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YESOD

Hermanas y hermanos:
He querido recordar esta noche, para el beneficio de nuestra consciencia, las
enseñanzas impartidas sobre la esfera de Yesod por los iniciados que llevaron los
nombres de RAGHOZINI, HUIRACOCHA y OMRAAM MIKHAEL AICABHOV; egos
luminosos a cuya esencia divina rendimos culto por habernos indicado la senda
espiritual que hemos de transitar de aquí a la eternidad.
No hay punto de referencia que tenga mayor alcance en nuestra investigación de
esoteristas, que el conocimiento exacto de la esfera de Yesod. No existe para
nosotros nada que pueda tener mayor importancia que el conocimiento y la
sublimación de la esfera de Yesod. Nuestro adelanto en el sendero de la evolución,
depende única y exclusivamente del enaltecimiento que seamos capaces de
realizar de esta sacratísima energía, que es la misma Divinidad convertida en
substancia y vida.
Por eso he tratado de recopilar por temas las enseñanzas que sobre la esfera de
Yesod nos han brindado como dádiva divina tan sublimes iniciados y mi única
aspiración es que todos los presentes nos beneficiemos de ello.
Lo primero que debemos tener claro en nuestra inteligencia es saber cual es el
requisito indispensable que debemos cumplir para poder estudiar la esfera de
Yesod, y colocarnos en la correspondiente actitud mística.
El iniciado Raghozini, a través de sus instrucciones kabalisticas, muchas veces nos
develó el misterio para que nosotros obrásemos en consecuencia y se valió para
hacer esta develación, de un pasaje bíblico sobre el cual hizo mucha insistencia.
Moisés se acerca a estudiar, en el monte de Dios el misterio del fuego que arde
sobre la zarza, sin nunca consumirse y Dios le dice a Moisés: “Quítate el calzado
de los pies, porque la tierra que pisas es santa”.
Debemos descalzarnos, es decir, quitar todo lo impuro que pueda haber en nuestra
psiquis, para acercarnos al templo de la verdad. Las sandalias descalzas, símbolo
del Sephira Yesod, significan la pureza que nos es necesaria para ascender por la
esfera de Yesod hacia las regiones más sutiles del microcosmos y el macrocosmos.
Como nos dice nuestro ritual, debemos obrar por la acción del báculo y por la acción
de la espada, pero aquel que diese polvo, todo le será negado, todo le será perdido.
Debemos obrar por la acción de la esfera de Yesod, es decir, debemos vivir en
continua adoración mística, estética, sublimatoria, de la Divina Energía de la Vida,
fijando nuestra atención en la esfera de Yesod pero elevándonos hacia el infinito.
Es nuestro deber trascender las viejas costumbres que traemos del pasado, por eso
tenemos la necesidad de descalzar nuestros pies, desechar lo inferior en nosotros,
es necesario llegar puros a esta tierra santa, a este lugar sagrado por excelencia.
En todos los libros de misterios se enseña: “El que entra impuro al santo de los
santos, necesariamente será destruido por aquellas fuerzas”. Es necesario abrir
nuestros canales, volvernos receptivos, purificarnos para poder beber en las
sagradas fuentes de las aguas de la vida, las aguas germinales de la esfera de
Yesod. Es obligatorio purificarnos para que nuestra luz interior pueda brotar de
nosotros procedentes de la esfera de Yesod, y circule a través de todos nuestros
canales, de todos nuestros vehículos y circulando así libre y graciosamente no
ponga a vibrar en armonía con el infinito, porque sin oscuridad, sin impureza dentro
de nosotros, todas las radiaciones del OD, de la luz astral universal pura y brillante,
nos traerá todos los poderes, todas sus bendiciones para estar en capacidad de ser
medios efectivos de ayuda en la regeneración del mundo.
Ante todo, nuestra necesidad más apremiante es mirar con estética, con pureza el
misterio de Yesod y admirar con divino encantamiento a nuestra otra polaridad, para
así elevar las energías sagradas de la generación.
“BIENAVENTURADOS LOS QUE LAVAN SUS VESTIDURAS, PARA TENER
DERECHO AL ÁRBOL DE LA VIDA”, enseña el Iniciado Juan, en el apocalipsis.

¿QUÉ ES YESOD?
Para responder esta pregunta nada mejor que consultar las instrucciones de nuestro
querido maestro; en ellas encontraremos abundantes definiciones de la esfera de
Yesod, pero seleccionaremos dos, por considerar que son las mejores:
YESOD ES EL PUNTO MATEMÁTICO POR MEDIO DEL CUAL Y EN EL CUAL EL
ALMA UNIVERSAL, EL ALMA DEL MUNDO, SE UNE A LAS COSAS
DIFERENCIADAS.
YESOD ES EL ÚNICO ACUMULADOR DE TODOS LOS PODERES DEL
COSMOS, UNA CONDENSACIÓN DE LA DIVINA ENERGÍA DE LA
OMNIPOTENTE CAUSA PRIMERA, HECHA SUBSTANCIA Y VIDA, PARA HACER
POSIBLE LA EVOLUCIÓN Y LA CONSCIENCIA DE TODOS LOS SERES.
Ahora veremos la esfera de Yesod desde varios puntos de vista y vamos a empezar
con:

YESOD EN EL ÁRBOL SEPHIROTAL Y SU RELACIÓN CON LOS DEMÁS


SEPHIROTH
El árbol Sephirotal es una representación de las diferentes regiones del universo,
es una representación tanto del microcosmos como del macrocosmos. En él está
representado el itinerario que debe seguir aquel que quiere tener acceso al mundo
invisible, a las regiones más sutiles.
