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EL TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO

Y SU REFLEJO EN LA ESCRITURA
ÁFRICA FUENTES GARRIDO
Diploma de Mención Honorífica del ICG 2013
PROGRAMACIÓN

DIPLOMATURA DE POSTGRADO.
PERITAJE GRAFOPSICOLÓGICO.
GRAFOANÁLISIS, GRAFOPATOLOGÍA Y
TEST PROYECTIVOS-GRÁFICOS.

L
a programación aprobada por el Consejo Académico de la Escuela de Postgrado
de la Universidad Autónoma de Barcelona en el curso académico 2010-2011 fue
la siguiente:

1. Introducción y bases.

2. Psicología de la escritura.

3. Grafopsicología. Estructura y dinámica.

4. Psicología de la escritura y grafopatología.

5. Técnicas y Prácticas de Grafoanálisis.

6. Pruebas proyectivas-gráficas.

7. Grafopsicología en Recursos Humanos.

8. Valoración. Prueba Pericial.

9. Grafopsicología de la infancia y la adolescencia.

10. Prácticas de peritaje grafopsicológico.

11. Práctica actuación judicial. Peritaje Grafopsicológico.

12. Peritaje médico-legal.

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DIPLOMATURA DE POSTGRADO DE
GRAFOPSICÓLOGO EN ORIENTACIÓN
FAMILIAR Y PROFESIONAL

L
a programación aprobada por el Consejo Académico de la Escuela de Postgrado
de la Universidad Autónoma de Barcelona en el curso académico 2011-2012 fue
la siguiente:

MÓDULO DE GRAFOPSICOLOGÍA EDUCATIVA

1. Grafopsicología educativa y familiar.

2. Reeducación grafoescritural.

3. Consideraciones científicas G.Educ.

4. Aspectos jurídicos y de mediación en orientación familiar.

MÓDULO DE GRAFOPSICOLOGÍA EN RECURSOS HUMANOS


(Curso de Grafoanalista Consultor de Dirección de RRHH)

5. Grafopsicología aplicada a Recursos Humanos.

6. Grafopsicología Creativa.

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Índice..............................................................................
RESUMEN

La grafología es la ciencia que estudia el grafismo a partir del análisis de sus


rasgos mediante la utilización de una metodología específica basada en mediciones
rigurosas. Su carácter interdisciplinario hace que hoy en día sea considerada como una
herramienta valiosa en diferentes campos como es el de la medicina clínica y la
psiquiatría con la denominada grafopatología.

La presente tesina tiene por objeto estudiar los síndromes gráficos destacables en
el trastorno obsesivo compulsivo aportando datos que contribuyan a la detección de las
alteraciones gráficas que aparecen en la escritura de la persona que padece esta
enfermedad. Consta de tres partes, una primera en la que se explica el trastorno obsesivo
compulsivo, exponiendo cuáles son sus principales características y los diferentes tipos
de TOC. Una segunda parte sirve de introducción para el estudio de la escritura a través
del grafoanálisis, partiendo de la exposición de los signos del grafismo que denotan
equilibrio psicológico y vitalidad en contraposición con los signos que reflejan
desequilibrio. Y por último una tercera parte que aborda los síndromes gráficos
destacables del TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO estableciendo una
signología diferenciada en función de los diferentes subtipos de TOC.

El estudio de la escritura se realiza a través de una metodología científica


denominada grafoanálisis valorando el grafismo según su armonía global dentro de un
conjunto por razón del análisis e interpretación de los aspectos gráficos básicos y
subaspectos en el grafoanálisis, de orden, dimensión, presión, forma, velocidad,
orientación en la dirección e inclinación, cohesión, continuidad y gestos-tipo a partir de
la cual se llega a la conclusión de que existe una signológica básica, otra secundaria del
TOC y otra específica en función de los diferentes subtipos del trastorno.

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ABSTRACT

GRAPHOLOGY is the science that studies the graphism from the analysis of
its features through the use of a specific methodology based on strict measurements.
Its interdisciplinary nature makes today be considered as a valuable tool in different
areas such as clinical medicine and psychiatry using the named Graphopathology.

The present thesis aims to study the highlights graphics syndromes in the OBSESSIVE
COMPULSIVE DISORDER -OCD- providing information which contributes to the
detection of alterations graphics that appear in the writing of the person who suffer this
illness.

This paper comprises three parts, the first one where it explains the OCD setting out the
main features and the different types of OCD. A second part is an introduction to the
study of writing through graphoanalysis starting from the explanation about the graphic
signs that show psychological equilibrium and vitality to pass to explain the signs wich
reflect imbalance. Finally a third part deals the remarkable graphics syndromes of OCD
setting up a differentiated signology according to the different subtypes of OCD.

The study of writing is realized through a scientific methodology called


GRAPHOANALYSIS that values the graphics by global harmony within a set, because
of the analysis and interpretation of the basic graphical aspects and sub-aspects in the
graphoanalysis such as the order, size, pressure, shape, speed, direction orientation and
inclination, cohesion, continuity and kind gestures from which it concludes there is a
basic signology, another secondary about the OCD and other specific according to the
different subtypes of the disorder.

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DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS
DEL TRASTORNO OBSESIVO-
COMPULSIVO
No es el propósito de esta tesina describir el trastorno obsesivo compulsivo en
su amplitud pues para ello podemos remitirnos a los múltiples estudios en psiquiatría y
psicología, pero sí exponer cuales son sus principales características para así poder
entender esta enfermedad y a las personas que la padecen a través del análisis de la
morfología gráfica.

La definición más extendida a nivel mundial del trastorno obsesivo-compulsivo


(en adelante TOC) probablemente sea la que encontramos en la clasificación DSM-IV-
TR. La Clasificación y Criterios Diagnósticos de Trastornos Mentales de la American
Psychiatric Association DSM-IV (siglas en inglés). Un Manual Diagnóstico y
Estadístico de los trastornos mentales, cuarta revisión del Texto Edición (DSM-IV-TR)
al que recurren los especialistas en la materia como método de diagnóstico psiquiátrico.

El trastorno obsesivo compulsivo es un tipo de trastorno de ansiedad. La


característica principal del trastorno es “la presencia de obsesiones y compulsiones de
carácter recurrente lo suficientemente graves como para provocar pérdidas de tiempo
significativas”.

En primer lugar deberemos diferenciar entre obsesión y compulsión. La persona


que padece TOC, tiene pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones,
definidas en el DSM-IV como ideas, pensamientos, impulsos o imágenes de carácter
persistente, cuya aparición genera ansiedad mientras que las compulsiones se definen
como acciones, comportamientos o actos mentales repetidos cuyo propósito es aliviar la
ansiedad. Es posible que la persona haga lo mismo una y otra vez para intentar que los
pensamientos desaparezcan.

Según la OMS (Organición Mundial de la Salud) se calcula que alrededor del


2,5 por ciento de la población española sufre algún tipo de trastorno obsesivo-
compulsivo de los cuales la limpieza obsesiva es el más frecuente con el 50 por ciento
del total. Según estudios epidemiológicos más de cien millones de personas en el

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mundo sufren esta enfermedad y es el cuarto trastorno psiquiátrico más frecuente entre
la población.

Todavía hoy en día no se ha determinado el origen exacto del Trastorno


obsesivo-compulsivo. Los investigadores apuestan por varias causas etiológicas. Las
teorías biológicas han abordado el estudio desde diferentes áreas entre otras, la
neuroquímica, la genética y la neuroanatomía, y han concluido que hay un componente
biológico o bien existe una base neurobiológica. Son diversos los estudios que avalan el
origen neurobiológico con etiología variada del TOC e influencia de la genética y la
biología; otros afirman que los síntomas del TOC podrían ser en determinados casos de
origen hereditario, que existe una tendencia familiar; mientras que también existen los
que señalan como una de las causas la disfunción en un circuito regulador concreto del
cerebro o en determinados circuitos cerebrales.

Una de las características principales del trastorno es que las personas que lo
sufren reconocen las obsesiones como intrusivas y repetitivas, las consideran absurdas y
se resisten a ellas. En muchas ocasiones la sintomatología obsesiva compulsiva aparece
después de vivir una situación con alto nivel de estrés, es la respuesta del organismo a
un estado de tensión excesiva y permanente que se prolonga más allá de las propias
fuerzas de la persona, la sitúa en unas condiciones de vida que le llevan constantemente
al borde del agotamiento y del sobreesfuerzo. Cuando aparecen las obsesiones, los
enfermos mantienen una lucha interna contra las mismas, se sienten responsables del
pensamiento obsesivo o de sus posibles consecuencias, piensan que han sucedido por su
culpa, lo que les genera angustia y hace que en la mayoría de ocasiones cedan a las
obsesiones y se vean obligados a neutralizarlos mediante las compulsiones. El no poder
evitar que la situación se escape a su control provoca en el enfermo una sensación de
vergüenza que le hace ser reticente a divulgar sus síntomas conduciéndole a un estado
de ansiedad y de malestar permanente.

Para reducir la ansiedad el enfermo se ve obligado a realizar lo que llamamos


compulsión, una acción que puede ser motora o mental con la intención de evitar algún
suceso negativo temido. Este tipo de acciones son repetitivas y aparecen como respuesta
a la obsesión y aunque en un inicio sirvan para disminuir la ansiedad posteriormente la
refuerzan pues al cabo de poco tiempo de haber realizado la compulsión y calmar la
ansiedad suele aparecer la misma obsesión u otra, y se reactiva el ciclo, es decir, la

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obsesión genera tal angustia que obliga al enfermo a realizar la compulsión para que se
produzca un alivio que temporalmente la haga disminuir.

OBSESIÓN

ALIVIO
ANSIEDAD

ANGUSTIA

COMPULSIÓN

No hay que confundir el TOC con las obsesiones (repeticiones mentales o determinados
comportamientos rituales que en ocasiones presentan las personas sanas), pues estas
conductas son comunes en los seres humanos. Las obsesiones pueden ser de muy
diversa índole destacando las relacionadas con el miedo a los gérmenes o el miedo a
lastimarse. Entre las compulsiones más comunes se incluyen el lavarse las manos,
contar, revisar una y otra vez las cosas o limpiar. Ahora bien, cuando se dan las
características que se han descrito anteriormente, existe una frecuencia de obsesiones y
compulsiones, una cierta intensidad que suele ser fluctuante pero aumenta con el estrés
y disminuye con el autocontrol, la conducta reiterativa se percibe por la persona como
amenazante o reprochable y aunque oponga resistencia de manera progresiva se hace
molesta e insuperable. Además le provoca en ocasiones conductas de evitación y de
neutralización y por último interfiere en la calidad de vida, cabe la posibilidad de que
estemos ante un trastorno obsesivo que requiere tratamiento médico.

