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COORDINADOR NACIONAL AGRARIO - CNA

COLOMBIA

Diciembre, 29 de 2014.

1  
 
INTRODUCCIÓN

La Secretaria de Tierras del CNA presenta a continuación el siguiente documento


de trabajo con el objetivo de proponer tanto una linea política de acción como una
propuesta juridica de trabajo frente a la invisibilidad de los derechos colectivos del
campesinado colombiano.

El texto en cuestión se compone de dos partes: En primer lugar se aporta una


sintesis conceptual de la categoria del campesino, y se propone el componente
territorial como elemento de actuacción estrategico que permite anudar
componentes socio-políticos, productivos, ambientales y culturales para el
sostenimiento y protección de las poblaciones rurales colombianas. En segundo
lugar se presenta un proyecto de Ley que sustentado en la actual Constitución
Política colombiana reconoce al campesinado como sujeto de derechos, al tiempo
que propone la figura de Territorios Agroalimentarios como principio fundante de
dicho reconocimiento.

Secretaria de Tierras - CNA

2  
 
ELEMENTOS CONCEPTUALES PARA LA
CONSTRUCCIÓN DEL ENFOQUE POLÍTICO DE
LA TERRITORIALIDAD CAMPESINA
ALIMENTARIA.

1. El Sujeto campesino.

Una de las primeras preguntas a resolver, es cuantos son los campesinos en


Colombia? Según el PNUD (2914), el Censo Nacional realizado en el 2005, calcula
que en el sector resto, distinto del urbano, habita un total de 10.999.281 personas.
Sin embargo, no todas pueden ser catalogadas como campesinas. Dentro de esta
población, está considerados los indígenas y los afrocolombianos. De estos,
5.813.554 personas son hombres y 5.185.727 son mujeres.1

El mismo texto señala la ausencia en las estadísticas oficiales de la categoría


campesino, reflejando “…la falta de reconocimiento y de interés que en ellos y en
su condición ha tenido el Estado colombiano”.2 Esta ausencia se complementa con
otro factor importante: la dificultad para precisar el concepto de campesino. En
tanto esta categoría es compleja, desde el Estado y el capital se ha recurrido en los
últimos años, a la categoría de pequeño productor campesino. Garay, Barberi y
Cardona (2010) hablan de que en el país existen 1,8 millones de personas como
hogares campesinos, representando el 12% del total de población del país,
aproximadamente 7,1 millones de personas.3

Otra de las referencias empleadas en Colombia para identificar a los campesinos,


sin llegar a establecer su número, es la de Agricultura Familiar, impulsada por la
FAO. Esta organización la define como la porción de la agricultura cuyas unidades

                                                                                                                       
1 PNUD. (2014) El campesinado: Reconocimiento para construir país. Cuaderno del Informe Nacional de Desarrollo

Humano Colombia 2011.


2 Ibídem.
3 Ibídem.

3  
 
productivas son al mismo tiempo unidades de producción y de consumo y que se
basan en el uso de la mano de obra familiar, empleando diferentes estrategias de
generación de ingresos. En esta categoría van incluidas: la economía campesina,
los pequeños productores agrícolas, los minifundistas y otros.4 En general se trata
de una categoría económica, alejada de las dimensiones culturales, sociales y
políticas construidas por el campesinado a lo largo de la historia.

Teodor Shanin, en los 70s generalizaría el fenómeno campesino por medio de


varias características, definiéndolo como SUJETO SOCIAL, POLÍTICO Y
ECONOMICO así:

a. La unidad familiar como la unidad básica de una organización social


multidimensional: Consumo propio, (sostenibilidad) y relacionamiento con
la estructura económica y política exterior (dicho proceso se materializaba
en el pasado por medio de los contratos de arrendamiento y aparcería, hoy
existen los bancos y las fiducias que dan créditos para la actividad agraria).
así como también la vinculación con el comercio local o regional. En
Colombia la forma de organización vecinal es muy importante, la vereda ha
jugado históricamente esta forma de organización colectiva del territorio, y
a nivel político las juntas de acción comunal como su unidad mínima.
FORMAS ORGANIZATIVAS SOCIALES.

b. El cultivo de la tierra como el medio principal de subsistencia para satisfacer


la mayor parte de las necesidades de consumo. Habría que agregarle todo el
campesinado sin tierra que vende su fuerza de trabajo, como los recolectores
de café o los raspachines de coca. Sin embargo el efecto de la naturaleza es
particularmente importante en la producción de alimentos para la
subsistencia en unidades tan pequeñas. FORMA DE PRODUCCION.

                                                                                                                       
4 GARAY SALAMANCA, Luis Jorge; BARBERI GÓMEZ, Fernando y CARDONA LANDÍNEZ, Iván. Impactos del TLC con

los Estados Unidos sobre la Economía Campesina Colombiana. ILSA, 2010.

4  
 
c. Una cultura tradicional especifica relacionada con la forma de vida de
comunidades pequeñas. La relación con la tierra como elemento vital, una
relación especifica con la naturaleza (cultivos, animales), expresada en las
formas de organización vecinal y comunitaria ya referidas. FORMAS DE
EXPRESIÓN CULTURAL.
d. La dominación del campesinado por poderes exteriores: De acuerdo con
Shanin, por regla los campesinos han estado alejados de las fuentes sociales
de poder, su sujeción política se conecta directamente con su negación como
actor cultural y con su explotación económica. En este caso la principal
forma de dominación del sujeto campesino tiene que ver con el acceso a la
tierra, su proceso de formalización en condiciones de inequidad, así como la
negación sistemática de su existencia como sujeto con cultura y tradiciones
propias al ser observado como un sujeto en transición o en vías de
modernización. UNA POSICIÓN SUBORDINADA5

La Vía Campesina, señala que “…un campesino es una persona que tiene una
relación directa y especial con la tierra y con la naturaleza, a través de la
producción de alimentos, y/o productos agrícolas. Los campesinos trabajan la
tierra por sí mismos, o en el marco de relaciones familiares y otras formas de
organización de trabajo a pequeña escala, están tradicionalmente integrados en sus
comunidades locales, a su el entorno natural y local, y a los sistemas
agroecológicos”* (Artículo 1. Declaración de los derechos de los campesinos. Vía
campesina, 2008)6.