El primer Sephira es Malkuth, y representa el plano físico. Malkuth es el reino de los
cuatro elementos y tiene su raíz en un quinto elemento no manifestado, este
elemento no manifestado es Yesod. Malkuth es el punto matemático donde las
energías cósmicas de Yesod encuentran la resistencia que le permite regresar para
producir la emanación de todos los seres y todas las cosas. Un rayo de Kether llega
a la esfera de Malkuth, pero solamente se hace ostensible en la esfera de Yesod.
Malkuth tiene por título “El Reino”, pero el reino es solamente el ambiente donde el
rey opera, y el operador, el rey, es Yesod.
A continuación de Malkuth, viene Yesod y como nos instruye Dion Fortune en su
obra “Cábala Mística”: Yesod debe ser concebido como receptáculo de las
emanaciones de los demás sephiroth, es el único e inmediato transmisor de esas
emanaciones para Malkuth.
La función de Yesod es purificar las emanaciones procedentes de los sephiroth
superiores, probarlas, corregirlas, de consiguiente es en la esfera de Yesod donde
tienen lugar las operaciones destinadas a corregir la esfera de la materia densa o a
disponer de alguna manera de su imagen; por tanto, Yesod es la esfera esencial
para toda magia cuyo efecto deba producirse en el plano físico, es por eso que
Yesod es el sephira de la magia, es por eso que Yesod es llamado la inteligencia
pura, porque purifica las emanaciones, prueba y corrige la imagen de su
representación y la unidad según la cual ellas están dispuestas.
Yesod es el receptáculo de todos los sephiroth, es allí donde se hacen ostensibles
sus poderes, antes de Yesod ellos no han llegado a la plenitud de su expresión
magnífica. Todos los poderes del logos se individualizan en Yesod; en otros niveles
son un tanto abstractos, un tanto sutiles e inalcanzables. En la esfera de Yesod se
alcanzan y empiezan a ser utilizados. Todos los demás sephiroth proyectan sobre
Yesod sus luces, sus riquezas, sus poderes, quedando inundado de las cualidades
de todos los demás sephiroth. Si un ser llega a beber en las aguas puras de Yesod,
encontrará en ellas las virtudes de los demás sephiroth. Yesod, es la condensación,
la síntesis de todas las virtudes de los demás sehiroth. Cuando se ha comprendido
y se trabaja para obtener la pureza por mediación de Yesod, todas las cualidades y
virtudes de los demás sephiroth, se concretan en Malkuth, en el plano físico.
Yesod es de una suprema importancia para el ocultista práctico, ya que es el primer
sephira con el cual entra en contacto, cuando quiere elevarse en los planos,
arrancando su consciencia de Malkuth. HAY UNA SOLA PUERTA PARA
CONVERTIRNOS EN HERMANOS DE LA LUZ INTERIOR, ESTA ES LA ESFERA
DE YESOD, SUBLIMANDO SUS ENERGÍAS POR LA DIVINA FUERZA DEL
AMOR. Por eso se dice que Yesod es el portal del templo, es la puerta del
conocimiento, de la sabiduría, es la pueta técnica.
Entre Malkuth y Yesod, el camino está obstruido y lleno de tinieblas, pues allí se
encuentran todas las ilusiones, todas las locuras. Sin embargo, este camino es
precisamente el que debe recorrer el discípulo para llegar a la región de Yesod. El
sendero de Malkuth a Yesod es espantoso y está plagado de peligros, no obstante,
si el discípulo está bien armado con los consejos, las instrucciones y la luz de su
Maestro, llegará a buen puerto. Evidentemente, perderá algunas plumas, sufrirá,
será tentado y se extraviará, pero si tiene el deseo y la voluntad inflexible de llegar,
llegará.
Al dejar Malkuth, dejamos el plano físico, para entrar en el plano psíquico. Yesod es
el comienzo de la vida psíquica. La vida psíquica está hecha primero de regiones
brumosas, de formas vagas e indeterminadas, así es la parte inferior de Yesod, que
todavía no ha sido visitada por la luz de Tiphereth.
Yesod ya es una región más sutil que Malkuth, pero la parte que está más próxima
a Malkuth es demasiado húmeda, demasiado brumosa, demasiado polvorienta, es
la región de los extravíos. Hay que atravesarla rápidamente para ir más allá hasta
descubrir el mundo de la luz: Tiphereth, la región del sol espiritual, allí es donde
comienza el verdadero trabajo espiritual. Muchos pretendidos espiritualistas,
videntes o místicos han chapoteado en las regiones inferiores de Yesod, carecían
de los conocimientos que les hubieran permitido encontrar la claridad y por eso
muchos de ellos han terminado mal. Todos aquellos que han querido penetrar en el
mundo espiritual sin estar preparados para ello, se han encontrado frente a este ser
terrible al que en la ciencia iniciática se le llama el Guardián del Umbral. En realidad,
este ser terrible está en ellos mismos; está formado por la acumulación de todas
sus tendencias inferiores, les cierra el paso y no les deja penetrar en estas regiones,
mientras no hayan merecido el derecho de acceder a ellas.
