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PIEDRAS, CONCHAS Y CARACOLES EN

LAS MESAS DE LOS CURANDEROS


DEL VALLE MEDIO DEL CHICAMA
Víctor Hugo Tufinio Culquichicón, Docente de la Escuela de Arqueología - UNASAM;
Leonardo Tufinio Huaylla, Maestro Curandero - Ascope

RESUMEN vez. Sirven de protectores de la mesa, “desencoyar,


desenredar, florecimiento y levantar la suerte”,
Este artículo es una breve introducción sobre la
c) Poseen significado relacionado con el agua del
función y el significado de los caracoles, conchas y
mar, el mar, los ríos, las lagunas, la vida y el poder y,
piedras conformantes de una mesada nocturna rea-
d) Todos provienen de huacas.
lizada cerca a las faldas de cerro Cuculicote, en
Ascope, La Libertad, en la costa norte del Perú. En El banco o mesa es la recreación del mundo natu-
torno a lo anterior se esboza una recreación arqueo- ral, animales y plantas, la tierra, el agua, el fuego. El
lógica de las mesas de los curanderos actuales a par- lado izquierdo es el banco “desatador o ganadero” el
tir del análisis de los datos etnográficos, arqueológi- que está conformado por elementos en su mayoría
cos y aportes de la zoologia. marinos; el lado derecho es el banco “curandero”
florecedor o de gloria; aquí se disponen los elemen-
tos de la tierra; plantas y piedras.
EL DATO ETNOGRÁFICO

En un primer trabajo, nuestro objetivo se limitó CARACOLES EN LA MESA DE LOS “OQUETLUPUC”


a explorar el rol que cumplían los caracoles y con-
chas en las mesas de los curanderos actuales (León, Las costumbres ancestrales y el uso de conchas y
Tufinio y Zavaleta, 2001). Los datos fueron docu- caracoles en las mesas de los curanderos pueden
mentados a partir de muchas visitas y participacio- haber perdido el significado intrínseco de su época,
nes en las mesadas de tres maestros curanderos del pero creemos que hay hechos que sobreviven hasta
valle de Chicama - La Libertad, Perú. La selección el presente en el mismo acto ritual.
de nuestros informantes se hizo de acuerdo a las Según Luis Millones, “El lenguaje de tarjos y
referencias personales, sobre la seriedad y el tiempo cuentas de los curanderos, tal vez no revele ningún
de su ejercicio en la práctica tradicional del curan- hecho prehispánico; en todo caso lo rescatable en
derismo. todo el ritual, puede ser el lenguaje mímico o gesti-
En el análisis, se valoró la disposición de caraco- cular, que es lo que aflora en el inconsciente al
les y conchas, función, significado y procedencia momento de la mesada y que puede perdurar a tra-
(Cuadro 1). Este trabajo nos llevó a una primera vés del tiempo” (Millones, 2001, comunicación
aproximación: a) La distribución de caracoles y personal). Así, el uso de caracoles en el momento
conchas presentes en las mesas de los curanderos, se del florecimiento, con frotaciones por el cuerpo en
disponen en su mayoría en el lado izquierdo. De sentido giratorio en forma de espiral puede tener
acuerdo a cada curandero, puede variar de nombre, alguna relación con las imágenes en la iconografía
puede ser denominado “banco” o “lado”, “ganadero Mochica. De hecho imágenes de caracoles han sido
o desatador”, b) Cumplen diversas funciones a la representados no solo en sentido natural, sino tam-

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Víctor Hugo Tufinio Culquichicón, Leonardo Tufinio Huaylla

Cuadro 1
CARACOLES Y CONCHAS EN LAS MESAS DE LOS CURANDEROS
DEL VALLE MEDIO DEL CHICAMA

Curandero Disposición de caracoles y conchas Función Significado Procedencia

Maestro Lado izquierdo Lado derecho Florecimiento Grandes Huacas


Leonardo Levantar la suerte lagunas, agua,
Tufinio Banco Ganadero Banco Curandero Protección de la mesa ríos, mar.
(Ascope) Florecimiento
Conus fergusoni Protección de la mesa
Spondylus sp Signador de tabaco
Strombus sp.
Malea rinqens
Fusinus panamensis
Caracoles pequeños

Maestro Lado Desatador Lado Florecedor Signador de tabaco Agua del mar, Huacas
Baltazar Protección de la mesa agua, poder
Cortez Caracoles terrestres Semele sp. Para guardar el silbato
(Sausal) Argopecten Caracol repollo llamador.
purpuratus Florecer, recipiente de
brebaje

Maestro Banco desatador o Banco florecedor Protección de la mesa Mar, vida Huacas
Leoncio ganadero o curandero y del curandero
Carrión Florecedor
(Ascope) Spondylus sp. Signadores.
Caracol repollo
Caracoles pequeños

Fuente: León, Tufinio y Zavaleta, 2001.