También se ha utilizado el concepto de economía campesina, definida por la


Misión de Estudios Rurales en 1990 como las unidades económicas con escaza

                                                                                                                       
5 Duarte Carlos; Salcedo Leonardo y Ricardo Pinzón. (2013) EL PARO NACIONAL AGRARIO: UN ANALISIS DE LOS
ACTORES AGRARIOS Y LOS PROCESOS ORGANIZATIVOS DEL CAMPESINADO COLOMBIANO. Consultado en
http://medvedkino.wordpress.com/2013/10/30/el-paro-agrario-analisis-de-los-actores-agrarios-y-los-procesos-
organizativos-del-campesinado/
6 Becerra Becerra, Carmen Andrea. (2014) El derecho a la reparación integral de los campesinos. Op. Cit.

5  
 
dotación de tierras; en cuyo proceso productivo se usa de forma predominante
fuerza de trabajo familiar; con baja integración al mercado y a los bienes de capital;
limitada capacidad para adsorber cambios tecnológicos y acumular capital, así
como persistente situación de pobreza. Absalón Machado, la definía como un
sistema socioeconómico y cultural de producción consumo, fundamentado en el
trabajo familiar, articulado de múltiples maneras al sistema socio económico y a los
mercados, operando dentro de un modo de vida rural. Héctor Mondragón,
señalaba que la economía campesina era aquella que empleaba la fuerza de trabajo
como un factor abundante, mientras el capital y la tierra no eran accesibles ni
disponibles. Indicaban que era aquella cuya producción estaba orientada a la
subsistencia y al autoconsumo y se basaba en la idea de garantizar el autoconsumo
de la familia, viéndose obligada la familia a buscar ingresos externos en otras
actividades para comprar otros bienes. Finalmente atribuían a la economía
campesina, su relación con el mercado a través de la venta de productos,
mercancías, fuerza de trabajo y la compra de insumos. 7

Estas características, sean económicas o en otro caso, sociales y políticas como las
definidas por Shanin, no corresponden a un solo individuo. Son atribuidas a un
grupo social, qué concebido como clase, ha construido históricamente relaciones
distintas con el poder, la propiedad, el capital, la naturaleza y el territorio. No se
trata de un sujeto que ha reproducido relaciones individuales. Por lo menos, dos
referentes destacan en esta construcción histórica: la comunidad y la vereda. En
otras palabras, la identidad social y cultural, así como los elementos de confianza y
pertenencia a un grupo social determinado, localizado en un territorio especifico.

2. Los territorios, las territorialidades campesinas y la historia.

Tanto las comunidades como los territorios campesinos han surgido de procesos
históricos de disputa por recursos, por el acceso a medios de supervivencia y por
                                                                                                                       
7 Ibídem.

6  
 
disputas de poder que no siempre los han favorecido. También por decisiones de
protección o de salvaguarda de la vida, como en el caso de los colonos que
huyeron de la violencia hacia los antiguos territorios nacionales, en la época de la
violencia. Atendiendo a los procesos históricos de configuración del actual
territorio colombiano, y según las características ambientales, la disponibilidad de
recursos naturales (o patrimonio ambiental), y la vinculación o no con el mercado y
el Estado, se han construido socialmente distintos territorios en los que habita el
campesinado. Si bien, no se reconoce a esta población en las estadísticas, social,
cultural, política y económicamente el campesinado existe – persiste y lucha – en
distintas regiones del país.

A nivel social y cultural, ha construido relaciones de orden comunitario y de


cooperación, así como prácticas productivas y culturales que le dan un sello
particular a su ser social. Por otro lado, han conformado y promovido formas de
asociatividad, unas veces por iniciativa propia, (otras por impulso del Estado o
incluso hasta del sector privado) a través de las cuáles han buscado resolver
necesidades sociales y económicas, pero también ganar representación y vocería
política. En muchos casos, estas organizaciones han servido para la construcción de
normas y acuerdos sociales, a través de los cuales se regula la vida social y
comunitaria, el acceso a bienes y recursos colectivos (de orden natural), así como
relaciones de propiedad. Incluso, se llegó en algún momento, en algunas regiones
del país, a unir personas en matrimonio o avalar la realización de negocios como
sucede con las Juntas de Acción Comunal en muchas zonas de colonización. Estas
organizaciones también han promovido la construcción de infraestructura
productiva así como economías que han privilegiado en algunos casos y momentos
de la historia, la agricultura, la ganadería en pequeña escala y la pesca, para
satisfacer necesidades alimentarias y el abastecimiento de mercados locales,
conformando complejos entramados comunitarios o en otros casos, complejas
relaciones con otras comunidades, personas de cetros urbanos, empresas

7  
 
agroindustriales y mercados internacionales, son llegar a convertirse en empresas
capitalistas.