En su novela “Zanoni”, Bulwer Lytton, relata las pruebas de un discípulo, Glyndon,
que impaciente por acceder a los misterios sin haberse preparado perfectamente
para ellos, trasgrede las órdenes de su Maestro, Mejnour, y aspira el elixir que debe
darle los conocimientos y la inmortalidad. Después de unos segundos de éxtasis,
ve aparecer un monstro horroroso, el Guardián del Umbral, y cae sin conocimiento.
Durante años esta visión horrible le persigue; abandona sus trabajos y vaga como
un desgraciado a través del mundo, hasta que Zanoni, le libera por fin de sus
tormentos.
En realidad, cada uno debe encontrarse un día con el Guardián del Umbral y hacerle
frente; está ahí, en el noveno sephira: Yesod, dispuesto a amenazar con su aspecto
espantoso al discípulo presuntuoso que quiere aventurarse en las regiones
espirituales sin haber trabajado suficientemente con PUREZA, el AUTOCONTROL
y el VALOR. Únicamente el discípulo armado del conocimiento, que ha conseguido
superar sus instintos inferiores, logra vencer al Guardián del Umbral.
Continuando el camino de ascenso en el árbol sephirotal, encontramos a HOD y
NETZACH. Hod, Netzach y Yesod, completan la triada inferior. En su aspecto
inferior Hod es intelecto, mente racional y Netzach es emoción, mientras que, en su
aspecto superior, iluminado por la luz de Tiphereth, Hod es imaginación y Netzach
sensibilidad. Por medio de la mente y de la emoción, degradamos la energía y
transitamos hacia los senderos ocultos de Kliphoth, convirtiéndonos en
inconscientes magos negros; en cambio mediante la Divina Imagen y la
Sensibilidad, sublimamos esta sagrada energía, transitando hacia la armonía de
Thiphereth y la plenitud de Kether, actuando relativamente conscientes como
magos blancos.
La esfera de Hod, es también, la esfera de la magia en su aspecto más sutil y allí
en Netzach y Hod, iluminados por Tiphereth, reside el secreto para la dirección de
las energías de Yesod. En nuestra invocación kabalistica es justamente a los
Ángeles de Netzach y Hod, a quienes solicitamos nos afirmen sobre la piedra cúbica
de Yesod.

YESOD Y LA BIOLOGÍA
Yesod es la vitalidad universal convertida en substancia y vida, es la máxima
sustancia vital dentro de la naturaleza de los seres creados. Es la razón de ser de
la generación universal. De Yesod surge la generación de todas las especies y la
emanación de todo cuanto existe. Todo es procedente de la esfera de Yesod,
operando sobre la resistencia de la esfera de Malkuth. Yesod, tiene la capacidad de
activar todos los movimientos de la vida en todas las formas de existencia.
Toda la energía del logos se individualiza en el hombre en la esfera de Yesod.
Yesod, es el espíritu de Dios alcanzable para el hombre, es el punto de contacto
entre el cosmos y nuestra humana naturaleza. Desde el punto de vista de la
fisiología y del vitalismo cuando la energía procreadora está en todo su auge, cura
todas las enfermedades y hay vitalidad en todos los actos, cuando no, naturalmente
hay desequilibrio entre la energía y la resistencia. El Dr. Krumm Heller, nos explica
esto con las siguientes palabras: CUANDO EL PRINCIPIO ESPERMÁTICO DE LA
GENERACIÓN UNIVERSAL LLEGA AL COLMO, ATRAE EL PODER DEL LOGOS.
Los reinos emergen todos de Yesod, es decir, de la semilla, de la base y fundamento
de toda emanación. Lo más grande que el logos ha elaborado, es la semilla. La
semilla es la base y fundamento de las operaciones del logos. Todas las
operaciones del Eterno, están concentradas en el germen; de la semilla, dependen
todas las cualidades que el Ser diferenciado en el logos, puede desenvolver. En
nosotros existe la semilla de todo lo más grande que hay en el universo, pero hay
que ponerlo en movimiento.
¿Cuál es el más grande misterio de la naturaleza? Ciertamente, la semilla, la semilla
en todos los niveles o mundos: la semilla de la forma hace posible la proliferación
de especies vegetales, animales, humanas. La semilla en materia de ideas,
transforma nuestra consciencia, la semilla del amor hace que comulguemos con el
infinito. Todo es una semilla, por eso, lo más sagrado para el kabalista es la semilla,
no existe nada superior, porque la semilla es Yesod y ahí confluyen todas las
potencias cósmicas. Como dice don Ramón del Valle Inclán: “LA SIMIENTE, ES LA
VIDA SACRA DEL MUNDO”.
Yesod, es el fuego sagrado viviente y filosofal, guardado en el Ara Santa; por eso
los Hebreos suelen llevar al Arca de la Alianza, el Ara Santa, representación
alegórica de la matriz de lo fenomenal, en la cual se opera el misterio de la Vida y
en ella guardan la semilla, LA SANTA Y DIVINA SEMILLA; está custodiada por dos
ángeles en plena oración hacia el logos, hacia el Divino Espíritu de la esencia misma
de la Vida, son los genitores de todo cuanto es, de todo cuanto ha sido y de todo
cuanto será. En esta oración ellos nos enseñan que en la obra magnífica de producir
nuevos seres para que en ellos pueda fulgurar la esencia misma del Altísimo, es
indispensable que los seres humanos lleguen un día a realizar esa convergencia de
las potencias operativas de la vida, con toda la mística de un corazón excelso, para
hacer posible que el Alma del Mundo tanga asideros adecuados para su divina
manifestación. Cuando en la raza humana, los seres llenos de Amor, puedan
engendrar nuevos seres, también por el fuego del SENTIDO IDEAL DE LA VIDA,
traerán a la existencia grandes Egos sublimados para ayudar a la humanidad.
