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Conceptos básicos sobre filtración

La filtración es una ciencia con terminología específica y conocimientos propios y de la que cada vez
disponemos de más información.

Los materiales filtrantes tienen muchas propiedades diferentes que afectan al rendimiento del filtro en
ciertas aplicaciones. Cuando vaya a seleccionar el material o los dispositivos de filtración,
microfiltración o ultrafiltración, apropiados para su aplicación, considere las siguientes propiedades
importantes.

La filtración en profundidad.- describe un proceso que atrapa contaminantes a la vez dentro de la


matriz y en la superficie del material filtrante. (Ejemplo: las membranas de fibra de vidrio)

Ventajas:

• Menor costo
• Volúmenes de filtración elevados
• Capacidad de retención de suciedad elevada
• Protección de los filtros finales
• Eliminación de diversos tamaños de partículas

Desventajas posibles

• Migración del material filtrante


• Tamaño de poro nominal
• Descarga de partículas al aumentar la presión diferencial

La filtración a través de membrana .- describe un proceso mediante el cual se atrapan en la


superficie de la membrana, contaminantes cuyo tamaño es mayor que el tamaño del poro. Los
contaminantes de tamaño menor que el específico del poro atraviesan la membrana o pueden
quedarse retenidos en su interior mediante algún otro mecanismo. Los filtros de membrana se utilizan
para aplicaciones fundamentales como la esterilización y la filtración finales. (Poliétersulfona hidrófila -
PES).

Ventajas:
• Son posibles tamaños absolutos de poro inferiores a la micra
• Puede retener bacterias y partículas (dependiendo del tamaño del poro)
• Generalmente tienen bajo contenido de extraíbles
• Integridad probada

Desventajas posibles:
• Caudales de flujo menores
de poro inferiores a la micra que los materiales profundos
• Más costosos que los materiales profundos
La filtración combinada.- consiste en la asociación de varios tamaños de poro o es la combinación
de materiales profundos y filtros de membrana para crear unidades de filtración en serie de una sola
pieza. Pueden constituir una alternativa económica al uso de prefiltros individuales y de filtros finales.

( Fibra de vidrio, sobre Nylon)

La compatibilidad química.- se define como la capacidad de un material filtrante para resistir


determinados productos químicos de modo que la estructura del poro no resulte negativamente
afectada por la exposición química, y el material del filtro no libere panículas o fibras ni añada
extraíbles. Para seleccionar el material filtrante y la carcasa apropiada debe determinarse la
compatibilidad de los componentes del filtro con el fluido. La temperatura, la concentración, la presión
aplicada y la duración de la exposición afectan a la compatibilidad.

Los materiales utilizados para la fabricación de los productos de filtración son seleccionados
cuidadosamente por su resistencia a un amplio rango de soluciones químicas. Aún así, es esencial
conocer la compatibilidad entre el fluido que se va a filtrar y los elementos del filtro. (Polipropileno
hidrófilo).

Los filtros hidrófilos.- poseen afinidad por el agua. Los gases se mueven con cierta libertad a través
de una membrana hidrófila seca.

Los filtros hidrófilos pueden humedecerse prácticamente con cualquier líquido y son preferidos para
las soluciones acuosas. Una vez húmedos, los filtros hidrófilos no permiten el libre paso de los gases
hasta que la presión aplicada supere el punto de burbuja y el líquido sea expulsado de los poros de la
membrana. (Poliétersulfona hidrófila - PES).
Los filtros hidrófobos no tienen afinidad por el agua o la repelan. Un filtro hidrófobo no se
humedecerá con agua pero sí con líquidos de baja tensión superficial, como los disolventes
orgánicos. Una vez que el filtro hidrófobo se ha mojado con un disolvente orgánico, las soluciones
acuosas también lo atravesarán. Los filtros hidrófobos son los más idóneos para filtración de gases y
para venteo o para filtración de disolventes orgánicos.( Politetrafluoruro de etileno).