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La patología puede iniciarse en diferentes periodos de la vida, en algunos casos en la
infancia y en otros en la adolescencia o bien cuando la persona es adulta, aparece
cuando las obsesiones provocan un sufrimiento significativo en la persona que las
padece, ocupan más de una hora diaria, perturban las relaciones sociales o la vida
laboral. Los enfermos son conscientes de lo irracional de su comportamiento y se
sienten esclavizados por sus acciones, ante la incomprensión de su conducta por parte
del entorno procuran ocultar los síntomas y su sufrimiento durante años apartándose en
muchas ocasiones de las personas que le rodean. Tal forma de percibir su propia
enfermedad distingue el trastorno obsesivo de otras psicopatologías.

DIFERENCIAS ENTRE TOC, RASGOS


OBSESIVOS DE PERSONALIDAD Y
TRASTORNO DE PERSONALIDAD
OBSESIVO-COMPULSIVO
En los tratados de psicología y de psiquiatría encontramos numerosas
clasificaciones de la neurosis obsesiva influidas en muchas ocasiones por las teorías
predominantes de cada época.

Los rasgos obsesivos de personalidad se manifiestan en las personas en una


excesiva escrupulosidad, meticulosidad, autoexigencia, responsabilidad, necesidad de
tener todo planificado y por lo tanto una falta de espontaneidad por la baja tolerancia al
cambio. Son personas con tendencia a la rigidez, inflexibilidad, perfeccionistas,
perseverantes, mantienen una actitud social convencional y si estos rasgos no se dan en
exceso pueden incluso constituir una cualidad en algunos sectores como puede ser en el
campo de la investigación, en ámbitos militares, en contabilidad e informática, entre
otros. Cuando estos rasgos obsesivos dificultan la vida de la persona pueden convertirse
en un trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo llamado TPOC.

El trastorno de personalidad obsesiva-compulsiva o TPOC, se caracteriza


porque las personas que lo padecen tienen un gran sentido del orden, del control y por
ser muy perfeccionistas. Por lo general se inicia en la adolescencia o poco después de
cumplir los veinte años y la persona cree que su pensamiento es correcto. A pesar de

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que el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pueda tener algunos síntomas del
“Trastorno Obsesivo-Compulsivo”, se diferencia de las personas que tienen TOC en que
mientras éstos últimos tienen conciencia de su enfermedad, saben que sus pensamientos
son irreales y muestran resistencia a los pensamientos intrusivos, les causan un intenso
malestar psicológico e interfieren en la rutina, los que padecen el trastorno de
personalidad habitualmente no se sienten incómodos con sus comportamientos.

MANIFESTACIÓN DEL TOC EN LA


INFANCIA
El diagnóstico del Trastorno Obsesivo Compulsivo en la infancia en ocasiones
es difícil, puesto que no hay que olvidar que en los niños es común que se den
conductas ritualizadas sin que constituyan una patología. Una vez se ha diagnosticado,
existen cuestionarios o escalas que sirven para cuantificar y registrar la severidad del
trastorno, como el inventario obsesivo-compulsivo para niños “Children’s Obsessional
Compulsive Inventory, CHOCI”, la escala denominada “Children’s Yale Brown
Obsessive Compulsive Scale”, diseñada para medir la severidad de los síntomas
obsesivos y compulsivos en niños y adolescentes de entre seis y diecisiete años, el
inventario “Leyton Obsessional Inventory”, el cuestionario de comportamiento infantil
de Achenbach y la escala “The Child Behavior Checklist, CBCL”.

En muchas ocasiones los síntomas surgen en la infancia o la adolescencia. Los


niños tienden a negar los síntomas por ello es necesaria una evaluación cuidadosa para
que distinguir entre rituales, rutinas, preocupaciones ansiosas, obsesiones comunes y
normales en la infancia y el auténtico TOC. Un diagnóstico precoz de la enfermedad es
fundamental para su tratamiento que suele combinar psicoterapia y tratamiento
farmacológico en los casos en que es necesario.

En el caso de los niños también se producen obsesiones y compulsiones si bien


aunque en los adultos uno de los criterios para determinar que la persona sufre TOC,
además de padecer las obsesiones y compulsiones, es que en algún momento durante la
evolución del trastorno reconozca que las obsesiones o compulsiones son excesivas e
irracionales, en el caso de los niños ésto no se aplica pues los niños tienden a no
reconocer sus síntomas y en muchas ocasiones se muestran resistentes a manifestarlos.

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La edad de inicio del TOC se situaría alrededor de los siete años, dándose este
inicio precoz normalmente en familias donde existe una mayor incidencia, sin embargo
entre los siete y ocho años puede existir cierta confusión, pues hasta los ocho años es
habitual que se den rituales de tipo obsesivo considerados como normales. Para el
diagnostico del TOC se valorará como en los adultos la frecuencia, la intensidad, el
tiempo que ocupa por las obsesiones, el intervalo entre obsesiones, las consecuencias de
las obsesiones y compulsiones, si éstas interfieren en su vida o le causan malestar, si les
genera un temor persistente y un alto nivel de ansiedad, también se estudiará la
resistencia frente a las obsesiones y el grado de control sobre los pensamientos
obsesivos.

La temática de las obsesiones al igual que en los adultos puede ser diversa, pero
normalmente tienen un nexo común, la percepción exagerada del riesgo. Las obsesiones
guardan relación con el miedo a contaminarse, a equivocarse, a que le pase algo a su
familia o a ellos mismos. Y para reducir la ansiedad que provocan estas obsesiones
realizan actos compulsivos que alivian de forma temporal la ansiedad generada por la
obsesión incluso evitan situaciones externas desencadenantes de las obsesiones y es
muy frecuente en el caso de los niños que incluyan a los adultos en sus obsesiones y
compulsiones.

Una de las compulsiones más destacadas es la relacionada con la obsesión de


contaminación que suele ser el lavado compulsivo, pero se pueden dar otras muchas
dependiendo de las diferentes obsesiones sin embargo a veces el contenido de las
compulsiones no guarda ninguna relación lógica. Las compulsiones más frecuentes
estarían relacionadas con la necesidad de ordenar, organizar, comprobar, tocar objetos,
repetir oraciones.

Las compulsiones predominantes son: de lavado o limpieza (limpieza excesiva


de ellos mismos o de objetos); de repetición ( releer, borrar o reescribir, pueden tener la
necesidad de repetir actividades de rutina); de ordenar o colocar de forma simétrica los
objetos; de acaparar o coleccionar, lo que les dificulta a la hora de deshacerse de las
cosas; poner en práctica comportamientos supersticiosos; realizar rituales mentales;
necesidad de decir, preguntar o confesar algo; de tocar, frotar, de hacer algo hasta que
lo ve bien hecho o de prevenir daño a sí mismo o a otros.

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Tanto en el caso de los adultos como en el de niños y adolescentes, el TOC puede
coexistir con otro tipo de enfermedades o trastornos. En los niños y adolescentes esta
comorbilidad (presencia de más de un diagnóstico que se da en un individuo
simultáneamente), normalmente se da con la ansiedad, con problemas de atención,
trastornos por tics, dificultades cognitivas, dificultades adaptativas, dificultades de
aprendizaje, problemas de atención. Los trastornos por tics se pueden confundir con el
tocar de forma repetida objetos, y el hecho de comprobar reiteradamente si las tareas
escolares están correctas o de releer constantemente puede dificultar el rendimiento
escolar pues la indecisión en los trabajos escolares les hace actuar con mayor lentitud.

TIPOS DE TOC
A lo largo del tiempo se han intentado establecer subtipos del Trastorno
Obsesivo Compulsivo. En 1991 los doctores Foa y Wilson describieron diferentes tipos
de pacientes con TOC: Lavadores o limpiadores, comprobadores/verificadores,
repetidores, ordenadores, ritualizadores mentales, obsesivos puros y acumuladores. Sin
embargo, hay que tener en cuenta que estos subgrupos no son cerrados pues en algunos
casos pueden coexistir síntomas de las diferentes subclasificaciones y además el tipo de
sintomatología de los pacientes puede ir variando con el paso del tiempo. En 1997, en
la Internacional Council of Obsessive Compulsive Disorder se establecieron unos
parámetros para el reconocimiento de personas que pudieran padecer TOC en base a
cinco preguntas a realizar a los pacientes:

1.- ¿Se lava o limpia con mucha frecuencia?

2.-¿Comprueba las cosas con mucha frecuencia?

3.-¿Tiene pensamientos que le hacen sentirse molesto y que, aunque querría retirarlos de
su mente, no puede?

4.-¿Tarda mucho tiempo en finalizar las tareas diarias?

5.-¿Está preocupado por el orden y simetría?

A continuación paso a detallar las características que definirían a los subtipos


anteriormente denominados en función de las obsesiones y compulsiones que padecen:

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1.- La personas que se encuadrarían dentro del tipo de lavadores o limpiadores son
aquellas que padecen obsesiones y compulsiones de lavado y limpieza consideradas las
más frecuentes. El lavado repetitivo de diferentes partes del cuerpo sería la compulsión
y obedecería a obsesiones relacionadas con la contaminación. En otros casos las
compulsiones se extienden al lavado de la ropa, a la limpieza del hogar o de los lugares
donde se hallan.

2.- Las personas que realizan comprobaciones y repeticiones se diferencian del primer
subgrupo, en que sus compulsiones no van encaminadas a no contaminarse, sus
preocupaciones están relacionadas con que puede ocurrir algún hecho negativo y para
evitarlo sienten la necesidad de comprobar que todo esté correcto, siempre temen que
algo perjudicial ocurra y las dudas son constantes por lo que verifican de forma repetida
un hecho, una situación, pueden comprobar aparatos, que las puertas estén cerradas, si
han realizado la tarea.

3.- Los pacientes denominados repetidores serían aquellos que realizan determinados
actos motores de una forma determinada. A diferencia de los dos subgrupos anteriores
no hay una conexión lógica entre la obsesión y la compulsión. La persona tiene la
necesidad de realizar la compulsión para evitar que un pensamiento intrusivo se
convierta en realidad.

4.- Las personas que entrarían dentro del grupo de ordenadores serían aquellas que
necesitan tener todo lo que les rodea en una posición determinada, mantener el orden de
forma simétrica, les molesta mucho que alguien recoloque sus objetos y si esto ocurre
sienten la necesidad imperiosa de recolocarlo en la posición inicial. En este tipo de
TOC la persona no realiza las compulsiones por temor de que ocurra algo malo sino
porque le incomoda que las cosas no estén colocadas en el orden que tiene siguiendo
criterios de simetría.

5.- Los pacientes denominados ritualizadores mentales, no realizan compulsiones


visibles al resto de las personas, suelen pensar en determinadas palabras, frases,
imágenes, rezar o contar con la finalidad de contrarrestar la ansiedad que les provoca
determinados pensamientos, o tratan de recordar pensamientos o acciones para valorar
si los han realizado de forma correcta.

