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1 Introducción

1.1 Modelos elastoplásticos


En la figura 1.1a se representa, no a escala, el aspecto general que presenta la curva de tracción, o diagrama ı-İ,
de un acero estructural. En ese diagrama se señalan sucesivamente sobre el eje İ:

 OA, la zona elástica lineal, intervalo en que la probeta se alarga según la ley de Hooke y recupera su
longitud inicial al disminuir la carga hasta anularse;

 AB, la zona de transición entre la zona elástica lineal y la zona plástica;

 BC, la zona plástica, intervalo en que la probeta se deforma plásticamente, es decir, además de
alargarse notablemente sin que la carga varíe, al retirarse la carga conserva un alargamiento remanente;

 CD, la zona de endurecimiento por deformación, intervalo en que la probeta sigue comportándose
plásticamente, pero es necesario que aumente la carga para que siga alargándose; y

 DE, la zona de estricción, intervalo en que la probeta, desde un valor máximo de ı alcanzado al final
de la zona anterior, sigue alargándose con una fuerte contracción alrededor del punto de la probeta
donde sobreviene finalmente la rotura.

Se indican en la figura las posiciones del límite de proporcionalidad ıP, del punto de fluencia ıY, y del esfuerzo
último ıu. Entre el límite de proporcionalidad y el punto de fluencia, hay una zona intermedia en que la probeta,
sin dejar de comportarse elásticamente, ya no obedece a la ley de Hooke. Esa zona debería marcar el límite
elástico, pero de hecho los aceros estructurales presentan un punto de fluencia superior y un punto de fluencia
inferior, tal como se muestra en el recuadro de la misma figura 1.1a. En las curvas obtenidas mediante las
máquinas de tracción el límite de proporcionalidad y los dos puntos de fluencia se muestran muy claros, pero
suelen estar poco separados. Además, la recta representativa de la zona elástica lineal presenta una pendiente tan
acusada que casi parece paralela al eje de ordenadas (ı), tal como se aprecia en la figura 1.1b, que muestra una
curva de tracción real de un acero estructural. La zona elástica lineal de la curva ocupa un fracción muy reducida
del eje de abscisas (İ) y es unas quince veces menor que la zona plástica.

A efectos prácticos se conviene en idealizar la curva de tracción representándola como en la figura 1.1c,
mediante un tramo inclinado OA, representativo del comportamiento elástico lineal del material, y un tramo
horizontal AB, representativo del comportamiento plástico. La pendiente del tramo OA es igual al módulo de
elasticidad E del acero, y se da la circunstancia de que E = 210 GPa para todos los aceros estructurales. En el
punto A, se reúnen el límite de proporcionalidad y los dos puntos de fluencia, por lo que goza de las propiedades
de los tres; es decir, hasta A se supone que el material es elástico lineal, y a partir de A se supone que es
perfectamente plástico, por lo cual A se conoce como punto de fluencia o punto de cesión plástica. El valor de ı
correspondiente al punto A se designa como esfuerzo de fluencia, o esfuerzo de cesión (plástica) y se representa
por ıY. Su valor se establece tomando como referencia uno de los dos valores de İ indicados en la figura 1.1d, es
decir, el valor del esfuerzo que dé una deformación remanente del 0,2%, el más empleado, o una deformación
del 0,5%.1 A diferencia de E, el valor de ıY no es el mismo para todos los aceros estructurales, y ıY puede variar
1
Estrictamente, el punto de fluencia y el esfuerzo de fluencia no son la misma cosa. El primero es una verdadera característica del
material, mientras que el segundo es un valor asumido.
12 Análisis plástico de estructuras. Introducción

entre 200 MPa y 700 MPa. Sin embargo, el valor de ıY de los aceros estructurales más empleados (por razones
económicas) se sitúa en torno a 250 MPa y éste es el valor que aquí adoptamos en general. Además, el valor de
ıY permitido para el análisis de fuerzas por el método plástico está limitado en todas las normas y en ningún caso
sería admisible un valor de ıY tan alto como 700 MPa.

Fig. 1.1
1 Introducción 13

Fig. 1.1

a) Curva de tracción de una probeta de acero estructural (no a escala).

b) Curva de tracción real de un acero estructural.

c) Curva de tracción idealizada: modelo de comportamiento elastoplástico perfecto o modelo de


comportamiento bilineal sin endurecimiento por deformación.
El segmento OA corresponde al comportamiento elástico lineal del material, siendo su pendiente el módulo
de Young, y el segmento AB corresponde al comportamiento plástico.
En el punto A, llamado punto de fluencia o punto de cesión plástica, se hacen coincidir el límite de
proporcionalidad y los dos puntos de fluencia. El valor correspondiente de ı se conoce como esfuerzo de
fluencia, o de cesión plástica, y se representa por ıY.

d) Definición del esfuerzo de fluencia. El esfuerzo de fluencia, ıY, se define como el esfuerzo que provoca una
deformación remanente del 0,2%. Otro criterio menos utilizado consiste en definir el esfuerzo de fluencia
como aquel que corresponde a una deformación del 0,5%.

e) Curva de tracción idealizada: modelo de comportamiento elastoplástico sin endurecimiento por


deformación o elastoplástico perfecto.
Cuando un material que responde al modelo de comportamiento elastoplástico perfecto se descarga desde
un punto C, situado en el tramo elástico, sigue el mismo recorrido que en el proceso de carga, pero en
sentido inverso y no queda deformación remanente. En cambio, cuando se descarga desde un punto D en el
tramo plástico, el camino en la descarga es el señalado como DO1, paralelo al tramo elástico OA, y queda
una deformación remanente OO1. Al volver a cargar a partir de O1, la nueva zona elástica corresponde a
O1D y la zona plástica se inicia en D. Puesto que al punto A y al D les corresponde el mismo esfuerzo de
fluencia, se deduce que el material no se ha endurecido por deformación.

f) Curva de tracción idealizada: modelo de comportamiento elastoplástico, con endurecimiento por


deformación.
En este modelo la deformación plástica está representada por una recta inclinada de pendiente del orden de
la diezmilésima parte de la pendiente del tramo elástico. A diferencia de lo que ocurre en el modelo
elastoplástico perfecto, una vez alcanzado el punto de fluencia, es preciso seguir incrementando la fuerza
aplicada para avanzar en la deformación plástica.
Si descargamos desde un punto D, situado en el tramo plástico, el camino en la descarga es el señalado
como DO1, paralelo al tramo elástico OA y queda una deformación remanente OO1. Al volver a cargar a
partir de O1, la nueva zona elástica corresponde a O1D y la zona plástica se inicia en D. Puesto que al
punto D le corresponde un esfuerzo de fluencia superior al del punto A, se observa un endurecimiento del
material por deformación.

