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PARTE

JESICA
UNIDAD 2
PSICOLOGIA DE LA PERSONALIDAD – MORENO
GIMENEZ – CAPITUL0 7
Los procesos de autorregulación
La flexibilidad y la adaptabilidad son algunas de las características más comunes de la acción humana. El
modelo de Vallacher y Wegner de identificación de la acción ha descrito como ello es posible a partir de los
diferentes niveles en la toma de conciencia de la acción que estamos desarrollando. Este tipo permite la
autorregulación y la adaptación continua al flujo cambiante de los hechos y muestra que la autorregulación no
existe sin algún tipo de anticipación y de simulación mental, es por ello que la autorregulación muestra la
capacidad cognitiva de no depender del escenario actual y de elaborar otros escenarios posibles. Una de las
características principales de la cognición humana es su temporalidad, su capacidad para moverse en el
tiempo pasando del recuerdo a la anticipación, del pasado al futuro y de este al presente en cualquier tipo de
secuencia posible. Una parte de la elaboración cognitiva de la realidad es la construcción de objetivos, metas y
la elaboración de planes para ellos.

Cuatro frases de la acción que deben ser consideradas:


a) Toma de decisiones- Valoración de la situación y sus alternativas
La intención de conducta es la primera fase de la acción humana. Sin intención no hay conducta, pero la
intención por si sola es claramente insuficiente. Tiene que articularse en un conjunto de fases que la llevan
primero a la puesta en ejecución de la conducta, luego a su mantenimiento y finalmente al objetivo buscado.
La primera fase comienza por la toma de decisiones. A través de la toma de decisiones la persona se plantea el
paso de la posibilidad del deseo a su ejecución real.

La toma de decisiones ha sido estudiada básicamente desde la perspectiva de los factores racionales que
influyen en la misma. Tolman insistía en la importancia decisiva que tenían en ello las expectativas y las
valencias, y de forma semejante Lewin proponía expectativas, medios y valencias como los elementos que
influían sobre la toma de decisiones. La utilidad ha sido definida como el objetivo que se quiere obtener, a
partir de la representación que se hace la persona de la realidad inmediata y de lo que dese obtener. Los
modelos que se han elaborado se han centrado en la capacidad que tiene la persona de analizar
racionalmente el dato de la situación, los objetivos posibles y los medios para ello. El análisis racional se
presenta desde eta perspectiva como la forma habitual que tiene la persona de tomar sus decisiones.

El conocimiento de la toma de decisiones y los procesos que influyen en la misma es de capital importancia
especialmente en las áreas en que no es posible una certeza completa como la economía, la política y el
manejo de recursos humanos en general.

El proceso de toma de decisiones racional es un proceso normotípico, señala lo que se debe hacer para que las
decisiones se adopten de la forma que generen el menor riesgo de errores. El supuesto es que de esta manera
su eficacia y resultados serán mucho mejores. Gordon y Robbins plantean que consta básicamente de cuatro
fases:
1. Analizar la situación. Trata de establecer los datos reales de la situación. Estos pueden o no constituir un
problema o sencillamente permitir diferentes alternativas ante una situación. Una situación puede no ser
viable porque ya no es funcional o no tiene significado. La situación ocasiona otra que suele tener alternativas.
2. Establecer alternativas posibles. El análisis racional supone establecer de alguna forma las alternativas que
se presentan a la persona. No todas las alternativas teóricas son posibles, algunas son irrealizables, o
inalcanzables. Las alternativas tienen diferentes elementos o componentes que son convenientes tener
presentes en su complejidad. Habitualmente esto supone establecer una jerarquía de objetivos.
3. Evaluar las alternativas. Las diferentes alternativas que se presentan a la persona tienen ventajas e
inconvenientes y suelen ser complejas. Las personas tienen también sus gustos, sus preferencias, sus valores.
Generalmente no hay alternativa que solo contenga ventajas, sino que suelen tener ventajas y desventajas de
distinta importancia.
4. Tomar decisiones. El modelo racional supone que la decisión se toma en función de la situación real, en
función de los objetivos perseguidos y de la forma más racional de acceder a ellos de forma segura.

La toma de decisiones raciona es la forma deseable de tomar decisiones cuando sus resultados son
importantes y comprometen a la persona o a otras personas. Pero es también una forma que requiere
esfuerzo, tiempo, capacidad y disciplina de análisis.
La toma de decisiones real se hace de muchas formas. En algunos casos la decisión es rápida, casi inmediata,
en otros casos es lenta y puede arrastrarse hasta el momento en el que es necesario actuar.

La toma de decisiones en algunos casos es clara y la persona considera que tiene los argumentos suficientes
para hacerla, pero no siempre es el caso. Incluso en temas importantes la toma de decisiones puede hacerse
sin conciencia de una fundamentación suficiente de la misma. A veces se toma la decisión porque hay que
tomar una entre las alternativas posibles sin que ninguna de ellas resulte suficientemente clara.

Heber Simón ha desarrollado el llamado modelo de racionalidad restringida que alude a la dificultad real de
practicar de forma completa el modelo racional. Las personas raramente analizan hasta obtener la solución
realmente óptima, sino que se contentan con una solución satisfactoria en función de las contingencias
personales y del contexto.
También hay un modelo de racionalidad intuitivo. Según Robbins hay una serie de situaciones en las que el
contexto hace racional la toma de decisiones intuitivas: cuando el nivel de incertidumbre es muy alto, cuando
el conocimiento de la situación es muy pobre, cuando las variables son muy inespecíficas, cuando los datos
parecen contradictorios, cuando las opciones parecen muy semejantes.

La toma de decisiones es también un proceso emocional. El modelo de Melbourne ha propuesto de manifiesto


que en la toma de decisiones existe una carga de estrés acerca de las consecuencias materiales y de las
consecuencias personales de la decisión. La persona teme lo que puede perder. La ansiedad que se deriva de
ello, hace que el sujeto pueda actuar o precipitadamente, cerrando de cualquier manera la situación, o
suspendiendo y demorando la toma de decisiones debido a la ansiedad de los resultados.

Hay estilos propios de toma de decisiones que caracterizan a las personas y que permiten una tipología
relativamente sencilla. Rowe y Boulgarides sugieren que de forma general, y específicamente en el ámbito de
las organizaciones, es posible distinguir dos variables que organizan la forma de tomar decisiones. Las
personas difieren en la toma de decisiones en función de su nivel de tolerancia a la ambigüedad y de su
orientación a los objetivos o a las personas. Los autores proponen que estas dos variables se organizan
ortogonalmente y dan lugar a cuatro tipos básicos de toma de decisiones:
 Estilo analítico. Se caracteriza por una toma de decisiones precisa y por un análisis de las situaciones
tan exhaustivo como sea posible.
 Estilo ejecutivo. Buscan la obtención de la máxima eficacia y de los mayores resultados. Sistemáticas y
lógicas en su abordaje de los problemas.
 Estilo teórico. Se orienta a los aspectos sociales y teóricos. Las decisiones suelen tener un carácter
amplio y muy teórico y a largo plazo. Asumen riesgos y son creativos.
 Estilo comprometido. La toma de decisiones suele ser compartida e intercambiada. Prefiere la toma de
decisiones conjunta. Tiende a evitar las decisiones que pueden resultad conflictivas para otros.

Psicología clínica de la toma de decisiones


La toma de decisiones es lo que permite al sujeto resolver problemas, por ello la capacidad para tomar
decisiones, y tomar las adecuadas, es un factor de adaptación y desarrollo personal. Pero tomar decisiones es
un proceso de aprendizaje que no pocas personas no tienen la ocasión de realizar. Hay personas que no han
aprendido a tomar decisiones, porque no han podido hacerlas, porque han carecido de modelos para ello.
Precisamente por esto ante una situación de toma de decisiones, de resolución de problemas, las respuestas,
siguiendo el modelo de Melbourne, es una respuesta de ansiedad, de precipitación o de indecisión.

D`Zurrilla plantea que la conducta desadaptativa puede provenir de la incompetencia social que resulta de la
torpeza a la hora de tomar decisiones. El autor propone un modelo prescriptivo para enseñar a los sujetos a
tomar decisiones y a aumentar su competencia social. Se basa en la discrepancia que fácilmente puede existir
entre la realidad contingente y los objetivos deseados de la persona, lo que lleva a la persona a una situación
de indecisión e incapacidad de análisis. Su programa propone un paquete de técnicas en las que se entrena al
sujeto en las habilidades necesarias para resolver las frases de la toma de decisiones. La idea básica es que la
toma de decisiones no es un proceso natural, sino un proceso aprendido que puede estar obstaculizado por la
experiencia previa del sujeto.

b) Planificación de las secuencias y los procedimientos


La planificación supone de alguna manera establecer el cómo, cuándo y dónde del proceso que lleva al
objetivo buscado.
El concepto de plan establece las formas de organización de la conducta para alcanzar tales metas.
Gollwitzer considera que planificar consiste en establecer cómo, cuándo y dónde, es decir, establecer los
parámetros concretos en los que la acción se va a llevar a cabo. Planificar consiste en establecer cuáles son los
medios para obtener los objetivos, las posibles tácticas que permiten un mejor acceso a los mismos. Los
objetivos sin los planes son abstracciones. La planificación es un métodos organizo para la acción.

La planificación exige la capacidad mental de anticipar y encadenar cognitivamente una serie de secuencias
Berger y sus colaboradores proponían que para ello era necesario capacidades de ordenación temporal y de
estructuración jerárquica, la elaboración de métodos alternativos, la especificación de detalles necesarios, el
reconocimiento de la línea causal de los acontecimientos y la identificación de la línea de las consecuencias. La
capacidad de planificar requiere la madurez mental que capacita al sujeto para anticipar y simular
flexiblemente acontecimientos, establecer relaciones temporales y causales, y proveer sistemas reversibles,
alternativos y supletorios de acción.

Mumford, Schultz y Van Doorn han insistido en un requisito básico para el establecimiento de planes eficaces:
la flexibilidad. Las tácticas y estrategias para conseguir los objetivos tienen indudablemente derivas y
bifurcaciones momentos y situaciones en los que el objetivo inicial se transforma para dejar su lugar a otros.
Se requiere que el sujeto establezca una línea fundamental de acción, un esquema básica de la secuencia de
acciones que establezca el orden causal de cómo alcanzar algo.
Planificar supone: -la elaboración de un plan prototípico –la elaboración de posibles contingencias –la revisión
continua del modelo original y sus detalles –el desarrollo y seguimiento de la línea causal básica.

