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Buen día

En este espacio realizo la selección del tema que me parece muy importante
desarrollar ya que estamos en el punto caliente en cuanto a la relación que
tenemos en el proceso de paz del gobierno y la farc:

Tema Sugerido: GOBIERNO Y FARC, PUNTOS DE CIERRE Y FIN DEL


CONFLICTO

Área: todas

Justificación

Los diálogos o negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan


Manuel Santos y las FARC, también conocidos como proceso de paz en
Colombia, son las conversaciones que se están llevando a cabo entre
el Gobierno de Colombia (en representación del Estado) y la guerrilla de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Estos diálogos tuvieron lugar
en Oslo, Noruega y en la actualidad se desarrollan en La Habana, Cuba, su
objetivo según el gobierno es la terminación del conflicto y según las FARC el
«buscar la paz con justicia social por medio del diálogo», según palabras de
Iván Márquez, uno de los miembros del equipo negociador de las FARC. El
proceso fue suspendido tras el secuestro de un general del ejército, luego de
su liberación, se reanudaron los diálogos el 10 de diciembre del mismo año.
Las negociaciones se fundamentan en un "Acuerdo General para la terminación
del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera" , e iniciaron
formalmente el 18 de octubre de 2012. Se fraccionan en cuatro fases, la
primera que fue la etapa de acercamientos secretos —conversaciones
exploratorias durante seis meses—, La segunda que es la concreción de los
acuerdos, la tercera que es la refrendación y la cuarta que será la
implementación de éstos. Los puntos de la segunda fase constan en discutir
la política de desarrollo agrario integral, la participación en política que
tendrían miembros de las FARC ante una eventual dejación de armas, el fin del
conflicto —por lo menos en lo que concierne a la incidencia de esta guerrilla—,
la actual política de drogas, y por último la reparación a las víctimas, tanto de
las FARC como del Estado
Link:http://www.elcolombiano.com/multimedia/imagenes/los_5_puntos_que_abordaran
_gobierno_y_farc-AFEC_205317

Sin más
Jhon silva

Por primera vez en casi 30 años de intentos de paz entre el Estado


colombiano y las Farc, esa guerrilla se comprometió a “poner fin a
cualquier relación que, en función de la rebelión, se hubiese presentado”
con el narcotráfico.
El histórico pronunciamiento es el eje central del tercer acuerdo de la
negociación entre el Gobierno y ese grupo armado, firmado este viernes
en La Habana y por el cual las partes reconocen que “la construcción de
una paz estable y duradera supone la disposición por parte de todos de
contribuir con el esclarecimiento de la relación entre el conflicto y el
cultivo, la producción y la comercialización de drogas ilícitas y el lavado
de activos derivados de este fenómeno, para que jamás el narcotráfico
vuelva a amenazar el destino del país”.
Son cuatro los ejes principales del tercer punto firmado en Cuba (que es
en realidad el cuarto de la agenda).

El primero, la voluntad del Estado de cambiar el énfasis de la política


antinarcóticos, que desde 1994 se basa en la fumigación y ahora tendrá
como eje la sustitución voluntaria de cultivos y, cuando esta no funcione
o se incumpla, la erradicación manual de coca.

El Gobierno, entre tanto, "se reservará la posibilidad de recurrir a la


aspersión en casos extremos”, según dijo Humberto de la Calle, jefe de
la delegación del Estado, pese a que las Farc dejaron expreso que no
comparten esa posición. (Lea también: La meta: liberar al país de
cultivos ilícitos y producción de cocaína)
La contraprestación de las Farc será contribuir al desminado del país
entregando información sobre la ubicación de esas trampas mortales. Es
un asunto clave porque las minas sembradas por todos los actores
armados han matado en los últimos 20 años a 2.200 colombianos y han
mutilado a 8 mil, casi todos campesinos.