El diagrama OAB de la figura 1.1c representa el modelo de comportamiento elastoplástico, y de todo material
cuyo comportamiento sea asimilable a un diagrama como ése se dice que es un material elastoplástico perfecto.
El modelo elastoplástico se completa (fig. 1.1e) admitiendo: a) que si el material se descarga desde un punto
como el C, situado en el tramo elástico, el punto representativo sigue la trayectoria CO y la probeta recupera su
longitud original, y b) que si el material se descarga desde un punto como el D, situado en el tramo plástico, el
punto representativo sigue la trayectoria DO1, paralela a OA, y la probeta queda con una deformación remanente
OO1. En este segundo caso, si la probeta vuelve a cargarse desde O1 el diagrama ı-İ sigue obedeciendo al
modelo elastoplástico, con una zona elástica lineal, representada por la recta O1D, y una zona plástica (recta
horizontal) a partir del punto D, que será entonces el punto de cesión.

En los aceros, las características generales de las curvas de compresión no difieren sustancialmente en lo que nos
interesa de las de las curvas de tracción. Admitimos, por tanto, que el modelo elastoplástico adoptado es válido
tanto para tracción como para compresión.

El modelo de comportamiento elastoplástico descrito se conoce a veces como modelo elastoplástico bilineal, por
estar compuesto de dos tramos lineales. Hay propuesto otro modelo bilineal cuyo aspecto se muestra en la figura
1.1f. En éste, el diagrama ı-İ está formado primero por una zona elástica lineal, representada por una recta OA
de pendiente E, como en el modelo elastoplástico perfecto, pero la zona plástica está representada por una recta
AB no horizontal sino inclinada con una pendiente del orden de E/10000. Por lo demás, el comportamiento del
14 Análisis plástico de estructuras. Introducción

material en la descarga desde la zona plástica es análogo al del modelo elastoplástico perfecto, o sea, sigue una
recta paralela a OA y quedan con una deformación remanente representada por un punto del eje de abscisas (İ).
En el caso de otros aceros estructurales, este modelo alternativo de la figura 1.1f se ajusta más a la realidad, pero
presenta el inconveniente de complicar los cálculos en el análisis plástico. Por ello, el modelo comúnmente
aceptado es el elastoplástico perfecto de las figuras 1.1c y 1.1e, habida cuenta además de que admitir una
plasticidad perfecta a partir del punto de cesión implica despreciar los efectos del endurecimiento por
deformación, pero ello favorece a la seguridad ya que el endurecimiento por deformación aumenta la resistencia
del material.

1.2 Análisis elastoplástico

La armadura de la figura 1.2a está formada por dos barras, AN y BN, de acero estructural (ıY = 250 MPa, E = 210 GPa),
de 3 cm2 de sección y longitudes respectivas a y b, articuladas en A y B al techo y entre sí en el nudo N. Éste está cargado
con una fuerza vertical P que aumenta gradualmente desde cero. La determinación de las fuerzas en las barras para cada
valor de P es un problema isostático elemental. Considerando el equilibrio del nudo N, y siendo Ta y Tb las fuerzas en las
barras, tenemos (fig. 1.2b)

Ta sen D  Tb sen E 0 y Ta cos D  Tb cos E P (1.1a y 1.1b)

Este sistema de ecuaciones (1.1) nos da

P sen E P sen D
Ta y Tb (1.2a y 1.2b)
sen D  E sen D  E

Con los valores indicados de Į = 60º y ȕ = 45º, resulta

Ta 0, 732 P y Tb 0,897 P (1.2'a y 1.2'b)

Supongamos ahora que se desea obtener la representación gráfica P  G V , siendo G V la componente vertical
del corrimiento del nudo N. En la figura 1.2c se representa la construcción gráfica para determinar la nueva
posición N’ del nudo, basada en la hipótesis de las pequeñas deformaciones. En este caso, la nueva posición N’
del nudo se obtiene sustituyendo los arcos de circunferencia NAN’, centrado en A y de radio a  'a , y NBN’,
centrado en B y de radio b  'b , por sendas rectas perpendiculares a los radios respectivos. El corrimiento
)& ))))&
G NN ' lo referimos a los ejes V y H que se indican en la misma figura 1.2c, mediante las componentes G V y
G H . Con referencia a esos ejes, las direcciones de las barras AN y BN se identifican respectivamente mediante
los vectores unitarios
& &
ua cos D , sen D y ub cos E ,  sen E
Entonces, tendremos
)& & )& &
G ˜ ua 'a y G ˜ub 'b (1.3a y 1.3b)

o bien,

G V cos D  G H sen D 'a (1.3a)

G V cos E  G H sen E 'b (1.3b)


1 Introducción 15

Fig. 1.2

a) Sistema isostático.
Dos barras de acero estructural, articuladas al techo y entre sí.
Fuerza de fluencia en las barras: 75 kN.
Carga: Fuerza P, vertical, creciente gradualmente desde cero.

b) Diagrama de sólido libre del nudo N de conexión entre las dos barras
Ta = fuerza en la barra AN, Tb = fuerza en la barra BN.

c) Diagrama de deformación de las barras y corrimiento del nudo N.


'a = alargamiento de la barra AN, 'b = alargamiento de la barra BN
)& )* )&
G = corrimiento del nudo N; G H = componente horizontal de G ; G V = componente vertical de G

d) Diagrama del desplazamiento vertical del nudo N en función de la fuerza aplicada.