El poder generativo en el ser humano se hace ostensible por medio de las aguas
germinales. En las aguas seminales está la energía creadora, allí está la semilla
espiritual de la energía generativa; por eso el Iod en el mundo de la generación
universal, es la semilla, pues ella está compenetrada del fuego generativo del
espíritu santo, de ahí que Moisés ingeniosamente dijera: “EL ESPÍRITU DE DIOS
FLOTA EN LAS AGUAS DE LA VIDA”, en el agua substancial del poder generativo
de la naturaleza de los seres, ahí es donde flota el aliento de la vida.
En las aguas de la generación alienta el espíritu divino y de allí debemos derivar
nuestra posibilidad en la evolución constante, permanente, divina, espiritual, de la
esfera de Yesod, porque es la base y fundamento de todo. Refiriéndose a la esfera
de Yesod, dice la kabalah: “De los cielos y de nuestros días rige cada fase”.
Exactamente dentro de nosotros todo depende de la semilla, por eso es tan
científica la enseñanza del Dr. Krumm Heller, en su “IGLESIA GNÓSTICA”: “Para
obtener la redención del hombre es preciso tan solo cuidar y sacar el provecho
máximo de esa PARTE ASTRAL, CUYOS EXPONENTES ORGÁNICOS SON LA
MÉDULA Y EL SEMEN, los cuales encierran la clave de la salud y del poder”.
También nos enseñan los Iniciados que EL LOGOS REDUCIDO A SUBSTANCIA
ES UN ACEITE QUE HACE POSIBLE TODAS LAS TRANSFORMACIONES.
Anatómicamente Yesod tiene su correspondencia en el microcosmos en los
órganos de la generación, etéricamente su instrumento de operación es el chakra
Swadhistana y por medio de la glándula sacro coccígea inspiramos el aliento del
Ain Soph.
Fisiológicamente el árbol de la vida es el sistema nervioso simpático, arranca de la
esfera de Yesod y se vuelve relativa consciencia en el plexo solar; el árbol de la vida
arranca el árbol del conocimiento o sistema nervioso cerebro espinal. El instrumento
de la divina luz del cosmos es el simpático. En la esfera de Yesod, recibimos la
energía pura del cosmos, el OD, pero se vuelve consciencia relativamente por
inspiración en el plexo solar.
El simpático alimenta los órganos de la generación, para la emanación de las
formas, y el cerebro espinal sustenta al cerebro, instrumento para la generación de
las ideas, pero ¿qué es un poderoso cerebro? Simplemente coagulaciones de la
esfera de Yesod, nuestro cerebro físico es simplemente energías coaguladas,
diferenciadas y tomadas de la esfera de Yesod. El cerebro es el instrumento que
nos pone en relación con el mundo exterior, pero es la esfera de Yesod, la que nos
pone en relación con el mundo interior.

YESOD Y LA PSICOLOGÍA
Psicurgia, es la ciencia referente a la esfera de Yesod, son las operaciones del ser
psíquico, es la ciencia de las operaciones del alma. Todos los movimientos de las
operaciones del alma dependen exactamente de la esfera de Yesod, todos sin
excepción. El niño es subjetivo porque la semilla no ha tomado poder, apenas toma
poder la semilla, se vuelve objetivo en sus fenómenos y en la vida.
Para el desenvolvimiento de la interna consciencia y relacionarla con todos los
niveles del logos operativo, es indispensable elevar aquel divino fuego creador, es
indispensable sublimar la sustancia creadora.
Todo pensamiento, toda emoción, todo instinto desvían la armonía de la
psicofisiología del alma, cuyo núcleo es la esfera de Yesod.
Según nos informa Dione Fortune: “Yesod, es la mansión donde reinan las
imágenes, corresponde en el microcosmos al inconsciente de los psicólogos”.
El subconsciente, se vuelve consciente un poquito para nosotros en el plexo solar,
pero deriva su energía de Yesod, es decir, Netzach derivando su energía en Yesod.
Toda la fuerza de la energía de Yesod se sublima solamente a través del Amor, ésta
es la única ley, la única verdad. En Yesod, está la clave de los misterios, pero no se
puede llegar si no con Amor. Cuando se ama, se aumenta esta energía, cuando se
desea con pasiones e instintos, se destruye el pan de la vida. Toda función
psicológica que se hace sin amor, conduce por los senderos del mal. Todo acto
psicofisiológico imaginado, pensado o sentido en la esfera psico-genésica de la
reproducción universal, verificado sin sentido ideal, por fuerza del instinto, conduce
inevitablemente al desamor, al odio, a la envidia, a los celos, a las tremendas y bajas
pasiones.

YESOD Y EL VERBO
En Yesod, radica la razón de ser del sonido, del verbo, de la palabra. La palabra
emana del verbo, el verbo es el logos y el logos está individualizado en la esfera de
Yesod.
El verbo es el principio de la creación. ¿Qué es Jehová? El verbo, IEOUA, el poder
creador interno del hombre, la parte que nos mueve en todas las direcciones y en
todos los mundos.
La vitalidad de la palabra depende de la energía que hayamos educido por
sublimación de la esfera de Yesod. De la semilla del logos, del verbo secreto y
hermético emana el poder de la palabra.
