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Curso : Desarrollo Personal

Grado: 1 Secundaria
Profesor : Johnni Vásquez Vilcherrez

FICHA: EQUIDAD E IGUALDAD DE GÉNERO


OBJETIVO: CONCEPTUALIZAR POR MEDIO DE TEORÍA FILOSÓFICA LA IGUALDAD Y EQUIDAD DE
GÉNERO

Derechos de las Mujeres y Equidad de Género


La situació n de las mujeres en el mundo ha experimentado importantes cambios en las ú ltimas décadas,
disminuyéndose muchas de las brechas de género existentes a inicios del siglo pasado. No obstante, estos
avances no alcanzan todas las á reas, no han sido constantes en el tiempo y no han llegado a todas las
mujeres por igual.

Ha aumentado el acceso de las mujeres a la


educació n primaria, pero persisten brechas entre
hombres y mujeres en la educació n secundaria y
terciaria; aun cuando aumenta la participació n
laboral de las mujeres, existe una baja
participació n de ellas en el empleo formal y estas
ganan menos que sus pares varones; para muchas
mujeres de entre 15 y 19 añ os de los países en
desarrollo las complicaciones del embarazo y el
parto son la causa principal de muerte; un alto porcentaje de mujeres sufre violencia de género en alguna s
de sus manifestaciones (física, psicoló gica, sexual o econó mica); si bien la presencia de las mujeres en
distintas á reas de la vida es cada vez má s visible, el porcentaje de mujeres en los parlamentos no supera el
20% en el mundo.

Estos ejemplos de las inequidades existentes entre hombres y mujeres dan cuenta de que no es posible
alcanzar el desarrollo ni asegurar el respeto a los derechos humanos sin la igualdad de género.

La igualdad de género implica que todos los seres humanos, tanto hombres como mujeres, tienen la
libertad para desarrollar sus habilidades personales y para hacer elecciones sin estar limitados por
estereotipos, roles de género rígidos, o prejuicios. Comprende la igualdad de derechos, responsabilidades
y oportunidades de mujeres y hombres, niñ as y niñ os, para lo cual deben considerarse los intereses,
aspiraciones y necesidades específicas de las mujeres y de los hombres, siendo valoradas y favorecidas de
la misma manera.

¿De qué manera las Naciones Unidas han promovido el respeto de los derechos de las mujeres?

El principio de que las personas gozan de igualdad de derechos constituye la idea central de los derechos
humanos, constituyéndose como un principio prioritario la no discriminació n. El reconocimiento de la no
discriminació n de las mujeres se plasmó en la Convenció n para la Eliminació n de Todas las Formas de
Discriminació n contra la Mujer (CEDAW) aprobada en 1979, instrumento orientador de la protecció n de
los derechos de las mujeres.

Como parte de esta preocupació n permanente, el añ o 1995 las Naciones Unidas celebraron en Beijing en
1995 la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, de la que emanó la Plataforma de Acció n Mundial propone
objetivos estratégicos y medidas concretas a modo de recomendaciones para los gobiernos, los
organismos internacionales, las organizaciones no gubernamentales y otras instancias de la sociedad civil
para avanzar hacia la igualdad entre hombres y mujeres.

Estos instrumentos han constituido el marco de acció n de los Estados miembros y su seguimiento
permanente ha permitido instar a los países a ir generando los cambios necesarios.

Avances y desafíos para Chile

Chile ratificó la CEDAW y forma parte de los países comprometidos con la Plataforma de Acció n Mundial.
Desde el añ o 1991 cuenta con una institucionalidad de género estable y legitimada y ha impulsado
importantes políticas pú blicas para superar las brechas de género.
De esa manera, ha tenido grandes avances en los ú ltimos añ os en distintos á mbitos, pero como muestra el
Informe de Desarrollo Humano 2010 aú n hay importantes desafíos: se encuentra por debajo de América
Latina en materia de participació n laboral femenina y al mismo tiempo las mujeres siguen siendo las
principales, sino las ú nicas, responsables de las tareas domésticas. Hay un rezago en el acceso a los
puestos de decisió n (las mujeres constituyen el 13% de los senadores; el 15% de los diputados y el 30%
de los ministros). Junto con ello, hay situaciones que siguen siendo apremiantes, como la violencia contra
las mujeres, y derechos que no está n asegurados, como los derechos sexuales y reproductivos.

FUENTE: http://www.onu.cl/onu/derechos-de-las-mujeres-y-equidad-de-genero/

Definiendo conceptos: ¿Por qué hablamos de género?


La utilizació n del término género se ha popularizado en los
ú ltimos añ os y ello a pesar de las críticas que por diferentes
razones rechazan la utilizació n del término. Entendemos por
género:

El conjunto de ideas, creencias, representaciones y atribuciones


sociales construidas en cada cultura tomando como base la
diferencia sexual.

Sexo: Se refiere a las características biológicas diferenciales que


existen entre mujeres y hombres.

El término género lo habían utilizado en la antropología John Money y Robert Stoller, haciendo alusió n a
las connotaciones culturales en la formació n de la identidad sexual. Desde el movimiento feminista se
acuñ a el concepto de “género” para analizar y explicar las relaciones de poder y subordinació n entre los
sexos, aunque ya Simone de Beauvoir (1949) había dicho: “no se nace mujer, se llega a serlo. Ningú n
destino bioló gico, socioló gico o econó mico determina la figura que presenta la hembra humana en la
sociedad: es la civilizació n como un todo la que produce esa criatura, intermedia entre hombre y eunuco,
que se describe como femenina”. Es evidente que está hablando de género.

