Está en la página 1de 7

República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del poder popular para la Educación Superior

Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez”

Núcleo Coro-Edo. Falcón

LEGISLA
CIÓN
MERCA
NTIL
Facilitador: Daniel José Chirinos
Participante:

Daliatsy Navarro

C.I.: V-28477362

Santa Ana de Coro; 28 de Abril del 2020.

Personas en el Derecho
Según la escuela francesa persona es aquel que tiene la capacidad para intervenir en
una relación jurídica como actor o pretensor o como sujeto obligado. También se dice
según la escuela alemana que persona es aquel ser o ente, a quien el ordenamiento
jurídico le reconoce voluntad para ser titular de derechos subjetivos y de deberes.
Persona es todo ser o ente de derechos y deberes.

Clasificación
La persona en el derecho se clasifica en dos tipos:

Personas individuales, naturales, físicas, simples o concretas que son los


individuos de la especie humana, sólo ellas.
Personas jurídicas, colectivas, morales, complejas o abstractas, que son todos
los entes aptos para ser titulares de derechos o deberes y que no son
individuos de la especie humana. Se subdividen en personas jurídicas de
Derecho Público y Derecho Privado.

Personalidad
Es la aptitud legal de una persona para ser titular de esos derechos y deberes. La
personalidad es una cualidad jurídica, es una condición para ser titular de esos
derechos y deberes. La personalidad es esa cualidad, es esa aptitud que le otorga el
ordenamiento jurídico a la persona.

Capacidad
Capacidad es la medida de la personalidad que se tiene, en relaciones jurídicas
determinadas, para ser sujeto activo o pasivo. Esa capacidad puede ser absoluta, si
permite actuar en toda clase de actos jurídicos y políticos, o relativa, cuando
consciente realizar alguno de ellos y otros no. Así se puede tener capacidad para
testar, para contrajere matrimonio, para trabajar, para ser elector o diputado y no
tenerla para disponer de los bienes, para ser senador. La personalidad es el todo, la
capacidad parte de ese todo. Por eso un ente tiene o no personalidad, no existen
grados como en la capacidad.

Domicilio
Para las personas naturales, el domicilio es su lugar de residencia habitual, como
centro de ejercicio de los derechos y cumplimiento de las obligaciones. Además del
domicilio civil, pueden señalarse otros, como el domicilio procesal, a efectos de un
pleito o procedimiento judicial, o el electivo, el determinado por las partes en los
contratos.

La legislación rituaria, a su vez, señala una serie de criterios para la fijación del
domicilio, distinguiendo:
 Mujeres casadas y no separadas o divorciadas, presumiéndose que su domicilio
es el del esposo. La regla carece ya de significación ante la reforma del artículo
69 C.C., por cuya virtud hay que presumir un domicilio conjunto, siendo el del
esposo el de su mujer y viceversa; lo cual, ante una situación cierta de
domicilios distintos, puede significar problemas para algún cónyuge
(notificaciones, entre otros, aunque puedan desvirtuarse a posteriori por la
prueba en contrario; si bien los efectos respecto de tercero de buena pueden
ser considerables y en perjuicio de alguno de dichos cónyuges).

 Domicilio del sometido a patria potestad o incapacitación, que lo será,


respectivamente, el de sus padres y, en concreto, el del que ejerza la patria
potestad, o cuidado y concordantes, o compañía, o el de la persona a quien se
encomienden o el del guardador de hecho, y, el domicilio del tutor, si la tutela
se extiende a la persona del declarado incapaz.

 Empleados, que será el del lugar en que sirvan su destino, y si por función de su
trabajo fueran de ambulantes, el del lugar en que vivieren con más frecuencia.

 Militares, cuyo domicilio es el del lugar en que se halle el cuerpo al que estén
adscritos.

 Comerciantes, para su tráfico mercantil, el domicilio es el de la plaza en donde


tuvieren sus operaciones mercantiles.

