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Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

Facultad de Psicología

APORTACIONES PSICOPEDAGÓGICAS AL PLAN DE EDUCACION DE NIVEL


SECUNDARIA

Presentan:
Ivonne Blázquez Tostado
Yolanda Zepeda Simancas

Supervisa:
Mtra. Teresa de Jesús Forcelledo Colombres
Marco teórico
Carl Rogers
La teoría de Rogers es de las clínicas, basada en años de experiencia con
pacientes.
Educación humanista
[“…] La educación humanista tiene implicaciones para la relación entre maestro,

estudiante y para el contenido de la educación. Fomenta el desarrollo personal y

profesional de individuos únicos. (Shapiro, 1997,1998). Rogers (1969) creía que

un sistema educativo ideal debería confiar en que los estudiantes desarrollarán

sus propios programas de aprendizaje, fuese en colaboración con otros alumnos o

por si solos. El propósito es fomentar la creatividad de los estudiantes, en la cual

el interés intrínseco en el aprendizaje proporciona la motivación, las calificaciones

y los requerimientos. En el aula ideal debería reducirse la autoridad del maestro.

Un término mejor para esa nueva función sería facilitador de la educación. Dicho

facilitador de la educación proporcionará recursos a los estudiantes según los

intereses de éstos. Esos recursos podrían incluir libros, experiencias en la

comunidad y experiencia personal. En un ambiente educativo humanista, el

maestro sería percibido como una persona integrada y auténtica; podría expresar

y aceptar los sentimientos con libertad; trataría a los alumnos con aprecio positivo

incondicional, comprendería empáticamente las experiencias de sus alumnos y

comunicaría su congruencia, aceptación y empatía, teniendo así las

características de un buen terapeuta (Cloninger,2003, p. 430)

Retomando la teoría de la personalidad al ámbito educativo, surge una nueva

propuesta que busca mejorar el aprendizaje. La corriente no directiva en


educación va a consistir en facilitar un clima apropiado en el que el estudiante

asuma la responsabilidad de educación y libere sus capacidades de auto-

aprendizaje, ayuda a la toma de decisiones y comprensión de sí mismo. El

aprendizaje ocurre si trasciende el conocimiento en la vida cotidiana, si se le da un

significado y un significante. Educar es relacionarse con los estudiantes. Según

Rogers casi todos los métodos de enseñanza producen el efecto de obstaculizar el

aprendizaje y favorecer la ansiedad e inadaptación.

Rogers y la personalidad

Carl Rogers fue un vocero importante del punto de vista humanista dentro de la

psicología. Ofreció una teoría en la cual el individuo busca de manera activa un

desarrollo superior, motivado por la tendencia a la realización, en lugar de ser

pasivamente determinado por las fuerzas externas. Describió las características

de una persona sana, a la que llama persona plenamente funcional. Su terapia

centrada en el cliente destaca tres factores que contribuyen al éxito terapéutico: el

aprecio positivo incondicional, la congruencia y la comprensión empática.

Especificó sus constructos teóricos de forma que pudieran medirse, por lo que la

teoría puede verificarse empíricamente. Además, condujo investigación

innovadora sobre el proceso terapéutico. ( Cloninger, 2003, p. 430)

El planteamiento teórico de Rogers sobre la personalidad quedó clínicamente

esbozado en el método de psicoterapia que creó y denominó Terapia centrada en

el cliente o terapia no directiva. Para éste autor el ser humano es el centro de su

propio desarrollo, se encuentra en constante cambio y se debe adaptar a las

circunstancias a las que vive (tendencia actualizante) depende de la capacidad de


aprender de las experiencias y se construye todo el tiempo reconociendo sus

posibilidades de conocimiento, limitaciones e incapacidades.

“[…] El individuo sano conoce sus emociones, ya sea que las exprese o no. Las

emociones a las que se les impide expresarse distorsionan la percepción y la

reacción a las experiencias que las originan” (Frager y Fadiman, 2004, p. 329)

Para sustentar nuestro proyecto, además de las teorías de Carl Rogers

tomaremos en cuenta el modelo del psicólogo americano Daniel Goleman.

Daniel Goleman

Existen diversas definiciones de inteligencia emocional.

[…] Goleman (1995), se refiere a la inteligencia emocional como un conjunto de

destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de

un individuo, sus reacciones o sus estados mentales. Goleman (1995, p. 89)

define inteligencia emocional como “capacidad de reconocer nuestros propios

sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las

relaciones”. Más tarde Goleman (1998, p. 98), reformula ésta definición como

“capacidad para reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, para

motivarse y gestionar la emocionalidad en nosotros mismos y en las relaciones

interpersonales” (Pérez, 2012, p. 35-36)

Para Goleman (1995:43-44) la inteligencia emocional consiste en:

1) Conocer las propias emociones: El principio de Sócrates "conócete a ti mismo"

se refiere a esta pieza clave de la inteligencia emocional: tener conciencia de las


propias emociones; reconocer un sentimiento en el momento en que ocurre. Una

incapacidad en este sentido nos deja a merced de las emociones incontroladas.

