades son
ordenados por la Palabra de Dios. La labor del pastor hacedor de discípulos está formada por
las convicciones y no por la tradición de la iglesia.

Él establece las prioridades de su trabajo y le dice a la congregación dónde trabajará y


por qué, dónde pasa su tiempo y por qué, les dice que ha venido a servir a sus mejores intereses
obedeciendo a Dios antes que a los hombres. Por lo tanto, él no reaccionará a caprichos y
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deseos de agendas egoístas, sino que mantendrá el curso sobre los temas críticos que
determinan la salud de la iglesia.

EL CONCEPTO CARDIOVASCULAR

Si la iglesia es el cuerpo de Cristo, la clave para la salud es un buen sistema


cardiovascular. Por lo tanto, el pastor se posicionará a sí mismo como un especialista del
corazón. Si hacer discípulos es el corazón de la Gran Comisión y el plan de Dios para ganar al
mundo, entonces él debiera dedicar su mejor tiempo y esfuerzo a ello. Él identifica las tareas
esenciales para el buen funcionamiento del sistema cardiovascular y luego declara: "Este es
mi enfoque y mi llamado, y mostrará al león que hay en mí."

Un sistema cardiovascular está compuesto de dos elementos. Primero, están los


principios que gobiernan el hacer discípulos, obtenga cualquier metodología de los principios
bíblicos, identifique los principios que debe trabajar para producir cristianos saludables, y, tiene
sus principios cardiovasculares. Un ejemplo es la necesidad de responsabilidad. Sin dirección,
consejería y corrección, los cristianos parecen encallados en sus tendencias naturales, por lo
que ellos deben someterse a alguna forma de monitoreo.

El segundo elemento que hace del sistema cardiovascular un canal es que facilita el
principio. Usted puede hacerlo de muchas maneras: el grupo pequeño, una relación uno a uno
o por medio de un sistema de reporte escrito. El mejor combina otros elementos atractivos como
el entrenamiento, el estudio de la Biblia y las relaciones profundas. Siguiendo adelante con
nuestro ejemplo, el pastor hacedor de discípulos se enfocará en el seguimiento de los grupos
pequeños. En un principio, él liderará al grupo y en la medida en que estos se multipliquen y los
líderes sean entrenados, él se enfocará en el grupo de líderes. Esto es bueno y deseable. El
pastor hacedor de discípulos toma una acción positiva al involucrarse a entrenar y monitorear
los canales de entrenamiento más que los papeles tradicionales.

Él podría proponerse enseñar desde el pulpito, entrenar a los líderes de grupos


pequeños, manejar el personal contratado, reclutar plantadores de iglesias, los materiales
escritos y liderar el consejo de la iglesia a través de un programa de entrenamiento que
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consumirá la mayor parte de su tiempo. Esto establecerá un sistema cardiovascular saludable


que permitirá al resto del cuerpo funcionar efectivamente.

Por lo tanto, excepto por una emergencia grave, él dejaría de asistir a la mayoría de las
reuniones de comités, a la visitación de hogares y hospitales y a la obligatoria socialización.
Incluso algo tan normalmente esperado como la consejería podría verse acortada. De hecho, si
un pastor hace lo que tiene que hacer y crea un sistema cardiovascular saludable, gran parte
de la consejería sería eliminada. Todo lo que él deja de hacer pueden hacerlo miembros del
cuerpo talentosos y entrenados. No deseo entrar en una extensa discusión respecto a la
consejería, pues no tiene sentido que los pastores inviertan mucho tiempo haciéndolo. El pastor
que sirve primeramente como consejero, retrasa su papel bíblico, gastando entre el 50 y el 75%
de su tiempo con el enfermo espiritual. Esto crea más debilidad y aparta al pastor de la solución
de problemas y del talento de los que se encuentran bien. Al pasar la mayoría de su tiempo con
el que está bien, el pastor puede ayudar mejor al débil. Él debería trabajar en una cura, no tratar
los síntomas.

Hay una necesidad de consejería, pero tanto el laico entrenado como el consejero
profesional, hacen un mejor trabajo en esta área que el pastor. La excepción sería una crisis en
la consejería, la cual sería mejor llamarla crisis de intervención. En tales casos, el pastor juega
un papel importante.

El pastor hacedor de discípulos es un especialista que se concentra en las tareas que


hacen que el corazón y el sistema cardiovascular trabajen mejor: la enseñanza, el
entrenamiento y guiar a las personas a través del proceso de entrenamiento de seis pasos que
será detallado más adelanté. Él define quién es él y cuáles son sus responsabilidades con ellos.

LA GENTE

El segundo de los cinco principios que gobiernan ampliamente el papel del pastor,
establecido en Efesios 4, tiene que ver con una apropiada identificación del pueblo de Dios. Por
lo tanto, el pastor hacedor de discípulos comunica claramente el objetivo. Las metas
individuales y colectivas son bien conocidas. Él ha identificado su papel de prepararlos para
que hagan las obras del servicio. Él es un pastor que lidera a un grupo de ministros y no un
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ministro que lidera a un grupo de espectadores. Cuando la congregación entiende el papel del
pastor, su responsabilidad se vuelve más definida. Mientras la membresía de la iglesia no se
identifique apropiadamente en su papel, girará en torno a sus erróneas ideas emocionales.

Él les dice que ellos son ministros ordenados de Dios. Cada cristiano es llamado al
ministerio. Verse a sí mismos como responsables del ministerio y la misión de la iglesia, traerá
una nueva perspectiva a sus vidas. El trabajo del pastor es entonces convencer a la
congregación a través de la enseñanza de la Escritura y efectivas narraciones y estar pendiente
de los detalles prácticos, esenciales para el éxito de la iglesia.

Cada cristiano es llamado al ministerio. Verse a sí mismos como responsables

del ministerio y la misión de la iglesia, traerá una nueva perspectiva a sus vidas.

EL PROCESO

El proceso es donde el pastor debe hacer el trabajo. Una vez que él ha establecido las
metas e identifica los papeles, el proceso lo vuelve una realidad. Muchos pastores son expertos
en decirle a la gente lo que son y lo que deben hacer, pero enseñar cómo hacerlo es su talón
de Aquiles.

El pastor les ha dicho que son ministros y que su trabajo es prepararlos para el ministerio;
ahora, él debe mostrarles cómo. Él les señala canales especialmente diseñados para ayudarles
a obtener los resultados deseados. Él les dice: "Un discípulo conoce la Palabra; ahora únase a
uno de nuestros grupos pequeños que le enseñará a usted cómo estudiar la Escritura". A menos
que la iglesia suministre los canales para que los miembros apliquen lo aprendido, usted
provocará un aborto de una nueva y anhelada vida espiritual. Una de las patologías de la iglesia
más profundamente arraigadas es exhortar a la acción sin explicar lo que significa esa acción.
Los lamentables resultados son cristianos frustrados, culpables y enfadados, que dejan de
hacer que sus vidas cuenten para Cristo.
~ 123 ~

Los ministros potenciales necesitan ser guiados al primer paso del proceso así como a
los subsiguientes, siendo necesario definir claramente las etapas de desarrollo. Mi hijo menor
inició recientemente lecciones de karate. Su ansiedad sólo es igualada por su determinación y
ética. Está hambriento de logros y ansioso por alcanzar ciertas metas. Recita con una inusual
precisión los variados niveles de la jerarquía del karate. Con cada color de cinturón, también
hay grados de progreso. Parte de la genialidad del programa es que desde la primera lección,
el estudiante puede lograr su cinturón, hacer progresos y ser recompensado. Mi hijo sabe dónde
está y cómo lo está haciendo. Él sabe cuál es la meta y conoce las tareas y rutinas para
alcanzarla. También Jesús dejó que Sus discípulos supieran dónde se encontraban. Él les hizo
simples invitaciones: "Vengan y vean," "vengan y síganme," "vengan y permanezcan conmigo"
y "permanezcan en Mí." Estas invitaciones constituyen las fases de entrenamiento de Jesús
para Sus hombres.

La cuarta parte de la trama filosófica anterior da a los miembros de la iglesia la posibilidad


de medir su progreso. Yo enseño que Jesús nunca hizo que la gente lo siguiera; Él simplemente
extendió las invitaciones. La congregación conoce la diferencia entre estas fases y dónde se
encuentran ellos en el proceso. "Vengan y vean" es donde los recibimos, nos interesamos y
cuidamos de usted. En "vengan y síganme" lo establecemos a usted. "Vengan y estén conmigo"
es donde le enseñamos a usted a enseñar a otros. Y en "permanezcan en Mí" lo implantamos.
Más adelante hablaremos más acerca de estas fases, pero por ahora usted sólo necesita
entender la importancia de tener un proceso por etapas. Y tan importante como eso es ayudar
a otros a entender dónde están y motivarlos para que sigan adelante.

Otro rasgo del pastor hacedor de discípulos mencionado anteriormente fue el del
liderazgo orientado a propósitos. No sólo el pastor necesita estar orientado hacia una meta en
su trabajo; él debe convencer a la congregación de hacer lo mismo. Los cristianos establecen
metas en muchas áreas de su vida: negocios, familia, retiro, viajes, distracciones, etc. Pero
pregúnteles respecto a metas espirituales y la mayoría de ellos se sentirán confundidos.

El pastor hacedor de discípulos transforma la membresía de la iglesia en un ejército de


ministros que saben quiénes son, dónde se encuentran en su proceso y hacia dónde van.

EL SACERDOCIO DE TODOS LOS CREYENTES


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Yo escojo describir la creencia del hacedor de discípulos como un compromiso pues no


es nada diferente al sacerdocio del creyente. Compromiso significa que él práctica sus
creencias. El ministerio del pastor hacedor de discípulos refleja esta prioridad. Su tiempo, la
toma de decisiones y todos los programas de capacitación forman parte de la propuesta con la
que Dios ha llamado a cada creyente al ministerio. Él no solo predica esta doctrina, todo su
ministerio descansa en su veracidad.

La primera reforma arrebató de las manos de los clérigos la Palabra de Dios


y la colocó en las manos del pueblo. La segunda reforma consiste en arrebatar
el ministerio que ha estado exclusivamente en las manos de los clérigos y
establecerlo en las manos de la gente, donde realmente pertenece.

La abolición de una clase de personas conocida como el laicado debe ser prioritaria para
la iglesia. De la desaparición del laicado, surgirá la renovación de la iglesia. El pastor hacedor
de discípulos está determinado a liderar una segunda reforma. La primera reforma arrebató de
las manos de los clérigos la Palabra de Dios y la colocó en las manos del pueblo. La segunda
reforma consiste en arrebatar el ministerio que ha estado exclusivamente en las manos de los
clérigos y establecerlo en las manos de la gente, donde realmente pertenece.

Tanto Pedro como Juan hablaron de los cristianos como sacerdotes (1 Pedro 2:5,9;
Apocalipsis 5:19). El ministerio del Sumo Sacerdote en el Antiguo Testamento representaba
ante Dios los intereses y las necesidades del pueblo. La carta a los Hebreos describe
extensamente a Jesús como el perfecto y eterno Sumo Sacerdote. Cristo es el intercesor de los
santos a la diestra de Dios. Por medio de Cristo, ahora cada creyente tiene acceso al trono de
Dios y disfruta de esta autoridad y privilegio. La comunidad de creyentes es conocida como un
reino de sacerdotes (1 Pedro 2:5; Apocalipsis 5:10).

El sacerdocio del creyente implica que cada cristiano tiene la autoridad y responsabilidad
para ministrar a Cristo como el sacerdote tradicionalmente lo hacía. Si usted junta el sacerdocio
del creyente con el llamado común del creyente al ministerio, usted tiene las razones para
enseñar que cada cristiano es llamado al servicio cristiano.
~ 125 ~

Miremos cómo la palabra llamado se relaciona con el ministerio. La raíz griega es kletos, y el léxico
la define como "llamado" o "vocación." Pablo escribe: "... consideren su propio llamamiento" (1 Corintios
1:26), y "... vivan de una manera digna del llamamiento que han recibido" (Efesios 4:1).

Pablo no hace mención a una élite profesional. El contexto claramente se refiere a todos los
miembros del cuerpo de Cristo. Pablo enfrenta la misma clase de pensamientos en Romanos 1:1-8. Él se
consideró a sí mismo en una categoría especial, refiriéndose a él mismo como apóstol. Lo más importante
es que él dice que fue "llamado" (Romanos 1:1). Pero la enseñanza de Pablo no se detiene en él: "Entre
ellas están incluidos también ustedes, a quienes Jesucristo ha llamado... los amados de Dios que están
en Roma, que han sido llamados a ser santos" (Romanos 1:6-7).

“Entre ellas" se refiere a las personas no judías y los cristianos en Roma eran parte de la
comunidad redimida. Pablo lo dijo enfáticamente de nuevo en el v.7: "llamados a ser santos." Toda la
familia de Dios es una comunidad llamada a ser santa.

El próximo paso lógico es identificar qué hacen los llamados santos. Ya ha sido bien desarrollado
el punto de que los santos deben ser entrenados para poder hacer la obra de servicio (Efesios 4:11-12).
Todos son llamados al ministerio y no sólo unos cuantos. En otro pasaje, Pablo identifica a los poseedores
del ministerio y amplía este concepto: "Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos
reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba
reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a
nosotros el mensaje de la reconciliación" (2 Corintios 5:18-19). "Nos" se refiere a los miembros de la
iglesia, a aquellos reconciliados por la obra de Cristo. Las dos importantes declaraciones son: "nos
reconcilió consigo mismo" y "nos dio el ministerio de la reconciliación". La responsabilidad del ministerio
no ha sido dada a un grupo menor al 1 % del cuerpo, llamado clero; esto es lo correcto y el llamado es al
100% de los miembros de la iglesia, llamados santos.

ENTONCES, ¿QUÉ?

Entonces, sobre bases prácticas, ¿qué significa esto? El sacerdocio del creyente es popular en
teoría: se cree en él ampliamente, pero raramente es llevado a cabo. Es mencionado frecuentemente en
sermones y en las reuniones ejecutivas de la iglesia. Los pastores lo predican para lograr que más
personas se involucren; los laicos lo mencionan para comprobar la autoridad de los pastores. Una de las
grandes patologías de las iglesias es la absurda idea de que si cada creyente cristiano es un sacerdote,
la opinión de cada cristiano es de igual valor. Esto conduce a una serie de desastres como la
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desobediencia, demostrando, estos cristianos bíblicamente ignorantes, sus actitudes pecaminosas e


ignorancia al sabotear el plan de Dios para "Su iglesia. ¿Una crítica cínica? Tal vez, pero justa. El
sacerdocio del creyente debe significar más que conseguir trabajo y tener algo que decir.

El pastor hacedor de discípulos está comprometido con el sacerdocio de todos los creyentes. Él
cree que cada uno posee un don espiritual, un llamado especial y que debería servir a Cristo en alguna
obra concreta. ¿Cómo demuestra el pastor hacedor de discípulos su compromiso?

DA PERMISO. Muchos cristianos simplemente no lo creen. El promedio de cristianos encuentran


la idea de ser un ministro del evangelio ordenado tan divertida como aterradora. Él siempre ha aceptado
la dedicación de otros y más aún, eso lo inspira. Pero la idea de ser un ministro parece surrealista.

Si yo soy un ministro, razona el laico, entonces yo debo hacer lo que un ministro hace: enseña la
Escritura, sirve la comunión, realiza matrimonios, aconseja al herido y celebra funerales. Yo no estoy
interesado en esas cosas, y además, no estoy entrenado.

Otra error válido respecto a entrar en el ministerio es que alguien ha cambiado las reglas. El
hombre laico podría protestar: "Por cuatro años se me ha dicho que ser santo significa asistir a la iglesia,
servir en el cuerpo de educación cristiana y cantar en el coro. Ahora se me dice que para estar bien con
Dios, tengo que entrar en el ministerio." Los conceptos equivocados y las dudas son obstáculos reales
para emplear plenamente a los miembros de la iglesia en el ministerio. El pastor hacedor de discípulos
demuestra su compromiso permitiéndoles a las personas entrar en, el ministerio. Él les dice que son
ministros, pero los lleva a conceptos equivocados y a dudas al enseñarlo.

Los pastores muy frecuentemente se encuentran en el camino de la práctica del sacerdocio de los
creyentes. Ellos lo enseñan con entusiasmo, pero llevar la enseñanza a sus conclusiones lógicas parece
demasiado aterrador. Muchos pastores, con las mejores intenciones, no esperan que los miembros se
levanten por encima de su estatus de "ayudante." No sólo no han visto que suceda, sino que realmente
no creen que pueda suceder. La membresía de la iglesia debe ocuparse en los muchos trabajos de la
iglesia. Si ellos dan su dinero, a cambio reciben del personal de la iglesia buenas prédicas y un programa
de servicio absoluto.

El pastor que insiste en que las personas vivan de acuerdo al llamado de Dios, a menudo es
señalado como insensible, descuidado o demasiado orientado a la tarea. La verdad es exactamente lo
opuesto. El pastor que ve a los cristianos como buenos ayudantes, pero no a su nivel, tiene una pobre y
~ 127 ~

nada cariñosa visión sobre las personas. Una gran visión significa creer que el cristiano promedio es un
ministro del evangelio talentoso, al que se le puede confiar la responsabilidad de un importante ministerio
espiritual.

El pastor que hace el ministerio en lugar de entrenar a las personas para hacerlo, se comporta de
una manera apática y descuidada. Por favor note que no dije que él no tuviera amor o que fuera
descuidado, sino que respecto a esta área, se comporta como un padre que no quiere que su hijo madure.
Este estilo de pastoreo perpetúa el actual ambiente de debilidad encontrado en la iglesia. Cuando el
pastor debe controlar el ministerio y reservar la mejor parte para el personal contratado, las personas
continuarán siendo débiles y parásitas. El pastorado continuará siendo irreal y las iglesias mantendrán
ambientes para la debilidad y dependencia. El mayor pecado pastoral es no entrenar ni liberar a todos
los miembros dispuestos para la obra.

Una gran visión honra al cristiano promedio. John Q. Christian puede visitar el hospital, orar por el
enfermo, bautizar a sus hijos, servir la comunión y entrenar a los líderes del grupo de discipulado. Él
puede hacer estas cosas mejor que el pastor y siente la libertad de hacerlo; de hecho, el pastor hacedor
de discípulos le enseñó cómo hacerlo.

El pastor otorga el permiso al decirle a la congregación que él no está amenazado por incrementar
su participación. De hecho, su mayor participación y efectividad los hará exitosos. Cuando los miembros
del cuerpo ministran, el cuerpo funciona mucho mejor y también el clero.

Él se vuelve exitoso cuando está siendo plenamente usado en el cuerpo; cuando creen en su
capacidad a través de Cristo y en sus habilidades a través del entrenamiento; cuando conquistan
efectivamente el campo de cosecha donde viven, trabajan y juegan; cuando los miembros de la iglesia
llevan personas a Cristo, estableciéndolos en lo básico e involucrándolos en la iglesia sin la participación
directa del pastor; cuando los ministerios de la iglesia son creados, iniciados y administrados sin la directa
participación pastoral. En síntesis, cuando los miembros son tan efectivos en la práctica durante la
semana como parecen serlo los domingos, él ha alcanzado su máximo desempeño.

DA DIRECCIÓN. Otra forma en que el pastor hacedor de discípulos demuestra su compromiso hacia el
sacerdocio de todos los creyentes es dándoles dirección. Él ha redefinido al ministro y después debe
redefinir el ministerio, para que la membresía de la iglesia pueda sobrepasar el obstáculo de “entrar al
ministerio”. Existen tres amplias categorías del ministerio.
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RECONCILIACIÓN (2 Corintios 5:18-21). Este es el alcance individual y colectivo de los cristianos


hacia quienes necesitan de Cristo. Esto es misiones y evangelismo.

EDIFICACIÓN (Efesios 4:11-16). Esta es la fortaleza del cuerpo de Cristo. Los santos son llamados
para amarse unos a otros. Romanos 12 aborda el tema del ministerio unos con otros haciéndonos
reconocer que somos miembros de un solo cuerpo y estamos unidos entre sí; Pablo nos ordena
servirnos unos a otros, darnos preferencia y. honor, a ser de un mismo pensar, a exhortarnos,
animarnos y saludarnos unos a otros. Pedro nos ordena utilizar nuestros dones espirituales para
servirnos unos a otros (1 Pedro 4:10-11).

Las expresiones del servicio unos a otros son tan numerosas como los cristianos mismos. El
cuerpo saludable disfruta de una interacción entre los miembros recíproca, perpetua y vital. El
ministerio de la reconciliación es una misión al mundo; el ministerio de la edificación es un
ministerio dirigido al cuerpo.

NECESIDADES FÍSICAS. Una lectura rápida de la declaración del propósito de Jesús en la


sinagoga de Su pueblo de origen confronta a todos creyentes con esta responsabilidad: “El Espíritu
del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me
ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los
oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor" (Lucas 4:18-19).

Jesús vinculó al predicar, al pobre y a los oprimidos por circunstancias como la prisión, el hambre
y los dolores físicos. Los evangélicos tienden a enfatizar los ministerios de la reconciliación y la
edificación a expensas del ministerio de las necesidades físicas. Hay una jerarquía válida de
alcance y la presentación verbal del evangelio se encuentra al principio de la lista. Aún los
evangélicos necesitan corregir su negligencia ante las necesidades físicas. La tendencia en la
década de los ochenta indica que los evangélicos han empezado a moverse en esa área.

Muchísimos cristianos que tienen el corazón de ayudar a quienes sufren físicamente simplemente
se sientan a un lado. Ellos deberían sentirse libres de utilizar sus dones y mostrar misericordia,
ayudar y animar, junto con sus dones de sanidad. Las ciudades tienen grandes necesidades en
áreas como los desposeídos, los adictos al alcohol y a las drogas, la prostitución, esposas
maltratadas y niños abusados. Miles de embarazos inesperados o indeseados ocasionan abortos
innecesarios mientras las listas de espera para adopción crecen cada vez más. Los cristianos a
los que Dios ha dado dones en esas áreas han estado quietos por mucho tiempo. El ministerio
~ 129 ~

redefinido de los santos donde quiera se encuentren, es la reconciliación del mundo, la edificación
de la iglesia y la necesidad física.

El pastor hacedor de discípulos demuestra su compromiso al sacerdocio de los creyentes al redefinir el


ministerio y liberar a las personas para explorar y crear.

DA ENTRENAMIENTO. Sin entrenamiento, los cristianos sólo experimentarán frustración. Los


canales de entrenamiento del pastor hacedor de discípulos son consistentes con sus creencias. La forma
más efectiva de abortar el futuro de los entusiastas creyentes es inspirarlos y no entrenarlos. Dígales que
son sacerdotes de Dios, ministros del evangelio talentosos, y luego no les muestre cómo hacerlo. Satanás
ha perfeccionado esto hasta convertirlo en una de sus mejores armas para embrutecer a los cristianos.

El secreto para la madurez espiritual es la aplicación de la verdad por un período sostenido. Pablo
decía que él experimentaba la paz de Dios porque había aprendido el secreto que le daba contentamiento
en toda circunstancia y la seguridad de que a través de Cristo él podía hacer cualquier cosa (Filipenses
4:11-13). La palabra traducida "aprender" es mathetes y es empleada en otros lugares para "discípulo."
La palabra denota un proceso practicado por un período de tiempo sostenido. El secreto que le sirvió a
Pablo fue que el cambio empieza con la verdad, pero la importancia de la verdad depende de su
consistente aplicación.

La forma más efectiva de abortar el futuro de los entusiastas

creyentes es inspirarlos y no entrenarlos.

El Nuevo Testamento enseña dos clases de verdad. La primera son las declaraciones
incuestionables de la Escritura que son verdad sin tener en cuenta la experiencia, como por ejemplo, la
deidad de Cristo. La segunda clase de verdad es lo que Pablo define como "conocimiento real" (basado
en Colosenses 1:9, el uso de epiginosko), es el conocimiento basado en la experiencia: "conocer
exactamente o plenamente o aprender a conocer." El "conocimiento real" de la deidad de Cristo
significaría experimentar el poder de Cristo en la vida de uno. Así que, Jesús es el Señor no sólo en la
teoría sino también en la práctica.

La traducción de la bien enseñada teoría del "conocimiento real" es uno de los retos más grandes
que un pastor puede enfrentar. El sacerdocio de los creyentes demanda que el pastor hacedor de
~ 130 ~

discípulos desarrolle formas de ayudar a las personas a aplicar lo que ellos han sido motivados a hacer,
a través de canales que les provea un lugar seguro para practicar los nuevos conceptos y habilidades.

El pastor hacedor de discípulos demuestra su compromiso con el sacerdocio del creyente de tres
maneras principales: Él da permiso, dirección y entrenamiento. Él está seguro de sus convicciones
respecto a que cada cristiano es un ministro ordenado y llamado por Cristo. Él se compromete a sí mismo
en ello, porque sin el sacerdocio del creyente, no hay reproducción ni multiplicación, haciendo de la Gran
Comisión un imposible y convirtiendo la evangelización del mundo en una fantasía. Entonces, el concepto
del pastor hacedor de discípulos se torna en una discusión inútil. El pastor hacedor de discípulos sin el
sacerdocio de todos los creyentes es un pastor sin portafolio, un soldado sin arma, un rebelde sin causa.

MULTIPLICACION

El éxito final de la Gran Comisión depende de la multiplicación. El resultado de hacer discípulos es


la reproducción y el resultado de reproducirse en muchas personas es la multiplicación. Jesús estableció
la Gran Comisión en la forma como lo hizo porque "hacer discípulos de todas las naciones" significa
mucho más que "hacer conversos de todas las naciones." Sólo discípulos saludables se reproducen. Si
la iglesia fracasa en hacer discípulos. Fracasa en la multiplicación, y si esto último sucede, simplemente
fracasa.

El mandamiento no fue "hacer conversos" o "cristianos" o "miembros de la iglesia." "Hacer


discípulos" está cargado de implicaciones basadas en las definiciones de Jesús: "Mi Padre es glorificado
cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos... No me escogieron ustedes
a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure"
(Juan 15:8,16, negrillas son agregadas). El mandamiento de la Comisión de hacer discípulos es
imperativo para que la iglesia desarrolle un producto de calidad. La iglesia debe producir personas que
se reproduzcan a sí mismas; cualquier otra clase de cristiano es espiritualmente estéril.

La reproducción es diferente a la multiplicación. La reproducción de un solo discípulo es


maravillosa, pero no es más que una suma espiritual. En teoría, un discípulo puede llevar a muchos a
Cristo, pero si ninguno de ellos sigue adelante, hay reproducción, pero no multiplicación.

Para ilustrar lo que es la multiplicación, le pregunto: ¿Preferiría tener un millón de dólares hoy o un
centavo que se vuelva dos centavos mañana, cuatro centavos pasado mañana y que se duplique
diariamente por treinta días? No soy matemático, pero quienes me aseguraron que tomarían el centavo
~ 131 ~

tendrían mucho más que un millón. De hecho, podría ser $10'737.418,24. ¿Quién no preferiría mejor
tomar $10 millones en vez de $1 millón? Aunque esto no parezca impresionante al principio, la
multiplicación conducirá más adelante a mayores resultados. Jesús nos llamó a hacer discípulos porque
sólo los discípulos pueden hacer discípulos, quienes a su vez se reproducen, poniendo la multiplicación
en movimiento.

El cincuenta por ciento de la población en el mundo no ha escuchado del evangelio. Sin la


multiplicación, la evangelización del mundo continuará cojeando detrás del crecimiento poblacional. Se
requieren 1.000 cristianos durante 365 días para llevar a una persona a Cristo. Con esto promedio, la
evangelización del mundo es pura fantasía.

Una razón importante para la rareza de la multiplicación es la falta de disposición de la iglesia a


hacer discípulos. Toma demasiado tiempo hacer una reestructuración significativa en las iglesias
existentes. Es mucho más fácil permanecer donde se está. Cada uno experimenta la poderosa tentación
de sumergirse en las formas convencionales de calcular el éxito: grupos, dinero y edificios, son los
estándares contemporáneos para tener el "producto correcto." Yo me enfrento a quienes miden una
iglesia por el número de grupos, dinero y edificios, lo cual no significa más que tener el "producto
incorrecto."

La evangelización del mundo languidece porque no hay la suficiente multiplicación. Lo atractivo y


lujurioso del éxito convencional en la cultura moderna hacen difícil tener la atención de la iglesia.
Demasiadas iglesias se han convertido en conchas huecas, con sistemas cardiovasculares enfermos o
inexistentes, pero que lucen bien externamente. En la superficie, muchas iglesias parecen saludables,
pero en realidad son fábricas que producen debilidad. Si usted exige poco y brinda un buen espectáculo,
podrá siempre atraer una multitud. Grandes multitudes no prueban otra cosa más que algunas personas
con talento pueden reunir grandes multitudes. Eso no significa discipulado, ni obediencia a la Gran
Comisión, ni multiplicación.

Una razón importante para la rareza de la multiplicación

es la falta de disposición de la iglesia a hacer discípulos.

Obedecer la Gran Comisión significa tomar la determinación de dedicarse a hacer discípulos. El


pastor hacedor de discípulos se dedica a sí mismo a la tarea de la multiplicación porque es lo correcto.
Él nadará contra la corriente, pero lo hará porque la Escritura lo ordena claramente.
~ 132 ~

Este es el tiempo de considerar alguna información bíblica relevante que revele los principios que
asegurarán la multiplicación.

PRIORICE EL HACER DISCÍPULOS

"... vayan y hagan discípulos de (odas las naciones,

bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes." Mateo 28:19-20

El pastor hacedor de discípulos puede comprometerse a sí mismo a hacer discípulos para que la
multiplicación tenga lugar y hacerlo su prioridad número uno; él puede establecer el ambiente para hacer
discípulos, colmado de la bien conocida y difundida expectativa de que cada miembro debe ser un
discípulo que se reproduzca. Pero sólo la iglesia anormal publica y proclama esta expectativa desde el
púlpito. Aún más rara es la congregación donde la conducta del pastor y la de los líderes es consistente
con este objetivo.

El evangelio de Juan muestra que dar fruto es tanto la expectativa como el resultado natural de
permanecer en Cristo (Juan 15:8,16). Un discípulo evidentemente se reproduce y por lo tanto, hacer
discípulos hace posible la multiplicación.

Cuando una iglesia local tiene prioridades y canales de entrenamiento para apoyar las prioridades,
usted puede hacer discípulos en gran cantidad. La maquinaría de la iglesia puede producirlos
constantemente. La iglesia que ha establecido el hacer discípulos de manera fluida, será saludable,
crecerá y Dios quiere esto tanto para Su iglesia como para el mundo perdido. El resultado final de hacer
discípulos, lo cual genera la multiplicación, es la población del cielo. Atajos no funcionan, así que, no los
tome. Demuestre el valor de sus convicciones; trabaje incansablemente, entrene a otros, haga discípulos
y complazca a Dios.

LA APROPIADA SELECCION DEL PERSONAL

"Lo que me has oído decir en presencia de muchos testigos,

encomiéndalo a creyentes dignos de confianza,

que a su vez estén capacitados para enseñar a otros."


~ 133 ~

2 Timoteo 2:2

Yo intento hablar en términos generales aquí y en otros fragmentos más específicos luego. Pablo
establece cuatro principios que harán que la multiplicación funcione.

LA MULTIPLICACIÓN REQUIERE VARIAS TRANSFERENCIAS DEL BASTÓN

Cuatro generaciones son mencionadas: Pablo, Timoteo, hombres de fiar y otros. Pablo establece
la filosofía de que para que el evangelio sea predicado extensamente, su mensaje debe ser ampliamente
confiado a otros. El trabajo es demasiado grande para unos pocos y demasiado extenso para una sola
generación. La declaración de Pablo da una credibilidad substancial al hecho de que la idea de la
multiplicación por sí misma, fue pasada de Jesús a los discípulos, a Pablo y después a Timoteo.

LA MULTIPLICACIÓN REQUIERE QUE QUIENES LO TENGAN, DEBEN PASARLO

El principio previo resalta la necesidad de la multiplicidad de entregas; este punto se enfoca en la


entrega en sí misma. Muchas de las interrupciones en la multiplicación tienen lugar en el momento de
pasarla a otros. El mayor obstáculo para la mayoría de los pastores y líderes es la firme convicción de
que ellos deberían encargarles el ministerio a otros. Casi todos los líderes ven la necesidad de que la
próxima generación continúe. Existe un amplio acuerdo en cuanto a que jóvenes comprometidos deben
ser entrenados para entrar al ministerio y al campo misionero. Pero la mayoría de esto sucede por un
accidente divino. ¿Una contradicción? Sí. ¿Una descripción justa? Otra vez sí.

Un accidente es cuando la fidelidad de Dios compensa nuestra desobediencia. Cuando la iglesia


no hace discípulos, Dios se asegura de que haya lo suficiente para mantener el barco a flote. Esto queda
demostrado en la misma existencia de la iglesia. Si Dios no estuviera totalmente comprometido a edificar
Su iglesia, esta se hubiera terminado hace mucho tiempo. Para ser justos, la iglesia ha hecho una
adecuada labor de preparar líderes profesionales para llenar las vacantes pastorales. El paso de la fe de
profesionales a profesionales ha sido bueno y continuará siéndolo así.
~ 134 ~

Debemos salvar el obstáculo de convencer a los profesionales de que el ministerio tiene que ser
pasado a los laicos y que debe hacerse un esfuerzo minucioso y prioritario de entrenar al creyente común
para transmitir el evangelio.

LA MULTIPLICACIÓN IMPLICA CONFIARLO A LA GENTE CORRECTA

Tom Peters, autor de En Busca de la Excelencia y Una Pasión por la Excelencia, dice que delegar
es el mayor desafío en la administración moderna y en la comunidad de negocios.

Sería insensato seguir pasando algo de valor a personas no confiables. ¿A quién le permitimos
manejar nuestros carros, permanecer en nuestras casas, cuidar a nuestros hijos o administrar nuestro
dinero? Esto que es lo que más apreciamos, las pasamos a otros con el mayor cuidado. Cuando le
entrego a alguien más algo que yo aprecio bastante para que lo guarde, yo busco confiabilidad.
Confiablidad significa “digno de confianza," que usted puede contar con la persona. Pablo enseña la
necesidad de confiabilidad para la multiplicación y no lo hace etéreamente, sino que la define para las
futuras generaciones: "El que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho..." (Lucas 16:10).
"Ahora bien, a los que reciben un encargo se les exige que demuestren ser dignos de confianza" (1
Corintios 4:2).

La multiplicación fracasa porque la responsabilidad se le ha dado

a quienes no son de fiar.

Pablo siguió la enseñanza de Jesús acerca de la importancia de la fidelidad. Ambos están de


acuerdo en que las personas correctas para darles responsabilidad son los que han probado ser de fiar.
La frecuencia con la que la iglesia rompe este simple principio es vergonzosa. ¿Cuántas veces ha
escuchado: "José está aburrido de ser ujier, pero si lo hacemos un anciano, sería mucho más confiable"?
Pablo y Jesús dirían que esto no tiene sentido. Ellos enseñaron lo opuesto. No se atreva a darle un trabajo
importante a quienes no dan importancia con su falta de entusiasmo, diligencia y confianza, a la obra de
Dios.