A través de la lucha social, los campesinos organizados, consiguieron


históricamente en algunas regiones del país, acceder a la tierra, a bienes y servicios
básicos como la educación y la salud; o incluso a la representación social y política
del campesinado en instancias institucionales del orden local, regional y nacional,
convirtiéndose en un riesgo para los poderes tradicionales, por su capacidad para
movilizar al campesinado y aglutinar una fuerza social. Este riesgo seria resuelto
por las clases dominantes, a través del ejercicio de la violencia sistemática contra el
campesinado, el despojo de tierras, el desplazamiento forzado, el exilio y el
desvertebramiento de las organizaciones y territorios conformados por el
campesinado. También, a través de la cooptación de algunos líderes y lideresas
campesinos o de la intimidación de sus familias, al punto de obligar los a retirarse
de los procesos organizativos, o infundir temor – terror a quienes potencialmente
se podrían vincular a ellas.

Ante la violación sistemática de derechos humanos del campesinado y


considerando “… el escenario actual de implementación y aplicación del marco
normativo nacional para la reparación a las víctimas y la restitución de tierras,
cobra vigencia la aplicación de los estándares internacionales en materia del
derecho a la reparación integral de las víctimas del desplazamiento forzado ante el
despojo de tierras y territorios, siendo necesario avanzar hacia el reconocimiento
de los derechos de los campesinos como sujetos de especial protección, dada su
relación con la tierra y el territorio, y hacia el reconocimiento de su derecho a la
tierra para efectos de orientar las medidas de reparación integral de este grupo que
en Colombia representa la mayoría de víctimas del desplazamiento forzado.” 8

Así mismo es pertinente recordar que para la Corte Constitucional, ha sido


importante el reconocimiento de la cultura campesina del país y de la necesidad de

                                                                                                                       
8 Ibídem.

8  
 
proteger su acceso a la tierra y al territorio, y con ello, su forma de vida
culturalmente diferenciada. Así mismo insiste en que el reconocimiento debe
trascender la formalización de títulos y enaltece la labor de los campesinos/as
como fundamental en el desarrollo del país. Resalta igualmente que la ausencia de
protección específica de la tierra y el territorio ocasiona graves perjuicios en la vida
de la comunidad, como la inequidad, la desigualdad social y la pérdida de la
cultura9.

3. El campesinado, la producción, la cultura, la naturaleza y la política.

En algunas áreas geográficas, en el ámbito productivo – ambiental, se promueven


en la actualidad sistemas de producción agroecológicos, opuestos radicalmente a la
revolución verde y a los agrotóxicos. En otras esto se complementa con la defensa
de los regímenes comunes de acceso a recursos naturales como el agua, el suelo,
los bosques, las sabanas comunales y las ciénagas. Aquí esta división artificial
entre lo productivo y lo organizativo, daba lugar a las relaciones entre las distintas
dimensiones del mundo campesino: las reglas de la comunidad, defendidas por la
organización campesina, servían también para defender la naturaleza y a la vez,
promover la reproducción social y cultural de los campesinos y la defensa del
territorio y el arraigo cultural. Es decir, para la defensa del orden territorial.

Se han constituido regiones y sub regiones en las que el predomino de


campesinos/as podrían permitir afirmar que se trata de territorios rurales. Muchas
de estos territorios, tienen regímenes de propiedad privada combinadas con
regímenes de uso común de recursos naturales; o zonas en las que predominan las
propiedades común y proindiviso, en el marco de procesos de redistribución de
tierras. En otros casos, predominan las pequeñas y medianas propiedades,
combinadas con la sesión de predios para la satisfacción de necesidades comunes
como la localización de la escuela o del puesto de salud. En este marco, los y las

                                                                                                                       
9 T-763 de 2012

9  
 
campesinas, decidieron mediante sus organizaciones, defender el bien común a
nivel social y territorial, en defensa de la reproducción social de los
campesinos/as, así como de las relaciones construidas en torno a la político –
comunitario; lo socio –cultural y lo productivo – ambiental.

En últimas, el campesinado logro estructurar de forma diferenciada en algunas


regiones del país, relaciones y sistemas de orden productivo en estrecha relación
con la naturaleza (productivo –ambiental); relaciones de orden socio – cultural,
derivando esto en la construcción de fuertes raíces y arraigos sociales y espaciales,
así como relaciones de orden Político – Comunitarias. Tres dimensiones que en su
conjunto forjaron comunidad y territorios. A lo largo del tiempo, el campesinado
con múltiples experiencias ha demostrado la “… capacidad de las comunidades y
organizaciones… para administrar y gestionar su futuro y los recursos públicos”. 10
También para promover “… interacciones con el medio ambiente y con el mundo
rural… así como… relaciones con el mundo urbano y la población…”
principalmente a partir de la producción alimentaria además de otros bienes…11

Así entonces, “… la tierra y el territorio son elementos fundamentales en torno a


los cuales se han construido identidades, arraigos, tejidos sociales, prácticas
culturales, procesos organizativos, proyectos de vida y procesos económicos. Esta
especial relación de los campesinos con la tierra y el territorio debería ser el
fundamento para su reconocimiento como sujetos de derecho y para la adopción
de medidas de reparación especiales ante al desarraigo y el despojo de tierras”.12

4. Una figura territorial que vincula producción – naturaleza – política y


cultura campesina: Territorios Agroalimentarios.

                                                                                                                       
10 Autores varios. 2004. Territorios y sistemas agroalimentarios locales. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá.
11 Muchnik José. (2006) Sistemas agroalimentarios localizados: evolución del concepto y diversidad de situaciones.
Director de Investigaciones INRA SAD / UMR Innovation (Montpellier Francia), Director del GIS SYAL.
12 Becerra Becerra, Carmen Andrea. (2014) El derecho a la reparación integral de los campesinos. Tesis de grado para

optar al título de Doctorado en Sociología Jurídica. Universidad Externado de Colombia. Bogotá.

