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N , &, _JAPONESA_ M. Anesaki i | + Mitologia e Historia + Muchos libros se han escrito sobre la mitologia y el folclore japonés, pero éstos por lo general care- cen de una sistematizaci6n minima. Esta obra na- tra las historias con gran concisi6n, buscando mas establecer las conexiones, conceptuales y religio- sas, que existen entre ellas. Comienza con la narracion de los mitos y rela- tos cosmogénicos y se entra de leno en las leyen- das locales y cultos comunes: demonios, vampiros y diversos tipos fantasmales; animales, plantas y flores, todo el rico folclore japonés al servicio de historias diddcticas, humoristicas +y satiricas. Se incluye también el épico Heike Monogatari, porque su historia, tanto la trama principal como los epi- sodios secundarios, eran ampliamente recitados por los rapsodas y lleg6 a ser el origen de muchas narraciones dramaticas. B4-7672-) 4: 32— 476! ti 1SEN oles. | enicomunicacion.s.A. 65 COORD. DEL SISTEMA DE INFORM ACIC ACADEMICA U MITOLOGIA JAPONESA + Coleccién Olimpo + M. Anesaki MITOLOGIA JAPONESA exicomnleneton 5 COORD. DEL SIST! Ac. APQUULLE 9, DONACION me 059583 ausne 26 2309 | Notaciow. = mene OOF tenar 4 “Titulo del original inglés ipa Myooy Conrrye. © Béicomunicacién, 2. (1996) ‘Traduccibn: Miguel Giménes Seles Disco de Cubiera: Quality Design dita: Edicomunicacén, sa. Ci. de las Tores, 75. (08042 Barcelona (Espafia) Impreso en Espafia Printed in Spain ust igucumentproibid sila sori iid del Cop, ‘jolancinesexablcdn en ile arp pacar de eos pot “nique malioopeeen ompeneslarpognbayd eaten, la dirbuson de elas de cade dgulero pear pb ISBN; 84-7672-732-1 Depésivo Legal B-14352-96 Impreso en Limpergraf sa Delo, 17 -nave3 Ripollet (Barcelona) 0595593 PROLOGO El propésita de este libro no es contar diveridas hisroriae para entretenimiento de los cutiosos sino dare al lector serio una visién, general del caricter y la variedad de los mito y euentos tadiciona~ les del Japn. Por consiguiente, los relatos estin narrados con la mayor concisén posible, habidndose puesto gran cuidado en seflar las conexiones, conceptuales 0 histérieas, que existe entre las die “Macho se ha hablado acerca de las creencias religisas que sub- yacen bajo estas historias, toda ver que el autor estima que la acti- ¥idad mitoldgica de la mente humana es inseparable de sus credos religiosos. Sin embargo, no formula ninguna conclusion respecto al caricter exacto de la conexién entce ambos ols prioridad dela una sobre las ots Por otra parte, el autor sabe sobradamente que muchas ideat © historias deben su existencia a las circunstancias dela vida socal de los pueblos que varan en cada época de su historia, Esta visin delos ‘temas sea seguido en algunos casos, aunque no de manera tan plena ‘como hubiese hecho el autor de no estar limitado por el espacio, disponible, Algo més se diri a este especto en Ia obra del autor de Tepaneie Artin its Relation to Social Life “Muchos libros se han escrito sobre la mitologa y lfolcoreja- poneses, pero usualmente se limitan s wna parte particular del tema © silo desean entretener. La presente obra tal vez pueda considerat~ s¢-como un tratado més © menos sistemitico de todo el tema. El 7 autor capers que ete echo compensa haa cio punt, de Tale irs poco deri. aur int incon capt sobre pico Hee Mono- ser porque su hsv nc ana ppl como lo eio- ‘ev ecunain an amplament cdo polo raps eg er ronan de muchas narcines drama Per os lint de ‘fade cebu semi dicho aptly dj leaps una prblicion pone M. ANesu Karina, Japén 27 INTRODUCCION EL PUEBLO, LA TIERRA ¥ EL CLIMA EN RELACION, CON LA MITOLOGIA Y EL FOLCLORE Elalargido archipilago que serpentea por los mares orientale de ‘Asia, conocido actualmente como Japén en os tiempos primitivos ‘estuvo habitado por