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CAPÍTULO 8

EDUCACIÓN SUPERIOR DE
CALIDAD AL ALCANCE DE
TODOS

LA CORPORACIÓN UNIVERSITARIA
MINUTO DE DIOS
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

“La Universidad tiene por fin primordial preparar jóvenes altamente


calificados para difundir las ideas sociales del Minuto de Dios, que
tratan de integrar y de llevar a la práctica las ideas sociales de la
Iglesia Católica”.

Rafael García Herreros, cjm.

C uando se iba a crear la Corporación Universitaria Minuto de Dios se


presentó al gobierno una propuesta que contemplaba la preparación
de profesionales en cuatro disciplinas (Hormaza, entrevista, 9 de julio,
2012): Ingeniería para el Desarrollo Social; Educación para el Desarrollo
Social, que tenía tres licenciaturas: Filosofía para el desarrollo social,
Educación básica primaria con énfasis en estética e Informática con énfasis en
Desarrollo social; Comunicación para el Desarrollo Social; y Administración
para el Desarrollo Social (ver Anexo 43). Como puede verse, el desarrollo
social era un eje transversal en los currículos.

Finalmente fue esto lo que motivó que se aprobara la apertura de UNIMINUTO,


pues aunque se decía que había muchas universidades en Bogotá –razón por
la cual no se justificaba crear una nueva– estaba claro que en Colombia no
había una con este énfasis. Con esta orientación empezó la Corporación
Universitaria Minuto de Dios. Aunque la orientación hacia el desarrollo social
permea todos los currículos de las carreras, ella se hizo más evidente a través
del Centro de Educación para el Desarrollo.

El 1 de agosto de 1990 mediante Resolución 10345 el Ministerio de Educación


Nacional reconoce la personería jurídica a la Corporación Universitaria Minuto
de Dios y aprueba sus estatutos. El 18 de septiembre de 1990 se realiza la
primera reunión formal del Consejo de Fundadores, en la que se nombra al
p. Mario Hormaza como rector de la institución y se solicitan al ICFES las
licencias de funcionamiento para los programas académicos presentados.
El 19 de julio de 1991, mediante Acuerdo 126, el ICFES concede licencia
de funcionamiento a los tres programas de Licenciaturas de la Facultad de
Educación. El 30 de julio, mediante Acuerdo 145, se concede licencia de
funcionamiento al programa de Administración para el Desarrollo Social. En
el segundo semestre de 1992, la Corporación Universitaria Minuto de Dios
inicia labores académicas; a finales de ese año el ICFES concede la licencia
de funcionamiento al programa de Ingeniería Civil, mediante el Acuerdo 233
(UNIMINUTO, 2013).

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Educación superior de calidad al alcance de todos

Figura 8.1. Entrada principal de UNIMINUTO Sede Principal.

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Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

UNIMINUTO es coherente con el principio institucional de “Educación


para todos”, que dice: “Creemos en el derecho de todos a la educación y
la promovemos a partir de un sistema educativo de amplia cobertura, fácil
acceso y permanencia” (UNIMINUTO, 2011, p. 4). Para esto se han dedicado
esfuerzos e imaginación con el fin de extender sus servicios al mayor número
posible de jóvenes, sin descuidar en ningún momento la calidad y con una
opción preferencial por personas con pocas oportunidades.

Así como se trabaja en que más jóvenes ingresen a UNIMINUTO, se trabaja


también para que la educación que se imparta sea de excelente calidad, y para
que quienes ingresen continúen hasta obtener el título en educación superior,
con un claro compromiso social. No solo es la ampliación de cobertura, sino
también la calidad de la educación; esto es evidente en la iniciación de trámites
para la acreditación institucional y el número de programas académicos que
están acreditados, así como la prevención de la deserción y el compromiso social.

Para lograr esto, la universidad ha desarrollado los modelos, con estrategias


específicas, que se presentan a continuación:

1. Modelo de ampliación de cobertura con calidad.


2. Modelo de generación de ingresos para estudiantes.
3. Modelo de negocio incluyente.
4. Modelo de inclusión social.
5. Modelo de regionalización. Ampliación del número de sedes y
ubicación estratégica de ellas.
6. Modelo de proyección social. El Centro de Educación para el
Desarrollo.

Cada una de estas estrategias de innovación se analiza a continuación.

8.1. Modelo de ampliación de cobertura con calidad

UNIMINUTO busca ofrecer educación superior a los jóvenes que deseen ingresar
a ella y por eso está comprometida con una cobertura cada vez más amplia.
Esto se nota al revisar las cifras de estudiantes matriculados en las diferentes
etapas de desarrollo de la Universidad según la Figura 8.2 que se incluye a
continuación (Dirección de Planeación y Desarrollo - UNIMINUTO, 2013).

Al iniciar labores en el segundo semestre de 1992, la Corporación Universitaria


Minuto de Dios tenía 221 estudiantes; en el año 2000 tenía 1.747; en 2003
alcanzó la cifra de 5.580; esto significa que en tres años el número de estudiantes
se había más que triplicado. UNIMINUTO continuó en un crecimiento acelerado:

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Educación superior de calidad al alcance de todos

Población Estudiantil Pregrado y Posgrado

90,000 86,072

80,000
72,942

70,000 65,236

60,000
52,433

50,000
          42,014
     36,558
40,000 31,116

30,000 24,287

20,000           15,978
     11,573
7,477
10,000 5,580
969 1,215 1,314 1,444 1,537 1,507 1,747 2,453 3,529
221 684

1992‐2 1993‐21994‐2 1995‐2 1996‐2 1997‐2 1998‐21999‐22000‐2 2001‐2 2002‐2 2003‐2 2004‐2 2005‐2 2006‐2 2007‐2 2008‐2 2009‐2 2010‐22011‐2 2012‐22013‐1 2014‐2

Figura 8.2. Crecimiento del número de estudiantes en UNIMINUTO 1992-2013 y proyección a 2014.
(UNIMINUTO, 2013)
a. Figura 8.1. Crecimiento del número de estudiantes en UNIMINUTO 1992-2013 y proyección a 2014.

Siete años más tarde, en 2010, en el segundo semestre el número de estudiantes


alcanzó la cifra de 42.014. En solo un año, el número llegó a 52.433, y en el segundo
semestre de 2012, o sea a los veinte años de fundada, llegó a 65.236. Si se tiene en
cuenta el número de estudiantes que estaban terminando su educación media e
ingresaban a un programa técnico, los estudiantes de pregrado y posgrado, los de
educación continuada y los de formación para el trabajo, la cifra de estudiantes en
UNIMINUTO en 2013 en el primer semestre llegó a 72.942

(Dirección de Planeación y Desarrollo -UNIMINUTO, 2014). La columna a la extrema


derecha era un estimativo del posible número de estudiantes que tendría
UNIMINUTO el segundo semestre de 2014 de acuerdo con la experiencia de años
anteriores. Este estimativo se cumplió ampliamente debido a que el número de
estudiantes en UNIMINUTO para abril de 2014 era de 102.014, distribuidos así:
pregrado 88.827, posgrado 2.738, educación continua 1.209 y bachilleres en
articulación 9.240, que son estudiantes de bachillerato que están tomando clases en
UNIMINUTO para su formación de pregrado (Dirección de Planeación
y Desarrollo - UNIMINUTO, 2014)

Este crecimiento acelerado para dar educación superior a todos se ha logrado


a través de modelos de fácil acceso a la universidad, sin descuidar la calidad.
Para esto se diseñaron varias estrategias que en sí mismas son innovadoras.
Unas se pueden considerar innovaciones sociales radicales, y otras que
agregan valor, innovaciones sociales incrementales.

