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Perdido en el jardín del Edén. Aportes a una vieja discusión criminológica.

Por Alejandro E. Bietti

Our governments are dangerous and out of Nuestros gobiernos son peligrosos y están
control fuera de control

This fire is burnin' and it's out of control it's El fuego esta ardiendo y fuera de control, no
not a problem you can stop it's rock n' roll es un problema que puedas detener, es rock
and roll
Lost in the garden of Eden said we're lost in
the garden of Eden Perdidos en el jardín del Eden, dije que
estamos perdidos en el jardín del Eden
And there's no one's gonna believe this but
we're lost in the garden of Eden Y no hay nadie que vaya a creerlo pero
estamos perdidos en el jardín del Eden

(William Axl Rose/Saul “Slash” Hudson;


“Garden of Eden”; Guns and Roses, Use
your Illusion vol. 1, track 12, 1991)

Sumario: I. Introducción II. ¿qué es una ciencia? Método y objeto III.


Criminología: ¿ciencia o disciplina autónoma? IV. Conclusión

I.- Introducción.-

Tras la lectura de la “acalorada” discusión –de gran altura por cierto- suscitada
hace muchos años por Lola Aniyar de Castro y Eduardo Novoa Monreal en la ya
clásica revista de doctrina penal de la editorial Depalma –número 9-, comencé a
cuestionarme si efectivamente la criminología es “el jardín de al lado” del derecho
penal o a contrario sensu, eso no es ningún jardín.

Ya la catedrática de la Universidad de Zulia, sostuvo que cuando la discusión se


ciñe a repartirse los objetos de estudio, se está produciendo en el terreno del

1
“positivismo”, enrolándose claramente en lo que denomina “criminología crítica” –
no abolicionista por cierto del derecho penal-.

El prof. Novoa Monreal respondió a “grosso modo” que la criminología crítica no es


una “teoría”, sino apenas una “tesis” que propone la explicación del delito desde
un punto de vista enteramente nuevo que carece de una teoría que explique su
contenido, lo desenvuelva y lo sistematice.

Lola Aniyar se refirió a esto como “el jardín” vecino –separado por un muro- del
derecho penal y cuyos frutos y situación intrigaba a sus vecinos; Novoa Monreal
descartó esa idea de plano y lo consideró apenas un pastizal que podría
convertirse en jardín si se le colocaran plantas y flores conforme a una intención
dada y guardando la armonía del conjunto.

En virtud de ello, creo que es menester en primer lugar, determinar qué es una
ciencia, a qué se hace referencia con las expresiones “método” y “objeto” para así
determinar si la criminología se compadece con ello para luego esbozar unas
breves conclusiones.

Esperemos que este tránsito por el jardín del Edén sea ameno para el lector y
colabore con quienes a la postre quieran recorrerlo, sólo intenta esto –
ambiciosamente- abrir la puerta “para ir a jugar” en él.

II.- ¿Qué es una ciencia? Método y objeto.-

La Real Academia Española define al término ciencia como el “conjunto de


conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento,
sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes
generales” 1

Ahora bien, la historia de la humanidad demuestra que durante varios siglos –me
refiero a la sociedad medieval específicamente-, el hombre tuvo en la salvación de
su alma, su principal preocupación, interesaba la “eternidad” y no el tiempo secular
1
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=ciencia

2
siendo la Iglesia la encargada de “cuidar” el orden secular, terrenal y velar por el
cumplimiento de la voluntad divina.

La ciencia moderna, se erige así como una forma del saber que comienza a
manifestarse durante el Renacimiento, en las postrimerías de la Edad Media y que
llega a ser la forma distintiva de conocimiento de la Edad Moderna y se consolida
como tal en el S. XVIII

Caracteriza a la Edad Moderna; a) la secularización; b) el sujeto no cumple un rol


pasivo frente al “objeto” sino que lo constituye; c) se privilegia la vida activa
orientada a “cambiar el mundo”; d) el hombre deja de estar en el “centro del
universo”; e) se postula la libertad e igualdad de todos los hombres; f) se extiende
la reflexividad, libertad de pensamiento, libertad de acción. El postulado “pienso
luego existo” toma un lugar preponderante; g) a partir de la razón se procede al
dominio de la naturaleza: la “Ilustración” es la primera sistematización del proyecto
moderno.2

La ciencia moderna es entonces un saber objetivo en dos sentidos: por un lado


refiere a la realidad del objeto de reconocimiento, por otro, a diferencia de un
saber subjetivo, puede cualquier sujeto racional concordar con sus afirmaciones3.

La ciencia, en su afán de obtención de conocimiento requiere de alguna manera


de cumplimiento de esa hidalga tarea, aquí adquiere importancia el “método”. Este
obedece a la pregunta de “cómo” llegar al conocimiento. Enseña el profesor, Dr.
Carlos Elbert que método es la manera de recorrer el o los caminos que llegan al
conocimiento. El conjunto de varios de ellos, a su juicio es “metodología” 4, y es
concebible desde distintas perspectivas de acceso al “objeto”. Así el método
utilizado por el criminólogo, a su juicio, será empírico-inductivo. En esa
inteligencia, se seguiría que se parte de “los hechos del mundo real” para llegar a
premisas generales a partir de premisas particulares. Pero ¿es esto del todo

2
HELLER, Mario, Ciencia incierta. La producción social del conocimiento, Ed. Biblos, 1° edición,
Buenos Aires, 2004, p. 16 y ss.
3
HELLER, Mario, ob. cit. p. 18
4
ELBERT, Carlos A., Manual básico de Criminología, Ed. Eudeba, 1° edición, Buenos Aires, 1998,
p. 30

3
cierto? Creo que no. Y es aquí donde comienzan las bifurcaciones en torno a la
criminología. Donde comenzamos a perdernos en el jardín del Edén.