10  
 
Buscando vincular las dimensiones referidas construidas históricamente por el
campesinado en distintas regiones del país (productivo –ambientales; socio –
culturales; político – comunitarias), podemos encontrar sistemas de organización
social cooperativa, que intervienen tanto en la vida social y comunitaria, como en
el ámbito productivo y político de las comunidades rurales. También formas de
asociatividad para el desarrollo de actividades productivas de orden alimentario o
de la pequeña produccion.

Tomando como referencia algunos elementos propuestos en la definición del


campesinado desde lo productivo, reconociendo que es necesario profundizar en
las otras dimensiones de su construcción como clase social, se destaca durante un
momento de la historia, la producción para el autoabastecimiento alimentario, o en
otros casos, la producción con el empleo de un porcentaje considerable de fuerza
de trabajo familiar, de productos alimentarios para mercados externos.

Se trata entonces de territorios habitados por campesinos, dedicados (no de forma


exclusiva) a la producción agrícola y pecuaria en pequeña escala, pesca y sistemas
silvo – pastoriles, así como pequeña minería combinada con agricultura; en las que
los productos generados sirven a la satisfacción de las necesidades propias del
campesinado, así como de la población que no habita el mundo rural. Se trata
entonces de contribuir desde la producción y el territorio campesino a la seguridad
alimentaria de la población colombiana. Según la FAO, “… esta es una situación
que existe cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico, social
y económico a suficientes cantidades de alimentos inocuos y nutritivos, que
satisfacen sus necesidades dietéticas y preferencias alimentarias (o sea, que
satisfacen las preferencias de calidad y culturales de la población) para llevar una
vida activa y saludable en un forma continua y sostenible (FAO, 2000c).13

Producir implica, regular y preservar el acceso a recursos de orden natural (en


condiciones de equidad e igualdad) tales como la tierra apta para producción; así

                                                                                                                       
13 FAO. ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/010/y5788s/y5788s02.pdf Capítulo 2. El sector agroalimentario como sistema

11  
 
como a otros elementos como el agua, requerida para el cultivo; energía para
dinamizar la producción y garantizar la reproducción de la fuerza de trabajo.
También se demanda la preservación de esos recursos. Es decir, la protección
ambiental a partir de la promoción de sistemas productivos no letales para la vida
humana ni de flora y fauna. La restricción en el uso del suelo y el subsuelo, de
actividades que atenten contra la disponibilidad, el acceso y el uso de recursos
naturales de uso común. Se requiere igualmente tecnología amigable con seres
humanos y el resto de la naturaleza. Infraestructura para conectar unidades
productivas campesinas y a estas con el resto de la población, complementadas con
servicios sociales a los cuales se tiene derecho como seres humanos y ciudadanos;
así como bienes públicos. Todo esto dispuesto para la defensa de la vida y el buen
vivir.

Se demanda entonces, el reconocimiento de los territorios históricamente


configurados por el campesinado por medio de una figura político administrativa
que permita el reconocimiento de los derechos territoriales de los campesinos/as,
la gobernanza del territorio y la promoción del bien común.

Esta figura será denominada Territorios Agroalimentarios (TA), concebida como


parte privilegiada de un componente mayor en el que se configuran relaciones de
producción, procesamiento, distribución y consumo de bienes alimentarios,
teniendo como soporte principal a las economías campesinas en lo productivo y a
las comunidades campesinas en lo social. Estos territorios se constituirán en una
alternativa para el gobierno territorial popular, la vida digna y la resistencia. Se
trataría de figuras territoriales asociativas destinadas a garantizar la producción y
reproducción de las comunidades campesinas y sus relaciones de orden socio –
cultural, político –comunitario y productivo – ambiental, en las que las formas de
producción solidaria, posibilitaran entre otras cosas, confrontar el modelo de
desarrollo rural – nacional – internacional basado en la competitividad, la
productividad y la intensiva extracción de recursos naturales, minerales e
hidrocarburos.

12  
 
En este orden de ideas, teniendo como base la producción agroalimentaria,
entendida como la producción –transformación de materias primas, la distribución
y el consumo de bienes alimentarios, para la población campesina y el resto de los
habitantes del territorio nacional, los Territorios Agroalimentarios se convertirían
en un instrumento de política nacional de buen vivir y de reconocimiento de
derechos territoriales y ciudadanos.

A la vez, en un instrumento, social y ambiental de ordenamiento territorial para: el


acceso a la tierra y demás factores productivos del campesinado; contribuyendo a
reducir y evitar los conflictos de uso del suelo; planificar el uso y la ocupación de
los espacios rurales para el logro de la seguridad, la autonomía y la soberanía
alimentaria; así como a crear las condiciones para la adecuada consolidación,
estabilización y desarrollo de las comunidades campesinas; mejorar la calidad de
vida, la inclusión social y la efectividad de los derechos sociales, económicos y
culturales del campesinado directamente y de los demás pobladores rurales con
programas de desarrollo rural integral. También serían la base para el impulso de
sistemas productivos agroecológicos y la protección de ecosistemas frágiles.

Estos territorios serán delimitados por el Gobierno Nacional, el cual, en conjunto con
los campesinos y sus organizaciones, establecerá y priorizará Planes y Programas
especiales con recursos para la inversión social rural y financiará, de acuerdo con sus
competencias y con condiciones preferenciales y prioritarias, la ejecución de los
planes de vida en los Territorios Agroalimentarios. La acción del Estado se realizará
con condiciones preferenciales en cuanto al otorgamiento de subsidios, incentivos y
estímulos en favor de la población rural mediante todos los instrumentos de
desarrollo rural integral; acceso, adjudicación y titulación de tierras, así como del
ordenamiento social de la propiedad rural.

