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TEMA Nº 9

EFECTOS DE LAS OBLIGACIONES

9.1. GENERALIDADES
Antes de ahora los efectos de las obligaciones se estudiaban sólo desde el punto de vista del
incumplimiento como el conjunto de derechos y acciones que correspondían al acreedor para
ejercer coercitivamente la obligación, ya sea por su naturaleza (cumplimiento exacto o in
natura) o por equivalencia.

En la actualidad y siguiendo la sistemática del Código Civil Italiano, fuente de inspiración de


nuestro código los efectos de las obligaciones se estudian desde un doble punto de vista:

a) Desde el punto de vista del cumplimiento.- 0 sea todos los requisitos que deben llenar
tanto el deudor como el acreedor, para satisfacer las obligaciones y que se traducen por parte
del deudor en el deber que tiene de cumplir directamente la obligación, sin ningún
requerimiento y de su responsabilidad patrimonial, mediante el pago y las diversas formas que
este reviste y que en realidad lo implican.

b) Desde el punto de vista del incumplimiento.- Es decir todas las facultades o prerrogativas
legales franqueadas en favor del acreedor para obtener del patrimonio del deudor la
satisfacción de la obligación, sea in natura o por equivalencia; derechos y deberes que se
complementan con el ejercicio de las acciones que tienen como finalidad la conservación del
patrimonio del deudor (Acciones Conservativas, Oblicuas, Revocatoria o Pauliana).

9.2. DEFINICIÓN DEL PAGO


El pago es un acto jurídico consensual consistente en el cumplimiento de una obligación de
dar, hacer o de no hacer, que se ejecuta con la intención de extinguir una preexistente. El pago
implica la ejecución de la obligación en las condiciones convenidas en su origen. Pagar es
actuar conforme a lo debido.

Según Jaques Dupichot: «...El pago es una convención por la cual el deudor (llamado solvens)
ejecuta una prestación debida (de cualquier naturaleza), mientras el acreedor (llamado
accipiens) recibe esta última...»
El pago es el cumplimiento efectivo de una obligación, la prestación de la cosa o del hecho
debido. Pagar en el lenguaje jurídico no es solamente entregar una suma de dinero, sino
también cumplir las obligaciones cualquiera sea su objeto. El pago es el modo normal de
extinguir las obligaciones. Estas fueron creadas para extinguirse mediante el pago, pagar
deriva de Pacare, aplacar y del francés payer y antiguamente significaba satisfacer al acreedor
en forma tal que cesará toda reclamación de su parte. En Latín las palabras Solvere y Solutio,
tenían un sentido más amplio, puesto que se aplicaban a todo hecho que libera al deudor
hubiera o no recibido satisfacción el acreedor.

El Código Civil sobre el pago dice en el artículo 291 lo siguiente: «... El deudor tiene el deber de
proporcionar el cumplimiento exacto de la prestación debida».

9.3. NATURALEZA JURÍDICA DEL PAGO


La doctrina ha discutido intensamente si el pago es un contrato, un acto jurídico unilateral o
bien se pueden presentar ambos caracteres. En criterio mayoritario, no es de la esencia del
pago el constituir un convenio, pues puede existir sin el consentimiento del acreedor, de tal
manera que se vea obligado a recibirlo del deudor cuándo reúna con todos los requisitos de
exactitud en cuanto al tiempo, modo, lugar y sustancia; o de un tercero que obra con o sin
interés jurídico en los distintos casos del pago con subrogación, conforme así lo previene el art.
295 del Código Civil, que expresa: «...(Quienes deben efectuar el cumplimiento) La obligación
puede satisfacerse por toda persona, tenga o no interés en el cumplimiento, y a sabiendas del
deudor o no...».

En términos generales, podemos decir que el debate doctrinario cobra sentido a efectos de
responder diversos interrogantes. Así se cuestiona si el pago requiere, para ser tal, un animus
prestandi que, como correlativo del animus solvendi, es decir, intención de cancelar o cumplir
la obligación. También se pregunta si el pago requiere capacidad negociar en el acreedor y el
deudor; en su caso, si el pago requiere la cooperación del acreedor etc.