La confiabilidad es al trabajo de Dios lo que un cimiento es a un edificio. Sin esta, el peso de la


responsabilidad del ministerio aplastará a los pocos fieles que lo sostienen. Cuando esos pocos confiables
pasan el ministerio a quienes no han sido probados ni son confiables, funciona por cierto tiempo, pero la
~ 135 ~

segunda y tercera generación fracasa por su carácter defectuoso. La multiplicación fracasa porque la
responsabilidad se le ha dado a quienes no son de fiar.

La iglesia ha descuidado el imperativo expuesto claramente de entrenar y equipar líderes fieles.


Pablo escribió dos veces a los pastores jóvenes exhortándolos a enseñar y a practicar las cualidades del
liderazgo. 1 Timoteo 3 y Tito 1, detallan esas cualidades para la iglesia local. Pablo también los exhortó:
"Que primero sean puestos a prueba, y después, si no hay nada que reprocharles, que sirvan como
diáconos" (1 Timoteo 3:10).

Ciertamente esto también aplica para los ancianos. Agréguele al pasaje de Timoteo la información
de Tito, y tendrá una tremenda definición de confiabilidad. Pablo enfatiza el compromiso a la imparcialidad
para escoger a esta clase de líderes: "Te insto delante de Dios, de Cristo Jesús y de los santos ángeles,
a que sigas estas instrucciones sin dejarte llevar de prejuicios ni favoritismos" (1 Timoteo 5:21).

Darle poder a líderes no confiables se vuelve una espada de doble filo. Uno de los filos corta porque
la iglesia carece de compromiso para entrenar y equipar líderes y por lo tanto, no tiene personas
confiables que asuman la responsabilidad. Si no hay personas confiables disponibles, el trabajo del
ministerio se deja de hacer o se hace deficientemente. El derrotismo negativo y los clichés erróneos como:
"la gente no quiere servir," "nadie quiere liderar" y "la gente no aprecia su trabajo," crean una atmósfera
difícil.

El segundo filo es que la multiplicación no tiene oportunidad en esa clase de ambiente. Cuando los
que no son confiables ejercen el ministerio, el trabajo se vuelve pesado, inconsistente, aburrido y
deficiente. ¿Quién desearía exportar un producto tan indeseable? En tal clase de ambiente' cuando el
trabajo es delegado, la calidad sufre y eventualmente el trabajo se devuelve a quien lo ha delegado para
actualizarlo o enterrarlo.

Para que la multiplicación sea efectiva, haga del carácter confiable la prueba no negociable. El
carácter confiable es el producto de hacer discípulos. Cuando el carácter confiable es apreciado desde
el púlpito, cuando el pastor y los líderes de la iglesia lo ejemplifican, seguirá su camino hacia la
membresía. Varios principios gobiernan ese proceso, sin embargo, por ahora es suficiente decir que la
multiplicación es el producto de la edificación de un sólido fundamento de confianza. Cuando una iglesia
tiene gente confiable a quienes el ministerio pueda ser transferido, la obra se multiplicará.

LA MULTIPLICACIÓN SIGNIFICA TRANSFERIRLA A GENTE CALIFICADA


~ 136 ~

Las personas correctas son los ministros confiables que pueden ser encargados del ministerio.
Ellos tienen el carácter y lo han probado haciendo un buen trabajo en tareas previas. Si bien las personas
correctas son fundamentales, también ellas deben poseer las habilidades correctas para una función
exitosa. Pablo describió claramente la importancia de las habilidades de estas personas cuando le dijo a
Timoteo: "... que a su vez estén capacitados para enseñar a otros" (2 Timoteo 2:2)

Si yo empezara un equipo de béisbol, lo primero que haría es poner a todos los interesados en
condición. Características generales como cuerpos fuertes, resistencia, un trabajo ético y una actitud
positiva serían fundamentales. Pero llegado el momento de jugar, necesitaré gente con habilidades
específicas en el béisbol.

Edificamos un ministerio de multiplicación sobre la base de un carácter confiable. Pero cuando


llega el momento de pasar la responsabilidad del ministerio, los dones y las habilidades entran en juego.
El sentido común dice que si el trabajo es el de enseñar, necesitamos a una persona con el don y la
experiencia de la enseñanza. Si es la administración, un administrador, si es la visita hospitalaria o
trabajar con enfermos terminales, el don de mostrar misericordia. Esta concordancia de dones e
inclinaciones para llevar a cabo el trabajo es natural. Hay buenos materiales disponibles para esta
concordancia. Sin embargo, la iglesia ha sufrido una doble ruptura en esta responsabilidad natural.

Primero, la ha roto al dar entrenamiento respecto a los dones espirituales. Muchas iglesias no le
informan a la congregación que cada persona tiene un don y un llamado de Cristo. Yo defino la palabra
informar como la enseñanza de esto como doctrina cardinal de la fe igual a y parte del sacerdocio de
todos los creyentes. Después de informar a los creyentes, la iglesia debe enseñarles lo pertinente a la
naturaleza de los dones y complementar con una valoración de sus dones. Después de esto, ellos
necesitan guía para aplicarlos.

Otro serio error en el entrenamiento es tratar, enseñar y valorar los dones espirituales como si
fueran la meta, en lugar de la línea de partida. La congregación tienen la tensa sensación de que una vez
que ellos han terminado el programa de entrenamiento, han cruzado la meta. Como en la graduación de
la universidad, ellos ahora están solos. La independencia es buena cuando mantiene el equilibrio con la
dependencia en Dios y la iglesia local. Los cristianos nunca dejan atrás la necesidad de entrenamiento,
ánimo y responsabilidad. El líder más importante requiere de la creatividad y agudeza que sólo el cuerpo
puede proporcionar. Es importante enseñar esto al principio de un ministerio verdaderamente efectivo; lo
mejor está aún por venir.
~ 137 ~

La segunda ruptura se basa en el fracaso para edificar las habilidades del liderazgo en aquellos
que han sentido el llamado. Pablo dice al respecto: "... que a su vez estén capacitados para enseñar a
otros" (2 Timoteo 2:2). La ruptura en el entrenamiento de los dones se da en la membresía en general y
se enfoca en los líderes. El carácter, la confiabilidad y los dones espirituales son el fundamento para
cualquier buen ministerio. Muchos necesitan desarrollar sus habilidades. Los líderes necesitan
comunicarse. Ya sea para evangelizar, enseñar la Biblia, motivar a otros o dirigir un programa, la
comunicación es una habilidad clave. Según Pablo, si ellos no se pueden comunicar, no pueden ser
aprobados para esa responsabilidad.

Enseñar a otros es un término intencionado. Significa enseñar a otros de tal forma que puedan
ser aprobados en su habilidad. Significa enseñarles sólo a aquellos que pueden enseñar a otros. En otras
palabras, se requiere de un cierto conjunto de habilidades para que alguien tenga una habilidad
transferible. No todo creyente es un multiplicador.

Algunos no tendrán la habilidad de transferir y la razón más común es la desobediencia. Muchos


podrían tenerla, pero no la poseerán porque no están dispuestos. Nunca lo aceptarán, pero es una
realidad. Dios no le da a cada uno los dones y habilidades necesarios para tener esa capacidad de
transferir. Hay dos razones por las que Pablo instruyó a Timoteo para usar el discernimiento en la
selección de los multiplicadores. La primera es el pecado y la falta de un carácter confiable. La segunda
son los dones y el llamado de la persona.

La segunda razón no es una cuestión de espiritualidad, sino de idoneidad. Por esta razón los
líderes de la iglesia deben examinar sus congregaciones, escogiendo especialmente aquellos con talento
para la multiplicación. Ellos deberían entrenarlos y afinar sus habilidades al prepararlos para una mayor
responsabilidad ministerial. Sólo haciéndolo con seriedad, cualquier ministerio puede esperar una
multiplicación efectiva. La habilidad para comunicar o enseñar es básica para la capacidad de transferir.
Esto es consistente con la frase de Pablo: “…Capacitados para enseñar otros," y es una habilidad
prioritaria. Además, un líder necesita la habilidad de dirigir a otros, delegar, hacer seguimiento, crear un
ambiente de equipo, etc. Tercero, el líder debe tener la habilidad de motivar e inspirar. El multiplicador
es una persona de convicción; él tiene el fuego en sus huesos. Además, él puede manejar por sí mismo
los problemas comunes que la gente experimenta; él tiene una habilidad básica para aconsejar y tratar a
las personas que trabajan con él.
~ 138 ~

Finalmente, él tiene la habilidad básica de corregir a quienes se encuentran en un error. Él puede


retener gente sin perderla. Él entiende el balance entre corrección y restauración.

Para funcionar, la multiplicación requiere de varias transferencias del bastón de ministerio. Los
líderes deben pasarlo a las personas correctas que tengan un carácter confiable, calificados
apropiadamente en su llamado y sus dones como multiplicadores.

RAZONES PARA LA MULTIPLICACIÓN (MATEO 9:36-38)

Las razones son críticas en un compromiso a largo plazo. Aquí hay tres de ellas para hacer de la
multiplicación un compromiso. Ya hemos establecido la prioridad de hacer discípulos, porque sin el
producto final, no hay nadie para multiplicar. El segundo principio fue la apropiada selección del personal
de entre el grupo de discípulos confiables. Ahora vamos a una tercera área, las dinámicas generales que
obran para llamar a la gente a involucrarse en la multiplicación.

COMPASIÓN Y MULTIPLICACIÓN

Los pastores hacedores de discípulos con frecuencia reciben críticas por su defensa de la
multiplicación del ministerio, porque requiere de un ministerio compartido. Un ministerio compartido
significa que el pastor debe delegar parte de su papel tradicional. Los tradicionalistas lo consideran falto
de amor o que trata de evitar sus compromisos de trabajo. Contrario a esa creencia, a través de Su
ejemplo, Jesús enseña que la multiplicación es la expresión natural de la compasión. De hecho, un pastor
no muestra en el largo plazo un acto más grande de amor que aquel de multiplicar su trabajo a través de
otros.

"Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas,
como ovejas sin pastor. «La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus
discípulos—. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.» Reunió a sus
doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda
dolencia" (Mateo 9:36-10:1). El evangelio de Marcos agrega: "Reunió a los doce, y comenzó a enviarlos
de dos en dos..." (Marcos 6:7).

Una necesidad no satisfecha desencadenó la multiplicación oficial del ministerio de Jesús. Este
principio sustenta toda la tesis de este libro. El pastor hacedor de discípulos hace discípulos y así la iglesia
en su conjunto producirá cristianos saludables que se reproduzcan y así cumplan con su responsabilidad
ante el mundo y lo evangelicen. El resultado es el incremento de la población del cielo. La necesidad no
~ 139 ~

satisfecha en el mundo hizo que Jesús estableciera la Gran Comisión y esa misma necesidad no
satisfecha es la que hace que el pastor hacedor de discípulos movilice continuamente en obediencia a la
iglesia en la misma dirección.

"A través de Su ejemplo, Jesús enseña

que la multiplicación es la expresión

natural de la compasión"

Jesús comprendía que si esa necesidad debía ser satisfecha, trece hombres trabajando doce
horas diarias harían más que un solo hombre en dieciocho horas. Esta es precisamente la razón por la
que la multiplicación es tan apreciada: a los que buscan se les enseña, a los enfermos se les trata y a los
caídos se les levanta. Las verdaderas necesidades de la gente son mejor cubiertas. Los grandes misterios
de la iglesia han sido su descontento con relación a la multiplicación y a su acción de eludir el hacer
discípulos.

Demasiada gente interpreta el amor como la participación directa del pastor principal. Esto tiene
claramente un origen cultural y debilita la iglesia. Los pastores hacedores de discípulos deben tomar
acciones intrépidas para llevar a la iglesia a la descentralización del ministerio; ofrézcales ejemplos de
Jesús como la justificación en las Escrituras. Habrá resistencia, pero con un poco de tiempo, funcionará.
Al final, tanto los que han sido ayudados por ese residuo positivo que ejerce el ministerio, como los que
lo han sido al recibir el ministerio, le agradecerán. La compasión como el motivo para la multiplicación es
demasiado poderosa como para ser resistida.

ORACIÓN Y MULTIPLICACIÓN

Jesús describió una situación problemática cuando dijo que había demasiado trabajo y muy pocos
obreros. La necesidad supera a los obreros: obreros para evangelizar, cubrir las necesidades físicas,
sostener a aquellos con algún desorden emocional y mucho más. Qué líder no ha sido molestado por
gente herida que no tiene quién les ayude y por la gran cantidad de personas listas para ser cosechadas
quienes carecen de segadores. No mucho ha cambiado en este aspecto desde que Jesús dijo aquellas
palabras. Las necesidades del mundo presente parecen superar a los obreros que las cubren. Esto es
frustrante y desconcertante. Karl Barth escribió: "La perplejidad llega a nosotros simplemente porque
somos ministros". Jesús planteó una solución simple: orar por obreros para recoger la cosecha.
~ 140 ~

En vista de la gran cantidad de necesidades sin cubrir, la compasión obliga al cristiano involucrado
a tomar decisiones. Jesús aboga por una doble decisión: Primero, dispóngase usted mismo a trabajar en
el campo de cosecha; segundo, ore para que Dios envíe a otros dentro de la cosecha. Ore, porque este
es el campo de la cosecha de Dios. Ore, porque solo Dios puede convencer a alguien para trabajar en
Su campo. Ore, porque nadie puede por sí solo reclutar el personal suficiente desde su campo de acción.
Ore por trabajadores que recojan la cosecha en todo el mundo.

Jesús dijo, ''Hagan discípulos," pero también, "oren por obreros." La diferencia está en que Dios
desea que cada cristiano sea, un discípulo que se reproduzca. Pero para que un discípulo determine que
él se entregará a una vida de labor, se necesita de un toque divino en el hombro. No estoy diciendo que
un discípulo es menos serio que un obrero; estoy diciendo que hay algunas diferencias de grado más que
de clase.

Las diferencias entre un discípulo y un obrero son la experiencia y la convicción. Un obrero puede
poseer o no la experiencia, la habilidad y una profunda convicción que hará posible un compromiso serio
para alcanzar y ministrar a otros. Cuando Jesús comisionó a los doce, lo hizo con grandes expectativas.
Pero Él esperó dos años antes de desafiar a los doce a ir y trabajar sin involucrarse Él directamente. La
oración es la herramienta de reclutamiento más efectiva que los líderes poseen. Jesús nos anima a que
le pidamos a nuestro Padre que mande más obreros.

No discuto el uso de otros métodos además

de la oración, pero me opongo si son usados

como métodos básicos de reclutamiento en lugar de la oración.

Los líderes pueden emplear varias herramientas para reclutar: entretenimiento, estimulación de la
culpa, concediendo favores o doblando el brazo antes del llamamiento; y viejo y confiable, la película o
historia emocional que lo muevan a aceptar un llamado. Estas son técnicas comunes para reclutar, mas
no son las ordenadas. Los diversos llamamientos mencionados anteriormente, son presentados o
seguidos por una obligatoria oración. Pero, ¿cuán común es la organización que usa la oración como su
método básico de reclutamiento? Honestamente, no deseo saberlo; lo encuentro demasiado
desalentador.
~ 141 ~

No discuto el uso de otros métodos además de la oración, pero me opongo si son usados como
métodos básicos de reclutamiento en lugar de la oración. Para hacer básica la oración, haga un llamado
general a la congregación a orar. Esto significa poner un esfuerzo mayor en la organización de grupos de
oración o de reuniones específicamente enfocadas a una necesidad. Eduque totalmente a la membresía
de la iglesia en la razón por la cual ha escogido la oración sobre otros métodos.

UN PLAN PARA LA MULTIPLICACIÓN

Los buenos líderes saben cómo plantear un tema. Observe cómo Jesús planteó la necesidad de
la multiplicación del ministerio. La compasión por una necesidad no satisfecha fue el motivo principal. Él
mostró un panorama de un mundo de gente herida languideciendo sin alguien que los ayude. El objetivo
de la multiplicación fue extender el amor y la protección de Dios sobre unas bases más amplias a través
de una fuerza de trabajo más amplia. La oración fue la herramienta principal para reclutar obreros para
proveer esa fuerza de trabajo. Él no se detuvo ahí; Jesús tuvo un plan de trabajo para los discípulos. Él
tomó acción inmediata al comisionar a los doce a salir de dos en dos. Mateo 10 está totalmente dedicado
a las detalladas instrucciones de Jesús respecto a su primera gira ministerial independiente. Jesús no
sólo pasó dos años dando el ejemplo del ministerio, sino que revisó los detalles una vez más, justamente
antes de que ellos se fueran. Él dio instrucciones específicas, diseñadas para asegurar su mayor éxito.
Al limitar con severidad su mensaje, su grupo objetivo, su agenda de viaje e incluso la cantidad de
equipaje, Jesús redujo el objetivo para beneficio de ellos.

El pastor hacedor de discípulos tiene mucho que aprender y aplicar de este ejemplo. Él demuestra
su compromiso a la multiplicación predicando las razones por las cuales pedir por más trabajadores y
orar por ellos. Pero como Jesús, él no se detiene ahí. Él tiene entonces un plan específico para movilizar
obreros dispuestos a la multiplicación actual del ministerio.

Una de las mejores formas de matar la gallina de los huevos de oro es motivar a la gente a ministrar
pero no movilizarla a hacer el trabajo. En su lugar, entrénelos para hacer la obra y luego deles la
oportunidad de aplicar su entrenamiento. Yo uso un programa de entrenamiento de dos años que equipa
a la gente en las cosas básicas de la vida cristiana. A esto es a lo que me refería anteriormente con poner
en condición a los potenciales jugadores de béisbol. Hacia el final de los dos años, valoramos los dones
y habilidades de cada miembro del grupo. Este toma en cuenta sus impresiones e inclinaciones respecto
a que Dios lidere sus vidas. El propósito de la valoración es enviarlos a más ministerios. Aquí aparejamos
habilidades específicas con un ministerio específico. Esta es la manera como el entrenador mira a los
~ 142 ~

jugadores que tienen habilidades específicas en el béisbol. Aquí es donde la multiplicación toma lugar.
Los miembros del grupo salen a ministran en parejas, más que permanecer en grupo.

No sólo le presentamos a los miembros una evaluación sobre quiénes son ellos, sino que también
reciben una lista de oportunidades ministeriales locales que podrían desarrollar. También fomentamos
muchas clases de ministerios de alcance; queremos que sueñen, que sean creativos y que permitan que
Dios los guíe en sus ministerios de forma más efectiva. El ingrediente clave pasado por alto en el envío
de las personas al campo de cosecha, es la importancia de esos dos años de entrenamiento que
preceden al envío. Sin entrenamiento, habría mucho más accidentes y la multiplicación se interrumpiría.

La iglesia necesita un plan para la multiplicación. Esto implica que usted tiene toda la intención de
seguirlo conforme a sus creencias. El pastor hacedor de discípulos entrena a las personas para el
ministerio y luego les da un plan para que ese entrenamiento se convierta en multiplicación.
~ 143 ~

CAPÍTULO SIETE

LAS PRÁCTICAS DEL PASTOR

HACEDOR DE DISCÍPULOS

Usted puede identificar al pastor hacedor de discípulos por sus prácticas. Como ya lo hemos
empezado a ver, él:

• Practica el principio de selectividad.


• Enseña y practica la pureza filosófica a nivel de liderazgo.
• Cree en el seguimiento y la práctica.
• Usa en forma efectiva al grupo pequeño para hacer discípulos.
• Cree en la descentralización del cuidado pastoral y lo practica.

EL PRINCIPIO DE SELECTIVIDAD

Este podría ser el mayor desafío para el pastor hacedor de discípulos. Aun cuando muchos aprueban
la doctrina de la selectividad de una manera intelectual, en la práctica es una tormenta de fuego. "Está
bien que Jesús la practique," dicen los miembros fundadores de la iglesia. "Pero no trate de hacerlo aquí.
El sistema que utilizamos para escoger a los líderes funciona bien ¡Gracias, pero no!" ¿Qué es la doctrina
de la selectividad que atrae tanta adversidad?

Primero vamos a identificarla; la doctrina de la selectividad es tan antigua como la historia misma. Dios
escogió a Noé para construir el arca y a Abraham para ser la semilla del pueblo escogido. Él nombró a
Saúl, a David y a Salomón, como reyes de Israel. Jesús escogió a los doce para que llevaran el mensaje
del reino. Hombres fieles siguieron el método de Cristo. Jesús nos advirtió de tener gran cuidado al
escoger las personas que asumen la responsabilidad del ministerio (Lucas 16:10). Pablo siguió la
tradición al calificar a Timoteo como la clase de persona que debía ser entrenado para transmitir el
evangelio (2 Timoteo 2:2).

Pablo instituyó la escuela de Tirano, donde en ciertos momentos llegó a haber hasta doce hombres
bajo aprendizaje. Pablo dejó una información mucho más detallada que cualquier otro autor del Nuevo
~ 144 ~

Testamento respecto a las exigencias para la cuidadosa selección de líderes (1 Timoteo 3:1-10; Tito 1:5-
9).

La selectividad es el proceso de aplicar las exigencias de la Escritura en la selección de líderes. Note


el objetivo y el propósito: la selección de líderes. La doctrina de la selectividad no se aplica a la iglesia en
general de la misma manera que a los líderes.

Contraria a algunos pensamientos, la selectividad no amenaza con una atmósfera de aceptación. Esta
es hecha entre el grupo de personas que han pasado a través del entrenamiento. Tampoco amenaza la
posición de aquel miembro de la iglesia que necesita apoyo o ánimo o que busca seguir a Cristo. De
hecho, cuando las exigencias del liderazgo son tomadas seriamente, la calidad del ministerio mejora y,
por lo tanto, la iglesia se vuelve menos crítica y mezquina. Aquellos que más necesitan aceptación y amor
tienen una mayor probabilidad de conseguirlo.

Selectividad significa también un entrenamiento intencional y la preparación de las personas para


asumir el liderazgo. Los estándares bíblicos no aplican solo para los líderes actuales; ellos proporcionan
entrenamiento y la experiencia que hacen posible esos estándares.

Anteriormente dije que con frecuencia la selectividad es la batalla más dura del pastor hacedor de
discípulos. Desde mi experiencia personal sé que pocos temas son contestados con tanta vehemencia.
Durante mi primera semana en el pastorado, asistí a una reunión de un comité de nominaciones. El
presidente inició con una oración y procedió a darnos un mensaje relacionado con la escasez de
trabajadores disponibles para los treinta y cinco cargos ofrecidos. Él presentó luego una estrategia que
llamaré "retorcer y mentir": retorcer los brazos de alguien y mentir acerca del esfuerzo que se requirió.
Presiónelos a servir y enfatice el gran alivio de la labor.

La selectividad es el proceso de aplicar

las exigencias de la Escritura en la

selección de líderes

Decidí que debía contribuir al punto de vista bíblico y sugerí que empezáramos con un estudio de
las exigencias bíblicas y que después hiciéramos una lista de aquellos que estuvieran cerca. Entonces
~ 145 ~

tuve el descaro de sugerir que si no podíamos encontrar las personas para hacer el trabajo, dejáramos
las vacantes. Muchos tosieron y algunas caras se pusieron rojas; entonces, el presidente, riéndose en
voz alta dijo: "Si usted junta eso y una moneda de diez centavos, solo podrá hacer una llamada telefónica.
Obviamente usted es nuevo en esto." Él estaba en lo correcto: una llamada de teléfono costaba diez
centavos y esa era mi primera semana como pastor. Pero después de quince años y cientos de
experiencias, estoy 100 % seguro de que él estaba equivocado al ignorar la importancia de las exigencias.
De hecho, la integridad de la iglesia depende de nuestro fiel apego a ellas.

¿POR QUÉ ES CONTROVERSIAL?

¿Por qué las iglesias objetan la selectividad? Primero, esto ofende el balance del poder, quién
lo tiene y cómo lo obtiene. Las iglesias han operado por años lo que comúnmente se ha llamado el
sistema del "buen niño viejo." Este sistema valora la permanencia de la membresía. Su fidelidad a la
organización, su deseo de servir, la popularidad que se tenga con los líderes de la iglesia y una creencia
de que la opinión de todos es igual de importante.

La selectividad amenaza a este sistema porque no muestra parcialidad ni se inclina a la


popularidad, sino que discrimina, sobre la base de un estándar y medición objetivos, el desempeño de
los ancianos, haciendo también un llamado al entrenamiento y aprendizaje. Con demasiada frecuencia,
el entrenamiento y aprendizaje finalizaron hace mucho tiempo para los llamados "buenos niños viejos."
Al sacudir al sistema, amenaza la base del poder.

También cambia las reglas. Una protesta común es: "Por años se me ha dicho que ser santo es
asistir a los servicios de la iglesia, cantar en el coro, dar mi diezmo y servir en el grupo de educación
cristiana. Pero ahora usted me dice que necesito ser entrenado; que debería ser un discípulo que dé
fruto; que se espera que yo dé testimonio, que estudie la Escritura por mi propia cuenta, que piense en
términos de enseñar y de entrenar a otros. Pensé que yo estaba bien y ahora descubro que no lo estoy,
que no califico para ser un anciano o un diácono." Este es un doble problema, porque la selectividad
sacude la base del poder y cuestiona las cualidades de los líderes ya establecidos. Las reglas cambian
y a las personas no les gusta eso.

La selectividad puede con mucha

frecuencia parecer favoritismo


~ 146 ~

Las iglesias también se resisten a la selectividad acusándola de permitir el favoritismo. Esta es la


objeción más escuchada. Las dos primeras son muy reales, pero el orgullo impide que muchos admitan
lo que realmente sienten. Por lo tanto, acusar al pastor de favoritismo es una táctica segura.

En su defensa, la selectividad puede con mucha frecuencia parecer favoritismo debido


principalmente a que las personas escogidas para las posiciones de liderazgo han recibido el
entrenamiento y para recibirlo, los aprendices tienen que estar necesariamente cerca al pastor. Esto
comúnmente genera una amistad entre el entrenador y los aprendices, lo cual ocasiona celos y
acusaciones, interpretándose como favoritismo. Estoy seguro que cuando Jesús llamó a ciertos
discípulos e ignoró a otros, fue considerado favoritismo. Al seleccionar a los doce de entre un grupo de
ciento veinte, ciertamente creó alguna consternación. Aún los doce sintieron celos respecto a los lugares
especiales en el reino y quién de ellos sería el más grande. ¿Por qué no podría suceder lo mismo en las
iglesias del siglo veintiuno?

La selectividad parece injusta porque es diferente. Por años, han obrado bajo algunas letales
"teologías de la iglesia." Por ejemplo, muchas congregaciones tienen la actitud de que todos somos
pecadores y que ninguno está realmente calificado; por lo tanto, ¿para qué molestarse? El triste resultado
de tal pensamiento es la reducción de los requisitos a su más bajo denominador: la asistencia a la iglesia.
El fruto de tal pensamiento es comprometer la integridad del liderazgo y por lo tanto del ministerio y de
las misiones al mundo.

Bajar los estándares a un nivel en el que todos puedan alcanzarlo, no crea un sistema que elimina la
debilidad, la obstinación, la autoindulgencia, etc., del liderazgo espiritual. El liderazgo entonces se
convierte en un batiburrillo de agendas personales gobernadas por el capricho, la ambición y el
favoritismo. Sí, favoritismo. Si usted quiere ver favoritismo en una iglesia, baje las exigencias a los líderes
y quíteles el entrenamiento. Cuando las exigencias no son tomadas seriamente, el favoritismo es todo lo
que queda. Esta es la razón por la cual Pablo exhortó a Timoteo: "Te insto delante de Dios, de Cristo
Jesús y de los santos ángeles, a que sigas estas instrucciones sin dejarte llevar de prejuicios ni
favoritismos" (1a Timoteo 5:21).

Una objeción más que cae sobre una base más amplia, es tratado en otra parte: el cambio en el
papel del pastor. El pastor principal se concentra en lo que Jesús hizo en aquellos hombres
cuidadosamente seleccionados; muchos objetan este nuevo estilo de elitismo, sintiendo
~ 147 ~

equivocadamente que se les privará del tiempo y la atención del pastor. Por supuesto, ellos no han sido
educados en la idea de que a largo plazo, ellos deben sacrificar la atención personal por un mejor cuidado
pastoral. Ellos también tendrán un mejor ministerio en todas las áreas debido a que el pastor comparte
el ministerio con el laicado entrenado. La iglesia aplica de labios para afuera la selectividad, pero en la
práctica, esta es una batalla sangrienta.

Las iglesias son como los contribuyentes. Todos queremos ver al gobierno suprimir gastos y
reducir el déficit, pero sin que afecte nuestro estilo de vida. "Oh sí, creemos en esas cosas, pero no
pienso que sea este el momento para aplicarlas a nuestra iglesia."

¿POR QUE ES IMPORTANTE?

PORQUE PROTEGE EL PRODUCTO. En una cultura altamente democrática donde todas las
opiniones son válidas, la discriminación es algo difícil de aceptar. Pero debemos hacerlo si la iglesia
planea producir algo de calidad llamado discípulo. La selectividad protege el producto. Todos los
miembros tienen el mismo valor delante de Dios como criaturas suyas. Sin embarga no todos los
miembros son iguales respecto a la misión que Dios ha dado a Sus criaturas. Los cristianos que están
demasiado ocupados, débiles apagados, en desobediencia, apáticos o con cualquier otro rasgo
descalificante, no son candidatos para liderar la iglesia. Los jóvenes e inexpertos en hacer la obra de
Dios, no están en la línea para el liderazgo. El simple sentido común elimina a muchos; cristianos y
no cristianos parecen no estar listos para dirigir al pueblo de Dios.

De igual manera, las opiniones de estos grupos no tienen el mismo valor que aquellas de los líderes
maduros. Las opiniones y juicios de los líderes experimentados y bien entrenados son la base sobre la
que la iglesia actúa. Si la iglesia no tiene un proceso para seleccionar, entrenar y gradualmente conducir
a las personas hacia el liderazgo, las decisiones y la calidad de la iglesia serán reducidas al más bajo
común denominador.

Una gran empresa no le daría igual valor a las opiniones de un principiante inexperto que a las de un
avezado vicepresidente. Cuando se le da el mismo valor a la opinión de todos, reina la confusión y la
iglesia sufre ante la falta de decisiones: a los líderes no se les permite liderar y la parálisis debilita el
cuerpo.
~ 148 ~

La iglesia que piensa que todos deben estar de acuerdo antes de que se puedan tomar acciones,
sufre de la mentalidad del convoy: hasta que todos los miembros estén de acuerdo en una dirección y
formen un convoy, nada sucede.

Una gran cantidad de personas complacientes continúan también. Un viejo refrán dice: "Un
camello es un caballo hecho por un comité." En el momento en que la opinión de cada quien es tomada
en cuenta y el plan de Dios sale del comité, el producto de la iglesia comprometida no se parece ya más
a un discípulo o a un hacedor de discípulos. La razón es simple: usted tiene a personas no calificadas
haciendo política. Ninguna organización puede sobrevivir mucho ante tal dilución de pureza filosófica. La
selectividad protege la cualidad del liderazgo. Mientras el diseño del producto original sea protegido y el
control de calidad exista, la iglesia continuará siendo saludable y cumplirá su misión.

PRODUCE BUENAS COSAS. La selección de personas con las más altas cualidades para ser
entrenadas y luego darles posiciones de liderazgo, mantendrá una buena productividad. La iglesia
crecerá y la creatividad e integridad, cruciales para la multiplicación, se mantendrán.

PROTEGE A LA IGLESIA DE PROBLEMAS. Ninguna filosofía o sistema mantendrá a la iglesia


libre de conflictos. De hecho, a la iglesia se le promete que el conflicto será una parte normal de la
experiencia cristiana (Juan 16:33), pero algunas prácticas reducen la posibilidad de conflicto. Las
actitudes, sistemas y formas organizacionales pueden aislar a la iglesia de conflictos innecesarios. Esto
le proporciona a la iglesia una doble protección. Primero, por su misma naturaleza, la selectividad significa
escoger solo a la persona con las más altas cualidades para liderar. Esto significa también que usted
basa la selección en un estándar objetivo. El feliz resultado es un liderazgo maduro y experimentando
conforme a la dirección y metodología de la iglesia, eliminando mucho de la frivolidad que caracteriza a
una junta heterogénea.

La herramienta de enseñanza más poderosa

es el ejemplo
~ 149 ~

Segundo, la selección proporciona protección al eliminar lo innecesario. Los obstinados, rebeldes, los
que no quieren aprender, los que intimidan y los egoístas que ridiculizan a otros, son eliminados del
proceso de selección. Labrar su propio camino a través de un proceso de selección objetivo y
estandarizado toma varios años. Los problemáticos que politizan el proceso de selección no lo hacen
cuando la selectividad gobierna.

DEFINE EL OBJETIVO. Los ejemplos y no la retórica son los que cambian a las personas. Esto es
cierto en la paternidad, en los negocios, en la plantación de iglesias y ciertamente se aplica a la
comunicación en el cuerpo de Cristo. La Gran Comisión define hacer discípulos como "enseñándoles a
obedecer”. La herramienta de enseñanza más poderosa es el ejemplo: se da entre el padre y su hijo, el
empresario innovador y la gran empresa, los líderes y la membresía de la iglesia. El hijo puede olvidarse
de las palabras, pero no del ejemplo. La gran empresa puede ser escéptica, pero no puede negar lo que
funciona. El cuerpo de la iglesia puede ser pasivo, pero si el liderazgo da el ejemplo y define el objetivo,
ellos respetarán su integridad.

El talón de Aquiles de la iglesia ha sido su duplicidad interna. La iglesia tiende más a contradecir su
mensaje que a reflejarlo. En el púlpito se declara que los cristianos dan testimonio. Pero si los líderes de
la iglesia no llevan a otros a Cristo y los incorporan a la congregación, pasan por alto el verdadero
mensaje: "Decimos que usted tiene que dar testimonio pero realmente no queremos decirlo, porque, como
puede ver, nosotros no lo hacemos." Esto le enseña a las personas a desobedecer. Desafortunadamente
esto es lo que muchas iglesias saben hacer.

Al menos que el equipo de liderazgo dé ejemplo de sus enseñanzas, la iglesia y la visión carecerán
de integridad. La selectividad crea estándares, medios de entrenamiento y responsabilidad para presentar
el mensaje. La dinámica de retórica efectiva e integridad de vida, atraerá a otros al discipulado y revestirá
de belleza a la iglesia.