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6.- Los obsesivos puros serían aquellas personas a las que les preocupan posibles
peligros, enfermedades, pensamientos que les causan vergüenza o agresividad. No
realizan compulsiones sino que mantienen un diálogo interior. S inicia con la aparición
del pensamiento negativo que le produce angustia, lo pretenden contrarrestar con
pensamientos tranquilizadores que mitigan la ansiedad, hasta que vuelve a aparecer la
obsesión de ahí que sean obsesivos puros, pueden pasarse horas enteras angustiados sin
poder salir del bucle mental y sin realizar una compulsión que mitigue la ansiedad.

7.- Las personas acumuladoras son aquellas que tienen la necesidad de almacenar
objetos, coleccionar. A diferencia de los anteriores no suelen resistirse a almacenar sino
que el hecho de no tenerlos les produce ansiedad.

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ESCRITURA Y GRAFOANÁLISIS
El término grafología etimológicamente está compuesto por los vocablos
GRAPHIEN o GRAPHOS y LOGOS, (de grafo- escritura y –logía- tratado, ciencia),
definido en la Real Academia de la Lengua española como “el arte que pretende
averiguar, por las particularidades de la letra, cualidades psicológicas de quien la
escribe”. Es la ciencia que estudia el grafismo a partir del análisis de sus rasgos
mediante la utilización de una metodología específica basada en mediciones rigurosas.

El acto de escribir tiene su origen en el cerebro. En el transcurso de este


complejo proceso participan los sistemas nervioso, circulatorio y motriz, para finalizar
con la ejecución del referido acto a través de la mano dando como resultado la escritura.
Los hemisferios cerebrales son dos, el derecho (inconsciente, creativo, intuitivo,
sensorial) y el izquierdo (consciente, razonamiento, científico, intelectual).

ORGANIZACIÓN DEL CEREBRO

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CONTROL MANO CONTROL MANO
DERECHA IZQUIERDA

"Influyen en la escritura, tanto los rasgos esenciales psíquicos y espirituales, como los
procesos fisiológicos". Max Pulver1

El Profesor Augusto Vels2 definía la escritura manuscrita desde una perspectiva


grafológica, en su obra Escritura y personalidad como “una gráfica motriz. Es el
registro gráfico de una serie de movimientos con un «contenido intencional o
manifiesto» (lo que el escritor ha querido expresar: palabra escrita) y con un «contenido
latente» (los factores inconscientes que acompañan cada impulso gráfico). Y los

1 Max Pulver, 1889-1952, médico y psicólogo, considerado como uno de los grandes genios de la
grafología moderna. En 1931, en su obra“Symbolik der Handschrift”, integra los principios del
simbolismo con el espacio gráfico.

2 Augusto Alfonso Velasco Andreo. Béjar (Murcia), 28 de febrero 1917- Barcelona, 1 de julio de
2000. Fue pionero en España en la interpretación de la escritura y se le considera como el Decano
de los Grafólogos españoles.

19
Profesores Francisco Viñals Carrera 3 y Mariluz Puente Balsells 4 , directores de los
estudios de Grafopsicología de la Universitat Autònoma de Barcelona, la definen como
“ –acto neuromuscular y psíquico- una condensación de gestos físicos voluntarios que a
través de un proceso semiinconsciente de aprendizaje, se interioriza, se va
automatizando, y personalizando debido a una serie de condicionamientos biológicos, y
a la suma de experiencias socio-culturales”. (Viñals & Puente 1999, 2003, 2009).

La persona a través de la escritura proyecta inconscientemente rasgos de su


personalidad, del aprendizaje y de sus vivencias. Para el grafólogo lo importante de su
estudio no es el contenido semántico del texto sino el estudio del grafismo observado
como una actuación de la onda gráfica que tiene como base el trazo desarrollado sobre
determinado soporte en distintas dimensiones (Vels, 1982; Tutusaus5, 1997). Se toma
en consideración al grafismo como la realización del movimiento en el espacio y el
tiempo, valorándose los signos gráficos a partir del estudio mediante el método
grafonómico de los aspectos de orden, dimensión, presión (intensidad de la energía),
forma, velocidad (vivacidad), orientación en la dirección e inclinación, continuidad y
los gestos-tipo identificativos de la escritura de la persona.

El estudio del grafismo se realiza a través de una metodología científica


denominada grafoanálisis “cuyo sistema de clasificaciones e interrelación de datos supone
una aplicación de avanzada tecnología dentro del método grafonómico”. (Viñals & Puente).
Existen diferentes métodos como son, El Grafoanálisis clásico de Vels que permite
averiguar las predominantes y combinación temperamental y caracterológica, (implica
la puntuación de los parámetros gráficos para la obtención percentil de la predominante

3 Francisco Viñals Carrera, grafoanalista, jurista y criminalista condecorado con la Cruz de


Primera Clase (COMM) por el Ministerio de Defensa. Miembro de Honor de la Asociación de AFAS y
profesor doctor de la Asociación Mundial de Juristas.

4 MªLuz Puente Balsells, antropóloga, criminalista e investigadora científica especializada en


pericia forense, en grafopsicología y en Servicios de Inteligencia.

5 Jaime Tutusaus. Nació el 14 de noviembre de 1933 en L’Hospitalet de Llobregat. Miembro


fundador con Augusto Vels, de la “Agrupación de Grafoanalistas Consultivos” de España.

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de Temperamento), el método de la Escuela Morettiana 6 –los temperamentos-, el
evolucionado sistema de Grafoanálisis Transaccional Viñals & Puente sobre los
nueve tipos o exteriorizaciones del Análisis Transaccional, (AT) para detectar el
“egograma” psicoanalítico o tanto por ciento de tipos caracterológicos (nueve
exteriorizaciones del Yo) del AT, cuya ventaja principal es la confección de un
diagnóstico de la personalidad, a través de un método científico del percentil que se
obtiene valorando los parámetros según las dominantes, subdominantes y las
combinaciones de los nueve tipos del Análisis Transaccional de Eric Berne, 7 con una
tipología actual y comprensible que diferencia entre las características psicosomáticas,
volitivo-morales e intelectuales. Es posible establecer una correlación con los grados de
tensión-dureza de Pophal8 (aplicación complementaria para confirmar la canalización
de la energía), y otras aplicaciones como son el Ritmo de periocidad de Klages,9 que
según Tutusaus se define como "la reproducción y retorno de forma e imágenes
semejantes, repetidas, no idénticas, en períodos de tiempo cadenciados y en un recurso
alternante de movimientos, lográndose una integración de todos los elementos"; el Ritmo
de Base de Roda Wieser10, que se define como “la manifestación de la pulsión creadora
del ritmo -movimiento, forma, espacio-, y afecta a la elasticidad del trazo. Este ritmo se
halla en el justo medio o equilibrio entre los polos arrítmicos, es un movimiento pendular

6 Girolamo Moretti nace en Italia 1879 y fallece en 1963. Considerado como el fundador de la escuela
italiana de grafología.

7 Eric Berne, (1910-1970), médico psiquiatra, iniciador del Análisis Transaccional.

8 Rudolf Pophal (1893-1966). Médico especializado en neurología. Su aportación fundamental en


grafología viene de su obra Die Handschrift als Gehirnschrift. Die Graphologie im lichte des
Schichgedankens (Escritura y cerebro. La grafología a la luz de la teoría estratigráfica) y de “Los
grados de tensión-dureza” , seis posibilidades, I, II, III, IVa, IVb y V, entendiendo que el III es el más
equilibrado.

9 Ludwig Klages (1872-1956), nacido en Hannover, estudió química y filosofía, pero es mejor
conocido por sus estudios sobre la expresión a través de la escritura.

10 Roda Wieser (1894-1986) discípula de Klages.

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(de vaivén), regularizador (suave elástico o firme elástico), según J.Tutusaus; el
simbolismo de Max Pulver y la Grafología Emocional de Honrot. 11

Actualmente la grafología es utilizada por los profesionales de distintos ámbitos


quienes la consideran una herramienta valiosa por su multitud de aplicaciones. El
análisis de la escritura permite cotejar y estudiar escritos de diferentes épocas de la
persona facilitando información a los profesionales de cómo era el individuo antes de
enfermarse y cuándo se dieron las primeras alteraciones en el grafismo como síntoma de
la enfermedad.

En la selección de personal y recursos humanos es reconocida


internacionalmente como uno de los métodos más utilizados además de en el área
educativa, de orientación profesional, en la pericia caligráfica. En el ámbito de la
criminología sirve entre otros aspectos para elaborar un perfil de la personalidad o
analizar si existe una determinada patología en la personalidad de la persona que ha
realizado un escrito, también es reconocida en el estudio de caracteres, de la
investigación evolutiva de la personalidad, en la grafoterapia con fines psicoterapéuticos,
así como la medicina clínica y psiquiatría mediante la denominada grafopatología.

LA GRAFOPATOLOGÍA

El término de grafopatología se acuñó por primera vez a principios del siglo XX


definiéndose como “la rama de la grafología que estudia las alteraciones en la
escritura por reflejo psicosomático de enfermedades, lesiones, trastornos o alteraciones
tanto físicas como mentales”, si bien a finales del siglo XIX ya se habían realizado los
primeros estudios. Han sido muchos los autores que han prestado atención a esta rama

11 Curt A. Honroth nació en Hannover, Alemania en 1898 y falleció el 16 de junio de 1966. Sentó las
bases de la grafología emocional definida como el estudio de los accidentes gráficos escriturales
provocados por alteraciones emocionales del sujeto.

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de la grafología, como el perito francés Edmond Sollange Pellat 12 con su obra “Las
relaciones entre la vitalidad y los estados de depresión y la escritura” aunque se le
conoce por su obra, Las leyes de la escritura, en la que formuló la existencia de cuatro
leyes básicas que rigen los grafismos; Crépieux-Jamin13 quien realizó investigaciones
en Grafopatología; Matilde Ras 14 con su obra Lo que sabemos de grafopatología
(Estudio de los escritos patológicos); Julián de Ajuriaguerra15 y más recientemente, el
profesor Augusto Vels, creador del Grafoanálisis, Mauricio Xandró 16 , Pedro José
Foglia17, los Profesores Francisco Viñals Carrera y Mª Luz Puente Balsells, el Profesor
Jaime Tutusaus Lóvez, entre otros.

El estudio del grafismo puede ayudar en la detección de alteraciones gráficas


que aparecen en la escritura originadas por alguna causa patológica o enfermedad. En el
caso del mal de Alzheimer o Alzheimer (enfermedad neurodegenerativa que provoca un
deterioro cognitivo y trastornos conductuales) sus síntomas se manifiestan primero en la
escritura. No obstante, no todas las enfermedades alteran la grafía y un mismo trastorno
o enfermedad psíquica puede manifestar diferentes signos en las escrituras de diversas
personas, “ya que no existen enfermedades sino enfermos porque en cada individuo los
conflictos son específicos”. Viñals & Puente.

