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RESEÑA

SOBRE EL PROBLEMA DE LA EDUCACIÓN EN KANT


Una lectura del Tratado de Pedagogía

La presente reseña sobre la obra pedagógica de Kant se apoya en dos traducciones


al español: Kant, I. “Sobre pedagogía”. En: Luzuriaga, L. Kant, Pestalozzi y Goethe.
Sobre educación. Madrid: Daniel Jorro, Editor, 1911. Y la que se citará en este artícu-
lo, Kant, I. Tratado de Pedagogía. Traducción de Carlos Eduardo Maldonado. Bogotá:
Ediciones Rosaristas, 1985.

INTRODUCCIÓN comprende asumirla como proyec- versal de la Razón. ¿En qué con-
to de la especie humana(II). siste esta época histórica y modo
Por su condición de profesor de filo- de ser llamado ilustración o siglo de
sofía Kant debía en la universidad, I las luces?
desempeñar cátedras de pedagogía, La época ilustrada de Kant
así como otros recordados filósofos La Ilustración pone la Razón en el
(Hegel, Schleiermacher y Fichte Filosofía y educación, relación que centro de las relaciones humanas
entre otros). Tal tarea lo llevó a ocu- a través de la historia ha jugado un y por supuesto como el puente para
parse en sus escritos de la teoría papel decisivo para la existencia de dar explicación de lo humano y de
de la educación. Reflexiones que la sociedad humana. Relación que sus limites en términos también
fueron recogidas de sus exposicio- no ha sufrido complicaciones des- racionales. A la razón se le consi-
nes por un discípulo suyo y luego de la época griega (con Platón y deró en el siglo XVIII, la fuerza ho-
publicadas, antes de su muer- Aristóteles) pasando por la ilustra- mogénea y unitariamente informa-
te(1803), con el título original: Uber ción europea (Roussean, Kant, dora1, que en su despliegue ofrece
Pedagogik1. Hegel) hasta las reflexiones de pen- progreso y felicidad humana indefi-
sadores contemporáneos como nida. Fuerza que se presenta como
Se presenta esta obra, en primer Gadamer, Adorno, Morin y Dewey razón crítica, liberadora e interesa-
lugar, contextualizando el siglo XVIII, entre otros. da y como razón autónoma2. Razón
también llamado el siglo de las Lu- Crítica ante todo dogmatismo sa-
ces, de la Razón o época de la filo- Las reflexiones educativas de Kant grado o legislativo que se quiera
sofía, en el cual se inspira y se de- escritas en su bello Tratado de autoproclamar como fundamento y
riva su teoría educativa, y quizá uno Pedagogía se inscriben en la épo- razón última de explicación. Razón
de los momentos históricos en que ca ilustrada, de la cual es uno de Liberadora e Interesada en desa-
es vivido más apasionadamente el los arquitectos principales y expo- rrollar el conocimiento de la teoría
problema educativo(I), y en segun- nente máximo. La Ilustración como
do lugar, acercándonos al Tratado proyecto humanizador y liberador de 1
Cassirer, Ernst. Filosofía de la Ilustra-
de Pedagogía en donde se mani- la especie humana, es a su vez una ción. Bogotá: FCE, 1994, pág. 20.
fiestan sus reflexiones sobre la edu- tarea educativa consistente en de- 2
Cortina, A. Ética Mínima, Madrid: Tecnos,
cación, en que consiste y lo que sarrollar en el hombre la fuerza uni- 1994, pág. 208ss.