PROPORCIONA ALGO A LO CUAL PUEDEN ASPIRAR. “Todo el que haya completado su aprendizaje,
a lo sumo llega al nivel de su maestro" (Lucas 6:40). Cuando los estándares son establecidos y
mantenidos, las personas los aceptan como la norma. Cuando el líder principal está definido en la
estructura institucional, él establece el estándar para que todos lo sigan. Esto le da al joven un modelo a
quien seguir de lo que significa ser un líder cristiano. Esto le da a la membresía general la seguridad en
la integridad de su iglesia y en la calidad de las decisiones tomadas y a los ancianos, la seguridad de que
~ 150 ~

lo que ellos transmitirán será dejado en buenas manos. Cada esfuerzo, desde los atletas hasta los
abogados necesitan de modelos y mentores. La doctrina de la selectividad le da a la iglesia ambos.

LA PUREZA FILOSÓFICA AL NIVEL DE LIDERAZGO

Pocas iglesias encallan teológicamente, pero muchas se estrellan en las rocas de la metodología.
La teología puede determinar la metodología si se analiza y aplica. Jesús entrenó a los discípulos en un
pequeño grupo de doce. De aquí podría desprenderse que el grupo pequeño sea la metodología principal.
Pero un equipo de liderazgo disperso en su propósito no estaría de acuerdo en el uso y la prioridad del
grupo pequeño. Algunos podrían argumentar que son difíciles de controlar y que son un semillero de
cultos. Otros podrían insinuar que todos terminan en muerte natural o formando camarillas sociales.
Algunos creen que esto toma demasiado tiempo para entrenar con muy pocos resultados.

A menos que los miembros del equipo de liderazgo tengan una experiencia positiva común
respecto al grupo pequeño, su uso generará fricción entre ellos. Esta es una de las incontables luchas
metodológicas que debilitan y dividen a la iglesia. El pastor hacedor de discípulos evita muchos de estos
problemas al enseñar y practicar la pureza filosófica, que no es otra cosa que el acuerdo entre los líderes
respecto al objetivo o producto de la iglesia; también, respecto a la prioridad de unos ministerios sobre
otros y de los métodos empleados para alcanzar el objetivo. La pureza filosófica es lo que la Biblia llama
unidad. La unidad es un acuerdo armonioso. Un cuarteto canta la misma canción, pero en diferentes
partes. Todos empiezan al mismo tiempo, paran al mismo tiempo e incluso respiran al mismo tiempo.
Cada uno canta un poco diferente, pero tienen un acuerdo sobre la metodología. Su metodología es la
música; ellos han escogido una pieza musical específica y han acordado presentarla en una forma
específica.

Por alguna extraña razón, muchos creyentes se enfadan de sólo pensar que sus líderes están
de acuerdo, acusándolos de ser demasiado amigables entre ellos, de dejarse dominar por una persona
o de rodearse, en el caso del pastor, de hombres que a todo le dicen que sí. Aún lo más inusual es la
extraña creencia de que un buen equipo de liderazgo es aquel donde hay permanente confrontación, en
el que una atmósfera de sospecha es la regla más que la excepción. Ellos han confundido la unidad con
la unanimidad. Unanimidad significa un completo acuerdo en todos los temas; en tanto, la unidad es "llegar
a un acuerdo basados en un objetivo común."
~ 151 ~

La pureza filosófica es esencial para un ministerio efectivo a largo plazo y vital para la multiplicación
del ministerio, en particular para la plantación de buenas iglesias. Los productos de un ministerio hacedor
de discípulos deben tener el marco filosófico para reproducir la comisión de hacer discípulos donde quiera
que vayan.

Observe que este principio se aplica al nivel de liderazgo y no a la membresía general. La


congregación se mueve esperanzada hacia el acuerdo general, pero el tema aquí es la filosofía del equipo
de liderazgo. Con frecuencia las iglesias son poco sabias en esta coyuntura. Le piden a la gente estar de
acuerdo con las reglas y firmar documentos para ser parte de la iglesia. Las iglesias que practican
membresías oficiales deben tener estándares, pero eso es solo el principio. Debe haber pasos que cada
miembro debe asumir tan seriamente como pueda hacia su pleno potencial como cristiano. Pero mientras
la iglesia ha colocado su mayor esfuerzo en lograr un amplio acuerdo de toda la membresía sobre el
ingreso a ella, al liderazgo no se le exige mayor cosa. Los requerimientos para un acuerdo respecto a la
filosofía y la metodología son importantes para el futuro de la iglesia.

Hay cuatro señales de la pureza filosófica que cada líder necesita. Las describiré aquí y en una
sección posterior explicaré cómo implementarlas.

TENGA UN CORAZÓN PARA HACER DISCÍPULOS.

"Tener un corazón para" es lo mismo que "tener una convicción respecto a;" el líder potencial se
dedica a hacer discípulos porque él es producto del proceso de discipulado. Las convicciones son
profundas creencias labradas en la experiencia de la vida. Lo sé intelectualmente, lo he experimentado
en la práctica y por lo tanto, es una creencia fundamental que gobierna mi vida.

Las convicciones son profundas

creencias labradas en la experiencia de la vida.

Un corazón para hacer discípulos arde en el deseo de llegar al campo y recoger la cosecha que
Jesús prometió (Mateo 9:36-38). Esto significa que la prioridad número uno es hacer discípulos,
encontrar y pasar tiempo con aprendices ansiosos de reproducirse. Él ve el hacer discípulos como el
~ 152 ~

manantial para el ministerio efectivo, reproductor. Él cree que hacer discípulos es la clave para la
multiplicación y que sin ella, la Gran Comisión no será cumplida.

La pregunta es ¿cómo conseguir personas para esto y con esta actitud? La respuesta general es
que usted necesita un programa de entrenamiento. Los hacedores de discípulos entrenados no aparecen
automáticamente en la iglesia. Deben ser entrenados por algunos años. El pastor hacedor de discípulos
establece el curso y después pide a todos los interesados seguir su camino a través del curso. El
entrenamiento debe incluir la edificación del carácter, el desarrollo de habilidades y la preparación
filosófica y bíblica; debe estar fuertemente sazonado con una variedad de tareas ministeriales para probar
los dones espirituales y edificar la fidelidad.

Esto debe conducir a las personas a través de la enseñanza del método de los seis pasos
enseñados por Jesús: "decirles que," "decirles por qué," "mostrarles cómo," "hacerlo con ellos," "dejarlos
hacerlo" y "enviarlos".

Actualmente, esto requiere que una persona trabaje un mínimo de tres a cuatro años a través de
este proceso en nuestra iglesia. Sólo después de terminar exitosamente su entrenamiento, una persona
es considerada para el liderazgo de la iglesia. El tiempo es crítico para lograrlo: se necesita tiempo para
madurar, adquirir sabiduría y experiencia y desarrollar el carácter y las habilidades; tiempo para la
obstinación, la rebeldía, la ambición y los problemas que revele lo que hay en sus corazones y los elimine, Esto
protege a la iglesia y asegura la pureza filosófica.

ES UN HACEDOR DE DISCÍPULOS PROBADO.

Él puede nombrar a quienes ha entrenado y que ahora están discipulando a otros. Nombrar a quienes
él ha llevado a Cristo no es suficiente, ni tampoco identificar a los discípulos que él ha afirmado en la
Palabra, la oración, la amistad y el testimonio. Él debe ser capaz de nombrar a quienes él ha entrenado
y ellos mismos son hacedores de discípulos. Esto significa que ellos entrenan a otros en lo básico, para
que también se reproduzcan.

Además, él puede señalar a los hacedores de discípulos entrenados con el don de liderazgo y que
dirigen ministerios establecidos, como alguien que ha plantado una iglesia. El hacedor de discípulos
probado puede reproducirse en un líder que genera ambientes donde hacer discípulos y multiplicarse son
valores exaltados.
~ 153 ~

Esto significa que él no sólo se ha reproducido en hacedores de discípulos sin el don de liderazgo,
sino también en hacedores de discípulos con el don de liderazgo que se han reproducido en ministerios
enteros. La iglesia local no necesita teólogos que opinan pero no actúan, que hablan de un buen
ministerio sin tener producto ni pruebas de haberlo tenido.

No es crucial que los líderes mantengan un ministerio fructífero durante toda su vida, pero deben
ganarse el derecho a liderar por ser hacedores de discípulos productivos y probados. Sí, estos estándares
son altos, pero los líderes de un ministerio hacedor de discípulos deben ser hacedores de discípulos
probados. De otra forma, se pierde la credibilidad, no hay un modelo del objetivo trazado y una vez más,
a la gente se le enseña a desobedecer.

Un final aún más desastroso es que los líderes no están equipados para hacer su trabajo. Si soy un
anciano en una iglesia hacedora de discípulos, debo saber cómo motivar, enseñar, delegar y entrenar a
quienes están a mi cargo; debo enseñarles la filosofía del ministerio como un valor primordial de la iglesia
y entrenarlos en como reproducirse y multiplicarse a través de todas sus labores ministeriales, Si no lo
hago, será difícil que ellos lo hagan. Si no puedo, todo el sistema colapsa, la obra sufre y la filosofía de
hacer discípulos estará bajo ataque.

Nunca ponga a un hacedor de discípulos que no ha sido probado en una posición de liderazgo que
requiera una experiencia probada en hacer discípulos. Esto es obvio, pero se hace con mucha frecuencia.
Haga que él se lo gane, de lo contrario, no lo apreciará y la membresía en general no lo respetará.

TIENE UN SÓLIDO CONOCIMIENTO BÍBLICO.

Anteriormente, defendí que un pastor hacedor de discípulos debe tener un marco filosófico que lo
guíe. Este debe ser fundamentado en la Biblia, bien concebido y poseer los medios apropiados para
aplicar la filosofía. Esto es igualmente válido para los líderes de la iglesia si la pureza filosófica es
mantenida. ¿Qué significa esto en términos prácticos? Que él tiene un manejo práctico de la Escritura,
pudiendo explicar y enseñar las doctrinas básicas la fe cristiana. Específicamente, si todos los líderes
potenciales pueden explicar, defender y articular la declaración doctrinal de la iglesia, sería suficiente.
Además, deben ser capaces de explicar, defender y enseñar los fundamentos bíblicos para hacer
discípulos.
~ 154 ~

Los medios empleados para que todos los líderes potenciales lleguen al destino deseado son como
siguen. Seminarios especiales para enseñar la doctrina específica de la iglesia. La doctrina básica es
enseñada en el grupo de discipulado durante dos años. Quienes se mueven hacia la etapa "Vengan y
estén conmigo," continúan a través de un libro de trabajo y estudio que cubre la doctrina de la iglesia.
Reuniones especiales como parte del entrenamiento, para aprender las doctrinas especializadas rela-
cionadas con hacer discípulos. La herramienta de aprendizaje más efectiva es enseñarles lo que
necesitan entender. Así, ellos lo aprenden bien y se lo apropian.

Cuando un hacedor de discípulos está siendo considerado para una mayor posición de liderazgo, el
proceso de análisis revisa su conocimiento. Él toma dos exámenes escritos: el primero cubre la doctrina
cristiana general y el segundo prueba sus fundamentos filosóficos para hacer discípulos. Esto ha
demostrado ser un buen sistema de filtro para que quienes verdaderamente no han aprendido se
esfuercen y medir dónde está en el proceso. Esto protege a la iglesia de identificar a quienes parecen
estar listos pero que en realidad no lo están y a la persona de ser colocada en una posición en la cual
fracasaría. Esto suministra un medio de consejería y recomendaciones para desarrollos posteriores. Los
exámenes escritos son seguidos por un examen oral de lo escrito por él. La selección de líderes para la
iglesia local merece al menos la investigación que los comités de pulpito hacen de los candidatos
pastorales. De hecho, el proceso de investigación para los líderes, laicos y profesionales, merece ser
mejorado.

Con frecuencia se me pregunta cómo entreno a mis ancianos. Mi respuesta sorprende a muchos:
"Cuando una persona llega a ser un anciano, entrenado." No quiero decir que un anciano entrenado no
tiene nada nuevo para aprender, sino que el carácter, las habilidades y los dones requeridos para la obra
ya han sido desarrollados. El líder de iglesia calificado aprende más en su desempeño que en el
entrenamiento formal que tuvo. En su desempeño, él aprende más de lo que ya conoce, a hacerlo mejor,
más eficientemente, en una escala más amplia y adquiere sabiduría.

Una iglesia que toma estos principios seriamente, con el tiempo, tendrá un gran grupo de líderes
calificados. De hecho, le prometo que usted tendrá más líderes calificados que posiciones para llenar.

CONCUERDE CON LOS MÉTODOS Y PRIORIDADES DE LA IGLESIA.


~ 155 ~

Usted no puede ser demasiado cuidadoso. Ya que cualquiera que sea considerado para una mayor
posición de liderazgo en una iglesia hacedora de discípulos debería estar de acuerdo con los métodos y
prioridades, un último examen libra de la angustia. En la iglesia hacedora de discípulos, los métodos
surgen del objetivo filosófico. Algunos de los temas a cubrir son el uso del grupo pequeño como
metodología principal para hacer discípulos, el proceso de selección de líderes y los estándares para
ellos, y, las personas requeridas para ganarse su camino al liderazgo. También debe haber acuerdo en
la prioridad de descentralizar el ministerio; el cuidado pastoral, la evangelización, la administración y la
creatividad para ganar la comunidad. Otras áreas críticas de acuerdo son el papel del pastor principal, la
planta de personal profesional y el consejo de ancianos. ¿Creen en la plantación de iglesias, en dar el
diezmo del ingreso de la iglesia para las misiones? Estas y muchas más peculiaridades que conforman
la personalidad de la iglesia local deberían ser cubiertas.

Nunca despliegue los trabajadores sin una pureza filosófica. ¿Por qué? Porqué usted no multiplicará
lo que quiere. Si usted dispara un misil a la luna, un grado de desviación en el punto de origen parece no
importar mucho. Pero al acercarse a la luna, ese grado se ha convertido en cientos de miles. Si deseamos
reproducir discípulos y formar cristianos e iglesias saludables que se reproduzcan y multipliquen, el
liderazgo tiene que ser filosóficamente puro.

EL SEGUIMIENTO

No es posible hacer discípulos sin seguimiento. Creer lo contrario es como creer que usted puede
criar hijos sin disciplina, manejar una compañía sin reglas o liderar un ejército sin autoridad. El
seguimiento es a la Gran Comisión lo que los rieles al tren. Sin rieles, un tren con suficiente poder se
saldrá de la vía. La energía del tren será malgastada y de hecho, funcionará contra la voluntad de quienes
lo manejan. Los rieles proporcionan un medio para que el vasto poder de la máquina sea usado de manera
apropiada. Tanto deseo y creatividad se pierden para la causa de Cristo porque nadie los aprovecha. Sin
dirección ni reglas, la iglesia deja de avanzar porque cada persona sigue su propio camino, haciendo su
propia voluntad. La liberalidad casi nunca funciona.

¿POR QUÉ ES NECESARIO EL SEGUIMIENTO?

ES UN MEDIO PARA EL CONTROL DE CALIDAD.


~ 156 ~

El seguimiento provee al individuo y a la iglesia la disciplina y apoyo necesarios para alcanzar


piadosamente todos los objetivos y los medios para canalizar el deseo personal de alcanzar los objetivos
que Dios ha puesto delante de él. Jesús complementó el mandamiento de "...Hagan discípulos..." con
"...enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes..." (Mateo 28:19-20).

Enseñar a obedecer significa mucho más que decirles a las personas lo que tienen que obedecer.
Significa proveer del coraje, la disciplina, el apoyo y el entrenamiento vitales para un prolongado
desarrollo espiritual. Su propósito es promover el crecimiento espiritual, mantener la piedad en el
cuerpo y liberar a este último de personas contaminadas y destructivas, que traen vergüenza al nombre
de Cristo (1 Timoteo 5:15-13; Tito 5:10).

El seguimiento es necesario porque los cristianos son obstinados. "Todos andábamos perdidos, como
ovejas; cada uno seguía su propio camino" (Isaías 53:6). Los cristianos no trabajarán juntos como equipo
sin autoridad. Adiciónele a la naturaleza humana la influencia de una sociedad rebelde y obtiene dos
poderosas fuerzas militando contra la autoridad.

Chuck Swindoll describe la cultura moderna:

“Ni aún el Presidente de nuestra nación tiene la influencia que una vez tuvo. La nuestra
es una sociedad desafiante, que se resiste, se desquita y está lista para responder a la
menor provocación. En vez del obediente Hombre del Minuto que representa nuestra
imagen nacional, una nueva estatua con un labio superior levantado, una boca abierta
gritando obscenidades y ambos puños al aire, podrían describir mejor nuestros tiempos.
El desafío, la resistencia, la violencia y la venganza, son ahora nuestro "estilo".

El pastor hacedor de discípulos sabe que está nadando contra la corriente. Él comprende que no
puede hacer discípulos sin seguimiento y que perderá su tiempo a menos que las personas aprendan a
obedecer a Dios. No existe discipulado sin obediencia y no hay una verdadera obediencia sin una
sumisión a la autoridad. La sumisión a la autoridad es una prueba de la sumisión a Dios.

Un equipo de fútbol cuyos miembros no quieren escuchar al entrenador y aprender las jugadas, ni
trabajar duro para perfeccionar su juego, perderá. Una iglesia que no quiere seguir a sus líderes y
~ 157 ~

aprender las verdades fundamentales de la fe cristiana, ni practicar estos principios, fracasará también.
Debe haber disciplina; la gente se disciplina a sí misma solo con el ánimo y la inspiración de otros. Ellos
se humillan a sí mismos y se someten a las reglas de la congregación; ellos someten sus metas
personales a objetivos más grandes; el resultado es un gran gozo en el cuerpo de Cristo.

El cuerpo debería trabajar unido como una orquesta sinfónica. La palabra empleada por Pablo en 1
Corintios se deriva de la misma raíz usada para sinfonía. “Así Dios ha dispuesto los miembros de nuestro
cuerpo...” (1 Corintios 12:24, itálicas agregadas). Para conseguir el producto deseado, los miembros de
la orquesta deben compartir un deseo común para alcanzar el gran objetivo y seguir las directrices con
gran disciplina.

El pastor se compromete a sí mismo a enseñar a los discípulos a obedecer a Cristo. El seguimiento


es un ingrediente necesario de la enseñanza y la humildad es necesaria para la sumisión (1 Pedro 5:5-
6). Si las personas no están dispuestas a humillarse a sí mismas delante de Dios y de sus imperfectos
líderes designados en la iglesia, simplemente no serán discípulos y la Gran Comisión estará perdida.

Una de las más grandes paradojas de la iglesia ha sido el descuido de los mandamientos bíblicos de
practicar la selectividad y el seguimiento. No hay tarea más grande asignada al pastor. Convencer a los
cristianos de hoy de que el liderazgo debe ser ganado y que todos los miembros son responsables ante
la autoridad de la iglesia local es igual a cualquier otra tarea que exista. Pero el pastor hacedor de
discípulos se entrega a sí mismo a enseñar estas importantes verdades. Ellos deben gobernar la iglesia
o la labor de hacer discípulos se diluye y la calidad del producto de la iglesia se reduce al común
denominador más bajo. El seguimiento asegura el control de calidad.

FACILITA EL LIDERAZGO.

He escuchado algunos grandes sermones acerca de la responsabilidad personal hacia Dios. Un


día estaré delante de Cristo, y Él evaluará mis obras. En 1 Corintios, Pablo compara las obras hechas
por los motivos correctos con el oro, la plata y las piedras preciosas. Las obras realizadas por motivos
egoístas, él las compara con madera, heno y paja. Cuando los inquisidores ojos de Dios penetren las
profundas razones de tales obras, el fuego de Su juicio refinará o destruirá el trabajo de nuestra vida (1
Corintios 3:10-15).
~ 158 ~

La idea de que Él nos pedirá cuenta

de cada palabra y acto no parece

preocupar a muchos creyentes.

Uno de los momentos más conmovedores de la iglesia es cuando el predicador ha dado un sentido
mensaje que hace que nuestra vida cuente. Él entonces susurra esas palabras que los cristianos han
escuchado durante mucho tiempo: "Bien hecho, mi buen y fiel servidor." El auditorio se llena con los Amén
y otras afirmaciones de este importante objetivo y momento en la vida cristiana. Siempre me ha parecido
interesante saber cómo acogen los cristianos la idea de que un día le responderán a Dios. La idea de que
Él nos pedirá cuenta de cada palabra y acto no parece preocupar a muchos creyentes. Encuentro esta
extraña paradoja: que los mismos cristianos que aceptan el seguimiento, el cual tiene repercusiones
eternas, se oponen duramente a aplicarlo en la iglesia. ¿Por qué?

De frente, la respuesta parecería obvia, Aceptaré la autoridad del Omnisciente y Todopoderoso, sólo
Dios, pero no tengo intenciones de hacer lo que el Anciano dice. Esta clase de pensamiento revela dos
defectos. El primero es orgullo: Aceptaré la autoridad de Dios, pero no la del hombre. Por el momento
vamos a olvidarnos de cuan inconsistente es esto. No mencionemos a la policía, a la administración de
impuestos o al gobierno. Los cristianos se caracterizan por servir a Dios de labios para afuera y no con
sinceridad. Como dice la máxima: "Las personas están dispuestas a darle crédito a Dios, pero no el
efectivo." En tanto el seguimiento sea algo del futuro y esté suspendido en el espacio, lo aceptaré. Pero
si de hecho empieza a interferir con mi vida personal, olvídelo.

Esto nos devuelve al tema de enseñar a las personas a obedecer. Si el miembro de la iglesia sólo
aceptara un seguimiento futurista y postrero, ¿cómo puede enseñársele a mantener su compromiso
delante de Dios? ¿Cómo puede aprender la importancia de comprometerse con un grupo pequeño?
¿Sobre qué bases puede el líder de un grupo pequeño acercarse a ellos y animarlos para que hagan
lo correcto cuando él se resiste?
~ 159 ~

Francamente, hay poca esperanza para alguien que no acepte la autoridad de la iglesia local. No
existen fundamentos para guiarlo. Él responderá cuando quiera y como quiera; vivirá una vida llena de
espejismos que lo alejarán de lo mejor de Dios y de sufrimiento innecesario, por no aceptar la
protección de sus hermanos y hermanas en Cristo. Algunos sufrimientos son necesarios, pero una gran
cantidad de ellos son consecuencia directa de su resistencia a la autoridad de la iglesia en su vida.

Quien no acepta la autoridad de la iglesia local tiene un segundo defecto: cree que hay una
diferencia entre la autoridad de Dios y la de la iglesia local. Hay algunas distinciones importantes entre
Dios y Sus líderes. La autoridad de Dios es perfecta y los líderes de Dios son imperfectos. Dios no
comete errores, pero los líderes de Dios sí. El juicio de Dios es perfecto; los juicios de Sus líderes son
imperfectos. A pesar de la falibilidad de los líderes de la iglesia, su autoridad viene de Dios, y
desobedecer, resistir o negarse a ella, es rebelarse contra Dios.

El mismo principio se aplica a los líderes tanto en la iglesia como en otras esferas: "Todos deben
someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que
existen fueron establecidas por Él. Por lo tanto, todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo
que Dios ha instituido. Los que así proceden recibirán castigo" (Romanos 13:1 -2).

La enseñanza del anterior pasaje, bien aceptada, es que en la sociedad secular el cristiano debe
someterse a toda autoridad, a menos que esa autoridad lo lleve a desobedecer la ley de Dios. Si el
Concejo de la ciudad dice que los cristianos no pueden orar, ellos entonces deben desobedecer al
Concejo de la ciudad. Si la administración de impuestos dice que la iglesia no puede orar contra el aborto
y mantener su estatus tributario, la iglesia debe ignorar a la administración y asumir sus consecuencias.
El otro tema en el texto es que toda autoridad viene de Dios. Esto no parece molestar al pueblo cristiano,
pues se aplica a autoridades seculares tales como oficiales de policía y alcaldes no cristianos. ¿No aplica
acaso esto a la iglesia también? Claro que sí. Si los líderes de la iglesia les piden a los cristianos que
violen la ley de Dios, los cristianos deben rechazar su liderazgo. De otra forma, son responsables de
seguir el liderazgo de la iglesia.

Los líderes de la iglesia local no son perfectos y eso a veces es terrible. En algunos casos, su liderazgo
debería ser rechazado. Cuando los líderes se apartan de los claros lineamientos bíblicos en lo moral o
doctrinal, ellos deben ser puestos bajo seguimiento. Si se prueba que han fallado en sus
~ 160 ~

responsabilidades de liderazgo, deben ser reprendidos y aún removidos si es necesario (1 Timoteo 5:17-
21).

Consideremos dos aspectos del sometimiento a la autoridad. El primero, que la autoridad es de Dios y
rebelarse contra ella es rebelarse contra Dios. La segunda, Dios me quiere ver humilde. Él se opone al
orgulloso, pero da gracia al humilde. La humildad hace posible que yo viva bajo la protección de Su
autoridad; esto me permite aprender y un día me hará un mucho mejor líder. Con estos aspectos como
telón de fondo, el siguiente paso es mirar más claramente el mandamiento de que los cristianos
obedezcan a los líderes. Esto nos dirá por qué los líderes necesitan seguimiento para poder liderar:
"Obedezcan a sus dirigentes y sométanse a ellos, pues cuidan de ustedes como quienes tienen que
rendir cuentas. Obedézcanlos a fin de que ellos cumplan su tarea con alegría y sin quejarse, pues el
quejarse no les trae ningún provecho" (Hebreos 13:17).

El asunto no es cómo los líderes de la iglesia llegaron a ser líderes. Tal vez el único comentario
relacionado es que si los líderes deben ser seguidos, su selección debe ser hecha cuidadosamente. La
iglesia debe tener un criterio objetivo y conveniente de medición. El proceso de selección es crítico para
la calidad del liderazgo.

Se espera que los líderes den dirección; los demás son exhortados a seguir su dirección. La
obediencia y la sumisión son las dos caras de la misma moneda. Como miembro de una iglesia obedezco
y me someto a su autoridad; no a su experiencia, a sus dones o a su personalidad, sino su posición. El
asunto no es quiénes son los líderes, sino lo que ellos representan en mi vida.

A cambio de su protección, yo los obedezco. La obediencia es la sumisión plena. Obedezco


específicamente porque he decidido someterme totalmente a la autoridad. La obediencia implica que a
veces el conflicto entre mi voluntad y un compromiso mayor será inevitable. Si no hubiera conflicto, la
obediencia sería un punto debatible. Hay beneficios tanto para los líderes como para sus seguidores
cuando el seguimiento funciona.

PROTEGE LA CONGREGACIÓN.

Los líderes deben supervisarlo a usted. Esto muchas veces se entiende de una manera negativa.
Muchos han tenido malas experiencias con el seguimiento. Esto se ejerce desde el Consejo de la iglesia
~ 161 ~

sobre quienes han hecho algo equivocado. A veces la disciplina de la iglesia es importante. Sin embargo,
mantener la supervisión sobre usted, es algo mucho más amplio y tiene un tono positivo y más que
corregirlo cuando hace algo mal, busca ayudarlo a hacer el bien. El pastor hacedor de discípulos y sus
líderes, están dedicados a ayudar a las personas enseñándoles a vivir y a llevar a cabo el ministerio en
forma correcta. Esta es la razón por la cual establecer valores colectivos es tan importante para el éxito
de los líderes. Los líderes deben establecer el curso, asumir la autoridad que se les ha delegado y guiar
a la iglesia hacia los valores y objetivos acordados.

Recuerde que pastorear es ayudar a las personas a hacer lo que no quieren para que así puedan
llegar a ser lo que Dios quiere que sean. Esto significa que los líderes necesitan libertad para liderar y
deben tener la autoridad para conseguir que las personas los sigan. De otra forma, la obediencia y la
sumisión no serán más que retórica.

Lo que yo recibo al someterme y obedecer es dirección en el ministerio, ánimo y protección de mis


propios excesos. Yo también soy parte importante de un esfuerzo de equipo, pues los valores colectivos
y la sumisión a la autoridad están siendo practicados.

"Gozo es una profunda sensación de

bienestar, basada en saber que se es

obediente a Dios."

HACE DEL MINISTERIO UN GOZO.

El liderazgo puede ser y con frecuencia es una tarea miserable. Ha destruido la visión y vitalidad de
muchas personas. Tal como lo indica el texto, se convierte en una carga y el problema de ello tiene que
ver con la membresía en general. Los líderes y los seguidores comparten igualmente la responsabilidad
en el éxito del liderazgo, pero los seguidores tienden a dejar todo el peso del éxito o del fracaso de la
institución a los líderes. Si los líderes deben ser exitosos, parte del trabajo preliminar es lograr el acuerdo
de los seguidores a someterse a su liderazgo y obedecerlo. El seguimiento es necesario para que el
liderazgo funcione y Hebreo 13:17 ordena obedecerlos porque no hacerlo "... no les trae ningún
provecho”. Hay excesos tanto en los líderes como en sus seguidores. Pero si nos vemos forzados a
escoger dónde existen los mayores excesos y se genere el dolor más grande, los seguidores ganan.
~ 162 ~

Muchos de los problemas diarios de la iglesia local moderna, provienen de la negativa de la mayoría de
los miembros a someterse y obedecer a sus líderes.

Algunas congregaciones tratar con suspicacia los motivos y decisiones de sus líderes viéndolos como
un atesorado valor corporativo, pero seguir el liderazgo sin enfrentarlo es considerado irresponsable.
Históricamente estas congregaciones desafían todas las ideas y programas sugeridos por sus líderes;
sus reuniones ejecutivas avergüenzan el nombre de Cristo, involucrando riñas, juegos de poder político
y peticiones. Las Reglas del Orden de Roberts, tienen más influencia que la Escritura.

Las causas de raíz son múltiples, pero en su centro, tal iglesia tendría una falta de confianza y
seguridad en el liderazgo, lo cual ocurre porque la congregación no ha sido enseñada en los beneficios
que se obtienen de seguir un buen liderazgo. Generalmente ellos no tienen un buen liderazgo porque no
lo valoran. Si usted no lo hace, no le dará prioridad al entrenamiento de los líderes o a mantener
estándares altos para quienes serán líderes. Tampoco tendrá un buen proceso de selección. Cuando la
gente entiende la importancia del liderazgo y los rigores del entrenamiento que los líderes deben seguir,
habrá más disposición a seguirlos. Cuando los estándares, la confianza, el entrenamiento y los procesos
de selección fallan, los seguidores se encargarán de que los líderes lamenten dirigir.

El escritor de la carta a los Hebreos dice que una atmósfera de sospecha no será de provecho para
los seguidores. Esto significa que mucho de lo que nuestro buen Dios desea hacer entre tales grupos
será negado. Si la congregación no sigue ni somete sus agendas personales a la agenda de la iglesia,
reducirá todas las decisiones a su mínimo común denominador.

La clase de atmósfera es similar a preguntarle a un grupo de niños qué les gustaría hacer: "¿Les
gustaría ir al colegio, presentar exámenes, mejorar sus modales y hacer sus deberes, o, preferirían más
bien jugar todo el día, comer dulces y hacer lo que les plazca?" ¿Qué decisión tomarían los niños? La
respuesta es obvia. Francamente, muchas congregaciones no son capaces de decidir lo que es bueno
para su vida espiritual. Ellas son ovejas; necesitan seguir al pastor. El resultado triste es que la iglesia es
menos de lo que debería ser porque los seguidores han comprometido el deseo de Dios. Esa es la razón
por la cual el escritor dice que resistir el liderazgo no es bueno para los seguidores. El principio es claro:
A los líderes les debe ser dada la autoridad para liderar y así la iglesia se vuelva más efectiva. Si no, los
líderes se llenarán de dolor y los seguidores se negarán a sí mismos lo que ellos necesitan y quieren. No
seguir a los líderes es la peor clase de auto-traición.
~ 163 ~

Cuando el escritor de Hebreos establece que los seguidores obedientes llenan de gozo el trabajo de
los líderes, ese gozo se extiende a la congregación. Gozo no es felicidad. La felicidad se deriva de la
casualidad, la cual está relacionada con la circunstancia. Cuando las circunstancias son buenas, estoy
feliz; pero cuando son malas, estoy triste. Este texto enseña que habrá mejores circunstancias y menos
dolor si estos mandamientos son obedecidos. Pero el gozo se experimenta independientemente de las
circunstancias. Gozo es una profunda sensación de bienestar, basada en saber que se es obediente a
Dios.

Que los líderes estén gozosos no significa que todo sea fácil. De hecho, los líderes pueden sentirse
muy infelices, pero experimentar un gran gozo. Jesús tuvo gozo al ir a la cruz. Muchos cristianos han
dado con gozo sus vidas a Cristo aún en medio de una extrema tortura física. El gozo viene de saber que
sus vidas cuentan, que están progresando y que han complacido a Dios con sus acciones.

El gozo llega a los líderes cuando ven sus esfuerzos recompensados. Aunque sea difícil y los
obstáculos muchos, si pueden dirigir la congregación a trabajar con ellos, ellos estarán gozosos de liderar
y la congregación sentirá gozo al seguirlos. Esta es la forma como se construye la confianza: los líderes
dirigen con responsabilidad, los seguidores se someten ellos mismos a una agenda superior. Esta clase
de equipo de trabajo es efectivo y edifica la equidad entre líderes y seguidores.

Una iglesia debe empezar en alguna parte. Un buen liderazgo y una buena comunidad de seguidores
se desarrollan durante un período de varios años. El punto inicial es la fe. Los líderes son seleccionados
y se les da autoridad para liderar. Las personas siguen por fe; en efecto, ellos dicen: "Pensamos que
usted puede liderarnos; esta es su autoridad, respeto y honor para perder, no para ganar. En otras
palabras, le daremos toda la oportunidad de que tenga éxito; le permitiremos que cometa errores; y con
excepción de alguna falta doctrinal o moral grave, intentaremos seguirle. Ese es el fundamento necesario
sobre el cual edificar. Si alguien no puede seguir la posición congregacional acordada con respeto y honor
sobre los líderes señalados, debería buscar otra iglesia donde pueda someterse. Si insiste en permanecer
en la iglesia pero en rebeldía, debe ser disciplinado.

AYUDA A LA GENTE A MANTENER SUS COMPROMISOS CON DIOS.

La gente no puede mantener sus compromisos con Cristo de manera aislada. Se requiere de mucha
ayuda para que una persona mantenga una vida de compromiso con Cristo. Durante todo el ciclo de la
vida, casi que toda persona necesitará de alguna clase de ayuda. Hay varias formas de categorizar esta
~ 164 ~

ayuda, y la que yo he escogido se encuentra en 1 Tesalonicenses 5:14: "les rogamos que amonesten a
los holgazanes, estimulen a los desanimados, ayuden a los débiles y sean pacientes con todos."

Aquí se encuentra todo el trabajo de seguimiento. Tres categorías principales: advertir, animar y
ayudar, entre tres distintos grupos de necesidad: el ocioso, el tímido y el débil.

Primero que todo, este magno cuadro del ministerio despeja el mito de que el seguimiento produce
un "cristianismo prisionero," donde se pierde la privacidad, la libertad para escoger y el derecho de
cuestionar, y, de que su propósito es controlar a las personas y no ayudarlas. Este mito ha hecho el
trabajo de los líderes mucho más difícil. Al considerar los detalles de este versículo, espero que
entendamos no sólo las categorías de ayuda, sino también el espíritu detrás del seguimiento.

