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LITERATURA LICHT: SIGNQS’ _DE LA LITERATURA : _LATINOAMERICANA EN LA CONTEMPORANEIDAD Marta del Carmen Mauro V. como modelo cultural dominante asiste de manera sustancial a las cansideraciones sobre la literatura Iatinoamericana y especialmente alasdiversasformas emer- gentes, en conjuncién con las nuevas tecnologias y el mercado transnacional de la cultura o glotalizacién, como modelo econémnico. | I debate sobre la posmodemidad y lo posmoderno, La literatura light, liviana 0 corronga ha existido desde hace bastante tiempo Suapariciéa y desarrollo coinciden con losmedkos de comunicacién. Algunas de sus formas més conocidas son la novela negra de los siglos XVIII y XIX y la novela rosa all ‘Noor Traum es dceee eimestigdat de Uaiets de Coven 7 de Lniverstad Nacona ‘Tos ot Nem kutncn® 167 estilo Corin Tellado. Sur- gidcomounaliteraturapara Tas masas, para un amplio cfreulo de lectores. Paralelamente, con- tinué cultivéndose una li teratura de circulos restrin- gidos, mas artistica y centradaen losgrandes pro- blemas sociales y humanos de cada época. No obstante, debe sefialarse que lo original de este fendmena reciente de Ia literatura lightes que se ha establecido un puente entre ambos tipos de pro- ducciones, de forma que muchos de los autores de los circuitos restringidos han pasado al citculo amplio, sacrifi- cando las mas de las veces, las expectativas de la literatura artstica. Estas nuevas formas literatias 0 subgéneras, como los laman algunos estudiosas, son en sf mismos signos de la posmodemidad, Para Jameson, a partir de las ruptures dadas en los finales de los afios 50 e inicios de los afios 60, con las particularidades de la era moderna, tanto en su rechazo ideol6gico como estético, pasando por la pintura, la litera- tura, el cine, etc.; lo que viene luego es segin el autor: “empirico, cadtico y heterogéneo”, arte pop, fotorrealismo, 168 + Tous nema Anenes nevexpresionismo, ala vez que aparecen s{ntesis de escilos ncoelésicos y populares, siendo la arquitectura la punta de lanza de los cambios, en cuanto a nuevos surgimientos y cambios tebricos, cuestiGn quedevieneen lapropia concep- cién de posmodernismo de este autor, para quien la posmmo- demidad tiene como rasgos fundamentales: la desaparicién de las antiguas fronteras encre la alta cultura y la cultura de masas 0 comercial, surgimiento de nuevos tipos de textos inmersos en nuevas formas, categorias y contenidos de la industria de la cultura, fascinacién del paisaje degradado, kitsch, de la televisin y la literatura light, el cine, la publicidad, le paraliteratura incorporada a la cultura, que ademés suponen un aire familiar de gencralizaciones sccio- Iogicas que anuncian un nuevo tipo de sociedad posindus- trial, de consumo, de los media, de la informatica, de la electidnica oalta tecnologia, con el propésito ideol6gico de mostrar que estanueva forma social ya no obedecea las leyes del cepitalismo clésico. Para otros, como Mandel, no esis que otra etapa del capitalismo, mas pura Jameson asegura, que “toda posturaante la posmoder- nidad en laculeura, también esnecesariamente, una postura implicita o explicizamente politice ante la naturaleza del actual capitalismo..”. La posicién del autor, como bien lo explicita, es una hipotesis de periodizacién, asunto curioso, cuando otros autores seftalan el hecho de que este méroco queds en la modernidad. Sin embargo, hace clara su premisa de concebir la posmodemidad como una dominante cultu- ral, que permite la presencia y coexistencia de un abanico de rasgos muy distintos, aunque subordinados unes a ocros; también imbricedos con la globalizacién, que como mbdelo ‘econémico, surte constantemente de estrategias al mercado cultural Tes ce Nusa Anca * 169 Las premisas del posmodernismo, tal como las define Jameson, resultan en comparacién con la modernidad, tam- dign canonizadas e institucionalizadas en armonfa con la cultura oficial o piblica de la sociedad occidental. Asf la produccisn estética se ve