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Instituto Politécnico Nuestra Señora de las Mercedes

N Nombre Auto Personaje


O
10 Armely Díaz 10 Don José Martínez
11 Carla Santos Doña Juana Martínez
12 Carolina Colón 10 Mercedes Martínez
24 Mariela Castellanos Doña María
31 Yanibel García Margarita Martínez

Curso:
5toB de G.A.T
Profesora:
Yisel Rodríguez
Asignatura:
Educación Artística
Método de teatro:
Teatro Antropológico

Teatro: Es la rama de las artes escénicas relacionada con la actuación.


Representa historias actuadas frente a los espectadores o frente a una cámara
usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido o
espectáculo.
Teatro Antropológico: Este tipo de teatro se basa en la captación de
elementos rituales ancestrales de los pueblos, en la recepción de su cultura y
sus costumbres vinculando el arte a la vida cotidiana del pueblo. Busca la
incorporación de artistas no profesionales, de gente de pueblo donde el teatro
tenga un papel social, sea un instrumento de rescate cultural y de
concientización.

Eran las cuatro de la tarde de un sábado, la familia Martínez se encontraba


reunida como cada semana en la casa de Doña Juana, una mujer ejemplar que
lideraba la familia con gran amor y ternura. Cuatro de sus hijos se encontraban
en la terraza, hablando de política, y sus dos hijas viendo las nuevas flores que
ella había sembrado en el jardín.
Mientras Doña Juana les enseñaba a sus nietas a coser:
- Abuela, ¿Cómo fue que aprendiste a coser tan bien?
- Cariño... En esta vida la necesidad hace que nos volvamos expertos en cosas
que ni imaginamos. Como ya saben mamá, tu bisabuela, era modista y me
enseñó todo lo que sé.
- Me gustaría conocer más sobre tu historia, y como fue tu vida cuando tenías
mi edad.
- Vas a hacer que me ponga nostálgica - sonrió y la miró- Te voy a contar algo
aún mejor, uno de los días más felices de mi infancia...

Era una mañana de tantas en las que todos nos levantábamos a las 4:30 sin
falta para irnos a trabajar. Papi se iba tempranito a los conucos, mientras tanto
mami, mis hermanas (Margarita y Mercedita) y yo nos levantamos para ir a
buscar arena — sonrió, mientras recordaba aquellos momentos con nostalgia—
lo único que diferenciaba ese día de otros, es que aquella fecha la habíamos
esperado por meses.
Mientras papá se despedía de nosotras antes de ir a trabajar:
Mamá: ¡Viejo! Ven, llévate este pancito para que te lo comas de camino al
conuco.
Papá: Gracias mujer, recuerda que llegaré más temprano por lo de las
Patronales.
Merceditas: ¡Papá, papá, Espera! ¿Y mi besito de despedida?
Papá: Mi terroncito de azúcar, recuerda que siempre las tendré en mi corazón,
a ti y tus hermanas.
Margarita y Juana: Adiós Papá, te queremos.
Papá: ¡Adiós mis amores! —se le oía decir, mientras se alejaba—.
Mientras papá se iba a trabajar nosotras nos quedábamos preparándonos para
ir de camino a la loma a buscar la arena:
Mamá: Dense prisa mis amores —mientras preparaba los burros para salir—.
Margarita: Juana, montante conmigo —entre tanto, montaba los cubos para la
arena—.
Juana: ¡Ya voy! , ¡Mercedes apresúrate!
El reloj marcaba las 6:23 de la mañana, ya habíamos cruzado el rio de camino
a barrio lindo. En ocasiones los cubos de arena caían en el río, y teníamos que
ir de regreso a buscar más arena, pero por suerte eso no había pasado.
Con esos cubos de arena de buscábamos, mi mamá y mi hermana mayor
Margarita, salían a venderla, con eso y los cheles que ganaba mamá con la
ropa que cosía, más las cosechas de papá, era que podíamos tener comida en
nuestra mesa.
Por otro lado Mercedes y yo, íbamos a la escuela diariamente. Compartíamos
una sola aula para todos los chicos del pueblo, mi hermana y yo compartimos
el mismo cuadernos con dos lápices pequeños que teníamos. Nos encantaba ir
a la escuela, y nuestra materia favorita era el arte- una lágrima de felicidad
corrió sobre su mejilla-
Al llegar a nuestro humilde bohío, todas nos organizamos para hacer oficios y
cooperar en los deberes. Mientra mi madre cocinaba un dilicioso moro de
habichuelas rojas, con un pollo criollo, mis hermanas y yo organizabamos
nuestra casa para que así todo estubiera en orden. A la hora de almorzar mi
padre llego a la casa sudado y cansado pero siempre con una sonrisa que nos
alegraba el meor de los días, en ese momento estabamos terminando de
organizar la mesa para almorzar todos juntos en familia, mi madre llevó la
comida a la mesa con todo el amor del mundo y yo misma me encargue de
hacer una oracion especial, -gracias señor por permitir estar todos aquí, te
damos gracias por estos alimentos, bendice las manos que los han cocechado y
cocinado hoy, te pedimos les des alimentos a los que no tienen, amen- y todos
repitieron amen, luego comimos muy a gusto la deliciosa comida de mi mamá.
Ese día se celebraban las patronales y yo me encargue de que fuera perfecto,
organicé todo lo que se necesitaba junta con mi difunta madre, seleccionamos
la ropa que nos íbamos a poner más tarde para las patronales ella siempre me
decía - hija tu eres la mayor de tus hermanas por lo tanto eres el ejemplo a
seguir para ellas, recuerdalo siempre - y yo le respondía diciendo - te quiero
mucho y siempre haré lo que me pidas- madre - ahora vamos a preparar los
materiales que necesitamos para el altar-

