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LA VOZ DEL

SEÑOR JESUCRISTO
EN EL
DÍA POSTRERO
Martes, 10 de noviembre de 1998
(Segunda actividad)
San José de los Campos, Brasil
NOTA AL LECTOR
Es nuestra intención hacer una transcripción fiel y
exacta de este Mensaje, tal como fue predicado; por lo
tanto, cualquier error en este escrito es estrictamente
error de audición, transcripción e impresión, y no debe
interpretarse como errores del Mensaje.
El texto contenido en esta conferencia puede ser
verificado con las grabaciones del audio o del video.
Este folleto debe ser usado solamente para
propósitos personales de estudio hasta que sea publicado
formalmente.
LA VOZ DEL SEÑOR JESUCRISTO
EN EL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago


Martes, 10 de noviembre de 1998
(Segunda actividad)
San José de los Campos, São Paulo, Brasil

M uy buenas noches, amados amigos y hermanos


presentes aquí en San José de los Campos, República
del Brasil. Es para mí una bendición grande estar con
ustedes nuevamente, para compartir unos momentos de
compañerismo alrededor del Programa Divino, y ver
dónde nos encontramos en el Programa de Dios, y así ver
qué tiene Dios para nosotros en este tiempo final; y ver si
Dios se olvidó o no se olvidó de la América Latina y el
Caribe.
Vamos a ver en Apocalipsis, capítulo 1, verso 1 al 10,
y Apocalipsis, capítulo 22, verso 16. Dice así:
“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás
de mí una gran voz como de trompeta,
que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el
último”.
Y ahora leemos en Apocalipsis, capítulo 22, verso 16,
donde dice:
4 Dr. William Soto Santiago
“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio
de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de
David, la estrella resplandeciente de la mañana”.
Nuestro tema para esta ocasión es “LA VOZ DEL
SEÑOR JESUCRISTO EN EL DÍA POSTRERO”. Y
esa es la Voz que nosotros queremos escuchar: la Voz de
nuestro amado Señor Jesucristo.
Es muy importante saber que para escuchar la Voz de
Dios necesitamos encontrar por medio de quién Dios está
hablando.
“Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que antes
revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas”, así nos
dice por medio del profeta Amós, en el capítulo 3, verso 7.
Y por medio del profeta Moisés nos dice en Deuteronomio,
capítulo 18, verso 15 en adelante:
“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo,
te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;
conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en
Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír
la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego,
para que no muera.
Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han
dicho.
Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos,
como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará
todo lo que yo le mandare.
Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él
hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta”.
Así dice Dios por medio del profeta Moisés.
Dios ha establecido que pondrá Su Palabra en la boca
del profeta que Él envía; y cuando ese profeta habla esa
Palabra, esa es la Voz de Dios para el pueblo en ese tiempo.
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 5
Por eso ustedes pueden ver que Dios ha enviado
profetas a través de toda la historia bíblica, y en ellos ha
estado la Voz de Dios para el pueblo. El apóstol San Pablo
nos dice en Hebreos, capítulo 1, verso 1 al 2:
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas
maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,
en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a
quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo
hizo el universo…”.
Ahora podemos ver que Dios habló en el Antiguo
Testamento por medio de los profetas; era la Voz de Dios
para el pueblo hebreo a través de hombres que vivieron
en medio del pueblo hebreo; pero muchas personas no
comprendieron que el Mensaje que ellos traían era la Voz
de Dios para el pueblo.
Cuando las personas o un pueblo ignora esta verdad,
no puede escuchar la Voz de Dios consciente de que Dios
está hablándole al pueblo y, por consiguiente, a todo ser
humano; y muchas personas se levantan en contra de ese
mensajero de Dios.
Por eso fueron perseguidos los profetas de Dios:
porque el pueblo no comprendió que ellos eran la Voz de
Dios; pues en ellos estaba la Palabra de Dios y estaban
ungidos con el Espíritu de Dios; era la Voz de Dios para el
pueblo en cada ocasión.
En Zacarías, capítulo 7, verso 11 al 12, nos habla Dios,
diciéndonos por medio del profeta Zacarías acerca del
comportamiento del pueblo hebreo frente a los profetas de
Dios, y dice:
“Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la
espalda, y taparon sus oídos para no oír;
y pusieron su corazón como diamante, para no oír la
6 Dr. William Soto Santiago
ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por
su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por
tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos”.