12 Edmond Solange Pellat, perito y grafólogo francés que destacó por su obra “Les lois de
l'Écriture”. “Las leyes de la escritura”.

13 Crépieux-Jamin (1859-1940), grafólogo francés considerado después de Michón (Jean


Hippolyte Michon – 1806-1881, definido por Augusto Vels como el creador del término Grafología),
el padre de la grofología científica.

14 Matilde Ras Fernández (1881-1969). Considerada como la introductora de la grafología


científica en España.

15 Julián de Ajuriaguerra, (1911-1993), neuropsiquiatra y psicoanalista vasco, nacionalizado


francés.

16 Pedro Germán Belda González (Mauricio Xandró) nació en Bilbao en 1924. Discípulo del
Profesor D. Augusto Vels y de Matilde Ras. Presidente de la Sociedad Española de Grafología.

17 Pedro José Foglia.- Miembro de Honor y Comisionado de la AGC para Hispanoamérica. Autor de
numerosas obras en el campo de la grafología entre las que destacan: Signos de Enfermedad en la
escritura (Ed. La Rocca), Grafología Infantil Pedagógica (Educa) Grafología Forense (Lugar
Editorial).

23
La Grafopatología como la ciencia del grafismo que estudia y detecta las
alteraciones fisio-psicopatológicas a través de la escritura, posibilita la identificación de
determinadas enfermedades o trastornos por el reflejo en el grafismo, con alteraciones
en la presión, en el ritmo gráfico, con roturas del movimiento, temblores,
irregularidades espaciales, de tamaño, desproporciones y cambios de inclinación, es por
ello que se usa de forma interdisciplinaria como herramienta auxiliar por la medicina, la
psicología y la psiquiatría. Las patologías físicas suelen tener asociadas como uno de los
síntomas principales la disminución de la energía que se manifiesta en la escritura de
personas enfermas mediante signos que denotan debilidad como podrían ser la escritura
lenta, con roturas, empastes, de presión débil, con irregularidades en cuanto al
espaciamiento y líneas o palabras descendentes.

A través del análisis de la escritura se pueden detectar modificaciones gráficas


compatibles con alteraciones en la salud, de tipo psicológico u orgánico convirtiéndose
en una herramienta que puede ayudar al médico en el control y seguimiento de
determinadas enfermedades, aportando datos que contribuyan al diagnóstico que
corresponde únicamente al médico.

ANÁLISIS DEL GRAFISMO: SIGNOS


DE EQUILIBRIO PSICOLÓGICO Y
VITALIDAD

El grafismo debe valorarse según su armonía global dentro de un conjunto, una


evaluación integral y equitativa por razón del análisis e interpretación de los aspectos
gráficos básicos y subaspectos en el grafoanálisis, de orden, dimensión, presión, forma,
velocidad, orientación en la dirección e inclinación, cohesión, continuidad y gestos-tipo.

"No hay observación más fecunda ni fácil que la de la Armonía o Inarmonía de un


escrito, a pesar de la complejidad del resultado porque los elementos del problema son
muy sencillos...". Crépieux-Jamín
Hay que tener en cuenta que la interpretación de los gestos gráficos debe
realizarse en función del conjunto del texto puesto que los excesos o defectos gráficos

24
pueden ser compensados por otros signos equilibrando la personalidad, ningún gesto
aislado tiene una interpretación estática. El ambiente gráfico positivo o negativo
determinará el valor de los aspectos más importantes en la interpretación grafológica:
Orden, dimensión, forma, inclinación, dirección, velocidad, continuidad y presión. Es
conveniente analizar el texto junto con la firma para que la información que obtengamos
no sea sesgada, en tanto que el texto simboliza el desarrollo de la personalidad del
sujeto en el marco socio-profesional mientras que la firma sería la expresión de su “yo
íntimo”.
En el grafismo se refleja el estado de equilibrio de la persona así como la
vitalidad. Si el nivel entre los aspectos fundamentales, movimiento, espacio y forma es
óptimo, la salud mental y física del sujeto será buena. Asimismo, es necesario analizar
el impulso de la letra, el trazo, como manifestación de la energía vital de la persona
además de tener en cuenta el simbolismo del espacio gráfico, entendido como la
extensión que ocupan los trazos dentro de las zonas gráficas, el orden existente entre el
trazado, los espacios en blanco, los márgenes, espacios interlineales, interletra,
interpalabra, y observar el efecto de los impactos emocionales, su nivel de equilibrio, así
como la dirección de los movimientos (hacia la izquierda, derecha, arriba y abajo) para
determinar si una escritura tiene vitalidad o no y si muestra equilibrio, siendo la tensión
grafoescritural el reflejo de la fuerza vital.

ZONA SUPERIOR

ZONA MEDIA
ZONA DERECHA
ZONA IZQUIERDA

“YO”
C

ZONA INFERIOR

Como he comentado en apartados anteriores, el movimiento escritural se compone de


movimientos de origen consciente e inconsciente. Max Pulver creó la teoría del

25
simbolismo del espacio que se aplica al conjunto, al texto, a las letras y a la firma. El
ambiente gráfico positivo deberá ser armónico, existiendo un equilibrio entre lo
consciente y los impulsos.

“Escribir conscientemente es lo mismo que dibujar inconscientemente el


dibujo de sí, el autorretrato”. Max Pulver.

CONSCIENTE
SÚPER YO
(FUNCIÓN PENSAR)

YO
INTROVERSION EXTRAVERSIÓN
(FUNCIÓN PERCIBIR) PRESENTE (FUNCIÓN INTUIR)
TTTE

INCONSCIENTE
EL ELLO
(FUNCIÓN SENTIR)

El simbolismo de las diferentes zonas servirá de base al grafoanálisis. Partimos


de la premisa que la ocupación del espacio cuando se plasma la escritura en el momento
de escribir en la hoja de papel o en el soporte que se utilice va más allá del mensaje que
se quiera transmitir, se proyecta lo que se siente y representa la vida o el mundo donde
la persona se mueve, cada movimiento escritural es simbólico del comportamiento del
individuo frente al mundo y lo no escrito expresa la crítica, la evitación de contacto, los
miedos.

Se debe valorar si el texto es positivo o negativo, las direcciones izquierda,


derecha, zona superior, media e inferior, los espacios en blanco así como los márgenes.
El margen derecho estrecho, en términos generales, indica vitalidad y espontaneidad y
el margen izquierdo grande, iniciativa y alto grado de actividad si es exagerado.

26
La escritura debe mantener un espacio entre las letras, las palabras y las líneas. La
escritura espaciada entre palabras considerada normal es aquella que tiene de ancho
horizontal entre 2,5 a 3 óvalos promedios, según J. Tutusaus “ La distancia interpalabra
es el freno para pararse a observar que otorga una mayor perspectiva sobre lo que
viene o lo que tiene enfrente el sujeto, la reflexión ante la acción inmediata,
efectivamente, es el freno que hace que uno mismo se pueda ver a sí mismo en relación
con lo que va a hacer”. El espacio interletras considerado normal es el que su ancho
equivale a un óvalo promedio de altura entre letras. Por lo tanto, una escritura
equilibrada es aquella que el espacio entre líneas y palabras mantiene coherencia y no
existe ningún tipo de exageración.

El movimiento es uno de los mayores indicadores del nivel de vitalidad y de


dinamismo del sujeto, en tanto que comprende, los aspectos de dirección, continuidad,
rapidez, presión y dimensión a través de los que se puede analizar si en la escritura
existen particularidades gráficas propias de la vitalidad y también del equilibrio de la
personalidad. Una escritura pausada con buen orden y destrógira sería aquella que
reuniría las características gráficas de una escritura equilibrada.

El movimiento hacia la derecha expresa una tendencia hacia el futuro, hacia la


sociedad, conduce a la esfera simbólica del padre, a la esfera masculina de lucha, de
combatividad, de acción y de realización. La escritura destrógira es aquella cuyos
movimientos toman como dirección y se dirigen de forma espontánea hacia la derecha.

Una escritura equilibrada puede ser progresiva (dirección progresiva con


relación a la línea base), impulsándose de forma moderada hacia la derecha. Esta zona
representa lo exterior, lo que está fuera del sujeto, por lo tanto un movimiento fluido,
dinámico y firme denota vitalidad en contraposición a los movimientos en caída que
indican falta de energía, fatiga y en algunos casos depresión. Una escritura pausada que
oscila entre 130 a 150 letras por minuto, expresa una percepción observadora y reflexiva,
y además si es clara, cadenciada, (escritura intermedia entre rítmica y monótona),
ordenada y proporcionada nos indica equilibrio.

Una personalidad equilibrada es aquella que se caracteriza por un “YO


FUERTE”. Combina flexibilidad y firmeza, movilidad y estabilidad, espontaneidad y

27
reflexión, sensibilidad y constancia, renovación y organización, vivacidad y autocontrol,
iniciativa y ecuanimidad, agilidad y concentración.

"Todo gesto que se desenvuelve libre y sin trabas, supone un equilibrio sintónico de
funcionamiento sinérgico de todas las funciones psicofísicas" Augusto Vels.

Las particularidades gráficas de un YO FUERTE se corresponderían con una escritura


ligada (las letras en las palabras están unidas por trazos, enlazadas entre sí) o agrupada
(las letras forman grupos dentro de las palabras y están semiligadas con cisuras de enlace,
perfiles, cada dos o tres letras, de forma regular, se consideran agrupadas). Cuanto más
ligada es una escritura más capacidad lógica, coherencia, constancia y continuidad en el
pensamiento denotan, eso sí, siempre que este tipo de escritura vaya unida a un
movimiento rápido, una presión firme y con un grafismo con un alto nivel de forma. Se
debe dar un equilibrio entre forma, espacio y movimiento. La escritura vertical (en
ángulo recto los ejes superior e inferior con la línea), rectilínea, pausada y sobria es
identificativa de un YO FUERTE.

La zona media de la escritura será nutrida, de forma estructurada y tamaño


mediano (que no caiga ni en exceso ni defecto), sin desproporciones ni irregularidades
en la presión. La firma deberá ser congruente con el texto, y lo ideal de un “YO
FUERTE” sería sin rúbrica o rúbrica sencilla, recta ascendente, con tensión y rapidez
medianas.

A continuación pasaré a detallar los diferentes aspectos y subaspectos que se


estudian en el grafoanálisis:

El aspecto orden refleja las facultades de organización y adaptación del sujeto,


subdividiéndose en tres subaspectos: distribución, disposición y simetría.

Si la letra es clara y legible, existe una separación coherente entre líneas y letras,
sin signos de confusión denota una claridad de pensamiento y de la manera de actuar
del sujeto y además si es ordenada es que hay una buena canalización de la energía y un
óptimo rendimiento, una claridad en los procesos de ideación, autocontrol.