En el eje de abscisas se ha representado el desplazamiento vertical GV dividido por la longitud c, y en el eje
de ordenadas la fuerza aplicada expresada en kN
G V crece proporcionalmente con P, desde 0 hasta P = 84 kN.
Fuerza de fluencia en ambas barras: 75 kN.
Cuando P = 84 kN, Tb = 75 kN, Ta < 75 kN. La barra BN empieza a fluir y, aunque la barra AN sigue en
régimen elástico, la estructura deja de ser útil.
Carga última: Pu = 84 kN.
16 Análisis plástico de estructuras. Introducción

&
Este sistema de ecuaciones (1.3) nos da las componentes del corrimiento G del nudo N:

'a ˜ sen E  'b ˜ sen D


GV (1.4a)
sen D  E

'a ˜ cos E  'b ˜ cos D


GH (1.4b)
sen D  E

Si en estas expresiones (1.4) sustituimos los valores (1.2') de Ta y Tb y admitimos que 'a e 'b cumplen la ley
de Hooke con el valor asignado a E, obtenemos las componentes del corrimiento en función de P y c, tras operar
convenientemente:

G V | 0, 035 u 106 Pc y G H | 0, 007 u 106 Pc (1.5a y 1.5b)

donde P es la carga en el nudo N expresada en newtons, y c es la distancia de N al techo expresada en metros. La


expresión (1.5a) nos permite efectuar la representación P-įV (con įV en unidades de c). Es evidente que dicha
gráfica será una recta que pasa por el origen de coordenadas y cuya pendiente es 106/0,035, según se indica en la
figura 1.2d, pero sólo mientras no se rebase el esfuerzo de fluencia en ningún lugar. Ahora bien, si P crece sin
cesar, llegará un momento en que la barra más solicitada, la BN, estará sometida a la fuerza de fluencia, o de
cesión (plástica). Dicha fuerza es la misma para ambas barras, pues las dos son del mismo material y tienen la
misma sección de 3 cm2, y vale

VY A 250 u 106 3 u 104 75000 N (1.6)

La carga P para la cual la barra BN soporta su fuerza de fluencia tendrá, según (1.2'b), un valor Pu tal que

0,8966 Pu 75000

y por tanto

Pu 83649 N | 84 kN

Para ese valor de P, es (įV/c) = (0,035 x 10-6) x 83649 = 2,9 x 10-3. El punto del diagrama de coordenadas (84 kN; 2,9 x 10-3)
marca el paso de la armadura del régimen elástico lineal al de plasticidad perfecta, tal como se indica en la figura 1.2d. En
efecto, en virtud de la ecuación de equilibrio (1.1a) el valor de la fuerza que soporta la barra AN cuando la barra BN está
plastificada es Ta = 0,7321 x 83649 = 61239 N, y este valor no puede rebasarse mientras no se altere sustancialmente la
geometría del sistema, ya que Tb vale constantemente 75000 N a partir de ese momento. Si entonces aumenta P, el sistema
debe adquirir una geometría distinta (unos valores adecuados de Į y ȕ) para que se cumplan las condiciones de equilibrio
(1.1) y ello anula la hipótesis de las pequeñas deformaciones, con lo que sobrevienen unas deformaciones que, además,
podrían invalidar la utilidad de la estructura. Por consiguiente, el comportamiento elastoplástico de la armadura lo
consideramos representado por el diagrama bilineal de la figura 1.2d. El valor de 84 kN, a partir del cual se anula la utilidad
de una estructura, recibe el nombre de carga última, o carga de agotamiento, y se designa por Pu. En la realidad, la
deformación no será ilimitada, sino que en determinado momento la barra BN llegará al endurecimiento por deformación y
ofrecerá resistencia, pero entonces la deformación será ya tan grande que la armadura se considera que carece de utilidad.

Consideremos ahora la armadura de la figura 1.3a, obtenida de la armadura de la figura 1.2a a=adiendo a ésta una
tercera barra CN, vertical, de longitud c y de las mismas características (E, ıY y A) que las barras AN y BN. Ahora la
determinación de las fuerzas en las barras es un problema hiperestático. Las ecuaciones de equilibrio que nos da la
estática son (fig. 1.3b)

Ta sen D  Tb sen E 0 y Ta cos D  Tb cos E  Tc P (1.7a y 1.7b)


1 Introducción 17

Fig. 1.3

a) Sistema hiperestático.
Tres barras de acero estructural, articuladas al techo y entre sí.
Fuerza de fluencia en las barras: 75 kN.
Carga: Fuerza P, vertical, creciente gradualmente desde cero.

b) Diagrama de sólido libre del nudo N de conexión entre las dos barras.
Ta = fuerza en la barra AN, Tb = fuerza en la barra BN, Tc = fuerza en la barra CN.

c) Diagrama de deformación de las barras y corrimiento del nudo N.


'a = alargamiento de la barra AN, 'b = alargamiento de la barra BN, 'c = alargamiento de la barra CN
)& )& )*
G = corrimiento del nudo N; G H = componente horizontal de G ; G V = componente vertical de G

d) Diagrama del desplazamiento vertical del nudo N en función de la fuerza aplicada.


El tramo OG corresponde al intervalo de P en el que todas las barras están en régimen elástico lineal. En G
una barra, la CN, se plastifica y, a partir de este momento, ofrece una resistencia constante de 75 kN y el
desplazamiento del nudo N está gobernado por las barras AN y BN, cuyo régimen sigue siendo elástico. En
el punto H otra barra, la BN, empieza a fluir y la estructura deja de ser útil.
Carga de fluencia a la que la primera barra empieza a fluir: PY = 110 kN.
Carga última para la que la estructura deja de ser útil: Pu = 160 kN.
El intervalo de validez de la estructura se ha incrementado
18 Análisis plástico de estructuras. Introducción

Es decir, tenemos un sistema de dos ecuaciones con tres incógnitas. Esta situación se solventa complementando
el sistema de ecuaciones dado por la estática con el número de ecuaciones suficientes obtenidas con las
consideraciones geométricas pertinentes combinadas con las llamadas ecuaciones constitutivas del material, que
en este caso se reducen a la ley de Hooke. Las consideraciones geométricas son aquí que: a) las barras
concurrentes antes de la deformación son también concurrentes después de la deformación y b) que es válida la
hipótesis de las pequeñas deformaciones. Ambas se aplicaron también en el caso sencillo anterior. La
construcción geométrica de la figura 1.3c es similar a la de la figura 1.2c. Ahora la barra CN se alargará una
distancia ǻc en sentido vertical, de tal modo que la recta NCN’, que en virtud de la hipótesis de las pequeñas
deformaciones sustituye al arco de radio c  'c centrado en C, ocupa la posición que se indica en la figura.
Véase que entonces es G V 'c . Por otra parte, las expresiones (1.4) de las componentes del corrimiento son
aplicables aquí también; o sea,

