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La música tradicional venezolana, al igual que otras formas culturales

es producto de un largo proceso de mestizaje en el que se han unido rasgos


indígenas, europeos y africanos. Gracias a este unción han surgido a lo largo
de los años nuevas formas musicales como el joropo, el género más
representativo del país, que utiliza el cuatro (guitarra de cuatro cuerdas),
el arpa las maracas y la bandola (similar al cuatro pero con cuerpo en
forma de pera) como instrumentos. El joropo se originó en los Llanos,
región situada entre Venezuela y Colombia en la cuenca del Orinoco, y
ha llegado a convertirse en identidad nacional del país.

Bambuco

https://youtu.be/Rq46SsxsBqg

Dentro de la música andina destaca el Bambuco que se


caracteriza por ser melodías románticas, idílicas con ciertos
matices señoriales, localizadas principalmente en los estados
Zulia, Lara y Distrito Capital. El Bambuco tiene su origen en
España y América con un ritmo acompasado y con cadencia.
Los principales instrumentos utilizados para el Bambuco son el
piano, la guitarra y el bajo aunque en ocasiones también se
acoplan el violín, el cuatro y la flauta

Música andina venezolana.


Existen varios géneros musicales que representan o se han formado como la música andina
venezolana, la cual gracias a la transculturización con los españoles, ha tomado melodías
suaves y acompasadas que pueden llegar a recordar los boleros del siglo XX.
El violín y otros instrumentos de cuerda tienen un lugar especial en esta música tan original
pero a la vez tan representativa de la cultura venezolana.

Bambuco andino.
Este ritmo de la música andina venezolana puede ser escuchado principalmente en los
estados Táchira, Mérida y Trujillo, aunque también puedes llegarlos a reconocer en Zulia, Lara
y Distrito Capital, pero en estos últimos estados se le da el nombre de melodías románticas.

El bambuco se caracteriza por llevar un ritmo acompasado y cadencioso. Siendo heredado de


los españoles, se instaló en primer lugar en Colombia, donde su ritmo llego a trascender
fronteras para llegar a convertirse en parte de las tradiciones del estado Táchira, así como
también llegar al Zulia, aunque claro sufrió algunas modificaciones.
Los instrumentos usados para interpretar este ritmo son la mandolina, el violín, el tiple, el
cuatro y la flauta. Los cantantes se inspiran en temas idílicos y nostálgicos para componer sus
canciones.
Valse.
Con el nombre de Valse es como se conoce popularmente al vals venezolano, género que fue
introducido por los europeos. Luego de la gesta independentista, este género musical adquirió
algunas características propias de la música popular, además de la incorporación de
diferentes instrumentos y elementos rítmicos.

Para ejecutar una pieza de esta música andina venezolana se necesitan guitarra, tiple, arpa,
cuatro, piano e introducido posteriormente y que hoy en día es muy común en esta música, el
clarinete.

 En Venezuela, el Vals adquirió características propias


de la música folclórica incorporando instrumentos y
elementos rítmicos como: la guitarra, el arpa, el piano,
el clarinete y el cuatro. Este género es típico de la
región de Los Andes y la zona Centro Occidental del
país.