Según haya sublimado el ente humano la energía del logos espermático, así es el
verbo, así es la palabra, según como lo hayamos usado internamente, así será la
expresión de las ideas. La palabra es la tercera instancia de aquel sonido interno y
espiritual.
Debemos referirnos a la energía creadora solamente en sentido de elevación, con
mística y estética, porque solamente así podremos crecer espiritualmente, si no
estaremos perdiendo el tiempo y dilapidando la energía a través de la palabra,
porque como ya dijimos, la palabra emana del verbo, el verbo es el logos y el logos
está individualizado en la esfera de Yesod.

YESOD Y LA GNOSIS
Yesod es el arcano más importante de la kabalah, porque es el conocimiento del
misterio de la serpiente y el misterio de la serpiente es el misterio de la vida.
Gnosis es el conocimiento de la serpiente creadora reflejada en la base del Eterno,
en la esfera de Yesod.
Jehová y la serpiente son exactamente igual. Esa serpiente genésica es el mismo
Jehová, es el mismo Fuego Creativo del Espíritu Santo. La serpiente es el arquetipo
por el cual Jehová estructuró todas las formas, es la espina dorsal de los seres
vivientes, eso es lo que hay dentro de nosotros, una serpiente en movimiento. La
energía del cosmos se mueve como una serpiente en la producción de todos los
hechos.
Existe un axioma kabalistico para referirse a la serpiente, el cual el iniciado
Raghozini nos enseñó: “Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, es
indispensable que el hijo del hombre sea levantado”. Yesod es hijo del hombre, es
decir, hijo de la naturaleza formal y es necesario que aquella divina energía sea
sublimada, levantada, espiritualizada; este es el secreto de la evolución consciente.
El poder, la fuerza que acompaña a Moisés en su peregrinaje, es la serpiente sobre
la vara. Moisés, el ego que se salva a sí mismo de las aguas, el ego que se salva
de los instintos, trasciende el mundo de las pasiones y logra su libertad moral y de
consciencia, educe el aspecto divino de su ser y se convierte en un dios, porque
atraviesa el mar rojo y sale de Egipto para llegar a la tierra prometida por Dios.
Yesod es el fuego creativo del espíritu santo, es el medio a través del cual, la divina
energía del alma del mundo, se convierte en sensibilidad, en inteligencia, en
consciencia, es el divino logos espermático. Sin el fuego del espíritu santo no puede
haber iluminación. Cristo nada puede hacer sin el auxilio de la serpiente. Lo más
grande es tener el sentido y la plenitud de esa divina energía del cosmos, en el
tercer aspecto del logos, de la energía procreativa de todos los seres y todas las
cosas. Los Rosacruces, rinden culto al fuego creativo del espíritu santo.
El fuego serpentino de Yesod es denominado kundalini por los hindúes. Vamos a
estudiarlo con esta denominación, tomando un extracto de las enseñanzas del
maestro Omraam, que a continuación reproducimos:
“La fuerza kundalini es la madre que ha creado el universo, es la fuerza fuerte de
todas las fuerzas”, como la llama Hermes Trismegisto. Una vez despierta, puede
dirigirse hacia arriba o hacia abajo; si se dirige hacia arriba el ser experimenta un
inimaginable crecimiento espiritual. Si se dirige hacia abajo, puede tener
consecuencias muy lamentables. Aquel que, sin ser puro, ni dueño de sí mismo,
despierta la fuerza de kundalini, se convierte en presa de una pasión sexual
desenfrenada, que lo arrastra hacia el abismo a una velocidad vertiginosa; por esta
razón se aconseja a los discípulos que no intenten despertar a kundalini antes de
haber trabajado la pureza, ya que esta fuerza la mas poderosa de todas, puede
destruir y crear al mismo tiempo.
En cierta manera, es fácil despertar a kundalini, pero más difícil y justamente LO
ESENCIAL, ES SABER DONDE Y COMO DIRIGIRLA. LA DIRECCIÓN QUE TOME
KUNDALINI NO DEPENDE DE LA VOLUNTAD DEL HOMBRE, SINO DE SUS
CUALIDADES Y VIRTUDES. Cuando la serpiente kundalini despierta, se lanza
hacia el lugar donde puede encontrar alimento. Si es la parte inferior la que le ofrece
alimentos, allí se dirige y entonces todo ha terminado: es un pozo sin fondo, un
verdadero abismo. Mientras que si es la parte superior la que la atrae, se dirige
hacia arriba.
El mejor consejo que se puede dar a los occidentales es que no intenten despertar
a kundalini, sino que vivan una vida pura, conforme a las leyes divinas. En el
momento adecuado y despertará, no hay que precipitarse. Cualquier otra manera
de proceder es arriesgada, ya que esta fuerza es parecida a un fuego, que puede
incluso devastar y destruir ciertos órganos del cuerpo. Cuando sucede todo de
manera natural, sin brusquedades, el hombre despierta armoniosamente la
consciencia del mundo divino.
Para culminar la parte referente a la Gnosis, queremos citar una enseñanza del
Maestro Huiracocha en su libro “IGLESIA GNÓSTICA”, en la cual se evidencia y se
hace énfasis en el requisito indispensable para ser un verdadero estudiante de
Gnosticismo: “ES FORZOSO PARA EL GNÓSTICO SER BUENO Y PURIFICADO,
DENTRO DE SÍ Y FUERA DE SÍ, EN TODAS SUS ACCIONES”.