'a ˜ senE  'b ˜ sen D


'c
sen D  E

Esta última expresión podemos escribirla

'a ˜ sen E  'b ˜ sen D  'c ˜ sen D  E 0 (1.7c)

y queda así expresada la llamada condición de compatibilidad geométrica. Tenemos entonces un sistema de tres
ecuaciones (1.7) que nos permite obtener las fuerzas en las tres barras mientras se hallen en régimen elástico
lineal. Sustituyendo los valores propuestos de Į = 60º y ȕ = 45º, y teniendo además en cuenta las ecuaciones
constitutivas

Ta c Tb c Tc c
'a , 'b e 'c =
EA cos 60º EA cos 60º EA

el sistema de ecuaciones (1.7) queda

Ta sen60º  Tb sen45º 0 , Ta cos 60º + Tb cos 45º  Tc P (1.7a, 1.7b)

y
§ sen 45º · § sen 60º ·
Ta ¨ ¸  Tb ¨ ¸  Tc sen105º 0 (1.7c)
© cos 60º ¹ © cos 45º ¹

Las raíces de este sistema de ecuaciones son

Ta 0, 2282 P , Tb 0, 2794 P y Tc 0, 6883 P (1.7'a, 1.7'b, 1.7'c)

La tercera de estas expresiones nos permite obtener la relación entre P y la componente vertical įV del
corrimiento del nudo N. Como es įV = ǻc, e ǻc = Tcc/EA (con EA = 63 x 106 N), al sustituir aquí Tc por el valor
(1.7'c) resulta

G V | 0, 011 u 106 Pc

En la figura 1.3d el tramo de recta OG, de pendiente 106/0,011, representa esta relación (con G V en unidades de c).
Como sucedía con la armadura de la figura 1.2a, si P crece sin cesar, llegará un momento en que la barra más
solicitada, la CN, estará sometida a su fuerza de fluencia. Ésta vale 75000 N según vimos en (1.6). La carga P para
la cual la barra CN soporta su fuerza de fluencia tendrá, según (1.7'c), un valor PY tal que

0, 6883 PY 75000

y por tanto
PY 108964 N | 110 kN
1 Introducción 19

Para ese valor de P, es (įV/c) = (0,011 x 10-6) x 108964 = 1,2 x 10-3. El valor PY es la carga de fluencia, o carga
de cesión, de la armadura y en general designa al valor de la carga P para el que alguna parte de la estructura se
plastifica. En el caso de la armadura isostática de la figura 1.2a, al constar la misma de sólo dos barras, en cuanto
una de éstas llegaba a la cesión plástica, la estructura entraba en régimen plástico y perdía su utilidad. No ocurre lo
mismo en el caso presente, ya que las otras dos barras pueden seguir soportando ulteriores aumentos de P, pues al
llegar ésta al valor de fluencia PY las fuerzas que soportan esas barras están aún lejos de la fuerza de fluencia de
75000 N. En efecto, con P PY 108964 N , las expresiones (1.7'a y 1.7'b) nos dan, respectivamente,

Ta 24866 N y Tb 30 455 N

En el momento en que CN fluye, o sea, se plastifica, el problema ya no es hiperestático, pues en las ecuaciones
(1.7a y 1.7b) es Tc 75000 N y esas dos ecuaciones podemos escribirlas

Ta sin 60º  Tb sin 45º 0, Ta cos 45º  Tb cos E P  75000 (1.8a, 1.8b)

De aquí podemos obtener Ta y Tb en función de P:

Ta 0, 7321 P  54904 (1.8'a)

Tb 0,8966 P  67 243 (1.8'b)

siendo P ! PY ( 108964 N) . Si P sigue aumentando por encima de este valor, Ta y Tb seguirán también
aumentando hasta que una de ellas llegue al valor de la fuerza de fluencia de 75000 N. Examinando las
expresiones (1.8’) se ve que es siempre Ta < Tb, luego la barra BN es la siguiente en fluir. En ese momento las
circunstancias son similares a las que se daban en la armadura de la figura 1.2a cuando se plastificaba la barra
BN y cualitativamente el comportamiento de la armadura de la figura 1.3a será el mismo. La carga última, o de
agotamiento, Pu, será aquella para la cual es Tb 75000 N ; o sea, según (1.8'b),

75000  67 243
Pu 158647 N | 160 kN (1.9)
0,8966

En la gráfica de la figura 1.3d, el tramo GH representa el comportamiento de la armadura entre la carga de


fluencia PY y la carga última Pu y es una recta cuya ecuación se obtiene efectuando en (1.4a) las sustituciones
oportunas2. La expresión (1.8'a) nos da el valor de Ta cuando sobreviene el agotamiento:

Ta 0, 7321 ˜ (158647)  54904 61241N (1.9')

En el momento del agotamiento, o colapso, la componente vertical del corrimiento de N (en unidades de c) es,
según (1.4a),

GV 61241 sen 45º cos 60º  75000 sen 60º cos 45º
2,9 u 103
c 63 u 10 sen105º
6

En resumen, la gráfica de la figura 1.3d consta de tres tramos, OG, GH y a partir de H. El primero, OG,
corresponde a los valores de P para los que las tres barras se encuentran en la zona elástica; el tramo GH
representa la situación cuando la barra CN ha cedido plásticamente, pero las otras dos se mantienen aún en la
zona elástica y pueden soportar más aumentos de P; el tramo horizontal representa el agotamiento de la
armadura, situación en que ésta pierde su utilidad al ser incapaz de soportar más carga sin deformarse más allá
de lo admisible en la hipótesis de las pequeñas deformaciones, aunque sea capaz de soportar ese incremento de
carga gracias a la aparición del endurecimiento por deformación.
2
(įV/c) = (3,50589 x 10-8)P - 0,002629, con P en newtons, y 108964 ” P ” 158647. La pendiente del tramo GH es 106/0,035.
20 Análisis plástico de estructuras. Introducción