Rosa Cobo Bedia sitú a el origen de la noció n de género en el siglo XVII con el pensamiento de Poulain de la
Barre quien considera que “la desigualdad social entre hombres y mujeres no es consecuencia de la
desigualdad natural, sino que, por el contrario, es la propia desigualdad social y política la que produce
teorías que postulan la inferioridad de la naturaleza femenina”.

El sistema sexo-género es una categoría de aná lisis que ha sido introducida en las ciencias sociales en los
ú ltimos añ os y que nos permite cuestionar nuestros valores y creencias en las relaciones entre los sexo s.

Fue Gayle Rubin (1975) quien enunció la teoría sexo-género, que es la que permite distinguir los rasgos
bioló gicos de los culturales o sociales, rompe la vinculació n existente entre género y sexualidad al afirmar
la construcció n social de estas categorías. Define el género como:

“el conjunto de convenciones mediante las cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en
productos de la actividad humana y en la que se satisfacen esas necesidades sexuales transformadas”.

A nivel político el concepto de género se comienza a utilizar tras la IV Conferencia de Acció n de Beijing
(1995) que lo definió así:

“El género se refiere a los papeles sociales construidos para la mujer y el hombre asentados en base a su sexo
y dependen de un particular contexto socioeconómico, político y cultural, y están afectados por otros factores
como son la edad, la clase, la raza y la etnia”.
Hablar de género, pues, está sobradamente justificado y por ello defiendo utilizar el término para entender
y analizar la situació n que mujeres y hombres tenemos hoy día. El género condiciona nuestra forma de
actuar, de entender el mundo, de relacionarnos y condiciona que unas y otros podamos de sarrollar
nuestras capacidades.

La construcció n social del gé nero, tradicionalmente ha considerado a las mujeres como seres inferiores,
delimitando sus funciones a la reproducció n y confiná ndolas al espacio privado. El espacio pú blico estaba,
y en parte sigue estando, reservado a los hombres. Es necesario romper los roles y estereotipos de g énero
para que mujeres y hombres vivamos en condiciones de igualdad.

Defiendo conceptos: Igualdad de género


El concepto de igualdad es a menudo controvertido, sobre todo
cuando hablamos de igualdad de género. Vivimos un momento en el
que hablar de igualdad de género es hoy sinó nimo de debate. Para
algunas personas es absurdo seguir hablando de igualdad entre los
sexos cuando es una cuestió n hace tiempo resuelta. Para otras
personas es un concepto que supone rechazo “ya están las feministas
con el tema de la igualdad”, frases similares las escuchamos quienes
trabajamos estos temas.

Es importante señ alar que hablar de igualdad de género no implica


negar que existen diferencias entre los sexos, sino defender que mujeres y hombres tenemos los mismos
derechos, que unas y otros debemos tener libertad para escoger nuestra propia vida sin que por ello la
sociedad nos marque. La igualdad es, como dice Á ngeles Jiménez Perona, “un modelo general de relación
recíproca entre individuos que se reconocen mutuamente sus diferencias”. Es decir, no estamos hablando de
que mujeres y hombres sean iguales, homogéneos, sino que tengan los mismos derechos, las mismas
oportunidades.

Podemos hablar de igualdad ante la ley, segú n la RAE:

“Principio que reconoce a todos los ciudadanos capacidad para los mismos derechos”.

Parece claro que todos los ciudadanos tienen la misma capacidad y derechos, pero ¿Y las ciudadanas? Este
no es un problema baladí, ya que sabemos que histó ricamente se eliminó a las mujeres y a las/os
esclavas/os del derecho a ciudadanía. Hoy día la mayoría de los países reconocen los mismos derechos a
mujeres y hombres, aunque nunca debemos olvidarnos de que aú n hay muchas mujeres en el mundo a las
que se les niega el derecho a la igualdad, que siguen siendo moneda de cambio y está n sometidas a los
hombres.

La igualdad de género es, en definitiva, equidad, libertad, “libertad para tener educación, libertad para
tener soltería, libertad para tener un matrimonio que se disuelva”. Para que las mujeres y los hombres
logremos una igualdad real es necesario que en todos los campos de la sociedad, pero en especial en el
mundo empresarial y en el familiar, se eliminen los roles que impiden que las mujeres y los hombres
desarrollen todas sus capacidades. Hablar de igualdad de género es eliminar las barreras que impiden que
las mujeres lleguen a puestos de responsabilidad, lideren organizaciones, países.

Ya hemos hablado de que a veces pueden ser necesarias acciones positivas en el mercado laboral para
eliminar las desigualdades existentes, pero también es necesario que los cambios lleguen al ámbito
doméstico, para que mujeres y hombres se corresponsabilicen de las tareas domésticas y del cuidado de
las personas dependientes.
Tarea Domiciliaria

1. Elabora tu propio concepto de Igualdad de Género


2. ¿Por qué la mujer es discriminada en la sociedad?
3. ¿Por qué existe el machismo en la sociedad?
4. Menciona 3 ejemplos de discriminació n a la mujer
5.- ¿Por qué existe tanta discriminació n en la sociedad?
6.- ¿Crees tú que la sociedad es la culpable de tanta discriminació n?
7.- Menciona un caso de la vida real donde exista discriminació n

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