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El hacer argumentativo C.

Plantín
Argumentar
Consiste en dirigir a un interlocutor un argumento, es decir, una buena razón para
hacerle admitir una conclusión y por supuesto, los comportamientos adecuados.
Una argumentación se compone entonces de dos elementos esenciales.

Argumento -> Conclusión

La conclusión es una proposición al final de un argumento, luego de premisas (es


cada una de las preposiciones anteriores a la conclusión de un argumento).

La argumentación y la conclusión no están en el mismo estatus, ya que en la


argumentación es una creencia compartida y debe conducir al interlocutor a una
conclusión.

Actores de la argumentación

Locutor: que argumenta

Interlocutor: a quien está dirigida la argumentación.

- Al argumentar desde el punto de vista lingüístico: enunciador y destinatario


- En retórica: orador y auditorio o público
- Debate: argumentador y oponente

Valores y efectos de la argumentación


Un argumento es un medio de hacer admitir una conclusión. Su valor y su fuerza
evidentemente deben apreciarse en función de esta intención.

La argumentación es una actividad racional

- Forzar – imponer (Convencimiento) lógico – razonable


- El interlocutor sabrá si admite o no (Buena razón)

Argumentación creencias y conductas


Argumentación: Técnica de la inducción a un nuevo comportamiento, mediante
una creencia.

El maestro ignorante: cinco lecciones sobre la


emancipación intelectual J. Ranciere

Una aventura intelectual


El orden explicador

El secreto del maestro es saber reconocer la distancia entre el material enseñado


y el sujeto a instruir, la distancia también entre aprender y comprender. Las
palabras que el niño mejor aprende son aquellas que aprende sin maestro
explicador. Comprender es lo que el niño no puede hacer sin las explicaciones de
un maestro.

El azar y la voluntad

Aprender y comprender son dos maneras de expresar el mismo acto de


traducción, no hay nada detrás de los textos sino la voluntad de expresarse, es
decir de traducir. Se podía aprender solo y sin maestro explicador cuando se
quería, o por la tensión del propio deseo o por la dificultad de la situación.

El maestro emancipador

La separación de las dos facultades que se ponen en juego en el acto de


aprender: La inteligencia y la voluntad.

Emancipación a la diferencia conocida y mantenida de las dos relaciones, al acto


de una inteligencia que solo obedece a sí misma, aunque la voluntad obedezca a
otra voluntad.

El circulo de la potencia

Se puede enseñar lo que se ignora si se emancipa al alumno, es decir, si se le


obliga a usar su propia inteligencia.
La lección del ignorante
La isla del libro

Primer principio de la enseñanza universal es necesario aprender alguna cosa y


relacionar con ella todo el resto. El libro nunca está eterno, la lección nunca
acabada, el maestro siempre esconde bajo si manga un saber, es decir, una
ignorancia del alumno.

Calipso y el cerrajero

Existe una voluntad que manda y una inteligencia que obedece, llamemos
atención al acto que pone en marcha a esa inteligencia bajo la presión absoluta de
una voluntad. El cerrajero piensa por relaciones y la naturaleza de inventar no es
distinta a la de acordase. La palabra Calipso es una obra de la inteligencia
humana.

El maestro y Sócrates

Los dos actos fundamentales del maestro: interroga, pide una palabra, es decir, la
manifestación de una inteligencia que se ignoraba o que se descuidada. Al
contrario, a la ciencia del maestro sabio le resulta muy difícil no estropear le
método, de este modo, el socratismo es una forma perfeccionada del
atontamiento, al igual que todo maestro sabio, Sócrates pregunta para instruir.

El poder del ignorante

Es necesario ser sabio para juzgar los resultados del trabajo, el ignorante no
verificará lo que ha encontrado el alumno. El hombre es un animal que sabe
distinguir muy bien cuando el que habla no sabe lo que dice, lo que un ignorante
puede una vez, todos los ignorantes lo pueden siempre, ya que no hay jerarquía
en la ignorancia. De este modo el maestro ignorante puede instruir tanto al sabio
como al ignorante.

El propio de cada uno


Para emancipar a otros hay que estar uno mismo emancipado, hay que conocerse
a uno mismo como sujeto intelectual participe de la potencia común de los seres
intelectuales. No se trata de oponer los conocimientos manuales y del pueblo, al
contrario, se trata de reconocer que no hay dos inteligencias, que toda obra de
arte humano se realiza por la puesta en practica de la misma virtud intelectual.

Todo está en todo

Basado en la experiencia vivida de Baptiste Froussard, cabe hacer mención que


no se debe subestimar la capacidad e inteligencia del estudiante y sobre todo
reconocer que no existen métodos absolutos.

El ciego y su perro

Lo que puede ser esencia un emancipado es ser emancipador, dar no la llave del
saber, sino la conciencia de lo que puede una inteligencia cuando se considera
igual a cualquier otra y considera cualquier otra cosa como igual a la suya. La
enseñanza universal es, en primer lugar, la verificación universal del semejante
que pueden realizar todos los emancipados, todos los que decidieron pensarse
como hombres semejantes a cualquier otro.

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