unos aborfgenes peludos lamados Ainus. La palabra ainu significa chombres en su lenguaje, Hace de dos a tres mil aos, grupos invasores emperaton a acudir desde el continente, con toda probabilided desembarcando en diversos puntos, en dife- rentes épocas Estosinvasores fueron empujando gradualmente alos naturales de pals, primero hacia el Estey luego hacia el Norte. No se sabe con certeza de dénde procedian dichos conquistadores si bien 1a hip6tesis mas probable es que atravesaron ol mar del Japén par- tiendo del continent asitico, por la peninsula de Corea. Debemos clvidar que el mile bisico de ls japoneses, como al de los corea- ‘no, difiere en muchos aspectos del de loschinos. El origen de los, japoncies hay que buscarlo mds al norte que el de los chinos ode la rata Han, Por otra parte, est bien establecida la afinidad de los co- teanos con los japoneses!y es posible que alg dia sca dable com- 1s bx sj de Fino ype: Ene mtlopy follore los creas ha estado muy infu or China, no obsame su pe ‘essere conlarjpponces cave mr adanec mac praca mediante canada Sratigainens oc cee pprobarsatsfctoriamente dichaafinidad con otras razas que habitan ene norte de Asia, Pero los japoneses son un pueblo entremezclado y la raza incluso parece habese ido modifcando a lo largo de diversas inmigraciones, con mis frecuencia desde las cosas orientales de China, o desde ae isla sureias, y acasionalmente desde el lado occidental dl mar de Ja- ‘én. Los distintosmicleos son diferenciados por la mayoria de exper- tos com sigue: usualmente, lo japonesesauténtios tienen tna cara ‘oblonga con la nariz aguilea; el elemento chino, en cambio, tiene tuna cara mis aplastada, y més prominents los pémulos; yc tipo del sur o malayo est marcado por una cara redonda, como de bola, y los ‘ojos muy estrechos, Los rasgos predominantes en los chinos de las islas oceidentales se explican naturalmente por la fil conexign por ‘mar entre esa parte del Japén y la desembocadura del rio Yangtse. or otra parte, podria deducize Is exstencia de un elemento ‘meridional del hecho de que los sectores del sur de ls isla occ dentales, sgn la historia legendaria, fueron perturbados de vez en ‘cuando por eurbulentos invasores del extremo sur, lamados Hom- bres-Haleén (Haya-to)y a aza Oso (Kumma-50) Asimismo, en esta ppare del pals, principalmente en la provincia de Satsuna, donde se ddan con ms frecuencia los nombres personales compuestos de 020 ‘Ademas, las costas meridionales de la isla Shikoku son ricat en ‘nombres tales como «Tal y cual Caballo, y estas costa fueron na- curalmente las mas favorecidas por los inmigrantes del sur. Hay que {ener en cuenta que estos aumentos prchststicos de la poblacién del atchipilago los recuerdos semihisttica e histéricos mencionan con frecuencia inmigraciones de China y Corea; y estas inmigraciones posteriores se mostraron muy activas en expands civilizacién mas ‘avanzada por todas las ils. “Tras haber visto las hipétess de ls actuales experts, vamos qué nos dicen las antiguas leyendat? sobre el origen y la legada de esa gente a st morada actual. 2 Koj pg 99 ibang hy 10 Se dice que los readores de las isdas fueron dos ediotes celestial» Hablaremos mas de ellos al consderar los mitos cormolégicos. Una de sus hijas fue la diosa-Sol, que sige el universo desde el Cielo y fe la progenitora de la familia que gobiemna en Japén, Cierta vez, en agosto, Ia dioea-Sol baj la vista hacia la «Tierra Media donde los juncos crecen abundantementes, 0 sea el archipilago japonés; en- tonees vio que el pas estaba conmocionado por varios «malos expf- titus, y que alborotaban y revoloreban como «moscardones anes». Ladies envié mensajes adichos malos exptitus, y més tarde mandé varias expediciones punitivas contra ellos y los diosesterenales, que finalmente rindieron