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Taller 3 – Aprendizaje Colegial e Innovación

Nelson Javier Moncada Diaz

Grupo: 90003_149

Universidad Nacional Abierta y a Distancia


Escuela de Ciencias Agrícolas, Pecuarias y del Medio Ambiente – ECAPMA
Zootecnia
Bogotá D.C Octubre 8 del 2018
INTRODUCCION

En esta actividad se realiza con fin de que el estudiante aplique la estrategia de comprensión de

lectura a dos textos narrativos del libro ¨Las Venas Abiertas de América Latina¨ buscando así

que el estudiante realice un resumen de cada uno, los cuales cumplan con los criterios que hacen

de un resumen un resumen, incentivando que el estudiante comprenda en su totalidad las

diferentes lecturas que realice tomando como ejemplo siguientes textos.


TEXTO I

RETORNABAN LOS DIOSES CON LAS ARMAS SECRETAS

A su paso por Tenerife, durante su primer viaje, había presenciado


Colón una formidable erupción volcánica. Fue como un presagio de
todo lo que vendría después en las inmensas tierras nuevas que iban
a interrumpir la ruta occidental hacia el Asia. América estaba allí,
adivinada desde sus costas infinitas; la conquista se extendió, en oleadas,
como una marea furiosa. Los adelantados sucedían a los almirantes
y las tripulaciones se convertían en huestes invasoras. Las bulas
del Papa habían hecho apostólica concesión del África a la corona
de Portugal, y a la corona de Castilla habían otorgado las tierras
«desconocidas como las hasta aquí descubiertas por vuestros enviados
y las que se han de descubrir en lo futuro...»: América había sido
donada a la reina Isabel. En 1508, una nueva bula concedió a la corona
española, a perpetuidad, todos los diezmos recaudados en América:
el codiciado patronato universal sobre la Iglesia del Nuevo Mundo
incluía el derecho de presentación real de todos los beneficios
eclesiásticos8.

El Tratado de Tordesillas, suscrito en 1494, permitió a Portugal


ocupar territorios americanos más allá de la línea divisoria trazada
por el Papa, y en 1530 Martim Alfonso de Sousa fundó las primeras
poblaciones portuguesas en Brasil, expulsando a los franceses. Ya para
entonces los españoles, atravesando selvas infernales y desiertos infinitos,
habían avanzado mucho en el proceso de la exploración y la
conquista. En 1513, el Pacífico resplandecía ante los ojos de Vasco
Núñez de Balboa; en el otoño de 1522, retornaban a España los sobrevivientes
de la expedición de Hernando de Magallanes que había
unido por vez primera ambos océanos y habían verificado que el
mundo era redondo al darle la vuelta completa; tres años antes hablan
partido de la isla de Cuba, en dirección a México, las diez naves
de Hernán Cortés, y en 1523 Pedro de Alvarado se lanzó a la conquista
de Centroamérica; Francisco Pizarro entró triunfante en el
Cuzco, en 1533, apoderándose del corazón del imperio de los incas;
en 1540, Pedro de Valdivia atravesaba el desierto de Atacama y fundaba
Santiago de Chile. Los conquistadores penetraban el Chaco y
revelaban el Nuevo Mundo desde el Perú hasta las bocas del río más
caudaloso del planeta.

Había de todo entre los indígenas de América: astrónomos y caníbales,


ingenieros y salvajes de la Edad de Piedra. Pero ninguna de
las culturas nativas conocían el hierro ni el arado, ni el vidrio ni la
pólvora, ni empleaba la rueda. La civilización que se abatió sobre
estas tierras desde el otro lado del mar vivían la explosión creadora del
Renacimiento: América aparecía como una invención más, incorporada
junto con la pólvora, la imprenta, el papel y la brújula al bullente
nacimiento de la Edad Moderna. El desnivel de desarrollo de ambos
mundos explica en gran medida la relativa facilidad con que sucumbieron
las civilizaciones nativas. Hernán Cortés desembarcó en
Veracruz acompañado por no más de cien marineros y 508 soldados;
traía 16 caballos, 32 ballestas, diez cañones de bronce y algunos
arcabuces, mosquetes y pistolones. Y, sin embargo, la capital de los
aztecas, Tenochtitlán, era por entonces cinco veces mayor que Madrid
y duplicaba la población de Sevilla, la mayor de las ciudades
españolas. Francisco Pizarro entró en Cajamarca con 180 soldados y
37 caballos.