No es propósito incidir en las numerosas teorías que sobre el pago existen ya que todas ellas,
con matices más o con matices menos, se circunscriben a un análisis estructural del mismo.
Consideramos que el concepto del pago, debe ser analizado objetivamente en toda su
magnitud y en toda su trascendencia como la realización del contenido de la obligación. A
partir de este principio, carece de relevancia, discutir si este contenido se realiza a través de un
Acto Jurídico o de un Hecho Jurídico.
El pago no se define por su estructura, sino por la función que cumple la conducta debida en la
dinámica de la relación jurídica obligacional. Es as í como debe entenderse el pago.

9.4. - REQUISITOS DEL PAGO


En el pago como en cualquier acto jurídico deben distinguirse:

a) Elementos Esenciales del pago.- La manifestación de voluntad de quien lo hace y el objeto


física y jurídicamente posible de la prestación que se paga, que puede, consistir en un dar, un
hacer o un no hacer, en los términos del Artículo 291 del Código Civil boliviano.

b) Elemento de validez del pago.- La capacidad de las partes, la ausencia de vicios en la


voluntad de las mismas y la licitud de la prestación o de la abstención que se realice. Respecto
a la capacidad de ejercicio en general, de lo contrario el pago hecho a un acreedor incapaz, no
libera deudor, a menos que haya redundado en su beneficio. Artículo: 299 del Código Civil
boliviano.

c) Elementos específicos del pago.- Son los siguientes:

 Existencia de una deuda.- «Todo pago supone una deuda». Este principio axiomático,
se desprende de la definición contenida en el Artículo 291 del Código Civil boliviano.

Lógicamente para que haya pago debe haber una cosa, cantidad o servicio adecuados.
Por la misma razón el Artículo 963 del Código Civil boliviano, consagra la aplicación a
contrario sensu de quien ha recibido lo qué no debía, tiene la obligación de restituir.
En este caso la devolución de lo entregado es consecuencia lógica y jurídica de la
existencia de la deuda.

 Intervención de un Solvens.- El pago puede ser ejecutado por el deudor o por un


tercero, de aquí la necesidad de emplear términos genéricos de Solvens para
comprender a todos los sujetos que jurídicamente pueden hacer el pago en los
términos permitidos por el Art. 295 del Código Civil boliviano.

 Existencia de un Accipiens.- Aun cuando normalmente el pago debe hacerse al


acreedor o a su representante legítimo, puede efectuarse por un tercero, si así se
hubiere estipulado o consentido por aquel o bien cuando se realice de buena fe con el
que estuviere en posesión del crédito, así lo permiten los artículos 297 y 298 del
Código Civil.

 Principio de Exactitud en el pago.- El pago debe ser exacto en cuanto al tiempo, lugar,
modo y substancia, conforme al principio consagrado por el Art. 291 del Código Civil.

9.5. DE LOS SUJETOS DEL CUMPLIMIENTO


De acuerdo al Artículo 295 del Código Civil boliviano, la obligación puede satisfacerse por toda
persona tenga o no interés en el cumplimiento y a sabiendas del deudor o no, sin embargo el
acreedor podrá rechazar el cumplimiento y obligación por tercero cuando la deuda es Intuito
Personae (Obligaciones Infungibles). Así mismo el deudor podrá oponerse a que pague su
deuda un tercero, comunicando su oposición en la forma determinada por el Art. 296 del
Código Civil boliviano.

Los efectos son distintos en los casos mencionados:

Al pago que se hace por un representante del deudor, se aplicaran al mismo las reglas del
mandato, consignadas en los artículos 804 al 833 del Código Civil boliviano.

Si el pago hubiere sido realizado por un tercero interesado en el cumplimiento de la deuda, se


operara una Subrogación Legal en los términos del artículo 324 del Código Civil boliviano.

Por último si el pago se efectuare por un tercero contra la voluntad del deudor, el que lo hizo
sólo tendrá derecho a cobrarle aquello que le hubiere sido pagado. En consecuencia si pagare
una deuda prescrita o inexistente, nada tendrá derecho a reclamar.

Pago al acreedor.- El Artículo 297 del Código Civil boliviano consagra el principio que el
pago debe hacerse al acreedor o a su representante, o a la persona que este indicada por el
acreedor o que este autorizada por la ley o por el juez.

