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Pecado

¿Qué es pecado? LewisSperry Chafer escribe en Systematic Theology (Teología


Sistemática) que "es esencialmente una inquieta aversión por parte de la criatura de
permanecer en la esfera y limitación en las cuales el Creador omnisciente lo ha
colocado. En general, el pecado es falta de conformidad al carácter de Dios." (Systematic
Theology, ed. por John F. Walvoord (2 vols. Wheaton: Victor Books, 1988], 1.367.)
La única unidad de medida para medir el pecado es el carácter santo de Dios. El
pecado es pecaminoso porque es Su Palabra.

¿QUE TAN SERIO ES EL PECADO?

Una vez más, la única manera en que el hombre puede entender lo horrible que es
el pecado, es escuchando el propio dictamen de Dios. El pecado es tan terrible
que los ángeles que pecaron nunca escaparán del Lago de Fuego. El pecado es
tan terrible que una acción de Adán y Eva trajo degeneración, depravación y
sufrimiento insondable a toda la
humanidad. El pecado es tan terrible que el Hijo perfecto de Dios
sufrió al máximo sobre la cruz para redimir a la humanidad.

Todos los hombres tienen que lidiar con tres clases de pecado:
Pecado imputado. - es el pecado de Adán puesto en la cuenta de
cada uno de sus descendientes (Rom. 5:12). Por causa del pecado
imputado, todo miembro de la raza humana nace espiritualmente muerto y bajo
condenación (Jn. 3:17).

Pecado inherente. - es la naturaleza pecadora que todo ser humano hereda de


sus padres (Jn. 3:6; Gál 5:17). Nuestras áreas de debilidades naturales y puntos
fuertes naturales, así como nuestras características físicas, son combinaciones de
las tendencias de nuestros padres. Nuestra naturaleza de pecado es tan individual
como una huella digital: no hay dos idénticas.

Pecado personal. - es el resultado de las elecciones que hacemos y es la evidencia


externa de que toda persona tiene una naturaleza de pecado (Rom. 3:23). El
pecado personal es a lo que se refiere por lo general la Biblia cuando menciona la
palabra "pecados". Los pecados se agrupan dentro de tres categorías: mentales
(pensamientos), verbales (palabras) y manifiestos (acciones).
Pero Dios ha provisto una solución. En la cruz, Jesucristo se hizo pecado por
todos los hombres, para que todo aquel que en El cree pueda ser hecho justicia de Dios
en El (2 Cor. 5:21). Debido a que El cargó con toda condenación, todos los hombres
tienen la oportunidad de ser liberados del pecado y sus consecuencias. Pero esa libertad
depende de una elección.
Adán, quien era libre en el Edén, miró el árbol y, sabiendo cuáles serían las
consecuencias, eligió tomar de su fruto. El resultado fue la muerte. Nosotros, quienes
somos muertos en Adán, nos encontramos ante otro árbol. Podemos contemplar la cruz,
sabiendo cuál será la consecuencia, y tomar de su fruto. El resultado será vida y libertad.
En la cruz se encuentra la solución a ¡os tres tipos de pecado:
El pecado imputado es solucionado por el hecho de que somos puestos en Cristo en
el momento de ser salvos. Mientras que en Adán éramos culpables, ahora somos
considerados inocentes en Cristo. "Porque así como en Adán todos mueren, también en
Cristo todos serán vivificados" (1 Cor. 1:30; 15:21, 22; Rom. 4:22-24; Fil.
3:9).
El pecado inherente es solucionado por el hecho de que cuando creemos en
Jesucristo, nos es dada una nueva naturaleza, un nuevo espíritu que no puede pecar. "De
modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es" (2 Cor. 5:17).
El pecado personal es solucionado por el hecho de que Jesucristo pagó por todos
los pecados que han sido o serán cometidos (2 Cor. 5:21; 1 Ped. 2:24; Isa. 53:6).
Debido a que El pagó el castigo de todos ios pecados, cuando pecamos y quebrantamos
la comunión con Dios, podemos confesárselo y ser perdonados (1 Jn. 1:9; Ef. 5:18).

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