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Informe de lectura: La Comunicación Escrita

El siguiente informe de lectura es para dar a conocer el contenido del capítulo dos, La
Comunicación Escrita, del libro, La escritura y sus formas discursivas de Maite Alvarado y Alicia
Yeannoteguy en el cual las autoras plantean tres ejes importantes. En el primer eje se explica la
diferencia de la comunicación escrita y la comunicación oral. El segundo eje la autora hace
referencia a los códigos en la comunicación, y en el tercer eje plantea los dos tipos de textos que
hay.

Para comenzar, las autoras hacen reseña a la diferencia que tiene la comunicación escrita
de la comunicación oral.

Una de las particularidades de la comunicación escrita, es que el lector (receptor del mensaje) no
tiene enfrente a al emisor del mensaje, por ende, no existe una retroalimentación que se da
cuando existía la interacción entre emisor y receptor (comunicación oral). Tanto la comunicación
oral como la comunicación escrita poseen particularidades que las hacen únicas. Por un lado,
según lo que dice Maite Alvarado y Alicia Yeannoteguy, está la comunicación oral donde existe la
retroalimentación, o sea la interacción cara a cara, tenemos establecidos mundialmente gestos de
aprobación, negación, incomodidad, desinterés, gestos que estimulan al emisor y receptor a
improvisar cada respuesta a los mensajes recibidos. En la comunicación escrita no existía la
interacción, por esta razón la riqueza léxica del discurso o mensaje debe estar más
cuidadosamente elaborado supliendo así la ausencia del contexto compartido.

La escritora hace referencia a la reformulación del conocido esquema de Jakobson; el


mensaje, su emisor, receptor, el canal, el contexto y el código. A Román Jakobson le interesaba
más el código, o sea la lengua y no el canal. Sin embargo, los estudios sobre comunicación de
masas le dieron mayor importancia al canal. Por otro lado, Catherine kerbrat- Orecchioni, propone
un desdoblamiento, de los códigos del emisor y receptor, ya que el receptor es activo, escucha y
asume una posición acerca de lo que va recibiendo. Al hablar de comunicación escrita, se
conceptualiza como comunicación diferida, ya que no acontece cara a cara, además se dice que es
mediatizada porque el contacto es un soporte material (papel) en el que el emisor plasma su
discurso.

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En cuanto a los códigos en la comunicación se dice, que un código es un conjunto
ordenado de conocimientos compartidos, que se activan en el intercambio, tanto al escribir como
al leer refiriéndose por intercambio a la manera con la que nos comunicamos sea oral o escrita.

En cuanto a los códigos aquí se menciona a cuatro de ellos: sociocultural, ideológico, retórico y
lingüístico.

El código sociocultural: abarca los conocimientos del mundo, es decir son conocimientos
adquiridos a base de experiencias propias. Según la teoría de Humberto Eco, los conocimientos se
guardan en esquema, esto permite economizar recursos al escribir.

El código ideológico; son creencias, costumbres y valores que puede tener el escritor como el
lector.

El código retórico; definido por los griegos como el arte de hablar en público, en este sentido es
utilizar la palabra en distintos contextos y para distintas cosas, ayuda al escritor a argumentar su
discurso para facilitar la comunicación con el lector.

El código lingüístico: todo el conocimiento sobre la lengua, desde la ortografía hasta la gramática,
forma parte del código lingüístico. Todos los hablantes tienen un diccionario interno organizado en
un orden semántico.

Para finalizar en cuanto a los textos, hay textos cerrados porque orientan la lectura en un
sentido y los textos abiertos aceptan diversidad de interpretación.

Conclusión:

A la hora de escribir un texto deben tenerse en cuenta varias características que


rodean al texto, una de las más importante es pensar hacia quien vamos a dirigir nuestro trabajo y
sobre la base de esto construir nuestro lector modelo y dirigir el texto hacia él.

Referencia Bibliográfica:

Alvarado, M y Yeannoteguy, A. (2007). La comunicación escrita. En: La escritura y sus formas


discursiva. Curso introductorio. Pp. 14- 36. Buenos Aires: Eudeba

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