¿Por medio de quién venía la Palabra de Dios para
el pueblo hebreo?, ¿por medio de quién venía la Voz de
Dios para el pueblo hebreo? Por medio de los profetas,
en los cuales estaba el Espíritu de Dios; y colocaba esa
Palabra en el corazón y en la boca de esos profetas, y ellos
hablaban esa Palabra. Pero el pueblo no quiso escuchar, y
por consiguiente vino gran enojo de parte de Dios.
Y ahora podemos ver el por qué el pueblo hebreo ha
tenido tantos problemas. De toda la vida de existencia
del pueblo hebreo, son más los siglos que ha tenido de
problemas que los que ha tenido sin problemas. ¿Y por
qué? Porque no han querido escuchar la Voz de Dios en
sus diferentes edades, y por eso ha venido gran enojo de
parte de Dios.
Vean, en Deuteronomio, capítulo 30, Dios habla para
el pueblo hebreo y le dice:
“Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas
estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto
delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las
naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios,
y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su
voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos,
con todo tu corazón y con toda tu alma,
entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá
misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los
pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios.
Aun cuando tus desterrados estuvieren en las partes
más lejanas que hay debajo del cielo, de allí te recogerá
Jehová tu Dios, y de allá te tomará;
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 7
y te hará volver Jehová tu Dios a la tierra que
heredaron tus padres, y será tuya; y te hará bien, y te
multiplicará más que a tus padres.
Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón
de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con
todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
Y pondrá Jehová tu Dios todas estas maldiciones
sobre tus enemigos, y sobre tus aborrecedores que te
persiguieron”.
Ahora vean ustedes cómo Dios habla de bendiciones
y de maldiciones. Para el pueblo hebreo, las maldiciones
han venido por causa de no escuchar la Voz de Dios; y
las bendiciones es por escuchar la Voz de Dios y seguir el
Programa de Dios.
Ahora, podemos ver que para el tiempo final Dios ha
prometido la restauración para el pueblo hebreo, conforme
a Ezequiel, capítulo 37, donde le presenta un campo de
huesos, de personas muertas, un campo lleno de huesos
secos, y le dice al profeta Ezequiel [verso 11]: “Esta es la
casa de Israel, un campo lleno de huesos secos”.
Y le pregunta al profeta Ezequiel [verso 3]: “¿Vivirán
estos huesos?”, y el profeta Ezequiel le dice a Dios: “Señor,
Tú lo sabes”; porque Ezequiel sabe una cosa: que no hay
nada imposible para Dios; y si Dios en Su Programa tiene
el resucitar aquel campo de huesos secos, pues Dios lo va
a hacer.
Para la Iglesia del Señor Jesucristo, va a resucitar a
personas en cuerpos eternos, personas que algunos de
ellos han muerto hace 500 o 1000 o 2000 años, y ya sus
huesos están convertidos en polvo. Y si Dios resucitará a
los muertos en Cristo, aunque sus cuerpos y sus huesos
estén convertidos en polvo, también resucitará al pueblo
8 Dr. William Soto Santiago
hebreo como nación, aunque sea un campo de huesos
secos; ¡ya ahí hay algo!
Pero de entre los escogidos gentiles, para algunos no
queda ni el polvo de los huesos, porque han muerto hace
miles de años; algunos 1000 años o 1500 años: San Pablo,
San Pedro y los apóstoles. Pero Cristo ha dicho1: “… yo le
resucitaré en el día postrero”.
Y para el Día Postrero también va a resucitar al pueblo
hebreo como nación, y va a ser la cabeza de todas las
naciones. ¿Y qué significa eso? Pues que va a ser la capital
del mundo, Jerusalén, y el territorio de Israel va a ser el
Distrito Federal. Y de ahí saldrán todas las leyes para
todas las naciones2, y de ahí saldrá toda enseñanza, tanto
en el campo espiritual como en el campo político también.
Y ahí estará también el Mesías, el Rey de Israel, sobre el
Trono de David; pero tiene Dios que resucitar al pueblo
hebreo como nación.
Y por cuanto el Espíritu de Dios fue ahuyentado de
la nación hebrea por causa de rechazar al Mesías en Su
Primera Venida, el Espíritu de Dios se movió hacia los
gentiles: se movió por Asia Menor, luego por Europa,
luego por Norteamérica. ¿Y después hacia dónde? Hacia
la América Latina y el Caribe; y de ahí es que regresará al
pueblo hebreo.