incorporada a la produccién de ‘mercancias, en una ungencia por product “cosas novedo- sas’, Es de sma importancia, sobre todo en el momento actual, el recordatorio que hace el autor, en cuanto que la cultura posmodema global es la expresidn interna y superes- twuctural de toda anna nueva oleada militar y econémica de Estados Unidos en el mundo. En este sentido, la otra cara de ‘a cultura es la sangre, la tortura, la muerte, el rercor. Por cuanto, la literatura light resulta una suerte de catarsis social, es parte del campo de fuerzas donde deben abrirse pasoimpulsos culturalesdiversos, residualesy emergentesde la produccién cultural, El autor, a lo largo de toda su alocucién, reflexionae interpreta, buscandoel significado intertextual en elarte, la literatura, la pintura, por ejemplo de Van Gogh, de Andy Warhol, visualizando sus diferencias de expresion de un mismoobjeto, como parsbolas epocales, en las que laaliena- ciGn es desplazada por la fragmentacion del sujeto y de su muerte, una sustituye a la otra para ser convertida, st representacién, en la sociedad del especticulo y del simula- ‘cto, por lo que se impone un nuevo tipo de lectura, en una ‘organizaci6n atemporal y de distinta légica espacial, esqui- zofrenia lacaniana. Hace la sugerencia de construccién de vuna nueva csrtograffa cognitiva que intenta dota: al sujeto individual de su lugar en el sistema global. De esta manera, en los rasgos constitutivos de la posmodernidad, veremos reflejados los rasgos de la literatura light, puesenella existe una superficialidad, que se prolonga 170 + Tews oe Ness Auta ‘enunanueva culturade la imagen del simulacro, como 1asgo formal de toda le posmodernidad, se determinan nuevos tipes de sintaxis o de relaciones sintagméticas en las que = subyacen intensidades, que van de la mano de la nueva recnologia, que a su vez refleja todo un nuevo sistema econémico mundial. Gira todo en torno a la mercantilizacién o fetichismo de la mercancia, como las ferias de libros y la venta de literatura lighten lossupermercados, ya su vez que elobjero, literatura light, es mercantilizado, estd siendo mercantiliza- do y transformado su autor, sujeto humano creador. Mucha de la literatura liviana se refiere a la propia imagen del autor(a) como producto comercial, vendible también. En este juego de la economta cultural se rechazan los modelos de profundidad fundamentales, el dialéctico de la cxencia y Ie apariencia; el freudiano de lo latente y lo manifesto, o de la represidns el existencial de la autenstici- dad y la inautencicidad, que guarda vinculos con la oposi- ‘ion alienacion/desaltenacion; la oposicisn semtstica entre significado/significante. Lo que sustituye a estos modelos es una nueva concepci6n de las précticas, los discursos y el juego textual, cuyo exponente trivial se encuentra en la literatura light, en el juego de la invertextualidad, como recurso escritural y de lectura En este subgénero literario se palpa la fragmentacién del sujetoy su psique, en la realidad de las apariencias y los afectos. Sin embargo, en este seneido disiento con Jameson, cuando asegura el final de las psicopatologias del ego, en el tanto en que en la mayorta de este tipo de literatura se fetichizan los sujetos, las pricticas sociales, las erociones, la ‘sexualidad, la sociedad, la religién, etc., con ella se fetichiza “Tous ve Neca dastinca® IT al autor y él mismo sufre de la psicopatia de la imagen y del comercio, que conjuntado al tiemposincrénico,endonde la vida cotidiana, la experiencia psiquica, el lenguajecultural, estén dominades por categorias espaciales momentineas, sin transcendencia, esta literacura liviana se regodea en la exforia de Ia evasicn. Asi, la urgencia define los modos del tiempo en donde los personajes y hugares viven el instante y, la experiencia del tiempo parece detenerse sin parar de correr, en un eterno y efimero presente. Lo fragmentario también es un rasgo estructural de ls precesosglabalizadores, ue se presentan como un eanjunto de procesos de homo: geneizacién y a la