Hoy, las Farc comparten con las bandas criminales presencia en todas
las zonas de cultivo, pero son más fuertes en las áreas con más coca: el
Catatumbo, el eje Meta-Guaviare, en Chocó y Nariño. Allí está más de la
mitad de las casi 50 mil hectáreas de coca que hay en Colombia y
muchas siembras ilegales están protegidas con minas, para frenar a los
equipos de erradicadores.
El tercer punto es el reconocimiento del Estado de que se necesitan
soluciones más efectivas para ofrecerles oportunidades de desarrollo a
las familias –poco más de 60.000– que viven de los cultivos ilícitos, y la
disposición a utilizar fórmulas de sustitución de cultivos que sean
concertadas en las regiones. “La aspiración es que todos los cultivadores
y las comunidades en esos territorios celebren acuerdos de sustitución
con el programa, que estará en cabeza de la Presidencia”, dice el
comunicado oficial. (Lea además: Es lo más lejos que jamás se ha
llegado para acabar la guerra: Santos)
El acuerdo incluye también la revisión, con fines de fortalecimiento, de
la legislación contra el lavado de activos, las finanzas del narcotráfico y
la corrupción oficial derivada de ese negocio. Así mismo, la
descriminalización de los “eslabones más débiles” en la cadena del
negocio del narcotráfico –los consumidores y los cultivadores– y el
compromiso del Gobierno para seguir impulsando en foros
internacionales el replanteamiento de las políticas represivas frente al
fenómeno.

El viernes, las partes reiteraron la condición inicial de que los puntos ya


firmados solo se harán efectivos cuando se firme el Acuerdo Final. Horas
antes, las Farc y el Eln anunciaron una tregua unilateral entre el próximo
miércoles y el jueves siguiente a la primera vuelta presidencial . Es la
primera vez que esto sucede para unas elecciones para Presidente de la
República.
Desminado, un punto fundamental

Los campos minados se convirtieron en los últimos cinco años en la


principal arma de la guerrilla para frenar el avance de la Fuerza Pública
hacia sus zonas de retaguardia, y, sobre todo, para impedir la
erradicación manual. Tan solo este año han muerto 11 erradicadores y
policías, pero son los civiles los que siguen poniendo el mayor número
de víctimas. El acuerdo dice que las Farc colaborarán con el “suministro
de información” sobre la ubicación de campos minados “en los términos
que se consignen en el Acuerdo Final y como parte del compromiso
mutuo con el fin del conflicto”.

Sustitución de cultivos y desarrollo

Con la creación del Programa Nacional Integral de Sustitución de


Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), el Gobierno entraría a zonas con cultivos
ilegales y a guiar a la comunidad para que la erradicación voluntaria
termine en el reemplazo de sembradíos ilícitos en lícitos.

Sobre ese punto, el Gobierno, de la mano con organismos


internacionales, viene invirtiendo cada año casi 450.000 millones de
pesos.
Pero sumado a eso, el país se compromete en el acuerdo a buscar
soluciones a las condiciones de pobreza de las casi 61.000 familias que
se dedican a los cultivos ilícitos, según el censo del Simci. Eso traduce
en asegurar la presencia del Estado, no solo con Fuerza Pública sino con
educación, salud, entre otros. “El compromiso del Gobierno de generar y
garantizar condiciones dignas de vida y de trabajo para el bienestar y
buen vivir”, señala el acuerdo.

Ese desarrollo será diseñado en “planes integrales” con la participación


de la comunidad y las autoridades.

Fumigación de cultivos ilícitos pasa a segundo plano

La estrategia de erradicación manual forzosa será la base de la


estrategia de choque contra el narcotráfico. Esto no es nuevo para el
Estado, que en el 2008 alcanzó la mayor cifra de erradicación manual
con casi 96.000 hectáreas.

En el acuerdo del viernes se fijó que la erradicación forzosa, la que hace


la Fuerza Pública y los Grupos Móviles, solo procederá cuando los
cultivadores reincidan en la siembra o se nieguen a optar por la vía
voluntaria y la sustitución. En todo caso, antes de aplicar el mecanismo
forzoso el Estado deberá informar al cultivador. Además, intentará
prevalecer la erradicación manual y no la fumigación, que será aplicada
en casos excepcionales. La aspersión ha sido clave en la lucha contra el
narcotráfico. En el 2006 se fumigaron 172.000 hectáreas.

Énfasis en prevención

Las partes acordaron que la política contra el narcotráfico tendrá como


uno de sus ejes el reconocimiento de que los consumidores necesitan
tratamiento y que no deben ser perseguidos judicialmente, como
tampoco los cultivadores.