1.3 Análisis plástico

En §1.2 se ha expuesto para un caso concreto sencillo el método general de análisis elastoplástico. Este consiste
en obtener los distintos valores de la carga para los cuales las diferentes partes de la estructura van cesando en su
comportamiento elástico, hasta que el número de elementos estructurales que han entrado en régimen plástico es
suficiente para convertirla en un sistema hipostático y la estructura pierde su utilidad. Así, para la armadura de la
figura 1.3a el resultado del análisis se resume en la gráfica de la figura 1.3d. En ésta, el tramo OG representa la
situación en que el acero de las tres barras se mantiene en la zona elástica y el sistema es hiperestático de grado
uno; el tramo GH representa la situación cuando la barra CN ya ha cedido, pero la armadura no ha perdido su
capacidad de sustentar una carga porque el material de las otras dos barras sigue conservándose en la zona
elástica y el sistema es isostático; por último, el tramo horizontal representa la pérdida de utilidad de la
armadura, cuando cede la barra BN y el sistema no puede mantener su configuración con Tc = Tb = 75000 N y
una carga P mayor que la carga última Pu = 158647 N.

Si a la armadura de la figura 1.3a le añadiéramos una cuarta barra, la gráfica equivalente a la de la figura 1.3d
constaría de cuatro tramos, uno con origen en O representativo de la situación en que el acero de las cuatro
barras se mantiene en la zona elástica, al que seguirían dos tramos inclinados representativos de las situaciones
en que hubieran fluido una y dos barras sucesivamente, y finalmente un último tramo horizontal correspondiente
a la situación cuando ya hubieran fluido tres barras, al llegar la carga a su valor último, y el sistema no podría
mantener su configuración original para valores de la carga mayores que la carga última.

Si admitimos que una estructura no pierde su utilidad mientras conserve componentes en régimen elástico en
número suficiente para soportar las solicitaciones conservando su configuración, bajo la hipótesis de las
pequeñas deformaciones, respecto a la armadura de la figura 1.3a podremos admitir que la misma será útil
mientras P d 158647 N . El análisis plástico pretende obtener directamente el valor de la carga última,
suponiendo que éste es el valor límite de la carga para el cual se cumplen las condiciones de equilibrio bajo la
configuración geométrica original y con la hipótesis de las pequeñas deformaciones. En nuestro caso de la
armadura de la figura 1.3a las ecuaciones de la estática vimos en §1.2 que son

Ta sen 60º  Tb sen 45º 0 y Ta cos 60º  Tb cos 45º  Tc P (1.7a y 1.7b)

y sabemos que el agotamiento correspondería a la situación en que la fuerza en dos barras fuese la de fluencia de
75000 N, y en la tercera la fuerza fuese menor que ese valor. En general, el procedimiento consistiría en sustituir
en las ecuaciones (1.7a y 1.7b) las tres combinaciones del valor de 75000 N asignados a dos barras y resolver el
sistema para obtener la fuerza en la tercera barra y P. La solución buscada estaría representada por una fuerza en
la tercera barra menor que 75000 N y un valor de P que sería precisamente la carga última Pu. A veces, como en
este caso, ese tipo de análisis puede simplificarse. Así, la ecuación (1.7a) nos dice que la combinación AN y BN
no es posible, pues necesariamente debe ser Ta < Tb. Tampoco es correcta la combinación de AN y CN, pues ello
implica que Ta > Tb, ya que si BN no cede es que Tb < 75000 N. Luego el agotamiento de la armadura procede de
la cesión plástica de las barras BN y CN. Si en las ecuaciones (1.7a y 1.7 b) se sustituyen Tb y Tc por 75000 N y
se resuelve el consiguiente sistema de dos ecuaciones con Ta y P como incógnitas, resultan los mismos valores
(1.9) y (1.9’) deducidos en §1.2.

Recuérdese que la determinación de la carga última Pu requiere únicamente emplear debidamente las
condiciones de equilibrio. Por ejemplo, en este caso para cada dos barras se hace la hipótesis de que en ellas la
fuerza es la de fluencia ıYA, y mediante las ecuaciones (1.7a y 1.7b) se calculan la fuerza en la tercera barra y P.
Sin embargo, la determinación de la carga de fluencia PY requiere un análisis elástico hiperestático en el que se
combinan las condiciones de equilibrio con las condiciones de compatibilidad geométrica, tal como vimos en
§1.2.

Por otra parte, hay que tener presente que nos referimos a una fuerza de fluencia como valor absoluto y que
dicha fuerza puede ser en general de tracción (positiva) o de compresión (negativa), según la hipótesis formulada
en §1.1 respecto al modelo elastoplástico perfecto. Para la armadura de la figura 1.3a parece evidente, y se
deduce observando las ecuaciones de equilibrio (1.7a y 1.7b), que las fuerzas que sufren las tres barras son
positivas. No sucede lo mismo cuando dicha armadura se carga en el nudo N, como en la figura 1.4a, con la
fuerza P horizontal. Aquí las ecuaciones de equilibrio para el nudo N (fig. 1.4b) son

Ta sen 60º  Tb sen 45º P y Ta cos 60º  Tb cos 45º  Tc 0 (1.10a y 1.10b)
1 Introducción 21

Según la ecuación (1.10b), las fuerzas en las barras no tienen las tres el mismo signo. Según la ecuación (1.10a)
pudiera ser que Ta > 0 y Tb < 0. En las ecuaciones (1.10) introducimos los valores Ta = 75000 N y Tb = -75000 N
y resolvemos el sistema para las incógnitas Tc y P, lo que nos da

Tc 15533 N | 15,5 kN y P 117 985 N | 118 kN

Esta parece una solución correcta. Operando igualmente con Tb = -75000 N y Tc = 75000 N, resulta

Ta  43934 N |  44 kN y P 14985 N | 15 kN

Aparentemente esta solución cumple también con la condición de que en la tercera barra la fuerza sea menor que
la fuerza de fluencia y, además, ahora para un valor de P menor que el obtenido con la hipótesis anterior de
agotamiento por cesión de AN y BN. Sin embargo, si P aumenta gradualmente desde cero, cuando alcanza el
valor de 14985 N, las barras se encuentran todavía en régimen elástico, como se comprueba resolviendo el
sistema formado por las ecuaciones de equilibrio del nudo N, con P = 14985 N, y la ecuación de compatibilidad
geométrica