Para que el pago a un tercero surta efectos liberatorios, necesario que así se hubiere
estipulado, o bien que el acreedor consienta en ello, conforme al artículo 297-II del Código Civil
boliviano.
También existen casos en los que la ley expresamente acepta la validez de un pago hecho a un
tercero, tal es la hipótesis del artículo 298 del Código Civil boliviano, que ante el pago hecho al
acreedor aparente o putativo, libera al deudor que ha procedido de buena fe. Por ejemplo:
Pago al heredero aparente, que entró en posesión de una herencia y después la pierde por
incapacidad sobreviniente. Sin embargo de todo ello, el acreedor aparente o putativo, tiene la
obligación de restituir lo cobrado frente al verdadero acreedor. Conforme a lo prescrito por el
artículo 963 del Código Civil boliviano que expresa: (Objetivo) Quien ha recibido lo que no se le
debe queda obligado a restituir lo que se le ha pagado.

Finalmente, el pago hecho al acreedor incapaz no libera al deudor, salvo la prueba que
redunde en su beneficio, conforme a lo estatuido por el art. 299 del Código Civil. Respecto del
deudor que paga lo debido, no puede impugnar, luego el pago alegando su propia incapacidad,
así lo dispone el artículo 300 del Código Civil boliviano.

DE LA DILIGENCIA EN EL CUMPLIMIENTO
La obligación debe cumplirse con la diligencia propia del BUEN PADRE DE FAMILIA. Este
principio quiere decir que el deudor debe tener los cuidados y la debida cautela que le
permitan estar en condiciones de poder cumplir la prestación debida. Debe añadirse que
además de la diligencia media, el deudor debe observar el principio de buena fe.

La noción del buen padre de familia que tiene origen romanístico: bonus paterfamilias, asume
el significado del ciudadano que tiene presente los propios compromisos y que es consciente
de las propias responsabilidades.

El artículo 302-I del Código Civil, consagra este principio y expresa: (Diligencia del Deudor) I. En
el cumplimiento de la obligación el deudor debe emplear la diligencia de un buen padre de
familia.

En cambio a las obligaciones inherentes al ejercicio de una actividad profesional, la diligencia


en el cumplimiento debe valorarse en relación a la naturaleza de la actividad de ejercitada, por
ejemplo, si se trata de valorar el cumplimiento de un profesional médico, se tendrá que tomar
en consideración el nivel cultural del profesional que no es el del ciudadano común, lo que
implica un mayor grado de responsabilidad. Así está determinado por el artículo 302- II del
Código Civil...
9.6. DEL OBJETO DEL CUMPLIMIENTO
En las obligaciones de entregar una cosa determinada, está implícita la obligación del deudor
de custodiar la cosa debida hasta su entrega al acreedor, conforme al deber que tiene de
observar una diligencia del Buen Padre de Familia.

Cuando la obligación tiene por objeto la entrega de cosas genéricas el deudor se libera
entregando cosas de calidad media conforme prescribe el Art. 304 del Código Civil Boliviano.

Tratándose de una Obligación de Hacer, el cumplimiento debe ser obra personal del deudor,
salvo que el acreedor consienta en que la cumpla otro.

Cuando el acreedor tenga interés que la obligación de No hacer se cumpla, el deudor debe
abstenerse de hacer y así cumple con la obligación. La obligación de no hacer tiene
vencimiento coetáneo al nacimiento de la obligación misma y por esta razón puede decirse
que es siempre exigible.

9.7. EFECTOS OBLIGATORIOS LIBERATORIOS

El cumplimiento que no corresponda conforme a los términos pactados en la obligación, no es


exacto y por consiguiente no es liberatorio para el deudor, salvo que el acreedor consienta en
ello. Así lo determinan los artículos 305 y 307 del Código Civil boliviano.

El acreedor puede consentir en ceder el crédito caso en el cual, la obligación se extingue


cuando el crédito se haya pagado conforme a la previsión del art. 308 del Código Civil
boliviano. El deudor no se libera ofreciendo una prestación diversa de la debida aun cuando
ella tenga mayor valor, salvo que el acreedor consienta en ello o medie una autorización
judicial conforme a lo dispuesto por el art. 309 del Código Civil. Si la prestación ha sido distinta
de la pactada y ha constituido en la transferencia de la propiedad de una cosa u otro derecho
real. El deudor se hará responsable de la evicción y saneamiento.