Los indígenas fueron, al principio, derrotados por el asombro. El


emperador Moctezuma recibió, en su palacio, las primeras noticias:
un cerro grande andaba moviéndose por el mar. Otros mensajeros
llegaron después: «...mucho espanto le causó el oír cómo estalla el
cañón, cómo retumba su estrépito, y cómo se desmaya uno; se le
aturden a uno los oídos. Y cuando cae el tiro, una como bola de piedra
sale de sus entrañas: va lloviendo fuego...». Los extranjeros traían
«venados» que los soportaban «tan alto como los techos». Por todas
partes venían envueltos sus cuerpos, «solamente aparecen sus caras.
Son blancas, son como si fueran de cal. Tienen el cabello amarillo,
aunque algunos lo tienen negro. Larga su barba es ...»9. Moctezuma
creyó que era el dios Quetzalcóatl quien volvía. Ocho presagios había
anunciado, poco antes, su retorno. Los cazadores le habían traído
un ave que tenía en la cabeza una diadema redonda con la forma
de un espejo, donde se reflejaba el cielo con el sol hacia el poniente.
En ese espejo Moctezuma vio marchar sobre México los escuadrones de los guerreros. El dios
Quetzalcóatl había venido por el este y
por el este se había ido: era blanco y barbudo. También blanco y
barbudo era Huiracocha, el dios bisexual de los incas. Y el oriente era
la cuna de los antepasados heroicos de los mayas10.

Los dioses vengativos que ahora regresaban para saldar cuentas


con sus pueblos traían armaduras y cotas de malla, lustrosos caparazones
que devolvían los dardos y las piedras; sus armas despedían
rayos mortíferos y oscurecían la atmósfera con humos irrespirables.
Los conquistadores practicaban también, con habilidad política, la
técnica de la traición y la intriga. Supieron explotar, por ejemplo, el
rencor de los pueblos sometidos al dominio imperial de los aztecas y
las divisiones que desgarraban el poder de los incas. Los tlaxcaltecas
fueron aliados de Cortés, y Pizarro usó en su provecho la guerra
entre los herederos del imperio incaico, Huáscar y Atahualpa, los
hermanos enemigos. Los conquistadores ganaron cómplices entre
las castas dominantes intermedias, sacerdotes, funcionarios, militares,
una vez abatidas, por el crimen, las jefaturas indígenas más altas.
Pero además usaron otras armas o, si se prefiere, otros factores trabajaron
objetivamente por la victoria de los invasores. Los caballos y
las bacterias, por ejemplo.

Los caballos habían sido, como los camellos, originarios de América11,


pero se habían extinguido en estas tierras. Introducidos en
Europa por los jinetes árabes, habían prestado en el Viejo Mundo una
inmensa utilidad militar y económica. Cuando reaparecieron en América
a través de la conquista, contribuyeron a dar fuerzas mágicas a
los invasores ante los ojos atónitos de los indígenas. Según una versión,
cuando el inca Atahualpa vio llegar a los primeros soldados
españoles, montados en briosos caballos ornamentados con cascabeles
y penachos, que corrían desencadenando truenos y polvaredas
con sus cascos veloces, se cayó de espaldas12. El cacique Tecum, al
frente de los herederos de los mayas, descabezó con su lanza el caballo
de Pedro de Alvarado, convencido de que formaba parte del conquistador:
Alvarado se levantó y lo mató13. Contados caballos, cubiertos
con arreos de guerra, dispersaban las masas indígenas y sembraban
el terror y la muerte. «Los curas y misioneros esparcieron
ante la fantasía vernácula», durante el proceso colonizador, «que los
caballos eran de origen sagrado, ya que Santiago, el Patrón de España,
montaba en un potro blanco, que había ganado valiosas batallas
contra los moros y judíos, con ayuda de la Divina Providencia»14.