Lebedev ha propuesto seis características generales de una buena planificación:


-viabilidad
-racionalidad
-flexibilidad
-minuciosidad
-secuencialidad
-jerarquización

A través de la planificación el deseo, la decisión, la intención de conducta comienza a efectuarse. La


planificación permite visualizar más efectivamente el objetivo buscado. Dos son los efectos más importantes
se han asociado a la planificación: el aprendizaje y la motivación. La planificación permite aprender de forma
más activa. La formulación hipotética de los acontecimientos, de la secuencia de los hechos, genera mayor
atención a su desarrollo, a sus dificultades y obstáculos.
Schaal y Gollwitzer han encontrado que la planificación hace más factible: a) el comienzo de la acción,
b)superar dificultades, c) no desviarse de la trayectoria planeada.

c) Ejecución. Puesta en marcha del proceso


La tercera fase del proceso consiste en la ejecución de los deseos, intenciones o planes. Es el comienzo de la
fase volitiva.
Los planteamientos sencillos permiten acercarse mejor al problema. Se trataría de saber si la persona es capaz
de ejecutar las conductas que le acercan a sus objetivos.
Decisiones y planes capacitan inicialmente al sujeto para actuar. Los primeros indican hacia dónde dirigir la
conducta, los segundo cuando y como hacerlo. Los planos deciden el momento y lugar de una acción
determinada, para ello se sirven de indicadores externos previamente fijados como el momento temporal, el
lugar, las condiciones ambientales y las buenas ocasiones. Gollwitzer considera que el desarrollo de la línea de
acción hacia un objetivo tiene dos problemas: el comienzo y la continuación hasta alcanzar el objetivo. El
comienzo depende en gran medida de la planificación y la especificación de los indicadores concretos.
d) Persistencia de la acción y retroalimentación: evaluación y valoración de la acción.
Efectuada la decisión, elaborados los planes, comenzada la acción, el sujeto tiene que mantener la acción de
forma que se garantice la consecución del objetivo, ese es el objetivo de la retroalimentación, evaluar la línea
de acción adaptándola a las contingencias que puedan presentarse.
¿Para qué sirve la retroalimentación?
La propia conducta necesita estar siendo evaluada continuamente para ser efectiva y adaptativa. Sin el
proceso de evaluación continua, la conducta podría resultar aberrante y sin objetivo. Este proceso supone una
contrastación continua entre la información y la conducta. La información que se recibe sirve para adaptar la
propia conducta hasta conseguir el objetivo, sea cual fuera. El modelo TOTE (test-operate-test-exist) o modelo
de evaluación-cambio-evaluación-finalización, asegura la flexibilidad de la conducta y su adaptación a las
contingencias que pueden aparecer en la consecución de un objetivo. Su falta de operatividad está vinculada a
los errores y a la no consecución de los objetivos.

Clínica de la conducta autorreguladora


La ausencia de retroalimentación: la incapacidad de rectificar
En algunos casos se percibe el distanciamiento de la meta deseada, la persona es incapaz de cambiar su línea
de acción. La consecución de los objetivos requiere la flexibilidad de las tácticas y su subordinación a la
estrategia. Eso significa capacidad de cambio y adaptación. Las contingencias externas los hechos de la
realidad, la historia están en continuo cambio y a lo largo del tiempo el escenario de la realización de los
propios planes puede cambiar de forma importante. El modelo TOTE implica la capacidad de reconocimiento
del distanciamiento del objetivo y la capacidad de generar nuevas rutas de aproximación.

La incapacidad de proponerse objetivos: el fatalismo


El fatalismo es la ausencia de nuevos objetivos y planes de conducta porque todos son imposibles. Considera
que los acontecimientos son inexorables y ocurren por una ley universal. Es una creencia personal y una línea
de pensamiento filosófico, a veces vinculada con algunas formas religiosas. El fatalismo es la creencia que lo
que ocurre está al margen de la propia capacidad de intervención e influencia, fuera del propio control, por
eso mismo no se intenta nada nuevo: el destino está fijado. El fatalismo es la ausencia de metas y planes que
puedan activar la conducta. Considera que lo que vaya a suceder sucederá de todas formas.

El mantenimiento del esfuerzo: la fuerza de voluntad


Mantener la dirección de la conducta hacia el objetivo supone habitualmente una dificultad. Suelen aparecer
otros objetivos coyunturales, otras tareas circunstancias y situacionales que pueden llegar a distanciar del
objetivo. El mantenimiento de la dirección de conducta hacia el objetivo fijado depende de la capacidad de
focalización de la atención hacia el objetivo fijado y del mantenimiento del esfuerzo. La consecución del
objetivo previsto a veces está llena de dificultades y de problemas, previstos y no previstos.

El aplazamiento continuo: la procrastinación


La procrastinación es un término, para referirse al aplazamiento continuo del comienzo de una tarea que se ha
fijado y pensado hacer. En este caso se ha pensado en llevar a cabo una tarea, pero nunca se encuentra el
momento o la situación adecuada para comenzarla La procrastinación ha sido descrita como una forma de
conducta que refleja un fallo en el proceso de autorregulación, y que supone un aplazamiento en el comienzo
o finalización de una tarea. Se la entiende como la intolerancia a la frustración y la supeditación de la
valoración personal al éxito en las tareas, intolerancia al estrés emocional, la intolerancia a los planes
fracasados y la necesidad de gratificación inmediata. Los autores consideran que es la iniciación el elemento
central del problema.
Se han distinguido dos tipos de procrastinación, aquella que consiste en aplazar las tareas específicas y otra de
tipo general, consistente en un estilo de vida que aplaza continuamente las tareas y decisiones que deben
tomarse. Sería una forma de procrastinación crónica, más importante y grave.
La incapacidad de acabar: el perfeccionismo
El perfeccionismo es un problema vinculado a la terminación de la tarea o a la consecución del objetivo. Está
vinculado a la conducta obsesiva-compulsiva. Burns ha definido a los perfeccionistas como aquellos cuyos
estándares se encuentra mucho más allá de lo razonable y que se esfuerzan de forma compulsiva a conseguir
objetivos difícilmente alcanzables.
El perfeccionismo se caracteriza por un estilo de pensamiento dicotómico y una tendencia a la generalización
a partir de los aspectos negativos. El perfeccionismo ha sido visto como una disfunción en el ámbito de la
ejecución, por la continua demora de la finalización y su supeditación a aspectos menores, pero se ha
investigado más ampliamente en su vinculación con diferentes formas de patología.

La autorregulación como variable de personalidad


La capacidad de autorregularse ha ido vista como una característica diferencial de las personas. Las personas
se diferencian por su capacidad de autorregulación, de autoimposición de objetivos y metas o de
autorregulación de las propias cogniciones, emociones y conductas.
Es uno de los aspectos centrales de la persona.

El ejercicio de la autorregulación

La regulación cognitiva
Williams James describió la cognición como una corriente continua de pensamiento, como un flujo incesante
de ideas, imágenes y representación variada. La fuente de este flujo continuo puede estar en la focalización
atencional a su contexto, pero también en su memoria a largo plazo que genera recuerdos o en su capacidad
de análisis que reflexiona sobre diversos contenidos mentales.

James describía los pensamientos que tiene la persona como pensamientos propios y algunos de tales
pensamientos pueden ser experimentados como molestos y no deseados. Aaron Beck ha propuesto distinguir
entre una corriente central de pensamiento, centrada en la focalización atencional o en la recuperación del
recuerdo, y una línea secundaria de pensamientos automáticos, que de forma rápida, aunque a veces
repetida, pueden afectar, descentrar o incluso socavar el hilo del desarrollo mental.

Donald Meichembaum fue quien introdujo la técnica de entrenamiento de autoinstrucciónes. Consideró que
una parte de la cognición podía ser considerada como pensamiento automáticos y podía ser sustituida por
pensamientos más efectivos y adaptativos. Se trataría de desautomatizar el proceso cognitivo mediante la
introducción propia de elementos verbales. Tales autoinstrucciones podrían ser específicas o genéricas.

Las llamadas terapias racionales y de reestructuración cognitiva se proponen cambiar el contenido del flujo
mental, ayudar a que la persona los cambie, para cambiar otros aspectos de su conducta. La terapia racional
emotiva es una de las técnicas desarrolladas para cambiar el contenido de la propia actividad cognitiva. Su
objetivo directo es cambiar las ideas racionales, ideas que producen perturbaciones emocionales y
conductuales. La TRE busca demostrar de forma lógica y empírica los contenidos cognitivos dominados por las
ideas irracionales. El objetivo es implantar otra filosofía de vida.

La reestructuración racional sistemática es otra técnica de intervención dirigida al cambio de forma de pensar
del sujeto. Se centra en la función de las creencias y en la conciencia de las propias ideas. El objetivo de la
técnica es que el sujeto piense de forma más realista, de forma que pueda manejar las intuiciones y los
acontecimientos de forma más satisfactoria para el mismo.
Aaron Beck ha desarrollado la terapia cognitiva dirigida a cambiar los contenidos cognitivos automáticos o
sesgados. Utiliza diferentes técnicas. La primera consiste en la detección y registro de las propias cogniciones.
En un segundo momento, el objetivo se centra en el desarrollo de ideas alternativas.

La regulación emocional
Las emociones han sido descritas con frecuencia como una fuente de problemas que debe ser regulada.
Dos de los planteamiento más actuales acerca de las emociones insisten en presentarlas como una actividad
continua, un proceso, que exige normalmente algún tipo de autorregulación. El primero de ellos proviene del
planteamiento evolutivo de las emociones que propone verlas como tendencias de respuesta que se han
formado evolutivamente para resolver problemas adaptativos. (Tooby y Cosmides). Las emociones
representarían la sabiduría del tiempo. Sin embargo, tales tendencias de respuesta, en nuestra época actual
pueden perder su funcionalidad y ser contraproducentes.

La otra gran tendencia es el estudio de las emociones como un proceso (Scherer). Su consideración como
proceso lleva a tratar su aparición, su expresión y los mecanismos que las afectan. Estudiar las emociones
como procesos supone insistir en sus factores de cambio y regulación. El estudio de la regulación de las
emociones ha adquirido una extensión cada vez mayor, aunque su estatuto científico y metodológico no
siempre quede claro.
Según James J. Gross plantea que la regulación emocional consistiría en los procesos a través de los cuales los
individuos influencian que emociones tienen, cuando las tienen y como la vivencia y las expresan. Este tipo de
procesos puede ser automático o controlado, consciente o inconsciente y puede tener efecto en uno o en más
puntos del proceso temporal de las emociones.