8.1.1. Procesos de admisión flexibles


UNIMINUTO hizo una revisión cuidadosa de los requisitos que generalmente
exigen las instituciones de educación superior para ingresar y de acuerdo
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Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

con esto fijó unos requisitos mínimos. Generalmente, el puntaje obtenido en


la evaluación de la prueba de Estado que realiza el ICFES es uno de los
determinantes para ingresar a una universidad y más específicamente para
cursar una carrera. UNIMINUTO exige a los aspirantes que demuestren
haber presentado esta prueba, y de acuerdo con estos resultados ofrece
además, durante el primer año de vinculación, un programa de refuerzo de
conocimientos y asesoría para facilitar la integración al medio universitario.

8.1.2. Diferentes modalidades de vinculación

UNIMINUTO ofrece la posibilidad de estudiar en modalidad presencial, a


distancia o virtual.

Aunque UNIMINUTO ofrece programas en muchos municipios del país, y tiene


presencia en lugares apartados, no siempre es posible que los estudiantes asistan
a clases porque viven en lugares de difícil acceso y porque la Universidad no
está presente en todos los departamentos. Esta no es la única limitante: los
horarios de trabajo pueden dificultar la asistencia, pues muchas veces coinciden
con los horarios del estudio universitario. Con el fin de facilitar el acceso a la
educación superior en los lugares donde no se ofrecen programas académicos
de UNIMINUTO, se establecieron las modalidades a distancia y virtual.

8.1.3. Diversidad de niveles

La Ley 749 de 2002 establece la posibilidad de articular la educación


media con la superior. El artículo 5 presenta criterios para la vinculación,
lo que facilita la movilidad. Este proceso, que se conoce con el nombre de
“articulación”, fortalece las relaciones entre la educación media y superior
y el sector productivo y contribuye a que los jóvenes de los grados décimo
y undécimo continúen su proceso de formación en programas técnicos y se
vinculen al medio laboral (UNIMINUTO, 2011a, p. 31).

De esta forma, los bachilleres, al terminar sus estudios, pueden tener dos
certificaciones: la de bachiller y la segunda que reconoce sus “capacidades
para desarrollar unas determinadas funciones en el sector productivo y de
servicios” (UNIMINUTO, 2011b).

Para poner en práctica esta ley, UNIMINUTO diseñó una estrategia de


aplicación del modelo,que abarca cinco pasos, así:

a. Sensibilización y reconocimiento. Se realiza un proceso de


sensibilización a los docentes, estudiantes y familias de la institución

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Educación superior de calidad al alcance de todos

de educación media que desean poner en práctica el modelo de


articulación y a la comunidad en general, en el que se presentan los
objetivos del programa, las responsabilidades de los estudiantes y sus
familias, del colegio y de la universidad así como los beneficios que se
obtienen, como el ahorro de tiempo, la ventaja de recibir dos títulos
académicos simultáneamente, la preparación para el mundo del trabajo
y la facilidad de continuar su educación.
b. Caracterización de la institución educativa de educación media.
Se formula un diagnóstico de la entidad donde se incluyen los factores
internos y externos que la afectan.
c. Diseño de un plan de acción. Con un equipo de trabajo conformado
por representantes del colegio y de UNIMINUTO, se diseña un plan
estratégico que permita establecer los medios para lograr los objetivos
deseados en un tiempo determinado.
d. Desarrollo del plan de articulación. El equipo de trabajo, en
reuniones periódicas, realiza las acciones que se deben llevar a cabo y
monitorea su ejecución.
e. Diseño e implementación de las estrategias de sostenibilidad. Con
la participación de los actores involucrados en el proceso, se lleva a cabo
el monitoreo del desarrollo del proyecto y se realizan las modificaciones
necesarias para lograr los objetivos.

En 2014 había 93 colegios de 43 municipios que se encontraban en el plan


de articulación con UNIMINUTO (Dirección de Planeación y Desarrollo -
UNIMINUTO, 2014). Por esto la población estudiantil también la conforman
estudiantes de los grados 10° y 11° de secundaria vinculados a la Universidad;
estudiantes de los niveles técnico y tecnológico; los que cursan una carrera
para recibir un título profesional en pregrado y los que quieren seguir estudios
de posgrado, en especializaciones y maestrías; además de los que participan
en el programa de Educación para el Trabajo y Educación Continua.

Así las cosas, la edad de la población estudiantil de UNIMINUTO oscila


entre los 15 años de edad –los que están terminando la educación media
e iniciándose en los niveles técnico o tecnológico– y los 27 ó 28 años –los
que están terminando una especialización o maestría–, aunque también hay
personas mayores haciendo estudios de posgrado.

Las diferentes modalidades de estudio han contribuido también a aumentar


la cobertura; al tiempo que la diversidad de niveles ha atraído a muchos
estudiantes, desde los que no han terminado su educación media y están en
el programa llamado de “articulación”, hasta los profesionales que desean
prepararse con posgrados.

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8.1.4. Amplia oferta de áreas de formación

La oferta en áreas de formación es amplia: en 2014 cuenta con 116 programas,


según datos de la vicerrectoría académica, como puede verse en la Tabla 8.1.

Tabla 8.1. Oferta académica


Programas Formación
por Maestría
técnica Tecnológica Universitaria  Especialización  Maestría  Total
metodología profesional general
en
convenio
 
Distancia
13 6 7 4
(tradicional) 30
 

Distancia 4 3 1 1 9
(virtual)

Presencial 1 31 35 7 1 2 77
Total general 18 40 42 12 2 2 116
Fuente: Vicerrectoria General Académica - Actualización 28 de Abril de 2014

El número alto de programas tecnológicos y de técnico profesional se debe


principalmente a la amplia oferta de los Centros Regionales de Educación
Superior (CERES), con programas muy variados y acordes a cada región:
por ejemplo, cultivo de palma, cultivo del café, cultivo del arroz, construcción,
microcrédito y finanzas, entre otros (Ibíd).

Este alto número de programas de educación tiene gran aceptación por parte
de los estudiantes, ya que les permite elegir de acuerdo con sus intereses y
posibilidades. Es necesario aclarar que no todos los programas están en todas
las sedes y regiones.

8.1.5. Primer Año

En septiembre de 1966, en entrevista concedida a periodistas de la publicación


Ápex, el padre Rafael García Herreros afirmó:

Tenemos conversaciones adelantadas con sectores de la enseñanza


profesional de países desarrollados para el establecimiento, desde el
año entrante, de una universidad en la comunidad Minuto de Dios. Según
este plan universitario, se harían dos años básicos con intensificación en

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Educación superior de calidad al alcance de todos

matemáticas, física, y química y desde el tercer año empezaría propiamente


la carrera, escogida al finalizar el segundo año. (Jaramillo, 2009, p. 198)

Esta fue una de las primeras ideas de la experiencia del Primer Año, que sería
puesta en práctica cuarenta años después, cuando la Corporación Universitaria
tenía catorce años de fundada y el padre García Herreros había fallecido. Sin
embargo, el objetivo se había reestructurado; sería un programa para evitar
la deserción estudiantil.

Era excelente que cada día más jóvenes pudieran acceder a la educación
superior a través de UNIMINUTO, pero preocupaban las altas tasas de
deserción estudiantil. A mediados de la década del 2000, la deserción
superaba la tercera parte de los estudiantes matriculados.

