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Notas Positivismo y Comte

 Comte. Discurso sobre el espíritu positivo (1844)


La palabra POSITIVO tiene varias acepciones. i) designa lo real en oposición a lo
quimérico. El nuevo espíritu filosófico deberá consagrarse a las investigaciones
verdaderamente asequibles a la inteligencia, excluyendo los impenetrables misterios que
interesaban a la teología y a la metafísica; ii) lo útil # inútil: mejoramiento continuo de
nuestra verdadera condición (individual y colectiva) en vez de solo satisfacción de la
curiosidad; iii) certeza # indecisión: construir la armonía lógica en el individuo y la
comunión espiritual en la especie entera, en lugar de dudas indefinidas; iv) preciso #
vago: obtener un alto grado de precisión compatible con la naturaleza de los fenómenos y
acorde a nuestras necesidades, en lugar de opiniones vagas; v) positivo # negativo:
espíritu filosófico para organizar y no para destruir: el espíritu positivo es imparcial y
tolerante (indiferente) con los fenómenos que no le atañen, limitándose a apreciar
históricamente su influencia, sus condiciones de duración y sus motivos de decadencia; vi)
relativo # absoluto.
El antiguo pensamiento sucumbe tras los impulsos mentales de Kepler y Galileo, y
Bacon y Descartes. Constituir el estado verdaderamente normal de la razón humana.
Haría falta la armonía entre el genio filosófico y el buen sentido universal.
1.- Tres estados de la evolución intelectual de la humanidad: i) teológico: provisional y
preparatorio; ii) metafísico: prolongación del anterior y destino transitorio; y iii) positivo:
el único plenamente normal, régimen definitivo de la razón humana.
2.- Teológico o ficticio. Busca el origen de todas las cosas, las causas esenciales de todos
los fenómenos que le extrañan al ser humano, interés por los conocimientos absolutos. Se
compone de tres fases. i) fetichismo: atribuir a todos los cuerpos exteriores una vida
análoga a la nuestra, p.ej. la adoración a los astros. ii) politeísmo: la vida se retira de los
objetos materiales y se traslada a seres ficticios, cuya intervención continua será la fuente
de todos los fenómenos exteriores, incluyendo la vida humana. iii) monoteísmo: se
restringe el dominio de la imaginación y se desarrolla gradualmente un sentimiento
universal, de la sujeción de los fenómenos naturales a leyes invariables.
La forma teológica de filosofar permitió salir de la torpeza inicial, y preparar la
inteligencia gradualmente para un régimen lógico mejor.
3.- Metafísico o abstracto. Intenta explicar la naturaleza de los seres, el origen y destino de
todas las cosas, el modo esencial de producirse los fenómenos; pero en lugar de emplear a
seres sobrenaturales y ficticios para dicha explicación (teológica), los reemplaza por
entidades o abstracciones personificadas (ontología). La Naturaleza, Dios, p. ej. Hay una
tendencia a argumentar más que a observar. La imaginación ya no domina, pero tampoco
la verdadera observación; por ello esta forma de filosofar es un tránsito al ejercicio
verdaderamente científico. Es un estado equívoco, una enfermedad crónica inherente a
nuestra evolución mental.