La regulación emocional centrada en los antecedentes tiene cuatro componentes:


1) la selección situacional: se refiere a una forma previa de regular las emociones que consiste en evitar unas y
favorecer otras mediante la elección del conexo que puede provocarlas
2) la modificación de las situaciones: se refiere al cambio de los factores que están produciendo unas
determinadas emociones
3) la focalización atencional: alude al foco de atención al que se presta atención, suprimiendo aquellos que
pueden provocar emociones negativas.
4) el cambio cognitivo: consiste en la modificación de la significación concedida a determinadas situaciones

El modelo de Gross propone que la regulación centrada en las respuestas actúa sobre las tendencias de
respuestas generadas por las emociones que ya se han iniciado. En primer lugar distingue tres formas básicas
de respuesta emocional: conductual, experiencial y fisiológica.
El autor ha estudiado dos formas específicas de regular las emociones:
1) la reinterpretación cognitiva: consiste en la modificación de la interpretación y significado que se le da al
evento o situación. Es la estrategia más adaptativa según Gross.
2) la supresión emocional: es un procedimiento por el cual se inhiben las respuestas que manifiestan la
vivencia de una emoción.
Los estudios realizados muestran que la manifestación expresiva conductual, especialmente facial, induce
ligeramente a la vivencia de la emoción, y que la inhibición de las respuestas conductuales expresivas inhibe la
vivencia de algunas emociones (dolor, orgullo, divertimiento) pero no de otras (disgusto y amargura).

El autocontrol

Características del autocontrol


El autocontrol no es una respuesta más de autorregulación, sino un tipo específico de la misma. Se trata de
autorregular las conductas difíciles y problemáticas aquellas en las que hay que invertir la probabilidad de la
línea de conducta. Se ha definido como la no ejecución de una conducta de alta probabilidad y la ejecución de
una conducta de baja probabilidad.

Se habla de autocontrol cuando se trata de controlar una conducta que es habitual y resulta problemática y
conflictiva para la persona. El autocontrol es la autorregulación de ese tipo de conducta, conflictivas para la
persona que desea modificarlas.

El autocontrol siempre ha sido un objetivo de la conducta humana. Socializar es enseñar auto controlarse.
Ejercer un control asico de sí mismo ante las presiones ambientales y situacionales, de forma que no sea fácil
presa de ellos, y auto controlar los propios impulsos primarios, son dos de las tareas que el proceso de
socialización y de adquisición de disciplina personal. La ética, la moral, y en parte la religión, se construyen
sobre el supuesto de esta capacidad humana.

Existen dos tipos básicos de autocontrol. El autocontrol decisional, que consiste en actuar en un determinado
momento contra el habito adquirido que se quiere controlar, y el autocontrol prolongado, que consiste en
mantener una conducta, problemática y conflictiva personalmente, porque el habito es hacer lo contrario.
Generalmente se ha distinguido dos tipos de autocontrol prologando: el autocontrol decremental, que afecta
a las conductas apetitivas o atractivas, y el autocontrol incremental o acelerativo, que afecta a las conductas
aversivas.
Hay autocontrol decremental cuando se trata de no hacer algo que la persona le gusta o tiene la costumbre de
hacer. Hay control incremental cuando la persona tiene que imponerse una conducta desagradable y molesta,
pero que debe hacer.

El aplazamiento de la recompensa y la resistencia a la tención

Es el tipo de autocontrol definido como decremental en el que se trata de disminuir una conducta placentera y
agradable. En la vida humana frecuentemente los resultados deseados no suelen coincidir con los inmediatos,
sino que entre ambos está la espera, el trabajo y el esfuerzo. Se trata de inhibir el impulso de satisfacción
inmediata.

Este tipo de autocontrol está en la base del desarrollo personal y la capacidad de esfuerzo. El aplazamiento de
la recompensa es un factor de madurez personal y social.

Estudios de Mischel, Ebbesen y Zeiss planteaban que la capacidad para transformar cognitiva e
imaginariamente la situación real en otro tipo de situaciones facilitaba la espera. Las actividades tanto
externas como internas que cambiaran la condición facilitarían la demora de la gratificación.

Variables personales en la conducta de espera


La demora de la gratificación supone recursos y capacidades que normalmente se obtienen mediante el
desarrollo. El aprendizaje social es uno de los elementos del proceso más importantes.

Mischel ha comprobado que la influencia del comportamiento observado es mayor cuando prácticas y
mensajes de los modelos coinciden, pudiéndose apreciar diferentes combinaciones cuando no existe la
congruencia.

Métodos de dilación de la respuesta


Son todos aquellos métodos que llevan a transformar la actividad de espera en otro tipo de actividad. El
objetivo básico es desviar la atención del estímulo deseado hacia otra tarea que ocupe el foco de la atención.
La capacidad de desvío de la atención y su mantenimiento es básica para este tipo de conducta de demora.
Tanto la capacidad de controlar y desviar la atención son componente altamente importantes de la capacidad
cognitiva y al mismo tiempo de la flexibilidad personal.

Mischel ha podido comprobar por ello que este tipo de actividad está altamente asociada al éxito social
adulto. El autor plantea que existiría una continuidad significativa entre la capacidad del niño para demorar la
gratificación y la adaptación y éxito escolar doce años más tarde.

Tolerancia a los estímulos aversivos: la resistencia al dolor


Este modelo de estudio se centra en el análisis de aquellas situaciones molestas o dolorosas pero que hay que
mantener porque son el medio para obtener bienes valiosos. Son ejemplos el estudio o el ejercicio físico.

Avia y Kanfer han puesto de manifiesto que los mecanismos de actuación probablemente no son simplemente
de bloqueo de la atención sobre la fuente del dolor, sino de percepción de recursos personales para la
transformación del contexto.

El modelo del conductismo operante: el modelo clínico de Kanfer


El trabajo de Kanfer sobre el proceso de autocontrol se basa en el conductismo operante que distingue dos
tipos de respuestas: la respuesta controlada y la respuesta controladora. Los supuestos iniciales del trabajo se
basan en un conductismo operante riguroso, centrado en estímulos y contingencias ambientales, pero ha ido
derivando hacia modelos más amplios atento a los factores antecedentes y consecuentes de tipo cognitivo y
emocional. Aludiendo a estos mismos planteamientos, en los que desde bases conductistas se propone el
autocontrol de la propia conducta mediante el uso de las conductas autorreguladoras.

El modelo de Kanfer está dirigido a la modificación clínica de conductas problemáticas concretas, y lo que trata
de ofrecer es como proceder en el caso de una conducta problema. Su modelo se ha convertido no solo en un
modelo de autocontrol sino paradigma del cambio conducta.

Hay tres momentos o fases del proceso:


1. Fase. La autoobservación. La persona está insatisfecha de algún aspecto de sí misma que quiere
cambiar. Dirige la atención hacia algunos de los aspectos de la propia conducta. Lo importante es la
percepción de la persona de sí misma. La percepción del problema es el primer momento de la primera fase.
Generalmente la misma percepción del problema actúa mitigando sus formas de presentarse.
Hay una segunda parte de intención de cambio. Se trata de considerar otras alternativas posibles más
satisfactorias para la persona. La intención de cambio maneja las alternativas posibles y las preferidas por la
persona.
Debe haber un plan concreto, específico en el que se contempla el cuándo y el cómo. Es el compromiso de
comenzar en un determinado momento y de una determinada manera.
2. Fase. La autoevaluación. Corresponde a los sistemas y formas de su ejecución. La autoevaluación
corresponde al proceso de control, autocontrol, de la puesta en marcha del cambio. Tres componentes son
partes del modelo clásico:
A) El registro de conductas. Se trata de mantener un autor registro de la conducta observada en función
del contrato de conductas establecido. Es el proceso TOTE aplicado clínicamente.
B) El control de los estímulos. Se acude al modelo conductista de conducta controlada y conducta
controladora, tratando de suprimir los estímulos que generan la conducta problemática. La conducta
controlada se ejerce mediante el control de los estímulos que controlan la conducta.
C) La planificación ambiental. Se trata de crear globalmente el contexto de contingencias que facilita la
conducta deseada y evita la conducta problemática. Cuando se observa los antecedentes externos de una
conducta problemática se puede actuar creando los contextos en los que tales antecedentes externos no
están presentes.
3. Fase. El autorrefuerzo. Se trata de reforzarse a si mismo éxitos y fracasos obtenidos. El supuesto de
Kanfer es que la persona puede premiarse o castigarse como si se tratara de otra persona
independientemente del origen del refuerzo, su eficacia sería la misma. Una conducta reforzada o
castigada se consolida o se evita.

El modelo de Thorensen y Mahoney: humanismo conductista


Se fundamenta en el modelo del aprendizaje cognitivo social que establece que la capacidad de la persona
para controlar sus propias acciones está en función de su conocimiento y control de los factores situacionales.
El concepto de autocontrol propuesto por los autores consiste en la puesta en práctica de conductas con una
probabilidad baja de ser ejecutadas. Para efectuar el autocontrol, los sujetos deben comprender cuales son los
factores que influyen sobre la conducta y como pueden cambiarse.

El control de la propia conducta pasa por el control de los factores que controlan la conducta. Es el tipo de
conocimiento de sí mismo el que permite a la persona ser un científico de sí mismo. Los autores han
propuesto una especie de humanismo conductista en el que las estrategias de autocontrol permiten la
realización de probabilidades antes difícilmente visibles.

El autocontrol en situaciones extremas


El autocontrol se ejerce cuando procuramos ejercitar una conducta poco probable, bien porque buscamos no
ejecutar una conducta excesivamente querida, bien porque deseamos ejercer una conducta con escasas
probabilidades de ser puesta en práctica. El autocontrol se produce igualmente cuando se trata de evitar el
deterioro que sigue a una situación límite.
En tales momentos la ausencia de estimulación o la falta de todo refuerzo positivo pueden generar fácilmente
un deterioro mental que lleve al sujeto al abandono personal. La capacidad de autocontrol para mantener la
conciencia de sí mismo, la autoconciencia del pasado, la memoria de refuerzos positivos recibidos y de
relaciones significativas mantenidas pueden mantener al sujeto mentalmente vivo.

