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Reseña sobre el Taxón Arachnida.

Por: Alejandro Mendivil Sejin, Santiago López Ramírez (Grupo E)

Poblando casi todos los estratos de medio edáfico, los arácnidos constituyen una importante
clase de animales, desde el punto de vista ecológico, por su función en la cadena trófica (con la
que mantienen parte del equilibrio biológico de las biocenosis que ocupan): además de ser el
control natural de muchas poblaciones, sobre todo de insectos, éstos artrópodos sirven de
alimento a muchos otros depredadores.
A pesar de que históricamente los arácnidos en general han sido vistos con repulsión, temor y
desdén por grupos culturales humanos a lo largo y ancho del mundo debido a sus más
particulares especificaciones, en los últimos siglos éste, comprendiendo la condición holística
de la vida, ha empezado a valorar, en lo general, las diferentes manifestaciones y
singularidades propias de este fenómeno; resultando ésto en un mayor respeto y apreciación de
clases animales como la descrita en esta reseña.

La competitividad adaptativa de los arácnidos, que fueron los primeros animales en habitar el
medio terrestre, les ha supuesto el no haber tenido la necesidad de modificar dramáticamente
sus características morfológicas y etológicas desde que surgieron hace cerca de 400 millones
de años. A día de hoy, ésta clase se presenta con una gran representatividad entre los órdenes
que la componen.
Dentro de los arácnidos podemos encontrar Opiliones, Escorpiones, Solífugos, Ricinúlidos,
Esquizómidos, Arañas, Palpígrados, Amblipigios, Uropigios, Ácaros y Pseudoescorpiones,
aparte de varios órdenes extintos.

Todos ellos, como es de esperar, comparten ciertas características de diversa categoría que les
permiten ser organizados dentro de su taxón. Tales características generales en algunas
minorías se presentan con modificaciones correspondientes al modo de vida del animal en
cuestión, más éstas no son sustanciales.
Así, todos los arácnidos, en cuanto a su anatomía, tienen el cuerpo dividido en 2 secciones:
Prosoma y Opistosoma. Al primero se encuentran anexados los pedipalpos (que son 2), los
quelíceros, las patas (que son 8), los ojos y otros órganos sensoriales.; mientras que al segundo
se encuentran anexados los órganos copuladores, las tráqueas, filotráqueas y más órganos
sensoriales particulares del grupo del organismo en cuestión.
Todos los arácnidos poseen una abertura bucal muy pequeña, por ello, deben realizar digestión
parcial de los alimentos antes de injerirlos; generalmente son depredadores aunque pueden ser
detritívoros o fitófagos.
Además, todos poseen sistema circulatorio abierto y respiran mediante filotráqueas o tráqueas.

La mayoría son nocturnos, por ello, a modo de refugio, en el día se adentran en ranuras, entre
hojas, algunos fabrican cuevas, otros sólo las utilizan. Sin embargo, hay grupos de éstos
animales que sí cazan de día.

Los arácnidos en general poseen muy mala visión, cosa que compensan usando el sentido del
tacto y sus numerosos tricobotrios ubicados a lo largo de toda la periferia del esqueleto.
Su reproducción generalmente es externa, aunque los opiliones poseen órganos copuladores
para realizarla interna. Cuando es externa, los machos hacen uso de espermatóforos.
Hay arácnidos ovíparos, ovovivíparos y vivíparos, sin embargo, la mayoría se reproduce usando
huevos.
Su ciclo de vida generalmente puede definirse con etapas como: huevo, ninfa y adulto,
aclarando que entre la etapa de ninfa la etapa adulta hay sucesivos estadios de muda y
crecimiento. Los ácaros, y algunas otras especies pasan, por otra parte, por los estados: huevo,
ninfa, protoninfa, deutoninfa y adulto.

Ahora, debido a que la finalidad de ésta reseña es dar luz sobre los aspectos más relevantes de
ésta clase de animales, a éste punto se podría dar por terminada.
Desde luego, se pueden describir muchas otras cualidades acerca de éstos interesantes
organismos puesto que gran parte de su comportamiento, sobre todo los que respectan a la
caza y a la reproducción, son bastante especializados: verbigracia, las arañas macho para
fecundar a la hembra deben hacer primero una red en la que pondrán el espermatóforo que
luego incluirán dentro de sus pedipalpos modificados, deben ejecutar específicas señales cerca
de la hembra para que ésta, que es ciega, los reconozca y, a menudo, después de la cópula,
debe correr por su vida si no desean ser comidos por la pareja hembra.

Por otra parte, respecto a los artículos relacionados con elementos del taxón descrito, hemos
seleccionado 2 respectivamente correspondientes a las bases de datos ScienceDirect y Scielo:
Application of arachnid prey localisation theory for a robot sensorimotor controller y
Loxoscelismo cutáneo.

En el primero de ellos se describía la modelación de los sistemas implementados para detectar


la distancia y el ángulo relativo de un objetivo respecto a un arácnido virtual que, a su vez,
controlaba un robot con capacidad móvil y usaba una estructura similar a una red neuronal.
Los resultados de las pruebas a la que se sometió el artefacto fabricado bajo los preceptos
descritos mostraron que el sistema de localización del objetivo, que integraba los sistemas de
detección de la dirección y la distancia del objetivo respecto a la ubicación del arácnido artificial,
se acercan apreciablemente a los del sistema de localización del arácnido real que inspiró el
modelo del artificial: El Paruroctonus mesaensis.

Por su parte, en el segundo de ellos se describe el cuadro clínico de una paciente con
Loxoscelismo que se sometió a diversos tratamientos luego de recurrir al departamento de
urgencias aclarando que había sido víctima de una araña.
Además, en él se enuncian algunos comentarios en los que se describen aspectos vinculados a
las Loxosceles, sus picaduras y los diversos tratamientos para éstas.
Bibliografía:

 Anita Hoffman. El maravilloso mundo de los arácnidos. Primera edición (1993).


 Maarten Hilbrant, Wim G. M. Damen, Alistair P. McGregor. Evolutionary crossroads in
developmental biology: the spider Parasteatoda tepiradiourum. (2012).
 Resh, Vincent H., and Ring T. Cardé. Encyclopedia of Insects. (2003).
 Joseph Culin. Arachnid/ Respiration. (2014).
 Diego Gomez A., Jairo Martinez A., Hansell Mendoza P. Registro de escorpiones
(chelicerata: scorpiones) para el departamento de Sucre. (2013).150-153.
 Clara Inés Nicholls Estrada. Control biológico de insectos. Un enfoque agroecológico.
Primera edición, Editorial Universidad de Antioquia. (2008).
 Iowa State University. Identification, images and information for insects, spiders, and
their kin for the US and Canada. (2013).
 Paul A. Selden. La historia geológica de las arañas (Araneae). (1996).
 Natacha Hernández Pérez, José Ma Alonso Gordo, Ángela Fuentes López. Loxoscelismo
cutáneo. (2012).
 S.V. Adams, T. Wennekers, G. Bugmann, S. Denham, P.F. Culverhouse. Application of
arachnid prey localisation theory for a robot sensorimotor controller. (2011).

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