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Localización de tumbas clandestinas.

La antropología es una ciencia que estudia al humano, su desarrollo, modos de


vida, diversidad, distintas lenguas, etc.… teniendo como herramienta ciencias
naturales y sociales. Taylor propuso que el objeto de estudio en la antropología
era la cultura, y se definía como un todo complejo que incluye las creencias, arte,
la moral, el derecho, costumbres y otros hábitos adquiridos por en hombre en una
sociedad. La antropología forense se encarga de establecer la identidad de
individuos involucrados en problemas médico-legales, estimar la edad biológica de
un cadáver o restos óseos, así como de un sujeto vivo del cual no se tiene certeza
de su verdadera edad. También es definida como “la reconstrucción de la biografía
biológica antemortem, incluyendo el intento y reconstrucción de la forma de vida
de la víctima hasta el momento de su muerte” Para Reverte Coma (1991) La
arqueología forense tiene el propósito de recuperar restos de personas víctimas
de desaparición forzosa. Para obtener los restos debe haber un
seguimiento del proceso y todo debe estar completamente documentado.
Una fosa clandestina se refiere a los sitios donde se descubren uno o varios
cadáveres enterrados, procedentes de asesinatos o hechos violentos. En fosas
clandestinas, los cadáveres depositados en sitios ilegales pueden tener
implicaciones forenses, entonces debe haber la intervención de un
arqueólogo forense para recuperar los cuerpos y todos los indicios asociados cosa
fundamental para una investigación de los hechos. Es necesario saber interpretar
el paisaje, encontrar indicios de remoción del suelo, montículos, depresiones o
cambios en la coloración de la tierra. También la flora puede evidenciar posibles
tumbas clandestinas, ya que el movimiento de la tierra y la putrefacción de un
cuerpo favorecen l crecimiento de plantas. Generalmente, para localizar este tipo
de fosa se emplean perros entrenados, que detectan gases desprendidos del
cuerpo durante la putrefacción. También se procede a realizar calas
arqueológicas. Algo común en la localización de tumbas clandestinas es principio
dé inversión, que supone que al excavar una fosa para después volverla a rellenar
por la misma disposición de los montones de tierra la tierra más superior que será
la primera en utilizar para rellenar la excavación y quedara más al fondo mientras
que la tierra más en la base de los montones quedara más superficial. La
utilización de antiguas fotografías del lugar o conocimientos del área son una
herramienta muy útil en la localización de estas tumbas, así como los
estudios de vegetación, geomorfología, geofísica y fotografías antiguas.
Sin embargo, cuando no se dispone los métodos de estudio remoto, procede a
utilizar técnicas geofísicas que buscan diferencias en algunas propiedades físicas
entre diferentes sectores del campo que se está explorando. Esto permite
descubrir objetos enterrados antiguamente, casquillos de bala, o algunos otros
objetos metálicos. La herramienta que más se emplea actualmente es el radar
desondeo terrestre o georradar (GPR). Es un método no destructivo.
Desastres masivos.

Actualmente, en casos de identificación humana se realizan trabajos con métodos


antropológicos tradicionales, así como moleculares, lo cual incrementa el número
de casos positivos de identificación. Para el caso de Mesa Redonda se utilizó este
tipo de criterio por existir la necesidad, ya que se estaría afrontando un caso de
identificación tipificada como desastre masivo, en el cual los niveles de
complejidad son muy elevados. Cabe resaltar que el porcentaje de error en la
asignación por métodos clásicos es del 15%. Es por esta razón que se decide
utilizar como herramienta de identificación las metodologías relacionadas con el
análisis de ADN humano.
Estas técnicas han demostrado mundialmente tener una alta confiabilidad de
asignación de restos correspondientes a individuos no identificados en desastres
masivos, lo que sin lugar a duda siempre va a depender del tipo de muestra, el
grado de conservación de la muestra y el tiempo de exposición de la muestra a
agentes externos (por ejemplo, fuego), así como al medio ambiente.
Ya sea que se trate de muertes violentas en desastres masivos o en conflicto
armado, son válidas todas las consideraciones de orden sociocultural hasta aquí
planteadas acerca del derecho al ritual y al duelo por parte de los deudos. Ceder a
las presiones que todos experimentan y que incluso, en ocasiones, uno mismo
comparte, se traducirá en el mediano o largo plazo en secuelas de diversa índole y
distintos niveles, que afectarán de manera grave al grupo social. Si a las personas
fallecidas no se les preserva el derecho a la identidad, surgirán consecuencias
jurídicas, financieras y emocionales que afectarán gravemente a sus familiares,
como también a miembros de la comunidad no relacionados. En las tragedias
colectivas, el que experimenta el duelo muchas veces ni siquiera conoce a las
víctimas pero siente la necesidad de participar en el ritual como lo ilustran casos
como el del bombardeo del edificio federal en Oklahoma.
Antes de tomar cualquier decisión con respecto a la disposición final de los
cuerpos producto de desastres masivos, se debe tener en cuenta el pensamiento
actual de las sociedades con respecto a la muerte y su necesidad de manifestar
sus sentimientos durante las ceremonias o ritos.
Exhumación.

La exhumación es el acto de desenterrar y es un término que se usa


especialmente cuando se trata de un cadáver. Esto se hace más a menudo para
trasladar un cuerpo a un lugar de entierro diferente, por diversas razones. Las
familias pueden tomar esta decisión para localizar al difunto en un lugar más
pertinente o conveniente. En los lugares de entierro familiares compartidos (por
ejemplo, una pareja casada), si la persona fallecida anteriormente ha sido
enterrada por un período de tiempo insuficiente, el segundo cuerpo puede ser
enterrado en otro lugar hasta que sea seguro moverlo a la tumba solicitada.
En la mayoría de las jurisdicciones una exhumación legal por lo general requiere
una orden judicial o permiso por parte de los familiares del fallecido. También en
muchos países los permisos son requeridos por alguna agencia gobernante como
la junta de salud para realizar legalmente un desinterés, es decir, demostrar a
través de un acuerdo firmado que se tiene conocimiento de la exhumación del
cuerpo.
La exhumación de restos humanos se produce por una serie de razones no
relacionadas con el lugar del entierro, incluida la identificación del fallecido o como
parte de una investigación penal. Si una persona muere en circunstancias
sospechosas, la policía puede solicitar la exhumación para determinar la causa o
la razón de la muerte. Las exhumaciones también pueden ocurrir como parte del
robo de tumbas, o como un acto de profanación para mostrar falta de respeto. En
raros casos históricos (por ejemplo, el Papa Formosus o Oliver Cromwell), un
cuerpo puede ser exhumado para la ejecución, disección o gibbétamiento
póstumo, es decir, castigar a la persona luego de la muerte por actos cometidos
en vida. Los individuos notables pueden ser exhumados para responder preguntas
históricas. Muchas momias egipcias han sido removidas para su estudio y
exhibición pública. La exhumación permite a los arqueólogos buscar los restos
para comprender mejor la cultura humana.