CERVONE CAPITULO 5 – TEORIA FENOMENOLOGICA


TEORIA DE LA PERSONALIDAD ENFOCADA EN EL SUJETO DE CARL ROGERS.
PERSPECTIVA DE ROGERS ACERCA DE LA PERSONA
SUBJETIVIDAD DE LA EXPERIENCIA
La teoría de Rogers se construye a partir de una INSIGHT de la condición humana profundamente significativo.
En la vida diaria, se cree experimentar un mundo de realidad objetiva. Las personas confían a tal grado en su
conocimiento que rara vez la ponen en duda. Sin embargo, se equivocan. Rogers dice: “yo no reacciono hacia
una realidad absoluta, sino que reacciono de acuerdo a mi percepción acerca de esa realidad”. La “realidad”
que las personas observan no es otra cosa que un “un mundo privada de experiencia… campo fenomenal”.
Este campo fenomenal es una construcción subjetiva. Los individuos construyen el mundo de sus experiencias
interiores, y esta construcción no solo refleja el mundo externo de la realidad, sino que también el mundo
interior de las necesidades personales, metas y creencias. Las necesidades psicológicas internas dan forma a
experiencias subjetivas que se toman como objetivamente reales.
La excepcionalidad de Rogers está en haber desarrollado este insight como la forma de una teoría de la
personalidad: un modelo del desarrollo individual, y de las estructuras y dinámicas de la mente, al igual que el
haber planteado métodos de evaluación de la personalidad, y para la terapia.
SENTIMIENTOS DE AUTENTICIDAD
Dos aspectos para el análisis de la subjetividad de la experiencia de Rogers definen el punto central de su
teoría
Es que la gente tiende a presentar una forma distintiva de angustia psicológica. Se trata de un sentimiento de
alienación, o de distanciamiento; el sentimiento de que sus experiencias, y que las actividades cotidianas no
surgen a partir de su self verdaderamente autentico. (ESTOS SENTIMIENTOS SURGEN PORQUE UNO SIEMPRE
NECESITA LA APROBACION DE LOS OTROS)
POR EJEMPLO: el niño trata de convencerse de que golpear a su hermano menor está mal por más que
él lo sienta correcto o lo disfrute/ un adulto puede convencerse de que es bueno formalizar en una
cerrera, con un estilo de vida familiar tradicional. Cuando esto sucede el individuo piensa, mas no
siente.
“Las principales reacciones sensitivas y viscerales son ignoradas” y “el individuo comienza un camino
que más tare describe en términos de “realmente no me conozco a mí mismo”
(PARA ROGERS ESTAS REACCIONES INSTINTIVAS Y VISERALES SON UNA FUENTE POTENCIAL DE
SABIDURIA)
POSITIVIDAD DE LA MOTIVACION HUMANA
El último aspecto clave de la perspectiva de Rogers es su perspectiva acerca de la motivación humana. Para
Rogers la parte central de la naturaleza humana es, en esencia, positiva. (Rogers reconocía que algunas
instituciones tienden a enseñar lo contrario. Algunas religiones enseñan que básicamente las personas son
unos seres pecadores. El psicoanálisis enseña a la gente que sus instintos básicos son sexuales y agresivo.)
Rogers reconocía que la gente es capaz, y que por lo regular actúa de cierta manera destructiva o malvada,
pero su punto central es que cuando actúan libremente, son capaces de avanzar hacia sus potencialidades
como seres maduros y positivos.
PERSPECTIVA FENOMENOLOGICA
Rogers sigue un enfoque fenomenológico para el estudio de las personas, que es aquel que investiga las
experiencias conscientes de la gente. Esta investigación no trata de caracterizar el mundo de la realidad tal
cual es, sino, sino que su interés se basa en las propias experiencias del observador y como experimenta la
persona el mundo. (Rogers represento un avance importante para el estudio de las ciencias en la
fenomenología). La experiencia consciente es la base de datos con la que se puede trabajar.
Rogers en su teoría de la personalidad se preocupaba por entender los procesos de construcción intelectual
que ocupaba los pensamientos de la gente acerca de sí mismos.
PERSPECTIVA DE ROGERS ACERCA DE LA CIENCIA DE LA PERSONALIDAD
El principal interés en la psicología de la personalidad no son los objetos o los comportamientos externos. Más
bien, es la experiencia interna, las cuales tienen una cualidad subjetiva; su significado se fundamenta con las
interpretaciones de quienes están viviendo las experiencias (o sea el sujeto) y que no pueden ser
determinadas por medidas objetivas. La perspectiva fenomenológica de Rogers genera la pregunta de ¿un
individuo puede tener una ciencia de la personalidad que este modelado conforme a las ciencias físicas?
HERMENÉUTICA Y LAS CIENCIAS HUMANAS
Un enfoque hermenéutico es aquel en el cual el estilo de explicación se asemeja al estilo de pensamiento
empleado cuando se lee una novela. Se interpreta esa acción dentro del contexto general proporcionado por
el escritor. En donde se toma en cuenta al personaje, su personalidad, su ambiente social y cultural y su
relación con los demás.
Desde el punto de vista hermenéutico, si se desea explicar un suceso en el mundo natural, se apela a las leyes
universales de movimiento que explican las fuerzas físicas que actúan. El argumento hermenéutico es que el
entendimiento sobre el ser humano, el cual SI actúa con base a un significado construido dentro de un mundo
social, requiere de un enfoque que se encuentra más cerca al entendimiento de los textos al de las piedras.
((Yo interpreto que lo que trata de decir es que para tener un entendimiento del ser humano es necesario
comprender su mundo social y su contexto y NO solo basarnos en la realidad objetiva del ser))
 La meta de Rogers fue adquirir un entendimiento profundo acerca de cómo experimentaban las
personas su propio mundo.
 Hizo un esfuerzo por unir el lado científico y el lado humano de las ciencias de la personalidad.
TEORIA DE LA PERSONALIDAD DE CARL ROGERS
ESTRUCTURA: EL SELF
¡El concepto estructural clave es el self! Self es un aspecto de la experiencia fenomenológica, es uno de los
aspectos de la experiencia de las personas acerca del mundo; es decir, una de las cosas que llena su
experiencia consciente, es su experiencia acerca de ellas mismas o de un self. El individuo percibe los objetos y
las experiencias externas, y les proporciona un significado. El total de las percepciones y de los significados
conforman el campo fenomenal del individuo.
El self representa el patrón organizado y persistente de percepciones, y a pesar de que puede cambiar
siempre conserva la cualidad de ajustarse a un patrón, de ser integrado y organizado. El self no controla la
conducta de manera independiente, sino que es una serie de percepciones que posee el individuo; es la
persona en su totalidad quien es responsable de sus actos, no el self independiente. Este patrón de
experiencias y percepciones conocidas como self está disponible a la consciencia; el autoconcepto es
básicamente consciente.
Rogers identificaba dos aspectos diferentes en el self:
 Self real: es una estructura psicológica a través de la cual el sujeto interpreta su propio mundo
 Self ideal: Es el autoconcepto que a un individuo le agradaría en realidad poseer. Este incluye las
percepciones y significado que resulta potencialmente relevante en el self y que tiene un valor alto
en el individuo.
¿El sentido del self es exclusivo del ser humano? NO! También se presenta en algunos animales como
chimpancés, elefantes.
CALCULANDO EL AUTOCONCEPTO
DIFERENCIAL SEMANTICO
Fue desarrolla como una medida actitudes y el significado de los conceptos, más que como una prueba
específica de la personalidad, el diferencial semántico tiene como valor como técnica de evaluación de la
personalidad. Al completar el diferencial semántico el individuo califica un concepto en una escala de 7
puntos, definidos por adjetivos, tales como, bueno-malo, fuerte- débil, etc. Por lo tanto, un sujeto calificaría
un concepto en base a mi self o self ideal en cada una de las escalas de adjetivos. Una calificación sobre
cualquier escala indicaría si el sujeto siente que uno de los adjetivos fue bastante descriptivo en un concepto.
Es una técnica estructura en cuanto que el sujeto debe calificar ciertos conceptos y emplear la escala de
adjetivos polares a han sido proporciona por quien aplica la prueba.
((No existe un solo diferencial semántico diferenciado, sino que pueden ser empleadas una variedad de
escalas en relación con conceptos claves como padre, madre o doctor))
PROCESO
Rogers no presenta un modelo altamente elaborado de la estructura de la personalidad, sino que presentaba
un modelo sencillo que destacaba lo que el sentía que era la estructura central de la personalidad (ES DECIR,
EL SELF). Rogers proponía un único principio motivacional general que, nuevamente, tiene que ver con el self.
AUTOREALIZACION
Rogers sentía que el proceso de la personalidad más fundamental es una tendencia hacia el crecimiento de la
misma. Considero que ésta era una tendencia hacia la autorrealización.
“el organicismo tiene un tendencia básica y pujante; la de realizar, mantener y elevar la experiencia”; Rogers
describe a la vida como un proceso activo.
El concepto de realización se refiere a la tendencia de un organismo de crecer a una entidad simple a una
entidad compleja, de moverse de la dependencia a la independencia, de la fijación y rigidez a un proceso de
cambio y libertad de expresión. Este concepto incluye la tendencia de cada persona por reducir las
necesidades o tención, pero enfatiza los placeres y satisfacciones que se derivan de las actividades que elevan
al organismo.
Autoconsistencia y congruencia.
La gente busca la autoconsistencia y un sentido de congruencia entre su sentido del SELF y la experiencia
diaria. El organismo funciona para mantener la CONSISTENCIA (ausencia de conflicto) entre las
autopercepciones y para lograr la congruencia entre las percepciones del self y de las experiencias. La
“autoconsistencia” fue desarrollada originalmente por Lecky, de acuerdo a lo que decía, el organismo busca
mantener su propia auto-estructura. El individuo desarrolla un sistema de valores, el centro de lo que es la
valoración individual del self. Los individuos se comportan de acuerdo a su autoconcepto. Rogers, por su
parte, enfatiza la importancia de la congruencia del self y la experiencia, empleó el término congruencia para
referirse a un “emparejamiento preciso” entre dos estados psicológicos. Si una persona, se ve a sí misma
como alguien amable que expresa empatía hacia los demás, pero tiene una experiencia en la que ésta cree
haber sido fría y antipática, usted enfrenta una incongruencia entre su sentido del SELF y su experiencia. Usted
siente que ha actuado de una forma en la cual “no era usted”. Para Rogers, lograr un sentido consistente del
self es de tal importancia, que la gente busca vivir experiencias que sean congruentes con sus
autopercepciones existentes.
Estados de incongruencia y procesos defensivos.
A veces, la gente llega a experimentar tal incongruencia entre el SELF y la experiencia, que hay una existencia
de INCONSISTENCIA BÁSICA en el Self. Rogers propone que la ansiedad es el resultado de la discrepancia entre
la experiencia y la percepción del self. Una vez que esto sucede, la persona estará motivada a defender al self,
se involucrará en un proceso defensivo. Los procesos defensivos implican la defensa contra una perdida del
sentido del self consistente e integrado. Cuando se percibe una experiencia como amenazadora porque entra
en conflicto con nuestro autoconcepto, puede impedir que la experiencia se vuelva consistente. A partir de un
proceso llamado subcepción, las personas reaccionan defensivamente y tratan de negar la consciencia de las
experiencias que son apenas y percibidas por ser incongruentes con la autoestructura. Hay dos procesos
defensivos:
 Distorsión: Del significado de la experiencia. Permite que la experiencia se haga consciente pero en una
forma que la vuelve consistente con el self.
 Negación: De la existencia de la experiencia. Sirve para preservar la autoestructura de la amenaza al
negarla su expresión consciente.