sus tictras alos wdioss celestial. Entre lot {que as quedaron dominados se hallaban los descendientes del dios- TTormenta, hermano de la diosa-Sol, que rela las costa del Mar del Japs, opucrt alas cortas orientale de Cores. Una ver estuvo asi pavimentado el camino, la diosa Sol envi a su abijado a las islas para egobernar el pals hasta laeternidad, El gra- po del ahijado legé a la isla de Tsukushi (actual Kyushu), en la ccumbre de un pico muy alr, y se asenaron en la regia de Himukai (la tierra «que mira al sol), en la costa del Pacifico de la isla occi- dental. En realidad, sa regién es rica en antiguos monticuls, que ahora estén siendo excavados, gracias a lo cual salen ala luz muchas religuiasinteresantes de la antigiedad prehistérics, De la repin eftente al sol ae oleadas de migracin y conquista ‘marcharon hacia cl ete, alo largo del licoral del Mar Interior. EL objtiva era la rgidn central, conocida como Yamato,’ que final- 3 sedis ney {Dect poco prtry wher tad de ey pecs pene teonesades Inds all de ls cadena monte l atc, esa una pause iterpetacion orgie a mista lengua japonés, Po rela arate que nombre ‘et en ideogramae hon sgnigue gan pam. Sin embargo degra qt Sipe spam prec haber do uso simplemente por la denorainac china del Japon ewan, que design por orale, paece habe significado senanon La ‘ora de Chamberain ex que Yamato fo itu en cig y signet Cat y un ‘mente aleaneé Jimmu Tenn, el lgendario fundador de a dinata imperial. De nuevo los conquistadors encontraron Ia resistencia de los «Acaias de Tera, los «Mochuelos-Ochenta, los «Piernas Lar- 2 los sGigantesFurasy, teeters: pero haba otros desu parte que Pertenccian a la mixma tribu que lo conquistadoresy que se habian ‘stablecdo antes en la regi central. En cas batllas, los descen- dents dela diosa Sol Feron derotados una ver por lichaefente al sol, de modo que a parte de enronces batalla con el ola = palda. Al final, los descendientessolares quedaron victrioosy s Insalaron en la regién de Yamato, que se convirti en la sede dela residencia imperial hasta finales del sgl vit. La masa principal de japoneses,reptesentads pot los desendientes de esos conguistado- ‘ese denomina desde entonces raza Yamato. ‘Sea cual sa el significado mikicoo el valor istic de estas l= yendas, Ia raza Yamato sempre ha creido en su descenso desde el Ciclo yen la adoracn ala dios-Sl come antecesora dea fain ‘inant, sino de todo el pucblo. También procuraron imbuir eta crcecia en el pucblo subyugado, yen parte lograron impresionale con eta ota ideas asociadas. Estas leyenda yereencias, jn con Jas pricricas rcligiosa,formaron la religén original dela raza Ya- ‘mato, conocida hoy dia como Shinto, dela que hablacemor mis sclame, Los datos antiguos del shinto‘ fueron compilados en el siglo xv, con el propéito de confirmar el origen celeste de la raza Yamato y perperuat a historia de ee pucblo. Estos datos conienen mites cosmoldgicos y tambidn historias legendas, extraido todo «lo princpalmente de la tadicin oral, pero modifieada por ideas china asimismo, gran pare dl folclore esti bordado con ls le- ryendas de la raza, ya que los japoncss siempre han reverenciado akan hs eo cx imprbable tenemos en cuens ol ech de que la als, smc ca gir fron nk dl cen de xia. “Las dos pincpaseampiacones con: Kj, or Reo of Ancient Manes (compilsoce 712), shorasccmblren a waduccion ne de BH. Chambein, 1 Blond or Choice of apn (720), racial nls por WG. Aon. 2 ‘cualquier clase de tradicién ancestral. Estos dator oficiales dl shin- to contienen la masa principal de la antigua mitologia,y se han man- tenido relaivamente libres de influencas forineas que, en lo dkimos afios, han tendo un gran efecto en la literatura y el arte japoneses, "Naturalmente la propensién de la gente a contar historias y a ule mitoldgicamente