ver de fraccionamiento articulado del mundo, que reordenan las diferencias y las desigualdades sin suprimirlas. Esto se reconoce en las narrativas artisticas y cientificas (Garcia Canclini: 49). Algunos de estos textos literarios, como resultado de la inmersion de autores de citculos restringidos, tienen un buen nivel técnico, otras veces trabajado por equipos de tedactores, cuando son del circuloamplio, pero su conteni- does pobre, vacio de produccién de sentido, y va dirigido fundamentalmente al entretenimiento. Esta literatura “cortonga”, como algunos la llaman, rechava los grandes corflictos, los planteamientes de fondo sobre problemas sociales, politicos, existenciales. Es ideal para leer enel ecropuerio oen el puesto de recepcidn de una empresa, pero en ningin otro sitio, “nt siquiera en la cama, porque no deja nada para sonar” apunta la escritora Tatiana Lobo. El mercado y le economia culeuraltienden un puente alaliteratura liviana, que hoy inunda las libreriase introdu- ‘ce una confusién pavorosa entre el piblico proclive a la 172 Tous oe Noes Aten lectura,esun resultado tipico del mercadeo a gran escala. Es un efecto mis de la exparsién mundial del capical y el comercio, en donde las editoras metropolitanas adquieren cedenas de librerias o instalan supermercados de libros y otras megaempresas se apropian de centros comerciales y tiendas que incluyen en su oferta publicaciones, videos y discos (Garcia Canclini: 156). ‘Se uatade vender libros al mayorniimero de personas en el mayer nimero posible de patses, por lo que laclave esta cen hacer todas las concesiones que sean necesarias para que el producto resulte asequible a una amplia diversidad de piblicos. Las edeticas de venta son muchas y “los ganchos”, como comiinmente se les llama, pueden venir solos ocom- hinados. Sexo, drogas, violencia, meds, son formulasefec- tivas. Bl lenguaje suele ser el més estandarizado posible y las, historias giran en tornoa problemas muy generales,eludien- do rigurosamente tersiones y conflictos. El mundo de la cotidianidad, de la intimidad y familiar, surge enconces como una alternativa de “reality show". No faltan las historias construides a partir de receta- rios de cocina, una idea de la escritora mexicana Laura Esquivel que en su momento fue un éxito y que otras excritoras se han sentido obligadas a imitar con resultados, catastréficos. Las imitacionesalasescritores canonizados, la apropiacién de técnicas yrecursosdelaescritura alestilode Isabel Allende con el realismo mégico de Garcia Méqque, cuyo resultado fue muy exitoso en su primer libro. 0 los argumentos de tono feminista, aderezados con abundantes aventutas poligemicas, foricacidn desenfrenada yun prin- cipe azul reservado para las titimas péginas, o lashistoriasde “Towa oe Nurses Amines * 173 algiin guertillero perdido en la confusién de tiranias polfti- cas y aventuras licencicsas. La disipacién del estilo personal engencra el “posti che’, una parodia vacfa, compatible con Ia adiccién que tienen los consumidores de un mundo transformado en ‘eras imagenes des{ mismo, apetito de pseudoconocimien- to, de pseuloaconiecimiento y espectéculo, (Our estrategia de mercado, una de las més generaliza- das, consiste en construir un mercado de fitmas antes que uno de obras licerarias. El aparato de promocién que se despliega en torno a algunos escritores solo escomparable al que impulsa hacia el estrellato a cantantes 0 actores, de manera que son sus nombres los que venden, no sus obras. En algunos casosson las editoriales les que inventan al autor; en otros edifican imagenes a partir de una preexisten- te fama lieraria, politica o de cualquier naturaleza. Lo importante es que el nombre garantice la difusidn masivade obras que, como la mayoria de los productos, tiene unacorta existencia en el mercado. La vida dil de un libro nunca sobrepasa el aft. El trucoes muy simple, loque hace lamereadoteenia es ofcecet la felicidad en el producto, peroeste no: satisface, ofrece uno ‘nuevo y ast indefinidamente. E! lector de literatura