4.- Positivo o real. La emancipación de la inteligencia. Renuncia a las investigaciones
absolutas (explicaciones de la esencia), y se centra en los dominios de la observación, la
única base posible para acceder a los verdaderos conocimientos, adaptados a nuestras
necesidades reales. 1° Subordinación de la imaginación a la observación: Búsqueda de
relaciones constantes existentes en los fenómenos observados (no ya el misterio de su
origen); es decir, la observación sistemática de lo que un fenómeno es. La imaginación solo
sirve para especular sobre diferentes tipos de conexiones. 2° Naturaleza relativa del
espíritu positivo: Los resultados de la observación y apreciación sistemática no son
absolutos ni determinados o fijos (como los metafísicos argumentaban), son en cambio,
relativos a nuestra organización y situación. Nuestras concepciones, como fenómenos
humanos, no son solo individuales, sino también sociales, productos de una evolución
colectiva y continua. No se admite el escepticismo. 3° La previsión racional como el
destino de las leyes positivas: La observación no debe degenerar la ciencia en una estéril
acumulación de hechos incoherentes (el espíritu positivo está lejos del misticismo y el
empirismo). Debe obrar por la previsión racional, la inducción (particular a general). Ver
para prever, estudiar lo que es a fin de predecir lo que será, según el dogma de la
invariabilidad de las leyes naturales. 4° La invariabilidad de las leyes naturales: Este no
adquiere consistencia filosófica sino cuando los trabajos verdaderamente científicos han
podido manifestar su exactitud (la astronomía matemática). Al estar ahora estas leyes
suficientemente bosquejadas, este principio adquiere plenitud, aunque las leyes
efectivas de la mayoría de los casos particulares sean aún desconocidas.
5.- Destinos del espíritu positivo: armonía mental, individual y colectiva (humanidad).
Satisfacer la condición de orden y progreso.
6.- El espíritu positivo descubre leyes de dos clases: semejanza (fenómenos que coexisten,
orientadas a la explicación) y filiación (fenómenos que se suceden, orientadas a la
previsión); de donde resulta una apreciación estática y dinámica. La previsión científica
conviene al presente, al pasado y al porvenir. Ejemp. Semejanza entre gravitación celeste
y gravedad terrestre, ha conducido a prever, gracias a las variaciones pronunciadas de la
primera, las variaciones de la segunda, que la observación no podía explicar. La
correspondencia entre marea y días lunares ha encontrado su explicación al reconocer que
el nivel del agua se eleva como resultado del paso por la luna en el meridiano de ese sitio.
7.- Nuestras concepciones se limitan por el régimen de la realidad, es decir, lo que existe
independientemente de nosotros. Puede haber dos fénomenos cuya relación o conexión
sean quiméricos. No todo puede reducirse a una única ley común.
8.- Objetivo: Destino exterior de nuestras teorías, representación exacta del mundo real.
No existe una unidad científica, debido a la diversidad de fenómenos, pero sí una unidad
en el método positivo. Subjetivo: fuente interior de las teorías humanas (producto de la
evolución mental) destinadas a la satisfacción individual y colectiva, de nuestras
necesidades. Referidos a la humanidad, los conocimientos reales sí tienden a la
sistematización. Concebir una sola ciencia, la ciencia humana o social (el estudio racional
de nuestro mundo exterior, de nuestra propia existencia).
9.- Ciencia y práctica. La erudición incoherente, consistente en hechos y no en leyes, no es
suficiente para dirigir nuestra actividad. El arte deberá ser político y moral, ya que la
principal acción por la Humanidad debe consistir en su mejoramiento, individual y
colectivo, en los límites que permita el conjunto de leyes reales. Solidaridad entre ciencia y
arte. Construir una armonía entre la vida especulativa y la vida práctica: el privilegio del
espíritu positivo. Orden y progreso.
10.- Haciendo prevalecer la vida industrial, la sociabilidad moderna debe poder secundar
la gran revolución mental que lleva a nuestra mente del pensamiento teológico al positivo.
La vida industrial supone que el orden natural es tan imperfecto que requiere la
intervención humana; se opone al pensamiento teológico, quien no admite otro medio
para modificarlo que un ser sobrenatural (Dios). En el pensamiento positivo debemos
considerar que el mundo exterior no está regido por voluntades cualquiera, sino que
está sometido a leyes, con las cuales podemos prever y dar a nuestra actividad una base
racional. La sustitución de la filosofía teológica por la positiva (única y verdadera),
susceptible de un ascendente social.