Ante esta situación, en 2006, la Universidad puso en práctica un semestre


básico para facilitar la inserción del estudiante a la educación superior y
prevenir la deserción. Se conformó un equipo integrado por directivos de
algunas dependencias y presidido por el rector general de UNIMINUTO
que pudieran colaborar en la prevención de la deserción. Como fruto de
este trabajo se ideó un semestre básico para los estudiantes que reunían los
criterios relacionados con los principales factores que suelen incidir en la
deserción. Después de analizar los factores que dificultan la vida universitaria
de los estudiantes, se pudieron identificar cuatro que inciden en esta situación:

• Bajo nivel académico con que llegan los estudiantes al terminar


bachillerato.
• Alta vulnerabilidad social.
• Problemas de tipo psicosocial, como baja autoestima, carencia de
proyecto de vida y dificultades para establecer y mantener relaciones
sociales.
• Dificultades económicas.

A través de un equipo interdisciplinario se conoce la historia de cada joven y


se presta asesoría personalizada en áreas en las que el estudiante la requiera.
Cuando se inició el semestre básico, la deserción era del 36% (Cárdenas,
entrevista, 12 de junio, 2012) situación grave que afectaba un grupo de casi
700 estudiantes de una población total de 1.747. A partir de 2009, cuando
se puso en práctica el modelo del Primer Año y hasta 2012, la deserción
fluctuaba entre 19 y 21%; y del 2010-2013 fluctuaba entre 14% y 18%,
aunque todavía es alta, ha bajado considerablemente.

El Ministerio de Educación Nacional miraba con muy buenos ojos esta


modalidad y seguía muy de cerca su desarrollo. En 2008, cuando la

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Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

experiencia de acompañamiento era todavía solo durante el primer


semestre, el Ministerio hizo un reconocimiento a UNIMINUTO por tener
una unidad especializada en prevenir la deserción estudiantil.

En 2009, el Ministerio de Educación sugirió que la duración de la experiencia


pasara de un semestre a un año y con una mayor intensidad horaria.
UNIMINUTO acogió la sugerencia, hizo las modificaciones necesarias y
aumentó la duración del programa. Así se creó el programa conocido como
“Primer Año”.

El Primer Año es una unidad que funciona en la sede principal, está adscrita a
la Dirección de Asuntos Estudiantiles y tiene por objetivo orientar y acompañar
a los estudiantes que inician su vida universitaria mediante la intensificación
del estudio de algunas materias y la orientación personalizada para evitar
la deserción y lograr un mejor desempeño de los estudiantes, no solo a nivel
académico, sino también humano. Tiene como fin único prevenir la deserción
estudiantil atacando directamente sus principales causas.

Estos criterios sirvieron para elaborar un plan de actividades concretas para


mitigar las dificultades en la vida del estudiante, así:

• Para fortalecer académicamente al estudiante, en el pensum del


Primer Año se cursan materias básicas, tales como: lenguaje, inglés,
matemáticas y tecnología básica, más una sobre proyecto de vida, una
asignatura propia de la disciplina que el estudiante desea cursar y una
materia sobre El Minuto de Dios.

• Para disminuir el grado de vulnerabilidad social y atender las


dificultades de tipo emocional y social, se conformó un equipo
interdisciplinario –psicólogos y trabajadores sociales, principalmente–
que trabaja con el estudiante mediante una orientación personalizada
individual para hacerlo consciente de su situación y de la necesidad de
identificar formas de mejorarla.

• Para revisar las dificultades de tipo económico, un profesional del


área económica o administrativa se reúne periódicamente con el
estudiante para conocer su situación financiera y en caso de necesidad,
crear estrategias que le ayuden a sobrellevar los gastos económicos que
implica su permanencia en la universidad.

El impacto ha sido grande, como lo atestigua la disminución de los índices


de deserción de estudiantes en la Institución. Los logros en este campo han

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Educación superior de calidad al alcance de todos

ayudado a mitigar los problemas que llevan al estudiante a la deserción,


como malas relaciones familiares, baja autoestima, falta de motivación
para el estudio y dificultad para vincularse al mundo laboral, entre otros.
Además, los estudiantes también han fortalecido sus conocimientos, han
desarrollado habilidades personales y sociales y se les ha facilitado su
integración al medio universitario.

El Primer Año se puede considerar, entonces, una innovación social, en


la medida en que ha ayudado a lograr la permanencia del estudiante
en la educación superior con todas las buenas consecuencias que esto
implica para el estudiante y su familia. El tener una unidad cuyo objetivo
único es prevenir la deserción es algo nuevo en la educación superior
en Colombia, se ha puesto en práctica por casi diez años y ha tenido un
impacto en la disminución de las cifras de deserción. El impacto también
es evidente en el interés de otras universidades de replicar en parte
la experiencia, como es el caso del Politécnico Gran Colombiano y la
Escuela Colombiana de Ingeniería. Además, es una herramienta muy útil
para asegurar la calidad académica porque se analizan las debilidades del
estudiante, se fortalece el aspecto académico con clases en las áreas que
el estudiante presenta dificultad y al mismo tiempo se presta atención a su
situación familiar para mejorarla.

8.2. Modelo de generación de ingresos para estudiantes

Si se tiene en cuenta que el 98% de los estudiantes de UNIMINUTO procede


de los estratos 1, 2 y 3 (Dirección de Planeación y Desarrollo - UNIMINUTO,
2014), la financiación de los estudios universitarios es una gran dificultad
para los jóvenes y sus familias.

Ante la crisis financiera que vivió Colombia a fines del siglo XX, de graves
consecuencias para las familias y sus hijos, en el año 2000, siendo rector
general el padre Camilo Bernal y vicerrectora administrativa y financiera
María Teresa Cárdenas, se analizó el problema y se estudiaron formas de
facilitar la financiación de la educación superior a los jóvenes y sus familias.
No era fácil, porque después de terminar la educación media si bien la gran
mayoría de jóvenes quiere ingresar a la educación superior, carece de recursos
económicos para poder pagar la matrícula. Buscan trabajar, pero no tienen
ninguna experiencia de trabajo, lo que dificulta su ingreso al mundo laboral.

Los familiares piensan en conseguir un crédito, pero no cumplen con los requisitos
establecidos para poder obtenerlo, no pueden conseguir un fiador con finca

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Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

Figura 8.3. Padre Camilo Bernal Hadad, cjm.

raíz porque el número de personas que tiene finca raíz y a quien ellos pueden
pedírselo es muy reducido, además de la desconfianza generalizada que existe
para ofrecerse como fiador de un préstamo. ¿Qué hacer ante este círculo vicioso?
Es necesario romperlo y generar un círculo virtuoso.

Los dos directivos decidieron entonces establecer un modelo para que


el estudiante pudiera generar ingresos en forma fácil, para el pago de
su matrícula y otros gastos en su vida estudiantil. Para ello se pensó en
el problema que tienen las entidades financieras de recuperar créditos
perdidos y que los estudiantes pudieran trabajar recuperándolos (Cárdenas
F. , entrevista, 12 de junio, 2012).

El modelo, al que ya nos hemos referido, consistió en solicitar a los bancos


privados que tuvieran pagarés hasta por $500.000, que estuvieran ya
castigados, que los donaran a la Corporación Universitaria Minuto de Dios,
pues era más costosa para ellos su recuperación. Entre los bancos a los que
se les propuso, el Banco Caja Social respondió afirmativamente y entregó
pagarés por cien millones de pesos. El cobro de los pagarés se asignaba al
estudiante que quería estudiar.