Ejemplo: Si el concepto del SELF incluye el concepto “soy un mal estudiante” , y ocasionalmente, tenemos la
experiencia de obtener una calificación alta, esta experiencia puede ser fácilmente distorsionada para que sea
congruente con el self, al percibir el significado de que “sólo fue cuestión de suerte”. Este ejemplo, resulta
impactante por el esfuerzo de la AUTOCONSISTENCIA. Lo que hubiera sido una experiencia positiva (recibir
una calificación alta) se vuelve una experiencia que genera ansiedad y un estímulo para que los procesos de
defensa se pongan en marcha.
Investigación sobre la autoconsistencia y la congruencia: Conclusión.
Los individuos demostrarían poder recordar mejor aquellos estímulos que fueron consistentes con el self que
los estímulos que fueran inconsistentes. Esta tendencia, seria mayor para los sujetos inadaptados que para los
adaptados. En general, los sujetos eran capaces de recordar aquellos adjetivos que sentían eran descriptivos
de sí mismos de una mejor manera que los que parecían mas lejanos de ser descriptivos. En síntesis, la
precisión del hecho de recordar estímulos relacionados con el self es consistente con el grado que se relacione
con el AUTOCONCEPTO. Además, los individuos se comportan en forma congruente con sus autoconceptos.
Necesidad de estima positiva: Los individuos, por lo regular, tratan de actuar de acuerdo a su autoconcepto y
las experiencias que son inconsistentes con él, frecuentemente son ignoradas o negadas. Rogers dice que esto
sucede, porque todas las personas poseen una necesidad psicológica básica. Se trata de una necesidad por
una estima positiva. La gente no sólo necesita los elementos biológicos, sino que también necesitan algo
biológico. Necesitan ser aceptados y respetados por los demás, esto es, recibir una estima positiva de los
demás, la misma es una fuerza poderosa para el funcionamiento de la personalidad. La expresión de una
estima positiva de parte de alguien significativo puede ser tan importante que alguien puede entonarse más
con la “estima positiva que le expresaron estas otras personas que con las experiencias, las cuales son de un
gran valor positivo en la realización del organismo. La gente puede perder contacto con sus propios
sentimientos y valores, en la búsqueda por la estima de parte de los demás. Es así como pueden desarrollar
sentimientos de distanciamiento con su verdadero SELF. Esta necesidad por la estima positiva, es fundamental
en el desarrollo del niño. El niño necesita del amor de los padres y de su protección, los padres proveen
información acerca de lo que es considerado bueno o positivo. Una pregunta básica es si los padres dan al
niño la estima positiva de manera INCONDICIONAL, esto es, por encima de todo. Otra posibilidad, es que los
padres muestren un mayor respeto y amor por el niño sólo cuando este se adhiere a ciertas maneras de
comportarse, y no a otras. Rogers describe a esta posibilidad como condiciones de valía: se hace sentir al niño
como un individuo valioso sólo cuando tiene ciertos pensamientos y sentimientos, y no otros.
Si el niño experimenta condicionantes de valía, necesita balancear sus propias tendencias naturales con su
necesidad por una estima positiva de parte de los padres. El niño puede afrontar esta situación negando algún
aspecto de su propia experiencia (negando) o distorsionando un rasgo de su self verdadero. En resumen, la
persona es básicamente activa y autorrealizable. Como parte del proceso de autorrealización, las personas
buscan mantener una congruencia entre el self y la experiencia. Sin embargo, debido a sus experiencias
pasadas con una estima positiva condicionada, pueden llegar a negar o distorsionar las experiencias que
amenazan el SELF.
Crecimiento y desarrollo.
Rogers adquirió mucha experiencia de primera mano con el desarrollo de los niños y jóvenes en tratamiento
psicológico. Para él, el desarrollo no esta circunscripto a los primeros años de vida. La gente crece rumbo a la
autorrealización a lo largo del curso de la vida, experimentando aun mayor complejidad, autonomía,
socialización y madurez. El self continúa creciendo en complejidad.
Los factores del desarrollo deben ser considerados en dos niveles de análisis:
En el nivel de las interacciones padre-niño, la pregunta es si los padres proveen un ambiente óptimo para el
crecimiento psicológico; para Rogers éste seria un ambiente que proporcionara una estima positiva
incondicional. Y el otro, es al nivel de las estructuras psicológicas internas, la pregunta es si los individuos
experimentan una congruencia entre el self y la experiencia diaria o por el contrario, distorsionan aspectos de
su experiencia para ganarse la estima de los demás.
Rogers, entonces, es si el niño es libre para crecer, para lograr la autorrealización, o si los condicionantes de
valor provocan que el niño se ponga a la defensiva y se maneje a partir de un estado de incongruencia. El
desarrollo sano del self toma lugar dentro de un clima en el que el niño pueda experimentar a fondo, pueda
aceptarse a sí mismo y pueda ser aceptado por los padres incluso si ellos desaprueban ciertos tipos de
conductas.
Investigación acerca de las relaciones padre-hijo.
Las actitudes paternales de aceptación y democracia facilitan la mayor parte del crecimiento. Lo que resulta
mas crucial es la percepción del niño acerca de la estima de los padres. Si ellos sienten que estima es positiva,
encontrarán placer en sus cuerpos y en sí mismos. Si la estima es negativa, desarrollarán inseguridad y estima
negativa de sus cuerpos. El tipo de estima que tienen los padres de sus hijos refleja en gran medida el grado
de autoaceptación de los mismos padres.
Coopersmith definió autoestima como: la evaluación que un individuo hace típicamente al respecto del self. La
autoestima, es un juicio personal duradero sobre la valía, no un sentimiento momentáneo. ¿Cuáles son sus
orígenes? La autoestima de los niños se vinculaba más con las condicionantes interpersonales en el hogar y en
el ambiente inmediato. Los niños parecían desarrollar autopercepciones a partir de un proceso de estima
reflejado; creaban opiniones acerca de sí mismo que habían sido expresadas por los demás como base para su
juicio propio.
¿Cuáles actitudes y conductas en específico fueron importantes para la formación de la autoestima? Tres
fueron las particulares influencias. La primera fue: El grado de aceptación, interés, afecto y calidez expresada
por ambos padres del niño. Los niños parecían interpretar el interés de la madre como significado de que ellos
eran personas de valía, merecedores de atención y del afecto de los demás. La segunda característica:
implicaba cuestiones referentes a la permisividad y al castigo. Los padres con una alta autoestima establecían
y reforzaban firmemente sus demandas claras con una conducta apropiada, trataban de influir en el
comportamiento usando recompensas. Contrario a esto, los padres con baja autoestima no establecían
lineamientos de conducta claros, eran groseros e irrespetuosos con los niños, solían emplear el castigo mas
que la recompensa, hacían hincapié en la fuerza, y en la perdida del cariño. La tercer característica fue si las
relaciones padre-hijo eran democráticas o dominantes. Los padres con niños con alta autoestima habían
establecido y puesto en práctica una extensa serie de reglas de conducta; al hacerlo, trataban a los niños de
manera justa dentro de estos limites definidos y reconocían los derechos y las opiniones del niño. Los padres
con niños con baja autoestima, establecían pocos y no bien definidos limites, eran autocráticos, dominantes e
incumplidos con sus métodos de control. El factor mas importante, es la percepción que tienen los niños de
sus padres y no necesariamente las acciones específicas que demuestran. El ambiente familiar total influye en
esta percepción. La libertad psicológica se expresa con la permisividad de expresar sus ideas.
A pesar de dichos hallazgos, algunos psicólogos se cuestionan si el concepto de AUTOESTIMA es suficiente
para una ciencia de la personalidad. Los críticos por lo general piensan que el término resulta demasiado
global ya que la mayoría de la gente tiene aspectos de su vida en los que piensan bien sobre sí mismas y otros
en lo que es crítica consigo misma, y el constructo de autoestima oculta estas variaciones depende de la
situación. Sin embargo, otros sienten que este concepto GLOBAL tiene mérito, y que la autoestima tiene
implicaciones para muchos aspectos del funcionamiento psicológico.
Relaciones sociales, autorrealización y bienestar tardío.
La relación entre la aceptación social y la autovaloración positiva es de importante a lo largo de la vida. Las
relaciones sociales positivas y empáticas incrementarían el bienestar psicológico. Las relaciones solidarias
deberían dotar a la gente de un sentido de estima positiva, y hacerlos menos propensos a involucrarse en
procesos defensivos que pudieran contribuir al estrés psicológico y a un menor sentido del self.