13  
 
5. Los Territorios Agroalimentarios Interculturales: Una figura territorial
pensada para profundizar la convivencia.

El Estado colombiano a partir de la Constitución Política de 1991 se reconoce


como multiétnico y pluricultural , reflejando en la normatividad la realidad
fáctica de ser un país con etnias y comunidades diferentes. Y si bien desde los
mismos tiempos de la colonia ya se otorgaban algunos derechos a las
comunidades indígenas, es tan solo en la norma de normas que este
reconocimiento adquiere mayor valor, atendiendo la dinámica internacional
interesada en proteger a los pueblos étnicos existentes en el mundo.

Bajo estos preceptos la diversidad cultural se instituye como principio rector, en


el entendido de ser un país multiétnico y pluricultural, mas no se reconoce bajo
el termino interculturalidad. De allí que las dinámicas en los espacios
territoriales, donde confluyen diversas culturas, ejecutando en su diario vivir
ejercicios de convivencia y tolerancia entre diferentes procesos sociales y
culturales, hacen necesario que dicho termino sea apropiado para construir
relaciones menos conflictivas.

Las dinámicas Interculturales existentes se han presentado por una confluencia


de factores: Comunidades con procesos sociales y culturales diversos
establecidos en el territorio nacional; el reconocimiento del habitante rural
como campesino, sin hacer la diferenciación entre Indígena, afro o mestizo,
asimilasionalismo sin dar cabida a la diversidad y diferentes cosmogonías de
ver el país. Posterior a ello, las relaciones se fueron modificando, la
invisibilización del campesino-mestizo (ya en la etapa del reconocimiento a la
diversidad), quienes no cuenta con declaración alguna que lo identifique como
una étnica, a diferencia de los pueblos indígenas y tribales (Ley 21 de 1991), a
quienes se les reconoce derechos colectivos, así como de propiedad colectiva y
sus derivados, tales como: autonomía y gobernanza, entrando a jugar un papel
importante las tierras donde se demarca su territorio. Y en igual vía, el

14  
 
reconocimiento de las comunidades afrocolombianas (art transitorio 55 de la
C.P y Ley 70 de 1993) con lo cual se pretende proteger la cultural, integralidad y
dignidad de estas comunidades, iniciando la participación de las mismas en las
decisiones que afectan la nación, sin detrimento de su autonomía.

El Estado colombiano ha priorizado garantizar derechos diferenciales a algún


grupos étnicos, generando políticas que pueden resultar inequitativas aun entre
las comunidades vulnerables. Estos hechos se presentan, ya sea porque existe
una vigilancia especial de organismos internacionales, o son ejecutadas por
algún órgano de control perteneciente a la administración pública que no está
en coordinación unos otros, o debido a las dinámicas sociales que generan
momentos coyunturales en la nación y que así lo exijan.

En cualquier caso, de la misma manera en que se reconocen históricamente los


diversos territorios construidos por el campesinado, se deben asumir que el
campesinado no es el único habitante de las zonas rurales. En no pocos casos,
este comparte espacio vital con habitantes de pueblos indígenas y con
integrantes de comunidades afrocolombianas.

Lo anterior nos refleja la necesidad de crear una figura territorial de


convivencia en donde los derechos de todos los actores étnicos y culturales sean
ponderados y respetados. De común acuerdo en estos lugares, las
organizaciones constituidas por los habitantes rurales podrán promover (y
organizar de facto) la conformación de Territorios Agroalimentarios
Interculturales, en los cuales se enfatice según condiciones identitarias,
agroecológicas y ambientales, las actividades productivas, agenciando el
fortalecimiento de las dimensiones socio –culturales; productivo – ambientales
y político – comunitarias. Los TA no se oponen a ninguna figura territorial
reconocida para pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas, ni a
aquellas promovidas para comunidades campesinas.

15  
 
5.1.Características de la figura para el gobierno territorial campesino:
TERRITORIOS AGROALIMENTARIOS.

SOCIO -CULTURAL POLÍTICO - COMUNITARIO PRODUCTIVO -


AMBIENTAL

Basadas en la defensa de lo común Construcción de gobierno comunitario Acceso a bienes comunes

Reconocimiento de derechos Territorialización del campesinado y sus Sistemas de producción


territoriales del campesinado y de formas de gobierno y autoridad. agroambiental y
sus formas de asociación y expresión protección de los recursos
cultural, como de su identidad. naturales.

Formas cooperativas – colectivas. Defensa y promoción de los regímenes Defensa de los Recursos
de uso y acceso a recursos naturales. Naturales.

Reconocimiento y promoción del Instancias de gobierno y protección Preservación y


campesinado como comunidad y territorial: asambleas de territorios recuperación del suelo,
como sujeto colectivo. campesinos, consejos campesinos subsuelo, agua y bosques;
territoriales, guardias campesinas, fauna.
coordinación de consejos campesinos.

Se busca preservar lso usos y Los TA como formas de resistencia al Preservación de los
conocimientos historicos de las capital extractivista y agroindustrial. esquemas de
poblaciones rurales con referencia al sostenimiento de las
cuidado de la naturaleza y la pequeñas economias
conservación de las semillas nativas. campesinas

Los TA buscan generar espacios de Los TA no son opuestas a otras formas Los TA pueden coexistir
convivencia local y regional, su de territorio como las ZR, resguardos, con figuras de Protección
esencia no es la división étnica sino la TCNN. Ambiental protegidas por
convivencia interétncia y vecinal el Estado.