Vals venezolano[editar]
Aun cuando el vals es un ritmo proveniente de los grandes salones europeos de los siglos
XVII y XIX, una nueva forma de valse surgió durante la primera década del siglo XIX en
Colombia, Ecuador y Venezuela. Esta nueva forma de vals devino en un aceleramiento en el
ritmo lo que a su vez produjo vertiginosas formas coreográficas en su baile. Mientras que en
Colombia y Ecuador recibió el nombre de pasillo, en Venezuela conservó el nombre de Valse
o Vals venezolano.
Así, el vals ha adquirido los instrumentos típicos de cada región venezolana para su ejecución.
Aun cuando este género ha sido cultivado mayormente en los Andes y en la región centro-
occidental de Venezuela, el vals ha tenido un papel preponderante en la música regional del
centro y oriente de Venezuela. En la región andina, el violín y el bandolín son instrumentos
solistas, acompañados de la guitarra, tiple y cuatro. En Lara se ejecuta con violín, mandolina,
cuatro y guitarra. La melodía, generalmente en ocho compases, es entrecortada e insinuante,
rompiendo de forma atrevida con la métrica europea y jugando con los silencios y compases
de forma graciosa y saltarina. Esta influencia del valse llega a los serenateros y compositores
románticos, quienes divulgaron ampliamente el vals-canción. La estructura musical
característica de los valses populares consta de tres partes. Aun cuando muchos músicos
firman sus composiciones con sus nombres, la mayoría han dejado sus creaciones en el
anonimato.
Entre los más relevantes valses venezolanos de están, Dama Antañona (Francisco De Paula
Aguirre), El Diablo Suelto (Heraclio Fernández), Conticinio (Laudelino Mejías), Brisas del Zulia
(Amable Espina), Pluma y Lira (Telésforo Jaimes), Como llora una estrella (Antonio Carrillo),
El Jarro Mocho (Federico Vollmer), Tres Rosas (Juancho Lucena} y los mundialmente
aclamados valses de Antonio Lauro (Nº2 "Andreina", Nº3 "Natalia" entre otros).

Bambuco andino
Siendo típicamente andino (estados Táchira, Mérida y Trujillo), este género musical se localiza
también en los estados Zulia, Lara y Distrito Capital, encontrándose en éstos últimos bajo
formas de melodías románticas.
La sonoridad de la palabra «bambuco» evoca en la mente del oyente cierta cercanía con las
melodías africanas. Sin embargo, la realidad es otra: el bambuco es un ritmo acompasado y
cadencioso que tiene su origen en España y América. Su profunda raigambre en el territorio
neogranadino hace que el bambuco trascienda las fronteras y se arraigue en el occidente
venezolano, específicamente en los Andes y Zulia, donde sufre algunas modificaciones en los
compases y estructura. Cabe destacar que en cada región adquiere un acento propio de la
geografía y las tradiciones.
A decir de algunos musicólogos, el bambuco presenta ciertas analogías con la habanera,
especialmente en los lánguidos matices del fraseo de sus versos. Sin embargo, mientras la
versión cubana tiene un compás 3/4, el ritmo venezolano es 6/8 (semicorchea-corchea-
semicorchea). Los especialistas recuerdan que las introducciones e interludios del bambuco
emulaban instrumentalmente los tríos de boleros que colmaron la escena en el siglo XX. Su
estructura musical rompe con todos los cánones, al no estar limitada a cuatro tonos cíclicos.
En cuanto al acompañamiento, en el bambuco venezolano están presentes el piano, el bajo y
la guitarra, teniendo una característica especial en la región andina donde se incorporan
la mandolina, el violín, el tiple, el cuatro, bandolín tachirense y la flauta. Los temas de
inspiración son idílicos, nostálgicos y evocadores, con ciertos matices señoriales y hasta
sublimes.

Bibliografía[editar]

 Cook, Federico. 1986. El cuatro Venezolano. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A.


Caracas. 108p. ISBN 980-259-100-9
 Crespo, Luis Alberto. 1991. La Música del Cedro y la Caoba. Venezuela Tierra Mágica
Corpoven, S.A. Caracas. 24p. ISBN 980-259-464-4
 Castillo Didier, Miguel. 1993. Cayetano Carreño. Biblioteca Ayacucho.Caracas.
226p. ISBN 980-276-169-9
 Ramón y Rivera, Luis Felipe. 1969. La Música Folklórica de Venezuela. Monte Ávila
Editores, S.A. Caracas. 241p.
 Ramón y Rivera, Luis Felipe. 1955. Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano.
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 Rosenberg, Dan and Phil Sweeney. «Salsa con Gasolina». 2000. In Broughton, Simon
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2: Latin & North America, Caribbean, India, Asia and Pacific, pp 624-630. Rough Guides
Ltd, Penguin Books. ISBN 1-85828-636-0

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