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ilustrada que es decididamente crí- cación no puede prescindir del con- Una vez realizada la tarea de la ilus-
tico y liberador mediante la reflexión, cepto de naturaleza dado que este tración de liberar a la humanidad de
para lograr su etapa más alta que constituye algo así como su anta- prejuicios y dogmatismos, los indi-
es el progreso en la autonomía de gonista necesario6”. La educación viduos podrían convertirse en suje-
los individuos3 (Razón Autónoma), no puede perderla de vista como su tos autónomos de su propio desa-
con la sustitución de toda autoridad punto de referencia. Y Kant escri- rrollo por medio de la fuerza llamada
(religiosa y legislativa) y tradición bió sobre esta línea de la naturale- Razón. Facultad a la que Kant asig-
como guías de la conducta huma- za7 sus reflexiones pedagógicas, na un poder práctico. En consecuen-
na. Ya Kant en su respuesta a la influenciado por sus contemporá- cia, la tarea práctica de la Ilustración
pregunta ¿Qué es la Ilustración? neos Rousseau y Pestalozzi. Aun- desde Kant, es una tarea educati-
expresó que la razón es autónoma, que Kant tiene un poco más allá al va: formar a toda persona sobre la
tiene sus propias leyes: precisar que en la educación del fuerza universal de la razón para la
hombre se debe hacer violencia a la construcción de una sociedad que
“La Ilustración es la liberación del animalidad, estableciendo rupturas satisfaga sus aspiraciones y nece-
hombre de su culpable incapa- con la mera naturaleza8. El hombre sidades.
cidad. La incapacidad significa es la única criatura que requiere
la imposibilidad de servirse de su educación –afirma Kant– por ello la En este contexto de la época ilus-
inteligencia sin la guía de otro. disciplina y la instrucción juntamen- trada tenemos una ligera idea de su
Esta incapacidad es culpable te con la cultura convierte el estado tarea educativa. Tarea que ayudó
porque su causa no reside en la de animalidad en el de humanidad. decididamente a desarrollar y defi-
falta de inteligencia sino de de- Y añade: “la especie humana debe nir las diferentes ideas pedagógicas
cisión y valor para servirse por sí extraer poco a poco, por sí misma, del siglo XVIII, las cuales se pue-
mismo de ella sin la tutela de y con su propio esfuerzo, todas las den reducir a las siguientes:
otro. ¡Sapere aude! !Ten el valor cualidades naturales de la humani-
de servirte de tu propia razón! He dad”9. a) Creencia en el poder absoluto de
aquí el lema de la Ilustración”4. la razón y en la educación como
encargada de conducirla.
La fuerza de la razón también abre b) El reconocimiento de la naturale-
6
la entrada al conocimiento de la Reboulo, O. “La Philosophie de l´ educa- za y de las leyes naturales en el
ción”. París: 1976, pág. 43. En: Hegel, F.
naturaleza como espacio abierto y Escritos pedagógicos. Traducción de universo y la sociedad, abriendo
múltiple de interpretaciones, como Ginzo Arsenio, México: FCE, 1998, pág. 33. paso al naturalismo pedagógico.
7
horizonte del saber, del abarcar la Aquí Kant escribe bajo el espíritu ilustra- c) Secularización de la educación,
realidad. Con ello se diluye la forma do, del cual es su mayor exponente, pues disminuyendo el poder eclesiás-
la educación era un problema que se asu-
estática del imaginario antiguo y me- mía recurriendo al modelo de la naturaleza. tico y fortaleciendo el poder del
dieval del mundo, cesa la idea de Pestalozzi en “Las Veladas de un Ermita- Estado.
un cosmos susceptible del ser abar- ño” ya lo confirmaba: “Orientación de la d) La aspiración a la libertad, sus-
cado en su conjunto. El conocer la vida, destino del hombre, eres el libro de la tituyendo toda autoridad religio-
Naturaleza. En ti está contenida la fuerza y
naturaleza para el hombre ilustrado el orden de esta sabia conductora; la edu- sa y legislativa, así como toda
se convierte en su posibilidad de cación escolar que no se construya con tradición social, surge entonces
conocerse, el medio dentro del cual este fundamento, va descaminada”. el individualismo como principio
Pestalozzi, J.E. “Las veladas de un ermita-
lleva a cabo su propio conocimien- educativo.
ño”. En: Luzuriaga, L. Sobre educación.
to5. Y es así, como se ha podido Kant, Pestalozzi y Goethe. Madrid: Daniel e) Un espíritu progresista, positivo
afirmar que “la reflexión sobre la edu- Jorro, Editor, 1911, pág. 117. y optimista en la vida desarrolla-
8
La filosofía de Kant esta presidida por do por medio de la educación del
una indubitable intención educativa ya que
3
Habermas, J. “Dogmatismo, razón y deci- la ilustración como una tarea educativa,
ser humano.
sión”. En: Teoría y praxis. Ensayos de Fi- posibilita al hombre distanciarse de la natu-
losofía Social, Madrid: Tecnos, 1994, pág. raleza y crear un mundo humano en el que Siempre se educa teniendo como
288. ya no gobiernan las leyes determinadas proyecto un estado mejor, hacer del
4
Kant, E. Filosofía de la historia. Bogotá: por la naturaleza sino la moralidad surgida
F.C.E, 1994, pág. 25. de la libertad. mundo un lugar mejor. Por eso Kant
5
Cassirer, E. Filosofía de la Ilustración. 9
Kant, I. Tratado de pedagogía, Bogotá: define la educación como una prác-
Bogotá: FCE, 1994, pág. 54. Ediciones Rosaristas, 1985, pág. 1. tica que perfecciona cada genera-