Ahora podemos ver que Dios le dijo al profeta
Ezequiel: “Llama el Espíritu de Dios, llama el Espíritu
para esos cuerpos”. ¿Y “llámalo” de dónde? Vamos a ver.
Es que el Espíritu de Dios ha estado viajando por
diferentes lugares, en la manifestación de los siete espíritus
de Dios que recorren toda la Tierra; y ese recorrido del
1 San Juan 6:40, 44, 54
2 Isaías 2:3, Miqueas 4:2
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 9
Espíritu de Dios por toda la Tierra lo ha realizado a través
de las diferentes edades o etapas de la Iglesia gentil.
Encontramos entre los gentiles al Espíritu de Dios:
• En Asia Menor manifestado en San Pablo; y San
Pablo decía3: “No vivo ya yo, vive Cristo en mí”. San
Pablo fue la Voz de Cristo para esa primera edad de la
Iglesia gentil allá en Asia Menor, y él estableció la Palabra
Divina para esa primera edad.
• Luego se movió el Espíritu de Dios a Francia, y allí
levantó a Ireneo como el mensajero de la segunda edad o
etapa de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles; y por
medio de Ireneo, Jesucristo en Espíritu Santo habló al
pueblo. Y él fue la Voz de Dios, la Voz de Jesucristo, para
esa segunda etapa de la Iglesia entre los gentiles.
• Luego vino la tercera etapa, y levantó a Martín, y
en Francia y en Hungría se cumplió la tercera edad de la
Iglesia gentil; y Martín fue la Voz de Cristo para la tercera
edad de la Iglesia entre los gentiles.
• Luego vino la cuarta etapa, y levantó Dios a Colombo;
lo ungió con Su Espíritu, colocó Su Palabra en su boca para
esa cuarta etapa, la cual se cumplió en Irlanda y Escocia. Y
él fue la Voz de Dios, la Voz de Jesucristo para esa cuarta
edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles.
• Luego vino la quinta etapa o edad de la Iglesia
gentil, la cual se cumplió en Alemania, donde levantó al
reverendo Martín Lutero, el cual —ungido por el Espíritu
de Dios— trajo la Palabra de Cristo para el pueblo. Él fue
la Voz de Cristo para esa quinta etapa de la Iglesia entre
los gentiles, y se cumplió en Alemania.
• Luego vino la sexta etapa de la Iglesia entre los
gentiles, la cual se cumplió en Inglaterra, donde Dios
3 Gálatas 2:20
10 Dr. William Soto Santiago
levantó a Juan Wesley y colocó Su Palabra en su boca. Y
él trajo el Mensaje de Cristo para la Iglesia de Jesucristo;
fue Jesucristo en Juan Wesley hablándole a Su Iglesia y
hablándoles a todos los seres humanos; porque por medio
de estos mensajeros Cristo ha hablado a Su Iglesia y al
mundo entero.
• Después vino la séptima edad de la Iglesia gentil,
y levantó Dios al reverendo William Branham en
Norteamérica, donde se cumplió la séptima edad de la
Iglesia gentil. Y él fue la Voz de Cristo para la séptima
edad de la Iglesia gentil; por medio de él Jesucristo le
habló a Su Iglesia y le habló a todo ser humano; porque
Cristo por medio del mensajero de cada edad le habla a Su
Iglesia y le habla a todo ser humano.
Y luego que han transcurrido estas siete etapas de la
Iglesia entre los gentiles, hemos visto cómo la Voz de
Cristo ha estado hablando en este planeta Tierra por medio
de Sus ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia
gentil. Fue la Voz de Cristo en cada ángel mensajero, ellos
fueron la Voz de Cristo para el pueblo.
Y ahora hemos llegado al Día Postrero; y podemos
ver cómo Cristo estuvo manifestado en esas siete etapas
de la Iglesia gentil: fue el Espíritu de Dios recorriendo
esas siete etapas entre los gentiles; fue la manifestación
de los siete espíritus de Dios, o sea, del Espíritu Santo en
siete manifestaciones a través de siete ángeles mensajeros,
hombres enviados por Dios.
Y para este tiempo final, Jesucristo en Espíritu Santo
se mueve a la América Latina y el Caribe; y en la América
Latina y el Caribe nos habla todas estas cosas que deben
suceder pronto, en la Edad de la Piedra Angular.