YESOD Y LA MAGIA
En Yesod, está la luz astral conectada al microprosopus, es el punto de relación del
hombre con Dios, con el universo. Yesod es el arcano de los arcanos.
Si vemos en el tarot, la clave novena, el mago vela con su manto esta divina luz que
él conoce y maneja. El Iniciado, es un mago que con su capa vela el misterio,
mientras sabe que allí está el fuego secreto o sea el poder del divino EL SHADDAI.
Yesod, es la luz que el mago cubre con su manto, sabiendo que de ella deriva su
fuerza. La TETH es la letra de la clave novena: TETH, es el oculto y misterioso fuego
de la vida, el fuego del mago, el único que conoce y maneja exactamente su fuego
oculto es el Iniciado, el sabio y por eso lo cubre con su manto simbólicamente, es el
fuego creador de la vida.
Para ser sabio, es indispensable vivir en continua adoración de la divina energía del
universo. El sabio parte de la esfera de Yesod y en todo momento está divinamente
acompañado por la luz del logos, porque el fuego nunca cambia su base. Sabio,
porque ha sabido sublimar el fuego divino de la serpiente creadora.
La humanidad pasa a través de los tiempos sin darse cuenta que lleva un fuego
oculto, que bien utilizado le puede proporcionar todo lo que desee en una forma
inteligente y adecuada.
La palabra mago viene de IMAGO, crear imágenes. Todo el movimiento del mundo
es movimiento de imágenes, nada más. la imagen es la razón de ser de todo el
movimiento universal.
En toda imagen existe la semilla, o sea, la esfera de Yesod, el reflejo de lo infinito,
sin el poder de la semilla no podemos nosotros producir ninguna imagen, la alta
magia es simplemente el resultado de imágenes perfectas.

YESOD Y LA ALQUIMIA
Yesod, es el fuego secreto viviente y filosofal que hace posible la verificación de la
Gran Obra. El taller de toda purificación y de toda mutación está en la esfera de
Yesod, es la piedra cúbica sobre la cual se eleva el templo, es la gema preciosa de
la iniciación de la cual parten todas las divinidades del ser, es el maravilloso taller
de Jehová donde se funden todos los metales para la creación de la Gran Obra.
Yesod, es el laboratorio de la ciencia espiritual, donde el alquimista consciente de
las leyes eternas, hace posible humanizar a Dios y divinizar al hombre.
La ciencia de la alquimia se denomina también, Crisopeya que significa acrisolar
(depurar, refinar) la naturaleza interior por la ley del amor.
¿cuál es la ciencia de piedra filosofal? La sublimación de la energía creadora. La
piedra filosofal se alimenta de la esfera de Yesod y se halla en la esfera de
Tiphereth. En la esfera de Tiphereth, se sublima la energía de Yesod. En la esfera
de Yesod encontramos lo masculino de la Seidad para nuestro trabajo en la Gran
Obra, en la esfera de Tiphereth encontramos la feminidad de la Seidad para la
realización de la Gran Obra.
Mientras Yesod nos inspira el amor humano, Thiphereth nos inspira el amor divino.
Tiphereth se alimenta de la esfera de Yesod. Tiphereth no puede llegar a su divino
esplendor sin el poder de Yesod. Tiphereth no será consciencia para nosotros
mientras no llegue a la esfera de Yesod. Cristo (poder y fuerza), no puede ascender
a los cielos antes de descender al fuego de Zoroastro, es decir, a la esfera de Yesod.
En la esfera de Yesod está la piedra cúbica, allí está la piedra magnífica que
tenemos que pulir a través del tiempo hasta conseguir que sea una reflexión del sol
espiritual del cosmos, del logos solar y pueda proyectar luz a los espacios. Allí está
la semilla de todos los poderes de la naturaleza y el hombre, pero a él le
corresponde purificarse y sublimarse; todo pensamiento de orden instintivo y psico
erótico está maltratando la armonía y alejándonos de la realización de la Gran Obra;
todo pensamiento estético, de belleza, de armonía, de divino encantamiento, está
puliendo la magnífica piedra.
El elixir de la vida inmortal no es otra cosa que un líquido de una pureza excepcional,
que puede desatascar todos los canales del cuerpo físico. El único poder que tiene
la cualidad de abrir los centros magnéticos o chacras es la energía sublimada de
Yesod. Este elixir está esparcido por todas partes en la naturaleza y aquellos que lo
poseen, no han hecho otra cosa que condensarlo para después sublimarlo, fijarlo
para después volatilizarlo.
“NO EDIFIQUÉIS SOBRE ARENA SINO SOBRE LA PIEDRA, LA PIEDRA CÚBICA
DE YESOD”, enseñó el Nazareno.
“PEREGRINO DEL MUNDO, EDIFICA TU CIUDAD ESPIRITUAL SOBRE LA
PIEDRA DEL SABIO”, escribió don Ramón del Valle Inclán.

YESOD Y EL ZODIACO
La esfera de Yesod equivale a la esfera de escorpio en las potencias zodiacales y
el método que a continuación transcribirlos para dirigir estas energías fue explicado
por el maestro Raghozini en el “CURSO ZODIACAL”, del Dr. Krumm Heller:
“El proceso como bien lo informa el gran kabalista Eliphas Levi, es el de la
sublimación. LA SUBLIMACIÓN, es el procedimiento por medio del cual la esfera
de escorpio o Yesod en la kabalah, se debe elevar a la esfera de Tiphereth en la
kabalah o de leo en el zodiaco, NO POR MEDIO DE EJERCICIOS FÍSICOS, SINO
PSÍQUICOS; es decir, colocando la IMAGEN Y LA SENSIBILIDAD, en la esfera de
leo, o sea, el sol espiritual, porque el sol físico tiene su residencia en el plexo solar.
