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Electivo: Sustancia: Objeto y Persona

Departamento de filosofía UdeC


Año 2020
El concepto de sustancia en Aristóteles (Categorías, Cap. 5) y en Descartes (Sobre los principios
de la filosofía, apartado 51-54)
1. En Aristóteles una sustancia es aquella que no se dice de un sujeto ni que está en un sujeto
(2a11)
(A) x es una sustancia =df No es el caso que haya algo y tal que x se diga o esté en y
Es posible comprender (A) desde una dimensión gramatical, en que sustancias figuraran como sujeto
a los cuales se le aplican predicados
(B) x es un sujeto [sustancia] =df No hay nada y tal que x sea predicable de y
Para Aristóteles sustancias son entidades individibles y figuran siempre como una unidad.
Que sustancias no se digan o no estén en otra cosa, supone también que sustancias no es propiedad
de nada:
(C) x es una sustancia =df No hay nada y tal que x es propiedad de y
No obstante, sustancia sí es sujeto de propiedades, esto es, hay entidades tal que están o inhieren en
la sustancia, tal como blanco, como también entidades que se dicen de la sustancia, tal como las
sustancias segundad (especies y género) → Ser humano, Ser animal.
Un aspecto crucial de la teoría de sustancia de las categorías es que toda ontología tiene como
condición de existencia la existencia de las sustancias primeras. En un sentido ontológico, tal tesis
supone que sustancias son prioritarias ontológicamente. Una manera de caracterizar prioridad
ontológica es la siguiente:
(D) Si existe y porque existe x, entonces x goza de prioridad ontológica por sobre y.
En general la relación capturada en (D) se debe leer como un orden parcial estricto: es decir la
relación es asimétrica, bien fundada e irreflexiva.
i. Asimetría: (x → y) → -(y→x)
ii. Bien fundada: Si x es prioritario ontológicamente, entonces no hay nada más básico
iii. que x. Aquí entra en juego la noción de fundamentalidad
iv. Irreflexiva: -(x→x)
Un comentario respecto a las sustancias segundas: Las sustancias segundas, que son especie (i.e. ser
humano) y género (i.e. animal) son predicables de la sustancia (aunque no todo predicable es una
sustancia segunda). Es importante entender que las sustancias segundas responden a la pregunta:
“¿Qué es x?” siendo sustancias primeras el dominio en que cae x. Mediante la especie o género se
explica qué es un hombre particular, aunque cabe señalar, que se produce una explicación más
informativa al explicar qué es un “ser humano” que explicar qué es un “animal”
Por último, Aristóteles señala que no hay algo así como entidades que sean más sustancia que otras:
“El hombre individual no es más entidad [sustancia] que el buey individual”. Asumir un principio
como este trae consigo que hay una homogeneidad en la condición de sustancia de todo lo que es una
sustancia.

2. Descartes dice: “Por substancia sólo cabe entender una cosa que existe de tal manera, que no
necesita de ninguna otra para existir. Y la substancia que no necesite en absoluto ninguna
cosa, sólo puede entenderse como única, es decir, como Dios. En cuanto a todas las demás,
percibimos que no pueden existir sin el concurso de Dios” (CSM I 210) (54)

(E) x es una sustancia=df x es una substancia (no divina)=df no hay nada y tal que y no sea Dios
y que x dependa de y para existir.
Según lo expresado en definiens de (E) hay dos tipos de sustancia, una que es Dios y la otra serían
sustancias no divinas. Ciertamente aquí no hay una homogeneidad en lo que son las sustancias, dado
que desde un análisis de sustancialidad comparativa, para Descartes, Dios es más sustancias que
cualquier otra. Ahora bien, más allá de esto, Descartes dice respecto a sustancias no-divinas, que ellas
(más allá de Dios) no necesitan de nada más para existir. Es importante reconocer con esto que
sustancias en este sentido tienen existencia independiente.
Sabido es que para Descartes hay dos tipos de sustancia, a saber, la sustancia física y la sustancia
mental, siendo la esencia de la primera la extensión, mientras que de la segunda el pensamiento.
Ahora bien, en el caso de las sustancias mentales, la certeza de su existencia se percibe con total
claridad y distinción (esto supone que es independiente de cualquier otro hecho), basta con recordar
la argumentación para la certeza del cogito. Respecto al cuerpo, es posible dudar de la existencia del
cuerpo, y con eso de toda sustancia que su esencia sea la extensión.
Otra idea importante para Descartes es la siguiente: “Sin embargo, de buenas a primeras no puede
reconocerse una substancia simplemente porque sea una cosa que existe, pues esto sólo no nos afecta
por sí mismo; pero la reconocemos fácilmente a partir de cualquier atributo suyo, por aquella noción
común de que la nada no tiene atributos, propiedades o cualidades. En efecto, al percibir la presencia
de algún atributo, concluimos que también está presente necesariamente alguna cosa existente, es
decir, una substancia, a la que puede atribuirse aquél” (CSM I 210) (54)
En primer lugar, Descartes considera que es mediante la presencia de un atributo (una propiedad
general) es que tenemos acceso a una sustancia, es decir no basta con la pura existencia de una
sustancia para dar cuenta de ella. No obstante, es importante señalar que si hay atributos es porque
hay sustancia y no así la conversa. De manera que existe dependencia de los atributos respecto a la
sustancia.

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