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El Sector Primario en la Republica Dominicana

SECTOR PRIMARIO

El reparto del P.I.B. dominicano por componentes de la oferta en 2016 muestra


que al sector primario (descontando la minería) le corresponde una aportación
del 6,1%. El output agrícola (en torno a 4,2%) se destina esencialmente al
mercado interno. Su importancia es mayor aún desde el ángulo de la provisión
de empleos, toda vez que agricultura y ganadería proporcionan el 13% del
empleo en la economía y la población rural vinculada al sector supone el 22%
de la total del país.

La tierra cultivable compone el 47% de la superficie total siendo un 10,3% la


dedicada a cultivos 5 permanente. El manto vegetal es escaso y la tierra no es
muy feraz, precisando fertilizantes y sistemas de riego para alcanzar una
productividad razonable en hortalizas y frutas. Los cultivos, incluso en las
mejores tierras, siguen apuntando a producciones tradicionales y los cereales
tienen dedicadas 192.000 Ha de superficie. Salvo en la zona central
(Constanza, El Cibao), la explotación campesina adolece de insuficiente capital
y equipamiento. La incidencia del resultado anual de las cosechas tradicionales
es alta para el coste de la vida de las clases menos favorecidas, produciéndose
fuertes variaciones estacionales de precios coincidiendo con la recogida de los
productos de consumo popular.

El azúcar, que las estadísticas dominicanas incluyen entre las manufacturas,


fue el principal producto de exportación hasta el último tercio del siglo XX y
sigue generando 150 M$ además de proveer la zafra numerosos puestos de
trabajo. La producción azucarera durante la temporada 2015 ha sido de
495.000 Tm. Otros productos exportados son plátano (39.6 Millones de
quintales), cacao (1.5 Mq), ajíes (1 Mq. producidos), café (0,35 Mq) y tabaco
0,2 Mq), cuya exportación conjunta excede 200 M$. Los dos primeros, en
particular, han experimentado un formidable salto en sus envíos hacia Europa a
raíz de la entrada en vigor del Acuerdo EPA con la U.E. La producción cafetera,
en cambio, ha ido decayendo a la mitad del volumen cosechado cinco años
atrás.

Desde la pasada década se viene desarrollando una producción de calidad de


hortalizas y verduras en invernaderos, así como de ciertas frutas entre las que
destacan la piña y el banano orgánico. Su destino principal es la exportación y
el suministro a las cadenas hoteleras, aparte del consumidor nacional con
poder adquisitivo alto y medio. Buena parte de los invernaderos instalados son
españoles. El tomate, que en buena parte; se procesa, suma 5M al año y la
auyama 0,9 Mq. Entre las frutas, que alcanzan 2,7 Mq/año, destacan el
aguacate y la naranja dulce. Por su parte, la producción de tubérculos arroja un
peso agregado de 7,2 Mq., la de cebollas 1.1 Mq y son también señaladas las
de habichuelas y maíz, como elementos populares de la dieta dominicana.

En cuanto a ganadería y sector avícola, la carne de pollo destaca como


principal fuente de proteina del dominicano de baja renta. Su cría tiene lugar en
instalaciones relativamente modernas y cuenta con una distribución adecuada
para su output de 174 Mq. La carne de vacuno (2 Mq) que -como la de pollo- es
muy dependiente de la importación de maíz, está protegida por medidas
administrativas. La producción anual de huevos se cifra en 1.680 millones de
unidades. La de leche en 670 millones de litros.

La pesca y la silvicultura son marginales a efectos del PIB, no llegando al 1%


por no existir ramo profesional de pesca de altura, puertos pesqueros, flota,
lonjas o industria procesadora significativas. Las capturas anuales, según el
Consejo de Pesca, suman 19.000 quintales en pescado (principalmente
lutjánidos) y 10.600 en crustáceos y moluscos (principalmente langosta
caribeña).

En la otra vertiente del sector primario, la minería aporta el 1,6% del PIB pero,
en ocasiones se erige en el principal motor de crecimiento, como sucedió en
2014 y en 2016. Viene dominada por el ferro-níquel que controla la firma
canadiense Falconbridge, la cual ha suspendido la extracción a veces ante la
caída de precios (la última reanudación ha sido en marzo 2016); y por el oro,
en manos de Barrick Gold, también canadiense, que adquirió la mina de "La
Rosario Dominicana" iniciando su operación comercial en 2013 tras verse
forzada por Estado a enmendar su contrato, y ha producido 4M de onzas de
oro y 12 M de plata en cuatro años-. La inversión extranjera así movilizada
excede 4.500 M$ y, con la subida del precio del metal, el subsector se ha
convertido en pilar relevante de ingresos fiscales (50% del total) y de la balanza
comercial.

Existen por otra parte explotaciones de alúmina/bauxita, algunas de las cuales


se están cerrando al planearse futuros desarrollos turísticos en sus zonas. Y,
de otro lado, extracciones y cantería de mármol, gravas y arenas, que han
tenido amplio despliegue reciente con la boyante de actividad constructiva.

Maylon Pereyra Santos #27