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Hablar de la presencia de Dios puede ser algo confuso.

Alguien anunciaba que


y el poder de Dios a

conexión entre la música y la presencia de Dios?

Si Dios está presente en todas partes, ¿por qué estamos más conscientes de
Su presencia en ciertos momentos?

¿Es la adoración congregacional el primer escenario donde debemos esperar


encontrarnos en la presencia de Dios?

Respuestas inadecuadas a estas preguntas pueden llevar al emocionalismo, la


superstición, el desánimo o a algo peor. Pero que se den respuestas incorrectas
no anula la verdad de que Dios habita en medio de Su pueblo.

Entender correctamente la presencia de Dios nos lleva a deleitarnos, y se


convertiría en algo que buscaríamos y anticiparíamos.
DELEITARSE EN LA PRESENCIA PROMETIDA DE DIOS

La Escritura revela la consoladora y formidable realidad de que Dios está


presente en todas partes.

presencia? Si subo a los cielos, allí estás Tú; si en el Seol preparo mi lecho,
-8).

Pero mientras Dios está presente en todas partes, Él también escoge, a veces,
localizar Su presencia, como lo hizo para Moisés en una zarza que ardía en el
desierto (Ex. 3:2).

Y ahora, a través de Su Espíritu, Él promete estar presente en Su pueblo. A

-22). Puesto que


este templo es donde Dios escoge revelar Su presencia, debemos esperar que
cuando nos reunimos en Su nombre, Él estará con nosotros.

Y es así.

Él ha prometido estar presente cuando nos congregamos. Jesús prometió Su

Dios está también con nosotros cuando se cantan Sus alabanzas. El Espíritu
Santo inspira nuestros salmos, himnos y cantos espirituales que cantamos
entre nosotros (Ef. 5:18-19).
Dios revela Su presencia cuando se predica la Palabra. La Biblia no es solo

os penetrantes
de la Palabra de Dios.

En una conferencia hace unos años, escuché un mensaje sobre 1 Timoteo


4:16 sobre la importancia de cuidar nuestras vidas y nuestra doctrina. Me sentí
como si Dios mismo hubiera alcanzado lo más profundo de mi corazón y me
dio convicción de pereza, incredulidad y orgullo. Mientras el predicador
terminaba, las lágrimas corrían por mi cara. Ni me moví. Quería congelar el
momento para meditar en la seriedad del llamado de Dios en mi vida.

No tengo duda acerca de esto, pensé. Dios definitivamente está aquí.

Como líder de adoración, quiero preparar la fe de las personas para


encontrarse con Dios cuando los músicos se van y el pastor sube a predicar.
Es uno de los momentos más importantes de nuestra semana.

Dios también ha prometido estar con nosotros cuando celebramos la Santa


Cena. Lo que celebramos es más que un recordatorio o un puro símbolo. El
Salvador resucitado está presente con nosotros a través de la fe mientras
recordamos Su obra de reconciliación. Estamos siendo profundamente
fortalecidos en nuestra unión con Él y unos con otros.

Estos son algunos de los momentos cuando Dios ha prometido estar presente
con Su pueblo.

Hay, por supuesto, momentos cuando de manera inesperada llegamos a estar


conscientes de la presencia del Señor. Quizá una oleada de paz repentina
viene sobre nosotros. O un gozo incontenible surge de las profundidades de
nuestra alma. O experimentamos la convicción del Espíritu Santo.

¿Se ha manifestado la presencia de Dios en esos momentos? ¿Hemos sido


guiados a la presencia de Dios? No. Dios estaba presente desde el principio.
Solamente hemos llegado a estar más conscientes de esta realidad.

D. A. Carson sentimos estimulados y

percepción del amor y la verdad de Dios, y somos estimulados a responder

actividades de adoración que realizamos son lo que acercan la presencia de

35
.

Una advertencia similar de Harold Best se aplica específicamente a los


líderes de adoración:

Los músicos cristianos deben ser particularmente precavidos. Ellos pueden


crear la idea de que Dios está más presente cuando hay música que cuando
no; que la adoración es más posible con la música que sin ella; y que Dios
podría depender de la música para manifestarse36.

Así que ¿cuál es la verdadera diferencia entre experimentar en realidad la


presencia de Dios y simplemente ser conmovido por un arreglo creativo, una
interpretación impresionante del vocalista, un enorme coro o una hermosa
melodía?

No siempre es fácil decirlo. Dios puede usar nuestros talentos musicales para
afectar a las personas emocionalmente, pero estos nunca median Su presencia.
Solo Jesús puede hacerlo.

Sin embargo, sigue siendo cierto que Dios ha prometido morar en medio de
Su pueblo. Y él quiere que amemos esa realidad.

BUSCAR LA PRESENCIA ACTIVA DE DIOS

Pensar cuidadosamente sobre la realidad de la presencia de Dios debe


llevarnos a considerar la persona y la obra del Espíritu Santo. Wayne Grudem

[Espíritu] en el nuevo pacto es manifestar la presencia de Dios, dar


37
. Y Gordon Fee añade:

se viva, era el asunto crucial de la vida cristiana, desde el principio hasta el


38

Dios revela Su presencia no solo a través de los medios que ya he


mencionado sino también a través de los dones espirituales, los cuales

espirituales en la obra del Espíritu de hacer que la presencia de Dios sea una
realidad viva?39

Pablo declara en 1 Corintios que el Espíritu da manifestaciones de Su


evidencias de la actividad del Espíritu en nuestras reuniones, nos percatamos
de que Dios está realmente con nosotros y desea edificar, fortalecer y animar a
la iglesia a través de Su gente.

