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el profanador de textos

Rudolf Steiner
1919
1919 •2019
2019
centenario
pedagogía El estudio del
hombre como base
centenario
waldorf
pedagogía
primera edición completa en
castellano de las conferencias
waldorf

de la pedagogía  
pedagógicas de Rudolf Steiner
primera edición completa en
  conferencias
castellano de las
pedagógicas de Rudolf Steiner
[i]
 

[i]

índica
[00] Stuttgart, agosto 20, 1919 (S‑3800a) 1
[01] Stuttgart, agosto 21, 1919, mañana (S‑3801) 3
[02] Stuttgart, agosto 22, 1919, mañana (S‑3804) 8
[03] Stuttgart, agosto 23, 1919, mañana (S‑3807) 15
[04] Stuttgart, agosto 25, 1919, mañana (S‑3810) 23
[05] Stuttgart, agosto 26, 1919, mañana (S‑3813) 29
[06] Stuttgart, agosto 27, 1919, mañana (S‑3816) 35
[07] Stuttgart, agosto 28, 1919, mañana (S‑3820) 41
[08] Stuttgart, agosto 29, 1919, mañana (S‑3823) 47
[09] Stuttgart, agosto 30, 1919, mañana (S‑3826) 53
[10] Stuttgart, septiembre 1, 1919, mañana (S‑3830) 59

(con material adicional
[11] Stuttgart, septiembre 2, 1919, mañana (S‑3834) 65

GA293
[12] Stuttgart, septiembre 3, 1919, mañana (S‑3837) 70
[13]
[14]
Stuttgart, septiembre 4, 1919, mañana (S‑3840)
Stuttgart, septiembre 5, 1919, mañana (S‑3843)
75
80 en traducción del inglés)
Rudolf Steiner [ga293] i El estudio del hombre como base de la pedagogía
elprofanador
el profanador de
de textos textos primera pedeeficación:
p
noviembre 10, 2012
confesiones de invierno con respecto a este libro
(¡siempre charly garcía debe estar presente!) actualizaciones:
Título: ‘El estudio del hombre como base de la pedagogía‘ edición centenario
quiero a los libros —esos seres impresos en árboles muertos Autor: Rudolf Steiner agosto 20, 2019
(o debería decir ‘asesinados’)— con ‘sagrado’ respeto, Traducción: Juan Berlín
profanador, ra. pero resulta que muchas veces son inhallables… o hallables
(Del lat. profanãtor, -ōris). Corrección: Maribel García Polo
1. adj. Que profana. U. t. c. s. a un precio inalcanzable. ISBN: 84-89197-56-3
Título original: ‘Allgemeine Menchenskunde als Grundlage
profanar. por eso me convierto en ‘profanador’: ‘deshonro,’ ‘prostitu- der Pädagogik (I).’ GA293
(Del lat. profanãre). yo’ la belleza del papel y transfiero la sabiduría a este nuevo Editorial: Editorial Rudolf Steiner/Editorial Antroposófica
1. tr. Tratar algo sagrado sin ser electrónico.
el debido respeto, o aplicarlo
a usos profanos. Sin fecha de impresión.
2. tr. Deslucir, desdorar, des- es verdad: dejo sin pan a quien lo creó. pero completo su
honrar, prostituir, hacer uso más profundo deseo: difundir su conocimiento. para colaborar
indigno de cosas respetables. (a mi tampoco me convencen estas ‘razones,’ son puro bla,
bla, bla.) Correcciones: para aportar correcciones a los textos, por favor, enviar un email a elprofa-
Real Academia Española © nadordetextos@yahoo.com, poniendo en el ‘Asunto:’ el nombre de la publicación y
Todos los derechos reservados el diseño apaisado es para que sea fácil leerlo en el monitor en el cuerpo, el texto equivocado y el nuevo, con referencia de página. Gracias.
de la computadora o impreso en hoja A4, simple o doble faz. Dactilografiado: hay mucho material traducido en forma manuscrita que ‘desea’ ser public-
a fin de cuentas, millones de libros han sido leidos ‘fotoco- cado. Si quieren aportar el tiempo de datilografiado, por favor, enviar un email a elprofa-
piados’ en ese formato. (en realidad, los más beneficiados nadordetextos@yahoo.com, poniendo en el ‘Asunto: Tipear.’ Gracias.
son los que venden recargas truchas de cartuchos.)
GA / S- BM párrafos
Los libros escritos por Rudolf Los Boletines de Meto- Para facilitar las referencias
Steiner y las recopilaciones dología para los presentes y cruzadas, los párrafos son
de conferencias se catalogan futuros maestros Waldorf’ fueron identificados con un número (02)
según el ‘GA,’ ‘Gesamtaus- publicados por Juan Berlín desde o un número y una letra (02c) al
gabe’ [‘Edición Completa’]. México. inicio de los mismos.
Se ha intentado referir al GA Los artículos son identificados En todos los casos, el número
para evitar confusiones. La cita con el número de boletín y una indica el número de párrafo
‘[GAnnn:cc:pp]’ significa ‘párrafo letra según el orden de aparición correspondiente a la edición
pp’ de la ‘conferencia cc’ del GA en el mismo. La cita ‘[BM024c]’ alemana.
‘nnn.’ Hay más de 354 GAs. significa ‘el tercer artículo La letra representa una subdivi-
Cada conferencia se idenitica (letra c)’ del ‘boletín 24.’ sión de dicho párrafo, en caso
con la sigla ‘S-nnnn,’ ’Sch- En el caso de suplementos, se que ayude a la mejor identifica-
midt,’ apellido del autor del usa directamente la letra ‘s’: ción de los temas.
listado. Hay mas de 5.695. [bm011s].
Rudolf Steiner [ga293] ii El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
[00]    conferencia inaugural1 de las acuciantes preguntas espirituales de los tiem‑
acerca de este proyecto dada en la víspera del seminario de maestros pos modernos.
una nota de el profanador de textos Stuttgart, agosto 20, 1919 (S‑3800a) 01d
Debemos aprovechar las posibilidades presenta‑
das por la Escuela Waldorf para reformar y revolu‑
cionar el sistema educativo.
02a
El éxito de este acto cultural está en sus manos.
02b
Por lo tanto, tienen mucha responsabilidad en
trabajar para crear un ejemplo.
02c
Así que mucho depende del éxito de esta obra.
02d
La Escuela Waldorf sera la prueba viviente de la
efectividad de la orientación antroposófica hacia la
vida.
02e
Será una escuela unificada en el sentido que solo
considera cómo enseñar en la forma demandada
A casi 100 años de la inauguración de la primera por el ser humano, por la totalidad de la esencia
Escuela Libre en Stuttgart en 1919 y más de 75 humana.
02f
años de educación Waldorf en Argentina,1 me Nosotros debemos poner todo al servicio de
llama mucho la atención que no estén traducidas alcanzar este objetivo.
03a
todas las conferencias2 sobre pedagogía de Rudolf Sin embargo, es necesario que hagamos compro‑
Steiner. misos, porque no estamos todavía tan desarrollados
Antes que tratar de averiguar los motivos (el que podamos llevar a cabo una obra completamente
universo me los dirá, si necesito saberlos), creo libre.
03b
que es mejor uso de mi tiempo proveer —o, al El estado impone objetivos de aprendizaje terri‑
menos, intentar— alguna solución. bles y estándares terribles, los peores imaginables,
Aporto aquí la trancripción digital de ‘El pero la gente se imagina que son lo mejor.
03c
estudio del hombre como base de la pedagodía’ Esta tarde quisiera hacer algunos comentarios Los criterios y actividades políticos tratan a las
[GA293] traduccido del alemán y publicado en preliminares. personas como peones.
01b 03d
papel por otros. Para conseguir una renovación de la vida espiri‑ Más que nunca antes, se harán intentos para usar
Se agregó la conferencia inaugural traducida de tual moderna, la Escuela Waldorf deber ser un acto a las personas como engranajes de una rueda.
03e
la versión en inglés.3 cultural real. Manipular la voluntad de las personas será el
01c
Espero disculpen mis errores. Debemos contar con el cambio en todo; el funda‑ mayor progreso imaginable.
03f
mento último de todo el movimiento social es en el Cosas como instituciones de aprendizaje serán
1
El colegio Rudolf Steiner de Florida, Argentina, festejó reino espiritual y la pregunta de la educación es una creadas incompetentemente y con la arrogancia más
su 70º aniversario en 2010. No se si hubo experiencias grande.
previas en castellano en otro lugar. [n. del pr.]
2
Sólo 10 traducidos sobre cerca de 24. [n. del pr.] Traducido de Steiner, Rudolf. ‘The Foundations of the
1

3
‘Traduttore, traditore’ ¡por partida doble! [n. del pr.] Human Experience. (Formely The Study of Man).’
[GA293] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 1 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
03g 12c
Tenemos un anticipo de esto en el diseño de las las áreas más importantes de la instrucción, y como Por lo tanto, dividiremos a los niños entre los
escuelas bolcheviques rusas, que son tumbas para un seminario para practicar la enseñanza. maestros de religión de acuerdo a su confesión.
07b 12d
todo que represente la verdadera enseñanza. Practicaremos enseñar y lo criticaremos a través Esta es otra parte del compromiso.
03h 12e
Tenemos una difícil lucha por delante, pero, sin del trabajo. A través de compromisos justificables podemos
08a
embargo, debemos hacer este acto cultural. Consideraremos los aspectos más teóricos por la acelerar nuestro acto cultural.
04a 13a
Debemos armonizar dos fuerzas contradictorias. mañana y el seminario por la tarde de cada día. Debemos ser conscientes de las grandes tareas
04b 08b
Por un lado, debemos conocer cuáles son nues‑ Comenzaremos a las 9:00 con pedagogía general, que tenemos por delante.
13b
tros ideales, y por el otro, debemos tener la flexibi‑ luego hacemos la instrucción relativa a los métodos Atrevámonos a no ser simplemente los educa‑
lidad para ajustarse a los que está muy alejado de especiales a las 11:30, y por la tarde haremos la ejer‑ dores; debemos ser gente de cultura en el más alto
nuestros ideales. citación del seminario de 15:00 a 18:00. sentido de la palabra.
04c 09a 13c
Será difícil para cada uno de ustedes para encon‑ Debemos estar completamente conscientes que Debemos tener un interés viviente en todo lo que
trar cómo armonizar estos dos fuerzas. debemos realizar un gran acto cultural en todo el sucede hoy en día, de otra manera seríamos malos
04d
Esto sólo será posible lograrlo cuando cada uno sentido de la palabra. maestros para esta escuela.
10a 13d
de ustedes acometa su labor con toda su capacidad. Aquí en la Escuela Waldorf no deseamos crear Atrevámonos a no sólo tener entusiasmo para
04e
Cada uno o una debe usar al máxima su capaci‑ una escuela parroquial. nuestras tareas especiales.
10b 13e
dad desde el principio. La Escuela Waldorf no propagará un punto de Sólo podemos ser buenos maestros cuando tenga‑
05a
Por lo tanto, organizaremos la escuela no de for‑ vista particular llenando a los niños de dogmas mos un vívido interés en todo lo que está sucedien‑
ma burocrática sino colegiada, y la administraremos antroposóficos. do en el mundo.
10c 13f
en una forma republicana. No deseamos enseñar un dogma antroposófico; la A través de ese interés en el mundo podemos ob‑
05b
En la verdadera república de los maestros no antroposofía no es el contenido de la instrucción. tener el entusiasmo que necesitamos para la escuela
10d
tendremos la comodidad de recibir directivas del Lo que deseamos es la utilización práctica de la y para nuestra tarea.
13g
Consejo de Educación. antroposofía. Son necesarios flexibilidad de espíritu y devoción
05c 10e
En cambio, debemos traer a nuestro trabajo lo Deseamos transformar lo que podemos ganar a a nuestras tareas.
13h
que nos da a cada uno la posibilidad y la total res‑ través de la antroposofía en una verdadera enseñanza Sólo así podremos sacar lo que se necesita con‑
ponsabilidad para lo que tenemos que hacer. práctica. seguir hoy en día cuando dedicamos nuestro interés
05d 11a
Cada uno de nosotros debe ser completamente El contenido antroposófico de la instrucción es a las grandes necesidades y tareas de los tiempos,
responsable. mucho menos importante que la utilización práctica ambas son inimaginablemente grandes. ♣♣
06a
Podemos crear un substituto de la supervisión del de lo que podemos crear a partir de la antroposo‑
Consejo de Educación a medida que llevamos a cabo fía, generalmente en pedagogía y particularmente
este curso preparatorio, y, a través del trabajo, recibir en los métodos especiales; en otras palabras, cómo
lo que unifica la escuela. podemos llevar la antroposofía a la práctica de la
06b
Podemos alcanzar este sentido de unidad a través enseñanza.
12a
de este curso si trabajamos con toda diligencia. Los representantes de las religiones darán la ins‑
07a
El curso será llevado a cabo como una discusión trucción religiosa.
12b
continua de preguntas pedagógicas generales, como Sólo usaremos la antroposofía en el método de
una discusión de los métodos especiales relativos a enseñanza.

Rudolf Steiner [ga293] 2 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
[01]    vida antes del nacimiento to cada uno de nosotros, en cierto sentido, habrá de cósmico, esta fecha en que comenzamos nuestros
y después de la muerte. detalles trabajar. trabajos.
de la emcarnación 02a
Lo que pretendemos no será posible si no sen‑ 02f
Así, estimados amigos, queremos dar principio a
Stuttgart, agosto 21, 1919, mañana (S‑3801) timos la trascendencia de nuestra tarea, si no nos nuestro trabajo: considerándonos como seres hu‑
hacemos cargo de que una misión muy especial se ha manos a quienes el Karma ha colocado en un lugar
asignado a esta Escuela. especial, de donde se irradiará, no lo que sea común,
02b
A este fin, hemos de concretar nuestros pensa‑ sino algo que engendre en los participantes el senti‑
mientos, darles una forma que realmente nos permi‑ miento de aquel solemne momento cósmico.
03a
ta tener consciencia de que con esta Escuela aspira‑ En primer lugar, enfocaremos el estudio de nues‑
mos a algo fuera de lo común. tra tarea pedagógica, para el cual hoy voy a ofrecerles
02c
Para lograr esta forma, hemos de procurar no una introducción.
03b
tomar la fundación de esta Escuela como un suceso En efecto, nuestra tarea pedagógica habrá de ser
trivial de todos los días, sino considerarla como un distinta de las actividades docentes que la humani‑
acto solemne de orden cósmico. dad ha venido formulando en el pasado; habrá de ser
02d
En este sentido, estimo oportuno expresar, en distinta, no porque creamos, con vana altanería, que
Amigos míos: nombre del espíritu que ha de conducir a la huma‑ estamos llamados a inaugurar de motu propio un
01b
Para que emprendamos nuestro cometido correc‑ nidad, trascendiendo la miseria y el infortunio, a nuevo régimen pedagógico del mundo, sino porque
tamente hemos de concebirlo, no sólo en su aspecto alcanzar un nivel más elevado en la enseñanza y la sabemos, con fundamento en la Ciencia espiritual de
intelectual y emotivo, sino también y en sentido más educación, el más cordial agradecimiento a quienes orientación antroposófica, que las sucesivas épocas
elevado, en su aspecto moral y espiritual. inspiraron a nuestro querido Emi Molt1 el luminoso evolutivas asignan a la humanidad tareas siempre
01c
Siendo esto así, ustedes comprenderán el por qué pensamiento de llevar a cabo, en bien del progre‑ renovadas.
03c
hoy, al iniciar nuestro cometido, reflexionaremos so de la humanidad, la fundación de la Escuela Distinto fue lo que correspondió en la primera,
previamente sobre la relación que deseamos estable‑ Waldorf. segunda, y hasta entrada la quinta época evolutiva
02e
cer con los mundos espirituales mediante nuestra Sé que Emil Molt tiene consciencia de lo dé‑ postatlante en que nos hallamos ahora.2
03d
actividad. biles que son las energías que pueden movilizarse Hemos de advertir que sólo algún tiempo des‑
01d
Hemos de tener consciencia de que en esta tarea para llenar ese cometido, pero él podrá actuar entre pués de haber entrado en determinada época evolu‑
no trabajaremos como simples moradores del plano nosotros con el debido vigor si sentimos, juntamente tiva, la humanidad adquiere consciencia de lo que le
físico, pues esta concepción que ha estado ganando con él, la magnitud del cometido y recogemos como incumbe a ella.
04a
terreno en el curso de los últimos siglos, ha hecho de efemérides clave, como momento solemne del orden La época evolutiva en que ahora nos hallamos
la enseñanza y la educación lo que son actualmente. comenzó a mediados del siglo XV,3 y sólo ahora
01e
He ahí precisamente lo que pretendemos mejorar asciende a nuestra consciencia, procediendo de los
con la tarea que nos hemos impuesto. Emil Molt (1876-1936): Gerente de la fábrica de cigarrillos
1

01f
Con este fin, vamos a empezar por reflexionar Waldorf-Astoria en Stuttgart. Inspirado por el movimien‑
to para la Trimembración del Organismo Social fundó la 2
Sobre las épocas evolutivas de la humanidad (épocas cul‑
sobre la manera de establecer el contacto con aque‑ Escuela Waldorf en Stuttgart, inicialmente sólo para los turales): Steiner, Rudolf. ‘La ciencia oculta. Un bosquejo,’
llas potencias espirituales bajo cuyo orden y manda‑ hijos de los trabajadores empleados en su fábrica. A pedido capítulo ‘La evolución del mundo y el hombre.’ [GA013:04]
de Molt, Rudolf Steiner se hizo cargo de la planificación [N. del Ed.]
general y el liderazgo de la escuela. [n. del pr.] 3
En el año 1413. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 3 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
05c 08a
trasfondos espirituales, lo que esta época exige de Más para ello es necesario que nos compenetre‑ He aquí lo que subyace, aunque no se enuncie
nosotros en cuanto a tarea pedagógica. mos firmemente de una consciencia en base a la cual abiertamente.
04b 08b
Hasta ahora, los hombres, por excelentes que cada uno de nosotros conciba nuestra enseñanza y Vivimos en un tiempo en que es necesario
hayan sido sus intenciones, trabajaban pedagógica‑ educación. combatir en todas las esferas ese llamado egoísmo
06a
mente dentro de las características de la educación Al dedicarse a su tarea no olviden que toda humano, pues de subsistir los hombres continuarían
antigua, la que concernía a la cuarta época evolutiva nuestra civilización contemporánea se apoya sobre el yendo cuesta abajo por el camino que han empezado
postatlante. egoísmo humano, incluso en lo tocante a las esferas a hollar.
04c 08c
Desde un principio, hemos de ponemos a tono más espirituales. Hemos de desarrollar, cada vez más, la conscien‑
07a
con nuestra tarea, esto es, comprender que nuestra Observen, sin prejuicios, el campo espiritual al cia hacia el primer extremo de la evolución humana
época clama por cierta dirección, cuya importancia que el hombre de hoy se entrega, el campo religioso dentro del devenir terrenal, el que corresponde al
no reside en su validez absoluta para toda la evolu‑ por ejemplo, y pregúntense si, en materia religiosa, nacimiento.
08d
ción de la humanidad, sino justamente en su validez nuestra civilización no se halla polarizada hacia ese Hemos de dar cabida en nuestra comprensión al
específica para nuestra época. egoísmo humano. hecho de que el hombre, durante un largo intervalo,
04d 07b
El materialismo,4 amén de otros efectos, ha pro‑ En efecto, es característico de nuestro tiempo se desarrolla entre la muerte y el nuevo nacimiento y
ducido la conclusión de que los hombres no tienen que, en los sermones que se predican en las iglesias, que, en el curso de este desarrollo, llega a un punto
consciencia de las tareas concretas de una época el clérigo trate de conquistar al hombre por el lado donde, como si dijéramos, muere para el mundo es‑
particular ni, sobre todo y fíjense bien en lo que del egoísmo. piritual, no pudiendo seguir viviendo en él sin pasar
07c
afirmo, del hecho mismo de que la peculiaridad de Veamos, por ejemplo, lo que despierta el más a otra forma de existencia.5
08e
cada época requiere tareas específicas. profundo interés en cualquier persona: el problema Esta nueva forma de existencia la adquiere revis‑
05a
Al confiárseles niños de determinada edad para su de la inmortalidad, y démonos cuenta de que hoy en tiéndose de un cuerpo físico y un cuerpo etérico y
educación y enseñanza, habrán de tener en cuenta día, incluso en los discursos de tipo espiritual, todo no podría alcanzar el nivel que logra gracias a este
que llegan después de haber recibido en la primera tiende a captar al hombre apelando a su egoísmo por revestimiento si continuara su desarrollo lineal en el
época de su vida, la educación, quizás la maleduca‑ lo suprasensible. mundo puramente espiritual.
07d 08f
ción, de sus padres. Debido a esta tendencia, el hombre no desea Por consiguiente, cuando tenemos el privilegio de
05b
Nuestro ideal pedagógico sólo podrá lograrse atravesar anulado el umbral de la muerte, sino con‑ contemplar con ojos físicos al niño, del nacimien‑
cabalmente cuando la sociedad haya avanzado lo su‑ servando la continuidad de su Yo. to en adelante, hemos de saber que se trata de una
07e
ficiente para que incluso los padres comprendan que Esto, aunque muy sublimado, es al fin egoísmo, continuación.
08g
a la humanidad actual le corresponde una misión y a este tipo de egoísmo recurre hoy toda confesión No nos fijaremos únicamente en las experiencias
específica ya desde la primera fase de la educación; religiosa, en gran medida, cuando enfoca el proble‑ de la existencia humana post-mortem —es decir,
pero, no obstante, podremos enderezar en los niños ma de la inmortalidad. en la continuación espiritual de lo físico— sino que
07f
que se nos confíen, algunos de los malos aprendiza‑ Por esta razón, cuando las confesiones religiosas hemos de tratar de ser conscientes, a la vez, de la
jes de esa primera época. se dirigen al hombre, suelen olvidarse de uno de los continuación de lo espiritual en la existencia física,
extremos de nuestro devenir terrenal, y tienen sólo así como procurar, por la educación, que se continúe
4
materialismo: 2. m. Fil. Concepción del mundo según la
cual no hay otra realidad que la material, mientras que el en cuenta el otro: ponen mucho énfasis en la muer‑
pensamiento y sus modos de expresión no son sino mani‑ te, y se olvidan del nacimiento. 5
Steiner, Rudolf. ‘Investigaciones ocultas sobre la vida entre
festaciones de la materia y de su evolución en el tiempo. muerte y nuevo nacimiento. El intercambio viviente entre
Diccionario RAEL [n. del pr.] los vivos y los muertos.’ [GA140] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 4 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
09d
lo que fue llevado a cabo por entidades superiores, Abstractamente, se puede seguir formulando ‘por unión entre espíritu y alma, y cuando digo espíri‑
sin nuestra participación. qués’ hasta el infinito. tu, me refiero a lo que actualmente se halla todavía
08h 09e
Para que nuestra educación y didáctica se eleven El pensar concreto tiene un fin, no así el pensar oculto en el mundo físico y a lo que en terminolo‑
a la categoría que les corresponde, hemos de tener abstracto que puede girar eternamente como si fuera gía antroposófica damos los nombres de: Hombre
consciencia de que: un trompo. Espíritu, Espíritu de Vida, Yo Espiritual.7
09f 10c
Lo propio acontece con todo lo que se relacio‑ Respecto a estos tres aspectos constitutivos del
Todo cuanto se haga en el ser humano a
na con temas alejados del vivir cotidiano: la gente hombre, he de manifestar que ellos existen en la
nuestro cargo ha de ser continuación de la
reflexiona sobre la educación y se interroga por el esfera suprasensible a la que ahora hemos de abrir‑
actividad realizada por las entidades superiores,
período prenatal, sin tener en cuenta que, antes del nos paso; efectivamente, entre la muerte y el nuevo
antes del nacimiento.
nacimiento, el ser humano se halla todavía ampa‑ nacimiento ya nos hallamos en cierta relación con
09a
Hoy, que los hombres han perdido el nexo men‑ rado por entidades que se encuentran más allá del ellos.
10d
tal y emotivo con los mundos espirituales, se nos mundo físico, y a las que queda encomendada la La energía que parte de este ternario —Hombre
formula a menudo de manera abstracta una pregun‑ vinculación individual inmediata entre el mundo y Espíritu, Espíritu de Vida, Yo Espiritual— impregna
ta que carece de sentido frente a una concepción el individuo. la estructura psíquica del hombre —alma conscien‑
09g
espiritualista6 del mundo; se nos pregunta cómo Por consiguiente, la educación prenatal no tiene te, alma racional, alma sensible.
11a
encauzar la llamada educación prenatal. que ejercer ninguna función directa sobre el niño; Quien pueda contemplar la entidad huma‑
09b
Muchas personas de nuestra época toman las sólo puede ser consecuencia inconsciente de la con‑ na cuando se dispone a descender nuevamente al
cosas así, esquemáticamente; en cambio, para un ducta de los padres y, en particular, de la madre. mundo físico —después de pasar por la existencia
09h
modo de pensar concreto, las preguntas no pueden Si la madre, antes de dar a luz, lleva una vida entre la muerte y el nuevo nacimiento— observará
crecer en vaguedad ad infinitum. armónica con lo moral y lo intelectual, los resultados lo espiritual a que acabo de referirme, vinculado a lo
09c
Mencioné en cierta oportunidad el siguiente de su continua autoeducación se transmitirán por sí psíquico.
11b
ejemplo: Si observamos surcos en un camino, pode‑ solos al niño. El hombre desciende, como si dijéramos, como
09i
mos preguntar: Mientras menos se piense en educar al niño antes alma espiritual o espíritu anímico, de una esfera
—¿A qué se deben? de que vea la luz del mundo, y mientras mayor sea superior a la existencia física, revistiéndose de ésta.
12a
—A un carruaje que pasó por ahí. el empeño hacia una vida correcta y educada, tanto Ahora bien, podemos decir, respecto de este se‑
—¿Por qué pasó el carruaje? mejor será para el niño. gundo miembro constitutivo que se une con el alma
09j
—Porque los que estaban sentados en él La educación sólo puede empezar cuando el espiritual, que lo que se le ofrece en el ambiente
querían llegar a cierto lugar. pequeñuelo quede realmente insertado en el orden terrenal es el resultado de los procesos de la herencia
—¿Por qué querían llegar a ese lugar? del plano físico, esto es, tan pronto como empiece a física.
12b
…y así las preguntas llegan a un punto en respirar el aire exterior. Al alma espiritual, o espíritu anímico, se le brinda
10a
que se interrumpen. Llegado este momento, hemos de tener conscien‑ como ofrenda el ‘cuerpo biológico,’8 de manera que
cia de lo que significa para el niño su traslado de un
plano espiritual al físico.
7
Sobre la estructura de la entidad humana: Steiner, Rudolf.
6
espiritualismo: 1. m. Fil. Doctrina que reconoce la existencia 10b
‘Teosofía’ [GA009], ‘La Ciencia Oculta. Un bosque‑
de otros seres, además de los materiales. 2. m. Fil. Sistema Aclaremos, ante todo, que la real entidad huma‑ jo’ [GA013], y ‘La educación del niño a la luz de la
filosófico que defiende la esencia espiritual y la inmortali‑ na está constituida por dos miembros, pues antes Antroposofía.’ [GA308] [N. del Ed.]
dad del alma, y se contrapone al materialismo. Diccionario de que ella salga al escenario terrenal, se realiza una
8
En alemán hay dos palabras distintas, una para el cuerpo
RAEL [n. del pr.] material ‘Korper,’ y otra para el cuerpo vitalizado ‘Leib.’ A la
Rudolf Steiner [ga293] 5 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
resulte una unión de dos ternarios: del lado del alma seno de la madre no pasan de ser una función prepa‑ mucho de lo que debiera ser para que se mantenga el
espiritual el Hombre Espíritu, el Espíritu de Vida ratoria, sin llegar a establecer una conexión completa funcionamiento de la vida física, deficiencia que se
y el Yo Espiritual, se hallan unidos con el comple‑ con el entorno. hace patente sobre todo en un aspecto: en el hom‑
13d
jo anímico constituido por alma consciente, alma Lo que propiamente puede llamarse respiración bre que entra en la existencia física todavía no se ha
racional y alma sensible. empieza cuando el hombre ha salido del seno mater‑ establecido la justa armonía, la justa relación, entre
12c
Están unidos y, en su descenso al mundo físico, no, y esta función es de muchísima importancia para el proceso respiratorio y el neuro-sensorio.
14a
habrán de mancomunarse con el cuerpo sensible o la entidad humana, por hallarse ya involucrado en La observación de la naturaleza esencial del niño
astral, el cuerpo etérico y el cuerpo físico, a su vez ella todo el sistema ternario del hombre físico.9 nos permite afirmar que todavía no ha aprendido
13e
vinculados, primero en el seno de la madre y luego Entre los elementos de este sistema contamos, a respirar en forma tal que esta función alimente
en el mundo exterior, con los tres reinos del mundo para empezar, con el metabolismo. debidamente el proceso neuro-sensorio: he aquí otra
13f
físico —el mineral, el vegetal y el animal— de modo Este metabolismo, por un lado, se liga íntima‑ de las íntimas características de lo que hay que hacer
que también aquí se trata de un consorcio de dos mente con la respiración; asimismo es de índole con el niño.
14b
ternarios. metabólica la conexión entre el proceso respiratorio Hemos de empezar por comprender la entidad
12d
Si se observa con suficiente imparcialidad al niño y la circulación sanguínea, pues ésta recoge las subs‑ humana tanto en lo antropológico como en lo
que se ha internado en el mundo, se observa que, tancias exteriores que se introducen en el cuerpo por antroposófico.
14c
en él, el espíritu anímico, o alma espiritual, se halla otros caminos, y las adecúa al cuerpo humano, de Las más importantes medidas pedagógicas
todavía separado del ‘cuerpo biológico.’ suerte que, por un lado, la respiración guarda rela‑ tendrán en cuenta, pues, la observación de todo lo
12e
La misión de la educación, espiritualmente con‑ ción con todo al sistema metabólico, sin menoscabo que sirva para el debido acoplamiento del proceso
cebida, consiste en concordar el espíritu anímico con de las funciones que le son propias. respiratorio con el proceso neuro-sensorio.
13g 14d
el ‘cuerpo biológico.’ Por otro lado, la respiración humana se halla en En sentido superior, el niño tiene que aprender a
12f
Entre ellos hay que establecer la armonía y conexión también con las funciones neuro-sensorias. dar cabida en su espíritu a lo que sólo puede experi‑
13h
consonancia, que no existe, pues al nacer el niño al Al inhalar, compulsamos continuamente el mentar en virtud de haber nacido y poder respirar.
14e
mundo físico están desajustados. líquido cefalorraquídeo hacia el cerebro; al espirar, lo Sin duda alguna, el que la educación tenga en
12g
La tarea del educador, y también la del que ense‑ impulsamos de vuelta hacia el cuerpo, y así traslada‑ cuenta la respiración, armonizándola con el proce‑
ña, es la afinación mutua de estos dos miembros. mos el ritmo respiratorio al cerebro. so neuro-sensorio, ayuda a la incorporación de lo
13a 13i
Enfoquemos ahora esta tarea en forma más La respiración está, pues, en conexión, por un anímico-espiritual en la vida física del niño.
14f
concreta. lado, con el metabolismo y, por el otro, con la vida Como simple afirmación podemos decir: el niño
13b
Entre todas las relaciones del hombre con el neuro-sensoria. todavía no sabe respirar correctamente, y por medio
13j
mundo que le rodea la respiración descuella por su Podemos decir que la respiración es el mediador de la educación hemos de enseñárselo.
15a
importancia. más importante entre el hombre, ya morador del Hay, además, otra función que el niño no domi‑
13c
En efecto, ella es lo primero que se inicia con el mundo físico, y este mundo, si bien hemos de tener na y que hemos de acometer para que concuerden
nacimiento, ya que los procesos respiratorios en el presente que la respiración del recién nacido dista los dos aspectos constitutivos, es decir, el cuerpo
biológico y el alma espiritual.
Para la descripción básica de este sistema ternario: Steiner,
9
15b
unión de los dos se refiere Rudolf Steiner con el término de Rudolf. ‘En torno a los enigmas del Alma’ [GA021], repro‑ La función que el niño no domina al comienzo
‘Korperleib’ o ‘Leibeskorper,’ matiz que el traductor no ha ducida en el Boletín de Metodología n° 2 ‘La triple relación de su existencia es la de llevar a cabo el cambio entre
logrado reproducir en castellano, limitándose a la expresión del alma humana con su cuerpo’ [BM002]; así como en el
‘cuerpo biológico.’ [N. del Tr.] Apéndice de Berlín, Juan. ‘Pedagogía Waldorf.’ [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 6 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
el sueño y la vigilia, en forma adecuada a la naturale‑ lo que de ellos procede penetra en la consciencia en el aula para impartir su lección a un grupo de
za humana. cuando el hombre está dormido. alumnos.
15c 15i 17d
Me permito hacerles notar que los puntos sobre Lo único que podemos hacer es aprovechar el Esta diferencia no radica en su mayor o menor
los que regularmente tenemos que insistir en sentido tiempo que el niño pasa en el plano físico ocupán‑ habilidad didáctica, sino en su actitud mental:
espiritual parecen contradecir el orden externo del dolo en actividades que paulatinamente pueda llevar el maestro concentrado en pensamientos que se
mundo; en efecto, si se miran las cosas exteriormen‑ al mundo espiritual, de donde habrá de fluirle la relacionen con el hombre en ciernes ejerce sobre sus
te, es fácil decir que el niño puede dormir bien; que energía que le permita cumplir con su misión huma‑ educandos un efecto distinto del de su colega que
duerme mucho más que el hombre de edad más na en la existencia terrestre. nada sabe de todo esto, ni dirige su mente hacia ello.
16a 17e
avanzada; que el niño entra a la vida durmiendo. Vemos pues, que en un principio, toda actividad Por ejemplo, ¿qué sucede en el momento en que
15d
Sin embargo, el niño no tiene control alguno docente y educativa se dirige hacia un campo impor‑ ustedes reflexionan sobre las ideas aquí expuestas,
sobre lo que subyace en el sueño y la vigilia; tiene tante: la enseñanza de la correcta respiración y de la es decir, cuando empiezan a conocer el significado
sus experiencias en el plano físico; hace uso de sus correcta alternancia rítmica entre sueño y vigilia. cósmico del proceso respiratorio y su transforma‑
16b
extremidades; come, bebe y respira. Huelga decir que las medidas educativas y didác‑ ción por medio de la educación, o el del proceso
15e
Pero el niño no puede traspasar al mundo espiri‑ ticas de que aquí nos ocuparemos no desembocan en rítmico que se desenvuelve entre el dormir y el estar
tual —para allí elaborarlo y regresar al plano físico un adiestramiento de la respiración, ni tampoco de despierto?
17f
con los resultados de esa elaboración— todo lo que las funciones del dormir y del estar despierto. Desde el momento en que acogen tales ideas,
16c
aprende en este mundo físico, todo lo que ve con sus Todo esto quedará en segundo plano cuando algo en ustedes combate todo lo que es mero perso‑
ojos, oye con sus oídos y lleva a cabo con sus manos. estudiamos las medidas concretas que se han de nalismo, y se eclipsan todos los factores que lo con‑
15f
Lo característico del sueño infantil es lo que lo adoptar en clase; pero siendo indispensable poseer dicionan: así pierde fuerza algo de lo que predomina
distingue del de los adultos: en kos adultos se elabo‑ una consciencia de fondo de cuanto hagamos, he‑ en el hombre precisamente por su condición física.
17g
ra con preferencia lo que el hombre experimenta en‑ mos de saber que la enseñanza de tal o cual materia Al entrar en el aula en semejante estado de men‑
tre el despertar y el dormirse;10 el niño, en cambio, activa en el niño, por una parte, la introducción del gua de lo personal, se establece la debida relación
al dormirse y confundirse vitalmente con el orden alma espiritual en el cuerpo físico y, por la otra, la de entre educandos y maestro, gracias a ciertas energías
universal, todavía no es capaz de llevar consigo sus la corporalidad biológica en el alma espiritual. internas.
17a 17h
experiencias diurnas. No desestimemos la importancia de lo dicho: Puede suceder que, en un principio, los hechos
15g
La correcta educación ha de tener por objetivo mientras se preste atención únicamente a lo que el exteriores parezcan demostrar lo contrario: entran
lograr que lo que se experimente en el plano físico se maestro hace, y no a lo que es, no se llegará a ser en el aula y se encuentran con niños o niñas que se
lleve e incorpore en las actividades a las que el alma buen educador e instructor. burlan de ustedes.
17b 17i
espiritual o espíritu anímico se halla entregada desde La Ciencia espiritual de orientación antroposófica Si esto ocurre, habrán de sentirse tan fortalecidos
el momento de dormirse hasta el de despertar. nos fue dada precisamente para que nos percatára‑ por los pensamientos que constituyen el tema de
15h
Como maestros y educadores nada podemos mos del hecho que el hombre influye en el mundo este curso que, lejos de perturbarse por esas burlas,
transmitirle al niño de los mundos superiores, pues no sólo por sus actos, sino, y en mayor proporción las aceptarán como si fuera un meteoro exterior: por
todavía, por lo que es. ejemplo, salieron sin paraguas y les sorprende un
17c
En efecto, existe una diferencia notable entre aguacero.
17j
10
Steiner, Rudolf. ‘Teosofía’ [GA009]; ‘La Ciencia Oculta. Un lo que se produce cuando entra un maestro u otro No cabe duda de que es una sorpresa desagrada‑
bosquejo,’ capítulo 3: ‘El Sueño y la muerte.’ [GA013:03] ble y de que, por lo regular, el hombre hace una dis‑
[N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 7 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
tinción entre caer víctima de la burla, o caer víctima el cambio rítmico que corresponde a la vigilia y el [02]    imagen mental y voluntad,
de la lluvia por falta de paraguas. sueño, tal como se lleva a cabo en el mundo físico. nervios motores, simpatía y
17k
No se justifica esa distinción, no debe hacerse, 17r
Mediante la educación y la enseñanza hemos de antipatía
sino desarrollar pensamientos tan vigorosos que nos regular ese ritmo de manera tal que el cuerpo bio‑ Stuttgart, agosto 22, 1919, mañana (S‑3804)
permitan aceptar la burla cual si fuera un chubasco. lógico quede debidamente insertado en el espíritu
17l
Si semejantes pensamientos nos alientan y si les anímico o alma espiritual.
17s
tenemos la debida fe, por mucho que los niños se Naturalmente que esto no es una abstracción
rían de nosotros en un principio, lograremos una o aplicable en clase en forma directa; es una idea recto‑
dos semanas después, quizás más tarde todavía, esta‑ ra sobre la entidad humana, que debe formar nues‑
blecer con los alumnos la relación que consideramos tro criterio. ♣♣
deseable.
17m
Hemos de conseguirla pese a toda resistencia, y
será posible gracias a nuestra autoeducación en el
sentido indicado.
17n
Hemos de adquirir, primordialmente, conscien‑
cia de nuestra tarea pedagógica fundamental: la de En el futuro, toda enseñanza habrá de partir de
hacer algo por nosotros mismos; que nos percatemos una psicología genuina, derivada del conocimiento
de que existe una relación intelectual o espiritual antroposófico del mundo.
01b
entre maestro y discípulo; y que entremos en el aula No es novedad, y muchos lo han reconocido, que
con la certidumbre de su existencia, por encima de la enseñanza y la educación requieren fundamenta‑
toda palabra, de toda amonestación y de la práctica ción psicológica.
01c
didáctica. Saben, por ejemplo, que la pedagogía de
17o
Debemos atender todo lo externo mencionado, Herbart,1 de amplia difusión en tiempos pasados,
pero su cultivo correcto implica que establezcamos, está basada en la psicología herbartiana.
01d
como hecho fundamental, la relación íntegra entre Sin embargo, en los últimos siglos y también
los pensamientos que nos saturan y los efectos que en la actualidad, ha dominado cierta circunstancia
han de producirse en el cuerpo y alma de los niños que ha dificultado el nacimiento de una psicología
como resultado de la clase. auténtica y útil.
17p 01e
Toda nuestra actitud frente a la enseñanza sería Y es que en nuestra época, esto es, en la época
incompleta si no lleváramos dentro de nosotros la del alma consciente,2 todavía no se ha logrado la
convicción siguiente: nació el hombre y, con ello, se
le dotó de la posibilidad de hacer lo que era irrealiza‑ 1
Johann Friedrich Herbart (1776-1841): Filósofo, psicólogo
ble en el mundo espiritual. y pedagogo alemán. Manifestó una sólida postura de critica
17q
frente al idealismo romántico de Fichte, Schelling y Hegel,
Lo primero en educación y enseñanza es lograr suscitando una actitud realista, proyectándose a la realidad
que la respiración del niño armonice con aquel fenoménica. [n. del pr.]
mundo donde el hombre no podía llevar a cabo
2
La época del alma consciente comenzó en 1413 y dura 2160
ños, aproximadamente. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 8 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
profundización espiritual que permita una efectiva desarrollar en los niños la capacidad de representar, gran error de identificar el ser con el pensar como
captación del alma humana, a la vez que los concep‑ de sentir y de querer, hemos de empezar por adquirir tal:
tos psicológicos postergados de la cuarta época pos‑ un concepto preciso de lo que entendemos por esa
‘Cogito ergo sum’ [‘Pienso, luego existo’]5
tatlante se han vuelto anodinos y huecos, en mayor palabra.
02b
o menor grado, . Quien contemple sin prejuicios lo que vive en fue el mayor error al situarlo en el punto de arran‑
01f
Aquel que hoy tome un libro sobre psicología, o el hombre como representación, se percatará inme‑ que de las concepciones modernas del mundo; pues
cualquier libro que manipule conceptos psicológi‑ diatamente de la cualidad de imagen que posee; en en todo el ámbito del ‘cogito,’ no se halla el ‘sum,’
cos, se dará cuenta de que esas obras no encierran verdad, la representación es imagen, lo que implica sino el ‘non sum.’
02k
ningún contenido substancioso; producen la sensa‑ que quien busque en ella una cualidad óntica,4 es En otras palabras, hasta donde alcanza mi facul‑
ción de que los psicólogos tan sólo juegan con los decir, los atributos de una existencia real, se entrega tad de conocer, no soy, sino que únicamente existe
conceptos. a una verdadera ilusión. imagen.
01g 02c 03a
¿Quién, por ejemplo, desarrolla en la actualidad Preguntemos, ¿qué sería la representación para Ahora bien, si enfocan el carácter pictórico de
un concepto preciso de lo que es ‘representación’?3 nosotros si tuviera categoría de ser? la acción de representar, tendrán que enfocarlo
01h 02d
Busquen en los libros de psicología o educación, No cabe duda de que también llevamos en nues‑ sobre todo cualitativamente; fijarse en su movili‑
cómo se definen la representación o la voluntad; esas tro interior elementos ónticos, empezando con los dad, ligándola con un concepto de acción, con la
definiciones no pueden dar una idea de lo que es la corporales. salvedad de que semejante concepto no puede ser
02e
representación, ni de lo que es la voluntad. Tomemos, por ejemplo, los ojos, un elemento del todo acertado, ya que fatalmente evoca ciertas
01i
Y es que —desde luego, por necesidad histórica óntico; la nariz, otro elemento óntico; el estómago, reminiscencias del ser, que es precisamente lo que
ineludible y exterior— se ha venido omitiendo por un tercer elemento óntico. queremos evitar.
02f 03b
completo vincular al hombre individual con la tota‑ Fácil es deducir que, precisamente por vivir en A este respecto, conviene tener presente que
lidad del universo; no se ha comprendido la relación esos elementos ónticos, no podemos utilizarlos para incluso el acto mental no pasa de actividad pictó‑
entre lo anímico del hombre y el cosmos en cuyo representar. rica, de modo que todo movimiento en el reino
02g
seno vive. Con nuestra propia naturaleza nos vertemos en de las representaciones no es sino movimiento de
01j
Sólo cuando se enfoque la relación del hombre esos elementos ónticos, identificados con ellos. imágenes.
02h 03c
individual con el universo llegaremos a tener una En cambio, la posibilidad de aprender algo me‑ Sin embargo, toda imagen ha de ser imagen de
idea apropiada de la entidad hombre. diante representaciones, se debe precisamente a que algo, no puede ser mera imagen ‘en sí.’
02a 03d
Estudiemos, pues, más de cerca lo que común‑ ellas son de índole pictórica, no se confunden con Si traen a colación las imágenes producidas
mente se llama representación, pues si nos incumbe nosotros como si nosotros existiéramos en ellas. por un espejo podrían decir: aunque es cierto
02i
Propiamente, las representaciones no son en sí; que ellas parten del espejo, nada existe detrás del
3
En el lenguaje de Rudolf Steiner, ‘representación’ sólo son imágenes. espejo, sino en otra parte, sin conexión con él.
[‘Vorstellung’] tiene un sentido filosófico muy preciso: el 02j 03e
concepto general vinculado a una percepción específica (ver En las postrimerías de la anterior época evolutiva El espejo nada tiene que ver con lo que se
‘La Filosofía de la Libertad’ [GA004]). Para no borrar esa de la humanidad, hace pocos siglos, se cometió el refleja en su superficie: se limita a reflejarlo.
precisión, utilizaremos este término —representación,
representar, representativo— casi insistentemente a través de 5
René Descartes o Renatus Cartesius (1596-1650): Filósofo,
toda la traducción, resistiendo a la tentación de utilizar otros óntico, ca: 1. adj. Fil. En el pensamiento de Heidegger, filó‑
4
matemático y físico francés, padre de la geometría analítica
vocablos que ocasionalmente se insinúan como preferibles sofo alemán del siglo XX, referente a los entes, a diferencia y de la filosofía moderna. Hizo famoso el célebre principio
desde un punto de vista eufónico, tales como: idea, imagen, de ontológico, que se refiere al ser de los entes. Diccionario ‘cogito ergo sum’ [‘pienso, luego existo’], base del racionalis‑
figura, etcétera. [N. del Tr.] RAEL [n. del pr.] mo occidental. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 9 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
03f 05d
Si en este preciso sentido reconocemos el Simplemente el que dimana de lo que ellos se
carácter pictórico de la acción de representar, representan: la voluntad como tal no tiene, pues,
hemos de preguntamos: ¿de qué es imagen? Representación Voluntad contenido propiamente; ni tampoco es susceptible
03g
Sobre ello no puede informamos ciencia oficial de definición, ya que las definiciones son tanto más
Imagen Germen
alguna; tan sólo la Ciencia espiritual de orienta‑ difíciles cuando lo que se quiere definir no contiene
ción antroposófica. nada que pueda llamarse contenido.
03h 05e
La acción de representar es imagen de todas ¿Qué es, entonces, la voluntad?
05f
las experiencias que hemos vivido antes de nues‑ Nacimiento Muerte Imagínensela como el germen, dentro de noso‑
tro nacimiento, o antes de nuestra concepción, tros, de lo que será nuestra realidad anímico-espiri‑
Figura 2-1
respectivamente. tual después de la muerte.
03i 05g
Para llegar a una captación genuina de la ac‑ ¡He ahí la idea de la voluntad!
04a 06a
ción de representar, habrán de tener en cuenta el Por de pronto, quise presentarles esto simplemen‑ El curso de la vida se trunca en el hito de la
haber vivido semejante vida prenatal. te como idea —ya nos ocuparemos de comentarla— muerte, y la voluntad lo trasciende.
03j 06b
Y así como las imágenes reflejas ordinarias se y así llamar su atención sobre el hecho de que, de Hemos de imaginar, pues, por un lado, la re‑
generan como imágenes reflejadas en el espacio, esta manera, nos sobreponemos a las explicaciones presentación, concebida como imagen de la vida
así también nuestra vida prenatal entre la muer‑ semánticas de los libros de texto de psicología o prenatal; y, por el otro, la voluntad, concebida como
te anterior y el nuevo nacimiento, se refleja en pedagogía. germen de realidades posteriores.
04b 06c
nuestra vida actual, reflexión que es acción de Y si nos hacemos cargo de que el representar es Llamo la atención sobre esta distinción entre
representar. reflejo de la actividad que nuestra alma ha llevado germen e imagen: el germen es suprarreal; la ima‑
03k
Para una visualización gráfica, pueden ima‑ a cabo en el mundo puramente espiritual antes del gen, infrarreal; el germen será posteriormente reali‑
ginar su vida transcurriendo entre las dos líneas nacimiento o de la concepción, llegamos a una cap‑ dad, porque lleva en sí, como potencia, la realidad
horizontales (Figura 2-1), limitada a la izquierda tación genuina de lo que es ‘acción representativa.’ posterior.
04c 06d
por el nacimiento y a la derecha por la muerte; Todas las demás definiciones de la representación La voluntad es, en efecto, de índole espiritual,
luego imaginen que la acción de representar se no sirven para nada, ya que no nos proporcionan lo que ya vislumbró Schopenhauer,6 aunque natu‑
proyecta continuamente desde la región prenatal una idea exacta de su función dentro de nosotros. ralmente no pudiera llegar hasta la comprensión de
y es reflejada por la propia entidad humana. que fuera el germen de lo anímico-espiritual que
03l
Así es cómo experimentan la propia facultad .  .  . se desplegará en el mundo espiritual después de la
de representar: reflejando en su corporalidad la muerte.
05a 07a
actividad que llevaron a cabo en el mundo espi‑ Apliquemos ahora este mismo método inquisitivo Con ello, hemos dividido la vida anímica del
ritual antes del nacimiento o, si quieren, de la a la voluntad. hombre en dos áreas distintas: la que correspon‑
05b
concepción. Para la consciencia ordinaria, la voluntad es su‑ de al representar pictórico, y la de la voluntad
03m
Para el que de veras sabe, el representar, por mamente enigmática; el psicólogo no la domestica, germinativa.
ser imagen de la existencia prenatal, es prueba de simplemente porque se le presenta como algo muy
esa misma existencia. real, carente propiamente de contenido. 6
Arthur Schopenhauer (1788-1860): Filósofo alemán. Su fi‑
05c
¿Qué contenido le atribuyen los psicólogos? losofía, esencialmente un ‘pensar hasta el final’ la filosofía de
Kant, es deudora de Platón y Spinoza, y sirvió como puente
con la filosofía oriental. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 10 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
07b
Entre imagen y germen existe un límite, límite do de un ritmo, de una interacción recíproca entre la irradiación y resplandor posterior de nuestra vida
que es el despliegue efectivo del propio hombre simpatía y antipatía. prenatal.
09d
físico. La antipatía reduce a imagen la facultad de
07c
¿Qué hace, pues, el hombre físico? conocer que, antes del nacimiento o de la concep‑
07d
Hacia un lado, reflejando lo prenatal, genera las ción, existía en medida muy superior, es decir, como
imágenes representativas; hacia el otro, retiene el realidad: la virtud cognoscitiva topa con la antipa‑
ilimitado desenvolver de la voluntad, manteniéndola Representación Voluntad tía y, en consecuencia, queda atenuada a imagen
en estado de simple germen. Imagen Germen
representativa.
07e 10a
¿A qué energías se debe todo esto? Ahora bien, si la antipatía se torna lo suficiente‑
08a
En el hombre deben de existir ciertas capacidades mente poderosa, se produce algo muy peculiar.
10b
que originan aquel reflejo de la realidad prenatal, En efecto, aún en la vida ordinaria, no seríamos
así como mantienen en estado de germen la futura Antipatía Simpatía capaces de representación si no conserváramos, en
realidad post-mortem. Sentir cierto modo, el poder que retenemos del tiempo
08b
Comprendiéndolo así, nos acercamos a los más prenatal: toda acción de representar propia del hom‑
importantes conceptos psicológicos de los hechos Figura 2-2 bre físico actual es función, no de un poder latente
que son reflejo de lo que se describe en el libro en nosotros, sino del poder del tiempo prenatal que
08h
‘Teosofía’7: me refiero a los reflejos de antipatía y Desarrollamos dentro de nosotros nuestro mun‑ todavía repercute en nosotros.
10c
simpatía. do emotivo, rejuego continuo como sístole y diásto‑ Se podría creer que cesó la función de este poder
08c
Relacionemos todo esto con lo dicho en la prime‑ le, de simpatía y antipatía. en virtud de la concepción, y no es así: sigue ac‑
08i
ra conferencia: por no poder seguir en el mundo es‑ Siempre late en nosotros esta interacción: hacia tivo, y sus rayos tardíos nos permiten ejercer la
piritual, nos hallamos descendidos al mundo físico. un lado, la antipatía que transforma nuestra vida representación.
08d 10d
Desplazados en él, desarrollamos antipatía contra anímica continuamente en acción representativa; A la vez que conservamos toda nuestra vitalidad
todo lo espiritual, de suerte que reflejamos la reali‑ hacia el otro, la simpatía que la convierte en entidad prenatal, conservamos asimismo el poder de reflejar‑
dad prenatal mediante una antipatía inconsciente. volitiva, es decir, la que retiene en estado germi‑ la, poder que se manifiesta en nuestra antipatía.
08e 10e
Late en nosotros el impulso de la antipatía y, nativo lo que, después de la muerte, será realidad Ahora bien, al representar, toda representación
mediante ella, transformamos el elemento prenatal espiritual. tropieza con la antipatía que, de vigorizarse, dará
08j
en mera imagen representativa. Este enfoque nos lleva a la comprensión efectiva origen a la imagen recordativa, esto es, a la memoria.
08f 10f
En cambio nos unimos en simpatía con lo que, de la vida anímico-espiritual: creamos el germen de La memoria es, por consiguiente, resultado de la
en forma de realidad volitiva, irradia hacia nuestra la vida anímica como ritmo de simpatía y antipatía. antipatía que alienta en nosotros.8
09a 10g
existencia post-mortem. ¿Qué reflejamos en la antipatía? He aquí la diferencia entre el reflejo o rechazo
08g 09b
No adquirimos consciencia inmediata de esta Toda la vida prenatal o, mejor quizás, todo el indefinido que caracteriza la antipatía en su aspecto
simpatía, ni de aquella antipatía; pero una y otra mundo en que vivíamos antes del nacimiento o de la puramente emotivo, y el reflejo definido en la per‑
viven inconscientemente en nosotros y constituyen concepción. cepción pictórica que caracteriza la antipatía poten‑
09c
nuestro sentir (Figura 2-2), perennemente integra‑ Por ser este proceso esencialmente de índole ciada, esto es, la memoria.
cognoscitiva, debemos nuestra facultad de conocer a
8
Steiner, Rudolf. ‘De los Enigmas del Alma’] [GA021]
7
Steiner, Rudolf. ‘Teosofía.’ [GA009] [n. del pr.] [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 11 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
10h 14g
Memoria es antipatía potenciada; no podríamos imaginaciones ordinarias que nos permiten visualizar He ahí la concepción correcta de los nervios,
tenerla si nuestras representaciones nos simpatizaran los objetos exteriores. careciendo de sentido toda palabrería acerca de una
12g
como para querer ‘tragárnoslas’: la memoria se debe Así como el concepto surge de la memoria, así de diferenciación de nervios ‘sensorios’ y ‘motores.’
15a
a que las representaciones nos causan algo así como la fantasía creadora surge la imaginación que sumi‑ Análogamente, lo que corresponde al querer:
repugnancia; las rechazamos y, de esta manera, las nistra las visualizaciones exteriores, siempre engen‑ simpatía > fantasía creadora > conversión en imagen,
objetivamos. dradas por la voluntad. actúa, en cierto modo, desde el hombre hacia afuera.
11a 13a 15b
Una vez recorrido todo el procedimiento —re‑ El gran error que satura toda la psicología emana de Esta tendencia ha de quedar en estado germina‑
presentar en forma de imagen, reflejarla en la memo‑ la afirmación: contemplamos las cosas, luego hacemos tivo; nunca llegar a conclusión definitiva alguna: en
ria, retener la imagen creada­— nace el concepto.9 abstracción de ellas, y así obtenemos la representación. el acto de hacerse, ya se deshace; el desarrollo del
11b 13b
Con lo que antecede, he presentado una de las ¡No es así! germen no ha de ir demasiado lejos.
13c 15c
dos facetas de nuestra actividad psíquica, la antipa‑ El que, por ejemplo, la tiza nos produzca la sensa‑ Esto nos lleva a un aspecto muy importante del
tía, que guarda relación con nuestra vida prenatal. ción de blanco se debe a la aplicación de la voluntad hombre: hemos de comprender al hombre en su
12a
Ocupémonos ahora de la otra, es decir, de la del que, pasando por simpatía y fantasía creadora, se torna totalidad: ser espiritual, anímico y corporal.
15d
querer o voluntad, de aquello que vive en nosotros imaginación. Ahora bien, en el ser humano se genera conti‑
13d
como germen, y que guarda relación con la existen‑ En cambio, si formamos un concepto, éste tiene un nuamente algo que tiende a volverse espiritual, pero
cia post-mortem. origen totalmente distinto, ya que nace de la memoria, nunca lo logra, en virtud de que nosotros con amor,
12b
El querer late en nuestro interior, en virtud de la por abstracción. aunque con amor egoísta, tratamos de retenerlo en
14a
simpatía que sentimos hacia ese germen que no se Con lo que antecede, queda descrito lo anímico. el cuerpo, se desperdiga en su corporalidad.
14b 15e
despliega hasta después de la muerte. No es posible captar la entidad humana si no se Poseemos en nosotros algo que, siendo material,
12c
En el mismo sentido en que el representar tie‑ aprehende la diferencia entre el elemento simpático quiere continuamente pasar de su condición mate‑
ne por base la antipatía, el querer se apoya en la y el antipático del hombre. rial a la espiritual; al no dejar que se espiritualice, lo
14c
simpatía. En su naturaleza propia, conforme la descri‑ aniquilamos en el preciso momento en que quiere
12d
Y si la simpatía se vigoriza —como la antipatía bí, ellos se revelan tan sólo en el mundo anímico tornarse espiritual.
15f
en el caso de la representación hecha memoria— se después de la muerte, allí donde la simpatía y la Este algo es la sangre, lo contrario de los nervios.
convierte en fantasía creadora. antipatía operan desprovistas de cualquier elemento
12e
De la antipatía, nace la memoria; de la simpatía, atributivo. CONOCER
14d Antipatía Memoria Concepto Nervio
la fantasía creadora. Ahora bien, en el plano físico, el hombre anímico
12f
Y si ésta, a su vez, se potencializa lo suficiente‑ se halla en unión con el hombre corpóreo; todo lo QUERER
Simpatía Fantasía Conversión Sangre
mente como para penetrar toda la entidad humana, anímico se expresa en lo corporal.
14e
en imagen
incluso los órganos sensorios —en la vida ordinaria Por un lado, pues, se manifiesta en lo corporal lo
sólo sucede inconscientemente— obtenemos las que corresponde a antipatía > memoria > concepto: Figura 2-3
todo esto se halla ligado al sistema corporal nervioso.
14f 16a
En su creación interviene lo prenatal y lo anímico En verdad, la sangre es una ‘savia muy especial’;
9
Aquí se trata del ‘concepto’ formado por abstracción, no del prenatal actúa sobre el cuerpo humano y crea los si pudiéramos eliminarla del cuerpo humano sin
concepto logrado por intuición en el pensar creador puro, nervios, a través de antipatía, memoria y concepto. que perdiera su condición sanguínea y sin quedar
en el sentido de Steiner, Rudolf. ‘Filosofía de la Libertad.’ entonces aniquilada por los demás agentes —todo
[GA004] [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 12 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
17c 19b
ello imposible de realizar dentro de las condiciones Los psicólogos no se dan cuenta cuando hablan Todos los lugares donde la actividad nerviosa se
terrestres— se escaparía en forma de ‘espíritu.’ de los nervios sensorios y motores como de una halla interrumpida, es decir, donde hay salto, son
16b
Para que esto no suceda, para que podamos con‑ realidad, que simplemente están parloteando. focos de interacción de simpatía y antipatía.
17d 19c
servar la sangre en nuestro cuerpo durante toda la Se refieren a los nervios motores en considera‑ Un foco se encuentra en la cabeza, en donde,
vida hasta la muerte, es necesario que se aniquile. ción al hecho de que el hombre no puede caminar si por la sinergia de sangre y nervios, nace la memoria;
16c
De ahí que alternen en nosotros incesantemente: algunos de ellos, por ejemplo, los que se relacionan otro está situado en la médula espinal, por ejemplo,
generación de sangre > aniquilación de sangre > gene‑ con las piernas, están lastimados, atribuyéndose esa cuando hay un nervio aferente hacia una de las apó‑
ración de sangre > aniquilación de sangre, a través de incapacidad a la paralización de los nervios llamados fisis posteriores, y otro eferente saliendo de la apófi‑
inhalación y espiración. ‘motores,’ según dicen, porque originan el movi‑ sis anterior; y finalmente, el tercero se encuentra en
16d
Existe en nosotros una polaridad: por una parte, miento de esas extremidades. los nódulos ganglionares que se hallan inmersos en
17e
los procesos que recorren los conductos sanguíneos, La verdad es que, en un caso así, el hombre el sistema nervioso del gran simpático.
19d
con tendencia a espiritualizamos; por la otra, y en no puede caminar porque no puede percibir sus En verdad, no estamos hechos en forma tan sen‑
contraste con la sangre, los nervios, que revisten una piernas. cilla como suele creerse: en tres lugares de nuestro
17f
estructura que los predispone continuamente a la La época en que vivimos tuvo que enmarañarse organismo —a saber, en la cabeza, en el tórax y en el
necrotización o materialización. necesariamente en una serie de errores para que, abdomen— hay regiones limítrofes donde topan la
16e
Lo que se encuentra a lo largo de los conductos gracias a la posibilidad de superarlos, adquiriéramos antipatía y la simpatía.
19e
nerviosos es, realmente, materia excremento. nuestra autonomía humana. En lo tocante a percibir y querer, no hay tal cam‑
16f 18a
La sangre tiende hacia su progresiva espirituali‑ De lo que antecede se desprende que sólo es posi‑ bio de vía de un nervio sensorio a otro motor, sino
zación; los nervios, hacia la materialización; en esto ble comprender la naturaleza humana si se la estudia que una corriente monofásica salta de un nervio a
consiste la polaridad. en su relación con el cosmos. otro, rozando lo anímico en nosotros en el cerebro y
16g 18b
Insisto en que no corresponde a la realidad el ha‑ En efecto, en toda representación nuestra, está en la médula espinal.
19f
blar de nervios ‘motores’ como se ha hecho corriente‑ presente lo cósmico: en el cosmos morábamos antes En estos puntos de interrupción nerviosa nos
mente, ya que sólo esos conductos sanguíneos cum‑ de nacer, y lo que vivíamos entonces se refleja ahora hallamos insertados, con simpatía y antipatía, en lo
plen las características que se atribuyen a los nervios en nosotros; cruzado el umbral de la muerte, volve‑ anímico; y lo mismo acontece allí donde se forman
motores. remos a internarnos en lo cósmico, y nuestra vida los ganglios en el sistema nervioso simpático.
17a 20a
Oportunamente seguiremos en mayor detalle futura encuentra un anuncio anticipado germinativo Nuestra vida participa de la vida del cosmos.
20b
los principios fundamentales que acabo de señalar, en las energías que alientan en nuestra voluntad. No sólo desarrollamos actividades que, después,
18c
y veremos que, en esta forma, lograremos que la Lo que en nosotros alienta inconscientemente se siguen su curso en el cosmos, sino que, inversamen‑
enseñanza tenga la urdimbre higiénica necesaria para manifiesta, pletórico de consciencia, en el conoci‑ te, también el cosmos desarrolla actividades que nos
educar al niño sanamente desde el punto de vista miento superior del cosmos. afectan: la antipatía y la simpatía.
19a 20c
mental y corporal, no para contribuir a su decaden‑ Ahora bien, la simpatía y antipatía a que antes Al examinarnos, parece como si fuéramos el
cia mental y anímica. hicimos referencia se manifiestan en nuestro cuerpo resultado de las simpatías y antipatías del cosmos.
17b 20d
Gran parte de la mala educación se debe a la de manera triple: existen tres focos donde ellas se Desarrollamos antipatía espontáneamente, y
ignorancia. entrecruzan.10 acude el cosmos a desarrollarla con nosotros; desa‑
rrollamos simpatía, y también el cosmos la desarrolla
con nosotros.
Steiner, Rudolf. ‘Fisiología oculta.’ [GA128] [N. del Ed.]
10