Las bacterias y los virus fueron los aliados más eficaces. Los europeos
traían consigo, como plagas bíblicas, la viruela y el tétanos, varias
enfermedades pulmonares, intestinales y venéreas, el tracoma, el
tifus, la lepra, la fiebre amarilla, las caries que pudrían las bocas. La
viruela fue la primera en aparecer. ¿No sería un castigo sobrenatural
aquella epidemia desconocida y repugnante que encendía la fiebre y
descomponía las carnes? «Ya se fueron a meter en Tlaxcala. Entonces
se difundió la epidemia: tos, granos ardientes, que queman», dice un
testimonio indígena, y otro: «A muchos dio muerte la pegajosa,
apelmazada, dura enfermedad de granos»15. Los indios morían como
moscas; sus organismos no oponían defensas ante las enfermedades
nuevas. Y los que sobrevivían quedaban debilitados e inútiles. El
antropólogo brasileño Darcy Ribeiro estima que más de la mitad de
la población aborigen de América, Australia y las islas oceánicas murió
contaminada luego del primer contacto con los hombres blancos.
6. identificar el orden o las partes en que está estructurado el texto
- La introducción es el 1er párrafo únicamente.
- El cuerpo y desarrollo va desde el 2do párrafo hasta el 6to párrafo.
- La conclusión es el 7mo párrafo.

7. representación visual y esquemática del texto

Conquista Nuevo Mundo Exploración

enfermedades Retornaban los Dioses con las Armas Secretas

Caballos Indígenas

Hombre Blanco
8. Comparar y contrastar
Como en aquella ocasión al momento de llegar los españoles a América y toparse con los

indígenas hubo un choque de culturas dando como resultado que los españoles impusieran la

suya. Actualmente vemos personas que quieren imponer sus creencias y conocimientos a las

demás personas sin escuchar razones u otros puntos de vista lo cual desencadena en una

confrontación que perdura aun en nosotros al no respetar el libre pensamiento que cada uno

posee.

9. Sacar conclusiones y hacer inferencias


- Conclusión: En el anterior texto ¨Retornaban los dioses con armas secretas¨ podemos concluir

que los españoles en un principio eran tomados como dioses, pero la finalidad de su llegada era

adueñarse de las nuevas tierras e imponer todas sus costumbres, teniendo como un factor que les

ayudo sin saberlo, las enfermedades, que facilito aún más la conquista, además de ser un pueblo

mucho más desarrollado al que encontraron.

- Inferencias:

¿Cómo llego Colon al continente americano? En barco fue su arribo a este lugar

¿A que hace referencia el autor con ¨Armas Secretas¨? A las enfermedades que traían los

españoles

¿Por qué los españoles querían conquistar América? Para hacer crecer su imperio y difundir sus

creencias
10. Releer, para frasear y resumir entidades textuales

En su primera imagen al ver Colon estas tierras nuevas, logra observar una erupción volcánica

como si este continente predijera los siguientes sucesos que pasarían después de la llegada de

este. La conquista española avanzo de la manera más feroz, la iglesia católica encabezada por el

Papa tuvo gran influencia en el destino del continente americano. Después de ser donado el

nuevo continente a la reina Isabel un documento ordeno que todos los diezmo o tesoros

pertenecían en perpetuidad a la corona española, buscando así el tan ansiado patronato universal

de este Nuevo Mundo.

11. Resumen texto I ¨Retornaban los Dioses con las Armas Secretas

Llegaba Colon a América y sin saberlo estaba ante un nuevo mundo el cual resaltaba por su

poca evolución. Después de él llegaron varios representantes del ejercito español con sus

respectivos soldados con la misión de explorar este nuevo paisaje, en el otoño de 1522

retornaban a España los sobrevivientes de la expedición de Hernando de Magallanes que había

unido por primera vez ambos océanos y habían verificado que el mundo era redondo al darle la

vuelta completa.

En las diferentes exploraciones se encontraban con las civilizaciones de indígenas asentadas

en el continente provocando un choque cultural en el cual se veía en desventaja la cultura

indígena.