El camino a seguir pues, es ADMIRACIÓN, DEVOCIÓN Y CONTEMPLACIÓN, para
llegar si es factible al éxtasis, que es el estado en el cual la sensibilidad comulga
consigo misma, sin que haya en tal estado ninguna imagen distinta de la abstracción
o de la devoción.
Esta es la situación verdadera para el hombre que desea transitar el mundo
espiritual, transformando el plomo de los instintos, en el oro de la genuina
espiritualidad.
EN LA ESFERA DE ESCORPIO O YESOD HAY PREPONDERANCIA DE
SUSTANCIA – MATERIA Y EN LA ESFERA DE LEO O TIPHERETH
PREPONDERANCIA DE ALMA – ESPÍRITU, LO CUAL IMPLICA UNA
VERDADERA REALIZACIÓN ANÍMICA Y ESPIRITUAL.

YESOD Y EL SOL
El sol es el Yesod del sistema solar, es un imán en el cual se acumula la luz del
mundo; del sol emerge una gran cantidad de magnetismo que circula a través del
sistema, dando vida a todos los seres que por él y en él evolucionan.
En el microprosopus, la esfera de Yesod ilumina todos nuestros vehículos y hace
posible la creación del Manto Dorado que nos ha de permitir penetrar
conscientemente en el espíritu del logos solar, el cristo cósmico.
Yesod es el sol esplendente que ilumina todos los campos de la vida. Cuando
vamos acompañados por la esfera sublimada de Yesod, todo es encantamiento,
todo es alegría, todo es belleza. Yesod es el sol de medianoche, es el sol sagrado
de los hierofantes, es el sol místico del cual Zoroastro derivaba toda su fuerza,
Salomón todo su saber, Jesús todo su amor, Buda toda su inteligencia.
El sol cósmico tiene 3 aspectos, no vemos sino el tercero y ese sol en el
microprosopus es Yesod. Yesod, es el tercer aspecto del sol cósmico en el
microprosopus. El sol físico que vemos es la expresión viva del fuego creativo del
espíritu santo o de la esfera de Yesod, el sol espiritual es la manifestación de
Tiphereth y el sol super espiritual es la expresión de Kether.
Nos enseña el Dr. Krumm Heller, en la IGLESIA GNÓSTICA, que los Setianos,
adoraban la GRAN LUZ y decían que EL SOL EN SUS EMANACIONES ES
SUSTANCIA DIVINA, LA CUAL FORMA NIDO EN NOSOTROS Y CONSTITUYE
LA SERPIENTE. Somos sol transformado a causa de que la energía del logos solar
es la que teje todo cuanto existe y es la que construye y hace crecer las formas.
El hombre está hecho de fuego y este fuego proviene del sol. El ser humano posee
la misma quintaesencia que el fuego del sol. Los Rosacruces Gnósticos, estudian
atentamente ese FUEGO VIVO que surge de la PIEDRA, que como causa tiene la
substancia del logos solar.
“LA ENERGÍA YESÓDICA, ES DE LA MISMA NATURALEZA QUE LA ENERGÍA
SOLAR, el elixir de la vida inmortal está contenido en los rayos del sol”. “EL SOL
ES EL LOGOS”, “LA SUSTANCIA SOLAR ES DIOS EN SÍ”.
El hombre perfecto, el hombre ideal, el hombre tal como la inteligencia cósmica lo
ha creado en sus talleres, se parece al sol y LO QUE EMANA DE ÉL ES DE LA
MISMA QUINTAESENCIA QUE LA LUZ SOLAR, PERO EN ESTADO ETÉRICO.
Esta fuerza está impregnada de santidad, de luz y de vida solar y podemos servirnos
de ella para creaciones magníficas.
Cuando mas se acerca un ser a la perfección, mas parecidas se vuelven sus
emanaciones a la luz: Y como la luz, van a propagarse por el espacio recibiéndolas
las criaturas que son sensibles, beneficiándose de ellas. He aquí por qué los
hombres y las mujeres deben intentar alcanzar la perfección del sol: Porque es
siempre esta misma fuerza, esta misma energía solar la que sale a través de su
cerebro, sus ojos, sus manos, su palabra, sus pensamientos; y al igual que la luz
del sol, la energía de Yesod, aporta sus bendiciones no solamente a los seres
humanos, sino también a los planetas, a las piedras y a toda la naturaleza. La
inteligencia cósmica ha concebido la creación en una forma divinamente amplia y
bella.
El Cristo, es la sublimación del Fuego Creativo del Espíritu Santo. La energía
cósmica no puede ascender a los cielos, si no desciende a la tierra para tomar fuerza
y elevarse; la energía solar tiene que descender hacia la esfera de Yesod y de allí
sí toma todo su poder para elevarse al seno del Altísimo. Primero, debemos meditar
en la esfera de Tiphereth para después ir a la esfera de Yesod y poder derivar de
allí la energía, porque si se va sin la sensibilidad cristica a la esfera de Yesod a
manejar el espíritu santo, entonces, se va por la serpiente oscura. Primero tenemos
que desarrollar estética en nuestro corazón y luego ir a derivar el poder de Yesod.
