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Heller – “La estructura de la vida cotidiana”

La vida cotidiana es la vida del hombre entero, o sea: el hombre participa en la vida
cotidiana con todos los aspectos de su individualidad, de su personalidad. En ella se
pone en obra todos sus sentidos, sus capacidades intelectuales, sus habilidades
manipulativas, sus sentimientos, pasiones, ideas, ideologías. Es una esfera en la que
pueden ser comprendidas las interrelaciones del mundo económico-social y la vida de
cada persona.
La vida cotidiana es en gran medida heterogénea (actividades rutinarias diversas, que
están naturalizadas, ante todo desde el contenido y la importancia de nuestros tipos de
actividad) y jerárquica (la forma concreta de la jerarquía no es eterna e inmutable, sino
que se modifica de modo específico según las diferentes estructuras económico-
sociales). El ser humano es un ser específico y particular:

• Lo específico es lo que se comparte como especie, lo que nos diferencia a los seres
humanos de otras especies, como las relaciones sociales, el lenguaje, etc. Estas
facultades del ser específico es resultado del proceso de socialización (es decir que no
es algo dado por la naturaleza).
• Lo particular está referido a las necesidades y deseos de la propia persona, el YO.
Somos concientes de nuestro ser particular cuando somos concientes de nuestras
necesidades. Lo particular es la dimensión que hace a cada hombre único e
irrepetible.

* Heller se refiere a una muda coexistencia entre el ser particular y específico porque
estas dos características conviven prácticamente en silencio. En la mayoría de las
sociedades lo específico no lo notamos, lo único que notamos es lo particular, aunque
convivan entre sí. Es como que lo específico en las sociedades modernas se
encuentra “mudo”, no lo notamos.

*La moral es la intimación dirigida por la integración específica dada al individuo


(impone normas para que el individuo se desenvuelva "correctamente" en la sociedad)
e inhibe y a la vez transforma las aspiraciones de la particularidad, que no solo se
refiere a la vida del individuo sino a toda la humanidad, y que a pesar de su
característica transformadora nunca podrá superar su función inhibidora que se
impone sobre la estructura de la vida cotidiana.
*Las funciones de la moral son dos:
-Función inhibidora: incorporación de normas y valores aprehendidas durante el
proceso de socialización (con la aprehensión de la cotidianidad).
-Función transformadora: está vinculada al actuar teniendo en cuenta y sabiendo que
hay algo más allá de la esfera particular.

Elementos de la vida cotidiana:

Espontaneidad: es la característica dominante de la vida cotidiana, si nos pusiéramos


a reflexionar sobre formas y contenidos de las actividades cotidianas no podríamos
llevarlas acabo, imposibilitando así la producción y reproducción de la vida humana.
Probabilidad: el hombre actúa en base a esta en el plano de la posibilidad y las
consecuencias, porque nunca es posible calcular con seguridad científica la
consecuencia de una acción.
Economicismo: es una acción realizada en base a la probabilidad, muestra el
economicismo de la vida cotidiana, no lleva a cabo acciones que probablemente no
tengan los resultados esperados.
Pragmatismo: el pensamiento cotidiano se orienta a la realización de las actividades
cotidianas, por ello afirmamos la unidad inmediata del pensamiento y la acción en la
vida cotidiana. Esta unidad implica la existencia de una diferenciación entre acierto y
verdad en la cotidianidad, lo acertado es inmediatamente verdadero, por eso la vida
cotidiana es totalmente pragmática.
Ultra generalización: son todos los juicios provisionales, es la generalización excesiva.
Juicio Provisional: son juicios que la práctica confirma o no refuta. En base a ellos
podemos obrar y orientarnos.
Prejuicio: son los juicios arraigados en la particularidad y basados en la fe.
Precedentes: son indicadores útiles para definir nuestras actitudes. Si sabemos cual
fue la actuación de otro en tal situación, nos manejaremos teniendo en cuenta tal
actitud. Es positivo mientras no imposibilite ver lo nuevo.
Imitación: en la vida se actúa imitando a otros, el trabajo sería imposible, sin mimesis.
Entonación: Un hombre al incorporarse a un medio determinado, produce en torno
suyo una atmósfera tonal específica que lo rodea en forma permanente. La persona
que no posee dicha entonación carece de individualidad y el que no es capaz de
percibirla es insensible.
Extrañación: Sin las características anteriores, las formas necesarias de la estructura y
el pensamiento de la vida cotidiana se cristalizan en absolutos, sin dejar al individuo un
margen de movimiento y posibilidades de desarrollo, nos encontramos con la
extrañación de la vida cotidiana. El modelo de desarrollo económico capitalista ha
exacerbado hasta el extremo.
La vida cotidiana no es extrañada por necesidad, si no en determinadas circunstancias
sociales. La vida cotidiana tiene siempre una jerarquía espontánea determinada por la
época, sociedad y lugar donde esta el individuo. Ésta jerarquía otorga a la
individualidad un margen de movimiento diferente en cada caso.
Podemos también regimiento de vida a la construcción de esa jerarquía de la
cotidianidad afirmada por la individualidad conciente.
El regimiento de vida supone para cada cual una vida propia, aún manteniendo la
estructura de la cotidianidad.