11.- Las concepciones positivas son incompatibles con las filosofías teológicas y
metafísicas de cualquier tipo. Incompatibilidad de: fenómenos de interés (escencias y
orígenes vs hechos observables); métodos como leyes sobrenaturales y voluntad humana
vs leyes naturales; previsión racional vs revelación especial y mística.
12.- El espíritu positivo = el buen sentido universal. Extensión sistemática del buen
sentido + poner en relación y prever + preocupación por la realidad + intención de
utilidad. Prolongación metódica de la sabiduría universal. Tomas nociones iniciales, y por
elaboración sistemática hacerlas adquirir generalidad y consistencia.
13.- Orden y progreso: condiciones necesarias de la civilización moderna. Es el espíritu
positivo quien procurará esas condiciones. La filosofía empirista se hunde en el
eclecticismo, que tiene una vana intención de conciliar lo inconciliable (en política). La
filosofía positivista sacará a la sociedad de la anarquía intelectual y moral (de la f. t y la
f.m). Orden, porque constituirá la armonía lógica regenerando los métodos antes que las
doctrinas: las dificultades sociales no son políticas sino morales, por tanto, la agitación
“política” deviene en movimiento filosófico; y porque permitirá la previsión mediante el
raciocinio de actos pasados. El orden natural resulta del conjunto de leyes reales, cuya
acción puede modificarse por la intervención humana (con límites determinados). La
ciencia social adquiere un papel preponderante, en tanto se ocupa de explicar estas leyes.
Progreso, porque le asigna a nuestra existencia (personal y social) un destino de
mejoramiento continuo, de nuestra condición y naturaleza. El progreso es un dogma
fundamental de la sabiduría humana. Disntiguir la animalidad de la humanidad mediante
el desarrollo de la inteligencia.
14.- Sistematizar la moral humana. La principal aplicación de toda teoría sobre la
humanidad, es decir, de la ciencia social. La moral como un dominio de la razón humana.
Gracias a la teoría positiva, se podrá determinar con certeza la influencia real, directa o
indirecta, pública o privada, de cada acto, costumbre, inclinación o sentimiento; de donde
resultarán las reglas de conducta más conformes con el orden universal y por tanto, más
favorables para la felicidad humana.
15.- Para el espíritu positivo el hombre no existe, sino la Humanidad. Tenderá a destacar el
vínculo del individuo con todos.
16.- Propagar la enseñanza de la teoría positiva. Su destino es esencialmente popular.
17.- Matemáticas, Astronomía, Física, Química, Biología, Psicología y Sociología.

 Evolución y progreso en el positivismo


1.- El positivismo construido por Saint-Simon y sistematizado por Comte, pretenden
encontrar los fundamentos del progreso humano (ley del desarrollo continuo), al
interpretar el pasado, comprender el presente y prever el futuro, basándose en los
instrumentos de una nueva ciencia, dedicada a los fenómenos más complejos: la sociología
o física social.
2.- El nuevo y verdadero pensamiento científico lograría la reorganización de la sociedad
(moral, económica, política). La humanidad responde a leyes, pero pueden ser conducida
por la acción sabia del pensamiento positivo.
3.- A diferencia de los ilustrados, el pasado no es oscuro ni negativo, sino la fase
indispensable para que este nuevo pensamiento surgiera. El pasado nos enseña sobre el
presente.
4.- Obsesión por el equilibrio, el orden y la armonía social. (Influirán al pensamiento
antropológico de inicios del siglo XX). Esta estabilidad implicaba: un orden jerárquico
donde la estructura de clases quedaba intacta; una doctrina que predicaba la sumisión de
los trabajadores como necesaria; y la lucha social descartada como negativa y anárquica (#
Marx). (México: reorganizar la sociedad transformando las opiniones de los ciudadanos
por medio de la educación y enseñanza científica-Gabino Barreda, 1867: “Libertad, Orden
y Progreso”.) Una tendencia filosófica burguesa.
