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Análisis: Sinfonía Nº 29 en La Mayor, k. 201, W.A.

Mozart
Estamos ante el primer movimiento de la sinfonía Nº 29 en A Mayor, K. 201 de W.A. Mozart.

En esta sinfonía nos vamos a encontrar con 2 instrumentos de viento, un oboe y un corno en
La. Y por otro lado nos vamos a encontrar con 5 instrumentos de cuerda, que son: el violín I y
violín II, la viola y el violoncello y basso al unísono.

Podemos ver que los violines I y II irán llevando la melodía prácticamente en todo el
movimiento, el violoncello y basso llevan el sustento armónico de esta melodía, siendo
rellenada por la viola, y los instrumentos de viento (oboe y corno), irán rellenando la armonía
con figuraciones largas (redondas, blancas, negras).

Metiéndonos en la estructura de este 1º movimiento, podemos observar que nos va a


presentar una forma sonata, estructura típica de un 1º movimiento de una sinfonía de esta
época.

En esta forma sonata tendremos una exposición que empezará en el C.1 y llegará hasta el C.76
(hoja 4). Dentro de esta exposición podemos distinguir varias partes también. Tendremos un
1º tema A desde el C.1 hasta el C.23, que podemos dividirlo en 2 frases, una hasta el C.12 y
otra 2ª frase hasta el C.23, y final del tema A. al final de este tema A podemos ver 5 compases
que nos servirán de pequeño enlace entre el tema A y el puente.

Al acabar este tema A, podemos distinguir un puente que nos servirá de unión entre el tema A
y el tema B (que vendrá después).

Este puente empieza en el C.24 y acaba en el C.32, seguidamente ya podemos ver el comienzo
del tema B, C.33.

Este tema B también podremos dividirlo en varias partes. La primera parte empieza en el C.33
y llega hasta el C.44. A partir del C.45 y hasta el C.52 tenemos lo que podríamos llamar una
sección cadencial del tema B. Al acabar esta sección cadencial del tema B, C.52, nos empieza
otra parte, a la cual podemos llamarle B2, en ella podemos ver expuesta otra idea diferente a
la que aparece en B, pero usando motivos iguales que en B.

B2 llega hasta el compás 62. Aquí empieza una sección cadencial, pero de esta vez de B2, y va a
finalizar en el C.76, y con él finalizará la exposición, la cual se volverá a repetir entera.

Después de repetir la exposición nos empezará el desarrollo, C.77, en el cual veremos


diferentes ideas de la exposición desarrolladas. Como por ejemplo, podemos ver en los
primeros compases y hasta el C.90, el desarrollo del tema A, en el cual podemos ver también
motivos que se vuelven a repetir.

Y también podemos ver a partir del C.90 lo que podría ser un desarrollo del tema B, en el cual
también vamos a poder ver motivos del tema B de la exposición.

El desarrollo acabará en el C.106 (5ª hoja), en donde empezará, C.107, la reexposición. Aquí
vamos a poder ver la misma estructura de la exposición otra vez reexpuesta.

Vemos el tema A, C.107 al C. 129, en el cual también también podemos ver, al final, 5
compases que nos volverán a servir de enlace entre el tema A y el puente. Seguidamente,
C.130, tenemos el puente que va hasta el C.137, que volverá a servir de unión entre tema A y
tema B.
Al acabar el puente, volveremos a ver el tema B que, al igual que en la exposición, lo vamos a
dividir en varias partes. El tema B (C.138 – 150), sección cadencial del tema B (C.151 – 158), B2
(C.159 – 168), y sección cadencial de B2 (C.169 – 184).

Al acabar esta sección cadencial de B2, y con ella el tema B, finaliza, también, la reexposición,
para dar paso a la coda final de este 1º movimiento (C.185), en ella vamos a ver elementos que
ya nos aparecieran antes a lo largo del movimiento.

En cuando a la dinámica de este movimiento, cabe destacar que tenemos un grado de


contraste dinámico alto, como podemos ver ya en el tema A de la exposición, en donde
empezamos en el compás 1 con un piano, y en la segunda frase de este tema A (C.13)
cambiamos radicalmente a un forte, destacando así esta segunda frase del tema A. esto lo
vamos a seguir viendo durante todo el movimiento. Por ejemplo, después de seguir en forte,
vamos a ver otro piano en el C.33, comienzo del tema B, y otro forte en el C.45, comienzo de la
sección cadencial del tema B.

