Está en la página 1de 5

CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

LICENCIATURA: ABOGADO (SEMIESCOLARIZADO)


ALUMNO: MARCELA RUBÍ GÓMEZ JUÁREZ
CÓDIGO: 399346833

HISTORIA DEL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA ADMINISTRATIVA

Desde 1824 en nuestro país, la impartición de justicia en materia fiscal y administrativa,


se efectuaba dentro de las esferas del Poder Judicial Federal; sin embargo, los primeros
antecedentes de tribunales administrativos en México, considerados fuera del Poder Judicial
Federal, se enmarcan en el siglo XIX, el primero bajo la dictadura de Antonio López de Santa
Ana, en mayo de 1853, con la Ley para el Arreglo de lo Contencioso Administrativo debida al
jurista Teodosio Lares y el segundo bajo el Imperio de Maximiliano de Habsburgo, obra del
mismo jurista.1

En este proceso histórico, se toma como referencia un modelo de impartición de justicia


administrativa copiado del sistema francés, estamos hablando del “Consejo de Estado
francés”. Lo criticable, de este sistema, es que las sentencias que eran emitidas, tenían que ser
aprobadas por la autoridad que emitió el acto o la resolución. Fue entonces que, la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, presidida en ese entonces por el Ministro Ignacio L. Vallarta,
declaró inconstitucional la Ley para el Arreglo de lo Contencioso Administrativo y la
Jurisdicción Contenciosa Administrativa2. El motivo de la inconstitucionalidad radicó en que el
Presidente de la República dictaba las sentencias emitidas, violando el principio de división de
poderes; dicho en otras palabras, se declaraba justicia para sí mismo, conformando un modelo
de juez y parte.

Tuvieron que pasar 53 años, para crear en agosto de 1936 la Ley de Justicia Fiscal, y con
la vigencia de la misma, a partir de enero de 1937, la creación del Tribunal Fiscal de la
Federación como un órgano situado dentro de la esfera del Poder Ejecutivo, para dirimir las
controversias planteadas por los entonces llamados “causantes” contra los actos impositivos de
la Secretaría de Hacienda3. Hay que destacar, que en la exposición de motivos, se tuvo que
1
70 AÑOS DEL TRIBUNAL ADMINISTRATIVO FEDERAL DE MÉXICO, NAVA NEGRETE, ALFONSO.Pág.1 Recuperado de
http://www.revistas.unam.mx/index.php/rfdm/article/download/61313/54023 el 03 de abril de 2020.
2
La Justicia Fiscal y Administrativa en México. Su Evolución y Característica Fundamental Actual como Justicia Constitucional,
Mosri Gutiérrez, Magda Zulema. Magsitrada. Recuperado de:
http://cesmdfa.tfja.gob.mx/investigaciones/historico/pdf/lajusticiafiscalyadministrativaenmexico.pdf pág. 2 el 03 de Abril de
2020
3
Ibídem, pág. 2

Página 1 de 5
CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
LICENCIATURA: ABOGADO (SEMIESCOLARIZADO)
ALUMNO: MARCELA RUBÍ GÓMEZ JUÁREZ
CÓDIGO: 399346833

realizar un trabajo exhaustivo por parte de Antonio Carrillo Flores, Alfonso Cortina Gutiérrez
y Manuel Sánchez Cuen, para acreditar y demostrar la constitucionalidad de la ley, toda vez
que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en ese entonces, no refería
ningún precepto que pudiera dar soporte legal a su emisión, y pese a sus visión y deseos, el
artículo 49 constitucional, no la admitía. Existe una frase famosa en el libro de -El Espíritu de
las Leyes- de Montesquieu que dice que “la necesidad de dividir al poder es -para preservar
la libertad-”. Ante este origen inconstitucional, tanto la Ley de Justicia Fiscal como el
Tribunal Fiscal de la Federación, salvaron su permanencia, con la reforma al artículo 104 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, facultando a la Suprema Corte de
Justicia de la Nación para conocer de los recursos en contra de las sentencias de los tribunales
administrativos, siempre que estos estuvieran dotados de plena autonomía para dictar sus fallos,
con lo cual indirectamente se otorgó de autonomía al Tribunal Fiscal de la Federación.