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ción, “un arte cuya aplicación debe gún individuo humano puede alcan- ca aunque no estemos en capaci-
ser perfeccionada por muchas gene- zar sólo su destino. Cada genera- dad de realizarlo todavía. Por ello,
raciones”10, es algo propio de la espe- ción, prevista de los conocimientos la educación debe lograr discipli-
cie humana educarse en lo racional. de las anteriores, puede dar una nar11 a los hombres para la domes-
educación que desarrolle cada vez ticación del salvajismo; cultivar a
II más las disposiciones naturales de los hombres por medio de la instruc-
los hombres de un modo equilibra- ción y la enseñanza para desarrollar
Ahora bien, quiero acercarme al Tra- do y conforme a sus fines, y, de este la aptitud o la habilidad para todos
tado de Pedagogía de Kant, en donde modo, conducir a toda la especie los fines posibles; hacer prudentes
se resumen sus reflexiones educati- humana a su destino. Por eso un a los hombres para vivir en sociedad
vas, sistemáticamente y que junto con principio pedagógico que debería y velar por la moralización12 de los
obras mayores como la Critica de considerarse siempre, es el de que hombres para la elección de fines
la Razón Práctica y la Fundamen- no se deba educar a partir del esta- buenos, aceptados y aprobados por
tación de la Metafísica de las do presente de la especie humana, todos y cada uno de los hombres13.
Costumbres, manifiesta la idea de sino a partir de un posible mejor es-
perfectibilidad de la naturaleza hu- tado del futuro; es decir, a partir de Ahora bien, para Kant la pedagogía
mana y el papel de la educación. la idea de la humanidad y de su o ciencia de la educación es a la
No es difícil reconocer, entonces, en destino. vez física y práctica. La primera
su Tratado de Pedagogía de alguna consiste propiamente en los cuida-
manera, el proyecto intelectual fun- Como la educación es un arte, su dos que necesita el hombre de ali-
damental de Kant: Sentar los fun- origen y su desarrollo, o es mecáni- mentación por parte de los padres
damentos filosóficos de los princi- co, o es razonado; pero como todo y de las criadas; y la segunda, la
pios universales de justificación ra- arte mecánico esta sometido a las educación práctica o moral es la
cional, que pusiera de manifiesto la circunstancias dadas, sin plan, con educación para la libertad y para
capacidad de verdad y objetividad errores y carencias, el arte de la edu- construcción de la personalidad
racionales de todos los seres hu- cación o pedagogía debe ser racio- moral. Desde esta comprensión de
manos. nal a fin de que la naturaleza huma- la educación como física y prácti-
na pueda desarrollarse y alcanzar ca, Kant comienza a desarrollar los
Sobre el concepto, papel e su destino, y a fin de que el arte de
importancia de la educación la educación se transforme en cien- 11
En Kant, la disciplina es la categoría que
en el hombre cia, pues de lo contrario, no consti- hace posible la humanidad, la condición a
tuiría un esfuerzo continuo sobre la priori para que el ser humano pueda llegar
Kant comienza afirmando que el idea correcta de la educación de la a serlo verdaderamente. A lo que añade:
“De aquí, pues, que el hombre se deba
hombre es la única criatura que ne- especie humana y su destino en tér- acostumbrar desde muy joven a someter-
cesita Educación, exclusivamente minos racionales, ni tampoco haría se a los preceptos de la razón. Cuando en
por ella es que el hombre llega a posible la comunicación entre ge- la juventud se le permite hacer su voluntad
ser hombre. Pero como el desarro- neraciones. y no se le contraría en nada, conserva un
cierto salvajismo el resto de la vida”. Ibídem,
llo de las disposiciones naturales en pág. 2.
los hombres no se da por sí mismo, En suma para Kant, en la educa- 12
No debe extrañar, que Kant señale en su
la educación se convierte en un arte ción se encuentra el gran secreto Tratado de Pedagogía de las cuatro dimen-
cuya aplicación debe ser perfeccio- de la perfección de la naturaleza siones que ha de promover la educación
quede pendiente la moralización: “Nosotros
nada por muchas generaciones. El humana. Para él, es cautivante pen- vivimos en una época de disciplina, de cul-
hombre debe extraer estas cualida- sar que la naturaleza humana pue- tura y de civilización, pero no todavía de
des naturales, por sí mismo, guia- de llegar a desarrollarse cada vez moralización. Y cabe preguntarnos, si
do por la razón y por la interacción más mediante la educación y que a seriamos más felices en un estado primiti-
vo sin toda la cultura actual”. Ibídem, pág.
con otros seres de su misma espe- ésta se le puede dar la forma por la 10. Al fin de cuentas, en su obra Idea de
cie. De aquí la importancia que una cual la humanidad puede ser medi- una historia universal en sentido cosmo-
generación eduque a otra, pues nin- da. A pesar que educar sea un pro- polita (1784), constata que a pesar de ser
culto en alto grado y civilizado hasta el ex-
blema con dificultades, el esbozo de
ceso, al hombre le falta mucho para ser
una teoría de la educación es un considerado moralizado.
10
Ibídem, pág. 5. noble ideal, y en nada nos perjudi- 13
Ibídem, págs. 1-11.