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Educación superior de calidad al alcance de todos

El dinero recuperado se distribuía así:

• 40% para el estudiante,


• 40% para un fondo para nuevos préstamos y
• 20% para la naciente cooperativa UNIMINUTO.

Para cobrar ese dinero, el estudiante seguía un libreto que se había elaborado
para el efecto y que utilizaba para hablar con los deudores en mora. Este
trabajo lo podían realizar, además del joven, diversos miembros de su familia,
si el estudiante no podía trabajar un determinado día. Cada estudiante podía
tener varios pagarés y con eso pagaba el valor de la matrícula.

Al principio nadie imaginó el impacto que este modelo tendría. Pero a medida
que se iba desarrollando, el impacto fue comprobado: el banco nunca tuvo
esperanzas de recuperar ese dinero, sin embargo se recuperaron pagarés
por valor de $60.000.000; el banco hizo una donación de un dinero que
consideraba perdido y por el que recibió un certificado de donación para
descontar del valor que debía pagar por concepto de impuestos; el deudor
logró sanear su historia crediticia; la universidad admitió nuevos estudiantes y
amplió su cobertura y muchos jóvenes pudieron tener una experiencia laboral
que sería muy útil en su hoja de vida, pero principalmente pudieron financiar
su educación superior, lo que significó una oportunidad de salir de la pobreza
mediante el estudio de una carrera profesional.

Esta experiencia fue un “gana-gana” y se puede considerar como una


innovación social que agrega valor a las diferentes estrategias utilizadas
para que UNIMINUTO sea una universidad para todos. Se destaca la forma
coordinada en la que participaban cuatro actores sociales (la entidad financiera,
el deudor, el estudiante y la universidad), en la solución de problemáticas que
los afectaban. Fue una experiencia nueva en su tiempo y ha tenido un gran
impacto, pues facilitó la formación de muchos jóvenes que de lo contrario no
hubieran podido seguir una carrera universitaria y que posiblemente estarían
trabajando en empleos informales, devengando salarios bajos o participando
en actividades no siempre lícitas.

Esta estrategia se desarrolló solo por tres años, debido a que con la creación
de la Cooperativa UNIMINUTO, se abrieron nuevas posibilidades de crédito
para los estudiantes.

Miles de personas que no hubieran podido acceder a la educación superior


por ubicación geográfica, falta de recursos o procesos de admisión muy

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Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

excluyentes, entre otros, hoy son estudiantes de UNIMINUTO o ya se han


graduado, cumpliéndose así el lema “Educación de calidad para todos”.

La combinación de las estrategias mencionadas en los dos modelos anteriores,


constituye una innovación social con gran impacto, en tanto ha contribuido a
que grandes grupos de población puedan recibir títulos universitarios y salir
de la pobreza. Este es un ejemplo de “impacto colectivo” (Kania y Kramer,
2012), gracias al compromiso de un grupo de funcionarios de diferentes áreas
de la universidad que llegan a una agenda común para solucionar un problema
social. Este tipo de iniciativas requiere una infraestructura centralizada, un
personal comprometido de los diferentes departamentos y una agenda común
para solucionar un problema social específico.

8.3. Modelo de negocio incluyente

Otra innovación de UNIMINUTO es la Universidad como negocio incluyente.


Fue fundada para ofrecer oportunidades de educación superior a las personas
de bajos ingresos. Sus “consumidores” son en su inmensa mayoría (98%) de
estratos 1, 2 y 3. Los estudiantes de estrato bajo son el 71%, así: de estrato
1, 16%; de estrato 2, 54%. Los estudiantes de estrato 3 o estrato medio
integran el 27%; y solamente 2% son estudiantes de estratos altos, es decir,
4, 5 y 6 (Dirección de Planeación y Desarrollo - UNIMINUTO, 2014).

Un negocio incluyente incorpora a los sectores de bajos ingresos, ya sea


como socios, consumidores, proveedores o distribuidores (…), permite
prosperar ayudando a los demás (…) bajo una orientación ética diferente,
genera bienestar para la sociedad, al mismo tiempo que genera riqueza
económica. (Negocios inclusivos, 2012).

Como se anotó anteriormente, la gran mayoría de los estudiantes de


UNIMINUTO son estudiantes de ingresos bajos. Esto le permitió a UNIMINUTO
ser reconocida con dos premios importantes como negocio incluyente: en
2011, durante el segundo Foro Anual de Líderes de Negocios Inclusivos, la
Corporación Financiera Internacional (IFC), del Grupo del Banco Mundial,
declaró que UNIMINUTO es líder mundial en “negocios inclusivos” (ver
Anexo 45). En esa ocasión nueve empresas fueron reconocidas por la IFC,
2011. Entre ellas, tres entidades eran colombianas: Promigás, Alquería y
UNIMINUTO. En la ceremonia de entrega de los premios se destacó el
que la Corporación Universitaria Minuto de Dios ofrezca sus servicios
principalmente a personas de escasos recursos y que esto se realice en

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Educación superior de calidad al alcance de todos

forma sostenible. “El modelo me sorprende no solo por la creatividad de la


organización para proporcionar educación a las personas más necesitadas,
sino también por las estrategias que le permiten a la organización ejecutar
el programa de forma sostenible”, afirmó una funcionaria del IFC en la
ceremonia de premiación (Ibíd.).

Un año más tarde, nuevamente UNIMINUTO fue reconocida con uno de los
premios del concurso “Desafío G20 en la innovación de negocios incluyentes”,
de la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial,
entregados en la Cumbre de Los Cabos, en México (ver Anexo 46). Esta vez
quince empresas fueron seleccionadas por su enfoque social y por su modelo
incluyente, en el caso de UNIMINUTO por ofrecer educación de calidad a
estudiantes afectados por la pobreza. Leonidas López Herrán, rector general,
señaló que uno de los aspectos que más le llamó la atención al G20 fue el
hecho de que UNIMINUTO ofrezca créditos a bajos intereses, subsidios de
hasta el 50% y 124 programas académicos de alta calidad para los jóvenes
con pocas oportunidades (ver Anexo 47).

Figura 8.4. El doctor Leonidas López, rector de UNIMINUTO, recibe el premio G20-IFC “Winner G20
Challenge on Inclusive Business Innovation”.

8.4. Modelo de inclusión social

En el capítulo 3, en el que se hizo referencia a la exclusión social, se afirmaba


que esta tiene relación con la negación sistemática de derechos, oportunidades
y recursos. Una de estas oportunidades que es negada con mucha frecuencia

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Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

a un grupo grande de la población, es el ingreso a la educación superior. A


través de costos elevados en el valor de la matrícula y en procedimientos
con requisitos de admisión excluyentes, como la exigencia de niveles muy
superiores en las pruebas de Estado Saber 11, hace que muchos jóvenes no
puedan acceder a la educación superior de calidad.

UNIMINUTO optó por ser una universidad que promueve la inclusión,


consecuente con su lema, “educación de calidad al alcance de todos”. Por
eso las exigencias para el ingreso son pocas, y el costo de la matrícula es
reducido. Los valores promedio de matrícula en UNIMINUTO son inferiores a
los valores autorizados por el Ministerio de Educación Nacional como puede
verse en la Tabla 8.2.