5.- Fracaso de las expectativas positivistas en relación a las transformaciones sociales.
Rebasaban el alcance de un sistema filosófico. En otros puntos, cumplió sus propósitos
político-ideológicos (al adoptarse en varios países de Europa y América Latina).
6.- Su influencia en las ciencias sociales actuales es indudable. Sentó las bases del enfoque
sociológico. El enfoque neutral anula cualquier concepción “dialéctica-negativa”
(contradicciones esenciales, negación de la neutralidad, negación de la especificidad de lo
social-las relaciones sociales abarcan múltiples esferas del pensamiento) de los fenómenos.
Esta neutralidad con el objeto estudiado, es lo que la “vincula” con las ciencias naturales,
es decir, las verdaderamente científicas.
7.- Conde de Saint Simon: socialismo utópico. Los que representan el pasado (nobles,
clérigos, militares de la Revolución Francesa, magistrados, concejeros, propietarios)-
Zánganos; y los que representan el trabajo productivo y útil para la nación (científicos,
artistas, agricultores, banqueros, constructores, artesanos, sabios, industriales)-Abejas,
convivirían armónicamente. El progreso no puede darse más que por las ciencias, las
bellas artes y los oficios. La organización social está poco perfeccionada, violenta, injusta
y llena de inmoralidad, pues los hombres que revisten de una utilidad positiva para la
sociedad, son socavados y subordinados por los zánganos incapaces e improductivos.
Épocas críticas (poco consenso social, crisis y desorganización) y épocas orgánicas
(consenso, armonía fundada en un sistema de creencias adecuado). Las antiguas creencias
(metafísicas) nos mantienen en una época crítica, por tanto, el pensamiento positivo nos
llevará a una orgánica. La importancia de hombres aptos en la ciencia, arte e industria
(sobre todo estos últimos, burgueses) para la reorganización social, pues son los más
cercanos al pensamiento positivo. No consideró las contradicciones internas ni la lucha de
clases como factores de cambio (marxismo).
8.- La importancia del análisis histórico: se entiende la situación actual y se prevén las
siguientes, debido a que son expresión de leyes que vienen operando a lo largo de la
historia. El espíritu positivo descubre estas tendencias, devela los factores impulsores y
revela aquello que debe fundar a la sociedad en adelante. Con esto, llegamos a secuencias
del progreso humano… Contribuye a establecer las bases de una perspectiva evolutiva.

 Reacción y recuperación al comenzar el siglo XIX


La primera mitad del sXIX, después de la Revolución Francesa, se caracterizó por un
resurgimiento religioso, conservadurismo político y el nacionalismo romántico, que
redundaron en un anticientifismo unas veces más explícito que otras. Esta fue la reacción
teológica: la explicación de todo fenómeno social era por la obra de Dios.
1.- Joseph de Maistre: en el universo no hay desorden, pues todo ocurre según el plan de
Dios. La ciencia es fuente de embrutecimiento, al proponer el absurdo de leyes invariables.
La educación debía retornar a los sacerdotes, y la ciencia debía ser relegada. Louis de
Bonald: El arte de hablar o de escribir fueron obra de la Divina Prividencia. Ambos
insistían en el origen divino del lenguaje, el cual ligaba a los pueblos con su carácter
nacional, inmutable, por designio de Dios. Esto influyó en el nacionalismo de Gottlieb
Fichte y de Hegel. Eran antirracionales y anticientíficos, más no antievolucionistas.
Defendían las doctrinas culturales evolucionistas al insistir en la exactitud de la narración
bíblica (y el origen de los pueblos por la Torre de Babel). Aunque rechazaban que por
voluntad, el hombre hubiera llegado del salvajismo a la civilización, sí estaban
familiarizados con las transformaciones sociales en el mundo clásico, medieval y moderno.
En cambio, calificaban de monstruosas las ideas de un evolucionismo biológico.