“La política nacional frente al consumo de drogas ilícitas tendrá un


enfoque de derechos humanos y de salud pública, un enfoque
diferencial y de género. Se fundamentará en la evidencia y se construirá
e implementará con participación de las comunidades”, dice el acuerdo.

El Estado se concentrará “en la investigación, judicialización y sanción


de los delitos asociados a cualquier organización o agrupación criminal
relacionados con la producción y comercialización de drogas ilícitas”.
Esto, a través de “una nueva estrategia contra los activos involucrados
en el narcotráfico y el lavado de activos que incluye la identificación de
la cadena de valor del narcotráfico mediante un proceso de mapeo del
delito por parte de un grupo de expertos, la formulación de un nuevo
estatuto de prevención y lucha contra las finanzas ilícitas”.

Extradición, pendiente

En el acuerdo no quedaron explícitos varios temas que tendrán que ser


abordados de nuevo en la mesa de La Habana.
Uno fundamental tiene que ver con la situación jurídica de los jefes de
las Farc, casi todos, que tienen procesos por narcotráfico en Colombia y,
sobre todo, en EE. UU. Este país incluso ofrece recompensas de hasta
cinco millones de dólares por los miembros del Secretariado y pidió en
extradición al menos a dos decenas de cuadros de esa guerrilla.
Tampoco hay claridad sobre qué va a pasar con los bienes conseguidos
por la guerrilla con dineros provenientes del narcotráfico. Muchos de
ellos están en este momento siendo ocupados por el Estado a través de
la política de restitución de tierras.

QUE IMPACTO HA TENIDO PARA EL PAÍS EL PROCESO DE PAZ

Delimitaciones

Espacial; se aborta cada uno de los departamentos del país


Temporal: se puede trabajar desde que se llamó proceso de paz con las farc
Delimitación teórica: que impactos negativos nos trae el proceso de paz

 
UNA NUEVA ESPERANZA DE PAZ PARA EL PAIS

Las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia (FARC) tienen gran trascendencia


histórica en el país; iniciaron su accionar alrededor de 1953, el grupo fue creado por Pedro
Antonio Marín alias “Manuel Marulanda Vélez” o “Tirofijo”. En él año 1964, casi tres años
después de la operación Marquetalia, se generó lo que hoy en día en Colombia se denomina
como Conflicto Armado, el cual ha sido una problemática social que se ha extendido
durante casi cinco décadas, donde los principales afectados han sido la población civil;
quienes han sido forzados al desplazamiento, a la integración en las fuerzas guerrilleras, a
secuestros y se han visto implicados en masacres en todo el territorio Colombiano.

En el caso del conflicto interno Colombiano algunos presidentes han iniciado procesos de
negociación con el objetivo de concluir con el conflicto armado, lastimosamente todos
estos intentos han fallado, el fracaso total de los diálogos de paz durante las presidencias de
Ernesto Samper, Andrés Pastrana y el expresidente
 Álvaro Uribe (dos periodos de gobierno), en los que prevaleció laacción militar sobre el
entendimiento político, pero ahora es el turno del actual presidente Juan Manuel Santos
quien busca lograr un acuerdo mediante un dialogo para la paz del país, en donde se tienen
principios y puntos claves para que este tenga éxito y la negociación se lleve a cabo de la
mejor manera.