Tabla 8.2. Valores promedio de matrícula en UNIMINUTO y valores


promedio aprobados por el Ministerio de Educación Nacional

Promedio
UNIMINUTO UNIMINUTO UNIMINUT aprobado
Tipo de Promedio Promedio Promedio por el
programa campus otros campus virtual Min.de
principal campus
Educación

Técnico 707.000 707.000 912.000

Tecnológico 1.727.000 826.000 666.000 2.013.000

Pregrado 2.043.000 992.000 853.000 2.210.000

Posgrado 3.041.000 2.538.000 2.722.000 3.368.000


Fuente: Vicerrectoría Académica UNIMINUTO, 2013.

Por su aporte a la inclusión social UNIMINUTO fue galardonada el 13 de


junio del 2013 con el premio internacional de Finanzas Sostenibles 2013
del Financial Times de Londres, el cual reconoció a la Universidad por su
servicio educativo de alta calidad que ofrece a quienes han estado excluidos
del derecho a la educación (Universia, 2013). Para postularse a estos
premios se presentaron 254 candidatos de 164 instituciones financieras y
57 grupos no financieros de 62 países, pero entre este número de candidatos,
la Universidad fue reconocida y premiada por su labor en inclusión social. El
periódico El Tiempo presenta la noticia en estos términos: “UNIMINUTO

164
Educación superior de calidad al alcance de todos

gana prestigioso premio en Londres por inclusión social” (El Tiempo,


2013, junio 13). Ocupó el primer puesto en la categoría de actividades
empresariales inclusivas, en los premios que entregan anualmente. En la
misma categoría, la empresa colombiana productora de lácteos, Alquería,
estuvo entre los cinco finalistas. Fue una forma de exaltar la labor que la
Corporación Universitaria Minuto de Dios, con unos costos bajos y ofreciendo
una educación de calidad, realiza con estudiantes de escasos ingresos para
promover su inclusión social.

El modelo de inclusión social de UNIMINUTO es una innovación social


porque aporta a la solución de los problemas de inequidad y exclusión social
que hayan en Colombia. Las estrategias utilizadas y su combinación son
algo nuevo en el país, y le han permitido acceder a la educación superior
al 97% de sus estudiantes, quienes pertenecen a los estratos 1, 2 y 3. Su
impacto ha sido grande por el número de estudiantes que se benefician y por
la gran contribución que se hace al país, al ofrecer educación superior a las
personas de menores ingresos.

8.5. Modelo de Regionalización. Ampliación del


número de sedes y ubicación estratégica de ellas

Para la población rural es muy difícil acceder a la educación. En muchas


ocasiones los niños deben caminar una o dos horas dos veces al día para
llegar a la escuela más cercana. En relación con la educación superior esto
es más difícil, como afirma Myriam Elizabeth Aguilera, quien vive en Ubalá
(Cundinamarca) y quien no había podido iniciar sus estudios en educación
superior por la distancia que existe entre este municipio y un municipio
que ofreciera esta oportunidad. Gracias al programa de regionalización,
Myriam, en 2013, estudiaba en UNIMINUTO Licenciatura en Pedagogía
Infantil, en la modalidad a distancia en la regional Gachetá, Cundinamarca
(ver Anexo 48).

Ante la dificultad de que jóvenes de muchos municipios de Colombia no


pueden acceder a la educación superior por no encontrar oferta de programas
académicos cerca de su lugar de residencia, UNIMINUTO decidió ofrecer
oportunidades de educación superior en las regiones mediante la ubicación
estratégica y oferta de programas académicos, a través de un programa de
regionalización.

Dos de los factores que han ayudado en forma significativa a esta


regionalización son el programa de Centros Regionales de Educación

165
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

Superior, CERES, del Ministerio de Educación Nacional, inspirado en el


modelo de universidad comunitaria (Community College) de Estados Unidos
(Comunity College, 2012), y la experiencia del Centro Regional de Lérida
de UNIMINUTO.

Las “universidades comunitarias” son instituciones públicas de educación


superior que ofrecen formación de dos años y que otorgan certificados
de estudio, diplomas y grados asociados. Algunos ofrecen educación para
adultos y educación continua. Después de graduarse de una “universidad
comunitaria”, algunos estudiantes hacen transferencia a una universidad que
ofrece títulos profesionales para obtener, después de otros dos o tres años
de estudio, el título universitario de pregrado. La expresión “universidad
comunitaria” se refiere a que se reciben estudiantes principalmente de la
comunidad local y que la institución educativa se financia con los ingresos
de los impuestos locales. Algunas de estas universidades comunitarias
tienen acuerdos de “articulación” con entidades que ofrecen otros niveles
de educación.

Sin embargo, el modelo de universidad comunitaria no fue lo decisivo; lo


que realmente impulsó la creación de los Centros Regionales de Educación
Superior fue la experiencia que UNIMINUTO tenía en el municipio de
Lérida, Tolima. En 1998, la Corporación Universitaria Minuto de Dios
creó el Centro Regional de Lérida y en 1999 el de Girardot. En 2003,
el entonces viceministro de Educación, Javier Botero, visitó Lérida y se
mostró muy interesado en el modelo. A raíz de esto, la Red Mutis, a la
que pertenece UNIMINUTO, presentó al Ministerio una propuesta sobre
Centros Regionales que sirvió para crear los Centros Regionales de
Educación Superior.

Los CERES, creados en 2003, son una estrategia del Ministerio de


Educación Nacional, cuyo objetivo es llevar la educación superior a las
regiones, sacarla de las ciudades para hacer más equitativo el acceso y
promover los estudios técnicos y tecnológicos (UNIMINUTO, 2011b, p. 13).
Sus programas están en consonancia con las necesidades de las comunidades
y su vocación productiva, a través de alianzas que permiten compartir
recursos. En los CERES participan el gobierno nacional, departamental y
local, la academia, el sector productivo y la sociedad civil. En la Tabla 8.3
se presentan las diferentes sedes de UNIMINUTO.

En total UNIMINUTO tiene presencia en 57 lugares del territorio nacional,


a través de rectorías y vicerrectorías, seccionales, regionales y CERES,
además de la Rectoría Virtual y a Distancia.

166
Educación superior de calidad al alcance de todos

Tabla 8.3. Presencia de UNIMINUTO en el territorio nacional

Rectorías y Centros
Vicerrectorías Seccionales Regionales CERES Otros

Rectoría
Bogotá
Localidad de Engativá
Engativá

Rectoría
Virtual y a
Distancia

Almeidas
Bajo
Magdalena
Gualivá
Guavio
Magdalena
Centro
Medina y
Paratebueno
Rectoría Soacha Oriente
Cundinamarca Girardot Río Negro
Sabana Centro
Sabana de
Occidente
Sumapaz
Tequendama
y Alto
Magdalena
Ubaté

Valle de
Rectoría Bello Urabá Aburrá
Bello Chinchiná El Bagre
Antioquia Pereira
Satélite Neira

Cali Prado
Rectoría Valle
Buga Ladera
Candelaria
Rectoría Tunal
Ciudad Bolívar
Bogotá Sur Bosa
y nuevas Pasto Usme
regionales Kennedy

167
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

Mitú
Vicerrectoría Orocué
Villavicencio Puerto
Llanos y Meta
Carreño

Cúcuta Bucaramanga
Vicerrectoría Barranquilla Floridablanca
Norte-Oriente Piedecuesta
Satélite Girón
 

Cajamarca
Vicerrectoría Ibagué Lérida
Tolima-Huila Neiva Satélite Fresno
Garzón

Fundación
Santander
Universitaria La Vega Popayán
de Quilichao
de Popayán

1 12 35 7

Fuente: UNIMINUTO, Dirección Nacional de Planeación y Desarrollo, 2013.