La Edad de la Piedra Angular es la etapa que
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 11
corresponde a este tiempo final en la Iglesia de Jesucristo,
y el cumplimiento de esa etapa es en la América Latina y
el Caribe.
Cristo no se olvidó de los latinoamericanos y caribeños:
nos tuvo en Su mente, y nos ha dado la bendición más
grande que Él tenía para darle a Su Iglesia. La Iglesia de
Jesucristo tiene la bendición más grande en la América
Latina y el Caribe.
Por eso es que dice: “Sube acá (¿A dónde? A la Edad
de la Piedra Angular), y yo te mostraré las cosas que han
de suceder después de estas”, o sea, después de las que
ya han sucedido en las siete edades de la Iglesia gentil;
ahora las cosas que han de suceder, en la Edad de la Piedra
Angular, Cristo las va a dar a conocer.
Y Él habla con esa Voz de Trompeta, en Apocalipsis,
capítulo 4, verso 1, diciendo con esa Voz de Trompeta:
“Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de suceder
después de estas que ya han sucedido”.
Y ahora, ¿por medio de quién nos estará hablando
todas esas cosas que han de suceder pronto? “Porque no
hará nada, sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos
Sus profetas”.
Él dice en Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, a quién
Él enviará; y será para todas las iglesias y para todos los
seres humanos; y él será la Voz de Cristo, porque Cristo
estará en él manifestado, en la manifestación final de
Cristo en medio de Su Iglesia; y por medio de él, Cristo
estará hablándonos todas estas cosas que deben suceder
pronto.
¿Y quién es esa persona? Que lo diga el mismo Jesús.
Él es la persona de la cual Cristo ha hablado más, él es el
más identificado por Cristo, de todos los mensajeros que
12 Dr. William Soto Santiago
Cristo enviaría. Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, dice:
“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio
de estas cosas en las iglesias”.
¿Quién es el Enviado de Jesucristo? Su Ángel
Mensajero. ¿Y para qué es enviado? Para dar testimonio
de estas cosas en todas las iglesias; y a todas las iglesias,
y a todo ser humano, y a toda nación; pueblo, nación y
lengua. Ese es el Enviado de Jesucristo, esa es la Voz de
Jesucristo en el Día Postrero.
Apocalipsis 22, verso 6, dice:
“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el
Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado
su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben
suceder pronto”.
¿Cómo son dadas a conocer las cosas que deben
suceder pronto? Son dadas a conocer por medio del Ángel
de Jesucristo, ungido con el Espíritu de Cristo; y por
medio de él, Jesucristo estará hablándole a Su Iglesia y
a todo pueblo, nación y lengua, a todo ser humano que
vive en este tiempo final; porque él es la Voz del Señor
Jesucristo en el Día Postrero para todas las iglesias y para
todo ser humano. Y el Día Postrero es el séptimo milenio.
Y si le añadimos al calendario los años de atraso que
tiene, ya hace tiempo estamos en el séptimo milenio, ya
hace tiempo entramos al nuevo milenio; pero si lo dejamos
(el calendario) como está, solamente falta un año con
algunos meses para llegar al año 2000, y llegar entonces
al séptimo milenio, que es el Día Postrero delante de Dios.
¿Pero se le habrá atrasado a Dios Su calendario? A
Dios no se le atrasa Su calendario; y si no se le ha atrasado
Su calendario, ya estamos en el Día Postrero, en el tiempo
en que todo ser humano está llamado a estar escuchando
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 13
LA VOZ DEL SEÑOR JESUCRISTO EN EL DÍA
POSTRERO.
Y ahora hemos visto cuál es la Voz de Jesucristo: es la
Voz del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová, a través de
Su Ángel Mensajero.
Su Ángel Mensajero, que es el último profeta que
Jesucristo envía a la Tierra, es el profeta de la Dispensación
del Reino, es un profeta dispensacional: es la primera
ocasión en que Jesucristo envía un profeta dispensacional
a Su Iglesia. Esa es la clase de profeta más grande que
Dios envía al planeta Tierra.
De esa clase de profeta solamente hay siete: Adán,
Set, Noé, Abraham, Moisés, Jesús y el Ángel del Señor
Jesucristo. ¿Y por qué hay siete? Porque son siete
dispensaciones con siete Mensajes dispensacionales.
Por eso es que San Juan (el apóstol) quiso adorar al
Ángel de Jesucristo4. Ese Ángel del Señor Jesucristo es
el Mensajero de Jesucristo, el instrumento de Jesucristo
el cual le dio a Juan la revelación del Apocalipsis en la
década del 90, del primer siglo de la era cristiana. Es el
segundo hombre que antes de venir en carne humana a la
Tierra ministra la Palabra de Dios.