El agua o las soluciones acuosas también pueden atravesar un filtro hidrófobo una vez que se ha
alcanzado la presión de paso del agua.

El tamaño de poro.- de un material filtrante viene determinado por el diámetro de la partícula que se
espera que vaya a retener con un grado elevado y definido de eficacia. Suelen expresarse en
micrómetros (um) y hacen referencia al tamaño de la partícula o del microorganismo, retenidos por el
material filtrante con un grado de eficacia específico. Los tamaños de poro pueden expresarse como
tamaños nominales o absolutos.

Un tamaño de poro nominal describe la capacidad del material de filtración para retener la mayoría
de las partículas (60-98%) del tamaño indicado y mayor. Las condiciones del proceso, como la
presión y la concentración del contaminante tienen un efecto significativo sobre la eficacia de
retención de los filtros. Nota: Los parámetros de clasificación varían enormemente de unos
fabricantes a otros.

Un tamaño de poro absoluto especifica el tamaño de poro al que un microorganismo de un tamaño


panicular será retenido con una eficacia del 100% bajo condiciones de ensayo estrictamente
definidas. Entre las condiciones que se deben especificar se cuentan el microorganismo del ensayo (o
el tamaño de la partícula), la presión de prueba, la concentración y el método de detección utilizado
para identificar el contaminante.
Los extraíbles.- son contaminantes que eluyen de los materiales o dispositivos filtrantes y que
pueden afectar de forma negativa a la calidad del efluente. Entre estos contaminantes pueden
contarse los agentes humectantes presentes en los materiales filtrantes, los desechos de fabricación,
los residuos de la esterilización (esterilización con óxido de etileno), los adhesivos o los aditivos
presentes en los componentes de la carcasa o del polímero (colorantes, agentes liberadores de
mohos, etc.). El tipo y la cantidad de los extraíbles variarán dependiendo del tipo de líquido que se
filtre. (Ejemplo: los filtros y los dispositivos esterilizados con radiación gamma no muestran los
extraíbles tóxicos asociados con la esterilización mediante óxido de etileno.)

Los extraíbles pueden afectar a la filtración en casi todas las aplicaciones:

• En el análisis de HPLC (cromatografía líquida de alto rendimiento), pueden añadir picos extraños,

• En los cultivos celulares pueden causar citotoxicidad (matar a las células),

• En los análisis microbiológicos pueden inhibir el crecimiento y afectar la recuperación de los


microorganismos,

• En los análisis ambientales pueden aparecer como contaminantes adicionales.

Mediante suficientes prelavados es posible reducir al mínimo la cantidad de componentes extraíbles


que pueden acabar como contaminantes.

La adsorción.- es una propiedad de las sustancias, según la cual muestran afinidad por los
materiales filtrantes o con otros componentes del sistema de filtración. La adsorción puede ser una
característica deseable, como ocurre con la adsorción de los ácidos nucleicos o de las proteínas a
ciertas membranas microporosas de transferencia, o una característica indeseable, como en el caso
de la adsorción de proteínas durante la filtración de soluciones proteicas, que desemboca a veces en
la pérdida de ingredientes activos durante la filtración.

La estabilidad térmica.-es la capacidad de los materiales filtrantes y de los componentes de los


dispositivos de filtración para mantener la integridad y la funcionalidad a temperaturas elevadas. La
estabilidad se mide determinando la temperatura operativa máxima en condiciones específicas. La
estabilidad térmica es un factor importante para la esterilización del filtro o del dispositivo, por ejemplo
cuando se considera la esterilización en autoclave. Ciertos materiales y dispositivos filtrantes no
pueden esterilizarse en autoclave debido a su insuficiente estabilidad térmica. Recuerde que existe
relación entre la compatibilidad química y la estabilidad térmica; muchos tipos de materiales filtrantes
pueden ser compatibles con un producto químico a temperatura ambiente, pero no a temperaturas
elevadas.