sus propia ideas sobre los fenémenos na- surales y sociales afiadio més material mitico al de los archivos de ddator oficiales. Parte de ell, sin duda, fue introducida por loe in- ‘migrantes de otras tierras y son, por tanto, extrafiae alas tadiciones primitivas dela raza. No hatemos ninguna afirmacin acerca del scariter racial ola winelinaién innata» de la gente, manifestados en ss ideas oimagineria nativas. Mas no puede negarse que diferentes pucblosofrecen, abviamente, diferentes rags mentalesy esirtuales cen la visuaizacin de su existencia y en sus reacciones ante los dis- tintos ambients. Los rasgos naturales y el clima dela era habitada por un pueblo tienen una gran influencia sobre su actividad forma- dora de mitos. Pero la manera cémo reaccionan ante estas condi- cionesextemas viene eterminada por su temperamento, su masa de ideas tradicionaes y por las influencias ajenas a las que han estado sujetos Los japoneses siempre fueron susceptible las impresiones dela naturales, sensibles aloe diversas aspectos de la vida humana, Y dispuestos a aceptar las sugestiones extranjeras. Consideremos de qué modo estas condiciones influyeron en el desenvolvimiento del folclorey la mitologia de ls japoneses. La naturlena parece haber favorecido al pueblo japonés presen- ‘indoles los aspectos més uaves yencantadores. Las sls ofrecen asi todas lat fases de la formacin geologic y el cima abarca desde el calor semitropical del sudacste alos fel inviernos del norte. La ‘magnicud continental es, claro esti, aula, pero el palsaje est bella- mente diversificado por montesy ros, ensenadas y promontorios, lanos y bosques. Es ficil imaginars alas hadas rondando por los, bosques y las principales cascadas; en labruma primaveral y ente las rnubes del estio pueden visualizare con facilidad alos seres semice- lestales; la oxcura superficie de los agos rodados por acantilados y B elevados picostambign se adapta ala mora de esp sinestros, ‘0a er cacenatio de conflicts entre genios fantsticos. Las lores de tos eens as produc, dice la leyenda a inspizacién de una Dara querhace-florecerlos-isbols, las hojas color cares de ls arcs son obra de una Dama-que-teje-brocados. Bl expleitu de la matipo- #2 aparece en la noche primavera, vistiendo ropas de color rora y ‘ea con tues verdosos Enel canto quejumbroso del sinsecto dl Pinos, el pueblo oye la vor del er quedo que ha renacidoente los ‘atoraes del camp. En las alas cumbees de los picos nevados pueden morar grandes deidades,y enee las nubs iidiscentesc posible oe misica celestial, Mis alld de distant horzont dl mar schalla la ecra perperuamente verde del palacio del Rey del Ma La suscepibiidad de a mente del pueblo ante su ambient x de- ruestaen el tmprano advenimiento de una poesia en la que se can- tala bellea de la natraeza y el patetismo dela vida humana, amor ya gucra. Esa pocsatemprana ex sencilla en au forma y muy ingens en sentimiento, pero es emotiva y deicada. El pucblo se sentiaen armonia con los aspectos cambiantes de la naturale, hibidos en los fendmenos dela estaiones, en las varedades dela flora, en los concertos de los patos e insects cantoes. Sus senti- rmients hacia la natualea sempre se expresaron en términos de cmociones humanas se penonificaoa las oss dea naturale, los hombres fueron representados como sees vivos en el corazén de dicha narraleaa. Los hombresy la naturalena exaban tan cerca en- tte i que los fendmenospersoifcados nunca quedaron disociados de sus originale naturales. Loe observadoresoccidentales han mal- interpetado a menudo eta cicunstanca, por lo que han dclarado que ls japonesescarecen del poder pesonficador dela imaginacién. Peo la verdad ex que el prado de pemonifcacén no estan completo como en la mitologia riga,y que la imaginaciSn nunca fae tan lejos ‘como para