ADVIERTA AL OCIOSO. Esta categoría es legión. Su etiqueta es el ocio. La palabra griega es un


término militar que significa "estar fuera de rango o en desorden." El ejército está marchando en una
dirección y quienes están fuera de rango van por su propio camino. En este caso, esto se aplica a aquellos
que por rebeldía o negligencia, no están cumpliendo su deber con Cristo o Su iglesia.

Los líderes deben tomar este grupo y advertirles sobre su condición. La palabra traducida como
"advertir" es noutheto, cuyo significado es "amonestar verbalmente a quien está en error." Esta es una
palabra muy directa y fuerte. Algunos significados secundarios de noutheto indican que el confrontador
identifica el error y luego exhorta al violador a una acción correctiva específica. Noutheto es usada por
Pablo para instruir (Romanos 15:14), amonestar (Colosenses 1:28) y advertir (Hechos 20:31). Esta acción
es realizada cuando algo ha sido claramente erróneo. La traducción de la Nueva Versión Internacional
en este caso es un poco débil debido a que el insubordinado es cualquier cosa pero holgazán. Las dos
categorías de la gente que necesita ayuda son los rebeldes y los negligentes.

ADVIERTA AL REBELDE. Amonestar al rebelde es un trabajo desagradable que la mayoría de los


líderes evitan. Ellos lo consideran una causa perdida y generalmente están en lo correcto. Pierden en la
percepción congregacional porque el confrontador difama al líder y juega al mártir. Siendo este un
rebelde, amargado, vengativo o todas las tres, también está perdido. Pierden con la congregación y con
el confrontando... Una situación muy desventajosa. Las razones para creer que es una situación
desventajosa son tres.
~ 165 ~

Primero, existe debido a la carencia de una experiencia positiva respecto a la confrontación. Ya que
una exhortación simple y honesta del rebelde es rara, pocos entienden sus beneficios. Muchos líderes no
soportan el dolor, la ira congregacional y la pérdida potencial de las familias de la iglesia. Este no es un
libro acerca de la confrontación ni un gran estudio al respecto. Pero hay beneficios si la confrontación se
conduce apropiadamente. El hecho de que no haya sido practicada ampliamente o bien entendida es
debido a la falta de un fundamento sobre el cual su práctica puede ser exitosa. Las siguientes dos razones
dirán por qué.

Segundo, la confrontación no es comúnmente practicada debido a la falta de respeto a la autoridad


en la iglesia local. Esto ya ha sido discutido anteriormente. Los beneficios de la confrontación no pueden
ser alcanzados por el cuerpo de una iglesia hasta que ellos estén dispuestos a respetar la autoridad
(Hebreos 13:17). Ellos deben confiar en sus líderes y entender la confrontación, la amonestación y la
disciplina, como la manera en que ellos les ayudan a mantener su compromiso con Dios. El seguimiento
no tiene valor a menos que actúe sobre la rebelión. La confrontación restaura al rebelde arrepentido y
libra a la iglesia del rebelde sin arrepentimiento (Tito 3:10). Para la iglesia se vuelve una situación
ventajosa.

La tercera razón por la cual la confrontación no es muy apreciada es que ha sido practicada fuera de
las relaciones. Muy frecuentemente un cristiano bien intencionado confronta audazmente a otro,
diciéndole qué ha hecho mal y cómo puede hacerlo correctamente. Aún si el confrontador está en lo
correcto, si no tiene una relación significativa sólida, el confrontado no asumirá bien las sugerencias.

Las exhortaciones de Pablo asumen que tanto el que confronta como el confrontado están
comprometidos con el cuerpo y el uno al otro. Si un extraño o incluso un conocido casual me confrontan
acerca de una debilidad en mi vida, yo me enfadaré. Pero si sé que la persona me ama y piensa en lo
mejor para mí, lo escucharé. La diferencia está en la actitud y en la relación. No quiero decir que una
persona rebelde o indisciplinada deba ser ignorada si nadie lo conoce. Sin embargo, en la mayoría de los
casos, los líderes pueden encontrar la persona correcta con alguna clase de relación que le permita
confrontar a una persona.

La exhortación de Pablo a Timoteo fue edificar sobre una relación de amor significativa (Filipenses
2:19-24). Si la membresía general de la iglesia apreciara los beneficios de la confrontación, mucho de
esto podría hacerse de "igual a igual." La Escritura es clara acerca de los beneficios del sistema de "igual
~ 166 ~

a igual" (Proverbios 27:17; Eclesiastés 4:9-11; Gálatas 6:1; Colosenses 1:28, 29). Confrontar al rebelde
y al indisciplinado es un trabajo duro. Incluso a quienes entienden sus beneficios no les gusta, pero como
con una cirugía, la cita al dentista y los formularios para el pago de impuestos, es necesario para la iglesia.
Ahora vamos a movernos al otro grupo que necesita confrontación o advertencia.

ADVIERTA AL NEGLIGENTE. Confrontar al rebelde es personal y muy peligroso tanto para el que
confronta como para el confrontado. Advertir al negligente es una parte normal de la vida de la iglesia
que es impersonal y sin amenazas. Mientras la confrontación es uno a uno, la advertencia al negligente
es una experiencia de grupo. Corregir a una persona es algo inesperado e invasivo, pero se espera que
un apático sea exhortado. Los cristianos han sido formados sobre la base de la fuerte exhortación pública.
El que va a la iglesia espera que en términos generales se le diga que no está viviendo de acuerdo a las
expectativas, que necesita dar más, trabajar más duro y vivir mejor. La mayoría no se ofende porque no
están siendo individualizados.

No descarte los beneficios de la predicación confrontante. Mucho de la vida de un cristiano ha


mejorado por su respuesta a una fuerte exhortación. Pablo abogó por una predicación con presión:
"Predica la Palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha
paciencia, sin dejar de enseñar" (2 Timoteo 4:2). Parte de la naturaleza humana es la necesidad de
escuchar la misma cosa una y otra vez. La exhortación y el deseo de servir se insertarán con esperanza
en el corazón del creyente. Una dosis constante de este tipo de sermón no es aconsejable, pero usada
con precaución y mucho cálculo, puede llevar a resultados maravillosos. El pastor hacedor de discípulos
no posee una mejor herramienta para ayudar a la gente a mantener sus compromisos con Dios.

Ayudar a las personas a caminar con Dios requiere de fuertes advertencias. El indisciplinado, el
rebelde y el desobediente, deben ser confrontados. El verdadero cuidado implica la confrontación.
Confrontar la indisciplina restaura al arrepentido y libra a la iglesia de los inclinados a la desobediencia.

El ocioso y el apático deben ser continuamente llamados a la acción. Esto también es una muestra de
amor de los líderes cuando insisten en que cada miembro participe del ministerio. Si el seguimiento
funciona, debe incluir las fuertes advertencias hechas por Pablo. Esto es lo que significa enseñarle a la
gente a obedecer.
~ 167 ~

ANIME AL TÍMIDO. Las palabras empleadas aquí especifican la acción y enriquecen el


entendimiento. La palabra traducida por "animar," paramuthia, significa "animar, consolar, hablar de
cerca." La palabra traducida por "tímido," oligophuchos, significa "preocupado, desanimado, temeroso."

El seguimiento tiene muchas caras, y esta ha estado escondida de la percepción pública. Advertir al
indisciplinado y animar al tímido no son considerados una responsabilidad única del seguimiento. Las
personas dejan de caminar con Dios por muchas razones. El miedo, la preocupación y el desánimo, son
de hecho las grandes culpables. Son muchos más los cristianos que dudan que los rebeldes de "puño
levantado." Todas las personas son vulnerables a esta tríada. En tales casos, la gente necesita el apoyo
animante de otros cristianos.

Esto da un balance al cuidado del cuerpo por el liderazgo. Los líderes prueban su amor al confrontar
al desobediente, llamar al apático a la acción y apoyar a los que se están consumiendo en el desorden
emocional. Lo atractivo de tal labor es que casi no involucra la confrontación. La congregaciones están
de acuerdo en que apoyar al desanimado es importante para una iglesia amorosa y solidaria. Otro
aspecto atractivo es que muchas más personas están calificadas y dispuestas a animar más que a
confrontar. El pastor hacedor de discípulos enseña que la confrontación y el ánimo son lados diferentes
de la misma moneda. Ambos son partes de un paquete necesario del ministerio que enseña a las
personas a obedecer.

AYUDE AL DÉBIL. Esto representa una categoría distinta. Los fuertes pueden estar desanimados,
temerosos, y, a veces preocupados. Pero ellos no serían catalogados como débiles o incapaces de
ayudarse a sí mismos. Una vez más, el significado de la palabra nos ayuda a clasificarla. La palabra
traducida por "ayudar", antecho, significa, "aferrarse a, ayudar, interesarse en." Y la palabra traducida por
"débil", asthenes, significa, "sin fuerza, estar enfermo."

Otra dimensión del seguimiento es el interés en quienes no pueden ayudarse a sí mismos. Ya sea que
la debilidad sea emocional o física, la iglesia debe asumir un papel mayor en el apoyo a quienes no
pueden sostenerse por sí mismos. Esto funciona en ambas direcciones. El liderazgo llama al cuerpo a
ser responsable en apoyar a sus miembros más débiles.

La forma opuesta es que al ser ayudada la persona, usted siente un amor y un sentido de obligación
con el cuerpo que lo impulsará a usted cuando esté bien. Los seres humanos normales, cuidados durante
sus tiempos de necesidad, se sienten motivados a ser parte de ese ministerio. Puede ser un evento que
~ 168 ~

cambie su vida. Estar sin ayuda y débil puede motivar a una persona a ministrar de formas que ningún
sermón o exhortación podrían. De hecho, Dios usa la enfermedad y la tragedia para Su propósito.
Encuentro interesante que el rebelde o el ocioso, que nunca respondería a la confrontación o las
advertencias, cambiará después de una crisis. Cuando el pueblo de Dios consigue la ayuda que necesita,
ven la mano de Dios en otros; ellos experimentan el poder de Dios; y por primera vez la iglesia tiene
sentido.

Incluso otro beneficio es el sentimiento general de amor que siente el cuerpo cuando los miembros
más débiles son cuidados. Esto produce una confianza en que los líderes y la gente los cuidan. Cada
uno sabe que si fuera él, el mismo tierno cuidado le habría sido dado. Esto tiene un efecto velcro sobre
el cuerpo; la gente los rodea.

Los tres actos ordenados del seguimiento son como los de un padre amoroso que rodea con sus
brazos a sus hijos. Los brazos proporcionan la fuerza para advertir, proteger y disciplinar; brindan el
apoyo, el ánimo y la capacidad de levantarnos cuando caemos. Dan el cuidado constante que es
necesario para sostenernos cuando no lo podemos hacer por nosotros mismos. Los brazos nos sostienen,
protegen y dirigen. Eso es el seguimiento y sin él, la iglesia es seriamente dañada y los líderes no tendrían
un medio para enseñarle a la gente a caminar con Dios.

HACER DISCÍPULOS Y GRUPOS PEQUEÑOS

Hay tres formas básicas para hacer discípulos: el grupo grande, el grupo pequeño y uno a uno. La
herramienta principal del grupo grande es dirigirse al público. Dramas, películas, música y la palabra
hablada, son canales efectivos que pueden comunicar poderosamente.

La mayor debilidad del grupo grande es que sólo sirve para decirles a las personas qué necesitan
creer y por qué deben hacerlo. Le falta el toque personal, la afinación correcta. El comunicador del grupo
grande dispara un arma de fuego: él riega los principios y estos caen donde pueden. Este es un primer e
importante paso para hacer discípulos, pero sólo es el comienzo.

Uno a uno proporciona una muy buena "afinación," pero es dema siado e insuficiente el
tiempo que una persona debe dedicar. Uno a uno es importante para el proceso del
discipulado, pero cuando se considera el método principal para hacer discípulos conduce
~ 169 ~

al desperdicio, llevan do al hacedor de discípulos a pasar tiempo improductivo con


muchos que no son candidatos válidos.

Digamos que quiero encontrar a diez personas entre un grupo de quinientas para
vender mi producto. Podría pasar tiempo entrevistando a todos los quinientos y encontrar
los diez, pero el tiempo requerido sería demasiado. Sería mucho mejor si le hablara al
grupo entero y les explicara los requerimientos, metas y objetivos del prod ucto y los
vendedores, y luego, pedirle a los interesados asistir a una entrevista.

El escenario anterior estaría bien si estuviera visitando una ciudad o una universidad
por dos o tres días. Este sería el mejor uso de mi tiempo bajo esas circunstancias. P ero
existe un serio vínculo faltan te sin el cual mi selección de los diez mejores sería
sospechosa. Si tuviera más tiempo y la iglesia lo tiene, pondría en su lugar aquel vínculo
faltarte que me asegu raría que obtendría los diez mejor es vendedores. El vín culo faltante
es el grupo pequeño, conformado entre tres y catorce personas. El grupo pequeño es el
canal más efectivo que existe para hacer dis cípulos en forma global.

EL GRUPO PEQUEÑO ES EL EJEMPLO DE JESÚS

Jesús demostró la superioridad del grupo pequeño para el entrenamiento. Él ministró a las multitudes
con muchas de Sus enseñanzas: la alimentación de los cinco mil, el Sermón del Monte, las parábolas
acerca del reino de Dios, las enseñanzas respecto al discipulado, etc. Todas fueron hechas delante de
grandes grupos. Jesús también invirtió gran cantidad de tiempo en el trabajo uno a uno. Sólo en el
evangelio de Juan se describen cerca de veinticinco entrevistas personales. Su ministerio incluyó tanto
grupos grandes como el trabajo uno a uno.

En diferentes épocas y fases de Su ministerio, los seguidores de Jesús se contaban de 500, 120, 70,
y los 12. Pero cuando se trataba de entrenamiento, Jesús escogió el grupo pequeño como Su método
principal. Haber escogido a los doce "para estar con Él" es prueba.

Nadie puede "estar con" treinta, cincuenta, o aun veinticinco; el número debe brindar la variedad
suficiente que lo haga interesante y lo suficientemente pequeño para que no hayan espectadores. Jesús
escogió doce por razones de funcionamiento. Él planeó hacer un gran trabajo de entrenamiento; doce
eran más que suficiente. Desde el grupo pequeño como centro de entrenamiento, Jesús ministró a las
~ 170 ~

multitudes y también lo hizo uno a uno. El grupo pequeño le dio a Jesús la plataforma apropiada para
continuar ministrando a las masas y a los que se acercaron a Él en forma personal, sin sacrificar toda la
importancia del entrenamiento de Sus hombres.

EL GRUPO PEQUEÑO PROPORCIONA EL ADECUADO FLUIR DEL MINISTERIO

El ministerio efectivo de grupo requiere de tres canales: El grupo grande, usado para inspirar, motivar
e interesar a las personas en Cristo y su obra; allí se les puede enseñar a las personas el "qué y el por
qué," pero luego su efectividad se frena. Ya que la verdadera enseñanza y entrenamiento de las personas
requiere más, emplee otro canal para hacerlo. El pequeño grupo lleva a las personas al siguiente paso
lógico. Si el grupo grande interesa a las personas al decirles el qué y el por qué, el grupo pequeño los
entrena mostrándoles cómo y haciéndolo con ellos. El siguiente vínculo en el proceso de discipulado no
es la perfecta afinación uno a uno, sino con la gente que ya está sólida en lo básico. Jesús esperó hasta
que los doce estuvieran bien fundamentados antes de escogerlos para estar con Él y esperó cinco meses
más antes de comisionarlos al ministerio.

El grupo pequeño permite alcanzar el propósito. Si la gente fiel domina lo básico y mantienen sus
compromisos con Dios y con el grupo, entonces a ellos se les debería dar más atención personal. Cada
miembro del grupo debería recibir algo del trato uno a uno, algunos para ser corregidos, otros para tratar
con su debilidad o crisis. Pero tomar a alguien como aprendiz para asumir en el futuro el ministerio es
una decisión que debe ser tomada cuidadosamente después de que la persona ha sido probada en el
grupo pequeño. El fluir de las personas es como colocar todo el grupo en la cima del túnel. Sólo un
selecto grupo logrará pasar por el proceso de filtración del grupo pequeño y quienes lo hagan, son los
principales candidatos para el liderazgo. El Capítulo 9 incluirá los detalles prácticos de tal proceso.

EL GRUPO PEQUEÑO PROPORCIONA UN AMBIENTE CONTROLADO.

Enseñar a una persona a obedecer, exige alguna habilidad por parte del profesor para controlar el
ambiente de aprendizaje. Él debe ser capaz de medir el progreso del estudiante. Para hacer discípulos,
nada supera al grupo pequeño. Este posee todos los ingredientes necesarios para enseñarles
plenamente a las personas a obedecer, es decir, a hacer discípulos. Las áreas claves son el desarrollo
de habilidades, las relaciones, la responsabilidad y los proyectos de grupo de alcance.
~ 171 ~

DESARROLLO DE HABILIDADES

Las habilidades del ministerio unidas a los dones espirituales conducen a un cristiano efectivo. Los
cristianos necesitan las habilidades básicas de conocer las Escrituras, creer en la oración y comprenderla,
y los beneficios de compartir la vida con otros, y de comunicar el mensaje de Cristo. El ambiente
controlado del grupo pequeño puede enseñar y medir el desarrollo de estas habilidades. La clave para el
entrenamiento es la actitud y competencia del líder de grupo. Esta, por cierto, depende del entrenamiento
que haya recibido y su continuo desarrollo.

A los miembros del grupo se les enseña las habilidades básicas en el estudio de la Biblia, las cuales
son reforzadas al asignarles trabajos semanales, seguido de discusiones en grupo. Los pasos finales del
estudio de la Biblia enseñan el análisis de libros, el estudio inductivo y la investigación de temas más
difíciles. El objetivo es doble: que los miembros sean auto-suficientes y que entiendan los temas
principales de la Escritura.

Los miembros del grupo aprenden a orar y a ver cómo Dios responde las oraciones de todo el grupo
por un período de dos años. Esto demuestra la efectividad de la oración de una manera especial.

Otro aspecto importante del desarrollo de las habilidades es aprender cómo compartir la vida con
otros, ser abierto, a amar a otros de manera concreta y experimentar los beneficios de apoyar a otros.

La cuarta área del desarrollo de habilidades es el alcance, aprendiendo a decirles a otros sus propias
anécdotas, construyendo puentes con los no cristianos y aprendiendo a usar las herramientas
evangelísticas básicas. Esta es el área más difícil para la mayoría, pero a largo plazo, recibirán la
recompensa. Si los cristianos no se involucran satisfactoriamente en esta área, el estudio de la Biblia se
volverá académico, la oración aburrida y la relación con otros superficial, pues sin el alcance, la iglesia y
los cristianos habrán fallado.

ESCUDRIÑE LAS RELACIONES

Ya hemos considerado el seguimiento para el liderazgo. El pequeño grupo adiciona otra dimensión,
conocida a veces como presión de grupo. Normalmente este tema evoca imágenes negativas
relacionadas con la rebeldía de los adolescentes, pero empleada de forma apropiada, la presión de grupo
puede ser usada grandemente por Dios.
~ 172 ~

Ir y hacer discípulos requiere un entrenamiento que obliga a los miembros del grupo a esforzarse y
como resultado, habrá incomodidad, temor y tal vez, un fuerte deseo de huir de los deberes del grupo. El
líder hará su mejor esfuerzo a través de su influencia y autoridad, para ayudar a las personas a mantener
sus compromisos. Pero él no puede hacerlo solo y necesita la ayuda de los miembros del grupo para
mantener la línea y apoyar los valores colectivos. Los miembros del grupo se ayudan y animan unos a
otros generan la mayor forma de responsabilidad.

Si el compromiso ha sido plenamente explicado al grupo desde su comienzo, si cada miembro ha


firmado un pacto estableciendo que él mantendrá sus compromisos con Dios, consigo mismo y con los
demás miembros del grupo, el grupo mantendrá el acuerdo sobre los valores colectivos acordados. Por
lo tanto, el grupo incorpora la presión para ayudar a los miembros a salir de aprietos.

Esto es tremendamente provechoso para el crecimiento de una persona. Muchos tomarán mejor el
reproche y la corrección desde el grupo pequeño que de una figura de autoridad. Tales lazos no pueden
experimentarse en un grupo grande o uno a uno, es propiedad privada del grupo pequeño. Esto anima a
las personas a hacer el estudio de la Biblia, a pasar tiempo en oración, a memorizar las Escrituras, a
invitar a los no cristianos a una reunión de alcance, a venir al grupo cuando están cansados y quieren
estar en casa.

La gente crece en lo mundano, enfrentando muchas veces difíciles condiciones de vida. El


crecimiento espiritual es centímetro a centímetro, consistiendo en pequeñas batallas diarias en cuanto a
la memorización de la Escritura, el tiempo de oración, la lectura de la Biblia, la fiel asistencia a un grupo
o compartir su fe. Sin ayuda, la gente normal no puede sostener un prolongado crecimiento espiritual,
quedando a merced de un crecimiento desordenado y esporádico generado por crisis o eventos
especiales.

PROYECTOS DE ALCANCE

El entrenamiento de alcance en el grupo pequeño consiste en un ajuste de actitud y el desarrollo de


habilidades. El ajuste de actitud se desarrolla naturalmente en un período de dos años. La simple
presencia de la persona en la atmósfera controlada del grupo de discipulado cambia su perspectiva, la
cual necesita ser transformada porque el creyente está suficientemente afectado por la cultura como para
tener dos actitudes debilitantes.
~ 173 ~

La primera es que la religión es un asunto privado y sería irrespetuoso y molesto imponérsela a otros.
La segunda es que el cristiano debería permanecer apartado del mundo y no asociarse de ninguna
manera con un no creyente. Tristemente, el resultado es no tener contacto significativo alguno en clubes,
redes sociales o el vecindario. El cristiano promedio no tiene amigos no cristianos y por lo tanto, compartir
su fe es un caso de "comida congelada." A muchos no les gusta la venta directa; a muchos no les gusta
y temen el evangelismo confrontacional.

Muchos cristianos entran en el ambiente de la disciplina del grupo pequeño con la desventaja de no
creer que tengan el derecho de hablarles a otros y que si lo tuvieran, no tendrían a quien hablarle. La
genialidad del grupo pequeño es que suministra tanto el tiempo como el entrenamiento para desafiar y
luego cambiar estas actitudes. Los medios de cambio son dos: primero, enseñar la responsabilidad y
autoridad del cristiano para proclamar el mensaje de Cristo. Esto se hace a través del estudio de la Biblia,
la discusión y el debate entre los miembros del grupo.

Lo segundo que conduce a un ajuste de actitud es tanto un ajuste mental como el desarrollo de una
habilidad. Una de las razones por las que los cristianos sienten temor de evangelizar es por no saber
cómo hacerlo. El grupo pequeño los entrena para pensar en maneras diferentes y darles nuevas
habilidades. El entrenamiento se inicia con tareas sencillas enfocadas en otros. El primer paso es
pequeño pero significativo, porque desafía el egoísmo ciego que naturalmente entorpece el evangelismo.
Este primer paso es animar a otra persona. La presión de grupo funciona porque a ningún miembro del
grupo se le permite seguir al próximo proyecto hasta que todos hayan completado el primero.

La resistencia empieza casi inmediatamente. La combinación de la presión de grupo, la autoridad del


líder y el hecho de haber acordado hacer esto más adelante a través de un documento firmado, sirven
conjuntamente para motivar a la persona a arriesgarse. Las tareas de alcance entonces se dirigen a
escribir y memorizar la historia personal, para después narrarlas a los no cristianos. Ellos continúan
aprendiendo cómo usar varias herramientas evangelísticas, empezar y dirigir discusiones sobre temas
espirituales y cómo invitar a una persona a un evento evangelístico. Otras habilidades que deben ser
enseñadas son cómo tratar a la gente que viene a la iglesia, cómo hacer el seguimiento básico de un
nuevo cristiano, etc. Todas estas habilidades son básicas, pero revolucionan a la mayoría de cristianos.
Ellas equipan a las personas para alcanzar el mundo con seguridad y efectividad.
~ 174 ~

Otra dimensión adicional es cuando el grupo hace el alcance unido. El poder del grupo es que ellos
están en esto juntos, como un equipo; se hunden o salen a flote, como uno solo. Por lo tanto, cuando
planean el alcance, ellos definen el éxito de muchas maneras.

Primero, el éxito significa hacer el mejor esfuerzo para llevar a un no cristiano a un evento. Un individuo
o una pareja han tenido éxito cuando han orado con fe, invitado a alguien con fe y hecho todo lo posible
para que esa persona llegue. Aún si el invitado no va, ellos han tenido éxito.

Segundo, está el éxito del grupo. Si el 75% logran que no cristianos asistan a un evento, pero todos
han hecho su mejor esfuerzo, el grupo habrá tenido un éxito del 100%. Aún si yo no logro llevar a alguien,
habré tenido éxito por ser parte del éxito del grupo más grande. Al cierre de ese período de dos años, el
grupo habrá alcanzado el éxito en el alcance si ha habido la actitud de ajuste y el desarrollo de
habilidades. Cuando las personas se "gradúan" de esta clase de grupo de discipulado, ellos se
encuentran equipados para el servicio efectivo.

El entrenamiento de alcance debe ser parte del discipulado del grupo pequeño. Sin alcance, el grupo
tendrá una muerte natural y producirá falsos cristianos. Los cristianos que conocen la Biblia, aman la
hermandad con otros cristianos y oran con regularidad, pero no participan en el alcance, militan contra la
causa de Cristo. Ellos conforman un ala de la cristiandad que es egoísta y mezquina. Son como un ejército
sin entrenamiento. Lo único que pueden hacer es ser obsesivos con la limpieza y el orden. Ellos leen la
historia militar y hablan de batallas, pero cuando se les llama a la acción, están desarmados y sin ayuda.
Como la escena presentada en la antigua serie de televisión "La Armada de McHale," ellos son una
comedia de la realidad.

El grupo pequeño lo tiene todo; suministra al pastor hacedor de discípulos del mejor medio para
enseñar a las personas a obedecer. Por su uso efectivo, él puede proporcionar un fluir apropiado del
ministerio, llevando a la gente a través del proceso de discipulado. Él tiene un ambiente controlado para
entrenar a las personas en las habilidades, relaciones y responsabilidades del ministerio y las habilidades
para el alcance. También hay una ventaja más: Es un campo de entrenamiento listo para entrenar a
hacedores de discípulos.
~ 175 ~

ENTRENANDO HACEDORES DE DISCÍPULOS.

Al cierre del ciclo de entrenamiento de dos años del grupo pequeño, cada miembro es valorado para
ayudarlo a tomar el siguiente paso lógico en su desarrollo espiritual. La "graduación” del grupo de
entrenamiento no es la meta, sino la línea de partida de un ministerio fructífero. Unos pocos del grupo de
graduados se convertirán en líderes. Ellos tienen los dones de liderazgo, enseñanza, exhortación,
administración, etc. Ellos tienen todo lo necesario para convertirse en hacedores de discípulos. Un
hacedor de discípulos es lo que sus palabras significan: "uno que hace discípulos." El mejor
entrenamiento para tal persona es liderar un grupo pequeño por sí mismo. Todo lo que ha aprendido
como miembro de un grupo, tiene un nuevo significado cuando se lo enseña a otros. Ahora tendrá el
privilegio de enseñar a otros las verdades, el ambiente y las dinámicas que facilitaron que se convirtiera
en un discípulo. Después de ser un miembro del grupo de discipulado por dos años y de liderar por otros
dos años, el hacedor de discípulos entrenado ha tenido el tiempo para apropiarse de los principios,
habilidades y convicciones relacionadas con el proceso de hacer discípulos.

El entrenamiento en la práctica es el mejor proceso. Jesús lo demostró retroalimentando a Sus


hombres en el ministerio como el método preferido de entrenamiento. Esto cumple dos objetivos: los
entrena para ser hacedores de discípulos y poder ministrar más a quienes lo necesitan. Jesús presentó
un método de enseñanza de seis pasos:

1. Decirles qué.

2. Decirles por qué.

3. Mostrarles cómo.

4. Hacerlo con ellos.

5. Dejarlos hacerlo; y,

6. Enviarlos.

El grupo de discipulado de dos años involucra los pasos tres y cuatro: "Mostrarles cómo" y "Hacerlo
con ellos." Un hacedor de discípulos en entrenamiento debe pasar por los pasos cinco y seis: "Dejarlos
hacerlo" y "Enviarlos". Liderar un grupo de entrenamiento es permitirles hacerlo, pero eso es sólo un
~ 176 ~

envío parcial. No hay sustituto al entrenamiento en el campo de práctica y el grupo pequeño proporciona
el mejor ambiente para hacerlo. El pastor hacedor de discípulos considera al grupo pequeño crucial para
obedecer el mandamiento de Cristo para entrenar a la gente para ganar al mundo.

DESCENTRALIZANDO EL CUIDADO PASTORAL

La convicción del pastor hacedor de discípulos en la descentralización del cuidado pastoral, surge de
la detallada descripción del trabajo pastoral en la carta de Pablo a la iglesia de Éfeso. La tesis principal
del texto es que el liderazgo tiene el papel de preparar al pueblo de Dios para ejercer el ministerio. El
cuidado pastoral, que es una parte de ese ministerio, es un trabajo dado a todo el cuerpo de Cristo y no
sólo al clero. De hecho, en muchos casos, los menos preparados en dones, entrenamiento profesional y
deseos, son los clérigos.

Anteriormente hicimos una distinción entre la palabra pastor y el oficio de pastor. La palabra pastor
significa "guiar, proteger, alimentar, tomar la responsabilidad total por las ovejas." Cuidar significa "prestar
atención de cerca a las personas y sus necesidades." Colocar juntas las palabras pastor y cuidado, ha
llevado a algún pensamiento defectuoso. Por ejemplo, concluye que la persona que ocupa el cargo de
pastor tiene los dones pastorales: muestra misericordia, ayuda, ánimo, generosidad, etc. La verdad es
exactamente lo opuesto; muchos de quienes ocupan el cargo de pastor tienen dones de liderazgo,
enseñanza, administración, exhortación, etc. Ellos no son fuertes en las áreas del cuidado pastoral
tradicionales. Lo hacen porque la gente espera que lo hagan. La gente con dones de misericordia,
discernimiento de espíritus, generosidad, etc., es fuerte y está dispuesta a ministrar. Eso es algo natural
en ellos.

La definición tradicional del cuidado pastoral se refiere al papel del clérigo en la consejería, la visita a
los hospitales y la intervención en las crisis. Aún el más radical defensor de la descentralización del
ministerio no aconseja remover completamente a los clérigos de la lista anterior. La descentralización del
cuidado pastoral no significa que quien ocupa el cargo de pastor no lo haga más. Es una cuestión de
grado: ¿Es esta una responsabilidad básica de los pastores? ¿Es del dominio total del clero? Creo
firmemente que la respuesta es no.

¿Visita el pastor los hospitales? A veces sí. ¿Debería ser su trabajo visitar a cada persona en el
hospital? Ciertamente no. Es desatar esos dones dados por Dios con los dones pastorales para asumir
esa responsabilidad. El pastor usa el sentido común, indicando hasta dónde se involucra según la
~ 177 ~

severidad del caso. El mismo principio se aplicaría a la consejería, la visita a los hogares, a su intervención
en tiempos de dolor, crisis y situaciones similares. La necesidad de la presencia personal del pastor
debería ser según la severidad de la situación, el apoyo que ya hayan recibido las personas y muchos
otros factores más. Pero creer que el trabajo del pastor es estar presente en tales eventos o que a él no
le interesa, es un pensamiento diabólico que debilita a las iglesias y a los pastores y roba a los cristianos
revestidos de dones la oportunidad de ministrar.

EL CUIDADO PASTORAL: UN MINISTERIO DADO A TODO EL CUERPO.

Pablo enseña que el papel del liderazgo es preparar al pueblo de Dios para el trabajo del
servicio: "Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a
otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio..."
(Efesios 4:11-12). ¿Cuántos están involucrados en la obra de servicio? "Por su acción todo el
cuerpo crece y se edifica en amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la
actividad propia de cada miembro" (Efesios 4:16).

Cada cristiano tiene su parte en el esfuerzo total del equipo. Todo el potencial del cuerpo
puede ser alcanzado solo cuando cada persona ejercita sus dones. El cuidado pastoral es parte
de las obras de servicio dadas al cuerpo. Dios se las dio a todo el cuerpo, no sólo a los clérigos.
Para ser más preciso, le es dado más a aquellos revestidos del don para cuidar que a los que
no lo están. La exhortación a predicar está dirigida a quienes tienen el don para predicar y
enseñar. Todos los cristianos tienen la responsabilidad de predicar a Cristo, pero algunos tienen
especialmente el don. Todos los cristianos deben cuidarse el uno al otro y también a aquellos
apartados de la fe también, pero algunos tienen especialmente el don.

Con más frecuencia de la que pensamos, quienes tienen el don de cuidar no hacen parte
del personal contratado por la iglesia. El personal necesita cuidar tanto como cualquier cristiano,
pero las expectativas de que ellos lo harán mejor en este campo no son reales ni bíblicas. Su
trabajo es entrenar y enviar a los que son.

El cuidado pastoral es una responsabilidad colectiva. Todo el equipo combina sus dones
y los hacen funcionar. El líder oye de una necesidad, el tesorero gira el cheque, el ministro
~ 178 ~

entrega el cheque y otro pasa tiempo arreglando el carro de la familia. El líder, el tesorero, el
ministro y el mecánico, cada uno tiene una parte; todos están cuidando, pero no todos tienen
contacto directo con la persona en necesidad. El cuidado pastoral es una responsabilidad dada
a todo el cuerpo, pues ninguna de sus partes, incluyendo al personal profesional, puede hacerla
solo.

¿POR QUÉ LA DESCENTRALIZACIÓN DEL CUIDADO PASTORAL ES TAN


IMPORTANTE?

La descentralización del ministerio del cuidado pastoral de la iglesia es el plan de Dios.


Esto significa que entre más ministros estén trabajando, las personas estarán mejor cuidadas.
¿Qué quiere la iglesia: un buen cuidado pastoral o un pastor haciendo el cuidado pastoral? Esto
no funciona en las dos formas. Sin importar cuándo y dónde, si se espera que el personal
profesional maneje y esté presente en un amplio rango de las situaciones que involucran el
cuidado pastoral, dos cosas malas sucederán.

Primera, el personal lo hace porque otros esperan que lo haga, mas no necesariamente
porque desean hacerlo. Esto lleva a un desdén encubierto en la visitación a los hospitales y a
los hogares y otras tareas obligatorias. Puede que la congregación nunca lo entienda, pero
muchos pastores sienten fuertemente esta clase de presión sobre el cuidado. Cuando los
miembros de la congregación escuchan que alguien se encuentra en necesidad, con mucha
frecuencia su primera acción es llamar a la oficina de la iglesia, porque "el pastor está dispuesto
a hacer algo al respecto." La regla no escrita en la que hemos entrenado a las personas a
obedecer es que "al pastor se le paga para cuidar de las personas.” No es culpa del miembro
de la congregación; es su entrenamiento. Otros les han enseñado que él no es tan competente
para ministrar como el clérigo.