Rudolf Steiner [ga293] 13 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
21a 21l 23d
Ahora bien, como hombres, nos hallamos cla‑ ‘Tórax’ es el tórax propiamente dicho; pero sólo Si el cosmos siente, frente a lo que el hombre
ramente organizados según el sistema cefálico, el lo es en lo principal, ya que también el tórax se halla lleva dentro de sí, ‘repugnancia’ tan fuerte como
sistema torácico, y el sistema propiamente corporal extendido por todo el hombre: también la cabeza para expelerlo, nace una réplica: la cabeza humana
con las extremidades.11 tiene algo de tórax, y lo mismo vale para el abdomen de formación esférica es una réplica del cosmos.
21b 23e
Les ruego tener presente, sin embargo, que es y las extremidades. Por antipatía el cosmos crea, fuera de sí mismo,
22a
fácil impugnar esta división en secciones articuladas, A los fisiólogos no se les escapó que la cabeza es una réplica de sí mismo: nuestra cabeza.
23f
ya que la gente sistematizadora de hoy en día quiere también ‘abdomen,’ pues la delicada construcción El que podamos valernos de nuestra cabeza como
que cada miembro se halle netamente al lado del del sistema nervioso en la cabeza tiene su sede, no en órgano de libertad se debe a que el cosmos la ha
otro. la corteza cerebral de la que tanto nos enorgullece‑ expelido.
21c 23g
Si distinguimos en el hombre un sistema cefálico, mos, sino debajo de ella. No tenemos una concepción correcta de la cabeza
22b
otro torácico, y un tercero abdominal con sus extre‑ La corteza exterior del cerebro es una especie si la consideramos articulada en el cosmos en el
midades, la gente se imagina que cada uno de ellos de degeneración; constituye más bien un aparato mismo sentido intenso que nuestro sistema de las
ha de tener su límite exacto. alimentador, de manera que, en lo que a ella respec‑ extremidades, del que la región sexual forma parte.
21d 23h
Al esquematizar, se pretende trazar líneas, lo que ta, el hombre no tiene motivo especial de orgullo: se Este sistema de las extremidades sí está injertado
no es posible cuando se trata de realidades. trata de una regresión del cerebro más complicado, a en el cosmos, y éste lo atrae: el cosmos siente sim‑
21e
En lo que corresponde a la cabeza, somos prin‑ un cerebro más bien vegetativo. patía hacia él, lo mismo que siente antipatía hacia la
22c
cipalmente cabeza; pero el hombre entero es ‘ca‑ La función de la corteza cerebral es procurar que cabeza.
23i
beza,’ si bien lo qué se halla fuera de ella, no lo es los nervios, cuya función es conocer, se encuentren En la cabeza, nuestra propia antipatía y la del
primordialmente. bien abastecidos. cosmos colisionan.
21f 22d 23j
En efecto, aunque en la cabeza tengamos los ór‑ Y la superioridad de nuestro cerebro, en com‑ Del encontronazo de nuestras antipatías con las
ganos sensorios principales, poseemos otros sentidos paración con el del animal, se debe tan sólo a la del cosmos, nacen nuestras percepciones.
23k
extendidos por todo el cuerpo, el táctil y el térmico, superior alimentación que le damos. En cambio, toda vida interior que nace en el
22e
por ejemplo. En verdad, sólo ese sustento de los nervios cere‑ otro polo de la entidad humana, tiene su origen en
21g
Por lo tanto, al sentir calor, somos ‘todo cabeza.’ brales, mejor que el del animal, nos permite desen‑ el amor y la simpatía con que el cosmos envuelve
21h
Debemos insistir en que, en la cabeza, somos volver nuestro conocimiento más perfecto. nuestro sistema de las extremidades.
22f 24a
principalmente cabeza; en el resto del cuerpo, lo Con todo, ni el cerebro ni el sistema nervioso tie‑ Así pues, en la figura humana hallan expresión la
somos secundariamente. nen que ver con el conocer propiamente dicho, sino génesis cósmica del alma humana y los atributos que
21i
Las partes se interpenetran, y la división no es tan tan sólo con su expresión en el organismo físico. el hombre extrae del cosmos al separarse de él.
23a 24b
cómoda como quisieran tenerla los rigoristas. Formulemos ahora la pregunta: ¿por qué existe el Las reflexiones que anteceden les facilitaran la
21j
La ‘cabeza’ se extiende por doquiera, sólo que contraste entre el sistema cefálico y el que compren‑ comprensión de que existe una gran diferencia
en la cabeza propiamente dicha, halla su mayor de el abdomen y las extremidades, sin ocuparnos por entre la formación de la voluntad y la formación de
perfección. ahora del torácico? representaciones.
21k 23b 24c
Lo mismo sucede con el tórax. Existe porque, en determinado momento, el Si, en clase, el maestro apela de manera prefe‑
sistema cefálico es espirado por el cosmos. rente y unilateral a las representaciones, remite al
23c
El hombre debe su formación cefálica a la antipa‑ educando a su existencia anterior al nacimiento: le
11
Harwood, Alfred C. ‘El camino del niño: paidologia tía del cosmos. da una educación racionalista, con lo que le perju‑
Waldorf.’ [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 14 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
dica, porque sujeta su voluntad a una condición ya 24l
Esa actividad cósmica es la que resumimos y con‑ [03]    cuerpo, alma y espíritu del
transcendida, la prenatal. tinuamos si les transmitimos imágenes a los niños en hombre, la no conservación de la
24d
En vez de introducir demasiados conceptos la educación. energía
abstractos, deberán enseñar a los niños mediante 24m
Estas imágenes pueden volverse gérmenes, en vir‑ Stuttgart, agosto 23, 1919, mañana (S‑3807)
imágenes. tud de que las injertemos en una función corporal.
24e 24n
¿Por qué? Por lo tanto si, como pedagogos, desarrollamos
24f
Porque son imaginaciones que, como, hemos esa técnica pictórica, hemos de tener continuamen‑
visto, son generadas por la fantasía creadora y la te la sensación siguiente: al trabajar en imágenes,
simpatía; en cambio, los conceptos o, hablando con trabajamos sobre el hombre total y la respuesta que
más precisión, los conceptos abstractos, son abstrac‑ se obtiene procede de este hombre total.
24o
ciones que, procedentes de la vida prenatal, recorren La convicción de que en toda educación provo‑
las etapas de la memoria y la antipatía. camos una especie de continuación de la actividad
24g
Por consiguiente, si en su trabajo con los niños suprasensible que hay antes del nacimiento, esa
hacen exagerado uso de abstracciones, favorece‑ convicción, recogida en el sentimiento, imparte a
rán en ellos la generación de ácido carbónico en toda educación la devoción sin la cual es imposible
la sangre, esto es, el endurecimiento corporal y la educar. El maestro de hoy debiera poseer, como trasfondo de
25a
necrotización. Hemos estudiado dos sistemas conceptuales: co‑ todo cuanto emprenda en clase, una visión abarcan‑
24h
Inversamente, si inculcan en el niño el mayor nocer > antipatía > memoria > concepto y querer > te de las leyes del universo.
01b
número posible de imaginaciones; si procuran ha‑ simpatía > fantasía creadora > conversión en imagen. Toda enseñanza y, particularmente, la enseñanza
25b
blarle en imágenes, depositan en él el germen para La aplicación práctica de estos dos sistemas, nos en los grados elementales, requiere que el alma del
la continua conservación del oxígeno, esto es, para ayudará para el mejor cumplimiento de nuestro maestro esté vinculada con los más elevados ideales
su perenne superación, porque lo encauzan hacia cometido pedagógico. ♣♣ de la humanidad.
01b
el porvenir, es decir, hacia lo que será después de la A propósito de esta exigencia, cabe afirmar que
muerte. uno de los graves males de la institución escolar
24i
Al educar recogemos, pues, las actividades lleva‑ vigente es que se haya mantenido al maestro de los
das a cabo por el hombre antes de nacer. grados elementales en cierta ‘dependencia,’ es decir,
24j
Hemos de comprender que el representar es en un nivel donde su labor parece menos valiosa que
una actividad que fija las imágenes y se retrotrae a la de los maestros de los grados superiores.
01c
lo que hemos vivido antes del nacimiento o de la No me incumbe en este momento glosar este as‑
concepción. pecto del régimen docente del organismo social; no
24k
En aquel tiempo, las potencies espirituales de‑ obstante, he de llamar la atención sobre la necesidad
positaron en nosotros una actividad pictórica cuyos de que, en el futuro, no haya distinción de rangos en
efectos posteriores se extienden aún hasta después el magisterio, y que el público desarrolle una clara
del nacimiento. visión de que el maestro de los grados elementales
es, en todos sus aspectos y también en su capacidad
intelectual, equivalente al de los grados superiores.

Rudolf Steiner [ga293] 15 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
01d 02h
De ahí que no les sorprenda que hoy hagamos Aceptándola como principio espiritual rector, no del ser humano, naturaleza que precisamente estriba
hincapié en que, como base de toda enseñanza, cada es posible llegar a una genuina comprensión de la en su capacidad de generar energías nuevas.
03d
maestro ha de poseer, desde los grados de la inicia‑ entidad humana. Sin duda, hemos de admitir que, dentro del
02i
ción escolar, ciertos conocimientos que, aunque im‑ De ahí que casi todo lo que hoy se presenta como marco en que actualmente vivimos, el hombre es el
posibles de aplicar directamente en relación con los si fuera psicología, carezca de una visión certera de la único ser que genera energías nuevas y, como más
alumnos, son imprescindibles para que sea fructífera entidad humana y, a menudo, todo lo que se dice es adelante veremos, incluso substancias nuevas.
03e
su labor del aula. mero juego de palabras. Pero como la concepción contemporánea del
02a 02j
En clase, le presentamos al niño, por una parte, el Este fallo tiene por base el citado gran error que mundo rehusa admitir elementos que permitan
mundo natural y, por la otra, el mundo espiritual. no asumió mayores proporciones hasta la segunda la comprensión integral del hombre, acude a esa
02b
Como hombres terrenales que actualizamos nues‑ mitad del siglo XIX, a consecuencia de la interpreta‑ ley de la conservación de la energía, ley en cierto
tra existencia física entre el nacimiento y la muerte, ción equivocada que se dio entonces a un auténtico modo inocua al aplicarla a los demás reinos de la
nos hallamos emparentados con ambos. hallazgo de las ciencias físicas. naturaleza —el mineral, el vegetal y el animal—,
02c 02k
Ahora bien, el desarrollo del conocimiento psico‑ Nadie ignora que el nombre de Julius Robert pero fatalmente destructora de toda posibilidad de
lógico de nuestra época es bastante raquítico; sobre Mayer2 está ligado a la llamada ‘Ley de la comprensión verdadera, cuando se la relaciona con
todo adolece de los efectos postergados de la decla‑ Conservación de la Energía,’ ley en virtud de la cual el hombre.
04a
ración dogmática de la Iglesia, en el año 869,1 con la se afirma la constancia de la suma de todas las ener‑ Como maestros, tendrán la necesidad, por una
que quedó anulada la antigua concepción, basada en gías o fuerzas existentes en el universo, en incesante parte, de hacer la naturaleza inteligible para sus
la intuición instintiva, de que el hombre está consti‑ transformación, ora presentándose como calor, ora discípulos; por la otra, la de conducirles hacia cierta
tuido por cuerpo, alma y espíritu. como fuerza mecánica, etcétera. concepción de la vida espiritual.
02d 02l 04b
Por doquiera que hoy se habla de psicología se Sin embargo, definir así la ley de Julius Robert Sin cierto conocimiento de la naturaleza y sin
habla de la estructura binaria de la naturaleza huma‑ Mayer es interpretarla erróneamente: lo que a él le relación con la vida espiritual, el hombre no puede
na, con rarísimas excepciones. interesaba era la metamorfosis de las energías, no el ocupar su debido lugar en la convivencia social.
02e 04c
Unos dicen que el hombre se halla integrado por planteamiento de una ley tan abstracta como la de la Empecemos, pues, por dirigir nuestra mirada
cuerpo y alma; otros, que por cuerpo y espíritu. conservación de la energía. hacia la naturaleza exterior.
02f 03a 05a
Se afirma la equivalencia de cuerpo material y ¿Cuál es el significado de dicha ley en el gran La naturaleza exterior nos afecta en dos sentidos:
cuerpo vivo, así como de espíritu y alma. contexto de la historia de la cultura? por una parte, oponemos a ella nuestra vida repre‑
02g 03b
Casi todos los libros de psicología parten de la Esa ley, sustentada en esa forma, es el mayor obs‑ sentativa o intelectual de índole pictórica, especie de
premisa errónea de esa estructura binaria de la natu‑ táculo para comprender al hombre. reflexión de la vida prenatal, como ya hemos visto;
03c
raleza humana. En efecto, tan pronto como se acepte que nunca por otra parte, tornamos hacia ella todo lo de índole
puede haber generación de energía nuevas, no se volitiva y que, como germen, apunta en la dirección
1
Concilio Ecuménico de Constantinopla IV de la Iglesia
Católica. (869-870) Como defensa contra los que sostenían podrá llegar a comprender la verdadera naturaleza de nuestra vida post-mortem.
06a
que ‘el hombre consta de tres partes esenciales: el cuerpo, Siempre tenemos esta doble orientación hacia la
el alma animal y el alma espiritual,’ el concilio: “…que naturaleza, y el hecho evidente de que tengamos que
el hombre tiene una sola alma racional e intelectiva.’ ‘El
alma espiritual es principio de la vida espiritual y al mismo Julius Robert Mayer (18141878): Médico, químico y
2 habérnoslas con esa coordinación dual, dio origen
tiempo lo es de la vida animal (vegetativa y sensitiva).’ — físico alemán, uno de los fundadores de la Termodinámida. al mencionado error de la estructura binaria del
“El humano como común constituido de cuerpo y alma.” Enunció en 1841 la ley de la conservación de la energía hombre.
(Concilio Vaticano I, 1869-70) [n. del pr.] (Primera Ley de la Termodinámica. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 16 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
06b 08c 09e
Oportunamente, volveremos sobre este asunto. Es cierto que esos tentáculos no se pueden apre‑ Ahora bien, el caballo se encuentra con respecto
07a
Si al enfrentarnos con la naturaleza le brindamos ciar con medios físicos; pero el mero hecho de que a sus tentáculos suprasensibles precisamente en esa
tan sólo nuestras funciones intelectuales y repre‑ Platón tuviera consciencia de ellos pone en evidencia misma situación: nunca puede tocar el rayo ocular
sentativas, no aprehendemos de ella sino lo que es que él había penetrado en el mundo suprasensible.6 izquierdo con el rayo ocular derecho.
08d 09f
continua muerte o aniquilación. En realidad, si miramos un objeto, se inicia un Al hombre, en cambio, gracias a la posición de
07b
He ahí una ley de extraordinario peso. proceso que, aunque más delicado, es similar al que sus ojos, le es posible establecer un contacto conti‑
07c
Veamos claramente: por atractivas que sean las le‑ tiene lugar si tomamos ese objeto con la mano. guo de estos dos tentáculos suprasensibles.
08e 09g
yes naturales que se descubran con ayuda del enten‑ Si romamos un pedazo de tiza, por ejemplo, el En esta posibilidad estriba el sentimiento del Yo,
dimiento o de las facultades representativas, siempre proceso físico es parecido al proceso espiritual que se sentimiento de índole suprasensible, desde luego.
09h
se relacionan con lo que en la naturaleza muere. efectúa cuando el ojo emite energías etéricas para la Si nunca nos halláramos en condiciones de poder
07d
Radicalmente distintas de esas leyes naturales aprehensión visual de ese objeto. juntar derecha e izquierda, o si este contacto fuera
09a
relacionadas con lo muerto son las experiencias que Si la gente de hoy en día no hubiera perdido la tan insubstancial como lo es en el caso de los ani‑
logra la voluntad viva germinativa cuando se dirige a facultad de observar, descubriría estos hechos por males que nunca usan las patas delanteras, digamos,
la naturaleza. simple observación de la naturaleza. para rezar u otro rito espiritual similar, tampoco
07e 09b
Como consecuencia, todo el que esté todavía Si miramos, por ejemplo, los ojos divergentes del llegaríamos a la correspondiente autointuición
atiborrado de ciertas representaciones procedentes caballo, intuimos que éste, simplemente por la posi‑ espiritualizada.
10a
de los errores de la ciencia contemporánea, tropezará ción de sus ojos, se halla, con respecto al mundo a su Lo importante en las sensaciones visuales o audi‑
con considerables dificultades de comprensión. alrededor, en una situación distinta a la del hombre. tivas no es la impresión recibida pasivamente, sino la
08a 09c
El ‘elemento presente en los sentidos’ —y me La mejor manera de aclarar lo que subyace en acción intencionada hacia los objetos percibidos.
10b
refiero ahora a ellos en toda la extensión de los doce este fenómeno es mediante el siguiente ejemplo Algunos indicios apuntan en esta dirección en la
sentidos3— que nos relaciona con el mundo exte‑ hipotético: imaginemos que nuestros dos brazos tu‑ filosofía moderna.
10c
rior, no es de índole cognoscitiva, sino volitiva. vieran una conformación tal que nos encontráramos Los símbolos toponímicos en la filosofía de
08b
El hombre contemporáneo, perdida toda noción imposibilitados para juntarlos delante de nosotros, Lotze,7 por ejemplo, ofrecen un indicio de apre‑
de ello, considera pueril el que Platón4 diga que la es decir, que no pudiéramos cruzados. ciación de la actividad volitiva que alienta en las
09d
acción de ver se basa en que los ojos proyectan una En el lenguaje de la euritmia, esto equivale a te‑ funciones sensorias.
10d
especie de tentáculos hacia los objetos.5 ner que quedarse en ‘A,’ sin poder nunca lograr una Es obvio que nuestro organismo sensorio infe‑
‘O,’ ya que la cierta conformación les haría imposi‑ rior guarda estrecha relación con el metabolismo,
ble juntar los brazos al extenderlos hacia adelante. relación que se muestra claramente en el tacto, en el
3
Ver la octava conferencia de este ciclo. [GA293:08] gusto y en el olfato, pero que se extiende también a
También: Aeppli. ‘El organismo sensorio, su atrofia y su los sentidos superiores.8
cultivo.’ [GA206] [N. del Ed.] Ortega y Gasset, en su ensayo sobre ‘La percepción del
6
4
Platón ​(ca. 427 aC-347 aC): Filósofo griego seguidor de prójimo,’ dice: “Cuando miramos a través del cristal de
Sócrates, y maestro de Aristóteles. Fundó la Academia, ense‑ una ventana, nuestro rayo visual, y con él nuestra atención, 7
Rudolf Hermann Lotze (1817-1881): Filósofo, lógico, mé‑
ñó y escribió, siempre en forma de diálogo. [n. del pr.] penetra en el vidrio sin detenerse y va a engancharse en la dico y biólogo alemán. Pionero en el campo de la psicología
5
Hiparco dice que al prolongarse los rayos desde cada ojo a superficie de los objetos que integran el paisaje: a modo de científica. [n. del pr.]
sus extremos, como si al contacto de las manos tocaran los espiritual tentáculo, nuestra mirada palpa el lomo azul de 8
Steiner, Rudolf. ‘El hombre entidad sensoria y perceptiva’ en
cuerpos externos, se produce su aprehensión respecto de lo la montaña lejana, resbala por sus laderas, surca el seno del ‘Devenir humano, alma cósmica y espíritu universal. 2ª par‑
visible.” Aecio. ‘Recopilación de las opiniones de los filóso‑ valle y va a embotar su agudo remate en el algodón de los te.’ [GA206]; Konig, Karl. ‘La esfera de los doce sentidos.’
fos,’ IV-13, 9-10. [n. del pr.] celajes que flotan sobre el horizonte.” [N. del Ed.] <Hay edición digital.> [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 17 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
10e
¡Y el metabolismo es de índole volitiva! nunca podría llegar a la libertad, ya que, sin separar‑ rato, confunde lo que está muriendo y lo que está
10f
Esto nos permite afirmar: el hombre se enfrenta se, se hallaría ligado a lo muerto y, al invocar hacia la naciendo.
13c
con la naturaleza mediante su intelecto que capta libertad lo que en él está emparentado con la natu‑ De ahí que sea harto confuso todo lo que se afir‑
de ella todo lo que está muerto, y se apodera de sus raleza muerta, invocaría la libertad de algo en estado mó sobre la naturaleza y su modo de ser, porque el
leyes. moribundo. morir y el nacer se revuelven continuamente.
10g 11b 13d
En cambio, lo que se levanta, en la naturaleza Hay que tener en cuenta que el hombre, si sim‑ Para mantener nítidamente separadas esas dos
misma, del regazo de lo muerto para convertirse en plemente tratara de valerse del elemento que le une corrientes naturales es necesario preguntarse:
el porvenir del mundo, es aprehendido por la volun‑ volitivamente con la naturaleza, quedaría aturdido,
¿Qué sería del mundo natural, si el hombre
tad que se le antoja tan vaga y que penetra hasta sus debido a que ese elemento apenas se halla en estado
no morara en él?
propios sentidos. de germen.
10h 11c 13e
Les suplico que recapaciten sobre lo vívida que El hombre sólo alcanzaría el nivel de ser natural, La ciencia natural moderna con su filosofía se
podrá ser su relación con la naturaleza si prestan la no el de entidad libre. encuentra perpleja ante esta pregunta.
12a 13f
debida atención a lo que acabo de decir. Por encima de estos dos elementos —el intelec‑ En efecto, imagínense la situación de un acendra‑
10i
Podrán entonces afirmar: to que capta lo muerto y la voluntad que capta lo do hombre de ciencia a quien se le preguntara:
viviente, lo que está naciendo— existe en el hom‑
—Cuando salgo a la naturaleza, salen a mi “¿Qué sería de la naturaleza y de sus seres si el
bre algo que sólo él, ningún otro ser terrenal, lleva
encuentro el brillo de la luz y el color de las cosas; hombre no viviera en ella?”
dentro de sí desde el nacimiento hasta la muerte: el
al admitir las impresiones de luz y color, reúno 13g
pensar puro, es decir, el pensar que no se relaciona Primero sentiría extrañeza, porque le parecería
conmigo aquella parte de la naturaleza que se
con la naturaleza exterior, sino tan sólo con lo supra‑ raro lo que se le pregunta; pero luego reflexionaría
proyecta hacia el porvenir.
sensible que late en el ser humano y que le confiere sobre cuáles son las cosas que su ciencia le ofrece
10j
Luego, al retornar a la habitación para reflexio‑ su condición autónoma, es decir, aquella condición para responder, y entonces diría:
nar sobre la naturaleza y ver sus leyes, me ocupo de que lo eleva por encima de todo lo que queda com‑
“…en ese caso, se encontrarían en la Tierra
lo que continuamente se está muriendo en ella: el prendido entre lo inframuerto y lo supravivo.
12b los minerales, las plantas, los animales; sólo
continuo morir y nacer emergen en íntima unión en Si queremos, pues, hablar de libertad humana,
faltaría el hombre.”
el seno de la naturaleza. hemos de prestar atención a ese elemento autóno‑
10k 13h
Nuestra facultad de captar lo muerto que subyace mo del hombre, esto es, al pensar puro exento de lo Todo el transcurso de la Tierra, desde el prin‑
en el mundo natural deriva del mundo intelectual o sensorial, que contiene siempre algo de voluntad. cipio, cuando todavía se hallaba en estado de la
13a
mental que vive en nosotros, pura imagen refleja de Si, con semejante criterio, se pasan de la con‑ nebulosa de Kant-Laplace,9 se habría desarrollado
nuestra vida prenatal. templación del hombre a la de la naturaleza, podrán exactamente igual, aunque el hombre no hubiera
10l
En cambio, nuestra facultad de captar de la natu‑ decirse: sido partícipe de ese proceso.
raleza lo que se actualizará en el porvenir, se debe a
“Contemplo la naturaleza dentro de mí;
que la afrontamos con aquello que es en nosotros de 9
Nebulos Kant-Laplace: Pierre-Simon Laplace en su
existe la corriente del morir, y la corriente del ‘Exposition du système du monde’ [‘Exposición del sistema
índole volitiva, no sólo con nuestro entendimiento.
11a volver a nacer: morir-renacer.” del mundo’] (1796) describió una teoría sobre la formación
Si el hombre no pudiera salvar, para perpetuarla, del Sol y del sistema solar a partir de una nebulosa o remo‑
13b
cierta parte del elemento que durante su existencia La ciencia moderna sabe bien poco de esta lino de polvo y gas, perfilada anteriormente por Inmanuel
prenatal fue convirtiéndose en mera vida mental, relación: para ella, la naturaleza es ‘unidad’; a cada Kant, que permanece en nuestros días como el fundamento
básico de toda la teoría de la formación estelar. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 18 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
13i 14e 15d
El hombre de ciencia no podría concebir otra Sin la participación del hombre en la evolución Gracias a ellas, los minerales pueden seguir desen‑
repuesta, salvo que acaso podría agregar: terrenal tanto los animales como la Tierra misma volviendo sus fuerzas de cristalización; sin aquéllas,
ofrecerían un aspecto muy distinto.10 ya se habrían desintegrado y disuelto.
“…el hombre que labra la superficie de 14f 15e
Pasemos ahora al mundo mineral y vegetal: no Asimismo, las plantas reciben el impulso para
la Tierra, la transforma; o bien, construye
sólo las formas animales inferiores, sino también el seguir creciendo; de lo contrario, habrían dejado de
máquinas, lo que también supone ciertos
reino vegetal y el mineral, se habrían endurecido hacerlo desde hace ya mucho tiempo.
cambios; pero todo eso no es de importancia 15f
desde hace mucho tiempo si el hombre no existiera Lo propio vale para las formas animales
en comparación con los cambios que la propia
en la Tierra. inferiores.
naturaleza provoca.” 14g 15g
La concepción moderna del mundo, basada en Con el cuerpo, el hombre entrega a la Tierra el
13j
El hombre de ciencia, pues, sustentaría que los una concepción unilateral de la naturaleza, se ve fermento, la ‘levadura’ para su desarrollo ulterior.
15h
minerales, las plantas y los animales, se habrían de‑ precisada a dar la siguiente explicación: De ahí que sea tan importante el que viva o no
sarrollado de la misma manera, aunque no hubiera en ella.
“Los hombres mueren, y sus cadáveres se 15i
estado presente el hombre. Es lisa y llanamente incorrecto afirmar que, en
14a incineran o se enTierran, lo que no tiene
Sin embargo, no es así: si el hombre no hubiera lo tocante a los reinos mineral, vegetal y animal, la
ninguna importancia para la evolución de la
estado presente en la evolución terrenal, tampoco evolución terrena hubiese continuado su curso, aun
Tierra, pues ésta no alteraría su curso, reciba o
existirían gran parte de los animales, ya que un en ausencia del hombre.
no los cadáveres humanos.” 15j
número considerable de ellos, particularmente de los Con él queda unificado y cerrado el proceso na‑
14h
superiores, debe su génesis a que el hombre se vio Esto demuestra que no hay consciencia de que tural, ya que el hombre lo integra.
15k
precisado a hacer uso de sus codos, si se me permite la continua entrega de cadáveres a la Tierra, ya sea Hemos de concebirlo, en consecuencia, como
esta expresión metafórica: en determinado grado de mediante incineración o sepultura, constituye un miembro y partícipe del proceso cósmico, aún
su evolución terrenal, el hombre tuvo que segregar proceso efectivo que tiene sus consecuencias. después de la muerte: así nos lo representaremos
15a
de su propia entidad —que en aquel entonces con‑ Las campesinas saben, mejor que las mujeres ur‑ correctamente.
16a
tenía mucho de lo que hoy ya no existe en ella—, los banas, que la levadura es esencial para amasar el pan, Si hacen suya esta idea, ya no les causará asombro
animales superiores; tuvo que descartarlos para así aunque sólo se le agregue una pequeñísima cantidad; si agrego lo siguiente: al descender el hombre del
posibilitar su propio progreso. saben que el pan no podría producirse si a la masa mundo espiritual al físico, recibe el revestimiento
14b
Este proceso secretorio se puede comparar con no se le agregara levadura. de su cuerpo físico, que es distinto del que dejará al
15b
una mezcla que contenga una sustancia disuelta, e Asimismo, la evolución de la Tierra ya habría morir, cualquiera que sea la edad en que esto ocurra:
imagínense que ésta se separa y precipita. llegado a su etapa final si no se le transfirieran cons‑ ¡algo habrá pasado con él!
14c 16b
El hombre convivía antaño con el mundo animal tantemente las energías del cadáver humano que, en Ese algo sólo puede tener lugar gracias a que este
y tuvo entonces que separarlo de sí como si fuera un la muerte, se separa de lo anímico espiritual. cuerpo está impregnado de las energías anímico
15c
sedimento. La evolución de la Tierra no se interrumpe gra‑ espirituales del hombre.
14d 16c
Los animales nunca hubieran adoptado su condi‑ cias a las energías que los cadáveres le inyectan.11 Al fin y al cabo, comemos lo mismo que comen
ción actual si el hombre no hubiera sido predestina‑ los animales; transformamos las sustancias exteriores
do a convertirse en lo que es hoy. tal como ellos las transforman, pero en el hombre
10
Steiner, Rudolf. ‘La Ciencia Oculta. Un bosquejo.’ [GA013] interviene un factor que los animales no poseen: es
[n. del pr.]
11
Steiner, Rudolf. ‘De Jesús a Cristo.’ [GA131] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 19 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
17a 17l
lo que desciende del mundo espiritual para unirse al Tras esta consideración preliminar, preguntémo‑ Para imaginamos correctamente los dos polos de
cuerpo físico humano. nos: ¿Cuál es la acción de las energías muertas sobre la naturaleza humana podemos decir: la corriente
16d
Como consecuencia, es distinto el resultado de la la naturaleza humana? necrótica obra en el sistema óseo y nervioso; la otra,
17b
transformación de las sustancias exteriores, del que En efecto, en la naturaleza humana influyen las la corriente de las energías vivificantes, obra en el
producen los animales o las plantas. energías mortíferas que predominan en la natura‑ sistema muscular y sanguíneo y en todo lo vinculado
16e
Sintetizando: las sustancias que con el cadáver leza exterior, pues si el hombre no la dotara conti‑ con éstos.13
17m
humano se entregan a la Tierra son sustancias trans‑ nuamente de energías vivificantes, ella tendría que El que los nervios no se conviertan en hueso se
formadas, distintas de las que el hombre recibió al morir. debe a que se hallan con el sistema sanguíneo y mus‑
17c
nacer. ¿Cuál es, pues, su acción? cular en una relación tal que queda contrarrestada su
16f 17d
Podemos decir: durante la vida, el hombre renue‑ Su acción es permitirle al hombre generar todas impulso inherente hacia la osificación.
17n
va las sustancias y también las energías que recibe las estructuras que se agrupan desde el sistema óseo Si, durante el crecimiento, existe una relación
en su nacimiento, y las devuelve al proceso terrestre hasta el nervioso. desordenada entre los huesos, por una parte, y
17e
en forma transformada; al morir, entrega el hombre Lo que modela los huesos, y todo lo relacionado la sangre y los músculos por otra, se produce el
lo que, a través suyo, fluye continuamente desde con ellos, es de índole totalmente distinta de lo que raquitismo,14 debido a que la función muscular y
el mundo suprasensible hacia el proceso terrestre modela los demás sistemas. sanguínea impide la correcta fosilización.
17f 17o
físico-sensible. Las fuerzas mortíferas se entrañan en nosotros, y De ahí que sea sumamente importante que en el
16g
Cuando nace, trae consigo algo que procede del en la medida en que las admitimos sin transformar‑ hombre se establezca la debida interacción entre el
mundo suprasensible, y al morir, ese algo, después las, somos hombres-hueso. sistema muscular-sanguíneo y el óseo-nervioso.
17g 17p
de haber sido incorporado a las sustancias y energías Pero la penetración de esas fuerzas mortales es Gracias a que este último sólo logra una escasa
que integran el cuerpo durante la vida, es donado a aún más profunda; las atenuamos y, en la medida en penetración en la región ocular —el sistema óseo
la Tierra. que lo hacemos, somos hombres-nervio. retrocede al revestimiento de la cavidad ocular, y
16h 17h
Así, el hombre es el mediador de la instilación ¿Qué es un nervio? sólo su atenuación, el nervio, se interna en el ojo—
17i
continua de lo suprasensible en lo sensible o físico. Un nervio es una sustancia que puja por con‑ se logra en éste la posibilidad de combinar la vir‑
16i
Imagínense algo así como una continua llu‑ vertirse en hueso, pero que no puede lograrlo por tud volitiva, operativa en músculo y sangre, con la
via procedente de lo suprasensible, lluvia que, sin hallarse en contacto con ciertos elementos no-óseos actividad representativa, cuyo substrato es el sistema
embargo, permanecería estéril para la Tierra si el o no-nerviosos de la naturaleza humana. óseo-nervioso.
17j 17q
hombre no la asimilara primero y la transmitiera a la El nervio tiende constantemente a la osificación, Esto nos lleva a un asunto que jugaba un im‑
Tierra a través suyo. o bien a la fosilización, considerando que el hueso portante papel en la ciencia antigua, pero del que la
16j
Esas gotas que el hombre absorbe al nacer y de las humano se halla siempre fosilizado12 en alto grado. ciencia moderna se burla como de algo pueril.
17k 17r
que se despoja al morir, constituyen una continua (Las condiciones del hueso del animal son dife‑ ¡Ya volverá a ocuparse de él, si bien en forma
fecundación de la Tierra por energías suprasensibles, rentes por tener mucha mayor vitalidad que el hueso distinta!
y son ellas las que mantienen el proceso evolutivo de humano.)
la Tierra.
13
Sobre estos dos sistemas: Steiner, Rudolf. ‘El mundo de los
16k
sentidos y el mundo del espíritu.’ [GA134] [N. del Ed.]
Sin los cadáveres humanos, la Tierra se habría 14
raquitismo: 1. m. Enfermedad consistente en trastornos del
muerto hace mucho tiempo. fósil: 1. adj. Dicho de una sustancia de origen orgánico o de
12
metabolismo del calcio, que se manifiestan por crecimiento
un resto de organismo: Que está más o menos petrificado. defectuoso, encorvadura de los huesos y debilidad general.
Diccionario RAEL [n. del pr.] Diccionario RAEL [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 20 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
18a 18l
Los sabios antiguos sentían siempre un parentes‑ Estos movimientos existen en verdad; sólo que no las líneas de los cuerpos geométricos cubo, octaedro,
co entre la médula o sustancia nerviosa y la médula los perciben. dodecaedro, icosaedro, etcétera.16
20c
o sustancia ósea, y estaban convencidos que se pien‑ Estos cuerpos no se han inventado; son realidad,
sa igual con la parte ósea que con la nerviosa. 1 aunque realidad inconsciente.
18b 20d
Y así es en verdad: todo lo que poseemos de cien‑ En éstas y en otras formas corporales, se encuen‑
cia abstracta se lo debemos a la facultad de nuestro 3
tran notables reminiscencias de ese saber, incons‑
sistema óseo. 2 ciente para el hombre.
18c 20e
¿Por qué puede el hombre desarrollar la geome‑ El hombre lo logra gracias a que nuestro sistema
tría, por ejemplo? Figura 3-1 óseo es depositario de importantes inteligencias,
18d
Los animales no la poseen, y eso se aprecia por su pero nuestra consciencia no alcanza a descender
19a
modo de vivir. Gracias a la posición erecta de la columna verte‑ hasta el sistema óseo: extinguida en el camino, sólo
18e
Es una necedad el que algunas personas digan: bral, el hombre se halla dentro del plano en que se nos deja un reflejo en los dibujos geométricos que el
tal vez los animales superiores también posean la desenvuelven estos movimientos. hombre ejecuta.
19b 20f
geometría, sólo que no nos damos cuenta de ello. El animal, cuya médula espinal se halla en posi‑ Insertado el ser humano en el cosmos, desarrolla
18f
Sólo es el hombre, pues, el que desarrolla la ción horizontal, no participa de ese plano ni, por lo la geometría y reproduce algo de su propia actividad
geometría. tanto, ejecuta esos movimientos. en ese cosmos.
18g 19c 21a
¿Cómo llega a la representación del triángulo, por En cambio, el hombre, gracias a la posición de Reconocemos pues, por un lado, un mundo que
ejemplo? su mñedula espiral, coincide con el plano de esos nos abarca y que se halla en continua necrotización;
18h
Quien reflexione con seriedad sobre este fenó‑ movimientos. por el otro, asistimos a todo lo que interviene en
19d
meno habrá de asombrarse ante el hecho de que el No llegan a su consciencia en forma que le per‑ las energías de nuestro sistema sanguíneo-muscular,
hombre sea capaz de desarrollar, con base tan sólo mitan decir: estoy bailando continuamente en trián‑ donde existe continuo movimiento, continua fluc‑
en su fantasía geométrico matemática, ese triángulo gulo; pero lo dibuja y dice: he aquí un triángulo. tuación, continuo hacerse y nacer, todo en germen,
19e
abstracto que no existe en ninguna parte de la vida En realidad, se trata de un movimiento incons‑ nada muerto.
21b
concreta. cientemente ejecutado en el cosmos. Sólo a los hombres les es dable detener el proce‑
18i 20a
A este respecto, hay mucho de ignoto que subya‑ Al dibujar formas geométricas no se hace sino so mortal e introducir en ese proceso un principio
ce en los acontecimientos manifiestos del mundo. objetivar esos movimientos que se ejecutan con la regenerador.
18j 21c
Imagínense, por ejemplo, a ustedes mismos Tierra. Si ese principio regenrador no existiera en la
20b
parados en determinado lugar de la habitación; su La Tierra no tiene únicamente el movimiento que Tierra, la muerte ya se habría extendido sobre todo
parte suprasensible ejecuta, en ciertos momentos, le atribuye la concepción copernicana15 del mundo; el proceso terrestre, y la Tierra habría entrado en
movimientos extraños, de los que, por lo regular, no además ejecuta, continuamente, ciertos movimien‑ cristalización total, sin que se hubieran conservado
se tiene consciencia y que son, más o menos, del si‑ tos artísticos, así como otros, más complicados los cristales individuales, arrancados a la gran crista‑
guiente tipo: caminan un trecho hacía un lado, lue‑ todavía, como por ejemplo, los que se encuentran en lización y conservados en tanto que los necesitemos
go retroceden, y luego regresan al lugar de partida. para nuestra evolución humana, lo que, a la vez,
18k
Recorren una línea espacial, que no llega al nivel 15
Teoría Copernicana o heliocéntrica del sistema solar: Teoría implica mantener activa la vida de la Tierra.
de la consciencia, y que efectivamente sigue una desarrollada por Nicolás Copérnico, concebida en primera
trayectoria triangular. (Figura 3-1) instancia por Aristarco de Samos, que coloca al sol como
centro del universo. [n. del pr.] 16
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 21 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
21d 23d
De hecho, somos nosotros, los hombres, quienes Esto vale para las ciencias naturales en cuanto neración de sustancias y energías que existe en el
mantenemos en actividad la vida de la Tierra. al razonamiento que acabo de desarrollar, pero vale hombre la Tierra queda preservada de la muerte.
21e 24d
De ahí que no carezca de realidad el pensamiento asimismo para la filosofía. Traten ahora de compaginar lo que acabo de
23e
de Eduard van Hartmann17 quien, fundándose en El filósofo contemporáneo está a gusto en su decir —esto es, que la sangre, al contacto con los
su pesimismo, pensó que, algún día, la humanidad papel de ‘espectador’ del mundo, es decir, en la fun‑ nervios, provoca la creación original de sustancias y
alcanzaría la madurez necesaria para un total suici‑ ción de conocer puramente analítica. energías— con lo que expuse en la conferencia de
23f
dio colectivo. Yo, queriendo sacar el conocimiento de ese ele‑ ayer, o sea, que la sangre se halla en continuo ca‑
21f
No hace falta agregar lo que Hartmann postulaba mento erróneo, estuve insistiendo: el hombre no es mino hacia la espiritualización, y es retenida en ese
además, dictado por la limitación de su concepción mero espectador del mundo; ¡él es el escenario del camino.
24e
naturalista del mundo: no satisfecho con que el mundo donde, una y otra vez, se desenvuelven los Hemos de ligar estos dos pensamientos, fruto de
género humano, algún día, terminara en suicidio, grandes acontecimientos cósmicos!19 estas dos conferencias, y luego seguir construyendo
23g
además quiso que volara nuestro planeta mediante Insistí en que el hombre con su vida anímica es el sobre esta base.
24f
algún ingenioso dispositivo. teatro donde se desarrolla el suceder universal. Lo dicho hasta ahora ya les permite darse cuenta
21g 23h
¡No hubiera sido necesario! Esta idea es, en el abstracto ropaje filosófico, la de lo erróneo que es el concepto de la conservación
21h
Una vez decretada la fecha del suicidio total, la misma que desarrollé hace unos momentos. de energía y materia en su formulación usual; con‑
23i
Tierra por sí sola hubiera empezado a desintegrarse, Particularmente, si estudian el capítulo final de cepto refutado por lo que tiene lugar en el interior
pues su evolución no puede continuar si carece de lo ‘Verdad y ciencia,’20 capítulo que trata de la libertad, de la naturaleza humana y, además, por constituir
que el hombre le lega. encontrarán nítidamente perfilada la idea de que lo un obstáculo para una verdadera comprensión de la
22a
Hemos de saturamos emotivamente de es‑ que tiene lugar en el hombre, no tiene lugar en igual entidad humana.
24g
tos hechos; el momento actual exige que los forma en el resto de la naturaleza; ésta tan sólo inva‑ Sólo cuando se reconquiste el pensamiento sin‑
comprendamos. de al hombre en cierta medida; lo que tiene lugar en tético de que, efectivamente, nada puede nacer de la
23a
En mis primerísimos escritos retorno, una y otra el hombre es, al mismo tiempo, un proceso cósmico: nada, sino que hay transformaciones que consisten en
vez, a un pensamiento mediante el cual quise colo‑ el alma humana es escenario de un proceso cósmico, que algo se anula y algo distinto nace en su lugar…
car el acto de conocer sobre una base distinta de la no solamente de un proceso humano. sólo cuando este pensamiento haya sustituido el con‑
23j
actual.18 En la actualidad, todavía es difícil que se com‑ cepto de la conservación de la energía y de la materia,
23b
En la filosofía exterior, oriunda del pensar an‑ prendan estos hechos en ciertos círculos; pero sin se logrará algo beneficioso para la ciencia. ♣♣
gloamericano, el hombre, en lo relativo a su proceso estar saturado de esas ideas, es imposible llegar a ser
anímico interior, es mero ‘espectador’ del mundo. un auténtico educador.
23c 24a
Aún si el hombre no existiera, así se cree, aún si ¿Qué sucede en realidad en la entidad humana?
24b
en su alma no reverberara lo que pasa ahí fuera en el Por un lado, tenemos la naturaleza óseo-nerviosa;
mundo, todo seguiría siendo tal como es. por el otro, la sanguíneo-muscular.
24c
Por la sinergia de ambos se crean continuamente
17
Karl Robert Eduard von Hartmann (1842-1906): Filósofo sustancias y energías nuevas, y gracias a esta rege‑
alemán, esencialmente pesimista. [n. del pr.]
18
Steiner, Rudolf. ‘Verdad y Ciencia’ [GA003]; ‘Teoría del
conocimiento basada en la visión goetheana del mundo’
[GA002]; ‘La Filosofía de la libertad’ [GA004]; ‘Goethe y su Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
19

visión del mundo.’ [GA006] [n. del pr.] Steiner, Rudolf. ‘Verdad y ciencia.’ [GA003] [n. del pr.]
20