¿El primero quién fue? Nuestro amado Señor
Jesucristo; y el segundo es el Ángel del Señor Jesucristo.
Por eso ustedes pueden ver una similitud en el Ángel
de Jesucristo con Jesucristo; aunque el Ángel no es el
Señor Jesucristo, pero miren ustedes la similitud que
encontramos a través de la Biblia:
Jesucristo dice de Su Ángel…, porque ese es el siervo
fiel y prudente5, y ese es el Vencedor para el Día Postrero;
4 Apocalipsis 19:10, 22:8-9
5 San Mateo 24:45-47, San Lucas 12:42-44
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de ese es que está hablando cuando Él dice6: “Al que
venciere, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las
regirá con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso
de alfarero; así como yo he recibido de mi Padre”.
Como Cristo recibió del Padre, ahora Cristo le otorga al
Vencedor, que será en el Día Postrero Su Ángel Mensajero;
o sea que lo mismo que el Padre hizo con Jesús es lo que
Jesús hace con Su Ángel.
También dice7: “Al que venciere, yo le daré a comer
del Maná escondido, y le daré una Piedrecita blanca, y
en la Piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno
conoce sino aquel que lo recibe”.
Dice “aquel que lo recibe”; no dice “aquellos que los
reciben”, sino “aquel que lo recibe”. Y también dice “Al
que venciere”; no dice “A los que vencieren”, sino “Al que
venciere, yo le daré una Piedrecita blanca”.
El Mensaje siempre es dirigido al mensajero; y el
pueblo que está con el mensajero recibe las bendiciones de
Dios que Dios le da al mensajero, porque él las comparte
con el pueblo que recibe su Mensaje. Y por eso el pueblo
que recibe su Mensaje es el pueblo que recibe a profeta, y
por consiguiente recibe recompensa de profeta8: recibe los
beneficios para los cuales envió ese profeta.
Es el siervo fiel y prudente el que da el alimento
espiritual a los hijos de Dios en la Casa de Dios; y ese
Alimento lo recibe él primero, porque es la Palabra;
porque “no solamente de pan vivirá el hombre, sino de
toda Palabra que sale de la boca de Dios”9. Él recibe esa

6 Apocalipsis 2:26-27
7 Apocalipsis 2:17
8 San Mateo 10:41
9 San Mateo 4:4, San Lucas 4:4, Deuteronomio 8:3
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 15
Palabra revelada de parte de Cristo y la comparte con
todos los hijos e hijas de Dios en la edad que le toca vivir.
Y el siervo fiel y prudente que esté viviendo en el Día
Postrero, en el tiempo del fin, es el que recibirá las grandes
bendiciones, siendo materializadas en él esas grandes
bendiciones; pero todo fue reflejado en los siete ángeles
mensajeros.
Ahora, por eso dice10: “Al que venciere y guardare mis
obras hasta el fin”.
Y ya los otros mensajeros de las siete edades se
fueron, y ahora a nosotros nos ha tocado vivir en el fin:
el fin del tiempo, el fin del siglo, el fin de las edades;
porque estamos en una nueva edad: la Edad de la Piedra
Angular; y una nueva dispensación se está entrelazando
con la Dispensación de la Gracia. Ahora a nosotros nos ha
tocado vivir en el fin del siglo.
¿Y cuál sería la señal para el fin del siglo? Jesucristo
dijo11: “Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles”.
El fin del siglo es el tiempo de la cosecha: de la cosecha
del trigo y también de la cosecha de la cizaña. La cizaña será
echada en el horno de fuego (en la gran tribulación), donde
será quemada; pero el trigo es recogido y colocado en el
granero de Dios. Y los muertos en Cristo serán resucitados
en cuerpos eternos y nosotros los que vivimos seremos
transformados, y seremos llevados a la Casa de nuestro
Padre celestial, a la Gran Cena de las Bodas del Cordero.
Ahora podemos ver que estas bendiciones son para
nosotros, en este tiempo final. Todas las bendiciones
que Cristo le dará a Su Ángel Mensajero, todo el pueblo
creyente en la Palabra de Cristo que estará hablando en
10 Apocalipsis 2:26
11 San Mateo 13:41
16 Dr. William Soto Santiago
el Día Postrero recibirá bendiciones en abundancia. Es la
Edad de Oro para la Iglesia de Jesucristo.