El objeto de la criminología podría enmarcarse en el estudio de delito, sus causas,


la persona del criminal, pero ¿se agota allí?, o ¿acaso no podría ser objeto de la
criminología el estudio de la sociedad como productora de personas que delinquen
y personas que no? ¿no podría la criminología estudiar también al hombre que no
delinque para “eventualmente” llegar a conclusiones generales sobre por qué unos
sí y otros no? ¿No estudia la criminología también la política criminal de un país,
de un continente y la contextualiza en un momento histórico y lugar determinado?

Zaffaroni sostiene, que la característica principal de las teorías de Kaiser, Hurwitz


y Garófalo era centrar la atención en las conductas criminales (abarcadas con
relativa independencia del concepto jurídico del delito) y procurarles explicaciones
ampliándose eventualmente el sistema penal, desde el punto de vista de su
eficacia preventiva5. Centrar la atención en las conductas criminales y ampliar –
aunque sea un “daño colateral”- el sistema penal, ¿no pueden ser objeto también
de la criminología? Luego, ¿cuál es el objeto de la criminología?

Ahora bien, cabe preguntarse si podría la criminología pertenecer a ese selecto


grupo de disciplinas denominadas “ciencias”.

III.- Criminología: ¿ciencia o disciplina autónoma?.-

Para responder el interrogante del párrafo anterior, podríamos comenzar diciendo


que en principio si afirmáramos a Garófalo diríamos que la criminología es la
“ciencia que se ocupa de las conductas criminales consideradas como producto
patológico”. Siguiendo esas corrientes, válido sería decir que es la ciencia que se
ocupa de las conductas desviadas; o la ciencia natural del delito que se ocupa de
datos fácticos de las conductas que la ley define como delitos. 6

5
ZAFFARONI, Raúl E. Criminología. Aproximación desde un margen, Ed. Temis, 1º Ed, Bogotá,
1988, p. 6 y ss.
6
ZAFFARONI, ob. cit. p. 6 y ss.

4
Elbert responde que la criminología, por las dificultades que enfrenta en su
búsqueda de método y objeto propios, no puede ser considerada “ciencia”,
aclarando que se encuentra legitimada como disciplina científica e
interdisciplinaria, sin disponer de un objeto único y un método único, lo que le
permite tratar temas relativos al crimen y el control social con coherencia
científica.7

Comparto las observaciones de Elbert, pero no in totum. En este sentido, creo que
el carecer de un método propio y un objeto propio no puede descalificar a una
disciplina, incluso el mismo autor reconoce esta idea al sostener que la ciencia es
“ahistórica, contingente, y objeto de una disputa epistemológica constante” y que
de requerirse método y objeto propio, ninguna “ciencia social” podría ser ciencia.

En consecuencia, creo que la criminología debe ser rotulada como la “ciencia


social íntimamente vinculada con el derecho penal y que estudia al
delincuente, el delito, sus causas y sus formas de prevención haciendo
hincapié en la reacción social ante este, el poder, la ley, las políticas del
delito y los procesos que de ella emergen, en un lugar y momento histórico
determinado, tomando como parámetro las realidades sociales concretas
mediante el análisis empírico, teórico e histórico”8.

De todos modos, esta definición no agota los problemas dados en torno a la


criminología, su método y objeto, toda vez que el objeto y el método utilizados en
la definición obedecen a una concepción arbitraria y caprichosa del autor.

IV.- Conclusión.-

Como he dicho en los puntos desarrollados de manera sucinta, la criminología


debe ser considerada ciencia. No puede descalificársela so pretexto de carecer de

7
ELBERT, Carlos, ob. cit. p. 143 y ss.
8
Definición propia elaborada sobre la base de las pautas dadas por ELBERT, Carlos, ob. cit. p. 148

5
“método y objeto propio”. Tal razonamiento llevaría al absurdo de sostener que
ninguna ciencia social es ciencia.

Indudablemente la criminología guarda íntima relación con el derecho penal y no


puede separarse de aquél en virtud de complementarse sus objetos de estudio. Se
superaron visiones de antaño que concebían al delito como una “desviación” o
“enfermedad”. Se cuestionó al sistema y al derecho penal desde la criminología.
Se abogó por la abolición de la criminalización, por la abolición del sistema penal.
Se propugna –con acierto- su intervención mínima en la sociedad. El estado de la
ciencia ha evolucionado. Se acepta la multiplicidad de objetos y métodos en su
campo del saber.

Como bien dijeron en la década de los 90’s “el fuego esta ardiendo y fuera de
control, no es un problema que puedas resolver, es rock and roll”, y tal vez de eso
se trate, tal vez la criminología sea la cuota de rock and roll 9 en esta sinfonía que
compone junto con el derecho penal. Sinfonía en la que si se quiere marcar una
época, como hizo “Queen”, debe tomarse lo mejor de ambos, del rock and roll y de
la música clásica.

Finalizo compartiendo la desazón que sintió el Prof. Dr. Enrique Bacigalupo en el


Congreso de Derecho Penal del Bicentenario en cuanto no puedo culminar este
“paper” con la afirmación de que se ha resuelto un problema o superado una
discusión, sino que está recién comienza. Mi paso por el jardín del Eden recién
inicia, espero ser acompañado en su tránsito por muchos lectores.

9
me refiero a “rock and roll” en el sentido “romántico” del término. Rock and roll como bello
desorden, incomodidad en busca del espacio, de la libertad y de ideales de justicia social. Rock
and roll como movimiento “revolucionario”