El caudal y el volumen de filtración.- son dos medidas importantes y relacionadas al rendimiento de


los materiales y los dispositivos filtrantes. Este rendimiento se ve afectado por muchas variables
distintas. Las más importantes se describen a continuación:

La presión diferencial.- es la diferencia entre la presión existente en el sistema antes de que el fluido
llegue al filtro (presión de prefiltración) y la que queda después de que lo haya atravesado (presión de
posfiltración). Conforme el filtro comienza a colmatarse, aumentan la presión de prefiltración y la
presión diferencial.

La viscosidad.- determina la resistencia de un líquido a fluir. Cuanto mayor sea la viscosidad de un


líquido, menor será el caudal y mayor la presión diferencial necesaria para alcanzar un caudal
determinado.

La porosidad.- es la medida de todos los espacios abiertos (poros) de la membrana. Generalmente


las membranas tienen de un 50% a un 90% de espacios abiertos. El caudal es directamente
proporcional a la porosidad de la membrana (más poros = mayor caudal).

Área de filtración (tamaño del dispositivo): Los materiales y los dispositivos de filtración se
fabrican en una amplia gama de tamaños con diferentes áreas de filtración efectivas (AFE). El AFE es
el área del filtro aprovechable para filtración: cuanto mayor es el área de filtración, mayor es el caudal
a una presión diferencial determinada y mayor es el volumen de filtración esperado antes de que el
filtro se obstruya con una solución dada.

Configuración de los materiales y los dispositivos de filtración: Los materiales y los dispositivos
filtrantes existen en una gran variedad de configuraciones, desde membranas de disco hasta grandes
cápsulas de filtración, pasando por filtros de jeringa pequeña. Los dispositivos de filtración
desechables, como los filtros de jeringa y las cápsulas de filtración, son las herramientas más
adecuadas para filtrar cualquier volumen de muestra.

Los dispositivos suelen consistir en una membrana íntegramente sellada dentro de una carcasa de
polímero con conectores que se conectan fácilmente a una jeringa, a la tubuladura o a una tubería en
el orificio de entrada o de salida, o ambos, de un dispositivo. Normalmente están preesterilizados,
listos para su uso y pensados básicamente para un solo uso.

Una segunda configuración frecuente para los productos de filtración es la constituida por los filtros
de disco que instalan los usuarios finales en una pieza reutilizable fabricada en acero inoxidable o en
un material polimérico de carcasa. Si bien, desde un punto de vista estrictamente económico, los
filtros de disco son menos costosos, este método requiere que el usuario final instale herméticamente
(es decir, sin pasos libres) el filtro dentro del portafiltro y, a menudo, que esterilice el sistema de
filtración antes de usarlo.

Para ayudarle a determinar si un filtro es el adecuado para la aplicación que usted pretende, los
fabricantes utilizan varias pruebas que permiten medir el rendimiento del filtro bajo ciertas
condiciones.

Pruebas de bioseguridad: Serie de pruebas de la Farmacopea de Estados Unidos (USP) realizadas


sobre los materiales de fabricación del filtro que se ponen en contacto con las soluciones de prueba,
las cuales imitan la mayoría de los líquidos del organismo. Se someten a prueba extractos de los
materiales de fabricación del filtro para establecer si hay posibles sustancias “lixiviables”. Se llevan a
cabo pruebas para determinar si los sólidos lixiviables son capaces de inducir toxicidad sistémica en
grado medible, irritación cutánea localizada, reacción de sensibilización u otras respuestas biológicas.

Pruebas como las de clase VI de la USP para plásticos aseguran que no habrá reacciones adversas a
las soluciones del ensayo expuestas a los materiales de fabricación del filtro a la elevada temperatura
de 121 0C.

