Está en la página 1de 2

Conquista militar

Tras la caída de México-Tenochtitlán (13 de agosto de 1521), los españoles reiniciaron su proceso
de exploración y conquista el cual se extendería con Cortes hacia la mar del sur y Oaxaca, así como
rumbo a las Hibueras. A fines de la primera mitad del siglo XVI, los españoles iniciaron la
explotación y conquista de tierra chichimeca. Durante el Siglo XVI, los españoles acabaron
extendiendo su control e influencia sobre gran parte de Mesoamérica (Michoacán, Oaxaca, Jalisco,
Golfo y parte de la zona Maya- Soconusco y Mérida-), lo único que amenazo la expansión española
fue la guerra que los chichimecas desarrollaron, que estuvo a punto de destruir el mundo español.
Proceso de evangelización
La evangelización fue el proceso que, conducido por la Iglesia española, permitió la conversión
masiva de los indígenas americanos al cristianismo. Sin embargo, no en todos los lugares los indios
respondieron de la misma manera, ni los estímulos materiales y espirituales fueron los mismos,
razón por la cual los ritmos y características de la evangelización debieron adaptarse a patrones
regionales. Todos los indicios apuntan a que la cristianización de los indígenas fue más rápida en
México y Perú y más lenta en algunas zonas periféricas. Marco Palacios y Frank Safford señalan
que los clérigos que llegaban a la costa atlántica de Colombia no permanecían en ella mucho
tiempo, pues las comunidades indígenas de la zona eran bastante pobres y no podían garantizar la
buena vida de los doctrineros. Los religiosos optaban por marcharse al Perú o a otras regiones
donde la población india era más numerosa.
Funciones de la real audiencia
Las reales audiencias eran quizás los únicos órganos de la época que tenían una función más
marcada: la administración de justicia.
Hacia el siglo XVIII, principalmente por evolución espontánea, más que por reformas legales, se
convirtieron esencialmente en tribunales de apelación.
 Conocían de los juicios civiles y criminales, excepto los de fuero eclesiástico, militar o
mercantil.
 Sus fallos podían apelarse ante el Consejo de Indias (siempre que se tratase de asuntos
por más de 6.000 pesos de oro).
 Conocían del recurso de fuerza, es decir, la reclamación de los agraviados por los jueces
eclesiásticos, que procedía en caso de incompetencia de estos para conocer de las causas,
inobservancia de las normas que regían los juicios eclesiásticos y en las negativas de
apelación que eran procedentes.
 Conocían de las contiendas de competencia entre jueces laicos y eclesiásticos.
 Conocían de algunos juicios eclesiásticos y los juicios de encomiendas.
 Los agraviados por las resoluciones del virrey o del gobernador podían "apelar" ante ellas.
 Podían dictar autos acordados, para una adecuada administración de justicia, y podían
suplir con ellos los vacíos normativos en cuanto a los procedimientos o para interpretar las
normas procedimentales vigentes.
Como surgió el virreinato en la nueva España
Consumada la caída del imperio azteca a manos de Hernán Cortés y enfrentados los españoles a la
inmensidad de sus nuevos dominios, en 1535 fue establecido el virreinato de Nueva España. Su
territorio abarcó una gran extensión cuyo centro natural sería el valle de México. Sobre los
cimientos de la monumental Tenochtitlan se erigió la ciudad de México, sede de la corte virreinal
durante todo el período colonial. El primer virrey fue don Antonio de Mendoza, conde de Tendilla.
Los límites del virreinato comprendieron, por el sur, toda la América Central (Guatemala, El
Salvador, Nicaragua, Honduras y Costa Rica), salvo la gobernación de Castilla de Oro con la
estratégica ciudad de Panamá. Por el este, incluyó al golfo de México y al mar de las Antillas. Sin
embargo, el territorio isleño compuesto por las pequeñas y grandes Antillas (Cuba, Santo Domingo
y Puerto Rico entre otras), no formó parte de Nueva España, constituyendo gobernaciones
independientes.
Al norte, la frontera del virreinato fue avanzando gradualmente y a medida que las huestes
españolas doblegaban la resistencia que oponían los temidos pueblos chichimecas. La jurisdicción
de Nueva España incluyó, finalmente, gran parte de la zona occidental de los actuales estados de
California, Texas, Nuevo México, Arizona, Utah, Nevada y parte de Colorado, pertenecientes a
Estados Unidos desde 1848. Hacia el oeste Nueva España limitaba con el Océano Pacífico hasta
que se le agregó la administración de las Islas Filipinas, conquistadas en 1564 por la expedición de
López de Legazpi.
Mapa de los virreinatos de la monarquía hispánica en México y Europa