Rudolf Steiner [ga293] 22 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
[04]    los tres principios (cada timiento ejecutado; el sentimiento es voluntad 04g
Puesto que nuestro cometido es echar los cimien‑
uno) de espíritu, alma, cuerpo. retenida. tos para una buena pedagogía, hemos de tener en
3x3=9 02d
El sentimiento es voluntad que todavía no se cuenta justamente lo espiritual que el hombre de
Stuttgart, agosto 25, 1919, mañana (S‑3810) manifiesta realmente, quedando latente en el alma: nuestra época evolutiva posee tan sólo en potencia.
04h
es voluntad encubierta. Empecemos, pues, por poner en claro cuáles son
02e
De ahí que no pueda comprenderse la naturaleza los gérmenes del hombre que no se actualizarán
del sentimiento hasta que se comprenda la naturale‑ hasta un lejano futuro.
05a
za de la voluntad. Primeramente existe, aunque sea tan sólo como
03a
Ahora bien, de mis explicaciones anteriores ya se germen, el llamado Yo Espiritual.2
05b
habrán lado cuenta de que todo lo que alienta en la Si bien no podemos incluirlo entre los elementos
voluntad no logra su completa concreción durante la constitutivos del hombre actual, las personas do‑
vida entre el nacimiento y la muerte. tadas de sensibilidad uperior poseen de él distinta
03b
Cada vez que el hombre ejecuta una resolución, consciencia.
05c
queda un remanente que no se agota en la vida. La consciencia oriental culta le da a este elemento
03c
Un remanente que, partiendo de toda resolución el nombre de ‘manas,’3 término de uso corriente en
La educación y la enseñanza del porvenir deman‑ o acción volitiva, sigue viviendo en el individuo y la espiritualidad de Oriente.
05d
dan que se ponga énfasis especial en forjar no continúa más allá de la muerte. En Occidente, exceptuando a la gente docta, exis‑
03d
sólo el pensamiento sino la voluntad, y cultivar la Este remanente lo hemos de tener en cuenta a lo te también semejante vislumbre del Yo Espiritual, y
sensibilidad. largo de toda la existencia y, particularmente, en la el saber popular llama ‘manes,’ mejor dicho, llama‑
01b
En esa necesidad insisten incluso los que no se etapa que corresponde a la infancia. ba —antes de que cayera víctima de la concepción
04a
interesan por una renovación del actual régimen Es sabido que todo estudio integral comprende materialista— a lo que queda del hombre después de
educativo, si bien poca cosa puede esperarse de estos cuerpo, alma y espíritu del ser humano. la muerte.
04b 05e
últimos pese a sus buenos deseos para mejorar la Veamos cada uno de estos tres aspectos. ‘Manas’ = ‘los manes.’ Notemos que el pueblo
04c
educación volitiva y emotiva. El cuerpo, por lo menos en sus componentes más utiliza la palabra en plural únicamente.
01c 05f
Por falta, pues, de una comprensión de la verda‑ burdos, es resultado del nacimiento.1 Mientras que nosotros, por relacionar el Yo
04d
dera índole de la voluntad, su educación queda más El cuerpo entra, pues, en la corriente hereditaria Espiritual con el hombre ya durante su vida terrenal,
y más a merced del llamado azar. y lleva las características propias de ésta. hablamos de él en singular; el pueblo, que habla más
02a 04e
A guisa de introducción, permítanme destacar lo Lo psíquico, en cambio, es primordialmente un bien con fundamento en la realidad, o en el conoci‑
siguiente: hasta que se conozca realmente la volun‑ principio que se une a lo corpóreo descendiendo de miento ingenuo, se vale del plural, intuyendo que el
tad, no será posible reconocer siquiera una parte de la condición prenatal.
04f
los demás aspectos de la psique, los movimientos del Finalmente, lo espiritual existe en el hombre
ánimo, es decir, los sentimientos. actual tan sólo virtualmente, lo que no será así en un 2
Steiner, Rudolf. ‘Teosofía’ [GA009] y ‘La Ciencia Oculta.
02b
Planteemos la pregunta: ¿Qué es, en realidad, un futuro lejano. Un bosquejo.’ [GA013] [n. del pr.]
3
manas [sánscrito ‘mente’]: Tercer principio de la
sentimiento? Constitución septenaria, que los textos hinduistas (como las
02c
El sentimiento guarda estrecho parentesco con Upanishades) consideran una sustancia material sutil, una
la voluntad; podemos afirmar: la voluntad es sen‑ Steiner, Rudolf. ‘Teosofía’ [GA009]; ‘La Educación del niño
1
de las capas en la que se recubre el alma espiritual (atma).
a la luz de la Antroposofía.’ [GA308] [n. del pr.] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 23 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
hombre, al atravesar el umbral de la muerte, es reci‑ muerte, así también pasa por una evolución distinta construyen su vivienda, lo que no puede hacer el
bido por una pluralidad de entidades espirituales.4 después de la muerte, sólo que supeditado a las enti‑ hombre, a menos que lo aprenda mediante estudios
05g
En efecto, si bien cada uno de nosotros tiene dades espirituales de las jerarquías superiores, como adecuados de arquitectura.
08e
su guía espiritual personal perteneciente a la jerar‑ si estuviera atado a ellas por un cordón umbilical.5 El castor, en cambio, construye su vivienda obe‑
07a
quía de los Ángeles, por encima de ellos existen los Agreguemos ahora a esos miembros superiores deciendo a su propia organización: la forma de su
Arcángeles que intervienen al atravesar el hombre escasamente perceptibles de la naturaleza humana, cuerpo físico le permite integrarse sencillamente en
el umbral de la muerte, confiriendo a su existencia aquello que actualmente ya se destaca: por una el mundo circundante y utilizar sus principios for‑
cierto aspecto de pluralidad: el hombre se percibe a parte, los componentes propiamente anímicos del madores para levantar su vivienda; su propio cuerpo
sí mismo como pluralidad en mayor o menor grado, hombre, cuya concreción son el alma consciente, el físico le es artífice e instructor.
08f
contrariamente a lo que sucede en su existencia alma racional o intelectual, y el alma sensible, tres Observemos también las avispas, las abejas, o
terrenal que se le presenta como unicidad. aspectos sin los cuales no podemos comprender el incluso los llamados animales inferiores, y descu‑
05h
Esto lo siente el pueblo claramente: los manes alma tal como vive hoy en el cuerpo; por otra parte, briremos que en su forma, se halla anclado algo que
son, en efecto, para la consciencia popular instintiva, el cuerpo, para cuya descripción hemos de hacer no existe en el cuerpo humano en igual extensión e
reflejo de la multiplicidad del Yo Espiritual. referencia a su ‘cuerpo sensible’ —esto es, al más intensidad.
06a 08g
El segundo componente superior del hombre es sutil de todos, llamado también ‘cuerpo astral’—, a Todo eso queda abarcado por el concepto ‘instin‑
el llamado Espíritu de Vida, muy escasamente per‑ su cuerpo ‘etérico,’ y al burdo ‘cuerpo físico’ que ven to,’ cuyo estudio acertado no puede enfocarse sino
ceptible en el hombre actual. nuestros ojos y que la ciencia diseca. en su relación con la forma del cuerpo físico.
06b 07b 08h
Es de índole muy espiritual, y no alcanzará su Así tenemos en cuenta al hombre total. Si pasamos revista a toda la familia animal que
08a
pleno desenvolvimiento hasta un futuro lejano. Ahora bien, saben que el animal posee un cuerpo se extiende en torno a nosotros, las formas de sus
06c
Finalmente, lo más elevado que existe en el ser físico como nosotros. cuerpos físicos nos ofrecen la clave para el estudio de
08b
humano, aunque tan sólo como diminuto germen, Para lograr una representación intuitiva de la rela‑ las diferentes modalidades de instintos.
08i
es el Hombre Espíritu propiamente dicho. ción entre hombre y animal, y que permita captar la Esto nos permite afirmar que todo estudio de la
06d
Ahora bien, aunque en el hombre que vive en la esencia de la voluntad, es necesario que la compara‑ voluntad ha de arrancar del instinto que podemos
Tierra, entre el nacimiento y la muerte, estos tres ción entre ambos abarque la totalidad de los citados hallar expresado en las formas físicas de los diferen‑
aspectos superiores de su naturaleza existan tan sólo nueve aspectos de la entidad humana, teniendo en tes animales.
08j
en potencia, sin embargo se desarrollan significativa‑ cuenta que tanto el alma humana como el alma Si observáramos y dibujáramos las principales
mente entre la muerte y el nuevo nacimiento, si bien animal se hallan revestidas de un cuerpo físico, pero formas físicas, penetraríamos con el dibujo las diver‑
protegidos por entidades espirituales superiores. que la configuración del cuerpo del hombre difiere sas esferas del instinto.
06e 08k
Cuando el hombre muere y se adapta de nuevo al mucho del cuerpo del animal. La forma del cuerpo físico de los diferentes ani‑
08c
mundo espiritual, hay un marcado desarrollo de esos Realmente, nuestro cuerpo físico no es más per‑ males es una imagen de lo que es el instinto, mani‑
tres aspectos, como presagiando una futura existen‑ fecto que el del animal. festación rudimentaria de la voluntad.
08d 08l
cia de la humanidad. Téngase presente que algunas especies de la fami‑ Aplicando este punto de vista, introducimos sen‑
06f
Así como el hombre vive una evolución anímico- lia de los animales superiores, por ejemplo, el castor, tido en el mundo: contemplamos las formas físicas
espiritual en su vida actual entre el nacimiento y la de los animales, y vemos en ellas un retrato de los
Sobre la vida entre la muerte y el nuevo nacimiento: Steiner,
5
instintos, retrato realizado por la naturaleza misma,
4
Steiner, Rudolf. ‘La Ciencia Oculta. Un bosquejo.’ [GA013] Rudolf. ‘Teosofía’ [GA009], ‘La Ciencia Oculta. Un bosque‑
[n. del pr.] jo,’ capítulo ‘El sueño y la muerte.’ [GA013] [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 24 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
que trata de objetivar por su medio algo que alienta aspectos mencionados hasta ahora: cuerpo físico, de la representación; en los adeptos de Wundt,8 mas
en la existencia. etérico y sensible. bien hacia lo volitivo.
09a 10c 11f
En nuestro cuerpo físico vive, estructurándolo e Al hablar de deseo, aceptarán considerarlo, sin No existe una clara idea de lo que procede hacer
impregnándolo, el cuerpo etérico suprasensible, que pensarlo mucho, como algo de índole íntima. con la división del alma.
10d 11g
no perciben los sentidos exteriores. El apetito tiene una manifestación uniforme des‑ Esto se debe a que, en la vida real, el Yo impreg‑
09b
Hemos de tener presente, en relación con nues‑ de el nacimiento hasta la avanzada vejez; el deseo es na, en realidad, todas las facultades anímicas y que,
tro estudio de la naturaleza volitiva, que el cuerpo algo que lo anímico aviva de nuevo, una y otra vez. efectivamente, la distinción de los tres aspectos del
10e
etérico, al impregnar el cuerpo físico, se vincula al El deseo no es necesariamente de orden caracte‑ alma es poco marcada en el hombre actual.
11h
mismo tiempo con el instinto que se manifiesta en el rológico; no es atributo permanente del alma, sino De ahí que nuestro idioma carezca de un término
cuerpo físico, y así el instinto se convierte en apetito. que se hace y se deshace. para distinguir lo que en el alma es de índole volitiva
09c 10f
Recapitulemos: en el cuerpo físico, la voluntad se De ahí que tenga mayor afinidad con el alma que —instinto, apetito, deseo— cuando queda supedita‑
halla al nivel de instinto; tan pronto como el cuerpo el mero apetito. do al Yo.
11a 11i
etérico se apodera del cuerpo físico, la voluntad se Y ahora preguntémonos: ¿Qué será de lo que, No obstante, y en forma general, podemos dar el
torna apetito. como instinto, apetito o deseo, vive en la corporali‑ nombre de ‘motivo’ a eso que, como instinto, apeti‑
09d
Es muy interesante observar cómo el instinto, de dad, cuando el hombre lo admite en su Yo, esto es, to o deseo, pertenece al dominio del Yo.
11j
fácil captación concreta en las formas corporales, se en su alma consciente, alma racional y alma sensible? Por consiguiente, al referimos a la forma peculiar
11b
interioriza y, a la vez se uniformiza, si uno lo consi‑ Obviamente, este paso ya no puede realizarlo el en que la voluntad se concreta al nivel del alma,
dera como apetito. animal. esto es, al nivel del Yo, podemos hablar de ‘motivo’
09e 11c
Toda referencia al instinto, ya sea en el animal En el alma, no podemos trazar distinciones tan y enunciar: los animales, aunque tengan deseos, no
o en su forma atenuada en el hombre, se considera perfiladas como dentro de lo corporal, ya que en pueden tener motivos.
11k
siempre como algo impuesto desde fuera; en cam‑ ella, en mayor o menor grado, todo esta mezclado, Sólo cuando el hombre, admitiendo el deseo en
bio, el apetito, de manifestación más interiorizada, particularmente en el hombre actual. su mundo anímico, lo asciende a un escalón supe‑
11d
dimana más bien desde dentro, porque queda su‑ Uno de los problemas complejos de la psicología rior, es cuando nace el fuerte estímulo interior de
peditado al cuerpo etérico suprasensible que, como contemporánea es, precisamente, que sus represen‑ concebir un motivo; sólo en el hombre, el deseo
hemos visto, convierte el instinto en apetito.6 tantes no saben si deben mantener separados los pasa a ser propiamente motivo de la voluntad.
10a 11l
Continuemos: el hombre posee un cuerpo sen‑ miembros del alma, o dejar que se interpenetren. Para precisar la posición del hombre actual en
11e
sible, más interiorizado todavía; al apoderarse, a su En algunos psicólogos existen todavía las antiguas cuanto a ella, hemos de decir: en el hombre laten
vez, del apetito, da origen, además de a una interio‑ y rígidas distinciones entre voluntad, sentimiento y todavía, procedentes del reino animal, el instinto, el
rización, a un ascenso del instinto y apetito al nivel pensamiento; en otros, sobre todo en los de filiación apetito y el deseo, pero él los eleva a motivo.
11m
de la consciencia, convirtiéndolo así en deseo. herbartiana,7 todo se encauza más bien hacia el lado Y quien observe la naturaleza volitiva del hom‑
10b
El deseo, al igual que el apetito, se encuentra bre, podrá decir: si conozco los motivos del hombre,
también en el animal, ya que éste posee los tres lo conozco también a él.

Johann Friedrich Herbart (1776-1841): Filósofo, psicólogo


7 8
Wilhelm Maximilian Wundt (1832-1920): Doctor, fisiólo‑
6
Sobre instinto y apetito en el niño: Steiner, Rudolf. ‘La y pedagogo alemán. Manifestó una critica frente al idealis‑ go, filósofo, y profesor alemán, reconocido como uno de los
Educación del niño a la luz de la Antroposofía.’ [GA308] mo romántico, suscitando una actitud realista, proyectándo‑ fundadores de la psicología moderna. Fundó el primer labo‑
[N. del Ed.] se a la realidad fenoménica. [n. del pr.] ratorio formal para la investigación psicológica. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 25 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
11n 13d
¡Pero no del todo! como subtono, un delicado anhelo de superación o, Aquí, lo llamado subconsciente del hombre al‑
11o
Cuando el hombre desarrolla motivos, hay una incluso, de hacerlo en forma distinta. canza gran resonancia.
12h 13e
íntima vibración acompañante, y a ella hemos de En este dominio se peca mucho: los hombres En efecto, si ejecutan una acción en su cons‑
prestar ahora nuestra más concentrada atención. consideran como algo de qué ufanarse el arrepentirse ciencia ordinaria no suscitan, por lo regular, una
12a
Les encarezco que no confundan esa íntima de un acto. representación de cómo pueden ejecutar una acción
12i
vibración que acompaña al impulso volitivo con Sin embargo, el arrepentimiento no es el mejor similar con mayor perfección la próxima vez.
13f
lo que es más bien de índole representativa: no me curso que puede dársele, ya que muchas veces es En cambio, el otro hombre que vive en ustedes
refiero ahora al elemento representativo del impulso fruto del egoísmo: hacer algo mejor para ser mejor desarrolla siempre, no como representación, sino en
volitivo. persona es motivo egoísta. la región volitiva, una clara imagen de cómo ejecuta‑
12b 12j
Alguien puede, por ejemplo, abrigar la ‘repre‑ Si en lugar de desear enmendar el acto ya consu‑ ría el mismo acto si la situación se repitiera.
13g
sentación’: “lo que quise o lo que hice, fue bueno,” mado, nos afanamos por superarnos en la próxima ¡No desestimen esa facultad cognoscitiva!
13h
u otra idea cualquiera; no me refiero a esto, sino al oportunidad, ya dejamos de ser egoístas. ¡Y, sobre todo, no desestimen al segundo hombre
12k
tenue temblor sonoro que subyace casi a flor de la Lo que cuenta no es la compunción, sino el ‘pro‑ que vive en nosotros!
13i
voluntad. pósito’ que engendramos, el esfuerzo de mejorar. De él se ocupa, hoy en día, la llamada psicología
12c 12l
Lo primero de entre esas influencias que siempre En este ‘propósito’ resuena, cual soplo suave, la analítica o psicoanálisis.
13j
palpitan en ella, aun en presencia de los motivos, es ‘aspiración.’ Para explicar sus principios, el psicoanálisis parte,
12m
la aspiración. ¿Qué es lo que acompaña al propósito como por lo común, del siguiente ejemplo clásico:
12d
No me refiero ahora a las aspiraciones manifiestas aspiración? 14a
12n Un señor organiza una fiesta en su casa, y se
que originan los deseos, sino a esas suaves aspiracio‑ Todo aquel que realmente sepa observar el alma
ha programado que, inmediatamente después
nes insinuantes, siempre presentes, que acompañan se dará cuenta que la aspiración es el primer ele‑
de terminar la fiesta su esposa saldrá para un
a todos nuestros motivos, y de cuya existencia nos mento de todo lo que persiste después de la muer‑
balneario.
damos cuenta, particularmente, cuando después de te, y al decir: “debiéramos haberlo hecho mejor;
A la fiesta asisten varias personas, entre ellas
haber llevado a cabo algún acto a raíz de un motivo desearíamos hacerlo mejor,” sentimos algo de este
una dama.
de nuestra voluntad, reflexionamos sobre él y nos remanente.
12o Todos acompañan a la anfitriona a la
decimos: “Lo que hiciste, lo podrías haber hecho La aspiración, conforme la describí, ya pertenece
estación donde ella va a tomar el tren para el
mucho mejor.” al Yo Espiritual.
12e 13a balneario.
Pero, ¿hacemos algo en la vida, sin tener cons‑ Ahora bien, la aspiración puede concretarse más,
La comitiva se retira, y la mencionada dama
ciencia de poder hacerlo mejor? es decir, adoptar forma más perfilada; entonces se
12f se retira con los demás.
Sería triste que estuviéramos completamente asemeja al propósito.
13b Cuando ella, junto con todo el grupo, se
satisfechos de algo, ya que nada existe que no sea En esta situación, uno llega a formarse una es‑
hallan cerca de un cruce, les sorprende un
susceptible de mejorar. pecie de ‘representación’ de cómo se haría mejor un
12g carruaje que da vuelta procedente de la calle
Precisamente, el hombre de mayor cultura se acto, si uno tuviera que repetirlo.
13c transversal, de modo que sólo estando ya a muy
distingue del menos culto en que este último quiere Pero, una vez más, no hago hincapié en la repre‑
corta distancia, es posible verlo.
siempre estar contento de sí mismo, en tanto que el sentación, sino en los elementos emotivos y volitivos
¿Qué hacen los del grupo?
de mayor cultura nunca quiere darse realmente por que acompañan a todo motivo: “hacerlo mejor la
satisfecho, pues entre los motivos se mezcla siempre, próxima vez.”

Rudolf Steiner [ga293] 26 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
Naturalmente, ceden el paso a diestra y 16b
Nosotros, en cambio, sabemos que en todo hom‑ 17d
Pero sólo obtendremos de estas tres facultades
siniestra. bre existe lo que es operativo en las energías sub‑ una vivencia que satisfaga a nuestra condición hu‑
La única persona que no lo hace es la dama: conscientes del alma, manifestándose a menudo con mana si las vamos cultivando en forma debida.
ella va corriendo a toda prisa delante de los suma astucia, una astucia en verdad muy superior a 17e
Entre el nacimiento y la muerte no se pone en
caballos por todo el tramo de la calle. la que determina la constitución del alma normal. evidencia el verdadero significado que la aspiración,
El cochero no para, y los amigos se asustan. 16c
En todo hombre se encuentra, como si fuera sub‑ el propósito y la resolución tienen en la naturaleza
La dama corre con tanta prisa que los demás terráneo, el ‘otro’ hombre, sede, a su vez, del hombre humana más profunda; lo que se destaca en su vida
no pueden seguirla, hasta que llega a un puente. ‘mejor’ que, referente a todo acto consumado, se representativa son tan sólo sus imágenes.
Ahí tampoco se le ocurre hacerse a un lado: propone mejorarlo la próxima vez: siempre resuena 17f
Mientras el hombre desarrolla únicamente la
cae al agua, pero la salvan y la llevan a la casa suavemente el propósito inconsciente o subconscien‑ consciencia ordinaria, no sabe lo que es ‘aspiración’
del anfitrión, para que ahí pase la noche. te de hacerlo mejor en otra situación similar. en realidad; sólo tiene de ella una representación.
15a 16d 17g
Este episodio se encuentra como ejemplo ilustra‑ Ese propósito sólo se trocará en resolución una De ahí que Herbart crea que la representación de
tivo en muchas obras de psicoanálisis, sólo que, por vez que el alma quede liberada de las trabas del la aspiración ya encierra aspiración efectiva.
17h
lo regular se interpreta erróneamente. cuerpo. Lo propio puede decirse del ‘propósito’; también
15b 16e
La pregunta obvia es: ¿qué subyace en toda la El propósito persiste como germen latente en el de él sólo se tiene sino una representación: el hom‑
escena? alma; la resolución sigue después. bre quiere hacer aquello cuya realidad bulle en las
15c 16f
La voluntad de la dama. La sede de la resolución es el Hombre Espíritu, profundidades de su alma, pero carece del conoci‑
15d
¿Qué quería? como sede del propósito es el Espíritu de Vida, y la miento de esa realidad.
15e 17i
Regresar a casa del anfitrión después de la salida sede de la aspiración pura es el Yo Espiritual. Y, para colmo, ¡la ‘resolución’!
16g 17j
de la esposa, por estar enamorada de él. Estudiando al hombre como entidad volitiva se ¿Quién la conoce?
15f 17k
Sin embargo, esa voluntad no era consciente, sino encuentran todos los ingredientes constitutivos men‑ Generalmente, la psicología habla solamente de
profundamente sumida en lo subconsciente. cionados: instinto, apetito, deseo, motivo, y luego, una ‘voluntad en general.’
15g 17l
Y esta subconsciencia del segundo hombre, cual suave presagio sonoro, lo que ya pertenece al Yo Y, no obstante, la tarea del maestro y educador
residente en el hombre, es, a menudo, mucho más Espiritual, al Espíritu de Vida y al Hombre Espíritu: implica una intervención reguladora y ordenadora
astuta que la consciencia ordinaria. aspiración, propósito y resolución, respectivamente. de cada una de estas tres energías anímicas.
15h 17a 17m
En este caso, la subconsciencia trabajaba con Esta estructura tiene mucho significado para la Si queremos ser maestros, hemos de influir preci‑
tanta astucia que la dama misma proyectó todo el evolución del hombre. samente en lo que se desenvuelve en las profundida‑
17b
procedimiento hasta el momento de caer al agua, En efecto, eso que discretamente alienta en él, des de la naturaleza humana.
18a
para que la llevaran de vuelta a la casa del ‘amado. para actualizarse tan sólo después de la muerte, se Es extremadamente importante que el maestro
15i
¡Incluso sabía, con mirada zahorí,9 que se salvaría! despliega en forma de réplica en el hombre entre el y educador tenga clara consciencia de que no basta
16a
El psicoanálisis trata de explorar esas energías nacimiento y la muerte. estructurar la enseñanza según las reglas del trato so‑
17c
psíquicas ocultas, pero sólo habla de un ‘segundo Y para designar estas imágenes se utilizan las cial ordinario, sino que hay que construirla con fun‑
hombre’ en forma indefinida. mismas palabras, pues tanto de la ‘aspiración,’ como damento en el conocimiento del ‘hombre interior.’
18b
del ‘propósito’ y de la ‘resolución,’ poseemos tam‑ El socialismo común y corriente comete precisa‑
9
zahorí: 1. m. y f. Persona a quien se atribuye la facultad bién una experiencia que puede expresarse como mente el error de organizar la docencia según esas
de descubrir lo que está oculto, especialmente manantiales representación. reglas.
subterráneos. Diccioanrio RAEL [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 27 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
18c
Lo que necesitamos son hombres que sepan que que el hombre entero vive en la voluntad, hemos importancia en la vida intelectual, donde normal‑
el progreso en materia social requiere una educación de tener en cuenta ya en el niño las resoluciones mente se procede según el razonamiento: enseñarle
basada en la captación íntima del hombre, para lo subconscientes. algo al niño, y mientras mejor lo ‘entienda,’ tanto
20d
cual el educador e instructor del porvenir habrá Cuidémonos de creer que mediante procedimien‑ mejor para él.
20l
de llegar a lo más íntimo de la naturaleza humana; tos ingeniosos, por bien ideados que nos parezcan, Se pone énfasis en la transmisión del saber por
habrá de saber convivir con esa región íntima, así podemos ejercer una influencia sobre la voluntad del una sola vez, para que se retenga y se memorice.
20m
como que el trato ordinario, común entre adultos, niño. Pero todo lo que puede transmitirse y retenerse
20e
no debe servir de pauta en el aula. Lo que conviene es preguntamos: ¿cómo ejercer en semejante operación única, no afecta al senti‑
19a
¿Hacia qué se tiende hoy a menudo? una saludable influencia sobre su emotividad? miento, ni a la voluntad: sobre ellos actúa lo que se
19b 20f
Se tiende a organizar una relación entre los esco‑ Esta influencia sólo es posible si recurrimos a la haga una y otra vez, por haber aceptado su justifica‑
lares calcada de la de los adultos: ¡esto es lo peor que acción repetida; sólo impulsando al niño a hacer ción impuesta por las circunstancias.
21a
puede hacerse en educación! algo hoy y mañana y al día siguiente lograremos el Las formas pedagógicas del pasado, ingenuas y
19c
Es necesario tener consciencia de que el niño correcto despliegue del impulso volitivo, de ninguna patriarcales, aplicaron esa regla en manera ingenua
sigue absorto en el proceso de desarrollar energías manera lo lograremos diciéndoselo por una sola vez. y patriarcal; todo se hizo hábito vital; en todas sus
20g
anímicas y corporales bastante distintas de las que No es indicado hartarle con amonestaciones, ni técnicas alentaba un sano instinto pedagógico.
21b
los adultos desarrollan en su trato común. reglas de conducta; hemos de orientarle hacia lo ¿Por qué, por ejemplo, hacemos rezar todos los
19d
La educación y la enseñanza tienen que adecuarse que consideremos apropiado para despertar en él el días el mismo Padre Nuestro?
21c
a lo que reside en las profundidades del alma; de lo sentimiento acertado por lo correcto, y procurar que Si el hombre contemporáneo tuviera que leer
contrario, deviene el estancamiento. lo ejecute en repetidas ocasiones. el mismo cuento todos los días, rehusaría hacerlo,
19e 20h
Esto suscita el interrogante: Semejante acción debe erigirse en hábito: mien‑ porque se aburriría, debido a que el hombre actual
tras más permanezca ese hábito en lo inconsciente, está amaestrado para la unicidad.
¿Qué hay en la enseñanza y la educación que 21d
tanto mejor será para el desarrollo de la sensibilidad; Las generaciones pasadas no sólo rezaban el mis‑
actúe sobre la naturaleza volitiva?
en tanto que, mientras el niño cobre más conscien‑ mo Padre Nuestro todos los días, sino que tenían un
19f
Hemos de acometer esta pregunta con toda cia de estar ejecutando la misma acción repetida‑ mismo libro de cuentos que leían, por lo menos, una
seriedad. mente, por dedicación a ella y por haber comprendi‑ vez a la semana.
20a 21e
Recuerden que, en días pasados, dije que todo lo do su necesidad, tanto más la erigimos en auténtico Gracias a esta costumbre ellos eran, también en lo
intelectual es voluntad envejecida, voluntad que ha impulso volitivo. relativo a la voluntad, más robustos que los alumnos
20i
entrado en la senectud. Entonces, la repetición más bien inconsciente de la educación moderna, pues, como dije, la forma‑
20b
Esto implica que toda instrucción ordinaria de cultiva la sensibilidad; la repetición plenamente ción de la voluntad se apoya en la repetición, ¡en la
sentido intelectualista, toda amonestación corriente, consciente cultiva el impulso volitivo propiamente repetición consciente, no olvidemos!
21f
todo lo que en educación se basa en conceptos, no dicho, ya que acrecienta la virtud de resolución. Esto hay que tenerlo en cuenta.
20j 21g
tiene efecto sobre el niño durante los años destina‑ Esta virtud, que de otra manera no aflora a la De poco sirve postular, en forma abstracta, que la
dos a la educación. consciencia, es avivada si practicamos con el niño la educación debe abarcar la voluntad, ya que entonces
20c
Recojamos una vez más lo manifestado anterior‑ repetición consciente. se cae en el error de creer que se contribuye a su for‑
20k
mente para que recordemos: el sentimiento es volun‑ Así pues, en cuanto a la formación de la volun‑ mación con buenas ideas sobre ella, y transmitiéndo‑
tad haciéndose, voluntad en germen; pero puesto tad, no debemos atender a lo que es de particular las al niño mediante algún método ingenioso.

Rudolf Steiner [ga293] 28 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
21h
¡En realidad, eso no sirve para nada! [05]    cualidades del alma 04a
Detengámonos en una de las dos caras, la de la
21i
Las amonestaciones moralizantes producen hom‑ Stuttgart, agosto 26, 1919, mañana (S‑3813) voluntad, por ejemplo, y veremos que no es posible
bres débiles y nerviosos; el vigor interno se logra si se querer algo sin que se impregne de representación,
les dice a los niños, por ejemplo: esto es, de una actividad cognoscitiva.
04b
Traten de concentrarse en su voluntad, aunque
“Tú haces esto hoy; tú haces aquello hoy; y los
sea tan sólo mediante un examen superficial de la
dos haréis lo mismo mañana y pasado mañana.”
consciencia, y encontrarán que en todo acto volitivo
21j
Sin duda, lo harán por la autoridad del maestro, alienta siempre cierta representación.
04c
porque comprenden que debe de haber uno en la En verdad, su condición humana sería imposible
escuela que mande. si el acto volitivo no contuviera representación.
21k 04d
Repito: hay que asignar al niño alguna función Si el hombre no fuera capaz de verter cierta
para que la lleve a cabo todos los días, en ciertos actividad representativa en todo acto que brota de su
casos durante todo el año escolar: porque esto es lo Hemos estudiado la forma en que la voluntad se voluntad, lo llevaría a cabo sorda e instintivamente.
04e
que tiene poderoso efecto para la formación de la halla insertada en el organismo humano. Ahora bien, lo mismo que todo quehacer volitivo
01b
voluntad. Aprovechemos ahora este nuevo conocimiento lleva en su seno la representación, así también todo
21l
Esta medida, además de fomentar el contacto en‑ de las relaciones de la voluntad con el hombre, y pensar lleva en sí la voluntad.
04f
tre los alumnos, fortalece la autoridad del maestro y hagámoslo fecundo para una visión de otros aspectos También en este caso un autoexamen, por super‑
encauza a los jóvenes hacia la actividad repetida, con del ser humano. ficial que sea, les convencerá de que, en toda opera‑
02a
los benéficos efectos sobre la voluntad señalados. En lo que llevamos estudiado de la entidad ción mental, la voluntad se vierte en la formación de
22a
¿Por qué el elemento artístico actúa particular‑ humana tuve en cuenta particularmente, por un los pensamientos.
04g
mente sobre la voluntad? lado, la actividad intelectual o cognoscitiva y, por Su manera de formar los pensamientos, de aso‑
22b
Por una parte, porque el arte requiere práctica y, el otro, la volitiva; aquella guarda relación con el ciarlos, de juzgar y deducir: todo esto está entreteji‑
por ende, repetición; por otra, porque los logros ar‑ sistema nervioso, en tanto que ésta con las funciones do con una delicada actividad volitiva.
04h
tísticos del hombre le causan alegría, una y otra vez. sanguíneas. De ahí que hemos de puntualizar: la actividad
22c 02b
Lo artístico se saborea siempre, no sólo en el pri‑ Y ¿qué hay de la tercera de las facultades aními‑ volitiva es ‘principalmente’ actividad volitiva, y lleva
mer momento; lleva en sí la potencia, no de produ‑ cas, es decir, de la actividad afectiva? como concomitante la actividad pensante; esta acti‑
02c
cirle al hombre un estímulo único, sino de deleitarlo Hasta ahora no le hemos prestado mucha aten‑ vidad, a su vez, es ‘principalmente’ actividad pensan‑
de nuevo, constantemente. ción, y si hoy se la dedicamos se nos brindará, por te y lleva como subsidiaria la actividad volitiva.
22d 04i
De ahí que, efectivamente, nuestros designios en añadidura, la posibilidad de calar más hondo en los No es posible una yuxtaposición pedante en la
el aula se unan estrechamente al elemento artístico. otros dos aspectos de la naturaleza humana: la que observación de las diferentes funciones del alma,
♣♣ conoce y la que quiere. puesto que todas se entrelazan.
03a 05a
Para empezar, evitemos la posible confusión que Esta interrelación se registra no sólo en las fun‑
mencioné anteriormente: las facultades anímicas — ciones del alma, sino también en el cuerpo en que
pensar, sentir y querer— no pueden yuxtaponerse ellas se manifiestan.
05b
en forma pedante, ya que en toda alma viviente hay Contemplemos el ojo humano, por ejemplo.
continua transición entre las diversas actividades.

