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UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS


ESCUELA DE DERECHO
ESTUDIO INTERACTIVO A DISTANCIA

LOS CONTRATOS DE TRABAJO

Participante: Jossemar Ontiveros


Cédula de Identidad C.I V-
Sección: ED01DOV
Profesor:

Barquisimeto, Mayo de 2017


Los Contratos de Trabajo.

El Derecho Laboral es la disciplina que estudia las relaciones jurídicas


que se suscitan entre trabajadores y empleadores en el marco del trabajo
como hecho social, tal como lo remarcan tanto la Constitución venezolana de
1999, así como la Ley Orgánica del Trabajo, del Trabajador y la Trabajadora,
LOTTT (2012).
En ese sentido, acudimos a lo expresado por Alfonzo-Guzmán (2007),
quién concibe el Derecho del Trabajo como “El conjunto de preceptos de
orden público regulador de las relaciones jurídicas que tiene por causa el
trabajo por cuenta y bajo la dependencia ajena, con objeto de garantizar a
quien lo ejecuta su pleno desarrollo como persona humana y a la comunidad,
la efectiva integración del individuo en el cuerpo social y la regularización de
los conflictos entre los sujetos de esas relaciones”.
Por su parte, Rafael Caldera, quien fuera uno de los principales
impulsores del Derecho Laboral en Venezuela, lo define como el “Conjunto
de normas jurídicas que se aplican al hecho social "trabajo" tanto por lo que
toca a las relaciones de las partes que intervienen o concurren a él y con la
colectividad en general, como por el mejoramiento de los trabajadores en su
condición de tales".
Cómo se puede observar, existen ciertos elementos que son comunes
en ambas definiciones, como lo son la existencia de unas normas que
regulan relaciones originadas por el trabajo, tanto en un plano personal como
en lo colectivo, por las implicaciones que tiene el trabajo como hecho social.
En ese particular, la norma patria contempla entre sus principales
disposiciones, aquellas referidas al Contrato de Trabajo, el cual es definido
en el artículo 55 de la LOTTT (2012) en los siguientes términos: “El contrato
de trabajo, es aquel mediante el cual se establecen las condiciones en las
que una persona presta sus servicios en el proceso social de trabajo bajo
dependencia, a cambio de un salario justo, equitativo y conforme a las

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disposiciones de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y
esta Ley”.
De lo anterior se extrae que el contrato de trabajo, necesita el
cumplimiento de algunos aspectos esenciales como lo son, la prestación
personal, remuneración y subordinación, que serían elementos
especialísimos y obviamente el cumplimiento de las formalidades contenidas
en el Código Civil indispensables para todo tipo de negocio jurídico.
Igualmente, la LOTT contempla las formas del contrato de trabajo, las
cuales se definen en el Artículo 60º y subsiguientes. Entonces, el citado
artículo dispone que en atención a las modalidades del contrato de trabajo
éste pueda celebrarse por tiempo indeterminado, por tiempo determinado o
para una obra determinada.
En relación con el Contrato a tiempo indeterminado, establecido en el
Artículo 61º de la LOTTT, señala dicha norma que el contrato de trabajo se
considerará celebrado por tiempo indeterminado aun cuando no aparezca
expresada la voluntad de las partes de manera clara, sobre si el vínculo
laboral es sólo con ocasión de una obra determinada o por tiempo
determinado.
Siendo así, se presume que los contratos de trabajo son a tiempo
indeterminados, salvo las excepciones previstas en la propia LOTTT.
Igualmente las relaciones de trabajo a tiempo determinado y por una obra
determinada son consideradas excepcionales y por tanto, las normas que lo
regulan son de interpretación restrictiva.
Lo anterior tiene su fundamento doctrinario en el denominado Principio
del Contrato de Trabajo. Este principio se refiere a la preferencia que le
confiere la norma jurídica a los contratos a tiempo indeterminado, y que se
refleja incluso antes de la promulgación de la LOTTT, en el artículo 9º, literal
“d, ii” del Reglamento de la Ley del Trabajo (2006).

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Esto tiene su razón de ser en que dicho reglamento prioriza la
conservación de la relación laboral, por tanto los contratos a término serían
excepcionales y la norma sería el contrato a tiempo indeterminado.