Degeneracionismo: la tendencia natural de las tribus es a empeorar. Richard Whately: El
hombre no pudo haberse creado a sí mismo, por tanto, tampoco civilizado a sí mismo; es
necesaria la intervención del Divino (del que están alejados los primitivos).
2.- Contra la refutación de las posiciones teológicas, surgen los inicios de una ciencia del
hombre. Saint-Simon: “fisiología social” que halle un principio unificador, “ley” (como la
gravedad). Comte: “física social”---después, “sociología”. Excéntricos mesiánicos.
Utilidad de sus preceptos metodológicos. Estático (leyes de acción y reacción-orden) y
Dinámico (leyes de continuidad-progreso). Organismo, organización social: no deben
considerarse aisladamente los diversos elementos sociales, hay que determinar las
conexiones entre unos y otros. Holismo, estudias las partes por referencia al todo. Comte
no intentó nunca el análisis detallado de ningún sistema social concreto. Eurocentrismo:
sólo considerar a las “naciones más avanzadas” como contribuyentes del “cambio
progresivo”. Idealismo cultural y a la vez, determinismo histórico.
3.- Hegel-Comte: veían en la historia el desarrollo de ideas que, en un caso ininteligibles y
en el otro inexplicadas, seguían un curso predeterminado. Para Comte, Hegel era
metafísico. Hegel: “La historia del mundo comienza con su plan general, la realización de
la idea del espíritu”, el Espíritu del Mundo puede serlo todo, un proceso evolutivo y
todas sus emanaciones son, a su vez, otros procesos evolutivos. Estos procesos llevan a
mejor estados de existencia, un mayor y más perfecto uso de la razón, por medio de los
que no solo en el hombre sino en el Espíritu del Mundo llegan a la Libertad. Las entidades
o los acontecimientos sólo se pueden comprender (y solo pueden existir) en virtud de su
oposición, contradicción o negación-base epistemológica de la dialéctica. La tensión entre
los opuestos refleja la actuación evolutiva del espíritu del mundo. A medida que las
cosas pasan a través de sus opuestos se van haciendo progresivamente mejores. (El grano
de cebada queda negado cuando la semilla germina y la planta crece. Luego la planta crece
y produce más semillas-segunda negación).
Harris critica: el desarrollo de un embrión o la selección natural serían “negaciones”. La
“negación” no es más que la transformación.
4.- John Stuart Mill: Evolución de los sistemas productivos. Clasificación de la cultura en
6 tipos: cazadora, pastora, asiática, grecorromana, feudal, capitalista. Utilitarismo: la mejor
acción es la que maximiza la utilidad (“bienestar”).
5.- Adolph Quételet: “física social”, se centró en regularidades perceptibles en los
fenómenos socioculturales considerados en masa (1828: regularidad de crímenes y su
relación con el libre albeldrío; núm predecible de crímenes x num predecible de
criminales, proporcionados predeciblemente por sexo y edad… la experiencia subjetiva
individual no altera el carácter predecible de los hombres en masa—crímenes producto de
la organización de la sociedad). Un concepto prístino de cultura: dominio superórganico
de relaciones causales. Causalidad sincrónica y causalidad diacrónica (nuestras acciones
están determinadas por las condiciones sociales, pero al hombre le es posible cambiar esas
condiciones). No prestó atención a las condiciones responsables de los cambios.
Antirracista, apoyó sufragio para negros y mujeres. Se le acusó de materialista.
6.- Thomas Henry Buckle: Mediados del sXIX, el progreso del capitalismo industrial creó
un ambiente más receptivo para la ciencia social. Cientifismo en la historia; terminar con
los pensamientos teológicos. Determinismo geográfico (estudio comparativo entre África,
Asia y América sobre la determinación ecológica en las diferencias culturales). Rechazaba
el determinismo racial. Se le acusó de materialista (la materia es lo primario, y la
conciencia deviene a consecuencia de ésta).