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conceptos de autonomía y libertad Educación física como formación función de la inteligencia; la imagi-
importantes en su proyecto filosófi- de las facultades propias del espíri- nación, solo en provecho del enten-
co como problema exclusivamente tu ha de lograrse por medio de: Pri- dimiento. La regla principal a seguir
educativos con preguntas como: mero, la cultura general de las aquí es la de no cultivar ninguna fa-
¿Cómo formar la libertad con res- facultades del espíritu, ésta se di- cultad individual por sí misma, sino
tricciones, cómo fundamentar la vide en: siempre en relación con todas las
moralidad en los niños? A lo que demás19.
añade: “es preciso acostumbrar al a) Física: donde todo el aprendi-
estudiante a que su libertad se su- zaje descansa en el ejercicio y Cultura Física20
jete a una restricción, y, al mismo la disciplina del cuerpo, el con-
tiempo, enseñarle a hacer un buen trol de los movimientos y el de- En la formación del niño ha de evi-
uso de ella, sin lo cual no sería más sarrollo de los sentidos. Esta tarse el uso de ayudas artificiales
que una máquina”14. ¿ Para qué te- formación física apunta sólo ha- para su normal crecimiento según
nemos la razón? Para darle un uso cia la naturaleza18. Es pasiva. La los indicadores del desarrollo natu-
práctico, así nos ha sido concedida primera y más importante regla, ral; por ello Kant sugiere eludir el
como una “facultad práctica”15, en es, aquí, en la medida de lo po- uso de pañales, el mantener los ni-
la cual se constituye la imagen sible, eludir toda clase de arte- ños muy abrigados, el mecer a los
moral del mundo. ¿Qué es la auto- factos. Se debe evitar que la dis- niños, el uso de andadores o cami-
nomía? “No elegir de otro modo sino ciplina se torne esclavista. Aquí nadores y los corsés (en el caso de
de éste: que las máximas de la se cultivan a los hombres. niños con defectos), bajo las si-
elección, en el querer mismo, sean b) Moral: Esta apunta solamente guientes razones:
al mismo tiempo incluidas como ley hacia la libertad. Se basa ya no
universal”16. Y define a la vez cómo en la disciplina, sino sobre máxi- – Hay que prevenir que el niño se
la formación para la independencia mas. Es activa. Se trata, pues, acostumbre a ciertas cosas o
y la autonomía racional ha de ini- aquí, de moralizar a los hombres. prácticas, y no permitir que sur-
ciarse desde los primeros cuidados ja en el ningún hábito. Cuantos
al hombre. Segundo, la cultura particular de más hábitos tengan un hombre,
las facultades del espíritu. Se trata tanto menos libre e independien-
La Educación Física del cultivo de las facultades meno- te es.
res (los sentidos, la imaginación, la – Todos estos mecanismos artifi-
Saber en que consiste la educación memoria, la observación, y el inge- ciales son tanto más funestos
desde el principio hasta el final, es nio) y superiores del entendimiento cuanto que atenta directamente
indispensable para todo aquel que (entendimiento, juicio y razón). contra el fin que se propone la
decida ser educador del ser huma- naturaleza en los seres organi-
no desde la niñez como ayo o go- Las facultades inferiores serán cul- zados y racionales, de acuerdo
bernante17, pues el desarrollo de la tivadas, sólo en función de las su- con el cual fin debe quedar la li-
educación física debe seguir el prin- periores, por ejemplo, el ingenio, en bertad suficiente para que el niño
cipio regulador de la naturaleza. aprenda a servirse de sus pro-
pias fuerzas.
18
Aunque esta cultura del alma o física
apunte solamente hacia la naturaleza Kant
se cuida de toda actitud finalista y en la
14
Ibídem, pág. 15. posibilidad de pensar la libertad y la
19
15
Kant, I. Fundamentación de la Metafísi- causalidad de la naturaleza desde un mis- Kant, I. Tratado de Pedagogía, pág. 31.
20
ca de las Costumbres. México: Porrúa, mo punto de vista. A lo que añade: “Debe- Esta parte de su obra es significativa por
pág, 23. mos hacer la distinción aquí entre naturale- la atención que le da al cuerpo del niño, en
16
Ibídem, pág. 52. za y libertad. Dar leyes a la libertad es to- forma de consejos de vestimenta y de las
17
Es razonable que en su condición de talmente diferente de formar la naturaleza. ayudas externas al cuerpo natural, lo cual
espíritu ilustrado, Kant recurra a la acción La naturaleza del cuerpo y la del alma están hace ver en Kant más que una orientación
de los gobernantes –y aquí la figura de de acuerdo en que en su formación se de tipo pedagógico una filosofía naturalis-
Federico el Grande toma una especial rele- busca detener la corrupción y en que el ta. Quienes desarrollaron pedagógica y
vancia– a fin de que, en su afán de gloria, arte agrega algo tanto a la una, como a la didácticamente este pensamiento pediá-
persigan el bien común y para que desa- otra”. En: Kant, I. Tratado de Pedagogía, trico, fueron Rousseau y Pestalozzi junto
rrollen campañas a favor de la ilustración. pág. 29. con su precursor John Locke.