Rudolf Steiner [ga293] 29 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
05c 08d
El ojo, estudiado en su totalidad, contiene no se extiende materialmente hasta dentro del ojo— la Este órgano se conoce como el ‘cartílago ensifor‑
sólo las terminaciones de los nervios, sino también sensación de antipatía que acompaña la percepción me’ o el ‘abanico,’ lo que demuestra que la actividad
las de los conductos sanguíneos. sensoria queda neutralizada para nuestra consciencia sanguínea en el ojo del animal es más intensa que en
05d
Gracias a que en el ser humano los nervios se ex‑ y, por compensación entre simpatía y antipatía, se el hombre.
09a
tienden hasta dentro del ojo se vierte en él la activi‑ provoca el acto visual auténtico. Por lo tanto, el animal desarrolla en sus sentidos
06i
dad cognoscitiva; gracias a que los conductos sanguí‑ Este acto, repito, se provoca equilibrando la cierta simpatía instintiva por el mundo que lo rodea,
neos se extienden hasta dentro del ojo se vierte en él simpatía y la antipatía, sin que esa interacción suba a simpatía que el hombre no iguala.
09b
la función volitiva. nuestra consciencia. De hecho, el hombre siente más antipatía hacia
05e 07a
De modo es que la unión de los elementos voli‑ Si estudian la ‘Teoría de los colores’1 de Goethe,2 su medio ambiente, pero en la vida ordinaria, este
tivo y representativo o cognoscitivo persiste hasta en particularmente su parte filosófico-didáctica, se sentimiento sólo le llega a la consciencia cuando la
las funciones sensorias periféricas. darán cuenta de que Goethe, al ocuparse de las fases contemplación del medio ambiente cobra tal inten‑
05f
Y lo que, de esta manera, vale para los sentidos, más profundas de la visión en su análisis de los ma‑ sidad que su reacción natural es de repulsión.
10a
vale asimismo para los miembros de nuestro sistema tices de los colores, se topó inmediatamente con los Cuando la reacción del hombre hacia la im‑
motor que se hallan al servicio de la voluntad: en elementos de simpatía y antipatía. presión exterior producida por un lugar de malos
07b
nuestras voliciones, en nuestros movimientos, se Basta escarbar un poco la función de un órgano olores, por ejemplo, es de repulsión, esta sensación
vierte el elemento cognoscitivo por los conductos sensorio y, en seguida, emerge lo simpático y lo anti‑ no es más que un acrecentamiento de algo que tiene
nerviosos, y el elemento volitivo por los sanguíneos. pático que alienta en su función. lugar en toda actividad sensoria, sólo que, por lo
06a 07c
Ahora hemos de ocupamos de las peculiaridades Así pues, también en la actividad sensoria, lo regular, se mantiene por debajo del umbral de la
de la actividad cognoscitiva. antipático proviene de la parte propiamente cognos‑ consciencia.
06b 10b
Es necesario que aclaremos todo lo que encierra citiva, es decir, de la representativa o nerviosa, en Sin embargo, si el hombre no sintiera hacia su
ese complejo de actividad humana que propende ha‑ tanto que lo simpático nace de la parte propiamente medio ambiente más antipatía que el animal, no se
cia el lado del conocimiento y de la representación. volitiva, es decir, de la sanguínea. apartaría del mundo tanto como de hecho lo hace.
06c 08a 11a
Ya mencionamos anteriormente que en la acción Existe una significativa diferencia entre el animal El animal simpatiza mucho más que el hombre
de conocer o representar alienta la antipatía. y el hombre en lo referente a la estructura del ojo. con su medio ambiente: por consiguiente, se con‑
06d 08b
Por extraño que suene, todo lo que propende ha‑ Esta diferencia estriba en el grado de actividad funde con él mucho más y depende mucho más de
cia la representación se halla penetrado de antipatía. sanguínea existente entre uno y otro, actividad que los factores de clima, estaciones, etcétera.
06e 11b
Posiblemente digan: “Si contemplo algo, no pon‑ es mayor en los animales. El hombre, por el contrario, por su mayor
08c
go en juego ninguna antipatía.” Algunos de ellos incluso, tienen en su estructura antipatía hacia el mundo en derredor, es una
06f
La verdad es que sí la ponen en juego: al mirar un un órgano especial cuya función es la de ayudar a la individualidad.
11c
objeto ejercen su antipatía. actividad sanguínea del ojo. Su capacidad de separarse de la realidad circun‑
06g
Si en el ojo hubiera tan sólo actividad nerviosa y dante mediante la antipatía subconsciente condicio‑
nada más, entonces cada objeto en que se posara la na su consciencia peculiar que le permite experimen‑
mirada causaría asco y sería antipático. Goethe, Johann W. von. ‘Teoría de los Colores.’ [n. del pr.]
1
tarse como una entidad separada.
06h
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832): Poeta, nove‑
2
12a
Sólo gracias a que en la función ocular interviene lista, dramaturgo y científico alemán que ayudó a fundar el Con ello aludo a algo que contribuye substancial‑
también la actividad volitiva constituida por simpa‑ romanticismo. Obras: ‘Wilhelm Meister,’ ‘Fausto.’ Trabajos mente a toda nuestra concepción del ser humano.
tía —es decir, gracias a que el principio sanguíneo científicos: ‘Metamorfosis de las plantas,’ ‘Teoría de los
colores.’ [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 30 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
12b 12j
Hemos visto que en la actividad cognoscitiva y De no ser así, todos nuestros actos serían instin‑ ampliamente al saturar de ideales éticos nuestros
representativa confluyen el pensar —cuya expresión tivos, nunca podríamos ajustamos ordenadamente a meros instintos.
13j
corpórea es la actividad nerviosa— y el querer — las exigencias objetivas del mundo, a la convivencia Esto permite comprender mejor el papel que, en
cuya expresión corpórea es la actividad sanguínea. social, por ejemplo. ese dominio, corresponde a la antipatía: si durante
12c 12k
Esta misma confluencia de la actividad represen‑ Necesitamos que el pensar impregne nuestra toda nuestra vida siguiéramos simpatizando con la
tativa y la propiamente volitiva, existe también en el voluntad, para que ella nos ponga a tono con la hu‑ espontaneidad propia de los niños, tal como ellos
quehacer volitivo. manidad entera y con el proceso universal como tal.3 mismos simpatizan con ella, nuestro desarrollo, por
12d 13a
Al querer algo, siempre desarrollamos simpatía Imagínense los estragos que se provocarían en la la ascendencia de nuestros instintos, tomaría el sesgo
por lo que queremos. psique si todo lo que acabo de describir ascendiera a hacia la animalidad.
12e 13k
Sin embargo, ese querer permanecería del todo la consciencia. ¡Es necesario que sintamos antipatía hacia estos
13b
instintivo si la antipatía, que se inyecta en la simpa‑ Si el alma fuera consciente de estas funciones en instintos; que nos sean antipáticos!
13l
tía de nuestra voluntad no nos permitiera mantene‑ la vida cotidiana el hombre se daría cuenta de buena Si irradiamos antipatía hacia ellos, lo hacemos
mos personalmente distanciados de lo que quere‑ parte de la antipatía que acompaña a todo sus actos. gracias a nuestros ideales éticos que son, por natura‑
13c
mos, esto es, de nuestro acto. Y sería horrible, pues el hombre se movería por el leza, antipáticos a los instintos, y que, por de pronto
12f
Con la diferencia que, en este caso, sigue predo‑ mundo sintiéndose continuamente envuelto en una tan sólo para la vida entre el nacimiento y la muerte,
minando la simpatía por lo que se quiere, sólo que atmósfera de antipatía. inyectan su antipatía en la simpatía infantil por los
13d
menguada por la inyección de antipatía. Es una sabia disposición el que esa antipatía, si instintos.
12g 13m
Gracias a esta reducción parcial, la simpatía como bien necesaria para impulsar nuestros actos, se man‑ De ahí que todo progreso moral tenga siempre
tal permanece debajo del umbral de la consciencia, tenga debajo del nivel de la consciencia. carácter ascético.
13e 13n
pero algo de ella impregna el acto volitivo. Esto permite vislumbrar un extraño misterio de Sólo que hay que concebir el ascetismo
12h
En los numerosos actos que llevamos a cabo — la naturaleza humana, misterio del que toda perso‑ correctamente.
13o
guiados no tan sólo por la razón sino por el verda‑ na vivaz tiene cierta percepción intuitiva, y que el Como ejercicio en el combate contra la
dero entusiasmo, por la devoción o el amor— la educador o instructor debiera llevar a plena lucidez. animalidad.
13f 14a
preponderancia de la simpatía es tan marcada que En un principio, de niños, obramos impulsados Todo lo que antecede servirá para enseñarnos
alcanza a trascender el umbral de la consciencia, en por pura simpatía, más o menos. hasta qué alto grado el querer no es mera práctica
13g
cuyo caso nuestra voluntad se nos antoja saturada de Aunque suene extraño, todo quehacer o alborozo ejecutoria, sino que siempre está saturado de activi‑
simpatía, mientras que, en las demás ocasiones, ella del niño se lleva a cabo por simpatía hacia ese que‑ dad representativa o cognoscitiva.
15a
nos relaciona objetivamente con el mundo. hacer o alborozo. Ahora bien, a medio camino entre conocer o
12i 13h
Así como la antipatía por el medio ambiente que Cuando nace el niño, toda su simpatía es vigoro‑ representar, y querer, se desenvuelve el sentimiento.
15b
acompaña a nuestro acto cognoscitivo no debe llegar so amor, vigorosa voluntad. Si se tiene presente el cuadro de querer y pensar
13i
a la consciencia sino en circunstancias excepciona‑ Mas no puede permanecer ahí, le hace falta la que acabo de desarrollar, se podrá afirmar: partiendo
les, así tampoco la simpatía por el medio ambiente, impregnación o, podríamos decir, la iluminación de cierta región limítrofe emana, hacia un lado, todo
siempre latente en nosotros, no debe llegar a la cons‑ propia de la actividad representativa, lo que se logra lo que es simpatía —querer— y hacia el otro, todo
ciencia sino en circunstancias excepcionales, es decir, lo que es antipatía —pensar—.
en los casos de entusiasmo o de amor devoto.
3
Steiner, Rudolf. ‘La Filosofía de la Libertad.’ [GA004]
[n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 31 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
15c 16d 18a
Pero la simpatía del querer retroactúa también Cuando se lleva a cabo una acción entusiasta o Para el que sabe, esa disputa no hace sino mostrar
sobre el pensar, y la antipatía del pensar se introduce amorosa, un sentimiento subjetivo se mezcla en lo que ni los psicólogos ni los epistemólogos caye‑
también en el querer. que fluye de la voluntad. ron en la cuenta de que las actividades anímicas se
15d 16e
La integración cabal del hombre reside en que el Lo propio vale para la actividad sensoria: un entrelazan.
18b
ejercicio que tiene su desarrollo principal en uno de examen más detenido, con apoyo en la ‘Teoría de los Analicemos la contienda: existe, por un lado,
los dos lados, influye también en el otro. colores’ de Goethe, les mostrará que el sentimiento la actividad judicativa que, desde luego, tiene que
15e
A medio camino entre pensar y querer, se halla se entremezcla en ella. llegar a una decisión objetiva; el que el hombre deba
16f
el sentir que, como consecuencia, guarda afinidad, Y cuando la actividad de los sentidos se inten‑ ser bueno no ha de depender de nuestro sentimiento
hacia un lado, con el pensar y, hacia el otro, con el sifica hasta el asco o, en el otro extremo, hasta la subjetivo.
18c
ejercicio de la voluntad. inhalación del delicioso aroma de las flores, tenemos Por tanto, el contenido del juicio ha de ser
15f
No pudiendo mantener separadas en el alma otro ejemplo de la neta infiltración de la actividad objetivo.
18d
humana integral la actividad cognoscitiva o pensante emotiva en la sensoria. Sin embargo, en el juicio interviene aún otro fac‑
17a
y la volitiva, menos posible es en su área central, el Finalmente, la actividad emotiva influye también tor: no basta con la objetivación correcta de las cosas
sentimiento: en éste, los elementos volitivos y men‑ en la mental. para que sean conscientes en nuestra alma; hemos de
17b
tales se entrefluyen vigorosamente. (Figura 5-1) Hubo una vez una querella filosófica que alcan‑ empezar por introducirlas en ella conscientemente
zó cierta notoriedad, una de entre las muchas que lo que no es posible sin que participe la actividad
registra la historia de las concepciones del mundo, emotiva o afectiva.
Querer 18e
entre el psicólogo Franz Brentano4 y el epistemólogo Deducimos, pues, que Brentano y Sigwart hubie‑
Antipatía Simpatía Sigwart de Heidelberg.5 ran podido ponerse de acuerdo mediante el siguiente
17c
Los dos sabios discutieron sobre la esencia del enfoque: efectivamente, el contenido objetivo del
Pensar juicio humano. juicio existe al margen de la actividad emotiva; mas
17d
Sigwart opinaba que en la enunciación del juicio para que se produzca la convicción subjetiva de su
Sentir ‘el hombre debe ser bueno,’ interviene siempre el exactitud, se requiere la activa participación del
Figura 5-1 sentimiento, y que éste toma la decisión. sentimiento.
17e 19a
Brentano a su vez sostenía que la actividad judi‑ De lo que antecede se puede apreciar cuán difícil
16a
También en este caso, un simple autoexamen, cativa y la emotiva constituida por sentimientos, son es llegar a conceptos precisos, con la imprecisión de
aunque superficial, les convencerá de la verdad de tan diferentes que no es posible comprender la pri‑ las disquisiciones filosóficas actualmente de moda.
19b
lo que afirmo, si bien lo dicho hasta ahora creo que mera si se cree que el sentimiento interviene en ella, La gente todavía no se eleva a semejantes concep‑
lleva ya de por sí a reconocerla. considerando que el juicio pretende ser objetivo. tos precisos, para cuyo desarrollo no hay otra educa‑
16b
Dije: la voluntad —que en la vida cotidiana ción que la de la Ciencia Espiritual.
19c
transcurre con sujeción a factores objetivos— pue‑ La ciencia oficial cree estar en posesión de con‑
de intensificarse hacia la actividad inspirada por el 4
Franz Clemens Honoratus Hermann Brentano (1838- ceptos exactos y rechaza los conceptos de la Ciencia
entusiasmo o el amor. 1917): Filósofo, psicólogo y sacerdote secularizado alemán y espiritual de orientación antroposófica, porque no
16c
luego austríaco. Discípulo de Bernard Bolzano, defendió la
En tal caso, el querer, normalmente generado por tesis de la intencionalidad de la conciencia y de la experien‑ se le ocurre que los conceptos tales como aquí los
las necesidades de la vida externa, se halla penetrado cia en general. [n. del pr.] manejamos, en virtud de haber sido extraídos de
de sentimiento.
5
Posiblemente: Christoph von Sigwart (1830-1904): Filósofo la realidad, no de un mero juego de palabras, son
alemán. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 32 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
21f 22b
mucho más precisos y exactos que los que hoy están Además, tanto los nervios como los conductos ¿Qué se pretendía representar en ese Beckmesser?
22c
en circulación. sanguíneos que se extienden hacia dentro del ojo son El prototipo del perito musical que olvida que
20a
Si de esta manera se sigue de cerca el elemento sumamente delgados y, por consiguiente, el elemen‑ el elemento emotivo del hombre modula el carácter
emotivo, por un lado, en el conocimiento y la repre‑ to emotivo en el ojo se halla muy reprimido. cognoscitivo del oír.
21g 22d
sentación y por el otro, en las voliciones, llegará a En la audición, en cambio, la participación del Wagner, quien objetiva su propia idea en la
comprenderse que el sentimiento ocupa la posición elemento emotivo se halla en conexión orgánica con figura de Walther,9 sostiene, de manera unilateral, la
media entre las actividades anímicas del conocer y la función integral del organismo, mucho más que convicción de que en lo musical ha de prevalecer el
del querer, y que irradia su sustancia hacia ambas en la vista. elemento emotivo.
21h 22e
direcciones. En el oído, se encuentran numerosos órganos de Contrariamente a la concepción correcta sobre
20b
El sentimiento es cognición en germen, a la vez estructura bastante distinta de los órganos del ojo, la confluencia de los elementos emotivos y cognos‑
que voluntad también en germen: cognición reteni‑ en función de los cuales el oído es, en muchos aspec‑ citivos en la audición musical, se contraponen en
da y voluntad retenida. tos, una fiel imagen de lo que tiene lugar en todo el Walther y en Beckmesser dos principios, una con‑
20c
Por eso el sentimiento está integrado de simpa‑ organismo. cepción equívoca en ambas direcciones.
21i 22f
tía y antipatía, sólo que éstas, como hemos visto, De ahí que la actividad sensoria del oído tenga Y ella halló expresión en el episodio histórico
se esconden tanto en el conocer como en el querer, una fuerte intervención de actividad emotiva. de que el arte wagneriano, al propagarse y difun‑
21j
donde ambas se hallan latentes, aunque ocultas, Sin embargo, hasta las personas que tienen pre‑ dirse, halló un adversario en la persona de Eduard
gracias a la actividad sinérgica de nervios y sangre. paración para entender bien lo que se oye, tienen a Hanslick,10 de Viena, quien tildó de antimusical
20d
En el sentimiento, en cambio, se ponen de menudo dificultades para distinguir, en una audi‑ todo lo que en el arte wagneriano brota procedente
manifiesto. ción, sobre todo artística, entre la mera apreciación de la región afectiva.
21a 22g
¿Cuáles son, por lo tanto, las manifestaciones intelectual y el elemento emotivo. No creo que en el dominio del arte existan mu‑
21k
corpóreas del sentimiento? Esta incapacidad ha dado origen, recientemente, chas obras de tanto interés psicológico como el que
21b
Por doquiera en el cuerpo humano hay algún a un interesante fenómeno histórico que tuvo sus nos merece el escrito ‘Sobre lo bello en la música’11
contacto entre los conductos sanguíneos y los ner‑ repercusiones directas en la producción musical. de Eduard Hanslick.
22a 22h
viosos, y por doquiera que se encuentren, nace el Todos ustedes conocen el personaje de En él, se desarrolla la tesis de que no es músico
sentimiento. Beckmesser6 en ‘Los Maestros Cantores’7 de Richard auténtico, ni poseedor de genuino sentido musical,
21c
Sólo que en los sentidos, por ejemplo, tanto el Wagner.8 quien en música trata de sacarlo todo del elemen‑
nervio como la sangre se hallan tan enrarecidos que to emotivo, sino sólo aquel que reconoce el nervio
ya no alcanzamos a registrar el sentimiento. 6
“Los maestros cantores serían los músicos profesionales, de substantivo de la música en el eslabonamiento ob‑
21d
Un suave soplo emotivo acompaña nuestro oído los cuales Beckmesser representaría la tradición académica
y nuestra vista, pero no lo notamos, y lo registramos que no admite novedades, y Hans Sachs el arte que es admi‑
rado por el pueblo.” [n. del pr.] 9
“Walther, que Wagner identifica consigo mismo, sería el
tanto menos cuanto más separado del cuerpo se 7
Wagner, Richard. ‘Los Maestros Cantores de Nuremberg.’ artista libre de reglas académicas que alcanza su propio len‑
encuentra el órgano sensorio. Ópera en tres actos con libreto y música del autor. guaje individual sin sujetarse a las convenciones.” [n. del pr.]
21e
En la acción visual, casi no sentimos ninguna de [n. del pr.] 10
Eduard Hanslick (1825-1904): Musicólogo y crítico musical
8
Wilhelm Richard Wagner (1813-1883): Compositor, austriaco, defensor del formalismo en la música, en con‑
las vibraciones simpáticas y antipáticas, porque el director de orquesta, poeta, ensayista, dramaturgo y teórico traposición al idealismo romántico de la época. Sus ideas
ojo, cobijado en su cavidad ósea, se halla casi com‑ musical alemán del Romanticismo. Destacan sus ‘dramas le provocaron varias disputas con otros músicos y críticos
pletamente desvinculado del resto del organismo. musicales’ (óperas). Obras: ‘Lohengrin,’ ‘El Holandés musicales. [n. del pr.]
Errante,’ ‘Parsifal.’ [n. del pr.] 11
Hanslick, Eduard.‘Sobre lo bello en la música.’ [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 33 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
jetivo, es decir, en el arabesco, vacío de todo senti‑ día; tendrían que llevar al aula lo que se ha hecho de delimitar, tanto en mi ensayo sobre ‘Verdad y
miento, que engarza un tono y otro. corriente en el mundo en nuestro derredor. Ciencia’12 como en ‘La Filosofía de la Libertad.’13
22i 23d 25b
Con admirable uso de su lengua original, Sin embargo, eso que se ha difundido adolece, Dentro de los límites ahí señalados, procede
Hanslick desarrolla en su opúsculo la demanda de desde un principio, de un grave defecto en cuanto a hablar de un ‘alma única’ sin caer en abstracciones;
que la musicalidad suprema y única ha de consistir la psicología. ahí se pisa terreno firme, tomando como base la pre‑
23e
en la imagen tonal, en el arabesco tonal, a la vez que En cada libro de psicología se encuentra un capí‑ misa de que el hombre, durante toda su vida, se va
vierte toda clase de burla sobre lo que es la médula tulo dedicado al estudio de las funciones sensorias. internando en el mundo, y no de que posee ya toda
23f
del arte wagneriano: la creación de las estructuras Al indagar en qué se basa la actividad sensoria, la realidad.
25c
tonales con base en el elemento emotivo. se hace referencia a la actividad sensoria del ojo, del En un principio, el hombre no la tiene.
22j 25d
El que semejante conflicto como el de Hanslick oído, de la nariz, etcétera, todo ello englobado en Él se va desarrollando y, a medida que progresa
y Wagner haya podido surgir demuestra que, en una gran abstracción única: la ‘actividad sensoria.’ en su desarrollo, lo que antes no era realidad se le
23g
nuestra época, falta la claridad psicológica en cuanto ¡He ahí un gran error! convierte en realidad verdadera, gracias a la inte‑
23h
a las actividades del alma, ya que, de lo contrario, En efecto, basta con estudiar tan sólo los sentidos racción de pensamiento y percepción: el hombre va
no hubiera podido producirse una tendencia tan conocidos de inmediato por los psicólogos y fisiólo‑ conquistando la realidad.
25e
unilateral como la de Hanslick. gos, para que nos demos cuenta, fijándonos, por de A este respecto, el kantianismo14 que se entrome‑
22k
Pero si nos sobreponemos a esa unilateralidad, pronto, en los aspectos corpóreos únicamente, que el tió en todo, ha causado los destrozos más horribles.
25f
y luego nos entregamos a la lectura de sus reflexio‑ sentido del ojo es radicalmente distinto del oído; el ¿Qué hace?
25g
nes de positivo vigor filosófico, reconocemos que el ojo y el oído son dos entes del todo distintos. Empieza por postular dogmáticamente: ‘debe‑
23i
opúsculo ‘Sobre lo bello en la música’ es sumamente No hablemos del sentido táctil todavía inexplora‑ mos contemplar el mundo que nos rodea, ya que
brillante. do, ni siquiera de la manera medianamente satisfac‑ en nosotros vive tan sólo una imagen refleja de este
23a
De lo anterior se desprende que la entidad huma‑ toria en que se ha explorado el ojo y el oído. mundo,’ y de esta premisa llega a todas sus demás
23j
na, cuya vida es primariamente afectiva, no participa Detengámonos, pues, por ahora, en estos dos. deducciones.
24a 25h
de manera uniforme en las diferentes funciones Ejercen actividades distintas, de modo que agru‑ Kant15 no se da cuenta de lo que existe en el en‑
cognoscitivas: en algunos sentidos asciende más a la parlas bajo el concepto ‘actividad sensoria en gene‑ torno que el hombre percibe: la realidad no está en
periferia; en otros, menos. ral’ es una teoría gris. el entorno, ni tampoco en la apariencia, sino que va
23b 24b
Como aquí nos hallamos empeñados en mejorar Para proceder con propiedad, habrá de describir‑
el aspecto pedagógico, la mencionada diferencia se, con visión certera y concreta, la función del ojo,
12
Steiner, Rudolf. ‘Verdad y Ciencia.’ [GA003] [n. del pr.]
13
Steiner, Rudolf. ‘La Filosofía de la Libertad.’ [GA004]
nos lleva a llamar su atención sobre algo que causa la función del oído, la función del olfato, etcétera. [n. del pr.]
24c
grandes estragos en el pensamiento científico de la Entonces se encontraría una diferencia tan mar‑ 14
kantianismo: Se refiere a la filosofía de Immanuel Kant
actualidad. cada que a uno se le quitarían las ganas de postu‑ que se esfuerza por sintetizar la tradición del racionalismo
23c
europeo y el empirismo británico al considerar que el cono‑
Sin nuestras conferencias, que han de servirles de lar una ‘fisiología de las percepciones’ en general, cimiento fenoménico es el producto conjunto de percepcio‑
preparación para las reformas que les incumbe poner tal como se encuentra en los modernos libros de nes que se nos dan a través de sensaciones organizadas bajo
en práctica, hubieran tenido que planear su labor en psicología. las formas de la intuición del espacio y del tiempo y de los
25a
conceptos o categorías de el entendimiento, pero eso implica
el aula con fundamento en las teorías pedagógicas, Sólo es posible elucidar la naturaleza del alma una falacia si se intenta aplicar a lo nouménico [‘lo que es en
en las psicologías y los sistemas lógicos de hoy en humana si uno se circunscribe al campo que traté sí mismo’]. Diccionario Merriam-Webster. [n. del pr.]
15
Immanuel Kant (1724-1804): Filósofo prusiano de la
Ilustración, representante del criticismo y precursor del
Rudolf Steiner [ga293] 34 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
emergiendo paulatinamente conforme la vamos con‑ [06]    alma y ego paremos de la llamada antropología, en el sentido
quistando, de modo que ella viene a ser lo último Stuttgart, agosto 27, 1919, mañana (S‑3816) restringido que hoy se da a este término, es decir,
que sale a nuestro encuentro. como el estudio de su apariencia física.
25i 03a
Yendo al fondo del asunto, la realidad más legíti‑ Cualquiera que sea el punto de vista desde el cual
ma sería la que el hombre percibe en el momento en se quiera emprender un estudio racional del hom‑
que ya no puede enunciarla, es decir, en el momento bre, siempre es necesario recurrir a la división de sus
de pasar por el portal de la muerte. facultades anímicas en conocer —cuyo instrumento
26a
Muchos elementos equívocos se han infiltrado en es el pensar—, sentir y querer.
03b
la cultura espiritual de nuestra época, y esto tiene su Hasta aquí, el conocer o pensar, el sentir y el
efecto más tajante en el campo de la pedagogía. querer, han sido puestos de relieve en la atmósfera
26b
De ahí que debamos afanarnos para situar, en de antipatía y simpatía; ahora los enfocaremos desde
lugar de los conceptos erróneos, los correctos. el punto de vista espiritual.
26c 04a
Así podremos llevar a cabo, como es debido, lo Hasta ahora hemos estudiado al hombre desde el También desde este punto de vista se notará una
que nos incumbe hacer para el aula. ♣♣ punto de vista psíquico, en la medida en que esta diferencia entre el pensar, el sentir y el querer.
04b
comprensión es necesaria para la educación del niño. Basta con observar lo siguiente: todo acto de co‑
01b
Este punto de vista, el psíquico, no es más que nocimiento va acompañado de una sensación como
uno de entre los tres que hemos de tener en cuenta el vivir en una atmósfera de luz.
04c
si queremos integrar una antropología completa: Esto es, desde luego, una expresión plástica
el espiritual, el psíquico y el físico, y que conviene que nos ayudará a encontrar los conceptos que
mantener separados. corresponden.
01c 04d
Puesto que nos incumbe estudiar al hombre des‑ Al conocer, nos sentimos completamente identifi‑
de cada uno de ellos, era natural que empezásemos cados con la actividad cognoscente: cada parte, cada
con el enfoque anímico, pues es con el alma con la fase de ella se halla cobijada dentro de lo que hace el
que sentimos mayor afinidad en la vida ordinaria. Yo, así como la actividad de éste se halla insertada en
01d
Como recursos principales en este estudio hemos el acto del conocimiento.
04e
presentado los conceptos de simpatía y antipatía. ¡Conocer es vivir en la claridad de la luz!
02a 04f
No sería oportuno que ahora, al proseguir, pasá‑ Malo sería que el conocer no fuera plenamente
ramos directamente de lo anímico a lo corpóreo, ya consciente.
04g
que nuestras investigaciones científico-espirituales Imaginémonos tan sólo que, al formular algún
han mostrado que lo corpóreo sólo puede captarse si juicio, algo sucediera con nuestro Yo en alguna re‑
se concibe como manifestación de lo espiritual y de gión subconsciente, y que el juicio fuera el resultado
lo anímico. de eso.
02b 04h
Por esta razón, procederemos a completar el Así, por ejemplo, en el caso del juicio: “Este
enfoque psíquico, que hemos señalado en sus líneas hombre es bueno,” debemos tener consciencia de
generales, con una comprensión del hombre desde el que los elementos necesarios para formularlo, a sa‑
idealismo alemán. Uno de los pensadores más influyentes de punto de vista espiritual, y sólo después nos ocu‑ ber, el sujeto ‘hombre’ y el predicado ‘es bueno,’ son
la Europa moderna y de la filosofía universal. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 35 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
miembros de un proceso plenamente iluminado por del conocimiento discursivo, sino también de las del
la luz de la consciencia. querer sensible o que se siente.
04i 07c
Si tuviéramos que sospechar que algún demo‑ ¿Cómo hemos de interpretar esto?
08a
nio, o algún mecanismo natural interviniera en la Para la apreciación correcta digamos que los he‑
formulación del juicio, uniendo al ‘hombre’ con el Figura 6-1 chos mencionados deberán enfocarse, desde el punto
‘ser bueno,’ no participaríamos en plena consciencia de vista espiritual, de la siguiente manera.
06a 08b
de ese acto mental cognoscente, y parte del juicio Distingamos ahora claramente, por una parte, En la vida ordinaria nos referimos a la vigilia y
permanecería en la región subconsciente. la actividad consciente que nos lleva a formular el también al estado de consciencia propio de ésta,
04j
La presencia de la plena consciencia en todo el juicio ‘el hombre es bueno,’ y, por la otra, la que estado que, sin embargo, es aplicable tan sólo a la
quehacer es lo que singulariza la cognición pensante. acompaña ese acto del que nada sabemos aunque actividad del conocimiento discursivo.
05a 08c
No es lo mismo con la voluntad. la voluntad intervenga vigorosamente en él: ¿por Para expresar con precisión en qué medida está
05b
Incluso en la más simple de las voliciones, por qué estas dos columnas sostienen la viga que las despierto el hombre, hemos de decir:
ejemplo, al andar, no vivimos con plena consciencia atraviesa?
06b ‘el hombre sólo está cabalmente despierto
más que en la representación que del andar tene‑ La física de hoy no ofrece más que hipótesis, y
mientras y en cuanto esté pensando
mos; nada sabemos de lo que tiene lugar dentro de quien crea ‘saber’ algo apoyándose en ellas, vive una
inquisitivamente en algo.’
nuestros músculos; nada de lo que se efectúa en el ilusión.
06c 09a
mecanismo y organismo de nuestro cuerpo al avan‑ Todos los conceptos de adhesión, cohesión, ¿Y el querer?
09b
zar una pierna tras otra. atracción, repulsión, son, en el fondo, meras hipóte‑ Todos conocemos el estado en que se halla la
05c
Si tuviéramos que llevar a cabo conscientemente sis del saber exterior. consciencia o, mejor dicho, la inconsciencia del sue‑
06d
todas las funciones necesarias para realizar el deseo Nos confiamos a ellas al proyectar nuestros actos; ño: nuestras experiencias desde el dormirnos hasta el
de andar, tendríamos que aprender con exactitud contamos con que los dos postes que han de sopor‑ despertar no entran en nuestra consciencia.
09c
cuáles son los requerimientos de energía liberada tar la viga no se romperán si tienen cierto grosor. Lo propio acontece con todo aquello que, como
06e
por los alimentos, tanto en los músculos de nuestras Pero no podemos captar todo el proceso que elemento inconsciente, impregna nuestra voluntad,
piernas, como en el resto del cuerpo. subyace en ello, lo mismo que no nos damos cuenta o sea:
05d
Nunca calculamos el porcentaje que se gasta de de los movimientos de nuestras piernas al avanzar.
06f ‘en cuanto seres volitivos estamos ‘dormidos,’
lo ingerido: en todo ‘querer’ se introduce en nuestra También aquí en nuestro querer se mezcla un
incluso durante la vigilia.’
actividad un elemento profundamente inconsciente. elemento que se sustrae a nuestra consciencia.
05e 06g 09d
Y esto no solamente ocurre cuando observamos El querer encierra, en vasta medida, un elemento Siempre arrastramos con nosotros a un hombre
las manifestaciones del querer en nuestro propio inconsciente. dormido, al volitivo, acompañado del hombre des‑
07a
organismo; tampoco existe la luz de la consciencia Por último, el sentir ocupa la posición media pierto, el que piensa y conoce.
09e
cuando intervenimos en el mundo exterior, con entre el querer y el conocer o pensar: una parte de Insisto:
nuestro querer. él se halla impregnada de consciencia; la otra, de un
05f ‘en cuanto seres capaces de querer, estamos
Supongamos que tenemos dos postes, a los que elemento inconsciente.
07b dormidos, incluso durante la jornada diurna.’
superponemos transversalmente, un tercero. (Figura También en lo que toca al grado de consciencia,
6-1) es decir, también desde el punto de vista espiritual,
el sentir participa, pues, no sólo de las propiedades

Rudolf Steiner [ga293] 36 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
De la facultad esencial del querer, siempre 10h
La diferencia consiste en que, durante el sueño 12b
Si, ni cortos ni perezosos, llegaran a la conclu‑
dormida, no tenemos mayor consciencia que la propiamente dicho, estamos dormidos con toda sión: ‘este niño es imbécil y torpe’ —si lo sometieran
que tenemos de los procesos que se desenvuelven nuestra alma, en tanto que, durante la vigilia, dor‑ a las pruebas de inteligencia y otras cosas por el esti‑
durante el sueño. mimos tan sólo con nuestra voluntad. lo practicadas en los laboratorios de psicopedagogía
10i
Análogamente, en el llamado soñar, todo nuestro experimental—, y si luego llegaran a concluir que se
09f
Para la apreciación cabal del hombre es preciso ser se halla entregado a la condición propia de los trata de un niño de corto alcance que debe mandar‑
tener en cuenta que su vigilia se halla continuamen‑ llamados ‘sueños’; durante la vigilia, en cambio, sólo se a la escuela de niños retardados o a un centro de
te interferida por el dormir, por cuanto que él es se halla en ese estado la porción emotiva de nuestro rehabilitación, ¡no harían justicia a su naturaleza!
12c
entidad volitiva. ser. Es muy posible que ese niño posea las dotes de
10a 11a
El sentir está en medio, por lo que se sugiere aho‑ Aplicando esta perspectiva a la educación, no una voluntad recia y que, más adelante en la vida, su
ra la pregunta: ¿Cómo es la consciencia en el sentir? nos ha de sorprender que los niños difieran en temperamento colérico le convierta en un hombre
10b
También la consciencia ocupa en este caso una cuanto al grado de su consciencia. de acción.
11b 12d
posición media entre el estar despierto y el dormir. En efecto, los niños con disposición predomi‑ No obstante, por de pronto, la voluntad se halla
10c
De los sentimientos que palpitan en nuestra alma nante emotiva, en los que el pensamiento integral dormida.
12e
tenemos el mismo grado de conocimiento que de tarda en despertar, son soñadores; se entregan Y si en este niño su capacidad de conocer está
los sueños, con la diferencia de que recordamos los fácilmente a un modo de ensueño. condenada a quedarse a la zaga de la de sus compa‑
11c
sueños, en tanto que los sentimientos los vivimos En clase, hay que influir sobre ellos por medio ñeros, hemos de darle el trato adecuado para que,
inmediatamente. de sentimientos vigorosos, en la seguridad de que más adelante, destaque en los logros de una activi‑
10d
Con todo, la disposición interna o estado de éstos no dejarán de suscitar una cognición lúci‑ dad positiva.
12f
ánimo con que registramos nuestros sentimientos es da, ya que todo dormir, por su ritmo vital, lleva De inmediato, ese niño parece un imbécil autén‑
la misma que tenemos frente a los sueños. inmanente la tendencia a despertar a su debido tico, pero tal vez no lo sea en realidad.
10e 12g
Por consiguiente, durante la vigilia, además de ser tiempo. Sin duda, se requiere mucho tino para despertar
11d
hombres despiertos en cuanto conocemos mental‑ Si a un niño de esta índole, que vegeta soño‑ en él la voluntad: considerando que todo sueño en‑
mente, y hombres dormidos en cuanto a la volun‑ liento en su vida emotiva, lo estimulamos con cierra la tendencia hacia el despertar, hay que influir
tad, somos también hombres soñadores en cuanto sentimientos recios, entonces, después de algún sobre su duermevela de modo que su sueño llegue,
sentimos. tiempo, esos sentimientos ‘despertarán’ por sí poco a poco, a despertar como voluntad consciente.
10f 12h
Vivimos, pues, efectivamente tres estados de solos en forma de pensamientos. La voluntad en este niño quizás sea muy recia,
11e
consciencia durante la vigilia: el estar propiamente Otros niños, aún más ensimismados, al extre‑ pero se halla todavía opacada por la somnolencia.
12i
despierto en el conocer discursivo, el soñar en el mo de que están insensibles incluso hacia la vida Al contacto con un niño de este tipo los maestros
sentir, y el dormir en el querer. emotiva, mostrarán una fuerte predisposición deberán apoyarse lo menos posible en su capacidad
10g
Visto desde el punto de vista espiritual, el sue‑ volitiva. intelectiva o captativa, y encajarle, como si fuera
11f
ño ordinario sin sueños equivale a una entrega del Si reparamos en diferencias como éstas, podre‑ a martillazos, ciertas experiencias que apelen a su
hombre, con toda su alma, a lo mismo a lo que él mos dilucidar muchos enigmas de la vida infantil. voluntad, como el hablar y andar al mismo tiempo.
12a 12j
se entrega con su querer en el cumplimiento de su Puede suceder que admitan en su grupo a un Llamen a uno de estos niños en el aula —nunca
jornada cotidiana. niño que da la impresión de corta inteligencia. hay muchos de ellos— y al pronunciar las frases há‑
ganle acompañar las palabras con pasos: ‘el (primer

Rudolf Steiner [ga293] 37 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
paso) hombre (segundo paso) es (tercer paso) bueno superficie de la Tierra, empiezan a manifestarse nes que el cuerpo debe producir primero durante la
(cuarto paso).’ por el humo ascendente. vigilia, para que el Yo viva luego en ellas.
12k 13g 15e
Este ejercicio es de valor educativo para el niño En el momento en que tiren al suelo la bola de Ya nos hemos referido a esas imágenes desde el
en cuestión, a la vez que es sugerente para los demás. papel encendida, quedarán envueltos en humo.1 punto de vista del alma.
12l 13h 15f
De esta manera, se vincula la totalidad del hom‑ Este experimento lo puede hacer cualquier Ahora las estudiamos también desde el punto de
bre dentro del elemento volitivo con el elemento viajero que pase cerca de Nápoles. vista del espíritu.
14a 16a
meramente intelectual de la cognición, y se logra, Este ejemplo nos dice que, si no miramos el Los psicólogos ponen gran empeño en determi‑
poco a poco, la voluntad del niño interesada hacia el mundo con superficialidad, descubrimos que el am‑ nar las relaciones entre cuerpo y alma; hablan, en
pensar. biente en que vivimos se halla rebosante de fuerzas. tono realmente pueril, de la ‘interacción’ de ambos,
12m 14b
Sólo la apreciación de que diferentes estados de Desde luego, existen energías de mayor categoría del paralelismo psico-físico, y de muchas otras cosas.
16b
consciencia —a saber, el estar despierto, el soñar y el que el calor; se hallan a nuestro lado y al deambular Lo que sucede, en realidad, es lo siguiente: al
dormir— se hallan simultáneamente presentes en el por el mundo como hombres físicos, nos movemos pasar en la mañana al estado de vigilia, el Yo se in‑
hombre en cierne, nos permite comprender de veras por en medio de ellas. troduce en el cuerpo; pero no en sus procesos físicos,
14c
nuestra tarea frente a él. Sin que tengamos consciencia de ello, de hecho, sino en el mundo de imágenes que el cuerpo crea
13a
Podemos ahora preguntar: ¿Cuál es la relación nuestro cuerpo físico tiene una constitución que nos con los procesos externos, hasta en lo más velado de
del Yo, centro del hombre, con cada uno de estos permite resistir estas energías. su organización.
15a 16c
diferentes estados de consciencia? El caso del Yo es distinto; con él, fruto más Así es cómo se trasmite al Yo la cognición
13b
Para responder a esta pregunta, partamos de la reciente de nuestra evolución, no podríamos mover‑ pensante.
17a
incontestable premisa de que el llamado ‘cosmos’ nos entre esas fuerzas universales buscando contacto En el sentir, la situación es distinta: ahí sí que
o ‘mundo’ es una suma de actividades que se nos directo con ellas: el Yo no puede entregarse a todo penetra el Yo efectivamente en el cuerpo real, no
manifiestan en diferentes esferas de la vida ele‑ lo que existe en torno a él y en cuyo medio se halla solamente en las imágenes.
17b
mental a través de ciertas energías. situado. Sin embargo, si el Yo tuviera plena consciencia de
13c 15b
Así, por ejemplo, la fuerza vital se halla en ac‑ Hay que protegerlo todavía contra la necesidad esta penetración, sufriría literalmente una combus‑
ción en torno a nosotros, y entre ella y las demás de tener que verterse prematuramente en las ener‑ tión, al nivel psíquico desde luego.
17c
energías elementales se halla entretejido todo lo gías del mundo: será en el futuro cuando alcance la Si la experiencia que acompaña el sentir tuviera
que provoca el calor y el fuego, por ejemplo. capacidad de confundirse con ellas, pero no puede la misma intensidad que la que acompaña el pensar
13d
¡Cuán grande es la multitud de efectos que el hacerlo todavía entre el nacimiento y la muerte en cuando el Yo penetra en las imágenes producidas
fuego produce a nuestro derredor! nuestro actual grado evolutivo. por el cuerpo, el hombre no lo soportaría, sino que
13e 15c
En ciertas partes del mundo, por ejemplo en De ahí que nuestro Yo completamente despierto se quemaría psíquicamente.
17d
la Italia Meridional, basta con encender una bola debe adentrarse, no en el mundo real que nos cir‑ Esa penetración característica del sentir sólo pue‑
de papel para que, al instante, la Tierra empiece a cunda, sino tan solo en su imagen. de vivirse en un estado de consciencia menguado,
15d
despedir poderosas nubes de humo. ¿Por qué? Por esta razón, nuestro conocimiento discursivo como de sueños: sólo soñando puede uno sobrelle‑
13f
Porque al encender la bola de papel se enrare‑ no nos ofrece más que imágenes del mundo, imáge‑ var lo que, propiamente, sucede en su cuerpo en el
ce el aire debido al calor que se desprende, y las proceso de sentir.
18a
energías que normalmente actúan debajo de la Finalmente, sólo durmiendo puede vivirse el
Sería interesante conocer esta referencia. ¿Posiblemente
1
proceso del querer.
Goethe? [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 38 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
18b 21b
Sería horroroso tener que tomar parte ordinaria‑ emotiva, en la que, como hemos visto, sólo realiza‑ Esto es un contenido del mundo, ni más ni me‑
mente en todo lo que le sucede a la voluntad. mos el grado de estar despierto propio de los sueños. nos que lo es el contenido de los pensamientos.
18c 20b 21c
Ya mencioné que nos embargaría el dolor más ¿De qué índole son las experiencias emotivas que Sin embargo, en la vida entre el nacimiento y
espantoso si, al caminar, fuéramos conscientes de la caracterizan el estado de vigilia en ensoñación? la muerte, esas inspiraciones inconscientes reflejan
20c
conjunción muscular de las energías generadas en el Estas experiencias corresponden a lo que siempre un contenido del mundo, es decir, reflejan procesos
organismo por los alimentos ingeridos. se ha venido llamando ‘inspiraciones,’ si bien por cósmicos que sólo podemos vivir en estado como de
18d
Es, en verdad, afortunado que no se experimente el momento se trata de ‘representaciones inspiradas sueños, ya que, de lo contrario, nuestro Yo se que‑
o, mejor dicho, que sólo se experimente en estado de inconscientemente.’ maría o se sofocaría en el proceso.
20d 21d
sueño, porque el experimentarla en estado de vigilia, En el artista, éste es el foco emotivo de donde Semejante asfixia incipiente se presenta ocasional‑
significaría un dolor inmenso. brota todo lo que asciende a la consciencia despierta, mente en estados anormales de la vida.
18e 21e
Es más: si pudiéramos abarcar en estado de vigilia y en donde pasa por su primera fase. Consideremos la pesadilla por ejemplo: a con‑
20e
el proceso de querer, subiría a la consciencia el dolor Ahí, asimismo, es el centro generador de las secuencia de una falla en la interacción entre el
que normalmente permanece latente, aturdido por ‘corazonadas’ que, a menudo, invaden la consciencia hombre y el aire exterior,4 el estado resultante de esta
la condición de sueño característica de la voluntad. despierta y se convierten entonces, en imágenes. interacción puja por trascender a la consciencia del
19a 20f
Lo anterior facilitará la comprensión de la des‑ En mi libro ‘¿Cómo se alcanza el conocimiento Yo en forma anormal, provocando, no una represen‑
cripción que ahora trataré de darles con respecto a de los mundos superiores?’ utilizo el término ‘inspi‑ tación normal, sino una representación atormenta‑
las experiencias reales por las que el Yo pasa al morar ración’3 para esas mismas inspiraciones que, incons‑ dora: la pesadilla.
21f
en el cuerpo durante la llamada vigilia que, como cientes, bullen en la vida emotiva de todo hombre, Ahora bien, si el hombre tuviera plena conscien‑
hemos visto, comprende: pero elevadas al nivel de la plena consciencia. cia de su respiración, la totalidad de ella en cada una
1- el estar despierto efectivamente; de sus fases, sería tan atormentadora como la respi‑
2- el estar despierto soñando; y Vida emotiva Cognición pensante ración irregular en la pesadilla.
soñadoramente despierto, plenamente despierto
21g
3- el estar despierto dormido. entregado a ensoñaciones
inconscientemente
en imágenes La experiencia sería de índole afectiva, pero
19b
Al sumergirse en el cuerpo, el Yo despierta a inspiradas Yo angustiosa.
21h
la plena claridad solamente en cuanto a su vida Por eso, la vivencia de la respiración queda re‑
cognoscitiva, viviéndola, sin embargo, tan sólo en Acción de la voluntad
dormido en intuiciones inconscientes
bajada a un nivel en que ya no se la siente como pro‑
imágenes. ceso físico, sino tan sólo como sentimiento soñado.
19c
En efecto, a menos que el hombre practique los Figura 6-2 22a
Finalmente, en cuanto a los procesos que acom‑
21a
ejercicios descritos en mi libro ‘¿Cómo se alcanza el Y si ciertas personas particularmente dotadas ha‑ pañan las voliciones, ya indiqué que ellos significa‑
conocimiento de los mundos superiores?,’2 el cono‑ blan de sus ‘inspiraciones,’ se refieren propiamente a rían terribles dolores.
22b
cimiento intelectual logrado entre el nacimiento y la lo que el mundo ha depositado en su vida afectiva, y De ahí que podamos agregar como tercera propo‑
muerte, no le transmite sino imágenes. elevado —gracias a sus dotes peculiares— a la plena sición: en la acción volitiva, el Yo está dormido.
20a 22c
Luego, al despertar en el cuerpo, el Yo se sumer‑ luz de la consciencia. Lo que se experimenta en este estado extrema‑
ge también en los procesos que condicionan la vida damente reducido de la consciencia, es decir, en la
consciencia propia del sopor vegetativo, son intui‑
La sección del libro a la que se refiere el autor se publicó por
3
ciones inconscientes.
2
Steiner, Rudolf. ‘¿Cómo se alcanza el conocimiento de los separado bajo el título ‘Las etapas del conocimiento espiri‑
mundos superiores?’ [GA010] [n. del pr.] tual.’ [N. del Tr.] 4
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 39 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
22d 24c
El hombre tiene continuamente intuiciones in‑ La mayor parte —por lo menos— de esa segun‑ 2 I 1
Despierto:
conscientes, que palpitan en la región de la voluntad da parte la escribió Goethe ya viejo; mejor dicho, cognición
imaginativa
donde impera el sueño. su secretario John6 estaba sentado en el escritorio y
22e
Ordinariamente, no es posible sacarlas a la luz; Goethe le dictaba.
24d
no brotan a la superficie sino en ciertos momentos Si Goethe hubiera tenido que escribirla él mismo
propicios. probablemente no habría producido versos de tal III II
Dormido: Soñando:
22f
En tales momentos, el hombre convive confusa‑ filigrana. volición
intuitiva
sentimiento
inspirado
24e
mente con el mundo espiritual. Mientras estaba dictando, Goethe caminaba con‑
23a
Ahora bien, hay algo notable en la vida ordinaria tinuamente de acá para allá en su pequeña habita‑
del hombre. ción de Weimar, y este deambular constante integra Figura 6-3
23b
Todos conocemos la consciencia plenamente des‑ la concepción de la segunda parte de ‘Fausto.’
24f 25c
pierta que prevalece en el conocimiento intelectual: Por la actividad volitiva inconsciente que Goethe Y ahora, obsérvense a sí mismos: en un principio,
ahí nos encontramos con la lucidez, nos sentimos desataba caminando, le fue posible liberar ciertas ustedes están en sosiego, sentados o parados, entre‑
seguros. intuiciones que pujaban por manifestarse y que se gados a la cognición pensante o a la observación del
23c
A veces sucede que los hombres, al empezar a tradujeron en lo que el secretario apuntó en el papel. mundo externo.
24g 25d
reflexionar sobre el mundo digan: “tenemos intui‑ Si hacen un diagrama de la vida del Yo en el cuer‑ Las demás experiencias del Yo que acompañan
ciones,” y que saquen de ellas vagos sentimientos. po, de la siguiente manera: esta vida descienden al cuerpo en imágenes: primero
23d
A veces, esos sentimientos son sumamente I despierto: conocer imaginativo a la región del sentir, después a la de la voluntad.
25e
confusos; a veces, pueden presentar una regularidad II soñando: sentir inspirado No advierten lo que está en el sentir, ni tampoco,
inconsciente. III dormido: querer intuitivo o intuido en un principio, lo que está en la voluntad.
23e 25f
Finalmente, el poeta que afirma tener intuicio‑ no podrán comprender por qué lo intuitivo (III), Sin embargo si empiezan a caminar, lo primero
nes, habla con propiedad, ya que no las extrae direc‑ que la gente menciona instintivamente, sube a la en que se fijan exteriormente no es en el sentir, sino
tamente del centro que le queda más cerca —esto es, cognición imaginativa de todos los días (I) más en el querer.
25g
de la región de las representaciones inspiradas de la fácilmente que el sentir inspirado (II) que tiene más Entonces, después del descenso al cuerpo, en el
vida afectiva— sino de la de la voluntad dormida. cerca. reascenso en sentido de la flecha 2 (Figura 6-3) es
24a 24h
Quien comprenda todo esto se dará cuenta de Ahora bien, si dibujan el diagrama (Figura 6-3) cuando la volición intuitiva (III) tiene que recorrer
que leyes muy profundas imperan aún en las casuali‑ correctamente —el anterior no lo es— será más un camino más corto para llegar al conocimiento
dades aparentemente accidentales. comprensivo lo que pretendo decir. imaginativo (I) que el sentir inspirado soñante (II).
24b 25a 25h
Por ejemplo, a propósito de la segunda parte del En efecto, se dirán: la cognición imaginativa se De ahí que la gente diga tan a menudo ‘tengo
‘Fausto,’5 alguien puede preguntar cómo se logró la hunde en las inspiraciones en dirección de la flecha una vaga intuición.’
25i
hechura muy peculiar de sus versos. 1 y vuelve a emerger de las intuiciones (flecha 2). Es que confunden la intuición descrita en mi
25b
La cognición expresada por la flecha 1 correspon‑ libro ‘¿Cómo se alcanza el conocimiento de los
de al descenso en el cuerpo. mundos superiores?’ con la intuición superficial de
5
Goethe, Johann W. von. ‘Fausto, segunda parte de la tra‑ la consciencia ordinaria.
26a
gedia.’ Drama. Fausto se despierta en un mundo de magia Posiblemente: Johann Peter Eckermann (1792-1854): Poeta
6
Ahora ya comprenderán algo de la forma del
para iniciar un nuevo ciclo de aventuras y objetivos. (1832) y escritor alemán, conocido por su conexión de ideas con cuerpo humano.
[n. del pr.] Goethe. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 40 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
26b
Imagínense por un momento que estuvieran [07]    alma y espíritu tanto que el soñar impera en el sentir, y el dormir en
andando y, a la vez, observando el mundo. Stuttgart, agosto 28, 1919, mañana (S‑3820) el querer.
26c 03a
Imagínense que no fuera la parte inferior de su Quiero anticiparme a la siguiente observación
cuerpo la que caminara sobre los pies, sino que su metodológica: todo comprender consiste, en reali‑
cabeza tuviera pies y tuviera que caminar. dad, en establecer relaciones entre una cosa y otra.
26d 03b
Entonces su observación del mundo y su volun‑ Si establecemos una relación cognoscitiva con el
tad se entretejerían en una unidad, con el resultado mundo, empezamos por observarlo, ya sea mediante
de que caminarían dormidos. nuestros sentidos, como sucede en la vida ordinaria,
26e
Por estar colocada sobre los hombros y el resto o bien, dando un paso adelante, captándolo con
del cuerpo, su cabeza descansa sobre el cuerpo. alma y espíritu, como ocurre cuando intervienen la
26f
La cabeza descansa, y la llevan a todas partes, po‑ imaginación, la inspiración y la intuición.
03c
niendo en movimiento tan sólo el resto del cuerpo; Pero la observación espiritual, no por ser espiri‑
de lo contrario, no podría ser órgano de la cognición tual, deja de ser ‘observación’ y, como tal, requiere
pensante. El fin que perseguimos es captar la entidad humana que la completemos con la comprensión, sólo posi‑
26g
Hay que sustraerla a la volición dormida, pues en su realidad. ble si relacionamos una cosa con otra, lo mismo en
01b
ella se dormiría en el momento en que la pusieran En nuestro reconocimiento de la pedagogía gene‑ el universo que en nuestro ambiente inmediato.
04a
en movimiento, es decir, en que la llevaran de su ral nos hemos esforzado por comprender la natura‑ De acuerdo con este principio podemos decir que
descanso relativo a un movimiento generado por ella leza esencial del hombre, primero desde el punto de una comparación de las diferentes edades del hom‑
misma. vista anímico y luego desde el espiritual. bre ofrece una buena base para formar conceptos
26h 01c
La cabeza deja la voluntad encomendada al cuer‑ Hoy vamos a continuar dentro de esta última acertados acerca de cuerpo, alma y espíritu.
04b
po; vive en ese cuerpo como en un carruaje y se deja línea, y en este cometido tendremos que referirnos Sin embargo, la búsqueda de relaciones, a la que
transportar por este carruaje de un lugar a otro. continuamente a los conceptos que sobre pedagogía, seguidamente me referiré, no representa más que los
27a
Sólo en virtud de que la cabeza se deja llevar por psicología, etcétera, son corrientes en nuestra época, primerísimos rudimentos de la aprehensión concep‑
el vehículo del cuerpo, como si fuera en un carruaje, conceptos que deberán tratar de conocer leyendo los tual, quedando pendiente la ulterior elaboración de
y que está en reposo durante este viaje, el hombre libros que se han escrito sobre estos temas. los conceptos así obtenidos.
02a 05a
está despierto en sus acciones. Cuando estudiamos al hombre desde el punto Veamos, por ejemplo, al niño recién nacido: si
27b
Sólo viendo las cosas en esa manera sinóptica, de vista anímico, concentramos nuestra atención en observamos su forma, sus movimientos, sus mani‑
se llega a la verdadera comprensión de la forma del el descubrimiento de las antipatías y simpatías que festaciones vitales, sus gritos, su balbuceo, etcétera,
cuerpo humano. ♣♣ alientan en las leyes universales; en cambio, cuan‑ obtendremos una estampa del cuerpo humano sobre
do lo enfocamos desde el punto de vista espiritual, todo, estampa que sólo será completa si la relacio‑
ponemos énfasis primordial en percibir los estados namos con la edad madura y la senectud: en la edad
de consciencia. madura, el hombre es primordialmente anímico; en
02b
Ayer nos ocupamos de aquellos tres estados que la senectud, predominantemente espiritual.
05b
prevalecen en el hombre: la vigilia completa, el soñar Esta última aserción puede suscitar reparos.
05c
y el dormir, y mostramos que la plena consciencia No faltará quienes digan: “Buen número de an‑
existe únicamente en el conocimiento discursivo, en cianos chochean.”