Los miembros de la congregación necesitan desesperadamente una transformación que


los ayude inmediatamente a atender las necesidades ellos mismos. La llamada a la oficina de la
iglesia debería ser secundaria y solo para informar. Al personal de la iglesia se le debiera pedir
ayuda solo cuando lo demás falla. Bajo el sistema presente, al personal de la iglesia se le pide
~ 179 ~

ir solo y asumir toda la responsabilidad en un área en la cual ellos generalmente no tienen dones
ni experiencia.

Esta filosofía también permite que mucha gente caiga entre las grietas, pues el personal
de la iglesia no puede conocer cada necesidad. La expectativa también distancia al personal de
su trabajo original. Francamente, en el 90% de las iglesias de América, la planta de personal
consta de una sola persona: el pastor. Todo esto es un serio defecto de la iglesia moderna.

La segunda cosa mala que sucede es que muchos ministros que poseen dones para el
cuidado son dejados fuera de la fuerza de trabajo. Ellos nunca podrán cuidar lo suficientemente
bien para complacerlos. Veinte personas llenas de dones, gente amorosa, podrían visitar a una
persona hospitalizada, pero en la atmósfera actual, hasta que el pastor llegue, él no ha sido
visitado. Esto elimina el trabajo de cuidado de los no ordenados. Bajo el sistema presente, ellos
son ministros de segunda clase.

Los clérigos se ven en una situación desventajosa. Si ellos tratan de cambiar al sistema,
pueden ser acusados de ser fríos y descuidados. Y si continúan perpetuando el sistema,
contribuyen al ambiente no bíblico que genera debilidad y expectativas irreales. Esto también
mantiene al pastor alejado de su trabajo más importante.

La descentralización del cuidado pastoral es esencial por dos razones:

EL USO APROPIADO DEL PASTOR.

El pastor es ante todo un entrenador de personas, no un profeta que predice el futuro o


un sacerdote que representa a las personas delante de Dios, o un consejero que lleva a la gente
en viajes terapéuticos a través de su pasado. Su tarea principal es entrenar a otros para llevar
a cabo el ministerio.

La manera como la iglesia use al pastor determinará la calidad del ministerio. Si la iglesia
escoge seguir el modelo tradicional del pastor genérico, los ministros no serán entrenados y la
calidad del ministerio permanecerá baja. Si por el contrario, la iglesia insiste en que el pastor
~ 180 ~

prepare a la gente para el ministerio, los ministros serán equipados y la calidad de la obra será
superior.

El trabajo del pastor es declarar el qué y el porqué del ministerio y luego entrenar a todos
los miembros dispuestos a hacer el trabajo. Después de eso, él debe dirigir el ministerio.
Declarar, entrenar y manejar: ése es el trabajo comisionado al pastor. Exigir que él mismo se
enfoque en hacer la obra de servicio trivializa su papel y entorpece la función del cuerpo.

Trágicamente, las iglesias evangélicas desperdician el talento pastoral. Hombres jóvenes


ansiosos y bien entrenados están siendo abusados por el modelo tradicional. Se les pide que
sean versátiles realizando toda clase de labores y están fallando. Su vida se convierte en una
serie de rutas de conejo que los separan de la ruta principal de la obra pastoral. Ellos se
encuentran a sí mismos a cargo de las cenas de Awana (Oansa), las fiestas de la escuela
dominical, los retiros de quienes consiguen fondos, las vacaciones de la Escuela Bíblica y los
refrigerios de los estudios bíblicos. Agregue a eso el deseo de la congregación de tener al pastor
asistiendo a cada reunión de comité y tiene una idea del estilo de vida pastoral tradicional. La
más difícil y debilitante expectativa es que el pastor esté a disposición de cualquier miembro de
la congregación. Si alguien tiene una necesidad, su deber es satisfacerla. Si él no deja todo y
asume esa imagen, es considerado poco amoroso, descuidado y que está en el pastorado por
una ganancia personal.

El otro aspecto debilitante es tratar un área carente de dones como una debilidad
espiritual. Esto ocurre debido a expectativas irreales. No mucha gente tiene la creencia de que
el pastor puede y tiene que hacerlo todo. Pero si usted combina toda la expectativa de la
congregación, eso es exactamente lo que obtendrá. Tristemente para la mayoría de los pastores
esto resulta en fracaso. Un pastor fracasa porque no puede vivir según las expectativas de la
congregación; y fracasa de nuevo, porque no vive según las expectativas de la Escritura.
Fracasa porque no complace a la congregación y tampoco a Dios. Le falla a la congregación por
no ser un superpastor y le falla a Dios por no preparar a las personas para la obra de servicio.
Esto es trágico para los estándares de Dios.

El seminario, el liderazgo denominacional y las iglesias locales, deben volver a pensar los
modelos pastorales. Debe haber un esfuerzo genuino para ayudar a los pastores a desarrollar
~ 181 ~

una filosofía y estilo del ministerio que lleve a equipar la iglesia. Mientras la membresía no sea
inspirada, entrenada y sea utilizada en el ministerio, la iglesia permanecerá débil y ensimismada.

EL USO APROPIADO DEL CUERPO.

Tan trágico como la trivialidad, el abuso y el mal uso del pastor es la trivialidad, el abuso
y el mal uso de todo el cuerpo. Se requieren dos para hacer este desperdicio de trabajo: un
pastor que será el pastor genérico y una congregación que lo aceptará. Ambos lo perpetúan.

El arreglo puede ser roto por cualquiera de las partes que insista en que el cambio deba
hacerse. Los pastores pueden cambiarlo al insistir que la gente sea entrenada para el ministerio.

Eso implica más que un ministerio de "escuderos." Este ministerio es la labor no calificada
que las superestrellas pastorales necesitan que los laicos hagan para que su rendimiento sea
posible. Yo soy muy cuidadoso en no marcar algún ministerio como algo sin importancia y a
otros como vitales. Pero debo decir que equipar a la gente para el ministerio es mucho más que
ordenar sillas, cortar el césped y repartir boletines. Estas tareas son importantes, pero eso no
es preparar al pueblo de Dios para la obra de servicio. Las tareas mencionadas son terreno de
prueba para la fidelidad de una persona, pero no el Everest del ministerio.

El carácter abusivo del modelo pastoral tradicional ha llevado a un desperdicio del pueblo
de Dios, tratándolos como ministros de segunda clase. Ellos pueden apoyar al religioso
profesional liberándolo para hacer cosas importantes, como predicar. Si bien es importante que
un pastor tenga tiempo para escribir los sermones, un ministerio significativo beneficia al ministro
y al necesitado, no el religioso profesional.

La meta de la descentralización del ministerio es el gran cuadro de Efesios 4:16: cada


miembro hace su parte, avanzando juntos hacia el propósito de Dios. El cuadro también enseña
que las personas se sentirán realizadas y productivas, y, el cuerpo crecerá y se edificará por sí
mismo. Esta es la cosa más increíble que un pastor puede hacer por la iglesia. ¿Por qué el
pastor como ministro y la congregación como espectadora afligen a Dios? Porque el pastor se
quema y las personas se oxidan.
~ 182 ~

El uso apropiado del cuerpo puede lograrse. Recuerde que el trabajo del pastor es
declarar la visión e inspirar a las personas para el ministerio. Eso es seguido por el
entrenamiento y luego por la dirección. Antes que la gente aprenda a ministrar, debe haber un
canal de entrenamiento. De otra forma, el pastor le está diciendo a la gente que obedezca, pero
no les está enseñando a obedecer.

Para entrenar a la gente en las habilidades básicas del ministerio y el desarrollo de nuevos
líderes, he sugerido al grupo pequeño como método principal. Para entrenar en el cuidado
pastoral, sugeriré un subgrupo de la iglesia compuesto de cuarenta a setenta adultos. Este
subgrupo le ayudará a las personas a aprender a amarse el uno al otro y a desarrollar un sentido
de comunidad.

El nombre que hemos escogido para este grupo es mini-congregación. Desde el primer
día, le prometimos a la congregación que sin importar el tamaño de la iglesia, ellos siempre
serían miembros de una iglesia más pequeña. La mini-congregación produce miembros con un
entrenamiento basado en la experiencia de entrenamiento en el cuidado de otros. Las personas
son animadas a ser creativas en la satisfacción de necesidades. Las necesidades son discutidas
abiertamente para que de esta forma, los miembros estén al tanto de aquellos a quienes pueden
ayudar.

Algunos ministerios de la mini-congregación incluyen cadenas de oración, comida para


los enfermos, comunión, bautismo, visita a los hospitales y grupos de apoyo para las familias
que sufren el abuso del alcohol o la violencia. Mucho del ministerio que ha sido asignado al clero
es asumido por los ministros. Ellos bautizan, dan la comunión, visitan los hospitales, oran por el
enfermo e incluso dedican a los niños.

La mini-congregación es especial en cuanto opera con un equipo de liderazgo. Hay un


director, un tesorero, un maestro, un director de la visitación a hospitales, recibidores, un
presidente social, un coordinador del grupo pequeño, etc. A la gente se le pide que se reúna;
ninguno está asignado; las personas se reúnen porque lo desean.

El entrenamiento precede al lanzamiento del grupo y este proporciona un excelente


campo de entrenamiento para los discípulos. Lo interesante de tal sistema es que sin importar
el tamaño de la iglesia, un miembro siempre será parte de un grupo que conoce su nombre y lo
~ 183 ~

extraña si no está presente. Si aparece una necesidad, los otros tendrán suficiente proximidad
para saber de ella.

La gente es capaz de integrarse a la comunidad, tal como ocurrió en la iglesia primitiva.


Los miembros ya no son más como barcos pasando en la noche.

En casi cada caso, el cuidado pastoral de la iglesia mejora. La iglesia invierte poco para
conseguir mucho. Los miembros ponen su atención en los dones personales del pastor y en el
sincero cuidado de muchos otros llenos de dones. El pastor no es ajeno a tales situaciones; él
ya no tiene la responsabilidad primordial. Su trabajo es generar ambientes y proporcionar el
entrenamiento para utilizar a los ministros revestidos de dones donde ellos funcionen mejor. Una
vez más, el pastor hacedor de discípulos declara la visión e inspira a las personas con ella.
Luego les proporciona el entrenamiento y finalmente dirige el ministerio.

Obedecer las claras directivas de Dios libra al pastor de la trivialidad que puede hacer
que su ministerio sepa a papilla. Él hace lo que Dios lo llamó a hacer: entrenar personas para la
obra de Dios.

El siente que su vida cuenta para los propósitos de Dios. Muchos pastores que de ser
pastores genéricos han cambiado a ser pastores hacedores de discípulos, experimentan una
profunda sensación de gozo. Por primera vez, lo que leen en la Biblia, lo que aprendieron en el
seminario, y lo que están experimentando en la iglesia concuerda. Todo esto tiene sentido y vale
la pena las luchas y ajustes, y sí, aún las disputas con otros, para llevar este buen fruto, mucho
fruto, fruto que permanezca.

Si la descentralización del cuidado pastoral es buena para el pastor, es mejor para el


feligrés. Esta proporciona a las personas un medio para alcanzar el auto-respeto espiritual. Por
demasiado tiempo equipar a las personas para hacer la obra del ministerio ha significado que
los laicos hagan el trabajo sucio. Ha significado sermones disfrazados de entrenamiento y
pastores narradores de historias que pretenden ser pastores/maestros. Esto define al laico como
un "escudero," un ministro de segunda clase.

Cuando el pastor hacedor de discípulos hace su trabajo, la gente es liberada del yugo de
la discriminación ministerial para hacer el trabajo que Dios ha querido hacer. Es una reforma del
~ 184 ~

ministerio vital y necesaria entre los evangélicos de hoy. La descentralización del cuidado
pastoral no es nada más que la cuidadosa implementación de Efesios 4. Es multiplicación con
énfasis en compasión; son los principios de la Gran Comisión puestos en práctica en el cuerpo
de Cristo. El pastor hacedor de discípulos se compromete a sí mismo a la descentralización del
cuidado pastoral porque es lo correcto. Bajo la guía del modelo pastoral de Pablo, el pastor
encuentra su anhelado objetivo y todo el cuerpo madura y se vuelve efectivo. El pastor hacedor
de discípulos no tiene alternativa; él debe por naturaleza, llevar a la iglesia en esta dirección. Me
cuesta mucho describir al pastor hacedor de discípulos en una forma abreviada.

Si soy forzado a hacerlo, puedo hacerlo en tres palabras: convicción, habilidad e


intención.

Él es apasionado por hacer discípulos. Las convicciones son el fruto de haber sido
entrenado apropiadamente (Lucas 6:40). El pastor hacedor de discípulos puede inspirar porque
tiene convicciones. Cuando uno siente un tema profundamente, es natural llevar a otros a la
acción. El pastor hacedor de discípulos inspira a otros a partir de unas fuertes convicciones.

La segunda palabra es habilidad. Motivado por la convicción, él busca desarrollar las


habilidades propias del misterio para llevar a cabo la tarea. Él apoya fuertemente el
entrenamiento y el desarrollo de habilidades en otros. Él entiende que el desarrollo de las
habilidades secunda su dedicación a Cristo. De hecho, la dedicación a Cristo y el desarrollo de
habilidades van hombro a hombro en la causa de Cristo. El pastor hacedor de discípulos posee
las habilidades correctas para declarar el mensaje, entrenar a la gente y manejar los resultados.

La tercera palabra es intención. El pastor hacedor de discípulos tiene un blanco y dispara


hacia él. Él es moderado, calculador y preciso en el mejor sentido de estas palabras. Los
objetivos específicos forjados desde la Escritura son la fuerza conductora. El pastor hacedor de
discípulos sale de casa con un mapa y sabe cuándo alcanza su destino. Tristemente, muchos
pastores han pasado su vida ministerial andando en círculos y sus únicas metas son seguir en
la senda y mantener a la gente feliz.

Los rasgos que definen a un pastor hacedor de discípulos son: conducido por
convicciones, armado con las habilidades del ministerio y llevar la intención a la práctica. Debería
decir que muchas personas exitosas tienen los mismos rasgos.
~ 185 ~

CAPÍTULO OCHO

EL PASTOR COMO ENTRENADOR


~ 186 ~

Previamente presenté la tesis de que la analogía contemporánea del entrenador encaja en la tarea
pastoral mejor que cualquier otra. Respecto al principio, la tarea pastoral es la misma que la del
entrenador. El pastor le dice a las personas el qué y el por qué y luego debe ayudarlas a colocar la
enseñanza en práctica. Elton Trueblood escribió: "La gloria del entrenador es la de ser el descubridor,
desarrollador y entrenador de los poderes de otros hombres. Pero esto es lo que exactamente queremos
decir cuando usamos la terminología bíblica acerca de equipar al ministerio."

Esta analogía moderna se basa en un ejemplo antiguo: Jesucristo. El modelo de enseñanza de


Jesús da crédito a la analogía del entrenador moderno para el pastor. El pastor/maestro está bien
calificado para imitar a Cristo como maestro, más que su exitoso colega en la Primera Iglesia. Jesús
enseñó a los discípulos muchas cosas. Lo que Él les enseñó y cómo se los enseñó es importante.
Existen varias formas de expresar el método de enseñanza de Jesús y el que he escogido contiene seis
pasos:

"Dígales qué."

"Dígales por qué."

"Muéstreles cómo."

"Hágalo con ellos."

"Déjelos hacerlo."

"Utilícenlos (o envíenlos)."

Yo tomaré un elemento de la enseñanza de Cristo y lo llevaré a cabo a través de los seis pasos.
Los seis pasos son enseñanzas verdaderas, tal y como las describe la Biblia, como las recomienda
Pablo y como las demostró Jesús. El elemento escogido es la metodología de la Gran Comisión.

Jesús basó sus convicciones en el sueño del reino y demostró esa convicción en su compromiso
en la cruz. Algunas veces olvidamos que Jesús estuvo igualmente comprometido con la importancia de
una metodología especial. Aquí es precisamente donde el pastor hacedor de discípulos y el pastor
genérico se diferencian. Revisemos la forma como Jesús implemento esta metodología en Sus
seguidores.
~ 187 ~

"DÍGALES QUÉ."

La Gran Comisión es mencionada cinco veces: una en cada evangelio y después en Hechos 1.
Lo que menos se enfatiza es el tema de la Comisión antes de la cruz. Durante los primeros cuatro meses
de entrenamiento ministerial, Jesús expuso a Sus primeros cinco discípulos la naturaleza del ministerio.
La fase de "vengan y vean" se registra en Juan 1:35-4:46. No se encuentra en los evangelios sinópticos.

COMISIONES PRELIMINARES. Al cierre del período introductorio de cuatro meses, Jesús


mencionó por primera vez la tarea que tenía por delante: "¿No dicen ustedes: "Todavía faltan cuatro
meses para la cosecha"? Yo les digo: ¡Abran los ojos y miren los campos sembrados! Ya la cosecha
está madura" (Juan 4:35).

Él sembró la semilla en la buena tierra de cuatro emocionantes meses de exposición a lo


sobrenatural. Está bien establecido que poco después de esto, los discípulos regresaron a pescar. La
semilla empezó a formar raíz y ellos empezaron a ver la importancia de decirle a otros acerca del Mesías
y de Su reino. El pescado empezó a oler, las horas en el bote se volvieron tediosas y el arreglo de las
redes insoportable. Este fue el principio cuando Jesús les dijo el Qué.

"Pescar era un estilo de vida, pescar

hombres era una razón para vivir."

La segunda mención antes de la cruz acerca de la tarea, fue la inauguración de la segunda fase del
entrenamiento de los discípulos: "Pasando por la orilla del mar de Galilea, Jesús vio a Simón y a su
hermano Andrés que echaban la red al lago, pues eran pescadores. «Vengan, síganme —les dijo
Jesús—> y los haré pescadores de hombres.»" (Marcos 1:16-17).

La semilla tuvo tiempo de germinar, echar raíz y crecer. Ahora estaban preparados para seguir a la
siguiente fase del entrenamiento ministerial. Ellos dejaron sus redes y siguieron a Jesús porque Él los
había preparado para dar este importante paso. Durante los siguientes diez meses conocidos como
"vengan y síganme," Jesús cumplió Su promesa de hacerlos pescadores de hombres. Ellos habían
agarrado la visión de lo que era verdaderamente importante. Pescar era un estilo de vida, pescar
hombres era una razón para vivir.
~ 188 ~

La siguiente declaración registrada acerca del propósito fue el segundo llamado de los cuatro a
pescar hombres. Ellos habían regresado a pescar una vez más. Las razones dadas para este regreso
van desde las financieras hasta las de desilusión. Las teorías abundan, pero el hecho es que esto ocurrió
y destaca de manera particular la restauración de Pedro. Jesús apareció e instruyó a los cansados
pescadores para que lanzaran sus redes a las profundidades del mar una vez, después de una noche
de frustración. El resultado fue una asombrosa pesca. Pedro entendió lo tonto que había sido y se arrojó
a los pies de Jesús. Jesús respondió: "«No temas; desde ahora serás pescador de hombres», le dijo
Jesús a Simón. Así que llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, siguieron a Jesús" Lucas 5:10-
11).

En todo momento Jesús confirmó Su compromiso con los discípulos y lo salpicó con la visión.
Jesús no les dejó olvidar lo que habían sido llamados a hacer; Él siempre hizo la conexión. Después de
todo, una obra sin visión hace del ministerio un trabajo terriblemente pesado. Una declaración más
completa y conmovedora de la tarea que asumirían tomó lugar justo después que los doce fueron
comisionados: "Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y
desamparadas, como ovejas sin pastor. «La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les
dijo a sus discípulos—. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.»"
(Mateo 9:36-38).

Cristo nos llama no sólo a reproducirnos,

sino a enseñar a otros a reproducirse.

Una vez más la tarea fue expuesta ante los doce. Había una masiva necesidad y no había
suficientes obreros para cubrirla e inmediatamente después de ese pronunciamiento, Él los mandó de
dos en dos a hacerlo, Jesús hizo esa importante conexión entre el trabajo que necesitaba ser hecho y las
razones para hacerlo. Mientras avanzaban en la fase de enseñanza de "dígales qué," Jesús no dejó de
recordárselo a ellos. Como se puede ver fácilmente, Jesús se estaba dirigiendo en Sus declaraciones a
la Gran Comisión.

Él formó las convicciones de Sus discípulos a través de una saludable porción de experiencias de
vida. Ellos tenían una gran oportunidad de ministerio práctico basado en el llamado de ganar a otros. La
~ 189 ~

Gran Comisión no llegó al corazón de los discípulos de repente antes de la ascensión. Fue una simple
culminación de las prioridades aprendidas. Durante veinticuatro meses en forma progresiva y gradual,
Jesús les enseñó lo que debían hacer. Es muy parecido a entrenar a nuestros hijos para que se cepillen
los dientes, peinarse el cabello y limpiarse sus oídos. Recuerden que nosotros plantamos la semilla y
peleamos lo que pareciera ser una batalla perdida para establecer buenos hábitos. Entonces, un día,
cuando ellos alcancen su preadolescencia, entran al baño y no salen, preocupados tanto por su apariencia
que empezamos a reprenderlos por tomar tanto tiempo en su preparación.

Como si le estuviéramos alcanzando a alguien las piezas del rompecabezas de la vida, una a una,
así también Jesús formó en los discípulos su convicción de lo que debía hacerse. Los continuos desafíos
a pescar hombres, a recoger la cosecha y a predicar a todas las naciones, establecieron los fundamentos
de lo que conocemos como la Gran Comisión. Una vez que los discípulos fueron testigos de la
resurrección de Cristo, todas las piezas del rompecabezas formaron un cuadro en torno al cual los
discípulos edificaron sus vidas.

LAS GRANDES COMISIONES. Después de Su resurrección, Jesús se apareció muchas veces a


Sus seguidores. Algunas de ellas, para darles el encargo de la Gran Comisión:

"... Como el Padre me envió a Mí, así yo los envío a ustedes." (Juan 20:21).

"Vayan... y anuncien las buenas nuevas a toda criatura." (Marcos 16:15).

"... en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones,


comenzando por Jerusalén." (Lucas 24:44-49).

"... recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta
los confines de la tierra." (Hechos 1:8).

Reuniendo los pasajes de la Gran Comisión, dirían algo así: "Vayan, prediquen el evangelio a los
confines de la tierra. Asegúrense que las señales del poder de Dios estén presentes en ustedes.
Empiecen en casa y diríjanse hacia las partes más remotas del globo".

Los cuatro acontecimientos mencionados son un principio, pero están incompletos. Sería como
~ 190 ~

declarar: "Vayan a edificar casas, háganlas especiales, casas que ganen premios. Les proveeré el dinero,
constrúyanlas por todo el mundo y háganlas bonitas". Esto haría que el constructor se moviera, pero
¿dónde están los planos? ¿Cómo luce una casa bonita? Se ha dicho muy poco acerca de la metodología.

Esta es la razón por la que la referencia de Mateo de la Gran Comisión es la más frecuentemente
mencionada. Ella provee una metodología específica, un plano a seguir, un plan prescrito para llevar las
buenas nuevas a los confines de la tierra: "Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo
que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo"
(Mateo 28:19-20).

Ir, bautizar y enseñar son consideradas acciones subordinadas a la acción verbal imperativa:
"hacer discípulos." Ir significa establecer la presencia de Cristo donde usted pueda estar. Bautizar a los
nuevos creyentes significa que ellos hacen una declaración pública de su compromiso con Cristo. Enseñar
a obedecer es el corazón de hacer discípulos. El mandamiento es evangelizar el mundo y hacer
discípulos, porque ellos serán seguidores obedientes de Jesucristo.

Cuando tomamos la Gran Comisión como una unidad, vemos que Jesús no nos mandó sólo a
evangelizar. El pidió más. Su plan requería más que conversos bautizados, gente que se reprodujera. A
la iglesia se le ordenó producir una clase de persona que obedeciera a Cristo, evangelizara el mundo y
estableciera una reacción en cadena llamada multiplicación.

Hacer discípulos significa formar cristianos que tengan el deseo y la habilidad de reproducirse a sí
mismos. Tanto la reproducción como la multiplicación son habilidades aprendidas. Un cristiano puede
llevar a Cristo a otra persona y eso significa que se ha reproducido. Si el convertido no es entrenado para
hacer lo mismo, entonces lo que ha pasado es que se ha reproducido, no multiplicado. Cristo nos llama
no sólo a reproducirnos, sino a enseñar a otros a reproducirse. Cuando los convertidos se vuelven
discípulos practicantes, ganando y enseñando a otros, la multiplicación entra en escena.

La razón por la que los esfuerzos de la iglesia evangélica no avanzan al mismo ritmo que el crecimiento
de la población es la ausencia de la multiplicación. Esto no es una prioridad y ha sido enseñada como un
resultado más que como una metodología establecida. Es considerada una rareza esotérica de unas
pocas ideologías sobre hacer discípulos. Un compromiso a hacer discípulos y a multiplicarse a través de
hacedores de discípulos entrenados genera resistencia. Así que mientras la iglesia continúe levantando
~ 191 ~

monumentos para sí misma, el 50% del mundo continúa sin ser evangelizado por nuestra desobediencia
a la Gran Comisión.

Gran parte del éxito contemporáneo prueba de que si usted exige poco y brinda un buen espectáculo,
puede reunir una gran multitud. Sin embargo, a largo plazo, las grandes multitudes no significan nada. La
obediencia a la Gran Comisión es la dedicación determinada de hacer discípulos. Cuando Jesús les habló
del Qué, les enseñó la importancia de la multiplicación.

"DÍGALES POR QUÉ"

El axioma dice: "Si una persona conoce el por qué, puede soportar el cómo". Jesús les había dicho
que debía hacerse, pero para mantener el compromiso, debía darles una pasión por el por qué. "Porque
ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por
muchos" (Marcos 10:45). "Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo
por medio de él" (Juan 3:17).

¿Por qué hacer discípulos? ¿Por qué dedicarse a la multiplicación? Porque la gente necesita perdón,
una nueva vida, ser rescatada de la condenación del pecado y de la eterna separación de su Creador.
Jesús vino a salvar a los suyos y a poblar el cielo con Sus hijos. Hacer discípulos porque sí, es una
herejía. Hacer discípulos y multiplicarse son un medio para un fin: ellos nunca deben adueñarse de una
vida.

La Palabra debe ser proclamada a todas las naciones. La gente debe salir si la Palabra debe salir.
Esto requerirá personal, discípulos comprometidos con la reproducción y la multiplicación. Sólo discípulos
obedientes tienen el compromiso y la resistencia para hacerlo. Sin multiplicación, no habrá personal
entrenado y el status quo reinará.

Decirles Qué: la multiplicación de discípulos es para evangelizar el mundo. Decirles Por Qué: la
salvación de la humanidad y el establecimiento del reino de Cristo. El pastor/narrador de historias llega
hasta aquí. Él le habla a la gente del Qué y el Por Qué, y eso es todo. Hay mucho más énfasis en los
sermones, las lecciones de la Escuela Dominical y los programas académicos de estudio de la Biblia. La
iglesia evangélica está orientada en la Palabra. Para la iglesia blanca promedio, el aprendizaje se basa
en sermones y estudio de la Biblia.
~ 192 ~

Si un pastor se enfoca principalmente en la predicación sin los medios para aplicar lo predicado,
comete dos errores: primero, no enseña, porque no les enseña a obedecer. Él les dice que obedezcan,
pero no les proporciona los medios para el verdadero aprendizaje, el cual es más que la sola
comunicación del contenido. Segundo, crea un ambiente de culpa y fracaso. Esto sucede cuando a la
gente se le dice continuamente lo que debiera hacer aunque no existan los medios para hacerlo. Esta es
la prostitución del pastorado y la explotación del pueblo de Dios.

Decirles el Qué y Por Qué es el fundamento sobre el cual el pastor edifica. El debería estar
dedicado y comprometido a enseñar la Palabra y pasar muchas horas preparando los mejores sermones
posibles. Pero si no provee un medio para aplicar la enseñanza, no está haciendo su trabajo. Él debe
pensar constantemente en cómo sus enseñanzas pueden ser aplicadas. Jesús es nuestro ejemplo para
esto.

Los entrenadores pasan una gran cantidad de tiempo hablando con sus equipos, diciéndoles qué
cosas deben ser hechas y por qué. Ellos ven películas, estudian y preparan estrategias y luego van al
área de práctica y empiezan a aplicar el qué y el por qué. El entrenador va al campo de práctica con los
jugadores. El público generalmente ve al entrenador al lado del campo de juego, en traje de calle. Pero
los jugadores recuerdan a sus entrenadores más en sus trajes deportivos, con silbatos alrededor de sus
cuellos. El 90% del entrenamiento se realiza en el gimnasio o en el campo de práctica. Los pastores
predican de 30 a 40 minutos por semana. La pregunta es: aparte de esas quince horas preparando el
sermón, ¿En qué están invirtiendo ellos su tiempo? Un pastor inteligente y responsable también invierte
tiempo asegurándose de que su enseñanza es aplicada, entrenando gente y proporcionando medios para
el entrenamiento y la expresión ministerial.

"MUÉSTRELES CÓMO" Y "HÁGALO CON ELLOS"

El pastor hacedor de discípulos entrenador, ahora baja del púlpito y le muestra a la gente cómo aplicar
sus enseñanzas. ¿Cómo les mostró Jesús su compromiso con la multiplicación? El mismo hecho de
escogerlos y que ellos estuvieran demostró el interés de Jesús en entrenarlos. La fase "vengan y vean"
fue tanto introductoria como breve. La fase "vengan y síganme" duró más tiempo, diez meses, y Jesús
asumió la responsabilidad: "Los haré pescadores de hombres". En el tercer llamado: "Vengan y estén
conmigo," Él apartó a los doce y les dio una responsabilidad y autoridad especiales. Cuando los comisionó
~ 193 ~

y los envió, ellos sabían que era para siempre. Él planeaba pasarles la obra a ellos.

Al acercarse el momento de su partida, Cristo incrementó su tiempo con los doce. Su prioridad fue la
cruz, y luego, el entrenamiento de los doce. Como con los niños, donde la inversión de tiempo y esfuerzo
comunica amor e importancia, la misma dinámica funcionó con Jesús y sus hombres. Jesús invirtió su
tiempo demostrando, explicando, experimentando y aclarando una y otra vez.

Si un pastor enseña que el evangelismo

es importante, él debe liderar la carga.

Si un pastor enseña que el evangelismo es importante, él debe liderar la carga. Iniciar una clase,
enseñar los principios y luego llevar a la gente a practicarlos. Después de suficiente demostración, los
estudiantes deberían hacerlo. Muéstreles cómo se hace, luego hágalo con ellos. Ellos pueden empezar
dando testimonios y proyectarse luego a una plena presentación del evangelio. El pastor demuestra su
compromiso con la multiplicación al enseñar a otros cómo dar testimonio. Luego sus estudiantes enseñan
a otros. Esto es tan obvio como raro. La causa de Cristo se debilita porque descuidamos lo básico.

La herramienta más efectiva para enseñar es el ejemplo. Ya sea en los deportes, el arte, las ventas o
conduciendo un auto, debe haber un modelo a seguir. Gradualmente se le permite al estudiante
experimentar lo que se le ha mostrado, Jesús demostró, por Su práctica, que los hombres eran Su
método. Él se dedicó a formar hombres que pudieran multiplicarse. Su compromiso fue evidente en Su
disposición de entregar Su ministerio a hombres entrenados.

Ellos sabían cómo enseñar porque lo habían visto a Él enseñar. Ellos sabían cómo expulsar
demonios, orar por el enfermo y cuidar del débil, porque Él les había dado el ejemplo. Ellos entendieron
la importancia de trabajar a través de otros, porque Él lo hizo a través de ellos. Así como se había hecho
con ellos, ahora ellos podían hacerlo con otros. La regla de oro del discípulo es "ustedes lo harán con
otros como ha sido hecho con ustedes."

LA DESCENTRALIZACIÓN DEL MINISTERIO. Anteriormente hablé de la descentralización del


cuidado pastoral. La única razón por la que el pastor hacedor de discípulos cree en ella y la práctica, es
porque Jesús estaba comprometido con la descentralización de todo el ministerio. El método de
~ 194 ~

enseñanza de los seis pasos dado por Jesús es un testamento a la descentralización del ministerio. ¿Qué
otra razón habría para que Jesús tuviera una experiencia tan frustrante como tratar de trabajar a través
de los doce? Ellos eran egoístas, temerosos, egocéntricos, competitivos, olvidadizos, celosos entre sí,
lentos para aprender y aún más lentos para deshacerse de lo aprendido. Trabajar a través de este grupo
de harapientos debe haber sido como si Michael Jordan tratara de jugar baloncesto en el cuerpo de
Woody Allen. Ellos hicieron el trabajo de Jesús más lento; lo tentaron a desobedecer a Su Padre y fueron
tan problemáticos, que mucha gente pensaba que ellos no valían, todos excepto Jesús.

Jesús podía ver el mundo a través de otros. De hecho, la Gran Comisión requiere que el pastor
hacedor de discípulos se centre en ver el mundo a través de otros... Y la iglesia imitará a su pastor.

El método de enseñanza de Jesús es tan controversial hoy como siempre. La mayoría de las iglesias
evangélicas no le permitirán a su pastor enseñar como Jesús. Ellos resistirán al pastor hacedor de
discípulos. Si él desea concentrarse en unos pocos y seleccionar algunos para entrenarlos y así
multiplicar su trabajo, las personas se le opondrán. Cuando el pastor hacedor de discípulos empiece a
hablar acerca de seleccionar a los mejores, de estándares de entrenamiento y a insistir en que los
miembros de la junta también sean hacedores de discípulos entrenados, él se encontrará en medio de
una batalla.

Si la iglesia va a tomar seriamente el ejemplo de Jesús, al enseñar como Él lo hizo y asume su


responsabilidad ante la Gran Comisión, demostrando su compromiso con la multiplicación a través de
hacer discípulos, necesitará hacedores de discípulos tenaces que puedan soportar los golpes y heridas
de la batalla eclesiástica hasta empezar a dar fruto. Denle suficiente tiempo, la descentralización del
ministerio prueba por sí misma su superioridad. Esto logra más cosas y la labor se hace mucho mejor, le
brinda a más personas plenitud y una vida con propósito y le da al liderazgo de la iglesia un nuevo sentido
de realización, lo cual es muy satisfactorio, haciendo que todos sus esfuerzos valgan la pena.

EL MEJOR CANAL DE ENTRENAMIENTO. Al seleccionar a los doce, Jesús identificó el mejor canal
de entrenamiento. Los doce fueron un grupo pequeño, lo suficiente para ser variado, pero no tan grande
como para que cualquiera se quedara de espectador. Esto proporcionó una plataforma de lanzamiento
~ 195 ~

tanto para el ministerio de multitudes como para el uno a uno. Ellos podían experimentar más cosas juntos
y luego discutir, argumentar, responder y dialogar con Jesús.