Desde 2005, UNIMINUTO participa en la operación de los CERES, lo que


ha contribuido a hacer presencia en lugares apartados. Esto ha permitido una
gran expansión en ya que tiene presencia en municipios pequeños y distantes
de centros urbanos, como Lérida, Fresno, Yumbo, Girón y Mitú, y en barrios de
alta marginalidad como es el barrio Potosí, en la localidad de Ciudad Bolívar,
en Bogotá.

Esta oferta de educación superior en las regiones se considera una innovación


social, porque ayuda a solucionar el problema de acceso restringido a la
educación superior de jóvenes residentes en municipios pequeños, pobres y
distantes de las zonas urbanas, sin apartarlos de la zona o región en la que
habitan, desarrollando capital humano en la periferia, y convirtiéndose en
una opción educativa de calidad para los estratos 1 y 2 en el país. En la
gran mayoría de estos municipios, UNIMINUTO es la única institución de
educación superior que ofrece posibilidades de estudio.

Esta experiencia de regionalización es una verdadera innovación social porque


antes de contarse con este programa los jóvenes campesinos de municipios

168
Educación superior de calidad al alcance de todos

Figura 8.5. Instalaciones sede UNIMINUTO en Mitú, Vaupés. Además de la Regional de Bello, las 13
seccionales y los 37 CERES están Bogotá Engativá, Bogotá Sur y Popayán”.

pequeños difícilmente podían acceder a programas de educación superior de


calidad. Otra de las razones es el impacto significativo que ha tenido, el cual
puede comprobarse en el crecido número de estudiantes de lugares apartados,
en el número de sedes y de CERES, y en los municipios en los que están ubicados,
situación que permite a los jóvenes acceder a educación superior con calidad y
pertinencia.

UNIMINUTO ha desarrollado innovaciones sociales significativas que


contribuyen a facilitar el acceso de estudiantes con ingresos insuficientes a la
educación superior. Su impacto ha sido notable, como se ha podido comprobar
a través de los análisis realizados en este trabajo y del creciente número de
estudiantes, que en 2014 asciende a 102.014 (Dirección de Planeación y
Desarrollo - UNIMINUTO, 2014).

8.6. Modelo de proyección social:


Centro de Educación para el Desarrollo

En 1992 se creó en Bogotá la Corporación Universitaria Minuto de Dios


como parte de la Organización El Minuto de Dios. El padre Diego Jaramillo,
presidente de la Organización, comparaba la acción de El Minuto de Dios
como “una exigencia de lucha por la justicia” y aclaraba que “la justicia social
es una forma concreta de cumplir el mandamiento del amor”, y agregaba que
El Minuto de Dios “anhela la igualdad entre todos los hombres, que a todos se

169
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

les reconozcan sus derechos y que sean protagonistas de su propio desarrollo”


(Jaramillo, 1997, p. 24).

Estos principios se hacen realidad en todas las entidades que forman parte de
la Organización El Minuto de Dios. En el caso de UNIMINUTO, los principios
se integran a los currículos de todas las carreras, a través de un eje transversal
en proyección social. La proyección social de la Universidad “tiene una
función sustantiva por medio de la cual se propende por el mejoramiento
de las cualidades humanas de los miembros de la comunidad y su desarrollo
integral y la generación de impacto en la sociedad a través de la prestación
de servicios de asesoría, consultoría, promoción y extensión” (UNIMINUTO,
2011a, p. 52).

De acuerdo con su misión, UNIMINUTO busca formar profesionales


líderes en procesos de transformación social para construir un país justo,
reconciliado, fraternal y en paz (UNIMINUTO, 2009, Estatutos). Esta misión
se refleja en el plan de estudios de todas las carreras, el cual tiene cuatro
componentes (UNIMINUTO, 2011a, p. 19): Básico profesional, componente
de El Minuto de Dios, Profesional y Profesional complementario. De estos
cuatro componentes, el del Minuto de Dios es común para todas las carreras
y tiene carácter obligatorio para todos los estudiantes. Este componente, que
constituye el 17% de los créditos académicos, fomenta el desarrollo de la
conciencia y la responsabilidad social de los estudiantes e incluye asignaturas
teóricas y prácticas relacionadas con la formación humana, la formación social
y la formación en emprendimiento. Parte del componente Minuto de Dios lo
desarrolla una dependencia creada en el año 2006 y denominada Centro de
Educación para el Desarrollo (Botero, 2011, p. 38).

Cuando el padre Camilo Bernal, cjm, asumió la rectoría general de la


Corporación Universitaria Minuto de Dios, en 1997, posiblemente inspirado
en la experiencia iniciada por el padre Rafael García Herreros treinta años
antes,8 se propuso incluir en el modelo educativo el que “todos los estudiantes
prestaran un servicio social como parte del proceso formativo. Fue a partir
de ello que el 11 de febrero de 1998 empezó a operar el Departamento de
Práctica Social, con el propósito de brindar a los estudiantes fundamentos
conceptuales y herramientas metodológicas para el trabajo comunitario”
(Pérez, 2013, p. 136). Tres años más tarde, en el año 2000, este departamento
se convirtió en el Centro de Práctica Social y en 2006, mediante el Acuerdo 224,
en el Centro de Educación para el Desarrollo.

8 El padre García Herreros propuso que los estudiantes de educación media enseñaran en las escuelas de
barrio que financiaban diferentes empresas en Bogotá y que fue el antecedente de la política pública que es‐
tablece que todos los estudiantes para recibir su título de bachiller deben prestar un servicio social en barrios
populares.

170
Educación superior de calidad al alcance de todos

Con la creación del Centro se lograron establecer con claridad los objetivos
de la práctica social, identificar los ejes de formación, formular sus
fundamentos conceptuales, desarrollar una política clara de formación y
servicio, el enfoque pedagógico de educación para el desarrollo y el modelo de
formación ciudadana. Así mismo se establecieron los medios para desarrollar
la conciencia del estudiante sobre la realidad social en la que está inmerso y
se identificaron los criterios para seleccionar el tipo de experiencia que se le
ofrecería para su formación en responsabilidad social y ciudadanía.

El camino no ha sido fácil. No siempre ha habido una comprensión clara,


sobre la práctica social como un componente básico del modelo educativo
de la Universidad. Algunos estudiantes, especialmente al iniciar su práctica
social, no tienen claridad respecto a la importancia de esta y su relación con
su preparación profesional, lo cual en ocasiones genera resistencia (Pérez,
entrevista, 5 de diciembre, 2012).

A pesar de esto, fueron muchos los factores que contribuyeron a que el


Centro de Educación para el Desarrollo se convirtiera en una realidad y se
fortaleciera a lo largo de los años. Entre ellos se puede mencionar la voluntad
decidida y el interés de la Rectoría General de la Universidad por este modelo,
el deseo de las organizaciones de contar con un recurso humano calificado,
y las opiniones y satisfacción de los estudiantes que comprueban al finalizar
la práctica los resultados positivos obtenidos en las organizaciones, en las
comunidades y en ellos mismos.

El Centro de Educación para el Desarrollo es la unidad de educación para el


desarrollo y proyección social de UNIMINUTO. Está adscrito a la Dirección
de Proyección Social, que tiene como misión la formación en responsabilidad
social y el desarrollo integral de personas, comunidades y organizaciones.