Rudolf Steiner [ga293] 41 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
05d 05l
La chochez representa un poderoso argumento de El otro, Zeller,2 el historiador de la filosofía grie‑ anciano, un cuerpo que precisamente reniega de esa
los materialistas contra lo anímico-espiritual; y así, ga, era un mozo en comparación con Michelet, ya condición corpórea.
07a
con singular pertinacia insisten en que incluso un que sólo contaba 70 años. Si dirigimos esta reflexión más bien hacia lo
05m
espíritu tan sublime como Kant, se volvió imbécil a Por todas partes, se oía que Zeller sentía el peso anímico diremos: el ser humano lleva dentro de sí el
edad avanzada. de los años; que ya no podía dar sus cursos y, sobre conocer pensante, el sentir y el querer.
05e 07b
El reparo de los materialistas es exacto, como todo, que deseaba su jubilación. En la estampa anímica que nos brinda el niño,
05n
también lo es el hecho aducido: pero no prueban lo A lo que Michelet comentó: observamos un estrecho vínculo entre el querer y el
que pretenden demostrar, porque también Kant, al sentir: se hallan unificados.
“No comprendo a Zeller; Yo podría dar 07c
hallarse en el umbral de la muerte, era más sabio de El niño que patalea y retoza, ejecuta los movi‑
cursos durante todo el día, y el habla siempre del
lo que fue en su infancia, con la diferencia de que, mientos que corresponden a su sentir en ese mo‑
cansancio que le producen.”
durante ésta, su organismo era receptáculo adecuado mento, pues no es capaz de mantener separados los
05o
para lo que emanaba de su sabiduría, que así podía Lo que acabo de manifestar sobre el espíritu de movimientos y el sentimiento.
07d
penetrar en la consciencia de su vida física. la vejez es verdadero, aunque sólo haya unos pocos En el anciano sucede todo lo contrario: el sentir
05f
En la edad avanzada, en cambio, el cuerpo había ejemplares que lo corroboren físicamente. se halla unificado con el conocer discursivo, en tanto
06a
perdido la capacidad de captar todo lo que el espíri‑ En cambio, el estudio de la sintomatología vital que el querer se presenta con cierta autonomía.
07e
tu le suministraba; y de este modo había dejado de del hombre en la edad madura nos proporciona los Por lo tanto, la vida humana transcurre en tal
ser instrumento apropiado del espíritu. rudimentos para la observación de lo anímico. forma que el sentir, ligado primero al querer, se
05g 06b
De ahí que Kant ya no pudiera actualizar en su La preponderancia del elemento anímico en esta desprende paulatinamente de éste: en educación
consciencia física aquello que vivía en su espíritu. etapa implica, a la vez, que el hombre tiene ma‑ tropezamos frecuentemente con este proceso de
05h
A pesar de la aparente fuerza probatoria del yor posibilidad de renegar de ese elemento: puede desprendimiento.
07f
reparo mencionado, hemos de poner en claro que, parecer exánime o sumamente animado, ya que lo Una vez desprendido del querer, el sentir se asocia
en la ancianidad, el hombre se torna sabio y se anímico queda sujeto al libre albedrío, también en con el conocer pensante, y esta unión da el sello
espiritualiza. educación. diferencial a la posterior parte de la vida.
05i 06c 07g
Por esta razón, conviene inquirir las incipientes Por tanto, el fenómeno de que ciertos adultos se La preparación escolar debida consiste en que de‑
cualidades espirituales de aquellos ancianos que, muestren faltos de alma no desvirtúa la tesis de que jemos al niño en condiciones de que su sentir pueda
hasta la extrema vejez, conservan su elasticidad y su esa edad es la propiamente anímica. fácilmente desligarse del querer, y así, en la edad
06d
vitalidad espirituales; no faltan las oportunidades Si comparamos la naturaleza corpórea del niño, viril, asociarse con la cognición pensante, quedando
para ello. más bien azogada3 y cuya actividad queda sustraída así a la altura de la vida.
05j 07h
Había una vez dos profesores en Berlín: uno de al control de la consciencia, con la contemplativa y ¿Por qué prestamos oído al anciano, aún cuando
ellos era Michelet,1 el hegeliano, que ya tenía más de reposada de la vejez, notamos en el niño un cuerpo nos cuente tan sólo sus experiencias personales?
07i
90 años de edad. que hace alarde de su condición corpórea y, en el Porque durante su vida unió sus sentimientos
05k
Como era un hombre genial, sólo había alcanza‑ personales con sus conceptos e ideas: no nos relata
do el grado de profesor honorario, pero aun a edad teorías, sino sentimientos.
2
Eduard Gottlob Zeller (1814-1908): Filósofo alemán y 07j
avanzada, seguía impartiendo su cátedra. teólog protestante. Obra: ‘La filosofía de los griegos en su Los conceptos o ideas del anciano, que realmen‑
desarrollo his´t´órido.’ [n. del pr.] te ha realizado esa asociación de sentir y conocer,
1
Karl Ludwig Michelet (1801-1893): Filósofo alemán. Gran 3
azogar: 4. prnl. coloq. Turbarse y agitarse mucho. tienen una vibración cálida, saturada de realismo,
difusor del pensamiento hegeliano. [n. del pr.] Diccionario RAEL [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 42 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
concreta, personal, en tanto que los de aquellos que tar llevarlo al entendimiento: la sensación se define pero sus teorías casi no son tenidas en cuenta por el
se quedaron más bien estancados en la edad madura, como efecto puramente cualitativo, provocado en el gremio de psicólogos.
11b
suenan a teoría, a abstracción, a ciencia. alma por un proceso físico a través del estímulo del En verdad, es una teoría muy sui generis.
07k 11c
Esta metamorfosis de los atributos psíquicos del órgano sensorio. Primero, Benedict, según sus credenciales, es
08h
hombre, la transformación del querer emotivo del Ni la psicología, ni ninguna otra rama de la antropólogo criminalista y ¡escribe sobre psicología!
11d
niño en el pensar emotivo del anciano, es una reali‑ ciencia moderna, es capaz de explicar esta transfor‑ Segundo, es naturalista y diserta sobre la impor‑
dad de la vida humana. mación; los libros de psicología se limitan a lo que tancia de la poesía en la enseñanza, e incluso analiza
07l
La vida transcurre entre estos dos hitos, y sólo hemos dicho. obras poéticas para destacar su posible utilidad en
09a
impartimos la educación apropiada para ella si En vez de semejantes disquisiciones psicológicas, educación.
11e
no descuidamos el alcance psicológico de dicha es más apropiado estudiar la índole de las sensacio‑ Es, en verdad, un hombre contradictorio; pre‑
metamorfosis. nes, buscando respuesta a la pregunta de cuál de sume de científico y considera que ¡los psicólogos
08a
Ahora bien, hemos de tener en cuenta que lo los atributos anímicos tiene mayor afinidad con la pueden aprender de los poetas!
11f
primero que se presenta en toda observación del sensación. Tercero, Benedict es naturalista judío, escribe una
09b
mundo es la sensación. Los psicólogos la subsumen lisa y llanamente en psicología y tiene el ‘acierto’ de dedicarla al sacerdote
08b
Todas las psicologías están de acuerdo con noso‑ la cognición y dicen: primero tenemos la sensación, católico Laurenz Mollner,6 a la sazón catedrático de
tros en esta afirmación. luego percibimos, después nos formamos representa‑ la Facultad de Teología de la Universidad de Viena.
08c 11g
Cada vez que alguno de nuestros sentidos se pone ciones, conceptos, etcétera. Tres agravantes imperdonables que hacen impo‑
09c
en contacto con el medio ambiente responde con Efectivamente, así es como se presenta el proceso sible que los psicólogos profesionales le tomen en
una sensación: color, sonido, calor, frío, nos produ‑ a simple vista; sólo que esa interpretación desatiende serio.
11h
cen sensaciones. por completo la naturaleza esencial de la sensación. No obstante, su psicología contiene muchos
08d 10a
Ellas son, pues, efectos de nuestra relación con el El autoexamen escrupuloso nos lleva a compro‑ atisbos acertados que compensan la lectura, aunque
medio ambiente. bar que la sensación es de índole volitiva con un tengamos que rechazar la concepción general, así
08e
Sin embargo, la descripción que se halla en los toque de afectiva. como el enfoque materialista de ese autor.
10b 11i
libros de psicología no nos da una idea exacta de lo De inmediato, no tiene parentesco con el conoci‑ La concepción global del libro no nos es de utili‑
que es la sensación en realidad. miento discursivo ni, en rigor, con el querer a secas, dad alguna; en cambio las observaciones particulares
08f
Leemos en ellos que, los procesos físicos tienen sino con el querer sintiendo o sentir queriendo. son de la mayor utilidad.
10c 11j
lugar exteriormente al individuo: vibraciones del No sé cuál de los libros de psicología hace justicia En busca de lo mejor donde se encuentre, todo
éter lumínico,4 oscilaciones del aire, etcétera, y que a este parentesco, ya que no es posible conocer las buen observador no podrá rechazar las buenas obser‑
estos procesos, al topar con nuestro órgano sensorio, incontables psicologías que existen en la actualidad. vaciones particulares del libro de Moritz Benedict,
11a
lo estimulan. Un psicólogo que se destacaba por su sagacidad, aunque no esté de acuerdo con su tendencia general.
08g 12a
Se comenta esta excitación y, de ahí, se avanza a Moritz Benedict5 de Viena, reconoció, por lo me‑ Pero volvamos a la sensación: en su modalidad
un término que simplemente se formula, sin inten‑ nos, la afinidad de la sensación con el sentimiento, específicamente humana, es sentir volitivo o querer
emotivo.
4
éter lumínico o éter: A finales del siglo XIX, se refería al
elemento propuesto como medio de propagación de la luz. Moritz Benedikt (1835-1920): Neurólogo austro-húngaro,
5 6
Laurenz Müllner (1848-1911): Filósofo y teólogo austriaco,
El experimento de Michelson-Morley de 1887 demostró recorrdado por sus controvertidas investigaciones en antro‑ decano y rector en la Facultad de Teología Católica de la
que no existía. [n. del pr.] pología criminal. [n. del pr.] Universidad de Viena. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 43 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
12b 13b 14e
Estas funciones están presentes, por lo tanto, ahí Por eso insistimos tanto en que, al darle al niño Naturalmente, es más cómodo sacarlo todo de
donde se extiende la región exterior sensoria, ya que, una educación intelectual, actuemos también ince‑ las palabras; por eso florece tanto la semántica, y
en términos un tanto burdos, vale afirmar que los santemente sobre su voluntad. muchos de sus resultados pueden causarnos espanto.
13c 15a
sentidos se extienden por la superficie del cuerpo. En efecto, en todo lo que el niño tiene que Tuve una vez oportunidad de escuchar a un ex-
12c
Y ¿cuál es la actividad que llevamos a cabo en esa contemplar o percibir hemos de cultivar también la compañero de escuela, después de haberlo perdido
superficie en tanto que es región sensoria, es decir, voluntad y la sensibilidad, so pena de contradecir la de vista por mucho tiempo.
15b
en tanto que existen en ella el sentir volitivo o querer sensación infantil. Ambos habíamos cursado primaria en la misma
13d
emotivo? Sólo en el ocaso de su vida podemos hablarle al escuela; después yo fui a la secundaria que condu‑
12d
Llevamos a cabo una actividad que es medio hombre en forma que corresponda a su sensación cía al Bachillerato en Ciencias, y él a la Normal de
dormir, medio soñar, dormir soñando o soñar metamorfoseada. Magisterio húngaro que, allá por mil ochocientos
13e
durmiendo. En el anciano, la sensación se ha transforma‑ setenta y tantos, era algo serio.
12e 15c
No dormimos tan sólo de noche sino que esta‑ do del querer emotivo al pensar emotivo o sentir Después de algunos años, nos encontramos y
mos dormidos continuamente en la periferia o su‑ pensante; en él, la sensación ha cambiado de natura‑ hablamos de la luz.
15d
perficie exterior de nuestro cuerpo; y nuestra incapa‑ leza: las sensaciones son más bien de índole mental, Yo ya había aprendido lo que se aprende en la
cidad de calar por completo las sensaciones se debe a carecen del desasosiego de la índole volitiva, y se dan física oficial: que la luz tiene algo que ver con las
que soñamos durmiendo o dormimos soñando en la más reposadas. vibraciones en el éter y demás; esto siquiera podía
13f
región en que ellas se encuentran. Sólo en lo referente a la última fase de la vida, es aceptarse como causa de la luz.
12f 15e
Los psicólogos no sospechan que la razón por la decir, a la ancianidad, procede afirmar que las sensa‑ Mi ex-compañero añadió: nosotros también
que las sensaciones se escapan a su escrutinio es la ciones se han acercado al concepto y tienen carácter aprendimos qué es la luz: la luz es la causa de la
misma que nos impide tener una consciencia clara ideico. visión.
14a 15f
de nuestros sueños al despertar en la mañana. Los psicólogos, por lo regular, no hacen esa sutil ¡Juego de palabras!
12g 15g
En verdad, los conceptos de dormir y soñar distinción: para ellos, la sensación del anciano es la Así es como los conceptos se convierten a veces
tienen todavía otro significado, bien distinto del que misma que la sensación del niño, pues ‘¡sensación es en meras explicaciones semánticas.
15h
comúnmente se les atribuye. sensación!’ Con esto, es fácil imaginar lo que más adelan‑
12h 14b
Lo único que sabemos del sueño en la vida or‑ Esa lógica es, más o menos, la misma que si dijé‑ te aprenderían los alumnos de mi ex-compañero,
dinaria es que dormimos cuando de noche estamos ramos “la navaja de afeitar es un cuchillo; 7 cortemos considerando que estudiaba para maestro y que iba a
en la cama; no sabemos que el dormir tiene mucha la carne con ella, pues una navaja es un cuchillo.” tener muchos alumnos hasta su jubilación.
14c 16a
mayor extensión y que dormimos continuamente en Quien así juzga, deriva el concepto de la semánti‑ Hemos de liberarnos de las palabras y averiguar
la superficie del cuerpo; sólo que ahí ciertos sueños ca, cuando lo correcto es derivarlo de los hechos. el espíritu de las cosas; para comprender algo, no
14d
se mezclan a cada rato con el sueño. En el caso de la sensación, los hechos nos ense‑ hemos de pensar cada vez en la palabra, sino buscar
12i
Estos ‘sueños’ son las sensaciones antes que ñan que ella vive, es decir, que pasa por una evolu‑ las relaciones efectivas.
16b
sean aprehendidas por el intelecto y la cognición ción: inicialmente, es de índole más bien volitiva en Si a propósito de la palabra ‘Geist’ [‘espíritu’],
pensante. el niño, y luego más bien intelectual en el anciano. buscamos sus raíces en la historia del la lengua,’ de
13a
En los niños, tendrán que rastrear la región voliti‑ Fritz Mauthner,8 y preguntamos cómo esa palabra
va y emotiva incluso en sus sentidos. En alemán existe una sola palabra [‘Messer’] para navaja y
7

cuchillo. Por eso, en el original, el ejemplo lleva más fuerza 8


Fritz Mauthner (1849-1923): Filósofo y escritor en lengua
persuasiva. [N. del Tr.] alemana, activo en la filosofía del lenguaje y de la histo‑
Rudolf Steiner [ga293] 44 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
18b
se presenta originalmente, nos enteraremos del intensidad conforme vayamos penetrando en lo Visto así, el hombre duerme, por una parte, en
parentesco de ‘Geist’ con ‘Gischt’ [‘espuma’] y ‘Gas’ más interior del hombre, es decir, en sus estructuras la superficie, y, por otra, en las entrañas, y no puede
[‘gas’]. musculares y sanguíneas. estar realmente despierto en la vida entre el naci‑
16c 17d
Aunque esas relaciones existen, poco se logra si También en ellas, el hombre está a la vez dormido miento y la muerte, sino en la región intermedia.
18c
nos limitamos a ellas únicamente. y soñando, insisto: el hombre duerme y sueña en la ¿Cuáles son los órganos que hallan su mejor desa‑
16d
Por desgracia, ese método se utiliza extensamente superficie, y también duerme y sueña en las regiones rrollo en esa zona intermedia?
18d
en la exégesis de la Biblia, si bien disfrazado. interiores de su cuerpo. Los llamados nervios, el aparato nervioso, sobre
16e 17e
De ahí que este libro sea el menos comprendi‑ A consecuencia de ello, nuestra vida interior, todo en la cabeza.
18e
do por la mayoría y, sobre todo, por los teólogos en cuanto es sentir volitivo, querer emotivo o vida El aparato nervioso manda sus ramificaciones,
actuales. desiderativa, permanece en una especie de sueño con por un lado, hacia la zona superficial y, por el otro,
16f
En verdad, nuestra tarea consiste en que proce‑ sueños. hacia el interior y, entre las dos se hallan, integrando
17f
damos siempre con arreglo a la realidad, es decir, ¿Cuál es, entonces, el único lugar donde estamos la zona media, el cerebro, la médula dorsal y tam‑
que tratemos de desarrollar un concepto de ‘Geist’ de veras despiertos? bién la médula lumbar.
17g 18f
[‘espíritu’] partiendo, no de su etimología, sino de La zona intermedia, cuando nos hallamos en la Estamos más despiertos en estos sitios en que los
la comparación de la vida corpórea del niño con la consciencia diurna. (Figura 7-1) nervios hallan su mejor desarrollo.
18g
vida corpórea espiritualizada del anciano. Pero la relación del sistema nervioso con el
16g
Estableciendo las relaciones de los hechos entre sí espíritu es muy peculiar: a consecuencia de las
es como llegamos a conceptos efectivos. Región de los sentidos funciones corpóreas, ese sistema orgánico tiene la
17a
Sólo llegamos pues a un concepto efectivo de la Sentir volitivo continua tendencia a desintegrarse y terminar por
Querer emotivo
sensación si tenemos en cuenta que, en el niño, se mineralizarse.
18h
genera todavía en la periferia corporal, en forma de Incluso en el hombre vivo, el sistema nervioso
sentir volitivo o querer emotivo, en virtud de que sería un cadáver permanente, si pudiéramos desligar‑
esta periferia, en el infante, en comparación con la lo de la estructura glandular-muscular-sanguínea del
interioridad propia del adulto, se halla dormida, y hombre vivo —no importa para el caso si el sistema
que este dormir está acompañado de sueños. óseo se considera o no vinculado al sistema nervio‑
17b
Por lo tanto, no sólo queda el estado de plena so—, el hombre muere continuamente en el sistema
vigilia circunscrito al conocimiento discursivo, sino nervioso; el único que no tiene relación alguna con
que, en rigor, ese estar despierto existe tan sólo hacia lo psíquico-espiritual.
18i
el interior del cuerpo: en la superficie estamos siem‑ La sangre y los músculos siempre tienen relacio‑
pre dormidos. nes directas; en cambio, el sistema nervioso sólo las
17c
Pero sigamos: los mismos procesos que tienen Figura 7-1 tiene indirectas, en virtud de su continua tendencia
lugar en los alrededores —o, mejor dicho, en la su‑ a la desintegración, es decir, a autoeliminarse de la
18a
perficie del cuerpo— tienen también lugar en forma Esta localización de los fenómenos de velar y organización humana.
18j
similar en la región cefálica, y alcanzan su máxima dormir en la anatomía del hombre corresponde a Las demás estructuras viven y, por esta razón,
nuestro enfoque desde el punto de vista espiritual.9 guardan relación directa con lo anímico-espiritual.
ria de las ideas. Obras: ‘Contribuciones a una Crítica del
Lenguaje.’ [n. del pr.] Ver: [GA293:06] [N. del Ed.]
9

Rudolf Steiner [ga293] 45 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
18k 19c 20h
El sistema nervioso muere continuamente y le Los fisiólogos dicen que los nervios y, particular‑ No así en la zona intermedia donde se extienden
dice al hombre: ‘Puedes desarrollarte porque no te mente el cerebro, son los órganos del pensar. los nervios: ellos despejan el espacio y nos permiten
19d
pongo obstáculos, porque procuro que mi vida no La verdad es que el sistema cerebral y nervio‑ convivir con lo que está fuera.
20i
esté presente en la tuya.’ so tiene que ver con el proceso del conocimiento El ojo modifica la luz y el color.
18l 20j
¡Esta es la peculiaridad del sistema nervioso! intelectual, precisamente por autoexcluirse continua‑ Pero en los lugares ocupados por los nervios,
18m
Y ¿qué dicen la psicología y la fisiología? mente de lo organización humana, con lo cual hace tenemos huecos en cuanto a la vitalidad: en estos
18n
Que el sistema nervioso es el órgano transmisor posible el desenvolvimiento de ese proceso. lugares, la luz y el color no se alteran, convivimos
20a
de las sensaciones, de los pensamientos y, genérica‑ En nuestro alrededor, al que pertenece también con ellos.
20k
mente, de todo lo anímico-espiritual. la región de los sentidos, se efectúan procesos reales, La región sensoria se interpone entre nosotros y
18o
Lo es en verdad, pero ¿por qué? continuamente insertos en el suceder universal. el mundo exterior y nos separa de él.
18p 20b 20l
Gracias a que continuamente se sustrae a la Tomemos el caso de la luz que afecta el ojo Pero más adentro, en la región nerviosa, convivi‑
vida; a que no opone obstáculos al pensar y al humano. mos con los procesos exteriores como si fuera dentro
20c
sentir; a que no establece relación con el pensar y En el ojo, esto es, en la región sensoria, tiene de un cascarón: nos convertimos en luz o sonido;
el sentir; a que, en los lugares donde se encuentra, lugar un proceso real, proceso físico-químico que se ahí los procesos exteriores se propagan libremente
deja que el hombre esté vacío en lo tocante a lo continúa hacia el interior del cuerpo humano y pe‑ porque los nervios no son para ellos obstáculo como
anímico-espiritual. netra finalmente en el área más céntrica (el sombrea‑ lo son la sangre o el músculo.
18q 21a
Los sitios que los nervios ocupan están huecos do oscuro en la Figura 7-1) donde de nuevo tienen Estas indicaciones ya nos permiten una aprecia‑
a lo anímico-espiritual que, precisamente por estar lugar procesos físico-químicos. ción de su alcance: estamos despiertos en lo referente
20d
huecos, puede invadirlos. Imaginemos ahora que nos encontramos frente a a un hueco desvitalizado que existe en nosotros, a la
18r
Hemos de agradecerle al sistema nervioso que no una superficie iluminada, y que los rayos luminosos vez que dormimos o soñamos tanto en la superficie
haga caso a lo anímico-espiritual, así como que no procedentes de esa superficie inciden en nuestro ojo. como en el interior.
20e 21b
lleve a cabo todo lo que le atribuyen los fisiólogos y En él se producen los procesos físico-químicos Sólo en la zona intermedia, ubicada entre lo exte‑
psicólogos. que hallan su continuación en la región muscular rior y lo interior, despertamos por completo.
18s 21c
Si aconteciera por cinco minutos lo que los fi‑ sanguínea. Y basta en lo tocante al espacio.
20f 22a
siólogos y psicólogos suponen que es función de los Entre esas dos regiones queda una zona dejada Sin embargo, el estudio del hombre desde el
nervios, no sabríamos, durante ese tiempo, nada del vacía gracias al órgano nervioso, en la que no existen punto de vista espiritual ha de incluir también un
mundo ni de nosotros mismos: dormiríamos sim‑ procesos como los que tienen lugar en el ojo o en el estudio del elemento tiempo en su relación con el
plemente, ya que, en tal caso, los nervios imitarían interior del hombre, que son procesos autónomos, estar despierto, el dormir y el soñar.
22b
la función de los órganos que son transmisores del sino que allí se continúa lo que está fuera del ojo: la Pongamos el caso de que están aprendiendo algo;
sueño, es decir, del querer emotivo o sentir volitivo. naturaleza de la luz, de los colores, etcétera. lo aprendido penetra en su consciencia plenamente
19a 20g
En verdad, hoy en día uno se encuentra en una Repito: en los lugares de nuestra superficie cor‑ despierta, y continúa en este estado, mientras se
situación un tanto difícil si uno descubre lo que es la pórea donde se encuentran los sentidos, tenemos ocupan del tema.
22c
verdad en fisiología y psicología, pues la gente le dice procesos reales que dependen del ojo, del oído, del Luego vuelven a entrar en su vida corriente; otros
a uno: ¡tú pones el mundo de cabeza! órgano térmico, etcétera; procesos similares existen asuntos cautivan su interés y atención.
19b 22d
La realidad es que el mundo ya está de cabeza y también en nuestro interior. ¿Qué pasa entonces con lo que aprendieron y de
que la Ciencia Espiritual lo tiene que poner de pie. lo que anteriormente se ocuparon?

Rudolf Steiner [ga293] 46 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
22e
Empieza a ‘dormirse’ y, al recordarlo, vuelve a 23a
Para el futuro de la humanidad, será infinitamen‑ [08]    sueño y ego. recordar y
despertar. te necesario que los hombres traten de acomodarse a olvidar
22f
Para llegar a conclusiones en estos asuntos, hay la realidad. Stuttgart, agosto 29, 1919, mañana (S‑3823)
23b
que descartar todos los ejercicios verbales que se en‑ Hoy en día, la gente piensa casi exclusivamente
cuentran en los libros de psicología sobre ‘recuerdo’ en palabras, no en realidades.
23c
y ‘olvido,’ y sustituirlos por los conceptos reales. ¿Dónde se le ofrece a uno de nuestros contem‑
22g
¿Qué es recordar? poráneos la oportunidad de asociar mentalmente el
22h
Recordar es despertar un complejo de recuerdo con la realidad que le corresponde, o sea,
representaciones. con el despertar?
22i 23d
¿Qué es olvidar? En el vasto ámbito de las palabras puede oír toda
22j
Olvidar es dejar dormido el complejo de clase de definiciones de la memoria, pero no se le
representaciones. ocurrirá resolver el problema con base en la realidad.
22k 23e
Así concebido el asunto, se puede comparar la De ahí que no sea extraño que la gente no res‑
realidad con las experiencias reales, y no confundirse ponda a la presentación de un proyecto como ‘La
ya con mera semántica. trimembración del organismo social,’11 enteramente Hemos visto que sólo podemos comprender la me‑
22l
Si reflexionan sobre el estar despierto y el dor‑ surguido de la realidad, por considerarlo incom‑ moria o facultad retentiva si la ponemos en relación
mir, si se experimentan a sí mismos en el trance del prensible; no están acostumbrados a que las cosas con procesos más accesibles a la observación externa,
dormirse, o bien observan a otra persona cuando se produzcan con fundamento en lo que existe; ni tales como el dormir y el estar despierto.
01b
empieza a dormirse, asisten a un proceso real. asociar ningún concepto con el derivar las cosas de De ahí es fácil deducir que, incluso en cuanto a
22m
Luego comparen la actividad anímica del olvidar esa existencia. la formación de las ideas espirituales, nuestro afán
23f
con ese proceso real —¡no con algún vocablo!— y Y los que menos lo hacen son, por ejemplo, los pedagógico ha de consistir en ir acercando lo que es
llegarán a deducir que olvidar es simplemente un políticos en sus teorías; personifican el último extre‑ poco conocido a lo que es más conocido.
02a
dormirse a otro nivel, lo mismo que el recordar es mo, la última etapa de decadencia de las explicacio‑ No faltará quien afirme que el dormir y el estar
tan sólo un despertar a otro nivel.10 nes verbales. despierto son, en verdad, aún más oscuros que el
22n 23g
Sólo llegamos a una comprensión espiritual del Ellos creen entender la realidad, y cuando em‑ olvidar y el recordar, y que, por lo tanto, no pue‑
mundo si comparamos lo real con lo real. piezan a hablar les salen palabras que suenan pero den contribuir gran cosa al esclarecimiento de estos
22o
Así como la comparación de la infancia con la carentes del contenido real. últimos.
24a 02b
ancianidad nos permitió captar, siquiera en sus ru‑ Esto fue una simple digresión para caracterizar las No obstante, la observación cuidadosa del daño
dimentos, la relación de cuerpo y espíritu, asimismo corrientes que prevalecen en nuestra época. producido por un sueño perturbado permite llegar
24b
comprendemos el recordar y el olvidar si lo relacio‑ Pero el maestro tiene que comprender su época, a una idea de lo que sufre la vida anímica del hom‑
namos con la realidad del dormirse y del despertar. porque tiene que comprender a los niños que esa bre cuando no se establece la debida relación entre
época le confía para su educación. ♣♣ el olvidar y el recordar: la vida ordinaria nos enseña
que si no dormimos un número suficiente de horas
En 1919, Rudolf Steiner trató este tema ampliamente en
11 la consciencia del Yo se debilita más y más, y adopta
10
Steiner, Rudolf. ‘La Ciencia Oculta. Un bosquejo,’ muchas conferencias, pero no halló el eco necesario. Steiner,
‘Intergración de la entidad humanan.’ [GA013:02] Rudolf. ‘Hacia una renovación social’ [GA023]; y ‘El aspec‑
[n. del pr.] to interno de la cuestión social.’ [GA193] [N. del Ed.]
Rudolf Steiner [ga293] 47 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
02m
cierta hiperestesia1 frente a toda clase de impresiones Al tener necesidad de comprender bien esto o tuales adecuados para que, con base en ellos, nazca
que asedian al Yo desde el mundo exterior. aquello, no tratan de levantar, por su propia volun‑ la correspondiente activación de la voluntad en cada
02c
Este hecho se puede comprobar incluso en el caso tad, el tesoro de sus representaciones, sino que dejan caso particular.
03i
de que el trastorno del sueño sea relativamente leve ascender las que quieran subir espontáneamente. Veámoslo en mayor detalle.
02n 04a
o, mejor dicho, en el insomnio. Ora surge una representación, ora otra, sin que la Supongamos que, mediante algún enfoque espe‑
02d
Supongamos que durante alguna noche no dor‑ voluntad tenga mayor injerencia en lo que pasa. cial, suscitamos en el niño un vívido interés por el
02o
mimos bien, sin que esto se deba a que en esa noche Este estado anímico es típico de muchas perso‑ reino animal, por ejemplo.
04b
hayamos sido más diligentes que de costumbre y nos nas, y empieza a manifestarse desde la edad infantil. Claro está que esto no se logra en un día.
03a 04c
la hayamos pasado trabajando, en cuyo caso el efecto Esta condición se puede subsanar, así como Hemos de dar a toda la enseñanza una orienta‑
no sería exactamente el mismo. supeditar el recordar y olvidar más y más a nuestra ción tal que paulatinamente se produzca, y despierte
02e
Supongamos más bien que la perturbación se voluntad, si sabemos que, aún en la vida de vigilia, el más y más, el interés por el reino animal.
04d
debe a alguna condición corpórea, o a los mosqui‑ dormir y el estar despierto influyen en ese recordar y Cuanto más vívidos sean los intereses que esta en‑
tos, en fin, a algo que se halla fuera de nosotros. olvidar. señanza despierte, tanto mayor será su efecto sobre
02f 03b
Notaremos entonces que, ya quizás al día siguien‑ ¿De dónde viene el recordar? la voluntad, y ésta adquiere la capacidad de sacar del
03c
te, todo el mundo nos afecta en forma menos pla‑ El recordar se debe a que la voluntad, respecto subconsciente, esto es, del olvido, las representacio‑
centera que de costumbre, nuestro Yo se ha vuelto a la que estamos dormidos, se adueña de alguna nes relacionadas con el mundo animal, cada vez que
más irritable. representación del subconsciente y la eleva a la se ofrezca la necesidad de contar con ellas.
02g 04e
Lo propio acontece si dejamos que el olvido y el consciencia. Sólo mediante la influencia sobre los hábitos y
03d
recuerdo influyan en nuestra vida anímica en forma Así como, durante el sueño, el Yo humano y el costumbres del hombre logramos introducir or‑
incorrecta. cuerpo astral acumulan en el mundo espiritual las den en su voluntad y, por ende, en su capacidad
02h
¿Cuándo sucede esto? energías necesarias para reconstruir los cuerpos físico recordativa.
02i 04f
Cuando no somos capaces de regularlos y etérico de los que se han retirados, asimismo la ini‑ En otras palabras: esto nos permite comprender
voluntariamente. ciación del proceso recordatorio se debe a la energía por qué todo lo que suscita un interés intenso en el
02j
Hay muchas personas —y la disposición para ello de nuestra voluntad dormida. niño, contribuye a la vez a vigorizar su memoria.
03e 04g
se muestra desde la temprana infancia— que flotan Sin embargo, precisamente por estar la voluntad En efecto, el poder de la memoria debe cultivarse
sin timón por las olas de la vida. dormida, no podemos enseñarle directamente al a través de la sensibilidad y de la voluntad, no por
02k
Se entregan a no importa qué impresión exterior, niño a utilizarla: sería lo mismo que, deseosos de los meros ejercicios intelectuales.
05a
pero no la siguen con método, sino que dejan que se su buena conducta al despertar, lo exhortáramos a En el mundo, y particularmente en el humano,
deslice rápidamente sin que su Yo se vincule con ella portarse bien durante el sueño. todo se nos antoja separado en partes distintas pero
03f
como se debe. De esa parte dormida del hombre, es decir, dor‑ que, a su vez, concurren en funciones comunes.
02l 05b
Asimismo, si estas personas no hallan su debida mida en la voluntad, no se pueden esperar impulsos No podemos comprender al hombre en su as‑
ubicación en el mundo exterior, se entregan, con volitivos individuales para regular el recordar. pecto anímico si no lo dividimos en pensamiento,
03g
igual somnolencia, a las representaciones que surgen ¿Qué hacer entonces? sentimiento y voluntad; no obstante, no encontra‑
03h
libremente en ellas. A fin de salvar esta imposibilidad, hemos de mos por ninguna parte el puro conocer pensante, el
darle al niño una educación integral que le permita puro sentir y el puro querer: los tres se entretejen y
1
hiperestesia: 1. f. Med. Sensibilidad excesiva y dolorosa. desarrollar los hábitos anímicos, corpóreos y espiri‑
Diccionario RAEL [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 48 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
09f
confluyen siempre en una unidad, y lo mismo vale principalmente afectivo, pero también cognoscente Ocasionalmente, alguien agrega algún sentido
para todo el ser humano, incluso en lo somático. y volitivo; y otro tanto puede decirse de la voluntad. más.
06a 08a 10a
En la segunda conferencia, dije que el hombre es Ahora ya estamos en condiciones de aplicar estos Aún así, no se llega a tener una fisiología o psi‑
‘principalmente’ cabeza en la región cefálica, pero nuevos conceptos a lo que ayer llamamos región cología completa de los sentidos, porque a la gente
que, en realidad, todo en él es cabeza. sensoria. se le escapa el hecho de que el hombre, al percibir
06b 08b
Asimismo, el hombre es principalmente tórax Para comprender el capítulo que seguidamente el Yo de otro hombre, tiene con su entorno una
en la región torácica, pero propiamente él es tórax expondré, deberán evitar toda pedantería, ya que, de relación similar a la que tiene con la percepción
por doquiera, ya que también la cabeza y el hombre no hacerlo, es posible que descubran la contradic‑ visual del color.
10b
articular participan de las funciones torácicas. ción más burda con lo que dije anteriormente. ¡La gente de hoy es propensa a mezclarlo todo!
06c 08c 10c
Finalmente, el hombre articular lo es principal‑ La realidad se halla constituida por contradiccio‑ Si alguien piensa en la representación del Yo,
mente en sus articulaciones o extremidades, pero nes, y quien no las acepta, no comprende la realidad. piensa por lo regular en su propia alma, y con esto
09a
propiamente el hombre todo es articular, porque las El ser humano tiene en total, doce sentidos.2 se da por satisfecho.
09b 10d
extremidades participan también del sistema torá‑ El que la ciencia oficial distinga tan sólo cinco, Los psicólogos hacen casi lo mismo: no reparan
cico y el cefálico interviniendo, por ejemplo, en la seis o siete, se debe únicamente a que estos cinco, en la diferencia radical entre las dos operaciones si‑
respiración cutánea, etcétera. seis o siete sentidos son particularmente visibles, guientes: recoger y compendiar todo lo que experi‑
06d
Si queremos adquirir una visión certera de la mientras que los que faltan hasta los doce, lo son mento en mí y luego designar la suma total de estas
realidad, sobre todo de la realidad de la naturaleza menos. experiencias como un ‘Yo,’ o enfrentarme con otro
09c
humana, hemos de comprender que toda división Ya los mencioné en varias ocasiones; volvamos a hombre, y, por la manera de ponerme en relación
se desenvuelve dentro de la unidad; si bien hemos puntualizarlos otra vez. con él, llegar a designarle también como un ‘Yo.’
09d 10e
de tener en cuenta que si estudiáramos tan sólo la Por lo común, la gente habla del sentido auditi‑ He aquí dos operaciones anímico-espirituales
unidad abstracta, no aprenderíamos nada. vo, del térmico, del visual, del gustativo, del olfativo totalmente distintas: la primera vez, al cifrar mis
06e
Del mismo modo que, de noche, todas las vacas y del táctil, con el agravante de que ocasionalmente funciones vitales en la síntesis global del ‘Yo,’ la
son grises, el mundo permanecería para siempre incluso se unifica el sentido térmico con el táctil, lo operación es puramente interior; la segunda vez,
indefinido si nunca lo dividiéramos; la gente que que es tan atinado como equiparar el ‘humo’ con el al enfrentarme con otro hombre y expresar, por
quiere aprehenderlo todo en unidades abstractas, ve ‘polvo,’ porque tienen la misma apariencia exterior: medio de mi relación con él, que él también es
el mundo en gris sobre gris. ya no debiera haber necesidad de mencionar que el algo de la misma índole que mi ‘Yo,’ se trata de
06f
Inversamente, quien todo el tiempo estuviera tan sentido térmico y el táctil representan dos maneras una operación que se desarrolla por medio de una
sólo diferenciando y separando, nunca llegaría al del todo distintas de ponerse el hombre en relación interacción entre Yo y el otro hombre.3
10f
conocimiento efectivo: aprehendería las diferentes con su entorno. Por consiguiente: la autopercepción de mi pro‑
09e
partes, pero el conocimiento se le escaparía. Estos seis sentidos y acaso, además, el sentido del pia personalidad es distinta del reconocimiento del
07a
Así, pues, todo en el hombre es, en parte, de equilibrio, son los que reconoce la psicología oficial. Yo de otra persona.
10g
índole cognoscente, en parte, de índole afectiva, y en La percepción del Yo del otro tiene por base el
parte, de índole volitiva. sentido del Yo ajeno, lo mismo que la percepción
07b
Steiner, Rudolf. ‘El hombre, entidad sensoria perceptiva.’
2
Lo ‘cognoscente’ es principalmente cognoscen‑ [GA206]; Aeppli, Willi. ‘El organismo sensorio, su atrofia
te, pero también afectivo y volitivo; lo ‘afectivo,’ es y cultivo.’ <Hay edición digital.> [N. del Ed.] — Konig,
Karl. ‘La esfera de los doce sentidos.’ <Hay edición digital.> 3
Steiner, Rudolf. ‘La filosofía de la libertad.’ Apéndice.
[n. del pr.] [GA004] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 49 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
11e
del color descansa sobre la vista, y la del sonido A este respecto, los abstraccionistas de hoy ‘defensa interior’; ‘entrega al otro’-‘defensa interior’;
sobre el oído. afirman las cosas más extrañas, dicen que vemos la ‘simpatía’-‘antipatía’; ‘simpatía’-‘antipatía.’
10h 11p
En el caso del Yo ajeno, la naturaleza no nos figura de la otra persona; que oímos los sonidos que No me refiero ahora a la función de la simpatía y
facilita observar el órgano de percepción tan fácil‑ emite, que sabemos que nosotros mismos tenemos antipatía en la vida emotiva, sino a la vibración que
mente como en el caso de la vista. una figura igual que ella, que llevamos dentro una acompaña el encaramiento perceptual.
10i 11q
Pero podríamos utilizar el verbo ‘Yoear’ [en entidad que piensa, siente y quiere, es decir, un En él, el alma vibra: ‘simpatía’-‘antipatía’;
alemán: ‘ichen’; ‘ich=yo’] para la percepción de hombre en sentido psíquico-espiritual. ‘simpatía’-‘antipatía’…
11f 11r
otros Yoes, así como utilizamos el verbo ‘ver’ para Y luego —continúan arguyendo los abstraccio‑ Pueden leerlo en ‘La filosofía de la libertad.’
12a
la percepción de los colores. nistas— deducimos por analogía: así como dentro ¡Pero eso no es todo!
10j 12b
El órgano para la percepción cromática se halla de mí existe una entidad que piensa, siente y quiere, Al desarrollarse la simpatía, se proyectan pasiva‑
adherido a la ‘superficie’ del hombre; el órgano del mismo modo ha de existir semejante entidad mente, podríamos decir durmiendo, en el otro; al
para percibir el Yo ajeno se halla extendido por el también en la otra persona. desarrollar la antipatía, despiertan.
11g 12c
hombre entero y es de una sustancialidad tan sutil Se hace, pues, una inducción por analogía, infi‑ Cuando nos encontramos frente a otra persona
que la gente no le reconoce categoría de órgano. riendo de mí a la otra persona. se produce una rápida alternancia vibratoria entre
10k 11h
Este órgano para percibir el Yo, repito, es distin‑ Esta inducción por analogía es una simple nece‑ vigilia y sueño.
12d
to de aquello que me permite experimentar el Yo dad: la relación recíproca entre un hombre y otro La posibilidad de llevarla a cabo la debemos al
propio. encierra algo muy distinto. órgano del citado ‘sentido del Yo ajeno.’
10l 11i 12e
Existe además, una enorme diferencia cualitativa Si se hallan frente a un individuo, se desarrolla el Este órgano, en virtud de su estructura, explo‑
entre la vivencia de mi propio Yo y la percepción siguiente proceso: lo perciben por un breve tiempo, ra al Yo ajeno, no con la voluntad despierta, sino
del Yo ajeno: éste es fundamentalmente un proceso él les causa una impresión. dormida, y luego transmite lo explorado, logrado en
11j
cognoscitivo —o, por lo menos, similar a un proce‑ Esta impresión les molesta interiormente: se sien‑ sueño, rápidamente a la región cognoscitiva, es decir,
so cognoscitivo— en tanto que aquél es un proceso ten agredidos por el otro que es substantivamente de al sistema nervioso.
12f
volitivo. la misma índole que ustedes. Con este enfoque, la fuerza rectora en la per‑
11a 11k
Ya llegamos al punto en que todo pedante puede A consecuencia de ello, se defienden, se oponen cepción del otro es, después de todo, la voluntad,
estar de enhorabuena. al ataque y, a su vez, adoptan una actitud agresiva voluntad que, sin embargo, no actúa en estado
11b
Él podría decir: ‘ayer nos dijiste que toda activi‑ contra el otro. despierto, sino de sueño, ya que continuamente
11l
dad sensoria es preferentemente de índole volitiva; Su agresividad amaina y cesa y, nuevamente, el entretejemos momentos de sueño en nuestro acto
y ahora nos presentas el sentido del Yo, diciéndonos otro les afecta. perceptivo del Yo ajeno.
11m 12g
que es principalmente sentido cognoscitivo.’ Durante este tiempo, ustedes vuelven a reponer Cognición es lo que se halla intercalado alternan‑
11c
Sin embargo, si estudian los rasgos diferenciales su fuerza agresiva y lanzan otro ataque. do con estos momentos de sueño; cognición que se
11n
del sentido del Yo ajeno, tal como traté de hacerlo Vuelven a desfallecer, el otro vuelve a afectarles, y transmite rápidamente a la región en que mora el
en la nueva edición de mi libro ‘La filosofía de la así, una y otra vez. sistema nervioso.
11o 12h
libertad,’ descubrirán que ese sentido trabaja efecti‑ La relación que se establece cuando una per‑ Por tanto, aunque es lícito que califiquemos la
vamente en forma bien compleja. sona se halla frente a otra percibiendo su Yo con‑ percepción del otro como proceso cognoscitivo,
11d
¿En qué se basa la percepción del Yo en otra siste, pues, en esta alternancia: ‘entrega al otro’- hemos de tener presente que este proceso no es sino
persona? una metamorfosis de un proceso volitivo durmiente.

Rudolf Steiner [ga293] 50 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
12i 14a
Así, pues, también este proceso sensorio es, al fin Luego siguen el ‘sentido del lenguaje ajeno,’4 el le cognoscitiva de algunos de los sentidos, ya que
y al cabo, de índole volitiva, sólo que no lo identifi‑ ‘sentido auditivo,’ el ‘térmico,’ el ‘visual,’ el ‘gustati‑ hemos tratado de demostrar que esa índole cognos‑
camos como tal: no participamos conscientemente vo,’ el ‘olfativo’ y el ‘sentido del equilibrio.’ citiva se asienta, aunque de manera misteriosa, en la
14b
de toda la cognición que transcurre en el sueño. Tenemos efectivamente una consciencia sensoria voluntad, podemos ahora continuar dividiendo los
13a
Como siguiente sentido, separado del Yo ajeno y de que nos hallamos en equilibrio; cierta percepción sentidos en diferentes grupos.
16b
de todos los demás, hemos de considerar el ‘sentido interna que nos informa acerca de nuestra posición Para empezar, reunamos a cuatro: el sentido tác‑
del pensamiento ajeno’ o ‘sentido intelectivo.’ relativa a derecha e izquierda, adelante y atrás, así til, el orgánico, el cinestésico y el del equilibrio.
13b 16c
Este sentido no tiene la función de percibir los como acerca de cómo hemos de mantenernos en En estos sentidos rezuma sobre todo la actividad
pensamientos propios, sino los pensamientos de los equilibrio para no caer. volitiva.
14c 16d
demás. Si se destruye el órgano respectivo, nos caemos, La voluntad interviene en la percepción de movi‑
13c
También en lo referente a este sentido, los psicó‑ ya no podemos estar en equilibrio, del mismo modo mientos, aun cuando los ejecutemos estando de pie.
16e
logos desarrollan las ideas más grotescas. que no podemos ponernos en relación con los colo‑ ¡Traten de sentirlo!
13d 17a
Ante todo, la gente está tan imbuida de la con‑ res si el ojo está destruido. La voluntad en reposo ejerce su influencia tam‑
14d
vicción de que el lenguaje y el pensar se pertenecen Luego sigue el ‘sentido del movimiento propio’ bién en la percepción del equilibrio; actúa también
íntimamente, que creen que, con el lenguaje, nos o ‘sentido cinestésico’ que nos permite distinguir si fuertemente en el sentido orgánico, y en el táctil:
es dado el pensar de un modo inmediato; es una nos hallamos en reposo o en movimiento, o si nues‑ cuando palpamos algún objeto, se trata básicamente
tontería. tros músculos están doblados o estirados. de una confrontación entre nuestra voluntad y el
13e 14e
El ‘sentido del pensamiento ajeno’ nos permite Al lado del sentido del equilibrio tenemos, pues, medio ambiente.
17b
percibir, tanto los pensamientos expresados por el sentido del movimiento propio y, además tenemos El sentido del equilibrio, el cinestésico, el orgá‑
ademanes externos como también los que nos llegan el que registra el tono vital de nuestro cuerpo en nico y el táctil son, pues, los sentidos volitivos en
por el habla. forma más amplia: el ‘sentido orgánico’ o ‘sentido de sentido más restringido.
13f 17c
El habla no hace más que ‘transmitir’ los pensa‑ la vitalidad.’ En el caso del sentido táctil, el movimiento de la
14f
mientos; para éstos, sin embargo, necesitamos un Mucha gente depende en alto grado de este mano, al palpar un objeto, es visible; de ahí que la
sentido especial. sentido: perciben si comieron demasiado poco o existencia de ese sentido sea evidente.
13g 17d
Cuando algún día tengamos perfeccionada la en exceso y, en consecuencia, se sienten cómodos La existencia del sentido del equilibrio, del cines‑
euritmia y desarrollados los ademanes para todos los o hartos; perciben si están cansados o no, lo que tésico y del orgánico no es tan obvia; sin embargo,
sonidos, bastará con que su interlocutor se exprese también les proporciona la sensación de comodidad como ellos son los ‘sentidos volitivos’ en la estricta
eurítmicamente para que el ‘otro’ pueda captar sus o incomodidad. acepción del término, es natural que en el hombre
14g
pensamientos en movimientos eurítmicos, como En síntesis, el sentido orgánico refleja la percep‑ estén durmiendo, ya que, como sabemos, el hombre
antes los percibía en el habla. ción de las condiciones del propio cuerpo. está dormido en su voluntad.
13h 15a 17e
Sintetizando, el sentido intelectivo es distinto Así llegamos a la lista de los doce sentidos que el En la mayoría de las psicologías, estos sentidos
de lo que está activo en lo fonético, es decir, en el ser humano posee. ni siquiera se mencionan, ya que en lo referente a
16a
lenguaje audible. Descartada la posibilidad de que una actitud de muchos interrogantes, la ciencia, contenta en su
crítica racionalista levante reparos contra la índo‑ ignorancia, comparte el sueño del hombre exterior.
En castellano, también ‘sentido de la palabra ajena’ o ‘senti‑
4