En un principio los españoles eran tomados como dioses por los indígenas por su vestimenta y

por estar sobre briosos caballos los cuales creían que eran de origen divino, pero sin saberlo los

españoles haciendo gran uso de conocimiento político empezó hacerse con aliados de los

diferentes pueblos indígenas que estaban en desacuerdo con el dominio imperial azteca.
Empezando así con la conquista del territorio americano, además los españoles tenían unos

aliados muy contundentes que sin saberlo les facilitaron las cosas, estos aliados eran las

enfermedades las cuales atacaban sin piedad a los indígenas los cuales morían como moscas,

muy pocos lograban sobrevivir y los que lo lograban quedaban débiles e inútiles, reduciendo en

gran medida la cantidad de indígenas que se resistían al dominio de la corona española.

TEXTO II

«COMO UNOS PUERCOS HAMBRIENTOS ANSÍAN EL ORO»

A tiros de arcabuz, golpes de espada y soplos de peste, avanzaban los


implacables y escasos conquistadores de América. Lo contaron las
voces de los vencidos. Después de la matanza de Cholula, Moctezuma
envió nuevos emisarios al encuentro de Hernán Cortés, quien avanzó
rumbo al valle de México. Los enviados regalaron a los españoles
collares de oro y banderas de plumas de quetzal. Los españoles «estaban
deleitándose. Como si fueran monos levantaban el oro, como
que se sentaban en ademán de gusto, como que se les renovaba y se
les iluminaba el corazón. Como que cierto es que eso anhelan con
gran sed. Se les ensancha el cuerpo por eso, tienen hambre furiosa de
eso. Como unos puercos hambrientos ansían el oro», dice el texto
náhuatl preservado en el Códice Florentino. Más adelante, cuando
Cortés llegó a Tenochtitlán, la espléndida capital azteca, los españoles
entraron en la casa del tesoro, «y luego hicieron una gran bola de oro,
y dieron fuego, encendieron, prendieron llama a todo lo que restaba,
por valioso que fuera: con lo cual todo ardió. Y en cuanto al oro, los
españoles lo redujeron a barras...».

Hubo guerra, y finalmente Cortés, que había perdido Tenochtitlán,


la reconquistó en 1521. «Y ya no teníamos escudos, ya no teníamos
macanas, y nada teníamos que comer, ya nada comimos.» La ciudad,
devastada, incendiada y cubierta de cadáveres, cayó. «Y toda la noche
llovió sobre nosotros.» La horca y el tormento no fueron suficientes:
los tesoros arrebatados no colmaban nunca las exigencias de la imaginación,
y durante largos años excavaron los españoles el fondo del
lago de México en busca del oro y los objetos preciosos presuntamente
escondidos por los indios.

Pedro de Alvarado y sus hombres se abatieron sobre Guatemala


y «eran tantos los indios que mataron, que se hizo un río de sangre,
que viene a ser el Olimtepeque», y también «el día se volvió colorado
por la mucha sangre que hubo aquel día». Antes de la batalla
decisiva, «y vístose los indios atormentados, les dijeron a los españoles
que no les atormentaran más, que allí les tenían mucho oro,
plata, diamantes y esmeraldas que les tenían los capitanes Nehaib
Ixquín, Nehaib hecho águila y león. Y luego se dieron a los españoles
y se quedaron con ellos...»17.

Antes de que Francisco Pizarro degollara al inca Atahualpa, le


arrancó un rescate en «andas de oro y plata que pesaban más de
veinte mil marcos de plata fina, un millón y trescientos veintiséis mil
escudos de oro finísimo...». Después se lanzó sobre el Cuzco. Sus
soldados creían que estaban entrando en la Ciudad de los Césares,
tan deslumbrante era la capital del imperio incaico, pero no demoraron
en salir del estupor y se pusieron a saquear el Templo del Sol:
«Forcejeando, luchando entre ellos, cada cual procurando llevarse
del tesoro la parte del león, los soldados, con cota de malla, pisoteaban
joyas e imágenes, golpeaban los utensilios de oro o les daban
martillazos para reducirlos a un formato más fácil y manuable... Arrojaban
al crisol, para convertir el metal en barras, todo el tesoro del
templo: las placas que habían cubierto los muros, los asombrosos
árboles forjados, pájaros y otros objetos del jardín»18.