La dimensión se corresponde con la magnitud del impulso vital y tiene dos


subaspectos: extensión y alargamiento. La extensión revela la magnitud expansiva, la

28
vitalidad, la actitud del sujeto frente al mundo que le rodea. La escritura que refleja
vitalidad en cuanto a su tamaño o dimensión es la escritura normal proporcionada o
mediana y la grande. La escritura mediana es la que el cuerpo central mide entre 2,5 y
3,5 milímetros, denota un equilibrio entre la capacidad de visión global y el detallismo,
entre introversión y extraversión. El alargamiento, los movimientos hacia arriba, revelan
la necesidad de hacerse valer y en la dirección hacia abajo, la profundidad de tendencias
instintivas. Una escritura que expresa equilibrio es la que mantiene proporción en la
dimensión de las letras, palabras, líneas, márgenes y regularidad en el trazado, en la
zona media, sin rigidez ni monotonía, pero simétrica, firme y uniforme. La proporción
se observa en las mayúsculas respecto a las minúsculas y entre hampas, zona medida y
jambas, (las hampas y las jambas deben mantener una proporción, no pueden ser
demasiado largas ni cortas en relación con la zona media y entre sí).

La presión indica la potencia de la líbido, la fuerza de resistencia y de


realización del sujeto, por lo tanto, a través del análisis de la presión y de sus
subaspectos se puede observar con mayor detalle en la escritura el grado de vitalidad y
equilibrio psíquico del sujeto. El equilibrio de la personalidad ha sido objeto de
muchas disertaciones. Pophal con la teoría “psicosomática” y la clasificación de los
movimientos a partir de seis grados de tensión-dureza del gesto gráfico entiende que el
III es el más equilibrado, congregando firmeza de presión y control del movimiento.

La tensión indica la firmeza, la fuerza para resistir o impulsar nuestras


decisiones, nuestros deseos o caprichos, la profundidad muestra el índice de la
capacidad creadora del impulso y el relieve es el baremo de la potencia sugestiva de
nuestras ideas o creaciones. Si el calibre es nutrido, (bien alimentado de tinta), tiene
buena presión, hay relieve con trazo profundo y neto denotará fuerza vital y energía
para actuar.

La forma concierne al estilo de vida de la persona, a la expresión de su


conducta, por lo tanto, es lo más consciente y es como la persona se presenta ante el
mundo, cómo le gustaría que le vieran. Tiene tres subaspectos: Ejecución, coligamento
y estética. La ejecución señala el modo como el sujeto integra el mundo que le rodea,
su grado de convencionalismo. El coligamento revela el modo de adaptación, por
consiguiente, una escritura ligada y bien presionada muestra vitalidad. La estética pone
de manifiesto la capacidad del sujeto para sentir y para crear belleza fusionando las

29
formas con las proporciones. Por todo ello, una escritura angulosa, a la vez que
ordenada, regular, neta, con trazados precisos y limpios, sin pastosidad, la puntuación y
tildes precisas y las barras de “t” correctamente colocadas y centradas, reflejarán
vitalidad y equilibrio.

La rapidez pone de manifiesto el grado de vivacidad de nuestra inteligencia,


intuición y de nuestras reacciones, por lo tanto, una escritura rápida expresa vitalidad,
agilidad intelectual y dinamismo. La escritura rápida y con fuerte presión, con
dinamismo gráfico es típica de sujetos vitales como son los sanguíneo-biliosos o
bilioso-sanguíneos. Una escritura equilibrada debe ser ágil, sin rigidez ni precipitación,
con combinación de movimientos tensos y rectilíneos, de tensión flexible en el sentido
de naturalidad, con la base de las letras en curva, una presión normal, firme o firme-
suave, no presentaría deficiencia ni excesos de tensión, espesor, nitidez de trazo ni de
profundidad. Será una escritura rítmica con movimientos libres, fluida, sin
irregularidades, con un movimiento continuo sin rigidez conservando la relación entre
movimiento, forma y espacio.

La dirección es la línea geométrica que forma la caja de escritura. Teóricamente,


la dirección de las líneas, sea en el texto, sea en la firma, está en correlación con las
fluctuaciones del ánimo, del humor y de la confianza en sí mismo y en los objetivos a
alcanzar. Indica como avanzamos en la vida para conseguir nuestros objetivos
profesionales, sociales o personales. Si las líneas son horizontales mostrarán un
equilibrio emotivo, un carácter equilibrado.

La inclinación es el nivel de ángulo o inclinación que forman las hampas y las


jambas con la línea de la base. Las letras simbolizan a la persona. La inclinación es la
manera o el camino de llegar hacia los demás (margen derecho) y la información que se
obtiene de este aspecto de la onda gráfica sirve para descubrir la capacidad de relación
que el sujeto posee con su entorno, refleja nuestra espontaneidad afectiva, así como el
grado de vinculación a personas y objetos. La inclinación de las letras hacia arriba
indica vitalidad y ambición.

La continuidad expresa el grado de regularidad, estabilidad, constancia y


perseveración de nuestro carácter, de nuestras ideas. Tiene cuatro subaspectos: La
orientación, señala la dirección alocéntrica o egocéntrica de nuestra ideas, tendencias.

30
La abreacción anuncia el grado de abertura o franqueza de nuestras manifestaciones,
nivel de sinceridad. La regularidad pone de relieve el grado de disciplina y de control
que impone la voluntad sobre sí mismo y la cohesión refleja el modo como el sujeto se
integra en las corrientes colectivas y el grado de contacto que desea tener con los demás.

En conclusión, una escritura equilibrada se caracteriza por la armonía entre el


movimiento, la forma y el espacio gráfico, es ordenada de letras, márgenes, palabras y
líneas, de distribución clara, buena disposición del espacio y podría reunir las
características que paso a mencionar a continuación. Las letras son proporcionadas, se
mantiene la espontaneidad en el trazado y el ritmo es natural, están bien espaciadas y
claras, lo que comporta una legibilidad. La velocidad es normal, los desplazamientos se
producen con regularidad en los movimientos. La dirección es horizontal o ligeramente
ascendente, a medida que avanza el grafismo, la escritura va separándose en un sentido
ascendente de la línea de base de la escritura. La inclinación ligeramente dextrógira. La
presión es firme, o firme-suave, con ligera tensión, es nutrida, ligada o agrupada,
proporcionada, (el tamaño o dimensión de la letra no presenta desigualdades notarias y
guarda proporción), los rasgos son sencillos y simplificados, no tiene adornos
innecesarios, es una escritura cuidada, no hay tachaduras, y entre la firma y el texto no
hay diferencias destacadas.

Particularidades gráficas del


desequilibrio en la personalidad

En contraposición a lo anteriormente expuesto, en la escritura también se refleja el


desequilibrio en la personalidad a través de particularidades gráficas. El desequilibrio
puede producirse por exceso o por defecto, por lo tanto los rasgos gráficos característicos
del desequilibrio son más numerosos que los que expresan equilibrio. No se nos debe
olvidar que el análisis grafológico tiene como primer paso la valoración del texto según
su armonía global dentro de un conjunto, por lo tanto, para que se interprete que existe
un desequilibrio en la personalidad es necesario que el texto en su aspecto general tenga
poca armonía, claridad y ritmo, y se constate no sólo la presencia de determinados

31
aspectos gráficos, sino que además exista una cierta intensidad y frecuencia de dichos
aspectos repitiéndose en todo el texto.

Una pequeña muestra de los géneros gráficos indicativos de un cierto


desequilibrio serían los siguientes: Escritura invertida, desigual, desordenada, movida,
tortuosa, precipitada o lenta, complicada, desproporcionada, con sobrealzamientos, de
presión irregular, desplazada, rígida, apoyada, ligera, floja, con mazas, aceramientos,
engrosamientos o desplazamientos. Escritura suspendida, temblorosa, cambiante o rígida-
regular, precipitada, irregular. Rígida de tamaño, hampas y jambas cortas, o
desproporcionadas, hampas altas, sobrealzadas, jambas largas, zona media pequeña, tildes
cortas, atrás o ausentes. Iniciales largas, finales podados, finales gruesos o finos,
mayúsculas desproporcionadas. Letra pequeña o grande e invasora, márgenes ausentes,
grandes márgenes, interlínea ancha o estrecha. Escritura adosada o extendida, desligada o
hiperligada, fragmentada, invertida. Escritura adornada, complicada, ilegible, filiforme.
(Viñals & Puente).

32
33
ESTUDIO DE LOS SÍNDROMES
GRÁFICOS DESTACABLES DE LA
ANSIEDAD Y DEL TRASTORNO
OBSESIVO COMPULSIVO

Previamente al estudio de los diferentes síndromes gráficos que se observan en


la neurosis obsesiva debemos tener en cuenta una serie de premisas. Todo signo gráfico
es multivalente y se debe analizar dentro de un conjunto global. La escritura es
individual, propia de cada persona y la enfermedad puede provocar en la grafía del
enfermo particularidades específicas y distintivas. Si bien, en relación con la teoría del
Análisis Transaccional de Eric Berne, (A.T., es una derivación avanzada del
psicoanálisis), basada en el estudio de la personalidad del ser humano fundamentada en
tres modalidades del funcionamiento del YO, estados del YO “NIÑO”, “PADRE” y
“ADULTO”, que a su vez se subdividen en diferentes estados de exteriorización del
YO, se podría afirmar que a pesar de que exista una interrelación de los diferentes
sistemas en cada persona, partiendo de la base de que cada uno de nosotros tenemos los
tres estados, padre, adulto y niño en sus diferentes modalidades y depende las
circunstancias aflora uno u otro es cierto que en cada personalidad predomina una
expresión del estado del YO. Es probable que en determinadas personalidades en
función del estado del YO que prevalezca exista una predisposición, dependiendo del
estilo de personalidad en el Grafoanálisis Transaccional de Viñals & Puente, al
desarrollo de alteraciones psicopatológicas. En el caso del trastorno obsesivo
compulsivo se correspondería con el sistema “PADRE” del Análisis Transaccional en
su adaptación caracterológica por Viñals & Puente y sería una tendencia propia del
carácter ”Flemático Uno o Ético” de la tipología iniciada por Gérard Heymans 18 y

18 Gérard Heymans, (1857-1930). Psicólogo y profesor de la Universidad de Groninga.

34
continuada por R. Le Senne 19. La personalidad en la que prevalece el sistema “PADRE”,
según el sistema del Grafoanálisis Transaccional de Viñals & Puente, se corresponde
con una persona de principios, escrupulosa, autodisciplinada, con fuerza de voluntad,
sentido del deber, perfeccionista y con un fuerte sentido ético.

Las características gráficas del TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO


son coincidentes en muchos aspectos con los trastornos de ansiedad y de angustia. Todo
TOC lleva implícito un estado de ansiedad negativa, que consiste en una respuesta
vivencial, fisiológica, conductual, cognitiva y asertiva caracterizada por un estado de
alerta, de activación generalizada del organismo que en ocasiones puede desembocar en
angustia, normalmente cuando el enfermo se resiste a los pensamientos que no puede
apartar de su mente (obsesiones) o a los actos que se ve impulsado a realizar
(compulsiones) para disminuir el grado de ansiedad que le provocan las obsesiones.