DEL LUGAR Y TIEMPO EN EL CUMPLIMIENTO, ARTS. 310 Y 311 DEL CÓDIGO CIVIL.
El lugar del cumplimiento será el expresado en el convenio o el que resulte de los usos o se
deduzca según la naturaleza de la prestación, u otras circunstancias. En su defecto, la
obligación de entregar una cosa cierta y determinada se cumple en el lugar donde existía
cuando nació la obligación.

Si consiste en la entrega de una suma de dinero, se hace efectiva en el domicilio que el


acreedor tiene en el momento del vencimiento. Empero, el deudor dando aviso al acreedor,
puede cumplir en su propio domicilio si el de este último, al vencerse la obligación es diverso
del que tenía cuando ella nació y esto hace más gravoso el cumplimiento.

En los otros casos la obligación se cumple donde tiene su domicilio el deudor en el momento
del vencimiento. En cuanto al tiempo, el código civil en el Art. 311 preceptúa: «Cuando no hay
tiempo convenido, el acreedor, puede exigir inmediatamente el cumplimiento, a no ser que los
usos o la naturaleza de la, prestación o bien el modo y lugar de cumplimiento hagan necesario
un plazo, que fijará el juez, si las partes no se avienen en determinarlo»

Este dispositivo legal norma en principio a las obligaciones puras y simples, es decir aquellas
que pueden ser exigidas de inmediato. Normalmente, las obligaciones, particularmente las que
provienen del contrato o la convención son, obligaciones sujetas a término o cuando menos
sujetas a una condición; consecuentemente se cumplen y son exigibles una vez vencido el
término o cumplida la condición., El Código Civil boliviano, en su artículo 313 sienta la
presunción que el término se halla fijado a favor, del deudor, lo que no obsta que por convenio
de partes, el término quede fijado a favor del acreedor o de ambos.

DE LA APLICACIÓN DE LOS PAGOS


El Código Civil en el Art. 316 establece una regla sobre los modos de hacer la imputación de los
pagos, tratándose de varias deudas de la misma especie y frente al mismo acreedor, quién
puede declarar cuando recibe el pago, a cuales deudas quiere satisfacer. No obstante, a falta
de una declaración expresa que haga el acreedor respecto a cuál de deuda quiere imputar el
pago, este artículo establece la siguiente modalidad: «...el pago se imputará a la deuda que
esté vencida; si están igualmente garantizadas, a la más onerosa para el deudor; y si son todas
onerosas, a la más antigua. En caso de ser las deudas en todo iguales o que los criterios
expuestos no sirvan para resolver el caso, la imputación se hará proporcionalmente a todas las
deudas...»
Cuando se trata de deuda con intereses, conforme al Art. 317 del Código Civil, el deudor no
puede imputar, sin que el acreedor consienta, el pago al capital con preferencia a los intereses
y los gastos.

DE LOS GASTOS Y RECIBO DE PAGO


Los artículos 319 al 323 del Código Civil, establecen normas claras y precisas sobre los gastos y
el recibo de pago.

El Código Civil sienta el principio que los gastos del pago corren por cuenta del deudor, toda
vez que forman parte del principio de la diligencia de buen padre de familia en el
cumplimiento, y del interés de liberarse de la deuda. No obsta que sobre esta materia, exista el
pacto en contrario como una manifestación más de la autonomía de la voluntad de las partes.

En cuanto al recibo de pago, el deudor tiene derecho a que se le otorgue el recibo de pago,
toda vez que este documentos se constituye en la perfecta constancia de haber cumplido con
la prestación debida particularmente cuando se trata de obligaciones pecuniarias. La prueba
de la extinción de las obligaciones tiene rigurosas limitaciones, así, no se puede probar
mediante testigos la extinción de una obligación conforme a la expresa prohibición del art.
1.328 del Código Civil. Constituyen los documentos, la prueba más idónea para acreditar el
pago de una obligación, en razón al principio que escritos vencen testigos.