Hoy día, en el Zócalo, la inmensa plaza desnuda del centro de la


capital de México, la catedral católica se alza sobre las ruinas del
templo más importante de Tenochtitlán, y el palacio de gobierno está
emplazado sobre la residencia de Cuauhtémoc, el jefe azteca ahorcado
por Cortés. Tenochtitlán fue arrasada. El Cuzco corrió, en el Perú,
suerte semejante, pero los conquistadores no pudieron abatir del
todo sus muros gigantescos y hoy puede verse, al pie de los edificios
coloniales, el testimonio de piedra de la colosal arquitectura incaica.

6. Identificar el orden o las partes en que esta estructurado el texto

- La introducción es el 1er párrafo

- El cuerpo o desarrollo va desde el 2do al 4to párrafo

- La conclusión es el 5to párrafo


7. Representación visual y esquemática del texto

Guerra Matanza Barras de oro

Como unos Puercos Hambrientos Ansían el Oro

Ríos de Sangre Ruinas

8. Comparar y contrastar

En la actualidad aún se conocen casos de personas que sin importarles los demás desean

llegan a un fin que es de gran beneficio para ellos solamente, sin importarles pasar por encima de

quien sea. Algunos casos son de traición solamente, pero hay otros de personas que aun atenta

contra la vida de los demás con tal de obtener lo que desean.


9. Sacar conclusiones y hacer inferencias

- Conclusiones: Podemos concluir que en esa época los españoles eran movidos por la fiebre de

tener mas y mas oro, llevándolos a realizan exterminios de pueblos indígenas con tal de quedarse

con la totalidad de la riqueza que poseían. Dejando a sus espaldas muerte y ruinas para las

cavilaciones americanas.

- Inferencias:

¿sentían remordimiento los españoles por las masacres que realizaban? No por que su fin era

obtener cada vez más riquezas.

¿Por qué los españoles no tenían respeto por los templos que saqueaban? Porque para ellos la

única religión era el cristianismo.

¿Cuál era el destino final del oro que saqueaban? Era llevado a España en los navíos

10. Releer, para frasear y resumir entidades textuales

Pedro de Alvarado con sus hombres masacraron a tantos indios que llenaron los ríos de sangre

y tornado el cielo de rojo, tanto era el desespero de los indios que en un momento dado estos

pedían a los españoles que pararan su tormento, en cambio darían a estos todos los tesoros que

poseían tratando así de no correr la misma suerte de sus hermanos y hermanos muertos en la

lucha contra estos.

11. Resumen Texto II ¨Como unos Puercos Hambrientos Ansían el Oro¨

Haciendo un brutal uso de sus herramientas los españoles avanzaban dejando a su paso gran

muerte y destrucción, en un momento dado Moctezuma envía emisarios a encuentro de Hernán


Cortez para que le fuesen regalados collares de oro y plumas de quetzal, en donde evidenciaron

la gran hambre de tesoros que tenían los españoles. Avanzaron como olas en su busca impecable

de tesoros, durante años excavaron en el lago de México buscando oro y presuntos tesoros

escondidos por los indios.

En su gran hambre de tesoros los españoles teñían de rojo los ríos con la sangre de los indios.

Tanto era el desespero de los indígenas que pedían a los españoles parar el tormento a cambio de

darles tesoros. En su búsqueda de oro los españoles llegaron al templo de sol y quedaron

asombrados con este, pero no duro mucho su asombro ya que prosiguieron a destruirlo con el fin

de llevarse hasta la última pieza que tuviera el preciado metal, tanto era su ambición al oro que

entre ellos mismos peleaban por el botín. Cada imagen y pieza de oro era convertida en barras

para facilitar su traslado.

CONCLUSION
Podemos concluir que esta actividad permitió abordar y profundizar en el uso de una estrategia

de comprensión de lectura, logrando así que el estudiante se apropiara de esta, obteniendo una

base para la realización completa y correcta de los resúmenes. Además, como valor agregado se

estudio textos de origen narrativo como lo fueron los de Galeano.

REFERENCIAS

Galeano, E. (2015). Las venas abiertas de américa latina (2a. ed.). Recuperado


de http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2460/lib/unadsp/reader.action?
ppg=1&docID=3430110&tm=1524156512509

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