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Lateral de riego

Se trata del tipo de tubería más complicada de dimensionar, por un lado debido a que tiene la menor
sección de todos los tubos de la instalación y por otra parte porque en esta tubería se generan unas
altas pérdidas de carga que causan una variabilidad de presiones a lo largo de su longitud. A lo
anterior hay que añadir el efecto de la diferencia de cota en el terreno y su influencia en las presiones
a lo largo del lateral. Además, dentro del capítulo económico de tuberías, supone el mayor coste de la
instalación pues, con diferencia, esta partida es la que más longitud de tubo suma.

En un lateral de riego por goteo las pérdidas de carga se cuantifican como:

hl = J·CR·Lf

Donde hl son las pérdidas en metros producidas en el lateral de riego por goteo.

J son pérdidas de carga continuas en el lateral. Se calcularán según la fórmula de Blasius(J en mca
por metro lineal de tubo):

(Recordamos que 10 mca, metros de columna de agua -unidad de presión-, equivalen a 1 kg/cm2)

El caudal Q se expresa en litros/hora y el diámetro interior del tubo D, en milímetros

CR es el coeficiente de Christiansen.

Lf es la longitud ficticia del lateral en metros.

La longitud ficticia del lateral será la suma de la longitud real (L) más una longitud equivalente
(Le) producida por la inserción o integración de los goteros. Los goteros originan importantes
pérdidas de carga en el ramal y pueden cuantificarse como una longitud equivalente de tubería. Por
tanto:

Lf = L + Le

Se puede obtener en diferentes fuentes la longitud equivalente debido a la inserción de los goteros en
el lateral (en mi libro le dedico un apartado completo a estos cálculos).

[Error: cuidado con las fuentes que se consulten para obtener estos datos. Puede haber una
significativa diferencia según la fuente consultada lo que alteraría sustancialmente los resultados del
dimensionado del lateral]
Veamos a continuación un ejemplo que aclarará lo explicado. Las fórmulas y la metodología de
cálculo han sido ya expuestas en anteriores post que he escrito en este blog. En esos post se han
contemplado varios escenarios relacionados con el efecto de las pendientes en las presiones del
lateral. Conviene que los revisen.

Se desea regar una parcela sin pendiente con goteros no compensantes interlínea con
espaciamiento de 1 metro entre goteros, caudal del gotero de 4 l/h, presión de funcionamiento de
10 mca y longitud de lateral de 114 metros. El exponente de descarga del gotero es de 0,564. Se
debe obtener el diámetro del tubo y las pérdidas de carga.

Primero determinaremos el caudal de entrada:

Q = (114 m /1 gotero y metro) · 4 l/h = 456 l/h

Para una velocidad de circulación del agua de 1,5 m/s, el diámetro interior del tubo sería:

Si vamos al catálogo del fabricante elegiríamos el diámetro comercial de 16 mm (diámetro interior 14


mm) y tubo de PEBD-4 bar.

[Desatino: en laterales de goteo fijad siempre una velocidad máxima de 1,5 m/s. Velocidades
superiores incrementan notablemente las pérdidas de presión]

La condición general de diseño del lateral debe de cumplir que:

Es decir, la máxima diferencia de presiones admitida en el lateral será de 1,8 mca.

Veamos ahora si el lateral seleccionado cumple con esta condición de diseño.


Para el diámetro interior elegido (14 mm), tenemos unas pérdidas continuas de:

El coeficiente de Christiansen es:

La longitud equivalente debida a la inserción de los goteros se obtiene como:

Le = 0,23 m/gotero·114 goteros = 26,2 m

[Lapsus: 0,23 es la pérdida asignada exclusivamente para este tipo de goteros. No la empleen para
otros modelos ya que los resultados serían incorrectos]

La longitud ficticia finalmente resulta:

Lf = L + Le = 114 + 26,2 = 140,2 m

Las pérdidas totales en el ramal serían:

hl = J·CR·Lf = 0,076·0,368·140,2=3,9 mca > 1,8 mca

Vemos que excede a la condición de diseño, por lo que no es válida la solución obtenida.
Deberemos buscar un diámetro mayor de lateral para reducir las pérdidas de presión y por lo tanto
hacer que las diferencias de presión en el lateral sean menores. Probamos con el siguiente en la serie
comercial del catálogo del fabricante: 20 mm (diámetro interior de 17,6 mm)

Volvemos a repetir los cálculos para este nuevo diámetro:

CR = 0,368 (No varía porque el número de goteros no cambia)

Lf = 140,2 m (No varía porque el número de goteros no cambia)

hl = J·CR·Lf = 0,026·0,368·140,2=1,3 mca < 1,8 mca

Este diámetro sí cumple con la condición de diseño y por tanto es válida esta solución.