2) Manejar las emociones: La habilidad para manejar los propios sentimientos a fin

de que se expresen de forma apropiada se fundamenta en la toma de conciencia

de las propias emociones. La habilidad para suavizar expresiones de ira, furia o

irritabilidad es fundamental en las relaciones interpersonales.

3) Motivarse a sí mismo: Una emoción tiende a impulsar hacia una acción. Por

eso, emoción y motivación están íntimamente interrelacionados. Encaminar las

emociones, y la motivación consecuente, hacia el logro de objetivos es esencial

para prestar atención, automotivarse, manejarse y realizar actividades creativas.

El autocontrol emocional conlleva a demorar gratificaciones y dominar la

impulsividad, lo cual suele estar presente en el logro de muchos objetivos. Las

personas que poseen estas habilidades tienden a ser más productivas y efectivas

en las actividades que emprenden.

4) Reconocer las emociones de los demás: Un don de gentes fundamental es la

empatía, la cual se basa en el conocimiento de las propias emociones. La empatía

es la base del altruismo. Las personas empáticas sintonizan mejor con las sutiles

señales que indican lo que los demás necesitan o desean. Esto las hace

apropiadas para las profesiones de la ayuda y servicios en sentido amplio

(profesores, orientadores, pedagogos, psicólogos, psicopedagogos, médicos,

abogados, expertos en ventas, etc.).


5) Establecer relaciones: El arte de establecer buenas relaciones con los demás

es, en gran medida, la habilidad de manejar las emociones de los demás. La

competencia social y las habilidades que conlleva, son la base del liderazgo,

popularidad y eficiencia interpersonal. Las personas que dominan estas

habilidades sociales son capaces de interactuar de forma suave y efectiva con los

demás.

(Bisquerra,2003,p. 19)

Gardner ya tenía en cuenta en cierta medida las habilidades emocionales de una

persona. En su modelo, estas habilidades estaban representadas por dos tipos de

inteligencia: la intrapersonal y la interpersonal.

En la teoría de Goleman, por el contrario, las competencias emocionales forman

una categoría separada de todos los demás tipos de inteligencia. Así, en su

modelo, las habilidades más importantes a la hora de trabajar con los sentimientos

son las siguientes:

1. Autoconciencia: Es la capacidad de entender las propias emociones. La

autoconciencia sería, entonces, la habilidad que nos permitiría examinar

nuestras propias emociones y comprenderlas en su totalidad. Esto nos

ayudaría a encontrar su origen y el mensaje que nos quieren transmitir,

pero también a ponerles nombre y a comprender cómo influyen en cada

situación.

2. Autorregulación: Se trata de la habilidad de manejar e influir en los propios

sentimientos. La autorregulación nos ayudará a entender los pasos que


debemos dar para sentirnos de una manera diferente. La puesta en práctica

de esta habilidad es muy útil, ya que nos permite evitar relativamente

aquellas emociones que más nos sabotean y fomentar las que nos ayudan.

3. Motivación: Definida como la capacidad de empujarse a uno mismo a

actuar para conseguir las propias metas. Está estrechamente relacionada

con la autorregulación, pero lleva la capacidad para cambiar nuestro estado

un paso más allá. Desde su perspectiva, si aprendes a motivarte, serás

capaz de emprender acciones valiosas que te beneficien, superando la

pereza que te puedan dar algunas.

4. Empatía: Es la habilidad para comprender las emociones de otros

individuos, y tenerlas en cuenta a la hora de actuar. En su forma más

básica, se trata de la capacidad de comprender los sentimientos de otras

personas. Sin embargo, tal y como la definió Goleman, se trata de una

competencia más compleja. Así, para este autor, la empatía nos permite no

solo entender las emociones de otros, sino tenerlas en cuenta a la hora de

planificar nuestras propias acciones. Sin ella, no seríamos conscientes de

nuestro impacto en los demás, y por lo tanto sería mucho más sencillo que

hiciéramos daño a la gente sin darnos cuenta.

5. Habilidades sociales: Se trata del conjunto de capacidades que nos ayudan

a establecer relaciones satisfactorias con otras personas. La última de las

competencias emocionales de Goleman es más bien un conjunto de

capacidades: se trata de todo aquello que nos permite relacionarnos con los

demás de manera efectiva.