Vemos así como los cambios de dinámica son un buen referente para ver los cambios de
partes en la estructura, ya que cuando vamos de una parte a otra vemos como cambia la
dinámica.

En cuanto a la frecuencia de contraste dinámico, podemos destacar lo citado anteriormente,


un cambio de dinámica por cada cambio de parte o sección, salvo algunos casos, como en el
puente entre A y B, ya que sigue en la misma dinámica.

Cabe destacar que por las únicas dinámicas que nos moveremos en todo el movimiento serán
piano y forte.

Analizando la textura de la pieza, vamos a ver que llevamos una textura similar a lo largo de
todo el movimiento, en la cual el violín I llevará la melodía, reforzada homofonicamente (en la
mayor parte) por el violín II. El violoncello y basso vemos como llevarán el sustento armónico
de esta pieza., siendo reforzada por la viola, también en muchas ocasiones por homofonía. Y
por último vemos las dos líneas del oboe y del corno en La, que irán rellenando la armonía y
melodía con valores largos de redondas, blancas y alguna negra.

En el tema A de la exposición vemos como empieza el violín I con la melodía siendo


acompañado por el resto de la cuerda, mientras el viento no suena. Para en el C.8 unirse a él el
violín II homofonicamente, y acabar así el tema A con esta textura: violín I y II con la melodía y
el resto de la cuerda acompañando, junto con los vientos (desde el C.13).

En los 3 últimos compases antes del puente vemos un pequeño enlace en donde se mueven
todas las voces homofonicamente (menos los vientos) para dar lugar al puente.

En este tema A vamos a ver también algo que aparecerá a lo largo de todo el movimiento,
vamos a ver una especie de entrada en canon entre violines, cello y viola. Ya que vemos como
entran los violines en la 2ª frase del tema A (C.13), y esta misma entrada la repiten la viola y el
cello 2 pulsos después.

En el puente vamos a ver una textura similar, en la cual los 2 violines llevan la melodía
homofonicamente en algunos sitios y crean también un diálogo entre ellos mientras el resto de
la cuerda acompaña con ostinatos y negras, homofonicamente. Y la parte del viento sigue
rellenando con valores largos.
Esta textura la vamos a seguir viendo a lo largo del tema B, hasta la sección cadencial de B,
donde vemos como el violín II y la viola se mueven homofonicamente, mientras el violín I y el
cello crean un contrapunto a estas voces, y los vientos siguen rellenando.

Entrando ya en B2 vemos una textura como la del inicio donde ambos violines crean un
diálogo, y se puede ver otra vez las entradas en canon de ambos, y el resto de la cuerda
acompaña con ostinatos rítmicos y figuraciones de negras, y al final moviéndose por
homofonía. Para entrar ya en la sección cadencial de B2, donde ambos violines se moverán
homofónicamente hasta el final del tema B, primero con semicorcheas y después con corcheas
arpegiadas. Y el resto de la cuerda irá acompañando y rellenando con semicorcheas y negras
hasta el final. Rellenando todo esto los vientos.

En cuanto al desarrollo podemos ver la misma textura pero ahora también vamos a ver más
protagonismo en la viola y el chelo.

Vemos que empiezan los violines con un diálogo el cual será seguido en el compás 81 – 82 por
el resto de la cuerda, haciendo corcheas ascendentes y descendentes entre la viola y chelo,
mientras los violines rellenan ahora con semicorcheas. Y en los 10-15 últimos compases de
este desarrollo vamos a ver la misma textura en la cual violín I y II llevan la melodía y el resto
(incluidos vientos) acompañan y rellenan.

También podemos ver desde el C.99 hasta el C.102, un pedal de dominante de LaM en la línea
del cello y el basso.

Al acabar el desarrollo, en la reexposición, vamos a ver la misma textura que en la exposición,


la cual se lleva repitiendo todo el movimiento.

Y ya en la coda final (C.185) vemos un pequeño cambio de textura, en donde empiezan los
violines recordándonos el motivo principal del principio del tema A (exposición), y volvemos a
ver después las entradas en canon de la viola y cello, para así llevar todos la misma melodía
homofonicamente, y en cuanto al oboe vemos que sigue con valores largos y el corno hace la
misma entrada que la cuerda teniendo mayor protagonismo que en el resto del movimiento.
Esto lo vemos hasta el compás 197, en donde podemos ver otra vez un recuerdo del desarrollo
donde todas las voces hacen un descenso homofónico y negras y semicorcheas, para dar paso
al final de la coda, y final del movimiento, donde la cuerda se moverá por homofonía con
corcheas ascendentes y descendentes para llegar al final y el viento acompañará simplemente
con negras en el 1º y último pulso.