Terminamos todas de organizar lo de las patronales que se iban a estar dando a


las 5:00 p.m donde mis primas, tíos, abuelos y vecinos nos reuniríamos a
celebrar un año más de este festejo.

Todos no estábamos vistiéndonos para celebrar las patronales se nos


dificultaba mucho alistarnos ya que había solo un baño para todas las
personas que vivíamos en la casa y teníamos que a reglarnos temprano para
llegar a tiempo a las patronales

Cuando llego la hora toda la familia y vecinos cercanos de la comunidad


estábamos a fuera festejando un año más de al que evento. La calle estaba
llena de personas felices y yo aun más ya que podía compartir con mi familia
y que esta con lo poco que tenía aportaba para aquel evento que los hacía estar
contentos y sentirse en paz cada año.

Siempre pensé como mis padres podían estar tan felices con lo poco que
teníamos, no me quejaba me gustaba verlos felices, unidos y siempre nos
daban todo el amor que queríamos pero a veces era difícil vivir así y al
principio no entendía pero cuando fui creciendo entendía que todo el sacrificio
que ellos hacían era para que tuviéramos una buena educación y que fuéramos
por el camino del bien. A veces eran muy estrictos pero los entendía porque
no querían que estuviéramos en la calle porque era muy peligroso y podía que
alguno de mis hermanos o yo misma nos desviáramos de nuestros estudios por
lo que la calle nos podía dar.

Esos eran algunos de los pensamientos que pasaban por mi mente y no solo en
esa noche de patronales tan especial, sino en todas la noches pensaba y le daba
gracias a Dios por tener una familia que aunque no era muy adinerada, si
tenían un gran corazón y no obstante su meta nunca fue superarse, sino fue
siempre poder mantenernos de la mejor forma que posible para que nosotros
seamos los que en un futuro pudiéramos superarnos, y esto me recuerda a un
día en el que mi hermana Mayor le decía a mis padres mientras yo, con mucha
curiosidad, escuchaba la conversación a escondidas:
Margarita: Mami, papi, he tomado una gran decisión y necesito hablar sobre
esto con ustedes.
Madre: Si cariño, cuéntanos.
Padre: ¿qué está pasando?
Margarita: Es que hace día un pensamiento no sale de mi cabeza y el día de
hoy ya tomé una decisión al respecto.
Madre: Si, pero ya cuéntanos ¿es algo malo?
Margarita: No, al contrario, siento que es una decisión que nos ayudará como
familia económicamente, y es que he decidido dejar la escuela para buscar un
trabajo y ayudar en casa al igual que ustedes.
Padre: Hijita como vas a decir esas cosas si nosotros trabajamos para tu
puedas asistir a la escuela y tener un futuro como profesional.
Madre: Lo que tu padre dice es cierto, nosotros trabajamos por ti y estamos
felices de hacerlo, así que por eso no te preocupes.
Margarita: pero es que los escuché hablando de que no obtuvieron suficiente
dinero esta semana.
Padre: Si, pero no es nada que no se pueda solucionar.
Madre: Además a nosotros no nos hace feliz el dinero, lo que nos mantiene
feliz es tú felicidad y sabemos muy bien como amas la escuela, así que por eso
no te preocupes y tu sigue estudiando.
Padre: Podrás echar tu familia adelante cuando seas toda una profesional.
Margarita: Está bien, seguiré su consejo, los amo.
Madre, padre: Y nosotros a ti.
Desde ese día en el que estaba a escondidas escuchando esa conversación
empecé a esforzarme más en la escuela para así también poner a mis padres
orgullosos y devolverle todas esas cosas que ellos me daban.
Abuela: bueno cariño, eso fue un poco de mi historia de cuando era una
pequeñita así como ustedes.
Nietas: wow, abuela tu vida si era interesante, con razón sabes hacer tantas
genialidades .
Abuela: ay cariño, y eso que fue solo un poco de mi vida, imagínate si te
contara toda mi vida, te quedarías con la boca abierta (la abuela le hace un
guiño)
Nieta: sí!!!, abuela cuéntame más, por favor!!!!
Abuela: Eso ya será otro día, porque mira como nos distrajimos y dejamos
este suéter a la mitad.
Nieta: Ok abuela, otro día será.

Y así fue como pasó Juana la mayor parte de su vida con muchas dificultades
económicas, pero siempre con el amor y apoyo de sus padres en todo lo que
necesitara para que ella pudiera ser la persona maravillosa que es ahora y para
que pudiera transmitir todo ese amor y experiencia que lleva dentro de
generación en generación.