do verbal.’ [N. del Tr.]
Rudolf Steiner [ga293] 51 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
18a 18l
El segundo grupo de cuatro sentidos: el olfato, el Sin embargo, al juzgar así, mezclamos indebida‑ unificada, podemos reunir lo que nos llega separada‑
usto, la vista y el sentido térmico, son predominan‑ mente dos cosas totalmente heterogéneas. mente por el ojo y el sentido cinestésico.
18m 20c
temente sentidos emotivos. Por la actividad específica y privativa del ojo, no Miraríamos el círculo rojo y sólo veríamos el co‑
18b
La consciencia ingenua percibe este parentesco vemos de inmediato mas que el color; en cambio, lor rojo si no percibiéramos el color rojo y la forma
con el sentimiento sobre todo en cuanto al oler y la forma circular sólo la captamos valiéndonos, en circular por estos dos caminos totalmente distintos.
20d
gustar; no así en lo referente al ver y al calor. el subconsciente, del sentido cinestésico, es decir, En vez de una mirada indolente, percibimos el
18c
La razón de estos desconocimientos, en el caso ejecutando inconscientemente en el cuerpo etérico o color por el ojo, y la forma con ayuda del sentido
del sentido térmico, es que la consciencia ordinaria astral un movimiento circular que elevamos después cinestésico, y nos hallamos interiormente obligados
lo confunde con el sentido táctil. al nivel de la cognición. a ensamblar estas dos percepciones.
18d 18n 20e
¡Incorrectamente confundido e incorrectamente Hasta que no lo ascendamos a la consciencia, el El acto de ensamblar es un juicio; juzgar es, pues,
distinguido! círculo percibido por el sentido cinestésico no se un proceso vital de nuestro propio cuerpo, generado
18e
En realidad, el sentido táctil es mucho más voliti‑ asocia con el color. en virtud de que los sentidos nos ofrecen el mundo
18o
vo, en tanto que el térmico es netamente afectivo. En otras palabras: la percepción de la forma la dispersado en miembros.
18f 20f
Similarmente, a la gente se le escapa el carácter sacamos del cuerpo entero apelando al sentido cines‑ El mundo nos ofrece nuestras experiencias frag‑
emotivo del sentido visual, porque no se entrega a tésico extendido por todo él; revestimos esta opera‑ mentadas en doce secciones que se ensamblan en
reflexiones como las que se ofrecen en la ‘Teoría de ción de una indumentaria que ya describí al decir: el nuestro juicio, ya que lo particular no quiere seguir
los colores’5 de Goethe.6 hombre realiza las formas geométricas en el cosmos subsistiendo como particular.
18g 20g
En ella se halla claramente enunciada la afinidad y luego las eleva hasta su consciencia.7 La forma circular no se resigna a quedar en mera
19a
de los colores con el sentimiento que finalmente La ciencia oficial no se decide a esta sutil ob‑ forma circular, tal y como ella penetra en el sentido
conduce a los impulsos volitivos. servación que permite destacar la diferencia entre cinestésico; el color no se resigna a quedar en mero
18h
Y, ¿por qué el hombre no se da cuenta de que la visión cromática y la percepción de formas con color, tal y como lo percibe el ojo.
20h
predomina el elemento emotivo en el sentido visual? ayuda del sentido del movimiento propio, sino que Las cosas nos obligan interiormente a reunirlas, y
18i
Casi siempre las cosas, al ofrecernos los colores, lo mezla todo. nosotros aceptamos el desafío.
19b 20i
nos muestran al mismo tiempo, sus límites: líneas y Sin embargo, mientras se persista en semejante Así, la capacidad de juzgar viene a ser la expresión
figuras. confusión, no será posible la educación de las gene‑ del hombre integral.
18j 21a
Pero por lo regular no nos damos cuenta de lo raciones futuras. Creo que ahora podemos aquilatar el profundo
19c
que sucede en esa percepción. Pues ¿cómo es posible educar el sentido visual sin valor que tiene nuestra relación con el mundo: si no
18k
Cuando percibimos un círculo coloreado, deci‑ saber que, a través del sentido cinestésico, el hombre tuviéramos doce sentidos, contemplaríamos nuestro
mos grosso modo: veo el color y también la curvatu‑ entero se vuelca en el acto de ver? entorno a lo tonto, y nunca tendríamos la experien‑
20a
ra del círculo, es decir, la redondez. Al llegar aquí, sale a luz todavía otra cosa. cia íntima del juicio.
20b 21b
Este acto visual que nos transmite la percepción Nuestros doce sentidos nos ofrecen gran número
de formas cromáticas es, en verdad, un acto compli‑ de posibilidades de unir lo separado.
5
Goethe, Johann W. von. ‘Teoría de los Colores.’ [n. del pr.] cado en el que, gracias a nuestra naturaleza humana 21c
Lo que experimenta el sentido del Yo ajeno, por
6
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832): Poeta, nove‑
lista, dramaturgo y científico alemán que ayudó a fundar el ejemplo, lo podemos unir con los otros once senti‑
romanticismo. Obras: ‘Wilhelm Meister,’ ‘Fausto.’ Trabajos dos, y lo propio vale para cada uno de ellos.
científicos: ‘Metamorfosis de las plantas,’ ‘Teoría de los 7
Véase la tercera conferencia de este mismo libro.
colores.’ [n. del pr.] [GA293:03] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 52 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
21d
Las conexiones de los sentidos son, pues, suscep‑ 23e
Al espíritu lo hemos de aprehender por medio [09]    septenios en la vida del
tibles de gran número de permutaciones. de los estados de consciencia, tales como el estar niño
21e
Además, se nos ofrecen muchos medios de despierto, el dormir y el soñar. Stuttgart, agosto 30, 1919, mañana (S‑3826)
24a
asociar, por ejemplo, el sentido del Yo ajeno con el Lo anímico se aprende por medio de la ‘simpatía’
intelectivo y el verbal. y la ‘antipatía,’ esto es, por medio de condiciones
21f
Esto nos permite entrever de cuán misteriosa vitales.
24b
manera se halla el hombre ligado al mundo. Esto tiene lugar continuamente en el
21g
Por medio de los doce sentidos, las cosas terrenas subconsciente.
24c
se disocian en sus elementos, y hemos de ser capaces Hablando con propiedad, diremos que el alma
de volver a integrarlas partiendo de ellos y así parti‑ mora en el cuerpo astral, la vida reside en el cuerpo
cipar de su vida interior. etérico, y entre los dos tiene lugar una continua
21h
De ahí comprenderán ustedes cuan infinitamente interrelación interna, de modo que lo anímico halla
importante es que se eduque al hombre apelando naturalmente su despliegue efectivo en las condicio‑
con igual esmero a un sentido que a otro, lo que nes vitales del cuerpo etérico.
25a
conduce a buscar, consciente y sistemáticamente, Finalmente, el cuerpo se percibe a través de esta‑ Si poseen un conocimiento bien fundamentado de
las relaciones entre todos ellos o entre las diferentes dos de forma. la naturaleza del hombre, lleno de voluntad y emoti‑
25b
percepciones. En la conferencia de ayer correspondiente al cur‑ vidad, serán capaces de enseñar y educar como es de‑
22a
He de agregar que el sentido del Yo ajeno, el so metodológico-didáctico,8 vinculé la forma esférica bido: en verdad, desarrollarán el instinto pedagógico
intelectivo, el verbal y el auditivo son más bien de con la cabeza, la lunar con el pecho y la lineal con que les permita hacer fecundos, para cada tema de
índole cognoscitiva, ya que la voluntad que late en las extremidades. estudio en clase, los resultados de ese saber volitivo.
25c 01b
ellos se halla efectivamente dormida, participando Aún queda pendiente que hablemos de una ver‑ Pero ese saber ha de ser positivo, es decir, asentar‑
de la vibración de la actividad cognoscente. dadera morfología del cuerpo humano. se en un verdadero conocimiento de la realidad.
22b 26a 02a
Coexisten, pues, ya en la región del Yo humano, No olvidemos que sólo enfocamos correctamente Ahora bien, para alcanzar semejante saber real del
la voluntad, el sentimiento y el pensamiento, con el espíritu si describimos su despliegue a través de es‑ hombre, hemos tratado de estudiarlo, primero desde
ayuda del estar despierto y del dormir. tados de consciencia; que sólo nos referimos correc‑ el punto de vista anímico y luego del espiritual.
23a 02b
Dejemos pues aclarado que, para conocer al tamente al alma si mostramos su despliegue entre Percatémonos de que, para aprehenderlo en este
hombre, lo hemos de estudiar siempre desde tres simpatía y antipatía; y sólo captamos correctamente último aspecto, es necesario prestar atención a los
puntos de vista. el cuerpo si lo aprehendemos en formas reales. ♣♣ diferentes estados de consciencia, darnos cuenta que
23b
Al contemplar su espíritu, no basta con repetir lo más inmediato es que, espiritualmente, nuestra
hasta la saciedad: ¡espíritu, espíritu, espíritu! vida transcurre alternando la condición de estar
23c
La mayoría suele hablar del espíritu sin saber despierto, de soñar y de dormir, y que todas las ma‑
tratar sus diferentes manifestaciones. nifestaciones vitales deben considerarse en función,
23d
El tratamiento correcto consiste precisamente en ya sea de la vigilia completa, o del estado de sueños
considerarles según el ‘estado de consciencia’ a que o de dormir.
02c
correspondan. Tratemos ahora de ir descendiendo del espíritu
Steiner, Rudolf. ‘Metodología y didáctica,’ conferencia 7.
8
al cuerpo, pasando por el alma, a fin de obtener un
[GA294:07] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 53 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
04d 06a
panorama completo del hombre, que nos capacite Sin embargo, en el aula hemos de mantener entre Antes de entrar en el zoológico, la vida ya les
para dejar que estas reflexiones culminen en cierta bastidores todo lo que sepamos en materia de lógica, había enseñado que los seres vivos que se manifies‑
higiene mental del niño en crecimiento. ya que ésta es, desde luego, de índole declarada‑ tan como el león que están viendo en este momento
03a
Sabemos que el período de enseñanza y edu‑ mente científica, siendo así que lo científico como son ‘animales’; este conocimiento previo, adquirido
cación del que globalmente hemos de ocuparnos, tal, sólo debe transmitírsele al niño indirectamente, como experiencia vital, lo llevan consigo al parque
comprende los primeros dos decenios de la vida; esto es, a través de toda nuestra conducta. zoológico.
04e 06b
sabemos asimismo que este período se divide en tres Esto no implica que el maestro no tenga que Al contemplar luego al león, descubren en él
partes. poseer las nociones principales de la lógica. todo aquello que, de acuerdo con sus conocimientos
03b 05a
Hasta la segunda dentición, el infante tiene En toda operación lógica, es decir, en toda opera‑ previos, es propio de los animales.
06c
ciertos rasgos caracterológicos que se manifiestan ción de conocimiento pensante, hemos de distinguir Esta observación la asocian con su experiencia
por su tendencia a imitar todo lo que observa; desde tres elementos. vital previa y formulan el juicio: ‘eso que veo es un
05b
los siete años hasta la adolescencia, desea que una Ocupan el primer lugar las llamadas animal.’
06d
autoridad le indique lo que ha de saber, de sentir y ‘conclusiones.’ Sólo después de haber formulado este juicio,
05c
de querer; y sólo con la pubertad nace en el púber el En la vida ordinaria, el pensamiento se expresa comprenderán el concepto particular ‘león.’
06e
ansia de establecer con el mundo que le rodea una por medio del lenguaje. Lo primero que se lleva a cabo es, pues, la ‘con‑
05d
relación basada en el propio juicio. Si analizan su estructura, notarán que, al hablar, clusión’; lo segundo, el ‘juicio,’ y lo último a lo que
03c
Durante la edad de la enseñanza primaria te‑ formulan continuamente conclusiones. se llega es el ‘concepto.’
05e 06f
nemos pues que habérnoslas con un ser humano Entre todas las actividades mentales del hombre, Naturalmente, no tienen conocimiento de esta
que, desde lo recóndito de su naturaleza, aspira a las conclusiones a las que llega son las más conscien‑ actividad permanente, pero si no la ejercieran, no
una autoridad que lo guíe; lo educamos mal si en tes; el hombre no podría expresarse por medio del llevarían una vida que hiciera posible el entendi‑
ese período no somos capaces de mantener nuestra lenguaje si no enunciara continuamente sus con‑ miento con otras personas por medio del lenguaje.
06g
autoridad. clusiones; asimismo, no comprendería lo que otro Por lo común, se cree que lo primero a lo que el
04a
Como paso siguiente, tratemos de lograr una le dice si no pudiera hacer suyas las conclusiones hombre llega son los conceptos, lo que no es correc‑
visión de conjunto del quehacer vital del hombre, ajenas. to; ¡lo primero en la vida son las conclusiones!
05f 06h
destacando sus rasgos espirituales. Los lógicos de oficio por lo regular anatomizan Y podemos decir: si al entrar en el parque zoo‑
04b
Ya hemos puesto de relieve desde los más variados las conclusiones, y así las falsifican en su forma de lógico no aislamos nuestra percepción del león de
aspectos, que este quehacer vital engloba, por un expresarlas en la vida ordinaria. todo el resto de nuestra experiencia vital, sino que,
05g
lado, el pensar cognoscente y, por el otro, el querer, La lógica cotidiana no tiene en cuenta el hecho la conectamos con ella, lo primero que hacemos es
ocupando el sentir la posición intermedia entre los de que sacamos una conclusión con sólo posar la formular una conclusión.
06i
dos. mirada en un objeto cualquiera. Hemos de poner en claro que nuestra entrada en
04c 05h
Durante la vida entre el nacimiento y la muerte, Por ejemplo, visitan un parque zoológico y ven el parque zoológico para ver al león es un acto parti‑
le incumbe al hombre ir saturando de lógica aquello un león. cular que integra nuestra vida total.
05i 06j
que se manifiesta como pensar cognoscente, esto ¿Qué es lo primero que hacen al percibirlo? Nuestra vida no empezó en el momento en que
05j
es, saturarlo de todo lo que lo capacite para pensar Llevar a su consciencia lo que visualmente obser‑ entramos allí y vimos al león, sino que esta entrada
lógicamente. van y así introducir coherencia en sus percepciones se concatena con nuestra vida previa: la vida previa
del león. interfiere en nuestra visita y, al salir del parque zoo‑

Rudolf Steiner [ga293] 54 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
10d
lógico para continuar después nuestra vida cotidia‑ es mortal,” y lo último a que llegan es el concepto Si estas conclusiones acabadas se hallan deposita‑
na, llevamos con nosotros las impresiones recibidas individualizado: “Cayo el mortal.”2 das demasiado firmemente en el alma infantil, más
08a
durante la visita. Ahora bien, estos tres elementos: conclusión, vale que descansen allí, en tanto que se procura que
06k
Ahora bien, si contemplamos todo el proceso en juicio, concepto, se hallan presentes en el proceso la vida actual del niño se desenvuelva mediante la
una visión global, ¿qué es el león en primer término? cognoscitivo, esto es, en la mente viva del hombre. formación de conclusiones.
06l 08b 11a
Podemos afirmar categóricamente: el león es una ¿Cuales son ahí sus respectivos papeles? Sin duda, también el juicio se va desenvolviendo,
09a
conclusión; después, el león es un juicio; y finalmen‑ La conclusión no puede vivir en otro lugar que por de pronto, en la vida propia de la vigilia, pero,
te, el león es un concepto. no sea en la mente viva del hombre, sólo allí puede en tanto que la conclusión no debe descender al
07a
Si consultan un libro de texto de lógica de los an‑ llevar una vida sana. alma que sueña, es decir, a los estratos más profun‑
09b
tiguos encontrarán, entre los silogismos, el siguiente: En otras palabras: la conclusión sólo es comple‑ dos del alma, los juicios que formulamos acerca del
tamente sana si se desenvuelve en la vida de vigilia mundo descienden legítimamente a esa región.
“Todos los hombres son mortales; Cayo es 11b
completa. Y ¿qué es este alma que sueña?
hombre; luego Cayo es mortal.” 09c 11c
Esto es muy importante, como veremos más Ya hemos visto que es más bien el elemento
07b
Cayo es, en efecto, la personalidad lógica de más adelante. emotivo.
09d 11d
renombre. De ahí que arruinen el alma del niño si tratan de Si en algún momento de la vida formamos juicios
07c
Ahora bien, esta descomposición de los tres confiar a su memoria conclusiones acabadas. y luego continuamos nuestra vida, llevamos aquéllos
09e
juicios:1 ¡Esta afirmación —ya nos ocuparemos de ella en por el mundo, pero emotivamente.
11e
• “Todos los hombres son mortales,” mayor detalle— es de importancia fundamental para Esto implica que el juzgar se convierte en una
• “Cayo es hombre,” y la enseñanza! especie de hábito nuestro.
09f 11f
• “luego, Cayo es mortal” En la Escuela Waldorf, recibirán niños de todas Desarrollarán los hábitos anímicos del niño según
queda confinada a los cursos de lógica. las edades que traerán consigo los resultados de su cómo les enseñen a juzgar.
07d 11g
En la vida, estos tres juicios se entretejen y con‑ enseñanza anterior, en la que se ha trabajado con ¡Deberán tener esto muy presente!
11h
funden, ya que la vida transcurre siempre pensando ellos según conclusión, juicio y concepto. En efecto, la expresión del juicio es una oración,
10a
y conociendo. Como maestros, tendrán que asentar su enseñan‑ y con cada oración que le presenten al niño, añaden
07e
Al encontrarse con el hombre ‘Cayo,’ emiten los za sobre los conocimientos anteriores, ya que no es algo más a sus hábitos anímicos.
11i
tres juicios, es decir, formulan todo el silogismo al posible volver a empezar de nuevo con cada niño. El maestro, investido de autoridad, deberá tener
10b
mismo tiempo. Tropezamos con la peculiaridad de no poder ir siempre presente que lo que él dice se incorpora a los
07f
Los pensamientos que desarrollen acerca de él construyendo la escuela desde abajo, sino que tene‑ hábitos anímicos del niño.
12a
entrañan siempre los tres juicios. mos que empezar con ocho grados al mismo tiempo. Finalmente, si del juicio avanzamos al concepto,
07g 10c
Esto quiere decir que la conclusión es lo prime‑ Tendrán que recibir, pues, almas infantiles que ya hemos de confesar que lo que plasmamos en forma
ro, luego forman el juicio que, en el ejemplo, se han pasado por cierta preparación, y en la metodo‑ de concepto desciende hasta los posos3 más pro‑
halla implícito en la conclusión final “luego, Cayo logía de la primera época, convendrá que procuren fundos de la naturaleza humana o, expresándolo en
no hacer sufrir a los niños apelando al caudal de términos espirituales, hasta el alma dormida.
conclusiones acabadas que lleven dentro.
3
poso: 1. m. Sedimento del líquido contenido en una
1
Lo que el autor llama ‘juicios’ corresponde a las ‘proposicio‑ Steiner, Rudolf: ‘La filosofía de la libertad.’ Capítulo: ‘La
2
vasija. 2. m. Descanso, quietud, reposo. Diccionario RAEL
nes’ de que consta el silogismo. [N. del Tr.] individualidad.’ [GA004] [N. del Ed.] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 55 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
12b
En verdad, el concepto se incorpora en ella, que tima de que en nada se distinguían; propiamente, el que todo lo relacionado con ellas ha de ser tema de
es la que influye continuamente sobre el cuerpo. observador no encontraba más que un solo hombre detenida conversación.
12c 13f
El alma despierta no actúa sobre el cuerpo; sí ac‑ del que se habían sacado copias en una máquina du‑ No dejemos que almacenen conclusiones acaba‑
túa un poco el alma que sueña, la que genera lo que plicadora; ¡era imposible diferenciar a uno de otro! das, sino tan sólo en la medida en que se encuentren
12o
alienta en los ademanes habituales. ¡Muy importante esta observación! en vías de maduración hacia el concepto.
12d 12p 13g
El alma dormida, sin embargo, trabaja hasta en Luego, Hermann Bahr4 relató otra anécdota, ¿Qué se requiere para esto?
14a
las formas corporales. importante también: si a fines del siglo, uno estaba Supongamos que formulan conceptos, conceptos
12e
Al formular conceptos, es decir, al asentar los invitado a alguna cena, sentado entre dos damas, muertos; al inculcarlos en los niños, les inculcan
resultados de los juicios humanos, nuestra acción tampoco era posible hacer una clara distinción entre cadáveres de conceptos, cadáveres que les penetran
alcanza al alma dormida y, así, al cuerpo humano. ellas, exceptuando su posición: la una a la derecha, la hasta en su cuerpo.
12f 14b
Este cuerpo está ya terminado al nacer, y el alma otra a la izquierda. ¿Cómo ha de ser, pues, el concepto que les
12q
sólo puede elaborar los contornos de lo que la co‑ Cuando a la noche siguiente uno estaba invitado transmitamos?
14c
rriente hereditaria le ofrece; y efectivamente lo hace. a otro lugar, podía suceder que uno se preguntara: El concepto deber ser vivo, para que el niño pue‑
12g
Observamos en el mundo a otras personas que se ¿esa señora es la de anoche o la de anteanoche…? da vivir con él.
12r 14d
nos representan con sus fisionomías bien definidas. Con lo que llegamos a la conclusión de que cierta El hombre es vida, y el concepto ha de participar
12h
¿Qué contienen? uniformidad supedita a la humanidad. de esta vida.
12i 12s 14e
Entre otras cosas, el resultado de todos los con‑ Esto demuestra que, durante el tiempo prece‑ Si a la edad de nueve o diez años implantan en
ceptos que maestros y educadores han depositado en dente, la educación no ha cultivado nada en esas el niño conceptos que subsistirán inalterados a los
nuestros congéneres en la infancia. personas, síntoma que nos permite apreciar qué es treinta o cuarenta años, le habrán inculcado cadáve‑
12j
Del rostro del hombre maduro vuelve a irradiar necesario para la reforma de nuestro régimen educa‑ res de conceptos, esto es, algo que no habrá podido
lo que, como conceptos, ha sido vertido en el alma tivo, considerando cuán profundamente interviene crecer en el individuo.
14f
infantil, ya que el alma dormida plasmó su fisiono‑ la educación en toda la vida cultural. El educador ha de darle al niño conceptos que
13a
mía según, entre otros factores, los conceptos fijos. De ahí que podamos decir: cuando el hombre posteriormente ya no persistan en la forma original
12k
He aquí el ascendiente que ejercen la educación vive su vida ordinaria sin fijar su atención en algún en que fueron recibidos, sino que se transformen,
y la enseñanza sobre el hombre: la formación de hecho o fenómeno en particular, los conceptos laten ellos mismos, con la vida.
14g
conceptos imprime su sello hasta en la corporalidad en su inconsciente. ¡Haciéndolo así le inculcamos conceptos
13b
humana. Esta es, efectivamente, su función correcta. vivientes!
12l 13c 14h
Hoy en día el fenómeno más visible es que Los juicios, en cambio, sólo pueden vivir en for‑ ¿Cuándo se le inculcan muertos?
14i
encontramos personas de fisionomía poco ma de hábitos indicativos en la vida semiconsciente, Cuando se le dan definiciones, por ejemplo,
pronunciada. soñadora. cuando se le dice: “el león es… etcétera,” para que
12m 13d
En una conferencia en Berlín Hermann Bahr Y las conclusiones deberán gobernar tan sólo en luego el niño se lo aprenda de memoria, y así lo
contó, en forma amena, algo de lo que aprendió en la vida plenamente consciente de la vigilia. conserve inalterado indefinidamente.
13e 14j
la vida. Esto quiere decir que hemos de cuidar de no De ahí se deduce:
12n
Si, a fines del siglo XIX, uno viajaba por la cuen‑ inculcarles a los niños conclusiones ya hechas, sino
‘el mucho definir es la muerte de la enseñanza
ca del Ruhr y caminaba por las calles en donde los
Hermann Bahr (1863-1934): Escritor, dramaturgo, director
4 viva.’
obreros salían de las fábricas, se tenía la sensación ín‑
y crítico austriaco. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 56 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
14k 15c
¿Qué hacer, pues? Sin embargo, tengan presente que habrán de en el niño conceptos vivos de respeto, veneración
14l
No definir en la clade, sino tratar de caracteri‑ suministrarle al niño algo que pueda acompañarle y de todo lo que, en sentido más amplio, podemos
zar, entendiéndose por esto la presentación de los el resto de la vida: en lo referente a los pormenores llamar ‘actitud devocional,’ se habrá generado en él
objetos de estudio desde el mayor número posible de de la vida y del mundo, no deberán darle conceptos una disposición mental capaz de acompañarlo hasta
puntos de vista. muertos —pues, precisamente por estar muertos, el la avanzada vejez, cuando esa disposición se transfor‑
14m
Si en historia natural, por ejemplo, nos limitamos niño no podría convivir con ellos—, sino conceptos me en capacidad de impartir bendición y así hacer a
a informar al niño sobre lo que los libros de texto vivos —para que entren a formar parte de su desa‑ los demás, partícipes de los resultados de su devota
usuales dicen acerca de los animales, no le damos del rrollo orgánico—; conceptos que siempre habrán de actitud.
15k
animal sino una definición, en lugar de ‘caracterizar‑ relacionarse con el hombre. En alguna ocasión lo expresé diciendo: ningún
15d
lo’ desde multitud de aspectos, por ejemplo, cómo Todo lo que entre en la concepción del niño ha anciano ni anciana podrá impartir bendición si de
los hombres llegaron a conocerlo, cómo aprendieron de confluir finalmente en la idea del hombre. niño no ha aprendido a rezar correctamente; la capa‑
15e
a ponerlo a su servicio, y demás. ¡Esta idea del hombre es la que sí puede ser de cidad posterior de bendecir está en relación directa
14n
Si la clase tiene una estructura racional, ya de por índole permanente! con la capacidad previa de rezar.
15f 15l
sí tendrá esa virtud caracterizante: no sería racional Por ejemplo: cuando le cuentan al niño una fábu‑ Transmitirle, pues, al niño conceptos relaciona‑
que, en la etapa en que le toque su turno, se dé una la, deducen de ella la moraleja; cuando se hallan en dos con lo más íntimo del hombre, es dotarle de
descripción científica del pulpo; luego, en otra, una la clase de ciencias naturales, relacionan el pulpo y conceptos vivos; considerando que todo lo viviente
del ratón, y en la tercera, una del hombre; lo racio‑ el ratón con el hombre; cuando estudian el telégrafo es susceptible de metamorfosis, esos conceptos se
nal es tratar en simultáneo el pulpo, el ratón y el Morse,5 suscitan una sensación de asombro ante el transforman conforme se vaya transformando el
hombre, y correlacionarlos. milagro de la función de la Tierra como conductor. hombre.
14o 15g
Como estas correlaciones serán multifacéti‑ En todos estos ejemplos, ligan los pormenores
cas, el resultado será, no una definición, sino una del mundo entero con el ser humano, y esta ligazón .  .  .
caracterización. puede ser permanente.
14p 15h 16a
La enseñanza correcta, pues, se debería dirigir Pero no olvidemos que ese concepto del hombre Consideremos ahora la triple división del desarro‑
desde un principio, no hacia una definción, sino es algo que vamos edificando paulatinamente en el llo juvenil desde otro punto de vista.
16b
hacia una caracterización, para así poner de relieve niño; no es posible dárselo acabado; pero una vez Hemos visto que hasta la segunda dentición, el
los rasgos diferenciales del objeto estudiado. plasmado, conviene que subsista. niño quiere imitar, hasta la pubertad, elevar la mira‑
15a 15i
En efecto, es de suma importancia tener siempre De hecho, el mejor legado que la escuela puede da a una autoridad; pasado este momento, aplicar al
presente que, en educación y enseñanza, no debe darle al escolar para su vida ulterior es la idea del mundo su propio juicio.
16c
destruirse nada del hombre en cierne: al contrario, hombre, procurando que sea lo más polifacética, lo Esto puede expresarse de otra manera todavía: si
hay que procurar que se conserve su vitalidad, que más abarcante posible. el hombre desciende del mundo anímico-espiritual
15j
no se seque ni se endurezca. Lo que vive en el humano tiende a transformarse para revestirse de un cuerpo, ¿cuál es su verdadero
15b
Esto implica distinguir cuidadosamente entre los durante el proceso de su vida, y si se logra suscitar propósito?
16d
conceptos móviles que les transmitan a los niños, Objetivar en el mundo físico aquello que ante‑
y los que no requieran transformación posterior, es telégrafo: Aparato que emplea señales eléctricas para la trans‑
5 riormente él había vivido en el mundo espiritual.
16e
decir, los que puedan simplemente ser especie de misión de mensajes de texto trascriptos al código Morse, Antes de la segunda dentición el niño se halla
esqueleto para el alma infantil. mediante una línea alámbrica y la Tierra para cerrar el todavía adaptado al pasado; todavía está henchido
circuito. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 57 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
del sentimiento de entrega que desarrolló en aquel de corresponder al supuesto de la índole moral del humana, no animal, parte de la premisa inconscien‑
mundo espiritual. mundo. te de que el mundo es bello.
16f 16m 17k
De ahí que el infante se entregue a su medio La grandeza y sublimidad de la infancia reside en A ese supuesto inconsciente, ampliado a la idea
ambiente imitando a los adultos. que, durante esa etapa, se cree en la moralidad del de que también la enseñanza ha de ser bella, se le
16g
¿Cuál es, pues, el impulso básico, el estado in‑ mundo y, por lo tanto, que es correcto imitarlo. rinde un paupérrimo servicio al supeditarse a las re‑
16n
consciente fundamental del niño antes de la segunda Así, el pequeñuelo vive en el pasado y es, a menu‑ glas banales y puramente utilitarias de la ‘enseñanza
dentición? do, revelador de su pasado prenatal, no de su pasado objetiva.’
16h 17l
Este temple es algo muy bello y requiere nuestro físico, sino de su pasado anímico-espiritual. En realidad, el maestro tiene que tratar de sumer‑
17a
cultivo esmerado; es una actitud que parte de la Desde la segunda dentición hasta la pubertad, el girse en la vivencia artística, para que la enseñanza
premisa inconsciente de que todo en el mundo es niño convive con el presente y se interesa por lo que en este período se impregne de arte.
17m
moral. sucede en torno a él. A veces es doloroso leer los libros modernos sobre
16i 17b
En las almas de nuestra época, esta actitud no En nuestra enseñanza y educación hemos de didáctica y notar que los loables conatos de convertir
se halla generalizada; sin embargo, en todo hombre tener en cuenta, continuamente, que el escolar de la enseñanza en fuente de alegría se ven neutrali‑
que entra en el mundo y adopta forma física, se primaria desea siempre vivir en el presente. zados por la impresión antiestética y trivial de los
17c
encuentra como predisposición: el mundo es moral. ¿Cómo vive uno en el presente? temas que el maestro trata con sus alumnos.
16j 17d 17n
Toda la educación hasta la segunda dentición, de Se vive en el presente si se goza del mundo en Hoy en día se ha puesto de moda la enseñanza
hecho, hasta pasada la segunda dentición, deberá torno, no de manera animal, sino humana. objetiva invocando mal el método socrático8; pero
17e
tener en cuenta este supuesto inconsciente. ¡Y eso es lo que quiere el niño en la escuela en las preguntas que se les plantean se destaca el más
16k
Les llamé la atención sobre este enfoque al leerles6 elemental! virulento carácter utilitario, en vez de saturarlas de
17f
los dos fragmentos cuya preparación comenté con Por consiguiente, para corresponder a este de‑ auténtica belleza.
17o
ustedes: esa preparación se basó enteramente en la seo del escolar de primaria, hemos de procurar que De nada sirve, pues, mostrar ejemplos modélicos.
17p
suposición de que las cosas se describan desde su nuestra clase sea realmente un deleite para él —no No se trata de que se le indiquen al maestro los
aspecto moral. en sentido animal, sino en el sentido humano más ejemplos que debe seleccionar para la enseñanza ob‑
16l
En el fragmento sobre el perro pastor y el perro elevado—, en vez de causa de antipatía y repulsa. jetiva; lo que importa es que él, por su propio afán
17g
faldero, traté de destacar cómo la moral humana En este campo, la pedagogía ha hecho todo tipo artístico, procure que los temas que comente con los
puede reflejarse en el reino animal; y en la poesía de experimentos acertados; pero existe el peligro de niños tengan valor estético.
17q
sobre la violeta, de Hoffmann von Fallersleben,7 que el objetivo de hacer de la enseñanza una fuen‑ La primera fase de la vida infantil, hasta la se‑
traté de ofrecer una enseñanza moral, sin pedan‑ te de alegría y de gozo se desfigure y dé origen a gunda dentición, se sujeta al supuesto inconsciente:
tería, hasta para niños mayores de siete años, a fin banalidades. el mundo es moral; la segunda fase, de la segunda
17h
Para evitarlo, es necesario que el propio maes‑ dentición hasta la pubertad, transcurre en el supues‑
tro trate continuamente de trascender lo banal, lo to inconsciente: el mundo es bello; y sólo con la
6
Steiner, Rudolf. ‘Coloquios pedagógicos.’ [GA295] pedante, lo filisteo, mediante una relación viviente pubertad nace el sentido apreciativo para descubrir
[n. del pr.] constante con el arte. que el mundo es verdadero.
7
August Heinrich Hoffmann u Hoffmann von Fallersleben 17i
(1798-1874): Poeta y profesor de Filología Alemana alemán. ¿Por qué?
17j
En 1841 escribió la poesía ‘Das Lied der Deutschen’ [‘La Porque el niño, entre la segunda dentición y la 8
método socrático: Es una forma de búsqueda de verdad
canción de los alemanes’] que devino el himno de Alemania. pubertad, al tratar de gozar del mundo en forma filosofal, e implica un ‘diálogo’ entre dos interlocutores. Fue
[n. del pr.] descrito por Platón en los diálogos socráticos. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 58 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
17r
Sólo entonces puede la enseñanza empezar a [10]    planetas y partes del birla como esfera de la que sólo es visible una sec‑
asumir carácter científico. cuerpo ción, una hoz de Luna, en tanto que la otra perma‑
17s
Antes de la pubertad, no es bueno dar a la en‑ Stuttgart, septiembre 1, 1919, mañana (S‑3830) nece invisible.
02d
señanza ese carácter o una sistematización, ya que Esto nos permite apreciar que antiguamente —
sólo entonces puede el hombre alcanzar un concepto como consecuencia de la facultad que se poseía, en
acertado e íntimo de la verdad. mayor medida que ahora, de ver formas— se podía
18a
Así, llegan a intuir que junto con el niño que des‑ estimar razonable la correlación del Sol con la cabe‑
ciende de los mundos superiores al físico desciende za, y la Luna con el tórax, y del mismo modo que,
su pasado; que, transcendida la segunda dentición, excepto en el plenilunio, no se ve de la Luna más
el presente se desenvuelve en el alumno en la edu‑ que un fragmento esférico, así tampoco se ve de la
cación primaria; y luego el joven entra en la edad parte media del hombre más que un fragmento, esto
en que se fraguan en su alma los impulsos para el es, la forma torácica.
02e
porvenir. De ahí se deduce que la cabeza humana se halla
18b
Pasado, presente y futuro, y la vida propia de Hemos hecho un esbozo de la naturaleza esencial relativamente acabada en el mundo físico: es lo que
cada uno de ellos: esto es lo que alienta también en del hombre, desde los puntos de vista anímico y aparenta ser, y nada oculta; en cambio, el tórax es‑
el hombre en cierne. ♣♣ espiritual. conde mucho de sí; queda invisible una parte de su
01b
Habremos de redondear nuestro estudio vincu‑ entidad, lo que es muy importante tener en cuenta
lando estos dos puntos de vista con el corporal, para para la correcta aprehensión de la entidad humana.
02f
lograr así una visión completa del hombre y, de ahí, Sintetizando diremos: la sección torácica nos
pasar a captar también su corporalidad externa. muestra en su parte trasera su corporalidad; hacia
02a
Recapitulemos una vez más, para empezar, lo que adelante, corresponde más bien al estado anímico.
02g
ya ha cautivado nuestra atención desde diversos án‑ La cabeza es, toda ella, cuerpo; el tórax es cuerpo
gulos, o sea, que el ser humano tiene formas diferen‑ en su parte trasera, y alma en la parte de adelante.
02h
tes en cada uno de los tres aspectos de su naturaleza De modo que llevamos un cuerpo propiamen‑
esencial. te tal, sólo en cuanto que nuestra cabeza descansa
02b
Hemos llamado la atención sobre la forma esen‑ sobre nuestros hombros; en cambio, al desarticular
cialmente esférica de la cabeza, forma que singula‑ el pecho del resto de la parte torácica y dejar que lo
riza su naturaleza propiamente corpórea; luego he anímico lo trabaje y penetre, somos portadores de
destacado el hecho de que la región torácica humana cuerpo y alma.
03a
es el fragmento de una esfera, de modo que, dibu‑ Ahora bien, en estos dos sistemas corpóreos, en la
jando esquemáticamente, damos a la cabeza forma región torácica se hallan insertadas las extremidades,
esférica y al tórax forma lunar, en la comprensión de más ostensibles para la observación exterior.
03b
que esta última encierra un segmento esférico y, por En efecto, además de esas dos partes, hemos de
lo tanto, es susceptible de complemento. considerar, como tercera parte, al hombre de las
02c
En efecto, para tener la visión correcta de esta extremidades, también llamado hombre motor.
03c
parte media de la entidad humana, hay que conce‑ ¿Cómo comprenderlo?

Rudolf Steiner [ga293] 59 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
03d 05d 07a
Tan sólo podremos comprenderlo si conside‑ Otra diferencia más, todavía: si contemplamos las Siempre he notado que a la mayoría de las per‑
ramos que en él persistieron otros remanentes de extremidades en el cráneo —la mandíbula superior y sonas les resulta muy difícil comprender la relación
la forma esférica, remanentes distintos de los que la inferior— nos daremos cuenta de que lo esencial entre los huesos tubulares de los brazos y piernas y
quedaron en la parte torácica. en ellas es la función del hueso: que los músculos y los huesos capsulares del cráneo.2
03e 07b
En la parte torácica perduró un segmento de la los vasos sanguíneos están atrofiados. A este respecto, es provechoso que el maestro se
05e
periferia; en cambio, en las extremidades ha quedado En cambio, en las extremidades adheridas a nues‑ enseñoree de un concepto que queda un poco al
más bien algo de lo interior de la esfera, algo así como tro tronco, es decir, en el hombre de las extemidades margen de la vida ordinaria.
07c
los radios, elementos interiores de la esfera, que se propiamente dicho, lo esencial es el revestimiento Con ello nos adentramos en un capítulo suma‑
hallan insertados como extremidades. (Figura 10-1) con músculos y vasos sanguíneos: parece como si los mente difícil, quizás el más difícil de entre cuantos
huesos de nuestros brazos y piernas, manos y pies, se nuestra capacidad representativa tiene que acometer
hallaran simplemente envainados dentro del conjun‑ en esta serie de conferencias pedagógicas.
08a
to muscular y sanguíneo. Saben que Goethe3 fue el primero en concentrar
05f
¿Qué significa esto? su atención hacia la llamada teoría vertebral del
06a
Sabemos que en la sangre y los músculos se loca‑ cráneo,4 es decir, que aplicó al hombre y a su figura
liza la correlación orgánica de la voluntad. el concepto de metamorfosis.
06b 08b
A su servicio se hallan desarrollados, principal‑ Si se estudia la espina dorsal humana, se nota que
mente, brazos y piernas, manos y pies. cada vértebra se asienta en otra.
06c 08c
En cambio, las extremidades de la cabeza se Esto permite observar cada una de ellas con sus
Figura 10-1 encuentran, en cierta medida, privadas de eso que apófisis.
08d
sirve preferentemente a la voluntad, esto es, la sangre Ahora bien, Goethe fue el primero que, al exami‑
04a
Ya en otras ocasiones dije que nos atascamos al y los músculos, ya que en ellas deberá encontrar su nar en Venecia un cráneo de carnero, se dio cuenta
tratar de vertebrar las cosas esquemáticamente. desarrollo lo que propende hacia el intelecto, hacia de que todos los huesos craneales eran vértebras
04b
Siempre hay que entretejer lo uno con lo otro; en el conocimiento discursivo. transformadas, lo que implica que de la forma
06d
ello consiste la vida. Por lo tanto, para saber cómo la voluntad se vertebral se derive el hueso capsular del cráneo —si
05a
Estamos en lo correcto cuando afirmamos que manifiesta en las formas corporales externas tendrán imaginamos que algunos órganos se inflan y otros se
el hombre de las extremidades está constituido por que estudiar los brazos y piernas, manos y pies, en encogen—.
las extremidades; pero no olvidemos que también tanto que para saber cómo se manifiesta lo inteli‑
existen en la cabeza.1 gente del mundo tendrán que estudiar la cabeza en 2
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
05b
Si contemplamos el cráneo con detenimiento, cuanto cráneo, es decir, en cuanto andamio óseo, 3
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832): Poeta, nove‑
notaremos que en él se hallan insertadas dos mandí‑ y se darán cuenta cómo la mandíbula superior y la lista, dramaturgo y científico alemán que ayudó a fundar el
romanticismo. Obras: ‘Wilhelm Meister,’ ‘Fausto.’ Trabajos
bulas como dos extremidades. inferior, así como también otras partes del cráneo científicos: ‘Metamorfosis de las plantas,’ ‘Teoría de los
05c
En el cráneo, las las dos mandíbulas son extre‑ parecidas a extremidades, se insertan en él. colores.’ [n. del pr.]
midades atrofiadas, que son meras hechuras óseas, 06e
Por doquiera pueden considerar las formas exter‑
4
teoría vertebral del cráneo: Teoría según la cual el cráneo
es un conjunto de vértebras metamorfoseadas. Se atribuye
mientras que están plenamente desarrolladas en el nas como manifestaciones de lo interior, y sólo las a Goethe, pero fue Lorenz Oken quien la expuso siste‑
resto del hombre. van a comprender reconociéndolas en este sentido. máticamente, siendo la primera vez que se consideraba al
cráneo como el conjunto de varias vértebras modificadas.
1
Mees, L. F. C. ‘Secretos del esqueleto.’ [n. del pr.] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 60 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
08e 09i 10g
Este descubrimiento causó tanto asombro a Si ustedes tomaran una media elástica y, en forma En realidad, somos todo un mundo, sólo que lo
Goethe y lo encontró tan significativo que no dudó artística, le dieran toda clase de abultamientos y que desde la periferia puja por penetrar en nosotros,
en deducir: el cráneo es una columna vertebral hundimientos, y luego la dieran la vuelta al revés, se densifica en su extremo y se torna visible.
10h
transformada, sublimada. ya no resultaría hacia fuera una forma igual a la que Una ínfima parte de lo que somos se torna visible
09a
Ahora bien, se puede intuir con relativa facilidad tendría ahora hacia dentro. en nuestras extremidades, que, si bien de índole
09j
la génesis5 de los huesos craneales por transforma‑ Lo mismo acontece con los huesos tubulares: hay corpórea, no representan más que un diminuto
ción o metamorfosis de las vértebras de la columna; que sacar lo interior hacia fuera, y poner lo exterior átomo de la realidad total de nuestro sistema de las
pero es mucho más difícil concebir que también los hacia dentro, y entonces resulta la forma del hueso extremidades.
10i
huesos articulares, empezando con los de la cabeza, craneal. El cuerpo, el alma y el espíritu se hallan presentes
09k
esto es, con las mandíbulas superior e inferior, son De modo que las extremidades humanas son en este sistema de las extremidades humano: el cuer‑
productos de metamorfosis de los huesos vertebrales huesos craneales que, además de haber sufrido una po tan sólo como alusión, pero en las extremidades
o craneales. transformación, han sido ¡dados vuelta! se halla también lo anímico, así como lo espiritual
09b 09l
Goethe lo intentó, si bien todavía de manera ¿Por qué? que, en rigor, abarca a todo el mundo.
09m 11a
externa. Esto se explica porque la cabeza tiene su centro Ahora bien, aún es posible hacer otro dibujo del
09c
¿Por qué esa dificultad? en algún punto dentro de ella, en tanto que el pecho hombre.
09d 11b
Porque el hueso tubular es una transformación de ín‑ no tiene su centro dentro de su esfera, sino a gran Podríamos decir; el ser humano, para empezar,
dole muy peculiar, no importa en qué parte del cuerpo, distancia. (Figura 10-1. En el dibujo muestra una es una esfera gigante (Figura 10-2) que abarca el
aunque sea una transformación del hueso craneal. parte, sería demasiado grande presentarlo entero.) mundo entero; luego, otra de menor extensión y,
09e 10a
Es relativamente fácil percibir la transformación ¿Y el sistema de las extremidades? finalmente, la más pequeña.
10b 11c
de la vértebra en hueso craneal, imaginando algunas Aquí viene la segunda dificultad: el sistema de las Sólo esta última esfera es plenamente visible; la
partes ampliadas, y otras empequeñecidas. extremidades tiene su centro en la periferia total. intermedia sólo lo sería en parte, en tanto que de la
09f 10c
Pero no es tan fácil visualizar la transformación El ‘centro’ del sistema de las extemidades es, en mayor no se ven más que los terminales de las irra‑
de un hueso tubular de los brazos o de las piernas en efecto, una esfera, es decir una superficie esférica, lo diaciones incidentes, siendo invisible todo lo demás.
11d
los huesos craneales capsulares. opuesto de un punto. ¡Así es cómo la forma humana ha sido plasmada
09g 10d
Para que la transformación dé por resultado un Propiamente, el centro del sistema de las exte‑ por el mundo!
11e
hueso craneal, hay que empezar con cierto procedi‑ midades está en todas partes: pueden darse la vuelta Notamos asimismo que en el sistema medio, el
miento especial: someter el hueso tubular al mismo hacia donde quieran, y de cualquiera de ellas irra‑ torácico, se logra la unión del sistema cefálico y de
procedimiento que se aplica cuando uno se pone al dian los radios que se les unen. las extremidades.
10e 12a
revés una media o guante. Lo que está en la cabeza, parte de la cabeza; lo Si estudian la espina dorsal, notarán un intento
09h
Pero el hueso tubular no es uniforme; no es lo que pasa por las extremidades, va convergiendo de las costillas, de cerrarse hacia adelante.
12b
suficientemente delgado como para tener una sola hacia el hombre. Hacia atrás el cierre es completo; no así en la
10f
estructura por dentro y por fuera como el guante o Por esta razón, tuve que decir en las otras con‑ parte delantera donde el intento no logra el éxito
la media: sus caras exterior e interior son distintas. ferencias6 que las extremidades han de imaginarse completo.
12c
como insertadas en el cuerpo. Cuanto más las costillas se acercan a la cabeza,
tanto mejor logran cerrarse, pero conforme van des‑
5
Sería maravilloso poder visualizar gráficamente esta meta‑ 6
Steiner, Rudolf. ‘Metodología y Didáctica,’ séptima confe‑ cendiendo, tanto más fracasan en su propósito.
morfosis. [n. del pr.] rencia. [GA294:07] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 61 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
12d 15k
Las últimas costillas ya no lo logran, porque se les consciencia, simplemente se imitan las formas de la La región torácica ocupa la posición media, con‑
opone la misma fuerza que, irradiando desde fuera, naturaleza. ciliando el movimiento del mundo exterior con la
14a
incide en las extremidades. De lo dicho, podrán darse cuenta de que las ex‑ virtud sosegadora de la cabeza.
15l
tremidades guardan más bien afinidad con el mun‑ Imagínense ahora finalmente que nuestra inten‑
do, en tanto que la cabeza la guarda con el hombre ción humana es, ni más ni menos, imitar, mediante
singular. nuestras extremidades, el movimiento del mundo.
14b 15m
Cuerpo
¿Hacia dónde tienden las extremidades sobre ¿Cómo?
15n
todo? ¡Danzando!
14c 15o
Cuerpo
Tienden hacia el mundo en que el hombre se está En realidad estamos bailando.
Cuerpo Alma moviendo, es decir, en que continuamente cambia 15p
El baile convencional no es más que un fragmen‑
Alma Espíritu de posición; se relacionan con el movimiento del to de esa danza.
15q
mundo. Toda danza parte de la imitación, mediante los
14d
Adviértanlo bien: ¡las extremidades guardan rela‑ movimientos de las extremidades humanas, de los
ción con el movimiento del mundo! movimientos realizados por los planetas y de los
15a
En cuanto recorremos el mundo, en cuanto ac‑ cuerpos celestes, incluyendo nuestra Tierra.
16a
Figura 10-2 tuamos en él, somos hombres de las extremidades. Preguntémonos, ¿cuál es el papel de la cabeza
15b
¿Y nuestra cabeza? y del pecho si, como hombres, reproducimos con
13a 15c
Los griegos tenían aún vigorosa consciencia de ¿Cuál es su tarea frente al movimiento del nuestras extremidades los movimientos cósmicos?
16b
esta conexión del hombre con el macrocosmos; mundo? Es como si, en esos sistemas orgánicos, se estan‑
15d
también los egipcios, aunque más bien en forma Desde otro punto de vista, ya mencioné que la caran los movimientos ejecutados por nosotros; no
abstracta. cabeza descansa sobre los hombros. pueden propagarse del pecho hacia la cabeza, ya que
13b 15e
De ahí que las esculturas de estos últimos o, más Asimismo tiene la función de sosegar continua‑ ésta descansa sobre los hombros y no permite que
en general, las de toda la antigüedad, objetiven ese mente ese dinamismo del universo. esos movimientos alcancen el alma.
15f 16c
pensamiento cósmico. Para visualizar el papel desempeñado por la cabe‑ ¡Sólo en reposo puede la cabeza participar en
13c
No se pueden comprender las creaciones de los za imagínense sentados en un vagón de ferrocarril: ellos!
16d
antiguos, y se ignora que lo que ellos crearon corres‑ éste se mueve hacia adelante, en tanto que ustedes se ¿En qué forma?
16e
pondía a su creencia de que la cabeza es una peque‑ hallan sosegadamente inmóviles. Respondiendo a su propia manera a lo que los
15g
ña esfera, un cuerpo cósmico en miniatura, y que Así es cómo el alma plácidamente descansa en la miembros ejecutan bailando.
16f
las extremidades son, en cambio, parte del magno cabeza transportada por las extremidades y apacigua Cuando éstos ejecutan movimientos irregula‑
cuerpo cósmico cuyos radios pujan por doquiera por el movimiento. res, ella empieza a zumbar; cuando son regulares,
15h
penetrar en la forma humana. Incluso, si hay lugar en el vagón, pueden tenderse empieza a susurrar; cuando los movimientos son
13d
Los griegos tenían una visión bella y armonio‑ a descansar, descanso propiamente engañoso, ya que armoniosos, como los cósmicos del universo, incluso
samente plasmada de esta interrelación del hombre en realidad están desplazándose por el mundo. comienza a cantar.
15i 16g
con el cosmos, de ahí que fueran buenos escultores. Con todo, ¡tienen la sensación de reposo! Así, el movimiento exterior del baile se traduce
13e 15j
Nadie puede aprehender las artes plásticas hu‑ Así es como la cabeza sosiega los movimientos interiormente en canto y música.
manas sin tener consciencia de esa conexión; sin esa que llevan a cabo sus extremidades.