El trastorno obsesivo compulsivo en un alto porcentaje de los casos se inicia en


la infancia y en la adolescencia. En un primer momento, el enfermo sufre sin buscar la
ayuda de profesionales de la salud, tiende a esconder el trastorno por considerar los
síntomas y el no poderlos controlar como algo vergonzoso pudiendo llegar a convertirse
en una enfermedad crónica e incapacitante que coexiste en ocasiones con otras
enfermedades como por ejemplo la depresión siendo la ansiedad el preámbulo.

El grafoanálisis a través de la aportación de la grafopatología en el ámbito


educativo ha contribuido sobremanera al conocimiento de los rasgos de la personalidad
de los niños, partiendo de la evolución gráfica de la escritura y del análisis de las
alteraciones que puedan reflejar las dolencias físicas o psíquicas en la escritura.

Antes de adentrarnos en el análisis de los síndromes gráficos destacables de la


ansiedad o más concretamente del trastorno obsesivo compulsivo en la escritura de un
niño o un adolescente es necesario realizar una breve introducción a cerca de la escritura
en estas edades y de sus diferentes etapas, para así entender qué metodología será la más
adecuada para su estudio dependiendo de la edad del niño o del adolescente.

19 Renné Le Senne, (1882-1945). Profesor de filosofía en la Sorbona. Elaboró una tipología


caracteriológica en base a los principios de Gérard Heymans.

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Existen distintas etapas de la adquisición de la escritura según Ajuriaguerra, la
precaligráfica, la caligráfica infantil y la postcaligráfica. En la escritura precaligráfica
no se logran las formas caligráficas, los trazos y uniones no cumplen con los requisitos
de calidad, aunque el niño se esfuerce por escribir con regularidad, no lo consigue. En la
escritura caligráfica infantil la escritura se regulariza, perfecciona un estilo por
imitación mientras que en la escritura postcaligráfica que se da en la adolescencia se
adquiere un estilo individual de escritura.

El estudio de la escritura del niño se inicia con la observación del desarrollo del
proceso grafomotor, de la consolidación y automatización del proceso grafoescritor. Las
referencias al desarrollo de la escritura comienzan con el garabato como primera
manifestación grafoescritural, que se realiza por primera vez en torno a los doce meses
de edad, sin intencionalidad gestomotora, y su evolución se perfecciona entre los
dieciséis y dieciocho meses con el comienzo de la ejecución de trazos. Hacia los
veinticuatro meses el niño sería capaz de realizar trazos que implicarían movimientos
angulares e incluso circulares y alrededor de los treinta meses comenzaría a controlar
los movimientos de la mano dentro de los márgenes del papel.

En torno a los tres años el niño ha evolucionado la expresión gráfica, pero no


realiza un intento de representar la realidad, ejecuta trazos variables en cuanto a
longitud y dirección con una dificultad en el control de sus movimientos. Poco antes de
los cuatro años será capaz de ejecutar dibujos lo que supone una ruptura con la fase del
garabateo que corresponde con el inicio de lo caligráfico y, en este caso, de lo
precaligráfico. La valoración de la producción grafoescritural del niño en esta fase nos
aproximaría al estudio de los rasgos personales teniendo en consideración la posición
que el dibujo ocupa en el espacio del soporte, el tamaño, la forma, la presión, entre otros.
En esta primera etapa grafomotriz pueden darse determinados signos vinculados con
posibles pautas disgráficas, el niño introvertido o tímido podría dibujar un garabato de
tamaño pequeño situado en la zona izquierda del papel.

Como he avanzado en los párrafos anteriores, en el proceso de enseñanza-


aprendizaje existen diferentes fases:

- Fase precaligráfica. Esta fase comprende desde los cinco o seis años hasta los
ocho o nueve, comprendiendo que algunos niños superan las dificultades que

36
encuentran y otros como los disgráficos no. El niño aprende a escribir pero todavía no
puede lograr cumplir todas las normas de una escritura correcta.

- Fase caligráfica infantil. Esta fase abarca desde los diez a los doce años. El
niño es capaz de dominar la técnica gráfica y de representar con destreza lo que se
plantea como modelo gráfico.

-Fase postcaligráfica, caracterizada por un cierto replanteamiento o


cuestionamiento del supuesto equilibrio gráfico. Esta fase abarca los años de la
adolescencia, entre los doce y los dieciséis.

Una vez realizada esta pequeña introducción en relación a las fases de la


escritura, necesaria para entender las particularidades que se deben tener en cuenta a la
hora de realizar el grafoanálisis de una escritura de niños o adolescentes, pasaré a
reseñar algunas de las grandes aportaciones, a través del grafoanálisis, al estudio e
interpretación de la escritura infantil. Destacan las realizadas por Julián de Ajuriaguerra
y su metodología para la reeducación de la escritura infantil así como sus estudios sobre
el desarrollo o edad grafomotora del niño a través de las escalas de ítems genéticos y
Jacqueline Peugeot, ésta última aborda con rigor científico la cuestión de la afectividad
y el carácter del niño a través de la escritura, se cuestiona cómo se traduce el retraso
afectivo en la misma. Peugeot nos introduce en el análisis de los elementos de la
escritura denotativos de la ansiedad, de los síndromes gráficos de alerta y de los rasgos
de violencia que se pueden reflejar en la escritura.

Como he explicado en el apartado correspondiente a manifestación del


Trastorno obsesivo compulsivo en la infancia, al cual me remito, éste puede iniciarse
en algunas personas alrededor de los siete años por lo que la valoración de los signos
grafoescriturales indicativos de alarma en los escritos escolares partiendo del estudio de
la escritura y de las diferentes producciones gráficas, estás ultimas a través de los tests
proyectivos gráficos aportados desde la psicología, como son, entre otros, el test del
“Árbol” desarrollado por Karl Koch 20 , en el que la persona se proyecta, el test de
Machover de la “Figura humana” 21 donde el dibujo de la persona puede ser una

20 Karl Koch, psiquiatra suizo, desarrolló el Test del árbol.

21 Karen Machover, (1903-1996), psicóloga estadounidense, creó el test de la figura humana en


1949.

37
proyección de la imagen corporal y del concepto de uno mismo, el test H.T.P (casa,
árbol, persona) de Emanuel Frederick Hammer22, el test del dibujo de la familia, o el
test de la “Casa”, también utilizados con adultos. Podrían contribuir como herramienta
que ayude al médico en la detección precoz de la enfermedad hecho fundamental para el
tratamiento más temprano de la misma puesto que el dibujo es una manifestación del
lenguaje no verbal y tiene una utilidad pragmática en el sentido de que los conceptos
son simbólicamente fértiles en términos de significación inconsciente.

"Léeme lo que escribes o muéstrame lo que dibujas y te diré quién eres." Emanuel Frederick
Hammer
Por lo tanto, el estudio de los rasgos de la personalidad del niño en los momentos de
evolución psicológica y grafoescritural implicaría un gran avance en el diagnóstico
precoz del trastorno obsesivo compulsivo o de signos indicativos de estados de ansiedad.

Peugeot en su obra La connaissance de l’enfant par l´écriture (El conocimiento


del niño por la escritura) detalla los síndromes gráficos indicadores de ansiedad en
la escritura de los niños, siempre teniendo en cuenta que el texto se valora según su
armonía global y que en las primeras etapas de la evolución de la escritura infantil hay
una falta de dominio para reproducir las formas caligráficas y de ejecución motriz, por
lo tanto estos signos deberán tenerse en cuenta a partir de lo que hemos denominado
anteriormente etapa postcaligráfica y serían los siguientes: retoques (indecisión,
inseguridad, obsesión, miedo a fallar), abolladuras (angustia, ansiedad), trazo vacilante
en la marcha, sacudidas, reenganches (aunque hasta la edad de nueve años pueden darse
sin que sean indicadores de ansiedad por la dificultad de ejecución motriz
posteriormente podrían reflejar dificultades en las relaciones sociales), letras
empequeñecidas (síntoma de ansiedad, mecanismo de defensa, constricción), reseguidos
(oculta el trazo, disimulo), espacios vacios entre letras, espacios arrítmicos entre
palabras, letras disociadas, estrechas, irregularidad de tamaño en la zona media,
escritura monótona (sentimiento de estar oprimido), acentuación baja y pesada,
torsiones en las hampas y en la zona media.

En los adultos se han realizado diferentes estudios sobre los rasgos más
frecuentes de la ansiedad que se reflejan en la escritura, en los que se han tomado en

22 Emanuel Frederick Hammer, (1926-2005), psicólogo estadounidense, creó el test de la casa,


árbol, persona.

38
consideración particularidades gráficas concomitantes en el estudio de muestras
manuscritas como son, entre otras, desigualdades en la presión, en el ritmo gráfico,
roturas del movimiento, temblores, irregularidades espaciales y de tamaño,
desproporciones, cambios de inclinación, gestos acerados.

El profesor Jaime Tutusaus Lóvez estudió los signos grafológicos específicos de


determinadas anomalías psicopatológicas y mentales, entre ellas la ansiedad y la
angustia. Describió las características gráficas que se pueden presentar en el grafismo
dependiendo del grado de ansiedad que sufra la persona, de la combinación con
diferentes signos gráficos, estableciendo la siguiente clasificación:

 Personalidad débil, pueril o poco evolucionada.

Zona media hundida, invertida, lenta, estática, fragmentada, trémula, óvalos


orales, jambas cortas. Enervada, descendente, filiforme, sinixtrógira. Hampas sin ojal.

 Ansiedad por constricción que impide la expansividad de tendencias.

Estrecha entre letras y de letras. Margen decreciente. Condensada. Rígida


Pequeña-invertida. Arcada-estrecha. Inhibida. Finales podados. Recubierta. Jambas
cortas. Trémula, sacudida. Suspendida. Finales del ocultamiento.

 Temor difuso al ambiente o al porvenir (perturbaciones espaciales)

Ausencia margen izquierdo o excesivo con margen derecho ancho y/o irregular.
Espaciamiento interior excesivo (entre palabras, interlinea ancha). Condensada. No
aireada. Confusa. Firma a la izquierda y/o envolvente.

Otros signos: Inclinación irregular, astas convexas o rectas, contorsionada,


brisada, saltarina, óvalos toposos, buclada, presión irregular.

Pequeños signos: Puntuación de la letra “i” irregular, o en vírgulas o redondos,


puntuación de la ” i “ y barras atrasadas, barras descendentes, “t” doblada, mayúsculas
muy separadas, puntos negros, puntos innecesarios, óvalos toposos o empequeñecidos,
con ángulo base, barras largas y finas, comas en vírgulas aceradas.