TEORÍAS DE LA PERSONALIDAD - SCHULTZ


Cap. 5-Las divisiones de la personalidad
Murray dividió la personalidad en tres partes, usando la terminología psicoanalítica de ello, yo, superyó, pero
sus conceptos no corresponden a los de Freud. Propuso que el ello es el depósito de todas las tendencias
impulsivas innatas, suministra energía a la conducta la dirige y se relaciona con la motivación. Contiene los
impulsos primitivos, amorales y lascivos descritos por Freud. En el sistema de Murray, también abarca los
impulsos innatos que la sociedad juzga aceptables y convenientes.
El ello contiene las tendencias a la empatía, la imitación y la identificación, los tipos de amor que no son
lascivos y la tendencia a dominar el ambiente. La fuerza o intensidad del ello varía de un individuo a otro; el
problema de controlar y encauzar las fuerzas del ello no es igual en todos nosotros, porque algunos tenemos
más energía con la que debemos convivir.
Definió el superyó como la internalización de los valores y normas culturales, o sea, las reglas que nos
permiten evaluar y juzgar nuestra conducta y la ajena. Los padres y otras figuras de autoridad imponen al
niño, desde temprana edad, la esencia del superyó. Desde el punto de vista de Murray, el superyó no está
cristalizado rígidamente a los cinco años como propuso Freud, sino que se sigue desarrollando a lo largo de
toda la vida. Esto refleja una mayor complejidad y refinamiento de las experiencias con el transcurso del
tiempo.
El superyó no está en conflicto permanente con el ello, como planteaba Freud, dado que el ello contiene
fuerzas positivas y negativas. El superyó trata de inhibir los impulsos inaceptables para la sociedad, pero
también determina cuándo, dónde y cómo se puede expresar y satisfacer una necesidad aceptable. Mientras
el superyó se está desarrollando, también lo está haciendo el yo ideal (componente del superyó que contiene
las conductas morales o ideales que debemos perseguir), nos proporciona metas a largo plazo. Este yo ideal
representa lo que podemos llegar a ser y es la síntesis de todas nuestras ambiciones y aspiraciones.
El yo es el director racional de la personalidad; trata de modificar o posponer los impulsos inaceptables del
ello. Murray amplió la definición freudiana del yo: organizador central de la conducta. Razona, decide y
selecciona, de forma consciente, la orientación de la conducta. No es simple servidor del ello, sino que planea
conscientemente los cursos de acción. No se limita a reprimir el placer del ello, sino que también organiza y
guía la expresión de los impulsos aceptables de éste para fomentar el placer.
El yo es el árbitro entre el ello y superyó, y se puede inclinar por uno u otro. Puede integrar ambos aspectos de
la personalidad de modo que lo que queremos hacer (ello) coincida con lo que la sociedad piensa que
deberíamos hacer (superyó). El sistema de Murray deja la puerta abierta para el conflicto entre ellos y
superyó. Un yo fuerte puede mediar muy bien entre ambos, mientras que un yo débil deja la personalidad en
un campo de batalla. Sin embargo, a diferencia de Freud, Murray pensaba que no se trataba de un conflicto
inevitable.
Necesidades: los motivadores de la conducta
Aportación fundamental de Murray: forma en que utilizó el concepto de necesidades para explicar la
motivación y dirección de la conducta. Decía que “la motivación es lo esencial y siempre se refiere a algo que
está dentro del organismo”. Una necesidad supone una fuerza psicoquímica del cerebro que organiza y dirige
las capacidades intelectuales y perceptivas. Nace de procesos internos y también de procesos ambientales,
provocan cierto grado de tensión, misma que el organismo trata de atenuar mediante su intervención para
satisfacerlas. Las necesidades dirigen y suministran energía a la conducta. La activan en la dirección correcta
para lograr la satisfacción.
No todos tenemos todas, con el transcurso de los años podríamos sentir todas o quizá nunca sintamos
algunas. Algunas necesidades apoyan a otras, pero muchas se oponen a otras. MURRAY FORMULÓ UNA LISTA
DE 20 NECESIDADES.
Tipos de necesidades: *Necesidades primarias y secundarias: las primarias (viscerogénicas) provienen de los
estados corporales e incluyen las que son indispensables para sobrevivir, al igual que las sexuales y las
sensoriales. Las secundarias (psicogénicas) surgen indirectamente de las primarias, no tienen origen orgánico
específico. Se llaman secundarias no porque sean menos importantes, sino porque aparecen después de las
primarias. Se centran en la satisfacción emocional.
*Necesidades reactivas y proactivas: las necesidades reactivas implican una respuesta a un aspecto concreto
del entorno y sólo ocurren cuando ese aspecto está presente. Las necesidades proactivas no requieren de la
presencia de un objeto particular. Son aquellas espontáneas que producen la acción correcta siempre que son
activadas, independientemente del entorno.
Las necesidades reactivas son la respuesta a un objeto particular, las proactivas surgen de forma espontánea.
Características de las necesidades: se distinguen por la fuerza con la que impulsan el comportamiento-
característica que Murray denominó prepotencia.
Algunas necesidades son complementarias y se pueden satisfacer mediante una acción o una serie de
acciones, esto Murray lo llamó: fusión de necesidades.
El concepto de subsidiaridad se refiere a una situación donde una necesidad es activada para ayudar a
satisfacer otra. Murray reconoció que los hechos ocurridos en la niñez inciden en la aparición de ciertas
necesidades y que, más adelante, pueden activarlas, y lo llamó presión, porque un objeto o fenómeno del
ambiente presiona al individuo para que se comporte de cierta manera.
Dada la posibilidad de que la necesidad y la presión interactúen, Murray introdujo el concepto de tema. Éste
combina factores personales (necesidades) con factores ambientales que presionan o impulsan la conducta.
Se forma en razón de las primeras experiencias de la niñez y después se convierte en un factor poderoso que
determina la personalidad. El tema es inconsciente en gran medida y relaciona las necesidades y las presiones
en un patrón que confiere coherencia, unidad, orden y especificidad a la conducta humana.
Desarrollo de la personalidad durante la niñez: LOS COMPLEJOS
Murray dividió la niñez en cinco etapas, caracterizadas todas por un estado placentero, pero que siempre llega
a su fin a causa de las exigencias de la sociedad. Las etapas dejan su marca en la personalidad en forma de un
complejo inconsciente que dirige el desarrollo posterior. Según él, todos experimentamos los cinco complejos
porque pasamos por las mismas etapas. Éstas no tienen nada de anormal, salvo cuando llegan a un nivel
extremo y esa condición deja al individuo fijado en esa etapa. La personalidad no logra adquirir espontaneidad
ni flexibilidad, situación que dificulta la formación del yo y del superyó.
ETAPAS DEL DESARROLLO:
*Etapa claustral: el complejo claustral simple es un deseo de estar en lugares pequeños, cálidos y oscuros, que
brindan seguridad y reclusión. Las personas que presentan este complejo suelen ser dependientes y pasivas, y
se orientan a conductas seguras y conocidas que les dieron buen resultado en el pasado. La modalidad del
complejo claustral sin soporte se centra en la inseguridad y la indefensión, lo cual provoca que la persona
sienta temor de los espacios abiertos, de caer o ahogarse, o simplemente de toda situación que entrañe
novedad y cambio. La modalidad anticlaustral o de egresión se basa en la necesidad de escapar de situaciones
restrictivas semejantes a las del seno materno. Incluye miedo a la asfixia y al confinamiento y se manifiesta en
una preferencia por los espacios abiertos, el movimiento, el cambio y las novedades.
*Etapa oral: el complejo de ayuda oral incluye una combinación de actividades bucales y de tendencias
pasivas, así como la necesidad de sentirse apoyado y protegido. Algunas de sus manifestaciones conductuales
son succionar, besar, comer, beber, recibir afecto, comprensión, protección y amor. En el complejo de
agresión oral se combinan la conducta oral y la agresiva, así como los ataques verbales. En el complejo de
rechazo oral figuran: vomitar, comer poco, tener miedo a contaminarse por la boca, desear el aislamiento y
evitar la dependencia.
*Etapa anal: en el complejo de rechazo anal se presenta una preocupación por la defecación, los materiales
parecidos al excremento. Es frecuente que la agresión forme parte del complejo y se manifiesta dejando caer
y arrojando objetos, disparando armas de fuego y activando explosivos. Los individuos que tienen este
complejo tal vez sean sucios y desorganizados. El complejo de retención anal se expresa acumulando,
ahorrando y coleccionando cosas, así como en una pulcritud, aseo y orden exagerado.
*Etapa uretral: este complejo va de la mano con una ambición excesiva, un sentido distorsionado de la
autoestima, el exhibicionismo y la enuresis nocturna, así como deseos sexuales y amor a sí mismo. A veces se
conoce por el nombre de complejo de Ícaro. Tal como Ícaro, estos individuos apuntan demasiado alto, y el
fracaso hace añicos sus sueños.
*Etapa genital o de castración: interpretó el complejo de castración en un sentido más estrecho y literal, que
era la fantasía del niño que le pudieran cortar el pene. Murray pensaba que posiblemente le impusieron los
padres.
Cap. 14—Julián Rotter: Locus de control
Control interno frente a control externo del reforzamiento: Rotter buscó una explicación de la conducta y de
la personalidad tanto fuera del organismo como en su interior, estudiando los reforzamientos externos y los
procesos cognoscitivos internos. Concepto de locus de control: algunos individuos creen que los reforzadores
dependen de sus acciones y otros piensan que los reforzadores están controlados por otras personas y por
fuerzas externas.
Los individuos que tienen un locus de control interno están convencidos de que su conducta controla el
reforzamiento que reciben. Los que tienen un locus de control externo piensan que otras personas, el destino
o la suerte controlan las recompensas que reciben. En otras palabras, están convencidos de que no pueden
hacer nada respecto de esas fuerzas del mundo exterior. La fuente del locus de control influye de un modo
decisivo en la conducta.
Los individuos que tienen un locus de control externo, concederán poco o nulo valor al esfuerzo por mejorar
su situación. Por el contrario, los individuos que tienen locus de control interno están convencidos de que
dominan la situación y por lo mismo hacen algo al respecto; son menos vulnerables a los intentos por influir
en ellos, conceden más valor a sus habilidades y prestan más atención a las señales ambientales que usan para
dirigir su conducta. Muestran también menos ansiedad y más autoestima, actúan de forma más responsable y
gozan de mejor salud física y mental.
Diferencias raciales y socioeconómicas: En general, las clases sociales más bajas y los grupos minoritarios
mostraron un locus de control externo en las pruebas. Los chichos negros de clase baja presentaron una
mayor orientación externa que los blancos de clase baja media, y que los negros de clase media. Un país de
África, las y los adolescentes negros obtuvieron una puntuación más alta en el locus de control externo que los
adolescentes blancos de Estados Unidos. En estos dos países, los adolescentes de nivel socioeconómico alto
obtuvieron una puntuación más elevada en control interno que los de socioeconómico bajo.
Los asiáticos propenden más al control externo que los estadounidenses, hallazgo que quizá se deba a ideas
culturales, en Estados Unidos se valora mucho la independencia y el individualismo, en Asia se inculca la
integración a la comunidad y a la interdependencia. Por lo tanto, para un asiático el éxito es más bien
producto de factores externos que internos.
Diferencias conductuales: Es más probable que las personas que tienen una orientación interna sueñen con
grandes logros y menos con el fracaso que las que tienen una orientación externa. Reúnen y procesan más
información en diferentes situaciones, toman más decisiones personales y gozan de mayor popularidad. Se
sienten atraídas hacia otros que son manipulables, tienen más autoestima y se conducen con mayor habilidad
social.
Investigaciones realizadas, arrojaron que los que obtenían puntuaciones altas en el locus de control interno se
adaptaban más fácilmente y se interesaban más por cambiar que los orientados hacia el exterior, además de
que obtenían calificaciones más altas en las pruebas de habilidades mentales.
Las personas que tienen un alto grado de locus de control interno afrontan menos problemas emocionales y
es menos probable que se vuelvan alcohólicas, también enfrentan mejor el estrés.
Se dio seguimiento a un grupo de estudiantes cuando encaraban problemas sociales y emocionales al
abandonar el hogar. Los que obtuvieron una puntuación alta en el control interno se adaptaron más
fácilmente que los que registraron una puntuación alta en el control externo. Una investigación realizada con
estudiantes universitarios arrojó que los que obtuvieron una puntuación alta en el locus de control externo
eran mucho más indecisos en situaciones nuevas que los que reportaron calificación alta en el locus de control
interno. Otras investigaciones indican que una evaluación alta en el locus de control interno va acompañada
de poca ansiedad y depresión, así como de menos probabilidad de suicidios.
Otra investigación demostró que las personas que tienen más locus de control interno obtenían mejores
calificaciones en la escuela y en las pruebas estandarizadas de rendimiento académico. Además, resistían
mejor los intentos de persuasión y de coacción, y eran más perceptivas e inquisitivas.
Diferencias de salud física: Los individuos que tienen una orientación interna gozan de mejor salud física que
los que tienen una orientación externa. Las investigaciones indican que además propenden a tener una
presión arterial más baja y menos infartos.
Las personas que tienen una orientación interna propenden a ser más cuidadosas con su salud, a realizar
ejercicio y a dejar de fumar.
Una investigación detectó cuatro aspectos del locus de control que se relacionan con la salud física:
autodominio, prevención de enfermedades, tratamiento y autorreproche.
Desarrollo del locus de control durante la niñez: La evidencia indica que el locus de control se aprende durante
la niñez y que se relaciona directamente con la conducta de los padres. Es más probable que los niños criados
sin un modelo adulto masculino expresen creencias sobre el control externo. Los padres de chicos con un
locus de control interno les apoyaban más, elogiaban sus logros y siempre les imponían sanciones, pero sin
caer en el autoritarismo. A medida que sus hijos crecían, esos padres alentaban su independencia,
estimulando así, una orientación interna.
Reflexiones en torno del locus de control: Un programa de investigación a gran escala reveló que existía una
estrecha relación entre el concepto de locus de control propuesto por Rotter y el de autoeficacia propuesto
por Bandura, cabe decir que los dos conceptos se centran en una percepción o suposición respecto del grado
de control que ejercemos sobre los sucesos de nuestra vida y sobre nuestra capacidad para encararlos. Una
diferencia fundamental entre ellos es que el locus de control se puede generalizar a infinidad de situaciones,
en tanto que la autoeficacia se suele limitar a una en particular.
Rotter señala que el locus de control se ha convertido en una “de las variables más estudiadas en el campo de
la psicología”.