16  
 
RECONOCIMIENTO DE DERECHOS
CAMPESINOS A PARTIR DE LA
CONSTITUCIÓN VIGENTE (1991)

JUSTIFICACIÓN
El capítulo 2 del título II de la Constitución Política de Colombia, consagra los
Derechos Sociales, Económicos y Culturales, estableciendo el derecho a la
propiedad como uno de ellos14 y consagra como deber estatal propender por el
acceso progresivo de la propiedad de la tierra por parte de los trabajadores
agrarios, estableciendo en el artículo 64 de la C.P.:

ARTICULO 64. Es deber del Estado promover el acceso progresivo a la


propiedad de la tierra de los trabajadores agrarios, en forma individual o
asociativa, y a los servicios de educación, salud, vivienda, seguridad social,
recreación, crédito, comunicaciones, comercialización de los productos,
asistencia técnica y empresarial, con el fín de mejorar el ingreso y calidad de
vida de los campesinos.

Igualmente pretende promover el mejoramiento del ingreso y calidad de vida de la


población campesina, según lo dispuesto por el artículo 65 de la C.P:

ARTICULO 65. La producción de alimentos gozará de la especial


protección del Estado. Para tal efecto, se otorgará prioridad al desarrollo
integral de las actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras, forestales y

                                                                                                                       
14Artículo 60 C.P: El Estado promoverá, de acuerdo con la ley, el acceso a la propiedad.

Cuando el Estado enajene su participación en una empresa, tomará las medidas conducentes a democratizar
latitularidad de sus acciones, y ofrecerá a sus trabajadores, a las organizaciones solidarias y de trabajadores,
condiciones especiales para acceder a dicha propiedad accionaria. La ley reglamentará la materia.

17  
 
agroindustriales, así como también a la construcción de obras de
infraestructura física y adecuación de tierras.

De igual manera, el Estado promoverá la investigación y la transferencia de


tecnología para la producción de alimentos y materias primas de origen
agropecuario, con el propósito de incrementar la productividad.

Al respecto es pertinente tener en cuenta que la Corte Constitucional por


intermedio de la sentencia C. 00615 de 2002, establece sobre los artículos
anteriormente transcritos lo siguiente:

Específicamente, los artículos 64, 65 y 66 de la Constitución Política,


constituyen el fundamento de la acción del Estado para crear las condiciones
necesarias que permitan el acceso progresivo de los trabajadores agrarios a
la propiedad de la tierra, y a los servicios de educación, salud, vivienda,
seguridad social, recreación y crédito, e igualmente para darle prioridad,
apoyo y especial protección al desarrollo de las actividades agropecuarias,
pesqueras, forestales y agroindustriales, y a la construcción de obras de
infraestructura física en el campo.

Es pertinente así mismo recordar que el Estado Colombiano se consagro como


multiétnico y multicultural, bajo el principio establecido en el artículo 7 de la C.P:
El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana.

En virtud de esta disposición tanto la constitución como diversas normas han


reconocido derechos territoriales a los pueblos indígenas y a las comunidades
negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Sin embargo ha omitido preservar
los derechos del sujeto campesino-mestizo, como una comunidad étnica y cultural
diversa.
                                                                                                                       
15 Sentencia C-006 de 2002 M. P. Clara Inés Vargas Hernández. 23 de enero de 2002.

18  
 
Es por ello que se hace necesario aunar el principio de diversidad cultural, con los
derechos de los trabajadores del campo, expidiendo una nueva legislación que
recoja el sujeto campesino como acreedor de derechos especiales de protección, es
decir reconocimiento de derechos territoriales y de gobernanza sobre el mismo.

Igualmente es importante resaltar que las dinámicas mundiales en protección de


los derechos campesinos se han transformado según las necesidades que estos han
ido adquiriendo por las nuevas formas económicas y de concepción de la tierra
rural, teniendo en cuenta la actual expansión de la agricultura, la especulación con
productos alimentarios y las adquisiciones y los arrendamientos de tierras en gran
escala en muchos lugares del mundo las cuales amenaza la vida de millones de
campesinos16.

En la Declaración sobre los derechos de los campesinos y de otras personas que


trabajan en las zonas rurales, se considera que:

Los campesinos constituyen un grupo social específico tan vulnerable que la


protección de sus derechos requiere de medidas especiales para asegurar que los
Estados respeten, protejan y cumplan sus derechos humanos.

Así mismo es pertinente recordar que para la Corte Constitucional, ha sido


importante el reconocimiento de la cultura campesina del país y de la necesidad de
proteger su acceso a la tierra y al territorio, y con ello, su forma de vida
culturalmente diferenciada. Así mismo insiste en que el reconocimiento debe
trascender la formalización de títulos y enaltece la labor de los campesinos/as
como fundamental en el desarrollo del país.

                                                                                                                       
16 Consideraciones de la Declaración de derechos campesinos. Expedida por el Consejo de Derechos Humanos

de las Naciones Unidas

19  
 
Resalta igualmente que la ausencia de protección específica de la tierra y el
territorio ocasiona graves perjuicios en la vida de la comunidad, como la
inequidad, la desigualdad social y la pérdida de la cultura17.

Es así como la Corte manifestó en la sentencia T-348 de 2012 que siempre se deben
garantizar espacios de participación para las comunidades que puedan llegar a ser
afectadas con la ejecución de un proyecto de infraestructura, teniendo en cuenta
que son sus oficios e intereses sobre los recursos naturales los que se verán
intervenidos, para ello citó la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente artículo
22, el cual manifiesta:
"Los pueblos indígenas y sus comunidades, así como otras comunidades
locales, desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio
ambiente y el desarrollo debido a sus conocimientos y prácticas
tradicionales. Los Estados deberían reconocer y prestar el apoyo debido a su
identidad, cultura e intereses y velar porque participaran efectivamente en
el logro del desarrollo sostenible".