Pero, todo esto no fue todo por lo que tuvieron que pasar, ya que tremenda tarea
sortearon, durante los primeros diez años, ya que además de su inconstitucionalidad, se discutió
más la autonomía del Tribunal frente a la Secretaría de Hacienda, no obstante ser parte formal
de esta misma; sin embargo, y a pesar de todo esto, las propias sentencias emitidas lograron
hacer que el Tribunal destacara, por la riqueza de criterios jurídicos, conceptos, principios y
razonamientos.

Con la promulgación del Código Fiscal de la Federación, en 1938, se abrogó la Ley de


Justicia Fiscal; pero este, adoptó el cuerpo normativo y los principios que dieron origen a dicha
ley abrogada, conservando entonces tanto su estructura orgánica y la competencia del Tribunal
Fiscal de la Federación. En el contexto histórico, los diversos Códigos fiscales de la
Federación, el de 1939, 1966 y 1981, conformaron una capitalización reflejada en la estructura
del juicio de nulidad fiscal y fue perfeccionado así su normativa y los procesos administrativos.

Una parte medular, es que una vez reformando la constitución en 1968 estableciendo la
facultad del legislador federal para crear tribunales de lo contencioso administrativo, dotados
de plena autonomía para dirimir controversias entre los particulares y la administración pública,
Página 2 de 5
CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
LICENCIATURA: ABOGADO (SEMIESCOLARIZADO)
ALUMNO: MARCELA RUBÍ GÓMEZ JUÁREZ
CÓDIGO: 399346833

es ahí donde de forma directa y definitiva se resuelve la controversia de su constitucionalidad y


de la autonomía de ese Tribunal. Nuestra carta magna, actualmente, en el inciso h) de la
fracción XXIX del artículo 73, establece lo siguiente:

Artículo 73. El Congreso tiene facultad:



XXIX-H. Para expedir la ley que instituya el Tribunal Federal de Justicia Administrativa,
dotado de plena autonomía para dictar sus fallos, y que establezca su organización, su
funcionamiento y los recursos para impugnar sus resoluciones.

El Tribunal tendrá a su cargo dirimir las controversias que se susciten entre la


administración pública federal y los particulares.

Asimismo, será el órgano competente para imponer las sanciones a los servidores públicos
por las responsabilidades administrativas que la ley determine como graves y a los
particulares que participen en actos vinculados con dichas responsabilidades, así como
fincar a los responsables el pago de las indemnizaciones y sanciones pecuniarias que
deriven de los daños y perjuicios que afecten a la Hacienda Pública Federal o al
patrimonio de los entes públicos federales.

El Tribunal funcionará en Pleno o en Salas Regionales.

La Sala Superior del Tribunal se compondrá de dieciséis Magistrados y actuará en Pleno


o en Secciones, de las cuales a una corresponderá la resolución de los procedimientos a
que se refiere el párrafo tercero de la presente fracción.

Los Magistrados de la Sala Superior serán designados por el Presidente de la República y


ratificados por el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes del Senado de
la República o, en sus recesos, por la Comisión Permanente. Durarán en su encargo
quince años improrrogables.

Los Magistrados de Sala Regional serán designados por el Presidente de la República y


ratificados por mayoría de los miembros presentes del Senado de la República o, en sus
recesos, por la Comisión Permanente. Durarán en su encargo diez años pudiendo ser
considerados para nuevos nombramientos.

Los Magistrados sólo podrán ser removidos de sus cargos por las causas graves que
señale la ley.