Cap. 9 – Abraham Maslow: Desarrollo de la


personalidad: la jerarquía de necesidades
Maslow propuso una jerarquía de cinco necesidades innatas que activan y dirigen la conducta humana, las
necesidades fisiológicas, de seguridad, de pertenencia y amor, de estima y autorrealización. Las llamó
instintoides porque tienen un elemento genético. El aprendizaje, las expectativas sociales y el miedo a la
desaprobación las afectan o nos llevan a superarlas. Venimos al mundo dotados de estas necesidades, las
conductas para satisfacerlas son aprendidas, por lo tanto, varían de un individuo a otro.
El orden de las necesidades va desde las más fuertes a las más débiles, las de orden inferior deben estar
satisfechas para que las de orden superior ejerzan su influencia. No nos mueven todas las necesidades al
mismo tiempo, solo una dominará nuestra personalidad y ésta depende de las que hayamos cubierto antes;
Maslow señaló que el orden de las necesidades podía cambiar.
Características de las necesidades:
*Cuanto más bajo sea el lugar que una necesidad ocupa en la jerarquía, tanto mayor será su fuerza, potencia y
prioridad. Las de orden más alto son las más débiles.
*Las necesidades de nivel más alto aparecen más tarde en la vida. Las fisiológicas y de seguridad se presentan
en la infancia; las de pertenencia y estima ocurren en la adolescencia. La necesidad de autorrealización no se
manifiesta antes de la edad madura.
*Dado que las necesidades de orden más alto no son indispensables para la supervivencia, se pueden
posponer. Si no se satisfacen, no sobreviene una crisis, como sucedería en el caso de una de orden inferior.
Maslow llamó necesidades deficitarias (por deficiencia): necesidades de orden inferior, la incapacidad para
satisfacerlas produce una deficiencia en el organismo, llamo así a las de orden inferior, es decir, si no se
satisfacen originan un déficit o carencia en el individuo.
*Las necesidades de carácter superior no son indispensables para la supervivencia, pero contribuyen a esta y
al crecimiento. Su satisfacción conduce a una mayor salud y longevidad. Por lo tanto, Maslow las llamó
necesidades de crecimiento (del ser): necesidades de orden superior, si bien las de crecimiento son menos
necesarias para sobrevivir que las deficitarias, incluyen la realización y el desarrollo del potencial humano.
*La satisfacción de las necesidades de orden superior es benéfica desde el punto de vista psicológico: nos
sentimos contentos, alegres y realizados.
*La gratificación de las necesidades de nivel más alto requiere circunstancias externas (sociales, económicas y
políticas) más favorables que la gratificación de las de orden más bajo.
*Una necesidad no tiene que estar plenamente satisfecha para que la siguiente en el orden jerárquico cobre
importancia.
Necesidades fisiológicas: tienen más efecto como factores motivadores en las personas de culturas donde la
subsistencia es lo más importante. Dado que una necesidad satisfecha deja de motivar la conducta, las de tipo
fisiológico tienen un papel mínimo en muchos de nosotros.
Necesidades de seguridad: Maslow pensaba que estas necesidades suelen ser un impulso importante en niños
de menos de un año y en los adultos neuróticos. Los adultos emocionalmente sanos suelen haber cubierto sus
necesidades de seguridad, para lo cual se requiere estabilidad, seguridad y ausencia de miedo y ansiedad. En
el caso de infantes y niños, las necesidades se observan con claridad en su conducta porque reaccionan de
forma visible e inmediata frente a toda amenaza para su seguridad. Los adultos han aprendido a inhibir sus
reacciones frente a esas situaciones.
Otra señal visible de las necesidades de seguridad en la niñez es la preferencia por un mundo estructurado o
rutinario, ordenado y predecible. Se le debe brindar libertad con orientación porque todavía no es capaz de
regular su conducta ni de comprender las consecuencias.
Los adultos neuróticos e inseguros también requieren una estructura y orden, porque las necesidades de
seguridad les siguen dominando. Los neuróticos evitan compulsivamente las experiencias nuevas. Organizan
su mundo de tal modo que sea previsible, administran su tiempo y ordenan sus pertenencias.
Necesidades de pertenencia y amor: Una vez que nuestras necesidades fisiológicas y de seguridad quedan
razonablemente satisfechas, pasamos a atender las de pertenencia y amor. Éstas pueden encontrar expresión
en una relación estrecha con un amigo o pareja y también en las relaciones sociales que se establecen dentro
de un grupo.
Cambiamos tanto de escuela, trabajo y de comunidad que resulta casi imposible echar raíces y tener una
sensación de pertenencia segura. Muchos tratamos de obtenerla de otras maneras: formamos parte de una
Iglesia, nos inscribimos en un club, tomamos algún curso, etc. Una relación íntima satisface la necesidad de dar
y recibir amor, Maslow sugirió que la incapacidad para satisfacer la necesidad de amor es una causa
fundamental de la inadaptación emocional.
Necesidades de estima: Una vez que nos sentimos amados y tenemos un sentimiento de pertenecer, nos
impulsarán dos formas de la necesidad de estima. Requerimos la estima y el respeto que nacen de nosotros
mismos, en forma de autoestima, y los que provienen de otros, en forma de estatus, reconocimiento o éxito
social. La satisfacción de la necesidad de autoestima nos permite sentirnos seguros de nuestra fuerza, valor y
suficiencia y, a su vez, eso nos ayudará a ser más competentes y productivos en todos los aspectos de la vida.
Cuando carecemos de estima nos sentimos inferiores, indefensos y desalentados, y no confiamos mucho en
nuestra capacidad para manejar las cosas.
Necesidad de autorrealización: Es la necesidad más alta de la jerarquía de necesidades y depende de la
máxima satisfacción y realización de nuestros potenciales, talentos y capacidades. Si una persona no se realiza
a sí misma se sentirá inquieta, frustrada o descontenta. El proceso de autorrealización adopta muchas formas,
pero cada persona, independientemente de sus intereses u ocupación, es capaz de aprovechar al máximo sus
capacidades personales y de alcanzar el desarrollo pleno de su personalidad. Lo importante es que uno realice
sus potenciales tanto como sea posible. Las siguientes condiciones son imprescindibles para satisfacer la
necesidad de autorrealización:
*Debemos liberarnos de las restricciones impuestas por la sociedad y por nosotros mismos.
*No nos deben distraer las necesidades de orden más bajo.
*Debemos sentir seguridad en nuestra autoimagen y en las relaciones con otros, debemos amar y ser amados.
*Debemos conocer en realidad cuáles son nuestras fuerzas y debilidades, nuestras virtudes y vicios.
La jerarquía de necesidades es aplicable a la mayoría de las personas, pero hay algunas excepciones. Algunos
sujetos dedican su vida a un ideal y sacrifican todo por él. Una inversión más común de la jerarquía se
presenta cuando los individuos conceden más importancia a la estima que al amor, convencidos de que
satisfarán sus necesidades de pertenencia y amor cuando hayan adquirido confianza en sí mismos.
Necesidades cognoscitivas: son otra serie de necesidades innatas impuestas por Maslow. Éstas hacen
referencia al saber y comprender, que no están dentro de la jerarquía que acabamos de definir.
La necesidad de saber es más fuerte que la de comprender, por lo tanto, debe quedar cuando menos
satisfecha para que surja la de comprender. Las necesidades de saber y comprender se presentan en los
últimos años de la infancia y en los primeros años de la niñez, y se expresa como una curiosidad natural. Dado
que estas necesidades son innatas, no es necesario enseñarlas, pero las acciones de los padres y maestros
pueden inhibir la curiosidad espontánea del niño. La insatisfacción de las necesidades cognoscitivas es nociva
e impide el pleno desarrollo y funcionamiento de la personalidad.
La jerarquía de estas dos necesidades se traslapa con la jerarquía original de cinco necesidades. El saber y el
comprender son indispensables para interactuar con el medio que nos rodea de forma madura y
emocionalmente sana para satisfacer los requerimientos fisiológicos, de seguridad, de amor, de estima y
autorrealización; es imposible llegar a la autorrealización si antes no se satisfacen las necesidades de saber y
comprender.
Estudio de las personas autorrealizadas: Según Maslow, estos individuos se distinguen de otros por su
motivación fundamental. Propuso un tipo especial de motivación para ellos y lo llamó metamotivación
(motivación de los individuos autorrealizados, la cual consiste en aumentar al máximo el potencial en lugar
de perseguir una meta determinada). Así pues, la metamotivación indica que va más allá de la idea tradicional
de motivación.
Metamotivación: implica un estado en el que no interviene la motivación como la conocemos. Los individuos
autorrealizados no se sienten motivados para luchar por una meta en particular, se dice que se desarrollan a
partir de su interior.
Maslow llamó condición D (deficiencia) a la motivación de las personas que no persiguen la autorrealización.
