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Juego educativo  para fomentar la reflexión y afrontamiento del dolor emocional.

OBJETIVOS
 Tomar conciencia del propio dolor y sus manifestaciones.
 Desarrollar la capacidad de afrontar el dolor y dejar que fluya.
 Favorecer la sanación del dolor y la búsqueda del bienestar.
PARTICIPANTES
Niños y niñas de 8 años en adelante.

MATERIALES
 Ficha
 Material para pintar, colorear, escribir, recortar pegar, etc.
EN QUE CONSISTE EL JUEGO
El juego es una dinámica educativa que tiene como finalidad la reflexión sobre el propio dolor
emocional o físico, de este modo podremos entender por qué nos duelen determinadas cosas, de
saber cómo reaccionamos ante el dolor y cómo podemos dejar que fluya sin dañarnos más o
convertirse en un dolor crónico. La capacidad de afrontar el dolor es fundamental, ya que de
este modo el dolor sanará de manera natural, evitando que se vuelva crónico.
INSTRUCIONES
Preparación: Preparamos el material y un espacio adecuado.
Explicación:. Les explicaremos a los niños y niñas lo siguiente: “Todos hemos sentido
dolor alguna vez. Hay dos tipos de dolor:
 El dolor del cuerpo, que ocurre cuando nos damos un golpe o nos
hacemos alguna herida.
 El dolor del corazón. Este dolor, es un dolor por dentro y que no
siempre se ve con facilidad. Es un dolor que aparece cuando algo nos
golpea por dentro y nos hiere.
Es importante saber reconocer nuestro dolor y saber cómo actuamos cuando algo nos duele
porque de este modo podremos curarlo.

Ahora vamos a rellenar la ficha “EL DOLOR QUE VA POR DENTRO””

Dejamos que dediquen el tiempo necesario para reflexionar y completar la ficha. Una vez
completada todos habrán hecho un análisis sobre su propio dolor. Ahora vamos a hacer  con
una caja la máquina de reparar el dolor. Cada uno trae su propia caja y con ella construye su
máquina, no importa en color o la forma, pero será una maquina con una apertura y una salida.
Anotamos, dibujamos, escribimos nuestro dolor (basándonos en lo respondido en la ficha), y lo
introducimos en la máquina de reparar el dolor.

Ahora nos disponemos a sanar el dolor. Para ello introducimos dentro de la máquina los
ingredientes que necesita para sanar el dolor, cada uno tendrá sus propios ingredientes, sin
embargo a modo de ejemplo podemos señalar: contárselo a alguien, tomarme tiempo y mientras
cuidarme, descanso, salir al aire libre, etc…

Finalmente cada vez que afrontamos un dolor lo sacamos de la máquina, ya que probablemente
haya salido de la caja sin que nos demos cuenta. Cuando pasamos por una época de malestar,
de repente un día comenzamos a sentirnos bien, casi sin darnos cuenta el dolor ha sanado.

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