Página 3 de 5
CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
LICENCIATURA: ABOGADO (SEMIESCOLARIZADO)
ALUMNO: MARCELA RUBÍ GÓMEZ JUÁREZ
CÓDIGO: 399346833

Por su parte, en el cuerpo normativo de la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia
Fiscal y Administrativa, en su artículo 1º, establece:

Artículo 1. La presente Ley es de orden público e interés general y tiene por objeto
determinar la integración, organización, atribuciones y funcionamiento del Tribunal
Federal de Justicia Administrativa.

El Tribunal Federal de Justicia Administrativa es un órgano jurisdiccional con


autonomía para emitir sus fallos y con jurisdicción plena.
...
El presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados para el Tribunal Federal de
Justicia Administrativa, se ejercerá con autonomía y conforme a la Ley Federal de
Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y las disposiciones legales aplicables, bajo los
principios de legalidad, certeza, independencia, honestidad, responsabilidad y
transparencia. Su administración será eficiente para lograr la eficacia de la justicia
administrativa bajo el principio de rendición de cuentas.

Dicho ejercicio deberá realizarse con base en los principios de honestidad,


responsabilidad, eficiencia, eficacia, transparencia, rendición de cuentas, austeridad,
racionalidad y bajo estos principios estará sujeto a la evaluación y control de los órganos
correspondientes.

Conforme a los principios a que se refiere el párrafo anterior, y de acuerdo a lo


establecido en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el Tribunal
se sujetará a las siguientes reglas:

I. Ejercerá directamente su presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados, sin


sujetarse a las disposiciones emitidas por las secretarías de Hacienda y Crédito Público y
de la Función Pública;
II. Autorizará las adecuaciones presupuestarias sin requerir la autorización de la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público, siempre y cuando no rebase su techo global
aprobado por la Cámara de Diputados;
III. Determinará los ajustes que correspondan a su presupuesto en caso de disminución de
ingresos durante el ejercicio fiscal, y
IV. Realizará los pagos, llevará la contabilidad y elaborará sus informes, a través de su
propia tesorería.

Estos preceptos confirman la autonomía, no solo en el ámbito jurisdiccional para emitir


fallos, sino que a través de su Ley Orgánica, se le otorga autonomía presupuestal, misma que
durante muchos años fue cuestionada.

Página 4 de 5
CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
LICENCIATURA: ABOGADO (SEMIESCOLARIZADO)
ALUMNO: MARCELA RUBÍ GÓMEZ JUÁREZ
CÓDIGO: 399346833

Por mandato Constitucional, el Tribunal dirime las controversias que se susciten entre la
Administración Pública Federal y los particulares, por ello, debe fortalecerse dicha autonomía
en cada uno de los magistrados, pero es de cuestionarse (y en diversos momentos muchos
conocedores de la materia ya lo han hecho) ¿Cómo puede establecerse una línea de autonomía,
si desde el nombramiento, es el Titular del Poder Ejecutivo quien designa a los Magistrados de
la Sala Superior y a los de las Salas Regionales? Si bien es cierto al final el Senado es quien
ratifica quién se queda al frente de dichas salas, finalmente es el propio Poder Ejecutivo quien
sigue llevando mano, entonces ¿Estamos hablando de una verdadera autonomía? ¿Se descarta
cualquier tipo de arreglo partidario? ¿Se tiene la certeza de la independencia que tenga la
persona que se designe? Y es que la autonomía no debe ser únicamente verso constitucional,
debe verse reflejada en cada Magistrado, mismo que debe de gozar de un amplio conocimiento
y capacidad para resolver los conflictos que se presenten, así también que sea una persona que
refleje independencia e imparcialidad, factores claves para la resolución y emisión de las
sentencias.

Curioso es que, esta historia que comenzó en 1937, que ha pasado por un largo proceso
de reformas, modificaciones a los procesos administrativos, ampliación de la competencia,
mejoramiento en la forma de impartir justicia como es la inclusión del juicio en línea; siga
teniendo como punto medular la autonomía con la que opera, o al menos a mí me deja, en ese
rubro, con muchas inquietudes.

* * * * * *

Página 5 de 5

También podría gustarte