Ahora vean ustedes, dice también para el Vencedor12:
“Al que venciere, yo le haré columna en el templo de
mi Dios”. Una columna es una parte del edificio muy
importante, y eso en el campo espiritual significa que le
hará una persona importante en Su Reino.
Y dice: “… y escribiré sobre él el nombre de mi Dios”.
Ahora, vean ustedes, es la segunda ocasión en que un
hombre es portador del Nombre de Dios.
El Ángel del Pacto es el que tiene el Nombre de Dios,
conforme al Éxodo, capítulo 23, verso 20 en adelante:
“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te
guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he
preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas
rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque
mi nombre está en él”.
Y cuando el Ángel del Pacto vino en carne humana,
cuando se hizo carne en la persona de Jesús, ahí estaba
el Nombre de Dios para redención; para morir en la Cruz
del Calvario y llevar a cabo la redención del ser humano,
quitar nuestros pecados, y así ser libres por el Hijo del
Hombre, Jesucristo nuestro Salvador.
Y ahora, vean ustedes una cosa muy importante.
Continuamos leyendo…
Ya hemos visto que el Ángel del Pacto tiene el Nombre
de Dios; y cuando vino en carne humana, el Verbo hecho
carne, ahí estaba el Nombre de Dios para redención,
para salvación. Nadie más podía llevar a cabo la Obra de
Redención, sino Jesucristo.
12 Apocalipsis 3:12
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 17
Tenía dos cosas muy importantes (o tres): era la
persona portadora del Nombre de Redención, Nombre de
Dios para redención; y portador del Ángel del Pacto, que
es el que tiene el Nombre de Dios: en Él estaba el Ángel
del Pacto manifestado.
Nadie más podía hacer esa Obra; aunque tuviera
el Nombre, pero tenía que tener al Ángel del Pacto
manifestado en él llevando a cabo esa Obra.
Y ahora, en este pasaje de Apocalipsis, capítulo 3,
verso 12, donde Jesús dice:
“… y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el
nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la
cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”.
Ahora vean ustedes cómo en otro hombre va a venir el
Nombre de Dios, y el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios,
y el Nombre Nuevo del Señor Jesucristo manifestado; y
eso quien lo dice es Jesucristo, nuestro amado Salvador.
Si encontramos ese hombre, ese Vencedor en el cual
estará Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en el
Día Postrero hablándole a Su Iglesia, hemos encontrado
entonces ese Vencedor que es hecho columna en el
Templo de nuestro Dios y sobre el cual Jesucristo dice que
escribirá el Nombre de Dios, y el Nombre de la Ciudad de
nuestro Dios, y el Nombre Nuevo del Señor Jesucristo.
Es Cristo el que dice que tiene un nombre nuevo. ¿Y
quién se va a poner a contradecir a Jesucristo? Si Él dice
que tiene un nombre nuevo, pues Él tiene un nombre
nuevo; y Él lo va a escribir sobre el Vencedor.
Y ese es el mismo nombre de nuestro Dios y es el
mismo nombre de la Ciudad de nuestro Dios; y es el
mismo nombre del Ángel del Pacto, del Ángel de Jehová,
el cual lleva el Nombre de Dios, del cual dijo Dios: “Él
18 Dr. William Soto Santiago
tiene mi Nombre”. Él dijo:
“Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas
rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque
mi nombre está en él”.
Y ahora, Dios colocó Su Nombre en Su Ángel. Y ahora
Jesucristo ha dicho que va a colocar Su Nombre Nuevo
sobre el Vencedor; ese será Su Ángel Mensajero.
Así como Dios colocó Su Nombre sobre Su Ángel,
el Ángel del Pacto, que es el mismo Dios en Su cuerpo
teofánico: colocó Su Nombre en ese cuerpo teofánico; y
luego, cuando se hizo carne, allí estaba manifestado el
Nombre de Dios para redención.
Y para el Día Postrero Jesucristo nos dice que tiene
un nombre nuevo, y lo va a colocar, lo va a escribir, sobre
el Vencedor; y escribirá también el Nombre de Dios y el
Nombre de la Ciudad de nuestro Dios.