La segunda modalidad contemplada por la legislación laboral patria, es el


Contrato a Tiempo Determinado. Según lo señala el Artículo 62 de la LOTTT,
el contrato celebrado por tiempo determinado “concluirá por la expiración del
término convenido y no perderá su condición específica cuando fuese objeto
de una prórroga”. Es decir, se podrá prorrogar en una sola oportunidad, de lo
contrario daría lugar a lo que la norma citada dicta cuando se produce una
segunda prórroga continua.
Menciona la ley respecto a lo anterior que en el caso de dos prórrogas,
el contrato se considerará por tiempo indeterminado, “a no ser que existan
razones especiales que justifiquen dichas prórrogas y excluyan la intención
presunta de continuar la relación”. Es obvio, que el propósito de dicha
disposición es evitar que el empleador use como subterfugio el contrato a
tiempo determinado para evitar la estabilidad del trabajador.
Los supuestos de este artículo se aplicarán también cuando, vencido el
término e interrumpida la prestación del servicio, se celebre un nuevo
contrato entre las partes dentro de los tres meses siguientes al vencimiento
del anterior, a menos que el empleador o el trabajador decidan poner fin a la
relación laboral. Esa condición que plantea la ley no ha sido obstáculo para
que determinados empleadores celebren contratos a tiempo determinado con
distintos trabajadores para idénticos cargos, de manera tal que una vez
finalizado el contrato lo mantienen alejado por tres meses consecutivos,
luego de lo cual prolongan el ciclo de contratos con fecha precisa de
finalización.
Otras consideraciones que establece la LOTTT al respecto, es que el
contrato de trabajo se considerará por tiempo indeterminado, “si existe la
intención por parte del patrono… de interrumpir la relación laboral a través de

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mecanismos que impidan la continuidad de la misma”. Esos mecanismos de
interrupción que menciona la norma, si bien son imprecisos le otorgan una
vez más la ventaja al trabajador debido al carácter garantista de la LOTTT,
que también impide en estos casos, que los trabajadores sean obligados a
prestar servicios por más de un año.
Por otra parte, los contratos a tiempo determinado se fundamentan en los
supuestos que la ley señala en el Artículo 64 y expone que el contrato de
trabajo, podrá celebrarse por tiempo determinado sólo en las siguientes
circunstancias: a) Cuando lo exija la naturaleza del servicio. b) Cuando tenga
por objeto sustituir provisional y lícitamente a un trabajador o trabajadora. c)
Cuando se trate de trabajadores venezolanos que prestarán servicios fuera
del territorio nacional. d) Cuando no haya terminado la labor para la que fue
contratado el trabajador y se siga requiriendo de los servicios.
Por lo señalado anteriormente, se considerará nulo el contrato de trabajo
por tiempo determinado si obedeciera a causas distintas a las antes
descritas, lo cual deja al trabajador en goce de la estabilidad prevista en la
propia LOTTT.
La tercera modalidad dispuesta por la normativa laboral vigente, es el
Contrato para una Obra Determinada, que aparece en el Artículo 63 de la ley
laboral vigente: “El contrato para una obra determinada deberá expresar con
toda precisión la obra a ejecutarse por el trabajador o trabajadora. El contrato
durará por todo el tiempo requerido para la ejecución de la obra y terminará
con la conclusión de la misma”.
Esta modalidad de contrato laboral, presenta las siguientes
especificaciones: Se considerará que la obra ha finalizado al culminar la
parte responsabilidad del trabajador; si dentro de los tres meses siguientes a
la finalización de un contrato de trabajo para una obra determinada, las
partes firman un nuevo contrato para la ejecución de otra obra, se tomará
como una relación laboral por tiempo indeterminado y; lo anterior no aplica
en la industria de la construcción, donde la naturaleza de los contratos para

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una obra determinada siguen su curso, sin importar el número sucesivo de
contratos celebrados para una obra específica.
En síntesis

Bibliografía Consultada

Fix Z., H. (1999). Metodología, docencia e investigación jurídicas. México:


Porrúa.

García F. D. (2015). La metodología de la investigación jurídica en el Siglo


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https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros /8/3983/24.pdf.
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Haba M., P. (2007). “Métodos” para la investigación jurídica: ¡un cuentito


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Vega, J. (2009). La idea de ciencia en el Derecho. [Documento en línea].


Disponible: https://books.google.co. ve/ books?id=
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Witker, J. (2011). La Investigación Jurídica, bases para las tesis de grado en


Derecho. México: UNAM.