Ta sen 60º  Tb sen 45º 14985, Ta cos 60º  Tb cos 45º  Tc 0 (1.11a, 1.11b)

y
Ta sen 45º cos 60º  Tb sen 60º cos 45º  Tc sen105º 0 (1.11c)

Las raíces de este sistema de ecuaciones (1.11) son

Ta 9547 N | 9,5 kN , Tb  9 494 N |  9,5 kN y Tc 1940 N | 1,9 kN

valores los tres muy alejados de la fuerza de fluencia de 75000 N. O sea, la carga última del sistema de la figura
1.4a es Pu = 117985 N y la armadura se agota por la cesión plástica de las barras AN y BN. Para determinar el
orden en que esas barras fluyen hay que recurrir al análisis hiperestático tal como se expuso en §1.2, el cual
revela que la primera barra en fluir es la AN para una carga de fluencia PY = 117691 N, muy próxima a la carga
última calculada con las ecuaciones (1.10).

Fig. 1.4

a) El mismo sistema que el de la figura 1.3a; pero sometido a una fuerza, P, horizontal, creciente
gradualmente desde cero.

b) Diagrama de sólido libre del nudo N de conexión entre las tres barras.
Ta = fuerza en la barra AN, Tb = fuerza en la barra BN, Tc = fuerza en la barra CN.
Al intentar encontrar Pu por tanteos puede ocurrir que una hipótesis incorrecta respecto al sentido de las
fuerzas conduzca a una solución errónea. En este caso, por ejemplo, con Ta = 75 kN, Tb = -75 kN obtenemos
Tc = 15,5 kN y Pu = 118 kN, y con Tb = -75 Tc = 75 kN obtenemos Ta = -44 kN y Pu = 15 kN . Sin embargo
Pu = 15 kN no es la solución porque en este caso el análisis elástico nos indica que todas las barras se
encuentran en régimen elástico, con Ta = 9,5 kN, Tb = -9,5 kN y Tc = 1,9 kN.
22 Análisis plástico de estructuras. Introducción

1.4 Cálculo plástico

Supongamos que deseamos calcular la sección que deben tener las barras de una armadura como la de la figura
1.3a para que soporte una carga vertical P de 100 kN. Si adoptamos como método de cálculo el llamado diseño
elástico o diseño por esfuerzos permisibles dividiremos V Y por el llamado coeficiente de seguridad n para
obtener el correspondiente esfuerzo permisible V perm El valor de n para los aceros estructurales es 1,67, o más
exactamente 5/3, o sea, que en este caso se tiene

250
V perm 150 MPa
(5 / 3)

Este esfuerzo permisible lo igualamos al esfuerzo máximo esperable en la estructura, siempre suponiendo que
todas las partes de ella se mantienen en régimen elástico lineal, en cuyo caso ese esfuerzo máximo esperable se
da en la barra CN y vale Tc/A = 0,6883P/A = (0,6883 x 100000)/A = 68800/A Pa. Igualando este valor al de ıperm,
obtenemos para A

68800
A 4, 6 u 104 m 2 4, 6 cm 2
150 u 106

Es evidente que así nos aseguramos que toda la armadura se mantendrá sobradamente en régimen elástico lineal
con una carga vertical de 100 kN. Sin embargo, cabe plantearse si estamos haciendo un uso realmente
“económico” del material. En la figura 1.3d se representa el comportamiento elastoplástico de esa armadura para
una sección A = 3 cm2. La porción GH representa una situación en que la armadura sigue siendo útil, aunque ya
haya fluido una de las barras. Si el límite de utilidad lo fijamos en la carga de fluencia PY = 110 kN, estamos
despreciando los 50 kN de resistencia adicional que la armadura podría presentar antes de inutilizarse al llegar P
a su valor último Pu de 160 kN. Es decir, en términos relativos estamos prescindiendo de un

160  110
0, 45 45%
110

de la capacidad real de resistencia de la armadura. Desde este punto de vista, si deseamos que la armadura
soporte 100 kN, multiplicamos esta carga por 1,45, lo que supone extrapolar a todas las armaduras de la misma
configuración esa capacidad de resistencia adicional. El factor que en este caso vale 1,45 recibe el nombre de
factor de carga en el análisis y cálculo plásticos. Tenemos así una carga mayorada de 145000 N, que en la
barra más solicitada, o sea en la barra CN, debe producir una fuerza que no debe sobrepasar la de fluencia de
(250 x 106)A N. O sea,

0, 688 u 145000 (250 u 106 ) A

y por tanto,

A 3,99 u 104 m 2 | 4 cm 2

Resulta, pues, una sección más estrecha. Si la carga de trabajo es 100 kN, en realidad el esfuerzo que soporta la
barra más solicitada, la CN, será

0, 6883 u 100 u 103


V 172,5 u 106 Pa = 172,5 MPa
3,99 u 104

que es inferior a ıY, lo que supone que toda la armadura se encontrará en régimen elástico para una carga de
trabajo de 100 kN. Con respecto al método tradicional basado en los esfuerzos permisibles, el método plástico
favorece el ahorro de material y además simplifica los cálculos, al obviar los más complicados métodos del
análisis hiperestático.
1 Introducción 23

1.5 Invalidez del principio de superposición

En mecánica de materiales son numerosos los problemas que pueden resolverse empleando las soluciones a otros
problemas más sencillos aplicando el principio de superposición. Según éste, el efecto de un conjunto de cargas
sobre un sistema material puede obtenerse hallando por separado el efecto de cada carga y superponiendo los
resultados así obtenidos, con tal que: a) cada efecto sea una función lineal de su causa y b) la deformación
debida a cada carga sea pequeña y no afecte a las condiciones de aplicación de las demás cargas. Este
principio resulta especialmente útil para estudiar sistemas hiperestáticos, ninguna de cuyas partes haya rebasado
el régimen elástico lineal. En el caso del análisis plástico, sin embargo, el principio de superposición pierde su
validez al no cumplirse la condición a) de que la relación causa-efecto sea lineal, ya que hemos admitido en §1.1
que es bilineal, tal como se representa en la figura 1.1c.

