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CENTRO EDUC.

MARIANO EGAÑA
DPTO. LENGUA Y LITERATURA
PROF. SILVIA RAMÍREZ MONTIEL

PRUEBA-TRABAJO DE LECTURA DOMICILIARIA LA ODISEA

Estimados alumnos, en vista de los inesperados acontecimientos que estamos viviendo, les envío este
trabajo que será revisado y evaluado cuando me envíen sus respuestas. La gran mayoría de las preguntas
son personales, por lo tanto no tienen que recurrir a la copia. Les sugiero que, en algunos casos
investiguen antes de contestar. Deben enviar sus respuestas al mail del curso a más tardar el 20 de abril.
Cuídense y espero verlos pronto. Un fuerte abrazo para ustedes y sus familias. Adjunto una rúbrica que
debe venir con las respuestas de este trabajo.

I-RESPONDE LAS SIGUIENTES PREGUNTAS

1- En la actualidad, ¿cuándo usamos la palabra “odisea” y cómo se relaciona con esta historia?.
2- Relata la aventura que más te gustó y explica por qué fue de tu agrado.
3- Resume lo que le sucedió a Penélope en ausencia de Odiseo.
4- Elige a dos de los personajes monstruos, descríbelos físicamente y relata cómo obstaculizan el
regreso de Odiseo a su país.
5- A qué va Odiseo al inframundo?, ¿A quiénes ve?
6- De los lugares por los que pasa Odiseo en su regreso, ¿en cuál permanece más y por qué?
7- Elige dos dioses que ayudaron a Odiseo y dos que lo perjudicaron. Relata brevemente su
participación en la historia.

II-ELABORA LOS SIGUIENTES TRABAJOS

1- Imagina que hubiera existido un periódico en esa época, ¿cómo hubiera redactado la noticia un
periodista sobre el día que llegó Odiseo a su patria?
(Debes aplicar las partes de la noticia: epígrafe, titular, bajada, lead, cuerpo de la noticia).

2- La intertextualidad es la relación que se produce entre un texto y otra


manifestación artística a través de lugares, personajes, etc.. Por
ejemplo, Joan Manuel Serrat escribió una canción que llama Penélope.
Compara el texto de la Odisea con la canción de Serrat
Canto XIX
La esclava Euriclea reconoce a Odiseo

(Odiseo disfrazado de forastero, habla con Penélope quien no lo reconoce. Ella le


cuenta la angustia que le produce la ausencia de su marido).

Penélope: ¡Forastero! Mis gracias- la belleza y la gala de mi cuerpo las destruyeron


los inmortales cuando los argivos partieron para Ilión y se fue con ellos mi esposo
Odiseo. Si este, volviendo, cuidara de mi vida, mayor y más hermosa sería mi gloria,
puesto estoy angustiada por tantos males como me envió algún dios. Cuantos
nobles mandan en las islas, en Duliquio, en Same y en la selvosa Zacinto, y cuantos
viven en la misma Ítaca me pretenden contra mi voluntad y arruinan la casa. Por
esto no puedo atender a los huéspedes ni a los suplicantes ni a los heraldos que son
ministros públicos, sino que, padeciendo soledad de Odiseo, se me consume el
ánimo. Ellos me dan prisa a que me case y yo tramo engaños. Primeramente algún
dios me sugirió que tejiese en el palacio una gran tela sutil e interminable y
entonces les hablé de este modo: “¡Jóvenes pretendientes míos! Ya que ha muerto
el divino Odiseo, aguardad mis bodas, a que acabe este lienzo- no sea que se me
pierdan inútilmente los hilos-, a fin de que tenga sudario el héroe Laertes cuando le
sorprenda la Parca fatal de la aterradora muerte. ¡No se me vaya a indignar alguna
de las aqueas del pueblo, si ve enterrar sin mortaja a un hombre que ha poseído
tantos bienes!” Así les dije; y su ánimo generoso se dejó persuadir. Desde aquel
instante, me pasaba el día labrando la gran tela y por la noche, a la luz de las
antorchas, deshacía lo tejido. De esta suerte logré ocultar el engaño y que mis
palabras fueran creídas por los aqueos durante un trienio: mas, así que vino el
cuarto año y volvieron a sucederse las estaciones, después de transcurrir los meses
y de pasar muchos días, entonces por las perras de mis esclavas que de nada se
cuidan, vinieron a sorprenderme y me reprendieron con sus palabras. Así fue cómo,
de malas ganas, me vi en la necesidad de acabar la tela. Ahora ni me es posible
evitar las bodas ni hallo ningún otro consejo que me valga. Mis padres desean
apresurar el casamiento y mi hijo siente gran pena al notar cómo son devorados
nuestros bienes, porque ya es hombre apto para regir la casa y Zeus le da gloria.
Mas, con todo eso, dime tu linaje y de dónde eres; que no serán tus progenitores la
encina o el peñasco de la vieja fábula.
LA ODISEA, HOMERO

Penélope, Penélope,
con su bolso de piel marrón uno tras otro los ve pasar,
y sus zapatos de tacón mira sus caras, los oye hablar,
y su vestido de domingo. para ella son muñecos.
Penélope Dicen en el pueblo
se sienta en un banco en el andén que el caminante volvió.
y espera que llegue el primer tren La encontró
meneando el abanico. en su banco de pino verde.
Dicen en el pueblo La llamó: “Penélope,
que un caminante paró mi amante fiel, mi paz
su reloj deja ya
una tarde de primavera. de tener sueños en tu mente,
“Adiós, amor mío, mírame,
no me llores, volveré soy tu amor,
antes que regresé”.
de los sauces caigan las hojas. Le sonrió
Piensa en mí con los ojos llenitos de ayer,
volveré por ti…” no era así su cara ni su piel.
Pobre infeliz “Tú no eres quien yo espero”.
se paró tu reloj infantil Y se quedó
una tarde plomiza de abril con el bolso de piel marrón
cuando se fue tu amante. Y sus zapatitos de tacón
Se marchitó sentada en la estación.
en tu huerto hasta la última flor.
No hay sauce en la calle Mayor Joan Manuel Serrat,
PENÉLOPE.
para Penélope.
Penélope,
tristes a fuerza de esperar,
sus ojos, parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.

CONTESTA:
1- ¿Cuál es la semejanza entre el personaje Penélope de la Odisea y la de la canción?
2- ¿Cuál es la diferencia entre ambos personajes?
3- ¿Por qué estos textos sirven de ejemplo para la INTERTEXTUALIDAD?