Y el misterio del Nombre Eterno de Dios y Nombre de
la Ciudad de nuestro Dios y Nombre Nuevo de Jesucristo,
lo tendrá un hombre: el Ángel del Señor Jesucristo; la
Voz de Jesucristo para el Día Postrero, que es Su Ángel
Mensajero, a través del cual estará Jesucristo en Espíritu
Santo manifestado hablándole a Su Iglesia y hablándole al
mundo entero.
Hemos visto quién es la Voz de Jesucristo para el Día
Postrero: es el Ángel de Jesucristo, en el cual Jesucristo
estará manifestado en Espíritu Santo en el Día Postrero
(o sea, en el séptimo milenio); y estará por medio de Su
Ángel Mensajero hablándole a Su Iglesia y hablándole al
mundo entero, porque estará colocando en el corazón y en
la boca de Su Ángel Mensajero Su Palabra, Su Mensaje
correspondiente a este tiempo final.
Colocará en el corazón y en la boca de Su Ángel
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 19
Mensajero el Mensaje del Evangelio del Reino, para
predicarlo a la Iglesia de Jesucristo, al pueblo hebreo,
a todas las naciones, a todo ser humano; y así la Tierra
será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como
las aguas cubren el mar13; será lleno el planeta Tierra del
conocimiento de la Segunda Venida de Cristo como el
León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de
señores en Su Obra de Reclamo.
Hay una promesa también de Cristo en Apocalipsis,
capítulo 3, verso 21, que dice:
“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi
trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi
Padre en su trono”.
¿Quién se sentó en el Trono del Padre? El que tenía
el Nombre de Dios para redención, y en el cual el Ángel
del Pacto estaba manifestado llevando a cabo la Obra de
Redención en la Cruz del Calvario.
Y ahora, ¿quién se sentará con Cristo en Su Trono en
el séptimo milenio? El Ángel Mensajero, en el cual estará
Cristo manifestado en el Día Postrero llevando a cabo la
labor del Día Postrero, y ahí colocará Él Su Nombre; y
el Ángel Mensajero será el que comprenderá ese Nombre
Nuevo del Señor Jesucristo y Nombre Eterno de Dios y
Nombre de la Ciudad de nuestro Dios.
Ahora podemos ver que con la manifestación de Cristo
en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero estará
siendo manifestado el Nombre Eterno de Dios, y por
consiguiente la Obra de Dios será realizada en este tiempo
final; y Dios avivará, o sea, le dará vida a Su Obra en este
tiempo final; como oró el profeta Habacuc, en el capítulo
3, cuando dijo:
13 Habacuc 2:14, Isaías 11:9
20 Dr. William Soto Santiago
“He oído Tu Palabra y temblé.
Aviva Tu Obra en medio de los tiempos.
En medio de los tiempos hazla conocer”.
Avivar la Obra es traerla a vida: cumpliendo lo que Él
ha prometido para cada tiempo. Y para nuestro tiempo la
Obra de Dios es la Obra correspondiente a la Edad de la
Piedra Angular y Dispensación del Reino.
¡Señor, aviva Tu Obra en la Edad de la Piedra Angular
y Dispensación del Reino, en este tiempo final! ¡Trae a
vida toda promesa que Tú has hecho para el Día Postrero,
para la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del
Reino, y dala a conocer! Y para eso, úsanos en este tiempo
final.
¡Coloca en Tu Mensaje de este Día Postrero toda la
revelación de lo que Tú estás haciendo en este tiempo final!,
para que así todos conozcan Tu Obra correspondiente a
este tiempo final. ¡Coloca la revelación divina de toda
Tu Obra de este Día Postrero, colócala en Tu boca, Tu
Mensajero, que es Tu Voz para este Día Postrero! En el
Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.
“LA VOZ DE JESUCRISTO EN EL DÍA
POSTRERO”. Ese ha sido nuestro tema para esta ocasión.
“LA VOZ DEL SEÑOR JESUCRISTO EN EL DÍA
POSTRERO”.
Que Jesucristo hable grandes bendiciones cada día
para cada uno de ustedes y para mí. ¡Y nosotros, con toda
nuestra alma, las creemos!, y se van a materializar en cada
uno de ustedes y en mí también.
Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando
una noche llena de las bendiciones de Cristo.
Dejo nuevamente con nosotros al reverendo Miguel
Bermúdez Marín, para continuar y finalizar nuestra parte
La Voz del Señor Jesucristo en el Día Postrero 21
en esta ocasión.
“LA VOZ DEL SEÑOR JESUCRISTO EN EL DÍA
POSTRERO”.
Notas
Notas