bién existen representaciones en el sentido inverso en los encantos del mar– y, al ser ingerido por la
(Cuadro 2). Asimismo espirales en sentido natural e nariz o “signado” recorre el desarrollo del espiral o
inverso también han sido graficados en la cerámica desenredo. La planta o “yerba”, como la llaman los
Cupisnique, Moche y Chimú. (Figura 1). curanderos, ingresa al cuerpo convirtiendo simbóli-
El Tabaco y el Sanpedro son dos elementos fun- camente al cuerpo en planta. De esta manera la
damentales de una mesada. Según dicen los curan- planta extraería los males; luego el cuerpo expulsa
deros de la costa norte y de Huancabamba: “El Taba- la yerba y otra vez el cuerpo regresa en sí, ya está
co sirve para desenredar y el Sanpedro para ver”. En limpio, se reencuentra consigo mismo y está listo
esta parte, sólo nos limitaremos a bosquejar el reco- para ser florecido en la segunda parte de la mesada.
rrido del espiral que sigue el tabaco en los caracoles. El enredado y desenredado, imitando las vueltas
Al inicio de la mesada, el curandero es el prime- del caracol, son movimientos que se dan continua-
ro en ingerir por la nariz o "signar" con un caracol el mente en la ceremonia ritual. La forma de desarro-
brebaje macerado a base de tabaco y aguardiente. llo natural de un caracol del pacífico ecuatorial es
Luego los asistentes también hacen lo mismo. Este espiraloide: las líneas de crecimiento van desarro-
acto, a nuestro entender tiene una explicación en la llándose del centro hacia fuera, se desarrollan desde
figura de la espiral del caracol. El tabaco al ser depo- un punto central y en la medida que crecen, avan-
sitado en el caracol recorre el espiral del caracol zan siguiendo el sentido del espiral, del centro hacia
desde afuera hacia el centro –enredado en la mesa o afuera. La mayoría de caracoles ecuatoriales de nues-

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Piedras, conchas y caracoles en las mesas de los curanderos del valle medio del Chicama

Cuadro 2
REPRESENTACIONES DE CARACOLES ECUATORIALES
EN PIEZAS DE CERÁMICA

Naturaleza Piezas de cerámica (P) Muestra = 15

Dextrógiro P1, P2, P6, P9, P10, P11, P12, P13, P14 9
(sentido natural)

Levógiro P0, P3, P4, P5, P7, P8 6


(sentido inverso)

Fuente: León, Tufinio y Zavaleta, 2001.

Figura 1. Ceramio Chimú-Inca, con representación de caracoles


conus en sentido natural e inverso, MAAH, UNT.

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tro interés son dextrógiros (Barnes, 1986) y los cara- Aunque nuestras ideas sobre la función de las
coles de las mesas de los curanderos tienen esta con- piedras en la mesa de los curanderos están a nivel de
figuración. Así hablamos de desenredado o “desen- hipótesis, sabemos que todos los cuerpos poseen
coyado” cuando se desarrollan del centro hacia energía, con campos magnéticos opuestos. Una
afuera, y enredado o “encoyado”, de afuera hacia sobrecarga energética puede desencadenar un fenó-
adentro, o sea de la última vuelta del espiral hacia meno de desequilibrio en algunos individuos emo-
centro del caracol. cionalmente frágiles (Andrä y Nowak, 1998). Pen-
Cuando entrevistamos al maestro Víctor Bravo, samos que las piedras concentran gran cantidad de
del pueblo de Túcume, en el 2001, nos dijo que en la energía y su función en la mesa del curandero sería
mesa, “los grandes caracoles pueden cumplir ambas lograr el equilibrio emocional y, sobre todo, energé-
funciones: “el de encoyar y desencoyar”. Esta idea tico de los pacientes. Hemos visto que el uso de pie-
nos llevó a la búsqueda de “maestros” que sólo enre- dras, como la magnetita o piedras de río o de la orilla
daban y no desenredaban, sospecha que cinco años marina, son de mucha preferencia en estos actos
más tarde fue comprobada e incluso superó nuestras rituales al momento de “desenredar o limpiar de los
expectativas. Encontramos a un “maestro” que al males”.
final de la noche de la mesada disponía los caracoles Finalmente, debemos confesar que recién inten-
en la forma reptante como en su hábitat de origen tamos entender estas cosas tan complejas. A pesar
(Barnes, 1986). Una mesa en Amazonas recreaba de la diferencia temporal entre los datos contempo-
las advertencias del antropólogo “maestro” Nyler ráneos y la época prehispánica, el uso de piedras,
Segura, quien decía que: “la última batalla del conchas y caracoles –entre otros elementos– en las
curandero se da en el mar; cuando desenredan lle- prácticas curanderiles nos permiten una aproxima-
van al paciente a florecer; el frotar con caracoles ción sobre los usos, significados e importancia que
simboliza el renacimiento, florecimiento o resurrec- pudieron tener durante la época prehispánica y su
ción simbólica y, las cosas negativas se dejan en el continuidad en nuestras vidas.
mar; cuando enredan los Shamanes ‘maleros’ hun-
den a la persona en el mar” (Segura, 2001, comuni-
cación personal).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
PIEDRAS, CERROS Y ENCANTOS Andrä, W. Nowak, H. 1998. Magnetism in medicine: A Hanhbook.
New York: Wiley.
Según los curanderos, los elementos de la mesa Barnes, R. 1986. Zoología de los Invertebrados. Edit. lnteramericana.
se activan al inicio de la ceremonia y que en la 5ta. Edición en Español.
noche de la mesada vienen los espíritus de los genti- León, M.; Tufinio V. y Zavaleta G. 2001. El Conus sp. en la
les, los "encantos" de los cerros, ríos, lagunas, hua- Cosmovisión Mochica: resultados Preliminares de un estudio
interdisciplinario. Informe de prácticas pre-profesionales.
cas y, actúan junto con los presentes. Una pequeña
Escuela de Arqueología, Universidad Nacional de Trujillo.
piedra puede simbolizar un cerro o una gran huaca.
Segura, N. y J. Miranda.1994. Curanderismo del Complejo Cultural
Hemos visto que en algunas mesas existen represen- Costa Norte: Un itinerario para la reflexión. En: Revista del
taciones de animales o plantas. Todas trabajadas en Museo de Arqueología, Antropología e Historia. Universidad
piedra. Nacional de Trujillo.

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