Cristo es Dios, es el logos o esencia solar, es la fuerza del espíritu, que está hundida
en el sol y alienta tras de él. CRISTO ES LA LUZ DEL SOL, no la luz física, sino la
LUZ ESPIRITUAL que está detrás de ella. LUZ, es pues, lo mismo a lo que damos
el nombre de SUSTANCIA DE CRISTO, ESPERMA O ESENCIA DEL LOGOS
SOLAR, sustancia divina de la cual todas las cosas son hechas. Seremos
cristificados cuando por sublimación del logos espermático, seamos
consubstanciados, impregnados en la SUBSTANCIA CRISTICA y esa substancia,
es la que hay que hacer florecer impulsándola desde el fondo de la SEMILLA para
que rompa la cáscara que la envuelve en su prieta dureza. El hombre es la copa
que está esperando ser llenada con la divina quintaesencia de la sangre de Cristo.
El hombre llega a ser el Cáliz del Grial, gracias a su trabajo de purificación que le
permite verter la sangre real, la esencia de Cristo dentro de él.

SUBLIMACIÓN DEL FUEGO DE YESOD


La grandeza de la kabalah está en mostrar a los Elohim ocultos en las sombras del
instinto, el camino de la sublimación, el camino de la estética, el camino de la
ternura.
¿Qué es sublimación? Es admiración, devoción, contemplación. Estas son las tres
palabras sagradas de la sublimación de la energía creadora. Tenemos que empezar
admirando, después surge la devoción, luego viene la contemplación. Cuando
nosotros vemos un paisaje y empezamos admirándolo, al fin surge la devoción y
después viene la contemplación. Cuando estamos en la contemplación, estamos en
plena sublimación de la energía de Yesod. El camino de la sublimación estética, es
el camino de la elevación, de la belleza, del encantamiento, de la armonía. En la
cultura occidental, lo más importante para nosotros, por ahora, es el desarrollo de
la SENSIBILIDAD, de la ternura, del alma. Somos un Ego, poseemos un cuerpo,
pero nos hace falta el mediador, la ternura, el alma. La estética es el único medio
para iluminar el alma del hombre.
Si algo hemos de hacer en el camino de la evolución en el aspecto práctico, toda
nuestra atención en el curso de nuestra vida, debe estar pendiente de la sublimación
mística de la esfera de Yesod.
El esoterismo consiste en que cada quien, en su propio templo, trabaje
conscientivamente el misterio de la vida y de la sublimación. La verdadera vida
espiritual es una calidad de vida, es vivir ahora la vida de las alturas, tener contacto
con la vida celestial, pura, armoniosa, perfecta.
La energía yesodica, es una energía divina, que el logos ha emanado para la
felicidad de la humanidad. Es una energía que tenemos que emplear con sabiduría;
es una savia bruta que se transforma en las células y que el espíritu distribuye por
todo el organismo bajo la forma de vitalidad en el plano físico, amor y alegría en el
corazón y luz e inteligencia en el cerebro.
Cuando más se utiliza con sabiduría la energía de Yesod, tanto más se acerca el
ser humano al reino de Dios y comprende el sentido y la belleza de la vida. Debemos
sublimar la energía de Yesod, dirigirla hacia lo alto, hacia la cabeza para alimentar
el cerebro y volverle capaz de las más extraordinarias creaciones. La energía de
Yesod es una energía divina, que viene de lo más alto, de lo más sutil, de lo más
sagrado; por lo tanto, hay que considerarla con respecto, preservarla y hacerla subir
al cielo. Es la quintaesencia para ser utilizada en la regeneración del hombre.
El maestro Raghozini, afirma que aquel que no haya sentido espiritualmente la
esfera de Yesod, no ha empezado a trabajar esotéricamente y que se podría decir
que toda “La Doctrina Secreta”, obra de 6 tomos, se reduce a un solo párrafo, que
la Sra. Blavatsky, era consciente de él y que subraya en forma vigorosa:
“MIENTRAS EL SER HUMANO NO HAYA EMPEZADO A SUBLIMAR SU ENERGÍA
PSICOGENESICA, NO HA EMPEZADO A EVOLUCIONAR
CONSCIENTEMENTE”. Este es el punto matemático, por lo tanto, de las
realizaciones íntimas. Evolución no es más que sublimación, sin sublimación no hay
evolución.
En la esfera de Yesod esta la medicina del cuerpo y del alma; del cuerpo porque
recibimos la energía cósmica y del alma porque si verificamos la sublimación de
este poder, obtendremos aquella sensibilidad que progresivamente nos llevará al
Cristo.
Por la sublimación de la esfera de Yesod, se regenera el sistema nervioso, se crean
nuevas neuronas, nuevas dendritas, el cerebro aumenta su volumen, la consciencia
tiene más asidero y el hombre puede captar mayor cantidad de conocimientos.
La energía serpentina de Yesod sublimada ilumina la consciencia, da poder a la
voluntad, da energía a la inteligencia, da fuerza a la acción, da esplendor a la vida.
La energía sublimada de Yesod, se convierte realmente en el canal que nos pone
en relación directa con los hermanos de la luz interior.
La sublimación de la energía de Yesod, nos aporta todos los beneficios, en cambio
su degradación nos trae todos los perjuicios.
¿Qué es lo que tenemos que hacer? Sublimar, la energía creadora de la vida, eso
es lo que hay que hacer, en pensamiento, sentimiento, palabra y obra. Esta es la
práctica esencial del esoterismo, la enseñan los Rosacruces y es una práctica para
toda la vida, para toda la eternidad.