A título ilustrativo consideremos cómo se comporta el sistema de la figura 1.5a. El sistema consta de una barra
rígida ABC sostenida en posición horizontal por las tres barras de acero verticales (ıY = 250 MPa, A = 3 cm2)
AA1, BB1 y CC1, de la misma longitud a = b = c = L, las cuales están articuladas a ABC y al techo. Para una
carga P como la indicada (fig. 1.5b), la aplicación de las condiciones de equilibrio al diagrama de sólido libre de
la barra ABC nos da
Ta  Tb  Tc P y 2 Tb  4 Tc P (1.12a y 1.12b)

donde (1.12b) resulta de igualar a cero los momentos en A. Tenemos así un sistema de grado de hiperestaticidad
uno, que debemos completar con una ecuación de compatibilidad geométrica combinada con la ley de Hooke, en
el supuesto de que todavía el material de las barras se halla en zona elástica. La compatibilidad geométrica
implica que, al ser rígida la barra ABC, los puntos A, B y C que estaban alineados antes de la deformación deben
seguir alineados después de su corrimiento vertical a los puntos A’, B’ y C’, tal como se representa en la figura
1.5c. La suposición de que AA’, BB’ y CC’ sean verticales se justifica con la hipótesis de las pequeñas
deformaciones. En la figura 1.5c se cumple
'a  'c 'b  'c
2d d

o sea,
'a  2 'b  'c 0

Esta ecuación expresa la compatibilidad geométrica, donde al sustituir ǻa, ǻb e ǻc por los valores dados por la
ley de Hooke queda, en definitiva,
Ta  2 Tb  Tc 0 (1.12c)

Las raíces del sistema de ecuaciones (1.12) son


7P P P
Ta , Tb y Tc (1.13)
12 3 12

Estos valores (1.13) indican que la primera barra en ceder es la AA1. Para los valores de ıY y A indicados, ya
sabemos que la fuerza de fluencia de cada barra es de 75000 N; por consiguiente, la carga de fluencia PY es
12 u 75000
PY 128571N | 128,6kN
7

Si es P = 120 kN < 128,6 kN, resultan Ta = 70 kN, Tb = 40 kN y Tc = 10 kN (fig. 1.5d). Si ahora estudiamos el
sistema con una carga Q situada en el centro del tramo BC, tal como se muestra en el diagrama de sólido libre de
la figura 1.5e, para el régimen elástico las fuerzas en las barras serían
Q Q 7Q
Ta , Tb y Tc (1.15)
12 3 12

El análisis posterior revelaría obviamente que la primera barra en llegar a la fuerza de fluencia de 75000 N sería la CC1, con
Q = QY = 128571 N § 128,6 kN, como antes. Si es Q = 85 kN < 128,6 kN, resultan Ta = 7,1 kN, Tb = 28,3 kN y Tc = 49,6 kN
(fig. 1.5f).
24 Análisis plástico de estructuras. Introducción

Fig. 1.5

El principio de superposición no es válido en el rango plástico.

a) Sistema formado por una barra rígida, AC, sostenida en posición horizontal por tres barras de acero
verticales iguales de la misma longitud.
Fuerza de fluencia en las barras verticales: 75 kN.
Carga: Fuerza P, vertical, creciente gradualmente desde cero.

b) Diagrama de sólido libre de la barra rígida AC.


Ta = fuerza en la barra AA1, Tb = fuerza en la barra BB1, Tc = fuerza en la barra CC1.

c) Diagrama de la compatibilidad geométrica de las deformaciones de las tres barras verticales.


'a = alargamiento de la barra AA1, 'b = alargamiento de la barra BB1, 'c = alargamiento de la barra CC1.

d) Equilibrio de la barra AC al aplicar una fuerza P = 120 kN.

e) Diagrama de sólido libre de la barra rígida AC con la carga Q en el punto medio del tramo BC.

f) Equilibrio de la barra AC al aplicar una fuerza Q = 85 kN


.
g) Diagrama de sólido libre de la barra rígida AC con la carga P en el punto medio del tramo AB y la carga Q
en el punto medio del tramo BC. Por superposición obtendríamos para P = 120 kN y Q = 85 kN: Ta = 77,1
kN > 75 kN , Tb = 68,3 kN , Tc = 59,6 kN

h) Diagrama de sólido libre de la barra rígida de la figura e) para P = 120 kN y Q = 85 kN. La barra AA1
estará plastificada y será Ta = 75 kN. El equilibrio de la barra AC exige que los valores de Tb y Tc sean los
indicados en la figura.
1 Introducción 25

En un tercer caso suponemos una fuerza P, en el centro de AB, y una fuerza Q en el centro de BC, tal como se
muestra en el diagrama de sólido libre de la figura 1.5g. Mientras los valores de P y Q sean tales que en ninguna
barra se sobrepase la fuerza de fluencia de 75000 N, la fuerza en cada barra podemos obtenerla superponiendo
los valores correspondientes de las expresiones (1.13) y (1.15), ya que se cumplen las condiciones de
aplicabilidad del principio de superposición; o sea,

7P  Q PQ P  7Q
Ta , Tb y Tc (1.16)
12 3 12

Consideremos la situación de la figura 1.5h, en la que suponemos que P = 120 kN y Q = 85 kN. De las fórmulas
(1.13) y (1.15) resulta que ni P ni Q, por sí sola cada una, origina la cesión plástica de ninguna de las barras.
Ahora bien, la aplicación simultánea de ambas, nos daría

Ta 70  7,1 77,1kN > 75 kN , Tb 40  28,3 68,3kN y Tc 10  49, 6 59, 6 kN

lo que revela que la barra AA1 cedería plásticamente y ya no son válidas las fórmulas (1.16). El valor de la
fuerza en cada barra hay que calcularlo aplicando las condiciones de equilibrio al diagrama de sólido libre de la
barra rígida ABC con P = 120 kN, Q = 85 kN y Ta = 75 kN, tal como se indica en la figura 1.5h. El cálculo nos
da Tb = 72,5 kN y Tc = 57,5 kN. Siempre que en algún lugar de un sistema el material rebasa el esfuerzo de
fluencia, el principio de superposición deja de ser aplicable.