La enunciación legal deriva de ser simplemente presuntiva, por lo que decae ante la
prueba en contrario, siendo por ello factible la existencia de más de un domicilio.

Residencia
La residencia es una noción vulgar, que alude al lugar donde habita ordinariamente la
persona. Puede o no, según los casos, ser un elemento constitutivo del domicilio,
revistiendo ese carácter cuando la ley determina el domicilio (concepto jurídico) de la
persona en función de su residencia (concepto material).

Habitación
La habitación es el lugar donde la persona se encuentra accidental o
momentáneamente, donde pasa una estadía de vacaciones. Comparada la habitación
con la residencia, se advierte que ambas nociones son de orden vulgar, no técnico,
diferenciándose por la nota de habitualidad y permanencia que corresponda a la
última y de la que carece la primera.

Actos de Comercio y su Clasificación


Un acto de comercio será aquella acción que un individuo o empresa lleva a cabo y por
la cual concreta la compra de un bien, un producto, o en su defecto, la adquisición de
los derechos de los mencionados, a partir del pago de una suma de dinero acordada
con quien vende, que será hasta ese momento el dueño o poseedor de los derechos
del bien en cuestión.

Cabe destacarse que el objetivo final que se persigue a través del acto de comercio es
la obtención de un beneficio económico. En tanto, la ganancia económica que se
perciba quedará materializada desde el mismo momento en el cual se consigue la
disposición del bien y también podrá verse incrementada si sobre el bien se efectúa
una modificación que hace crecer el valor que se pagó por él. Tal accionar se efectuará
en el marco de una normativa especializada, vigente, cada país dispone de una propia
en función de sus características y que guiará al acto.

Entre los actos de comercio más corrientes podemos citar los siguientes: la compra de
bienes muebles o de derechos inherentes a los mismos, las típicas operaciones
bancarias, la compra venta de artículos, entre otras.

Los actos de comercio se clasifican de la siguiente manera:

 Actos de comercio objetivos: Se denominan objetivos, porque se bastan a sí


mismos, y no necesitan recurrir a otros elementos de juicio para ser
determinados. Son actos objetivos los actos de carácter mercantil
independiente del sujeto que los realiza o del fin al que están dirigidos o de la
manera particular de su ejercicio o de la relación a que están subordinados.

 Actos de comercio subjetivos: Son actos subjetivos los actos cuya comercialidad
resulta de la forma de su ejercicio, y los actos que son mercantiles en razón de
otro acto que es el principal. Son actos de comercio subjetivos porque se toma
en cuenta para su determinación la cualidad de comerciante de la parte
interviniente. Son actos principalmente de índole civil, relacionados con la
familia y con el estado.
 Actos de comercio mixtos: Los actos de comercio pueden ser objetivos, porque
así lo determina la ley, y subjetivos, por interpretación extensiva y analógica.
Este es el caso de seguro de vida, que es acto de comercio para la empresa
aseguradora pero no para el asegurado, aunque sea comerciante, porque la
vida no puede ser vista como un objeto de comercio. En otras palabras son
actos de comercio para los comerciantes pero no para las personas que no lo
son. Por este motivo, coexistir puede en el acto de comercio, la naturaleza dual
y civil que es avalada en la ley y por esta razón se denomina acto de comercio
mixto.

Teorías sobre el Acto de Comercio

 Teoría de PARDESSUS – Francia (1856): Creyó encontrar el punto de conexión


en la especulación o deseo de lucro. En cada uno de los actos de comercio de
toda enumeración habría, según él, la búsqueda de una ganancia.

La crítica de Vivante y Escarra: Basaron su crítica en que determinados actos no


dejarían de ser comerciales porque en los mismos se omitiera la búsqueda de
ganancia.

VIVANTE se refirió a las obligaciones de favor que se adquieren cuando firmo una letra
de cambio como avalista con el fin de facilitar a un amigo su utilización.

ESCARRA a la circunstancia de que muchas veces un comerciante vende por debajo del
costo (y pierde) y sin embargo, esa venta continúa siendo mercantil.