Pero como vimos en el Capítulo 10, debemos ser fieles para responder a toda
manera en que el Espíritu se manifieste en nosotros para servir a otros. No te
contengas porque estás asustado de fallar o parecer un tonto. Si lo estropeas,
te sentirás humillado, lo cual es ganancia delante de Dios.

Durante muchos años he interpretado cantos espontáneos durante la


adoración congregacional que creo son una forma de profecía. Son similares a
una impresión profética del Señor, solamente que son cantados, riman, y a

la Biblia. Pero estos cantos parecen comunicar en verso el corazón del Señor
para un particular individuo, grupo o situación40.

El efecto a través de los años ha sido un reconocimiento mayor del cuidado


de Dios para Su gente. Al principio me molestaban mis preguntas que me
impedían manifestar este don. ¿Qué si llego a la mitad de una línea y me
bloqueo? ¿Qué si las personas piensan que estoy tratando de llamar la
atención? ¿Qué si nadie es afectado? Finalmente me di cuenta de que mis
preguntas me impedirían responder a lo que pensaba eran indicaciones del
Espíritu. Desde entonces simplemente decidí ser fiel, y Dios me ha dado
cientos de cantos para animar a Su pueblo.

No me malinterpretes. Tú no tienes que interpretar cantos espontáneos para


que Dios te use. El Espíritu de Dios está operando en una variedad de
maneras. Él podría repentinamente traer a tu mente un pensamiento de la
Escritura que afecte la dirección de la reunión. Tú podrías ser guiado a detener
la adoración y dirigir en oración por una necesidad específica. Queremos estar
muy atentos para escuchar lo que el Espíritu podría estar guiándonos a hacer
mientras cuidamos al pueblo de Dios.

Nosotros honramos al Hijo y traemos gloria al Padre al permitir que el


Espíritu opere poderosamente a través nuestro.

Es importante comprender que muchos de estos momentos espontáneos en


público son el fruto de una preparación consistente en lo privado. Conforme
estudie la Palabra de Dios en mi tiempo devocional, estaré más propenso a
recordarla en público. Orar por la letra de las canciones antes de una reunión
me prepara para escuchar más cuidadosamente cuando dirijo a la iglesia.

Buscar la presencia del Espíritu significa involucrar a otros. En nuestra


iglesia cualquiera de nuestros pastores podría ofrecer una impresión
espontánea. A menudo lo hacen. Además, animamos a que miembros de la
congregación participen, y para ello colocamos un micrófono al frente del
auditorio. Esto es supervisado por uno o más pastores, quienes revisan cada
contribución de acuerdo a su contenido, conveniencia y actitud antes de ser
compartida.

Cuando se hace responsablemente y con humildad, esta es una manera en


que podemos dirigir a la iglesia a amar la presencia de Dios entre nosotros.
ANTICIPAR LA PRESENCIA DEVELADA DE DIOS

He tenido el privilegio de participar en reuniones donde la magnificencia de la


gloria de Dios, o un mayor grado de conciencia de Su misericordia, ha hecho
difícil para mí quedarme de pie. Cuando eso sucede, estoy siempre consciente
de una cosa: esto es solamente la más pequeña visión, el más débil susurro, de
lo que nos espera en el cielo.

Ninguna reunión en esta vida podrá jamás competir con el esplendor del
cielo.

La Biblia habla del cielo como un lugar donde Dios está


la
presencia de Dios
está presente en todas partes, el cielo es diferente.

En el cielo nuevo y la tierra nueva no habrá templo en el cual adorar a Dios.


Ninguna estructura o lugar representará Su presencia más que otra, porque
Dios y el Cordero serán el templo (Apoc. 21:22). Viviremos, respiraremos,
comeremos, cantaremos, trabajaremos y descansaremos por siempre en el
lugar santísimo, donde habita siempre la presencia de Dios.

El cielo es nuestro hogar, pero no estamos allí todavía. Lo mejor está por
venir. En esta vida nuestra experiencia de la presencia de Dios está limitada
por lo que Dios nos muestra y lo que nosotros podemos percibir. Algunas
veces reconocemos que Dios está cerca, pero normalmente no lo
experimentamos de una manera pronunciada. En el cielo las cosas serán
diferentes. La presencia completa e inmediata de Dios estará en todas partes.
Y nosotros la amaremos como nunca antes.

Muchos de nosotros no tenemos el cielo en mente cuando adoramos a Dios


en la tierra. Pero, conforme nos demos cuenta de hacia dónde vamos,
querremos vernos y actuar como adoradores celestiales.

Muy pronto tú y yo estaremos de pie ante la majestad y la gloria de Dios.


Tomaremos nuestro lugar entre las multitudes del cielo, compuesto de todas
las naciones y tribus y pueblos y lenguas, quienes han sido comprados por la
sangre del Cordero. Entenderemos que nuestras vidas en este mundo solo
habían sido la portada y la página del título de lo que nos espera.

.
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No sabemos cuándo vendrá ese día. Podría ser mañana. Podría ser décadas a
partir de ahora. Pero vendrá. ¡Cerraremos nuestros ojos momentáneamente,
luego los abriremos... y estaremos en casa!

Entonces oí una gran voz que decía desde


Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán Su
pueblo, y Dios mismo estará entre ellos. Él enjugará toda lágrima de sus
ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque
las primeras cosas han pasado. Apocalipsis 21:3-4

Amén. Ven, Señor Jesús.

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