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– Permitir al niño aprender espon- ambos tipos de cultura (la escolar y necesario, el cultivo de las facultades
táneamente, muchas cosas y la libre)22. superiores como el entendimiento
más sólidamente21. (conocimiento de lo universal), el jui-
En lo segundo, es conveniente la cio (aplicación de lo universal a lo
Esta es la primera y más importante ejercitación de los sentidos, en par- particular) y la razón (la facultad de
regla a cumplir en los cuidados físi- ticular el de la vista en la aprecia- comprender la unión de lo universal
cos o en la cultura física para no arrui- ción correcta a distancia, del tama- con lo particular). En esta última re-
nar en el ser humano las destrezas ño y la proporción de los objetos, y conocemos los principios, y en es-
naturales. el de encontrar la posición de luga- pecial, los principios que se relacio-
res a partir de los objetos dados, en nan con el deber. En suma, de lo
Ahora bien, como en toda cultura donde el sol es de gran ayuda. De que se trata aquí es de hacerlas
física se trata de cultivar a los hom- igual manera es necesario el cultivo extraer de ellos mismos los conoci-
bres es conveniente formar la vo- del oído con el fin de que pueda sa- mientos racionales y no tanto dar-
luntad en el niño para prevenirle de ber si algo se encuentra lejos o cer- les fundamentos de razón. Por ello,
malas costumbres y ejercitarle los ca, y en qué lado se halla. En cuan- se ha de proceder en su formación
sentidos, la imaginación, la memo- to al cultivo de la imaginación ha de a la manera socrática, es decir, se
ria, la capacidad de observación y tenerse en cuenta que los niños tie- reflexiona según causas y efectos
el ingenio. nen una imaginación extremada- y no solamente se especule. Sé de
mente rica y que no requiere en ab- uso de la razón en su facultad prác-
En lo primero, se le educa de modo soluto ser ampliada ni extendida tica propia de los niños que com-
tal que no obtenga nada con sus más, con la ayuda de cuentos. Ha prenden produciendo. De esto se
gritos para que llegue a ser libre, de cuidarse de dejarla inactiva por desprende la gran relevancia del tra-
amistoso y sincero. Para ello es in- completo. En cuanto la memoria se bajo práctico para Kant, por ello
dispensable que encuentre la resis- debe cultivar tempranamente y ejer- sugiere comenzar el aprendizaje de
tencia y firmeza en sus educado- citarse en cosas relacionadas con los niños con la geografía, en la ela-
res. No obstante, hay que evitar la la vida real, mediante la retención boración de los mapas y de figuras
disciplina hostigante, esclavizante, de los nombres encontrados en los de animales y plantas que le dan
para no quebrantar su voluntad. Que- relatos, la lectura y la escritura y vida a la geografía.
brantar la voluntad, produce un modo por medio del aprendizaje de los idio-
de pensar esclavizante, resistirla mas. Cultura Moral
naturalmente produce docilidad.
Desde temprana edad es de suma El ingenio ha de cultivarse al lado En esta parte kant comienza a de-
importancia que los niños aprendan de la facultad de juicio. De lo con- sarrollar pedagógicamente lo que
a ocuparse en algo, pues el hombre trario, produce puras tonterías. En tiene que ver con la formación mo-
requiere ocupación; incluso aquellas lo que atiende a la capacidad de ral en los niños. Ella tiene que fun-
ocupaciones que exigen algún es- observación, base de la memoria, darse en las máximas de acción y
fuerzo. Y ¿dónde mejor que en la ha de fortalecerse en nuestro pen- no en los estímulos e intereses para
escuela debe cultivarse la afición al samiento para que en casos de fle- actuar, de lo que se deduce el pro-
trabajo? La escuela es una cultura xibilidad no se deje guiar a donde pósito de la formación moral: cimen-
forzada. Es allí en donde se le ha quiera23. tar o fundar un carácter. Formación
de formar en el trabajo. La forma- que tiene que ver con tres rasgos
ción escolar debe ser para el niño Pero como las facultades inferiores principales: la obediencia, esta es
trabajo. Es cierto que se debe dar no tienen por sí solas ningún valor, doble; en primer lugar, es acatamien-
un tiempo para el juego, pero tam- v. gr: un hombre con mucha memo- to a la voluntad absoluta del direc-
bién para el trabajo. La escuela en ria e ingenio pero sin la facultad del tor, y luego, a la voluntad reconoci-
la formación de su espíritu ha de juicio, o un hombre con imaginación da como razonable y buena. La ve-
practicar en diferentes momentos pero sin entendimiento. Es por ello racidad es otro rasgo principal en
la fundación del carácter del niño.
Es de las más esenciales. Por ello
21
KANT, I. Tratado de Pedagogía, págs. 22 22
Ibídem, págs. 30-31 y 38. Kant insistía anteriormente en el de-
23
y 23. Ibídem, págs, 32-33 y 35. sarrollo paralelo entre las facultades