Rudolf Steiner [ga293] 62 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
17a 19c
Mientras la fisiología de los sentidos no acepte la Esto se debe a la circunstancia de dejar que la esfera grande, erigiendo en dogma que sólo existen
condición cósmica del hombre, nunca podrá com‑ cabeza en reposo sea llevada por el sistema de las la esfera media y la más pequeña, que el hombre está
prender la sensación. extremidades. constituido por cuerpo y alma y que el alma contie‑
17b 20a
Continuará diciendo: ahí fuera están las vibra‑ Ya les advertí de antemano que este tema es ne, tan solo como atributo, algo espiritual.
21e
ciones del aire, y ahí dentro el hombre percibe el difícil; lo es particularmente porque en nuestra En un aspecto, el alma es de índole espiritual;
sonido; pero no logrará aclarar cómo las vibraciones época no se hace nada que contribuya a su mejor pero el espíritu, para la cultura occidental ha dejado
del aire se traducen en sonido. comprensión. de existir como tal desde el año de 869.
17c 20b 21f
Esto es lo que se encuentra en los libros de fisio‑ Todo lo que ofrece la civilización contemporánea Pero con la relación del hombre con el espíritu,
logía y de psicología, con la única diferencia de que contribuye más bien a mantener la ignorancia sobre quedó abolida también su relación con el mundo;
unos lo mencionan al final y otros al principio. los asuntos que acabo de presentarles. el hombre se vio empujado cada vez más hacia una
18a 20c
¿Por qué? Pues, ¿qué efectos produce ella? postura egocéntrica.
18b 20d 21g
Porque los psicólogos o fisiólogos no saben que Realmente, el hombre no conoce a fondo una De ahí que la religión se volviera más y más
los movimientos externos del hombre, al ser aplaca‑ media o un guante si nunca le ha dado la vuelta, egoísta, y hoy vivimos en una época en que, con
dos en el alma, se traducen en sonidos, lo mismo que ya que en este caso no conoce la parte que entra en fundamento en la observación espiritual, hemos de
sucede con las demás sensaciones. contacto con su mano, por ejemplo, sólo conoce la redescubrir la relación del hombre con el espíritu y,
18c
Los órganos cefálicos, por no participar en los cara exterior. por ende, con el mundo.
20e 22a
movimientos externos, los reflejan hacia el pecho, Análogamente, nuestra civilización le permite al ¿Quién tuvo realmente la culpa de que el mate‑
dando origen al sonido o a otra sensación. hombre conocer tan sólo las caras exteriores; sólo le rialismo invadiera las ciencias naturales?
18d 22b
He aquí asimismo la relación entre las artes: las ofrece conceptos para la mitad del ser humano. ¡Más que nadie la Iglesia!, por haber abolido el
20f
musicales nacen de las plásticas y arquitectónicas; Ni siquiera le permite aprehender las extremi‑ espíritu, en el Cuarto Concilio de Constantinopla,
éstas dos son exteriormente lo que las musicales son dades, siendo así que ya fueron volteadas por el en el año 869.
22d
interiormente. espíritu. ¿Qué sucedió entonces?
18e 21a 22d
La música es reflejo del mundo desde dentro hacia Otra forma de describir lo que acabamos de estu‑ Observen la cabeza humana; dentro del conjunto
fuera. diar, sería la siguiente: si al hombre integral que sale de hechos del suceder universal, ella ha pasado por
18f
Así es cómo el hombre se halla inserto en el a nuestro encuentro lo contemplamos primero en su una evolución en virtud de la cual es hoy la más
universo. aspecto de hombre de las extremidades, registramos antigua de entre las partes integrantes del hombre.
19a 22e
Similarmente, traten de sentir el color como mo‑ su integración según espíritu, alma y cuerpo. La cabeza se retrotrae en los animales superiores
21b
vimiento aplacado, movimiento que no se percibe Si lo contemplamos en su aspecto de hombre y, retrocediendo todavía más, en los inferiores.
exteriormente, en analogía a cómo pueden tener la torácico, se nos muestra según alma y espíritu.
21c
ilusión de estar en reposo al descansar tendidos en La esfera grande (Figura 10-2): espíritu, alma y
un vagón de ferrocarril. cuerpo; la siguiente: cuerpo y alma; la más pequeña
19b
Así como, ahí fuera, dejan que se mueva el tren, de las tres: cuerpo meramente. que ‘el hombre consta de tres partes esenciales: el cuerpo,
del mismo modo permiten que su cuerpo, mediante 21d
En el Concilio del año de 869,7 los obispos de la el alma animal y el alma espiritual,’ el concilio: “…que
el hombre tiene una sola alma racional e intelectiva.’ ‘El
movimientos de las extremidades sutiles e impercep‑ Iglesia prohibieron a la humanidad saber algo de la alma espiritual es principio de la vida espiritual y al mismo
tibles, participe en el mundo exterior, a la vez que, tiempo lo es de la vida animal (vegetativa y sensitiva).’ —
interiormente, perciben los colores y sonidos. Concilio Ecuménico de Constantinopla IV de la Iglesia
7
“El humano como común constituido de cuerpo y alma.”
Católica. (869-870) Como defensa contra los que sostenían (Concilio Vaticano I, 1869-70) [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 63 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
22f 23o
En lo correspondiente a nuestra cabeza, descen‑ neas les compete, ante todo, enterarse de todo esto, Sientan vívidamente esa verdad, y piensen luego
demos del reino animal, no hay que darle vueltas: la y otorgar su interés a lo que ha tenido lugar en el en el hondo significado de lo que así sienten: el con‑
cabeza no es más que un animal perfeccionado.8 mundo, y saberlo desde sus fundamentos. cepto del universo y de su conexión con el hombre
22g 23f
Si buscamos los antepasados de ella, nos vemos Para poner en claro a qué se debe el que nuestra se sublimará en sentimiento que santifica todas y
remitidos al reino animal inferior. época se haya vuelto materialista, partimos hoy de cada una de las manipulaciones inherentes al proce‑
22h
Nuestro pecho se adhirió a la cabeza en fecha un tema radicalmente distinto: la forma esférica, la so educativo.
23p
posterior; ya es menos animal que ésta; y las extre‑ forma lunar, y la forma radial de las extremidades. Sin semejantes sentimientos, no llegamos a ense‑
23g
midades, los órganos mas legítimamente humanos, Partimos de algo en apariencia opuesto, para ñar con seriedad y acierto; los necesitamos para que,
son lo último que los hombres recibieron. elucidar un hecho portentoso de la historia de la mediante hilos invisibles, se transmitan a los niños.
22i 23q
No son ellos, pues, resultado de transforma‑ cultura. En otro contexto les dije que siempre ha de
23h
ción de órganos animales, sino que se adhirieron Todo maestro ha de ser capaz de captar los causarnos asombro el observar que los alambres se
posteriormente. hechos culturales desde sus orígenes, ya que, sin ese introducen en la tierra unidos a las placas de cobre, y
23a
Los órganos animales son hechuras autónomas, conocimiento, no puede hacer nada con el hombre que dentro de ella, existe transmisión subterránea de
originadas en el cosmos y ofrecidas a los animales; en cierne. electricidad.9
23i 23r
asimismo, los órganos humanos son hechuras autó‑ Así, el maestro asimilará un elemento que le Si entran al aula vibrando egoístamente, necesi‑
nomas que se agregaron posteriormente al tórax. permita educar correctamente, con apoyo en sus tarán toda clase de ‘alambres’ —las palabras— para
23b
Ahora bien, por haberle ocultado al hombre su vinculaciones inconscientes y subconscientes con el entenderse con los niños; en cambio, si vibran con
vinculación con el cosmos, es decir, la verdadera niño, pues estos conceptos determinan una actitud el sentimiento cósmico generado por las ideas que
naturaleza de sus extremidades, la Iglesia legó a la de respeto a la criatura humana. acabamos de exponer, se establecerá una línea sub‑
23j
posteridad, casi exclusivamente, la cabeza, es decir, el Por doquiera verá en ellas los nexos con el gran terránea con el niño: maestros y niños constituirán
cráneo, junto con una pequeña parte torácica. mundo; y las estimará con actitud bien distinta de la una unidad.
23c 23s
A raíz de esa doctrina, el materialismo cayó en la que tendría si considerara al hombre tan sólo como En ese sentimiento alienta algo de las misteriosas
cuenta de que el cráneo humano desciende del ani‑ animalito desarrollado con mayor perfección. relaciones que establecerán con sus discípulos con‑
23k
mal y, en consecuencia, tuvo el poco tino de afirmar Actualmente, el maestro, aunque en su conscien‑ siderados en conjunto, y en él deberá cimentarse lo
que el hombre todo procede del animal, cuando en cia de vigilia se entregue a ilusiones, se enfrenta a que llamamos pedagogía.
23t
realidad, los órganos torácicos y de las extremidades menudo con el prójimo, convencido de que el hom‑ ¡La pedagogía no debe ser ciencia, ha de ser arte!
23u
son formaciones agregadas posteriormente. bre en cierne es un animalito cuya crianza le ha sido Y ¿dónde existe un arte que se pueda aprender sin
23d
La Iglesia, pues, por lo que ya hemos afirmado, confiada para llevarlo un poco más allá del punto en que se viva de continuo en sentimientos?
23v
provocó que la época materialista posterior sucum‑ que lo dejó la naturaleza. Empero los sentimientos que han de saturarnos
23l
biera a una idea que sólo tiene validez para la cabeza, Distintos serán sus sentimientos si dice: he ahí para ejercer el gran arte vital de la pedagogía —sen‑
y la relaciona con el hombre integral. un hombre del que parten relaciones con todo el timientos cuya posesión supone la pedagogía— sólo
23e
La Iglesia es, en realidad, la promotora del mate‑ mundo, ya que al trabajar con cualquier niño en son estimulados con la contemplación del universo y
rialismo en este campo de la teoría de la evolución, particular, trabajo en algo que tiene significado para su conexión con el ser humano. ♣♣
y a los educadores de las juventudes contemporá‑ el mundo entero.
23m
En el aula, todo niño es el centro o, mejor dicho, 9
Acá se refiere al telégrafo eléctrico, donde un cable conecta
8
Sería interesante conocer la referencia a esta y las siguientes muchos centros del macrocosmo. el transmisor y el receptor y el otro se conecta ‘a la placa de
afirmaciones. [n. del pr.] cobre en tierra’ para cerrar el circuito. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 64 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
[11]    relación de la cabeza al 02d
Sin embargo, no agotamos su filiación con decir 03b
Este hecho lo tenemos que concordar con la evo‑
cuerpo, el slma, el espíritu que la cabeza es primordialmente cuerpo, ya que en lución del hombre como un todo, evolución cuya
Stuttgart, septiembre 2, 1919, mañana la realidad efectiva no se encuentran separaciones característica es que el niño es, más que nada, un ser
(S‑3834) nítidas, lo que nos permite decir, con igual derecho, imitador hasta la segunda dentición: repite lo que
que también la cabeza es anímica y espiritual, si aprende por observación de su medio ambiente; y el
bien de manera distinta a como lo son el tórax y las poder hacerlo lo debe precisamente a la circunstan‑
extremidades. cia de que, por hallarse dormido su ‘espíritu cefáli‑
02e
Obviamente, la cabeza del recién nacido es, más co,’ puede morar con él fuera del ‘cuerpo cefálico’ y
que nada, de naturaleza corpórea; en otras palabras: deambular por el medio ambiente.1
03c
lo anímico-espiritual que inicialmente interviene En analogía a como, al estar dormidos, nuestra
en su organización se objetiva, por de pronto, en la parte anímico-espiritual se halla fuera del cuerpo, así
forma corpórea de la cabeza. el elemento anímico-espiritual del niño, esto es, su
02f
Por esta razón, la cabeza —primer órgano que se espíritu dormido y su alma soñadora, se hallan fuera
forma en el embrión— es, a la vez, la primera ex‑ de la cabeza, conviviendo con las personas que lo
presión visible del elemento anímico-espiritual que circundan.
03d
Una vez que puedan captar la corporalidad humana impera en toda la naturaleza humana. ¡De ahí que el niño sea un ser imitador!
02g 03e
desde el punto de vista espiritual y anímico, tema ¿Cuál es, pues, la relación del principio corpó‑ De su alma soñadora nace el amor hacia el mun‑
de nuestra conferencia de ayer, les será fácil insertar reo manifestado en la cabeza con lo anímico y lo do que le rodea, particularmente hacia los padres, y
en su estructura y desarrollo todos los elementos espiritual? la salida de los segundos dientes significa, en reali‑
02h
necesarios. En virtud de haber adquirido todo lo que le fue dad, el remate de ese desarrollo cefálico, ya que, si
01b
Por lo tanto, antes de proceder en las últimas necesario para su desarrollo y perfeccionamiento al bien la cabeza es corporalmente completa desde el
conferencias a la descripción corpórea del hom‑ recorrer, en anteriores etapas evolutivas, los estados nacimiento, pasa por una evolución postrera en los
bre, continuemos hoy dentro de nuestro enfoque que culminan en el hombre —pasando a través del primeros siete años de la vida, proceso que halla su
anímico-espiritual. animal— la cabeza ostenta la configuración natural punto final en la segunda dentición.
02a 04a
Hemos estudiado la estructura ternaria del ser más perfecta. ¿Qué es lo que termina con la segunda dentición?
02i 04b
humano, como hombre cefálico, torácico y de las ex‑ En cambio, la unión de lo anímico con la cabeza La plasmación de las formas.
04c
tremidades, y hemos visto, asimismo, que cada uno es, en el niño, de tal naturaleza que, al nacer y aún En ese momento, el niño deja de admitir en su
de estos tres aspectos está singularmente relacionado durante los años de su temprano desarrollo, el niño cuerpo las fuerzas solidificantes que anteriormente
con lo anímico y lo espiritual. lo sigue soñando. habían determinado el desarrollo preferente de las
02b 02j
Veamos primero la formación cefálica. El espíritu mientras tanto se mantiene dormido formas.
02c 04d
Dijimos ayer que la cabeza es primordialmente en la cabeza. Cuando notamos la salida de los segundos dien‑
03a
cuerpo, en tanto que en el hombre torácico dis‑ Existe, pues, en la cabeza una extraña integración tes, podemos afirmar:
tinguimos las facetas corpóreas y anímicas, y en el de cuerpo, alma y espíritu, ya que representa, en
hombre de las extremidades las facetas la corporal, la efecto, un cuerpo altamente perfeccionado, un alma
anímica y la espiritual. que sueña, y un espíritu todavía dormido.
1
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 65 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
“…este niño ya acabó la primera fase de 06f
Propiamente, lo único que tenemos que hacer en 07g
Lo más acertado que podemos lograr es, como
su ajuste al mundo; hizo lo que pertenece a su educación es desarrollar al hombre de las extremida‑ dije hace un momento, la educación de la voluntad
formación, es decir, a su configuración humana.” des, así como a una parte del torácico, pues es a ellos y de parte de la sensibilidad, puesto que en estos
05a
Así como el hombre, desde la cabeza, introduce dos a los que incumbirá luego despertar al hombre dos dominios, que corresponden al hombre de las
en su organismo el principio formativo, otra cosa cefálico. extremidades y a parte del torácico respectivamente,
07a
distinta sucede con su parte torácica cuya situación Esta es, pues, la genuina característica de la edu‑ conviene duplicar el grado de perfección que noso‑
es muy diferente de lo que es en la cabeza. cación y enseñanza: hay que desarrollar al hombre tros mismos poseemos y así como no sólo un criado,
05b
El tórax es un organismo que, desde un princi‑ de las extremidades y parte del hombre torácico y sino incluso un reloj despertador, pueden despertar
pio, desde el nacimiento, es de índole corpóreo-aní‑ dejar que aquél y la parte correspondiente de éste, a una persona más inteligente que el criado, así
mica, no como la cabeza que es solamente corpórea; despierten la otra parte del hombre torácico y al también un hombre menos inteligente e incluso me‑
lo único que no lleva dentro de sí es el espíritu hombre cefálico. nos bueno puede educar a otro predestinado a una
07b
todavía existente fuera, en ensoñación. En verdad, el niño se nos presenta con su alforja vocación superior.
05c 07h
Por consiguiente, si observamos al niño en sus repleta: nos ofrece todo lo que su espíritu perfecto y Quede bien claro que no es necesario estar inte‑
primeros años, hemos de percatarnos minuciosa‑ su alma relativamente perfecta llevan consigo a tra‑ lectualmente a la altura del educando; pero que, en
mente de la mayor vivacidad de las funciones toráci‑ vés del nacimiento, y a los educadores sólo les resta virtud del decisivo papel de la educación volitiva tal
cas en comparación con las del cerebro. modelar y elaborar esos aspectos imperfectos. como la hemos presentado, nos entreguemos hasta
05d 07c
Sería un desacierto aplicar al hombre el concepto Si no fuera así, sería del todo imposible la verda‑ el máximo grado en lo que corresponde a nuestra
de una estructura única, caótica e indiferenciada. dera educación y enseñanza. propia categoría ética.
06a 07d 07i
Distinta es la situación en lo tocante a las extre‑ ¿Por qué? Puede que el educando llegue a superamos tam‑
07e
midades, donde el espíritu, el alma y el cuerpo se Si tuviéramos que educar e instruir en su totali‑ bién en lo ético, mas para que esto suceda, nuestra
hallan íntimamente unidos desde el primer momen‑ dad al espíritu que trae el hombre consigo al mundo influencia educativa ha de complementarse con
to de la vida. como dote, tendríamos que estar, en cualquier mo‑ otra, ajena a nosotros, ya sea de la vida real o de otra
06b
Por eso, es en esa región —antes que en ninguna mento, cabalmente a la altura de las potencialidades persona.
08a
otra— donde el niño se halla plenamente despierto. de cualquier ser humano, en cuyo caso pronto ten‑ Aludí en estas conferencias al genio de la lengua2
06c
Esto lo saben muy bien quienes que educar, dríamos que renunciar a la educación, ya que sólo que nos supera en inteligencia.3
08b
en los primeros años, a esas criaturas que bracean lograríamos formar personas hasta nuestro nivel, Mucho podemos aprender de la contextura del
o patalean: todo en ellas está despierto, si bien cuando frecuentemente se nos confía la educación lenguaje, es decir, de la manera cómo él apresa al
desorganizado. de jóvenes que, en algún campo, nos excederán en espíritu.
06d 08c
He aquí el secreto del hombre: al nacer, su inteligencia y genialidad. Pero la genialidad no se limita al lenguaje, sino
07f
espíritu cefálico ya se halla muy desarrollado pero El que esta clase de educación nos sea posible, se que penetra también otras condiciones en nuestro
dormido; también su alma cefálica se halla muy debe a que sólo hemos de ocupamos de una parte de derredor.
desarrollada, pero sueña, hasta que, poco a poco, va la entidad humana, es decir, la que es susceptible de
despertando. educación, aun cuando nuestra propia inteligencia,
06e
2
Steiner, Rudolf. ‘El genio del lenguaje. Consideraciones
El hombre de las extremidades, en cambio, genialidad y quizás bondad, sean inferiores a las que científico-espirituales sobre el habla. Un estímulo
está plenamente despierto, pero desorganizado y existen en potencia en el educando. para los educadores.’ <Hay edición digital.> [GA299]
confuso. [n. del pr.]
3
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 66 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
08d 08m
Detengámonos una vez más en lo que acabamos El lenguaje también lo contiene, pero no pode‑ leyes que subyacen en el universo; sólo entonces se
de estudiar: el hombre, en lo que a su cabeza con‑ mos apelar a él en la primera época; pero la propia llega a descubrir paulatinamente que nos perdemos
cierne, entra en el mundo con el espíritu dormido y naturaleza tiene su genio, su espíritu, sin el cual nos en una ignorancia espantosa si teorizamos sobre la
el alma en ensoñación. atrofiaríamos a consecuencia de la laguna educativa sustancia material como si fuera algo homogénea‑
08e
Esto implica que, desde muy temprana edad, des‑ creada en nuestra temprana infancia. mente extendido en todas direcciones, y divisible en
08n
de el nacimiento, hemos de educar al niño a través Para evitar que esto ocurra, el genio de la natura‑ moléculas y átomos.
09f
de la voluntad, único camino que nos permite llegar leza crea lo que puede servir de puente: la substancia En verdad, la materia no es así, la materia es de
a su espíritu cefálico dormido. que, precisamente por su parentesco con el hombre índole tal que la leche, por ejemplo, parte integrante
08f
Ahora bien, si no logramos llegar de alguna ma‑ de las extremidades, comparte algo de la naturaleza de ella, al producirse tiene la misión profunda de
nera hasta él, queda una considerable laguna en la de éste: ¡la leche! despertar al espíritu humano dormido.
08o 09g
evolución humana. En la mujer, la leche se genera en conjunción con Así como podemos referimos a las necesidades
08g
Evidentemente, en un principio, no podemos las extremidades superiores, es decir, con los brazos; del hombre y del animal, es decir, a la energía que
inducir al infante que patalea, a que haga gimnasia los órganos lactógenos son, como si dijéramos, la subyace en la voluntad, asimismo podemos también
o euritmia, ni tendría sentido tratar de darle educa‑ prolongación de estas extremidades hacia adentro.4 reconocerle ‘necesidades’ a la materia en general.
08p 09h
ción musical porque chilla. La leche es la única substancia de los reinos ani‑ Por lo tanto, dentro de semejante concepto glo‑
08h
Tampoco podemos acercamos a él por medio del mal y humano que tiene parentesco con la organi‑ bal, hemos de reconocer que la leche, al generarse,
arte; no podemos pues, tender todavíaun puente zación de las extremidades, que ha nacido de ella, y clama por despertar el espíritu del niño.
09i
sólido de la voluntad a su espíritu dormido, con que, por lo tanto, contiene todavía las energías que Así es cómo cobra vida todo lo que nos circunda;
ningún arte. de ella proceden. así es cómo nunca se interrumpe la relación entre el
08i 09a
Más adelante, en cambio, al más leve susurro de La leche es, virtualmente, la única substancia que, hombre y lo que se halla en el mundo exterior.
10a
las primeras palabras, sí podremos obrar sobre él. al dársela al niño, ejerce efecto despertador sobre su El genio mismo de la naturaleza se encarga, pues,
08j
Luego, la actividad que ellas susciten en los espíritu cefálico dormido. de la primera etapa de la evolución humana, de cuya
09b
órganos vocales del niño se proyectará como activi‑ Es el espíritu que se halla presente en toda mate‑ misión le relevamos en cierto modo si, en la segunda
dad volitiva hacia aquel espíritu cefálico dormido y ria, y se manifiesta ahí donde es debido. etapa, seguimos nosotros desarrollando y educando
09c
empezará a despertarlo. También la leche contiene espíritu, cuya misión al niño.
08k 10b
Nno existe puente hacia aquel espíritu cefálico es despertar al espíritu dormido del niño. Cuando empezamos a obrar sobre su voluntad,
09d
dormido desde un principio; no hay corriente desde No es mera metáfora, sino hecho científico de por medio del habla y el quehacer cotidiano que
las extremidades donde voluntad y espíritu actúan arraigo profundo, que el genio generador de la leche el niño imita, continuamos la función inicialmen‑
en vigilia: se necesita de otro mediador. aposentado en los misteriosos arcanos de la naturale‑ te llenada por el genio de la naturaleza cuando le
08l
Como educadores humanos, no tenemos mu‑ za sea el que despierta el espíritu humano en el niño. alimentaba con leche, en cuya función el hombre o,
09e
chas posibilidades de crear semejantes medios en Es necesario reconocer, dentro del concierto uni‑ mejor dicho, la madre era simple instrumento del
la primera época del crecimiento infantil, y en esta versal, semejantes conexiones profundamente mis‑ propósito criador.
10c
situación se nos presenta un ‘suplente,’ algo que teriosas; sólo entonces se descubren las maravillosas De ahí se deduce que la naturaleza educa ‘natu‑
podríamos definir como ‘genio,’ algo que es espíritu ralmente,’ ya que la alimentación láctea no es sino el
fuera de nosotros. Sería interesante saber si produce alguna diferencia que la
4
primer medio educativo: educación natural.
leche humana proviene de las extremidades superiores y la
leche animal de las extremidades inferiores. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 67 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
10d
En cambio, nosotros, los hombres, al tratar de bién al tórax y a las extremidades, para que resulte conseguimos si tendemos el puente de lo artístico
ejercer influencia educativa sobre el pequeñuelo con provechosa para el niño. hacia la formación intelectual.
12a 12h
nuestras palabras y acciones, empezamos a educarle Naturalmente, ¡no hemos dejado confinado Así pues, desde los primeros años en que se nos
de manera anímica. al niño en su cuna hasta los siete años!: ha estado confía el niño, hemos de enseñarle en forma artística
10e
Por ello es tan importante que tengamos cons‑ activo, se ha ido acomodando al mundo imitando a escribir y a leer.
13a
ciencia de que no podemos lograr gran cosa con a los adultos, en cierta medida ha procurado que su No hay que olvidar que el niño, al mismo tiempo
nuestra enseñanza y educación si actuamos sobre la espíritu cefálico despierte. que se le instruye y educa, tiene que hacer muchas
12b
cabeza, ya que ella trae consigo al nacer, prefabrica‑ A esto se debe el que, al entrar el niño en la otras cosas que no caen bajo la jurisdicción del
do, su destino terrenal.5 escuela primaria a los siete años, podamos enseñarle maestro.
10f 13b
No podemos sino despertar lo que ya está en ella, convencionalmente a leer y a escribir, echando mano Empecemos por su crecimiento: aceptarán lógi‑
de ninguna manera inculcárselo. de las facultades que el pequeño despertó en su pro‑ camente que ha de proseguir en forma debida, aún
11a
En este punto de nuestras conversaciones con‑ pio espíritu cefálico. mientras los maestros le educan y enseñan.
12c 13c
viene aclarar que únicamente una selección limitada Sin embargo, procediendo de esta manera, empe‑ ¿Qué implica esto?
13d
de bienes determinados puede introducirse en la zamos a perjudicar ese espíritu cefálico con nuestra Que de ninguna manera la enseñanza y la educa‑
existencia física por el portal del nacimiento. influencia; por eso les dije que, dentro de toda pe‑ ción deberán interferir el crecimiento; es decir, que
11b
Al mundo espiritual le tiene sin cuidado, en el dagogía acertada, la enseñanza del leer y del escribir las clases tendrán que supeditarse a las exigencias del
curso de la evolución cultural, el resultado de los ha de partir del arte; han de precederle los primeros crecimiento, recomendación de fundamental impor‑
convencionalismos externos. elementos del dibujo y de la pintura, así como los de tancia en los años de la escuela primaria.
11c 13e
Esto quiere decir —y ya insistí sobre ello desde la música, ya que ellos actúan sobre el hombre de las Así, mientras que antes de la segunda dentición
otro punto de vista— que el niño no trae consigo extremidades y torácico, y sólo indirectamente sobre predomina la plasmación de formas que parte de
nuestros medios convencionales para la lectura o la el cefálico. la cabeza, la época de la enseñanza primaria hasta
12d
escritura. Actuando así, despertamos lo que late allí en el la pubertad se caracteriza por el desarrollo vital o
11d
¡Los espíritus no escriben ni leen!, no leen en hombre cefálico; no lo maltratamos como lo hace‑ biológico, es decir, por el crecimiento y todo lo que
libros ni escriben con la pluma.6 mos cuando presionamos al niño para el aprendizaje con él se relacione.
11e 13f
Es una veleidad de los espiritistas el afirmar que intelectual convencional de la lectura y la escritura. Este desarrollo vital que termina en la pubertad,
12e
los espíritus utilizan un lenguaje humano, y que Dejemos que el niño dibuje primero y luego de‑ parte del hombre torácico, de modo que, durante
incluso ¡ lo escriben! sarrolle, a partir de lo dibujado, los caracteres de la la enseñanza primaria, el maestro tiene que tratar
11f
El contenido de nuestro idioma y de nuestra es‑ escritura, para educar al hombre cefálico a través del primordialmente con el hombre torácico.
13g
critura es convención cultural, vernácula de nuestra hombre de las extremidades. Para introducir orden y concierto en su come‑
12f
Tierra; por lo que es necesario que la enseñanza de Cuando, por ejemplo, escribimos una ‘f ’ para que tido, ha de tener presente que, durante la etapa de
esa convención cultural —la lectura y la escritura— el niño la observe y luego la copie, apelamos primero educación y enseñanza, el niño crece y se desarrolla
se imparta apelando no sólo a la cabeza, sino tam‑ a su intelecto que luego adiestra la voluntad: ¡cami‑ desde su organismo torácico.
13h
no equivocado! Puesto que la naturaleza desarrolla al niño a
12g
5
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.] Lo correcto es despertar el intelecto a través de la través de su organismo torácico, de su respiración,
6
La ‘pluma de ave’ se usó desde el siblo VI al XIX. En 1822 voluntad, hasta donde sea posible, lo que solamente de su alimentación, de su movimiento, los maestros
se popularizó la ‘pluma metálica.’ Por el tinte irónico, se han de convertirse en compañeros de ese desarrollo.
supone que se refiere a las primeras. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 68 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
13i 16e
Pero, ¿cómo lograrlo si desconocen la evolución años, conforme lo indiqué, hacer un reconocimiento Los niños retentivos crecen de manera distinta a
natural? de conjunto de la condición física de cada uno de cómo lo hacen los imaginativos.
13j 17a
¿Cómo impartir una buena clase si no saben en los alumnos a su cargo, y tratar de retener en su Para los psicólogos de hoy no existe problema;
qué forma la educación y la enseñanza pueden, por memoría el aspecto que ofrezcan. según ellos, todo está perfecto y terminado: existe
15b
ejemplo, retardar o acelerar el crecimiento? Al final del año escolar o de cualquier otro la memoria y se la describen en los libros de texto;
13k
Los educadores se hallan anímicamente en liber‑ período, deberá volver a pasar revista y registrar los existe la fantasía, o imaginación, y se la describen
tad hasta cierto grado de estorbar las sanas energías cambios que se hayan operado; y como resultado también.
17b
del crecimiento infantil y producirle un estirón de estas dos inspecciones darse cuenta de que uno u No han captado que, en realidad, todo en el
exagerado —lo que puede serle perjudicial en deter‑ otro de los niños no ha tenido el crecimiento que se mundo se halla en relación mutua, y que sólo llega‑
minadas circunstancias— o bien inhibirlo y, como esperaba, y que otro sí creció. mos a descubrirla si nos aprovechamos de nuestro
15c
consecuencia, quedar pequeño y bajo. Entonces se preguntará: ¿cómo organizaré, en el conocimiento, para lo cual lo adecuado no consiste
13l
Hasta cierto grado únicamente, pero existe esa próximo año escolar o en el próximo período lectivo en utilizar nuestra capacidad de captación para bus‑
posibilidad. el equilibrio entre imaginación y memoria, para car definiciones correctas, sino en movilizarla para
13m
Por eso es necesario que tengamos una visión cla‑ contrarrestar esa anomalía? que ella misma pueda volver a transformar lo que
16a
ra de las leyes que gobiernan el crecimiento huma‑ Por eso es tan importante que el maestro siga as‑ primero conoció: transformarlo conceptualmente.
18a
no, tanto desde lo anímico como desde lo corpóreo. cendiendo con su grupo a lo largo de todos los años Ya ven que lo anímico-espiritual conduce, como
14a
Para conseguir tal visión desde lo anímico, he‑ escolares; por eso es tan absurdo el sistema de poner de la mano, a lo corpóreo.
18b
mos de acudir a una psicología más integral que la los alumnos cada año en manos de maestro distinto. Tanto es así que incluso podemos decir: el genio
16b
corriente. Pero la influencia opera también en sentido in‑ de la naturaleza educa al niño en la primera época
14b
Esa psicología integral nos informa que todos verso: al empezar el año escolar, o las épocas evolu‑ por medio de la leche, esto es, por acción corporal
los factores que intervienen en la aceleración de las tivas (7, 9, 12 años), el maestro, poco a poco, llega a directa; en la segunda época, después de la caí‑
energías de crecimiento —responsables de las descar‑ conocer a sus alumnos; observará que algunos, los de da de los primeros dientes, nosotros lo educamos
gas en estirones extemporáneos— se relacionan con tipo ‘retentivo,’ todo lo retienen. instilándole el arte durante la educación primaria;
16c
la formación de la memoria. El maestro podrá distinguir entre estos tipos, terminada ésta se produce otro cambio: empieza a
14c
Si sobrecargamos la memoria, convertimos al gracias a los dos reconocimientos mencionados, y resplandecer, como irisación anticipada, el juicio in‑
niño, dentro de ciertos límites, en espárrago; en podrá ampliar el conocimiento, si atiende, no sólo el dependiente, el sentimiento de personalidad, el afán
cambio, si sobrecargamos su fantasía, frenamos su crecimiento físico exterior, sino también el aspecto volitivo autónomo, propios de una época posterior.
18c
crecimiento. fantasía y memoria, considerando que el niño está Nosotros correspondemos al reclamo de esa pre‑
14d
Considerando que la memoria y la fantasía se en peligro de un exagerado crecimiento si la memo‑ figuración dando al plan de estudios una forma tal
hallan en misteriosa relación con el desenvolvimien‑ ria es demasiado fiel, o tiende a una estatura rechon‑ que no se deje de tener en cuenta eso que puja por
to vital del hombre, hemos de desarrollar el acierto cha, si la fantasía es excesiva. actualizarse. ♣♣
16d
para prestar atención a esas conexiones. No basta conceder importancia teórica a la
15a
El maestro debe procurar estar en condiciones de conexión de cuerpo y alma mediante la retórica y
hacer lo siguiente: por ejemplo, al principio del año las frases baladíes, sino que hay que proceder a la
escolar o, particularmente, al principio de las épo‑ observación efectiva de la sinergia de cuerpo, alma y
cas biológicas relacionadas con los nueve y los doce espíritu en el hombre en cierne.

Rudolf Steiner [ga293] 69 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
[12]    relación de los órganos 02a
Para nuestro propósito, partamos primero del 03h
¡De ninguna manera!
humanos con el mundo exterior sistema cerebral-nervioso, asociado con los órganos 03i
La cabeza pretende hacer de nosotros algo distin‑
Stuttgart, septiembre 3, 1919, mañana (S‑3837) sensorios. to de lo que somos: hay momentos en que ella trata
02b
A simple vista, este sistema parece ser el más per‑ de hacemos aparecer como lobo; en otros, como
fecto, si bien ya hemos estudiado cuál es la realidad; borrego; en otros, como gusano o dragón.
03j
se trata, de todos modos, de la organización huma‑ Todas las configuraciones que la cabeza pretende
na de más larga trayectoria y que ha trascendido la actualizar en nosotros, se encuentran repartidas en
forma desarrollada por el reino animal. las diversas formas animales de la naturaleza exterior.
02c 03k
El hombre ha atravesado y superado el nivel Al contemplar la naturaleza, podrán decir: eso
animal, en cuanto al sistema cefálico, para converti‑ que veo, lo soy Yo también; sólo que mis sistemas
do en específicamente humano, cuya expresión más troncal y de las extremidades transforman continua‑
ostensible es justamente la formación craneana. mente en forma humana, digamos por ejemplo, la
03a
Ahora bien, ayer estudiamos el papel que co‑ forma de lobo que procede de mi cabeza.
03l
Todo estudio del cuerpo humano debe tener en rresponde a la formación craneana en la evolución Vencen constantemente al animal interior que
cuenta su relación con el ambiente físico-sensible del individuo humano, es decir, en qué medida la todos conservan, adueñándose de él e impidiendo
que lo sustenta, hallándose ambos en constante plasmación del cuerpo humano se halla determinada mediante su transformación o metamorfosis, que se
intercomunicación. por las fuerzas situadas en la cabeza. objetive por completo.
01b 03b 04a
Si observamos este ambiente, percibimos los Vimos que esa intervención de la cabeza llega a Hemos visto, pues, que el hombre, a través de su
reinos mineral, vegetal y animal, con los que nuestro una especie de punto final en la segunda dentición sistema cefálico, se halla en relación con el reino ani‑
cuerpo físico guarda parentesco. alrededor de los siete años. mal al que, sin embargo, trasciende constantemente
01c 03c
Sin embargo, no se revela a la observación super‑ Nos incumbe ahora elucidar qué pasa cuando la en su modelación corporal.
04b
ficial la índole peculiar de este parentesco, sino que cabeza humana entra en interacción con los órganos Y ¿qué es lo que queda?
04c
requiere una penetración profunda de lo sustancial torácicos y con los de las extremidades. En presencia de alguna persona, real o imagina‑
03d
de los reinos de la naturaleza. ¿Qué hace en realidad la cabeza al ejecutar su ria, pueden razonar de la siguiente manera: veo a
01d
Lo primero de lo que nos percatamos en la labor en asociación con el sistema torácico-troncal y un hombre; tiene la cabeza en la parte superior; en
figura físico-corpórea humana es su esqueleto y sus con el de las extremidades? realidad, eso que se mueve, es un lobo en devenir,
03e
músculos; luego, al penetrar más hacia dentro, la La cabeza forma, informa, configura continua‑ pero que no alcanza a objetivarse porque el tronco y
circulación sanguínea con sus órganos respectivos; mente: durante los primeros siete años, nuestra vida las extremidades lo disuelven en el acto.
04d
registramos también los procesos alimenticios, la consiste en que de ella irradia una vigorosa fuerza O bien, en presencia de otra persona: ahí se
plasmación de los órganos a partir de las más diver‑ formativa que se vuelca incluso en la forma físi‑ mueve un borrego; el tronco y las extremidades lo
sas formas vasculares, el cerebro, los nervios y los ca; , la cabeza continúa prestando posteriormente disuelven.
04e
órganos sensorios. ayuda a esa forma, manteniéndola, animándola, En nivel suprasensible, se trata de un conti‑
01e
Todas estas percepciones se conjugan en la tarea espiritualizándola. nuo mover y disolver de las formas animales en el
03f
de ubicar en el mundo exterior estos diferentes órga‑ La cabeza se relaciona, pues, con la figura hombre.
nos humanos y los procesos que ellos transmiten. humana.
03g
Pero, ¿la modela en verdad?

Rudolf Steiner [ga293] 70 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
04f 06j
Si existiera un fotógrafo suprasensible que fijara relación misteriosa entre el sistema troncal o torácico Malo sería que no lo hiciera así, ya que entonces
todo este proceso, ya sea en placa fotográfica o en del hombre y el mundo de las plantas. tanto nosotros como los animales careceríamos de
05b
película, ¿qué se vería en ella? Recordemos que en el tronco se desenvuelven las ese oxígeno.
04g 06k
¡Los pensamientos humanos! funciones principales de la circulación sanguínea, la Pero la planta hace más: el carbono que ella
04h
En efecto, los pensamientos humanos son el respiración y la alimentación. retiene queda convertido en almidón y azúcares, así
05c
resultado suprasensible del proceso que no alcanza Todos estos procesos se hallan en interacción con como en todo lo demás que integra su organismo.
06l
a materializarse: la continua metamorfosis de la ani‑ lo que tiene lugar en el mundo vegetal; pero en una El mundo vegetal deriva del carbono que las
malidad que se propaga descendiendo de la cabeza, relación muy peculiar. plantas, por la llamada asimilación, obtienen del
06a
no llega a la exteriorización sensible, pero tiene, Veamos primero la respiración: ¿Qué hace el dióxido de carbono.
06m
como su efecto suprasensible, el proceso mental. hombre al respirar? El mundo vegetal se ofrece a nuestra vista como
04i 06b
Para la observación suprasensible, esa metamorfo‑ Asimila el oxígeno y, por medio del proceso carbono metamorfoseado, derivado del proceso
sis corresponde a un proceso real. vital, lo une con el carbono para formar anhídrido asimilatorio que se corresponde con el respiratorio
04j
La cabeza no es solamente el holgazán posado carbónico. humano.
06c 06n
sobre sus hombros, sino también el que se inquie‑ El carbono, presente en el organismo como resul‑ Si bien es cierto que también la planta respira un
ta por mantenernos en estado de animalidad; nos tado de la transformación de los alimentos, recoge el poco, sólo una observación superficial podría creer
ofrece todas las formas del reino animal y se divierte oxígeno, y el resultado de esta unión es el dióxido de que ese proceso, que se efectúa de noche, correspon‑
generando reinos animales. carbono. de a la respiración humana.
04k 06d 06o
El hombre, en cambio, por su tronco y sus extre‑ Ahora bien, ¿qué pasaría si, en esta situación, el Es como si alguien viera una navaja para afeitar
midades impide que, al correr de los años, nazca a hombre, en vez de dejar que el dióxido escape, fuera y decidiera utilizada para cortar la carne: el proceso
través suyo toda una fauna completa: la transforma capaz de retenerlo y de desdoblar los dos elementos? respiratorio de las plantas es distinto del de los hom‑
06e
en sus pensamientos. Supongamos que el hombre, después de haber bres y animales, como la navaja de rasurar es distinta
04l
He ahí nuestra relación con el reino animal: inhalado el oxígeno por medio de sus funciones del cuchillo de mesa.
06p
dejamos que éste nazca dentro de nosotros en forma orgánicas, y dejado que éste se una con el carbono La contraparte del proceso respiratorio humano
suprasensible, pero luego impedimos que se objetive para formar el anhídrido carbónico, pudiera volver en las plantas, insisto, no es la respiración, sino el
físicamente: el tronco y las extremidades no admiten a eliminar el oxígeno y seguir elaborando el carbono proceso inverso, es decir, el asimilatorio.
07a
el acceso de esos animales en vías de formación. únicamente, ¿cuál sería el resultado? Considerando lo que antecede, nos damos cuenta
04m 06f
Cuando la cabeza acrecienta desmesuradamente ¡El mundo vegetal! de que si propasáramos dentro de nosotros el proce‑
06g
esa tendencia zoógena, el resto del organismo se Dentro del hombre crecería de súbito una flora so de la formación de dióxido de carbono, es decir,
opone para neutralizada, en cuyo caso recurre a las completa. si lo empujáramos más allá de su límite natural
06h
jaquecas y otras condiciones similares, para así liqui‑ No cabe duda de que ella podría crecer; en efecto, logrando que el oxígeno volviera a desprenderse
dar la animalidad excedente. si miramos la planta, ¿qué hace? y se regenerara el carbono —como acontece en la
05a 06i
Veamos ahora el segundo aspecto, el sistema No inhala el oxígeno siguiendo el régimen huma‑ naturaleza exterior y para lo cual se hallan presentes
troncal que igualmente se halla en relación con el no, sino que asimila el aníhidrido carbónico del que en nuestro organismo todas las sustancias necesa‑
mundo que le rodea, pero no con el reino animal, está sedienta, durante el día, y despide oxígeno. rias— podríamos hacer brotar en nosotros una flora
sino con la totalidad del mundo vegetal: existe una completa; por una súbita transformación, ¡nosotros
desapareceríamos, y aparecería la vegetación!

Rudolf Steiner [ga293] 71 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
07b 07j
En todo hombre existe potencialmente esa La causa de los procesos patógenos la hemos de bre introduciendo en él ciertas tendencias vegetabili‑
capacidad, que no llega a objetivarse; acentuada en buscar, pues, en el incipiente crecimiento de plantas zantes, aquello que exteriormente nos deleita por la
el sistema troncal, la cabeza y las extremidades la en el hombre. riqueza de sus colores, empieza a actuar como causa
07k
sabotean y contrarrestan, con el resultado de que el Claro está que ellas no alcanzan a objetivar su patológica.
07q
hombre expele el gas carbónico, para que el mundo condición de planta porque, al fin y al cabo, el inte‑ El día en que la ciencia médica sepa correlacio‑
vegetal, en vez de brotar dentro del hombre, nazca rior humano no es un ambiente agradable para una nar cada enfermedad con alguna forma botánica, se
fuera. azucena.1 convertirá realmente en ciencia.
07c 07l 07r
He aquí una correlación muy peculiar entre el No obstante, una astenia2 de los demás sistemas En resumen: al exhalar el gas carbónico, el hom‑
sistema torácico troncal y el ambiente físico-sensible: troncales3 puede dar origen a la tendencia de que se bre va exhalando, en bien de su propia existencia,
ahí fuera está el reino de los vegetales; aquí dentro, forme el reino vegetal interno, en cuyo caso el hom‑ todo el mundo vegetal que quiere nacer en él.
07s
el hombre se ve perpetuamente obligado a poner a bre cae enfermo. De ahí que no sea extraño que, cuando la planta
07m
raya el proceso vegetativo interior para no convertir‑ Por lo tanto, si dirigimos nuestra mirada a la empieza a excederse en su existencia vegetal ordina‑
se en planta, rechazándolo en el momento mismo de totalidad del mundo vegetal que nos circunda, he‑ ria y a producir venenos, esas sustancias tóxicas se
su nacimiento. mos de tener presente que ese mundo nos ofrece la relacionen, a su vez, con los procesos higiénicos y
07d
Esto nos autoriza a decir: en cuanto a su sistema imagen de todas nuestras enfermedades. morbosos5 del hombre.6
07n 08a
torácico-troncal, el hombre tiene la potencia de El extraño misterio de la relación del hombre con Pasemos ahora a ocuparnos de la alimentación
crear, dentro de sí, un reino que es contrapartida del la naturaleza que le rodea es que hemos de conside‑ normal que, como ya dije, se relaciona asimismo con
vegetal. rar las plantas como imágenes, no tan sólo de nues‑ esos procesos.
07e 08b
Si nos imaginamos al reino vegetal con signo tro propio desarrollo hasta la pubertad, conforme La alimentación, igual que la respiración, tiene su
positivo, el hombre engendra su análogo negativo, o indicamos en otra ocasión, sino también de nuestros punto de ataque en el sistema torácico-troncal y, por
podríamos decir, invertido. procesos patológicos, sobre todo cuando se trata de esta razón, debe estudiarse de manera similar.
07f 09a
Ahora bien ¿qué sucede si esa flora interior plantas en vía de fructificación.4 El hombre extrae los alimentos de su medio am‑
07o
empieza a portarse mal y si la cabeza y las extre‑ Quizás a muchos no les agrade oír esto, ya que biente, pero no los mantiene tal como son, sino que
midades no tienen la fuerza de ahogarla al nacer, el mundo de las plantas les procura un goce estético los transforma, precisamente con ayuda del oxígeno
expeliéndola? justificado, desde luego, en cuanto al despliegue de inhalado.
07g 09b
¡El hombre enferma! lo vegetal fuera del hombre. En la digestión, las sustancias ingeridas se com‑
07h 07p
En último análisis, las enfermedades internas Sin embargo, desde el momento en que lo propio binan con ese oxígeno, lo que, a simple vista, es
cuya causa es atribuible al sistema torácico-troncal de las plantas pretende desplegarse dentro del hom‑ similar a una quemazón interior constante.
09c
se deben a que la persona en cuestión es demasiado En efecto, la ciencia natural afirma a menudo que
débil para impedir de inmediato que cunda esa vege‑
1
azucena: Se supone una alusión velada a Goethe, Johann en el hombre se efectúa una combustión.
W. von. ‘El cuento de la serpiente verde y la bella Azucena.’ 09d
tabilidad interna. [n. del pr.] Esto no es exacto: lo que tiene lugar en el hombre
07i
En el momento del primer brote de algo que pro‑ 2
astenia: 1. f. Med. Falta o decaimiento de fuerzas carac‑ no es una combustión auténtica, sino —y fíjense
penda hacia el reino vegetal nos enfermamos por no terizado por apatía, fatiga física o ausencia de iniciativa.
Diccionario RAEL [n. del pr.]
ser capaces de echarlo fuera para que forme su reino 3
El traductor sospecha que aquí existe un hueco en la trans‑
exterior. cripción original y que el sentido correcto sería: “astenia de 5
morboso, sa: 1. adj. enfermo. 2. adj. Que causa enfermedad,
los demás sistemas frente al sistema troncal.” [N. del Tr.] o concierne a ella. Diccionario RAEL [n. del pr.]
4
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.] 6
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 72 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
10d 10l
bien en esto— una combustión a la que le faltan el Son sos, pues, las tendencias que se hallan activas En el proceso vegetativo exterior registramos un
principio y el fin. en el sistema torácico-troncal del cuerpo humano: el juego de aire y agua; habremos de estudiar el efecto
09e
Estos nunca deben consumarse en el cuerpo hu‑ proceso ‘antivegetativo’ estimulado por la respiración que se produce en el hombre al quedar expuesto a
mano, donde tan sólo se halla presente la fase media. e, interrelacionados, la porción media de los demás ese dinamismo.
09f 10m
Para el hombre es dañino el que las primeras eta‑ procesos naturales. En lo tocante a esos extremos, la medicina
10e
pas de esa combustión —tales como las que tienen He aquí el misterioso nexo entre alma y cuerpo: contemporánea está haciendo sus primeros tímidos
lugar en la fructificación— se efectúen dentro de su cuando las funciones estimuladas por la respiración sondeos, pero se halla apenas en los inicios; concede
organismo, por ejemplo al comer frutas demasiado se unen a los demás procesos naturales —de los mayor valor a buscar, para cada cuadro patológico, el
verdes, ya que su organismo no es adecuado para cuales, como dije, sólo se ejecuta la fase media—, se germen patógeno que lo produce, y se da por satisfe‑
llevar a cabo ese proceso inicial. combina lo anímico, es decir, el proceso ‘antivegeta‑ cha si lo encuentra.
09g 10n
Por eso lo enferma. tivo,’ con lo corpóreo, o sea, con los procesos natu‑ Mucho más importante sería, sin embargo, reco‑
09h
Quienes aguantan comerse mucha fruta verde — rales cuya parte media ha sido traspuesta al cuerpo nocer a qué se debe el que, en determinado momen‑
como, por ejemplo, cierta gente del campo particu‑ humano. to de la vida, el hombre sea capaz de dar cabida en
10f
larmente robusta— han de tener íntimo parentesco Por mucho que reflexione la ciencia, no llegará a su organismo a un incipiente proceso vegetativo,
con la naturaleza que le rodea, para poder digerir las elucidar la correlación entre cuerpo y alma mientras convirtiéndolo en morada atractiva para las bacte‑
manzanas y peras no maduras como si estuvieran en no se decida a buscarla en el misterioso nexo entre, rias: mantengamos nuestro organismo físico en con‑
su punto gracias al sol. por una parte, la respiración anímica y, por otra, la diciones que no constituya un substrato agradable
09i
Tampoco debe el organismo humano intervenir existencia corporizada de la parte media de los pro‑ para esos engendros vegetativos; de hacerlo así, esos
en el otro extremo, la fase final de la combustión, es cesos de combustión naturales. bichos no pueden causarnos mayores estragos.
10g 11a
decir, los procesos que sufren por ejemplo, la fruta Estos procesos no comienzan ni terminan en el Finalmente, para redondear nuestro estudio de la
madura al pudrirse; los residuos de los alimentos hombre: su principio queda fuera, en tanto que su relación del cuerpo humano con el mundo exterior,
deben ser excretados antes de que eso suceda. corrupción sólo debe tener lugar después de que el nos queda todavía pendiente el tercer aspecto: la
09j
Efectivamente, el hombre no imita en su tota‑ hombre los haya expelido. pregunta sobre el papel que el esqueleto óseo y los
10h
lidad los procesos naturales que tienen lugar a su El hombre se asocia físicamente tan sólo con músculos desempeñan en el conjunto del ejercicio
alrededor; no puede realizar ni el principio ni el fin; dicha parte media y le infunde alma mediante la vital del hombre.
11b
tan sólo la etapa media. respiración. Esto nos lleva a una observación cuya captación
10a 10i
Aquí nos encontramos con un hecho muy Aquí es donde se engendra esa sutil urdimbre de es inexcusable si se quiere comprender al hombre y
notable. funciones que reclama la mayor atención de la medi‑ que, sin embargo, pasa casi inadvertida por la ciencia
10b
Contemplemos la respiración, contrapartida de cina e higiene del porvenir. contemporánea.
10j 11c
todo lo que tiene lugar en el mundo vegetal exterior, La higiene futura tendrá que plantear la pregunta: Piensen en lo que pasa al doblar el brazo: por
10k
como ya dije. ¿Cómo se entretejen las diversas gradaciones caló‑ la contracción muscular que dobla el codo, se da
10c
La respiración es el ‘anti-reino de lo vegetal,’ y se ricas en el universo? origen a un proceso puramente mecánico.
une en el organismo con el proceso de alimentación, • ¿Cómo actúa el calor al desplazarse de un lugar 11d
Imagínense ahora que este efecto se hubiera pro‑
fase media del gran proceso de combustión que se frío a otro más caliente o viceversa? ducido sencillamente a consecuencia de que primero
desenvuelve en la naturaleza externa. • ¿Qué forma adoptan esos procesos calóricos exte‑ el brazo y el antebrazo, o bien las varillas que los
riores al actuar sobre un organismo humano?