Miscelánea
Dentro de la unidad de riego, la emisión de agua por los goteros debe de ser lo más uniforme
posible con una variación máxima de caudal del 10%, por lo que la uniformidad constituye el
punto de partida del diseño hidráulico de cualquier instalación de riego localizado. Esta uniformidad
se conseguirá con una adecuada distribución de las presiones en la unidad, imprescindible en
goteros no compensantes.

En goteros compensantes el caudal varía muy poco ante las variaciones de la presión, esta
circunstancia absorbería variaciones de presión producidas en el lateral o debidas a la pendiente del
terreno. Por tanto las tuberías laterales con goteros compensantes podrán alcanzar una mayor
longitud, podrán ser de menor diámetro y tendrán un buen comportamiento en terrenos con
pendiente.

En aquellos terrenos que presenten una pendiente elevada, se aconseja instalar las tuberías
laterales siguiendo en lo posible las curvas de nivel y distribuir las tuberías terciarias siguiendo la
pendiente, disponiendo de reguladores de presión en aquellos puntos donde se requiera.

En caso de que la pendiente sea muy acusada o irregular optaremos por el uso de
goteros compensantes al objeto de mantener constante la presión de trabajo del emisor así como el
caudal suministrado.

Siempre que sea posible, a la tubería terciaria debe suministrársele el agua en su punto más alto,
de forma que las pérdidas de carga se vean compensadas por la pendiente.

Debido a las pérdidas de carga y a la pendiente del terreno, en cada una de las subunidades de riego se
pueden producir diferencias de presión entre los distintos emisores no compensantes de las
tuberías laterales. Por lo tanto, la presión de entrada en la subunidad de riego debe ser tal que el
emisor que está sometido a menor presión reciba la suficiente para proporcionar el caudal adecuado.
Para que la presión de entrada en cada subunidad sea similar y no varíe durante el riego, es preciso
instalar un regulador de presión al principio de cada tubería terciaria en los casos que se requiera,
de esta forma se garantiza una correcta uniformidad en la distribución del caudal.
Si vuelven a observar el esquema anterior se desprende que las tuberías terciarias más cercanas al
cabezal de riego así como las más cercanas a la tubería principal tendrán una mayor presión de
entrada que las tuberías terciarias más alejadas de estos lugares. El regulador de presión se encargaría
de compensar estas diferencias. Téngase en cuenta la distribución de los turnos de riego y el
número de subunidades que riegan a la vez para entender el efecto de las presiones.

Debemos de pensar que cuanto mayor sea el diámetro de las tuberías y menor su longitud,
la diferencia de presión que exista entre los emisores más y menos favorables será menor (ya que
hay menos pérdida de carga), y en consecuencia se podrá conseguir una mayor uniformidad. Esto
conlleva un aumento del coste, por lo que habrá que encontrar un equilibrio entre el
dimensionamiento de las conducciones y la uniformidad buscada.

Las tuberías terciarias se comportan como un lateral de riego (en vez de goteros tienen salidas hacia
los laterales), por lo tanto su cálculo es similar.

El diseño del lateral de riego es la etapa más delicada de diseño hidráulico de


una instalación de goteo, pues en definitiva la red de tuberías laterales es la
que suministrará el agua a las plantas y de su diseño y funcionamiento
dependerá que las plantas reciban una cantidad homogénea de agua y no
existan por consiguiente desequilibrios

Tuberías principal y secundarias


La tubería principal y las secundarias se dimensionan ambas de la misma manera. Son conductos
cuya función es el transporte del agua de riego hacia las diferentes unidades de la parcela.
No presentan por tanto la particularidad de los ramales y de las tuberías terciarias en las que existen
descargas múltiples a lo largo de su longitud.

Para calcular su diámetro se deducirá el caudal que circulará por las tuberías, o por el tramo
considerado, y se fijará la velocidad del agua según los criterios expuestos en un post anterior.
El caudal Q se expresa en m3/s, la velocidad del agua v en m/s y el diámetro interior del tubo D en
metros.

Un último apunte
Errores, lapsus y desatinos de cálculo nos acompañan en muchos procesos en los que
intervenimos.

La ingeniería hidráulica consta de tal cantidad de variables que la probabilidad de equivocarse no es


pequeña lo cual hace que se nos escape en ocasiones algún matiz, algún detalle en el cálculo, tan sutil
a veces como la suave caída de una hoja sobre el agua de un estanque. Pero, precisamente en eso
consiste el progreso en cualquier disciplina ¿verdad?, en errar para aprender. Lo verdaderamente
importante es aprender bien la lección tras esos lapsus, para no volver a cometerlos.

Termino con una célebre frase de Johann Wolfgang Goethe, que resume lo comentado en este último
apunte:

"La única persona que no se equivoca es la que nunca hace nada"