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inferiores y las superiores, pues, una para la vida pública en su condición más como la veneración y el respe-
imaginación tan viva como la de los de ciudadanos, le otorga un valor to deben ser enseñados a los niños
niños puede inclinarles hacia la social. Tercero, de la formación desde muy pronto y se debe tener
mentira, en este punto Kant sugie- moral que se refiere al ser moral, cuidado en que los ponga en prác-
re no hacer uso de la fuerza para le da su valor respecto a su perte- tica.
conseguir la verdad en los niños por nencia con toda la especie humana.
medio de castigos, más bien es el En este último orden Kant vuelve a Para la recta formación del niño en
momento de hacer uso de la ver- insistir o replicar sobre el propósito la moralidad ha de promoverse en las
güenza. La sociabilidad es el ter- de la educación moral: la formación escuelas un catecismo del dere-
cer rasgo en la cimentación del ca- o cimentación del carácter. En su cho26, con el objetivo de presentar
rácter. Debe procurarse que el niño obra Crítica de la Razón Práctica25, dilemas morales de la vida cotidia-
conviva y se relacione amistosa- Kant ya precisaba su concepción na, para que se entrenen en la obli-
mente con otros evitando con ello, acerca de la educación moral y que gación de hacer lo correcto y el bien,
introversión, la envidia, la vanidad y luego en su obra pedagógica viene no inclinados por el sentimiento sino
la extemporaneidad en su desarro- a desarrollar en sus recomendacio- por la idea del deber. Con un libro
llo moral e intelectual24. nes para cimentar en los niños la de este género se podría educar a
moralidad. Estas recomendaciones los niños en el conocimiento de los
La Educación Práctica van orientadas a presentar a los ni- derechos del hombre.
ños los deberes que deben cumplir,
La educación práctica o moral. Es mediante ejemplos y actitudes. De- Finalmente Kant es partidario de la
aquella mediante la cual se forma beres como las obligaciones para educación religiosa pero extra-
el hombre para poder vivir como ser consigo mismo y para con los de- confesional. La naturaleza de la ra-
que actúa libremente. Porque prác- más. El deber para consigo mismo zón tal como la época ilustrada la
tica es todo aquello que tiene rela- consiste, en conservar en su propia caracterizó, rechaza toda religión
ción con la libertad. Toda educación persona la dignidad humana, por reveladora. Una Razón Crítica debe
práctica es una educación para la ello la formación del niño debe considerar dogmático todo acto de
libertad. Y si seguimos este plan- hacérsele observar que el descuido fe. Una Razón Interesada no pre-
teamiento, la libertad como acción personal es indecoroso para la hu- cisa una ayuda sobrenatural para
práctica, consistiría en no obrar bajo manidad. También con las mentiras querer que exista un Dios en la tie-
imperativos hipotéticos, es decir, que se le permitan al niño en su re- rra. Una Razón Autónoma ve en el
orientados por la necesidad prácti- lación con los demás se coloca a la Dios revelado una amenaza27. Por
ca de una acción posible, sí no bajo humanidad muy lejos de su digni- ello, Kant considera que en cuanto
el imperativo categórico que se dad. Los deberes para con los de- a la relación de la educación de los
orienta por el principio mismo, sin niños con la religión ha de ser orien-
referencia a ningún otro fin. tada desde el concepto de religión
25
En la Crítica de la Razón Práctica, Kant como la ley en nosotros y no fuera
precisaba ya su concepción acerca de la y como parte de toda moralidad28.
Así pues, la educación le compete educación moral: “No sé por que los edu-
abarcar tres ordenes; primero, la cadores de la juventud no se han decidi-
cultura escolar y mecánica-técni- do... a poner en práctica esta tendencia de
la razón a ocuparse con placer examinando 26
En la Metafísica de las Costumbres, se
ca que se refiere al las destrezas y del modo más sutil las cuestiones prácticas vale Kant de un ejemplo para clarificar lo
habilidades, siendo entonces didác- planteadas, y, después de haber puesto por que promovería en la escuela la educación
tica y orientada por el profesor. Esta fundamento un catecismo puramente moral, de los niños en lo moral, á saber: un cate-
cultura le otorga poder al hombre no han indagado las biografías de los tiem- cismo moral. Aquí el maestro pregunta a la
pos antiguos y modernos con el propósito razón de su alumno lo que quiere enseñar-
para alcanzar todos sus fines y le de tener a mano ejemplos para los deberes le, y en el caso de que no sepa responder
da un valor en cuanto a sí mismo expuestos, mediante los cuales pusieran a a la pregunta, le pone la respuesta en los
como individuo. Segundo, de la cul- funcionar el juicio de sus alumnos sobre labios (guiando su razón). En: Kant, I. Me-
tura pragmática, que se relaciona todo a base de comparar acciones seme- tafísica de las costumbres. Barcelona:
jantes en circunstancias distintas con el Altaya, 1993, págs. 356-362.
con la prudencia y que lo prepara objeto de hacer observar su mayor o me- 27
Cortina, A. Ética mínima. Madrid: Tecnos,
nor contenido moral...”. En: Kant, I. Crítica 1994, pág. 214.
de la razón práctica. Buenos Aires: 28
En su discusión contra el eudemonismo,
24
Ibídem, págs, 38-43. Losada, 1961, pág. 161. Kant produce la tesis central de su filoso-