light se quede con hambre que crata de compensat con mas libros de ese tipo, es como dirta Lacan, Ia bésqueda constante del padre, la busqueda del orden del caos. Pot lo que el mercado ‘rata de mantener el estado de frustracién a toda costs. Deabf que la inventiva surta efecto en los concursos de‘Titeratura répida” como el que se celebrahace ya algunos 74+ Mouse Nusa Amen afios en Alealé de Henares, escriha un cuento en tres minutos y reciba su premio en el McDonald's més cercano a la casa donde nacis Cervantes (Garefa Canclini 162). Esto nocsmés queuna vulgar burla ala genialidad del creador de la primeranovela moderna consu.consecuente y burda compara- ccién ene esta y la hechura de una hamburguesa. Se trate de un ferdmeno mundial ineviteble y de un cfreulo viciow. Las editoriales venden lo que se consume, loslectores compran lo que sles ofrece. Losescritoresse ven arrascrados por la cortiente, tentados por la posibilidad del éxito y la ganancia. Los lectores estn tensos ycansados yno ‘quieren ser expuestos a un esfuerzo mental adicional, solo quieren tiempo para evadir y evadirse Undato que causa estuper yeompruebalo sefaladoen las Iineas anteriores es que en muchas editoriales por cada doscientas propuestas de publicacién, ciento noventa y rnueve son males imitaciones de literatura light, lo cual implica dos asuntos preocupantes, en primer lugar, que el interés comercial es tal que ni siquiera se tiene el cuidadoen al nivel de la escritura y la temstica para llegar a ese subgénero, y en segundo término, indica claramente que ‘existe una gran confusién acerca de lo que realmente es literatura artistica. Desde la perspectiva de los estudiosos de la literatura, ‘esca nueva corriente literaria est causando un dafio imepa- rablea la literatura regional y universal, pues esta no solo se ha cosificado, sino que también esté reduciendo potencieles talentos literarios zl callejéa sin salida de la levedad, de 1a corronguera, de la intrascendencia. Orro caso digno de mencicin es la literatura llamada ‘Newage, que no es mis que la explotacion de esa busqueda “Tos oe Nusa Avene #175 del orden del caos interior del sujeto fiagmentado, pero que nodeja de ir mas alld de lasatisfaecién momenténea, ayuna de profundidades. No solo guarda correspondencia con la literatura light sino que esta la contiene. Pero, su éxito ha estado a la orden del dia, tales son los casos del escritor brasilerio Paulo Coelho, demasiado conocido por todos aquellos a quienes interesa escaparse en ales de una prosa irugal,delosperuanos Jeime Bayly ySergio Bambarén, cuyas coptas de su libro El defn, sobrepasan los cinco millones y sus ot10s textoshan sido traducidos a cuarenta idiomas, es el escritor de mayor venta en su pats, ¥ ni qué decir de la “paraliveratura’, aquella que pretende con citas histSricas, ndmeros censuales, relatos familiares. politiqueros, porque no podrfan llamarse politi- cos, contarnos o mejor dicho informamos de cuanto acon- tece de manera prevaricariamente seria o ficctonal, cuando cn realidad alogan el espftitu en el comercio. Es realmente la factura de lo que alguien llam6 el negocio menos transpa- rence de latierra, peroque lasremitesdeexportacin forman una selva impenetrable. Algunos autores compran 2 otros sus textos impubli- cables y tras un trabajo de depuracisn lo entregan con su fiema alguna cémplice edizorial para ser finalmente publi- cados, no sin antes asistir al carnaval publicieario. Asunto que se complica en términos de demandas judiciales por derechos de autor. En esta culeura del espectaculo, el valor de cambio se ha generalizado hasta el punto en dondese olvidael valor de uso y la imagen es la forma final de la teificacién de la mercancfa. 