La motivación D implica luchar por algo específico para compensar alguna carencia personal.
En cambio, los individuos autorrealizados se interesan por alcanzar su potencial y por conocer y comprender
su entorno. La meta de estos individuos es enriquecer su existencia procurando que aumente la tensión a
efecto de experimentar una serie de hechos estimulantes e interesantes. Se encuentran en un estado de “ser”
y expresan su humanidad completa con espontaneidad, naturalidad y alegría.
Tras explicar que, en cierto sentido, los individuos autorrealizados no están motivados, Maslow planteó una
lista de metanecesidades (estados de crecimiento o del ser hacia el cual avanzan los individuos
autorrealizados) hacia las cuales evolucionan estos individuos. El hecho de no satisfacerlas es nocivo y
produce un tipo de metapatología (frustración del desarrollo personal que se relaciona con la incapacidad
para satisfacer las metanecesidades) la cual obstaculiza el desarrollo pleno de la personalidad. La
metapatología impide que las personas autorrealizadas expresen, usen y realicen su potencial; a veces se
vuelven indefensas, se deprimen y son incapaces de identificar la causa de ese estado de ánimo o una meta
que alivie el sufrimiento.
Características de las personas autorrealizadas:
*Percepción adecuada de la realidad: los individuos autorrealizados perciben su mundo, incluyendo a otros,
con claridad y objetividad, sin ningún prejuicio ni ideas preconcebidas.
*Aceptación de sí mismos, de otros y de la naturaleza: los sujetos autorrealizados reconocen sus cualidades y
defectos. No intentan distorsionar ni falsificar su autoimagen, tampoco se culpan de sus fracasos. Aceptan las
debilidades de los demás y de la sociedad en general.
*Espontaneidad, sencillez y naturalidad: Los individuos autorrealizados observan una conducta franca, directa,
espontánea. Rara vez ocultan sus sentimientos y emociones o representan un papel para satisfacer a la
sociedad, aunque a veces lo hacen con tal de no lastimar a nadie. Sus opiniones e ideales son individualistas,
pero su conducta no necesariamente es no convencional. Tienen suficiente seguridad para ser ellos mismos
sin exagerar la asertividad.
*Interés por los problemas fuera de su mundo interior: Las personas autorrealizadas poseen un sentido de
misión, de compromiso, al cual consagrar sus energías. La dedicación a una causa o vocación es un requisito
de la autorrealización. Estos sujetos derivan placer y emoción del trabajo arduo. Su intensa dedicación les
permite satisfacer sus metanecesidades. Su compromiso desafía y desarrolla sus habilidades y contribuye a
definir su sentido del yo.
*Sentido de distanciamiento y necesidad de privacidad: Los individuos autorrealizados experimentan el
aislamiento sin sentir efectos perjudiciales y al parecer necesitan la soledad más que las personas que no son
autorrealizadas. Dependen de sí mismos, y no de otros, para obtener sus satisfacciones. Su independencia
hace que a veces parezcan poco amistosos o retraídos, aunque esa no sea su intención. Se trata de individuos
que son más autónomos que la mayoría de las personas y que no buscan el apoyo social.
*Frescura de apreciación: Los sujetos autorrealizados saben percibir y experimentar el entorno con frescura,
admiración y respeto. Para ellos, a diferencia de los demás, una experiencia nunca dejará de ser novedosa y
mostrarán el mismo interés por ella que la primera vez. Aprecian lo que tienen y no dan las cosas por sentado.
*Experiencias místicas o cumbres: Las personas autorrealizadas conocen momentos de verdadero éxtasis,
semejante al de una experiencia religiosa profunda, derivados casi de todas las actividades. Maslow las llamó
experiencias cumbre (momentos de éxtasis intenso, semejante a una experiencia mística o religiosa
mediante el cual se trasciende al yo), el individuo se siente muy poderoso, seguro y resuelto.
*Interés social: Maslow adoptó el concepto adleriano de interés social para designar la solidaridad y empatía
que los individuos autorrealizados sienten por toda la humanidad. Con frecuencia les irrita la conducta de
otros, pero se sienten solidarios con la gente, la comprenden y desean ayudarla.
*Relaciones interpersonales profundas: A pesar de que su círculo de amistades no es grande, las personas
autorrealizadas tienen amistades íntimas duraderas; suelen tener amigos que se parecen a ellos. Con
frecuencia atraen a admiradores o discípulos. Estas relaciones normalmente son unilaterales: el admirador le
pide más de lo que están dispuestos o son capaces de dar.
*Estructura democrática del carácter: Los individuos autorrealizados son tolerante y aceptan la personalidad y
el comportamiento ajeno. No muestran prejuicios raciales, religiosos ni sociales. Están dispuestos a escuchar y
a aprender de quienquiera que sepa enseñarles y rara vez muestran una actitud condescendiente.
*Creatividad: Los individuos autorrealizados son sumamente creativos y la originalidad y el ingenio
caracterizan su trabajo y otros aspectos de su existencia. Son flexibles y espontáneos, y están dispuestos a
cometer errores y a aprender de ellos. Son abiertos y humildes, a semejanza de los niños antes de que la
sociedad les enseñe a avergonzarse de hacer algo tonto.
*Resistencia a la enculturación: Los individuos autorrealizados son autónomos, independientes y
autosuficientes. Se resisten a las presiones sociales y culturales para observar la conducta humana. No se
rebelan abiertamente contra las normas culturales ni contra los códigos sociales, pero se rigen por su propio
carácter y no por las restricciones sociales.
Según las investigaciones efectuadas por Maslow, los individuos autorrealizados parecen casi perfectos. Sin
embargo, no dejan de presentar fallas e imperfecciones. En ocasiones son descorteses, rayando en lo
despiadado, y tienen conflictos, dudas y tensión. Sin embargo, se trata de incidentes raros y menos intensos
que los de quienes no se autorrealizan.
Incapacidad para la autorrealización: Si la necesidad de autorrealización es innata y, por lo tanto, no es preciso
enseñarla ni aprenderla ¿por qué no todo el mundo es capaz de autorrealizarse? Una explicación es que
cuanto más alto sea el lugar que la necesidad ocupa en la jerarquía de Maslow, tanto más débil será. Dado que
la autorrealización es la más alta, también es la menos fuerte, por lo tanto, se inhibe con facilidad.
La educación insuficiente y las prácticas de crianza incorrectas frustran el impulso de autorrealización en la
edad adulta. Cuando un niño es sobreprotegido y no se le permite ensayar conductas nuevas, explorar otras
ideas ni ejercitarse en destrezas diferentes, propendrá a convertirse en un adulto inhibido e incapaz de
expresarse plenamente en actividades indispensables para la autorrealización. El exceso de libertad en la
infancia puede conducir a la ansiedad y la inseguridad, las cuales minarás las necesidades de seguridad. Según
Maslow, la situación ideal durante la niñez es un equilibrio entre permisividad y regulación.
Una cantidad suficiente de amor en la infancia es un requisito indispensable para la autorrealización, al igual
que la satisfacción de las necesidades fisiológicas y de seguridad en los dos primeros años de vida.
Otra explicación de que no haya autorrealización está en lo que Maslow llamó el complejo de Jonás (miedo de
que, al aumentar al máximo nuestro potencial, sobrevenga una situación que no podremos sortear). Ésta se
refiere a las dudas respectos de nuestras capacidades, podríamos sentir temor de que hacer algo para
incrementar al máximo el potencial nos puede llevar a situaciones desconocidas que tal vez no podamos
manejar. Las posibilidades nos asustan y emocionan al mismo tiempo, pero con mucha frecuencia el temor se
impone.
La autorrealización requiere valor. Aun cuando las necesidades de orden inferior hayan quedado cubiertas, no
debemos sentarnos a esperar pasivamente a que un camino de rosas nos lleve al éxtasis y la realización. El
proceso de autorrealización requiere esfuerzo, disciplina y autocontrol. Los individuos autorrealizados no
cesan de ponerse a prueba, abandonando rutinas seguras, así como conductas y actitudes conocidas.
Teoría de la autodeterminación: esta teoría se inspira en la esencia de la teoría de la autorrealización de
Maslow, la cual postula que existe una tendencia innata a expresar nuestros intereses, ejercitar y perfeccionar
nuestras capacidades y potencialidades y superar los desafíos. La autodeterminación se facilita gracias a la
motivación intrínseca (implica efectuar una actividad por una recompensa externa). La teoría de la
autodeterminación especifica tres necesidades básicas y establece que la persona sólo podrá alcanzar el
estado de bienestar después de satisfacerlas.
*Competencia: la necesidad de sentir que uno es capaz de dominar tareas difíciles.
*Autonomía: la libertad de basar el curso de acción propio en los intereses, necesidades y valores personales.
*Afinidad: la necesidad de sentir una estrecha conexión con otros.

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