Está en la página 1de 3

Segundo examen parcial: Temas selectos de metafísica.

Ángel de Jesús Domínguez Gómez.

Lee atentamente las siguientes preguntas y contesta correctamente, desarrollando tus


respuestas. Cada pregunta vale dos puntos.

1. Como recordarás, el programa crítico de Kant responde a una serie de preguntas:


¿qué puedo conocer? ¿qué debo hacer? Y ¿qué puedo esperar? ¿Cómo responde
Kant a cada una de estas preguntas? Para organizar tu respuesta divídela en 3 y
concéntrate en la manera en la que Kant se refiere 1) a los objetos de conocimiento
en la Crítica de la Razón Pura, 2) al elemento trascendental en función del cual se
debe organizar nuestra acción moral, y 3) al fin de la historia y la naturaleza.
Desarrolla tus puntos de manera precisa, intentando integrar en ellos el máximo de
contenido de la filosofía kantiana y de las discusiones durante el curso.
2. ¿Cómo resuelve Kant el problema de la convivencia permanente de la necesidad y la
libertad en los seres humanos?
3. ¿Percibes alguna relación entre el imperativo categórico y la sociedad cosmopolita? Si
sí, desarrolla explica tu respuesta. Si crees que no, desarróllala también.
4. ¿Qué debemos entender por “progreso” en Kant? En otras palabras, ¿cuáles son los
elementos constitutivos de la temporalidad teleológica kantiana?
5. ¿Qué significa para Kant la expresión “sapere aude” y qué relación tiene esta consigna
con la ética kantiana?
6. Pregunta extra: ¿Qué son los juicios determinantes y los juicios reflexionantes y cuál
es la diferencia entre ambos?
Ángel de Jesús Domínguez Gómez.

2.- Somos necesidad en tanto que pertenecemos a una cadena causal, es decir, somos causa
de nuestros padres, ellos son causa de nuestros abuelos, etc., así hasta llegar a un infinito
causal. Si nosotros somos parte de una cadena causal, pareciera imposible pensar la libertad
en nosotros y sería lo más lógico adoptar un determinismo. Pero para Kant, todo aquello
que posea razón es un ser libre, si ese ser tiene la capacidad de usar su razón y no depender
de un factor ajeno a él, tiene la capacidad de generar una actividad espontánea que lo hace
separarse de esa cadena causal. La libertad en el hombre es la independencia de las causas
en el mundo sensible, en otras palabras: No somos libres en tanto que estamos inmersos en
una cadena causal, pero Sí somos libres en tanto que podemos crear nuestras propias
cadenas causales.

3.- Sí. Para Kant, las características del imperativo categórico <<deber ser>> son internas,
parten del propio sujeto. Nos hacen seres morales al actuar conforme a una voluntad
racional, misma que no se debe encontrar impuesta por algo ajeno a mí. Y ese actuar debe
ser regido por la libertad. Ahora, trasladándolo hacia el texto de una sociedad cosmopolita,
me parece que el <<deber ser>> actúa dentro de la <<insosiable socibabilidad>> porque, si
bien, cada sujeto puede sentirse en ‘incomodidad’ de compartir o dialogar con el otro a
menudo, se siente obligado a hacerlo debido a que debe mantener siempre en cuenta una
máxima del <<deber ser>>; ‘no hagas a otros lo que quieras que te hagan a ti’. Siendo de
esta forma, el Estado cosmopolita se mantiene a partir de una ley moral que es universal
para todos y que, aún si el sujeto quiera o no, debe de seguirla para asegurar su calidad de
vida.

4.- La temporalidad teleológica en Kant es el futuro. El presente es siempre imperfecto,


pues la finalidad de la meta de la humanidad es la libertad, así como una sociedad moral,
por ello, el presente es ‘sucio’, pues aún no lo demuestra. A esto concluimos que esta
temporalidad es progresiva, en el sentido de mejora, pero progresiva en su forma
generacional, no individual pues, el humano, siendo un ser finito, no logra el desarrollo de
su especie en su totalidad, por lo que, a base de la acumulación que cada generación va
dejando a las venideras es como se va construyendo su fin.

5.- <<Sapere aude>>: Ten el valor de servirte de tu propia razón.


Como bien se indica, y teniendo en cuenta lo que hemos respondido con anterioridad sobre
el imperativo moral, hay una relación entre el <<deber ser>> y <<sapere aude>> que cae en
la responsabilidad. El sujeto debe volverse responsable en sus actos que se encuentran en
relación con otros sujetos, así como debe ser responsable de las maquinaciones de su propia
razón, no depender de alguien para diga qué debe hacer. Tiene que hacerse un libre uso de
la razón pública y privada y, si se hace libre, tiene la capacidad de iniciar una cadena causal
sin que ella misma dañe la libertad del otro.

6.- Los juicios determinantes son juicios constitutivos de la experiencia donde a partir de
las categorías del entendimiento se determinan a los objetos para volverlos objetos de
nuestro conocimiento. Los juicios reflexionantes son aquellas cosas que no se encuentran
en las cosas, sino lo que está en una idea. Su diferencia radica en las dos críticas que realiza
Kant en su primer crítica donde nos habla de una metodología que comienza de las partes
hasta llegar al todo. Esta metodología propia se acuña hacia los juicios determinantes, pues
éstos se encargan de conocer a las cosas en su singularidad, de esa forma, colocar juicios
sobre ellas. Es una suma de partes. En su tercera crítica su metodología cambia a la inversa,
ahora comienza del todo hacia las partes. La totalidad se encuentra en función de la razón,
no de la singularidad de las cosas. Se asume la existencia y conocimiento de las partes
dentro del todo, aquí tienen cabida los juicios reflexionantes, que se componen en una
conjunción de la Imaginación y la Razón.