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Si no se asocia la religión con la mo- Pero, es posible que para algunos estratégica, volver a kant es necesa-
ralidad, aquella se reduce a solicitud Kant sigue siendo Kant. De hecho, rio y relevante, si se piensa todavía
de favores recibidos, alabanzas, ora- y aunque parezca un poco forzado que el ser del hombre trasciende los
ciones, servicio supersticioso, temo- y extraño, para revisar la génesis y límites de lo meramente empírico o
res y una fe de recompensa y casti- evolución de la pedagogía contem- científico33. Quizás en las socieda-
go, en suma, en el opio para las poránea debemos retrocedernos des donde se carece de una razón
conciencias y una almohada para hasta Kant. Además la pedagogía de lo público y en donde se hace
dormir placenteramente29. es una ciencia reciente surgida en necesario recuperar o construir el
los albores del siglo XIX y que, des- ser moral, lo que nos deja la inmi-
Concluye Kant su tratado pedagó- de sus orígenes, se vinculó a la filo- nencia de nuestra fragilidad, la re-
gico introduciendo algunas observa- sofía kantiana32. putación de Kant aún no palide-
ciones para los niños que pasan a ce. Volver a Kant no para repetirlo
la adolescencia. La primera, es la En la reflexión contemporánea y sin más en sus ideas absolutas
diferencia que comienza a estable- más aún, en la situación actual, en sino para pensar y producir nues-
cer entre los sexos, diferencia que la cual la libertad, la responsabili- tro hoy.
se ha de asumir con toda la morali- dad y la moralidad (necesaria para
dad posible. Una segunda distinción comprender la acción educativa) son
es el conocimiento de la diferencia de evacuadas en términos totalmente Rafael Ríos Beltrán
las posiciones y la desigualdad de los empíricos dentro de los límites de Facultad de Educación
hombres. Es importante comenzar una acción instrumental, técnica y Universidad de Antioquia
a enseñarles, poco a poco, la con-
ciencia de la igualdad de los hom-
bres en la desigualdad civil30.