oscurecer su origen enel mundo fio rea “También es verdad que los mitosy las historias del Japén no se Julln tan bien conectaosy sisematzados ene los pueblos aris, nla mitloglajaponesa hay un cer ciclo de ideas cosmeligicas, “ eto a menudo sc han perdido los clabonesy muchas historias esi totalmente diociaas. La ligereta de toque e algo caracteristica de Iaimaginaciénjapones, y noes menos conspcual faiidad de im- provisacién. La euidadosainsstncia sobre la cuenta ofa de los snrecesores del pucblo podsa eta en conlicto com la ala de un fixema que aparece por doguir, a influenia busta cieramente modified las pculiares caractrisias que determinaton la mito dela rara. Sin embargo, el budsmo fue adaprado por los japaneses de acuerdo con su dsposicién mental, el gran sistema dela mito- logia budita qued6 desmembrado en relatos sicltos oecbsjado al nivel mis humilde dela experiencia humana. Deicado,imaginaivo, agradable, pero nunca aslado, sensible, pero poco penetante, ast podkiamos caraceizar el temperamento del pueblo, manifestado en umitologiay su pocia, su art su misica. Como consccuencia de ‘io ragos hay en su micologia una carencia de fuera trgica. Loe japoncis no tienen idea de una remenda catéstrofe en cl mundo; los onflictos casi nunca terminar en tragedia sublime sino en un com- promiso, lnclis las tagedias de los relatos y deamas posteriares se Caracerzan por una penosa sumisi del hoe, y sso exepcional- mente por el conficto de una voluntad demontaca con el destino. Eso pide debersen parte al menos ala suave influencia de a ietra y-elclima, aunque en eldad se el reultado del carcter dl puch, como se observa al considera us ideas rligioae natives. La primiiva relgin de ese pueblo se lamaba Shinto,” que sige tific «Camino de los Diose» 0 «Espen. Era crecncia se remonea ana vsin animica del mundo, asociada con cl cul tba de las deidades del clan. Se emplea agua palabra animismo par indicar la doctrna de quelas cosas del naturlera estén animadas, igual que ‘osotos, por un lmao por una case especial de vtaldad. Viendo cl mundo bajo esta, los japoneses lo veneran todo, tanto un ob- jo natural como un ser humano, siempre que lo venerado parezca + O Simo, También eco lama shine osnoamo, Nuc ce ‘eo serdar shiny sno indiintament, ON dT) 15 rmanifear un poder o una belle inusuales. Cada uno de ess ob- jet. sete se lima fami, una deidad oeeprca, La navuralena ets huabitada por una coborteinfnita de est deidadeso esprit, y la vida humana se alla eeechamente aociad con sis pensamientos yracciones, Al genio de un monte que inspire temor se llama de- dad del monte, y puede ser considerado al mismo tiempo con el progenitor de la tribu que vive al pie dela montaiao, sino como el ntepatado, oi pede al menos ser invocado como dl dios tuelar de Ia enbu. Por consiguiente, la religiin shino es na combinacidn de ado- rac ala naturaleray culto ancestral, yen la mayora de casos el mito-naturaleza es inseparable dela historia rativa a la deidad an- cesta ya dee adoracin, porque la cusiosidad por saber los orige- nes dels cosa acta con enorme fuera tanto hacia el mundo fico como hacia la vida individual y social de ada uno, Por ete motivo lat teadiciones shinto combinan la poesia senila del naturaleza con Jas exspeculaciones oséfcas acerca del orgen dels cosas. Eos dos aspects del shin se hallan emendamente mezclados en ls eultos ontunalesexstentes y han dado lugat a muchos mits yleyendas locales. En tales historias la fantasia desempefa un papel preponde- ‘ante, pero nunca hay exchsin de a creencia religions. Esto debe ala tenacidd dels leyendas dl shine entre agente a influencia extranjera més importante de cuants legaron 2 Japén, ceramente en lo ocante ala reign, late y la literatura, fc la dl buds. En el campo dela mtologis, el budismo intro.