El Centro tiene a su cargo dos asignaturas que son obligatorias para todos
los estudiantes y que están orientadas al desarrollo social contemporáneo,
la responsabilidad social y la formación ciudadana, todo lo cual incorpora un
componente importante de práctica.

8.6.1. La educación y su compromiso con la realidad social

Una pregunta que se han hecho gobiernos, Iglesia Católica, líderes políticos,
instituciones educativas y otros es ¿cómo contribuir a disminuir la pobreza y la

171
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

inequidad? Algunas instituciones de educación media y de educación superior


se han preguntado ¿qué podemos hacer, cómo formar personas conocedoras
de la realidad social del país y conscientes de su responsabilidad social?
Este cuestionamiento ha permitido que diferentes instituciones de educación
reflexionen sobre su misión, su proyecto educativo y sus funciones básicas.
Algunas de ellas, como las entidades educativas de orientación católica, lo
han hecho sustentadas en la Doctrina Social de la Iglesia y en su propósito del
desarrollo humano integral.

El padre Alberto Gutiérrez, s.j. vicerrector del Medio Universitario de la


Pontificia Universidad Javeriana, en 1992, afirmaba que las universidades
presentes en el I Encuentro de Proyección Social Universitaria9 pretenden
“formar profesionales en responsabilidad individual y social con el fin
de que sean solidarios y sirvan a los más pobres y marginados de la
sociedad”(Gutiérrez, 1992, p. 21).

En las últimas décadas del siglo XX y principios del siglo XXI se ha hecho
más evidente la dimensión social de la educación. Es palpable la creciente
preocupación por formar personas conocedoras de la realidad social y
conscientes de su responsabilidad al respecto. Son muchas las instituciones
educativas que están convencidas de las bondades del contacto del estudiante
con la realidad social a través de experiencias de práctica, tanto en la
educación media como en la educación superior.

En muchos colegios y universidades se tienen experiencias de práctica como


elementos formadores. Este tipo de experiencias de contacto con la realidad
permite adquirir conocimientos sobre la situación social y las necesidades de
los diferentes grupos de población mediante la reflexión grupal. Otro resultado
de esta experiencia es el desarrollo de actitudes de justicia y solidaridad. El
desarrollo de estas se logra más fácilmente mediante el efecto que produce
una determinada experiencia al estar en contacto con situaciones diferentes
a las vividas, especialmente si estas situaciones son de injusticia, pobreza y
marginalidad.

El observar que familias carecen de lo necesario, que hacen todos los


esfuerzos por conseguir trabajo y no lo logran, que tienen muchas dificultades
para acceder a los servicios de salud, que las condiciones de vivienda son muy
precarias y que los ingresos económicos son escasos, contribuye a generar
sentimientos de compasión y deseo de ayudar. Inevitablemente se suscita
una reflexión personal y una comparación con la situación de estas familias

9 A este I Encuentro Nacional de Proyección Social Universitaria, realizado en la Universidad Nacional, asistie‐
ron 13 universidades y 25 dependencias de estas universidades de 5 ciudades de Colombia.

172
Educación superior de calidad al alcance de todos

que viven en la pobreza y la muy diferente situación personal que vive el


universitario, y esta reflexión contribuye al cambio de actitudes. Si antes se
pensaba que las familias pobres están en esta situación por ser perezosas y
hay que rechazarlas, como un estudiante lo afirmaba al iniciar una práctica
social, al terminar dicha práctica la percepción cambia sustancialmente.

Otro resultado es el de adquirir habilidades para relacionarse con los demás


y comunicarse. Las universidades generalmente realizan prácticas sociales y
profesionales como parte del currículo de cada carrera, pero cada facultad las
realiza en forma aislada. Gradualmente algunas universidades, conscientes
de la conveniencia de tener programas más integrales e interdisciplinarios,
empezaron a pensar que estos fueran coordinados por una dependencia central
para que los esfuerzos pudieran integrarse, proyectarse y fortalecerse y que
contribuyeran a la formación social de los estudiantes, con la participación
de las comunidades.

La Pontificia Universidad Javeriana fue una de las primeras en Colombia


en crear una unidad en la que estudiantes de diferentes facultades pudieran
realizar allí sus prácticas, desarrollaran y fortalecieran su formación social
y tuvieran experiencias de servicio en zonas de alta vulnerabilidad. El 19 de
abril de 1977, la Universidad Javeriana (Javeriana, 1982, p. 3) en Bogotá,
creó, por iniciativa del entonces rector, padre Alfonso Borrero, s.j. el Sector
de Consultorías Universitarias, que con el tiempo cambiaría su nombre al de
Servicio Social Universitario. Este Sector, dependencia de la Vicerrectoría
del Medio Universitario, tenía como fin apoyar la formación social de los
estudiantes, además de prestar servicios en comunidades afectadas por
la pobreza (Gnecco, 1992, p. 315). Sin embargo, esta experiencia no era
ofrecida a todos los estudiantes de la universidad, debido a que la asignación
de estudiantes a los programas de Consultorías Universitarias dependía de la
voluntad de los decanos.

En la gran mayoría de universidades la formación social del estudiante no es


una prioridad. Además, son muy pocas las instituciones que tienen una unidad
que integre las prácticas de los estudiantes de todas las facultades y que
formule lineamientos comunes que apoyen la formación del estudiante. Por
ejemplo, en la Universidad de la Sabana, la práctica social está en todas las
facultades a excepción de ingeniería, gastronomía y relaciones internacionales,
y no existe una unidad que coordine y organice la práctica de los estudiantes
de las diferentes carreras (Devia, M., 18 de enero, 2013).

El padre Rafael García Herreros habló insistentemente del servicio que todo
ser humano debe prestar. En febrero de 1989, en el programa de televisión

173
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

El Minuto de Dios decía: “Estoy haciendo un llamado serio a un gran cambio


en el país, a volvernos todos servidores, a volvernos todos constructores de
una Colombia justa. Que nadie se quede marginado de este llamado, que
nadie tape sus oídos. Que se produzca una especie de romería para hacer
obras de servicio” (García Herreros, 2009, p. 151). El padre Diego Jaramillo,
presidente de la Organización El Minuto de Dios también se ha referido varias
veces al servicio que toda persona debe prestar. En 2013 el padre Diego
Jaramillo afirmaba “Tan bella que podría ser la patria con la colaboración
de todos. Tan felices que podrían ser muchas personas si ayudaran a sus
hermanos. Tan espléndida que sería Colombia si todos nos empeñáramos en
servir a los demás, generosamente, alegremente, decididamente” (Programa
El Minuto de Dios, agosto 15, 2013).

8.6.2. Enfoque pedagógico de educación para el desarrollo

En el año 2006 el Centro de Educación para el Desarrollo asumió “la educación


para el desarrollo” como el enfoque pedagógico que orienta la formación en
responsabilidad social de los estudiantes, y desde el cual se busca promover
el desarrollo integral de las personas, de las organizaciones sociales y de las
comunidades con las que el Centro se vincula. Con este enfoque, la práctica pasó
de buscar la sola sensibilización de los estudiantes frente a determinada realidad,
a aspirar a una formación de ciudadanos capaces de incidir en el desarrollo de su
comunidad.

Por otro lado, permitió reconocer que los aprendizajes desarrollados dentro
del Centro, gracias a las prácticas sociales, facilitaban el tránsito de la
gestión y la labor asistencialista, “hacia un trabajo de docencia, investigación
y proyección social orientado a la responsabilidad social y a la promoción
del desarrollo integral de personas, organizaciones y comunidades” (López y
Orrego, 2012, p. 229).