A manera de conclusión

Volver a Kant después de Kant en


el escenario de una crítica a la ra-
zón moderna y en el descrédito de
la gran filosofía31, parece para la crí-
tica posmoderna un anacronismo y
más si nos acercamos a sus re-
flexiones sobre la educación, escri-
tas en su Tratado de Pedagogía.

fía de la educación, la moralidad. Defiende


la idea final de un mundo moral, por una
esperanza ética que, además de apelar a
la educación como base y trazada con un
carácter cosmopolita, abre el horizonte de
un tiempo indefinido en clave teológica ya
que la idea de Dios sólo tiene sentido en el
contexto de la moralidad. Por consiguiente:
“es necesario que la moralidad preceda, y
la teología la siga: y esto es lo que se llama
32
religión”. Kant, I. Tratado de Pedagogía, pág. Estas afirmaciones son hechas por el
54. profesor de la Universidad de Barcelona,
29
Ibídem, págs. 53 y 54. Vilanou, T. Conrado. “Sobre la génesis y
30
Ibídem, págs. 55 y 57. evolución de la pedagogía contemporánea
33
31
Habermas, J. La Filosofía como vigilante (a propósito de la herencia kantiana)”, En: Hoyos, V. Guillermo. “Por un concepto
e intérprete. En: Conciencia moral y ac- Revista española de pedagogía. Valencia: critico de libertad en la filosofía práctica de
ción comunicativa. Barcelona: Península, Año LVI, No. 210, abril-junio 1998, págs. Kant”. En: Revista Ideas y Valores. Bogo-
1998, pág. 11. 245-262. tá: Nos. 66-67, abril (1985), págs. 101-115.

Pedagogía y Saberes Nº 15 2000

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