Por otra parte, si en un proceso de carga se alcanza la cesión plástica en algún lugar del sistema, no es posible
repetirlo alterando el orden de aplicación de las cargas. Además, si se descarga el sistema, éste no regresa a su
estado inicial sin carga, toda vez que el material obedece al modelo elastoplástico propuesto en §1.1 y
representado en la figura 1.1c, y por consiguiente quedará afectado por unos esfuerzos residuales y unas
deformaciones remanentes. Es importante recordar que el orden en que se aplican las cargas afecta al estado final
del sistema. Sobre estos extremos volveremos en el capítulo próximo.

1.6 Plasticidad transversal y criterio de von Mises

El comportamiento de los materiales bajo cortante se estudia a partir de los diagramas de cortante en los que se
representa el esfuerzo cortante IJ en función de la deformación cortante unitaria Ȗ. Estos diagramas pueden
obtenerse con ensayos directos de esfuerzo cortante y, para los mismos materiales, presentan un aspecto general
muy similar al de los diagramas de tracción y en ellos pueden identificarse cantidades tales como límite de
proporcionalidad, módulo de elasticidad, puntos de fluencia y esfuerzo último. Estas propiedades suelen
determinarse mediante ensayos de torsión realizados sobre tubos circulares huecos y en líneas generales dan
unos valores del orden de la mitad que sus correspondientes a tracción. Asimismo, muchos diagramas de
cortante (del acero, aluminio, latones) se inician como los diagramas de tracción con una recta que pasa por el
origen y que representa una región elástica lineal donde

W GJ

siendo G el llamado módulo de elasticidad transversal, también llamado módulo de rigidez, del material.

Hemos tratado en este capítulo de la plasticidad que aparece cuando se agota un estado de esfuerzos monoaxial.
Sin embargo, en la práctica hay estados de esfuerzos que no son monoaxiales. Por ello, interesa establecer hasta
qué punto es posible aumentar las solicitaciones en un estado general de esfuerzos sin que en cada lugar
considerado sobrevenga la cesión plástica. El estudio de esta cuestión es objeto de la reología y de ella se han
ocupado investigadores con el propósito de establecer un criterio que permita definir unos valores que sirvan de
referencia para la aparición de la plasticidad. De los criterios propuestos, el generalmente aceptado para los
aceros estructurales y otros metales es el debido a Richard von Mises. Dicho criterio se basa en consideraciones
energéticas y en definitiva se resume en la expresión
2 2 2
V I  V II  V II  V III  V III  V I 2 V Y2 (1.17)
26 Análisis plástico de estructuras. Introducción

En ésta, V I , V II , V III son los esfuerzos principales del estado general de esfuerzos considerado y según el criterio
de von Mises no se alcanzará la fluencia mientras el primer miembro no rebase el valor dado por el segundo. En
muchas piezas y elementos estructurales son corrientes los estados de esfuerzos biaxiales o planos, como el
representado en la figura 1.6, en cuyo caso los esfuerzos principales son

2
Vx  Vy §Vx  Vy · 2
VI  ¨ ¸  W xy
2 © 2 ¹

2
Vx  Vy §Vx  Vy · 2
V II  ¨ ¸  W xy
2 © 2 ¹

V III 0

Si estos valores los introducimos en (1.17) resulta

V x2  V y2  V x V y  3W xy2 V Y2

Cuando, como en el caso de la flexión simple, sólo hay que considerar los esfuerzos normales V debidos al
momento flector y los esfuerzos cortantes W debidos a las fuerzas transversales, la expresión anterior se reduce a

V 2  3W 2 V Y2 (1.18)

para cada punto de la sección transversal de una viga. Además, cuando el estado de esfuerzos es de cortadura
pura, la condición de no plastificación es
V
Wd Y
3

que concuerda con los resultados experimentales. Así, para el acero es V Y 250 MPa y el esfuerzo cortante de
fluencia es W Y 145 MPa , y para el latón y el aluminio, ambos con V Y 100 MPa , el esfuerzo cortante de
fluencia hallado experimentalmente es de 60 y 55 MPa respectivamente.

Fig. 1.6

Estado de esfuerzos biaxial plano para el cual el criterio de plastificación de Richard von Mises:

2 2 2
V I  V II  V II  V III  V III  V I 2 V Y2
se reduce a :
V x2  V Y2  V X V Y  3W XY
2
V Y2
1 Introducción 27

EJERCICIOS

1.1 La armadura de la figura 1.3a se carga con una fuerza vertical de 140 kN en el nudo N y luego se
descarga. Hallar los esfuerzos residuales en las barras. Pueden emplearse los resultados hallados en §1.3.

1.2 Las barras AN, BN, CN y DN, articuladas al techo y al nudo N, que soporta una carga vertical P, son de
acero con ıY = 250 MPa y las cuatro tienen la misma sección A = 3 cm2.
1) Analizar elastoplásticamente el sistema y representar los resultados en una gráfica con P en el eje de
ordenadas y la componente vertical del corrimiento de N, en unidades de c, en el eje de abscisas.
2) Emplear los resultados anteriores para deducir por cálculo tanto elástico como plástico la sección de
las cuatro barras cuando el valor de servicio de P es de 300 kN. ¿Es plenamente satisfactorio el resultado
que da el cálculo plástico? Si no es así, ¿cómo corregirlo?

1.3 En la figura, ABCD es una barra que se supone rígida, mientras que las cuatro barras verticales (A1A,
B1B, C1C y D1D), articuladas en sus extremos, son de acero, con ıY = 250 MPa y las cuatro tienen la
misma sección A = 4 cm2.
1) Analizar elastoplásticamente el sistema y representar los resultados en una gráfica con la carga P en el
eje de ordenadas y el corrimiento de D, en unidades de L, en el eje de abscisas.
2) Emplear los resultados anteriores para deducir por cálculo tanto elástico como plástico la sección de
las cuatro barras cuando el valor de trabajo de P es de 200 kN. ¿Es plenamente satisfactorio el resultado
que da el cálculo plástico? Si no es así, ¿cómo corregirlo?

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