Heller habla de las representaciones cotidianas del mundo social.

COTIDIANO

La vida cotidiana es:

 Es la vida de todo hombre.

· La vive cada cual cualquiera sea el lugar que le asigne la división del trabajo
intelectual y físico.

· El hombre participa en la vida cotidiana en todos los aspectos de su


individualidad y de su personalidad.

· El hombre de la cotidianidad es activo y goza, obra y recibe, es afectivo y


racional.
 La vida cotidiana es en gran medida heterogénea y jerárquica.
 El hombre nace ya inserto en su cotidianidad.

· la vida cotidiana es el conjunto de actividades en que los hombres satisfacen


sus necesidades.

Una sociedad para subsistir tiene que producir bienes, comida, ropa,
casas, etc. y al mismo tiempo tiene que distribuir a través del mercado, a
través del dinero. En otras sociedades el dinero no existía, la distribución
se hacía de otro modo, pero una sociedad siempre distribuye lo que
produce.

Dice Heller, la vida cotidiana no es sólo heterogénea, también es


Jerárquica. Es poner cierta prioridad en las actividades a realizar. No la
jerarquía entre personas, sino la escala de importancia que tienen las
actividades de la vida cotidiana. La jerarquía, entonces, es lo que da
"organicidad" a la vida cotidiana: organiza ese conjunto heterogéneo de
actividades.

Maduración:

Adquisición de habilidades imprescindibles para vivir la cotidianeidad.


Asimilación de la manipulación de las cosas y de las relaciones sociales. El
hombre es capaz de vivir por sí mismo la vida cotidiana.

Estas manipulaciones las hacemos para cubrir las necesidades del YO. Así se
reproduce la especie: todo lo que necesita para satisfacerse, no solo lo básico.
Cada vez que hago algo para reproducirme a mi mismo, estoy reproduciendo a
la sociedad; no lo hago de una forma conciente sino de una forma automática.
Ej.: al comer de una determinada manera, lo hago así porque participo de una
determinada sociedad. Son actividades comunes a la sociedad, por eso
reproducimos un modelo.

Las necesidades humanas se hacen siempre concientes en el individuo


como necesidades del YO:

 El “Yo” tiene hambre.


 El “Yo” siente dolores de cabeza.
 En el “Yo” nacen los afectos y las pasiones.

Todo conocimiento del mundo y toda pregunta referente al mundo que se


motiven directamente por ese “Yo” único, por sus necesidades y sus pasiones,
es una cuestión de la particularidad.”¿Por qué vivo?”,” ¿Qué me destina el
todo? Son preguntas de ese tipo.La teleología de la particularidad se orienta
siempre a la particularidad misma, o sea al individuo.