39
SIGNOLOGÍA GENÉRICA DEL
TRASTORNO OBSESIVO
COMPULSIVO
La signología genérica del trastorno obsesivo compulsivo guarda similitud con
la de la ansiedad que se ha expuesto anteriormente. Si bien, debemos tener en cuenta,
que pueden hallarse escrituras de personas que padezcan el trastorno muy coherentes
pues compensan los elementos gráficos desequilibrados con otros signos.

Los profesores Francisco Viñals y Mª Luz Puente en la segunda edición del


seminario de psicopatología clínico-grafológica en el que se incorporan además de sus
aportaciones las del citado Profesor Jaime Tutusaus Lóvez y la del Profesor Augusto
Vels contribuyeron al estudio de la neurosis obsesivo compulsiva estableciendo la
signología típica. La persona que padece este trastorno tiene un YO rígido, es
perfeccionista, se halla sujeta a formas, convencionalismos y a la educación recibida,
tiene dudas e inseguridad, necesidad de autocontrol, falta de adaptación espontánea,
tiene sentimientos de culpa, conflictos éticos, ansiedad, así como preocupaciones
obsesivas.

La Signología básica según J. Tutusaus Lóvez del carácter obsesivoide sería la


siguiente: escritura vacilante, retocada, pequeña, clara, rigidez, margen izquierdo e
interlínea rígida, margen izquierdo ausente con margen derecho grande e irregular,
inclinación paralela y predominio de la forma sobre el movimiento. Mientras que la
Signología secundaria sería: escritura compacta por falta de espaciamiento interno,
interlínea muy ancha, puntos iniciales o iniciales puntuados, puntos inútiles, letras “m”
o “n” con uno a más palotes, barras atrasadas, cortas o doblemente barradas, barras
inclinadas hacia abajo o hacia arriba, óvalos toposos, pinchados o enroscados, iniciales
inútiles de origen caligráfico, tildes inútiles en letras “q” o de remate en mayúsculas,
puntuación letra “i” en acento penetrante largo y centrado o puntuación muy precisa
baja, letra “s” regresiva y letra “t” parecida a la “s” en triángulo regresivo, finales
descendentes apoyados, finales en diagonal (“rizos de fijación”), jambas cortas y/o
suspendidas, finales breves, podados o enclavados.

40
Si bien, se podría establecer una signología diferenciada en función de la
clasificación de los distintos subtipos de TOC, a que he hecho referencia en el apartado
correspondiente “TIPOS DE TOC”, en función de las obsesiones y compulsiones que
padecen los enfermos.

A continuación expondré la signología específica de determinados subtipos de TOC con


la aportación de una serie de muestras de alteraciones gráficas que se aprecian en la
escritura. Dichas muestras han sido ampliadas a diferentes tamaños para una mejor
apreciación de los detalles. Cabe señalar que ningún gesto aislado o forma de letra en
particular tiene una interpretación estática y que dicha interpretación va en función del
conjunto del texto que se ha procedido a analizar.

La personas que se incluirían dentro del tipo de “lavadores o limpiadores” son


aquellas que padecen obsesiones y compulsiones de lavado y limpieza consideradas las
más frecuentes, y las que se enmarcarían dentro de la subclasificación de los
“ordenadores” serían aquellas que necesitan mantener todo ordenado.

LOS SIGNOS GRÁFICOS PREDOMINANTES EN LA ESCRITURA DE LAS PERSONAS QUE


SE ENCUADRARÍAN DENTRO DEL TIPO DE “LAVADORES O LIMPIADORES” Y DE LOS

“ORDENADORES” SERÍAN LOS SIGUIENTES:


Orden: Escritura clara, ordenada, cuidada, concentrada, contenida.

Tamaño: Escritura pequeña (el cuerpo central mide entre 1,5 y 2,5 milímetros)
o mediana (el cuerpo central mide entre 2,5 y 3,5 milímetros).

Forma: Escritura caligráfica, semiangulosa o redondeada, en arcadas o


combinación de arcada y guirnalda, monótona.

Espacio:

- Márgenes: Margen izquierdo rectilíneo, margen derecho ancho o irregular.


Puntuación precisa, puntos y aparte ordenados.

- Espacio interlínea amplio e interpalabras irregular dando lugar a chimeneas.


Puntos y tildes inútiles.

Dirección: líneas rectilíneas, rigidez.

41
Inclinación: irregular, invertida, regresiva.

Presión: ligera, normal.

Velocidad: lenta(menos de cien letras por minuto) o pausada (de cien a ciento
treinta letras por minuto).

Continuidad: escritura desligada, o agrupada, predomina la inhibición.

Otros signos: retoques, fragmentaciones, regresiva, reseguidos, puntuación “i” precisa,


barras cortas, atrasadas o centradas, jambas cortas, amputación de jambas, óvalos
cerrados, pinchados, torsiones, sacudidas, brisados, finales inhibidos, cortes de cohesión,
interrupción de las líneas antes de alcanzar el margen derecho.

MUESTRAS DE LAS ALTERACIONES GRÁFICAS

 BRISADO.- En las letras “l” y “g” se observa una interrupción de la onda


gráfica. Cortes por interrupción del trazo. El útil realiza el recorrido del trazo
pero en una zona no lo marca.

 BARRAS DE LA LETRA “T” CORTAS: la letra “t” se forma en dos


movimientos, uno vertical o hampa y otro horizontal representado por la barra.
El movimiento vertical manifiesta inconscientemente la afirmación personal
mientras que la barra la forma de actuar. Las barras de la letra “t” cortas indican
un autocontrol excesivo y una voluntad inhibida en la realización de las acciones,

42
el individuo se coarta frente a las dificultades, un sentimiento de culpa,
escrúpulo y dudas.

 FINALES INHIBIDOS: la inhibición del impulso gráfico afecta a los finales


de la palabra y a la longitud de determinados trazos como es el de la letra “a”.
Según Vels “los finales en las palabras indican el modo de contacto del sujeto
con la persona u objeto que tiene próximo. Los finales de palabra expresan el
modo como se comporta el sujeto cuando se enfrenta con el entorno para
alcanzar los objetivos deseados”. Cuando impera la inhibición ésta conduce a la
represión, timidez y al miedo.

 FRAGMENTACIÓN: la estructura de las letras “p”, “a” y “d” se encuentra


dividida en partes independientes. Según el Profesor Vels la escritura
fragmentada es un signo de emotividad entrecortada, un indicador de dudas,
inquietudes, dificultad de adaptarse al común pensar, sentir y actuar de las
personas de su entorno. La letra “a” con el rasgo escindido indica que en las

43
relaciones afectivas hay frustración, hay disociación en el terreno de lo afectivo.
La letra “d” se relaciona con el intelecto, la creatividad y la forma en que se
realizan. El grafismo está formado por el óvalo y por la prolongación del hampa
hacia la zona superior. Está fragmentada, el óvalo está separado del trazo
vertical esto indicaría deseo de evasión del ambiente psicológico. Se disgrega el
pensamiento del rol femenino y masculino. La letra “d” viene de la zona media,
campo afectivo, y a va a la zona superior. Una idea que debería desarrollarse en
la zona de lo ideal se queda en la zona media y la otra se ha separado. “Anima y
Animus”.

 INICIALES INÚTILES DE ORIGEN CALIGRÁFICO: rasgo estético,


muestra una apariencia agradable. En el texto los rasgos son rígidos y muy
contenidos. Frena el gesto. La única expansión es el inicio de la letra “M”.
Movimiento paralizante, movimiento estanco. Inseguridad, ideas fijas,
dependencia.

44
 ÓVALO PINCHADO: los dos aspectos que se estudian en el óvalo son la
abreacción y la forma del óvalo. La abreacción hace referencia a la forma de
abrir y al lugar donde se abre el óvalo y a la forma de cerrar y lugar donde se
cierra el óvalo. La forma hace referencia al ángulo, la curva y deformaciones. El
óvalo pinchado indica sufrimiento, sentimiento de culpa, una tendencia a
atormentarse, intrapunitiva, escrúpulos. Los óvalos representan según Muñoz
Espinalt 23 la síntesis de la personalidad y l a p l a s m a c i ó n d e n u e s t r o
p r o p i o " e g o " y el mundo de nuestros intereses más arraigados y
próximos.

ÓVALO
PINCHADO

 RESEGUIDO: el hampa de la letra “m” está reseguido, el trazo de subida está


recubierto por el trazo de bajada. La persona ha utilizado el mismo tramo de
subida y bajada de la primera hampa de la letra “m”. Indica miedo a salir del
propio espacio, inseguridad, encogimiento, pensar mucho en los riesgos.

23 Carlos Muñoz Espinalt, (1920-1993). Autor de 44 libros sobre materias diversas, entre otras,
Grafología, Psicología, caracterología En 1950 funda en Barcelona el Instituto Belpost para la
enseñanza, en el que estudiaron grandes grafólogos.

45
 TORSIONES: En la el hampa de la letra “T” se observa una torsión, hay una
desviación en el desplazamiento natural de la letra. Sentimiento interno de
tortura, de dolor. Torpeza, dificultad de avanzar. El avance se interrumpe, se
colapsa, debilidad en el concepto de autoafirmación.
 PUNTOS INNECESARIOS: según Tutusaus, los puntos innecesarios indican
perfectismo, lentitud de acción, inhibición, inquietud, comprobación de lo hecho,
remordimientos.
 BARRA DE LA “T” CORTA: Las barras de las “t” cortas y débiles, en un
grafismo mal afirmado sobre la línea, de presión y dinamismo deficientes, es un
indicador de una decisión y acción que se coarta frente a las dificultades o las
presiones llegadas del exterior.

46
LOS SIGNOS GRÁFICOS PREDOMINANTES EN LA ESCRITURA DE LAS

PERSONAS QUE PADECEN OBSESIONES RELACIONADAS CON TEMAS RELIGIOSOS

Y MORALES SERÍAN LOS SIGUIENTES :

Orden: Escritura clara, ordenada, comprimida, inhibida, concentrada,


(sentimiento de culpabilidad inconsciente), contenida.

Tamaño: Escritura pequeña (el cuerpo central mide entre 2 y 2,5 milímetros) o
mediana (el cuerpo central mide entre 2,5 a 3 milímetros), tomando en consideración
como medida la zona media, con independencia de las mayúsculas y de las hampas.

Forma: Escritura caligráfica, redondeada o semiangulosa, escritura tenue,


combinación de arcadas y guirnaldas o en arcadas, monótona, iniciales inútiles.

Espacio:

- Márgenes: Margen izquierdo rectilíneo, margen derecho irregular. Puntuación


precisa, puntos y aparte ordenados.

- Espacio interlínea amplio e interpalabras irregular dando lugar a chimeneas. (Traumas,


ideas dolorosas, temores, sufrimiento).
Dirección: líneas rectilíneas, rigidez.

Inclinación: regresiva, invertida.

Presión: ligera, normal, tensión vacilante.

Velocidad: lenta o pausada.