176 + Tess ne Nessa Anon Por supuesto, est por demas decir 1o redituable que ‘esto es, cuando se tiene a la mano todo el aparato tecnol6- ‘gico que impulsa las condiciones de produccién, distribu- cci6n, intercambio y consumo de la industria cultural actual, ‘Vemos entonces, como a través de uno de los ejes de Jacultura, la literatura, subyzcen Iss relacionesde poder, que utilizan mecanismes y estrategias en el sistema de produc- cién econémico, en el nivel cultural, resemantizando las necesidades intelectualesdelosseres humanos, reduciéndo- las al minimo esfuerzo del pensamiento. Laculturaentiaen elsistema econémico como servicios, productos, aplicaciones y programas; su estructura resulte may compleja y més que masificar buses la diversificacion. Ya no solo se trata de creaciones artisticas 0 no artisticas, esto va mas alld, se ha convertido en todo un dlespliegue de caza del consumidor 0 como lo Ilaman los ceconomistas creacién de valor agregado, es toda una indus- tria cultural, en la cual la literatura liviana es uno de sus productos, que como caballo de Troya sc inserta sorpresivamence en todos los cit- culos de lectores. Entre tan- to, los escritores deliteraturaartis- tica, formal y profunda, pasan por un verdade- “Twas oe Mostna Assen * 177 ro calvario para que sus obras logren ver la luz y sobrepasen el circulo restringido de los criticos y estudiosos de la literatura. De esta manera, los escritores que no se han dejado absorber por el establishment cultural, cuya agenda e3 el espectéculo pitblico 0 teenolégico, cumplen con una fun: cién contestataria opuesta al show, hoy mas que nunca, porque lo que enuncian y denuncian es improductivo en tiempo y genancias, aunque no ast en estética, porque su escritura de lenta elaboracién por sus reflexivas temas y su lenguaje cuidadosamence trabajado, ya no interes al gran puiblico, debido a que los hace pensar y repensarse. Porque su escritura interrumpe la velocidad de lo fugaz y desmemo- tiado, quiebra la tensién inestable entre lo social y las maneras simbélicas de representarlo, de imaginarlo y de eriticarlo, porque obliga a tomar una posicién politica ance el mundo y ante sf mismo. Mientras, a literatura light connota un cimulo de fragmentos heterogénecs y aleatorios, eftaccidn del sujeto posmodemo convertido en pseudomodelo estético, signifi- cante sin significado, experiencia de significantes materia- les, presentes sin conexién con el tiempo ni el espacio de la praxis, que envuelve al lector en una abrumadora pereep- cidn material, en la que pierde su propia realidad. Las estrategias actuales del mercado afectan de mane- va directa o indirecta toca la cultura, sin embargo, aquellos estadios de Ia cultura que son més sensibles, como ka litera tura, seven afectados de manera miiltiple, desde el momen- to de su creacivn, y podrla decirse que desde antes de ser concebida, hasta el momento del parto y masalls, donde se hace carrera en los ojos intelectuales de los. lectores, quienes 178 Tins ue Nutsrn ca alfin y al eabo son quienes marcan la pauta del merca- do como consumnidores di ferenciadlos, évidos de co: nocimientos profundos y trascendentes, o masifica- dos, évidosdela corrongue- rade la liviandad. La literatura liviana, como signe literariolatino- americanocontempordneo, forma parte importante de un nuevo orden cultural y econémico, cuya narrativa solo seremos capaces de leerla con objetividad, cuando agotads, dé pie a otras nuevas formas de vivir y convivir en el continuum histético. ‘Tons Nama Antacn® 179 BIBLIOGRAFIA Garefa Canclini, Néstor. Culueras hibridas. Estrategia para entrar salir de la modemnidad. Cap. IIL. Artistas, intermediatios y pbico: ilnmovar o democratizar? Editorial Grijalbo, México: 1995, La lobalizacén imaginada. Eltorial Pind, México: 2000, Jameson, Fredric. Lalgicadelcapitalismo tardo. Cap. 1. Editorial Trotta, Madrid: 1996, Martin-Barbero, Jesis. De los medios alas mediaciones: Comunicaciin, cultura y hegemonéa. Editorial Cultura y Comunicacién, Bogoté 1998, Mattelard, Armand. La mndializacién de la Comunicacién. Prensa Uni- versitaria, Francia: 1996, Piazza, Michael and Zimmerman, Marc. New World (Dis) Orders and Periphal Strains. Specifying cultural dimensions in Latin American and Latino Studies. Latin American Literature. March/Abrazo Press, Chicago: 1998. 180 + Texas oe Nestea Antsicn