El individuo es un ser singular que se encuentra en relación con su propia


particularidad y con su propia especificidad; y en el se hacen concientes ambos
elementos.
Una de las funciones de la moral, es la inhibición, el veto.La otra es
la transformación. Esto no se refiere solo a la vida del individuo sino también
al de la humanidad.

La vida cotidiana esta cargada de alternativas, de elecciones.Esas elecciones


pueden ser del todo indiferentes desde el punto de vista moral (por Ej.: La
elección de tomar un tren o un colectivo lleno o esperar el siguiente).

En ninguna esfera de la vida humana es posible trazar una línea divisoria entre
el comportamiento cotidiano y no cotidiano.

Extrañación:

La extrañación se produce en la medida en que la conciencia del ser particular


(es decir, lo que aparece como conciencia del "yo") oculta la conciencia del ser
específico (lo que aparece como conciencia del "nosotros"). Por lo tanto, si las
características de la vida cotidiana tienen una tendencia a la extrañación, debe
ser porque agudizan ese ocultamiento.

Las características de la vida cotidiana me llevan a que no tenga más


conciencia que de mí mismo, como ser único e irrepetible. Si esta tendencia al
ocultamiento del ser específico llega a volverse tan sólida que ya no permite en
absoluto esa conciencia, se produce el fenómeno de la extrañación. Cuando
no soy conciente de que estoy formado socialmente, de que mis propias
necesidades son necesidades sociales, ocurre que la sociedad se me aparece
como algo extraño a mí mismo, como algo ajeno, como algo independiente de
mi propio ser, como algo que tiene vida propia y se me impone desde fuera.

NO COTIDIANO

Homogeneidad: Interviene la moral (interviene para actuar a favor de mis ser).


Se opone a la vida cotidiana, que es heterogénea.

El proceso de homogeneización tiene tres etapas:

1) Suspensión de las actividades varias de la vida cotidiana a fin de la


heterogeneidad.

2) El sujeto pone toda su personalidad, sus capacidades, facultades y


sentimientos en la resolución y desarrollo de esa actividad a fin del hombre
entero.

3) La conciencia del ser particular se diluye en la del ser específico, la


conciencia del nosotros predomina como guía de la actividad que hace a fin de
la extrañación.

Si el proceso de homogeneización se completa, ahí aparece lo que Heller llama


INDIVIDUO. Es al revés de lo que uno piensa en general uno piensa individuo
como aislado, separado, etc. Heller dice INDIVIDUO para referirse al sujeto
INDIVISO, es decir, el sujeto en el cual ser particular y específico están unidos
concientemente, y no separados.

Todo hombre es SINGULAR (es decir, específico y particular), pero no todo


hombre es individuo (porque no todo hombre es conciente de su particularidad
y su especificidad). En la medida en que soy conciente de mi especificidad, la
sociedad ya no se me aparece como extraña, como ajena a mí, como
inmodificable, sino como lo que es. Por lo tanto, se abre la posibilidad de lo que
Heller llama REGIMIENTO DE LA VIDA. Usa "regimiento" en el sentido de
regir, de regular. Se abre la posibilidad de que yo regule mi propia vida social.
Se abre la posibilidad de que yo disponga, ahora concientemente, libremente,
una JERARQUÍA para mi vida cotidiana. Pero ahora ya no “espontánea",
impuesta irreflexivamente por la estructura socioeconómica, sino conciente.

Heller analiza cómo las condiciones cotidianas tienden a producir un


completo alejamiento de los problemas sociales. Ella se pone a pensar
cómo puede ser que sucedan ciertas cosas en la sociedad, que se
permitan atrocidades y que la gente no reaccione ante barbaridades. Eso
nos invita a pensar, en que estamos como dormidos, anestesiados, sin
tener conciencia de nosotros dentro de la sociedad, "extrañados", y eso
es culpa de lo cotidiano.