El pastor hacedor de discípulos considera al grupo pequeño la herramienta más valiosa en su


ministerio. La mayoría de los principios y habilidades que necesitan ser enseñados pueden ser llevados
a cabo en el contexto del grupo pequeño: la oración, la habilidad para estudiar la Biblia, dar un testimonio
y aprender a evangelizar, cómo hacer un entretenimiento evangelístico, etc. Si la membresía de la iglesia
necesita relacionarse entre sí, apoyarse durante los tiempos de crisis o trabajar en un proyecto del
ministerio, nuevamente el grupo pequeño es el mejor medio.

Si yo fuera a empezar un ministerio desde cero, comenzaría por invitar a todos a que "vengan y vean"
en un pequeño grupo de estudio de la Biblia. Luego, en ese contexto, dejaría que la crema subiera hasta
la cima y seleccionaría a aquellos que respondieran al llamado de "vengan y síganme" en otro pequeño
grupo de entrenamiento. De los que terminen el entrenamiento básico, seleccionaría unos pocos más
para que "vengan y estén conmigo" y a ellos los entrenaría para que me reemplazaran y trabajar a través
de ellos. Por lo tanto, al lograr la multiplicación, consigo la descentralización; y se lograría más a través
de un grupo más amplio y efectivo.

Mostrarles cómo y hacerlo con ellos son pasos tan cruciales que son el puente tanto para la
multiplicación como para la descentralización del ministerio. Si relacionáramos el método de enseñanza
de los seis pasos de Jesús con el plan de entrenamiento de tres fases basado en el llamado de Cristo al
discípulo, sería algo así:

"Vengan y vean" = 1. "Díganles Qué." 2. "Díganles Por Qué."

"Vengan y síganme" = 3. "Muéstrenles cómo" 4. "Háganlo con ellos"

"Vengan y estén conmigo" = 5. "Déjenlos hacerlo." 6. "Utilícenlos."

"Mostrarles cómo" y "hacerlo con ellos" conforman el puente entre saber el qué y el por qué y hacerlo
y lograr hacerlo a través de otros. Es igualmente evidente que sin entrenamiento, no hay multiplicación.
Jesús les mostró a ellos el cómo por diez meses durante la fase de "vengan y síganme" y por veinte más
durante la de "vengan y estén conmigo." Gradualmente y en el transcurso de todo el proceso, Él fue
volcando cada vez más responsabilidad sobre ellos. Este es el modelo para el pastor hacedor de
discípulos. Tal como el entrenador que habla del qué y por qué y después continúa con demostraciones
~ 196 ~

y críticas, de igual manera hará el pastor comprometido a la Gran Comisión.

La notable diferencia entre un discípulo

y un hacedor de discípulos es el

ministerio de la multiplicación.

“DÉJELOS HACERLO."

Con mucha frecuencia la multiplicación falla en este punto, porque a la gente se le está
dando mucho demasiado rápido. Debe haber una prueba final, un buen ajuste y unas sólidas
instrucciones para asegurar la integridad de lo que se está multiplicando. Se requiere de mucho
cuidado. Jesús nos mostró cómo.

"Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y
sanar toda enfermedad y toda dolencia" (Mateo 10:1). Esta es la primera misión de los doce sin
Jesús. Ellos estaban por su cuenta; Jesús no estaba mirando sobre sus hombros. Ahora sus
juicios, sus palabras, su valor y su habilidad debían venir del poder de Dios para soportar la
necesidad humana. Antes de entregarle un ministerio a otra persona, es importante dejárselo
ejercer. Sin embargo, los términos en los que se haga solo son cruciales.

Los discípulos fueron a trabajar bajo instrucciones específicas que detallaban cada cosa,
desde el mensaje predicado hasta la cantidad de equipaje. Jesús no les pidió ir más allá de su
entrenamiento. Ellos volverían donde Jesús para informarle y ser evaluados y afirmados.

Los doce no eran totalmente libres. Ellos permanecían unidos a Jesús en gran manera.
Esta fase del entrenamiento proporciona el ajuste necesario para un exitoso despliegue. Durante
esta fase los discípulos se convierten en hacedores de discípulos, probando que pueden hacer
algo más que evangelizar; ellos pueden formar personas maduras, quienes a su vez, también
se reproduzcan. No hay un substituto en el corazón del discípulo para el conocimiento personal
que él puede obtener al realizar el trabajo. La única forma de saber lo que hay afuera es salir e
~ 197 ~

intentarlo. Jesús los mandó fuera en este caso; más tarde Él les permitió liderar a los setenta en
una misión especial (Lucas 10).

La notable diferencia entre un discípulo y un hacedor de discípulos es el ministerio de la


multiplicación. El hacedor de discípulos no sólo se reproduce, él guía a los que son hacedores
de discípulos, esas personas que hacen discípulos hasta la segunda y tercera generación
delante de donde ellos mismos empezaron. Las personas a las que Jesús llamó para el liderazgo
del ministerio podían no sólo hacer discípulos uno a uno sino también en una forma colectiva.
El paso de permitirles hacerlo es importante para proteger la integridad de lo que usted
reproduce. Cómo proteger el producto es el próximo tema.

"ENVÍO"

El pastor hacedor de discípulos como entrenador se asegura de que aquellos escogidos


para ser enviados dominan las habilidades necesarias. Este grupo selecto lo compone cerca del
10% de la congregación. La primera razón para que tan pequeño porcentaje alcance este nivel
es que el 50% de la iglesia nunca abandona la cómoda fase de "vengan y vean." Ellos asisten
al servicio de adoración, a las cenas de la iglesia y posiblemente a eventos especiales. El 90%
del 50% restante pasa a la fase de "vengan y síganme." Ellos se unen a un grupo donde
aprenden las habilidades del ministerio; ellos se encargan de alguna clase de ministerio en la
iglesia. Ellos son discípulos, se reproducen y tienen un ministerio maravilloso para alcanzar a
otros también. La diferencia entre estos fieles discípulos y el restante 10% es la capacidad de
liderazgo y los dones espirituales.

Los escogidos para la responsabilidad de multiplicar el liderazgo deben tener los dones y
la habilidad propios del liderazgo. Lo que pone a este grupo aparte no es tanto la espiritualidad
como la idoneidad. Uno sólo puede tratar de adivinar por qué Jesús escogió a los doce que
llamó. Es mejor que el pastor hacedor de discípulos tenga algún criterio para seleccionar a los
encargados del liderazgo ministerial.

En nuestro proceso de selección, los que han culminado exitosamente la fase de "vengan
y síganme" son luego evaluados y enviados a diversas áreas del ministerio. Los seleccionados
~ 198 ~

para "vengan y estén conmigo" tienen los dones y las habilidades para guiar y generar ambientes
donde el discipulado y la multiplicación sean desarrolladas efectivamente. Démosle una mirada
a algunos criterios objetivos para medir la idoneidad del liderazgo.

EL FUNDAMENTO PARA LAS HABILIDADES DEL MINISTERIO

CARÁCTER. Parte del entrenamiento es que durante un período de dos o tres años una persona
revele el contenido de su corazón. La persona es evaluada en los asuntos de carácter
registrados en 1 Timoteo 3 y Tito 1. El tema es progreso, no perfección. Los encargados del
proceso de selección deben asegurarse de que no existan mayores fallas de carácter, ningún
esqueleto escondido en el closet. Si una persona no da la talla en este punto, no hay razón para
continuar la preparación para el liderazgo.

FIDELIDAD. Pasajes como 1 Corintios 4:2, Lucas 16:10 y 2 Timoteo 2:2, enseñan que la
fidelidad es un prerrequisito no negociable para el liderazgo. La Escritura sugiere una fórmula
para establecer fidelidad: "El que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho; y el que
no es íntegro en lo poco, tampoco lo será en lo mucho" (Lucas 16:10).

El pastor hacedor de discípulos asigna tareas a los discípulos, quienes por años, llevan
un registro de su fidelidad o deshonestidad. La fidelidad al igual que el carácter, es una
necesidad del liderazgo. Nuevamente, el distintivo del pastor hacedor de discípulos es que él
monitorea el progreso e intencionalmente lleva a la gente a través del proceso. Él sabe quién va
primero, segundo y tercero; él ve a las personas a través de su matriz filosófica.

DONES ESPIRITUALES / IDONEIDAD. Los dones apropiados para el liderazgo espiritual


colectivo son la enseñanza, el liderazgo, la administración, la exhortación y otros dones de
grupos similares. Muchas personas no son excluidas del liderazgo. Tiene mucho sentido que
~ 199 ~

solo el 10% de la congregación sean candidatos para el liderazgo. Solo el 10% de un grupo
necesitan ser líderes; una iglesia llena de jefes sin indios, se convertiría en una anarquía.

_________________________________________

Carácter, fidelidad e idoneidad son los

fundamentos sobre los cuales el

pastor hacedor de discípulos puede edificar.

________________________________________

Los que sobresalen durante la fase de "vengan y síganme" son la fuente de la que el pastor sacará
sus líderes. Los dos pasos de enseñanza que corresponden a "vengan y síganme" son "muéstreles cómo"
y “hágalo con ellos." Él busca a los que han probado que pueden guiar e influenciar a otros positivamente
y han completado el proceso hasta ese momento.

Carácter, fidelidad e idoneidad son los fundamentos sobre los cuales el pastor hacedor de discípulos
puede edificar. Al seleccionar a la gente con estas cualidades básicas, él puede pulirlas como Jesús lo
hizo para un liderazgo mayor. Esto es muy importante, determina si habrá una multiplicación significante.
Cuando este quinto paso de enseñanza es descuidado, la Gran Comisión empieza a enredarse.

El siguiente tema entonces es, ¿cuáles son las habilidades requeridas para que una persona se vuelva
un efectivo hacedor de discípulos? Tenga en mente que estamos hablando de un líder que puede crear
ambientes colectivos para hacer discípulos y multiplicarse.

LAS HABILIDADES DEL MINISTRO

La clave para desarrollar sólidas habilidades ministeriales es permitiéndoles practicarlas. Más que un
piloto en un simulador de vuelo, requiere una acción viva con personas reales y necesidades reales. El
pastor hacedor de discípulos debe confiar a sus aprendices un tesoro valioso. Es la única forma en la que
~ 200 ~

ellos verdaderamente aprenderán. Esto es lo que Jesús dijo y es lo que el pastor debe hacer.

Los medios más efectivos de entrenamiento que hemos encontrado es retroalimentar a los escogidos
para el liderazgo en nuestro sistema. Esto les da a ellos la experiencia práctica que necesitan. Como los
modelos académicos dominan nuestro pensamiento respecto al entrenamiento, existe la tentación de
incrementar la experiencia dentro del aula de clase, pero debemos resistirnos a esto. Mientras más
contenido sea requerido para desarrollar su estructura filosófica, la necesidad más importante es hacer
lo que ellos ya saben hacer.

PODER COMUNICAR EFECTIV AMENTE LA ESCRITURA.

Sin comunicación no habrá multiplicación. El hacedor de discípulos debe ser capaz de enseñar a otros.
Por enseñar, quiero decir la habilidad de transferir conocimiento, convicciones y pasión respecto a
valores; ser capaz de transferir estos valores sin restarles calidad en el proceso (2 Timoteo 2:2). Enseñar
significa llevar a las personas a través del método de los seis pasos.

El comunicador efectivo no necesita ser un orador talentoso. Con mucha frecuencia asociamos el
don de enseñanza con ser un brillante orador. Saber dirigirse al público ayuda, pero no es necesario. Lo
necesario es la habilidad de hacer que otros entiendan el contenido y las razones detrás de lo que estamos
transmitiendo. La cualidad indispensable es la convicción. Si una persona tiene convicciones
apasionadas, será capaz de contagiar a otros. Por lo tanto, si el fundamento del carácter es establecido
y las convicciones son desarrolladas mediante el método de los seis pasos, el discípulo se volverá un
hacedor de discípulos al transmitirlas. El foro para tal enseñanza incluye hablar en público, discutir en
grupo, la lectura, el estudio individual y la integración casual con otros.

Si una persona tiene convicciones apasionadas,

será capaz de contagiar a otros

Los axiomas son numerosos: "Todo lo que hacemos enseña algo," "Los valores son adquiridos
más que enseñados." La mejor enseñanza combina todas las formas antes mencionadas. Sin embargo,
el carácter y la convicción deben encabezar la lista de las cualidades que hacen la comunicación más
poderosa. El campo de prueba y entrenamiento es convertir al potencial hacedor de discípulos en alguien
relajado para relacionarse con otros. Si él puede transmitir valores, convicciones y habilidades a las
~ 201 ~

personas asignadas a su cuidado, él está en el camino de una vida dedicada a hacer discípulos. El pastor
como entrenador suministra los medios de oportunidad para los seleccionados en la fase "vengan y estén
conmigo".

LA HABILIDAD PARA DIRIGIR.

Los dirigentes no están empujando a las personas o poniendo papeles en orden. En este contexto,
dirigir significa "ser capaz de lograr que el trabajo sea hecho a través de otros." La ambición principal son
las relaciones humanas, cómo trabajar efectivamente con otros y sacar lo mejor de ellos para la causa de
Cristo. Tom Peters dice que el tema más difícil en el liderazgo actual es delegar. Es difícil asignarle a
alguien una tarea, asegurarse de que la entienda y la pueda hacer y de que la haga bien.

Estoy de acuerdo con Peters, el tema más difícil entre los líderes cristianos es la creación de una
atmósfera para la multiplicación. Sea que lo llamemos ministerio compartido, laicado libre, multiplicación
o discipulado, significa traer un ministerio pleno y significativo al cuerpo de Cristo.

El primer paso en entrenar dirigentes es desarrollar convicciones relacionadas con la


descentralización del ministerio. El segundo aspecto es ayudarlos a entender los pasos para delegar. La
tercera fase es monitorear sus intentos de trabajar a través de otros en su ministerio asignado. La
multiplicación en este nivel requiere más que habilidades ministeriales básicas como compartir la fe o
como hacer el seguimiento a un nuevo creyente. La meta es multiplicar los hacedores de discípulos, los
líderes y los que dirigen ministerios. Esta es la razón de tal énfasis en la habilidad de lograr hacer el
trabajo a través de otros. Esto significa la capacidad de influenciar grupos de personas y no sólo
individuos.

LA HABILIDAD PARA MOTIVAR E INSPIRAR.

El hacedor de discípulos comunica en forma efectiva; él logra que el trabajo sea hecho a través de
otros y debe motivar a otros. Los líderes siempre enfrentan la inercia entre los seguidores. Debe esperarse
la apatía entre la membresía. Los líderes experimentados no pierden tiempo lamentando su existencia;
ellos canalizan la energía hacia una solución. La prescripción para la apatía es inspiración. Estar inspirado
~ 202 ~

es en primer lugar un juego emocional. Dios usa las emociones y podemos enmarcar válidamente temas
importantes para hablarles a ellos. La inspiración es tan útil como efímera. La compañera de la emoción
es la motivación. La motivación es distinta de la inspiración porque la persona motivada tiene razones.

El hacedor de discípulos experimentado debe buscar inspirar, pero más importante aún, motivar.
La capacidad de motivar combina las primeras dos habilidades del ministerio: comunicación y dirección.
El cristiano aprende el qué y por qué es importante servir a Cristo y luego recibe tareas para hacer bajo
la supervisión del hacedor de discípulos, el cual agrega estos factores motivacionales: continuos
recordatorios de por qué es importante, afirmar su rendimiento actual, motivarlo para hacer lo mejor y
lograr más, la promesa de una mayor responsabilidad, contarle historias exitosas en el área del
entrenamiento y una evaluación honesta de su trabajo. Si el hacedor de discípulos se emociona y se
alegra con el éxito de los demás, él será un gran motivador e inspirará a otros a servir a Cristo.

A esto lo podemos llamar el lubricante que logra un liderazgo significativo. La motivación y la


inspiración son el aceite que quita el rechinar de las ruedas del ministerio.

PUEDE ACONSEJAR A OTROS.

“...estoy seguro de que ustedes mismos rebosan de bondad, abundan en conocimiento y están
capacitados para instruirse unos a otros" (Romanos 15:14). "A este Cristo proclamamos, aconsejando y
enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él"
(Colosenses 1:28).

Las palabras instruir y amonestar vienen de la misma palabra griega. Nouthea, usada trece veces
en el Nuevo Testamento, significa "corregir verbalmente a alguien." Hay una justificación para traducirla
como "aconsejar." El tema ante nosotros es que los líderes tienen la responsabilidad de aconsejar a los
que están bajo su cuidado.

En este nivel de desarrollo, los líderes deben ser capaces de ayudar a la gente con los conflictos
básicos de la vida. Las personas seleccionadas para el entrenamiento de hacer discípulos habitan la
piscina en la que pescamos los misioneros, ancianos, pastores, plantadores de iglesias y otros tipos de
liderazgo cruciales. Entonces, parte de su entrenamiento es tomar la instrucción sobre las técnicas
básicas de consejería en el aula de clase. Depresión, ansiedad, conflictos maritales, problemas de
~ 203 ~

comunicación y conflictos de dirección de la iglesia son algunos de los temas tratados. Una vez más
hemos encontrado que el liderazgo del grupo pequeño le dio al aprendiz la oportunidad de practicar sus
habilidades.

PUEDE CORREGIR A OTROS

"No tengas nada que ver con discusiones necias y sin sentido, pues ya sabes que terminan en
pleitos. Y un siervo del Señor no debe andar peleando; más bien, debe ser amable con todos, capaz de
enseñar y no propenso a irritarse. Así, humildemente, debe corregir a los adversarios, con la esperanza
de que Dios les conceda el arrepentimiento para conocer la verdad, de modo que se despierten y escapen
de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad” (2 Timoteo 2:23-26).

Este es uno de varios pasajes que llama a los líderes a corregir a los que han caído presa de falsas
enseñanzas o prácticas. Muchos hacedores de discípulos resisten esta parte del desarrollo de sus
habilidades. Es de naturaleza humana evitar al máximo la confrontación. El primer obstáculo es convencer
al aprendiz de que confrontar y corregir a otros es un acto de amor. Es parte de su compromiso con Dios
de ayudar a otros. El líder fiel que se preocupa lo suficiente para confrontar en el contexto de la relación,
le evitará a los que están bajo su cuidado mucha pena e incluso a sí mismo un dolor más grande. De
hecho, si el líder no lo hace, es un infiel y limitará su labor. Cuando el pecado vive en el cuerpo de Cristo
sin ser atendido, tiene el mismo efecto nocivo de una enfermedad no tratada en el cuerpo humano.

El principal campo de entrenamiento para el desarrollo de las cinco habilidades del ministerio es el
grupo pequeño. Se requiere un potencial hacedor de discípulos para emplear todas las cinco habilidades.
Un ejemplo es la quinta habilidad, la de corregir a otros. El grupo acuerda permitir al líder ayudarlos a
mantener su compromiso con Dios. Donde quiera que un miembro del grupo falle en mantener el
compromiso, el líder los acerca con la actitud: "¿Qué puedo hacer para ayudarles?" La persona puede no
estar dispuesta o ser incapaz de mantener el compromiso. Lo primero es un problema espiritual, en tanto
que lo segundo es un problema de liderazgo. Aprender a enfrentar los problemas y tratarlos pronto, le
ahorra mucho dolor tanto a los líderes como a los miembros del grupo.

Corregir a otros es parte del proceso de discipulado que se ha descuidado. Muy frecuentemente
alguien pide ser responsables, pero en verdad practica la responsabilidad selectiva. Él se somete a la
~ 204 ~

autoridad y cambia cuando quiere, pero la ignora cuando no lo desea. En esos casos la responsabilidad
es una farsa y no significa nada. Las personas no pueden desarrollarse en lo que Dios quiere hasta que
se sometan a la autoridad de Dios a través de los líderes cuando no quieren. Hasta que no se traguen su
egoísmo y se sometan en un momento de crisis, su inde-pendencia retardará su desarrollo. Los
seleccionados para la fase "vengan y estén conmigo," la quinta etapa, "déjelos hacerlo”, debe demostrar
que están dispuestos a ser corregidos y ser capaces de corregir a otros.

UTILÍCELOS (ENVÍELOS)

No se atreva a enviar sin una pureza filosófica. Cuando usted entra a un restaurante de McDonald
en Pittsburg, le sirven el mismo menú de aquel en San Diego. El café es bueno, el helado sabe igual y
siempre puede contar con que las hamburguesas sean consistentes. La razón de la alta calidad en todo
el país, es el énfasis en el control de calidad.

McDonald tiene estándares para seleccionar las franquicias. Las reglas y acuerdos deben ser
mantenidos para que los compradores de la franquicia mantengan un restaurante. Cuando ellos venden
un producto, este se ve y sabe lo mismo alrededor del mundo. Ellos saben lo que quieren para
multiplicarse y cómo mantener la integridad del producto. Lo mismo se aplica a la Iglesia. Cuando un
hacedor de discípulos es enviado, es importante que tenga la misma filosofía y habilidades, para
reproducir el producto deseado.

Al acercarse el momento de enviarlos, Jesús llamó a los discípulos al aposento alto para darles las
últimas Instrucciones. Él les enseñó un nuevo material; en particular, introdujo a los doce en el nuevo
ministerio del Espíritu Santo. Les explicó el cambio en su relación. Él estaría con ellos, pero no de la
misma forma. Se esperaba que ellos hicieran mucho más y que asumieran una mayor responsabilidad.
Jesús enfatizó que era necesario que Él partiera. Una de las razones es que era necesario para que ellos
se desarrollaran. Ellos sólo podían alejarse si Jesús estaba por los alrededores. Si nosotros combinamos
las palabras en el aposento alto con las apariciones posteriores a Su resurrección, encontramos los
principios para enviarlos.
~ 205 ~

REVISE LO BÁSICO. El aposento alto nos enseña que Jesús revisó algunos factores básicos
acerca del amor, dar fruto, mantener una relación con el Padre y unos con otros. Las apariciones
posteriores a la resurrección nos enseñan la importancia de dejar a los discípulos con la promesa de un
apoyo continuo, pero también, con un claro mandamiento a dedicarse a la tarea.

Para nosotros, la aplicación ha sido revisar lo básico a través de una serie de pruebas que cubren
doctrina, filosofía del ministerio, preferencias en el estilo de trabajo y un examen oral. Este último es una
discusión libre en la que la persona tiene la oportunidad de demostrar su capacidad de articular su
conocimiento y compromiso con la filosofía. Esto le da a los líderes y al hacedor de discípulos, listo a ser
enviado, la seguridad de que se encuentra listo.

La vía más obvia que Jesús utilizó para llegar a través de la Gran Comisión al sexto paso,
"envíelos," fueron Sus últimas palabras. Las cinco menciones de la Gran Comisión son las últimas y más
importantes palabras a Sus hombres. Estas palabras hacen el punto: "Pero cuando venga el Espíritu
Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y
Samaria, y hasta los confines de la tierra" (Hechos 1:8).

El empezó diciéndoles que los "campos estaban listos para la cosecha" y terminó diciéndoles que
serían unos testigos poderosos al mundo entero. Durante el tiempo en que los entrenó, Él les mostró
cómo, lo hizo con ellos, dejó que ellos lo hicieran, y finalmente, los envió. Hoy, Él continúa preparando a
Sus discípulos para hacer lo mismo. Debido a Su excelente enseñanza, cuando dijo: "hagan discípulos",
ellos sabían lo que quería decir y cómo llevarlo a cabo. ¿Podemos decir lo mismo acerca de nuestra
gente?

ESTABLEZCA UNA NUEVA RELACIÓN. Jesús les dijo a Sus discípulos que la relación entre ellos
cambiaría. Cuando un hacedor de discípulos entrenado está listo para ser enviado, sucede lo mismo.
Jesús les dijo a los discípulos que no los dejaría huérfanos; Él mantendría contacto a través del Espíritu
Santo. Ellos tendrían una mayor responsabilidad con la misma cantidad de poder. Lo único que les haría
falta sería la presencia física de Jesús. Cuando el hacedor de discípulos es enviado, tendrá más
responsabilidad y mayor libertad pero también mantendrá la relación con su mentor. La diferencia puede
estar en que el hacedor de discípulos entrenado hace contacto con su mentor una vez al mes. Ellos
pasarán un día entero juntos dos veces al año. Este es generalmente el caso cuando la persona es
enviada a una gran distancia geográfica del lugar donde le fue asignado el ministerio.
~ 206 ~

En un escenario más común, el hacedor de discípulos entrenado permanece en la misma iglesia.


Se le da una responsabilidad mayor, un desafío para crear y desarrollar un ministerio desde cero. Mientras
que él puede tener contacto con el equipo de liderazgo de la iglesia, el hacedor de discípulos entrenado
va mucho más solo. Él lo hace porque puede, porque al hacerlo así, reclutará y entrenará a otros. Él no
debe depender del liderazgo de la iglesia para ayudarlo diariamente.

Lo importante es que la iglesia produzca muchos hacedores de discípulos entrenados. Algunos


irán al seminario, a los campos misioneros, a plantar iglesias, a otras formas del trabajo profesional
cristiano, pero la mayoría permanecerá en casa en la fuerza de trabajo. Personas altamente entrenadas
deben resistir la tentación de "darle un puntapié" después de tal entrenamiento. El reto para el pastor
hacedor de discípulos es entrenar a las personas en el desafío y cumplimiento del ministerio, ayudar a
las personas en el siguiente paso y permitir la creatividad del Espíritu Santo para que suministre las ideas
para el ministerio.

Animamos a los hacedores de discípulos entrenados dentro de la iglesia a liderar los equipos de
trabajo, pequeños grupos de cristianos dedicados que tienen como objetivo un segmento de la sociedad
e intentar ayudarlos y llevarlos a Cristo. Los desposeídos, los pacientes con SIDA, los niños abusados o
grupos sociales tales como los padres de los jugadores de fútbol o los miembros de las ligas de recreación,
etc., todos los grupos son viables para penetrarlos con Cristo. Para tener éxito, estos ministros deben ser
liderados por los que tienen el entrenamiento y las habilidades para hacerlo: los hacedores de discípulos
entrenados.

Al entrenar a las personas y permitirles llegar tan lejos como sea posible, habrá mucho más
liderazgo y ministerios más efectivos. Algunos no pasarán la fase "dígales qué y por qué." La mayoría
encontrará su lugar en "muéstreles cómo y hágalo con ellos". Esto significa que no serán líderes, pero
son discípulos; ellos se reproducen, pero siempre necesitarán a otros que lideren. Entonces, cerca del
10% se convertirán en hacedores de discípulos entrenados. Déjelos hacerlo y entonces envíelos. Ellos
son la crema de la cosecha; ellos multiplicarán sus esfuerzos a través de otros. Lo que más puedan
producir ellos, será lo mejor.
~ 207 ~

CAPÍTULO NUEVE

HACIENDO QUE FUNCIONE EN LA IGLESIA LOCAL

Esta es la parte del libro que normalmente no leo. Es donde el autor explica los detalles de lo que
ha funcionado para él. Yo evito secciones con detalles prácticos porque normalmente no son
intransferibles. Los principios sí lo son, los programas no y las aplicaciones tienden a ser programáticas.
Antes de que usted haga lo mismo y cierre el libro, deme una oportunidad para demostrarle que yo aún
estoy tratando con principios. Esta sección aplica los principios expuestos a través de todo el libro.

Mi método será resumir cada una de las cuatro fases de la metodología de entrenamiento de Jesús.
Seguiré con canales concretos que pongan los principios a funcionar. Generalmente describiré lo que
cada vehículo hace y por qué es empleado. Espero que esto ponga a su alcance los principios, dándole
ideas prácticas para hacer discípulos en su ministerio. Pero primero, algunos importantes recordatorios.

RECORDATORIO 1: ASEGÚRESE DE TENER UN PLAN

Una iglesia centrada en hacer discípulos es el plan de trabajo que se necesita para que "ir y hacer
discípulos" esté en el corazón de la iglesia. El plan refleja cómo aplicar los principios. No empiece
implementando el plan de hacer discípulos hasta que usted sepa hacia dónde va y cómo planea llegar
allí.

RECORDATORIO 2: EXPLIQUE SU PLAN

DECLARE LAS PRIORIDADES. El pastor declara las prioridades bíblicas desde el púlpito. Él
expone los pasajes, extracta los principios e ilustra el uso de estos. Él enfila claramente a la iglesia en
una dirección específica.

PUBLÍQUELO EN LA LITERATURA DE LA IGLESIA. Boletines, hojas informativas, reportes


anuales, anuarios y folletos, todo tiene que reflejar las prioridades declaradas. Los escritos ser
actualizados y mejorados anualmente; también deberían haber estándares de medición de los logros
corporativos contenidos en los estatutos.
~ 208 ~

TRABAJE EL MODELO AL NIVEL DE LIDERAZGO. Este es el paso más crucial, después de la


filosofía del pastor principal. Las calidades y las prioridades de hacer discípulos deberían reflejarse en la
vida y obra de los líderes de la iglesia. Cuando esto falta, la membresía de la iglesia aprende a
desobedecer las prioridades declaradas. ¿Por qué deberían ellos creer que hacer discípulos es la mayor
prioridad, cuando no lo es para el liderazgo? Estos tres prerrequisitos establecen el trabajo preliminar
para poner el "ir y hacer discípulos" en el corazón de la iglesia.

RECORDATORIO 3: DE UN EJEMPLO DE CÓMO PLANEA TRABAJAR

Presente su plan de trabajo al liderazgo de la iglesia. Si usted ha pensado qué quiere hacer y lo ha
escrito, puede vendérselo a otros. Usted necesitará persuadir a otros de que este es el camino a seguir.
Tan importante como esto es su estrategia para implementar el plan. Cuando usted explica los canales
concretos para la implementación del plan, el hombre común puede identificarlos y motivarse. Esto puede
ser tan simple como decir, "empezaré un grupo pequeño para enseñar a quien quiera "venir y ver" lo que
significa ser un discípulo."

La gente responde a un líder que sabe hacia dónde va.

Tres recordatorios: desarrolle un plan, explíquelo y véndalo. La gente responde a un líder que sabe
hacia dónde va. Cuando usted presenta un plan de trabajo factible con metas acertadas, la gente lo
seguirá. El modelo sugerido a continuación puede poner el "ir y hacer discípulos" en el corazón de la
iglesia; es presentado como una forma de implementar los principios vitales para el desarrollo de
cristianos saludables y la producción de hacedores de discípulos y multiplicadores que hagan posible el
cumplimiento de la Gran Comisión.

EL MODELO

En mi libro anterior, Jesucristo el hacedor de discípulos, presenté las semillas del modelo que
propongo y que se levanta alrededor de las tres fases de entrenamiento de Cristo, en relación a Sus
discípulos. Son observaciones comunes que muchos han notado y sobre las que se ha escrito antes. A.
~ 209 ~

B. Bruce, en su libro clásico El Entrenamiento de los Doce, habla de los tres llamados de Cristo'. Los
llamados de Cristo fueron: "Vengan y vean" (Juan 1:39), "Vengan y síganme" (Marcos 1:17) y "Vengan y
acompáñenme" (Marcos 3:13-14). Yo he agregado una cuarta fase que es más corta y menos vital, pero
no deja de ser importante: "Ustedes permanecerán en Mí" (Juan 15:7-8). La tabla 1 muestra cada fase
del entrenamiento. En su parte superior usted observará el método de enseñanza de los seis pasos de
Cristo y cómo este encaja en las cuatro fases del entrenamiento.

"Vengan y vean" 1. Díganles el qué. 2. Díganles el por qué.

"Vengan y síganme" 3. Muéstrenles cómo. 4. Háganlo con ellos.

"Vengan y acompáñenme" 5. Déjenlos hacerlo.

"Ustedes permanecerán en Mí" 6. Envíenlos.

Si seguimos la analogía del cuerpo, las cuatro fases del entrenamiento y los seis pasos de enseñanza
son el sistema cardiovascular. Cuando son utilizados, estos principios producen algo llamado discípulo.
Los canales o métodos encontrados bajo cada categoría forman el esqueleto del cuerpo. El esqueleto le
da la estructura al cuerpo. Sin embargo, la salud del cuerpo depende más del corazón, las arterias, los
vasos y los pulmones. Las personas no se mueren por falta de fuerza sino cuando el corazón deja de
funcionar. El cuerpo no puede funcionar sin un buen sistema cardiovascular. Cuando este funciona, el
resto del cuerpo funciona. Las cuatro fases de entrenamiento se enfocan en dos esenciales: el tiempo y
el nivel de compromiso. El método de enseñanza de seis pasos incorporado en estas fases, se enfocan
en el contenido del entrenamiento y el nivel de responsabilidad. Las cuatro fases del entrenamiento
proporcionan un panorama completo del entrenamiento de la iglesia para hacer discípulos, mientras que
los métodos de entrenamiento de seis pasos ayudan a los entrenadores a seguir todo el proceso.

FASE 1: "VENGAN Y VEAN" (JUAN 1:39-4:46)

Jesús no pidió que lo siguieran; Él simplemente extendió invitaciones. En cada etapa del desarrollo
y profundidad del compromiso, Él llamó a las personas a seguir al siguiente nivel y algunas lo hicieron.
Los llamados describen el entrenamiento y las fases relacionales que Jesús empleó para preparar Sus
seguidores para su multiplicación.
~ 210 ~

"Vengan y vean" fue una introducción de cuatro meses acerca de Jesús y Su obra. Cinco discípulos
lo siguieron, aprendieron de Él y luego regresaron a casa para considerar si querían seguir adelante.
Jesús expuso a los curiosos convertidos a la naturaleza del ministerio. Ellos fueron testigos del agua
transformada en vino, la purificación del templo, los encuentros con Nicodemo y la mujer Samaritana.
Ellos fueron desafiados a considerar trabajar en el campo de cosecha. Ellos dejaron a Jesús sabiendo
que ganar a otros con el evangelio del reino era de suma importancia y que ellos podían ser parte de eso.

"Vengan y vean" se caracteriza por las palabras reunir, considerar, exponer, interesar e inspirar.
Estas palabras enfatizan la introducción a lo que es Cristo y Su obra. Esta es la primera fase de cualquier
trabajo espiritual y la iglesia tiene varios canales para hacerlo
~ 211 ~

LAS REUNIONES DEL DOMINGO POR LA MAÑANA.

La herramienta de convocatoria más práctica que tiene la iglesia continúa siendo la reunión del
domingo por la mañana. La cultura norteamericana está edificada alrededor de ella y no hay una mejor
oportunidad para llegar a la mayoría de las personas que el domingo por la mañana. Cuando la persona
promedio piensa acerca de Dios, aún piensa en la iglesia y cuando ella piensa en la iglesia, piensa en el
culto de adoración del domingo. Por lo tanto, no se complique y utilícelo como un instrumento de
convocatoria.
~ 212 ~

¿PARA EL CRISTIANO O PARA EL QUE NO SE CONGREGA? La reunión del domingo por la


mañana, llámese celebración, culto de adoración o tiempo de enseñanza, debería estar diseñada
intencionalmente. ¿Será para cristianos o para no cristianos y gente que no se congrega? ¿Será la
predicación de un sermón expositivo con una sólida enseñanza, o más bien algo actual, más liviano,
diseñado para los que no se congregan? ¿La música será contemporánea o tradicional, se utilizarán
himnarios o canciones en hojas, manos levantadas o algo poco animado y tranquilo?