De acuerdo a las manifestaciones anteriores, la Corte considero que, hoy en día


debe analizarse cuáles son las comunidades que se verán afectadas con la
realización de una obra, ya sea pública o privada, como una vía o la exploración y
explotación de minas, garantizando a las mismas los espacios de participación y de
concertación oportunos para la ejecución de determinada decisión. La
representación de todos los sujetos que vayan a verse afectados es fundamental. Al
tratarse de una comunidad campesina, que a pesar de no entra en la categoría de
étnica, su subsistencia depende del recurso natural que se pretende intervenir, y en
esa medida, se hace obligatoria la realización de espacios de participación,
información y concertación, que implican el consentimiento libre e informado.

La Corte Constitucional en sentencia T-244 de 2012, afirmó al respecto:


                                                                                                                       
17T-763 de 2012

20  
 
“Ahora, si bien esta Corporación ha abordado el análisis de las
significaciones culturales que se establecen entre las comunidades indígenas
y el territorio sobre el cual se va a construir una mega obra, dicha relación
también puede aplicarse a otros contextos diferentes, en los cuales, se evidencia la
importancia del entorno en el sostenimiento del proyecto de vida de la
persona. Esto es, el significado que le otorga una persona al espacio en
donde desarrolla una actividad, por ejemplo, económica, es importante para
su realización como ser humano; una de las relaciones que puede establecer
el individuo es que en un espacio puede desarrollar una labor que le
permite acceder a un ingreso mínimo para su sustento y/o el de su grupo
familiar”(cursiva fuera del texto)

Bajo estas manifestaciones puede observarse el cambio de jurisprudencia que va


asumiendo, la Corte Constitucional al considerar la necesidad de proteger las
prácticas tradicionales de producción de los grupos minoritarios, como los
indígenas, negros y campesinos-mestizo, por la relación que existe entre ellos y los
recursos naturales con los que ejercen su oficio, teniendo particular atención con el
imperativo deber constitucional de resguardar y preservar la diversidad cultural y
biológica de la Nación.

Es por ello que debe promulgarse una nueva legislación, en la cual se recoja esta
realidad y la valoración del sujeto campesino como un sujeto especial de
protección por parte del Estado, que tiene una cultura formada a lo largo del
tiempo, identificable y valorable, que poseen unas costumbres propias.

Por lo anterior se desarrollara un proyecto de ley que dé cuenta de la aplicación de


los artículos 7, 64 y 65, de la Constitución Política, que son la base fundamental del
de reconocimiento de los derechos del campesino como sujeto de especial
protección.

21  
 
PROYECTO DE LEY
Por la cual se otorga derechos al sujeto
campesino y se conforman Territorios
Agroalimentarios

OBJETO Y DEFINICIÓN

Artículo 1. Objetivo La presente ley tiene por objeto reconocer al campesino como
un sujeto de especial protección, el cual representa una cultura tradicional en
Colombia. Por tal motivo se propone por medio de esta ley establecer mecanismos
para la protección de la identidad cultural y de sus derechos como una comunidad
rural, la cual podrá conformar Territorios Agroalimentarios.

Artículo 2. Sujeto Campesino. Se reconoce como sujeto de especial protección al


campesino, quien para efectos de la aplicación de los artículos 64 y 65 de la
Constitución Política debe ser considerado como aquellos sujetos que devengan su
sustento de la pequeña producción rural, buscando mantener la sostenibilidad de
su nucleo familiar y comunitario.

Campesino es todo hombre o mujer que tiene relación directa con la tierra, el agua
y el subsuelo a través de la producción de alimentos, recursos pesqueros y de
pequeña minería; las comunidades campesinas trabajan directa y sosteniblemente
sobre los recursos naturales y dependen del trabajo en familia y de otras formas
en pequeña escala de organización de trabajo

Estos hombres y mujeres deberán estar tradicionalmente integrados a sus


comunidades locales y cuidar el entorno natural local y los sistemas agroecológicos.

22  
 
DE LOS DERECHOS TERRITORIALES

Artículo 3. De los Territorios agroalimentarios. Con el ánimo de garantizar los


derechos territoriales del sujeto campesino, se consolidaran Territorios
Agroalimentarios que comprenderán áreas geográficas y zonas relativamente
homogéneas para la consolidación y fortalecimiento de territorios campesinos,
interétnicos e interculturales con sujeción a criterios de ordenamiento ambiental,
ordenamiento territorial, ordenamiento productivo y ordenamiento social de la
propiedad rural.

Estos territorios tendrán personería jurídica, cuyos representantes serán la máxima


autoridad sobre la zona.

Artículo 4. Procedencia y Constitución.- Los Territorios Agroalimentarios se


constituirán y delimitarán por el Gerente del INCODER garantizando la activa
participación de las comunidades rurales solicitantes de su declaración.