8.6.3. Modelo de formación ciudadana

El Centro de Educación para el Desarrollo también incluye un modelo de


formación ciudadana que desarrolla un proceso práctico de construcción de
una ciudadanía crítica y activa. Este modelo contribuye a aumentar los niveles
de concientización de los estudiantes a través de la interacción con la realidad
y las necesidades directas de las personas y comunidades.

Se busca que la experiencia esté ligada a contextos reales, de manera


vivencial, que permita incrementar conocimientos, desarrollar habilidades,
reflexionar y servir a los demás.

174
Educación superior de calidad al alcance de todos

8.6.4. Resultados según los usuarios

Con el fin de conocer mejor los resultados de esta experiencia innovadora,


para la elaboración de este trabajo se organizaron dos grupos focales. Uno
con estudiantes que ya han tenido la experiencia de la práctica social y otro
con representantes o “interlocutores” de las organizaciones en donde los
estudiantes realizan sus prácticas.

En el grupo focal conformado por cuatro estudiantes que habían realizado


su práctica social, se presentaron varias respuestas relacionadas con el
conocimiento de la realidad social (ver Anexo 49). Uno de ellos manifestó
que “a través de la práctica social desarrollé mayor sensibilidad hacia los
problemas, fue una forma de abrir los ojos a la realidad” (Cristian Barrera,
VIII semestre de Comunicación Social, quien realizó la práctica el segundo
semestre de 2012). Otra dijo: “me acerqué a la realidad, conocí problemas que
ignoraba, como el rechazo de muchos esposos a la capacitación de sus esposas,
ellas tenían que vencer muchos obstáculos para que ellos les permitieran
asistir a la capacitación” (Adriana Bedoya, estudiante de administración de
Empresas y quien realizó la práctica social el primer semestre del 2012).
Otro estudiante afirmó “aprendí a escuchar y a percibir realidades en forma
diferente, por ejemplo conductas que aceptaba, como el matoneo, ahora
las rechazo, no me había dado cuenta de que eso era malo” (Andrés Nieto,
estudiante de Administración de Empresas. Realizó su práctica en el periodo
intersemestral de 2012 y en el segundo semestre de ese año) y otro anotó
“fue una ventana a la realidad social, cambié la actitud que tenía sobre la
adquisición de conocimientos en los adultos mayores y lo que esto significaba
para ellos” (Elvin Valdés, terminó estudios de Tecnología Electrónica en
2012 y en 2013 era profesor de UNIMINUTO en esta tecnología). Juan
David Estepa, estudiante de ingeniería civil, manifestó:

Durante todo el tiempo que he desarrollado la práctica, he podido participar


activamente en una realidad de mi sociedad que era ajena a mi entorno; en
la fundación “Toma un Niño de la Mano” descubrí que los niños son seres
humanos llenos de suspicacia, inocencia, creatividad y solidaridad. Por
medio de cada actividad que realizábamos juntos, comprendí que a pesar
de todos los conflictos que pueden mantener en la vida de una persona
es posible jugar, reírse de la vida, tener amigos y formar un futuro lleno
de oportunidades con progreso. La experiencia es simplemente excelente.
(Pérez, 2012, p. 140)

Los estudiantes manifestaron cómo esta experiencia repercutió en algunos


casos en su familia. Uno de ellos anotó cómo al relatar a su familia la

175
Innovaciones sociales: El caso de El Minuto de Dios

experiencia de la práctica social, su madre vio la posibilidad de capacitarse en


informática y actualmente participa en el programa que dictan los estudiantes
de la Universidad Minuto de Dios a adultos mayores, a pesar del rechazo que
tenía al manejo de los computadores.

El otro grupo focal estuvo compuesto por seis representantes de las


organizaciones en las que los estudiantes realizaban sus prácticas. En cuanto
a los cambios percibidos en los beneficiarios a través de la práctica de los
estudiantes, anotaron:“los universitarios son modelos de vida, los niños valoran
mucho el que sean escuchados” (Yolanda Amado, representante de la Casa de
la Cultura de Ciudad Unza), “son modelos con quienes se identifican; genera
gran motivación en los niños por el estudio, al ver que personas pobres, como
ellos, estudian. Es una forma de ampliar las expectativas”(Carlos Alfonso
Mora, profesor de la ACJ en Altos de Cazucá, participa en el programa del
CED desde 2009), “hay una buena empatía entre los universitarios y los
beneficiarios” (Luz Marina Ramírez, representante de la Fundación Toma un
Niño de la Mano).

Se mencionaron cambios que también han tenido los interlocutores o


representantes. Una persona decía “he aprendido a ser más humana, a entender
mejor a mi familia. Mi hijo, quien ya es un profesional, también ha aprendido a
ser más humano” (Isabel Bernal, representante de la Asociación Esperanza de
Vivir, Suba) Otra anotaba: “con su sencillez, los universitarios son un testimonio
de servir a los demás; una forma de romper con la estratificación social.
Personalmente he aprendido a amar más” (Consuelo Benito, representante de la
Asociación Semillero de Amor).

Con estos y muchos otros testimonios de los estudiantes y de los interlocutores


de las organizaciones se puede comprobar el impacto significativo que esta
experiencia tiene en los estudiantes universitarios, en los beneficiarios, en las
comunidades y en las organizaciones en las que los universitarios realizan sus
prácticas.

El Centro de Educación para el Desarrollo es una innovación social en la


educación superior. Fue formulado como una respuesta a la necesidad que
existe de contar con profesionales comprometidos con la realidad social.
Mediante la formación de los universitarios, se espera que sean profesionales
conscientes de la realidad social, y comprometidos en su transformación. Que
tengan actitudes de justicia y solidaridad.

Aunque ha habido muchos intentos de varias universidades de hacer del


servicio un modelo de formación, esta experiencia no siempre se ha convertido

176
Educación superior de calidad al alcance de todos

en política institucional. Muy pocas universidades tienen una dependencia


organizada para coordinar y fortalecer esta experiencia, como la tiene
UNIMINUTO. En las pocas en las que las hay, la experiencia no vincula a todos
los estudiantes de todas las facultades. Algunas otras crearon la dependencia
pero con los años la suspendieron.

UNIMINUTO es la única universidad en el país que tiene el servicio como


política propia y en la cual forma a todos sus estudiantes, tanto si están
estudiando una tecnología como una carrera profesional.

El Centro de Educación para el Desarrollo está en operación desde hace


más de diez años y su impacto es una realidad tanto en los universitarios,
como en los beneficiarios y en las organizaciones, además del reconocimiento
que ha recibido la Universidad por este modelo, cuando otras universidades
lo conocen y desean replicarlo. Como se ha anotado, la experiencia de este
Centro reúne los cuatro criterios establecidos para que pueda ser considerada
como una innovación social:

• Está diseñado para responder a un problema social.


• Fue nueva en el país en la época en que se creó. La novedad radica en
que la experiencia es obligatoria para todos los estudiantes de todas las
carreras.
Se ha puesto en práctica.
• Ha tenido un impacto social comprobado a través de los resultados
• positivos en los estudiantes, en las organizaciones, en la comunidad y en
la universidad. Según opiniones de los participantes de los grupos focales
organizados para el efecto (Anexos 50 y 51), el impacto ha sido grande
tanto en los estudiantes como en los interlocutores y en los usuarios.

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