Después de revisar sobre el proceso de paz se evidenciar que el trabajo de los antiguos
presidentes frente este, quizá no fue el mejor; cometiendo fallas, en algunos caso, que
conllevaron a errores que agudizaron el conflicto, solo se espera que el presidente Juan
Manuel Santos logre lo que los otros no pudieron, puesto que el actual proceso de paz ha
tenido un buen desarrollo hasta el momento, por lo cual este debe ser mucho más audaz de
lo que ha sido; tiene que trazarse y mantenerse una agenda que comprometa a la guerrilla y
a las instituciones de gobierno y logre satisfacer los reclamos históricos que de parte y parte
se han hecho y de este modo poder cerrar esa brecha que ha dividido a la sociedad.
Sé debe saber que en las mesas de negociación se discutirán cinco puntos importantes los
cuales se han considerado necesario y fundamentales para solución lo del conflicto. El
primer tema a tratar ha sido el agrario, donde uno delos deseos y logro esperado es rescatar
terrazos, mejora la agricultura, crear empresarios con personas del campo y con esto mejore
su situación productiva y economía del país; en segundo lugar, están las garantías para el
ejercicio de la oposición política y de la participación ciudadana: "Que quienes disientan y
protesten lo hagan sin temor, y que se rompa para siempre el lazo entre política y armas”;
como tercer punto está el fin del conflicto armado, el cual incluye dejar las armas y la
reintegración de las Farc a la vida civil; en el cuarto punto está algo muy importante, como
lo es el narcotráfico que tanto daño le ha hecho y le hace a nuestro país. Si este proceso
contribuye a que se combata con más efectividad este negocio ilícito, eso por sí solo sería
un gran avance y como quinto y el ultimo lo derechos a las víctimas, dónde las Farc
tendrían que dar la cara y contar las verdad sobe sus familiares, pues están en todo el
derecho de informarse siendo esto necesitando y merecido a su vez.

Algo en lo que el presidente Santos ha insistido constantemente es en ladiscreción y
prudencia que debe mantenerse, pues ha dicho en diferentes ocasiones que esta es la clave
del éxito para lograr un acuerdo de paz con la Farc. En las a locuciones del Presidente
Santos se ha entendido que para estas negociaciones lleguen a buen término para todos se
debe primero: aprender delos errores del pasado para no repetirlos; segundo: cualquier
proceso tiene que llevar al fin del conflicto, no a su prolongación; tercero: se mantendrán
las operaciones y la presencia militar sobre cada centímetro del territorio nacional.

Se está de acuerdo que la cúpula representante del gobierno esté en total disponibilidad
para debatir cualquier tema en la mesa, ya que esto llevaría a un verdadero acuerdo en
todos sus aspectos, es decir, sin dejar ideas en el aire.

La idea de no hacer un cese al fuego es una decisión tomada por el gobierno, siendo
conscientes de la realidad del país, porque el estado debe estar en constante seguridad, y no
caer en ataques inesperados dirigidos por las FARC, como ha sucedido en procesos
anteriores. Por esta razón, el cese unilateral al fuego pedido al gobierno por parte de los
representantes del grupo armado ilegal ha sido negado rotundamente por el presidente Juan
Manuel Santos.

Durante el proceso de dialogo no se ha compartido los comentarios expuestos por terceros,


donde lo que buscan es afectar el proceso, causar contradicciones y discordia en la
ciudadanía. Como en el caso de los expresidentes Andrés Pastrana, quien dice que “el
presidente Santos no tiene un mandato para bus car la paz”; y Álvaro Uribe, el cual escribió
vía twitter: “el proceso de paz acoge a los terroristas”.

Para concluir este importante y amplio tema, cabe resaltar que la intervención de países
externos bajo la idea de ayuda y cooperación internacional es una gran idea, ya que han
sido pilares en esta negociación impidiendo “subir los ánimos en la mesa”. También, es
claro que este proceso a pesar de que tenga un tiempo definido, es muy extenso y
vertiginoso ya que los puntos a tomar son de suma importancia en lo que tiene que ver sus
soluciones y con el fututo del país.

Faltando poco tiempo para la culminación del acuerdo, se ha visto un lento pero exitoso
avance, el gobierno ha dejado en claro que hará todo lo posible por encontrar la paz, eso sí,
sin dejar de accionar contra la violencia para así no cometer los mismos errores presentados
en el gobierno de Andrés Pastrana; Por su lado la guerrilla de las FARC son conscientes de
los daños que le han hecho al Estado Colombiano en sus diferentes sectores, y por eso
mismo están dispuestos en solucionar el conflicto a través del dialogo mutuo y pacífico.

Como colombiano se anhela la paz, y parece que este proceso, de seguir por el mismo
camino, tendrá éxito; sería un gusto que la población víctima de la violencia generada por
las FARC pudiese intervenir más en el acuerdo que busca la solución para esta nueva
esperanza y tranquilidad en el país.