El asunto no es cuánto tiene, sino lo

que usted hace con lo que tiene.

Algunas iglesias, que podrían ser llamadas iglesias de "vengan y vean," se enfocan en llegar a los
que no se congregan. Ellas hacen un gran trabajo de reunir gente con música dinámica, el drama y el
sermón. Ellas han escogido otras reuniones para enseñar y entrenar. Estas iglesias han tomado su
decisión; no es mala, pero es diferente. Lo importante es que en algún lugar de su iglesia, la enseñanza
y el entrenamiento se lleven a cabo.

Un aspecto comúnmente pasado por alto en las iglesias que reúnen gran cantidad de personas a
través de métodos innovadores es la preparación empresarial de su líder. Se necesitan líderes dinámicos
para hacer que tales modelos funcionen. Cuando esta clase de líder está disponible, este modelo es una
opción. Sin embargo, yo tengo algunas reservas en considerar esto una opción común para la mayoría
de las iglesias. El 95% de las iglesias americanas tienen una asistencia al culto dominical de doscientas
personas o menos. La realidad es que la gran mayoría de iglesias no tienen un pastor capacitado en ésta
área, el dinero o las habilidades innovadoras extraídas de los modelos empresariales.

Los modelos empresariales intimidan más de lo que ayudan. Algunos principios e ideas valiosos
pueden probar ser de ayuda para la iglesia promedio, pero generalmente ponen un estándar que muchas
no pueden alcanzar. La tendencia cultural de señalar a estas iglesias exitosas como modelos a seguir,
sólo empeoran el problema. Para el 95% de los pastores, el pastor y la iglesia con una visión empresarial
dinámica, son una calamidad que produce culpa. Este no es el problema o la falta del pastor con visión
~ 213 ~

empresarial. La postura que yo recomiendo es simplemente darle gracias a Dios por estas pocas personas
talentosas y tomar de ellos lo que podemos aplicar; y eso es todo.

Necesitamos un modelo que cualquier persona pueda emplear, con su talento y recursos. El asunto
no es cuánto tiene, sino lo que usted hace con lo que tiene. Si usted hace lo correcto con lo que tiene,
Dios le dará más, pero no tanto como a algunos otros. La pregunta es: Como pastor hacedor de discípulos,
¿qué trata de lograr con el culto del domingo por la mañana?

INTERESAR, INSPIRAR Y JUNTAR. Nosotros escogimos enfocar el servicio del domingo por la
mañana a los cristianos. La razón principal de reunimos es animar, edificar, consolar y motivar (1 Corintios
14:3; Hebreos 10:24-25). La Escritura no ordena o espera que los no cristianos asistan a la iglesia. Sin
embargo, al cristiano se le ordena estar ahí regularmente.

Otra razón por la que nos enfocamos en el cristiano, es que los cristianos se reúnen para edificarse
y se dispersan para evangelizar. La prueba de la efectividad de una iglesia es la integración de sus
miembros a la sociedad. El enfoque que se nos ha dado no es traer a los no cristianos a la iglesia, sino
equipar a los cristianos para llevar a Cristo al mundo. Existe una expectativa de que los nuevos
convertidos se integrarán al ámbito de la iglesia, pero como un subproducto del testimonio del miembro
de la congregación.

Entonces, el servicio del domingo por la mañana proporciona una atmósfera en la que el grupo de
cristianos pueden alabar a Dios, aprender más acerca de la Biblia y ser llamados al ministerio. El domingo
en la mañana es cuando intentamos interesar a los cristianos en el ministerio. Desde el púlpito el pastor
instruye e inspira, pero lo más importante, interesa a los cristianos en la obra de Dios. Él los llama a salir
de sus lugares y entrar al campo de la acción.

Esto le proporciona al pastor hacedor de discípulos su más grande oportunidad. Él declara las
prioridades y llama a la gente a participar. Esto es semejante al ministerio de las multitudes de Jesús. El
pastor les dice lo que es importante y por qué es importante, quienes son ellos y para qué están. Les da
las razones por las que tendrían el mayor interés de ser parte de la obra de Dios. Desde el púlpito el
pastor edifica el ambiente de la iglesia. La música, las oraciones, el ritual y la enseñanza funcionan juntos
~ 214 ~

para motivar a las personas a la acción. Pero la razón principal de la reunión del domingo por la mañana
es interesar a las personas para vivir y trabajar para Dios, convirtiéndose en discípulos.

LA MINI-CONGREGACIÓN

El servicio del domingo por la mañana es donde lo motivamos a usted. La mini-congregación es


donde cuidamos de usted. La fase del ministerio de "vengan y vean" debe poseer ambas dimensiones.
Las personas deben ser motivadas y cuidadas. Generalmente, a menos que las personas se sientan
amadas, ellas no permitirán que la Palabra de Dios entre a sus vidas. La mini-congregación provee a la
iglesia de vida congregacional, esto es, del desarrollo y mantenimiento de las relaciones.

Nosotros le hemos prometido a los miembros de la congregación que sin importar el tamaño de
toda la iglesia, siempre serán miembros de una congregación más pequeña, donde serán conocidos y
amados. Si no llega, se le extraña, si está en el hospital, se le visita, si se encuentra enfermo, alguien le
llevará comida hasta su casa.

Los grupos son mucho más dinámicos que una clase normal de Escuela Dominical. Ellos se reúnen
el domingo por la mañana en nuestra iglesia, pero también pueden hacerlo en otro momento; tienen el
importante papel de cuidar mucho mejor a las personas al descentralizar el ministerio. La comunión, el
bautismo y el ministerio infantil son manejados a través de las mini-congregaciones. Esto es consistente
con la teología de que "cada miembro es un ministro." Ellas le proporcionan mayores oportunidades al
ministerio. Recientemente nuestras mini-congregaciones reunieron y llevaron ropa a las prisiones; han
provisto de ropa, juguetes, comida y dinero a los grupos minoritarios; han ayudado a algunos de nuestros
plantadores de iglesias étnicas con varias necesidades. Cuando las personas empiezan a experimentar
la vitalidad del ministerio, le venden la idea a otros, causando una atmósfera dinámica. Recientemente,
una de las congregaciones se ideó la manera de pagar los gastos médicos de un miembro, creando un
negocio de mantenimiento de jardines ocupando a jóvenes desocupados. Ellos son ministros; crean y
facilitan el ministerio; no necesitan que todo sea proyectado por el consejo de la iglesia.

La mini-congregación es dirigida por un equipo de liderazgo bien entrenado. Casi siempre son
líderes laicos. Un equipo se conforma de un líder, un maestro, un director social, directores de grupos
pequeños, un coordinador de benevolencia, etc. La gente aprende a amarse unos a otros en la
congregación. Varios pequeños grupos de apoyo también pueden surgir de estos. Cuando las personas
~ 215 ~

logran conocerse unos a otros, sus necesidades son identificadas y satisfechas. Es vital para el buen
cuidado de las personas que la iglesia brinde esta clase de canal.

Esto es lo que entiendo por descentralizar el ministerio, incluyendo el cuidado pastoral. Las
personas empiezan a creer en sí mismas, ganan auto-respeto, entienden que no dependen del clero para
generar ideas e implementarlas en el ministerio. Esto rompe las cadenas de un ministerio
profesionalmente reglamentado.

La fase de "vengan y vean" está diseñada para motivar y cuidar a la membresía en general. Las
principales herramientas que la mayoría de los cristianos tendrán son el culto y la reunión del domingo
por la mañana, que no son lo mismo, pero son dinámicas de su acercamiento. La realidad de esta fase
es que el 50% de los cristianos pasarán de allí. Si el culto de adoración del domingo por la mañana
involucra al 100% de la congregación, sólo cerca del 45% de la población adulta se unirá a una mini-
congregación. "Vengan y vean" representa esa piscina de humanidad en la que el pastor hacedor de
discípulos pesca a quienes quieren seguir adelante. Cerca del 50% de la congregación seguirá hacia la
fase "Vengan y síganme."

Con tales realidades en mente, debería declararse que la iglesia tiene una responsabilidad hacia
ese 50% que no va más. allá de la fase "vengan y vean;" ellos no serán tan productivos como los que sí,
pero aún siguen siendo hijos de Dios, y por lo tanto, la iglesia es responsable por ellos.

MINISTERIOS VELCRO

La mayoría de las personas conocen el velcro (cierre mágico). Es esa tira autoadhesiva que
reemplaza las cremalleras en carteras y bolsos y los cordones de los zapatos infantiles. Los ministerios
velcro ayudan a que las personas se "adhieran" a la iglesia. La adoración del domingo por la mañana y la
mini-congregación tienen bastante "pegante" para ellos. Otros canales acordes a "vengan y vean" que
mantienen también a las personas en la iglesia son: coros, equipos deportivos, club de hombres, retiros,
actividades para niños, comités de acción social, pequeños estudios informales de la Biblia, etc. Tales
grupos ayudan a mantener juntas a las personas. Los ministerios velcro juegan un papel importante en
mantener a la gente en la iglesia hasta que responden para continuar en un ministerio más grande. Una
persona puede permanecer en "espera" por años en uno o más de estos campos ministeriales y después,
~ 216 ~

un día, decirle sí al llamado de "síganme y los haré pescadores de hombres." El ministerio velcro no sólo
hace mucho bien, sino que sostiene a una persona hasta que está lista para continuar.

El pastor hacedor de discípulos trabaja duro en el "vengan y vean." Él se asegura de que los
canales vengan-y-vean sean de alta calidad. Él publica avisos interesantes y utiliza muchos medios para
que las personas visiten la iglesia. Una vez que estén en la banca, estarán exactamente donde él los
quiere tener. A través de los canales principales de vengan-y-vean, él trata de interesarlos en el servicio
y el compromiso para Cristo. Al mismo tiempo emplea todos los canales disponibles para mantener a la
gente en el ámbito de la iglesia hasta que estén listos para continuar.

Como el atleta de la carrera de obstáculos, el pastor mantiene un ojo en el proceso y el otro en la


línea de meta. El proceso es llevar a las personas a través de las fases de entrenamiento. El objetivo es
hacer de cada persona dispuesta un creyente saludable y reproductivo. La fase de vengan-y-vean
consiste en decirle a la gente qué es y por qué deberían avanzar en su peregrinaje espiritual. Esto
involucra enmarcar los temas, describir el objetivo y señalar el camino. Cualquier cosa que mantenga a
la gente en el ambiente donde constantemente estén expuestas al mensaje es importante para el
ministerio de hacer discípulos.

FASE 2: "VENGAN Y SÍGANME" (MATEO 4:18-22; MARCOS 1:16-20)

Le decimos a nuestra congregación que en la fase de "vengan y vean" nos interesamos en usted
y cuidamos de usted. Durante la fase de "vengan y síganme," lo entrenamos a usted y lo consolidamos
como un discípulo maduro. Los pasos tres y cuatro del método de enseñanza de Cristo fueron primero
para la fase de "vengan y síganme." Jesús mostró a los discípulos cómo hacerlo y lo hizo con ellos. Él los
consolidó en el sistema de apoyo de vida cristiana durante esta fase de entrenamiento de diez meses.
"Vengan y síganme" suministra una exposición prolongada a los fundamentos del ministerio. Jesús
estableció que cuatro de estos fundamentos esenciales eran necesarios para sostener toda una vida de
compromiso con Él y la misión: están directamente relacionados con la Palabra de Dios, la oración, las
relaciones o una vida compartida y el testimonio o la misión. El entrenamiento de Jesús les enseñó cómo
~ 217 ~

hacerlo. Hubo una limitada participación; Jesús les dio un gran ejemplo a seguir. Su objetivo fue
enseñarles lo que era importante y luego trabajarlo en sus vidas.
~ 218 ~
~ 219 ~

HACIENDO LA TRANSICIÓN. Cada cristiano necesita tiempo para hacer que sus pies estén
firmemente establecidos sobre un sólido fundamento. "Vengan y síganme" fue ese tiempo para los
discípulos. El pastor hacedor de discípulos enfrenta el reto de mover a las personas de la fase de "vengan
y vean" a la de "vengan y síganme." Mientras que el 50% de la congregación nunca abandona la fase de
vengan-y-vean, la buena noticia es que la otra mitad lo hará. La psicopatología de no moverse de la fase
de "vengan y vean" se la dejaré al analítico. Yo pienso que los discípulos respondieron a la invitación,
"vengan y síganme, y los haré pescadores de hombres" por tres razones.

ELLOS YA HABÍAN ESTADO CON ÉL. Los cuatro meses de la fase de "vengan y vean" sirvió
como introducción necesaria tanto a Cristo como a la naturaleza del ministerio. Las semillas fueron
plantadas; Cristo los expuso a lo sobrenatural y luego los desafió para la tarea. Ellos tuvieron dos meses
para pensarlo y tomar una sólida decisión respecto a su futuro. Ellos sabían que Jesús vendría y los
desafiaría; y cuando lo hizo, ellos estaban listos.

El pastor hacedor de discípulos conoce la importancia de la fase de "vengan y vean". Sin ella, la
gente es desafiada a mucho demasiado pronto; se confunden, hacen compromisos que no entienden y
que por lo tanto, no pueden mantener. La transición de "salir de la calle" al compromiso del mundo
cristiano es amortiguado por la experiencia de "vengan y vean." Cuando el creyente escucha una y otra
vez las mismas prioridades en un ambiente de amor y cuidado, las oportunidades son tan buenas que él
deseará más. Las personas se mueven del "vengan y vean" al "vengan y síganme" porque sus corazones
están preparados. Ellos saben lo que deberían hacer y porqué. Ellos dan un decidido paso de obediencia,
convirtiéndose en discípulos maduros.

ÉL EXTENDIÓ UNA INVITACIÓN, NO UNA RESPONSABILIDAD.

Las personas dudan en arriesgar algo cuando usted no les enseña cómo hacerlo y se los deja a
ellos. Lo más atrayente de la invitación de Cristo es que Él cargó con la responsabilidad. "Los haré" lo
dice todo. Yo sé adónde quieren ir; Yo sé cómo llevarlos allá; créanme, síganme. Jesús procedió entonces
a mostrarles lo que quiso decir demostrándoles las prioridades de la Palabra, la oración, el compañerismo
y el testimonio.

La clave para lograr que la gente haga la transición es proveerles un medio que sea consistente
con el objetivo. Si el objetivo es ser un discípulo maduro, entonces el medio debería edificar aquellas
~ 220 ~

características que forman el perfil del discípulo. Esto simplemente empieza con una invitación a una
reunión de orientación a quienes estén dispuestos, donde ellos puedan tomar una decisión con relación
a ese medio. Varias formas de cumplir la tarea servirán, pero una iglesia inteligente se enfoca en una sola
para empezar y solo en unas pocas en una forma madura. Hacer bien unas pocas cosas es más importante
que tener cada opción conocida por el hombre.

La transición es señalada por la persona que entiende claramente qué y por qué debería meterse
en lo espiritual. Una invitación que provee un medio para lograr llegar adonde se está convencido que
debería llegar. También debe creer que el líder lo puede llevar allá.

ÉL LOS LLAMÓ A UNA VISIÓN, NO A UN TRABAJO. Jesús también les prometió que si lo seguían,
se convertirían en pescadores de hombres. La fuerza que impulsa el compromiso es la visión: la visión
de lo que yo pueda llegar a ser y de lo que pueda hacer como resultado del entrenamiento. En "vengan y
síganme," las personas determinan las características y habilidades básicas que los clasifican como
discípulos que a su vez, glorifican a Dios.

Para hacerlo, las personas necesitan medios. Los dos pasos vitales del entrenamiento en "vengan
y síganme" son: "muéstrenles cómo” y "háganlo con ellos." Esto requiere un ambiente controlado. Jesús
necesitó que sus hombres viajaran con Él y vivieran juntos las veinticuatros horas del día. La banda de
viajeros era un ambiente controlado. Sus diez meses de intensa convivencia equivale a varios años en
las formas de un compañerismo de hoy. Por lo tanto, hoy, cualquier experiencia de entrenamiento que
intenta presentar un modelo después de Jesús, requiere más de diez meses, trabajar con personas que
tienen familia, trabajo y varias alternativas competentes, requiere una oportunidad alcanzable. Nosotros
hemos escogido un marco de tiempo de dos años. Ya que creemos que cada cristiano debe ser un
discípulo reproductivo, debemos crear medios que hagan posible su participación. Con mucha frecuencia,
los cristianos ven el discipulado algo solo posible para quienes trabajan tiempo completo en el ministerio,
quienes como Jesús y los doce, se entregaron todo el tiempo al servicio. Esta creencia es tan falsa como
perjudicial, haciendo pensar al trabajador corriente que una mayor dedicación a Cristo y al ministerio están
fuera de su alcance. El liderazgo de la iglesia debe encontrar una forma de hacer que funcione para el
laico.

EL GRUPO DE DISCIPULADO
~ 221 ~

El grupo pequeño proporciona el mejor ambiente para el discipulado. El grupo está diseñado para
generar un entorno en el que el individuo promedio llegue a ser un discípulo maduro y se soporta en varios
principios:

SOLO QUIENES SE COMPROMETEN SON APROBADOS. Quienes han dicho sí a la invitación


de Cristo, "Vengan y síganme, y yo los haré pescadores de hombres," asisten a una reunión de orientación
donde se les explica el compromiso detalladamente y se comprometen a asistir a las reuniones, participar
en el entrenamiento y a ser tenidos en cuenta. El pacto del grupo de crecimiento se muestra más adelante.
Las personas tienen una semana después de la reunión de orientación para tomar su decisión.

El compromiso es esencial para el progreso. "... Enseñándoles a obedecer. .." (Mateo 28:20), no
es posible sin el acuerdo firmado. Esto le permite al líder referirse al pacto cuando el grupo titubee. "¿Qué
acordamos hacer?" es el punto de inicio para discutir los temas. El pacto de grupo es el pegante que
mantiene al grupo unido. Es su campo común; el sentimiento de que “estamos en esto juntos" hace
dinámico al grupo.

EL GRUPO DEBE SER LO SUFICIENTEMENTE PEQUEÑO PARA EVITAR TENER


ESPECTADORES, PERO LO SUFICIENTEMENTE GRANDE COMO PARA PROPORCIONAR
VARIEDAD. El grupo funciona mejor cuando en él existe la variedad de dones y de experiencias de vida.
El líder no posee la multiplicidad de dones o experiencia suficiente para discipular a los miembros del
grupo. La interacción entre ellos es una parte importante del entrenamiento.

PACTO DEL GRUPO DE CRECIMIENTO

Compromiso para Crecer En Cristo

INTRODUCCIÓN: La siguiente hoja de pacto es para identificar claramente lo que implica unirse a
un Grupo de Crecimiento. Después de asistir a nuestra reunión de orientación y orar bastante
considerando el desafío, la oportunidad y el compromiso, usted necesita firmar esta hoja y entregarla en
la oficina de la iglesia.
~ 222 ~

¿QUÉ IMPLICA UN GRUPO DE CRECIMIENTO?

Un deseo de convertirme en un cristiano autoalimentado en la oración, un compañerismo


responsable, la Palabra y testimonio.
Una buena voluntad de asistir regularmente a las reuniones del Grupo de Crecimiento y
siempre avisar telefónicamente al líder del Grupo de Crecimiento de una potencial ausencia.
Un compromiso de llegar puntual.
Preparar todas las lecciones con anterioridad como parte de su tiempo devocional semanal
con Cristo.
Una buena voluntad para colocarse bajo la autoridad y dirección espiritual del Líder del
Grupo de Crecimiento.
Una determinación para:

1. Memorizar treinta versículos de la Escritura en dos años.

2. Completar cinco libros de Diseño para el Estudio del Discipulado, el análisis de un libro
del Nuevo testamento y de los

dones espirituales para el ministerio.

3. Escriba y comparta su testimonio personal.

4. Cultive agresivamente amistades con los que no se congregan.

5. Participe en todos los eventos de alcance de su grupo y de la iglesia.

6. Y haga de la oración una parte regular de su vida devocional.

Pacto

Después de leer estas expectativas, me (nos) siento (sentimos) indigno (s) pero desafiado (s) a
intentar lo que se me (nos) ha pedido. He (hemos) orado acerca de este compromiso y sentido que Dios
me (nos) está guiando a ser miembro (s) del Grupo de Crecimiento. Deseo (deseamos) crecer en busca
de la fe de Cristo, el amor por los demás y la expansión del Reino de Cristo. Por lo tanto, estoy (estamos)
~ 223 ~

de acuerdo en canalizar mis (nuestros) esfuerzos para cumplir con estas expectativas por los próximos
dos años mientras Dios me (nos) guía. Lo autorizo (autorizamos) a confrontarme (confrontarnos) cuando
incumpla (incumplamos) este compromiso, como amigo y amoroso guía para nuestro bienestar espiritual.

Nombre
(s):______________________________,____________________________,___________________

Fecha:___________________________________.

El grupo no debe tener más de catorce miembros. Demasiados miembros dificulta que todos hablen
y compartan su aprendizaje y sus necesidades, dentro del tiempo de la reunión. Si una persona no tiene
la continua oportunidad de participar, su aprendizaje será lento y muy probablemente dejará de asistir.

EL GRUPO DEBE REUNIRSE CON SUFICIENTE FRECUENCIA Y TIEMPO PARA QUE EL


PROCESO DE ENTRENAMIENTO FUNCIONE. Reuniéndose una vez a la semana por dos horas, el
grupo proporciona la constante exposición necesaria para el aprendizaje. El entrenamiento requiere el
refuerzo semanal de memorizar la Escritura, el estudio bíblico, los proyectos de alcance, etc. Otra parte
importante del entrenamiento es la esperada transformación de la actitud. El estudio de la Biblia ayuda a
transformar la mente; los proyectos de alcance ponen el toque final en la transformación. El único aspecto
del entrenamiento que no puede ser apurado es el tiempo. En nuestra estructura de tiempo de dos años,
las actitudes cambian gradualmente debido a la experiencia repetitiva. Es algo así como aprender una
lengua extranjera. Un curso intensivo de siete semanas puede lograrlo, pero el aprendizaje del mismo
material es inferior que en el espacio de un año. Si el estudiante puede practicar el lenguaje y tener tiempo
para asimilarlo, el aprendizaje es más emocionante, y él retendrá las lecciones mucho más. El proceso
de aprendizaje se da y fluye naturalmente; los dos años proporcionan un colchón para que los miembros
puedan solucionar los problemas.

Una correcta relación con Dios tanto en la Palabra como en la oración,


~ 224 ~

es el fundamento para una vida cristiana efectiva

EL GRUPO DEBE ENSEÑAR LAS HABILIDADES BÁSICAS QUE ACTÚAN COMO


HERRAMIENTAS PARA ALCANZAR EL OBJETIVO. Cuatro áreas componen el soporte de apoyo vital
del discípulo y deben ser establecidos: un conocimiento práctico de las Escrituras; una vida efectiva de
oración; relaciones significativas y responsables; y una actitud positiva hacia el evangelismo y las
habilidades del ministerio para el evangelismo.

ESTUDIO DE LA BIBLIA. Los miembros del grupo necesitan tener suficiente conocimiento de los
contenidos de la Biblia para poseer un conocimiento práctico de los principios escriturales. El material
debería incrementarse simultáneamente en dificultad y cubrimiento de los principales temas bíblicos. El
grado de dificultad debe incluir la transición de llenar los espacios al análisis inductivo de un libro. Al cierre
de los dos años, los miembros sabrían cómo alimentarse ellos mismos de la Palabra de Dios.

ORACIÓN. Muchos cristianos no saben cómo orar. Ellos oran en términos generales, sin pedir
cosas específicas ni conocer la intersección. A los miembros se les enseña a orar específicamente, a ser
audaces en sus peticiones, a orar en forma de diálogo y mantener una lista de oraciones para recordar lo
bueno que Dios ha hecho. Otra dimensión son los medios días en oración a los que el grupo se dedica.
Muchos miembros se sienten amenazados con la perspectiva de pasar un tiempo prolongado en oración.
A ellos se les ha enseñado cómo desarrollar su intimidad con Dios, cómo pasar tres horas orando,
meditando, alabando, reflexionando, esto es, pasando tiempo de calidad con Dios.

Una correcta relación con Dios tanto en la Palabra como en la oración, es el fundamento para una
vida cristiana efectiva. Pero sin las otras dos dimensiones, el estudio de la Biblia se convertirá en algo
académico y la oración en algo aburrido. De hecho, muchos grupos de estudio de la Biblia que sólo se
reúnen para estudiar y orar, mueren de causa natural. El grupo necesita más si ha de ser dinámico; necesita la
fortaleza de las relaciones y el alcance.

RELACIONES. Las relaciones del grupo de discipulado son mucho más dinámicas que la de los
pequeños grupos genéricos. La diferencia está en el seguimiento, tanto de la vida como de la tarea.
Muchos grupos pequeños tienen seguimiento del estilo de vida, donde las personas se animan
mutuamente a vivir piadosamente, para hacer lo éticamente correcto. No descartaría esto del todo; de
~ 225 ~

hecho, lo pondría al inicio de la lista de prioridades. Pero como muchos otros temas importantes, si esto
es hecho en forma aislada, pierde su impacto.

El grupo de discipulado también tiene personas responsables para los elementos de la tarea: el
desafío del evangelismo, la memorización de la Escritura, alcanzar a otros, hacer su lección de estudio
bíblico o asistir al grupo regularmente y a tiempo. Toda la presión del grupo se basa en el seguimiento y
es la forma más poderosa de hacerlo. Las expectativas de otros en el grupo prueban las relaciones.
Podemos decir en forma positiva: "El seguimiento nos ayuda a mantener nuestros compromisos con
Dios". Esto nos devuelve al pacto firmado por los miembros del grupo y a su determinación y la de su líder
a mantenerlo. Esto destaca al grupo, porque cuando las personas son desafiadas, confrontadas,
animadas y corregidas, la imagen cae, las personas se vuelven auténticas y se genera una crisis catártica.

El grupo pasará a través de una serie de crisis catárticas y habrá bajas. Esto es necesario para el
proceso de crecimiento y al mantener el pacto, la integridad del grupo y el auto-respeto espiritual de los
miembros permanecen intactos. La clave para generar esta clase de ambiente es simple: primero,
exponga las expectativas; segundo, sólo permita en el grupo gente que esté de acuerdo en cumplir las
expectativas y dispuesta a firmar el pacto; tercero, determínese a mantener el pacto, a corregir y animar
a los que dudan, a restaurar a los que están abiertos y rechazar a los que no estén dispuestos. Esto
creará un ambiente dinámico de crisis, conflicto, sanidad y crecimiento. Esta es la manera de hacer
discípulos. Si la gente practica un seguimiento selectivo y se les permite alejarse y ser considerados
discípulos, hemos fallado.

ENTRENAMIENTO DE ALCANCE. A los miembros del grupo se les dan proyectos para completar.
La teoría detrás de los proyectos es la misma que para los trabajos en casa. Si a un estudiante se le da
una tarea relacionada con lo que está estudiando, su aprendizaje se acelera. Los objetivos del alcance
son dos: crear en los miembros una actitud positiva y una convicción respecto a la importancia del alcance
y desarrollar una serie de habilidades evangelísticas para que llegar a otros sea posible.

La primera reunión de grupo incluye una tarea de alcance. A cada miembro se le pide que anime
a alguien. Esto hace que la rueda empiece a girar y los lleva a pensar en otros; ahora, deben quitarse la
venda de los ojos. Cuando todos los miembros del grupo han completado el primer proyecto, el grupo
continúa hacia el segundo. Esto genera una presión de cerca e integra el seguimiento, el cual es tan vital
~ 226 ~

para el éxito. Durante el período de dos años, el objetivo es que los miembros del grupo desarrollen la
actitud de que pueden efectivamente alcanzar a otros.

El objetivo de desarrollar habilidades es que los miembros del grupo sean capaces de reproducirse.
Las habilidades específicas son: cómo entablar con otros conversaciones espirituales, cómo invitar a otros
a eventos evangelísticos, cómo contar su historia personal y la transición a hacer claras preguntas que
faciliten compartir el evangelio. Los miembros del grupo están entrenados en cómo verbalizar su fe, cómo
hacer el seguimiento de un nuevo convertido, cómo integrar nuevos creyentes a la iglesia. El objetivo
principal del grupo no son las conversiones, sino ayudar a los nuevos miembros a volverse competentes
en la reproducción. Esto es esencial, ya que Jesús dijo que un discípulo probado se reproduce (Juan
15:8).

En dos años el grupo tiene muchas oportunidades de practicar sus habilidades y volverse efectivo.
La repetición es integral al proceso de aprendizaje. Cuando se toman atajos a través de procesos
acelerados de hacer discípulos, el triste resultado es que no se logra y se debe iniciar de nuevo. Vale la
pena iniciar lentamente, sin tomar atajos y asegurarse de poner un sólido fundamento. Si el corazón del
sistema cardiovascular es mantenido en forma apropiada, eso asegurará la salud futura del cuerpo. El
grupo de discipulado de dos años es el corazón del sistema cardiovascular de la iglesia.

LOS GRUPOS DEBEN DURAR Y EXIGIR LO SUFICIENTE PARA QUE SURJAN NUEVOS
LÍDERES. Para perpetuar el futuro de los grupos y el desarrollo del liderazgo es importante la
identificación de nuevos líderes desde el mismo proceso del grupo. El desarrollo del liderazgo comienza
cuando un miembro del grupo exhibe cualidades en su actitud, aptitud y habilidad. Después de varios
meses en un grupo, los "cargadores" llegan a ser aparentes. Algunos aspirarán a enseñar, liderar o influir.
El líder del grupo entonces empieza a probar a los potenciales líderes a través de una serie de pruebas
de integridad. A los líderes potenciales se les pide que lleven a cabo algunas funciones simples. Estas
podrían incluir tareas fuera del grupo, como por ejemplo, ser ujieres. No hay nada como una tarea que no
disfrute alguien para conocer su corazón. Al poner pequeñas tareas que les guste a algunos y a otros no,
sabemos si ellos se dejan enseñar, si son líderes que sirven o simplemente quieren poder.

Otros medios para exponer las actitudes son enseñar una lección, seguida por la crítica y el
aprendizaje adicional a través de libros y audio. Si una persona se deja enseñar, tiene los dones
espirituales y desea liderar, entonces el líder del grupo empezará a preparar a esa persona para el
~ 227 ~

liderazgo. Si la multiplicación fuera una realidad en la iglesia, los líderes de grupo deben siempre preparar
nuevos líderes que tengan el potencial de ser multiplicadores.

Nuestros líderes de grupo buscan líderes potenciales que puedan ser pastores, ancianos,
plantadores de iglesia, misioneros, que generen ambientes y puedan liderar movimientos. Ellos continúan
a la fase de entrenamiento de "vengan y estén conmigo." Hay otra forma de evaluación también. Esta es
tan importante como la identificación de futuros hacedores de discípulos, e incluye grupos de personas
más numerosos.

Tarea de Grupo. En los últimos tres meses del ciclo de dos años, cada miembro del grupo es
evaluado. En la tabla usted notará que la mayoría de los miembros del grupo no son candidatos para la
fase "vengan y estén conmigo". Déjeme decirlo otra vez: cerca del 50% de aquellos en "vengan y vean"
pasarán a la fase "vengan y síganme” y, cerca del 10% de ese 50% serán seleccionados para la fase
"vengan y estén conmigo." Note la diferencia: Cada creyente es llamado a ser un discípulo maduro y
reproductivo, pero solo unos pocos seleccionados pasarán a la fase "vengan y estén conmigo." Por lo
tanto, el 90% del 50% permanecen en la fase "vengan y síganme." Estas personas son la gran mayoría
del corazón de la iglesia y son igualmente importantes para la efectividad de la misión. La diferencia entre
los seleccionados para el liderazgo y los que no, tiene muy poco que ver con la espiritualidad. De hecho,
los que no son seleccionados para el liderazgo son más fieles y piadosos que los que sí fueron. Se trata
de lo que sea apropiado, no de espiritualidad.

La evaluación es el medio para lanzar a los miembros del grupo a sus futuros ministerios. Con
mucha frecuencia, los miembros del grupo consideran una graduación el término de los dos años del
grupo de discipulado. Ellos han terminado su estudio y ahora pueden cambiar del ambiente controlado a
cualquier obra que el Señor los ponga a hacer. Desearía que esto fuera verdad, pero la experiencia
enseña que las personas necesitan más dirección que una palmada en la espalda.

Nosotros tratamos la graduación de un grupo de dos años como la línea de partida, no la línea de
meta. Por lo tanto, la pregunta de la evaluación es: "¿Quién es usted; cuáles son sus dones e intereses;
en qué sería bueno? Nosotros utilizamos varias pruebas para medir la preferencia del estilo de trabajo; el
grupo también estudia los dones espirituales y determina en qué grupo encajan ellos.

Entonces el líder del grupo aconseja a cada miembro o pareja y les pide considerar en qué área
del ministerio deberían seguir. La iglesia proporciona una lista de oportunidades y necesidades. Se les
~ 228 ~

pide a los miembros ser creativos y pensar en nuevas formas de ganar a otros para Cristo. Como lo refleja
el cuadro, muchos entran a los equipos del ministerio de la iglesia. Con un nuevo vigor y confianza, ellos
asumen áreas tales como la enseñanza, la administración, el liderazgo de los estudios bíblicos sobre
necesidades especiales, etc. Incluso si los dones de una persona no la llaman a ser más que alguien de
apoyo detrás de la escena, ahora él es un discípulo que se reproduce, cumpliendo esa función con un
nuevo significado.

Mi firme convicción es que cada creyente es llamado a ser un discípulo que se reproduzca. Esta
convicción surge de la misma Gran Comisión (Mateo 28:19). Por lo tanto, se requiere un medio para llevar
a las personas más allá de la etapa de reunirse, motivarse, cuidarse, de “vengan y vean” a la fase de
entrenamiento de "vengan y síganme." Después de diez años, tengo la meta de lograr que al menos el
50% de la congregación entre en la fase de "vengan y síganme." Luego los retroalimentaré dentro de la
fuerza de trabajo congregacional para darle nueva vida y vitalidad al cuerpo de Cristo. Esta es la razón
por la cual el grupo pequeño de dos años es el corazón del sistema cardiovascular. Provee a la iglesia de
un continuo fluir de discípulos saludables y reproductivos que pueden ministrar.

La vida no se vive en una tabla. La tabla es sólo un modelo imperfecto y una herramienta de
enseñanza diseñada para ayudar a comunicar el proceso de desarrollo espiritual que debiera suceder en
una iglesia saludable. Es un medio de aplicar la enseñanza de nuestro Señor en la iglesia local. Por favor
no haga del modelo más de lo que es; trate de deducir lo que pueda y déjelo como está. Hacer más que
eso podría conducir a un gran peligro.