También puede criticársele que el deseo de lucro está tácito en todas las
profesiones. Si bastara el ánimo de ganancia, para concluir en la comercialidad de un
acto, habría que llamar "mercantiles" a actividades tales la agricultura, la abogacía, o
aun al trabajo asalariado del obrero o del empleado dependiente. En definitiva, la tesis
de ninguna manera delimita el Derecho Mercantil.

 Teoría de THALLER – Francia 1910: Pretendió encontrar el acento en la


circulación de riqueza. Para THALLER, el Derecho Mercantil se apoya en la
negociabilidad por contraposición al consumo: es comerciante todo aquel que
ayuda a que una riqueza o valor patrimonial cambie de manos y,
consecuencialmente, es acto de comercio todo acto de circulación.

Crítica: Hay actos comerciales en donde la riqueza no circula, y puede darse de nuevo
como ejemplo al aval de la letra de cambio. Y, además, la circulación de riqueza se
encuentra en todos los contratos de derecho civil, como el arrendamiento, el mutuo y
el comodato; en figuras del derecho de familia como el testamento; en actos de
solidaridad social como el pago de impuesto o la ayuda al desamparado. La circulación
de riqueza, por si misma, tampoco basta entonces para caracterizar al acto comercial.

 Teoría de HAMEL y LAGARDE: Conjugando las dos tesis anteriores y califican de


acto de comercio a todo aquello en donde exista una "circulación de riqueza
con ánimo especulativo". No sería acto de comercio ni la ganancia ni la
circulación aislada, sino sólo el contrato o situación que integrara ambas
características.

Crítica: De la suma de dos tesis erróneas no puede salir la verdad. Si en el aval de favor,
por ejemplo, acto de comercio indiscutible, no existe ni especulación ni circulación de
riqueza, evidentemente tampoco habrá en él una circulación de riqueza especulativa.
A esta tesis híbrida cabrán todas las críticas que le eran oponibles a los dos
pensamientos matrices, y además, te cabrá la crítica nueva de su inconsistencia lógica.
Por estos caminos de síntesis no se logra el propósito que se quiere perseguir.

 Teoría de ROCCO – Italia: Trató de volver al prístino significado del comercio, en


sentido económico (“intermediación especulativa”) y busca la manera como el
mismo se ha plasmado en los actos de comercio señalados por el legislador.
Enumerando y analizando los mismos, consigue en todos ellos menos en uno, la
realización de una intermediación especulativa. La excepción es la letra de
cambio, fenómeno que al parecer rehúye toda calificación. Pero la
comercialidad de dicho título puede aceptarse como una consecuencia de su
cotidiana utilización por comerciantes, sin que sea preciso su inclusión en la
definición propuesta.

Aplicación de la Analogía en los Actos de Comercio


La analogía que para su aplicación se habrá de valorar que pueda tratarse de un
supuesto en que no exista una regulación expresa en el Código de Comercio pero que
por el contrario guarde una identidad de razón con otro que sí está regulado, ello
permitirá determinar en cada caso concreto y por la vía de la analogía, que ha de ser
aplicada con mesura y ponderación, que el tribunal determine que un supuesto no
regulado en el Código de Comercio como acto de comercio se considere como tal por
guardar analogía con otro que sí que está regulado.

Operaciones Inmobiliarias en los Actos de Comercio


Antes del año 1950, no existían dudas al considerar a las operaciones inmobiliarias
totalmente excluidas del campo o ámbito mercantil, pero en los años 1953-1955, el Dr.
René de Sola publicó su tesis doctoral sobre la comercialidad de los inmuebles y
defendió la posibilidad de la aplicación analógica a esta categoría de bienes,
básicamente por: 1. La enumeración legal de los actos de comercio es enunciativa o
taxativa, 2. Los art. 4 y 5 del Código de Comercio excluyen ciertos actos como
mercantiles, entre los cuales no están las operaciones de especulación con inmuebles.