Rudolf Steiner [ga293] 73 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
13d
representan, hubieran estado en posición extendida. pierna, dejarla de nuevo en el suelo, arrastrar la otra Nuestro sistema cefálico no sabe qué hacer con
(Figura 12-1) pierna, etcétera. ellas; tampoco el torácico-troncal; en cambio, el
12e
Nada se fotografiaría de la persona, tan sólo las sistema de las extremidades sí sabe manejarlas e im‑
fuerzas matrices que de ella emanan. pedir que adopten, dentro del organismo, las formas
Figura 12-1 12f
Ahora bien, si se observara el desenvolvimiento cristalinas que les son propias.8
13e
de esas fuerzas, se obtendría primero la fotografía de Al comer sal, si no se desarrollarán las energías
mientras que al brazo doblado le corresponde esta una sombra, así como toda una faja de sombras que del sistema de las extremidades, el organismo huma‑
otra posición. (Figura 12-2) registraría el andar. no se convertiría en un cubo salino.
12g 13f
Errarían si creyeran que viven, en cuanto a su Su sistema de las extremidades, es decir, su esque‑
Yo, en los músculos y en la carne; en realidad, aun leto y su sistema muscular, tienen la perenne ten‑
durante la vigilia viven, en cuanto a su Yo, no en dencia de contrarrestar la mineralización, es decir, de
músculos y carne, sino en aquella sombra retrata‑ disolver los minerales.
13g
da, es decir, en las fuerzas que ponen en marcha su Cuando el proceso patológico trasciende el nivel
cuerpo. meramente vegetativo, es decir, cuando el cuerpo
Figura 12-2 12h
Aunque suene grotesco, lo siguiente es lo efecti‑ tiene la tendencia de admitir, no sólo lo incipiente
vo: al sentarse, es decir, al apretar la espalda contra vegetal, sino también el proceso de cristalización mi‑
12a
Si tendemos una cinta (c) y la enrollamos, la el respaldo de la silla, vive su Yo en la fuerza que se neral, existe un tipo de enfermedad particularmente
varilla (b) ejecutará el movimiento indicado por la desarrolla en esa presión. grave y perniciosa: la diabetes.
12i 13h
flecha curvada. Análogamente, al estar de pie, su personalidad En este caso, el cuerpo humano no es capaz de
12b
Se trata de un movimiento puramente mecáni‑ entera vive en la fuerza que sus pies ejercen al presio‑ cumplir realmente con su tarea de ir disolviendo el
co, igual al que se ejecuta al doblar la rodilla o al nar el suelo. mineral con apoyo en las fuerzas de sus extremida‑
12j
caminar. No es cierto que vivamos, en cuanto a nuestro des, y la causa de que hoy la gente se rinda a menu‑
12c
En efecto, al caminar se pone en marcha toda la Yo, en nuestro cuerpo visible; vivimos en un con‑ do ante los cuadros patológicos provocados por la
maquinaria del cuerpo mediante la intervención de junto de fuerzas que arrastran nuestro cuerpo físico mineralización morbosa del cuerpo, consiste en que
varias fuerzas, principalmente las de palanca. como en remolque durante nuestra existencia física no sabemos aplicar como es debido los antídotos
12d
Imaginemos ahora que mediante algún ingenio‑ hasta la muerte. que pueden extraerse del conjunto de los órganos
12k
so dispositivo7 se pudiera sacar la fotografía de una Esto quiere decir que, incluso durante la vigilia, sensorios, del cerebro, de los filamentos nerviosos,
persona andando, pero eliminándola a ella y graban‑ vivimos tan sólo en un cuerpo energético. etcétera.
12l 13i
do únicamente las fuerzas que se hallan en juego, es ¿Cuál es su misión? Para dominar ciertas enfermedades, como la gota,
12m
decir, las energías que se desarrollan para levantar la En verdad, se arroga una tarea bien peculiar. diabetes y otras similares, habríamos de utilizar, en
13a
Al alimentarnos, ingerimos toda clase de sustan‑ alguna forma especial, las cuasisustancias —tengo
7
La primera parte del ‘ingenioso dispositivo’ podría ser una cias minerales, aun cuando no agreguemos mucha mis razones para darles este nombre—, es decir,
filmadora. Recuérdese que el cinematógrafo fue patentado sal a la sopa. la materia en vías de desintegración que se halla
por los hermanos Auguste y Louis Lumière el 13 de febrero 13b
de 1895. La primera película, ‘La sortie des ouvriers des Esta ingestión de sustancias minerales correspon‑
usines Lumière à Lyon Monplaisir’ [‘Salida de los obreros de de a una necesidad.
la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir’] fue presentada el 22 13c
¿Qué hacemos con ellas?
de marzo de 1895. [n. del pr.] 8
Sería interesante conocer esta referncia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 74 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
presente en los órganos sensorios, el cerebro y los [13]    cabeza y extremidades. en cambio, las extremidades humanas son resultado
nervios.9 alma y espíritu de una presión que opera de fuera adentro y que es
13j
Sólo conociendo completamente la relación del Stuttgart, septiembre 4, 1919, mañana (S‑3840) rechazada precisamente al llegar a la frente.
hombre con la naturaleza desde el punto de vista
que hoy les he ofrecido es posible alcanzar lo que en
este campo es benéfico para la humanidad.
13k
La única manera de explicarse el misterioso
cuerpo humano consiste en conocer primero sus
procesos, en saber que el hombre tiene que disolver
dentro de sí el mineral, invertir dentro de sí el reino
vegetal, y trascender o espiritualizar el reino animal.
13l
Y todo lo que el maestro ha de saber del desa‑ Figura 13-1
rrollo corporal, tiene por base un estudio antro‑
01g
pológico-antroposófico, tal como aquí lo hemos Este hecho es de gran importancia para la vida
seguido. ♣♣ Los conocimientos adquiridos en esta serie de confe‑ del hombre.
01h
rencias nos permiten no sólo comprender el com‑ Lo que determina nuestra condición humana
portamiento del hombre, y especialmente del niño, interna tiende hacia la frente desde dentro.
01i
ante el mundo exterior, sino también definir nuestra Contemplemos la palma de la mano o la planta
propia actitud ante dicho comportamiento del niño. del pie: sobre ellas se ejerce una presión constante,
01b
Basta que esos conocimientos se apliquen conve‑ igual a la que desde dentro se ejerce sobre la frente,
nientemente a la vida. pero en sentido opuesto.
01c 01j
Recapacitemos sobre el hecho de que, en rigor, Al exponer la palma de nuestra mano al mundo
habríamos de estudiar aquel comportamiento en su en rededor, o al pisar el suelo con la planta de nues‑
aspecto dual, considerando que la configuración del tro pie, fluye a través de ella desde fuera lo que fluye
hombre de las extremidades contraría a la del hom‑ hacia la frente desde dentro.
01k
bre cefálico. Este hecho nos permite darnos cuenta de la
01d
En efecto, hemos de hacer nuestra la difícil situación en que se halla lo anímico-espiritual en
representación de que las formas del sistema de las nosotros: se nos presenta cual si fuera una corriente
extremidades sólo se vuelven inteligibles si nos ima‑ y como tal nos atraviesa.
02a
ginamos las formas cefálicas volteadas tal como un Ahora bien ¿qué es el hombre frente a lo aními‑
guante o una media. co-espiritual de que estamos hablando?
01e 02b
¡Este hecho es de gran significado para toda la Imaginemos una corriente de agua detenida por
vida humana! un dique, de modo que quede restañada y las olas
01f
Si hacemos un croquis esquemático (Figura reviertan su curso.
02c
13‑1), podemos decir: la forma craneana es resulta‑ Así es cómo lo anímico-espiritual reviene sobre
9
Steiner, Rudolf & Wegman, Ita. ‘Fundamentos para una do de una presión central o inflación desde dentro; sí mismo en el hombre que funciona como dique;
ampliación del arte de curar.’ [GA027] [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 75 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
03h
aquello quisiera atravesarle sin obstáculos, pero él lo La misión del cuerpo consiste en desarrollar una debilidad congénita; pero en niños normales,
detiene, lo frena y deja que se acumule. aquello para lo cual el ser humano se halla predis‑ tenemos la posibilidad de contener la tendencia a la
02d
Sin embargo, ese efecto de lo anímico-espiritual puesto desde su nacimiento. obesidad precoz, mediante una dieta adecuada.
03i 04a
al que acabo de dar el nombre de corriente, porque Si los miembros no se mueven lo suficientemen‑ Todo esto implica que quien no sopese lo que
circula a través del hombre, no es una corriente cual‑ te, o si no se mueven como es debido, no carcomen antecede en todo su alcance no tendrá el debido
quiera, sino algo muy peculiar. el cuerpo físico lo bastante, lo que es, en verdad, un sentido de responsabilidad.
02e 04b
¿Cómo afecta a la corporalidad exterior? resultado ‘favorable’ para el sistema torácico-abdo‑ En efecto, hemos de comprender que si le permi‑
02f
Como acción reabsorbente constante. minal, favorable naturalmente desde su punto de timos al niño acumular demasiada grasa interferimos
03a
El hombre se halla ante el mundo exterior, y lo vista. con los buenos y precisos propósitos que el devenir
03j
anímico-espiritual pretende absorberlo constante‑ En este caso, ese sistema aprovecha los exceden‑ cósmico tiene en relación con el hombre, puestos en
mente, con el resultado de una exfoliación o escama‑ tes para generar materialidad excesiva, lo que luego evidencia en el hecho de que el elemento anímico-
ción constante. invade la corporalidad que se halla predispuesta en espiritual cósmico penetra al hombre.
03b 04c
Ciertas partes, las uñas por ejemplo, las tenemos el hombre desde su nacimiento, única compatible Estorbaremos pues el acontecer del mundo si
que cortar nosotros mismos, por carecer el espíritu con su condición anímico-espiritual; impregna lo dejamos que el niño engorde demasiado.
05a
de la potencia necesaria para destruirlas por succión que el hombre debe tener, de algo que él no debiera Algo muy peculiar ocurre en la cabeza humana:
externa. tener, es decir, con algo que se acopla tan sólo con su lo anímico-espiritual, al estancarse, chisporrotea ha‑
03c
El espíritu trata pues de destruirlo todo, y el cuer‑ condición material-terrestre, sin ninguna proyección cia atrás, como el agua que rebota al llegar a la presa.
05b
po actúa de neutralizador. anímico-espiritual: lo impregna progresivamente de En otras palabras: lo anímico-espiritual arrastra
03d
Es en el hombre donde debe establecerse el gordura. materia, como el río la arena, y esa materia, al llegar
03k
equilibrio entre lo anímico-espiritual destructor y la Sin embargo, si esa grasa se deposita en el hom‑ al interior del cerebro, se estanca, salta de rebote y
progresiva reconstrucción del cuerpo. bre en forma anormal, el proceso anímico-espiritual, las corrientes se encabritan.
03e 05c
En ese dinamismo se intercala el sistema torácico- que penetra como proceso succionante o consunti‑ Y en ese constante rebote de materia, se va des‑
ventral que se precipita al encuentro de las fuerzas vo, tropieza con impedimentos excesivos que obstru‑ plomando la materia cerebral todavía vitalizada y ¡se
invasoras y destructoras de lo anímico-espiritual, y yen su acceso al sistema cefálico. forma el nervio!
03l 05d
abastece al hombre de materialidad. Por eso, no conviene permitirles a los niños to‑ Todo nervio es el resultado del colapso y necro‑
03f
Esto nos permite apreciar que las extremidades, mar demasiados alimentos que favorezcan la forma‑ tización de la materia dentro del organismo vivo,
que sobresalen del sistema torácico-ventral, son, en ción de tejido adiposo, ya que, en este caso, la cabe‑ después de que el espíritu la ha empujado a través de
verdad, lo más espiritual del hombre, ya que en ellas za se halla aislada de la corriente anímico-espiritual, la vida.
05e
dicho proceso materializante se halla presente tan debido a que la grasa se interpone en su camino, y la El nervio representa pues, materia necrotizada
sólo en mínimo grado; lo único que contribuye a la cabeza queda vacía. dentro del organismo vivo: la vida va avanzando y se
03m
materialidad de las extremidades son ciertos procesos Lo importante es desarrollar el tacto necesario restaña; la materia se desmorona y se desploma.
05f
metabólicos que irradian hacia ellas desde el sistema para lograr, en colaboración con la situación social Así se forman en el hombre, en todas direcciones,
torácico-ventral. del niño, que éste no engorde más de la cuenta. canales llenos de materia muerta: los nervios.
03g 03n 05g
Nuestras extremidades, espirituales en alto grado, Más adelante en la vida, el aumento de grasa A lo largo de esos canales de materia muerta, lo
al moverse, consumen nuestro cuerpo. depende de muchos otros factores; asimismo existen anímico-espiritual ‘retroburbujea’ hacia el hombre,
niños que propenden a la gordura a consecuencia de atravesándolo.

Rudolf Steiner [ga293] 76 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
05h 07f 08h
Lo anímico-espiritual que necesita esa materia Asimismo, también la sustancia nerviosa es una No podemos trabajar en alma y espíritu sin que
desintegrada para poder actualizarse provoca esa sustancia muy especial: para la luz es como si fuera estemos continuamente colaborando interiormente
desintegración en la superficie del cuerpo, por esca‑ vidrio transparente; y así como éste deja pasar la luz, con nuestro cuerpo.
08i
mación; es decir, lo anímico-espiritual sólo se digna del mismo modo la materia física mineral necrotiza‑ Si hacemos un trabajo corporal, lo anímico-espi‑
tomar morada en el hombre si primero se necrotiza da, y también la nerviosa, deja pasar al espíritu. ritual interior interviene en escasa medida, acaso tan
07g
en él la materia. He aquí la diferencia entre dos elementos cons‑ sólo orientándonos mentalmente para caminar; en
06a
Así nos damos cuenta de cómo lo anímico-espiri‑ titutivos del hombre: lo mineral permeable para el cambio, sí interviene lo anímico-espiritual exterior
tual trabaja en el hombre. espíritu, y lo animal, es decir, lo orgánico vivo, que y nos hallamos en constante trabajo sobre el espíritu
06b
Lo vemos acercándose y ejerciendo desde fuera su no deja pasar el espíritu y le induce a generar las universal.
08j
actividad succionante consuntiva; luego penetrando, formas que integran el organismo. Haciendo trabajos físicos nos unimos, pues, al
08a
sufriendo el estancamiento, borbolloneando hacia De ahí se deducen varios corolarios para la espíritu universal.
08k
atrás, aniquilando la materia; después, vemos que educación. En el hombre, la labor física es espiritual; la espi‑
08b
la materia se desintegra en los nervios, con lo cual El hombre que hace un trabajo físico, por mover ritual, física.
08l
se hace posible que lo anímico-espiritual alcance la sus extremidades, está flotando en el espíritu que lo Hemos de hacer nuestra y comprender esta
región cutánea desde dentro, para cuyo propósito se circunda, no en el espíritu restañado3 que lleva dentro. paradoja.
08c 08m
prepara sus propios conductos transitables. Ya sea que cortemos leña, que caminemos, que El espíritu nos anega cuando trabajamos física‑
06c
En efecto, lo anímico-espiritual no puede transi‑ movamos nuestras extremidades para labores útiles mente; en cambio, lo que es material en nosotros, se
tar a través de la sustancia orgánica viva.1 u ociosas: ¡siempre chapoteamos en el espíritu y activa en el trabajo mental.
07a 09a
¿Cómo imaginaremos, pues, lo orgánico, lo vivo? tenemos que ajustarnos a él! Estas son las cosas que hemos de saber, y sin cuya
07b 08d
Como algo que absorbe lo anímico-espiritual Esto es muy importante. plena captación no podemos discurrir inteligente‑
08e
sin dejarlo pasar; en tanto que imaginaremos Asimismo es importante que preguntemos: ¿Qué mente sobre el trabajo, ya sea el mental o el físico, ni
la materia mineral muerta permeable para lo pasa en el trabajo intelectual, como el pensar, el leer, sobre el descanso o la fatiga.
09b
anímico-espiritual. etcétera.? Tomemos el caso de una persona dada sin mesura
07c 08f
Esto nos ofrece un modo de definición para lo Ahí entra en juego lo anímico-espiritual que nos a las labores manuales y al ejercicio físico; ¿cuál será
corpóreo-vivo, y otro para lo óseo-nervioso y lo es interior: ya no somos nosotros quienes chapotea‑ la consecuencia?
09c
mineral-material en general. mos con nuestras extremidades en el espíritu, sino Como acabo de decir, el espíritu nos anega cuan‑
07d
Lo orgánico vivo es impermeable para el espíritu; que lo anímico-espiritual trabaja dentro de nosotros do trabajamos físicamente; por lo tanto, esa labor fí‑
lo físico muerto es permeable para el espíritu. y se vale de nuestro cuerpo, es decir, se actualiza sica pone a esa persona en estrechísimo contacto con
07e
Goethe tuvo mucha razón al decir que “la sangre por completo en un proceso físico-corpóreo, puesto el espíritu, el exterior desde luego, con el resultado
es un líquido muy especial,”2 ya que frente al espíri‑ que, a consecuencia de la mencionada retención, se de que éste se abate sobre aquélla: la excesiva labor
tu la sangre se porta como la materia opaca frente a produce un continuo restallido de materia. física le causa, pues, una exagerada espiritualización
08g
la luz: no lo deja pasar, lo retiene. En la labor espiritual, nuestro cuerpo se halla periférica.
09d
en actividad excesiva; en la corpórea, en cambio, el Consecuencia de ello es que tenemos que aban‑
1
Comparar el esquema en la séptima conferencia. exceso de actividad corresponde al espíritu. donarnos por demasiado tiempo al espíritu, es decir,
[N. del Ed.] dormir más de la cuenta, con lo cual sobreactiva‑
2
Posiblemente: Goethe, Johann W. von. ‘El cuento de la 3
restañar2: 1. tr. Detener una hemorragia o el derrame de otro
serpiente verde.’ [n. del pr.] líquido. U. t. c. intr. y c. prnl. Diccionario RAEL [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 77 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
10m
mos, a la vez, las funciones biológicas que parten del ¿Cuándo carece de propósito la actividad? muscular, responde a la característica de nuestra
10n
sistema torácico-abdominal, no del cefálico. Carece de propósito cuando el hombre obedece época de falta de espiritualidad.
09e 11c
Estas funciones sobreestimulan entonces la vitali‑ únicamente a las solicitaciones del cuerpo; y cobra El acrecentamiento de la gimnasia hacia el de‑
dad; sube la temperatura, la sangre entra en hervor y significado, cuando no sólo éstas se tienen en cuen‑ porte, donde no sólo se despliegan movimientos sin
ya no produce la correcta resonancia en el tono vital. ta, sino que hay supeditación a las exigencias del sentido ni significado, derivados del cuerpo única‑
09f
No obstante, las ganas excesivas de dormir son medio ambiente. mente, sino donde, además, alienta el contrasentido,
10o
resultado de la inmoderada labor física. ¡No hemos de olvidarlo esti en presencia del niño! corresponde al afán de rebajar al hombre a un ente,
10a 10p
¿Y los perezosos? Por una parte, podemos dar a sus ejercicios físicos no sólo a un ente de pensamiento materialista, sino
10b
¡También a ellos les gusta dormir mucho! cada vez más el sesgo hacia lo meramente corporal, a un ente de sensibilidad propia de brutos.
10c 11d
¿A qué se debe? es decir, hacia la gimnasia fisiológica en la que todo La actividad deportiva desmesurada es darwinis‑
10d
Esto se debe a que el hombre, en realidad, no movimiento satisface las exigencias del cuerpo; por mo4 práctico.
11e
puede dejar de trabajar, no puede estar sin trabajo. otra, elevar esos movimientos al nivel de la actividad El darwinismo teórico afirma que el hombre
10e
El sueño del lerdo no es consecuencia de falta henchida de significado, de modo que el niño no desciende del animal; el darwinismo práctico puede
de trabajo; también él tiene que mover las piernas continúe chapoteando en el espíritu, sino que le siga llamarse deporte y consiste en el desarrollo de una
durante el día y, de una manera u otra, gesticular o en sus derroteros. ética que animaliza al hombre.
10q 11f
bracear: ¡sin duda, hace algo! En este segundo caso transformamos progresiva‑ Es necesario, hoy en día, recurrir a fórmulas
10f
A simple vista, no se mueve menos que el diligen‑ mente los movimientos corporales en euritmia. drásticas porque es muy necesario que el educador
11a
te, pero carece de plan y de propósito. Mientras más cultivemos en forma unilateral el las entienda.
10g 11g
La diferencia es, pues, que el diligente se dirige ejercicio gimnástico físico, tanto más inducimos El educador debe saber que no sólo le incumbe
hacia el mundo exterior y dota de sentido lo que hace. en el niño la tendencia hacia la somnolencia y la educar sino, además, responsabilizarse frente a una
10h
La actividad desconcertada del lerdo seduce más adiposidad excesivas; en tanto que, mientras más misión social: su actuación ha de tener proyecciones
al sueño que la del inteligente. permitamos que el péndulo, después de oscilar en toda la humanidad, con lo que se evite que no
10i
En la actividad que tiene objetivo, no nos hacia lo corpóreo —lo que no debemos descuidar sigan cundiendo en ella tendencias embrutecedoras.
11h
quedamos ‘chapoteando’ en el espíritu exterior, completamente ya que el ser humano tiene que Esto no es falso ascetismo, sino simple resulta‑
sino que paulatinamente lo vamos absorbiendo, vivir en ritmos— tienda en sentido contrario hacia do de investigación objetiva, de tanta autenticidad
interiorizando. el movimiento saturado de significado, tal como como cualquier otro resultado científico.
10j 12a
Al extender la mano para el trabajo bien delibe‑ sucede en la euritmia donde todo gesto expresa un ¿Y qué hay del trabajo mental?
12b
rado, nos unimos al espíritu y, por colaborar con él sonido y tiene sentido; mientras más alternemos Todo trabajo mental, esto es, pensar, leer, etcétera,
conscientemente, el espíritu tiene menos necesidad entre gimnasia y euritmia, tanto mejor provocamos va acompañado de actividad física, es decir, de desinte‑
de trabajar inconscientemente durante el sueño. la concordancia entre la necesidad de dormir y la de gración y necrotización de la materia orgánica.
10k 12c
No basta pues, con que el hombre sea activo, estar despierto, y tanto mejor mantenemos intacto, a Por lo tanto, el excesivo quehacer mental y psí‑
pues el lerdo también lo es; ¡lo importante es que la través de sus actividades volitivas exteriores, el estado quico supone que aumente en nosotros la desinte‑
actividad tenga significado! de normalidad de la vida infantil. gración de materia orgánica.
10l 11b
‘Actividad significativa,’ he aquí las palabras que La progresiva materialización de la gimnasia que
han de tener sentido si queremos hacernos educado‑ ha acabado siendo un ejercicio puramente físico- 4
darwinismo: Describen las ideas de Charles Darwin, espe‑
res de niños. cialmente en relación a la evolución biológica por selección
natural. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 78 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
12d 13c
Después de pasarnos un día entero en doctas elu‑ Si ponemos nuestro constante interés en el traba‑ aspirar a una rápida— de los hábitos mentales de
cubraciones, la superabundante materia orgánica en jo psíquico-mental, este interés activa las funciones la gente; y entonces, poco a poco, las condiciones
corrupción nos ahíta5 y perturba nuestro sueño tran‑ torácicas e impide el desgaste excesivo de los nervios. sociales adoptarán una forma distinta de la actual.
13d 13l
quilo; lo que implica que la exagerada labor mental Quien lee a lo bobo, es decir, sin esforzarse en Pero hay que pensarlo todo en conjunto: saber
y psíquica destruye el sueño, así como la exagerada asimilar con profundo interés lo leído, tanto más fa‑ que la euritmia es actividad externa saturada de
labor mental física nos convierte en dormilones. vorece el desgaste de su materia interior; en cambio, significado, y que ella espiritualiza el trabajo físico;
12e
No obstante, también el esfuerzo mental exagera‑ quien siga la lectura con cálido interés, tanto más saber asimismo que si estimulamos en los niños el
do, por ejemplo, el estudio de una obra difícil cuya ayuda a la actividad sanguínea y, por ende, la conser‑ interés por la clase —no en forma banal desde lue‑
lectura supone excesiva concentración —¡no muy vación de la vitalidad de la materia. go— procuramos vida y riego sanguíneo al trabajo
13e
corriente entre la gente de nuestra época!— es decir, Al tener que ‘machacar’ para el examen, se intelectual.
13m
el leer con intensidad algo serio, provoca sueño. memorizan muchas cosas sin interés, puesto que si Hacia fuera, hemos de espiritualizar el trabajo;
12f
Asimismo, cuando se escucha una exposición que alguien memorizara tan sólo lo que le interesa, lo hacia dentro, hemos de permear de sangre la labor
requiere profunda atención —no la anodina pala‑ más probable, de acuerdo con la tónica general de la mental.
13n
brería de los demagogos o de quien sólo dice puras época, sería que suspendiera el examen. Reflexionen sobre estas dos proposiciones y
13f
cosas sabidas— el público se cansa y se adormila por Como consecuencia, el machaqueo antes del exa‑ verán que la primera de ellas tiene, a la vez, un
tratarse de algo totalmente desconocido. men nos perturba el sueño e introduce desorden en significativo aspecto educativo y social, así como la
12g
Es un fenómeno bien conocido que las personas nuestro régimen normal, circunstancia a que hemos segunda tiene un significativo aspecto educativo e
que asisten a conferencias, conciertos, y similares, de prestar especial atención tratándose de niños. higiénico. ♣♣
13g
tan sólo porque está ‘de moda,’ sin estar acostum‑ Por esto, la mejor manera de corresponder al
bradas a captar intelectual o emotivamente lo que ideal de la educación es que suprimamos todo
se les ofrece, se duermen a la primera palabra o a la aprendizaje que signifique almacenamiento, lo que
primera nota que oyen; y en este estado a menudo regularmente se practica antes de los exámenes; es
se mantienen durante toda la conferencia o todo el decir, que suprimamos los exámenes para que el año
concierto al que asistieron en cumplimiento de sus académico termine en forma igual a como empezó.
13h
compromisos sociales. Lo mejor es que el maestro se pregunte:
13a
Aquí también entra en consideración un doble
“¿Para qué he de examinar al niño?
aspecto.
13b »Lo he tenido delante de mí y me doy perfecta
Así como existe una diferencia en la actividad
cuenta de lo que sabe y lo que ignora.”
externa según sea significativa o no, del mismo
13i
modo existe una diferencia en la actividad mental e Claro está que en las condiciones actuales, este
intuitiva interna, según que transcurra acompañada postulado no pasa de ideal distante.
13j
del sentimiento o en forma mecánica. Al decir esto, he de suplicarles que no hagan
demasiada ostentación de su naturaleza rebelde.
13k
Por de pronto, dirijan hacia dentro nuestras
5
ahíto, ta: 1. adj. Que padece alguna indigestión o empacho. críticas de la civilización moderna, con el objeto de
2. adj. Saciado, harto. U. t. en sent. fig. 3. adj. Cansado o conseguir una transformación lenta —no se puede
fastidiado de alguien o algo. Diccionario RAEL [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 79 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
[14]    la cabeza en relación 01d
Si atendemos a esta estructura ternaria del cuerpo todas las energías matrices que se proyectan hacia el
Stuttgart, septiembre 5, 1919, mañana humano, se nos hace evidente que la cabeza humana interior del hombre, de cuyo parentesco no reniega
(S‑3843) es, en realidad, un hombre integral ascendido sobre la boca.
04a
el nivel de los animales. La cabeza sintetiza, pues, al hombre entero, si
02a
En efecto, registramos en la cabeza tres regiones bien se hallan atrofiadas las partes no cefálicas, el
distintas. pecho y el abdomen.
02b 04b
La primera, que ocupa la parte superior, es la El hombre de las extremidades nos ofrece, en
cabeza propiamente dicha; la segunda es todo lo cambio, en su aspecto y morfología exterior, una
relacionado con la nariz, es el tronco; y, finalmente, transformación de las dos mandíbulas: la superior y
la boca y todo lo relacionado con ella, la contraparte la inferior.
04c
de las extremidades —llamadas sistema de las extre‑ La boca se halla encerrada por arriba y por abajo,
midades, que continúa hacia dentro de las cavidades por una versión reducida de las piernas y pies, brazos
troncales.1 y manos.
02c 04d
La cabeza humana ofrece pues, a nuestra vista, Sólo hace falta que visualicemos la orientación
Si estudiamos al hombre de la manera como hemos una actualización corpórea del hombre total. espacial correctamente.
02d 05a
venido haciéndolo en estos días en búsqueda de un Es cierto que ya se halla ahí atrofiado el ‘pecho,’ Aquí puede surgir la siguiente pregunta: si me
genuino arte educativo, nos damos cuenta, por mul‑ puesto que la nariz no deja entrever sino en forma imagino que mis brazos y manos son la mandí‑
titud de indicios, de que también su corporalidad vaga su conexión con la región pulmonar. bula superior, y mis piernas y pies la inferior, ¿en
02e
física es de estructura ternaria. No obstante, ¡la conexión existe!: la nariz es algo qué dirección se orienta la función que en ellas se
01b
Distinguimos claramente entre: así como un pulmón metamorfoseado, en virtud manifiesta?
1 todo lo relacionado con su formación o configu‑ de lo cual, imprime también cierto sello, más bien 05b
¿Dónde ‘muerden’ las extremidades?
05c
ración cefálica; físico, sobre el proceso respiratorio. ¿Dónde está la boca?
2 lo que se relaciona con la formación torácica- 02f
Es un error creer que el pulmón sea menos es‑ 05d
La respuesta es: ahí donde su brazo y su fémur se
troncal; y piritual que la nariz; es de estructura más ingeniosa aposentan en el cuerpo.
3 lo comprendido en el sistema de las extremida‑ y, en mayor medida que la nariz, se halla compene‑ 05e
Si nos imaginamos que éste es el tronco humano
des, mucho más complejo de lo que comúnmen‑ trado del elemento espiritual o, por lo menos, del (Figura 14-1), hemos de imaginamos que la cabeza
te se supone. psíquico. propiamente tal está invisible en algún lugar ahí fue‑
01c 02g
Esta complejidad se debe al hecho de que lo que Bien mirada, la nariz usurpa con gran descaro su ra, que abre la boca hacia arriba y hacia abajo, y que
se halla latente en esas extremidades, resultado de prominente lugar en el rostro humano, en tanto que tiene la tendencia peculiar de abrir sus mandíbulas
un proceso formativo —que procede desde fuera el pulmón, siendo más anímico que la nariz, oculta hacia nuestro pecho y nuestro vientre.
hacia dentro, como hemos visto— se continúa hacia su existencia con mayor pudor.
03a
el interior del cuerpo: hemos de distinguir entre las Por último, lo que pertenece a la boca tiene
tendencias formadoras que operan desde algún cen‑ parentesco con el conjunto formado por el metabo‑
tro interior hacia fuera, y las que se injertan, como si lismo —digestión y alimentación— así como con
dijéramos, en el cuerpo humano procedentes desde
el exterior. Mees, L. F. C. ‘Secretos del esqueleto.’ <Hay edición digi‑
1

tal.> [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 80 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
05o 06a
En efecto, en el pecho humano coexisten, mez‑ ¡Ya sabemos, pues, lo que es el habla humana!
06b
clándose en igual proporción, la naturaleza cefálica De ahí que no sea sorprendente que —en el mo‑
y la de las extremidades; hacia arriba, el pecho tiene mento en que la cabeza termina su plasmación cor‑
la tendencia de tornarse cabeza y, hacia abajo, la de pórea en la segunda dentición hacia los siete años de
adaptarse orgánicamente a las extremidades que el edad— se ofrezca la posibilidad de dotar a la cabeza
mundo exterior proyecta hacia él, o, en otras pala‑ anímica, engendro de la laringe, de un esqueleto,
Fjigura 14-1 bras, la tendencia de tornarse extremidades. esqueleto anímico desde luego.
05p 06c
Hablando con más precisión, la parte superior Esto lo logramos si dejamos de desarrollar el
05f
¿Qué hace, pues, esa cabeza invisible? del sistema torácico tiende a ‘cefalizarse,’ en tanto lenguaje por imitación espontánea y desordenada, y
05g
¡Nos está comiendo! que la inferior tiende a ‘extremizarse.’ lo enriquecemos con apoyo en la gramática.
05h 05q 06d
¡Abre sus fauces hacia nosotros! La parte superior quisiera convertirse en cabeza, Hemos de saber que, al confiársenos el niño para
05i
He aquí una maravillosa imagen morfológica de pero no lo logra: produce tan sólo una imagen rudi‑ su educación primaria, nos incumbe ejercer en él,
una realidad efectiva: en tanto que la cabeza ordi‑ mentaria de la formación cefálica. anímicamente, una actividad similar a la que ejerce
05r
naria del hombre es de índole corpórea, material, la Y ¿no reconocemos distintamente en dicha región el cuerpo al incrustar en el organismo los segundos
que corresponde a las extremidades es espiritual, de superior el intento de formar una cabeza? dientes.
05s 06e
la que tan sólo se materializa una pequeña porción: Ahí esta la laringe, a la que en alemán, por cierto Consolidamos pues, anímicamente desde luego,
la que está consumiendo al hombre. tino lingüístico ingenuo, se le da el nombre de la estructura del lenguaje si introducimos inteligen‑
05j
Al sobrevenir la muerte, lo habrá consumido por ‘Kehlkopf ’ [‘cabeza laringeal’]. temente el elemento gramatical, es decir, el elemento
05t
completo. La laringe es, en verdad, cabecita atrofiada, una lingüístico que influye en la escritura y la lectura.
05k 06f
Efectivamente, existe el proceso asombroso de cabeza que no llega a serlo del todo, por lo cual, Establecemos la relación emotiva correcta con
que nuestras extremidades, gracias a su estructura exterioriza su naturaleza cefálica en el habla humana, el habla si sabemos que las palabras que salen de
peculiar, están comiéndose continuamente. que es el resultado del continuo esfuerzo que realiza nuestra boca encierran la tendencia a convertirse en
05l
Con nuestro organismo nos vamos deslizando en la laringe en el aire para tornarse cabeza. cabeza.
05u 07a
la boca abierta de nuestra propia espiritualidad; lo Cuando aquella trata de convertirse en la parte Ya dije que, al igual que hacia arriba la región
espiritual nos exige en cada momento el sacrificio de más alta de la cabeza, emite los sonidos que mues‑ torácica tiende a volverse cabeza, hacia abajo tiene la
nuestra propia entrega. tran claramente que la naturaleza humana los retiene tendencia de tornarse extremidades.
05m 07b
Este sacrificio se halla expresado asimismo en en mayor grado; cuando pretende convertirse en na‑ Ahora bien, lo mismo que el habla emitida por
nuestra morfología: no comprendemos la figura hu‑ riz, ésta impide la realización de su propósito, pero la laringe es cabeza refinada —es decir, cabeza que
mana si no nos damos cuenta de que la relación de en el aire se producen los sonidos nasales, y la nariz ha permanecido en condición aérea—, del mismo
las extremidades con el resto del cuerpo es expresión verdadera contrarresta a la falsa, aérea, que quisiera modo todo lo que desciende del sistema torácico
del sacrificio de nuestra entrega al espíritu. nacer en los sonidos nasales. hacia abajo, hacia las extremidades, es extremidad
05n 05v
De modo que podemos decir: el sistema cefálico Es altamente significativo comprender que el burda, por así decirlo.
07c
y el de las extremidades constituyen dos polos, entre hombre, al hablar, intenta producir en el aire frag‑ El mundo exterior se proyecta hacia dentro del
los que el torácico o troncal ocupa la posición media mentos de una cabeza, traducidos en movimientos cuerpo en forma de miembros densificados, más
y mantiene en cierto modo el equilibrio. ondulatorios que se restañan al contacto con la toscos.
cabeza física.

Rudolf Steiner [ga293] 81 El estudio del hombre como base de la pedagogía


el profanador de textos
07d 10b
Una vez que la ciencia llegue a desentrañar el impregnación de amor anímico, es decir, las que se Recuerden que ya hicimos un intento en este
misterio que consiste en que las manos y pies, brazos manifiestan como capacidad imaginativa. sentido en el curso de Metodología y Didáctica,3 a
08c
y piernas, se hallan enclavados hacia la parte interior Hacia el final de la educación primaria hemos de raíz del cual dije que me extrañaba que a nadie se le
del cuerpo en mayor medida que la que correspon‑ apelar a esta capacidad. hubiera ocurrido explicar el teorema de Pitágoras4 de
08d
de a su desarrollo externo, habrá desentrañado el Los estragos que le causamos al niño si, pasa‑ la siguiente manera:
enigma de la sexualidad; sólo entonces encontrará la dos los siete años, nos excedemos en desarrollar su
“Supongamos que ahí están tres niños; uno
forma para tratar este tema como corresponde.2 intelectualidad por la enseñanza de la escritura y la
07e de ellos tiene que esparcir polvo para cubrir el
Por lo tanto, no es de extrañarse que la palabrería lectura, son pequeños en comparación con los que le
mayor de los tres cuadrados; el segundo soplarlo
actual sobre la manera de practicar la instrucción producimos si descuidamos saturar de imaginación
para cubrir el segundo cuadrado, y el tercero
sexual sea harto anodina, pues difícilmente se puede el juicio que alborea de los doce años en adelante.
08e espolvorear el cuadrado menor.
explicar algo que no se ha comprendido primero: la Toda la enseñanza en esos años —concretamente
10c
ciencia contemporánea no comprende en absoluto la relacionada con la historia y la geografía— la he‑ Entonces ayudaremos a la imaginación del niño,
los delicados hechos que subyacen en la mencionada mos de impartir en forma tal que estimule la imagi‑ mostrándole que la cantidad de polvo necesaria para
relación entre el hombre de las extremidades y el nación infantil. rociar el segundo y el tercer cuadrado es igual a la
09a
troncal. A ella apelamos también si le enseñamos al niño, que se requiere para el primero.
07f 10d
Hemos de comprender que, en analogía a cómo por ejemplo, lo siguiente: De esta manera, el niño captaría lo que queremos
en los primeros años de la educación primaria se que entienda, no con precisión matemática, sino
“­—Mira, ya has conocido la lente convexa
encuentra inyectado en el alma lo que, antes de los imaginativamente; seguiría la superficie con su ima‑
que concentra la luz: una lente así la tienes en tu
siete años, había pujado hacia la naturaleza dental, ginación, y comprendería el teorema de Pitágoras
ojo.
del mismo modo en los últimos años de la edu‑ por medio de un polvo que vuela y se deposita.
»Ya has conocido la cámara oscura que 10e
cación primaria se encuentra inyectado en la vida Y como ese polvo, además, debería soplarse en
produce imágenes de los objetos exteriores:
anímica infantil, cual presagio, todo lo que procede forma cuadrangular, cosa imposible en la realidad, se
también tu ojo es una cámara oscura.”
de la naturaleza de las extremidades, que no llegará a requiere un esfuerzo efectivo de la imaginación.
09b 11a
su plena actualización hasta pasada la pubertad. Si de esta manera mostramos cómo, por medio Así pues, hemos de tener en cuenta, continua‑
08a
Pues bien: así como en los primeros años es‑ de los órganos sensorios, el mundo exterior se halla mente, que en los años desde la pubertad se deberá
colares la facultad de aprender a escribir y leer es ‘instalado’ en el organismo humano, apelamos en cultivar y estimular todo lo que, generando la imagi‑
testimonio de que la dentición, trascendiendo lo realidad a la imaginación del niño, ya que ese meca‑ nación, se transmite de maestro a educando.
11b
físico, se ha vuelto anímica, del mismo modo toda nismo no es perceptible mientras se halla insertado El maestro deberá mantener viva dentro de sí
la fantasía creadora impregnada de calor interior es en el cuerpo vivo, sino que sólo sacándolo del cuer‑ mismo la materia de enseñanza, impregnarla de fan‑
anuncio de lo que empieza a desarrollarse hacia el fi‑ po será accesible al estudio como objeto inanimado. tasía, lo que sólo es posible si la satura de voluntad
10a
nal de la escuela primaria, es decir, de los doce hasta Asimismo, toda la enseñanza de la geometría, e emotiva.
los quince años. incluso la de la aritmética, no debe dejar de apelar a
08b
En esa época, cobran eminencia sobre todo las la imaginación: hemos de procurar que el niño capte
3
Steiner, Rudolf. ‘Metodología y Didáctica.’ [GA294] Este
curso se desarrolló en paralelo, al mediodía, de estas confe‑
facultades anímicas que dependen de la última la naturaleza de las superficies geométricas con la rencias matinales. [n. del pr.]
imaginación, no tan sólo con el intelecto. 4
Teorema de Pitágoras: Establece que en todo triángulo
rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma
2
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.] de los cuadrados de los catetos. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 82 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
11c
A veces, esto produce efectos notables en años ‘¡Mantén viva tu fantasía!’ representaciones que sólo pueden introducirse en el
posteriores. alma a través de la imaginación.
11d 13c 16a
Hacia el final de la educación primaria la con‑ Y cuando el maestro sienta que le acosa ese afán ¡En qué forma se arremetió en la segunda mitad
vivencia, es decir, la vida armoniosa y afín entre de perfeccionismo sin sentido, deberá decirse: quizás del siglo XIX contra la infiltración de la imaginación
maestro y alumno, adquiere singular importancia y para otros, la actitud de exigencia pedantesca sea en los sistemas educativos!
16b
debe acrecentarse al máximo. algo no muy recomendable; mas para mí es profun‑ En la primera mitad del siglo tenemos figuras tan
11e
De ahí que no sea buen maestro de enseñanza damente dañina, una perversión, en verdad, una preclaras como Schelling,6 por ejemplo, personas de
primaria quien no se esfuerce en estructurar y rees‑ inmoralidad. sanos conceptos aún en lo tocante a la pedagogía.
13d 16c
tructurar sus temas, penetrándolos de imaginación, ¡Esta convicción ha de convertirse en su temple Lean la bella y acuciante disertación de Schelling
una y otra vez. básico! sobre los métodos del estudio académico.7
11f 13e 16d
En efecto, si reproducimos inalterado después de Si el maestro no logra sentirlo así, conviene que Si bien versa sobre la superior y no sobre la
algunos años lo que una vez habíamos estructurado piense en un cambio de profesión donde pueda escuela elemental, late en ella el espíritu pedagógico
con nuestra capacidad imaginativa, lo encontramos aprovechar bien los conocimientos adquiridos en su característico de la primera mitad del siglo XIX.8
16e
intelectualmente fosilizado: toda creación imagi‑ formación normalista. Más adelante, en la segunda mitad del siglo,
13f
nativa requiere que se la mantenga constantemente Claro está que la vida, a menudo, impide la plena cuando se insultaba a todo lo que pretendía penetrar
viva; pues de lo contrario, sus productos se congelan realización de este ideal, pero hay que conocerlo. en el alma humana por la puerta de la imaginación,9
14a
intelectualmente. Sin embargo, no lograrán el debido entusiasmo se vituperaba también a Schelling, aunque fuera
12a
Esto vierte luz sobre la actitud que ha de tener el hacia esa moralidad pedagógica si no hacen ínti‑ veladamente.
16f
maestro: en ningún momento de su vida su modo mamente suya la verdad fundamental que hemos Y es que la gente se había vuelto cobarde en
de ser debe ser agrio. estudiado: el conocimiento de que la cabeza es un cuanto a la vida anímica y creía que, desde el mo‑
12b
Dos son los conceptos que jamás pueden con‑ hombre total, si bien con sus extremidades y pecho mento en que ésta se entregara a la imaginación
jugarse para que la vida del niño se desenvuelva atrofiados; de que cada sistema es un hombre entero, caería presa de lo falso.
16g
sanamente: el magisterio y la exigencia pedantesca. sólo que en la cabeza el sistema de las extremidades No se tenía el valor de pensar en autonomía
12c
Si alguna vez llegaran a unirse, su matrimonio se halla del todo atrofiada, y en el torácico la cabeza y libertad y aliarse con la verdad en vez de con la
produciría la mayor de las desgracias. y las extremidades están en equilibrio. inexactitud.
12d 14b 16h
Me resisto a creer en el absurdo de que esto haya Si aplican esta verdad fundamental, ella les dotará La gente temía moverse libremente en el mundo
sucedido en alguna parte. de la energía interna que impregnará su moralidad del pensamiento, porque creía que así alimentaba el
13a
De lo dicho, apreciarán que en toda enseñanza pedagógica del entusiasmo necesario. alma con inexactitudes.
15a
existe cierta moralidad interna, cierto deber interno. Aquello en el hombre que es fruto de formación
13b
Para el maestro, este deber es, en verdad, un im‑ intelectual, tiene una marcada propensión hacia la
perativo categórico5 que reza como sigue: pesadez y flojera.
15b
Todo caudal intelectual llega a la extrema pereza, 6
Friedrich Wilhelm Joseph (von) Schelling (1775-1854):
si el hombre lo va nutriendo tan sólo de representa‑ Filósofo alemán, uno de los máximos exponentes del idealis‑
5
imperativo categórico: Concepto central en la ética de mo y de la tendencia romántica alemana. [n. del pr.]
Immanuel Kant. Pretende ser un mandamiento autónomo ciones materialistas; en cambio, le crecen alas si lo 7
Schelling, Friedrich W. J. von. ‘Lecciones sobre el método
(no dependiente de ninguna religión ni ideología) y autosu‑ nutre de representaciones arrancadas del espíritu, de los estudios académicos.’ [n. del pr.]
ficiente, capaz de regir el comportamiento humano en todas 8
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
sus manifestaciones. [n. del pr.] 9
Sería interesante conocer esta referencia. [n. del pr.]
Rudolf Steiner [ga293] 83 El estudio del hombre como base de la pedagogía
el profanador de textos
16i
Así, pues, a lo que acabo de decir, esto es, a la es‑
tructuración imaginativa de los temas de enseñanza,
deberá el maestro agregar su valentía para la verdad.
16j
Sin semejante valentía, el maestro no podrá dar
la medida en clase, pese a toda su buena voluntad,
sobre todo frente a los niños mayores.
16k
Esa valentía, que nace para la verdad, deberá ir
acoplada a un vigoroso sentido de responsabilidad
frente a ella.

L
17a
Afán de imaginación, sentido de verdad y sentido a esencia de la consciencia —en el sentido
de responsabilidad son las tres fuerzas medulares de espiritual, no la de vigilia— es dar.
la pedagogía. Este trabajo está dado para que los ‘presentes
17b
Lo que implica que todo aquel que desee consa‑ y futuros maestros Waldorf ’1 tengan de donde
grarse a ella, ha de hacer suyo el lema de: abrevar de la fuente.
17c Si alguno se siente beneficiado por recibir este
Compenétrate de capacidad imaginativa,
material y tiene deseos de dar, por favor done a la
ten valentía para la verdad,
filial de su país de UNICEF.2
agudiza tu sentido de responsabilidad
Me hará feliz que lo hagan, pero recordemos…
anímica. ♣♣
“3 Tú, en cambio, cuando hagas limosna,
que no sepa tu mano izquierda lo que hace
tu derecha; 4 así tu limosna quedará en
secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te
recompensará.” [Mt 6:3-4]

con cariño
el profanador de textos

1
Sea esta cita un recuerdo y agradecimiento a la enorme
tarea realizada por Juan Berlín (Johannes Berlin Neubart)
como editor de los ‘Boletines de Metodología para los
presentes y futuros maestros Waldofr.’ [n. del pr.]
2
UNICEF (1946): Fondo de las Naciones Unidas para la
Infancia, encargado de ayudar a los niños y proteger sus
derechos. Originalmente United Nations International
Children’s Emergency Fund [‘Fondo Internacional de
las Naciones Unidad pra los Niños en Emergencia’].
[n. del pr.]

Rudolf Steiner [ga293] 84 El estudio del hombre como base de la pedagogía


elprofanador
el profanador de
de textos textos
primera edición completa en castellano
confesiones de invierno
(¡siempre charly garcía debe estar presente!) de la obra pedagógica de Rudolf Steiner
H ace más o menos tres años escribí, en un ‘acer‑
ca de este proyecto’…
GA
i [a+i]
GA293
Título
El estudio del hombre como base de
la pedagogía
GA
xiv [i]
GA304a
Título
La antropología y la pedagogía
antroposófica
A casi 100 años de la inauguración de la
primera Escuela Libre en Stuttgart en 1919 ii [a] Metodología y didáctica xv [i] Las fuerzas fundamentales anímico-
GA294 GA305 espirituales del arte de educar. Valores
y más de 75 años de educación Waldorf en espirituales en la educación y en la
iii [a+i] Coloquios pedagógicos y conferencias
Argentina, me llama mucho la atención que GA295 curriculares vida social
no esté traducida todas las conferencias sobre iv [a] La educación como problema social xvi [i] La práctica pedagógica desde el punto
pedagogía de Rudolf Steiner. GA296 GA306 de vista del conocimiento científico-
Antes que tratar de averiguar los motivos —el v [i] Idea y práctica de la Educación espiritual del hombre.
universo me los dirá, si necesito saberlos—, creo GA297 Waldorf xvii [a] La educación y la vida espiritual de
que es mejor uso de mi tiempo proveer —o, al v* [i] Educación para la vida, autoeduca‑ GA307 nuestra época
menos, intentar— alguna solución. GA297a ción y práctica educativa xviii [a] La metodología de la enseñanza y las
vi [i] Rudolf Steiner en la Escuela Waldorf GA308 condiciones vitales de la educación
GA298 xix [i] La pedagogía antroposófica y sus
Y esta es mi ‘solución’… GA309 condiciones previas
vii [i] El genio del lenguaje. Con­si­de­ra­cio­
GA299 nes científico-espirituales sobre el xx [i] El valor pedagógico del conocimiento
Dedicatoria: habla GA310 del hombre y el valor cultural de la
Este trabajo fue realizado en agradecimiento a viii [i] Juntas con maestros. Escuela libre pedagogía
Úrsula Vallendor, quien me enseño a amar la peda‑ GA300 Waldorf 1919 a 1924 xxi [a] La educación basada en la naturaleza
gogía Waldorf y a apreciar la obra de Rudolf Steiner. ix [i] Renovación del arte GA311 humana
gracias. el profanador de textos GA301 pedagógico-didáctico xxii [i] La educación del niño y conferencias
x [a] La estructuración de la enseñanza GA034:23++ tempranas en educación
(Aunque ella reniega —con razón— de mi nom‑ GA302 basada en el conocimiento del ser xxiii [a] Curso de pedagogía especial.
bre, la sigo queriendo.) humano. Curso de ampliación GA317 Pedagogía curativa
xi [a+i] Educación y enseñanza desde el cono‑ xxiv [i] Curso de luz, color, sonido.
GA302a cimiento del hombre GA320
Y quiero agradecer especialmente a Perejil y a
xii [a] El saludable desarrollo físico-somático xxv [i] Curso de calor.
Rúcula, sin cuya compañía, colaboración, entusias‑ GA321
mo y motivación y por qué no decir profundo amor GA303 como fundamento del libre desplie‑
gue de lo anímico-espiritual xxvi [a] Curso de astronomía
y amistad nada de esto existiría. GA323
xiii [i] Métodos educativos y docentes en
(Los nombres han sido cambiados para proteger a GA304 base a la Antroposofía xxvii [a] Curso de pedagogía para jóvenes
los culpables; Úrsula es Úrsula porque es inocente.) [a] por otros del alemán; [i] personal del inglés GA217
Rudolf Steiner [ga293] 85 El estudio del hombre como base de la pedagogía
elprofanador
el profanador de
de textos textos

“Sólo aquello que por medio de mi


trabajo se transforma en mí mismo,
sana, nutre y libera al niño.”
Rudolf Steiner

Rudolf Steiner [ga293] 86 El estudio del hombre como base de la pedagogía

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