Continuidad: escritura desligada o agrupada.

Otros signos: escritura retocada, con fragmentaciones, reseguidos, puntuación “i”


precisa, barras de las “T” cortas, atrasadas o centradas, escritura rebajada, jambas cortas,
amputación de jambas, óvalos cerrados, pinchados, trazos en cruz, sacudidas, brisados,
puntos inútiles, finales inhibidos, cortes de cohesión.

47
MUESTRAS DE LAS ALTERACIONES GRÁFICAS

 ESCRITURA INVERTIDA: la inclinación de la escritura es invertida, entre


92º y 150º. La escritura invertida viene definida por el profesor Augusto Vels
como la escritura cuya inclinación hacia la izquierda, supone una actitud
“postural” que va en sentido contrario a la dirección natural de los movimientos
en los sujetos no zurdos. Es un síntoma de reflexión, de prudencia.

 ARCADA: las letras “n” y “m” se realizan en arcada, el trazo está cerrado en su
zona superior y abierto en la zona inferior adoptando forma de arco. Característica
de la introversión, reserva y la búsqueda de reconocimiento social, en razón de su
sentido simbólico de “esconder”, de “encubrir”, la arcada, en sentido positivo, puede
indicar la necesidad de cubrir las apariencias con una cierta distinción y corrección
de modales, preservándose de cualquier comentario despectivo o crítico del medio
ambiente además de denotar habilidades creativas y la necesidad de construir obras
estéticas. En cierto modo, supone una actitud prudente de reserva, de desconfianza
defensiva.

48
 TILDE INÚTIL: tilde inútil en la letra “q”, trazo en cruz, elemento de
perfeccionismo y detallismo.

 PUNTO INNECESARIO: punto innecesario, no caligráfico entre palabras, entre


“y” y “bingo”. Refleja agotamiento psíquico, cansancio.

49
 RETOQUES Y ÓVALOS PINCHADOS: la letra “c” está retocada. El retoque
es la corrección de un fallo escritural. La escritura retocada refleja sentimiento
de culpa, escrúpulos, dudas, temor a equivocarse, obstinación.

50
LOS SIGNOS GRÁFICOS PREDOMINANTES EN LA ESCRITURA DE LOS PERSONAS

CUYO TRASTORNO SE ENCUADRARÍA EN EL TIPO DE RITUALIZADORES MENTALES, DE

LAS PERSONAS QUE REALIZAN COMPROBACIONES O REPETICIONES Y DE LOS OBSESIVOS

PUROS SERÍAN LOS SIGUIENTES :

Escritura comprimida, inhibida, concentrada, contenida.

Tamaño: Escritura pequeña o microscópica.

Forma: Escritura caligráfica, angulosa, en arcadas, monótona.

Espacio:

- Márgenes: Margen izquierdo rectilíneo o margen izquierdo ausente con margen


derecho irregular.

- Espacio interlínea amplio e interpalabras irregular dando lugar a chimeneas.


Puntos inútiles y tildes.

Dirección: rectilíneas, rígida.

Inclinación: irregular.

Presión: desigualdad en la presión, tensión vacilante.

Velocidad: lenta o pausada.

Continuidad: escritura desligada, agrupada.

Otros signos: escritura retocada, con fragmentaciones, reseguidos, puntuación “i”


precisa, barras de las “T” cortas, atrasadas o centradas, jambas cortas, hampas
triangulares, óvalos cerrados, pinchados, trazos en cruz, sacudidas, brisados, finales
inhibidos, cortes de cohesión, trazos acerados, puntos inútiles entre palabras, finales
podados, firma a la izquierda, torsiones, lapsus de cohesión interpalabra, adosada.

51
MUESTRAS DE LAS ALTERACIONES GRÁFICAS

 ESCRITURA MICROSCÓPICA: de tamaño menor a 2mm. Complejo de


inferioridad. Favorece la crítica. Se fija en los detalles.
 FILIFORME: letra “n” filiforme. Adaptable por comodidad, apatía, falta de
ánimo y de ilusión. Disolución de la personalidad. Al dominar el ángulo hay un
exceso de tensión. Rigidez. El ángulo es agresividad, dolor.

 HAMPAS Y JAMBAS DESPROPORCIONADAS: en la letra “g” la jamba


es corta. Inseguridad, dependencia, temor a la realidad. Se observa
desproporción entre la hampa de la letra “d” y la jamba de la letra “g”, no
guardan una relación armónica en cuanto al tamaño, hay un exceso dimensional
de la hampa. Indica falta de equilibrio y una distorsión entre el pensamiento y la
realidad.

 ÓVALOS HIPERTRÓFICOS, FLUCTUANTES. En la palabra “consiguió”


se pone de manifiesto que en un mismo escrito podemos encontrar diferentes
óvalos, uno cerrado, otro abierto con un pequeño bucle, de tamaño diferente, con
abolladuras. Indica inestabilidad. Inseguridad sobre la valoración de uno mismo.

52
 ÓVALOS TOPOSOS: hay una acumulación de tinta en los óvalos de las letras
“o”, están cegados. La persona ha perdido la capacidad de entendimiento, de
reaccionar de forma coherente, está cegado.

 ÓVALO CON ÁNGULO EN LA ZONA INFERIOR: en la palabra “cuento”,


el óvalo de la letra “o” tiene un ángulo en la zona inferior. Frustación,
resentimiento, YO estrechado.

 FRAGMENTADA: la letra “p” aparece fragmentada. Cuando una misma letra está
hecha en diferentes trazos tiene que ver con la falta de coherencia en el pensamiento.
No favorece la asociación de ideas, hay fatiga, inseguridad e inhibición, dificultad
de concentración, ansiedad mal controlada.

53
 RESEGUIDO: la letra “l” no tiene bucle y el hampa de la letra está reseguida.

El trastorno obsesivo compulsivo en algunos casos puede llegar a incapacitar a la


persona, en este caso se observará en la escritura un freno en el avance dextrógiro de la
mano sobre el soporte, una disminución de la velocidad; signos de agotamiento psíquico o
psicofísico, cansancio, como los puntos no caligráficos entre palabras situados en la línea de
base de la escritura, los óvalos cegados, trazos temblorosos, torsiones; signos de sufrimiento
psicofísico, ansiedad, temores, timidez, inseguridad, falta de firmeza para enfrentar
situaciones, inhibición, sentimientos de culpa, insatisfacción, vive en constante combate
consigo mismo, debilidad de voluntad y abandono, autocastigo, frustración, como los
óvalos pinchados con deformaciones o sin deformaciones, margen izquierdo pequeño o
ausente, margen derecho irregular, desigualdades de dimensión, escritura caligráfica, pobre
zona media, letras “m” y “n” en arco, los espacios interpalabra irregulares, las chimeneas,
los adosados, los lapsus de cohesión interpalabra, letras fragmentadas, sacudidas, torsiones,
retoques, arqueadas, brisadas, barras atrasadas, puntuación inútil, letra pequeña o
microscópica, inclinación desigual.

MUESTRAS DE LAS ALTERACIONES GRÁFICAS


 ADOSADA: la letra “a” está adosada a la letra “n”. La letra “a” se monta sobre
la letra “n”. Las letras adosadas conciernen al espaciamiento entre letras y se
distinguen por el adosado de una letra con otra en las palabras. Este signo
supone una actitud de defensa, un freno, es significativo de estados de ansiedad
y de preocupaciones obsesivas. Las letras adosadas que observamos se presentan
en una escritura atormentada, con inhibiciones e insegura.

54
 BARRA DE LA “T” ATRASADA: la barra de la letra “t” está atrasada.
Sentimientos de culpa, ansiedad, apatía, desesperanza.

 FINALES CAÍDOS: “te”, la letra e cae. Estado de ánimo que se relaciona con
aspectos sociales le hacen deprimirse.

LAPSUS DE COHESIÓN: entre “ob” y el resto de la palabra “sesivo”, hay un


espacio en blanco como resultado de una suspensión de la actividad mental durante un
espacio breve de tiempo, la conciencia se queda en blanco, se pierde dentro de su
inconsciente. Son lapsos de espera, de reflexión, que sirven para el reordenamiento de
las ideas, para situarse perseverantemente ante el objetivo. Sentimiento de culpa, dudas
y conflictos éticos, mecanismo de defensa.

55
 FRAGMENTADA: la letra “q” de la palabra ”que”, la letra”g” de la palabra
“general” y las letras “d” de la palabra “dormido” se hayan realizadas en dos
trazos. El óvalo está separado de la hampa o de la jamba.
 ADOSADA: la letra “r” está adosada a la letra “o”.

 ÓVALO PINCHADO: la letra “o” de la palabra “sufriendo” tiene el óvalo


pinchado. Agresividad proyectada hacia sí mismo, sentimientos de culpa.

56
 PUNTUACIÓN INNECESARIA: entre las palabras “ho” y “estar” se ha
puesto un punto no caligráfico.

 TORSIÓN: la letra “t” tiene la torsión en el hampa. Timidez, ansiedad,


inquietud y vulnerabilidad.

 PRESIÓN: En estas muestras se ha observado una presión desigual, no hay una


buena canalización de la energía, el sistema nervioso está alterado. Se distinguen
ciertos cambios de calibre, en algunos casos la escritura es más nutrida y en
otros no.

57
CONCLUSIONES
El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) puede iniciarse en distintas etapas de la
vida, en la infancia, en la adolescencia o bien cuando la persona es adulta. Las
obsesiones y compulsiones generan un sufrimiento significativo en la persona que las
padece y perturban sus relaciones sociales. Existen diferentes subtipos de TOC
dependiendo de las obsesiones y compulsiones que padecen los enfermos, si bien hay
que tener en cuenta que estos subgrupos no son cerrados, en algunos casos pueden
coexistir síntomas de las diferentes subclasificaciones y además el tipo de
sintomatología de los pacientes puede ir variando con el paso del tiempo.

La signología genérica del trastorno obsesivo compulsivo comparte similitudes


con la signología de la ansiedad al ser éste un trastorno de ansiedad. Existe una
signología básica del TOC que se correspondería con una escritura comprimida,
inhibida, concentrada, contenida, de tamaño pequeña, caligráfica, monótona, la
dirección de las líneas rectilínea y rígida, con retoques, fragmentaciones, reseguidos,
puntuación “i” precisa, barras de las “T” cortas, atrasadas o centradas, jambas cortas,
óvalos pinchados, finales inhibidos, cortes de cohesión, finales podados, lapsus de
cohesión interpalabra, adosada. Pero también existe una signología específica en función de
las obsesiones de los enfermos a la que ya he hecho referencia anteriormente y a la que me
remito.

58
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Colección
Máster

Instituto de Ciencias del Grafismo


www.grafologiauniversitaria.com
www.grafoanalisis.com
Máster en
Grafoanálisis
Europeo
UAB

Portada
Untitled (From the series Graphic Objects)
(1972)
“Mira Schendel”

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