Pirogenicidad: Propiedad que tiene una sustancia, que al inyectarse en el organismo causa una
subida de temperatura. Los materiales de filtración que entran en contacto con fluidos inyectables
deben cumplir los patrones de pirogenicidad y se clasifican por lo tanto como no-pirógenos. La
pirogenicidad puede determinarse mediante ensayos normalizados como la prueba de Lisado del
amebocito de Limulus (LAL).

Punto de burbuja: Medida de la presión de aire necesaria para forzar el líquido desde el poro
húmedo más grande de una membrana. Sirve como un indicador del tamaño del poro y mide la
capacidad del filtro para actuar como barrera de partículas. El punto de burbuja depende del líquido
utilizado que se emplea para humedecer la membrana:

para un tamaño de poro dado el punto de burbuja será más elevado en un líquido con mayor tensión
superficial (como el agua) que en un liquido con menor tensión superficial (como el alcohol
isopropílico). El punto de burbuja se establece cuando el poro más grande emite una burbuja; cuanto
mayor sea el poro, menor será la presión necesaria para formar la burbuja. Para membranas se
expresa en libras/pulgada cuadrada (psi) o en bar.

Paso del agua: Medida de la cantidad de presión necesaria para hacer pasar agua a través del poro
más grande de un filtro hidrófobo seco. Sirve como un indicador del tamaño de poro para una
membrana hidrófoba y mide la capacidad de un filtro para actuar como barrera acuosa. Cuanto mayor
sea el tamaño del poro, menor será la presión requerida para hacer pasar el agua. En la industria de
las membranas se expresa en libras/pulgada cuadrada (psi) o en bar.

Caudal de agua: Medida de la cantidad de agua que fluye a través de un filtro. Está relacionado con
el grado de contaminación, la presión diferencial, la porosidad total y el área de filtración
(ASTM:F317-72). En la industria de membranas se expresa en mililitros/minuto/centímetro cuadrado a
una presión definida.

Caudal de aire: Medida de la cantidad de aire que fluye a través de un filtro. Está relacionado con el
grado de contaminación, la presión diferencial, la porosidad total y el área de filtración. En la industria
de las membranas suele expresarse en litros/minuto/centímetro cuadrado a una presión dada.

Prueba DOP: Medida de la eficacia de un filtro para separar partículas del aire, basado en la
retención de gotitas de aerosol de dioctil ftalato (DOP) de 0,3 pm, generalmente expresado en
porcentaje. Una retención del DOP del 99,97% indica un grado elevado de eficacia de filtración de las
partículas del aire (HEPA) (ASTM:D2986-7 1).

Eficiencia del filtro: Medida de la cantidad de partículas retenidas por un filtro en función del número
total y del tamaño de las partículas de provocación utilizadas y la presión diferencial. Generalmente
se expresa como un porcentaje de la retención de un tamaño de partícula predeterminado a una
concentración de provocación dada. En caso de eficiencia de eliminación bacteriana, puede venir
expresada como un valor de reducción en unidades logarítmicas.

Vida del filtro: Medida de la duración del servicio útil del filtro basada en la cantidad de
contaminantes estándares necesarios para que la presión diferencial aumente hasta un nivel
inaceptable, normalmente 2-4 veces la presión diferencial inicial, o hasta que el flujo inicial se reduzca
un 50- 80% o se’ obtenga una concentración inaceptable de partículas en el lado de posfiltración.

Filtración por flujo tangencial

En la filtración por flujo tangencial (FFT), el líquido es bombeado a través de la superficie de la


membrana, reduciéndose al mínimo la obturación mediante el barrido de las moléculas retenidas en
la superficie. La filtración se logra creando presión contra la membrana en la corriente de retenido,
induciendo de este modo que el soluto y las moléculas pequeñas atraviesen la membrana.

La FFT se utiliza en las separaciones de laboratorio como la celular o para el aislamiento de las
proteínas de los sobrenadantes de cultivo. Se utiliza también a menudo en las operaciones
industriales preparatoria y en el proceso de escalado hasta la producción completa.