Buscando hacer discípulos, la tabla muestra que en las dos primeras fases, a la gente se le dice
qué y por qué. Esto continúa mostrándoles cómo hacerlo y hacerlo con ellos por dos años a través del
grupo pequeño. Sin embargo, la pregunta permanece: "¿La gran mayoría no seleccionada para la fase
de "vengan-y-estén-conmigo" no se beneficia de los principios de entrenamiento de "déjenlos hacerlo" y
"envíelos”? ¡Sí, lo hacen! La diferencia es que los dejamos hacerlo en el área que ellos han escogido.
Dejamos que lo hagan en las mini-congregaciones, estudios bíblicos especiales para grupos como padres
solteros o padres de jóvenes, en el trabajo de consejería contra el aborto, etc. El desarrollo futuro de este
grupo es hacer la tarea y reproducirse en el proceso.

La gente no seleccionada para la fase de "vengan y estén conmigo" es realmente la facción más
poderosa de la iglesia. Al ser liberados de ello, exhiben una gran creatividad y habilidad para llegar a sus
~ 229 ~

amigos y compañeros más que los escogidos para el liderazgo. El cuerpo principal en la reproducción de
discípulos es el centro de la acción del ministerio. Ellos tienen más diversión, están en la línea del frente,
tienen ministerios que funcionan y son las tropas de trinchera. Ellos son la clave para el verdadero éxito
de la iglesia en hacer discípulos.
~ 230 ~
~ 231 ~

Su papel es ganar a las personas para Cristo. Como se lo digo frecuentemente a la congregación:
"Ustedes son nuestro programa de alcance." El programa de alcance más efectivo libera a los discípulos
entrenados de la iglesia. Pero si usted no los entrena, no los tendrá y deberá apoyar el evangelismo con
programas y eventos de alcance costosos que sólo serán posibles si usted tiene el dinero; pero si no tiene
los recursos, no los podrá hacer. Esta es su decisión. ¿No es esto demasiado limitado? Las preguntas
comunes acerca del modelo son: ¿No es esto algo limitado? ¿El grupo de dos años es el único camino?"
Existen muchas formas de entrenar personas para que sean discípulos que se reproduzcan. He
presentado lo que considero que es el mejor camino para la iglesia y no tengo reservas al afirmar que el
grupo pequeño es el mejor medio para hacerlo. Lo importante es que los principios presentados en esta
sección se mantengan. Nosotros también usamos otros medios: fines de semanas intensivos, cursos de
verano, desayunos y estudios de la Biblia.

Los actuales ministerios de la iglesia pueden ser usados para enseñar lo mismo. Por ejemplo, una
persona que dirija una mini-congregación o enseñe a los adultos a estudiar la Biblia o a compartir su fe
puede ser suficiente. La naturaleza de este libro es tal que no defenderé demasiado muchos de los
métodos peculiares de mi iglesia o personalidad. Como lo he dicho una y otra vez: "Si usted tiene las
convicciones correctas, sabrá cómo hacerlo."

Una palabra acerca de "uno a uno." Algunos consideran el discipulado uno-a-uno la mejor
metodología. Pero así como puede ser importante para el proceso, no puede ser lo primordial para hacer
discípulos en la iglesia. El fluir natural del discipulado fue establecido por Jesús. Primero hay una fase de
vengan-y-vean demostrada por la multitud del ministerio. Al enseñar la Palabra a un grupo grande y luego
llamar a esos espíritus dispuestos a "vengan y síganme," el hacedor de discípulos se ahorra tanto el
tiempo perdido como las heridas innecesarias. Si quisiera reproducirme a mí mismo y tuviera cien
personas para escoger, personalmente no los entrevistaría ni los entrenaría uno a uno. Les diría qué y
por qué y luego los llamaría a la fase de entrenamiento "vengan y síganme." Después, a través del grupo
pequeño, identificaría más tarde a los que deberían ser los futuros líderes finalmente, trabajaría uno a uno
con los pocos seleccionados. Uno a uno funcionando mejor en concierto con la exhortación al grupo
grande y el entrenamiento del grupo pequeño.

La siguiente fase de entrenamiento, "vengan y estén conmigo ha sido dejado en gran parte por las
iglesias a los seminarios, escuelas bíblicas y agencias misioneras. El triste resultado es que muchos
profesionales cristianos están bien entrenados, pero muchos líderes talentosos del mundo laico no.
~ 232 ~

Tabla 3

Relación Uno-a-Uno

FASE 3: VENGAN Y ESTÉN CONMIGO (MARCOS 3:13-14; LUCAS 6:13)

Esta fase es para unos pocos. No muchos están interesados ni calificados. Esta fase se hace
tranquilamente, fuera de la vista de la mayoría de la congregación. Pero como muchos trabajos hechos
detrás de la escena este es vital para la supervivencia de la organización. Todas las iglesias se ocupan
en las actividades de "vengan y vean:" reunir, inspirar e interesar a las personas en Cristo.
Aproximadamente el 50% de las iglesias proporcionan algún entrenamiento como se demostró en la fase
"vengan y síganme." Muy pocas iglesias, menos del 10%, se aventuran en la tercera fase del modelo de
entrenamiento de Jesús "vengan y estén conmigo." Tiene sentido que el mismo porcentaje de
participación individual en cada fase de entrenamiento refleje el porcentaje de participación colectiva de
la iglesia. Al aumentar la dificultad, la participación disminuye.

Aún las mejores iglesias hacedoras de discípulos renuncian muy temprano. Ellas creen que
completar el entrenamiento del discipulado en "vengan-y-síganme" es la meta final. La gente se gradúa y
luego empiezan a hacer cosas por sí mismas. A ellos se les asignan varias tareas dentro de la iglesia y
no se les desafía para ministerios más grandes. Muy a menudo los principios y habilidades aprendidos
en los grupos de discipulado no tienen nada que ver con lo que la iglesia les pide que hagan después.
~ 233 ~

Por lo tanto, en gran medida, el entrenamiento se pierde y la gente sigue sembrando en la "obra de la
iglesia." En la sección vengan-y-síganme, describí el proceso de asignación y cómo tratamos
intencionalmente lanzar a los graduados al ministerio de acuerdo al temperamento y habilidades de cada
uno.

La fase vengan-y-estén-conmigo es para los pocos seleccionados que tengan los dones, el carácter
y las habilidades apropiadas, para ser entrenados y volverse hacedores de discípulos. Este hacedor de
discípulos entrenado con dones de liderazgo es la clave para la multiplicación. La parte descuidada de
las mejores iglesias hacedoras de discípulos inclusive, es su fracaso para dirigir intencionalmente la
cuidadosa selección y entrenamiento de los pocos que pueden dirigir ministerios. Estos futuros ancianos
en la iglesia y líderes en el ministerio de alcance dentro de la comunidad, son la fuente en la que la iglesia
consigue los pastores plantadores de iglesia, misioneros y líderes dinámicos hacedores de discípulos
para la Gran Comisión.

Muy frecuentemente esos líderes que emergen de la iglesia local lo hacen por un accidente divino.
Es decir, ellos tienen algún entrenamiento básico, pero sólo el hambriento, el creativo y el altamente
motivado llega a la cima. Muchos otros que tienen la misma capacidad pero no el mismo impulso, son
dejados atrás. El entrenamiento de vengan-y-estén-conmigo lo hace posible para que más candidatos
potenciales sean expuestos a la información y la experiencia necesaria para ser líderes.

Jesús oró por la siguiente fase de Su ministerio. Él se enfrentó con el desafío de una gran necesidad
insatisfecha sin suficientes obreros para cubrirla. El también necesitaba preparar a otros que continuaran
la obra después de Su partida. Al amanecer, Él escogió doce discípulos para que estuvieran con Él.

Él oró toda la noche, llamó a los doce y dio el Sermón del Monte. Inmediatamente ellos salieron en
una corta gira, la cual terminó con un retiro para revisar y criticar. Desde el momento en que Jesús escogió
a los doce (Marcos 3:13-14), hasta que los comisionó para salir de dos en dos (Mateo 10:1-42), pasaron
cinco meses. Los doce sabían que se les daría una posición y autoridad especial, pero Jesús no los dejó
hacerlo solos por cinco meses. Él les dio algún tiempo de asimilación, un tiempo corto de revisar para que
ellos se concentraran en unos pocos principios básicos antes de ser enviados. Jesús les hubiera podido
decir: "Mírenme muy de cerca, porque pronto será el turno de ustedes." Si alguien le está mostrando cómo
pintar una casa, usted lo mirará con más detenimiento sabiendo que muy pronto él le pasará a usted la
~ 234 ~

brocha para continuar. Los discípulos le pusieron mucha más atención a las acciones de Jesús, sabiendo
que pronto ellos estarían haciéndolo solos.

En los meses restantes de entrenamiento, Jesús envió a los discípulos a practicar y aprender. El
proceso de la práctica ministerial, seguido por la crítica, fue un método repetitivo empleado por Cristo
durante esta fase. Después, Él les dio responsabilidades adicionales a los doce cuando lideraron a los
setenta (Lucas 10). Una más completa descripción bíblica de "vengan y estén conmigo," se encuentra en
el progenitor de esta obra, Jesucristo, el Hacedor de Discípulos. El reto más grande de la fase de vengan-
y-estén-conmigo es hacer la necesaria transición del hacerlo con ellos a dejarlos a ellos hacer el
ministerio. Este es moverse del paso cuatro al cinco en el método de seis enseñanzas empleado por
Jesús. Esta transición es absolutamente importante para generar la multiplicación.

Jesús ayudó a los doce a hacer la transición durante veinte meses de gradual incremento de la
responsabilidad. La iglesia está llamada a hacer lo mismo y suministrar un medio para este proceso crítico.
El recordatorio del material de esta sección serán los detalles prácticos de cómo hacer esta transición.

¿QUIÉN ES SELECCIONADO?

Lo singular de "vengan y estén conmigo" es que los potenciales hacedores de discípulos son
escogidos. Ellos deciden sólo después de haber sido escogidos. Como Jesús les dijo a los once: "No me
escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto,
un fruto que perdure" (Juan 15:16).

IDONEIDAD, NO SÓLO ESPIRITUALDAD. En las primeras dos fases de "vengan y vean y


síganme," el único criterio era que el individuo responde la invitación de comprometerse con Cristo y ser
un discípulo suyo. En esta fase, muchos pueden aspirar, pero pocos serán escogidos. Sería Un terrible
error permitir que cualquier persona que deseara entrar al programa de entrenamiento de hacedores de
discípulos lo hiciera. Aún si él califica en muchos aspectos y en muchos casos es tan espiritual o más que
cualquiera de los que han sido seleccionados, no puede pasar a este nivel. El tema es la idoneidad, no
sólo la espiritualidad. Muchas personas piadosas no tienen la capacidad para liderar la obra de Dios. Esta
es una distinción que muchos no han hecho y ha significado el desastre tanto para la persona puesta en
forma equivocada como para el ministerio equivocado. Al escoger los doce, Jesús no escogió a cientos
~ 235 ~

para que lo siguieran a Él. El único aspecto para este modelo es la selección cuidadosa de unas pocas
personas calificadas para ser preparadas para el liderazgo y la multiplicación. Nosotros usamos tres
criterios principales para hacer nuestras selecciones.

Carácter, fidelidad y dones. La observación de los miembros de los grupos de discipulado durante
un período de dos años, provee amplia información para evaluar el carácter. El criterio escritural de 1 de
Timoteo 3 y Tito 1, es usado como guía. No esperamos perfección; estamos buscando progresos respecto
a los temas de carácter.

El conocimiento general adquirido por el líder y los miembros del grupo da claros indicios. La
condición de la familia y los negocios de un hombre y la interacción social, se conocen al final de los años.
El líder del grupo ha invertido su propio tiempo en el ministro de “afinación”, en el cual profundiza en las
cosas personales que no afloran en el grupo. Este es el valor de un sistema que no hace excepciones y
requiere de cultivadores motivados de la iglesia para compartir la misma experiencia de entrenamiento.
Un sistema donde nadie es seleccionado para la fase "vengan y estén conmigo" hasta que no hayan sido
probados por dos años, llene muchos vacíos y elimine muchas conjeturas en el proceso de selección.
Usted no necesita pescar a los futuros líderes fuera del grupo de discipulado.

La segunda dimensión importante es la prospectiva fidelidad del líder. Fidelidad significa que él
sigue adelante con sus compromisos. Esto es absolutamente necesario para cualquiera que sea
considerado. Pablo le dijo a Timoteo y también a nosotros que pasara la responsabilidad del liderazgo
sólo a los fieles. Jesús enseñó que sólo si una persona es fiel en lo poco sería fiel en lo mucho. Sólo si él
sabe cómo manejar las riquezas del mundo, se le pueden confiar las "verdaderas riquezas”: la
responsabilidad espiritual de otros. Tempranamente en el grupo de dos años, los líderes potenciales son
identificados y se les asignan tareas simples. Esta es la prueba intencional y cuidadosa de su fidelidad.
Sólo si ellos demuestran ser fieles en lo poco, serán candidatos para asumir mayores responsabilidades.

Un tercer tema son los dones espirituales. Al cierre del grupo de discipulado de dos años, cada
miembro estudia y es guiado para discernir sus dones y habilidades. La tendencia propia de nuestra
iglesia es limitar la selección para la fase "vengan y estén conmigo" a aquellos con dones de liderazgo.
Estos dones son esos tales como enseñar, predicar, liderar, administrar, exhortar, etc. Nosotros queremos
a los que puedan guiar a otros. Ya que el tema es la multiplicación, poner el ministerio en manos de los
que pueden multiplicarse, de hacedores de discípulos entrenados, requiere liderazgo. Sí, los líderes
~ 236 ~

pueden ser hechos, pero sólo si el material bruto está presente. Nosotros utilizamos una serie de
exámenes y la simple observación de sus tareas asignadas para determinar si ellos pueden dirigir.

El Cumplimiento de los Dos Años del Grupo de Discipulado. La simple graduación del grupo de
discipulado no es suficiente. Los seleccionados para la fase "vengan y estén conmigo" son mención de
honor. Este calibre de personas termina sólido, fuerte y radiante. El discípulo ha sobresalido cada área
del grupo: ha sido fuerte en el estudio de la Biblia y la oración, ha desarrollado buenas relaciones, y ha
asistido al líder ayudando a otros a ser responsables por sus palabras y acciones. Además, ha sido
sobresaliente en su actitud y conducta en el evangelismo. Una vez más, los que no pueden terminar su
experiencia de campo, no son candidatos para un mayor entrenamiento y responsabilidad. Esto elimina
a los descontentos, problemáticos, tercos y orgullosos. Esto no sólo hace discípulos de los miembros,
sino que le dice a usted cuáles son sus futuros líderes y cuáles no.

Deseo. Los que pueden continuar deben desearlo. "Se dice, y es verdad, que si alguno desea ser
obispo, a noble función aspira" (1 Timoteo 3:1, negrillas agregadas). "Desear" significa extenderse usted
mismo; esta palabra sirve para confirmar la disposición de lograrlo. El candidato debe desear extenderse
hasta el límite para prepararse para la obra. Pablo describe el objeto de tal anhelo como una "noble
función." Otras traducciones dice: "buena obra." Es por la obra de ministrar a otros que una persona se
extiende, no por la posición.

El proceso podría relacionarse con el del soldado que primero sobresale en el campo de
entrenamiento. En consecuencia, él podría ir a la Escuela de Candidatos para Oficiales. Para tener éxito
allí, un candidato debe estar ansioso de lograr la meta. Él debe estar dispuesto a pagar un alto precio,
ponerse al límite y extenderse a sí mismo hacia la meta; y la meta es estar equipado para hacer el trabajo.
La persona seleccionada para esta clase de entrenamiento espiritual debe tener el mismo deseo y
disposición de sacrificarse y trabajar. Si él va a ser un hacedor de discípulos multiplicador, debe tener la
habilidad que viene del entrenamiento. Su corazón debe estar puesto en la obra de ministrar a otros y
llevar a cabo el ministerio a través de otros. Si él no ha alcanzado este punto, él no puede continuar la
fase de entrenamiento vengan-y-estén-conmigo.

¿Quién es seleccionado? El que tenga el carácter, la fidelidad y los dones apropiados; los que han
completado el grupo de discipulado de dos años exitosamente; y aquellos que tienen un deseo ardiente
por el trabajo de un hacedor de discípulos multiplicador.
~ 237 ~

¿A QUÉ SE PARECE UN HACEDOR DE DISCÍPULOS ENTRENADO?

Esta descripción puede enmarcarse de varias formas. Yo he divido la descripción en dos categorías:
el carácter y las habilidades del ministerio, lo que una persona es y lo que hace.

CARÁCTER. ¿Qué gobierna los actos de una persona? El carácter es la base. Sin embargo, es
imposible separar el carácter de un hombre de sus acciones. Una persona debe tener una profundidad
espiritual igual a la tarea que desempeña. Se necesita un líder espiritual para dedicarse a un nivel de
guerra espiritual desconocido para la mayoría de los cristianos. El juicio y la resistencia requeridos para
un ministerio efectivo no son negociables y están descritos en la sección anterior.

HABILIDADES DEL MINISTERIO. Puede comunicar de manera efectiva las Escrituras. Aquí el
énfasis no es la predicación y la enseñanza clásicas. Si la persona es talentosa en ello, considérelo un
bono. Si él desea moverse dentro del ministerio pastoral, entonces algún entrenamiento personal sería
bueno. En primer lugar, es necesaria la habilidad de transmitir el evangelio y las verdades de la Escritura
a otros en un pequeño grupo. Esto exige la habilidad para liderar una discusión dirigida, hacer buenas
preguntas, guiar a las personas al texto bíblico y ayudarlos a aplicarlo.

La comunicación efectiva de la Escritura significa que el hacedor de discípulos entrenado conoce


la teología sistemática. Por teología sistemática, quiero decir que él tiene una estructura dentro de la cual
puede poner información adicional y estar protegido contra la falsa enseñanza.

El hacedor de discípulos entrenado debe ser un sólido estudiante de la Escritura y poseer un


conocimiento práctico de su contenido. La teología bíblica y sistemática, junto con una hermenéutica
profunda, son esenciales para el comunicador de la Escritura. Esta es la descripción; el proceso de su
entrenamiento será cubierto en la próxima sección.

Puede articular efectivamente la filosofía del hacedor de discípulos. Desde la base de un fuerte
conocimiento bíblico, el hacedor de discípulos entrenado edifica su filosofía de hacer discípulos. Él es
guiado por convicciones firmemente enraizadas en la Escritura. Esto significa que él puede defender y
explicar en forma efectiva las razones para la prioridad de hacer discípulos. Está habilidad es adquirida
mediante un proceso muy sencillo. Primero, usted está expuesto a la enseñanza. Segundo, usted trata
de aplicarla a través de su enseñanza y práctica. Tercero, usted es desafiado e intenta defender su
pensamiento. Cuarto, usted vuelve y estudia más intensamente y regresa a sus retadores para aclarar
~ 238 ~

los puntos. Este continuo proceso hará posible para un hacedor de discípulos entrenado convertirse en
un defensor de la filosofía de hacer discípulos.

A menos que y hasta que el hacedor de discípulos pueda comunicarse y defenderse, no se


multiplicará de una forma significativa. Con pasión, él debe ser capaz de persuadir a otros de adoptar su
plan. Así es como usted encuentra y prepara a otros para multiplicar la obra.

Puede dirigir o entrenar a otros. Como puede ver, las habilidades del hacedor de discípulos se
enfocan en la multiplicación, logrando que las cosas sean hechas a través de otros: comunicar las
Escrituras, expresar y defender una filosofía, y ahora, el manejo de otros. Esta habilidad es la más difícil
para la mayoría de nuestra gente. Implica forjar una visión, organizar el trabajo y escoger a la gente
correcta para hacer el trabajo. La adecuada asignación del trabajo junto con una apropiada dirección y
seguimiento, viene después, seguida por la capacidad de enseñar a otros. Por lo tanto, delegar y trabajar
a través de otros aún son los desafíos número uno en la administración hoy.

Si usted recuerda, esta habilidad es muy parecida a la de entrenar. Dígale a las personas el qué y
el por qué, hágalo con ellos, luego déjelos hacerlo, y finalmente, envíelos. Si la multiplicación va a suceder
y más personas van a involucrarse en el ministerio, los líderes necesitarán trabajar efectivamente a través
de otros.

Puede motivar a otros. No hay motivación que dure si no hay convicción. Jesús desarrolló
convicciones en Sus discípulos a través del método de enseñanza de seis pasos. Cuando usted cree que
algo es verdad y lo sigue con una experiencia acorde que confirma esa creencia, usted está formando
una convicción.

La pasión normalmente sigue las convicciones. Una persona con convicciones apasionadas será
capaz de motivar. Lo más normal para él es persuadir a otros de que su camino es correcto. Las técnicas
de motivación tienen mucho menos importancia que las razones detrás de esto. Los líderes del grupo de
discipulado que experimentan los más grandes problemas han carecido de convicciones para movilizar a
los miembros del grupo hacia una acción positiva. Ellos defienden una práctica con dificultad porque no
tienen una experiencia personal positiva en esa área. Por lo tanto, ellos no cuentan con una pasión real
como herramienta de persuasión. La capacidad de motivar a otros es necesaria para hacer discípulos.
Las personas no pagarán el precio, no asistirán a reuniones ni trabajaran, hasta que un líder apasionado
les muestre el camino y los inspire.
~ 239 ~

Puede corregir a otros. Una sección anterior cubre este tema en detalle. La parte de
"...enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes," exige corregir a las personas. El
hacedor de discípulos entrenado ha demostrado su disposición y habilidad para ayudar a la gente a
mantener sus compromisos con Dios. El hacedor de discípulos está entrenado para saber si la persona
que necesita la corrección no está dispuesta o no puede hacerlo bien. La misma pregunta se aplica a una
persona que hace lo correcto. Muchos líderes no desean corregir a otros. Esto es mucho más difícil que
trabajar con la persona que no es capaz de corregir a otros, pero que está dispuesta a aprender. El
hacedor de discípulos entrenado que lidera está dispuesto y es capaz de corregir a quienes están
equivocados. Esto es necesario hacerlo, si se han de ser discípulos.

Se siente a gusto y es efectivo en el evangelismo personal. El hacedor de discípulos entrenado


lleva a las personas a Cristo y tiene éxito al entrenar a otros que llevarán a otros a Cristo. Con mucha
frecuencia, los líderes no han sido entrenados en el evangelismo; ellos nunca se han reproducido y temen
evangelizar. Esto conduce a una serie de patologías en el liderazgo: un enfoque en mantener la
maquinaria de la iglesia local, por lo que los mecánicos del ministerio se convierten en el ministerio; un
equipo de liderazgo que no se reproduce creará una membresía estéril en la iglesia, entonces el liderazgo
principal tomará cualquier dirección para protegerse de una conducta riesgosa y de la responsabilidad en
esta área.

El hacedor de discípulos entrenado es exitoso en llevar a cabo el evangelismo a través de otros


porque tiene convicciones. Él es apasionado porque ha experimentado el gozo de la reproducción. Él
puede hablar con una clara convicción; lo que él dice suena a verdad; él puede apoyar sus enseñanzas
con historias. Sus convicciones y pasión pueden vencer los temores y objeciones de las personas
motivándolos a arriesgarse en esta área.

Hasta ahora, hemos respondido dos preguntas: ¿Quién es seleccionado? ¿A qué se parece un
hacedor de discípulos entrenado? Ahora, ¿Cómo puede un grupo de discipulado con mención de honor
graduar hacedores de discípulos entrenados?

¿CÓMO LOS ENTRENA?

De nuevo he escogido dividir los métodos de entrenamiento en dos departamentos: el aula de clase
o elemento cognitivo y en el entrenamiento en el trabajo.
~ 240 ~

Varias creencias fundamentales gobiernan nuestro entrenamiento:

1. El mejor entrenamiento es el método de seis pasos llevado a cabo por Jesús.

2. Nuestra mejor herramienta de entrenamiento es poner a la gente a trabajar aplicando los


principios que les hemos enseñado.

3. No tenemos un mejor método que regresarlos a nuestro sistema actual para su


entrenamiento.

4. Si usted quiere reproducir en ellos su filosofía, deben experimentar todos los niveles del
sistema. Esta es la ventaja de la persona que viene a la iglesia como un nuevo creyente y
crece a través del sistema y es producto del sistema, está plantado en los principios y el
cierre de su entrenamiento es enseñarle a otros dentro del sistema los principios que los han
creado. El producto de los principios es la principal razón para creer en ellos.

EL AULA DE CLASE. Ninguna persona será seleccionada para el entrenamiento a menos que le
tengamos un lugar para practicar lo que aprende. El aula de clase es importante, pero sólo produce
cristianos académicos, si no se complementa con el campo de entrenamiento.

El entrenamiento del aula de clase se lleva a cabo sobre el objetivo del entrenamiento, las seis
habilidades del ministro descritas antes. Por lo tanto, el entrenamiento consiste en trabajar
sistemáticamente a través de cada habilidad. Los seleccionados se reúnen una vez a la semana por dos
horas. La reunión se divide en dos secciones: en los primeros treinta minutos evaluamos las tareas del
ministerio, repasamos las áreas difíciles y compartimos las formas de solucionar un problema o mejorar
una técnica, se leen los reportes y se responden las preguntas; hay una filosofía de compartir ideas y
habilidades que mejorarán el trabajo. La segunda parte dura noventa minutos, que dedicamos a la
información que ellos necesitan para su desarrollo personal. Cada miembro se ha evaluado a sí mismo
en cada una de las seis habilidades. Todos participan de igual manera en todas las seis áreas de
aprendizaje, pero el líder también ayuda al mejoramiento a través del tiempo uno-a-uno fuera de la
reunión. El entrenamiento es algo parecido a esto:
~ 241 ~

HABILIDAD 1: COMUNICACIÓN EFECTIVA DE LA ESCRITURA. El entrenamiento incluye el


estudio de la doctrina. Cada semana los miembros hacen un estudio de cierta doctrina y durante la
siguiente reunión lo discuten. Esto continúa hasta que todas las principales áreas doctrinales están
cubiertas y sigue un examen que abarca sus conocimientos de la doctrina.

A ellos se les enseña a liderar un grupo pequeño de discusión y todas las dinámicas vinculadas a
él. Casi todos los miembros lideran un grupo de discipulado de dos años, por lo tanto, muchos de ellos
ponen esto en práctica cada semana. El líder ocasionalmente asiste también a sus grupos y observa su
enseñanza.

El resto del entrenamiento trata con temas especiales y las instrucciones sobre prédica y
enseñanza hacen parte de los ajustes finales. También son instruidos en los principios hermenéuticos.

HABILIDAD 2: PUEDE EXPRESAR EFECTIVAMENTE LA FILOSOFÍA DEL HACER


DISCIPULOS: Se usa el mismo método descrito anteriormente. A ellos se les enseña el material, seguido
de un examen que mide sus habilidades para escribir acerca de la filosofía. Una vez más, el entrenamiento
de campo confirma su habilidad para persuadir a otros de adoptar el mismo pensamiento.

HABILIDAD 3: PUEDE MANEJAR O ENTRENAR A OTROS. A los estudiantes se les enseñan


principios de dirección. Ellos estudian cómo Cristo logró que Su trabajo fuera hecho a través de otros. Los
temas previamente mencionados como la identificación y organización de la tarea, la selección del
personal, la delegación y el seguimiento, son dados como información.

La prueba real es cómo el líder trabaja efectivamente a través de otros en su grupo de discipulado
o las tareas del ministerio. El entrenamiento en el campo de labor adquiere más importancia con esta
habilidad. La información sólo llega a ser importante en porciones y piezas en la medida en que las
necesite para reajustar su pensamiento y habilidad.

HABILIDAD 4: PUEDE MOTIVAR. Las habilidades motivacionales son consideradas, pero el


verdadero tema es la convicción del líder y si él las puede comunicar con pasión a ellos. Su habilidad para
llevar a los miembros de su grupo a la acción en las áreas que normalmente temen, calibra su capacidad
motivacional. Esto es trabajado caso por caso.

HABILIDAD 5: PUEDE CORREGIR A OTROS. Esta es el área más difícil para la mayoría. A nadie
le gusta realmente confrontar. Nosotros entrenamos a cada persona a través de cada caso, y le
~ 242 ~

enseñamos las habilidades básicas de la confrontación: cómo decir las cosas y qué no decir. Esta área
revela su valentía. La disposición de una persona a soportar el dolor para ayudar a los demás es vital en
la edificación del carácter. Cuando un líder entiende lo crucial de corregir a otros, él lo hará y lo hará bien.

HABILIDAD 6: ES EFECTIVO EN LA EVANGELIZACIÓN Y ENTRENANDO A OTROS PARA


HACERLO. En el momento en que él llega a este punto, el futuro líder conoce las bases de cómo
compartir la fe. De hecho, uno de los requisitos de "vengan y estén conmigo" es que compartan su fe una
vez a la semana con un no creyente. Primero, él les muestra lo que les ha enseñado y luego los motiva a
evangelizar. ¿Él es un multiplicador? Él ha practicado esto en el grupo de discipulado de dos años y ahora
necesita una afinación en esta área: cómo manejar las objeciones, el rechazo, las difíciles preguntas
escriturales o filosóficas. Esto puede ser manejado a nivel de aula de clase.

En el trabajo. Si usted se remite a la Tabla 5, puede ver que la mayoría de las personas en el
"vengan y estén conmigo" lideran grupos de discipulado. Ellos han integrado el seguimiento a nivel del
grupo y del líder de grupo. Su semana promedio incluye la reunión del grupo de discipulado, su reunión
de dos horas de entrenamiento conmigo y su tiempo de preparación para ambos. Además, ellos tienen
retiros, seminarios y otros períodos de entrenamiento intensivos durante el año. También esperamos que
ellos construyan relaciones con los demás miembros del grupo fuera del contexto de grupo.

Otro entrenamiento de campo incluye liderar mini-congregaciones o un equipo de trabajo que


intenta alcanzar un segmento de la sociedad para Cristo. La única regla es esta: Todas las tareas del
ministerio deben poner en práctica los principios de hacer discípulos. El trabajo de campo debe
complementar el entrenamiento en el aula de clase, suministrando la oportunidad para que el aprendiz se
pruebe a sí mismo, sea productivo y demuestre su técnica de hacer discípulos y de liderazgo.

Los dos años de entrenamiento llamados "vengan y estén conmigo" deberían producir hacedores
de discípulos entrenados que sean líderes. Estos dos años y los dos previos en "vengan y síganme," dan
el suficiente tiempo para que las otras piezas del rompecabezas encajen en su lugar. Carácter, relaciones
con otros, pecadillos, etc., han sido traídas a la luz del escrutinio bíblico para perfeccionar y entrenar. Lo
más maravilloso es que esta persona ha traído fruto que permanece. Después de completar el
entrenamiento, él está listo para el sexto paso del método de enseñanza de Cristo.
~ 243 ~

FASE 4: PERMANEZCAN EN MÍ

La utilización de su producto es la exportación del mismo. Esto le da al proceso de hacer discípulos


su verdadero significado. Aquí, los hacedores de discípulos entrenados entran en una nueva relación con
ese ministerio. Jesús definió esta nueva relación como "Permanezcan en Mí." Él los estaba dejando en
las buenas manos del Espíritu Santo y enfrentaron claramente un mayor cambio en la relación. Ese
cambio en la relación está presente en ambas formas de utilización. Sin embargo, esto se nota más en la
primera que en la segunda.

UTILIZACIÓN PROFESIONAL.

La tabla muestra que los hacedores de discípulos entrenados con el don del liderazgo son el
recurso para pastores, plantadores de iglesia y misioneros, es decir, para los que van al ministerio
profesional. Un ministerio hacedor de discípulos utilizará a muchos de los que están en esta categoría.
Cuando estas personas son enviadas, ellos dejan la iglesia físicamente y permanecen con usted en una
forma distante. La iglesia debería animar a esta clase de despliegue y estas personas deberían tener una
gran despedida. Debe haber un tiempo de celebración del trabajo de la iglesia al poder enviar tal clase de
producto bien entrenado.

LA UTILIZACIÓN DEL LAICO LOCAL

Primero, quiero excusarme por el uso del término laico u hombre laico. Sólo lo uso con el propósito
de comunicarme. Estos productos del ministerio que permanecen en la iglesia son más difíciles de tratar
que los profesionales, los cuales se van trayendo la sensación de haber terminado el proceso. El hombre
laico está listo para ser utilizado localmente y esto requiere más trabajo y mucha creatividad.

TABLA 5
~ 244 ~

En el momento en que los laicos alcancen este nivel, ellos se han establecido como líderes
efectivos y probados en la iglesia. Por supuesto que ellos son los candidatos a ser ancianos. A estos son
los que usted les confiará la decisión de lo que se haga en la iglesia. Pero ser anciano no es suficiente.
Usted los ha entrenado muy bien y les ha enseñado a amar el ministerio llevando a personas a Cristo,
enseñando a otros a hacer lo mismo y haciendo una diferencia.
~ 245 ~

EQUIPOS DE TRABAJO.

El producto final de un ministerio de hacer discípulos son miembros entrenados que irán a la
comunidad y llevarán a otros a Cristo. Luego ellos traerán a los nuevos convertidos al entorno de la iglesia
y harán que inicien el camino del discipulado. Laicos hacedores de discípulos entrenados son las figuras
claves que tienen grandes sueños y luego salen y hacen los sueños una realidad. Ellos deberían ser
animados a hacer cosas diferentes y especiales que guíen a la gente hacia Cristo.

Ubique un grupo no alcanzado aún, desarrolle un plan, reclute personal y vaya por él. Ese es su
entrenamiento y espíritu. Lo increíble de hacer discípulos es que usted producirá esta clase de personas.
Muchas iglesias nunca llegan a este punto porque no buscan producir tal producto. Enseñar inglés a los
refugiados, ayudar al pobre o al que no tiene techo o compartir la fe en Cristo con cada miembro del club
campestre, es algo que un laico bien entrenado y altamente motivado puede hacer. Esto proporciona un
fluir del discipulado. Una iglesia donde el sistema se alimenta a sí mismo, es un organismo que crece y
se perpetúa por sí mismo, como lo describió Pablo: "Por su acción todo el cuerpo crece y se edifica en
amor, sostenido y ajustado por todos los ligamentos, según la actividad propia de cada miembro"
(Efesios 4:16, negrillas agregadas). Estoy convencido de que si una iglesia emplea el modelo presentado
en este capítulo les servirá mucho. Yo sólo he dado una sugerencia de poner los principios de Cristo a
funcionar. Sin embargo, si una iglesia lo maneja, el tema más importante es que cada iglesia haga algo
intencional para hacer discípulos. Debe haber un medio para llevar a la gente de considerar su pleno
compromiso con el mandato de Cristo a alcanzar el mundo. La iglesia debe guiar a la gente a la madurez.
Su gente honrará a Dios, reproduciéndose, multiplicándose y entrenando líderes hacedores de discípulos.
Ellos utilizarán discípulos en el campo de cosecha. Entonces la iglesia será saludable y las buenas nuevas
de Cristo alcanzarán a toda persona en el mundo.