Haciendo un análisis motívico del movimiento, nos vamos a encontrar con varios motivos que
se van a repetir a lo largo de todo este movimiento.

Uno a destacar es el motivo con el que arranca la melodía del violín I, y que será característico
en todo el movimiento. Es el motivo formado por 2 negras descendentes a distancia de 1
octava.

Este vemos como se va a repetir durante todo el tema A, subiendo de octava en la 2ª frase de
este tema A, en la cual toda la melodía del violín II sube de octava. También lo vamos a ver en
el tema B, por ejemplo en el compás 51 en el cello, o en el C.70 en esta misma voz. También en
el desarrollo, C.81, donde desarrolla el motivo del tema A. Si seguimos hacia delante, lo
volveremos a ver en la reexposición, y más adelante en la coda final en el C.189-190-191.
Otro segundo motivo a destacar, es el motivo direccional formado por corcheas que podemos
ver ya en los compases 9-10-11, etc, del tema A. Esto lo vamos a ver repetido también a lo
largo del movimiento, por ejemplo en el C.40 del tema B, vemos un movimiento ascendente y
descendente de corcheas. En el C.69, y también en el desarrollo, C.80 (movimiento
ascendente), y el movimiento contra direccional del C.64.

Otro tercer motivo a destacar es el motivo formado por una serie de semicorcheas
descendentes y ascendentes en grupos de 4, ya que nos aparecerán como 4 semicorcheas en
una misma nota, y otras 4 en otra nota ascendiendo o descendiendo.

Esto lo vamos a ver también ya al final del tema A, C.19-20-21-22. También en el tema B, C.63-
64-65… En el desarrollo, C.83-84-85… y también lo volveremos a ver en la reexposición, y
también en la coda C.197-198…

Y otro movimiento que cabe destacar es el que está formado por 4 corcheas ascendentes o
descendentes también cada 4 corcheas, formando así un ostinato rítmico o un pedal. Esto lo
podemos ver al final del tema A, C.19-20… En el tema B, C.41-42…, C.52-53…, C.66-67…
También en el desarrollo, C.99-100… formando un pedal en la dominante de LaM. Y también
se puede ver a lo largo de la reexposición.

En cuanto a la armonía de este movimiento podemos deducir un centro tonal en LaM. En esta
tonalidad empezará el tema A de la exposición modulando ya al final de esta (C.23) a su
dominante MiM., haciendo el puente en esta nueva tonalidad y empezando el tema B con una
cadencia perfecta en MiM, siguiendo la estructura armónica típica de una forma sonata.

El tema B seguirá en esta tonalidad de MiM hasta acabar en el C.75-76, en su I grado. En este
tema B podemos ver alguna dominante secundaria, por ejemplo en el C.58, donde vemos la
dominante del II grado de Mi.

En cuanto al desarrollo podemos ver como pasa por diferentes tonalidades como por ejemplo
al principio de este vemos la tonalidad de ReM, con varias cadencias perfectas en esta
tonalidad, C.80-81, C.82-83… Podemos ver como acaba este desarrollo volviendo a tonalidad
principal, cadenciando en su V grado.

En la reexposición vamos a ver como vuelve a empezar otra vez el tema A en LaM, yéndose a
su dominante MiM en el puente, pero de esta vez volviendo a la tonalidad principal (LaM) en el
tema B, y no a su dominante como en la exposición, volviendo a seguir así el esquema
armónico típico de la forma sonata. Acabando ya este tema B en LaM, y pasando a la coda final
que seguirá en esta tonalidad acabando el movimiento en el I grado de esta.

Cabe destacar también el ritmo de esta pieza, ya que llevará un ritmo allegro moderado. Y en
cuanto a su ritmo armónico no vamos a ver un gran movimiento, ya que prácticamente vamos
a tener un ritmo armónico de 1 ó 2 acordes por compás. Y también vamos a ver como se
mueve casi siempre por los mismos grados (I-V-VI-IV-II), algo también típico del clasicismo.