Los Territorios agroalimentarios podrán declararse en zonas de colonización,


predominio de baldíos, de ecosistemas frágiles y de alto grado de biodiversidad;
en zonas de modernización y diversificación de la agricultura tradicional; en zonas
de consolidación y fortalecimiento de la economía campesina; en zonas de
expansión de plantaciones forestales; en zonas de sustitución de cultivos de uso
ilícito; zonas de ordenamiento productivo y de estímulos directos a la utilización
eficiente de la tierra y del agua para riego; en zonas de estímulo a los esquemas de
asociatividad y alianzas entre productores; en zonas o regiones de fortalecimiento
de las actividades de transformación agroindustrial, agregación de valor y de
comercialización interna y externa; en zonas de reestructuración de minifundio; en
aquellas zonas donde existan humedales o ciénagas se podrán constituir las zonas
con el fin de proteger dichos territorios

23  
 
Igualmente podrán ser delimitados como Territorios Agroalimentarios las áreas
geográficas del área rural contiguas a la zona urbana, destinadas a la agricultura
familiar a la producción agrícola, pecuaria y forestal seleccionadas por el
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural a través de la UPRA e incorporadas
en los planes básicos o esquemas de ordenamiento territorial del municipio, para el
ejercicio de la autogestión de las comunidades rurales con el fin de promover el
ordenamiento ambiental y social del territorio, el uso equitativo y racional del
suelo, la preservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural localizado en
su ámbito territorial.

Artículo 5°.Limitaciones a la Propiedad. En la reglamentación se indicarán el


número de Unidades Agrícolas Familiares que podrá tenerse en ocupación,
posesión y propiedad; los requisitos, condiciones y obligaciones para ejercer las
diferentes formas de tenencia de la propiedad. Las condiciones de ejercicio del
derecho de propiedad fijadas en el acto de constitución y delimitación del
Territorio agroalimentario se mantendrán para todos los propietarios, durante su
vigencia.

Los Notarios y Registradores se abstendrán de otorgar e inscribir escrituras


públicas que traspasen el dominio de predios delimitados dentro de un Territorio
Agroalimentario, sin la autorización expresa del Ministerio de Agricultura y
Desarrollo Rural. La transferencia del dominio, de predios al interior de las zonas
agroalimentarias, sólo podrá realizarse a otros sujetos campesinos. Toda
transferencia del dominio que ocurra sin atender ésta disposición deberá ser
declarada nula.

24  
 
DE LOS REPRESENTANTES DE LOS TERRITORIOS

Artículo 6. Junta Directiva. En los Territorios Agroalimentarios será elegida una


junta para ejercer la autoridad, teniendo en cuenta las particularidades de sus
pobladores, y las organizaciones sociales que integra. La junta tendrá una duración
de 4 años, elegidos por consensos y sin posibilidad de elección inmediata.

Parágrafo: Los estatutos de la junta serán definidos por la asamblea, conformada


por hombres y mujeres del Territorios Agroalimentario mayores de 18 años

Articulo 7. Planes de Desarrollo Sostenible. Los miembros de la Junta deberán


elaborar un Plan de Desarrollo Sostenible, el cual se discutirá y aprobara en
asamblea. El Plan de Desarrollo Sostenible debe contener:

1. Información de la población y habitantes de los Territorios. Información


Socioeconómica. Número de familias. Número de viviendas. Situación de
satisfacción de cada uno de los derechos económicos, sociales y culturales,
con sus respectivos indicadores de satisfacción.
2. Visión política a largo plazo
3. Actividad económica que se pretenda desarrollar, con el estudio de suelo.
4. Plan de manejo ambiental y conservación de Territorios agroecológicas.

Artículo 8. Inversión. Para que se cumplan las obligaciones del Estado en el goce
efectivo de los derechos fundamentales y derechos económicos, sociales, ambientales
y culturales de los pobladores en los Territorios Agroalimentarios delimitados, el
Gobierno Nacional establecerá y priorizará Planes y Programas especiales, con
recursos para la inversión social rural y financiará, de acuerdo con sus competencias y
con condiciones preferenciales y prioritarias, la ejecución de los planes comunitarios
en las Territorios Agroalimentarios. La acción del Estado se realizará con condiciones
preferenciales en cuanto al otorgamiento de subsidios, incentivos y estímulos en favor

25  
 
de la población rural en todos los instrumentos de desarrollo rural integral, tierras y
ordenamiento social de la propiedad rural.

Parágrafo: Los Representantes de la Junta Comunal tendrán la posibilidad de


adelantar solicitud de ampliación del Territorio Agroalimentario ante el gerente del
INCODER.

Artículo 9. Participación. Las comunidades campesinas y rurales tienen derecho a


participar en la utilización, administración y conservación de los recursos naturales
dentro del Territorio agroalimentario. Los gobiernos locales y el Gobierno Nacional
deberán establecer procedimientos con miras a consultar a los pueblos interesados
antes de emprender o autorizar cualquier programa de exploración o explotación.

DE LA CONSULTA PREVIA EN FAVOR DE LOS CAMPESINOS

Artículo 10. De la Consulta Previa. Las comunidades campesinas, tendrán


derecho a ser consultadas acerca de los proyectos y programas con los cuales
puedan ser afectados directamente.

La consulta previa tendrá como finalidad llegar a un acuerdo entre las


comunidades y la entidad que requiera realizar el proyecto y programa.

Los procedimientos para tal consulta serán desarrollados según lo establecido por
las normas y convenios internacionales, así como lo que se expongan en la ley
previamente validada por las organizaciones integradas por esta población.

Artículo 11. Minería e Infraestructura. Toda propuesta sea de empresa pública o


privada para explorar y explotar minerales, hidrocarburos o para el desarrollo de
proyectos hidroeléctricos dentro del Territorio agroalimentario será resuelta con la

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participación de los representantes de la respectiva zona y sin perjuicio del derecho
de prelación.

Artículo 12. Zonas Mineras Campesinas. La autoridad minera señalará y


delimitará, con base en estudios técnicos y sociales, dentro del Territorio
Agroalimentario, zonas mineras campesinas en las cuales la exploración y
explotación del suelo y subsuelo mineros deberán ajustarse a las disposiciones
especiales sobre protección y participación de los pobladores asentados en dichos
territorios.

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